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2 mar 2021

Mario Vargas Llosa. Cartas a un joven novelista.

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✔ “Para tomar contacto con una obra de arte, nada, en efecto, resulta menos acertado que el lenguaje crítico, en el cual todo se reduce siempre a unos equívocos más o menos felices. (De Carta a un joven poeta de Rainer María Rilke)
✔ La crítica por sí sola, aun en los casos en que es más rigurosa y acertada, no consigue agotar el fenómeno de la creación, explicarlo en su totalidad. (De Cartas a un joven novelista de Mario Vargas Llosa)

Mario Vargas Llosa, Cartas a un joven novelista, género epistolar
Cuando en "Librario íntimo", el blog de Rubén Castillo Gallego, vi, hará cosa de un año o así, una sucinta reseña sobre este librito me dije que tendría que leerlo. Y no, naturalmente, por el calificativo que Rubén le otorgaba ('solemnísima tontuna'). Lo primero que me llamó la atención fue su título que me llevó de inmediato al de Rainer María Rilke, "Cartas a un joven poeta". Naturalmente, creo que, salvo la evidente semejanza en el título, ningún otro parecido hay entre ellos, empezando naturalmente porque las cartas que Rilke dirigió a Franz Xaver Kappus, cadete de la escuela militar austrohúngara, están plenamente integradas en el día a día del autor y, aparte de los asuntos poéticos por los que le preguntaba el joven poeta, tocan no pocas veces asuntos propios de la cotidianidad del imperio austro-húngaro en cuyo ejército el joven poeta Kappus desarrollaba su actividad profesional.

Lo he leído con gusto y suma rapidez pues las 150 páginas del volumen vuelan casi sin darse uno cuenta, tal es la maestría del escribidor que Mario Vargas Llosa es y demuestra en estas recomendaciones literarias redactadas a la manera de cartas a un joven henchido de ansias por escribir. El peruano ilustre le da consejos que podríamos calificar de divulgadores sobre qué elementos debe de haber en una narración para llegar a persuadir al lector. Porque de eso se trata: de persuadir al lector, de embaucarle, de hacerle ver que en la mentira que lee hay verdad, que esa ficción tiene verosimilitud...; y todo esto sin que él sea consciente de los palos que sostienen el sombrajo:
[En la novela] una fusión cabal del tema, el estilo y los puntos de vista [harán] que el lector, al leerla quedará tan sugestionado y absorbido por lo que ella cuenta, que olvidará por completo la manera como se lo cuenta y tendrá la sensación de que aquella novela carece de técnica, de forma, que es la vida misma manifestándose a través de unos personajes, unos paisajes y unos hechos que le parecen nada menos que la realidad encarnada, la vida leída. Ése es el gran triunfo de la técnica novelesca: alcanzar la invisibilidad

Finalizada la lectura pienso que más que un libro dirigido a un escritor primerizo que desea conocer los intríngulis de la narrativa, el auténtico destinatario es cualquier lector que desee profundizar un poco en la entraña de aquello que tiene en sus manos. Por eso sí estoy de acuerdo con lo que Rubén  dice del libro -'una tontuna'- si lo miro desde el punto de vista de un aficionado a la escritura que desearía hacerse novelista; pero desde la perspectiva de un aficionado a la lectura creo que el libro es de una gran oportunidad. 

Lo que más destacaría de este ensayo epistolar sobre narrativa es el elevado número de títulos de narraciones y de nombres de autores de los mismos a los que Vargas Llosa recurre  para ejemplificar o argumentar sus definiciones o descripciones de las técnicas narrativas que en perfecto orden y con un magnífico lenguaje va presentando. Y junto a esto, la facilidad comunicativa que demuestra el escritor quien echa mano de una terminología sencilla e incluso propia muy alejada de expresiones abstrusas que sólo sirven cuando se utilizan para dejar fuera del alcance de lo dicho a un buen número de escuchantes o leedores, cuando de lo que se trata es de conseguir que los 'leedores' se conviertan en 'lectores', tal y como Pedro Salinas en 1948 estableciese en su ensayo "Defensa de la lectura". 

Leedor es aquel que posee los conocimientos suficientes para enterarse del contenido de un texto escrito que necesita para su formación. [...] La galería de leedores es copiosa. El estudiante que se desoja en víspera de examen sobre el libro de texto; el profesor que trasnocha entre tratados, acopiando datos para su lección; la matrona que, `parada junto al fogón, recita en voz alta las instrucciones coquinarias que conducen al suculento plato; el funcionario en retiro que demanda a las páginas del libro la mejor manera de invertir sus ahorros [...] Leedor, también, el que emplea su tiempo en los diarios [...]
Frente a estas legiones, en escasa minoría, los lectores. Se define lector simplicísimamente: el que lee por leer, por el puro gusto de leer, por amor invencible al libro, por ganas de estarse con él horas y horas, lo mismo que se quedaría con la amada; por recreo de pasarse las tardes sintiendo correr, acompasados, los versos del libro, y las ondas del río en cuya margen se recuesta. Ningún ánimo, en él, de sacar de lo que está leyendo ganancia material, ascensos, dineros, noticias concretas que le aúpen en la social escala, nada que esté más allá del libro mismo y de su mundo. (Pedro Salinas: Leedores y lectores, epígrafe de su ensayo Defensa de la lectura incluido en "El Defensor", Madrid, Alianza editorial, 1983. Colección Alianza Tres, núm. 118; págs. 183-184.)

Ensayo epistolar, Técnicas narrativas, Recursos novelísticos

No he podido resistir  la tentación de colocar la larga cita anterior pues creo que pocas veces se ha hecho una distinción más atinada entre unos y otros seres alfabetizados. Esta es en mi opinión, como digo antes, la intencionalidad verdadera de este breve ensayo sobre narratología escrito por el Nobel peruano-español en 1997, lograr que los lectores disfruten mucho más de sus lecturas sabedores de todo lo que hay de trabajo y de técnica en la trastienda de las buenas novelas.

No es un manual para hacer novelistas, es sólo la señalización de una serie de recursos que están siempre en las buenas novelas. ¿Y cuáles son estos recursos? Pues en resumidas cuentas los siguientes que voy simplemente a nombrar, dejando para los interesados en el tema la muy grata labor de aprender disfrutando de la prosa del autor de "Conversación en la catedral":

  1. Asuntos
  2. Estilo
  3. Orden (estructura)
  4. Narrador (punto de vista espacial)
  5. Tiempo de la ficción (punto de vista temporal)
  6. Nivel de Realidad (punto de vista del nivel de realidad, que no es otra cosa que la relación entre el plano de realidad en que se sitúa el narrador y el plano de realidad en que se sitúa lo narrado)
  7. Muda (alteración que experimenta cualquiera de los puntos de vista antes reseñados)
  8. la Caja China o Muñeca Rusa
  9. el Dato escondido (otros autores lo denominan 'narrar por omisión')
  10. y los Vasos Comunicantes (lo que en otras teorías narratológicas se denomina 'contrapunto' y que no hay que confundir con historias yuxtapuestas).
Finaliza Mario Vargas Llosa su ameno ensayo advirtiendo a este desconocido novelista en ciernes con quien se cartea que hay otros factores, como «la intuición, la sensibilidad, la adivinación e incluso el azar», factores que, a su vez, «escapan siempre a las redes de la más fina malla de la investigación crítica». Y que «por eso nadie pueda enseñar a otro a crear»

Y a los lectores, en especial a aquellos lectores que mientras leen van a la caza de recursos y técnicas intentando no caer en el señuelo y no ser seducidos por el hacedor de mentiras que es el buen novelista les dice, colocándose él en el papel de lector, lo siguiente, que suscribo plenamente:

«A mí lo que me gusta es leer novelas, no autopsiarlas»

24 feb 2021

Películas vistas durante febrero (A pares XVII)

28 comentarios:
Durante este mes de febrero he visto más cine en casa del que acostumbro. A ciencia cierta no sé el porqué. Quizás, intuyo, el hastío de lo que ofrecen los canales generalistas en los que suelo ver el telediario de la tarde-noche. Sea lo que fuere, la verdad es que procuro seleccionar entre las plataformas de TV que frecuento aquellos filmes que me parecen ofrecer mayores garantías. Y en este "A pares" que aquí presento -'A pares' por ser el ocho número par- puedo afirmar que las ocho películas que he visto desde el sofá del salón de mi casa me han gustado todas por unas cosas u otras aunque, como es lógico, unas más que otras. Bueno, en definitiva han sido las siguientes:

The Florida Project


 Dirigida por Sean Baker en 2017 la he visto en Amazon Prime. Me gustó mucho. Me recordó un poco a "Lady bird" de Greta Gerwig. Me pareció muy interesante.


 El oficial y el espía



Dirigida en 2019 por Roman Polansky la he visto en Movistar. Presenta el caso Dreyfus que conmocionó la Francia de finales del XIX. Aparecen todos los integrantes del conflicto en el que el antisemitismo y la arbitrariedad fueron denunciados con innegable fuerza por Emile Zola. Muy muy buena.

Malcom & Marie 



Película de Sam Levinson estrenada este mes de febrero de 2021 en Netflixque la produjo. Esta y otras plataformas están cambiando un poco las normas de exhibición de películas que regían hasta el momento. Estos cambios están levantando dudas y una fuerte polémica entre las distribuidoras, los exhibidores y las propias plataformas. 

Centrándome en la película diré que me parece excelente. Presenta el film el Cine dentro del Cine. Una crítica elogiosa de un film realizado por un director negro que es enjuiciado positivamente por el sesgo de denuncia del racismo que la crítica blanca de Los Ángeles cree ver en él. De esta visión discrepa abiertamente el propio director. Muy muy interesante.

 Promesa al amanecer



 Eric Barbier dirigió en 2017 este biopic sobre el para mí desconocido escritor francés Romain Gary. La actuación de la actriz francesa Charlotte Gainsbourg en el papel de insufrible madre del escritor es, quizá, uno de sus principales méritos. La vi en Amazon Prime y en líneas generales me pareció algo insufrible todo: la madre, el hijo e incluso su metraje, 131 minutos. Demasiado proteccionismo materno. Pero se puede ver; no todo puede ser excelso (ja, ja...)
 

Wild Rose



Dirigida por Tom Harper en 2018 la he visto en Netflix. Me ha gustado mucho. Plantea el dilema entre deseo y realidad o, quizás, mejor, el paso de las ilusiones adolescentes y juveniles a la realidad de la vida, que no por más real y auténtica deja de ser hermosa e ilusionante. Muy bien desarrollada.

 Belleza eterna



La dirigió y fue responsable del guión el actor Craig Robert. La película se estrenó en 2019 y yo la he visto en Movistar. Es una película diferente, aunque es verdad que el tema que pone en escena, el de la esquizofrenia, no es la primera vez que se trata en el Cine. La actriz que la protagoniza, Sally Hawkins, hace una impresionante interpretación de una mujer con la mente dislocada que mezcla una realidad, la exterior a ella, con otra realidad, la que tiene en su propia mente. La fotografía, el color, la interpretación de unos y otros actores, todo contribuye a mostrar esta manera de percibir y afrontar la vida por parte de un esquizofrénico. Yo la recomendaría aunque por momentos es algo durilla.

 Cartas a Roxane



La dirigió en 2018 el también actor, guionista y director franco-británico Alexis Michalik. Yo la he visto con mucho gusto y escasa sorpresa por mi parte en Movistar. Digo poca sorpresa porque me ha recordado muchísimo a la famosísima "Shakespeare in love" que John Madden rodó en 1998. Al ver en Internet la fecha de nacimiento de Alexis Michalik, el año 1982, me parece encontrar, quizá, una justificación a este gran parecido entre ambas. Creo que a Michalik debió de agradarle mucho esta película (leo también que adaptó 'Romeo y Julieta' de Shakespeare en su obra "R&J") y aquí al tratar la figura del escritor francés Edmond de Rostand y su consagración con su comedia "Cyrano de Bergerac" el modo de presentarlo se asemeja mucho a la obra de Madden.  La semejanza radica en que en ambos filmes asistimos al teatro dentro del teatro. Con todo y con eso, la película se ve muy bien y fue bastante de mi gusto. Lo que no acabo de comprender es esa manía que hay en España de cambiar los títulos originales por otros que se piensa serán más llamativos. "Cartas a Roxane" se titula en su versión original "Edmond". ¿Por qué no lo dejaron tal cual? Emoticón de sorpresa:😲😳

Alabama Monroe



He visto a través de Filmin esta película que firmó Felix Van Groeningen en 2012. Sucede con ella lo mismo que denuncio en la anterior, que el título con el que se comercializó en España es caprichoso y poco respetuoso con el original "The Broken Circle Breakdown" (‘El círculo de amor se rompe’). Es una película muy hermosa en la que, como en "Wild Rose" de Tom Harper, el amor por la música country todo lo anega. En ambos filmes este hobby, la ilusión centrada en este estilo musical, se ven rotas por una sobredosis de realidad que no quiero relatar para no estropear el disfrute de las pelis. Sólo señalaré que es más dura  la historia que se cuenta en "Alabama Monroe" que la relatada en "Wild Rose", película mucho más optimista. 


Final
Una mera curiosidad para finalizar. ¿Estáis también vosotros viendo más cine en casa durante estos meses de pandemia que el que solíais consumir antes de este desastre?





19 feb 2021

"Nuevas nuevas sobre Colón" por Ezequías Blanco

23 comentarios:

"En cuanto a Cristóbal […] ¡Vaya cuerpo, señores! ¡Oh, qué cuerpo! Es una peonza con forma humana. Le cuadra bien el apelativo que más tarde Cervantes le aplicará a D. Quijote, aquel de «caballero de la triste figura», aunque Colón es más bajo que el de La Mancha. Así que más bajo y con forma de peonza podría parecerse a Sancho Panza. Bueno, lo cierto es que no se parece a ninguno de los dos y sí a un solitario banco de ostras a la deriva.

Ezequías Blanco es magnífico poeta y autor de prosas; además es grande y buen amigo mío. Su trayectoria literaria es larga y de calidad probada. Citándome textualmente reproduzco aquí lo que sobre su biografía literaria tengo escrito en la Revista MoonMagazine cuando reseñé allí su colección de relatos "Sólo hay una clase monos que estornudan"
«Diez poemarios jalonan los cuarenta años que van de 1979, año en que vio la luz Limitación del vuelo, hasta 2018 cuando publicó Bare nostrum, el último por el momento. En prosa también ha vertido su vena creativa: dos novelas (Tres muñecos de Vudú, 2001; e Islandia, 2004), una edición crítica de Las aventuras de Pinocho de Carlo Collodi (Edelvives, Zaragoza, 2004), y tres volúmenes en los que ha agrupado sus relatos cortos: Memorias del abuelo de un punk (1997, ahora vuelto a reeditar); Tienes una cabeza apuntando a tu pistola (2009); y el tercero, éste que acaba de ver la luz, publicado por Huerga & Fierro, titulado Solo hay una clase de monos que estornudan.»
Cualquiera que siga la trayectoria de Ezequías habrá advertido que en esta relación de sus obras faltan títulos. Así es, en efecto, pues desde la publicación de esa reseña mía en MoonMagazine sobre sus últimos relatos nuestro escritor ha publicado hace poco más de un año el poemario Tierra de luz blanda, una edición crítica de Diálogos de Amor de León Hebreo y la novela que acabo de leer. Como puede verse no se ha quedado quieto, no.

"Nuevas nuevas sobre Colón" por Ezequías Blanco

Sinopsis
Cristóbal Colón expone a quien quiera escucharle su teoría de la redondez de la Tierra y la posibilidad de llegar a la India o a otras nuevas tierras que pudieran hallarse antes de estas yendo por el Atlántico. Se lo dice a Juan II de Portugal que lo toma por loca, se lo dice a su maestro de Génova que apenas si lo escucha aunque lo orienta hacia los Padres Dominicos de Salamanca quienes, quizá. pudieran ayudarle. Expuesta ante ellos su teoría los monjes que le escuchan entre gritos de Herejía le dicen que lo que propone es tan absurdo y difícil como colocar un huevo de pie. pero que si lo lograra escribirían a la Reina Isabel. 
Isabel y Fernando apoyan su proyecto e incluso lo acompañan hasta el puerto de Palos desde donde partirá. Tras días de navegación y ante la desconfianza de la tripulación de las tres carabelas que amenazan con matarlo y volver a España, aparecen unas tierras. Allí son acogidos estupendamente. Volviendo a España para dar cuenta del Descubrimiento topan con unos piratas que los llevan a sus posesiones donde los agasajan debidamente.
Llegados a España son tomados por locos cuando hablan de su gesta y recluidos en Leganés. Serán los mismísimos RRCC quienes pondrán orden en este desaguisado. 

Mi comentario
Según intentaba resumir la anécdota me daba cuenta de su dificultad dado que lo nuclear del relato escrito por Ezequías no es tanto lo que se dice sino la manera de hacerlo; en especial el tono humorístico dislocado que se enseñorea con toda la narración. Ahí está lo importante de esta novela: en cómo lo dice más que aquello que se dice. 

Humor, Novela histriónica, Cristóbal Colón
La novela es desarrollo de uno de los cuentos que aparecían en su colección de relatos "Sólo hay una clase de monos que estornudan" titulado "El huevo de Colón". Precisamente este cuento es en la novela su capítulo Primero reproduciéndose en su literalidad. Tras él aparecen seis capítulos más en los que siempre dentro del tono humorístico enraizado en el surrealismo y el absurdo asistimos a la organización del viaje, el descubrimiento de nuevas tierras, el viaje de vuelta con obligada parada en la guarida del amable pirata Sanguinario y el desabrido recibimiento de que fue objeto el navegante genovés tomado por loco no sólo al idear ir sino también a su vuelta al referir lo que acababa de conseguir. 

Ezequías Blanco en línea con la tradición cervantina dice en el Prólogo que encontró azarosamente estas páginas mecanografiadas. Estaban firmadas por un tal Santiago Valle del que pese a buscar información con ahínco nada sobre él había encontrado. Sin embargo esos 190 folios debidamente numerados, dice, le habían agradado y despertado en él según los iba leyendo evocaciones de grandes escritores de todos los tiempos: 
"Comencé a leer y enseguida me vinieron a la cabeza los nombres de Moliere con todas su comedia y el de François Rabelais con su Gargantúa y, cómo no, el de Don Quijote o el de Tristram Shandy, así como los nombres más destacados y conocidos del teatro del absurdo. Alfred Jarry, Antonin Artaud, Samuel Barclay Beckett, Eugéne Ionesco, Jean Genet... y hasta Valle Inclán, Jardiel Poncela o Manolito el Pollero."
Tras leer la novela cualquier lector corroborará la impresión declarada por el propio autor, pues en estas "Nuevas nuevas sobre Colón" están todos los autores citados arriba y algunos más como Pedro Muñoz Seca al que he querido ver en esa  ripiosa conversación rimada entre Pitonisa y Colón («-Te quiero mucho / como la trucha al trucho...  // - Yo soy la Pitonisa / que sabe andar por la cornisa... / Quítate la camisa»). Del mismo modo el discurso que hace Colón para agradecer a los RRCC la financiación de su empresa es todo él una parodia del humor descoyuntado de Antonio Ozores-¡No, hijo, nooo!»). A mí la manera de andar de Perfumemarchito, Sanguinario y Colón por la colonia pirata me ha recordado la película "Amanece que no es poco" de José Luis Cuerda y por lo mismo a Wenceslao Fernández Flores autor de la novela versionada. 

La comicidad está por doquier. Pero no sólo en forma de referencias y/o evocaciones de  grandes obras y autores de la literatura de hoy, de ayer y de siempre, sino en otras formas más incardinadas en campos ajenos a ella. Así por ejemplo en un momento dado se parodia a una agrupación política española hoy coaligada con el Partido al que pertenece el presidente del Gobierno, Qué si no puede entenderse de ese hilarante momento en el que la marinería se levanta contra el Almirante movidos por el marinero más bruto que dice: 
«- Aquí todos somos iguales y todos somos necesarios. 
[...]
Esperar un poco leñe -intervino Nabo de nuevo.
Que no… Que no esperamos... Que no... Que no nos representa... Que Colón ya no nos representa porque se le ha subido la casta a la cabeza.»
Todo en el relato, como digo, es puro humor; un humor que se nutre de todo cuanto en el mundo artístico y no artístico existe. Por ejemplo cómo no ver el cómic español tipo Francisco Ibáñez en este momento narrativo:
«el capitán pirata, al desperezarse y hacer sus estiramientos, tropezó con un montón de plátanos uno de los cuales se deslizó y resbalando, resbalando, terminó incrustado en la boca abierta de Cristóbal justo en el momento en que inspiraba profundamente. El plátano le llegó al principio de la tráquea y allí, sin que nadie le dijera nada, solo por su capricho voluntad y cuenta comenzó a ejercer de válvula epiglotis en el cuerpo del marino.»
Hay mucha literatura dentro de esta novela histriónica que es como la califica  -no sin razón evidentemente- su autor. A este histrionismo, causante y buscador de esa hilaridad que en todo momento acompaña al relato, contribuye de modo preeminente el lenguaje, y mejor diría, su dislocación, su descoyuntamiento, su torsión hasta extremos que se dirían imposibles. He aquí algunos ejemplos:
  • nombres propios de personajes
    • los que viajan junto a Colón en la carabela La Niña tienen por capitán a Perfumemarchito, por médico a Notefies, el curandero es conocido por Rompevasos; otros tripulantes, quizá, más en la órbita de amistad con el Almirante son Galloflautudo, Naboencinta, Nicongafasveo, Enlaesquinahayparcheo… Luego ya en otras naves o fuera de ellas como sucede con el capitán pirata Sanguinario hay otros personajes menores como "el Cornudo, la Focha, el Ponteamilado, el Serpigrillo y otros de menos importancia que no habíamos nombrado ni vamos a nombrar por su escaso protagonismo en esta aventura magna".  
    • Personajes femeninos. Ezequías tuerce el lenguaje en la formación de patronímicos pero también retuerce nuestra previsibilidad pues tras esta buena provisión de nombres masculinos cuando se dispone a darnos algunos femeninos nos rompe el espinazo con un regate increíble a la hora de dar la relación de nombres de mujer entre los piratas: "Entre el elenco femenino allí había de todo y los matices  de lo que había iban desde los tiempos de Gedeón a la época clásica, desde la Edad Media al Romancismo [...] otras parecían extraídas del renacimiento italiano y respondían a nombres a nombres como Beatrice, Laura, Margarita, Isabela, Carolina, Vittoria"
  • Incompatibilidad semántica entre los términos que componen enunciados: "La mujer del Sanguinario no hablaba porque era bizca y usaba gafas ahumadas"
  • Vocabulario específico aplicado a un ámbito que no le es propio: Es el caso de términos como 'badal' (según la RAE Bozal para las bestias) que leemos cuando el rey Fernando, al ver el  tremendo enfado manifestado a muerdos de Isabel  al enterarse de la mala suerte de Colón, "ordenó que se le pusiera el badal aunque no fueran ni a herrarla ni a esquilarla ni a curarle ninguna herida".
Un grado más en esta exageración, hipérbole o descoyuntamiento total que es toda la novela, radica en el absurdo que envuelve no pocas conversaciones entre los personajes. Es un absurdo que lleva el texto a las zonas propias del surrealismo aunque en ocasiones dicha traslación se intente justificar recurriendo al plano onírico:
  • "Es un vinillo elaborado en la prensa con lechugas normandas, insectos tubulares y cangrejo silvestres. Además va acompañado de una esencia que se extrae del pico de los pelícanos. [...] Esta lechuga está constituida por elementos cestoides, tipo nematelminto, provistos de parópodos capaces de absorber los 60 cm cúbicos de esencia de pelícano." -leemos que conversan animadamente Isabel y Cristóbal Colón.
  • "Pasaron muy pocos segundos y un nuevo sueño vino a agitar sus sentimientos serenos. Se veía a sí mismo en el Océano, después de un naufragio, sobre una cáscara de nuez vacía, y como se aburría mucho, decidió ponerse a explorar el misterioso abismo del mar; ni corto ni perezoso baja a su fondo y se entretiene en flirtear con un par de sirenas; con el fin de resultar más atractivo sale en busca de mariposas frondosas, de hojas de rosas pulidas y de 'forúnculos' óseos para depositarlas sobre las cabelleras 'sirénicas' que eran del color del oro y de la plata. El reloj de la plaza mayor de la ciudad oceánica marcaba las "[...]-sueña Colón ante la perspectiva de la aventura que se avecina.

Cuadernos del Matemático, Poetas españoles de hoy
Pero quizás sean los anacronismos, consustanciales a cualquier novela histórica -ésta lo es, aunque en ese categoría de histriónica en la que Ezequías Blanco la ha colocado-, los que sustentan de manera total el humor que tiñe constantemente el relato. Colón vivió en el tránsito del siglo XV al XVI al igual que sus Majestades los Reyes Católicos. Pues bien con ellos alternan, directamente o en referencias aportadas por el narrador, personajes reales muy distantes temporalmente de ellos como Bryce Echenique; Edwin A. Abbot, autor del libro 'Planilandia', una sátira matemática que en el siglo XIX tuvo un impresionante éxito; Mario Merola, un cantante italiano del siglo XX cuyas canciones conoce el mismísimo Colón, como se ve cuando se dirige al convento capuchino "cantando y silbando una tarantela napolitana de Mario Merola"; incluso el mismísimo Mahatma Gandhi aparece en algún momento dentro de la narración, y no vale decir para obviar el anacronismo que su aparición se realiza dentro del manicomio de Leganés donde evidentemente hoy o no hace muchos años sí que habrá podido haber más de un residente que haya dicho ser el famoso pacifista; y así otros más como Leopoldo María Panero que aparece como quien pasaba por allí cuando se cita el manicomio de Leganés. 

Otras veces el anacronismo es de ubicación espacial como cuando leemos que los nativos de América, -sus jefes, al menos-, se sentaban sobre cráneos de elefante cuando de todos es sabido que esta especie animal jamás ha existido en esa zona geográfica; también, por ejemplo, es totalmente anacrónico asistir a representaciones de Ópera en el año 1492, y sin embargo Colón es invitado por sus anfitriones piratas a una de ellas. Incluso hablar del manicomio de Leganés en los años en que vivió el Almirante de Castilla es algo estrambótico.

Evidentemente hay mucho estrambote, esperpento, hipérbole, exageración, desmesura, llegando incluso hasta la astracanada en estas "Nuevas nuevas sobre Colón". Todo dicho en sentido positivo pues el autor logra con esta novela lo que persigue desde el inicio: hacer reír al lector con estas situaciones ilógicas, inverosímiles, fuera del tiempo, arropadas debidamente en un lenguaje propio de la literatura del absurdo con lo que logra que el lector acepte ingresar en un ámbito surrealista en el que todo vale pues  la hilazón lógica ya no es relevante aquí.

Demuestra Ezequías un dominio magistral del lenguaje visible a lo largo de las 200 páginas de la novela. Dominio enfocado siempre a propiciar la sonrisa cuando no la abierta carcajada en un lector que desde el principio es consciente del juego que propone el novelista:

  • anfibología en algunos términos: fundamental es el doble sentido de la palabra "huevo". Esencial para cualquier escritor es la significación de la expresión "piratería": Ezequías Blanco que ilustró con un pañuelo de pirata su último poemario [pincha aquí para saber más de ese excelente libro de poemas] no quiere en esta novela olvidar a esos otros piratas actuales de aspecto digno pero acción infame que roban a los escritores pirateando sus obras: "¡Qué flojera de hombres por Barbanegra y por Barbarroja y por toda la piratería de las fotocopias!" -comenta en un momento dado Sanguinario, el pirata, 
  • Juego  con los formantes de las palabra con una evidente retranca enfocada a la manera que ciertos grupos de edad tienen de hablar entre sí: "Pero qué simpáticos son... Son supersimpáticos, la verdad. ¡Que requetesimpáticos son!Yo diría que son hipersimpáticos, mira tú..."
  • Explicaciones hilarantes como la que, enlazando con  la cita anterior, el narrador introduce dando cuenta del lema presente en el escudo de los Reyes Católicos:
    "El uso de los prefijos se debía a que aquellas gentes ya estaban en la posmodernidad de la posverdad o en la posverdad de la posmodernidad (tú eliges) que «tanto monta cortar como desatar» porque en la posverdad hay más mentira que en la mentira misma. Parece ser que el refrán fue recogido en la divisa o mote del escudo del rey Fernando II de Aragón y después en el de los RRCC por consejo de Elio Antonio de Nebrija que lo redujo al «tanto monta» según reza alguna crónica como la Wikipedia."

 Final
La literatura de Ezequías Blanco es tan grande que se hace complicado dar por finalizada una reseña sobre cualquier obra suya. En "Nuevas nuevas sobre Colón" no hay página en la que no se encuentren elementos de interés. Pero hay que decir 'Basta' en algún momento sabedor de que quedan en el tintero no pocas características que bien merecerían, al menos, una nombradía por pequeña que ésta fuese. 
Y para concluir, no me resisto a cerrar esta reseña con ese coloquialismo tan concluyente y simpático (hay algunos más) que aparece varias veces a lo largo de la novela, "ya ves tú qué cosas". 



Novela humorística, Novela histriónica,
Aviso importante

El próximo jueves 25 de febrero la novela será presentada en el Teatro Auditorio Federico García Lorca de Getafe a las 19:00 horas. En el cartel que adjunto figuran los nombres de las personas que acompañarán al autor a la presentación del libro 

---ooOoo---


Título del libroNuevas nuevas sobre Colón 

AutorEzequías Blanco

Editorial: Isla de Delos

Fecha de publicación: Diciembre de 2020

Nº de páginas: 207

12 feb 2021

Novela de ajedrez. Lo último de Stefan Zweig

38 comentarios:
"El juego del ajedrez posee la magnífica ventaja de no agotar el cerebro, pese al esfuerzo mental más intenso, pues reduce el empleo de las energías espirituales a un campo estrechamente limitado, aguzando más bien la agilidad y elasticidad de la mente."

Si no me equivoco todos los años comienzo el Reto "Nos gustan los clásicos" con la lectura de una obra del para mí grandísimo Stefan Zweig. Este año no podía ser diferente y acabo de leer una de las suyas que desde hacía tiempo llevaba queriendo hecerlo. Me refiero a "Novela de ajedrez".

Manuel Lobo Sierra (traductor), Gestapo, Nazis, Fascismo, IIª Guerra Mundial

Sinopsis
(proporcionada por la propia editorial)
Sin capacidad para cualquier otra actividad intelectual, Mirko Czentovicz se reveló, ya desde niño, como un genio del ajedrez, del que ha llegado a ser campeón del mundo. Pero, en un viaje en barco de Nueva York a Buenos Aires, se le presenta un enigmático contrincante: el señor B., noble vienés que huye de los nazis. Uno de los pasajeros del vapor se acerca a los dos personajes acompañando al lector a la confrontación entre los dos jugadores.

Mi comentario
Esta novela corta fue la última obra escrita por el austriaco Stefan Zweig quien no alcanzaría a verla publicada dado que el escritor vienés puso fin a su vida en Petrópolis (Brasil) el 22 de febrero de 1942 y esta breve narración fue publicada como homenaje al autor en edición limitada de 300 ejemplares en diciembre de ese mismo año.

La novela es una preciosa y elegante denuncia de la brutalidad del nazismo, vencedor imparable por entonces sobre la razón e intelectualidad del mundo. Zweig fue de los pocos intelectuales que desde muy temprano denunciaron el peligro que para Europa suponía el nazismo, si bien con escaso eco en su momento. 

La acción sucede durante la travesía en barco que lleva al narrador de Nueva York a Buenos Aires. La singladura tiene una duración prevista de doce días. Resulta que en el barco viaja también rumbo al campeonato mundial de ajedrez, Mirko Czentovic, yugoslavo rural enemigo del estudio que sorprendentemente tiene cualidades congénitas impresionantes para el juego del ajedrez, de manera que en pocos años se ha alzado con la corona del mismo. Czentovic es reacio a la conversación tranquila e inteligente, e incluso a cualquier contacto humano. Sólo se relaciona con sus semejantes en el campo de batalla que es el juego del ajedrez. No entiende otro trato humano que el del enfrentamiento. 

El narrador a instancias de un amigo decide incitarle a través del ajedrez, pero Czentovic no transige salvo que se le compense económicamente y de ser así sólo a una única partida. Así lo acuerdan; de manera que el campeón del mundo jugará una partida en la que  vence con facilidad contra un contrincante colectivo presidido por McConnor, que es el encargado de realizar los movimientos que entre todos acuerdan. Tras la derrota, el amigo del narrador pide la revancha a lo que el yugoslavo accede. Es en el curso de esta segunda partida cuando el bueno de McConnor, que así se llama el orgulloso norteamericano que ha retado al campeón, ve frenada su mano antes de un movimiento por un tal doctor B que corrigiéndole le anticipa sin equivocarse las jugadas que se sucederán a continuación, de manera que Mirko Czentovic deberá poner en el juego una atención que hasta entonces no había precisado. Gracias a esta intervención, la partida queda en tablas, razón por la que el campeón yugoslavo, herido en su amor propio, solicitará al doctor B una partida entre ambos para el día siguiente.

Durante esa tarde noche el narrador conoce de primera mano la historia de B y su conocimiento del ajedrez a pesar de que dice la última partida la jugó hacía más de 25 años. Todo era debido a haber estado retenido en un hotel vienés aislado de cualquier contacto humano durante meses. Sólo los interrogatorios a los que la Gestapo le sometía rompían su cruel monotonía sin referente alguno de tiempo o jornada, y sin posibilidad de entretenimiento alguno pues los libros, el papel y el lápiz le estaban vedados. En uno de esos interrogatorios por puro azar el doctor B pudo hacerse con un librito de 150 partidas maestras de ajedrez desarrolladas en todos sus movimientos. Estas 150 partidas las reprodujo mentalmente tantas veces que casi casi llegó a memorizarlas, de ahí la anticipación de movimientos que mostró a McConnor y que sorprendieron a todos. 

Con el tiempo el doctor B sería liberado y expulsado de Austria por la propia Gestapo al considerar que el aislamiento le había hecho enloquecer y enfermar. Él mismo se había prometido no volver a tocar el ajedrez dada la adicción y trastorno mental que le produjo. Pero... Y hasta aquí puedo contar si no quiero romper -¡y no quiero!- la magia encantadora con que Zweig hechiza a los lectores. Sin afán de destrozar nada sólo daré una pista para quienes la lean: Stefan Zweig se suicidó en Brasil en febrero de 1942 al creer firmemente que Hitler ganaría la guerra. Esta novela, la última que escribió, denuncia los métodos de la Gestapo contra intelectuales y racionalistas como el doctor B primando siempre como ya he dicho el choque, el enfrentamiento, el afán de derrotar al contrincante. El peligro que Zweig veía en su mundo y que además del curso de la guerra lo llevó al suicidio fue observar que muchos pensadores, artistas e intelectuales no vieran con muy malos ojos el papel de la Alemania nazi.

Nazismo y Ajedrez. Ajedrez y Guerra. Stefan Zweig
("Nazis y Ajedrez", Jesús Cabaleiro; https://periodistas-es.com/)
Si ya el fondo del asunto presentado es bastante para hacer de la novela una obra maestra de creación,  el estilo del austriaco la eleva a la condición de delicatessen Zweig. En conjunto estamos ante una alegoría presentada y desarrollada con gran elegancia pero también con mucha contundencia. En ella ajedrez, el chico campeón y el resto de contrincantes encubren referentes reales como la guerra, Alemania, el resto de naciones...
Los campeones más atrevidos, cada uno de los cuales le superaba infinitamente en dotes intelectuales, en fantasía y audacia, sucumbían a su lógica fría y tenaz, igual que Napoleón al pesado Kutuzow, o Aníbal a Fabio Cunctator, quien, al decir de Livio, también había demostrado en su juventud esos rasgos llamativos de pachorra e imbecilidad.
El lenguaje utilizado es en realidad sencillo y no contiene, salvo la alegoría señalada que el texto en su conjunto es, mucha complicación retórica. Todo en el aspecto formal está al servicio del fondo; quizás por eso la figura estilística  más visible, utilizada con clara intención simbólica, sea la del oxímoron con la que Stefan Zweig quiere resaltar la gran contradicción que para él es el juego del ajedrez (la guerra) por mucho que se tenga de él la consideración de inteligente cuando quien gana todas las partidas es un bruto de pensamiento plano:
[el juego del ajedrez es] antiquísimo y eternamente joven; mecánico en la disposición, y, sin embargo, eficaz solamente por obra de la fantasía; limitado en el espacio, geométricamente fijo y a la vez ilimitado en sus combinaciones; desarrollándose de continuo y no obstante, estéril; un pensar que no conduce a nada; una matemática que nada soluciona; un arte sin obras; una arquitectura sin sustancia, y, no obstante, evidentemente más duradero en su existencia y ser que todos los libros y obras de arte; el único juego propio de todos los pueblos y tiempos y del que nadie sabe qué dios lo legó a la tierra para matar el hastío, aguzar los sentidos y poner en tensión el alma?
Para finalizar
Tras leer literatura actual repleta de best sellers inacabables y de novelitas inanes pretendidamente profundas reencontrase con "Novela de ajedrez" de  Stefan Zweig y comprobar cómo en pocas páginas evoluciona ante el lector la psicología de los personajes sin estridencias ni alaracas pero con seguridad, contundencia y certeza le reconcilia a uno con el auténtico arte que la literatura es. 

Comienzo mi participación en el Reto "Nos gustan los clásicos 2021" del blog 'Un lector indiscreto' con esta novela corta. Creo que no puede haber mejor entrada. 

Otras obras de Stefan Zweig reseñadas en este blog

7 feb 2021

"Los guardianes", lo último aparecido en España de John Grisham

34 comentarios:

La trama de Los guardianes se basa en una historia real y tiene que ver con un preso de Texas llamado Joe Bryan. Hace treinta años, Joe fue condenado injustamente por asesinar a su mujer, un crimen espantoso que ocurrió una noche mientras Joe estaba durmiendo en la habitación de un hotel a dos horas de allí. (John Grisham en Nota del autor hablando sobre la novela)

John Grisham, "Los guardianes", exoneración legal, Justicia USA
"Los guardianes"
es ya la séptima novela que leo de este mago del thriller legal o jurídico. Como he leído a alguien por ahí, nunca he aprendido tanto de procedimientos judiciales (¡norteamericanos, claro!) que leyendo al escritor natural de Jonesboro (Arkansas) John Grisham. La verdad es que tras tantas obras de asuntos judiciales, el sistema norteamericano de jueces, fiscales, sheriffs, alcaides de prisiones, abogados de oficio, seguros, etc. aunque al principio me parecía complejo y difícil sin embargo con el paso de las novelas es ya algo con lo que estoy bastante familiarizado. Y es que si hay algo que Grisham no hace es engañar al lector; es más la mayoría de las veces (en esta ocasión también) la anécdota desarrollada en la obra parte de un hecho real que por lo que sea impactó al escritor de alguna manera. Pero vayamos a la novela en sí.

Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
En la pequeña ciudad de Seabrook, Florida, un prometedor abogado llamado Keith Russo fue asesinado a tiros una noche mientras trabajaba hasta tarde en su despacho. El culpable no dejó pistas. No hubo testigos, nadie tenía un motivo. Pero la policía pronto sospechó de Quincy Miller, un joven negro que había sido cliente de Russo. 
Miller fue juzgado y condenado a cadena perpetua. Durante veintidós años languideció en prisión, manteniendo su inocencia sin que nadie lo escuchara. Desesperado, escribe una carta al Ministerio de los Guardianes, una pequeña organización sin ánimo de lucro liderada por el abogado y sacerdote episcopaliano Cullen Post. Post viaja por el país luchando contra sentencias injustas y defendiendo a clientes olvidados por el sistema. Sin embargo, en el caso de Quincy Miller encuentra obstáculos inesperados. Los asesinos de Keith Russo son personas poderosas y despiadadas, y no quieren que Miller sea exonerado. Mataron a un abogado hace veintidós años, y matarían a otro sin pensarlo dos veces.

Mi comentario
Diré para empezar que de sus 28 novelas de ficción legal, "Los guardianes" es la penúltima que John Grisham ha escrito, concretamente en 2019, aunque en España sea la última aparecida en nuestras librerías, exactamente en 2020 en edición de Plaza Janés y traducida por Nieves Calvino Gutiérrez

Cullen Post es un abogado y sacerdote episcopaliano que tras un primer contacto con la realidad del mundo judicial quedó tan estresado y tan desanimado por lo que vio que decidió dar un portazo y dedicarse a los demás. Lo primero que hizo fue recluirse en el estudio y preparación sacerdotal siendo destinado a una parroquia donde será auxiliar de Luther Hodges, que lo acogió nada más salir del seminario. En el momento del suceso que se relata, -las pesquisas para exonerar a Quincy Miller, un negro americano que lleva injustamente en la cárcel 23 años-, Luther Hodges tiene ya 80 años . 

Cullen Post que ya va por los 48 cuando la novela se inicia forma parte del Ministerio de los Guardianes, un minúsculo grupo de personas (sólo está formado, además de por él, por Vicky, la fundadora, por Mazy, una afroamericana separada madre de cinco criaturas, y por Frankie, otro afroamericano que fue el primer caso favorablemente resuelto por el Ministerio gracias al que abandonó la prisión donde había pasado 14 años sin ser culpable de lo que le imputaban. 

Del caso Quincy Miller no quiero decir mucho pues uno de los alicientes de este tipo de novelas es el suspense sobre lo que pasará y las sorpresas que deparan las investigaciones llevadas a cabo por estos cuatro entregados a los demás sin otra compensación que la satisfacción de haber obrado bien y logrado que se haga justicia. Sólo diré que Quincy Miller fue llevado a prisión acusado de haber asesinado a Keith Russo, el abogado que llevó su divorcio y del que Quincy no quedó nada satisfecho. Le ayudaron bien poco los testimonios de su ex-esposa June que confirmó en todo las pruebas inventadas por la policía para imputarle y condenarle: escopeta en casa, aficionado a la caza, y poseedor de una linterna manchada de sangre hallada en su coche luego extrañamente desaparecida. También la policía parece ser que pagó al compañero de celda de Quincy, Zeke Huffey,  para que declarase que éste le había contado cómo mató al abogado Russo; e incluso los garantes de la ley pagaron con droga y dinero a Carrie, una joven drogadicta, para que dijese que la noche de autos vio a un negro de la complexión y aspecto de Quincy corriendo por el callejón donde ella se encontraba. Todo falso. Todo mentira. Quincy Miller se salvaría de la aguja (pena de muerte con inyección) gracias al único negro que formaba parte del jurado que lo juzgó; gracias a él la pena de muerte se convirtió en cadena perpetua. Y de esto ya hace 23 años. 

Muchas de las cosas que suceden en el relato no me han resultado novedosas al haber leído otras muy semejantes en otros relatos suyos. Por ejemplo, la corrupción de algunos miembros de la policía es asunto frecuente en el universo Grisham; también lo es la indolencia mostrada por no pocos funcionarios judiciales como el juez que le cayó en suerte a Quincy en su primer juicio. Muy habituales en estas narraciones son los profesionales que se venden al mejor postor falseando sus análisis periciales o directamente no efectuándolos como hizo el charlatán Paul Norwood que sin hacer ningún análisis serio de la sangre que se veía en las fotografías realizadas a la linterna desaparecida concluye que es del encausado siendo ésta la prueba de cargo mayor que sirvió para condenarle.

Pero no todo en Grisham es acoso y derribo del sistema judicial norteamericano, no. En sus novelas, y en ésta por supuesto, son más las luces que lanza sobre la Justicia en USA que las sombras. Frente a esos policías corruptos (sheriff Pfitzner relacionado con la mafia del narcotráfico, o el guardián Adam Stone que se lucraba pasando móviles y droga a los presos a cambio de 1000$ semanales) hay una gran mayoría de defensores de la Ley íntegros como el actual sheriff Castle y el fiscal McCutcheon que harán lo debido para que se haga justicia con Quincy. Y lo mismo acaece en el campo de los simples agentes policiales como el asesinado Kenny Taft precisamente por su integridad o su compañero Brave Gilmer que lo acompañaba y será esencial en la consecución de la exoneración. Podría decirse para finalizar que aunque tarde -23 años después- la Justicia norteamericana ha curado sus heridas y que los funcionarios de ahora poco tienen que ver con los del pasado. 

Florida, Miami, Alabama, Tampa, Segregación racial, Racismo
En la novela no es sólo el caso Quincy Miller el que lleva el grupo del Ministerio de los Guardianes. 
Pasamos revista a cada uno de mis otros clientes: Shasta Briley, en el corredor de la muerte en Carolina del Norte, condenada por un incendio provocado que mató a sus tres hijas; Billy Rayburn, en Tennessee, condenado por la discutible evidencia científica de lo que se conoce como «síndrome del niño zarandeado» después de que tropezara y cayera mientras tenía en brazos al bebé de su novia; Duke Russell, que sigue en el corredor de la muerte en Alabama; Curtis Wallace, condenado en Mississippi por el secuestro, la violación y el asesinato de una joven a la que no conocía, y Little Jimmy Flagler, de diecisiete años y con discapacidad mental cuando el estado de Georgia lo encerró de por vida. (Cap. 19)
Seis son los casos que simultáneamente están investigando si bien la novela focaliza sólo en dos: el ya comentado de Quincy Miller y el de Duke Russell a quien condenaron a la pena capital por la violación y asesinato de la joven Emily Broone, delitos que no había cometido. El suceso ocurrió en Verona (Alabama). Chad Falwright fue el fiscal del caso y admitió pruebas poco fiables como vello púbico supuestamente del acusado sin comprobar su ADN o considerar poco importante en un caso de violación la ausencia de semen del acusado en el interior o sobre la víctima. 

La novela precisamente se inicia con la última cena de Duke, reo de muerte, que está a hora y media de ser conducido a la sala donde le inyectarán el líquido letal. De manera, digamos, muy americana, media hora antes del plazo fijado llega a la prisión la orden de concesión del aplazamiento solicitado por el abogado Cullen Post. Las nuevas pruebas aportadas por Cullen y los análisis de ADN que éstos realizan de un vello púbico hallado en la escena del crimen comparándolo con el ADN del principal sospechoso para ellos, Mark Carter, última persona que estuvo con la chica violada y asesinada, hacen que una nueva juez se interese por el caso, algo que molesta especialmente al fiscal del caso Chad Falwright

Todos los ingredientes propios del best seller que ya he señalado en reseñas de otras novelas de John Grisham, especialmente en la que dediqué a dos de ellas, las tituladas "El soborno" y "El último testigo" [acceder a la lectura de esta reseña haciendo clic aquí], pueden encontrarse en "Los Guardianes"
  • Extensa y variopinta galería de personajes: A los ya señalados hasta aquí me gustaría añadir el de Tyler Townsead, el joven abogado de oficio que le tocó a Quincy Miller en su primer juicio. Tyler creyó en su inocencia y luchó por ello con sabiduría y buen hacer pero todo el sistema jurídico-policial estaba contra él. Todo y algo más que no desvelaré y que hizo que tras este primer contacto con el mundo de la abogacía se dedicase a la construcción de centros comerciales. En mi opinión, en él se refleja el mismísimo Grisham que también tras unos años en el ejercicio de la profesión de letrado la abandonaría y se dedicaría por completo a la escritura.
  • Funcionamiento de la sociedad americana real a través del mundo jurídico en el que la historia se realiza:
    • Segregación racial: Quincy Miller, americano de color, es condenado por un  jurado compuesto por blancos y un solo hombre negro. Sólo por ser negros tanto él como Duke Russell son, de mano, sospechosos.
    • Sociedad consumista: No se deja a un lado el capitalismo de la sociedad americana en que todo esto está sucediendo. Así al bufete de abogados que se interesa por el futuro segundo juicio de compensación a Quincy Miller por los años pasados en prisión, le mueve no un interés altruista como a los Guardianes sino exclusivamente el monetario dados los muchos cientos de miles de dólares que el Estado deberá dar a Miller por la injusticia cometida con él. Y ellos, el bufete, se llevará un saneado porcentaje de los mismos.
    • Fraude frecuente: Es el asunto capital que se expone. Fraude en las pruebas, fraude en los testimonios, fraude en todo.
    • Realidad humana de los funcionarios: Especialmente se fijan en los funcionarios de prisiones que deben enfrentarse a una jungla de delincuentes por un sueldo misérrimo de sólo 12 dólares a la hora, lo que hará que muchos se sientan tentados por los dineros que los 'malos' les ofrecen.
Y Grisham en esta novela, al igual que en las anteriores, tira de manual en lo referente al thriller policial clásico: 
  • Corrupción policial
  • Afición por los automóviles. Poca en esta ocasión pues el protagonista tira de un mediocre SUV de la marca Ford. 
  • Pistolería clásica: el viejo Frankie se hace con una Glock de 9 milímetros por lo que pudiera pasar.
  • Alcoholismo: el viejo abogado Glenn Colacurci al tiempo que aconseja a su discípulo Cullen Post bebe y bebe sin descanso. También alguna vez Post hace lo proio.
  • Poco dormir: Es una constante en este tipo de novelas. Estos chicos investigadores duermen poco y están como una rosa.
  • Mucho tabaco en alguno de los convictos: Parece ser que el antitabco ya se ha impuesto en todos los ámbitos, también en el de la novela policial. Sólo fuman los malos o los muy maltratados por la existencia.
  • Algo de sexo y cierto machismo Así el exonerado Quincy Miller al ser preguntado por lo que desea hacer cuando consiga la libertad dice: "Quiero unas costillas, una cerveza y una mujer". O sea quiere tres 'cosas'.
  • Y todo narrado en primera persona por el personaje protagonista, el propio abogado investigador Cullen Post.
Finalizo la reseña con unas cuantas citas textuales que me parecen reveladoras de lo que trata el relato y también del tono que el mismo tiene:

CITAS: 
    • Tengo una buena vida, una mujer guapa y tres hijos adolescentes. No quiero saber nada de esto después de hoy. Buena suerte, pero no quiero volver a verlo. (Tyler Townsead a Cullen Post en cap. 23)
    • Mi abogada adjunta es Susan Ashley Gross, la guerrera del Proyecto Inocencia del Centro de Florida. Susan Ashley estaba conmigo hace siete años, cuando sacamos a Larry Dale Kline de la cárcel de Miami.(cap. 28)
    • Elegimos nuestros casos con sumo cuidado, y una vez que nos comprometemos, investigamos y litigamos con diligencia. Nuestro objetivo es descubrir la verdad y exonerar a nuestros clientes, algo que hemos hecho ya nueve veces en los últimos doce años. (cap. 30)
    • Nolton sonríe y el caso le gusta todavía más. Una banda de narcotraficantes, un cártel mexicano, un sheriff corrupto, el asesinato de un abogado en su escritorio, una condena injusta y ahora un intento de asesinato por encargo a fin de impedir la exoneración. No tienes un caso así todos los días (cap. 33)
John Grisham,Los Guardianes, Nieves Calvino Gutiérrez (traductora)

Como sucede con todas o, al menos, la mayoría de sus novelas, "Los guardianes" de John Grisham es una grata lectura que sirve para llenar de manera entretenida esas horas muertas en que buscamos algo ligero.
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Si quieres conocer la biografía de John Grisham pásate por la reseña que hice de su novela "Un abogado rebelde" donde, además de comentar la novela, hablo de ella.

Otras obras del autor reseñadas en este blog:




5 feb 2021

"Las jaurías" de Alberto Gil

14 comentarios:

“Todo lo que me rodea tiene fecha de caducidad. Al volver a los escenarios de Humberto Delgado y Arajaryr Campos, me parece estar visitando lugares que se desvanecen. Rincones cuya historia se diluye y que algún día nadie recordará. Quizás, dentro de pocos años, sólo los recuerde esta muchacha que busca alivio para una profunda herida familiar, ignorando si acabará por cauterizarla o ahondará aún más en ella.” (cap. ‘La memoria sepultada’)


Portada diseñada por David de la Torre para mi reseña en Revista MoonMagazine

MoonMagazine, 'la revista lúdico cultural de los lunáticos' publicó el martes pasado una reseña mía sobre la novela de Alberto Gil, "Las jaurías". Es la última novela de este periodista y escritor madrileño que ha colaborado en más de treinta guías de viajes, en libros coescritos con importantes ilustradores y en rutas cinematográficas por varias Comunidades. "Las jaurías" se alzó con el premio L’H Confidencial 2020, dedicado a premiar la mejor novela negra presentada a concurso.

Es una novela híbrida: histórica, por una parte, y con el ritmo vivo y dinámico propio del thriller, por otra. La indagación sobre un crimen cometido hace cincuenta años despierta rencores escondidos en algunas personas de ambos lados de la Raya fronteriza entre España y Portugal. Un Portugal hermoso el que recorren, visitan y evocan los dos personajes centrales de la narración.

¿Por qué escarban en lo que ocurrió hace medio siglo? ¿Por qué nadie quiere hablar? ¿Qué sucedió? ¿Quién era  Humberto Delgado? ¿Qué ocurrió en esa frontera frecuentada por contrabandistas?

Respuestas a estas preguntas o al menos pistas suficientes para hallarlas y animarte a disfrutar de la lectura de esta interesante novela puedes encontrarlas leyendo la reseña completa publicada en MoonMagazine con el título



Las jaurías

Alberto Gil


1 feb 2021

"La tetera de Russell". Editorial Reino de Cordelia. Pablo Sebastiá Tirado

14 comentarios:

✔ “Las matemáticas pueden ser definidas como aquel tema del cual no sabemos nunca lo que decimos ni si lo que decimos es verdadero” (cap. 14)
✔ “Sabemos muy poco y sin embargo es asombroso lo mucho que sabemos. Y más asombroso es que un conocimiento tan pequeño pueda dar tanto poder”
(cap. 16)

"Reikiavic", la anterior novela publicada por Pablo Sebastiá Tirado, me gustó mucho cuando la leí hace dos años. Quizás lo que más me sorprendió de ella fue esa inmersión que en un momento dado da el escritor al relato entrando de lleno dentro de lo que podríamos denominar 'ciencia ficción'. Pues bien, resulta que el autor opta en "La tetera de Russell" no ya por tocar tangencialmente esa faceta sino que se zambulle en ella desde la primera página acabando sin sacar la cabeza de esta agua hasta llegar a la 241, última de la novela.

Pablo Sebastiá Tirado, Ciencia ficción, Novela de anticipación

Sinopsis 
(Ofrecida por la propia editorial Reino de Cordelia)
El futuro. Después de haber superado una guerra civil, España se ha convertido en 2072 en una potencia científica mundial. Un ejemplo de esa pujanza es Deux ex machina, proyecto que pretende comunicar un mensaje en tiempo real con cualquier parte del Universo, y que se halla en manos de una joven científica, Hipatia. Los enigmáticos resultados del experimento apuntan hacia algo que su creadora no es capaz de concebir, incertidumbre que se agrava aún más al encontrarse en mitad de una relación sentimental que provoca que todo su mundo se tambalee y de una conspiración con demasiadas sombras. Una novela que, con hechuras de thriller, recupera lo mejor del pulp de ciencia ficción, con ecos de Arthur C. Clarke o Philip K. Dick, en la que la ciencia y la metafísica parecen tener más en común de lo que podríamos creer. Al margen de las supersticiones religiosas, ¿tiene cabida dios en un Universo dominado por las leyes racionales de la ciencia?

Mi comentario
La novela es una narración lineal cuya acción transcurre en un utópico Madrid del año 2072. Digo utópico y no distópico pese a la sociedad controladísima que presenta porque en una pirueta geopolítica de lo más novedosa la trama se desarrolla en España, país hegemónico en el mundo en Ciencia y Tecnología sobre todo, a donde llegan por riadas inmigrantes procedentes de Germania, zona europea donde el integrismo cristiano ortodoxo ha prendido llevando a la miseria al antes potente país.

Es evidente que Pablo Sebastiá con esta inversión de papeles está realizando un planteamiento irónico al presentar una realidad de nuestro país que, desde nuestros presupuestos actuales, cabría considerar como imposible. Sin embargo es grato vernos en esa posición de nación dirigente en el terreno tecnológico y científico, en especial físico y matemático. Desde luego sentido del humor no le falta al novelista castellonense; quizás por eso podría considerarse que estamos ante un relato utópico-humorístico.

La historia la protagoniza una matemática treintañera de nombre Hipatia de la Cierva que dirige el proyecto Deus ex Machina en el Centro Tecnológico de Plaza de Castilla. Nada más ver que la matemática se llama Hipatia se nos dibuja una sonrisa en la cara. Pero la sonrisa no se apaga fácilmente pues el compañero informático con el que trabaja más estrechamente tiene por nombre Nabokov, y el novio germano que se echa se llama, como no podía ser de otro modo, Adolf. Los nombres del resto de personajes no tienen correspondencia con figuras de la historia. El propio escritor en la 'Nota del autor' que incluye al final de la novela nos hace caer en la cuenta, en los agradecimientos personales que realiza, de que algunos nombres de ciertos personajes los ha tomado del núcleo personal de amigos y familiares que le han arropado durante la escritura de la novela. Así sucede con Miguel Ángel Bisbal, el director-presidente de la empresa puntera donde Hipatia trabaja, o con ese director de apellido Rambla -Martín Mateo Rambla-, el director del proyecto que entrevistó a Hipatia y al que ésta desbancaría. Son sin lugar a dudas manifestaciones del gran sentido del humor que Sebastiá Tirado demuestra en esta novela
"Las aportaciones de mi hermano Antonio, de Joaquín Guillén, Patricia Artero, mis sobrinos Antonio y Julián, Saúl Viciano, Juan Rambla, Germán Díaz, Carlos Pérez, Miguel Ángel Bisbal, Germán Adsuara, Suso Postigo, Pedro Mileo y José Barreda fueron de gran ayuda, Esta novela también es suya."
Pero vayamos al meollo de la obra. Y el meollo es... ¡Ah, ja, ja...! ¿Cuál es el meollo? Pues nada más y nada menos que una curiosa, irónica, arriesgada y bastante bien resuelta especulación sobre quién o qué está en el origen de todo. Es ahí donde encontramos sentido al título. Resulta que Bertrand Russell, filósofo, matemático, lógico y escritor británico ganador del Premio Nobel de Literatura en 1950, hablaba sobre las creencias inexplicables utilizando el símil de una tetera situada entre la Tierra y Marte que giraba en torno al sol. Tal afirmación realizada por un contemporáneo, por muy pequeña que fuese la tetera y por ello imposible de observar con el mejor telescopio, sería objeto de burla o falta de consideración al tenerla por mera superchería; pero si se hablase sobre la misma en libros antiguos y todos los domingos en asambleas públicas fuese objeto de adoración e incluso a los niños se inoculase en la escuela la creencia en dicha tetera, quien dudase de su existencia sería tenido por excéntrico, llevado al psiquiatra o quemado en la hoguera de haber vivido en siglos pasados. Claramente a lo que Russell se refiere con esta analogía es a la existencia de Dios. Pues ahí está el meollo de esta novela, la muy irónica demostración científica de la existencia del hacedor supremo, del anterior a todo, del Uno, del Único, de... Dios. Pero no lo olvidemos estamos situados en un futuro utópico donde todo cabe porque nada de eso ha sucedido aún.

Paradojas matemáticas, Fermi, Schrodinger, Drake
El novelista sitúa su historia en un mañana imposible. Situados en esta fantasía (España, cabeza tecnológica y científica del mundo; Alemania, reducto de irracionalidad) todo cabe en ella, incluso la comprobación científica de la existencia del Supremo. Para ello la científica Hipatia al frente del proyecto Deus ex Machina estudia la posibilidad de comunicación instantánea con receptores situados en distantes lugares (la Luna, Plutón, Marte, la Antártida...). El proyecto es ambicioso pero difícil de lograr su instantaneidad habida cuenta de que resulta imposible mediante la transmisión lineal superar la velocidad de la luz, lo que redunda en dilaciones entre la emisión y la recepción. Hipatia en un momento de máxima lucidez lanza la idea de sustituir esa transmisión en línea por la emisión en forma de onda. Este procedimiento tiene éxito y los cuatro centros receptores responden de manera instantánea al centro de Collado Villalba (Madrid) de donde salió la señal codificada. Pero no, no son cuatro las respuestas, hay una quinta señal que da mucho que pensar a Nabokov y a Hipatia, quienes contraviniendo las estrictas normas de funcionamiento de la empresa tecnológica proseguirán las comprobaciones por su cuenta y riesgo con el resultado de que... No, no cabe decir nada más, pues se rompería el hechizo de la lectura, el punto de suspense que ha sostenido mi atención provocando que devorase la novela en dos jornadas. Sin lugar a dudas la captación del interés que el novelista logra de los lectores es sin duda alguna uno de sus méritos como ya pude comprobar en la lectura de "Reikiavic" [para leer la reseña de esta novela haz clic en su título].

Me ha gustado esta novela por su humor, por ese homenaje que realiza a la enorme figura de Bertrand Russell, el filósofo, literato, matemático y pensador distinguido con el Nobel de Literatura en 1950 según la Academia Sueca por la defensa de los ideales humanitarios y la libertad de pensamiento que defendía en sus escritos. Un autor que siempre me ha atraído por su manera de escribir comunicando contenidos profundos de manera fácil y agradable para el lector como hace ya tiempo constaté con la lectura de su ensayo "La conquista de la felicidad" que aunque escrito en 1930 es de una absoluta actualidad o de su agradable "Historia de la Filosofía" que con frecuencia acudo a consultar. Pero también me ha agradado muchísimo este libro de Pablo Sebastiá por introducir como materia novelesca postulados y planteamientos físico-matemáticos que rara vez hallan cabida en las novelas.

La paradoja del gato de Schrödinger, la teoría de la navaja de Ockham, la paradoja de Fermi, la ecuación de Drake, la teoría de la relatividad, los poliedros de Euker, la ecuación de Onda de D'Alembert, la ya nombrada analogía de la tetera de Russell, así como también las conjeturas de Hidge, la de Birch y Swinnerton-Dyer e hipótesis aún no resueltas... forman parte de esta novela sirviendo de base a la racionalidad científica, a la experimentalidad, que los científicos de ese Centro de Alta Tecnología practican.
"El físico Enrico Fermi planteó a mediados del siglo X la paradoja de que, si en efecto hay una alta probabilidad de que existan otras civilizaciones inteligentes en el Universo observable, al mismo tiempo se constata una evidente ausencia de otras civilizaciones. Unos años más tarde, el astrofísico Frank Drake desarrolló la ecuación que lleva su nombre y que estima la posibilidad de que haya un número concreto de civilizaciones inteligentes en la Vía Láctea" (p. 138)
Frente a esta racionalidad basada en el método científico a base de comprobaciones acierto-error, surge el mundo rígido, sin sentido, de la creencia dogmática, de la fe religiosa, que en el mundo desarrollado de 2072 está seriamente perseguido adscribiendo a sus seguidores a facciones terroristas de carácter integrista si bien en este caso sea un integrismo cristiano ortodoxo habida cuenta de que el antiguo terrorismo integrista islámico desapareció décadas atrás debido a una pandemia vírica que los exterminó plenamente (de nuevo aquí un guiño humorístico a nuestra actualidad con esta referencia indirecta a ciertas teorías conspiranoicas que "explican" la COVID19)

Por muy en el futuro que el escritor sitúa la acción, las alusiones a nuestra contemporaneidad son múltiples como demuestra la anterior. Pero hay muchas más referidas a la realidad española. Se habla de una guerra civil entre españoles: la Guerra de Independencia de Cataluña, acaecida en el 2030. No se aclara debidamente la deriva de la misma aunque por alusiones a la caída de Barcelona y monumentos en Madrid erigidos al militar que logró reducirla se puede colegir que la secesión no tuvo éxito. Otras referencias al mundo que habitamos hoy están teñidas de sano humor. Así bajo las siglas FEVE no está el Ferrocarril de Vía Estrecha que todos sabemos alberga hoy sino las Fuerzas Especiales del Ejército Vasco que tanto contribuyeron a la conquista de Barcelona por las fuerzas unionistas.

En el estricto ámbito de la política actual se alude a unas estrictas leyes de la Conciliación que paradójicamente hacen de los trabajadores unos auténticos vagos al prohibir el trabajo fuera del horario laboral: 
 "los sindicalistas y técnicos ministeriales que idearon la ley de conciliación, piensa, eran unos psicópatas, además de unos vagos. Ahora tiene el fin de semana por delante y le asustan tantas horas sin poder acceder a los desarrollos de su equipo. Ni siquiera está permitido trabajar en casa." (p. 56)
Física cuántica, estar vivo y muerto al tiempo
Otra paradoja como tantas de las científicas citadas es la de cómo en una sociedad hiperconectada, en la que las distancias espaciales se han reducido en tiempo: "el hyperlarge conecta Cádiz y La Coruña en menos de treinta minutos", sin embargo "En una sociedad donde la información es crucial, piensa Hipatia, al final nadie sabe nada."

El humor, como ya he dicho, es el principal activo de esta narración. Todo está teñido de humor desde chistes realizados utilizando figuras señeras de nuestra literatura del Siglo de Oro: Uno de los profesores de Hipatia en la facultad se llamaba Baltasar Gracián y tenía mucha "facilidad para conceptuar con cierta sencillez ciertos hechos" (cómo no, no se puede esperar menos de un conceptista de libro), hasta esa conversión en reclamo turístico de la pobreza y mendicidad que años atrás abundaba en Madrid:
"La Plaza Mayor como centro de la Zona Turística Especial, permanece igual que un siglo atrás, incluso con mendigos que ahora son funcionarios del Estado dedicados a dar color costumbrista al ambiente." (p. 102)
Para finalizar
Nada quiero contar de la relación sentimental entre Hipatia y Adolf que sostiene vivo el relato junto a la parte científica del mismo. Sólo señalar que está muy bien desarrollada con giros sorpresivos que dan viveza a la lectura. Sí quiero dar noticia de la manera que el autor utiliza para dar título a los 31 capítulos que forman la novela. Son frases extraídas de obras pertenecientes a Bertrand Russell; las más de las veces son frases paradójicas que cuando menos nos hacen dibujar en el rostro una sonrisa. Dos muestras como mero ejemplo: 
  • "Qué agradable sería un mundo en el que no se dejase a nadie operar en Bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega" (capítulo 7)
  • "Los griegos más ilustrados sostenían que la esclavitud era justificable cuando los amos fueran griegos y los esclavos, bárbaros. Nunca al revés" (capítulo 23)


Sí quisiera, como ya hiciera en la reseña anterior de la novela "Reikiavic", destacar la muy cuidada edición realizada por Reino de Cordelia, la editorial dirigida por Jesús Egido, para esta narración. Una sobrecubierta a dos colores en la más genuina línea vanguardista de los cuadros de Tamara de Lempicka y en la cubierta de la novela propiamente dicha una ilustración en la que aparecen dibujadas una tetera y la efigie del filósofo británico Bertrand Russell. Sencillez en la imaginería unida a un muy buen gusto y magnífico tacto en las 240 páginas en tono sepia claro del volumen. Una edición excelente para una novela agradable, entretenida e interesante.

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