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16 may 2025

María Oruña, Pere Cervantes y Pedro Simón (A pares XLIV)

12 comentarios:

 ¿Un "A pares" de número impar? Ja, ja, ja, sí, ¿por qué no? En el reino de la escritura todo es posible. Podría haber abierto una nueva sección para acoger reseñas colectivas de número no par como la presente; podría haber hecho tres reseñas cortas, una por libro, lo que quizás habría sido lo más lógico; podría... Sin embargo como estamos en plena festividad de San Isidro he optado por recurrir al milagro, a sacar agua de la peña, a labrar los campos con el menor esfuerzo posible, a comer callos, gallinejas y entresijos y... ¡voilá! a sacarme de la manga un 'A pares' impar o un 'No a pares' como gustéis. 

Hecha la justificación del dislate, paso a nombrar los tres libros que muy brevemente voy a reseñar en esta entrada atípica. Hay ocasiones en que las lecturas avanzan más rápido que las escrituras y lo leído se va acumulando fuera del blog. No reseño toco cuanto leo por esta razón, pero en esta ocasión no quiero dejar en la estacada a los tres autores citados en el título de esta entrada, tres escritores españoles actuales que me agradan por ya haber leído más de ellos (María Oruña y Pedro Simón) o, en el caso de Pere Cervantes, que acabo de descubrir con satisfacción.





"Donde fuimos invencibles" María Oruña.
 
María Oruña


Es la tercera entrega de la serie Puerto escondido que María Oruña inició en 2015 con la publicación del que ha dado nombre a toda la serie formada por ahora por seis entregas, la ultima aparecida en 2023 y titulada "Los inocentes". Donde fuimos invencibles se publicó en 2018 y es, como las otras cinco, una novela entretenida de corte policial, un auténtico thriller. De nuevo tenemos a la teniente Valentina Redondo de la Comandancia de la Guardia Civil de Cantabria investigando unas muertes. En este caso las mismas se han producido en una hermosa casa, una Torre o Palacio, de Suances (Cantabria) que recibe el nombre de Quinta del Amo. Los personajes de la Comandancia con destino en Suances tienen papel activo en la resolución de las misteriosas muertes producidas en ese hermoso lugar. Junto a los luctuosos sucesos en dicho edificio se producen fenómenos paranormales como visiones fantasmagóricas, luces que se encienden o apagan solas, aparatos de música que se ponen en marcha sin intervención humana, etc. A estas dos tramas se viene a añadir la particular del actual propietario de la Quinta que años atrás, de adolescente, pasó algunos veranos en la casa  junto a su abuela recientemente fallecida. Durante esos veranos conoció a algunos de los chicos y chicas que como él veraneaban en Suances. Algunas de esas amistades aún se mantienen a pesar de haber transcurrido ya cerca de 20 años.

Como el resto de las novelas de la serie se puede leer esta historia sin haber realizado la de las dos novelas que la preceden, si bien hay personajes como por ejemplo Pilar Álvarez que tuvieron papel importante en las entregas anteriores y que reaparecen. en ésta. De otra parte prosigue la historia personal de la teniente Redondo y su noviazgo con Oliver Gordon, relación iniciada en las entregas anteriores. En esta entrega los encontramos viviendo en pareja y Oliver cobra un mayor protagonismo. Como en las dos novelas previas, la música tiene un papel significativo: Nat King Cole, Patti Page, Billie Holiday y otros músicos y cantantes de jazz son escuchados y admirados por los personajes de esta historia. 

La novela tiene la peculiaridad de utilizar un poco, al menos así lo declaran los propios investigadores policiales, la técnica del huis-clos típico en la novelística de la dama del crimen, la británica Agatha Christie. En este caso se cita muchas veces a "Diez negritos" (hay reseña hecha de esta novela AQUÍ) haciendo parangón con la misma habida cuenta de que la sospecha del asesino de las dos muertes producidas en el Palacio del Amo recae en el reducido círculo de los componentes de la tertulia literaria, que la directora de la biblioteca de la localidad realiza periódicamente.

Por último hay que señalar que en este relato María Oruña da entrada a los fenómenos paranormales en clara competencia con la ciencia que podría explicarlos. Sin embargo y como se afirma en la página oficial de la propia escritora todo se resuelve con premisas realistas: 
«Cada novela ensaya un estilo narrativo distinto, homenajeando desde la novela gótica hasta los clásicos misterios habitación cerrada, pasando incluso por el thriller científico e histórico. Un punto común de todos los libros de la saga es que ninguno de los misterios, a pesar de su sorprendente e inusual planteamiento inicial, se resuelve con premisas que no sean realistas.»
Libros de María Oruña reseñados en El blog de Juan Carlos




 

oooOooo

Pere Cervantes  (Tres minutos de color)

Pere Cervantes, novela negra

Como me ocurre con muchas otras de mis lecturas he llegado a ésta y a este escritor a través de Rosa Berros y su blog Cuéntame una historia. A ella, Pere Cervantes le encanta; por ello lleva leídas muchos de sus títulos. Como yo nada conocía de este autor nacido en Barcelona en 1971, decidí acercarme a él. Lo he hecho con Tres minutos de color y he salido bastante satisfecho de la lectura de este noir, de esta novela de serie B que roza el pulp fiction más auténtico.

El protagonista de esta historia es Coque Brox, un policía de mediana edad quien, además de haber sufrido una pérdida irreparable, es acromatópsico. o sea, no ve más que en blanco y negro, no distingue los colores. Su problema en lo personal viene dado por la separación de su esposa Marga, una suicida potencial, y el subsiguiente distanciamiento respecto a su hija María; las noticias respecto a ambas le llegan vía el Aspas, su padre y abuelo por tanto de María. En lo profesional la cuestión es el futuro traspaso de las competencias policiales del grupo de desaparecidos en el que trabaja a los Mossos d'esquadra. Su jefe inmediato es Palomares quien tiene que mediar en la difícil relación que Coque mantiene con Valcárcel, a quien nuestro protagonista le robó la novia. Por último en el grupo de desaparecidos tiene un papel importante el Palmicas, un poli metido en asuntos no muy claros.

Importantísimo en esta novela es el asunto de la muerte. Precisamente es ella el eje sobre el que pivota la historia. Una historia iniciada con la desaparición de Palma (el Palmicas), amigo y compañero en la policía. Luego está la ECM (experiencia cercana a la muerte) a la que asiste la neuróloga Nadia Blasi en ele ejercicio de su profesión quedando vivamente impresionada por ello:
«Aquella mañana víspera de su descanso estival, Nadia fue testigo, por primera vez en su carrera médica, de la muerte cerebral durante tres minutos de Antonio Carrascosa, un paciente de cincuenta y cinco años, fumador, bebedor y socio del Espanyol.»
Esta experiencia vivida por el paciente impresionará a Nadia al escucharle relatar la experiencia vivida. Y a esta experiencia, que roza lo sobrenatural, deberá acercarse Coque para ir desentrañando todo el asunto de la desaparición del Palmicas. En medio de todo esto está la ciudad de Barcelona, su sociedad, la política, los inmigrantes, la corrupción policial y todo lo que conforma una novela negra que se precie. Y esta lo es.
«Los inmigrantes jamás olvidan su origen y el hecho de que la muerte estuviera diseñada por la memoria emotiva reducía de manera considerable el maquillaje social de un barrio que, lejos de haber engordado su cultura, había terminado disolviendo su esencia.»
Debo señalar asimismo que hay momentos en que Pere Cervantes utiliza un lenguaje de elegante altura literaria que me ha gustado:
«Con la instantánea en el bolsillo, alzó el mentón y dejó que la lluvia le desmaquillara todas las capas de dolor que había acumulado. La muerte transcurría en un eterno viernes lluvioso.»
Y como he podido leer por ahí, la música es elemento importante en las historias que construye Pere Cervantes. Desde luego en Tres minutos de color ocupa un lugar importante
 



oooOooo

"Los incomprendidos" de Pedro Simón

«Los hijos crecen y tú le sigues mintiendo. La única novedad es que cambias el tipo de mentiras. Si antes era que había un ratoncito llamado Pérez o que los Reyes Magos entraban por la ventana, ahora la gran mentira es que tú te esforzabas mucho estudiando a su edad, que tú no andabas a por uvas con sus años, que si te lo curras mucho en el instituto tendrás una recompensa en la vida, que a los 16 no te habías emborrachado.»

Pedro Simón
Los incomprendidos
es la segunda entrega de lo que podríamos llamar -la denominación me la acabo de inventar- edades del hombre o quizás mejor, edades o fases de la familia. Y es que en verdad tanto la anterior; Los ingratos, que reseñé no hace mucho en este blog como, imagino, Los siguientes, que aún no he leído, hablan de la familia: De estar en el grupo familiar durante la niñez (Los ingratos), en la adolescencia (Los incomprendidos) y ¿la vejez? (Los siguientes, algo que afirmaré con rotundidad cuando la lea).

Como la anterior, Los incomprendidos es una novela que se lee con muchísima facilidad. La estructura que tiene es prácticamente la misma que Los ingratos: trece capítulos más un 14º, titulado en esta ocasión 'A modo de epilogo: Clara'. Los 13 capítulos están escritos en primera persona protagonizados de modo alterno por Inés (la hija adolescente) y por Javier (el padre). Son ellos los narradores de la historia de esta familia formada por, además de ellos, otros personajes importantes:
  • Celia, la madre, es médico cirujano en un hospital madrileño. Muchos días vuelve a casa arrastrando los problemas, alegrías y/o desilusiones de la la jornada laboral. 
  • La tía Clara: Es la hermana de Javier. Está soltera y es con quien Inés mejor se comunica.
  • Ambrosio: Es el padre de Javier. Ya no está en el mundo, pero es la referencia paternal que tiene Javier cuando reflexiona sobre los problemas que él y Celia están teniendo con Inés, la hija adolescente.
  • Paco: es el hermano de Clara y de Javier. Padecía de esquizofrenia.
  • Diana: es la psicóloga a la que acuden los tres (Inés, Celia y Javier) para intentar superar los problemas propios de la edad de Inés y los derivados del fallecimiento de Roberto, el hijo y hermano que murió con sólo ocho años.
Hay otros personajes como los amigos y las amigas adolescentes de Inés, que tienen papel importante en las experiencias que ella vive. 

Javier es editor y su trabajo consiste en leer infinidad de textos que llegan a la editorial. Además escribe, y en la novela, por consejo de Diana escribe  a su hija Inés lo que no se atreve decirle directamente, aunque no se lo da a leer; también escribe las reflexiones que a raíz del comportamiento de Inés vienen a su cabeza sobre él de adolescente, sus padres, cuando conoció a Celia, los problemas de Paco, la libertad y alegría de Clara, la fuerza con que su padre, Ambrosio, sacó adelante a la familia en unos años mucho más difíciles que los actuales... En la novela los textos que escribe Javier se destacan al utilizar la letra cursiva en ellos. 

Aunque he señalado la existencia de dos narradores, hay un tercer narrador que viene a ser un alter ego del propio novelista. Es el narrador de la novela que está leyendo Javier y que tiene por protagonista a Clarence. La editorial quiere descubrir un éxito para la novela negra española y quizás la historia de asesinato de Clarence sea la que lo consiga. Luego -¿quién? ¿el propio escritor?- en un capítulo que lleva por título "Los incomprendidos" afirma que no hay que ir muy lejos para contar cosas:
«aprendí que a veces buscamos argumentos de ficción y los argumentos los tenemos en casa, historias que merecen la pena ser escritas y compartidas, pero que callamos para protegernos, historias anodinas vistas desde fuera, pero que, una vez leídas con detenimiento, que interpelan como un tan tan antiguo, historias nuestras secretas que creemos únicas y que tienen mucho más que ver con los otros de lo que imaginamos»
Y yo creo que eso es lo que Pedro Simón hace y ha hecho en esta novela: contar cosas que conoce de primera mano. No necesariamente han de ser autobiográficas, claro, pero es evidente que su conocimiento es directo. de ahí la sensación de veracidad que transmite el relato

 Si comparo la satisfacción que tuve leyendo "Los ingratos" con la experimentada con esta segunda entrega, he de confesar que me satisfizo más la primera de la serie. Busco el motivo y lo encuentro en que, quizá, la adolescencia la tengo y la he tenido a lo largo de mi vida siempre muy cerca por mi profesión, de manera que nada de lo que se cuenta en la novela me ha sorprendido. A lo profesional uno lo personal, claro, vivido en casa, y encuentro ciertas importantes similitudes. O sea que el asunto me es sobradamente conocido. Nada nuevo bajo el sol.

¿Quiere lo anterior decir que minusvaloro o quito importancia a esta novela de Pedro Simón? Para nada. Es más creo que la novela puede ser una buena guía informativa y de comportamiento para aquellos padres que tienen hijos adolescentes o que siendo éstos aún niños verán crecer de manera imparable e inexorable mucho antes de lo que ahora mismo suponen. La novela ofrece un espejo en el que mirarse y con el que compararse. Se deduce de su lectura que aun en los momentos de mayor desánimo, nada está perdido del todo, Calma, calma, siempre mucha calma, sobre todo calma.
«Leer que te odian y que al rato ya no, leer que no te cuentan algo porque sospechan que no les vas a entender, leer que por nada del mundo quieren que te mueras, aunque escuches ojalá te mueras, leer que les parece ese alguien ridículo e injusto y muy poco ejemplar y al rato que se sienten orgullosos de ti, aunque jamás te lo vayan a decir» 

27 may 2023

Un lugar a donde ir. 2ª entrega de la serie "Puerto escondido" de María Oruña

13 comentarios:
Un lugar a donde ir, Cantabria, María Oruña
Paseando hace unas semanas por una Feria del Libro (la de Salamanca concretamente) vi en una caseta la segunda entrega de los libros de Puerto escondido de María Oruña. Recordaba con gusto la lectura de la novela que da título a toda la serie, aunque ya me quedaba algo lejana en el tiempo (año 2018), así que sin pensármelo más la adquirí y la acabo de leer. También he vuelto a leer la reseña que hace ya cinco años hice de Puerto escondido. Gracias a ella el mundo que habitan los personajes junto a la personalidad de éstos y sus evoluciones han revivido en mí y me han servido para leer con más criterio Un lugar a donde ir

La novela me ha resultado muy entretenida. Me ha gustado volverme a reencontrar con la teniente Redondo y todos los guardias civiles que la rodean en la comandancia santanderina donde trabaja. También me ha gustado esa manera paralela de llevar dos tramas que naturalmente, y tal como sucede en la primera de la serie, confluyen y se funden en una según avanza la narración. Sólo le pondría una pequeña pega: el desarrollo y resolución de la trama me ha parecido algo previsible. El sospechoso máximo se vislumbra con bastante claridad doscientas páginas antes de que la historia concluya. Pero con todo y con eso es una novela interesante en la que se aprenden muchas cosas (de paleontología, de numismática medieval, de venenos naturales, de criminalística, etc.).

Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Han transcurrido varios meses desde que Suances, un pequeño pueblo de la costa cántabra, fuese testigo de diversos asesinatos que sacudieron a sus habitantes. Sin embargo, cuando ya todo parecía haber vuelto a la normalidad, aparece el cadáver de una joven en La Mota de Trespalacios, que es el lugar donde se encuentran las ruinas de una inusual construcción medieval. Lo más sorprendente del asunto no es que la joven vaya ataviada como una exquisita princesa del medievo, sino el objeto que porta entre sus manos y el extraordinario resultado forense de su autopsia. Cuando hasta los más escépticos empiezan a plantearse un imposible viaje en el tiempo, comienzan a sucederse más asesinatos en la zona, que parecen estar indisolublemente unidos a la muerte de la misteriosa dama medieval. Mientras Valentina Redondo y su equipo investigan los hechos a contrarreloj, Oliver Gordon, ayudado por su viejo amigo de la infancia, el músico Michael Blake, buscará sin descanso el paradero de su hermano Guillermo, desaparecido desde hace ya dos años, y descubrirá que la verdad se dibuja con contornos punzantes e inesperados.

Me ha gustado mucho la estructura que da María Oruña a Un lugar a donde ir: dos historias en paralelo, la búsqueda por parte de Óliver de su hermano Guillermo, y la resolución de los crímenes sucedidos en Suances y Comillas por parte de la teniente Valentina Redondo. Ambas historias avanzan en paralelo, aparentemente independientes, hasta que se mezclan de manera indisoluble.

Al igual que señalé en la reseña de su novela anterior [ver aquí], todos los personajes están muy bien perfilados y tienen personalidad propia; hasta los agentes Alfonso Zubizarreta y Marta Torres, más planos en la primera entrega, la tienen en ésta. Del grupo más próximo a Valentina Redondo destacan el subteniente Sabandelle, que sigue con sus características de machista y engreído; el sargento Riveiro, siempre muy implicado en su vida familiar con su mujer Ruth e hijos; el capitán Marcos Caruso, exigente donde los haya y muy nervioso por todo lo que de los casos pueda trascender y perjudicarle; el juez Jorge Talavera, etc. Por la parte de Óliver Gordon, pareja ya mucho más consolidada de Valentina, destacaría a Michael Blake, amigo de la infancia que lo ayuda con la gestión de Villa Marina, la casa rural que Oliver tiene allí montada. Fue precisamente la adquisición de esta casa con los sucesos en ella acaecidos, relatados en Puerto escondido, la primera entrega,  lo que provocó que él y Valentina se conociesen. En la órbita de Óliver además está Anna Nicholls, su pareja en la anterior novela, que ahora ya sólo aparece en el último cuarto de Un lugar a donde ir aunque teniendo una función más que relevante en el relato; más perdido en la distancia está Guillermo Gordon a quien Óliver busca con denuedo y que sólo al final aparece por sí mismo y no sólo citado como hasta entonces. Imagino que en la siguiente entrega, quizás Guillermo tenga un mayor protagonismo; una razón más para no dejar pasar mucho tiempo por mi parte sin leer Donde fuimos invencibles, la tercera de la serie. Naturalmente categoría aparte y principal tendrían los personajes de esta novela, segunda de las cinco que por ahora  componen el grupo de títulos agrupados bajo el rótulo de Puerto escondido, sobre los que se centra la investigación policial: la medievalista Wanda Karsávina y los espeleólogos Arturo Dubach, suizo; Helder Nunes, portugués; Marc Llanes, español catalán; y Paolo Jovis, italiano. Cada uno con sus peculiaridades, pero los cinco con individualidad y personalidades auténticas y muy diferentes. 

Trilogía de 'Puerto escondido', María Oruña
Importantísimos en la novela y en toda la serie son los espacios, los lugares donde transcurre la historia. Fundamentalmente es Cantabria (Suances, Comillas, Liérganes, Puente Viesgo, Ramales de la Victoria...) con especial importancia del paisaje kárstico de la autonomía que dio lugar a la formación de cuevas. Son las cuevas cántabras los auténticos escenarios donde transcurre la peripecia. Cuevas como la del Soplao, la de las Monedas, la de Altamira, la de Cullalvera... Y fuera de Cantabria tiene una especial importancia en la narración el Sótano de las Golondrinas en México. Los sucesos que tienen lugar en este espacio natural son fundamentales dentro de la trama. Poco o nada se puede decir de lo que acaece en estos espacios naturales —bellísimos a través de las palabras que María Oruña utiliza para describirlos— para no destruir el encanto y la magia contenidos en esta novela negra.

Todos los elementos que destaqué al hablar de Puerto escondido están presentes en Un lugar a donde ir. Me refiero, por ejemplo, al color local, no sólo de Cantabria sino también de la zona mexicana donde se encuentra el Sótano de las Golondrinas al que acuden los cuatro arqueólogos, o también el paisaje próximo a Nápoles de  donde es originario Paolo Jovis
  • «en un claro de la selva, entre vegetación y abruptas piedras calizas y grises, vieron una pequeña pero ancha pasarela de madera que, como un mirador, se extendía al borde de un impresionante abismo. A ellos, que ya habían visto tanto, les hizo enmudecer su belleza. Su tamaño era colosal, majestuoso. La sensación ante el vacío que se abría ante ellos, indescriptible. Habían legado, por fin, al Sótano de las Golondrinas.»
  • «Quizás fuesen aquellos viajes en barca con su abuelo curioseando cuevas. O quizás fuese culpa de aquel pintor loco, Karl Wilhelm, que había dejado impresa su huella, su esencia, en aquellos cuadros de la cartuja de San Giacomo, en la mismísima Capri. [...] Se habían decidido a curiosear dentro de aquel antiguo monasterio, que se había transformado en un edificio basto y decadente que albergaba un desangelado museo. [...] Hubo un cuadro que lo dejó pasmado, clavado al suelo: Grotta della Minerva; en él, gaviotas y espuma de mar se revolvían en espiral a la entrada de una gruta marina.»
También hay fuerte presencia de la cultura pop, tanto del mundo del Cine como del Cómic o de la Música. Ejemplo de lo primero puede ser el simpático diálogo que Valentina Redondo mantiene con el sargento Riveiro cuando encuentran el segundo cadáver de esta historia en una ría cubierta de niebla a esa hora temprana:
«—Menos mal que se ha levantado la niebla, porque esto parece la ciénaga de los muertos, joder. (dice Riveiro a la Tte. Redondo)
—¿La qué?
—¡La ciénaga! Pero, bueno, ¿tú no has visto El Señor de los Anillos?»
El mundo del cómic aparece en la alusión a Batman que hace Aldara, una niña de apenas seis años, al ser preguntada por los agentes:
«—Es verdad, yo vi cómo Batman dejaba a Barbie princesa en el prado.
—¿Batman? —preguntó Torres, mirando a Zubizarreta y volviéndose a inclinar al lado de la niña.
—Sí, no se veía bien, pero yo creo que era Batman. Lo vi de espaldas, cuando vine a la cocina por la noche.»
Y sobre todo, algo que casi es seña de identidad en María Oruña, muchas alusiones a la música que, al igual que en Puerto escondido, sirven para acabar de perfilar personalidades, definir ambientes y/o caracteres:


Muchas referencias literarias hay en la novela que aparecen, algunas, en las citaciones que abren cada uno de los quince capítulos en que se estructura la narración. Pertenecen a autores u obras conocidos por el gran público como Juan Salvador Gaviota de Richard Bach, Albert Einstein, Cervantes, Leonardo Da Vinci, Ortega y Gasset, Tolkien, Jacques Cousteau..., y algún otro no tan conocido como Berthold Auerbach o Stanislaw Lem.  

Algunas de estas referencias se pierden en la oralidad de la tradición folklórica, como la citación que precede al contenido del capítulo segundo:
«Benditos sean los muertos buenos y las almas arrepentidas [...].Que el sol de los muertos aplaque los sus tormentos y los sus dolores. Amén.
Oración cántabra dedicada a los muertos»
Otras, al igual que la libresca firmada por Jacques Cousteau, son claramente populares. A este grupo pertenecerían los versos firmados por la madre Teresa de Calcuta que tienen una función muy relevante en el curso de la narración:
«La vida es un sueño, hazlo realidad.
La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un deber, cúmplelo.
La vida es un juego, juégalo.
»
Como se ve por todas las características señaladas hasta aquí Un lugar a donde ir es, y en definitiva toda la serie de la que forma parte, un auténtico bestseller, dicho esto sin ningún sentido peyorativo por mi parte. En muchas de mis reseñas he defendido y me he alegrado de que los buenos autores vean recompensado su esfuerzo creador con una magnífica recepción por parte de los lectores. Ese es el caso de María Oruña. 

Para finalizar
De la autora no digo nada que no haya ya dicho en mi comentario sobre Puerto escondido [véase aquí]. Sólo me gustaría señalar que María Oruña gusta de hacer mostración de los conocimientos que posee de técnicas criminalísticas. Este aspecto es algo que ha llamado vivamente mi atención en las dos novelas que por ahora he leído de ella. El personaje sobre el que deposita estos saberes propios de la Medicina Legal son las forenses Clara Múgica y su subordinada Almudena Cardona. Estas dos médicos son esenciales para el esclarecimiento de las causas de la muerte de los diversos cadáveres que aparecen en la narración. Los tecnicismos jurídico-forenses tan del gusto de la autora aparecen citados y muchas veces debidamente explicados: cianosis, sierra Stryker, luz de Wood, ahogamiento seco, otograma, necropapiloscopia, etc.

"Un lugar a donde ir", María Oruña
(En la web somosviajeros.com de donde tomo la foto hay un magnífico reportaje sobre esta Cueva cántabra)

26 jul 2018

"Puerto escondido" de María Oruña. Primero de los libros de esta serie

18 comentarios:
Muchas ganas tenía de echarle la vista encima y prestar la debida atención lectora a las novelas de María Oruña. Tras leer un sinfín de reseñas positivas de las mismas, decidí comenzar por la primera, "Puerto escondido", y desde ya digo que me ha parecido una lectura muy entretenida.

La escritora
María Oruña, Los libros del Puerto Escondido
(fotografía sacada del blog personal de la escritora)
María Oruña es una joven escritora nacida en Vigo en 1976. Según confiesa en su página web se inició en la literatura en 2015 con una novela, "El arquero", de temática jurídico-laboral, muy próxima a su  campo profesional: abogada laboralista y mercantil. Dos años más tarde aprovechando un cambio en su situación laboral escribe su primera novela, "Puerto escondido", que acabo de leer. Desde el primer momento esta novela recibe innumerables elogios por parte de la crítica especializada y de las RR SS. En seguida, "Puerto escondido" es vertida a otros idiomas (alemán, francés, catalán...).

Tras el enorme éxito que conoce esta novela negra María Oruña en sus dos novelas siguientes -"Un lugar a donde ir", 2017; y "Donde fuimos invencibles", 2018- retoma al personaje de Valentina Redondo y su equipo de investigación así como el escenario de Cantabria para construir nuevas historias de misterio e indagación policial con estos y otros personajes nuevos. Todas las entregas de esta serie denominada "Serie de los libros del Puerto Escondido" han sido recibidos con enorme éxito por parte de crítica y público hasta el punto de que María Oruña compatibiliza profesionalmente su profesión de abogada con la creación literaria.

La novela
"Puerto escondido" transcurre en diversas localidades cántabras: Santillana del Mar, Cóbreces, Comillas, Suances, Santander, la Tablía, Hinojedo, Astillero… Que una gallega de nacimiento y de residencia sitúe sus novelas en Cantabria se debe al enorme aprecio que la autora tiene por toda esa región de la que es natural su padre y a la que desde niña visita con frecuencia.  

La historia se inicia con el descubrimiento fortuito durante la remodelación de una casa de campo de los restos momificados de un bebé recién nacido. Estamos en 2013. El hallazgo de estos restos humanos remueve las conciencias y los recuerdos de no pocos habitantes de los lugares por donde transita la novela. Dichos recuerdos llevan a uno de ellos a escribir un diario -no queda muy claro si el diario se escribe en coincidencia con los hechos del pasado que allí se relatan o si, por el contrario, más que un relato es una especie de confesión de lo acaecido en ese pasado pero escrita desde el momento actual- que se alterna en la estructura de la novela con la trama de la investigación policial que lleva a cabo la Teniente Valentina Redondo y su equipo de la comisaría santanderina donde trabajan: el sargento Riveiro, el subteniente Sabadelle y los agentes Roberto Camargo, Marta Torres y Alfonso Zubizarreta. Estos seis personajes -sobre todo los tres primeros- serán los encargados de desentrañar la identidad del bebé emparedado hace más de cincuenta años en Villa Marina, una casona de Suances propiedad de Oliver Gordon a quien le ha llegado por herencia. También el equipo de la Teniente Redondo deberá aclarar el porqué de una serie de asesinatos, suicidios y atentados que suceden a partir del truculento descubrimiento del bebé momificado.

Serie Puerto escondido, Serie Valentina Redondo, Serie Oliver Gordon
La trama que se desarrolla en las 18 entregas que forman el Diario tiene otros personajes (la familia de los Fernández formada por Benigno que perdió a su esposa y a uno de sus hijos durante la guerra. Benigno se casará al acabar la contienda con Amparo con quien tendrá descendencia que vendrá a sumarse a la de su primer matrimonio del que le sobreviven David, Jana y Clara. Junto a estos personajes centrales muchos otros hay en esta trama cuyo narrador la presenta en primera persona dirigiéndose a un 'tú' innominado que bien podría referirse a alguien presente en el propio relato, quizás la propia teniente Redondo de la Guardia Civil, o, por qué no, al mismísimo lector. En un momento dado recurre a un impersonal vocablo que ha llamado mucho mi atención: “Dime, humano, ¿crees que sería el destino?” (pág. 290) 

Muchísimos son los nombres y filiaciones de estos personajes: doctor Carlos Viesgo; los Pereiro, marido y mujer, guardeses de la casona de los Ongayo y que vivían en Villa Marina; los Chacón que residían en la casa azul de Ubierco donde trabajó como criada la propia Jana Fernández; los amigos de David Fernández: Pedro Ballesta  y Braulio; la pareja de Oliver Gordon, Anna Nicholls; etc. Precisamente es este personaje, Oliver Gordon, la crujía sobre la que pivotan las dos tramas. 

Es, pues, como se ve, un número grande el de los seres que pululan por la novela. De ellos sólo algunos (Valentina Redondo, Riveiro, Sabadelle, Clara, Jana, la forense Clara Múgica...) están completamente diseñados en personalidad y desarrollo psicológico. Otros quedan a veces algo desdibujados y como algo traídos por los pelos: pienso, por ejemplo, en Marina de la Vereda Bárcena (espía francesa y cazanazis), amiga de Jana Ongayo; o en los actuales habitantes de la casa de los Chacon (Izan Saenz y su mujer Berta).

Me ha gustado mucho de esta novela el ritmo mantenido que María Oruña da a las dos historias. En especial me ha encantado el que los capítulos que cuentan la historia en el momento actual estén encabezados por citas muy diversas: de escritores e intelectuales como Ortega y Gasset, Pérez Galdós o Fernando Pessoa; de diálogos cinematográficos como el mantenido por Hanníbal Lecter y Clarice en la película "El silencio de los corderos" o el discurso pronunciado por Tyler Durden (personaje encarnado por Brad Pitt) en "El club de la lucha"; e incluso por personalidades pertenecientes a parcelas no artísticas y tan distantes entre sí como Albert Einstein o Chavela Vargas

mitología azteca, Casonas de indianos cántabras
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Pienso que las anteriores citaciones sirven para ligar en la mente de los lectores el relato de ficción que la novela es con la realidad, presente en forma de verdad científica, artística o meramente proverbio popular. Y por si esto fuera poco, la escritora en las secciones Agradecimientos y Curiosidades finales se esfuerza por aclarar la fuerte imbricación existente entre algunos de los sucesos novelados y la realidad en que ella se inspira. Todo esto nos recuerda que la imaginación de los escritores -escritora en esta ocasión- se nutre de todo lo vivido por éstos, bien en forma de suceso real vivido o escuchado, o en forma de conocimiento científico, literario, cinematográfico... aprendido. 

Quiero señalar tambiénlo interesantes que me parecen los títulos y referencias musicales que están esparcidos por la novela. Siendo esta introducción de elementos musicales dentro de la narración algo muy frecuente en la novelística actual, me parece un enorme acierto por parte de la autora no pretender hacer una BSO de la novela sino simplemente usar estos temas como un elemento más para construir la psicología del personaje. Así, la Sra Ongayo escucha a Carla Bruni (“Quelqu’un m’a dit"); la Tte. Redondo en su coche oye “Black to black” de Amy Winehouse o “No importa que llueva” de Efecto Pasillo; y otros momentos narrativos se encuadran bajo los primeros acordes de “Carmina Burana" o escuchando alegres temas como “Over my shoulder” de Mike & The Mechanics o el "Demons" de Imagine Dragons.


Otros aspectos que querría destacar en el relato son: 
  • El sentido del humor que la autora demuestra introduciendo en no pocas ocasiones ese beneficioso distanciamiento que el ingenio y la ironía procuran. En especial esta sana separación intelectual la practica Oliver Gordon quizás por sus raíces inglesas y en algunos  momentos aunque como arma de doble filo por la teniente Redondo en su no siempre amable relación con el machista del subteniente Sabadelle. 
  • El color local que tanto contribuye, al menos en mí, a hacer la lectura agradable. Las zonas de Cantabria que en el momento de 2013 o en el pasado de los años cuarenta y cincuenta soportan las correrías de los diversos personajes están magníficamente descritas y presentadas. Este color local se patentiza en multitud de ocasiones. Un ejemplo: 
"Riveiro ya empezaba a necesitar, con urgencia, una dosis de cafeína. […] Había tomado como provisión un café con leche caliente para llevar y un par de sobaos que su mujer compraba siempre en Casa Borona, en Torrelavega." (pág. 117)
  • Elementos de la cultura popular especialmente del mundo del cine utilizados como referentes en imágenes y símiles. Así Oliver Gordon es a ojos de Valentina Redondo "un Richard Gere uniformado en 'Oficial y Caballero’" (pág. 21). Y otras veces en las citas que preceden a no pocos de los capítulos. Son muchas pero ejemplificaré con una que me ha gustado especialmente:
"No debes descubrir el pastel, amigo mío... hazte pequeño. Debes ser el paleto. El tullido. El tarado. El leproso. El bicho raro. Mírame... a mí me has subestimado desde el primer momento.
Al Pacino interpretando al Diablo, 
dirigiéndose al jefe de un bufete de abogados.
(Pactar con el Diablo, 1997)
  • Interesantísimas técnicas criminalísticas son las que se citan y usan en el relato para desentrañar las misteriosas muertes que suceden en esta novela más detectivesca y gótica que negra. Así se habla de la prueba Walker utilizada para detectar si un arma ha sido disparada y por quién ("Se hace para detectar la cantidad […] de nitritos alrededor del orificio de entrada del proyectil y en la ropa de la víctima.[…] cada vez que se dispara un arma de fuego se desprende nitrito de potasio"); o de las peculiaridades que presenta el lóbulo frontal del cerebro de los psicópatas ("En ese lóbulo se registran las inhibiciones y represiones que a todos, en general, nos impiden matar y cometer actos violentos […] Los psicópatas tienen la materia gris más reducida en el córtex anterior prefrontal del cerebro."); o cómo el cuerpo de un recién nacido carece de flora intestinal ("los cuerpos de los recién nacidos son una de las pocas excepciones al proceso normal de descomposición. Carecen de flora bacteriana interna, que es lo que genera gran parte del proceso de putrefacción"): o...

Para finalizar
Yo de esta novela de María Oruña que inicia la serie de Los Libros del Puerto Escondido, como se habrá visto, sólo puedo decir bondades. Inicié su lectura poco antes de un largo viaje con la idea de aparcarla durante el transcurso del mismo, pero fue tal la atracción que ejerció sobre mí que me fue imposible detenerla, de modo que el libro me acompañó durante las tediosas horas de viaje en avión y en autobús. Jamás agradeceré bastante a la escritora gallega la ayuda que su novela me proporcionó pues lo que habrían sido horas muertas y perdidas se me transformaron gracias a ella en deliciosos  momentos siguiendo las evoluciones de Valentina Redondo y demás personajes.