«Ahora me he acostumbrado y me encanta mi casa. Mi casa de regalías, comprada íntegramente gracias a la literatura. Un sitio peligroso y mío. Un sitio del que nadie puede ordenarme que me vaya. De vez en cuando beso las paredes, hago un brindis y les enseño el dedo corazón a quienes me critican, a quienes piensan que para escribir y decir las cosas que escribo y que digo tengo que vivir en una situación de pobreza aparente y voluntaria.»
«Salvar el abismo que separa el legado de amor que dejó en aquellos cuyas vidas rozó de algún modo, y las espinas que clavó en mí, [...], es el motivo por el que escribo estas memorias. Escribirlas me resulta tan difícil como no escribirlas.Quizá más que como hija que llora el fallecimiento de su madre, lloro como escritora que ha perdido su tema más fascinante. En esta páginas, mi madre, mi gánster, vivirá. Ella fue mi refugio y mi tormenta.»
«Poco después de que se publicaran mis artículos sobre las presas del Narmada, recibí una carta suya, en realidad un fax, escrito a mano: Tu ficción y tu no ficción... Te llevan por todo el mundo como tus dos piernas. Era una de las pocas personas que no contraponían mi ficción y mi no ficción como si fueran antagonistas.» (la organización Narmada Bachao Andolan {NBA}, luchaba contra la construcción de gigantescas presas en ese y otros ríos de la India).
«La ficción es esa cosa extraña, brumosa, que los escritores no poseen del todo, aunque crean que sí. ¿De dónde viene? De nuestro pasado, nuestro presente, nuestras lecturas, nuestra imaginación: sí. Pero ¿quizá también de premoniciones del futuro?»
«Delhi se encontraba a tres días y dos noches en tren de Cochín, que a su vez está a tres horas en coche de nuestra ciudad, Kottayam, que a su vez está a pocos kilómetros de nuestro pueblo, Ayemenem, donde pasé mi primera infancia.»
- «Cuando mi hermano era adolescente, ella le dijo una vez: "Eres idiota y feo. Yo en tu lugar me mataría"»
- «Ojalá te hubiera abandonado en un orfanato», «Eres una rueda de molino que llevo colgada al cuello», «Esta enfermedad es culpa tuya» y, por supuesto, «Perra». (a Arundathi)
«En casi todas las películas malayalis que veíamos (Arundathi y Kurussammal, la mujer que más cerca siempre estuvo de su madre), a la heroína la violaban [...] yo creía que a todas las mujeres las violaban, que solo era cuestión de cuándo y dónde [...] Rodeadas de estas historias que utilizaban el miedo como instrumento de control para las mujeres de Kottayam, sobre todo para las alumnas jóvenes, la señora Roy era la única esperanza de huida. [...]
A mí la señora Roy me enseñó a pensar y luego despotricaba de mis ideas. Me enseñó a ser libre y luego despotricaba de mi libertad. Me enseñó a escribir y luego no le gustó la escritora en que me convertí.»
«Había en Kottayam corrientes profundas de tensiones sociales de las que no teníamos conocimiento. El gobierno marxista de Kerala estaba descontento con el libro, en el que veía una crítica inaceptable del partido y su líder legendario E. M. S. Namboodiripad, primer ministro comunista de Kerala. Yo era admiradora suya pero no acólita. La crítica presente en El dios de las pequeñas cosas tenía que ver con la actitud del partido ante la cuestión de la casta. Me acusaron de anticomunista (aunque no hubiera nada más lejos de la verdad) y por algún tiempo se sopesó la posibilidad de prohibir la novela.»
En Mi refugio y mi tormenta Arundhati da muestras de su incontrovertible feminismo nacido seguramente observar cómo su propia madre luchó contra las injustas leyes que excluían a las mujeres de las herencias, que las tenían siempre en menor consideración que los hombres. Pero no sólo contra las leyes injustas clama Arundhati, la hija de Mary Roy también lucha con todas las fuerzas a su alcance contra el machismo hindú que considera normal abusar de cualquier ser humano que no sea hombre«Corría el año 1990. El mundo estaba cambiando. El Muro de Berlín había caído. La Unión Soviética pronto dejaría de existir. No solo India, todo el subcontinente asiático vivía tiempos convulsos. El "sentimiento religioso" era en aquel entonces el viento que hinchaba todas las velas.»
«en la India ninguna mujer de ninguna religión, clase, casta o ideología tendría alguna vez la seguridad suficiente para cantar a las estrellas en una carretera solitaria mientras su búfalo la llevaba a casa.» (reflexiona la narradora al contar cómo en uno de sus viajes en coche ella y su marido Pradip adelantaron a un carro cuyo conductor, un hombre, iba tranquilamente tumbado cantando a las estrellas)
Muy importante en estas memorias noveladas es la referencia que hace a su actividad como circunstancial actriz cinematográfica y a su mucha más estable ocupación como guionista de películas y series televisivas. Fue allí en el ámbito de Bollywood donde Arundhati conocerá a personas que tendrán mucha relevancia en su vida. De todas ellas la más importante sin duda alguna será Pradip, director y guionista cinematográfico que la hará debutar en un film y con quien escribirá guiones televisivos de éxito para Doordarshan que «era por aquel entonces la única cadena de televisión del país». También tuvo importancia en su actividad cinematográfica su amistad laboral con Sanjay, ayudante de dirección de Pradip. Fue con él con quien acudió a Cachemira a informarse sobre la represión y las matanzas que se estaban produciendo en la zona, De resultas de esta visita fue el rodaje de un documental por parte de Sanjay titulado "Cómo celebramos la libertad"
«Para un ciudadano indio con un mínimo resquicio de conciencia, visitar Cachemira es quedarse sin hogar. Porque después de conocer Cachemira uno no puede volver a las conversaciones, las bromas y la diversión inofensiva de antes. La ignorancia amoral, deliberada y cultivada que manifiestan la mayor parte de los indios sobre lo que allí está ocurriendo, lo que se está haciendo en su nombre, resulta difícil de soportar.»
Son precisamente informaciones que yo desconocía, como la anterior sobre Cachemira, lo que me ha hecho muy atractiva la lectura de Mi refugio y mi tormenta. Muchas cosas he aprendido sobre el inmenso país que es la India. Un país que vive sometido a diversas «demoniocracias» (dictaduras de corte democrático). La más importante es la impuesta por el BJP, Partido Nacionalista Hindú, que lleva ya bastantes años en el poder y que tiene vocación de perpetuarse en el mismo fomentando la división en el país a base de arremeter contra la población musulmana
Por último debo destacar que la imagen que de sí misma transmite Arundhati Roy en estas memorias es la de una mujer independiente, comprometida con su tiempo, defensora de los derechos de la mujer; una mujer que denuncia las injusticias vengan de donde vengan, por muy tradicionales que éstas sean como el sistema de castas; que sabe cortar amarras con ideologías que en su afán de progreso con frecuencia se convierten en reaccionarias; una mujer que se relaciona con los hombres de igual a igual; una mujer afectiva que comprende la manera de ser de sus mayores (su autoritaria madre; su padre, adicto al alcohol y otras sustancias; su tío G. Isaac que echó a Mary Roy e hijos de la casa familiar al arrogarse el derecho machista de la herencia familiar; su lejano y fallecido abuelo, entomólogo imperial, de quien en definitiva proviene la clase acomodada a la que la familia pertenece; su querido hermano LKC a quien junto a su madre dedica la novela; etc.). Una mujer que, como corresponde a su tiempo, tuvo su época de joven hippie degustadora de la música de los Beatles, Rolling y otros y que en su primera juventud coqueteó en alguna ocasión con las drogas blandas y el amor libre.
- «Estábamos bien inmersos en los años oscuros del infierno nacionalista hindú: linchamientos públicos de musulmanes, vídeos de linchamientos públicos, de palizas públicas, de asesinatos en masa y de multitudes armadas con espadas que marchaban por las calles llamando abiertamente al genocidio de los musulmanes.»
- «El BJP prometía devolver a la India su glorioso pasado hindú, dejando atrás siglos de opresión musulmana»









