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15 jul. 2019

Mi última colaboración en la Revista MoonMagazine: "Balenciaga y la pintura española"

1 comentario:

Ayer domingo apareció en la Revista MoonMagazine un artículo mío sobre la exposición "Balenciaga y la pintura española" que actualmente presenta el Museo Nacional Thyssen Bornemisza. A mí la muestra me dejó con la boca abierta. Si queréis saber algo más sobre ella, no tenéis más que pasar por MoonMagazine pinchando en las imágenes que aparecen en esta entrada o en este enlace.


Museo de Moda de Getaria, Cristóbal Balenciaga,

Un saludo a todos

9 jul. 2019

"La función por hacer" de Miguel del Arco y Aitor Tejada

2 comentarios:
Nunca lo olvidaré. Conocí el buen saber hacer de Miguel del Arco viendo el montaje de "Veraneantes", la obra que presentó en el madrileño teatro de La Abadía partiendo de la homónima de Máximo Gorki. Ese día descubrí a dos monstruos teatrales: uno, el estupendo hombre de teatro; el segundo, la actriz Bárbara Lennie, bella y magnífica sobre las tablas. Corría el año 2011 y salí de la sala con la certeza de haber asistido a algo nuevo, distinto.

Desde entonces siempre estoy atento a espectáculos en los que aparezcan los nombres de este director y  de esta actriz que junto a otros (Israel Elejalde, Manuela Paso, Mirian Montilla, etc.) actuaron en esa función. Por eso cuando vi que en El Pavón -Teatro Kamikaze se reponía "La función por hacer" para conmemorar el décimo aniversario de su estreno, y que la misma era dirigida como lo fue entonces por Miguel del Arco, así como que el elenco teatral era el mismo de hace una década, decidí ir a verla. La pena, en mi ideación mítico-fanática, vino dada cuando sentado ya en el patio de butacas debidamente preparado para esta función leo en el programa de mano que desde el día 3 de julio Teresa Hurtado de Ory y Nuria García se incorporan al elenco en sustitución de Bárbara Lennie y Miriam Montilla respectivamente. ¡Vaya por Dios, -me digo-, no voy a poder ver a la Lennie! Pero la desilusión se trocó en plena satisfacción al ver que Teresa Hurtado de Ory borda el papel correspondiente a la Lennie quien no sé, por no haberla visto actuar, cómo lo haría  pero Hurtado de Ory desde luego está que se sale; y otro tanto puedo decir de la magnífica actuación de Nuria García en sustitución de Miriam Montilla. Está fantástica.

Cristóbal Suárez, Teresa Hurtado de Ory, Israel Elejalde, Miguel del Arco
Pero vamos a la obra en sí. Realizan Miguel del Arco y Aitor Tejada una libre adaptación de la obra de Luigi Pirandello "Seis personajes en busca de autor" estrenada por el dramaturgo italiano en Roma el año 1921. Pirandello presenta una profunda reflexión sobre el hecho teatral y el acto de creación literaria. Seis 'ideas de personajes' se presentan en un teatro donde se está representando una función en busca de alguien -un autor- que quiera darles corporeidad en un texto. Al igual que en Pirandello, pero actualizado a nuestra momento actual, unos personajes: dos Hermanos (Israel Elejalde, el Mayor; y Raúl Prieto, el Menor), la Mujer del Hermano Menor (Teresa Hurtado de Ory), y una Madre, esposa del Hermano Mayor (Manuela Paso) que lleva en sus brazos lo que parece ser un Niño pequeño, irrumpen en la función que se está representando en el Teatro donde nos encontramos los espectadores. La función que interrumpen trata de una pelea de pareja con ribetes cómicos entre dos personajes -el Actor (Cristóbal Suárez) y la Actriz (Nuria García)- que discuten sobre la plasmación de la realidad en la obra artística, en este caso, en un cuadro. La obrita parece entretenida y durante unos buenos 8 ó 10 minutos consigue captar toda nuestra atención. Por eso cuando los personajes intrusos la interrumpen la sorpresa es grande para el público; sorpresa a la que contribuyen de manera genial los dos actores que protagonizaban en escena un acalorado debate sobre el retrato que él había hecho de ella.

Pirandello estrenó "Seis personajes en busca de autor" en un momento de fuerte efervescencia artística y política en toda Europa: la época de las Vanguardias. El futurismo, el dadaísmo, el fascismo... están durante las primeras décadas del siglo XX poniendo en cuestión todo cuanto se tenía por sólido hasta ese momento en la sociedad. El mundo del teatro y el de la creación artística, no es ajeno a tal conmoción. Ante la vista del público se produce la génesis de la ideación autoral pero dándole la vuelta a la misma cual si de un calcetín se tratara: no es el autor quien conforma los personajes, sino que éstos, como si fuesen entes preexistentes al propio artista, buscan un autor que les de materialidad escritural. Lógicamente se ponen en relación dos niveles distintos del hecho teatral: la creación de los asuntos y la escenificación de los mismos. Estas almas en pena que vagan deseando encontrar a alguien que les permita concretarse sobre el papel colisionan con aquellos que deberán darles corporeidad sobre las tablas: los actores. Personajes y actores porfían sobre quiénes de ellos son más reales, más auténticos, tienen más realidad, son menos ficticios. De esta diatriba por lógica parecen dar más convincentes razones los personajes dado que lo que cada uno de ellos simboliza, porta o significa es inmutable a lo largo del tiempo, mientras que los actores como seres humanos que son resultan cambiantes siendo su realidad efímera y fugaz. 

Miguel del Arco, El Pavón Teatro Kamikaze
Que dos dimensiones tan dispares -personajes y actores, o lo que es lo mismo, ficción y realidad- entren en contacto y se interpelen mutuamente pertenece por derecho propio al terreno del absurdo, algo que las vanguardias artísticas de los años veinte estaban explorando con ahínco. El momento en que asistimos al espectáculo de Kamikaze Producciones dista mucho de cuando Pirandello estrenó su obra hace, prácticamente, un siglo ya, aunque a pesar del abultado número de años transcurridos, la eficacia del planteamiento teatral permanece intacta. Durante el siglo XX los espectadores de teatro nos hemos habituado a muchos efectos y técnicas teatrales encaminados a renovar el siempre eterno asunto del moribundo y paradójicamente inmortal teatro. Lo increíble de esta adaptación realizada por Aitor Tejada y Miguel del Arco es que logra sorprendernos absoluta y completamente.

La mayoría de las características teatrales que durante las tres primeras décadas del siglo XX buscaban mejorar el acartonado teatro tradicional están presentes en esta obra dirigida por Miguel del Arco: 
  • El distanciamiento o ruptura del encantamiento teatral a fin de que el espectador sea consciente de que la función a la que asiste no es un mero pasatiempo.
  • La conversión en escenario de toda la Sala incluido el espacio que ocupan los espectadores, con lo que el público pasa a ser partícipe del propio espectáculo, con lo se produce más que una ruptura una voladura de la cuarta pared
  • Teatro desnudo: Un escenario vacío de decorado a fin de que sean las ideas puestas en escena lo importante y no queden ocultas bajo el mismo. He de decir aquí que durante gran parte de la representación venía a mi cabeza la figura de nuestro gran Miguel de Unamuno que ya había planteado el mismo asunto de la obra de Pirandello tanto en su narrativa -su novela "Niebla" (1907) es ejemplo bien visible en ese personaje, Augusto Pérez, que se rebela contra su creador, a quien va a visitar a la ciudad de Salamanca donde el escritor realmente vivía-, como en teatro donde acuñó la expresión de 'teatro desnudo' -'La difunta' (1909) o 'Sombras de sueño' (1926) son títulos característicos-.
  • Gran importancia del lenguaje coloquial concediendo a los silencios y a las frases inconclusas una muy elevada significación: en "La función por hacer" esta característica es muy visible en la parte final de la obra cuando el Hermano Menor explica su actuación. Raúl Prieto, el actor que hace este personaje, está soberbio en este momento, subiendo un peldaño su ya memorable actuar hasta entonces.
  • El perspectivismo. Me gustó muchísimo ver cómo cada uno de los personajes de "La función por hacer" está dotado de individualidad propia. A tal efecto vemos cómo cada uno de ellos vive la realidad desde su foco particular. Paradigmático en la obra es el distinto punto de vista que sobre un mismo hecho que no pienso revelar tienen el personaje de la Madre y el del Hermano Menor.
  • La identificación del actor con el personaje, tal y como predicaba Constatin Stanislavski, es uno de los elementos importantes de la obra: las actrices Nuria Garcia y Teresa Hurtado de Ory protagonizan un divertido, crítico e importante momento teatral en este sentido. Son dos actrices formidables que transmiten veracidad en todo momento del espectáculo. 
  • El teatro dentro del teatro. Si algo define de manera definitiva esta obra ello es la mostración en la misma de la construcción teatral, de los elementos que constituyen una obra, de la verosimilitud obligada, de la distancia entre la representación y lo representado: al respecto es de una claridad meridiana los diálogos que mantienen a veces desabridos pero siempre interesantes entre los actores Israel Elejalde como Hermano Mayor y Cristóbal Suárez, el Actor que en el juego de espejos en que se convierte este complejo espectáculo adopta por momentos la función de Director escénico colisionando por ello no pocas veces con el sentir -su realidad constante- de los personajes erráticos en busca de un autor.
... y un sinfín de características más que sólo se pueden degustar como se debe asistiendo a esta representación sublime, magnífica, con la que Miguel del Arco dio en 2009 el salto definitivo a la dirección teatral. Este espectáculo del que esta reposición conmemora el décimo aniversario tiene el mismo elenco que lo estrenó y que cosechó siete Premios Max en 2011: mejor espectáculo, mejor dirección escénica para Miguel del Arco, mejor actriz para Bárbara Lennie, mejor actor de reparto para Raúl Prieto, mejor actriz de reparto para Manuela Paso, mejor producción para Kamikaze Teatro y mejor adaptación de obra teatral para del Arco y Tejada-. Y lo más importante, en cualquier caso, es que aquel montaje acabó convirtiéndose  en el germen de un proyecto escénico mucho más grande:  El Pavón Teatro Kamikaze -impulsado por del Arco, Tejada, Jordi Buxó e Israel Elejalde-, que recibió el Premio Nacional de Teatro 2017.
Bárbara Lennie, Manuela Paso, Nuria García, Raúl Prieto, Aitor Tejada, Mirian Montilla

La Obra estará en cartel hasta el próximo día 26 de julio. Al tratarse de una reposición, ignoro si emprenderán gira por ciudades españolas. La verdad es que el éxito de público lo tendrían asegurado.

Recomiendo ver esta representación a cualquiera que ame el teatro. Es una maravilla, un espectáculo como hay pocos. Si tuviera que darle una calificación, es evidente que le daría un diez.

3 jul. 2019

Graham Greene. "Viajes con mi tía"

10 comentarios:
Novela itinerante, novela filosófica, novela político-costumbrista, Humor
Había pospuesto su lectura durante mucho tiempo. La apunté en mi interminable lista de lecturas pendientes por recomendación de David de "Las lecturas de Mr. Davidmore", blog que me encantaba pero del que desde hace ya dos o tres años no tengo noticia alguna. Es una lástima que los amigos virtuales se desvanezcan en el aire igual que se nos aparecieron por primera vez: sorpresivamente. Llega uno a creer que ciertamente la relación entre personas en la blogoesfera es idéntica a la real, pero no, estas disoluciones, estos desvanecimientos virtuales nos hacen tomar conciencia de lo que de verdad es la realidad y lo que no lo es. Como digo las opiniones de David las tengo yo en muy alta consideración y al leerle en una ocasión que con esta novela de Graham Greene él tanto se había divertido, me propuse emularlo. Lástima que hayan transcurrido fácilmente cinco años desde su propuesta y mi lectura.

El caso es que la he leído y que me ha entretenido mucho hacerlo, pero si he de ser sincero -¡y he de serlo, claro que sí!- me ha parecido algo viejuna, algo antigua, como si el tiempo no hubiese sido amable con ella. Con todo y con eso la novela 'me ha divertido de a ratos', que suele decirse. En mi consideración global sobre ella pesa y mucho la alta estima en que tengo a "El americano impasible", esa estupenda novela de Graham Greene, una de las mejores, si no la mejor, de las escritas por él. Diré que entre ambas no hay mucha relación, salvo una cierta conexión geográfica entre el viaje a Vientiane en la Indochina francesa de la joven Tooney, uno de los personajes de la que aquí reseño, y la localización de la aventura del peligroso e impasible amigo americano. Por lo demás "Viajes con mi tía" publicada en 1969 y "El americano impasible" de 1955 poco o nada tienen que ver entre sí. Como comenté en la entrada que dediqué a este relato [leer mi reseña  aquí] el novelista lo que hizo fue dar en forma novelada noticia del cambio de potencia colonizadora en la zona, que en 1955 pasó de Francia a Estados Unidos quien bajo la disculpa de evitar que la zona cayese como las fichas de un supuesto dominó en la órbita soviética se enfangó en una contienda de la que no saldría bien librado jamás.

"Viajes con mi tía" es una novela más light, menos política que otras del autor, menos pegada al aquí y ahora. La única nota de actualidad en este relato de puro entretenimiento viene dada por las alusiones a los asesinatos de los Kennedy, dato que a los lectores nos sirve para situar el momento de la acción en los años sesenta, más bien al final de esta década dado que Robert Kennedy fue abatido por los disparos de un palestino en junio de 1968. Este detalle unido a la conexión con el nazismo de algún personaje de la novela como Visconti y el refugio que para cientos de ellos representó Sudamérica (Brasil, Argentina y Paraguay principalmente) es lo más político de esta obra. Parece poca cosa, pero sin embargo no lo es tanto.

'El poder y la gloria', 'Viajes con mi tía', 'El tercer hombre'
Por otra parte es evidente que el autor inglés muestra en esta narración un cambio de época: un mundo viejo que muere representado en el espía de la CIA O'Toole, padre de Tooney, que persigue al huidizo nazi que es Visconti y ese mundo nuevo que alborea en la figura de Tooney, joven libre que viaja sola por el mundo, que decide libremente sobre su sexualidad y que junto a tantos otros jóvenes del 68 levanta su voz contra esa guerra inútil y perdida -Vietnam- que está causando infinidad de muertos.

Los personajes están bien construidos aunque a veces sus vicisitudes resulten un tanto inverosímiles. La tía Augusta es mucho más avanzada que su sobrino Harry, hombre maduro de 50 años, que aún no ha tomado una decisión personal y libre por sí solo. A esta ya avanzada edad él sigue aún dándole vueltas a la cabeza sobre si debería haberse casado con Keene, la hija de un antiguo cliente del banco donde trabajaba el cual había amasado una importante fortuna con el cemento. Keene, al no obtener respuesta a sus requerimientos había partido con su padre hacía Sudáfrica. ¿Es creíble un 'joven' de esta edad cuya única preocupación, jubilado ya de su trabajo en el banco, sean las dalias? Es evidentemente un hombre fuera de su tiempo. Henry es un victoriano, tradicionalista, cumplidor de sus obligaciones religiosas y sociales, un hombre que confiesa al final del relato "—He sido muy feliz. Pero me he aburrido tanto...". Ahora, fuera de este mundo caduco, en Paraguay donde su tía y Visconti, el amor de toda su vida, se han establecido puede que Henry sea feliz de otra manera junto a una joven mujer  de sólo 14 años (¡excesivo para mi credulidad!) que como él ama la poesía inglesa: el poema 'Maud' de Tennyson, la poesía de Robert Browning, etc.
"Me había llevado, junto con otros libros más efímeros, el Golden Treasure de Palgrave, los poemas completos de Tennyson y Browning. A último momento, había agregado Rob Roy" (pág. 201)
También con los datos referidos a la literatura se marca en esta novela una evolución generacional. Así mientras que a la tía Augusta y al propio padre de Henry les gustaba la literatura romántica (el poeta Wordsworth a ella, toda la obra de sir Walter Scott a él) Henry, victoriano por los cuatro costados, amaba la obra de los posrománticos citados antes. Quizás Henry haya perdido el tren de la modernidad al no haberse decidido a pedir en matrimonio la mano de la hija del rey del cemento, pero a cambio junto a la belleza victoriana haya ganado la de la juventud presente en María.

Ambos personajes, tía y sobrino, parecen haber decidido parar de viajar. Para ellos viajar no es más que una huida de la certidumbre de la muerte que es la última pared a la que se llega. La vida se hace más larga, más extensa, de mayor duración cuando se viaja... El primer viaje largo que tía y sobrino realizan es a Estambul en el famosos y literario "Orient Express". Cuando tras tantos días de viaje, la estancia en Estambul va a ser de apenas 24 horas, Henry protesta airado a su tía. Ésta por toda contestación dice: "Lo que importa es el viaje" (p. 63). Con razón el propio novelista al hablar sobre este libro lo calificaba de "triste e incluso trágico que trata de la muerte". No obstante si lo que importa es el viaje, yo pienso que tía Augusta tiene razón cuando lo dice porque lo esencial es eso: vivir y no la estación término.

papistas vs anglicanos, escritores católicos
El autor soportó durante toda su vida el marbete de escritor católico, una adscripción de la que él renegaba continuamente diciendo que no era un escritor católico sino un católico que escribía. Quizás desde nuestra cultura española no se entienda muy bien la importancia de la presencia de referencias al catolicismo habida cuenta de que éste es entre nosotros la confesión religiosa mayoritaria; pero no es así en Gran Bretaña país en el que la diferencia entre protestantes y católicos tiene desde la constitución de la iglesia anglicana importantes significados. Greene se sirve de las características atribuidas a uno y otro grupo para marcar las peculiaridades de ciertos personajes. Así cuando Visconti comenta que la cerveza tomada con pajita emborracha mantienen este diálogo Henry y él:
"—Ha de ser un invento... [le contradice Henry]
—Ya habla el protestante —dijo el señor Visconti—. Cualquier católico sabe que cuando se tiene fe en una leyenda, vale tanto como la verdad. Tenga en cuenta el culto de los santos." (pág. 281)
Y también sabemos de la confesión acomodaticia de tía Augusta, unas veces católica y otra incluso fundadora de una iglesia protestante ¡para perros!:
"— ¿Qué religión profesas? —pregunté—. ¿No me dijiste que eras católica?
— Sólo digo que lo soy por comodidad —dijo—. [...] Me imagino que te sorprenderás si te digo que Curran y yo fundamos una iglesia aquí, en Brighton." (pág. 41)
Pero si hay algo que caracterice más a esta novela de Graham Greene eso es el humor que el autor británico esparce por todo el relato. Es un humor inglés, como no podía ser de otro modo. Un humor que juega mucho con el doble sentido de las palabras ('ashes' [cenizas] que en en contexto del juego del criquet significa la supremacía por la que luchan los equipos contendientes), con la proximidad fonética de ciertos vocablos ('cannabis' y 'cannibals'), con la atribución silenciosa del sentido metafórico de un nombre común al nombre propio de un personaje cuando todos sabemos que los nombres propios están vacíos de significado ('comfort station' [baño público] y el nombre de un personaje, 'Comfort' [Consuelo]), e incluso con los elementos propios de las religiones ('cross' [cruz] y 'double-cross' [traición]), etc.

Naturalmente penetrar en estos elementos humorísticos en una novela traducida es poco menos que imposible. Afortunadamente el encargado de la traducción que he manejado, el argentino Enrique Pezzoni, los aclara al lector a través de una serie de notas al pie. Esto, quizás, explique que la novela no sea por lo que leo por ahí en blogs y redes sociales muy del agrado de muchos lectores españoles actuales si es que estas anotaciones no aparecen. También puede hacer dificultosa la lectura, si la edición manejada sigue la traducción de Pezzoni, el abultado número de términos propios de esa zona lingüística: 'valijas' por maletas, 'changadores' por porteadores de maletas y/o bultos, 'altoparlante' por altavoz, 'douanier' por policía de fronteras, etc., etc.

Pero a mí sinceramente la novela me ha divertido porque no todo el humor es de ese tipo que exige aclaración. También hay notas humorísticas muy a la vista como cuando al referirse a un tipo de muchachas dice de ellas que "Tenían lo que en mi generación se llamaba una mirada "sexy", aunque eso tal vez se debiera a la miopía o al estreñimiento." (pág. 95) o cuando para justificar el posible error en el cálculo de la edad de Mario, hijo de Visconti, dice lo siguiente:
"—No puede tener más de cuarenta y cinco años. O cuarenta y seis. Tengo una memoria atroz para las fechas. 
—Pues aparenta mucho más. Quizá sea por la poesía...
" (pág. 111)
La literatura aparece por todo el relato y también la utiliza como base del humor. Así se burla del excesivo empleo de citas literarias porque son muy generalizadoras y esto no cambia  aunque la cita sea de Shakespeare de quien la tía Augusta llega a decir que "A veces, Shakespeare es muy mal escritor" (?¡). Es interesante y no deja de tener su punto de humor que el narrador, durante toda la novela el propio Henry, llegue a comparar su unión con la tía Augusta a la que va a seguir en ese viaje, en principio absurdo, que le propone hacer hasta Estambul, a la unión de Sancho Panza con Don Quijote:
"Me sentí como arrastrado tras ella hacia una absurda empresa de caballeros andantes, como Sancho Panza tras Don Quijote, sólo que en pos de lo que ella llamaba diversión, en vez de hidalguía" (pág. 88)
El Quijote, Cervantes, Graham Greene, España en Graham Greene
Diré que a Graham Greene siempre le atrajo España, y que la obra cumbre de nuestra literatura formaba parte intrínseca de su bagaje cultural como demuestra que en 1982 le sirviese para dar título a una de sus creaciones, "Monseñor Quijote", amén del juego que en esta novela pero también en "El americano impasible" [leer mi reseña de esta novela aquí] o en "El tercer hombre" le dieron los personajes cervantinos en la construcción de algunos de sus personajes.

En cierto sentido "Viajes con mi tía" es, como El Quijote, una novela itinerante que va engarzando en torno a la figura central del relato  -la tía Augusta-, verdadero hilo conductor del mismo toda una serie de historias secundarias que como la novelas intercaladas que Cervantes inserta en su novela van dando consistencia y entidad a la narración.

La novela, por último, es un homenaje a la literatura que aparece en los nombres de los autores y fragmentos citados de sus obras, pero también y sobre todo un canto a la literatura haciéndose. La tía Augusta es, como si de una encantadora de serpientes se tratase, una creadora de mundos a través de la palabra. Muchos de los personajes que aparecen citados en el relato sólo los conocemos porque ella cuenta retazos de la historia que, si la creemos, vivió a su lado:
  • "Ya comenzaba a reconocer el brillo en los ojos de mi tía. Se lo había visto en Brighton, cuando me había contado la historia de la iglesia para perros, y en París, cuando me había contado su aventura con Monsieur Dambreuse, y en el Orient Express, cuando me había descrito la huida del señor Visconti... Estaba totalmente absorbida por su relato. Mi padre, admirador de Walter Scott, no habría sido capaz de contar la historia de los Curlew con tanto dramatismo." (pág. 158)
  • "Quizá tuviera razón en despreciar a la señorita Paterson. Pensé en Curran y en Monsieur Dambreuse y en el señor Visconti: vivían en mi imaginación como si ella los hubiese creado. Hasta el pobre Jo, esforzándose por llegar al lavatorio, era una creación suya. Era una mujer capaz de dar vida. Hasta la señorita Paterson había vuelto a la vida, acuciada por la crueldad de sus preguntas." (pág. 171)
Esta novela, al igual que tantas otras del escritor británico, fue llevada al Cine bajo la dirección de Georges Cukor en el año de 1972. La película tiene la peculiaridad para los españoles de que el ayudante de dirección fue Miguel Gil y que uno de los actores fue el inolvidable José Luis López Vázquez que interpretó el personaje de Achille Dambreuse, hombre casado y con dos hijos, que tenía por amante a tía Augusta. Lo que ella no sabía es que su condición de amante la compartía con otra mujer, Louise, mucho más joven que ella ignorante también de esta doble vida de amante de Dambreuse. Lo más curioso de todo esto, además, era que las dos amantes vivían en el mismo hotel.
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Nota: Esta novela leída en el mes de junio me sirve para ir completando los dos retos en los que durante este 2019 participo: el de "12 libros pendientes" auspiciado por Ana Bolox y el de "Nos gustan los clásicos, IIIª edición" del blog 'Un lector indiscreto'




27 jun. 2019

Nick Hornby: "Juliet, desnuda"

12 comentarios:
La novela de Nick Hornby, “Juliet, desnuda”, objeto de esta reseña, es el libro que en junio hemos comentado en la Tertulia “más que palabras...” en la que desde hace 10 años –justo los que tiene la misma desde su fundación- participo junto a un grupo de amigos y compañeros de profesión. Desde ya, inicio de este post sobre la novela, os invito a pasar por el blog de la Tertulia y leer la Crónica del pasado 24 de junio, día en que además de comentar la obra de Hornby homenajeamos a García Lorca en el 100º aniversario de su llegada a la Residencia de Estudiantes y nos homenajeamos a nosotros mismos por estos 10 años de amigables encuentros tertulianos.

Feelgood, literatura de humor, frikismo, mitos musicales

A mí esta novela del escritor británico Nick Hornby (17 de abril de 1957, Redhill, Surrey, Gran Bretaña) me ha entretenido mucho. Tiene un humor típicamente inglés: ese humor fino, que parece que no dice nada pero que disecciona la sociedad críticamente con precisión de cirujano. Es la primera novela que he leído del novelista aunque creo que no será la última. Es una novela amable que considero podría incluirse dentro del subgrupo de las novelas feelgood [sobre esta subclase narrativa consultar esta reseña] por el buen rollito que transmite.

En esta narración entramos en el interior de una pareja sin hijos -él, Duncan Mitchell, profesor de Lengua en un instituto; ella, Annie, trabajadora en el Museo de la pequeña localidad de Gooleness, a unos 70 kms de Londres, donde viven- con 10 años o poco más de convivencia que ha entrado en una rutina de confort cuyas mayores expectativas se cifran en las visitas que hacen a los lugares por donde anduvo un mítico cantante de los 70 y 80, Tucker Crowe, desaparecido como por ensalmo de la escena musical en 1986, tras salir de los urinarios de un club donde se encontraba. Este hecho y un álbum mítico publicado pocos años antes de su retirada ha fabricado en torno a su figura una leyenda que se mantiene viva gracias a una página web que funciona en internet. Creador o  sostenedor principal de la misma es Duncan. Su pareja, Annie, ya está un poquito harta de esto que es lo único que ilusiona a Duncan. Annie nota que le falta algo, Annie desearía tener un hijo. La crisis, pues, está servida.

Andy Warhol, The Velvet Underground, Nico
En contrapunto, la novela nos revela también la vida de Tucker Crowe en USA. La leyenda habla del genio escondido tipo Salinger, que continúa escribiendo canciones y que cualquier día hará una salida sorpresiva para dejar otra genialidad como su álbum 'Juliet'. En ese disco de leyenda que a mí me ha recordado mucho a otro mítico -real en este caso-, el interpretado por la huidiza cantante Nico junto a la banda Velvet Underground creada por Lou Reed y John Cale [leer la reseña en este mismo blog sobre una obra teatral que trata la relación entre Lou Reed y Nico], Tucker Crowe habría poetizado al estilo de Leonard Cohen o Dylan la atracción que sobre él ejerció una bella mujer, Juliet Beatty. Sin embargo, ahora, veinte años más tarde, lo que en realidad existe es un hombre que atiende con amor a su hijo de siete años, Jackson, fruto de su relación con Cat, la mujer que sobrelleva con su trabajo los gastos de ambos. También conocemos retrospectivamente la movidita vida que llevó Tucker hasta que ocurrió el suceso de los urinarios del 86. Contando  a Jackson el músico retirado tiene cinco hijos habidos con cuatro mujeres distintas: Lisa, la madre de Grace; Cat, la de Jackson; Natalie, de Lizzie;  y luego estaría Carrie, madre de los gemelos Jesse y Cooper. Por otra parte sabemos que frente a la imagen de persona desgreñada y antipática que se difunde de él en el chat en el que Duncan participa, Tucker es una persona atildada, padre amantísimo de Jackson, y con esfuerzo ha dejado las drogas y el alcoholismo. Sólo le falta para estar a gusto consigo mismo entablar relación con sus propios hijos, en especial con Grace, a la que en sus 20 años de vida sólo ha visto en dos o tres ocasiones.

La aparición de unas grabaciones desconocidas de Tucker Crowe anteriores a la publicación del álbum mítico de "Juliet" será el movilizador de todo cuánto va a ocurrir. Duncan considera que al ser anteriores muestran al desnudo la gestación del álbum y lo denomina por ello 'Juliet, naked' haciendo en la página web un canto laudatorio de las mismas. Por contra Annie que suele corroborar las apreciaciones de Duncan considera que son malas canciones y mala música la ahí contenida, razón por la que su relación con Duncan se tambalea aún más. Ella quiere ser ella misma y no puede por menos que colocar su opinión crítica en el chat de la página. Contra todo pronóstico, y desde el otro lado del Atlántico, Tucker Crowe le contesta ratificando sus opiniones. Comienza así una relación epistolar entre ambos que ocasionará la crisis definitiva de la pareja Duncan-Annie que venía languideciendo desde hacía tiempo y más cuando el tonto de Duncan le dice a Annie que ha conocido a otra mujer, Gina, una profe de su centro.

Rose Byrne, Ethan Hawke, Chris O'dowd
No conviene decir nada más, pues la idea de este blog, o sea, la mía propia, es fundamentalmente animar a la lectura, y no tanto mostrar el armazón estilístico y/o constructivo del relato. En esta línea de animar a leer la novela he de poner el acento en el indudable humor que circula por la misma. Son muchos los momentos en que se visibiliza provocando una sonrisa casi siempre de tipo crítico. Es un humor nada superficial que denuncia situaciones cotidianas: el machismo presente en el seno de muchas parejas que anula la opiniones de la mujer aunque ésta tenga con frecuencia más razón que el hombre; el provincianismo visible en la localidad de Gooleness que ha decidido hacer una exposición sobre los sucesos de 1964 y todos quieren aportar su granito de arena con elementos inutiles e insospechados como, por ejemplo, el ojo de un tiburón que murió varado en sus costas; también son de gran comicidad esos dos personajes, Gav y Barnessy, que bailan break y acuden los sábados a los clubes de Gooleness a ver si logran cazar alguna aventura sexual; el propio director del Museo, Terry, es un personaje patéticamente cómico; igual en patetismo y comicidad es Malcolm, el compañero de trabajo en el museo de Annie.

En el lado americano también el humor tiene claras manifestaciones: el sabihondo niño Jackson; el personaje de Juliet mitificado por los croweólogos de la que en seguida se descubre su penosa autenticidad; el chico que en San Francisco está de guardia ante la casa de Juliet es por su frikismo portador de comicidad; el personaje de Farmer John Tucker -Fucker- es quizás sobre quien el novelista deposita más rasgos de humor; los títulos de los ficticios temas musicales compuestos por Tucker Crowe y el juego que realiza con otros reales del panorama musical busca también provocar hilaridad, sí bien al no estar yo inmerso en ese ámbito gran parte de la misma se me escapa. Y así.

Los personajes están bien diseñados teniendo todos entidad por si mismos. Quizás sean algunas mujeres de Tucker las que queden algo más diluidas o aparezcan algo desvanecidas por su papel secundario en la trama. Pero Annie o su amiga Ros, o Duncan, incluso Gina, el apaño que Duncan se busca para sobrevivir al ser expulsado de la casa de Annie, etc. tienen clara personalidad y desarrollo. El niño Jackson es antológico, la hija de Tucker , Lizzie, también...

Pero si hay algo que me gusta de ésta y otras novelas semejantes es la importancia contextualizadora y caracterizadora que el autor da a la música  citada en ella. Tengo la costumbre de ir tomando nota de los títulos de los temas y de los nombres de los cantantes y grupos que allí se nombran para luego crearme la playlist de la novela leída. La de "Juliet, desnuda" me satisface plenamente. Es esta que coloco a continuación. Disfrutadla como yo la disfruto.


Nick Hornby y el Cine
Pierce Brossnan, Pascal Chaumeil, procrastinar
Antes de finalizar quisiera decir que conocí esta novela publicada en 2009 gracias a la película de mismo título dirigida por Jesse Peretz que a finales de diciembre de 2018 se estrenó en España. Precisamente fue la lectura de la crítica del film que en distintos medios de prensa hizo Carlos Boyero lo que despertó mi interés por la literatura de Hornby. Boyero hablaba con admiración -no es habitual en él elogiar nada ni a nadie con desmesura- del novelista inglés y también de las adaptaciones hechas al cine de sus narraciones. Además de ésta, hay versión cinematográfica de otras obras suyas como "Alta fidelidad", "Un niño grande", "Fuera de juego", o "Mejor otro día" dirigidas respectivamente por Stephen Frears, Chris Weitz y Paul Weitz, Davie Evans, y Pascal Chaumeil

 A raíz de leer la opinión Carlos Boyero me propuse ver la película "Juliet, desnuda" o alguna de las otras adaptaciones, algo que hasta el momento aún no he conseguido realizar. Sí, en cambio, he efectuado la lectura de la novela protagonista de esta reseña. Y como he dejado dicho en el inicio a mí esta novela de Hornby me ha entretenido mucho. Seguro que no es la única suya que lea.

23 jun. 2019

Patricio Pron y Edurne Portela. Dos novelistas en plena producción. "Mañana tendremos otros nombres" y "Formas de estar lejos"

22 comentarios:
Muchas de ellas iban a tener niños en los próximos años -pensó-, pero parecían creer que la maternidad era una forma de la pérdida: estaban diciéndole adiós a la que Ella había sido y a lo que habían sido desde que habían empezado a ser amigas, comprendió.” (“Mañana tendremos otros nombres”, pág. 225).
"No había una sombra de duda en su decisión, pero sí una gran tristeza, la conciencia de que todo eso que estaba viviendo era absurdo e injusto. Mientras ella estaba a punto de acabar con esa vida potencial -es una puta alubia, se recordaba-, Isa lleva varios años intentando quedarse embarazada sin resultados, Natalia, tras un embarazo muy complicado, dio a luz a un bebé sietemesino muerto. Y ahí estaba ella, delante de esa pastilla, sola, absolutamente sola, lejos de su madre, qué pensaría si lo supiera, de Garbiñe, de Natalia, de Isa." (“Formas de estar lejos”, pág. 207)

Acabo de dar fin a "Formas de estar lejos" de Edurne Portela, novela que me ha sorprendido muy favorablemente. La tenía desde hacía unas semanas algo olvidada sobre mi mesa. Digo sólo algo olvidada porque la verdad es que no ha pasado tanto tiempo desde el pasado 23 de abril, Día del Libro, en que la adquirí junto a "Mañana tendremos otros nombres" de Patricio Pron. Conocí ambos títulos a través de los suplementos culturales de los periódicos nacionales que leo asiduamente. Me llegó noticia de la novela de Pron por un artículo aparecido en "La esfera de papel" (suplemento de  'El Mundo') del 14 de abril de 2019 titulado "En la distopía del sexo". En él aparecía citado este título, junto a "Sudor" del chileno Alberto Fuguet, como ejemplos de distopías actuales en las que se viene a plantear si es posible la disolución de la trinidad placer sexual, anhelo romántico y función reproductiva. Por su parte fijó mi atención sobre el libro de Edurne Portela la reseña que de la misma apareciera el 1 de abril en "Babelia" (suplemento cultural de 'El País?).

Fue el artículo firmado por Luis Alemany en "La Esfera de papel" el que me llevó primero a la novela de Pron y luego como por ósmosis recordé la reseña de Carlos Pardo en "Babelia" y me puse con la de Edurne Portela. Son novelas muy distintas en el estilo pero cercanas en el asunto que ambas plantean: el amor, el sexo, la pareja y su disolución. Cada historia tiene su contexto: una transcurre en Madrid con nombres impersonales -Él, Ella- para sus personajes protagonistas recién ingresados ambos en los 40 años,  sin hijos aunque con el deseo de tenerlos por parte de Ella que ve cómo se escapa esa posibilidad; la otra, sucede en dos pequeñas localidades USA, Northville y Southville. Alicia, la protagonista llegó becada a la universidad de la primera ciudad desde su Euskadi natal, recién titulada en Literatura por la Universidad de Salamanca. Allí en Estados Unidos mantendrá una profunda relación durante 14 años con Matty, de ascendencia polaca, que trabaja como analista financiero en entidades bancarias.

Premio Alfaguara de Novela 2019, Mañana tendremos otros nombres, Formas de estar lejos

En los dos relatos las parejas se ven abocadas a la disolución a pesar de que la relación en apariencia era confortable y placentera. Confortable porque incluso había amor en ellos, aunque ya no pasional sino más bien rutinario; placentera porque el sexo era bien acogido y recibido por todos ellos. Sin embargo la tranquilidad de pareja en que están instalados se quiebra. Muchas cosas intervienen en esta fractura y no es menor la de tener o no tener hijos. En Pron la rutina en la pareja y la idea de que hay que salir de ella aprovechando las oportunidades para relaciones sexuales que ofrecen aplicaciones como  Gindr o Tinder, la perturbadora fantasía de que la gestación es como ver colonizado el cuerpo por un invasor que crece y se nutre en su interior, asi como la presión laboral que no entiende de maternidad son factores importantes ... Mientras que en "Mañana tendremos otros nombres" es Él el más renuente a la paternidad, en Portela, sin embargo, es ella, Alicia, la que se niega a ser madre mientras que él, Matty, sí que desearía tener hijos.

En ambos relatos la escritura es utilizada como terapia y forma de conocimiento. Alicia de "Formas de estar lejos" escribe un diario y cuando la pareja entra en crisis definitivamente las cuartillas y folios que rellena aunque luego los destruya le sirven para reencontrase consigo misma; en "Mañana tendremos otros nombres" Él está pensando escribir sobre la problemática identitaria que están viviendo El y Ella ("Él siempre había pensado en la identidad como un punto de llegada, nunca como uno de partida, y pensó que tal vez tendría que escribir sobre ello en alguna ocasión, como hacía siempre que trataba de entender algo.”, pág. 263)

tecnología y sexo, nuevas formas de relación, tinder, grindr, badoo
En ambos relatos los dos autores dan entrada a un sinfín de asuntos muy actuales, en mi opinión quizás demasiados. Los inserta mejor en la trama principal Edurne Portela que Patricio Pron. Éste convierte parte de su novela en un repaso de todo lo que sucede en nuestra sociedad: los becarios, los empleos precarios, la inmigración, la homosexualidad, la gentrificación, los niños y el absurdo impuesto por sus padres con celebraciones de todo tipo, la anulación del uno por el otro en la pareja, las relaciones de poder -incluso erótico- dentro de la empresa, las drogas, el absurdo del urbanita deseoso de una vida rural que no conoce y cuando la conoce le repele, los ninis algecireños, los embarazos en adolescentes, los micromachismos ("a pesar de que era M. la que había pedido la cuenta, el empleado del restaurante se la entregó a Él, cuya solvencia era escasa pero a ojos de quien los había atendido debía de estar garantizada por su condición de hombre.", pág. 208), la crisis de librerías en contraste con el aumento de los índices de lectura, el fin de la modernidad ("Antes del mediodía ya se habían llevado todo y en la fachada de la antigua librería sólo había un cartel informando que el local estaba disponible: si no estaba equivocado, pondrían allí, en breve, una tienda de ropa o -más probablemente- un retaurante de cadena, el tipo de negocio que encarnaba como ningún otro en qué se había convertido el consumo cultural de la mayor parte de personas.", pág. 237). Y por si esto fuera poco Pron hace gala de su conocimiento de anécdotas, chistes, ocurrencias populares y cosas así. Tal acumulación me parece más demérito que otra cosa pues pienso que quizás el escritor lo haga para engordar la obra, para dotarla de cierta densidad compartida con sus lectores… (ej. Los nombres de los niños y el efectivo Qwerty, los antidepresivos que toman los humanos y el efecto que tiene sobre la desaparición de percas y salmonetes, etc.)

En "Formas de estar lejos" también hay abundancia de asuntos importantes hoy pero, como ya he dicho, mucho mejor incardinados en el relato: la vida de una joven en el País Vasco y la inevitable presencia de ETA en ese ámbito que le requiere posicionarse; la homosexualidad presente en Adam, el hermano de Matty, en Mike, la pareja de éste, y en algún compañero de Alicia; la maternidad no deseada; el aborto; la violencia en el seno de la pareja; la compleja relación con las familias; el machismo; el alzheimer; la necesidad de respirar por parte de Alicia; el amor; ... En Portela hay un peso mayor de la violencia machista desde su gestación ('Primeras señales') hasta su materialización e incluso después en el angustioso temor -terror, más bien, habría que denominarlo- a que ésta vuelva a producirse y sea mayor de lo que en realidad, por fortuna, fue.

 La historia que narra Portela es más dura pues en ella la violencia, la intransigencia, el machismo congénito están presentes, mientras que en Pron la historia se queda más que nada en una temporal falta de sintonía en la pareja que, seguro, volverá a la placidez abandonada tras una leve -¡no tan leve!, pero no voy aquí a desvelar más cosas- rectificación vital. "Formas de estar lejos" presenta la imperceptible gestación de la anulación del uno por el otro. Una anulación patente en pequeñas cosas -se suele decir que cuestiones sin importancia, pero no hay tal cosa-: tú no tienes ningún sentido de la orientación, le suele decir Matty a Alicia y ella, lenta e imperceptiblemente, va asumiendo su inferioridad en esto y en muchos otros aspectos de la cotidianeidad. Es la asunción de la insignificancia personal, manifestación clara de maltrato psicológico. En la novela de Portela el maltrato camina más por esta vía que por la física, aunque también.

Violencia de género, machismo, feminismo
La vida de Alicia y Matty en Estados Unidos le sirve a la escritora para mostrar opiniones sobre el american way of life: el fuerte conservadurismo presente en algunas de las fraternidades y sororidades (residencias de estudiantes para chicos las primeras y para chicas las segundas) puesto de manifiesto con motiuvo de la campaña presidencial de Obama (Obama llega a la presidencia de USA en agosto de 2008); el respeto escaso en algunos por la orientación sexual (la identidad sexual de Adam, el hermano de Matty, es mal aceptada por éste y por Pete, el otro hermano); la descripción del comportamiento externo de la clase pudiente con quiénes consideran inferiores ("El resto la saludó con esa amabilidad distante que Alicia relacionaba con ciertas actitudes de las clases pudientes, cuando mantienen la compostura ante alguien de clase inferior que invade su espacio porque señalarlo les haría quedar mal, pero que ponen cara de estar oliendo mierda.", pág. 137); los abusos sexuales que en las fiestas universitarias americanas en las que se producen excesos de todo tipo sufren ciertas jóvenes que luego no los denuncian por vergüenza, así como los abusos sexuales en el ámbito docente como el realizado por el profesor Gareth Dolan, compañero de departamento de Alicia, sobre la joven estudiante Carla que se pierde en el silencio asumido por todos ("En la universidad los escándalos estallan en silencio", pág 173)... Y junto a estas muestras de la vida americana tambien me ha parecido ver alguno que otro tópico muy asentado entre nosotros como el de considerar estúpidos a los norteamericanos y calificar a USA de "país de borregos"

La estructura adoptada en cada una de estas novelas es diferente. Patricio Pron organiza el contenido de su novela en 7 extensos capítulos formados por diversas secuencias. Los siete capítulos vienen titulados con referencias temporales que aluden a la duración de lo que se narra en su interior: una semana, seis minutos, cinco sños, siete meses... Edurne Portela, por su parte, dispone la narración en dos apartados titulado cada uno de ellos con el nombre de la ciudad donde ejerce su profesión de docente universitaria, Southville y Northville. Cada una de estas dos partes está constituída a su vez por 15 y 20 capítulos respectivamente, intitulado cada uno de ellos de manera distinta. Además la novela se completa con un Prólogo y un Epílogo de tres capítulos cada uno. La duración de la acción en esta segunda novela es de quince años frente a los cinco y siete meses de la de Pron. En cuanto a la figura del narrador, en "Mañana tendremos otros nombres" quien cuenta es externo a lo narrado aunque se implica muchas veces en lo presentado a través del estilo indirecto libre, mientras que en "Formas de estar lejos" el narrador es partícipe de la historia narrada, -unas veces Alicia, otras Matty- en algunos capítulos, aunque también, mayoritariamente, hay un narrador objetivo externo.

Característica común a ambas narraciones es la sensación de relatos cortos autoconclusivos que en muchísimas ocasiones transmiten algunas de las secuencias de la novela de Pron y/o de los capítulos en la de Portela. Quizás la sensación sea aún mayor en el caso de la segunda que ya en en el título de cada uno de los capítulos avanza el asunto que en su interior se presenta: tema del aborto (cap. 'Provida'), la violación dentro de la pareja (cap. '¿Qué habrías hecho tú en mi lugar?'), la violencia machista en el entorno doméstico (cap. 'Un agujero en la pared'), el deterioro de la relación ('Calzoncillos sucios'), etc.

En Pron también es perceptible esta sensación de relato completo en algunas de sus secuencias. Así por ejemplo el asunto del amor (la vida en pareja, la atracción entre mujeres en Ella; la relación a tres cuando F. le dice a Ella que su novio, que practicaba sexo con una mujer algo mayor que ellos, se había enamorado de ella [pág 170]); el del sexo (las citas a través de apps de citas); el de la sociedad (el trabajo y su proyección en él); el de la maternidad (ocupación interior de un parásito como en ciertas especies animales, pág. 160); el cuestionamiento de la verdad cuando se evoca el recuerdo de algo y se comprueba el mismo con alguna prueba documental que destroza lo recordado (vid. pag,. 166); el de la amistad y el sexo, su relación: ¿Acaba el sexo con la amistad?  El se acuesta por vez primera con su amiga y editora M., luego lo harán más veces pero M tras ello ya no será la de antes.

Los títulos
El de "Mañana tendremos otros nombres" aparece claramente expresado al finalizar el relato. Durante el mismo los protagonistas son personajes sin rostro, sin identidad, seres que están en el mundo como tantos otros pero sin un proyecto vital concreto. De ahí su anonimia, su falta de definida personalidad, que el escritor simboliza en las denominaciones con que los identifica: El, Ella, M., D., F., etc.

"Formas de estar lejos" tiene un sentido doble e incluso triple. Por un lado alude a la distancia geográfica existente entre España (Pais Vasco, Salamanca...) y los Estados Unidos, pero sobre todo a la distancia entre individuos a pesar de que éstos convivan juntos e incluso duerman en el mismo lecho. Al final del relato Alicia se siente aislada por la inmensa nevada que ha caído y dice que también "La nieve es una forma de estar lejos" (pág 231: )

Los autores
Patricio Pron es un escritor y crítico literario argentino nacido en Rosario en 1975. Escribe colaboraciones para "Babelia" en España y también para la revista hispano-mexicana en "Letras Libres". Es licenciado en Comunicación Social por la universidad de Rosario (Argentina) y doctor en Filología Románica por la universidad de Georgia Augusta de Göttingen (Alemania). Desde 2008 reside en Madrid.
violencia machista, micromachismos, distopías sexuales

Literariamente ha escrito fundamentalmente relatos cortos con los que ha obtenido varios premios y han sido traducidos a muchos idiomas. En novela antes de la aquí reseñada ha escrito tres: una novela filosófica, "El comienzo de la primavera" (2008), otra dedicada a la generación de sus padres y las vicisitudes políticas por las que hubieron de pasar, "El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia" (2011), y una tercera que trata sobre los escritores fascistas del medio siglo, "No derrames tus lágrimas por nadie que no viva en estas calles" (2016).

Edurne Portela  nace en Santurze (Vizcaya) en 1974. Se licencia en Historia en la Universidad de Navarra. Su vida profesional y académica la ha desarrollado en Estados Unidos donde realizó un Máster (Maestría los llaman por allí) en Literaturas Hispánicas y se doctoró en Literatura Española y Latinoamericana en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (Carolina del Norte); luego se trasladó al College of Arts and Sciences de la Universidad de Lehigh (Pensilvania) donde durante trece años (2003 a 2016) fue docente y gestora académica. En 2016 vuelve a España y se dedica por completo a la escritura. Estas actividades y vicisitudes profesionales se reflejan debidamente en la novela leída.

Como escritora tiene obras de investigación académica en forma de artículos y ensayos entre los que destacan "Displaced Memories: 'The Poetics of Trauma in Argentine Women Writers'" (2009) y "El eco de los disparos: cultura y memoria de la violencia" (2016) en el que reivindica el papel de la cultura para dirimir el pasado de violencia en Euskadi.
Como novelista su primera obra se publicó en 2017, "Mejor la ausencia", galardonada con el Premio 2018 al mejor libro del año de ficción del Gremio de librerías de Madrid. La aquí reseñada es su segunda entrada en el género de la narrativa.

18 jun. 2019

Resultado del Sorteo "El pecado (Hispania, siglo IV)" de Alberto Gómez Vaquero

13 comentarios:
Carpe Noctem, editoriales, Alberto Gómez Vaquero, "El pecado"

Como ya anuncié en el post de ayer donde aparecían los participantes en el Sorteo con los números que les correspondían, hoy 18 de junio es el día en que, según las Bases, corresponde hacer el Sorteo utilizando el 'Generador de números aleatorios verdaderos' de la página web de Random.org.


Realizado el Sorteo, la suerte ha correspondido al número 59. Comprobado el listado que ayer coloqué en este blog, dicho número se encuentra en el intervalo 56 - 60 de Paloma (buscapina7).

 ¡¡Felicidades, Paloma!!

Tus datos postales donde deseas que la editorial Carpe Noctem te remita el libro enviámelos cuanto antes (según las bases dentro de las 48 horas próximas). De no hacerlo, procederé a realizar de nuevo el Sorteo.

Muchas gracias a todos por vuestra participación y deseo que a la afortunada la novela de Alberto Gómez Vaquero le guste y entretenga. Ya nos dirás, Paloma.

17 jun. 2019

Participantes en el Sorteo de "El pecado" de Alberto Gómez Vaquero

4 comentarios:

Finalizado el plazo para participar en el Sorteo y vistos los puntos alcanzados por cada uno de los participantes, los números con los que cada uno de vosotros concurrís al Sorteo que realizaré mañana día 18 son los siguientes. 

Nombre o Nick
(dirección del blog)
Puntos logrados
Nros con los que participas   en el Sorteo
Carmen CG (millibrosenmibiblioteca)
16
1 -16
Margari (mislecturasymascositas)
14
17 - 30
Ful Navalon (1000yunlibros)
8
31 - 38
Conxita (enredando con las letras)
10
39 - 50
Mary Luz
6
51 - 55
Paloma (buscapina7)
5
56 - 60
Sara Mañero
5
61 - 65
Justo
6
66 - 71
Susana (soyunfueyunsera)
6
72 - 77
Lupe
6
78 - 83
Francisco Moroz (abrazodelibro)
6
84 - 89
Sonia Sánchez Romero
10
90 - 99
Juan Maíllo (elblogdemaillo)
10
100 - 109
Juan
6
110 - 115
Mallirubi  (mallirubi)
8
116 - 123

Si observáis algún error, carencia, falta, o lo que sea, decídmelo hoy mismo o a lo sumo mañana hasta las 14:00 horas pues el Sorteo lo realizaré por la tarde a eso de las 19:00.

¡¡Suerte a todos!!
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