.header .widget { text-align:center;} .header img {margin:0 auto;}

17 oct 2021

Panza de burro, de Andrea Abreu

23 comentarios:

«La libretita se llamaba La LiBrEeeTa De LasSsS KaNcIoOoNeS porque cuando la robamos de debajo del mostrador de la venta, tenía escrito en la portada, dura, marrón y forrada de tela, la palabra CUENTAS y a Isora se le ocurrió que le pegásemos encima un trozo de papel blanco con cintasiva y le pusiésemos un nombre bonito con letras parriba y pabajo como cuando escribíamos en mésinye.» (cap. “Voy a aserte caricias ke no san inventao”)

literatura canaria, escritores millenials

Una primera novela que tiene una solidez que sorprende. La autora, Andrea Abreu (1995, Icod de los Vinos, Tenerife, Canarias), es una joven que, partícipe en una escuela de escritura, la madrileña de Fuentetaja, como parte de los ejercicios allí propuestos fue construyendo, al tiempo que trabajaba como dependienta en una tienda de ropa interior y completaba estudios de posgrado en diversos medios periodísticos, una novela que debe mucho a sus orígenes canarios.


Sabina Urraca
La novela es también la primera experiencia como editora de Sabina Urraca quien además se encarga de la presentación del libro. Cuenta en ella que conoció a Andrea Abreu en esos talleres de la Librería Fuentetaja donde ella era profesora. Allí -prosigue- fue donde nació el personaje de Isora que llena con su figura, voluminosa en todos los sentidos, la novela. Sabina, vasco-canaria ella, se enamoró de la manera de escribir que tenía esa joven alumna que vivía atosigada por unas prácticas de máster en un periódico que la exprimía y por su trabajo en una tienda  de lencería en la que conseguía lo imprescindible para sobrevivir en Madrid. Ella, la profesora, la animó a proseguir esa historia de las dos niñas tinerfeñas y se comprometió a editarla debidamente. Y así,  capítulo a capítulo, golpe a golpe que diría el poeta, Abreu fue enviando a la editora en ciernes los capítulos que poco a poco pero sin pausa iban saliendo de su mano durante el verano de 2019. La novela en una bella edición de la editorial Barrett vio la luz por vez primera en junio de 2020. El ejemplar que tengo entre mis manos, adquirido en la reciente Feria del Libro de Madrid, pertenece a la décimocuarta edición (abril de 2021), lo que demuestra el enorme éxito que esta obra primera de una escritora novel está teniendo.

editora de la novela "Panza de burro"
La iniciática experiencia editora de Sabina Urraca se debe a la propuesta que la editorial Barrett realiza anualmente de que un escritor que admiran les recomiende una obra aún no publicada. Antes de que Sabina Urraca les propusiese la novela de Andrea Abreu la editorial Barrett había atendido ya las sugerencias de Patricio Pron y de Sara Mesa. 

Sabina Urraca es una periodista gonzo o inmersiva, esto es, especializada en contar experiencias en las que se sumerge de manera personal. De hecho su labor como editora de Panza de burro cabe incluirla dentro de este tipo de experiencias. Además de otras colaboraciones habituales en medios periodísticos diversos (Vice, Tentaciones, Tribus Ocultas, El Comidista, Eldiario.es, El Estado Mental, Bostezo o Ajoblanco), Urraca es autora de Las niñas prodigio, novela aparecida en 2017.


Andrea Abreu
Sobre la autora dice la propia editorial lo siguiente:
Andrea Abreu nació en 1995 en lo alto de un pueblo, siempre nublado, del norte de Tenerife. Creció entre gatos y flores de bruja y, al cumplir los dieciocho, comenzó sus estudios de periodismo en la Universidad de La Laguna (ULL). Después de incontables cambios de residencia, se mudó a Madrid en el verano de 2017, para cursar el Máster en Periodismo Cultural y Nuevas Tendencias de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC). Desde entonces, ha sido becaria, camarera y dependienta de una famosa marca de lencería.
mujeres jóvenes escritoras, Canarias y Literatura
Como periodista, ha escrito para la sección de Cultura del diario 20 Minutos y para diferentes medios, como Tentaciones (El País), Oculta Lit, LOLA (BuzzFeed), Quimera o Vice. Sus textos literarios han sido incluidos en varias revistas digitales y en papel. También en antologías como Macaronesia, de La Galla Ciencia; Los muchachos ebrios, antología de poesía jovencísima transoceánica, de La Tribu, o Piel fina. Poesía joven española (Maremágnum, 2019). Es autora del poemario Mujer sin párpados (Versátiles Editorial, 2017) y del fanzine Primavera que sangra (2017), un breve análisis poético sobre su relación con el dolor menstrual, que aparecerá este mismo año en la editorial Demipage. Ha participado en varios eventos literarios, como el festival cordobés de poesía Cosmopoética 2018 y es codirectora del Festival de Poesía Joven de Alcalá de Henares. El pasado 2019 fue ganadora del accésit del XXXI Premio Ana María Matute de narrativa de mujeres. Panza de burro es su primera novela.

Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Es verano, principios de los 2000. Con la protagonista, una niña a la que su amiga Isora se dirige como Shit, caminaremos por un pequeño pueblo rural tinerfeño. Recorremos sus calles empinadas y siempre oscurecidas por el cielo nublado mientras Shit, poco a poco, va dejando atrás la adolescencia. La protagonista irá descubriéndose a sí misma a través de su mejor amiga, Isora.


Mi comentario
 Muchísimas cosas me han gustado de esta Panza de burro. Lo primero que llamó mi atención, habiendo vivido cuatro felices años de mi vida en las Islas Canarias, fue el título del libro. La panza de burro es el nombre que los canarios dan a ese entoldado de nubes que los vientos alisios colocan sobre las localidades del norte de las islas principalmente durante el verano. Un cielo encapotado y sin lluvia que sirve a los canarios para mejor soportar la canícula. 
Luego, ya entrando en el propio texto, la Presentación de Sabina Urraca no hizo más que abismarme sin remisión en el texto que anunciaba. A este abismamiento contribuyó sin duda alguna la alusión a un autor grancanario, José Luis Morales, cuya novela Sima Jinámar conocí y leí con pasión durante los años en que residí por la zona. Que Sabina Urraca comparase el estilo del novelista y periodista canario con el de la joven autora me animó todavía más a adentrarme en la espesura del relato.

En "Panza de burro" se presentan las historias infantiles, ingenuas y no tanto, de una pareja de niñas: Isora y la narradora, que menor que la otra la admira profundamente y está, podría decirse en palabras propias del mundo adulto que no infantil, enamorada de ella a su manera.

Llama muchísimo la atención de esta novela el registro empleado. Es un registro coloquial, claramente de nivel vulgar, lleno de incorrecciones lingüísticas, modismos, canarismos, localismos, errores ortográficos en ocasiones, etc., con los que la autora pretende transmitir de la mejor manera la realidad del habla popular en Canarias. Pero hay que avisar que Andrea Abreu no pretende dar testimonio del habla real de Canarias. No, para nada. He visto en algunas reseñas cómo sus autores criticaban con cierta saña a la Abreu argumentando que así no se habla en Canarias, que jamás han escuchado ni utilizado tal cantidad de canarismos en su día a día. Naturalmente que no, claro. Es que lo que estamos leyendo es una novela, una obra de ficción y su autora se permite la licencia de construirla de esta manera hiperbólica, exagerada, desmesurada. En el fondo lo que ella hace es una escritura novedosa, experimental y esta profusión léxica es parte esencial del experimento.

A mí personalmente me ha interesado y gustado mucho este carácter experimental de la novela. Y digo experimental porque además de lo ya señalado respecto al léxico, la novelista introduce dos capítulos escritos haciendo caso omiso de cualquier normativa ortográfica (signos de puntuación, sistema de mayúsculas y minúsculas, división en unidades oracionales y paragráficas...). Es el propio lector quien con su experiencia de hablante y de lector quien ha de ir añadiendo en su cabeza los elementos omitidos a fin de dar al texto el debido sentido. Vamos, que Andrea Abreu hace realidad en su obra lo de la lectura activa.

En cuanto al vocabulario que estas dos niñas utilizan al comunicarse entre sí y con los demás es probable que quizás el exceso de localismos lleguen en algún momento a ahogar el interés del lector. Esta cuestión, según confiesa la editora en la Presentación de la novela, fue asunto debatido entre ella y la autora. Pensaron -dice Sabina Urraca- añadir un glosario al final pero desecharon la idea. Tras leer la novela no es de extrañar esta duda dado que toda ella deambula dentro del idiolecto típico canario. Un ejemplo de ello sería esta cita: 
«estaba doña Carmen con una sombrera sentada en una piedra por fuera de la casa, viendo como el perro le meaba y le cagaba las matas de por fuera de la entrada y las magarzas que crecían salvajes en los poyos descuidados y los chupos de las esquinas de las paredes, que por eso mi madre me decía que no comiera chupos de la carretera que estaban meados de los perros.»
Al léxico propio de las islas [anularse, aquellas, matalahúva, upar / uparse, estampurrarse, gofu, piche, burgados (moluscos que se dan en la zona de Fuerteventura), quícaras y quíquere (gallinas y gallos camperos canarios), fisquito de…, sus, tegasastes, camarotes (cohetes de mayor envergadura que los voladores), perro sato (raza de perro de pequeño tamaño, pelo corto y muy ladrador.) y muchos otros más] vendría a añadirse la reproducción fonética de vulgarismos, anglicismos, barbarismos y agramaticalidades propias del lenguaje infantil que aparecen en el texto: embrasada, güennboi, dientes pafuera, advans, voy a aserte caricias ke no san inventao, mésinye, citansiva, sisá (zig zag), por fa, güevo, produtos, costrusión, nadien, etc., etc.
Talleres de escritura, Taller de escritura Fuentetaja
Ha llamado mucho mi atención la abundancia de contenido escatológico contenido en la novela. Ya el propio inicio de la misma, con una Isora volcada sobre la taza del váter provocándose el vómito por eso de ver si así su gordura se detenía, es escatológico por demás. Pero hay mucho más esparcido a lo largo y ancho de la narración:
«al acabarme el plato potaje me entraron unas ganas de cagar horribles, el potaje coles me pesaba como 5 bolsas de cemento dentro del intestino, pero a mí siempre me encantaba aguantarme las ganas de cagar, sobre todo cuando estábamos jugando a las barbies.»
Lindante con lo escatológico e incluso formando parte intrínseca del mismo estaría el componente sexual que llena las cabezas y actividades de estas dos niñas que exploran el mundo que habitan en el que, naturalmente, está contenido su propio cuerpo. Son unas niñas que se acercan a la edad núbil, en especial Isora. El sexo, estregarse sobre todo, es algo que ocupa su cabeza en especial según que pasa el tiempo y ellas van evolucionando, haciéndose mayores. Este comportamiento quizás sea, al tratarse de dos niñas de apenas diez años, lo que me haya parecido más inverosímil dado que es una conducta, en mi opinión, más propia de adolescentes. Y no me refiero sólo a la sexualidad sino también a la astucia, en  especial la de Isora, que en algún momento más parece una muchacha, e incluso de mayor edad, que no una inocente niña.

Para finalizar
Concluyo mi comentario reafirmándome en la enorme satisfacción que me ha producido la lectura de la novela. Aunque se trata de la primera novela publicada por Andrea Abreu parece ya la de una autora consumada. Sí que es verdad que los capítulos que conforman la narración en mi opinión siguen aún muy atados al formato propio del relato, es decir, que cabe leer cada unidad cual si de relatos independientes se tratara. Pero con todo y con eso es tal la potencia que desprenden y la enorme soltura que la novelista demuestra en ellos que es imposible desasirse de la mucha literatura y poesía que el libro segrega. Un descubrimiento, sin duda alguna.

Título: Panza de burro

Autora: Andrea Abreu

Editorial: Barrett

Fecha de publicación: junio de 2020

Páginas: 176

ISBN: 978-84-121353-3-6



 

10 oct 2021

Tracy Chevalier: "Las huellas de la vida". Francis Lee: "Ammonite" (A pares XXIII)

20 comentarios:
La frase bíblica tan citada de "Los caminos del Señor son inescrutables" me ha venido a la cabeza preparando la reseña de la novela histórica de Tracy Chevalier "Las huellas de la vida". Sin haberlo planificado previamente, resulta que una calurosa tarde-noche del pasado mes de agosto vi en casa, en la plataforma Movistar, una película protagonizada por Kate Winslet y Saoirse Ronan -ellas fueron el motivo que me llevó a ver este film- titulada "Ammonite". Iba de dos mujeres, una ya madura y otra más jovencita, que mantienen una relación amorosa. La mujer madura se llamaba Mary Anning y sentía una grandísima afición por la paleontología; la joven era la esposa de Roderick Murchison (James McArdle), geólogo, paleontólogo y naturalista, que llevó a su esposa Charlotte hasta Lyme Regis (Inglaterra) para que se recuperara de la depresión en que estaba debido a haber sufrido la pérdida del hijo que esperaba. 

Kate Winslet, Saoirse Ronan, Francis Lee,

Viendo la película aún no había decidido leer la novela de Tracy Chevalier de la que sólo conocía su título sin saber que en su interior se desarrollaba la peripecia científica de Mary Anning. Cuando este mes de octubre he leído con gran satisfacción la novela de la autora de "La joven de la perla" he ido atando cabos y comprobado que sin duda alguna es Mary Anning, la humilde Mary Anning, el personaje principal en ambos relatos, el fílmico y el literario. En el novelesco comparte protagonismo en un nivel de igualdad con Elizabeth Philpot, mientras que en el film de Francis Lee ella es claramente, en la magnífica interpretación que realiza Kate Winslet, el centro de la historia hasta el punto de que sin la estupenda actriz británica la película quedaría reducida a un rutinario relato, sin más.

Pero vayamos con orden. Hablaré en primer lugar del libro de la Chevalier habida cuenta de que es anterior en el tiempo (año 2009) al film de Francis Lee (año 2020). También el asunto que en cada una de ellas se toca respecto a la vida de Mary Anning es anterior el de la novela respecto al de la película. Mientras que la historia de la relación de amistad mantenida entre Elizabeth Philpot y Mary Anning transcurre durante las dos décadas que van de 1804 a 1824, la relación amorosa entre Anning y Charlotte sucede en la década de 1840.



"Las huellas de la vida"
Para Tracy Chevalier este relato supone su sexta incursión en la novela histórica, género que practica desde que en 1997 se diese a conocer con "El azul de la Virgen", si bien su salto a la fama lo debe a "La joven de la perla" del año 1999 llevada también con enorme éxito a la gran pantalla por Peter Webber en 2004. 

Tracy Chevalier, Paleontología
En los diez capítulos que componen "Las huellas de la vida" vemos el discurrir de la vida de dos mujeres que vinieron a coincidir casualmente en Lyme Regis, localidad turística del sur de Inglaterra. Las tres hermanas Philpot deberán abandonar Londres a requerimientos de su hermano John dado que en la capital con las ciento y poco libras anuales que les pasa para su mantenimiento difícilmente podrían mantener el tono y altura social a la que estaban acostumbradas por procedencia familiar. En Lyme Regis sí que las tres, -LouiseElizabeth y Margareth- podrán vivir de manera semejante a la londinense pero con muchos menos gastos dado que el nivel social y económico de esta zona marítima es mucho menor que en Londres. Quizás la más pequeña, Margareth, hasta podría encontrar marido, algo a lo que sus hermanas prácticamente han renunciado asumiendo ya su soltería («tenía veinticinco años, era poco probable que llegara a casarme y necesitaba una afición con que ocupar mis días. A veces ser una mujer resulta muy tedioso.», dice de sí misma Elizabeth Philpot)

Mientras que Margareth vive por y para las fiestas, bailes y galanteos, la hermana mayor, Louise, y Elizabeth proyectan su vida hacia la ciencia; la primera es una entusiasta de la botánica, y Elizabeth se apasiona desde que está en Lyme Regis por la paleontología enfocada hacia los peces fósiles. Esta enorme afición por la búsqueda de restos fósiles le surgió casualmente. Lo principal fue que a raíz de ello conoció a Mary Anning, una niña hija del ebanista Richard Anning a quien Elizabeth había acudido para encargarle una vitrina donde exponer los fósiles que iba coleccionando. Mary tiene por entonces apenas seis años y ayuda a la economía familiar recogiendo fósiles de 'amos' (amonites), 'beles' (belemnites), 'curis', 'grifis'... que luego su madre Molly vende a los turistas. 

La relación entre una mujer adulta y una niña, ambas de muy distinta clase social («¿Cómo puede una dama de veinticinco años y clase media pensar en trabar amistad con una niña trabajadora?») sería difícil de entender si no hubiese existido entre ambas la pasión por la paleontología. A Elizabeth le sorprenden los conocimientos que Mary ha adquirido por sí misma sin nadie que la haya instruido. Entre ambas mujeres se desarrolla una sincera amistad que sólo se verá perturbada por asuntos ajenos al mundo científico derivados de sentimientos poco entendibles para una u otra. 

Lo esencial de la amistad entre Mary y Elizabeth se percibe en las ayudas que ambas se prestan en la localización de fósiles. Los Anning desearían encontrar algo que los sacase de pobres porque vendiendo chatarrilla fósil como los amos o beles apenas si logran sobrevivir. La ocasión se les presentará cuando Mary descubra un ictiosaurio que pronto interesará a coleccionistas y a la comunidad científica formada exclusivamente por hombres. Lord Henley es uno de estos coleccionistas que minusvalorando a la muchacha descubridora negociará con Molly Anning, su madre, la compra para su colección del 'icti'. Será Elizabeth quien abra los ojos a los Annig, cuyo padre ya ha fallecido, cuando averigüe que el ictiosauro descubierto, excavado y limpiado por Mary está expuesto en Londres en un museo privado vestido ridículamente y con una etiqueta en la que se omite el nombre de su descubridora. Desde este momento Elizabeth estará atenta a cuanto en este sentido le pueda volver a ocurrir a Mary.

Pero Mary, inocente, joven y enamoradiza, se siente atraída por los encantos y la atención que recibe por parte de algunos coleccionistas, científicos y aficionados a los fósiles, que acuden a Lyme Regis y hacen uso de la habilidad de la joven para localizar restos, de su experiencia de años y de sus conocimientos para identificar los especímenes. Elizabeth observa con gran pesar los abusos de confianza de los que Mary es objeto, consecuencia de los cuales es la penuria en que su familia se encuentra al regalar ella, en especial al Coronel Birch, cuanto encuentra en la playa incluido un ejemplar completo de ictiosaurio. En conversación con Mary, ya sola pues el Coronel Birch ha abandonado bien pertrechado de fósiles Lyme, Elizabeth le pregunta sobre qué ha recibido a cambio del ictiosaurio y los fósiles que Birch se ha llevado. Mary entiende que Elizabeth está celosa y así, por nada que podríamos decir, nace un enfado entre ambas que se prolongará durante varios años. 

No quiero seguir dando más datos sobre el desarrollo de la trama para no estropear  la delicia que supone la lectura de esta novela. Sólo diré que la función de narrador es ejecutada alternativamente por una y otra paleontólogas: en los capítulos impares es Mary Anning quien relata, mientras que tal función corresponde en los pares a Elizabeth Philpot. Ambos personajes protagonistas están perfectamente delineados: por un lado está Mary, una joven impulsiva en ocasiones, entregada, generosa, hermosa e inteligente; por el otro está una mujer madura más asentada, si bien a veces piensa que aún puede encontrar el amor de un hombre, aunque su gran entrega será hacia la ciencia y hacia la lucha por su propia dignidad de persona en igualdad con los hombres que en esas décadas iniciales del siglo XIX impedían a las mujeres pertenecer a las Sociedades Científicas con lo que sus nombres eran siempre relegados en favor de los masculinos. Es ella, Elizabeth, quien logrará para las mujeres científicas el merecido reconocimiento público. Un reconocimiento que se plasmará en el que la Sociedad Geológica de Londres dé a Mary Anning por su descubrimiento en 1823 del primer plesiosaurio conocido.
«los demás se quedaban con lo que ella encontraba y se hacían famosos como filósofos naturales. William Buckland daba clases sobre las criaturas en Oxford, Charles Konig las había llevado al Museo Británico y había recibido elogios por ello, el reverendo Conybeare e incluso nuestro estimado Henry de la Beche pronunciaban conferencias en la Sociedad Geológica y publicaban artículos sobre ellas.»
Sin duda alguna es Mary Anning el personaje literariamente más atractivo. Es ella quien abre y cierra la novela con la alusión al rayo que siendo niña de tres años la alcanzó, entrando y saliendo de su cuerpo,  sin sufrir más daño que un susto tremendo. El motivo del rayo que la atravesó de niña es  utilizado metafóricamente para referirse a los momentos importantes de la vida de Mary: su enamoramiento de Birch, su reconocimiento por parte de la comunidad científica, la reconciliación con Elizabeth...
«En ese momento sentí que el rayo me atravesaba y me paré en seco, dejando que la multitud del mercado se separara y empujara en torno a mí. [...] A pesar de todo lo que me había pasado —encontrar los ictis y plesis, ir con el coronel Birch al huerto, conocer a monsieur Prévost—, aquél fue el rayo que supuso mi mayor felicidad.»
Novela histórica, La joven de la perla

Personalmente me ha interesado mucho en esta novela comprobar cómo el puesto ocupado por la mujer en la sociedad, sus perspectivas de futuro, su independencia e identidad personal, ha ido evolucionando respecto a, por ejemplo, las mujeres que presenta Jane Austen en sus novelas e incluso respecto a Maggie Tulliver, el personaje de George Eliot en su novela "El molino del Floss" que he leído recientemente [se puede leer reseña de la misma haciendo clic aquí]. Si las Emma, Fanny y compañía de las novelas de Jane Austen que con emoción leía la enamoradiza y deseosa de casarse Margaret Philpot sólo aspiran a salir adelante a través del matrimonio y la Maggie  Tulliver de Eliot encuentra digno trabajar para ganar independencia al margen del varón, las dos protagonistas de "Las huellas de la vida" aspiran ya no sólo a ser libres a través del trabajo como Maggie sino a ver debidamente reconocidos sus méritos y aportaciones al mundo en igualdad con los hombres.
_________________
Nota:
"Las huellas de la vida" es el tercero de los títulos con el que completo el Reto Serendipia recomienda 2021. Al tiempo es un título más que me sirve para ir avanzando dentro del Reto "Autores de la A a la Z" propuesto por el blog "Lecturápolis"






"Ammonite"

A fuer de ser sincero he de decir que leyendo "Las huellas de la vida" pensé en varios momentos si Elizabeth Philpot no se sentiría sexualmente atraída por Mary Anning. Pienso que tal cosa no existe o que al menos la novelista no ha querido tomar ese derrotero quedándose en la relación de pura y sana amistad entre dos personas amantes de la paleontología.

Francis Lee, Kate Winslet, Saoirse Ronan,
Sin embargo en la película "Ammonite" de Francis Lee, éste ha querido presentar una ficcional relación lésbica entre Mary Anning y Charlotte Murchison, esposa como ya he dicho al inicio de esta entrada de Roderick Murchison, geólogo, paleontólogo y naturalista. Si en la novela de Tracy Chevalier Mary Anning es una niña que tiene sólo cinco o seis años en 1804 al inicio de la historia y la finaliza con 26 ya condenada a la soltería, en el film nos la encontramos convertida en una mujer madura de 43 años que acaba de perder a su madre Molly Anning y que sobrevive gracias a las ventas de fósiles de poco valor que hace a los turistas que visitan su tienda de Lyme Regis. Es tal su necesidad de dinero que pese a su carácter introvertido aceptará la petición que le hace Roderick de que acoja una temporada en su casa a su mujer Charlotte a fin de que se reponga de la fuerte depresión en la que ésta se encuentra. A cambio de recibir un dinero que a ella naturalmente le viene muy bien deberá soportar a una joven indolente, apática, hosca, depresiva, que poco a poco, según vaya mejorando de su enfermedad, empezará a seguir a Mary en sus salidas a la playa y acantilados en busca de fósiles.

Francis Lee de manera apacible, sin sobresaltos, va presentando la evolución de estas dos mujeres y el despertar en ellas de una atracción que desembocará en el desarrollo de una historia romántica. Esta relación como he dicho no está atestiguada por la historia e incluso varios de los descendientes de Mary Anning han protestado por ello. El guionista y director de la cinta en legítimo uso de su libertad de creación ha querido presentarla e imaginar que sí existió queriendo simbolizar con ella la independencia y libertad femeninas al margen de la jerarquía masculina aquí personificada en la figura del marido que aparece algo desvaída. Con todo, lo que sucede entre estas dos mujeres no deja de ser una aventura esporádica que en el caso de la joven Charlotte le servirá para recuperar definitivamente la salud y reencontrarse con su confortable y bien aceptada vida matrimonial. Es ella, Mary Anning, como suele suceder en este tipo de relaciones entre una persona sin ataduras y otra con ellas, quien sale sentimental y emocionalmente peor parada. Sin embargo el final del film que no voy a revelar es ambiguo al respecto. Es un final abierto que admite todas las probabilidades: ¿seguirán juntas en algún momento?, ¿es imposible retomar la relación?, etc.

Cuando vi el film por televisión quedé claramente convencido de que es la pareja de actrices, especialmente Kate Winslet, la que salva el film que si no quedaría en un plano algo tedioso. Pero el buen hacer de ambas, Saoirse Ronan y la Winslet, consiguen mantener viva la atención del espectador. También este film de época es hermoso y digno de ver por el vestuario (los vestidos rurales zafios y vulgares de Mary frente a los sofisticados y alegres de Charlotte), por la fotografía de los hermosos paisajes de las playas de Lyme realizada por Stéphane Fontaine quien adecúa la grisura o el azul del cielo según progresa la relación entre las dos mujeres, por los actores secundarios... Por todo, en definitiva, si bien quizás no vaya a pasar a engrosar los anales de las grandes películas, desde luego.



3 oct 2021

"Esto no es bambi" de David Pérez Vega

10 comentarios:

«Así que la labor de los auditores consiste básicamente en que las cuentas del cliente no tengan contradicciones internas. Es decir, que, si miente, que no se note mucho, y los auditores están allí para ayudar en ese maquillaje.»

David Pérez Vega, profesor, novelista, bloguero y you tuber comenzó su aventura como escritor hace ya más de veinte años. Cuenta en su haber con los siguientes títulos publicados: cinco novelas contando ésta que reseño: "Acantilados de Howth" (2010), "El hombre ajeno" (2014), "Los insignes" (2015), y "Caminaré entre las ratas" (2020) [de ésta tengo reseña hecha en este blog]; dos poemarios: "Siempre nos quedará Casablanca" (2011) y "El bar de Lee" (2013); y un libro de relatos "Koundará" (2016). 

David es el administrador del blog literario "Desde la ciudad sin cines" que abrió en 2009 y que recomiendo vivamente. Desde  2020 administra el canal de You Tube "BIenvenido Bob" en el que prosigue reseñando obras literarias, si bien el carácter más flexible del formato le permite realizar agrupaciones de libros por países, por temáticas, etc. En ambos medios su finalidad es la misma: compartir lecturas y recomendaciones con otros lectores.

David Pérez Vega, Empresas auditoras
"Esto no es bambi"
aparecida este año 2021 es  su última novela publicada. Es el resultado de echar la vista atrás y contar aunque a través de un alter ego, Daniel Márquez, que él comenzó su vida profesional en el mundo de la Empresa privada, concretamente en una de las que se dedicaban a auditar a otras importantes del panorama mercantil. Es la historia de una decepción, de la evolución de una empresa y de algunos de sus profesionales. Se lee con mucho gusto. En mi opinión es más una crónica que una historia de ficción. 

Pérez Vega ajusta cuentas con su pasado. Es un ajuste de cuentas en su más amplio sentido. Quiero decir que no sólo es la confesión de un desencanto laboral, el sufrido por el propio escritor dentro de la prestigiosa empresa de auditoría donde empezó a trabajar, sino también el suyo íntimo personal al meditar que quizás, presionado por el entorno social y familiar, se equivocó al realizar estudios de ingeniería aeronáutica pronto abandonados y sustituidos por los de Dirección y Administración de Empresas, cuando, dice en el propio texto, debía de haber estudiado Filología Hispánica, pues siempre fue la literatura lo que más le gustó:
«Y me cuestiono de nuevo si fue una buena idea cambiarme a Administración y Dirección de Empresas cuando dejé los estudios de Ingeniería Aeronáutica, y debería, en realidad, haberme cambiado a Filología Hispánica y haber asimilado ya entonces que yo era de letras»

 Pero sin duda alguna el autor salda las cuentas con la empresa en la que se estrenó laboralmente. Esta empresa aparece disfrazada bajo un nombre totalmente literario, William Golding, el del escritor británico conocido especialmente por su novela "El señor de las moscas". Además de hacer un guiño a la literatura, David elige para la Firma un nombre que le permite denominar a sus trabajadores con un apelativo derivado del mismo, 'guillermos' o 'guillermitos'. A poco que se piense el lector rápidamente cae en la cuenta de que de quien el escritor está hablando es de la que fue prestigiosa empresa  norteamericana  con sede en Chicago Arthur Andersen fundada en 1913 y desaparecida en 2002 víctima de un sonadísimo escándalo financiero. A los trabajadores de la empresa popularmente se les denominaba 'arturos' o 'arturitos'.

Conocemos la vida interna de William Golding -Arthur Andersen España en la realidad- a través de la experiencia directa de seis de sus trabajadores. Para todos ellos trabajar en una multinacional tan prestigiosa era algo muy deseable. No todos ellos acceden por méritos propios pues hay quienes lo hacen gracias a influencias paternas mientras otros sin padrinos en que apoyarse lo logran gracias a su esfuerzo y mérito. Todos ellos deben realizar cursos de formación en España y también en Chicago; consecuencia de estos cursos son relaciones personales estrechas muchas veces clandestinas dado que la empresa prohibía las mismas entre sus empleados. 

La Compañía somete a sus trabajadores a jornadas maratonianas en las que el horario no cuenta, las horas de entrada y de salida son inexistentes; en definitiva, la vida más allá de la propiamente laboral no existe. Esta situación de casi esclavismo no es bien aceptada por todos, en especial se observa esta incomodidad en el personaje alter ego del novelista, o sea, en Daniel Márquez, cuya experiencia en la empresa no es para nada satisfactoria. Sus aficiones culturales (le gusta mucho el cine y la literatura) chocan de plano con las de otros compañeros a quienes sólo les mueve el afán de progresar en la Firma e ir pasando de nivel laboral por ver de llegar, como le sucede al cabo de los años a Javier Aparicio Llamas quien a base de soportar tratos laboralmente abusivos e incluso vejatorios ha logrado hacerse con el espíritu de los 'Guillermos' por lo que ya al final del relato (han pasado algo menos de 5 años desde su inicio) lo vemos convertido en Senior tras haber pasado por las categorías previas de A 1, A2, A3, A4, semisenior, etc. Quizás el machismo y la xenofobia que emanan las conversaciones que en el último capítulo de la novela mantiene este personaje con su antiguo compañero Rafael López-Osorio sirvan para entender por qué él, a diferencia de Rafa, aún sigue en la Firma.

Novela "Esto no es bambi" de David Pérez Vega
Verdaderamente lo que sacamos en claro tras leer esta novela es que esta ficticia empresa auditora, al igual que la real que la inspira y las otras cuatro grandes del sector de la auditoría, funcionan como auténticas sectas. Este tipo de empresas sufren un duro varapalo por parte de David Pérez Vega en cuanto corporaciones. También reciben una fuerte colleja la mayoría de quienes entran a trabajar en ellas: niñatos de familias pudientes que han realizado sus estudios en muy prestigiosas universidades privadas de aquí o del extranjero a las que apenas el autor quiere disimular el nombre: EDACI y FENUC. Si se leen estos dos nombres en sentido inverso aparecen bien claritos los de dos universidades, una católica y otra laica dependiente de la Banca. Frente a estas procedencias elitistas Daniel Márquez y Nerea del Río Sánchez proceden de la Universidad Pública; él concretamente de la Carlos III:

«Sé ahora que la mayoría de mis compañeros de universidades privadas, de EDACI y de FENUC, que pronuncian el inglés perfectamente, gracias a sus cursos en el extranjero, a sus colegios privados bilingües, quieren esto. Y que para la mayoría, intuyo, esto no es más que un rodaje que los habilita para el día en que su padre -el directivo o el empresario- o el amigo de su padre -el directivo o el empresario-, los llame y los sitúe, no por unas cualidades especiales, sino por nobleza de sangre, en los puestos que en realidad los están esperando desde el comienzo y a los que la gente como Nerea del Río o como yo, los de las universidades públicas y los padres obreros, aunque nos sitúen la zanahoria delante de la cara, sabemos (o deberíamos saber) que nunca vamos a alcanzar.»

Al tiempo que avanza la experiencia personal del escritor en la Compañía vamos conociendo la manera de trabajar de la misma con las empresas clientes a las que audita. Un control que realiza siempre en connivencia con ellas; tanta es la connivencia que ésta será la causa de que la Firma se vea arrastrada a la desaparición. En España William Golding tiene clientes grandes y pequeños; entre los grandes se cita sobre todo a Modélica de España, nombre ficticio bajo el que se esconde con bastante seguridad una muy importante compañía actual de telecomunicaciones. Me resulta curioso leer que se culpe de ociosidad o vagancia a los empleados de ésta por el mero hecho de haber sido empleados públicos cuando en otros momentos del relato lo Público aparece siempre realzado frente a lo que no lo es.
«cuando vuelvo al archivo, a las 3:30, ya no queda nadie en la tercera planta del Goya II. Me ha contado Fernando que el personal de Modélica de España se va a las tres y nunca parece tener mucho trabajo. Como han sido funcionarios hasta hace muy poco, no pueden despedirlos y, tras los últimos avances informáticos, la mayoría de ellos se han quedado casi sin tareas.»

 "Esto no es bambi", el título de la novela, procede de una frase dicha en los cursos de formación que reciben primero en España y luego en Chicago los jóvenes aspirantes a ingresar en la Compañía. Quien la dice es Pepe, el senior que les imparte el curso en Madrid. Con ella quiere manifestarles que trabajar en la Firma exigirá mucho esfuerzo por su parte, que el dinero que ganarán no se lo darán gratis. Por otra parte la frase transmite al lector la idea de que estas empresas que tanto prestigio tienen no son una bicoca, que esconden muchos elementos negativos y que los sueldos que en ellas se pueden lograr no sirven para hacer olvidar las humillaciones, abusos laborales e incluso personales que en muchos momentos quienes en ellas trabajan han de soportar. 

Lo que más me ha gustado de esta novela que David Pérez Vega, según confesión propia, comenzó a escribir hace casi 20 años, es la estructura polifónica, caleidoscópica, a seis voces, que el escritor ha elegido para mostrar el derrumbe en todos los aspectos de esta empresa ficticia. Una demolición mostrada e través de las experiencias personalísimas de seis jóvenes -tres mujeres y tres hombres- que cuentan en primera persona sus vivencias en la Firma. A través de estas seis voces asistimos a la verdad de la vida, miserias y destrucción de esta empresa española de bandera. Desde el principio, de los seis personajes, Daniel Márquez es quien más muestra falta de sintonía con el voraz mercantilismo que se cuece en la Compañía. Las vejaciones y humillaciones laborales que sufre por parte de sus superiores y formadores le llevan a refugiarse cada vez más en la literatura y en el cine. Incluso, confiesa en un momento, está escribiendo una novela en la que a la manera de Primo Levi quiere dar testimonio de sus sufrimientos en William Golding. O sea que, aunque la comparación sea un tanto hiperbólica, para él WG -David Pérez Vega y AA respectivamente en la vida real- fue su Auschwitz y la novela que tenemos en nuestras manos trasunto de la Trilogía que el autor italiano escribió sobre el inicio del final del Holocausto. 

Arthur Andersen,

Concluyo señalando que las fechas que cuidadosamente aparecen esparcidas en el relato corresponden a momentos ciertos y reales: en 2002 fue cuando estalló el escándalo Enron en Estados Unidos que llevaría a la práctica desaparición de la Auditora Arthur Andersen en el mundo. Igualmente febrero de 2005 es la fecha en que la Torre Windsor de Madrid desapareció envuelta en llamas. La novela, por su parte, se inicia dos años antes del escándalo Enron -«el caso Rudel» en la narración-, alcanza su clímax en esa fecha de 2002, y llegamos a ver los restos del naufragio en el último capítulo de la novela que transcurre simbólicamente en torno a esa torre que arde envuelta en llamas en Madrid.

25 sept 2021

Feria del Libro de Madrid. 80ª edición

29 comentarios:
Feria del Libro de Madrid, Andrea Abreu, Plácido Díez Gansert, Vicente Blasco Ibáñez

Este 2021 tenía muchas ganas de volver a visitar la Feria del Libro. El año pasado no hubo edición por culpa de la pandemia y aunque este año se mudó de fecha (de mayo se pasó a septiembre) y se  restringió el número de casetas y de aforo, afortunadamente se ha celebrado; de hecho se lleva celebrando desde el pasado día 10, que fue la inauguración, y durará hasta el próximo domingo 26 en que será clausurada.

Deseaba ir a la Feria en primer lugar por saludar a mi amigo Ezequías Blanco que firmaba su Obra el sábado 11. Acontecimientos familiares me impidieron verle y cruzar unas palabras con él. Afortunadamente el martes siguiente Ezequías volvía a la Feria junto al poeta y compañero de aventura literaria en la extinta revista cultural "Cuadernos del matemático" Cristóbal López de la Manzanara que ese día firmaría ejemplares de la antología poética "Los poetas de la venida". Tampoco pudo ser pues la lluvia, inmisericorde esa jornada, se conjuró contra mi deseo. 

Así que visto lo visto y habida cuenta de las inmensas colas que los fines de semana se forman para acceder al recinto ferial en el Parque del Retiro decidí bajar un día de diario a primera hora de la tarde para con suma tranquilidad husmear entre las casetas, olisquear la tinta impresa y acariciar los lomos al tiempo que leía portadas y contraportadas de aquellos ejemplares que llamaban mi atención. Así fue, así lo hice, y mi estancia resultó grata aunque fuese en soledad.

De la inmensa cantidad de volúmenes expuestos muchos me atraían y me pedían en silencio que los adquiriese. Pero es mi costumbre desde ya hace tiempo adquirir en las Ferias de Libros solamente aquellos ejemplares que a ciencia cierta sé que no voy a encontrar en librerías o que jamás, creo, encontrarán refugio en una biblioteca pública. Tres títulos adquirí, que son los que aparecen en la fotografía que encabeza esta entrada.

Feria del Libro 80ª edición
El de Andrea Abreu era el único que decididamente tenía el propósito de adquirir. La razón, que en las últimas semanas constantemente había leído elogiosas reseñas de la  primera novela de esta escritora canaria. El titulado "El profesor" lo adquirí porque su autor, Plácido Díez Gansert, me resultó muy simpático durante la conversación que mantuvimos sobre los libros que se encontraba ese día firmando. Me dije: Hay que ayudar a estos autores que prácticamente se hacen ellos todo: escriben, sufragan sus obras, las distribuyen... y acuden a las Ferias para darles un empujón. Por último, compré unos cuentos de Blasco Ibáñez escritos a raíz de la Primera Guerra Mundial porque recordé que Vicente Blasco Ibáñez escribió en 1916 una novela titulada "Los cuatro jinetes del apocalipsis" que es tenida como la mejor obra escrita por entonces para concienciar a los países que como USA hasta el momento habían permanecido neutrales y ajenos a la gravedad que supondría para el mundo una victoria alemana. También Blasco Ibáñez en su faceta de periodista escribió muchos artículos sobre la conflagración europea; al finalizar esta en 1918 los refundió dándoles la debida forma en una voluminosa obra -nada menos que nueve tomos-  titulada "Historia de la Guerra europea de 1914"

Mi estancia en la Feria fue agradable y disfruté un montón, si bien el volumen de títulos es siempre tan grande, tan inmenso, que tal vorágine me acaba mareando. Es por esto -lo sé por experiencia- que no logro permanecer mucho tiempo con el interés debido, así que antes de caer en un cierto y poco deseable aburrimiento procuré abandonar el recinto. 

19 sept 2021

"Hamnet" de Maggie O'Farrell

21 comentarios:

«La cuestión es no bajar nunca la guardia. No creer nunca que se está salvo. No dar nunca por hecho que el corazón de tus hijos late, que tus hijos beben leche, que respiran, que andan y hablan, sonríen, discuten y juegan. No olvidar ni un momento que pueden desaparecer, que te los pueden robar en un abrir y cerrar de ojos, que se los pueden llevar como leves vilanos.»

Concha Cardeñoso (traductora), Maggie O'Farrell
Es la primera novela que leo de Maggie O'Farrell, autora irlandesa a la que llegué gracias a una elogiosa crónica que escuché en una emisora de radio durante un viaje. Quien la recomendaba era Sergio del Molino, escritor a quien sigo y leo desde hace tiempo. En el programa radiofónico que oía mientras conducía Del Molino hablaba con Concha Cardeñoso, traductora de la novela en la edición de Libros del Asteroide que es quien la ha publicado en España. Mis expectativas sobre ella tras escucharlos eran grandísimas. Sin desvelar nada de lo que ocurría en la narración pero sí aclarando el origen de la misma ambos expusieron algunos extremos de la novela que en 2020 ganó el National Book Critics Circle Award for Fiction y el Women’s Prize for Fiction

Sergio del Molino ensalzó especialmente la traducción de Concha Cardeñoso, extremo que he comprobado y -¡disfrutado!- por mí mismo durante la lectura. Sin duda alguna la precisión lingüística, el cuidado por encontrar el vocablo exacto a cada una de las situaciones es uno de los grandes valores de la novela. 


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Agnes, una muchacha peculiar que parece no rendir cuentas a nadie y que es capaz de crear misteriosos remedios con sencillas combinaciones de plantas, es la comidilla de Stratford, un pequeño pueblo de Inglaterra. Cuando conoce a un joven preceptor de latín igual de extraordinario que ella, se da cuenta enseguida de que están llamados a formar una familia. Pero su matrimonio se verá puesto a prueba, primero por sus parientes y después por una inesperada desgracia. 
Partiendo de la historia familiar de Shakespeare, Maggie O’Farrell transita entre la ficción y la realidad para trazar una hipnótica recreación del suceso que inspiró una de las obras literarias más famosas de todos los tiempos. La autora, lejos de fijarse únicamente en los acontecimientos conocidos, reivindica con ternura las inolvidables figuras que habitan en los márgenes de la historia y ahonda en las pequeñas grandes cuestiones de cualquier existencia: la vida familiar, el afecto, el dolor y la pérdida. El resultado es una prodigiosa novela que ha cosechado un enorme éxito internacional y confirma a O’Farrell como una de las voces más brillantes de la literatura inglesa actual


Prosigo con mi comentario. Resulta que la novela se titula "Hamnet", nombre que tuvo uno de los hijos de William Shakespeare. En la Inglaterra de finales del XVI el nombre Hamnet se utilizaba de manera indistinta con el de Hamlet. Y precisamente "Hamlet" es el título de la tragedia shakespeariana más conocida y alabada. Oyéndo hablar a  Del Molino con Cocha Cardeñoso pensé que la novela de Maggie O'Farrell se centraría sobre todo en la figura del dramaturgo isabelino. Y con esta expectativa mental es con la que comencé la lectura de la novela. Según avanzaba en ella con mucho gusto por mi parte, sin embargo en mi cabeza se iban deshaciendo como azucarillos las equivocadas ideas previas con que empecé a leerla. Pensaba -veo que equivocadamente- que la figura de William, el padre de Hamnet, tendría mayor relevancia en el relato, algo que no es así. Bueno, en realidad no es así y sí es así, dado que en el fondo la novelista en este relato muestra, entre otros muchos asuntos, las entrañas ocultas de la creación; en esta ocasión desciende hasta el motivo escondido, ignoto para los demás, por el que, ella imagina, se gestó  la tragedia shakespeariana del Príncipe de Dinamarca: algo tan cotidiano entonces como la muerte de un hijo. Esto, tras reflexionar sobre la lectura recién finalizada, me parece de quitarse el sombrero.

La verdad es que esta magnífica narración va precisamente de eso, de la vida cotidiana en Inglaterra a finales del siglo XVI: la vida, la muerte, la peste, las relaciones familiares, el teatro... El protagonismo recae especialmente en las mujeres y sobre todo en Agnes, la esposa del creador de "Hamlet" y padre de Hamnet. Agnes es quien con su esfuerzo, su magia, sus celos infundados o no, el amor a sus hijos, la mala relación con su madrastra, etc. llena y ocupa todo el relato. Es Agnes Hathaway (en la realidad histórica Anne Hathaway) la figura esencial en este relato. Es una mujer que vive muy en contacto con la Naturaleza de la que conoce todo o casi todo; es en cierta manera algo hechicera pues por transmisión materna sabe de las propiedades de no pocas plantas con las que fabrica remedios sanadores que sus vecinos valoran en lo que valen, motivo por el que la visitan  solicitándoselos. Al tiempo Agnes posee la capacidad de intuir el futuro y penetrar en el interior de la mente de las personas al presionarles con fuerza entre el pulgar y el dedo índice de la mano. Es ella una mujer independiente que no se amilana ante la presión familiar ejercida por su madrastra Joan, que lleva adelante sus propósitos sin arredrarse, y que anima a su marido simplemente por desprendido amor a que haga realidad sus deseos literarios aunque para ello deban de separarse marchando él a Londres y quedando ella a cargo de los hijos en Sttraford Upon Avon.

El marido de Agnes aparece siempre innominado, jamás se le cita por su nombre y mucho menos por su apellido a fin de no oscurecer en nada, de no empequeñecer la inmensa figura de la esposa Agnes y la de los otros personajes, que constituyen la cotidianidad en la que Él también se mueve. Aunque hay algún hombre como John, el suegro de Agnes. o Hamnet, el malhadado hijo, la mayoría de los personajes son mujeres: Judith, la hermana gemela de Hamnet; Susana, la muy responsable hermana mayor; los suegros: Mary, que cuida a Agnes como si fuera hija suya, y John, el guantero bebedor y mal negociante del que el marido de Agnes deberá escapar si quiere hacer algo en la vida; Eliza, Gilbert, Edmond, Richard, Mary que falleció («¿piensas en ella, todavía esperas oír sus pasos, su voz, su respiración por la noche?, porque yo sí, todo el tiempo. Todavía creo que un día me despertaré y estará ahí otra vez, a mi lado; que pasara algo, una arruga o un pliegue en el tiempo, y volveremos a estar donde estábamos cuando ella vivía y respiraba.», le dice Eliza a su madre Mary), y el esposo de Agnes son hijos de John y Mary; Bartholomew, hermano de Agnes; y por último estaría Joan, la segunda madre de Agnes y Bartholomew, que de su matrimonio con el padre de ellos «tiene seis hijos (ocho, contando a la hijastra medio loca y al idiota de su hermano, de los que tuvo que hacerse cargo cuando se casó)». Los seis hijos de Joan: Caterina, Joanie, Margaret, James, Thomas y William (el pequeño) apenas si tienen protagonismo en el relato. 

Es, como se ve, una galería grande de personajes -aún debería nombrar a algún otro como Ned (aprendiz ayudante del abuelo), Hewlands (el terrateniente fallecido al que el abuelo John adeudaba unas pieles que paga con clases de latín a los chicos menores por parte de uno de sus hijos), o Heminge (un amigo del padre de Hamnet, actor de la compañía teatral que éste tiene en Londres)...- en la que jamás, como ya he dicho, se cita por su nombre a William Shakespeare. Pero aunque nunca se le nombre explícitamente de fondo, y al tiempo en un primer plano, aparece su colosal figura abriéndose paso en el mundo de los corrales de comedias. El genio que hoy admiramos por su incontestable altura y nivel literario es mostrado en este relato visto desde la pequeñez de la vida doméstica: las dificultades económicas, la mala relación con el padre, el amor hacia los hijos, la relación con su mujer, la necesidad de la separación respecto a la familia para poder abordar el éxito en la capital...

Teatro isabelino, El Globe, Corrales de comedias
Sin duda alguna el motivo principal de la novela es la muerte de uno de los gemelos, el hijo al que la peste se llevó a pesar de los esfuerzos que la madre puso en impedirlo. En la época, la muerte de un hijo adolescente o de un bebé al poco de haber nacido e incluso, algo muy habitual, de la propia madre en el momento del parto no era algo infrecuente. Sin embargo -y eso es lo que en mi opinión Maggie O'Farrell se esfuerza en transmitirnos, lográndolo plenamente- mostrar el dolor de la madre que le dio la vida, que lo amamantó, que lo cuidó y fantaseó con su futuro no es materia frecuente en un relato. Aquí sí, y este es temáticamente el punto fuerte de esta narración: vemos a Agnes deshecha, desorientada, perturbada por la muerte de su hijo querido. Quizás, quien lea esta reseña pueda pensar en este momento que su marido es un desalmado al no sentir un dolor semejante al de Agnes ante la muerte del hijo. ¿Es así la cosa en verdad? Despejar esta duda es uno más de los alicientes que tiene la lectura de esta novela. Os animo a leerla y a disfrutar con ella.  

La autora, así nos lo indica ella misma al final de la obra, se ha documentado muchísimo. En la documentación que ha manejado no todo está claro. Por ejemplo el nombre de la mujer de Shakespeare aparece casi siempre como Anne y alguna otra vez como Agnes, nombre que ella ha preferido en su ficción. Sin embargo las fechas que se explicitan (matrimonio de Agnes y el padre de Hamnet en 1583; la peste y muerte del hijo en 1596; estreno de la tragedia "Hamlet" en 1601) son todas ciertas, verídicas y debidamente comprobadas.

Estilísticamente el relato avanza en contrapunto temporal en la primera parte de la novela, la cual finaliza con el fallecimiento del hijo adolescente. La distancia temporal es precisamente la marcada por las tres fechas señaladas, con el centro en la de 1596, basculando las otras dos narraciones hacia delante ('flash forward') y hacia atrás ('flash back') respecto a ésta. Conocemos así el noviazgo entre Agnes y «el preceptor de latín». la vida de Agnes antes de casarse, el domicilio anejo a la casa de los suegros, etc.

En la segunda parte el contrapunto es más espacial que temporal. Concretamente en esta parte Maggie O'Farrell juega sobre todo con las localizaciones: en Londres donde Shakespeare intenta abrirse camino en el mundo del teatro y la casa familiar en Strafford Upon Avon donde vive Agnes con los hijos y a la que acude no con la frecuencia debida el dramaturgo. Esta tardanza en regresar a casa despierta en la cabeza de Agnes el fantasma de los celos. 

Si hay algo magnífico por encima del resto en la novela, ello es el lenguaje utilizado. Es un lenguaje pleno de imágenes y metáforas («el dulzor punzante de manzanas caramelizadas», por eso de poner un ejemplo), de una precisión léxica extraordinaria. Se nota que Concha Cardeñoso, la traductora, se ha esforzado muchísimo por hallar el vocablo justo y fiel a la frase, a su contexto. Es un vocabulario preciso y adecuado para la época. Por ejemplo 'carriola' (cama baja con ruedas que se oculta bajo otra cama más alta); 'orillo' (remate de otro color de las telas); 'sebes' (Cercado de estacas altas entretejidas con ramas largas); 'buccino' (Caracol marino de concha pequeña y abocinada, cuya tinta solían mezclar los antiguos con las de las púrpuras y los múrices para teñir las telas); 'crespina' (Cofia o redecilla que usaban las mujeres para recoger el pelo y adornar la cabeza); yegua picaza (Dicho de un caballo o de una yegua: De color blanco y negro mezclados en forma irregular y manchas grandes.), etc.

Algunas citas:
  • «Una mañana de principios de primavera, unos quince años antes de que Hamnet vaya corriendo a casa del médico, un preceptor de latín se encuentra junto a esa misma ventana; ensimismado se tira del aro que lleva en la oreja izquierda.» (ejemplo de traslación en el tiempo. Muy cinematográfico)
  • «Las plantas y las uñas conservan todavía la suciedad que acababa de recoger de la vida: polvo en la calle, tierra del huerto, barrio de la orilla al río, donde se bañaba con sus amigos hace menos de una semana.» (ante el cadáver de un ser recién fallecido)
Mi experiencia de reseñador me dice que si la novela me ha gustado como es el caso no viene a cuento señalar algo negativo respecto a ella, por muy menor que esto sea. Y no viene a cuento ni conviene porque luego parece como si eso fuese lo más destacable del comentario. Y como no deseo provocar confusión alguna y mi intención y deseo es destacar la enorme valía de esta obra, me contendré. Sólo añadiré para finalizar que me encantan los libros que hablan de libros, los libros en los que aparecen autores trabajando sobre sus creaciones, aquellas historias en las que se entremezclan en equilibrada armonía la ficción y la realidad. "Hamnet" de Maggie O'Farrell es una de ellas.

Teatro isabelino, Strafford Upon Avon, Anne Hathaway
El teatro de El Globe de Shakespeare en Londres

____________________
Nota:
Procuro en mis reseñas no incurrir en spoiler a fin de incitar a realizar la lectura del libro reseñado. Por ello, en esta ocasión, para no desvelar un extremo importante de la trama he ocultado esa información tachándola en color negro. Si alguien, pese a todo, deseara conocer dicha información no tiene más que seleccionar la frase tachada y podrá leerla sin problema alguno.

16 sept 2021

Clara Usón: "Noches de San Juan"; "Llévame hasta el cielo" de Nacho A. Llorente (A pares XXII)

14 comentarios:

«Y luego esa obligación que parece que tengan todos los mariquitas de ser siempre graciosos, de estar de buen humor, de contar chistes, cuando en realidad están que echan pestes de la vida. Pero es que, si encima de marica fueras serio, la gente de este pueblo te odiaría. La gente de este pueblo y la de todas partes. Te dejan ser mariquita sólo si les diviertes. Si no, no te quieren ni ver.» (Noches de San Juan, capítulo 7)

Premio Femenino Lumen 1998
Es curioso cómo a veces parecen juntarse y casi ponerse en fila lecturas que se antojan escritas con una semejante finalidad. Leyendo "Noches de San Juan", primera novela que escribió Clara Usón en 1998, constantemente me venía a la memoria "La ceguera del cangrejo" de Alexis Ravelo reseñada en este blog hace apenas un mes [lee dicha reseña aquí]. ¿Cómo, siendo tan diferentes ambos relatos, puede haber algo que los relacione? Pues sencillamente porque pareciera que las dos narraciones están escritas con una intencionalidad equivalente: publicitar las bellezas de la localidad donde cada novelista sitúa la acción: Lanzarote en el caso de Ravelo, y Ciutadella (Menorca) en la de Usón. Si en el caso del escritor canario la acción le sirve para recorrer de norte a sur y de izquierda a derecha la isla conejera, la barcelonesa nacida en 1961 utiliza su relato para presentar a los lectores la belleza de las Fiestas de San Juan de Ciutadella. 

Lo llamativo e interesante es que Clara Usón presenta la vivencia de esta fiesta tradicional, cuyo origen se remonta según algunos al siglo XIV, desde la perspectiva de Juani, una chica adolescente de diecisiete años que junto a su hermano Domingo ha venido como feriante a Ciutadella desde Sant Boí en Barcelona. Su negocio en las Ferias de Sant Joan consiste en un humilde carro desde el que vende algodón de azúcar, pipas, cacahuetes, pistolas de agua, matasuegras, globos... A su lado, en la Feria, está la churrería de Aurora y un poco más allá el carrusel de caballitos del señor Antonio. Juani no hace más que hablar con Aurora que será, al tener unos dos o tres años más que ella, quien la introduzca en el sentido de las fiestas, le explique lo que cada uno de los integrantes en la misma significan, y también la lleve de marcha con sus amigos. Todos ellos le hablan de lo simpática que era su prima Mónica que es a quien ella, Juani, ha sustituido este año dado que Mónica se ha casado con «Roger, que es como Rogelio pero en catalán». Juani con su imaginación calenturienta, con lo que le cuenta Aurora  más lo que ella misma va viendo y sintiendo va creándose un mundo en su interior; un mundo equívoco que ella cree que va por un lado cuando la verdadera realidad camina por otro.

En el otro lado de las Fiestas de Sant Joan está el mundo de los clubs, de los garitos de la noche por donde pululan especímenes humanos de todo tipo. Concretamente la novela se centra en un local, el Macho's, un club de homosexuales donde Óscar trabaja de portero y de camarero trabajaba Paquito hasta hacía bien poco en que fue despedido por Roberto, el dueño del local. Óscar está ennoviado con Sandra, una mujer de bandera de la que Paquito le dice a Óscar que era transexual o travestí («José Moreno Rodríguez se llamaba tu Sandra»). En este submundo de garitos, chulos, chaperos y homosexuales se integra como pez en el agua Domingo, el hermano de la Juani.

Es la novela una historia de iniciación, de crecimiento personal, un 'bildungsroman' que dicen los estudiosos de la cosa, o sea, los narratólogos. Quien crece en los pocos días que dura la Fiesta, en esas Noches de San Juan, es Juani que cuando llegó a Ciutadella procedente de un barrio de Sant Boí era una pamema que sólo vivía de los culebrones que veía por televisión y de las imaginaciones que en su cabeza se construía. Era una ingenua. Pero las correrías que emprende con Aurora tomando 'pomadas' -los chupitos de alcohol fuerte típicos de las Fiestas- y presumiendo ante ella y los amigos de ésta de catalanidad:
«yo soy de Sant Boi total. Ahora tengo diecisiete años, o sea que, prácticamente, toda mi vida entera me la he pasado en Cataluña, ¡soy mucho más catalana que cacereña! A Cáceres sólo he vuelto dos veces. Cuando se murió mi abuelo la primera, y luego para la comunión de un primo mío. ¡Hablan de una manera más rara en Cáceres! Se comen las eses, ¿sabes?, como los andaluces. ¡No se les entiende nada! Y mis primos y mis tías de allá, todos me llaman la catalana, y me dicen que tengo mucho acento catalán

y las ilusiones, producto de su ingenuidad, que se hace con haber enamorado nada menos que al Caixer Senyor la llevará a realizar una serie de acciones que jamás había imaginado. No se puede decir más sobre esto; sólo insistir en que no hay cosa peor que construir castillos en el aire, ilusionarse sin base alguna, pues al no poder hacerse realidad, la desilusión sólo trae una cosa positiva: madurar. Efectivamente la Juani de la última página de la novela no tiene ya nada que ver con esa chiquita miope que fantaseaba con tonterías en su soledad; no, la Juani de ahora es una chica astuta e incluso algo cruel.

Caixer Senyor, Sa Capellana, s'home d'es bé
El marco en que acontece la historia de Juani y del resto de personajes es como ya he dicho, la Fiesta de Sant Joan de Ciutadella, una festividad cuyo origen se remonta al siglo XIV, y que, según he podido saber buscando por los entresijos de Internet, seguramente tiene motivaciones religiosas. Con el paso del tiempo se le han añadido algunos actos que difieren de la celebración original para darle un toque diferente. Una de las particularidades más curiosas de la fiesta es la representación de los diferentes estamentos sociales de la sociedad de la época: El Caixer Senyor representa a la nobleza, el Caixer Capellà representa al clero, los Caixers Pagesos representan a los payeses, y los Caixers Menestrals representan a los artesanos. Todos estos elementos de la Fiesta se unen a otros como 's’homo d’es be',  'Sa Capellana', y el 'Fabioler'.
«Estamos esperando a que venga el Caixer Senyor con s’homo d’es be y Sa Capellana, y todos los caixers. ¡Mira, por ahí vienen! ¿Ves? ¡Ese gordo con el tambor es el Fabioler! Y ese otro alto y moreno con el chaleco blanco es el Caixer Fadrí, y aquel con gafas, el Caixer Casat, el Siseo Mesquida, que es primo hermano de mi cuñado, y... ¡el Caixer Senyor!, ¡el Caixer Senyor! ¡Biel, Biel, es Caixer Senyor!»
El colorismo que proporciona este marco, el bullicio de los «caragols»: el Caragol de Santa Clara, el Caragol de Ses Voltes, etc. contrasta con otro bullicio menos elegante aunque quizás mucho más auténtico cual es el de los feriantes venidos de la península que hablan con modismos y vulgarismos propios de un hablante de un nivel cultural escaso:
  • «¡Señora, señora, por favor, que no se vaya, que me tiene que pagarme el globo, que se le ha volado a su niña, que no ha sido culpa mía! —exigió, casi imploró, Juani, ahora sí que de verdad espantada.» (la Juani quejándose a una clienta por no abonarle una compra).
  • «Ya se lo he dicho a la Estefa, le he dicho, digo [...] Te estás unos años currando y, a poco que ahorres, en cuatro o cinco años ya tienes tu montoncito para comprarte tu piso, o hasta para montarte con un par de coleguillas tu empresa tuya de seguridad, ¿me ves por dónde voy?» (le dice a Óscar Miguel Ángel, «el guarda jurado de la Caixa de Pensions que los fines de semana hace doblete y refuerza de noche la plantilla del Macho's»)
Son vulgarimos, agramaticalidades, frecuentes en el habla coloquial, que dan al relato una viveza y una "verdad" extraordinarias. Son frecuentes en el habla, ya digo, de los feriantes peninsulares, de empleados no cualificados como Óscar o Miguel Ángel y también de todo el submundo de homosexuales, mariquitas y chaperos que pululan por clubes como el Macho's y que en la novela están representados por Paquito y Sandra.

Ciutadella (Menorca), Festas de Sant Joan, Noche de San Juan
"Noches de San Juan"
dio a conocer a Clara Usón en 1998, quien a partir de esta novela decidió abandonar el mundo de la abogacía al que hasta ese momento había pertenecido y dedicarse en cuerpo y alma a la escritura. Fruto de esta dedicación son hasta el momento los títulos siguientes: 
  • Noches de San Juan (1998): Premio Femenino Lumen 
  • Primer vuelo (2001) 
  • El viaje de las palabras (2005) 
  • Perseguidoras (2007) 
  • Corazón de napalm (2009): Premio Biblioteca Breve de Seix Barral 
  • La hija del Este (2013): Premio Ciudad de Barcelona 2013 y Premio Nacional de la Crítica 2013 
  • Valor (2015) 
  • El asesino tímido (2018): Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2018
_________________________
Nota:
"Noches de San Juan" de Clara Usón entra a formar parte del Reto "Autores de la A a la Z" y del Reto "25 españoles"





"Llévame hasta el CIELO"

Llevaba tiempo queriendo ver actuar en directo a Lolita Flores. Como cantante nunca me gustó; por eso llamaba mucho mi atención leer desde hacía ya años elogiosas reseñas referidas a sus actuaciones teatrales. Lolita parece actriz versátil que tanto puede hacer reír ("Sofocos" en 2012 con Paz Padilla, Fabiola Toledo y Ana Hurtado. Una comedia que plantea en clave cómica el asunto de la menopausia) cuanto hacer vibrar al público con una interpretación desgarradora como según todos los cronistas realizó en "Fedra" de Eurípides (2018). Y al parecer como actriz sabe salir airosa tanto en obras donde sólo actúa ella como en el monólogo de "La plaza del diamante" de Mercé Rodoreda, cuanto en obras de elenco abundante como el "Don Juan Tenorio" que en 2010 representó junto al recientemente desaparecido Jordi Rebellón en el papel de don Juan.

Luis Mottola, Lolita Flores, Juan Carlos Rubio
Por todo lo dicho en el párrafo anterior es por lo que a primeros de este mes decidí acudir al Teatro Galileo hoy rebautizado como Teatro Quique San Francisco para ver por primera vez a Lolita y constatar si en mi opinión los elogios leídos sobre ella como actriz eran auténticos o no. Desde ya quiero confesar mi completa satisfacción al respecto. Tanto ella como su partenaire masculino en esta función, el actor argentino Luis Mottola, saben sostener con clase una obra de teatro escrita con la exclusiva finalidad de entretener al respetable. 

Que una obra persiga exclusivamente entretener al público, hacerle olvidar al menos durante lo que dura la representación sus problemas cotidianos es loable y desde siempre ésta ha sido una de las finalidades del teatro. Naturalmente que la obra adaptada por Nacho A. Llorente a partir de la "cuasi comedia" homónima también suya no pasará a la historia de la dramaturgia española como algo sublime, es evidente. Efectivamente estamos como mucho ante un ligerísimo vodevil planteado a partir de una posible situación: la de dos personas, un hombre y una mujer, que se quedan encerrados en la cabina de un ascensor. La sorpresa es que él se da cuenta de que ella a la que no conoce de nada sabe de él muchas cosas. 

En mi opinión la sinopsis que el programa de mano da al espectador que se dispone a ver la representación es explícito por demás. Creo que hay que dar menos información para que así el espectador disfrute más. No obstante y como creo que la obra ha finalizado por completo sus representaciones por toda España voy a reproducirlo aquí:

Imagina que lo has perdido todo. Imagina que tu vida ha quedado completamente vacía. Imagina que el mundo, las personas y el futuro te han abandonado para siempre. Imagina que no te queda nada por lo que vivir. Nada. 
Marcelo está dispuesto a hacerlo. Va a matar a su mujer. Va a matar a su amigo del alma. Va a subir a ese maldito ático que roza el cielo y va a acribillarlos a balazos. Y, después, va a saltar desde la terraza para marcharse de este mundo y seguir persiguiéndolos en el mismo infierno. Pero alcanzar su destino tiene un precio y Marcelo va a tener que pagarlo. En un asfixiante ascensor que se detiene, sin explicación, a vientos de metros sobre el vacío. 
Encerrado en ese ascensor con una mujer extraña y desquiciada que parece saber demasiadas cosas sobre él, el tiempo corre y parece que no hay salida hacia su libertad…

Tanto Lolita como Luis Mottola sacan adelante sus papeles con oficio. Hay humor en los diálogos equívocos que se cruzan entre sí, especialmente picantes los de ella, más que los de él a quien se le ve mucho más atribulado por la problemática conyugal que le ha llevado hasta ese rascacielos en el que piensa nada menos que matar y suicidarse después. A ella se la ve más relajada como dominando la situación, como estando por encima del bien y del mal. Esta sensación logran transmitirla Mottola y Lolita al público que disfruta con ellos y sus personajes. Muy bien los dos.

La puesta en escena es sobria y muy sencilla. La duración de la obra no supera los 90 minutos. Tanto la duración, como la puesta en escena, los diálogos y una serie de gags muy divertidos me hicieron recordar el Cine. Es más Ángela, el personaje de Lolita, realiza muchas alusiones al cine clásico. En parte el autor del texto realiza en la obra un homenaje al mundo hollywoodense tipo la peli "¡Qué bello es vivir! de Frank Capra o también a esas películas clásicas italianas tipo las de Alberto Sordi. El punto culminante de comicidad en la obra se alcanza cuando Ángela (Lolita) y Marcelo (Luis Mottola) intercambian sus roles con lo que las contradicciones entre ambos seres se multiplican provocando la risa del público. Lolita, momentáneamente en el rol de hombre, y Mottola en el de mujer consiguen la hilaridad gracias a su muy buen saber hacer.

No quiero entrar en más pormenores para no matar el gusanillo de saber más. Animo a que se lea la obra de teatro original de Nacho A. Llorente de la que nace la adaptación actual. 



Nacho A. Llorente
(Madrid, 1968) es filólogo, periodista y escritor. Trabaja como experto en comunicación y como asesor y coach especializado en creatividad, lenguaje, comunicación emocional y persuasión. Además de Llévame hasta el cielo, es autor de otros textos teatrales (Cretinos, Trilogía de la piel) y de ficción.

En el ámbito artístico, ha adaptado, producido y dirigido en teatro El acompañamiento, de Carlos Gorostiza. En 2007, recibió mención especial del jurado en la sección de mercado TV Market del Festival de Cine de Málaga por su formato de televisión multimedia El incidente.

También es cantante y desde 2004 gira con diferentes formaciones de género big band, R&B, góspel, pop y soul; y entre 2011 y 2017, lo hizo con una formación vocal sinfónica con temporada permanente en el Auditorio Nacional de Música de Madrid.
________________

"LLÉVAME HASTA EL CIELO" es la primera producción de Lolita Flores con la recién formada productora LERELE PRODUCCIÓN. 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...