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16 oct. 2018

Mes de la No Novela y de la Novela Feelgood

8 comentarios:
Hace cosa de dos o tres años que participo en alguno de los Meses Temáticos que propone Laky desde su blog "Libros que hay que leer". Ahora bien hasta ahora sólo lo he hecho en los dedicados a la Novela Negra, al Thriller y a la Novela Histórica; será este año cuando por vez primera me lance a una variedad novelística cuya denominación desconocía: la Novela Feelgood. Laky en el post con el que convoca este "Mes de la Novela Feelgood" da algunos títulos que pueden englobarse bajo esta peculiar denominación. Al mirarlos observo que hay alguno que en su momento me propuse leer y a día de hoy aún no lo he hecho. Buena ocasión, pues, -me he dicho-, para hacerlo. 

La convocatoria se hace para el próximo mes de noviembre y aparece bajo un rótulo más amplio, "Mes de la no-novela y de la novela feelgood". Las bases para participar podéis leerlas pinchando en el título que acabo de escribir. ¡Ah! Muy importante: la definición de lo que sea una novela feelgood también la presenta Laky en el post. Es una denominación que procede de "Serendipia" (Mónica Gutiérrez Artero), escritora y administradora del blog del mismo nombre.  Ella misma tras la definición aporta un extenso listado de títulos que caben dentro de esa denominación. 

En cuanto a la no-novela el acuerdo de qué es ello es grande y aceptado por una extensa mayoría. Laky en su post también nos lo recuerda: "Libros que no pertenezcan al género Novela sino a cualquier otro". Así pues "Relatos, cuentos, ensayos, poesía, biografías, obras de teatro..., todo esto cabe en este mes temático".

Mi intención inicial es hacer al menos una reseña del libro de poemas de Benjamín Prado "Ya no es tarde" que lleva tiempo rondándome por alrededor y también hacer mi particular homenaje a Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia') leyendo su exitoso "La librería del señor Livingstone". Ojalá que estos propósitos los cumpla y logre así culminar el Reto del mes temático de Noviembre.

11 oct. 2018

Philip Roth sobrevuela "Asimetría" de Lisa Halliday

20 comentarios:
He leído "Asimetría" de Lisa Halliday movido en principio por el morbo que representaba el hecho de que la autora de 42 años hubiera mantenido una relación con Philip Roth cuando ella trabajaba en la agencia literaria Wylie, responsable de la obra del escritor. Esta relación entre un hombre de 70 años como Roth y una chica joven como Halliday que entonces sólo tenía 27 fue muy sonada y comentada en Nueva York. Más tarde la relación derivó hacia una buena amistad que se mantuvo viva hasta la desaparición física del escritor en junio de este año 2018.


Lisa Halliday, "Asimetría", Philip Roth, relación hombre mayor con mujer joven
"Asimetría", con la que ganó el Whiting Award en 2017, es la primera obra publicada por la escritora Lisa Hallyday que actualmente vive en Milán junto a su esposo y su hija de trece años. Se sabe que el eterno candidato al Nobel leyó la novela antes de que ésta viera la luz.

La novela, que a mí me ha gustado, entretenido y enseñado, se estructura en tres apartados:
  •  I. 'Insensatez', de 101 páginas, en el que Alice una chica de 27 años que trabaja en la agencia literaria que mueve y publica las obras de un famoso escritor, Ezra Blazer, judío y eterno candidato frustrado al Premio Nobel, empieza a relacionarse de una manera muy natural con el novelista. Estamos en 2005. La relación entre ambos no puede ser más asimétrica: ella, toda juventud y belleza; él, al borde la decrepitud por su edad, pero pleno de conocimientos. Ambos se benefician mutuamente de esta relación que llega a ser plena: él toma de ella su juvenil atractivo; ella coge de él su inmensa cultura. En las 101 páginas que dura esta parte vemos cómo avanza la relación de pareja que parte de la libertad absoluta en ambos y va evolucionando hacia ese sentimiento de posesión inherente a cualquier vínculo sentimental entre humanos: a ella le disgusta un tanto el despego de Ezra hacia ella y su inmenso apego a su obra de creación, mientras que él quiere, según que avanzan sus dolencias, que ella lo cuide y atienda sin rechistar. 
  • II. 'Locura'. En esta segunda parte la novela da un giro tremendo que descoloca un tanto al lector. En 108 páginas y contada en primera persona conocemos la historia de Amar, un economista iraquí criado y educado en Estados Unidos que en 2007 es retenido en el aeropuerto de Heathrow al levantar sospechas en los funcionarios de inmigración el viaje que realiza hacia Bagdad en busca de su hermano Sami que va a casarse. 
  • III. 'Los discos de la isla desierta de Ezra Blazer'. Son sólo 21 páginas y en ellas se presenta en forma de flash forward (anticipación) una entrevista realizada por la BBC al Nobel Ezra Blazer sobre sus gustos musicales. Estamos en 2011. Durante la entrevista además de demostrar su inmensa cultura musical el escritor judío tontea con la entrevistadora igual que hiciera al inicio de la novela con la joven Alice. Genio y figura.
Autores que no ganaron el N obel
Creo que la novela es interesante por los asuntos que plantea y que quedan contenidos un tanto en el título de "Asimetría": juventud - vejez y todo lo que una relación asimétrica de este tipo supone, tanto ventajas como inconvenientes, en el apartado "Insensatez"; Oriente - Occidente en el apartado "Locura": la diferente percepción de la vida y sus valores en una y otra cultura, y cómo imponer una manera de comportamiento por la vía de la fuerza está condenado al fracaso; y en el último y breve apartado de la entrevista de la periodista de la BBC al galardonado escritor quizás la asimetría resida en el choque realidad - ficción: en el mundo real Philip Roth, presente, diga lo que diga la autora, tras el personaje de Ezra Blazer, nunca fue distinguido con el Nobel de Literatura aunque se lo mereciese mucho más o al menos igual que algunos de los nombrados en la novela que sí lo obtuvieron (Vargas Llosa, Kertész, Coetzee…), sin embargo en la ficción sí que lo gana.

La breve tercera parte de la novela, construida mediante el esquema pregunta-respuesta propio del género periodístico de la entrevista, constituye un auténtico ejercicio metaliterario en el que se reflexiona sobre la literatura en general y la propia novela que estamos leyendo en particular. ¿Qué otra cosa si no representan esas preguntas que la periodista le dirige a Ezra sobre por qué la posesión, la dominación, aparece siempre en sus novelas? Esta relación dominadora y la dificultad de desprenderse de ella la vemos en la relación Alice-Ezra. Con estas 21 páginas se anudan las otras dos partes marcadas claramente ambas por la cuestión de la guerra, ésta sí que claramente asimétrica por la desproporción de medios de unos y otros, de Occidente contra el integrismo islámico. Aquí la música clásica es también elemento que sirve para marcar la asimetría entre estos dos mundos culturales pues mientras que en Occidente ésta es claro signo de su cultura, en la ortodoxia musulmana la música clásica está proscrita.

Pero también es interesante esta novela por la manera como está escrita. La primera parte utiliza un narrador externo en 3ª persona de manera que así, quizás, Lisa Halliday marque distancia entre ella y Alice, entre Roth y Ezra. La de "Locura", que bien podría entenderse como la novela que está escribiendo la joven Alice (una novela dentro de otra novela), utiliza como ya he dicho la 1ª persona narrativa siendo Amar quien cuenta su injusta retención en la zona internacional de paso del aeropuerto londinense de Heathrow; sin embargo según vamos conociendo la vida de Amar en los Estados Unidos y la del resto de su familia en el Kurdistán irakí la duda se nos aparece. Esto de la lucha preventiva contra el terrorismo es lo que tiene, que a todos nos hace sentir culpables porque en principio todos somos sospechosos por el mero hecho de existir. Terrible. Y la tercera, presentada en forma de entrevista periodística, como ya he dicho antes, es también desde el punto de vista formal nexo de unión entre las dos anteriores.

Philip Roth, Lisa Halliday, Asimetría, Guerra de Irak
Lisa Halliday (Sergio González Valero)
Por otra parte la novela en sus poco más de 240 páginas en la edición ebook que he manejado rebosa de información cultural. Estas alusiones culturalistas, al menos para mí, añaden valor al relato por el mucho placer que me proporciona buscarlas, leerlas o, en el caso de las composiciones musicales, escucharlas. Gracias a ellas me parece acercarme más al sentir de la autora, a sus personajes y, en este caso, sí, no puedo dejar de decirlo, a Philip Roth en el que está claramente inspirado ese judío americano eterno posible Nobel que, por la magia inherente a la creación artística, en esta novela se hace con él.

La música envuelve la práctica totalidad del relato si bien parece existir una cierta especialización musical de manera que en las partes protagonizadas esencialmente por los jóvenes (Alice en la Iª y Amar en la IIª) se alude más a compositores contemporáneos aunque siempre dentro del ámbito del blues o jazz, mientras que las alusiones a la música clásica predominan en el apartado de la entrevista al escritor galardonado con el Nobel. Concretamente en la playlist que he confeccionado y que acompaña a la reseña, los temas a partir del de Ella Logan, "How are Things in Giocca Mora", son parte de los muchos de música jazzística y clásica dados por el personaje de Ezra Baker.



Junto a la música abundan, especialmente en I. 'Insensatez', las referencias a títulos y obras importantes en el campo de la literatura. Ya he dicho que la relación entre la joven admiradora y su idolatrado escritor tiene mucho de relación maestro-discípula. Son varias las ocasiones en que Ezra aconseja o desaconseja títulos a Alice:
"Si quieres saber algo del Holocausto, te diré lo que tienes que leer [le dice Ezra a su amiga Alice]

Se sacó del bolsillo de la camisa una hoja de papel con tres orificios, doblada con cuidado en cuatro partes.
Gitta Sereny, 'Desde aquella oscuridad'
Primo Levi, 'Si esto es un hombre'
Hanna Arendt, 'Eichman en Jerusalén'
-Gracias -dijo Alice."
En otras ocasiones las alusiones literarias las realiza el narrador con el procedimiento de la intertextualidad metaliteraria utilizando la propia literatura como referente real del propio lenguaje literario:
"La luna también parecía más definida y luminosa, de modo que, de pronto, ya no era la luna de Céline ni la de Hemingway ni la de Genet, sino la de Alice, que juró describirla un día como realmente era: la luz que recibía del sol" (pág. 54)
Para finalizar
Pese a ser una novela no muy extensa, sin embargo muchos son  los aspectos que contiene. Aunque sólo sea enumerándolos no quisiera dejar de citar algunos:
    • El tratamiento dado en una y otra cultura al concepto del tiempo futuro, el cual mientras para la familia musulmana de Amar es algo impredecible e inseguro, sin embargo para él y sus amigos estadounidenses existe aún antes de producirse
    •  La importancia que el azar tiene para los orientales frente al muchas veces absurdo cientifismo que nos domina en Occidente
    • En el campo metaliterario es interesante las disquisiciones sobre la poca fiabilidad de la memoria y su equiparación con la propia invención.
    • Entre las varias alusiones culturalistas me ha interesado vivamente la que realiza al poeta norteamericano William Carlos William desconocido por mí hasta que viera la película "Paterson" de Jim Jarmusch que como en su día señalé en este blog me agradó muchísimo [leer reseña aquí].
    • Por último, la propia autora ha confesado los ataques feministas a su novela por no denunciar con rotundidad la relación hombre famoso con mujer joven y hermosa sino si no lo contrario, al menos haberla planteado en términos de objetividad. Quizás por eso, sabedora de la consideración que pudieran dar a su relato algunas de sus lectoras, hay algunos momentos en que el personaje de Alice visibiliza sin remilgos su condición de mujer, algo defendido siempre por los sectores más radicales de este movimiento.

Datos del libro
Autora: LISA HALLIDAY
Título: “Asimetría
Nº de páginas: 320 págs (en papel); 244 págs (en ebook).
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Alfaguara (6 de septiembre de 2018)
Lengua: CASTELLANO
ISBN-13: 978-8420433226
Precio:
En papel: 18,90€
Ebook: 9,49€


8 oct. 2018

"Cuadernos del Matemático" cierra

6 comentarios:
La desaparición de la Revista literaria “Cuadernos del Matemático” me ha llenado de tristeza. Conozco personalmente a su director y sé de su inmensa valía. En “El blog de Juan Carlos” a lo largo de estos años he dedicado dos entradas, -una en abril de 2014 [leer aquí] y otra en marzo de 2016 [leer aquí]-, a tan magnífica publicación que ha aparecido, desafortunadamente, por última vez. Reproduzco a continuación el post que he escrito en “Reflexiones”, mi otro blog, comentando esta noticia.


Teatro Federico García Lorca de Getafe, Revistas literarias
Cuando el pasado 17 de septiembre Ezequías Blanco, director durante 30 años de la revista literaria en papel "Cuadernos del Matemático" me envió la convocatoria del 30 aniversario de la Revista a celebrar el 5 de octubre en el Teatro Federico García Lorca de Getafe pensé que estábamos ante una fiesta por haber alcanzado tan señera fecha como afortunadamente otras veces así había sido.

Es hoy, tres días después del evento getafense al que no pude asistir, cuando, al abrir el ordenador, me  topo con otro correo de mi amigo "Zaca" en el que me envía el enlace al video titulado "Cuadernos mágicos" realizado por Rufo Pajares que se pasó durante la Celebración tal y como rezaba el Cartel anunciador. Pero dicho cartel omitía lo más duro: el cierre definitivo de la Revista. La razón de tal omisión era que ya Ezequías la había comunicado en el magnífico número triple (56-58) de Cuadernos. La humildad de Quías y la levedad lectora con que nos movemos hoy día hizo que yo -y seguramente alguno más- no leyera la noticia del óbito. Venía claramente expresada en una nota al pie del editorial que abría el número:

«Por estas y otras buenas razones, con este número especial (56-57-58) de celebración de los 30 años de la publicación, la revista Cuadernos del matemático cierra sus puertas y, como los buenos toreros, se corta la coleta con la alegría de haber vivido mucho y de haber hecho camino al andar junto a vosotros y junto a otros que ya se nos marcharon definitivamente.

Hoy he visto el video de Rufo Pajares y allí todo queda claramente explicitado. Bajo la forma de una ensoñación el director de la publicación con este último número en sus manos dormita y en sus sueños se ve a sí mismo empujando un carro de supermercado que contiene números de la revista, refrescos y papeles escritos. Al principio empuja él sólo pasando frente al edificio del I.B. Matemático Puig Adam donde nació la revista; pronto se le une Matías Muñoz y al pasar frente a la farmacia que regenta Cristóbal López de Manzanara se une al grupo que hace caminar el carrito adornado con carteles que dicen "Poesía necesaria", "El poder de las palabras" y " Cultura es libertad". En su deambular alegre pasan frente a la imprenta Xiana que durante todos estos años se encargó de imprimir la Revista y darle la elegante configuración que desde el principio ha lucido. llegan tras un largo deambular por trochas y caminos a un cruce donde está sentada una mujer a la que preguntan por el camino a Salamanca. Ella les demanda a su vez que le den algo. Ezequías le lleva una cerveza y el último número de la Revista por el que le pide 20€. Ella se ríe cuando le dicen que es el precio de la revista de Poesía: "¿Veinte euros por 'esto'?" El director se enfada algo con ella y le suelta la sarta de verdades que durante estos 30 años quienes la hemos leído hemos podido comprobar en cada uno de sus números:

"¡Por esto, dice! Pero si es una revista en la que han escrito durante treinta años las primeras firmas tanto de aquí como de fuera; los artistas que hacen las ilustraciones y las portadas de exterior son conocidísimos desde aquí hasta Pekín. Pero si es una maravilla, es un milagro laico, es una isla de libertad, un objeto de arte en sí misma."

La mujer, al ver el entusiasmo con el que Ezequías habla de la Revista les dice que lo mejor que puede hacer por ellos es hacerla desaparecer y para significarlo corta el hilo de la madeja que como Parca que es sostiene en sus manos al tiempo que dice:

"Morir para ganar la eternidad"


Las preguntas que se agolpan en nuestra cabeza cuando se produce una desaparición son siempre las mismas y no por eso son menos importantes. Más que reflexionar sobre los motivos de su desaparición que creo, a poco que uno se lo proponga, todos adivinamos, me parece de mayor interés recordar la alegría de su nacimiento, la fuerza con la que Ezequías y los amigos getafenses que comadronearon el parto acometían los números de una revista literaria de creación y además fundamentalmente poética. Desde luego la empresa a todos nos parecía heroíca con inmensas dosis quijotescas. ¿Poesía? ¿En un Instituto de Secundaria? ¿En una localidad como Getafe? ¿Un producto en elegante papel satinado? Pues sí y lo que es mejor es que según fue pasando  el tiempo: primero, los meses, más tarde, los años, luego los eventos conmemorativos... sus lectores veíamos cómo crecía  un producto que se asentaba en los medios culturales del país, un producto de una altura estratosférica que se vendía en centros especializados o comprometidos con la alta cultura. Un producto que desde hoy será de consulta obligada por aficionados y estudiosos de la literatura en las Bibliotecas que se precien de serlo.
Ezequías Blanco, Cuadernos del Matemático, Revistas de Poesía
Desde aquí sólo me queda agradecer el enorme esfuerzo que durante estos treinta años han derrochado los que la han hecho posible: Ezequías, Matías, Cristóbal, Juliana, Angeles, Charo, Mercedes, y tantos, y tantos otros que día a día, mes a mes han trabajado con denuedo para crear esta maravilla que ha sido y ES "Cuadernos del Matemático". Muchas gracias por ello.




4 oct. 2018

David Verdejo y su serie de Lee Johnson

12 comentarios:
"No te sientes de espaldas a la puerta", "Alma de cobre", Serie Lee Johnson

Soy lector y también colaboro con frecuencia con la Revista MoonMagazine. Es ahí donde desde hace dos años he ido viendo cómo David de la Torre -que así se llama en verdad David Verdejo- iba dejando caer algunos casos del, creado por él, inspector de la policía neoyorquina Lee Johnson. Tres fueron los casos que leí en la revista que dirige Txaro Cárdenas (sus títulos por orden de aparición son: No mires al suelo”, La chica de Greenwich Village, y La extraña desaparición del Capitán Maxwell) aparecidos los tres en 2016, justamente el año en que vio la luz la primera de las dos  novelas que por ahora integran la Serie Lee Johnson, "Alma de cobre" y dos años más tarde, en enero de 2018, la segunda de la serie, "No te sientes de espaldas a la puerta", curiosamente precuela de la anterior, razón por la que en sus portadas figuran respectivamente los números 2 y 1 a fin de indicar el orden cronológico de lo que allí se narra. 


El autor
David Verdejo es el nombre artístico utilizado por el autor madrileño David de la Torre. A fecha de hoy cinco son las novelas que han salido de sus manos. Sus títulos por orden de aparición son "Woods Lane", "Alma de cobre", "No te sientes de espaldas a la puerta", "El secreto de Pozonegro" y aparecida hace nada, el pasado mes de septiembre, "Henri Désire Landrú".  Todas ellas pertenecen al género negro, tipo de narración que David maneja a la perfección. Las dos que reseño en este post encajan a la perfección dentro de la novela negra clásica tipo Chandler, Hammett o Pizzolatto. Y es que, como dicen varios blogs cuando hablan del autor, David tiene un talento especial para contar historias policíacas con el estilo de los grandes del género. Leerle es penetrar con sorprendente naturalidad en la geografía urbana de Nueva York o Chicago, su dominio de los recursos del género es total y magnífico. Acabo de comprobarlo por mí mismo en estas dos novelas del inspector Lee Johnson.

David Verdejo se formó como autor en distintos talleres literarios, entre ellos el impartido por el Profesor Néstor Belda sobre Técnicas Narrativas. Al final de las dos novelas cortas que acabo de leer confiesa con la humildad que le caracteriza los apoyos recibidos para consolidarse como lo que claramente ya es: un escritor. Así agradece a las revistas  Solo Novela Negra dirigida por Anxo do Rego y a Moon Magazine a cuya cabeza está Txaro Cárdenas "la infinidad -dice textualmente- de  oportunidades que me han dado al publicar estos relatos en sus prestigiosas publicaciones". Abiertamente dice que el origen de Lee Johnson se encuentra en un primer relato titulado "Nadie me despierta”  aparecido en "Sólo Novela Negra" en 2016 y que fue premiado en el concurso “1ª Antología de Relatos Provocados Solo Novela Negra” convocado por la propia revista. Su habilidad a la hora de escribir relatos de tipo hardboiled —como las definía Chandler— le ha granjeado la oportunidad de formar parte de diversas antologías del género.

Los dos años últimos (2016 a 2018) han sido en palabras del propio escritor muy intensos
He creado un personaje que puede formar una buena serie (Lee Johnson) en un entorno complejo como es Nueva York. He dibujado tramas históricas y misterios sobre la muerte de personajes importantes (El Secreto de Pozonegro). Comencé sumergiéndome en la calurosa y obtusa Tejas de la mano de Jimmy (Woods Lane) creando un pueblo lúgubre e inquietante y, finalmente, he novelado las atrocidades del primer asesino en serie de Francia: Henri D. Landru.  (en  el blog "David de la Torre")
Por ello, dice en la entrada de la que tomo la cita anterior, ha decidido tomarse un descanso, un pequeño respiro y recargar las baterías del escritor que es a través de lecturas 'no obligadas' que le lleven lejos. Pero que nadie se asuste porque David de la Torre no se ha quitado de escritor, más bien todo lo contrario: una novela está rondando editoriales y agencias y otra más aún necesita mucho trabajo, señala el autor en ese mismo lugar.
"Henri Desiré Landru", "Woods Lane", "Alma de cobre", "El secreto de Pozonegro"

La serie Lee Johnson
He leído las dos novelas largas que por ahora forman la serie gracias a las reseñas que de ellas hizo mi amiga y excelente lectora Rosa Berros en MoonMagazine [no dejéis de visitar el blog de Rosa "Cuéntame una historia". Es fantástico]. Jamás una recomendación de Rosa me ha salido rana y esta vez, naturalmente, tampoco ha errado. Rosa leyó las dos entregas en su orden de salida, esto es, primero "Alma de cobre", aparecida en 2016 [leer su reseña aquí], y dos años después, este agosto pasado, "No te sientes de espaldas a la puerta", precuela de la anterior [leer su reseña aquí]. Yo decidí hacerlo siguiendo el orden cronológico de la historia de este agente neoyorquino, o sea, primero he leído la aparecida este año y tras ella "Alma de cobre".

Lo primero que diré es que los dos relatos me han gustado mucho, pero si tuviera que decantarme por uno de ellos me inclinaría decididamente por "No te sientes de espaldas a la puerta". Antes de dar mis razones por esta elección hablaré muy sucintamente de la historia que se nos relata en ambas. Y digo muy sucintamente porque si algo caracteriza a la novela negra es el suspense y desvelar cualquier detalle puede echar por tierra el disfrute de su lectura.

En la última entrega publicada de la serie Lee Johnson, conocemos el pasado del agente del Departamento de Policía de Nueva York. Es importante la fecha en que la historia transcurre, año 1972, un año importante en el cine policíaco y de serie B, al ser el año en que verá la luz el film "El Padrino" de Francis F. Coppola. La película se cierne como una amenaza sobre el ambiente mafioso neoyorquino donde la acción de la novela se sitúa. Se nos habla en esta entrega del padre de Lee Johnson, agente de policía a su vez que fue corrompido por los mafiosos a los que debía de perseguir.

En "Alma de cobre" vemos a Lee Johnson siempre enfadado, siempre rudo, siempre escondiendo el pasado paterno que le persigue por donde quiera que va. El expediente mafioso de su padre es conocido por todos los que trabajan con él y eso le lleva a tener comportamientos poco amigables muchas veces con ellos. En esta novela Liberto Johnson, que así se llama Lee, abandonará Nueva York para viajar hasta Chicago donde su compañero Randy Miller -Tintín le puso Lee cuando se lo colocaron como policía en prácticas a quien enseñar el oficio- está entre la vida y la muerte por culpa de una tremenda paliza que ha recibido. En Chicago le acompaña la inspectora María Estévez quien no se arredra ante el mal carácter mostrado a todas horas por el inaguantable Lee. Tintin ha sido víctima de la encarnizada lucha que en Chicago están viviendo tres poderosas familias mafiosas: los Corsso, los Antano y los Gretta. A desvelar el porqué de lo sucedido se dedicará Lee y su compañera.

David de la Torre, Novela negra española, Hardboiled
Como ya he dicho me parece mucho mejor novela la aparecida este año que la de hace dos. Muchas cosa me han agradado en "No te sientes de espaldas a la puerta". Quizás la primera sea el narrador testigo en primera persona utilizado en el relato. Es un narrador, personaje secundario en la historia, que asiste como testigo a todo lo que se nos cuenta. En unas ocasiones ve lo que sucede desde la ventana de un edificio ayudándose de unos prismáticos (tal situación no ha podido por menos que recordarme "La ventana indiscreta" de Alfred Hitchkock), en otras ha de darse prisa para acceder al lugar donde se desarrollará la escena ("Al verla dirigirse al interior del bar con decisión corrí hasta la parte trasera, entré por las cocinas y llegué a la sala a tiempo de sentarme en una mesa apartada.") algo que me ha resultado ciertamente gracioso en varias ocasiones; y en otros momentos simplemente es un personaje actuante más en el entorno de lo que nos relata. Por su parte en "Alma de cobre" la figura del narrador es externa al relato y en 3ª persona. 

En "No te sientes de espaldas a la puerta" se percibe merced a este narrador en 1ª mayor presencia de la metaliteratura. Vemos cómo estamos ante una novela haciéndose en este narrador que constantemente interpela con breves interrogaciones al receptor de su historia (un periodista, un policía, el mismo lector...) a fin de comprobar que el canal de comunicación está abierto. Un narrador que demora algunas informaciones, anticipa otras y que en ocasiones explica el por qué lo hace:
"Sí, amigo, espero que se haya dado cuenta, ¿verdad? Si es así, podría adelantarle los acontecimientos que aceleraron el destino del pobre Lee, pero perdería toda la gracia, ¿a que sí?"
En ambos relatos están presentes las características propias del hardboiled chandleriano:
  • La gran ciudad. Chicago en "Alma de cobre" y Nueva York en "No te sientes..."
"El sonido irreverente de una sirena que cruzaba Lenox Hill a una velocidad vertiginosa, avanzando por la segunda avenida sin que nada la detuviese, aunque a él no pareció importarle y continuó con su labor hasta que el humo del cigarrillo que sostenía entre sus labios le cegó durante unos segundos, obligándole a detenerse. El extremo calor que se pegaba en los grises edificios de Manhattan no ayudaba en aquella ardua tarea. —¿Crees que son horas para limpiar un arma? —Dijo una voz somnolienta que resonó en toda la habitación. Ella intentó enfocar su espalda. Giró sobre sí misma y se revolvió bajo la única sábana que habían compartido tan sólo veinte minutos antes. Frotándose los ojos acurrucó sus codos sobre las rodillas, sintiendo el aire caliente que las aspas del silencioso ventilador situado en el techo provocaban" (en "Alma de cobre")
  • Los bajos fondos. Presentes en ambas 
  • La corrupción policial. Fundamentalmente en la última de las publicadas. 
  • El machismo propio de los personajes de hardboiled ("Lee era mezquino con las mujeres, arrogante y muy chulo", en "No te sientes de espaldas a la puerta"). Sin embargo las mujeres que aparecen junto al borde Lee Johnson son mujeres que no se dejan amilanar, son mujeres empoderadas. María Estévez, Donna o Catherina son personajes que se manejan bien y saben frenar los  destellos machistas.
  • Erotismo. Quizás en comparación con novelas de Chandler como ·El sueño eterno" o "La dama del lago", me ha parecido ver un menor erotismo en los encuentros que el agente Johnson tiene con sus compañeras de profesión. Pero, sin lugar a dudas, lo hay.
  • Gusto por los automóviles. El Chevrolet Chevelle Copo 427 que en homenaje a Little Richard llama "Lucille", el Chevy en que se mueve Lee Johnson,  o su desprecio ante el minúsculo Kia que la agente Estévez ha alquilado revelan esta afición automovilística.
  • Gusto por las armas. La Glock 9w es el arma que se maneja en ambos relatos.
  • Tabaquismo irredento en Lee Johnson
  • Humor. Como es norma en las novelas de Chandler el humor sirve para rebajar la tensión del suspense. Está más presente o yo lo he visto más en "Alma de cobre" que en la otra novela:
    "Lee Johnson continuó mirándola y dudó unos segundos si salir de la sala para coger el primer avión a Nueva York y presentar su renuncia para dedicarse a cultivar champiñones el resto de su existencia"
  • Cierto culturalismo. Es evidente en los temas musicales que como fondo acompaña toda la narración en "Alma de cobre" y que en "No te sientes..." apenas si existe. Por contra en esta segunda novela es el cine de Coppola el que pone la nota cultural en el relato.




Para finalizar este acercamiento a estas dos novelas quiero señalar un recurso narrativo que he visto en "No te sientes..." que me ha gustado bastante. Es el de relatar dos acciones en contrapunto pero entreverándolas en el mismo acto de escritura. Me ha parecido una interesante técnica narrativa que añade un plus al suspense propio del género:
"Lee cogió la caja. Donna cogió la caja. Lee abrió la tapa y la dejó caer contra el suelo. Donna destapó la caja y depositó la tapadera en el alféizar de la ventana, sobre unos expedientes. Lee introdujo los dedos y sacó una fotografía. Donna miró el interior de la caja y observó una fotografía"
En definitiva, dos novelas, una -'Alma de cobre'- de corte más clásico y otra -'No te sientes de espaldas a la puerta'- construida con una técnica narrativa más fluida y variada en la que se percibe el indudable crecer y crecer de esta escritor madrileño de quien pienso leer el resto de sus novelas y relatos. Como él mismo dice estamos ante un escritor y no ante un aficionado a la escritura. Y eso, naturalmente, se nota.

Datos del libro
Autor: DAVID VERDEJO
Título: “Alma de cobre”
Nº de páginas: 162 págs.
Encuadernación: Papel
Editorial: Inventa Editores (2016)
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 978-84-946-746-0-0
Precio:
En papel: 14’25€
Ebook: 0’99€


Datos del libro
Autor: DAVID VERDEJO
Título: “No te sientes de espaldas a la puerta”
Nº de páginas: 120 págs.
Encuadernación: Papel
Editorial: Playa de Ákaba (2018)
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 978-8494822681
Precio:
En papel: 14’25€
Ebook: 0’99€


24 sept. 2018

"Una noche con Sabrina Love" de Pedro Mairal

16 comentarios:
Llegué por vez primera a Pedro Mairal a través de "La uruguaya", novela que me agradó mucho [leer reseña aquí]. A partir de ella me interesé por la obra literaria de este bonaerense nacido en 1970. Me enteré de que el salto a la fama lo dio precisamente con "Una noche con Sabrina Love", una novelita de algo menos de 200 páginas con la que ganó en 1998, en su primera convocatoria, el Premio Clarín de Novela, uno de los concursos literarios más prestigiosos de Hispanoamérica.


Esta novela es una obra iniciática que bien podría calificarse de road-movie (road-novel (?), en este caso) pues, como tantas veces hemos visto en la pantalla y sobre el papel, lo que se nos cuenta es el tránsito realizado por un adolescente, Daniel Montero, hacia su madurez. Respecto a lo de ser una road-movie diré que a los dos años de aparecer, en el 2000, la novela fue llevada con éxito al cine en una película de mismo título que dirigió y adaptó Alejandro Agresti y que contó con Cecilia Roth en el papel de Sabrina Love y de Tomas Fonzi en el de Daniel

El protagonista, Daniel, pasa su tediosa vida provinciana instalado en una completa falsedad, la inherente a los mensajes y pseudo-promesas provenientes del canal porno más popular de la televisión por cable que él ve a escondidas durante la noche. Paradójicamente,  convertirse en el ganador del concurso para pasar una noche entera al lado de la estrella porno del canal, Sabrina Love, le ocasionará un cambio radical en su existencia al comprender que en la vida la realidad, por difícil que parezca, procura siempre más satisfacciones que las glamurosas promesas emanadas de plásticas, falsas y neumáticas figuras femeninas como Sabrina; y más cuando mujeres como ella son aviesamente manipuladas por sinvergüenzas como Marcelo Bianchi, el productor del programa televisivo, para quien todo vale, incluso intentar corromper a un adolescente a través de un paraíso de erotismo, luces y cartón piedra.

En este interesante relato Mairal toca muchos temas importantes. De ellos destacaría el del engaño en el que Daniel vive instalado al creer como auténtico ese mundo que lo tiene sumido en un pertinaz onanismo dentro de la sordidez de su habitación. Pero también el de la amistad de la buena gente que, afortunadamente para él, encuentra a su paso: su familia quebrada por un accidente pero que saca adelante con esfuerzo y amor la abuela y el hermano de Daniel; Ramiro, el amigo de su hermano que lo acoge en su casa de Buenos Aires y le confiesa su auténtico ser; Sofía, la chica que conoce en casa de Ramiro, auténtico contrapeso, por real, de la sofisticada y neumática Sabrina; la propia Sabrina que se destapa como una auténtica porn-star pero no por ello menos humana y amistosa. Tema importante en esta breve narración es el de la calle, los peligros y las bondades inherentes a la misma y más en un país como la Argentina de los años noventa: Daniel Montero hace el recorrido desde Curuguazú, un ficticio pueblo perdido cercano al río Uruguay, hasta Buenos Aires de la que dista 500 kilómetros en autostop, y muchos son los tipos humanos que se encuentra en su aventura: 
"Cagliardi y su perro, el obrero sepultado en la arena, el Toro Reynoso y su hijo, la vieja del puesto de sandías que miraba la televisión, los dos soldados, las maestras, la foto en el altar de Yanina, el camionero Víctor, el gringo de la balsa, el hombre del sulky con ruedas de auto" (cap. 18). 
Cecilia Roth, Alejandro Agresti, Tomas Fonzi
Naturalmente el tema del sexo en el que como adolescente, pero también como humano, vive instalado Daniel es un asunto central en la narración; es un sexo directo, natural, que pese a ser explícito no cae en la delectación libidinosa y pornográfica sino que se produce tal cual es, sin falsedad alguna. Y una alusión especial merece la propia adolescencia que sobrellevan como pueden Daniel y sus amigos de quienes en las pocas páginas que forman el relato nos hacemos más que amigos. Como adolescente Daniel tiene la cabeza inundada de mujeres, las 'minas' como dicen en Argentina, ocupan su pensamiento la mayor parte del tiempo; sobre ellas Daniel cree lo que le dicen los mayores que encuentra en su aventura
"las minas son una trampa, pibe. Vos te enamorás y creés que esas tetas son para vos, que esas caderas son para vos, para que vos te pongas loco, ¿viste? Pensás que la mina es toda tuya. Pero después resulta que es una trampa armada para que vos caigas y la preñes y cuando nace el crío te das cuenta que en realidad las caderas eran para poder parirlo y las tetas para darle leche, o sea que para vos no había nada, era todo para el hijo"- le dice Víctor, el camionero que lo acerca a Buenos Aires- (cap. 4)
pero el viaje de ida y vuelta a Buenos Aires le hará matizar mucho su opinión sobre este asunto. Y no se puede dejar de lado ese otro asunto esencial, el choque entre la localidad pueblerina, Curuguazú, donde vive y la gran urbe, Buenos Aires. El bullicio, el tráfico, el engaño, la maldad pero también la bondad..., todo anida en este conglomerado donde se hacinan seres humanos de lo más varipinto:
"Al comprender que estaba perdido no se asustó […] Empezó a seguir a las mujeres más lindas que pasaban, mirándolas andar con todo su movimiento, sus minifaldas y tacos y blusas de verano llenas de oscilaciones y jactancias […] Por  momentos las perdía de vista, distraído por alguna otra cosa: las fotos de las chicas en ropa interior en la vidriera de una mercería, un linyera que revolvía la basura, un enredo de cables en la alta franja de cielo, un frenazo, dos conductores insultándose, un hombre descargando de un camión el peso muerto de una media res que parecía traída de otro mundo, de un mundo de silencio y campos verdes. Así, pasó por la galería Güemes, atravesó de ida y vuelta bajo la avenida 9 de Julio, […] pasó por la Plaza de Mayo que tantas veces había visto en los noticieros, frente al Cabildo que él pensaba que estaba en la provincia de Tucumán." (cap. 12)
Los personajes están perfectamente trazados, todos ellos son verosímiles y sirven para dibujar la problemática de Daniel al que en su mayor parte ayudan en el propósito que persigue o le animan a conseguirlo. Pedro Mairal también los utiliza para hacer un rápido esbozo de la sociedad argentina. En especial sirve a esta intención el taxista Gagliardi que mientras lleva a Daniel a la cita con Sabrina Love va dejando caer sus opiniones sobre la Argentina de los noventa del siglo pasado:
  • "Acá es todo fútbol, todo barra brava. Dicen que el argentino es de tener amigos porque no le gusta estar solo; son macanas, el argentino para lo único que necesita al otro es para putearlo."  (cap. 8)
  • "—Este país se va al tacho, flaco, no sirve, hay que borrar y empezar todo de nuevo" (cap. 8)
En general todos los que intervienen en el relato están bien caracterizados: los soldados que le agreden por la prepotencia que suele ir pegada a sus uniformes; las humildes maestras temerosas siempre de recibir una agresión machista; la distinta visión que Víctor, el amable camionero que le acerca a Buenos Aires, tiene sobre la persona que ocasionó el terrible accidente de tráfico que desde hace siete años no se le va de la cabeza a Daniel; el taxista Gagliardo y el odioso proxeneta Marcelo Bianchi de quienes ya he hablado; su hermana Viviana que le hace la habitación y lo cuida con amor al igual que su abuela e incluso su hermano que se preocupa por él siempre; Ramiro y el mundo tan diferente que habita en Buenos Aires; el amor que quizás encuentre en la joven Sofía tan distinta a Sabrina; y por último la coprotagonista del relato, Sabrina, una pobre, bella y explotada mujer por el show business del sexo que mueve cantidades ingentes de dinero, que cumple en este relato la importantísima función de educar y aconsejar a Daniel.

Escritores argentinos actuales, Literatura de humor actual
En el aspecto formal, la lectura de esta novela corta de Pedro Mairal ha sido para mí un auténtico deleite. Maneja el español como nadie, ese español característico de la Argentina y en general del Río de la Plata con sus modismos y vocabulario peculiar para quienes habitamos en esta otra orilla del charco. Muchos de los términos provienen del lunfardo argentino:
Petiso (de baja estatura), Veredas (aceras), Pantaneras (neumáticos), Chevy (Chevrolet), «Mirá las pantaneras que le puso el negro Sosa al chevy» [cap. 2], sulky (pequeño carruaje rural), camino de ripio (camino de guijarros), carpincho (roedor americano), camalote (planta gramínea), ojotas (especie de sandalias), zafar (adornar), pollera (falda), remera (chaqueta), falopeado (drogado), linyera (vagabundo), forro (preservativo), remís (coche de alquiler), escuerzo (Persona flaca y desmedrada), biromes (bolígrafos), etc.
Y junto al léxico está la entonación de la frase a la que contribuye como ninguna otra cosa el voseoMirá las pantaneras que le puso el negro Sosa al chevy» [cap. 2]), pero también, cómo no, el soniquete del tango que es como el envoltorio natural de la Argentina. La música y letras tanguistas aparecen en la conversación de manera natural. La figura de Carlos Gardel parece como si fuera un compañero más de los partícipes en el relato. Así en un consultorio médico al que acude Daniel el facultativo realiza su trabajo entonando un tango:
"El médico empezó a cantar «Cicatrices incurables de una herida que me ha causado la vida en su triste batallar…». Buscaba la tijera y cortaba los puntos poniendo voz de Gardel. «En la cara también luzco con orgullo un recuerdo que es muy tuyo y que llevo por mi mal»". (cap. 17)
Para finalizar la reseña de esta entretenida novela no puedo dejar de llamar la atención sobre el humor que el escritor vierte por toda la obra. Ya la misma anécdota inicial es de naturaleza humorística: un chico de diecisiete, en plena calentura adolescente, que gana un concurso televisivo cuyo premio es el de pasar toda una noche con la estrella porno más famosa de la TV. Pero, en general, toda la novela reposa sobre el mismo pues Pedro Mairal trata con gracia todo lo que toca en el relato: el cura de Vilariño al que el el gordo Carboni robó el televisor que luego vendió a Daniel ("él debe pensar que fue Dios el que le sacó el televisor para castigarlo, porque si tenía el conversor era para ver el porno.", cap. 2), los tópicos que cuentan los argentinos sobre los países vecinos ("Los que más te llevan son los camioneros. Si ves que el camionero es paraguayo, no te subís, son delincuentes.", cap. 2), la fiesta de disfraces en la casa bonaerense de Ramiro donde a Daniel lo disfrazan de espantapájaros ("el disfraz a veces no oculta sino que revela —dijo ella—, revela lo que uno es, o se considera que es, o tiene miedo de ser, o le gustaría ser y no se anima.", cap. 10), el encuentro sexual entre la profesional Sabrina y el neófito Daniel es también de lo más cómico. Pero, al igual que en "La uruguaya" la otra novela que he leído del escritor, es un humor que sirve para revelar asuntos más serios y profundos de lo que parece; y ese, en definitiva, es el tratamiento humorístico que a mí me encanta ver.

Una novela, como conclusión,  muy muy divertida, muy muy entretenida, muy muy bien escrita, que deja un grato regusto tras finalizarla. Desde aquí la recomiendo vivamente. No es una obra maestra, eso no, pero es buena literatura o al menos así me lo ha parecido a mí. ¿Y a vosotros qué os parece este autor?


Datos del libro
Nº de páginas: 176 págs.
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Editorial: Libros del Asteroide; Edición: 1 (7 de mayo de 2018)
Lengua: CASTELLANO
Autor: PEDRO MAIRAL
ISBN: 978-8417007386
Precio:
En papel: 16’10 €
Ebook: 6’64€




20 sept. 2018

Joël Dicker: "La desaparición de Stephanie Mailer". La explotación del éxito

21 comentarios:
En primer lugar debo advertir que he "leído" la última novela de Joël Dicker en formato audio-libro. Esta modalidad 'lectora', sin duda alguna, merece un comentario aparte del propiamente referido a la historia presentada por el escritor. Y es que no es lo mismo leer que escuchar. Es cierto que los inicios de la literatura, cuando el mundo era analfabeto, fueron orales, pero hoy la parte del mundo que nos ha tocado por suerte habitar es una sociedad completamente alfabetizada y los protocolos lectores discurren por derroteros distintos de los del sentido del oído.

No quiero liarme con el asunto de las bondades y las maldades de los audio-libros. En esta reseña quiero remitirme sólo a la historia transmitida por Joël Dicker; dejo para un próximo post y otro blog -mi blog "Reflexiones"- mi opinión sobre este formato que las editoriales están lanzando ahora.


La novela
"La desaparición de Stephanie Mailer", novela policíaca, Thriller, Best seller
Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
La noche del 30 de julio de 1994 la apacible población de Orphea, en los Hamptons, asiste a la gran apertura del festival de teatro. Pero el alcalde se retrasa... Mientras tanto, Samuel Paladin recorre las calles vacías buscando a su mujer, hasta hallar su cadáver ante la casa del alcalde. Dentro, toda la familia ha sido asesinada.


Jesse Rosenberg y Derek Scott son los dos jóvenes policías de Nueva York que resuelven con éxito el caso, pero veinte años más tarde, en la ceremonia de despedida de la policía a Rosenberg, la periodista Stephanie Mailer lo afronta: pretende que Dereck y Jesse se equivocaron de asesino a pesar de que la prueba se hallara delante de sus ojos, y que ella posee información clave. Pero días después, desaparece.

Mi opinión
Diré en primer lugar que me acerqué a este relato empujado por el magnífico sabor de boca que hace ya algo más de cinco años dejó en mí "La verdad sobre el caso Harry Quebert" [leer reseña aquí], novela que lanzó al estrellato al escritor ginebrino. A renglón seguido debo añadir que cuando me puse a leerla me parecía que seguía en la misma novela anterior a la que el escritor habría dado un vertiginoso giro; quiero decir con esto que nada extrañé al engolfarme en la nueva historia pues la estructura empleada por el autor -tres grandes apartados en ambos relatos-, junto al amplio número de capítulos y de páginas que  conforman el enorme volumen era muy semejante al de la novela que le abrió las puertas del éxito.

En ambos relatos estamos ante una enorme cuenta atrás. En el que comento cada uno de los capítulos está encabezado con el nombre del personaje narrador del mismo: Jesse Rosenberg para 2014 ("Sábado  14 de julio de 2014. 14 días antes de la inauguración del Festival", por ejemplo) y Derek Scott para 1994 ("Principios de agosto de 1994", por ejemplo), aunque no son los únicos pues otros los narra Anna Kanner, compañera de profesión, u otros personajes ya más secundarios como Dakota, joven adolescente algo despistada vitalmente, o Steven, director de la "Revista de Letras" de Nueva York que mantiene una aventura con una secretaria suya, etc.. Pero las situaciones temporales fundamentales son las de los dos principales narradores y los capítulos que protagonizan en primera persona van encabezados por el número de días que restan hasta el 30 de julio de sus correspondientes años, día que se inauguró el Festival de Teatro de Orphea en 1994 y que desde ese año nunca se ha dejado de celebrar.

La novela está dividida en tres grandes apartados: I. "En la sima" (28 capítulos), II. "Hacia la superficie" (25 capítulos), y III. "Elevación" (16 capítulos). Esta tercera parte, como es lógico, gana en ritmo al aproximarse el desenlace de la investigación; quizás por ello el orden de la cuenta llevada hasta ese momento cambia de sentido y de ser hacia atrás revierte hacia adelante marcando en cuatro subapartados (1. "Natasha", 2. "Desolación", 3. "El intercambio", y 4. "La desaparición de Stephanie Mailer") los centros temáticos de los mismos. 

El thriller que la novela es comienza tal como finaliza con la desaparición de Stephanie Mailer, personaje que da título a la novela, pero cuya función en la misma es secundaria. Su desaparición hará que el caso de 1994 -cuatro asesinatos producidos el día de la inauguración del Festival de Teatro de Orphea- que se creía resuelto desde hacía tiempo se revele como asunto pendiente. Muchas incógnitas se abren ahora y la no menor es la de si el culpable señalado entonces, Ted Tenembaum, muerto tras una persecución policial, habría sido el verdadero asesino.

Joël Dicker, Los Hamptons, Best-sellers
Los mimbres del relato son ciertamente atractivos, pero en mi opinión el autor estira mucho el chicle como si lo que persiguiera fuera aumentar el número de páginas. Se diría que un escritor de best seller como es él [recordemos que su primer gran éxito es prácticamente un manual de cómo fabricar un best-seller] no pudiera contentarse con un número de páginas inferior a las 600. Es por ello que, en ocasiones, la novela se me ha hecho un tanto tediosa. A este hastío contribuye no poco el excesivo número de personajes cuyas relaciones el novelista no se resiste a contarnos, resultando algunas agobiantes y sin interés alguno; igual que las excesivas reiteraciones y repeticiones que realiza en función del personaje narrador de cada uno de los capítulos; o el excesivo número de asuntos que Dicker toca siquiera sea de soslayo (machismo en la comisaría de Orphea que recibe a una joven, guapa y competente Anna Kanner; corrupción política; trata de mujeres; hipocresía social; la culpa; la función del crítico literario; las relaciones padres-hijos; las adicciones; etc., etc.); y también, claro, los engaños y trampas que nos tiende el escritor que por frecuentes provocan en ocasiones un cierto descreimiento en el lector hacia la historia narrada que corre, por ello, el riesgo de caer en la falta de verosimilitud.

Si al llegar a esta altura de mi comentario habéis tenido la paciencia de leer la reseña que hice del primer gran éxito de este novelista suizo os diré que las recetas que da en esa novela para crear un éxito de ventas literario las aplica aquí punto por punto, o casi:
  • Afán por 'atraer y retener al mayor número de lectores': de ahí ese excesivo número de personajes y asuntos que a todos contente.
  • Procedimientos de novela negra: corrupción policial y política, bajos fondos prostibularios, drogas, interrogatorios frecuentes para así dar voz a personajes diversos, resúmenes recopilatorios para que el lector no se pierda, giros argumentales sorprendentes..., incluso cierto desarrollo de historias secundarias para dar así más fuelle a la novela.
  • Alusiones literarias diversas y al alcance de la mayoría: la primera y más relevante es una autocita que remite a "La verdad sobre el caso Harry Quebert", "A veces no vemos lo que está ante nuestros propios ojos", la frase que al inicio del relato la periodista Stephanie Mailer le dice al policía Jesse Rosenberg en la fiesta que están dando a éste por su baja en el Cuerpo a petición propia. Pero hay otras muchas más: explícita, la de la obra de Chejov, "Tío Vania", con que se abrió el Festival de Teatro en 1994; además yo he querido ver un claro homenaje a "Extraños en un tren" de Patricia Highsmith; e incluso a la obra de Ibsen, "Un enemigo del pueblo" en ese afán del alcalde Brown de que los crímenes que han sacudido a Orphea no espanten a los turistas, igual que los habitantes de la pequeña localidad noruega querían silenciar el peligro que corrían los usuarios de su balneario si se difundía la noticia de la contaminación de sus aguas; e incluso también un cierto homenaje a esa literatura policíaca que utiliza libros y sus templos, las librerías, como medio de intercambio de mensajes.
  • El Cine: Una novela escrita por uno de los personajes conocerá versión cinematográfica. Esto me parece una autoparodia referida a sí mismo por Joël Dicker. Y es que no hay mayor encumbramiento para un autor de best sellers como él es que ver su producto llevado a la gran pantalla o como en el caso del escritor de Ginebra verla convertida en serie televisiva. Según escribo esta reseña me entero de que la serie inspirada en "La verdad sobre el caso Harry Quebert" será estrenada por Movistar+  en su canal #0 antes de que finalice este año. ¡Bienvenida sea!
  • Sexo: Cualquier best seller que se precie ha de contenerlo y aquí naturalmente que lo hay. Reposa en la pareja adúltera formada por Steven, el jefe, y su inútil pero hermosísima empleada, Alice
  • Humor: Joël Dicker aquí, al igual que en "La verdad...", da cierto respiro a la innegable tensión que genera en sus páginas con alguna concesión al humor. Son los abuelos del personaje principal, Jesse,  los que con sus dos frases reiteradamente empleadas ("panda de tarados" -dice el abuelo-; "menuda mierda" -dice la abuela-) introducen una cierta, muy pequeña en verdad, comicidad.
En cuanto a recursos literarios es destacable la maestría con que el novelista maneja los dos tiempos narrativos principales -1994 y 2014- haciéndolos surgir no sólo en los capítulos narrados en 1ª persona por Derek y Jesse respectivamente, sino -¡y esto sí que me ha gustado!- haciendo que fluyan de manera muy cinematográfica según que la investigación avanza y vayan apareciendo personajes y circunstancias. Así cuando tal cosa sucede el narrador de 2014 cede su voz al personaje de 1994 sea quien sea éste, recobrándola de inmediato una vez "vista" esa acción en el momento temporal en que se realizó. Hay capítulos en los que el ritmo es tal que los flashbacks, aunque breves, abundan. Este recurso da mucha plasticidad a la novela, haciendo que los lectores 'veamos' in situ lo que sucedió. 


Random House Audio
Poco más puedo comentar respecto a aspectos literarios pues al haber accedido a la novela en formato de audio creo haberme perdido algunos de los elementos formales tan interesantes siempre, al menos para mí. Escuchar la novela, perfectamente transmitida por sus intérpretes (Víctor Velasco, Raúl Llorens, Nuria Mediavilla, Masumi Matsuda, Nerea Alfonso, Luis Posada, Gemma Ibáñez y Juan Carlos Gustems), me ha forzado a prestar una excesiva atención pero esencialmente al desarrollo argumental de los asuntos pues al ser dichos en inglés los nombres de los personajes, y ser éstos muchos y con relaciones entre sí algo enrevesadas, mi confusión sobre quién era quién en cada momento de la historia me ha resultado en ocasiones algo difícil. Por otra parte la velocidad de la palabra hablada apenas si me ha permitido quedarme con alguna frase de manera textual. Para hacerlo he tenido que volver hacia atrás (rebobinar) lo escuchado con la lógica pérdida de la concentración exigible en una lectura 'tradicional'. Por ello pocas frases puedo destacar de relato tan extenso. Lo intentaré con dos o tres que consideré acertadas y realicé el pesado ejercicio de volver sobre lo escuchado, y también dos o tres que por repetirse en exceso hicieron que chirriasen en mis oídos.


  • Las buenas:
    • "Los críticos somos la policía de la verdad intelectual" (cap. 16). Son las palabras que dice un personaje, Meta Otrowski,  que defiende la crítica literaria por encima de la creación.
    • "Un crítico no puede ser escritor ni actor -dice Ostrowski- ¿Pollock haciendo una crítica de Hopper? No se puede hacer la crítica de un arte que se ejerce" (cap. 31) Me ha llamado la atención fundamentalmente por ser un cuadro de Edward Hopper, 'Sol de la mañana', el elegido por la editorial Alfaguara para componer la portada de la novela en su edición española.
    • "Resultaba difícil diferenciar entre lo que era relato y lo que era ficción" (cap. 14). Reflexión hecha por Jesse Rosenberg tras leer la novela que Stephanie Mailer estaba escribiendo. En el fondo ésta es una de las constantes de la narrativa actual y de la del autor en particular.

    • Las que ya no me han gustado tanto:
    • "Tuvo que vomitar
    • "Le entraron ganas de vomitar"
    • "Me dan ganas de vomitar".
Este excesivo uso del vómito para referirse a momentos desagradables o poco confortables no me  agrada nada. ¿Será así en la versión original? Y si no, ¿por qué este afán del traductor?

A modo de conclusión
Una novela que prosigue la puerta abierta al éxito logrado por su autor con "La verdad sobre el caso Harry Quebert". La investigación de una desaparición lleva a abrir el caso cerrado de unos crímenes del pasado. Se pasa del presente al pasado de manera fluida y sin despistar jamás mucho al lector al que se le lleva de la mano por miedo a que se pierda en la foresta de la narración. Una novela, en definitiva, entretenida aunque con un excesivo número de páginas. Al autor le vendría bien aligerar sus próximos relatos y cambiar en algo la estructura narrativa de los mismos. ¡Ojalá que sea así!

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