22 ene 2021

"Autores de la A a la Z" (Reto 2021)

11 comentarios:

Dudaba si apuntarme a esta edición del Reto que Marisa del blog "Lecturápolis" lleva convocando desde hace unos años. Mis dudas se disiparon completamente al verme entre los premiados en el Sorteo que al finalizar el correspondiente a 2020 ha organizado. Qué bonito, me he dicho, que tras leer los libros que libremente elijas completando a tu ritmo el abecedario exigido en las bases tengas la posibilidad de obtener un libro. Por esto, porque el Reto en sí es divertido de realizar y porque gracias a él siempre se descubre algún autor al que no llegaríamos si no nos viéramos forzados a encontrar un apellido de escritor que comenzase por determinada letra, este 2021 también participaré en "Autores de la A a la Z"

Las bases completas para participar en el Reto figuran en "Lecturápolis". De ellas quisiera destacar que los libros se van leyendo al ritmo que cada uno establezca y que la temática de ellos es asimismo personal, o sea, que no hay obligación ninguna en cuanto a géneros. Lo fundamental es tener completado el listado el 31 de diciembre de este año 2021. Para inscribiros y participar debidamente en el Reto tenéis de plazo hasta el próximo 31 de marzo. Es un plazo extenso, pero precisamente por ello yo os recomendaría que si pensáis participar os inscribáis y cumplimentéis los requisitos cuanto antes porque si no se os va a olvidar. No sería la primera vez que a mí tal cosa me ocurre.

Y ya sin más paso a colocar el abecedario que iré completando añadiendo los nombres de los autores y el título del libro que haya leído. A ver qué tal se me da.

Abecedario

A.-  Félix de Azúa: "Tercer acto" 
B.-  Patricia Benito : "Primero de poeta" 
C.- Agatha Christie"Diez negritos
D.-  Dominick Dunne: "Una mujer inoportuna"
E.- Ralph Waldo Emerson: "Naturaleza"
F.-Karim Fossum: "Yo veo en la oscuridad"
G.-  Alberto Gil"Las jaurías"
H.- Siri Hustved: "El verano sin hombres"
I.-  Julián Ibáñez: "Sindy la colegiala"
J.-  Charo Jiménez: "Cenizas y rosas"
K.-Hiromi Kawakami: "El señor Nakamo y las mujeres"
L.- Luis Landero"El huerto de Emerson
M.- Sergio del Molino"La España vacía"
N.- Vladimir Nabokov : "La defensa"
O.- Flannery O'Connor: "Cuentos"
P.-  Emilia Pardo Bazán"La Tribuna
Q.- Eça de Queiroz: "El mandarín"
R.- Alexis Ravelo: "La ceguera del cangrejo
S.- Ana Iris Simón: "Feria"
T.- Andrés Trapiello: "Madrid
U.- Clara Usón: "Noches de san Juan"
V.- Mario Vargas Llosa: "Cartas a un joven novelista"
W.- John Williams: "El hijo de César"
Z.- Stefan Zweig: "Novela de ajedrez"

Letras extraordinarias

CH.- Tracy Chevalier: "Las huellas de la vida"
LL.-  Alba S. Llopis : "La canción de las balanzas"
Ñ.-   Rodrigo Muñoz Avia: "La tienda de la felicidad
X.-   Xinran, Xue: "Nacer mujer en China"
Y.-   Guzel Yájina: "Zuleijá abre los ojos"

16 ene 2021

25 españoles en 2021. Reto

18 comentarios:
Un año más -¡y ya van diez!- Laky del blog 'Libros que hay que leer' convoca el Reto "25 españoles". Este va a ser el primer año que participe en él. No sé si lograré culminarlo pues muchos son los libros de autores extranjeros que leo, pero creo que los libros escritos en español por autores españoles o hispanoamericanos es  necesario que los leamos pues así apoyaremos la literatura hecha en nuestro idioma siempre algo en inferioridad respecto a la escrita en otras lenguas, inglés fundamentalmente. 
Si queréis conocer todos los extremos de este Reto y así animaros a participar en él aquí os dejo el enlace al mismo 


Mis lecturas:

  1. Las Jaurías  de  Alberto Gil 
  2. Tercer Acto de Félix de Azúa    
  3. "La España vacía" de Sergio del Molino
  4. "Coños" de Juan Manuel de Prada
  5. "La tetera de Russell" de Pablo Sebastiá Tirado
  6. "Nuevas nuevas sobre Colón" de Ezequías Blanco
  7.  "Madrid" de Andrés Trapiello
  8. "Cenizas y rosas" de Charo Jiménez
  9.  "La ridícula idea de no volver a verte" de Rosa Montero
  10.  "La Tribuna" de Emilia Pardo Bazán
  11.  "Las experiencias de un médico para todo" de Francisco Coronel Díaz
  12.   "Un amor" de Sara Mesa
  13.  "La montaña sonora" de Juan Maíllo
  14.  "Feria" de Ana Iris Simón
  15.  "El huerto de Emerson" de Luis Landero
  16.  "Memorias de un periodista indecente" de Pedro Avilés 
  17.  "Primero de poeta" de Patricia Benito
  18.  "Sindy la colegiala" de Julián Ibáñez
  19.  "Castellano" de Lorenzo Silva
  20.  "Los besos" de Manuel Vilas
  21.   "La ceguera del cangrejo" de Alexis Ravelo
  22.   "La cerveza, los bares, la poesía (Antología)" de Jesús García Sánchez
  23.   "Noches de San Juan" de Clara Usón
  24.   "Esto no es bambi" de David Pérez Vega
  25.   "Panza de burro" de Andrea Abreu
  26.  "A prueba de fuego" de Javier Moro
  27.  "El profesor" de Plácido Díez Gansert
  28.  "humanimal" de Emilio Picón
  29.  "Filo de sable" de Jordi Sierra i Fabra
  30.  "La tienda de la felicidad" de Rodrigo Muñoz Avia
  31. "Contra la España vacía" de Sergio del Molino
  32.  "La canción de las balanzas" de Alba Salvador Llopis

"Nos gustan los clásicos", Vª edición

5 comentarios:


2021 será el cuarto año que participo en el Reto "Nos gustan los clásicos" propuesto por Francisco del blog "Un lector indiscreto". Me encanta participar en él, pues los clásicos literarios me parecen fundamentales y los leo con mucho gusto. 

Las bases este año son idénticas a las de la IVª edición. De todas maneras recomiendo que os paséis por aquí para consultar en su integridad todos los pormenores y características de este Reto. En esencia, lo más importante es lo siguiente:

1) Tiene que ser el propio interesado en participar quien elija entre siete u ocho libros a leer y reseñar a lo largo de 2021. En mi caso, al haber  superado 2020 con 13 clásicos en mi cuenta, me comprometo este 2021 a superar con holgura el número de 8.

2) Para que un libro sea tomado como clásico, su fecha tope de publicación inicial debe ser 1980.

Quienes estéis interesados en participar en este Reto os diré que Francisco quizás realice algún Sorteo durante el año de duración del mismo, y entre quienes logréis completarlo uno especial al finalizar 2021. O sea que animaos y pasaos por "Un lector indiscreto" para, por vosotros mismos, enteraros de todos los extremos del mismo.

Importante: El plazo de inscripción finaliza el próximo 28 de febrero.

En este mismo post iré colocando los títulos de los libros según vaya leyéndolos siempre que se adapten a las bases de esta V Edición Reto Literario "Nos gustan los clásicos".

Mis clásicos leídos son:

1.- "Novela de ajedrez" de Stefan Zweig
2.- "La Tribuna" de Emilia Pardo Bazán
3.- "El hijo de César" de John Williams
4.- "Trenes rigurosamente vigilados" de Bohumil Hrabal
5.- "Diez negritos" de Agatha Christie
6.-  "La defensa" de Vladimir Nabokov
7.- "El molino del Floss" de George Eliot
8.- "El mandarín" de Eça de Queiroz
9.- "Cuentos completos" de Flannery O'Connor
10.- "Cuentos de la Gran Guerra" de Vicente Blasco Ibáñez
...





15 ene 2021

Tercer Acto. Última entrega de la autobiografía de Félix de Azúa

15 comentarios:

"El ritmo rápido, el que mueve la fogosa máquina juvenil, había agotado su labor y entré casi sin percatarme en el ritmo lento que es el del mundo adulto, el de la razón, el del segundo acto, […] cuando los humanos trabajamos con gran esfuerzo para construir algo duradero que dé sentido y reconocimiento a nuestras vidas, esfuerzo inútil, pero forzoso, antes de que llegue el tercer acto y constatemos que nuestra vida ha sido tan vana e inútil como las de los mil trillones de humanos que nos precedieron y que tan bien describe el Eclesiastés. No hay vidas más o menos útiles o fútiles, sólo más o menos bellas de relatar."

Desde que durante el último trimestre de 2020 viera en los suplementos culturales de los periódicos referencias a este libro, el mismo me interesó. Por fin en Reyes tuve oportunidad de hacerme con él y lo he leído con satisfacción. La verdad es que ardía en deseos de leer algo de Félix de Azúa que fuera más literario que los artículos periodísticos que regularmente publica en El País y, creo que también, en El periódico de Catalunya. Su mirada sobre la actualidad política, social y artística siempre me ha parecido atinada y cargada de razones nada sentimentales y sí bien fundamentadas y asentadas. Por eso me apetecía mucho ver su faceta de literato que, pese a ser extensa en el tiempo y en producción, nada, salvo algún poema suelto suyo contenido en alguna antología poética, conocía.

"Tercer Acto", Autobiografía, Félix de Azúa
Tercer Acto
no es un libro sencillo, De inicio presenta cierta dificultad que con atención logra vencerse; para ello es exigible una lectura atenta, estar despierto con los cinco sentidos durante la misma. En algún momento me ha recordado la literatura de Enrique Vila-Matas con el que, en mi opinión, cruza alguna chanza privada como esa referencia a Marcel Duchamp y la broma sobre los urinarios que Perico Riquelme, personaje en un momento del relato, parece querer proferir. Pero sobre todo me ha recordado a Vila Matas por la hibridación de géneros, por esta novelización de la memoria personal, por la autoficción que este ensayo es en el que caminan de la mano bajo nombres inventados personas reales muy presentes en la vida del autor. Me refiero especialmente a Agustín García Calvo, especialista en literatura griega, profesor de griego, lingüista y filósofo a cuya tertulia parisina de La Boule acude el narrador innominado -sin duda alguna el propio escritor- junto a los amigos de estudios en Gerona y Barcelona junto a otros españoles exiliados como el profesor (Julio Silvela Silva en el ensayo novelado) o que se tenían por tales:
Aún vivía el dictador y seguíamos siendo oficialmente un grupo de exiliados de la dictadura, aunque ninguno, excepto Julio Silvela Silva, fuera en verdad un represaliado, los demás estábamos allí por aburrimiento, por azar, por romanticismo o por aventura, pero nos sentíamos dolorosas víctimas del régimen.

Esta novela-ensayo está preñada de opiniones personales del autor-narrador sobre variados asuntos. Escribir una autobiografía o unas memorias a la edad del escritor, setenta y seis años, da para mucho y si además como es su caso la dedicación profesional ha sido intelectual, concretamente profesoral, las idas y venidas por el espacio mental son obligadas, Azúa las muestra en capítulos que dan saltos temporales moviéndose en un abánico temporal que va de 1960 hasta 2007 sin más orden que el que nace del propio ejercicio memorialístico. Así pues, vemos al narrador y a sus amigos Hugo, Josean y Manolín en su época de adolescentes escolares en Cataluña donde por el origen no autóctono y nivel socioeconómico inferior (hijos de profesor, militar o guardia civil) se sienten algo rechazados por algunos compañeros oriundos del lugar de clase burguesa o pequeñoburguesa cual es la pertenencia de Tartarull y Fromenter. Luego vamos a conocer la estancia en París de Josean, Hugo y el narrador junto al profesor Julio Silvela Silva y otra serie de españoles allí ubicados durante los años setenta (María de Jesús, Demetrio Persépolis, Balta, la Mudita, Teresa, Mina Soria ...). Tras estos años de iniciación y juventud (en el fondo el Primer Acto de la existencia) llegará el asentamiento y la tranquilidad en la que cada uno de ellos se ubicará en lugares diversos (Madrid, País Vasco, Catalunya...) aunque en general siempre en el ámbito de la enseñanza e investigación universitarias hasta que por fuerza de los años este Segundo Acto de creación y proyección profesional finalice y dé paso al Tercer Acto que da título al relato, es decir al último acto de esta representación carnavalesca que en el fondo es la Vida. 

La novela es el retrato de la generación a la que pertenece Félix de Azúa, una generación que de jóvenes, en esos años parisinos sobre todo, pero también ya en España antes de salir a Europa y mucho más a su regreso tras la muerte de Franco, a sus inquietudes intelectuales y filosóficas (Josean está muy interesado en Heidegger y su obra "Ser y Tiempo" es su libro de cabecera; el profesor Silvela Silva les hace profundizar en los arcaicos griegos, los filósofos primitivos, y también en la filosofía del lenguaje; el narrador en compañía de su amante, Cicciolina, visitará a Ernst Jünger en Múnich; etc.) unirán sus devaneos con el mundo de las drogas legales (el alcohol sobre todo que en algunos hizo estragos) e ilegales (los porros de hachis, grifa y marihuana, las papelinas de LSD... e incluso en algunos de ellos la esclavitud de la heroína). Esto durante la juventud, o sea, durante el Primer Acto de la vida que en la producción libresca de Félix de Azúa se corresponderá con lo manifestado en "Autobiografía sin vida" publicado en 2010 (esto lo digo sin haberlo comprobado por mí mismo dado que no he leído el ensayo citado).

Es curioso y muy irónico que el Segundo Acto, es decir, el momento de máximo esplendor y proyección profesional de cualquier persona y por tanto también del escritor y de sus compañeros juveniles lo despache en "Tercer Acto" con rapidez en dos patadas, que suele decirse:

luego fueron pasando los meses, muchos meses, porque, sin apenas darme cuenta, había yo entrado en el segundo acto, el más largo y monótono, cuando el tiempo parece detenido, pero en realidad avanza con extrema aceleración y no nos percatamos de ello hasta que es irremediable y nos vemos arrojados al tercer y último acto.
[...] La obsesión por los libros, más que la lectura misma, ha sido el gran consuelo de mi vida a todo lo largo del segundo acto, que comenzaba en ese momento sin que yo lo sospechara. 

Evidentemente aquí está de fondo ese segundo libro de su autobiografía titulado “Autobiografía de papel” que apareció en 2013.

En este libro, "Tercer Acto", el autor da suelta a otra serie de asuntos que han movido su estar en la vida.  Se manifiesta con plena liberalidad sin seguir lo marcado por lo políticamente correcto sino lo verdaderamente sentido por él, una persona libérrima sin atadura política alguna. Estos son, aparte de los ya expuestos, algunos de estos asuntos: 

  • El franquismo como justificación vital de no pocas personas. Así los jóvenes que acuden a la tertulia del profesor Silvela se consideran represaliados políticos sin serlo: 
    • Filósofos españoles del siglo XX, Profesores represaliados por Franco en 1965
      No podíamos admitir que habíamos estado de vacaciones hasta entonces, era casi imposible renunciar al sueño heroico de haber sido perseguidos por la descomunal fuerza del Estado, iba a ser muy difícil echarle la culpa de nuestras frustraciones a alguien, una vez desaparecida la presencia granítica del dictador.
       (p. 68). 
 Jóvenes que cuando muere el dictador se quedan sin referente existencial lo que percibe el camarero que habitualmente les atiende en La Boule: 

    • Pronto comprendió la tristeza grande de aquellos desgraciados a quienes se les había hurtado el sentido de su existencia al perder el nombre del enemigo. Parece, ya me perdonaréis, dijo, como si se os hubiera muerto el padre, ¡ánimo, por favor (un peu de courage, sacrebleu)! (p. 68) 

  • Las drogas y los intelectuales. Me ha parecido de sumo interés, por desconocerlo completamente, la relación del filósofo alemán Ernst Jünger con el desarrollo del ácido lisérgico (LSD): 
    • Jünger había sido y era amigo de Hofmann, el químico que inventó el LSD y a quien Jünger se había prestado para las primeras experiencias alucinógenas.(80),  
  • Su opinión sobre los alemanes ha llamado poderosamente mi atención. Si las palabras que voy a colocar a continuación las hubiese leído antes de conocer la obra de Bernhard Schlink ("El lector" y especialmente "Olga", novela que he leído y reseñado hace bien poco) quizás me habría parecido una afirmación excesiva, pero, tras conocer la opinión de alemanes tan respetables como Schlink, ya no me lo parece: 
    • El campo bávaro y luego suabo estaba enteramente cubierto por la nieve. Las preciosas granjas de madera abalconada que se sucedían en la carretera parecían de juguete: hay un oscuro fondo infantil en el carácter germano que añade inocencia a su criminalidad congénita, como el niño que destripa juguetes mientras sonríe a sus papás.(p. 84) 
  • Interesantísima por demás es su opinión sobre la finalidad perseguida con la lectura de libros, actividad que en esencia ha constituido el segundo acto de su vida: 
    • en todos y en cada uno de ellos podía encontrarse lo que andaba buscando con desesperación desde que perdí la infancia, a saber, el secreto de la vida y de la muerte, un enigma escondido entre las páginas librescas de importancia decisiva para llegar a entender nuestra absurda naturaleza mortal y la razón insondable por la que no éramos dioses a pesar de haberlos inventado. (95) y con ese humor irónico y sarcástico suyo, tan característico, a continuación afirma que es fácil de entender que lo que me impulsaba a comprar libros (o robarlos, etcétera) no era leerlos, sino haberlos leído. Yo siempre leí en pretérito pluscuamperfecto. (96) 
  • La desaparición del otro por muerte o abandono: 
    • Es muy difícil aceptar que alguien con quien hemos contado toda la vida, tan indudablemente presente como si fuera el sol de cada día aunque no la hayamos visto en años, desaparecerá de pronto, en un instante, y ya no estará al otro lado del teléfono o de la puerta.(p.109)
  • París y la arquitectura
    • Aquél era un París muy empobrecido por la guerra. En veinte años apenas si habían comenzado alos franceses a reconstruir su industria pesada y a levantar ciudades nuevas como Evry o Cergy, única novedad urbanística que tanto interesaría a Rohmer porque creyó que sería la máquina de troquelación de unos nuevos ciudadanos más racionales y bellos, típica creencia de la vanguardia francesa desde Le Corbusier, como si la arquitectura fuera capaz de determinar a los ciudadanos para mejorarlos en lugar de corromperlos. (p. 132)
  • La sorprendente evolución política de las personas. Así Josean que había llegado a Heidegger a través de las revistas literarias falangistas que recibía su padre en casa ha pasado a ser ahora un ferviente defensor de la identidad nacionalista, que convertida en ideología política todo lo fagocita y controla: 
    • ¿Josean nacionalista? Ya lo creo, dijo Hugo con su mirada irónica, se ha ido convirtiendo en un nacionalista, pero a la manera de Heidegger, nacionalismo de la tierra y de la lengua, propuesta mítica y antirreligiosa. (p. 131) 
    • bajaba a la zona húmeda para llegarme hasta el viejo barrio del vicio, que estaba cambiando a gran velocidad y se transformaría irremediablemente gracias al grupo de negocios que montarían los socialistas cuando se adueñaran del Ayuntamiento de Barcelona junto con empresarios de un inexistente antifranquismo. Aquellas fuerzas, que entonces apenas llamaban la atención, se convertirían en un opresivo nacionalismo totalitario pocas décadas más tarde y dominarían el mercado entero del trabajo y de los negocios. (p. 148)
  • Religión e ideología política. Es curiosísima la opinión que defiende el profesor José Andaluce, exiliado en Francia y compañero de profesión y militancia política del padre de Manolín
    • Andaluce aún creía que el comunismo era un modo de justificar la existencia y darle un significado, lo que coincidía exactamente con lo que pretendían todos los credos religiosos: ofrecer una salvación y sosegar la angustia de un modo masivo.(p. 134) 
  • El imperceptible paso del tiempo
    • Cuando llega el momento de envejecer y comenzar a morir, el tiempo parece acelerarse en una monótona precipitación que lo hace inaprensible o inconsciente, pero cuando vuelve a nuestra conciencia nos encuentra ya viejos. La vejez llega en un instante y no depende de la edad. Hay gente que ha sido vieja desde la infancia. (p. 175)
  • Crítica a afirmaciones estúpidas de ciertos movimientos como por ejemplo ésta del animalismo: 
    • Comenzaba ya entonces la manía de los animales y del clima, una atmósfera opresiva que llevaría a aberraciones como confundir el tiro de mulas con el esclavismo o denunciar violaciones de gallinas en un gallinero.(p. 147), 
  • La nación en democraciaEspaña sin Franco iba a convertirse en una inmensa taberna para las masas europeas. (p. 149), 
  • La vida universitaria. Quizás éste sea el ámbito más conocido por Azúa y por ello al que dedica mayor espacio en las opiniones críticas que vierte al final de esta obra: 
    • La vida universitaria es un mundo ajeno sin apenas roces con el mundo real y verdadero. Se parece a la vida eclesiástica de los enclaustrados, en la que sólo importa lo que sucede dentro de la reclusión universitaria y entre los rijosos frailes, sus rencillas, sus venganzas, sus seducciones, sus abominaciones, pero con la diferencia de que el claustro universitario está persuadido de que puede cambiar el mundo. (p. 180) 
    • Hay que tener presente que, desde la muerte de Franco, la universidad española se había ido moralizando y al final ya sólo se enseñaba a ser demócrata, solidario, diverso sexual, respetuoso con el medio ambiente o agraviado por motivos de identidad nacional. Toda enseñanza seria estaba prohibida, había que hacer felices a los estudiantes, el suspenso era considerado reaccionario y el esfuerzo una práctica fascista. Desaparecida la lucha por la vida, la universidad se había convertido en un balneario. (p. 181) 
  • Médicos y muerte. La estación término de la vida, el final del tercer acto de la existencia se aborda por parte de los personajes de esta novela en frontal oposición a la dictadura médica empeñada en prolongar la vida a toda costa: Silvela, Josean, el propio narrador, desean ser soberanos en esa hora suprema, no desean fallecer en un hospital rodeados de tubos y de máquinas. Con inmensa sorna y no escasa acerva crítica el autor pone en boca de los médicos que en Hospital del Mar de Barcelona atienden al profesor Silvela que acaba de sufrir una trombosis la frase siguiente: 
    • queremos que el señor Silva Silvela viva muchos años y tenga una vejez feliz. Además, todo es gratis gracias al seguro médico, ese magnífico invento catalán. (p. 185) 
            El mismo Silvela Silva al verse visitado en el hospital por sus discípulos Josean, Hugo y el propio narrador, los despacha de su lado con estas palabras: 
    • y ahora, basta, ¡hala!, un par de besos, por favor, y adiós, no quiero volver a veros en lo que me queda de vida, me infectáis de sentimientos. Silvela estaba siguiendo su enseñanza y eliminando cualquier atisbo de emoción. Él prefería la caricatura antes que dar la menor ventaja a la muerte. Este desafío me ha parecido, años más adelante, algo profundamente castellano y ausente de otros lugares de la península. (p. 186)

Para finalizar

Muchas cosas además de la trama presentada y de los asuntos tocados por Félix de Azúa en esta novela de autoficción memorialista me han agradado. Ya he comentado anteriormente la estructura no lineal en forma de puzle desordenado siguiendo los caprichos de la memoria del narrador-autor-personaje que en el relato jamás es citado por su nombre real; tan sólo en un momento inicial de la narración -y luego también al final de la misma- Josean se dirige a él con el apelativo de Serenus Zeitblom, personaje de la novela Doktor Faustus de Thomas Mann. Al igual que  Serenus Zeitblom en la novela del premio nobel alemán cuenta cómo Alemania vendió su alma al diablo –el nazismo- por unos años de gloria, yo entiendo que bajo este apelativo Félix de Azúa quiere presentarse en Tercer Acto como alguien que está contando la deriva de Cataluña que en su opinión también ha vendido su alma a otro diablo no muy distante del anterior: el nacionalismo. 

Articulista en El País, Fundador de Ciutadans, Ciudadanos

El autor es académico de la Española desde el año 2015 donde ocupa el sillón 'H' sucediendo a otro catalán ilustre, el profesor Martín de Riquer. Su dominio y amor por la lengua castellana es perceptible en toda la novela. Utiliza un lenguaje hermoso con un vocabulario preciso y apropiado a aquello que designa lo que a veces le lleva a utilizar términos hoy algo en desuso pero muy ajustados a lo designado: Poterna (puerta angosta), derelictos (objetos abandonados por su primer propietario), gozque (perro), nosocomio (hospital de enfermos) y otros más. Junto a ello es destacable el culturalismo que rezuma toda la obra. Principalmente en el campo de la literatura como se ve por ejemplo en el ya comentado apelativo dado al narrador-personaje o en la imagen que viene a la mente de éste cuando se produce el reencuentro con los compañeros de juventud pasados ya muchos años: 

Recordé cuando el protagonista de Proust, en la Recherche, después de veinte años vuelve a encontrarse con los amigos de su juventud en un baile elegante y aquel reencuentro le parece como un efecto mágico, un portento, porque sus antiguos conocidos se esconden detrás de unas máscaras grotescas, ridículas, como de enanitos de cuento (p. 138)

Pero también en el campo de la pintura. En ésta es fundamental la alusión a la visión carnavalesca de la vida dada por Goya en una de sus pinturas, 'El entierro de la sardina', cuadro que muestra el último acto de disfrute de la vida carnavalesca. La alusión a este cuadro le sirve al autor-narrador para evidenciar la distancia que separaba la Barcelona que dejó en 1973 de la que se reencontró a su regreso en 1978: 

Yo había dejado una ciudad sórdida asediada por la presencia constante de los esbirros de la muerte, sus largos gabanes de paño gris en invierno, sus chaquetillas toreras de verano, pero ahora regresaba a una ciudad eufórica, con cabeza de cartón y signos anunciadores de la idiotez que sería la plaga mundial desde finales del siglo XX y estallaría en el siglo XXI. El célebre baile de la sardina, aquel amontonamiento de borrachos y monigotes presididos por una bacante bajo el estandarte de la sonrisa imbécil que Goya había eternizado, volvía a presidir una capital española. (p. 148)

En varios sentidos es una obra de final de ciclo, que dicen los futboleros, pues por una parte completa la autobiografía de la que el escritor llevaba ya dos entregas, y también el título -¡tan teatral y dramático!- viene a significar el final del ciclo de la vida del propio autor si bien afortunadamente aún no se ha producido pero que evidentemente por propia experiencia y observancia de la evolución del ser humano, intuye, no andará muy lejana. Azúa tiene 76 años y le deseo muchos más años de vida en los que prosiga dándonos obras clarividentes, irónicas y de crítico humor como ésta que he leído. 



10 ene 2021

Reto Serendipia Recomienda 2021

24 comentarios:
Este Reto que desde hace ya unos años convoca Mónica Gutiérrez Artero lo completé con muchísimo gusto hará cosa de dos o tres años; el año pasado me apunté pero luego, no sé por qué, se me pasó y ni siquiera elegí los libros para realizar la segunda fase. Pero este 2021 no va a ser así. Este año pienso completarlo como es debido. Las bases completas del Reto se pueden ver en "Serendipia" que es como  Mónica denomina a su blog  


En síntesis el Reto consta de dos fases. En la primera hay que recomendar tres libros que te hayan gustado de manera especial para luego, en una segunda fase, leer tres de los libros propuestos por los otros participantes.

Mis tres recomendaciones son:


1.- "Ladrilleros" de Selva Almada. Una novela de iniciación o de aprendizaje en la que dos niños, amigos en la infancia, no podrán sustraerse al ambiente social y la trayectoria familiar de cada uno.









2.- "Pura pasión" de Annie Ernaux. Novela de autoficción. Hasta qué punto la atracción y la simple pasión pueden afectar la conducta de una mujer culta e independiente.









3.- "Nunca fuimos héroes" de Fernando Benzo. Novela negra policial. La lucha contra ETA vista desde la perspectiva policial. Muy interesante









Seguro que alguno de estos títulos os apetece, ¿no?

Los tres libros que voy a leer para cumplimentar debidamente este Reto serán las siguientes:

1.- "Las huellas de la vida" de Tracy Chevalier (recomendado por Nitocris de Un libro en un tris)

2.- "Zuleijá abre los ojos" de Guzel Yájina (recomendado por Laura de Niu de mones)

3.- "El molino del Floss" de George Eliot (recomendado por Marta Navarro de Cuentos vagabundos)
 

6 ene 2021

Resumen del año que afortunadamente acabó. ¡¡Feliz Año 2021!!

14 comentarios:


2020 ha sido un mal año en muchos aspectos, pero sobre todo en uno, el sanitario. En este post haré abstracción del estado actual de la "cosa" y me referiré sólo a lo cultural. En este sentido el año no me ha ido mal del todo: he leído prácticamente un número igual de obras que en 2019, aunque he visto muchas menos películas en Sala por razones obvias, he asistido a menos espectáculos teatrales por lo mismo, y he completado con suficiencia los dos Retos en los que participaba, 'Nos gustan los Clásicosque por 4º año convocó Francisco del blog "Un lector indiscreto" y el 'Reto Autores de la A a la Z' promovido por Marisa G. del blog "Lecturápolis". También participé en uno de los meses temáticos (concretamente en el de diciembre dedicado a la Novela Clásica) que desde hace ya algún tiempo impulsa Laky en su estupendo blog "Libros que hay que leer".

Mi actividad en las Redes Sociales (Goodreads, Facebook, Twitter e Instagram) y en los blogs que administro ha sido más que aceptable. Me fijaré en los blogs: El principal sigue siendo éste, "El blog de Juan Carlos", en el que he publicado 80 entradas, 1 más que el año pasado. En mi segundo blog personal, "Reflexiones", he colocado 18 entradas, unas 10 más que el año anterior debido fundamentalmente a la sección que titulé 'Confinamiento' donde he comentado cómo afectaban a la vida cotidiana la Pandemia y las decisiones que sobre ella tomaban nuestras autoridades. También en ese blog dediqué alguna entrada a decisiones lingüísticas, especialmente sorprendentes para mí, adoptadas por los políticos. Sigo administrando el blog de la Tertulia literaria que desde hace ya 11 años mantenemos viva unos cuantos amigos. El blog tiene el mismo nombre que la tertulia, "más que palabras...", tertulia que este año por culpa de los sucesivos confinamientos y prohibiciones de contactos interpersonales ha tenido que reinventarse pasando a realizarse telemáticamente; gracias a esta reconversión hemos podido seguir reuniéndonos y seguir hablando de literatura, pasión que nos une a quienes la componemos. En total han sido 12 las entradas publicadas en él correspondientes a las 12 crónicas que he realizado, una por cada encuentro mantenido. También aquí mi satisfacción es grande. Por último durante todo el año 2020 he ido dando cuenta en Pinterest y Tumblr de cuantas lecturas he realizado y reseñado en "El blog de Juan Carlos". Desde aquí os invito a seguir el blog por cualquiera de estas Redes Sociales.

Para finalizar quiero recordar que por cuarto año -y espero que 2021 sea el quinto- he participado en la iniciativa de Tarro-Libro promovida por Carmen Forjan en Facebook. Acabo de abrir la alcancía y la cantidad acumulada ha llegado a 70€ que dedicaré, tal y como es la finalidad de dicho grupo, a aumentar mi biblioteca de libros digitales y en papel. También hoy, como acostumbran a hacer desde hace ya muchos años, sus Majestades los Reyes Magos me han dejado alguno de los libros que deseo leer en 2021. Así me gusta. 


Libros leídos durante 2020

  1. Pura pasión” Annie Ernaux 
  2. Torquemada en la cruz” Benito Pérez Galdós 
  3. Tiempo de matar” John Grisham 
  4. El último Dickens” Matthew Pearl 
  5. Romanticismo” Manuel Longares 
  6. Relatos sin rumbo fijo” Javier ( blog 'Abrazo de Libro'
  7. Huérfanos de sombra” María Suré 
  8. Justo” Carlos Bassas del Rey 
  9. Soledad” Carlos Bassas del Rey 
  10. Miedo” Stefan Zweig 
  11. El infinito en un junco” √ Irene Vallejo 
  12. Lluvia fina” Luis Landero
  13. Lincoln en el Bardo” Georges Saunder 
  14. "Necesito una isla grande"  Rafael Soler 
  15. Senderos de tinta” Juan Cruz Lara Jiménez 
  16. Las leyes de la frontera” Javier Cercas 
  17. Cada hombre es una raza” Mía Couto 
  18. La madre de Frankestein”  Almudena Grandes 
  19. Río Revuelto” Joan Didion 
  20. Gerona” Benito Pérez Galdós 
  21. Todo lo que hay que saber sobre poesía” Elena Medel 
  22. Nada que no sepas” María Tena 
  23. El mapa de los afectos” Ana Merino 
  24. El animal moribundo” Philip Roth 
  25. Lluvia fina” Luis Landero 
  26. Nunca fuimos héroes” √ Fernando Benzo 
  27. La delicadeza” David Foenkinos 
  28. Años luz” James Salter 
  29. Caminaré entre las ratas” David Pérez Vega 
  30. Doce horas” Mayte Esteban 
  31. Ladrilleros” Selva Almada 
  32. “Los Cazalet (Los años ligeros)" Elizabeth Jane Howard 
  33. “Los Cazalet (Tiempo de espera)" Elizabeth Jane Howard 
  34. El grito” Rafael Soler 
  35. El origen de la tristeza” Pablo Ramos Mis lecturas 2020, 2020 en libros

  36. “La Consulta” (Los Thibault 4) Roger Martin du Gard 
  37. “La Sorellina” (Los Thibault 5) Roger Martin du Gard 
  38. Caligrafía de los sueños” Juan Marsé 
  39. Ficciones” Jorge Luis Borges 
  40. La fórmula preferida del profesor” Yoko Ogawa 
  41. La colina del Almendro” √ Mayte Esteban 
  42. 1793” Niklas Natt och Dag 
  43. Penélope y las doce criadas” Margaret Atwood 
  44. Jude el oscuro” Thomas Hardy 
  45. El ferrocarril subterráneo” Colson Whitehead 
  46. El tiempo es un canalla” Jennifer Egan 
  47. Telefónica” Ilsa Barea-Kulcsar 
  48. Manhattan Beach” Jennifer Egan 
  49. La Romana” Alberto Moravia 
  50. El asesino ciego” Margaret Atwood 
  51. los chicos de la Nickel” Colson White head 
  52. Tres funerales para Eladio Monroy” Alexis Ravelo 
  53. El plan A” Miguel Griot 
  54. “Coños” Juan Manuel de Prada 
  55. Los milagros prohibidos”  Alexis Ravelo 
  56. “Los poetas de la Venida” VV AA
  57. El disputado voto del señor Cayo” Miguel Delibes 
  58. Los favoritos de Midas" Jack London 
  59. La belleza del marido” Anne Carson 
  60. Juan Belmonte” Manuel Chaves Nogales 
  61. Amsterdam” Ian McEwan 
  62. Las pruebas que nunca existieron” César González Zamora 
  63. Confesiones de un comedor de opio inglés” Thomas de Quincey 
  64. La falta” Paula Izquierdo 
  65. Los nombres epicenosAmélie Nothomb 
  66. Conspiración en AtenasLeón Uris 
  67. Golpéate el corazónAmélie Nothomb
  68. OlgaBernhardt Schlink 
  69. MacbethWilliam Shakespeare 
  70. Espía de DiosJuan Gómez Jurado 
Mis lecturas de 2020, En 2020 leí

En el listado anterior se puede acceder a la reseña de cada libro pinchando en su título. Los títulos que no enlazan con ninguna reseña es debido a que aún no están publicadas -el caso del último de la lista- o a que no las he hecho bien porque se me pasaron los días sin acometerlas y luego ya no me apeteció -el caso de los libros de Joan Didion (¡magnífico libro, por otra parte!), Roger Martin du Gard o Juan Manuel de Prada- pero que no rehúyo realizarlas en cualquier momento, o a que al tratarse de libros de poemas -Antología poética realizada por Cristóbal López de la Manzanara (número 56 del listado)- la reseña de los mismos es más compleja y por eso muchas veces, aunque disfruto mucho con su lectura no me ocurre lo mismo con su escritura.

De todo lo leído, visto en directo o por televisión durante el año 2020 hice mi selección de favoritos en el post que a finales de diciembre publiqué en este blog con el título de "Mis favoritos de 2020: Lecturas, Películas, Series TV y Teatro".

¡¡Feliz Año Nuevo Lector 2021!!

5 ene 2021

"Olga" de Bernhard Schlink

10 comentarios:

"—Éramos más pacientes que vosotros. En aquella época muchas parejas pasaban meses, incluso años, separadas, y solo se veían durante breves periodos. Tuvimos que aprender a esperar. Hoy todos vais en coche y en avión y habláis por teléfono y pensáis que el otro está siempre disponible. Pero, en el amor, el otro nunca está disponible."

editorial Anagrama, "Olga", Bernhard Schlink
Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Olga nace en la parte este del imperio alemán a finales del siglo XIX, sobrevive a dos guerras mundiales y muere en extrañas circunstancias. Su vida, a caballo entre dos siglos, transcurre marcada por la historia. De familia pobre, es criada por su abuela tras la temprana desaparición de sus padres; más adelante se enamora de Herbert, un joven de una clase social superior, cuya familia se opone a la relación. Deberán mantener su amor en la clandestinidad y después la relación quedará marcada por la distancia, porque Herbert, llevado por el entusiasmo de las guerras coloniales de Bismarck, decide alistarse en el ejército. Viajará por África y por América del Sur y más tarde formará parte de una expedición polar, mientras Olga se queda en casa y le escribe cartas.
La novela relata la vida de la protagonista en tres partes y desde tres ángulos complementarios: un narrador en tercera persona, un testimonio en primera –el de un joven que la conoce en los años cincuenta, cuando Olga plancha para su familia– y por último las cartas que la propia Olga envió durante años a su amado, sin obtener respuesta.

Mi comentario
Interesantísima historia sobre una mujer independiente, integrada en el mundo que le ha tocado vivir pero no absorbida por él, sus locuras y metas absurda e inalcanzables. Es hija de eslavo y alemana y conoce el amor verdadero con Herbert, hijo de una acaudalada familia aristocrática venida a menos que busca un buen enlace para su hijo que sirva para dar bríos a la empresa familiar. Pero Herbert ama a Olga y a sus propios ideales que en nada coinciden con los de sus padres. Olga conocerá a Herbert a través de la hermana de éste, Viktoria, amiga del colegio para mujeres en el que estudia becada gracias a sus buenos resultados escolares.

Olga ha perdido a sus padres, fallecidos por el tifus, y es acogida por su abuela alemana que la atiende de mala gana demostrándole poco amor. La abuela desearía hacerle perder su nombre eslavo y convertirlo en Helga, pero Olga se niega y en cuanto puede abandona la casa y comienza a vivir por sí misma gracias a la beca que le posibilitará hacerse maestra, algo increíble en la época para una mujer y más de pocos medios. Comienza a dar clases en su localidad natal (Pose) donde vive Herbert quien de casarse con ella preferiría que ella no ejerciese la profesión. 

el Imperio alemán, colonialismo alemán, guerra franco-prusiana
Se aman los dos jóvenes pero es un amor con dilaciones en el tiempo pues Herbert es militar y está en la guerra franco-prusiana. Cuando vuelve a casa tras la guerra se siente atraído por los cantos de sirena colonialistas del emperador y con el gobierno de Bismarck no tan favorable a ello participará en la campaña contra los herero de Namibia. Terrible comportamiento el de Alemania allí. Al regreso tampoco se queda tranquilo y emprende una serie de viajes por medio mundo que pasando el tiempo le llevan a ilusionarse con una aventura ártica: encontrar el paso del noroeste en los hielos perennes. Y ahí su rastro desaparece.

Afortunadamente Olga puede seguirse manteniendo dignamente gracias a su profesión. La vemos en estos años entusiasmarse con un niño, Eik, de una amiga suya. Se diría que el amor que le falta de Herbert lo vertiera sobre este chico que crecerá y contrariamente a los deseos de Olga será partícipe de las ideas nacionalsocialistas que llevarán a Alemania de nuevo a la catástrofe con Hitler como ya le ocurriera durante la Iª Gran Guerra en la que sus ideales megalómanos se vieron arrollados por sus contendientes opositores.

Vemos así en las dos primeras partes de las tres que forman la estructura de esta novela, ir discurriendo de manera lineal la historia de Olga quien en un momento dado por culpa de una dolencia ha perdido el oído y por ende su puesto como enseñante. Se dedicará ahora a la costura y así entrará en la casa de la familia de Ferdinand, otro niño sobre el que verterá su inmenso amor. Él, Ferdinand, es quien, en este momento nos enteramos, está relatando la historia en esta segunda parte; en la primera el narrador es una tercera persona omnisciente externa a la historia. Finaliza esta parte segunda cuando tras descubrir Ferdinand a la hija de Eik y saber por ella de su padre desde otra perspectiva decide seguir investigando sobre Olga. Le queda por conocer sus pensamientos más íntimos, los que le confesaría en esas cartas enviadas a Herbert a una lista de correos en Tölsom (Noruega), cartas que él nunca leería. Ferdinand las encuentra en un anticuario de esa localidad y las lee. Esa es la 3ª parte, totalmente realizada en forma epistolar de manera unidireccional sin respuesta jamás de él, de Herbert, el huidizo, diferente y aventurero Herbert, tan distinto de Olga y a quien ella en el fondo como lo amaba tanto viene a disculpar su comportamiento achacando toda la culpabilidad a la política expansionista de Bismarck y su ideal de la gran Alemania. En opinión de la protagonista estos ideales supremacistas y de moral alemana que tan graves consecuencias trajeron a Alemania desde el siglo XIX, aún en esa época (los años setenta del siglo XX) persistían y eran motivo de preocupación para ella.

En mi opinión es esta especie de revisionismo histórico realizado por el novelista la principal finalidad perseguida con este relato. De Bernhard Schlink he leído "El lector" y he visto su versión cinematográfica [se puede leer aquí el comentario que sobre la novela y el film hice en este blog]. Son ambas novelas -"El lector" y "Olga"-un aldabonazo a las conciencias satisfechas de los alemanes de hoy sobre su propia historia reciente o, al menos, no tan lejana. El novelista viene a decir que el imperialismo alemán derivó luego en nacionalismo, al principio de apariencia democrática, para desembocar finalmente en el terrible nazismo. Toda Alemania es culpable de esta deriva, desde Bismarck con la guerra franco-prusiana pasando por el genocidio del pueblo herero en África, la Primera Guerra Mundial de final humillante para los alemanes que intentaron resarcirse con su expansionismo supremacista brutal de la Segunda Guerra Mundial bajo el paraguas de una ideología terrible: el nazismo. Schlink viene en estas novelas a decir que todos son culpables de lo que pasó y que esta verdad es necesario asumirla por incómoda que sea . 

Dado que la novela va dirigida a un público alemán entiendo que el novelista no tenga necesidad de explicar aspectos que para un escolar de cualquier instituto del país serán archisabidos (Bismarck, el emperador Guillermo II, el colonialismo en la actual Namibia, la Primera y Segunda Guerras mundiales, el nazismo, las dos Alemanias, la reunificación...). Es por ello que no precisa aclarar lo que para sus compatriotas es obvio aunque, quizás, para un lector español resulte a veces complicado entenderlo. Y cuando decide hacerlo el novelista con frecuencia sustituye la explicación profesoral por elegantes alusiones realizadas a través de citas intertextuales a obras literarias y filosóficas. 

Frecuentemente omite el nombre del autor e incluso de la obra literaria -de ahí la elegancia que señalo- haciendo la citación exclusivamente del personaje: Julián Sorel ("Rojo y Negro", Stendhal), Félix Krull ("Confesiones del estafador Félix Krull", Thomas Mann), Madre Muerte (título de un cuento de los hermanos Grimm), etc. Utiliza estas referencias para, de manera metonímica,  caracterizar a veces a sus personajes. Otro tanto realiza cuando para justificar el comportamiento de alguno de ellos hace uso de las enseñanzas que recibió: 
"Cuando leía se impacientaba enseguida, pues le parecía que la acción podía desarrollarse con mayor rapidez hasta su objetivo, o el pensamiento de forma más directa hasta su conclusión. Su preceptor había mencionado a Nietzsche, la muerte de Dios, el superhombre y el eterno retorno, y Herbert esperaba encontrar respuestas a sus preguntas en Nietzsche."

De su estilo es destacable el perspectivismo del que se sirve para construir y completar a sus personajes principales. La propia estructura en tres partes con un narrador diferente en cada una de ellas (externo omnisciente en la primera, testigo presencial en la segunda, y la primera persona directa en la tercera parte epistolar) crean en el lector el efecto de construcción demorada, acumulativa y como por suaves oleadas. Esta manera de realizar la narración es deliciosa y subsume al lector en su interior. Si a esto unimos la manera delicada y como de pasada de presentar la realidad que rodea al personaje, con pequeñas referencias, de modo semejante a la ejecución, a base de simples enumeraciones tipo breves brochazos, de un cuadro impresionista o puntillista ("¡La de cosas que se podían ver y oír sin la distracción que suponía conversar! La hierba y las flores, las hojas de los árboles, algunas verdes y otras rojas, los escarabajos, el canto de los pájaros, el viento entre las ramas… El olor de la madera resinosa y recién cortada y el de los troncos mohosos, caídos hacía tiempo; a finales de verano, el olor a setas y en otoño el de hojas descompuestas."), el disfrute durante el acto de lectura es grande, inmenso.

Hay mucho culturalismo en el relato. No sólo de naturaleza literaria como el ya comentado sino también pictórico: 

"Admiraba cuadros de cuando era joven y por sí sola había descubierto el arte: de Anselm Feuerbach y Arnold Böcklin, pasando por los impresionistas, hasta llegar a los expresionistas. Una de sus obras preferidas era La ejecución del emperador Maximiliano, de Édouard Manet."

Nada hay gratuito en esta narración, breve de por sí. Esa referencia al emperador Maximiliano pintado por Manet encontrará su verdadero sentido al final del relato que, naturalmente, no voy a descubrir aquí. Sólo diré que enlaza con una referencia al sentido moral, ético, tan preconizado hoy (hipócritamente muchas veces, cierto es) y que en esta novela viene a cuestionarse un tanto dado que la moralidad surge de un claro sentido supremacista de los unos frente a los otros:
"—Os preocupa la moral, ya lo veo —respondía ella, con una mirada colérica—. Quien moraliza quiere grandeza y, al mismo tiempo, comodidad. Pero nadie es tan grande como la moral que va preconizando, y ser un ser moral nunca ha sido fácil."
Por último quisiera destacar la simbiosis que en algunos momentos del relato se realiza entre naturaleza y comportamiento humano, en clara comunión del personaje con el paisaje ("A veces le temblaba la mano dentro de la mía. Poco a poco, el líquido del gotero se fue acabando. Poco a poco, afuera fue oscureciendo."). 

Conclusión
Lectura deliciosa de una novela preciosa, bonita, delicada, que al tiempo es profunda y enjundiosa. Una novela que aborda asuntos serios como el origen y circunstancias subsiguientes explicativas de la deriva de una nación; la conquista personal de la libertad personal por parte de una mujer en una sociedad dominada por hombres;  la diferente vivencia del amor dentro de la pareja ("en el amor, el otro nunca está disponible."); el peligrosísimo supremacismo moral; los anuladores convencionalismos sociales... Y todo envuelto en un estilo cadencioso, rítmico, tranquilizador, bello, hermoso, cuidado, en perfecta comunión y consonancia con los motivos que se tocan en la narración.

Si hubiera de seleccionar una frase de la novela "Olga" de Bernhard Schlink que sirviese de compendio de toda ella sin duda alguna elegiría la siguiente: 

"La historia no es el pasado tal como fue realmente, sino la forma que le damos."