.header .widget { text-align:center;} .header img {margin:0 auto;}

17 oct. 2019

Realismo sucio. Charles Bukowski. “Pulp”

5 comentarios:
La corriente literaria
Dirty realism, Realismo sucio, John Fante, Raymond Carver El 'dirty realism' o 'realismo sucio' es una corriente literaria nacida en Norteamérica con autores como Charles Bukowski, Raymond Carver o John Fante que optan por mostrar la realidad sin pudor alguno. Con esto quiero decir que estos autores no se cortan un pelo a la hora de mostrar esos aspectos que los seres humanos compartimos con nuestra condición animal. Es así pues que los impulsos sexuales, las necesidades fisiológicas, las irracionales apetencias viciosas y desordenadas como la adicción a drogas estupefacientes, bebidas alcohólicas o ludopatías aquí se muestran integrándolas como un elemento más de la constitución del individuo.

Además de por los asuntos tocados, el realismo sucio se caracteriza por el empleo de una prosa ágil, breve, que evita las descripciones tediosas y que por lo tanto es parca en el uso de adverbios y adjetivos. Los diálogos son rápidos y se hace escaso uso de acotaciones y/o digresiones que perturben la agilidad del intercambio dialéctico.

Los personajes suelen ser seres vulgares, de escasa altura moral pero muy reconocibles en el contexto social de nuestra vida cotidiana: bebedores empedernidos cuya dedicación fundamental es la visita al bar donde pasan horas y horas trasegando bebidas fuertes; marginados sociales, auténticos fracasados emocionales y laborales, que a punto están de entrar a formar parte de la legión de desheredados cuyo domicilio habitual son las calles de las ciudades; infelices ludópatas que todo lo cifran a un golpe de suerte que -dicen- están convencidos de que llegará y cambiará el rumbo de sus vidas; arruinados física, emocional y materialmente que arrastran sus deshechas humanidades por tugurios, prostíbulos, casas de apuestas y frecuentemente hospitales desde donde tras rápidas reparaciones de urgencia son remitidos de nuevo a su habitual marginalidad social en la que impepinablemente volverá a repetirse el ciclo hasta el final, hasta el último día de sus existencias.

He leído a Raymond Carver ("Catedral"); he leído a J. D. Salinger ("The catcher in the rye" -'El guardián entre el centeno'-), he leído a Richard Ford ("El periodista deportivo", "Canadá" o "Entre ellos"); y a muchos otros que suelen aparecer en los listados de representantes del 'dirty realism'. Pero no había leído a Charles Bukowski, uno de los más genuinos integrantes de esta corriente. Ha sido la lectura de la estupenda reseña realizada en MoonMagazine por Teresa Suárez lo que me ha llevado a tomar este libro en mis manos y leerlo. Lo he leído en un pis pas porque, fiel a los postulados del 'realismo sucio' el texto discurre sin entretenimientos descriptivos ni digresiones, así que en poco más de dos o tres horas di cuenta de las 200 páginas de que consta la novela, última publicada por el autor, precisamente en 1994, el mismo año en que falleció a los 74 años de edad.

La novela "Pulp" de Charles Bukowski
libro de bolsillo, editorial Anagrama, Bukowski, literatura norteamericana
Diré que sobre todo me he reído con ella, que he disfrutado mucho con la parodia que realiza de la genuina novela negra norteamericana tipo Raymond Chandler o Dashiell Hammett [leer aquí mi reseña sobre "El halcón maltés" y aquí sobre "El sueño eterno"].Y mucho más porque Bukowski exprime el producto al máximo y no se conforma con parodiar las  magníficas creaciones de estos auténticos fundadores del noir clásico norteamericano sino que se remonta a los orígenes populares de la misma llegando hasta la pulp-fiction -más concretamente el hard-boiled- de la que nacieron debidamente moldeados y saneados detectives como Sam Spade o Philip Marlowe.

Humor fuerte, procaz, grosero, tintado de sexualidad y machismo mal contenido. Pero es que estamos leyendo a Bukowski del 'dirty realism', ¿qué esperábamos si no? Un humor antológico por momentos::
"Siempre he sido un hombre de piernas. Fue lo primero que vi al nacer. Después intenté salir. Desde entonces he intentado la dirección contraria pero con bastante poco éxito." (Pág. 11)
Con todo y con ello tengo que señalar que en ésta, su última creación literaria, el escritor norteamericano de origen alemán se muestra muy contenido en este aspecto en comparación con otros relatos que he tenido ocasión de hojear y ojear superficialmente como ilustración personal para esta entrada. Nadita que ver la procacidad de "Pulp" con la que he leído en algunas páginas elegidas al azar de "Mujeres" y algún otro de sus relatos donde más se parece a Henry Miller en su momento cenital de "Trópico de cáncer".

Respecto a lo anterior no se puede obviar que en 1994 Charles Bukowski está ya muy enfermo con su cáncer de sangre -leucemía- disparado e imposible ya de ser tratado eficazmente. Esta deriva vital provoca que nos hallemos ante un autor mucho más filosófico, más existencial y nihilista que en reflexiones profundas que deja esparcidas en el texto muestra que está afrontando la vida ya no en sus vitalistas pulsiones primeras sino en los estertores propios o cercanos al acabamiento, al final de la misma:
    • "Todo el mundo estaba jodido. No había ganadores. Sólo había ganadores aparentes. Todos íbamos detrás de un montón de nada. Día tras día. Sobrevivir parecía ser lo único necesario. Y eso no parecía suficiente. No con la señora Muerte esperando. Me volvía loco cuando pensaba en eso." (pág. 125)
    • "Pero sufrimiento y problemas son los que mantienen vivo a un hombre. O intentar esquivar el sufrimiento y los problemas. Es un trabajo de dedicación plena. Y hay veces que ni durmiendo se puede descansar. "(pág. 102) 
    • "Me subí a mi coche, arranqué y me metí entre el tráfico. Eran alrededor de las 10 de la noche. La luna estaba alta y mi vida iba lentamente hacia ningún lado. "(pág. 280)
Que Bukowski se manifieste en este relato de manera más seria, filosófica o existencial no quita para que siga siendo genio y figura de la impertinencia, falta de respeto y de la incontinencia de lo políticamente incorrecto. Sobre esto último he de decir, claro es, que en el momento en que él escribe sus obras (años 70, 80 y 90) este concepto hoy tan al uso no era contemplado de modo tan disparatado, o sea, dicho en otras palabras, que el publico lector, la sociedad en general no tenía la piel tan fina como hoy día en que no se soporta ni la menor y todo es tenido por ofensa, ataque, minusvaloración, etc., matando en mi opinión en gran manera la libertad del creador al que ya no se le permite hacer de su obra una provocación. Dejo aquí algunas frases tomadas de "Pulp" que creo sirven por sí mismas para ilustrar mi reflexión anterior:
    • "Mira las estrellas de cine, cogen la piel del culo y se la ponen en la cara. La piel del culo es la que más tarda en tener arrugas. Todas van por ahí durante sus últimos años con cara de culo." (Pág. 20)
    • "La camarera vino hacia mí. Llevaba una minifalda, tacones altos, una blusa transparente y un sostén bien relleno. Todo le estaba demasiado pequeño: su uniforme, el mundo, su cerebro." (pág. 124) 
    • "Sólo se vive una vez, ¿no? Bueno, excepto en el caso de Lázaro. Pobre gilipollas, tuvo que morirse dos veces." (p. 62)
Y muy, pero que muy, propio del realismo sucio son las referencias escatológicas que por doquier aparecen. Referencias reveladoras del nihilismo existencial antes comentado:
 "Me levanté y fui hacia el cuarto de baño. Odiaba mirarme en aquel espejo pero lo hice. […] Tenía un aspecto asqueroso. Y ni siquiera tenía ganas de mover el vientre. Estaba atrancado. Me dirigí al retrete a mear. Apunté bien pero no sé por qué salió de lado y se estrelló en el suelo. Intenté apuntar mejor y meé toda la tapa del retrete que me había olvidado de levantar. […] Luego me di la vuelta, busqué el cepillo de dientes, apreté el tubo. Salió demasiado. Rebasó el cepillo y cayó al lavabo. Era verde. Era como un gusano verde. Metí un dedo, cogí un poco, lo puse en el cepillo y empecé a cepillarme. ¡Dientes! ¡Vaya una maldita cosa! Tenemos que comer y comer y volver a comer. Somos asquerosos, condenados a nuestros pequeños y sucios hábitos. Comer y tirarse pedos y rascarse y sonreír y marcharse de vacaciones."(pág 87)
En este relato Bukowski hace uso de la caricatura y no sólo del hard-boiled, también recurre a la Literatura con mayúsculas realizando referencias, dentro de la trama detectivesca que plantea, a autores importantes y muy reconocidos como Céline, Faulkner, Carson McCullers, Robert Mason, etc. A mí estas alusiones, que para nada me parecen minusvaloradoras, me han traído a la memoria la película de José Luis Cuerda, "Amanece que no es poco", donde de manera surrealista los campesinos de un villorrio dialogaban y comentaban sobre los libros de Faulkner como si hacerlo formara parte de su cotidianidad. Igual aquí: un detective fracasado, Nick Belane, comenta con unos personajes fantásticos (la Sra. Muerte, la extraterrestre Jeannie Nitro, el casero pederasta Sr. McKelvey, etc.) sobre estos escritores dentro de una librería lóbrega cuyo dueño llamado Red lo que más ansía es que los clientes se marchen del local lo antes posible.

alcoholismo, drogadicción, sexo, ludopatía en Literatura

La visión que nos deja de la sociedad que él mismo está también a punto de dejar definitivamente no puede ser más derrotista ni más negativa. Es una sociedad violenta ("Oí un disparo en la calle y comprendí que en el mundo todo iba bien.", p. 86); una sociedad supererotizada que precisamente por ello subsume al ser humano en la ciénaga de su infravaloración y absoluto desánimo ("me sentía totalmente inútil. Era un inútil. Había miles de millones de mujeres por ahí fuera y ninguna emprendía el camino de mi puerta. ¿por qué? Porque era un perdedor. Era un detective incapaz de resolver nada.", p. 56).



13 oct. 2019

"La cena" de Herman Koch

18 comentarios:
“«Todas las familias felices se parecen entre sí, pero cada familia desdichada ofrece un carácter peculiar», reza la primera frase de Ana Karenina." […]
"Fue como la aparición de una pistola en una obra de teatro: si en el primer acto se muestra una, puedes apostar lo que quieras a que en el último acabarán disparando con ella. Es la ley del drama” (Chejov) 

Estamos en una cena en un restaurante donde se han citado para hablar de sus hijos los hermanos Lohman junto a sus respectivas esposas. El mayor de los hermanos, Serge, es político y está en ciernes de convertirse en el próximo primer ministro holandés en las elecciones que tendrán lugar en sólo siete meses. Paul, el narrador de la historia, mantiene con Serge una relación de amor-odio pues siempre le ha molestado una cierta prepotencia que él ve emanar de su hermano mayor.

La cena, Casa de verano con piscina, literatura holandesa
Fotografía de Vera de Kok
El asunto que los convoca es el crimen cometido por sus hijos adolescentes, Michel y Rick. La cuestión es peliaguda pues puede arrumbar con toda la carrera política de Serge además de arruinar el futuro de los chicos. Al hilo de este hecho conductor se van sucediendo y apareciendo toda una ristra de elementos argumentales de profundidad: machismo, malos tratos, violencia, racismo, hipocresía, hiperproteccionismo a los hijos, adopción, bipolaridad, educación, poder, cocina de diseño, etc.

Si hay algo que censurar en esta ágil novela quizás sea precisamente esta hiperabundacia de asuntos presentados. Por lógica muchos de los temas planteados en una narración de tan sólo 220 páginas se quedan sin desarrollar creando en el lector la sensación de quiero y no puedo al ver que asuntos importantes tan sólo se tocan tangencialmente, lo que genera cierta frustración.

Me ha gustado sobremanera en esta novela la figura del narrador. Paul, el hermano menor, es quien asume esta función. Él está contando el sucedido en primera persona a un interlocutor que somos nosotros, los lectores. Es un narrador que no cuenta todo, que parece ocultar ciertas cosas como cuando ante el ingreso hospitalario de Claire, su esposa, dice "No contaré aquí lo que Claire tenía, considero que es un asunto privado" (pág. 153) o cuando en p. 195 al hilo de la conversación mantenida entre Claire y Babette, la esposa de Serge, recala Paul en la insistencia de su esposa por conocer la hora que es y en lugar de comunicárnosla apunta: "No diré exactamente qué hora era. Las horas exactas pueden acabar volviéndose contra uno" (?¡). Esta reflexión nos deja un tanto sorprendidos, aunque en las páginas siguientes conoceremos que Claire con la pregunta sobre la hora exacta que era no buscaba para nada conocerla sino que su intención era muy bien otra.

Sin serlo del todo, sí que hay en el relato visos o tono de thriller, en especial por ese crimen que subyace en todo él y que en la mente del lector está siempre vivo y presente. Al igual que en las novelas de ese género son innumerables los giros argumentales, las roturas de cintura que con ágiles quiebros realiza el autor. No señalaré ninguno de ellos aquí pues sin duda alguna son uno de los alicientes de esta animadísima novela.

De lo que sí se puede hablar es de lo bien diseñados que están los cuatro comensales que concurren a este restaurante de alto copete y que en principio se nos muestran así: Serge, el político cínico; Paul, el ninguneado hermano menor siempre algo violento y fuera de sí; Claire, la amantísima esposa de Paul y superprotectora madre de Michel por quien hará cualquier cosa; y Babette, mujer muy solidaria, esposa del político que parece estar sometida a él y no sólo por su fuerte personalidad. Digo que éstos son los diseños iniciales de estos cuatro personajes, pero ¿son así realmente? Descubrirlo es el encanto esencial de este muy bien estructurado relato.

Y es que la estructura del mismo es cuando menos curiosa pues sigue para establecerla el orden en que se suceden los platos en una cena distribuyendo la acción narrativa en seis apartados: Aperitivos (7 cap.), Entrantes (8 cap.), Segundo (19 cap.), Postres (4 cap.), Digestivo (6 cap.) y Propina (1 cap.). En total, pues, 46 capítulos, de los que la parte esencial reside en la tercera parte -Segundo plato- sin lugar a dudas el grueso de cualquier cena o comida.

Interesantísima novela que bien podría trasladarse al teatro como de hecho ya ha ocurrido al menos en los Países Bajos donde fue llevada a las tablas en 2012. En Cine de hecho ya cuenta con varias versiones: en Holanda en 2013, en Italia en 2014, aunque sin lugar a dudas la más conocida y exitosa es la dirigida por Oren Moverman en 2017.


A mí esta obra me ha recordado muchísimo a la novela de Yasmina Reza, con también exitosa versión cinematográfica, "Hijos de un dios salvaje".

El escritor
Herman Koch nació en Arnhem (Holanda) en 1953. Tiene, pues, 66 años. Está casado con la española Amalia Rodríguez y tiene un hijo, Pablo, de catorce años. Habitualmente reside en España.
Profesionalmente es actor de cine, radio y televisión. Como escritor es autor de cuentos, narraciones breves y columnista periodístico. El éxito absoluto lo alcanzó con esta novela, "La cena", que ocupa el puesto sexto dentro de las nueve que hasta el momento, sin contar las narraciones breves, ha escrito.




6 oct. 2019

¡Viva México! Carlos Fuentes: "Aura" y José Emilio Pacheco: "Las batallas en el desierto". (A Pares IV)

21 comentarios:
Lo he dicho ya en otras ocasiones. Como muchas personas cuando visito algún lugar me gusta, sobre todo si el desplazamiento es largo, proveerme de lecturas que me hagan más soportable el tedio del mismo y que me informen siquiera sea de pasada sobre el lugar, ciudad o país al que me dirijo. En esta ocasión el destino era México D. F., distante de mi ciudad nada más y nada menos que 10.500 kilómetros, o lo que es lo mismo casi once horas de avión al ir y otras tantas, naturalmente, al volver. Había que buscar munición lectora suficiente y me decidí por dos autores mexicanos ya desaparecidos: un consagrado Carlos Fuentes, perteneciente al denominado ¡Boom! de la novela hispanoamericana, y un no menos importante José Emilio Pacheco aunque menos conocido por haber sido la poesía, la crítica y el ensayo sus campos de escritura favoritos. 

A estos dos autores mexicanos sólo los separan once años: Fuentes nació en 1928 y Pacheco en 1939; sin embargo su fallecimiento es mucho más cercano: el de Pacheco tuvo lugar en  2014 y Fuentes nos dijo adiós en 2012.

Escogí para el viaje dos novelitas, una de cada autor, con el propósito de leer una a la ida y otra a la vuelta durante esas tediosas once horas de navegación aérea que temía más que a un nublado. Y así fue, leí "Aura" de Carlos Fuentes al ir, y al volver hice lo propio con "Las batallas en el desierto" de José Emilio Pacheco. Si bien cada una de estas dos novelas son merecedoras de reseña individual, las aúno en este "A Pares IV" por eso del motivo que ocasionó su lectura.

"Aura" de Carlos Fuentes


Se trata de una novela corta publicada por el autor mexicano en 1962, precisamente el mismo año en que apareció su también magnífica novela "La muerte de Artemio Cruz", la obra que hace ya ni sé los años me hizo conocer a este mexicano nacido en Panamá y al que no había regresado desde que leyera también hace muchos años otra excelente novela suya, "Cambio de piel", de 1967. Es, pues, Carlos Fuentes un clásico contemporáneo de la literatura en lengua española que se reconoce dentro de la generación de escritores que renovaron la novela latinoamericana a través del denominado ¡Boom! Cuando el Premio Nobel de Literatura se lo dieron a Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, eterno candidato al mismo, dijo:
"Cuando se lo dieron a García Márquez (1982) me lo dieron a mí, a mi generación, a la novela latinoamericana que nosotros representamos en un momento dado. De manera que yo me doy por premiado."
Desde luego "Aura" es un relato que enraíza completamente con el denominado "realismo mágico" característico de la explosión narrativa latinoamericana iniciada a mediados de los años cincuenta del siglo pasado y que alcanzó su mayoría de edad con "Cien años de soledad" de Gabriel García Márquez en 1967. 

"Aura"
Felipe Montero, joven profesor de Historia que malvive con el pobre sueldo que le proporcionan las clases particulares que imparte, en el Café al que acude habitualmente lee en el periódico un anuncio en el que se solicita a un profesional cualificado para un trabajo dotado con un buen sueldo. Acude a la dirección que figura en el aviso y al entrar en esa casa de la calle Donceles 815 la dueña de la misma, Consuelo, una enigmática anciana mujer de edad indefinible, le propone el trabajo de organizar las memorias de su fallecido marido, el General Llorente, a cambio de un sabroso sueldo que vendrá a sumarse a los escasos 4000 pesos mensuales que recibe por las clases que imparte. La única condición es que el joven ha de residir en la casa. Una joven bellísima, Aura, le servirá a Felipe para disipar las dudas que tenía sobre si acertar el encargo o no.

Al tiempo que Felipe se pone a leer los diarios del General Llorente, comienza a obsesionarse con Aura, una joven de impresionantes ojos verdes, que el profesor entiende está sometida a su tía Consuelo y al que en un rapto de romanticismo él se propone liberar. Pero...

Los personajes son sólo tres: Felipe Montero, Aura y Consuelo Llorente. Las dos mujeres son el haz y envés de la existencia: joven, sabia y dependiente es Aura; también sabia, pero ya anciana y muy manipuladora, Consuelo. Ambas viven encerradas en un mundo antiguo representado en esa casa oscura donde se venera la memoria del General fallecido. La religiosidad excesiva de Consuelo es una atadura más. Felipe, por contra, es un joven impetuoso, romántico, lleno de proyectos de futuro en el que desearía integrar a esta bella y enigmática Aura.

La magia o al menos la sensación mágica nos envuelve por completo cuando en esa casa oscura y misteriosa hay un conejo que va y viene a su gusto sin importarle eso a ninguna de las moradoras, o cuando al hacer el cómputo de años caemos en la cuenta de que si el General Llorente falleció en 1901 con 82 y esto sucedió cuarenta años después de la invasión francesa y de la derrota de Querétaro, entonces ella, Consuelo, tendría... La cuenta es imposible de llevar a cabo pues nos saldría la enorme e inexplicable cifra de 209 años y eso, claro, no es posible ni lógico, ¿o sí?

"La muerte de Artemio Cruz", Carlos Fuentes, Novela mexicana
El narrador es esencialmente una 2ª persona. Sin embargo en algunos momentos inopinadamente se pasa a la 3ª lo que me ha desconcertado un poco: "Levantarás los ojos, que habías mantenido bajos, y ella ya habrá cerrado los labios, pero esa palabra -'volverá'- vuelves a escucharla como si la anciana la estuviese pronunciando en ese momento. Permanecen inmóviles. Tú miras hacia atrás; te ciega el brillo parpadeante de objetos religiosos" (cap. I, pág. 15)
Me doy cuenta de que cuando junto a Felipe Montero hay otro personaje el narrador utiliza la 3ª persona del plural (narrador externo, pues). Esto me lleva a pensar que la narración en 2ª no es más que la propia conciencia del protagonista Felipe (monólogo interior) que en cierto sentido interpela, se dirige o incorpora al lector que se encuentra al otro lado del hilo comunicativo convertido de esta manera en un interlocutor o partícipe en el relato más.

Como es lógico abundan los mexicanismos como 'saco' (chaqueta) y otros por el estilo. Los ejemplos son variados:
    • "La ves de lejos: hincada, cubierta por ese camisón de lana burda, con la cabeza hundida en los hombros delgados , delgada como una escultura medieval, emaciada." (Pág. 25).
    • "listón morado, luido." (pag. 26).
    • Nombres de plantas (beleño, dulcamara, gordolobo, belladona…)
Todo en este relato contribuye a crear una sensación de onirismo, de mundo onírico, de sueño en el que se mezcla lo vivido de manera confusa.

Es un muy interesante cuento o novela corta en la que Carlos Fuentes bebe de la gran tradición literaria universal (el goticismo de Guy de Maupassant, el terror fantástico de Poe, la desrealización contextualizada en la América meridional de Faulkner…) creando una historia en la que sueño y vigilia se confunden, el tiempo desaparece, los personajes todos ellos se duplican, incluso los lectores nos sentimos concernidos, implicados, dentro del relato a través de ese "Tú" al que el narrador se dirige sabiendo todo de él. El mismo Felipe no deja de ser la parte joven del General Llorente, el marido de Consuelo, de la cual, obviamente, Aura, sería su parte luminosa, su visión positiva y erótica que fue en el pasado.

Desrealización, onirismo, desaparición del narrador, supresión de los límites temporales, anulación del México real presente en ese periódico, ese café y esa dirección a la que Felipe acude en busca de un empleo. Y lo que encuentra es… No se puede decir más, hay que leerla y bucear en la prosa de Carlos Fuentes, que consigue, como lograra hacer el maestro Salinas según nuestro Fray Luis de León, sacarnos de este anodino, vulgar y cotidiano mundo nuestro.
Por si todo esto fuera poco la edición que he manejado contiene ilustraciones realizadas por Alejandra Acosta que embellecen el volumen y mejoran la intelección del texto. ¡Bravo por Alejandra!




"Las batallas en el desierto" de José Emilio Pacheco

Boom de novela latinoamericana, José Emilio Pacheco

José Emilio Pacheco figura en la historia de la literatura más como poeta que como narrador. De hecho cuenta en su haber con sólo dos títulos novelísticos: éste que aquí traigo, -sin duda alguna su obra maestra-, y otro, "Morirás lejos", que escribió en 1967. El resto de su abundante producción es esencialmente poética (16 títulos) a la que hay que añadir un ingente número de artículos periodísticos recogidos en tres volúmenes, la traducción de obras literarias importantes, y una serie de cuentos agrupados en tres libros.

Es "Las batallas del desierto" (1981) una auténtica novela de iniciación, un bildungsroman, en el que Carlos, un niño de clase media de la Colonia Roma de la Ciudad de México, se hace amigo en el colegio de Jim un niño que presume de que su papá se codea con altos dignatarios gubernamentales, lo que no casa mucho con una serie de asuntos como que su padre nunca esté en casa y cosas por el estilo. El caso es que Carlos se enamorará perdidamente de Mariana, la madre de Jim, a cuya casa van ambos niños a jugar y a merendar en ocasiones. Tal es el enamoramiento de Carlos que éste decide ir a declarárselo en persona a la misma Mariana. Al haber salido del Colegio sin permiso para realizar su deseo, el suceso llega a oídos de sus padres que conocedores del porqué buscan ayuda en psiquiatras y sacerdotes, los chamanes de nuestra sociedad.

Al tiempo que esto le sucede a Carlos en el mundo están ocurriendo hechos relevantes como la guerra en Oriente Medio ocasionada por la creación en 1947 del estado de Israel. Los niños juegan en el recreo a judíos contra palestinos. De aquí el título de la novela. Y en México parece que el viento soplaba de cola pues todo era progreso, inauguraciones de obras públicas, industrias nuevas que se instalan en el país, el inglés americano que llega con los inversores de este país... Los políticos son personas triunfadoras a las que se arriman otras a las que a cambio de prebendas ellos depredan y se llevan por delante. Mariana será una de ellas.

Los años pasan y ya adulto Carlos rememora, por un encuentro casual con Rosales, un antiguo compañero del colegio, toda esta su experiencia amorosa infantil. La distancia con los hechos, los años transcurridos, el desarrollo dispar de personas y países confirman a Carlos la desaparición junto a su antigua vivencia de todo un mundo: la Colonia Roma se ha empobrecido y muchas de sus casas han sido demolidas, la esperanza palestina se ha diluído en miserables campos de refugiados, Jim ha desaparecido de México llevado por su padre biológico y Mariana..., bueno Mariana es difícil decir de ella más cosas porque Mariana es un ser maravilloso e inasible a la que... No, no puedo contar más. En estas reseñas que hago sólo pretendo provocar el deseo lector, no destripar narraciones.

Lo que en verdad es maravilloso en esta novela corta es el lenguaje que utiliza su autor. Es evidente que Pacheco es un poeta y así logra transmitirnos a través de la palabra sentimientos tan íntimos e inefables como el nacimiento de un primer amor, la necesidad de declararlo, y la incomprensión que la sociedad tiene del mundo infantil a cuyo integrantes, los niños, se los tiene por poco menos que débiles mentales. En cuanto alguno de ellos, como es el caso de Carlos, se sale de los raíles habituales, padres y educadores echamos mano de los magos de la tribu, sacerdotes y médicos psiquiatras, para que los sanen o exorcicen y vuelvan, ovejas, al redil.

Realismo mágico, Literatura mexicana,
La historia del enamoramiento transcurre en menos de un curso escolar, cuando Carlos y Jim apenas si cuentan ocho años. Al final de la novela, cuando se produce el encuentro entre Rosales y Carlos, han pasado diez años de los hechos. Si la novela se inicia con la guerra arabo-israelí de 1948 al final estamos en 1957 cuando se produjo un fuerte terremoto en México, metáfora del terremoto social que caería por esos años en la sociedad mexicana que fue empobreciéndose cada vez más al salir de una época cegadora de lujos e ilusiones que se revelaron vanas.

La novelita se estructura en 12 capítulos que son auténticos cortes de situaciones personales y sociales mexicanas (la discriminación social por el origen familiar en 'Los desastres de la guerra', el enamoramiento en 'Obsesión', el comienzo del declive económico en 'Inglés obligatorio', la descomposición de un mundo que diez años atrás se creía sólido en 'Colonia Roma', etc.)  focalizadas en el propio niño protagonista o en su entorno familiar.

El narrador es el propio Carlos que en 1ª persona relata su experiencia. Esta primera persona, habitual en la creación poética, contribuye decisivamente al intimismo que el sentimiento experimentado por el niño requiere. Pese a este intimismo y, quizás, en lógica correspondencia con la edad infantil de los protagonistas del relato el léxico utilizado es sencillo y simple referido al mundo de objetos y referencias propios de los niños o que suelen interesarles (marcas de coches; las lecturas propias de chiquillos en el momento: 'Chamaco', 'Cartones', 'Paquín', 'Pepín'; el Pan Bimbo, el 'pozole', el queso Kraft, el chicharrón en salsa verde, etc.; las películas que los niños veían los viernes en el Cine: 'Frankestein', 'Drácula', 'El hombre Lobo', etc.). Tambien utiliza palabras claras y comprensibles cuando deja el mundo referencial infantil:
"el ganador de millones y millones [el supuesto padre de Jim] a cada iniciativa del presidente [Miguel Alemán, que fue presidente de México de los años 1946 a 1952]: contratos por todas partes, terrenos en Acapulco, perm isos de importación, constructoras, autorizaciones para establecer filiales de compañías norteamericanas; asbestos, leyes para cubrir todas las azoteas con tinacos de asbesto cancerígeno […]" (pág. 23, 'Ali Babá y los cuarenta ladrones')
Por otra parte abundan -algo ya he dicho al hablar del léxico propio de los niños- referencias propias de la cultura pop: del mundo del cine (Elizabeth Taylor, Walt Disney); iconos pop (Pato Donald, Popeye el Marino, Raton Mickey); revistas de difusión cultural como las 'Selecciones del Reader Digest' y revistas para adultos como 'Vea' o 'Vodevil'; las 'novelitas de Perry Mason'; etc.

Una novelita que deja una satisfacción inmensa tras su lectura. Una belleza que se lee en poco más de una hora y que se puede leer y releer una y otra vez como se hace con la buena poesía. A mí en concreto me sirvió para recrearme mientras la leía en el recuerdo de la hermosa y feliz estancia que acababa de pasar en la ciudad de México donde una historia como ésta es verosímil pues México D. F. es ciudad de contrastes donde todo es factible, incluso que Mariana viviese en verdad y que Carlos se enamorase perdidamente de ella con todo lo que el amor auténtico acarrea.

2 oct. 2019

"La mujer de papel" de Rabih Alameddine. "Léxico familiar" de Natalia Ginzburg. (A pares III)

20 comentarios:
Finalizado el verano con su calma y sus lecturas variopintas y más o menos desenfadadas, cumple también cerrar por esta temporada la sección “A pares”. El cierre en esta ocasión lo hago con dos buenas novelas de calado importante que se leen con agrado pese a la dureza que tienen algunos de los asuntos que en ellas se tratan. Son “Léxico familiar” de Natalia Ginzburg y “La mujer de papel” de Rabih Alameddine, dos títulos con los que la Tertulia “más que palabras…” abría su curso lector el pasado 24 de septiembre.
[Por otra parte decir simplemente que a partir de este “A pares III” los “A pares” que estén por venir no irán encabezados por esta expresión dado que los buscadores ‘se pierden’ ante ella]

"La mujer de papel" de Rabih Alameddine 


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
 «Podríamos decir que cuando me teñí el pelo de azul estaba pensando en otras cosas, y dos copas de vino tinto no mejoraban mi concentración. Me explicaré...»
Aquí está Aaliya, una mujer de unos setenta años, cómodamente sentada en un viejo sillón de su apartamento en Beirut, con una taza de té en las manos y muchas ganas de hablar. La señora nos cuenta su vida, pero qué vida... Huérfana de padre, repudiada por un marido al que nunca quiso, Aaliya ha dedicado sus mejores años a leer libros y a traducirlos, mientras en la calle caían las bombas y retumbaban los ecos de una guerra que la obligó a dormir con un rifle al lado de la cama y a ofrecer su cuerpo a cambio de una ducha caliente.
Somos lo que leemos, dijo un sabio, y Aaliya es eso: una mujer extravagante y entrañable, rodeada de papeles, que se resguarda de los malos recuerdos a la sombra de la buena literatura, buscando en los libros ese amor que nadie le dio.
Entrar en casa de Aaliya es estar ahí con ella y sus vecinos, compartir sus charlas, sus risas, su miedo y su valor, es una experiencia inolvidable que muestra una vez más el talento de Rabih Alameddine y nos seduce con el poder de las buenas historias.

Una novela, publicada por Lumen en 2012, escrita por Rabih Alameddine, autor de "El contador de historias" (Lumen, 2010) que fue un auténtico best seller en su momento, que obtuvo el Premio Fémina 2016.

Mi comentario
Estamos ante una mujer de setenta y dos años, Aaliya, cuya vida ha sido zarandeada, igual que la ciudad donde nació Beirut, por el capricho de otros quienes dada su condición de mujer dispusieron alegremente de ella. Casi todo en ella han sido desgracias o al menos poca satisfacción personal le ha sido proporcionada: una familia que la aparta y minusvalora al ser la hija del primer matrimonio de su madre la cual, al morir su marido cuando Aaliya sólo tiene dos años, siguiendo la tradición se casará con el hermano del fallecido; de manera que Aaliya pasa a tener un tío-padre y varios hermanastros que apenas si la tienen en cuenta. Pronto deciden quitársela de en medio y a sus 16 años, a pesar de lo mucho que a ella le gustaba aprender en la escuela, la dan en matrimonio a un hombre de su edad pero incapaz de satisfacerla y que al no tener hijos decide divorciarse de ella. En este momento con sólo veinte años Aaliya deberá espabilar y buscarse la vida. La encuentra en la Literatura que la llenará plenamente: trabajará en una librería beirutí, leerá como una descosida y por si esto fuera poco llenará su ocio vertiendo al árabe obras escritas en lenguas que no fueran el inglés o el francés aunque siempre ella las traduzca partiendo de versiones inglesas o francesas.

La novela es un homenaje a la Literatura. Los nombres de muchos grandes escritores (Flaubert, Marguerite Yourcenar, Roberto Bolaño, Kafka, Dostoievsky, Tolstoi, Sebald, Virginia Woolf, Danilo Kis, Cortázar, Javier Marías...), varios títulos de sus obras y frases tomadas de las mismas llenan las evocaciones de esta mujer que el día de fin de año acaba de teñirse involuntariamente su pelo canoso de azul y mientras toma unas copas de vino en celebración de la fecha piensa en que el día siguiente debería, según su costumbre desde hace 50 años, comenzar una nueva traducción. Mientras esto sucede por su cabeza pasan recuerdos próximos y lejanos de esos setenta años. Tan sólo hay un momento en que Aaliya sale de la casa para visitar a su anciana madre con la que su relación siempre ha sido algo tensa. Esta incursión en el tiempo real se ve acompañada de otra en la que la vemos en diálogo con las que ella amistosamente denomina "las brujas": Fadia, su casera; Marie-Thérèse, profesora de biblioteconomía en la Universidad; y Joumana, también profesora en la Universidad americana Las tres la ayudan en todo a pesar de lo rara que les parece.

Escritores homosexuales, LGTBI,
(https://www.bbc.co.uk/programmes/b0536938)
La novela está plagada de citas literarias, de versos que Aaliya utiliza para explicarse a sí misma. Pero no sólo es la literatura, también la música clásica de compositores universalmente conocidos e incluso, aunque muchas menos, alusiones al mundo de la pintura, conforman la obra que es en sí misma un compendio de cultura. Una cultura que en la mayoría de los casos está al alcance de los lectores, si bien hay momentos en que -al menos a mí así me ha sucedido- localizar a ese o a aquel autor en concreto no es cosa sencilla.

Los temas tratados en el relato son muy variados: el fundamental es el de la dignidad de la mujer que Aaliya representa en un medio que no es precisamente favorecedor para ello. Luego me parece esencial la historia reciente del Líbano con toda la serie de guerras que israelíes y palestinos han sostenido en su territorio; y dentro de este asunto la capacidad de recuperación y de adaptación al conflicto de los libaneses. Naturalmente es importante el tema de la amistad sin búsqueda de recompensa alguna que sostienen las mujeres que habitan el edificio; y también se plantea en el escrito la difícil asunción de las obligaciones de los hijos respecto a sus mayores... Personalmente también me parece muy interesante la cuestión de si cualquier trabajo precisa, para serlo en verdad, ser remunerado debidamente.



"Léxico familiar" de Natalia Ginzburg 


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Léxico familiar habla de los Levi, una familia judía y antifascista que vivió en Turín desde 1930 hasta 1950. Natalia era una de las hijas del profesor Levi y fue testigo privilegiado de los momentos íntimos de la familia y de su manera de expresar el afecto que los unía. A través de este léxico tan peculiar vamos conociendo al padre y a la madre de Natalia, a sus hermanos, a su primer esposo, a políticos de gran valía y a muchos de los intelectuales que animaban las tertulias en estas décadas tan importantes del siglo XX. Así es como la historia de la Italia antifascista se pasea en bata por las páginas de un libro fascinante, falsamente simple, donde las anécdotas cotidianas se mezclan sin pudor con reflexiones de mucho calado y donde el talento de Natalia Ginzburg llega a su expresión más libre.

Publicada por vez primera en 1963, la editorial Lumen la reeditó en papel y e-book en 2016.

Comentario
Para la reseña de esta buena novela os remito a la página de la tertulia "más que palabras..." en la que participo. Al no haber podido asistir a la misma, en esta ocasión ha sido mi compañera y amiga Cecilia la encargada de realizar la Crónica de la reunión en la que realizaron el comentario de esta magnífica obra [leer la reseña aquí]. Poco podría yo añadir a lo que los contertulios opinaron sobre la obra de Natalia Ginzburg, a lo más insistir en que personalmente me ha encantado la naturalidad, la sencillez, con la que la vida de la familia Levi-Linzo discurre en unos años tan difíciles y convulsos como son los que van de la década de los 20 hasta los inicios de los años 60 del siglo pasado en que concluye esta obra autobiográfica. 
Poetas españolas, Elena Medel
(foto propiedad de Agencia Efe)

También quisiera destacar el magnífico prólogo que hace a la novela la joven poeta cordobesa Elena Medel. Sólo destacaré una frase de su bello prólogo que creo resume completamente el sentido que a cualquier lector le queda tras la lectura de esta obra autobiográfica. Es cuando Elena Medel echa mano del inicio de la obraen la que la escritora declara: "Me llamo Natalia Ginzburg: soy aquellos que fueron antes de mí", auténtica asunción de lo que uno es, y la prologuista, tras decir que evidentemente ella no es Natalia Ginzburg, finaliza su magnífico comentario sobre la novela diciendo: 
"No soy ella, pero aquí -en esta lectura, en este libro-, por arte de la literatura, me siento Natalia Ginzburg, quizá porque haya dicho algo de mí que yo sospechaba, y espero que, al cerrar la última página de "Léxico familiar", todos sus lectores nos reconozcamos en ella
En mi caso puedo decir que sí, que así en mí ha sido, que Elena Medel ha dado en el clavo con absoluta clarividencia, que este libro no deja para nada a nadie -pienso yo- indiferente. Y lo que es más importante, que es una lectura deliciosa, una auténtica gozada, un disfrute inmenso. 

19 sept. 2019

"Antes mueren los que no aman" de Inés Plana

25 comentarios:
Escribir y tener éxito con una primera novela es cuestión harto difícil. Pero que la siguiente cumpla con las altas expectativas suscitadas por ésta es un auténtico reto que pocos logran realizar. En ese momento se desvela definitivamente la duda, si es que existía, de si estamos ante un autor con mayúsculas o aquello fue simple flor de un día. Para mí no hay duda alguna: estamos ante una autora consumada, ante una escritora que en ésta, su segunda novela , confirma lo que ya me quedó claro en la primera: Inés Plana escribe historias impresionantes, verosímiles, muy entretenidas, incisivas y duras en ocasiones pero siempre inteligentemente equilibradas.

Inés Plana, Novela negra, prostíbulos, juego ilegal


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
En las Navidades de 2009, con un país aplastado por la crisis, una funcionaria de la Seguridad Social muere al ser empujada violentamente contra una cristalera. Quien lo hace es una joven que huye del lugar sin dejar rastro. Este es el caso que investiga Julián Tresser, teniente de la Policía Judicial de la Guardia Civil, cuando surge la primera pista fiable sobre el paradero de Luba, una chiquilla de doce años que desapareció misteriosamente dos años atrás.
Desde entonces, Tresser ha buscado desesperadamente a esa niña que no es su hija pero que debería serlo. No imagina que la pequeña ha escapado del sórdido mundo de la prostitución en la que la habían confinado. El azar la lleva a esconderse en una casa en un pueblo perdido donde dos mujeres parecen ocultar un secreto inconfesable que podría arruinarles la vida. Luba debería pedirles ayuda, puesto llega herida hasta allí, pero los abusos que ha sufrido le impiden confiar en nadie. Esas circunstancias, caprichosas y crueles, no se lo van a poner fácil al teniente, pues, a la vez que busca a la niña, deberá elegir entre la responsabilidad que conlleva su oficio y la fuerza de los vínculos de sangre. 

Mi opinión
Lo primero que quiero manifestar es que en mi opinión la editorial Espasa cuyo sello es quien publica esta novela realiza una sinopsis demasiado extensa. Creo que se desvelan en ella bastantes cosas que deberían descubrirse en el curso de la lectura. Pero también es cierto -lo admito- que estas sinopsis se hacen sólo para animar a la compra del ejemplar y que cuando se realiza la lectura de la novela este pequeño anticipo suele quedar perdido en un lejano rincón de la memoria sin molestar en absoluto. Pero así y todo...

Bueno a lo que vamos. "Antes mueren los que no aman" es la segunda entrega de lo que podríamos denominar Serie del teniente Tresser. En efecto estamos ante una continuación de aspectos ya presentes en "Morir no es lo que más duele" [leer mi reseña sobre esta novela] como es la búsqueda que el teniente Julián Tresser de la Guardia Civil del puesto de Uvés, localidad ficticia que se supone próxima a San Lorenzo de El Escorial y a Torrelodones en la Comunidad de Madrid, realiza de una niña llamada Luba  raptada por un clan de delincuentes proxenetas. Tresser busca a Luba al haber encontrado o al menos intuido que entre ambos existen ciertos vínculos familiares. Este es el asunto que dormido y no resuelto desde hace dos años anida en su interior.

El asunto Luba es un hilo conductor que iniciado en la primera de la serie queda al final de esta segunda novela en disposición de ir añadiendo aspectos y detalles ignotos aún para nosotros. Es evidente, pues, que esta serie Tresser, creo yo, continuará ofreciéndonos datos sobre Luba y su mundo en siguientes entregas. Además de esta trama central, otras historias aledañas aparecen: de la de Luba se desgaja una protagonizada por "Águila", uno de sus extorsionadores, uno de los hombres-pájaro que ella tanto teme. Las relaciones familiares y 'profesionales' de este delincuente ocupan un importante lugar en esta novela y al no quedar resueltos todos sus extremos es evidente -pienso- que la autora barbastrense los retomará en futuras narraciones. En esta narración, además de sus captores y extorsionadores, en el mundo de Luba ocupa un importante lugar una pareja de mujeres formada por la actriz Elsa Davín y la modista Muriel, que además de ayudar a Luba sirven para introducir en el relato otra serie de asuntos como la transexualidad, el acoso sexual, la fama televisiva, el mundo teatral... 

En esta obra en concreto, aparte de lo que rodea a Luba, el motivo desencadenante es la muerte de la funcionaria de Hacienda Pepa Ordovás. El capitán de la GC Díaz-Visedo presiona a Julián Tresser para que encuentre a la autora de este homicidio que en la fecha en la que se ha producido, 23 de diciembre de 2009, en plena crisis económica, está levantando ampollas en la sociedad española y en el gremio del funcionariado especialmente.  El teniente Tresser echa en falta al cabo Coira, de permiso navideño en Cieña, su pueblo gallego de origen, donde es visto con prevención por familiares y amigos dada su condición de 'picoleto'. El curso de las investigaciones hará que Guille Coira entre a participar activamente en el caso Ordovás junto a su compañera en el Cuerpo Lucía Brancho. Las coordenadas gallegas le sirven a la novelista para tocar siquiera sea de pasada asuntos como la pesca ilegal, el tráfico de drogas, las deudas a Hacienda, los desahucios, la emigración de jóvenes a Europa, e incluso el tráfico de armas y la conexión del mismo con el terrorismo etarra que por estas fechas acababa de dar un nuevo golpe mortal... También en Galicia es donde sitúa a Mae, personaje cuya impostura y engaño sistemático a su familia es una manifestación más de lo vergonzante que fue la crisis económica para muchas personas.

Respecto a la anterior novela asitimos a un progreso evidente del estados emocional de los personajes centrales. La relación entre la psiquiatra Adelaida Mabrán y Julián Tresser que se intuía en la primera de la serie cobra en ésta relevancia y produce en los miembros de la pareja un importante crecimiento personal y asunción de compromiso. Evolución emocional análoga encontramos en la pequeña Luba que ahora deberá adaptarse a un mundo extraño para ella: el de los afectos desinteresados, la libertad de movimientos, el cuidado de la salud propia y ajena, el valor de la amistad verdadera, la vida sin temor a golpes o insultos, la valoración propia como persona... Con todo quedan las espadas en alto y no sabemos cómo será la evolución vital de estas personas en el futuro; yo espero que Inés Plana sí lo sepa y nos lo dé a conocer en una entrega futura.

Prostitución, Sexo, Trata de blancas, Explotación de niñas menores
Todas las características señaladas en mi reseña sobre "Morir no es lo que más duele" son aplicables a "Antes mueren los que no aman". Ya he señalado la multiplicidad de asuntos que se tocan y en el capítulo de personajes sólo he querido señalar algunas de las variaciones que he visto de uno al otro relato. Respecto al tiempo estamos como ya he dicho en 2009, en plena crisis económica. La historia se desarrolla en unos ocho días que van del 23 de diciembre en que se produce la muerte de Pepa Ordovás y la escapada de Luba de su encierro en un Casino de juego ilegal donde se la prostituía entregándola a desaprensivos que sólo la consideraban un "tubo de carne", llegando hasta el día 1 de 2010 en que una nueva vida para la mayoría de los personajes parece intuirse: Luba y Julián Tresser; Julián y Adelaida; Guille Coira e Isabela, una antigua novia suya de Cieña; Noelia, la mujer de 'Águila', y sus trillizas; etc.

Las localizaciones son fundamentalmente dos: la de la zona noroeste de la Comunidad de Madrid (Torrelodones, Sierra de Guadarrama, San Lorenzo de El Escorial...) y la de la costa gallega en una localidad ficticia, el pueblo de Cieña en la "Costa da norte" y sus playas aledañas.

En esta novela negra todo está bien medido, nada sobra y nada falta en mi opinión. El lenguaje utilizado es el exigido en cada situación y por cada personaje. Hay momentos en que la dureza es máxima especialmente cuando sin demorarse más de lo necesario la escritora muestra la brutalidad en las relaciones sexuales por parte de algunas pareja o, dentro del prostíbulo, la de adultos con menores; y también cuando con ritmo y economía lingüística presenta las golpizas sufridas por inocentes que se topan con alguno de los "hombres-pájaro" o las derivadas de las peleas entre policías y los delincuentes a los que persiguen. Pero como digo, Inés sabe medir estos momentos y nunca se queda corta ni se pasa. También la violencia lingüística en forma de insultos o en el uso de términos fuertes puestos en boca de niñas inocentes es oportuno porque sirve para mostrar una situación y no para deleitarse en ella.

En toda la serie y como es propio de la novela negra que "Antes mueren los que no aman" es hay crítica socio-política -de baja intensidad la califiqué en la reseña de la primera novela y en la misma calificación me ratifico-, la cual incide especialmente en las situaciones de desamparo sufridas por muchas personas a causa de la brutal crisis económica; en la insensibilidad de los poderes políticos con las realidades de algunos menores raptados, abandonados, prostituidos, que vienen a resolver burocráticamente recluyéndolos en orfanatos o instituciones públicas carentes en general de afectos personales sinceros con estas criaturas; y la que a mí me parece más constante en ambas novelas, quizás en ésta presentada con más insistencia, la de la absurda competencia entre los cuerpos policiales españoles (UCO, Guardia Civil, CNI...) en las investigaciones que llevan a cabo. Me permito decir que esta crítica es oportunísima y lo terrible en mi opinión es el nulo caso que de este clamor social realizan nuestros políticos deseosos -parece- de marcar diferencias entre los españoles que cada uno de ellos administra, entre los cuerpos policiales de todo tipo que dirigen, y de igual manera entre las comunidades autónomas con competencias en la materia que gobiernan, etc. En vez de cooperación parece que les va más la competición sin importarles el bienestar de los administrados. Quizás esta sea en mi opinión la principal crítica socio-política presente en la novela.

Tono y Ritmo 
Ya he dicho que la novela se lee con infinito gusto, y ello es debido al tono y al ritmo con que Inés Plana dispone los materiales. Del tono ya he comentado cosas y del ritmo narrativo sólo me cabe repetir lo que decía en la reseña que hice para su novela anterior:
 "Inés Plana teje una trama compleja muy bien hilada que lejos de desanimar al lector le incita a devorar las páginas deseoso de aclarar cuantos giros argumentales sorprendentes introduce en la narración. Es una novela de la que cuesta desprenderse una vez iniciada.". 
No me cabe decir más al respecto. Tan sólo ya para finalizar quisiera dedicar unas líneas al gusto con que introduce alusiones literarias y/o musicales. Nunca abruma con ellas. Introduce la historia que va a relatar con unos versos de la poeta estadounidense Emily Dickinson, de la misma manera que utilizó un verso suyo para dar título a su novela anterior. Confieso que no sé si también el título de esta segunda proviene de la autora norteamericana, pero lo que es evidente es que el tono feminista que hay en la novela debe mucho a esta precursora de dicho movimiento. Y lo mismo cabe decir de la otra gran alusión literaria que hay en el relato a "Casa de muñecas" de Ibsen cuyo personaje Nora y su famoso portazo final es el aldabonazo precursor de la liberación femenina que en esta novela portan por acción u omisión la mayoría de mujeres partícipes en ella. Respecto a la música me ha parecido ver en esta narración menos referencias que las que hace en la primera aunque aquí hay una importante en el desarrollo argumental: es la de Elton John y su tema 'Don't go breaking my heart'.


 Para concluir
La novela en sus 510 páginas y XXV capítulos presenta una historia contada de manera lineal con un narrador omisciente en 3ª persona que en momentos puntuales cede el puntero narrativo a la propia autora que en ocasiones ve oportuno aclarar algún extremo que le parece puede enturbiar la verosimilitud del relato que está escribiendo, como cuando hacia la mitad de la obra concretamente en el cap. XII el cabo Coira busca una foto reciente de su prima Mae y leemos lo siguiente: : 
"Abrió la imagen y le dirigió a Linkedin, en aquel año 2009 todavía una novedosa red social de contactos entre profesionales." (pág. 246)
En una historia cuyo núcleo narrativo parte de un prostíbulo es evidente que el Sexo es un elemento importante. La novelista, cual suele ser su manera delicada, clara, contundente y sin melindres de actuar, lo toca en varias direcciones: en la innoble de la prostitución; la nobilísima de la relación amorosa; o la pura y meramente lúdica formando parte de la fiesta y el entretenimiento.
Y no puedo olvidar el humor que en una historia por momentos tan dura y terrible es necesario para rebajar la tensión a que los lectores están sometidos. De todos los momentos relajados o declaradamente humorísticos el que más me ha llegado y divertido es el de la equivocación en la entrega de cestas navideñas por parte de un repartidor de las mismas, a resultas de la cual unos trabajadores de informática recibieron las destinadas a unos banqueros, y los informáticos -me identifico plenamente con ellos- se negaron a devolverlas.

Escritoras españolas de novela negra, Inés Plana Giné
Foto de Inés Plana con la que la Fundación Ibercaja publicita el acto de 
presentación de la novela el próximo día 9 de octubre de 2019
Es obvio y evidente, si es que alguien pudiera albergar alguna duda en su interior, que Inés Plana Giné es autora de largo recorrido. Desde ya mismo deseo tener en mis manos la siguiente entrega de esta entretenidísima serie que espero salga al encuentro de sus seguidores. Gracias por ello, amiga.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...