El blog de Juan Carlos
29 may 2026
Música que me gusta. Una explicación
22 may 2026
"Distancia de fuga", segunda novela de Cristina Araújo Gámir
«La distancia de fuga, pensó, es la distancia a la que un animal te tolera, y no se mide en longitud sino en riesgo. Hay cuerpos errantes que se desplazan a miles de kilómetros y resulta que pueden chocar. Calculan sus arcos, sus desplazamientos. Otros cuerpos cercanos no se cruzan ni por asomo. Depende de su dirección, de tantos factores. Hay un margen de error. Son datos que Theo apunta en sus notas. Al lado de una cita de Kierkegaard, que para eso es el filósofo de la angustia: “la resignación es la forma de decirle sí al sufrimiento y hallar de ese modo una paz paradójica"»
He disfrutado mucho leyendo la segunda novela escrita por Cristina Araújo Gámir. Leo y oigo a mi alrededor críticas acerca del excesivo número de páginas (casi 500) que tiene Distancia de fuga, pero confieso que a mí tal cosa no me ha supuesto impedimento alguno para una lectura gozosa, disfrutona. Es más, ese medio millar de páginas me ha servido para sumergirme en la buena literatura de esta madrileña que se dio a conocer literariamente con Mira a esa chica hará cosa de cuatro años, novela que se alzó con el Premio Tusquets de novela 2022 (tengo reseña hecha de ella en este blog).Distancia de fuga presenta una relación romántica actual, muy creíble, entre dos jóvenes que se quieren, pero a quienes las circunstancias van a mantener lo suficientemente separados como para no poder hacer realidad un proyecto de vida en común. Serán dos magníficos amigos que se verán y se relacionarán esporádicamente, pero que siempre estarán atentos a las vidas de uno y otro. Es un amor sincero, romántico y civilizado, lejos de los excesos truculentos en que desgraciadamente desembocan otras relaciones que con mayor frecuencia de la debida son noticia en nuestra actualidad. Frances y Theo son al inicio de la narración dos jóvenes de 17 y 19 años respectivamente que se sienten atraídos y luego durante los nueve años de tiempo que dura la historia relatada se aman, se quieren y sobre todo se respetan. Ambos son muy respetuosos con los proyectos vitales de uno y otro: Ella, actriz cinematográfica muy mediática; él, estudioso de la filosofía de ayer y de hoy. Estos dos posicionamientos y trayectorias profesionales suponen una artificiosa vida de relumbrón, excesos y fiestas para Frances, y una humilde vida de búsqueda de becas para el estudio, estancias en universidades en el extranjero y trabajos de investigación intelectual para Theo.
Lo que más me ha llamado y ha hecho que esas 500 páginas no me hayan parecido excesivas es el magnífico estilo del que da muestras Cristina. Especialmente me refiero a su buen hacer descriptivo en el que las imágenes de todo tipo, en especial la metaforización sinestésica, me han ganado para su causa. ¡Qué belleza tan lograda!
Y en el plano meramente narrativo, la figura del narrador me ha tenido constantemente pendiente de ella. Es un narrador en tercera persona que se diluye hasta casi desaparecer en muchas ocasiones prestando su voz a la de los personajes que en EIL (estilo indirecto libre) o expresando pensamientos a través del monólogo interior se hacen dueños de ella y hacen dudar al lector sobre quién es quien conduce el relato.
- «Arnim estaba de viaje en Lisboa, y lo último que necesitaba ahora mismo era tiempo para llenarlo, de modo que se enfundó el chándal y sus zapatillas Clifton y salió a correr por el Bois de Boulogne. Avancemos entonces seis horas para volver a reencontrarnos con ella, que desparramada en el sofá de su casa, y junto a un cuenco de fresas lavadas, repasaba en la tablet el guión de Juliette.»
- «Después de terminar la licenciatura se tomaron un año sabático.Hubo motivos concretos. Y no sólo concretos, sino de peso, trascendentales, absolutamente justificados e irreprochables. Ya hablaremos de ellos más tarde.
Es un narrador que introspectivamente en su cabeza enjuicia, comenta, y hasta dialoga con los personajes cuya historia y vicisitudes nos está mostrando:
- (Theo) «aceptará, por ejemplo, la oferta de Robin y compartirán ese piso frente a la Opera donde luego Marion se morirá, desencadenando otra serie de eventos, como el cisma entre los hermanos. Aunque, no adelantemos, para eso faltan aún varios años. Y lo que va a ocurrir mucho antes, dentro de nada, en un par de días, es que los chicos [...]»
«Pero, bueno, paciencia. Es cierto que ya habían transcurrido ocho días, y que el mayor avance de Theo con la escritura se limitaba a registrar en una libreta sus notas mentales. Sellaba así un pacto con su conciencia. Porque pensar, compilar, esquematizar, todo eso, también es escribir, ¿verdad, Theo?Por último, este narrador objetivo, cercano y muy próximo a los personajes en su forma de hablar, parece a veces omnisciente («Vamos, lo mismito que Frances,[...] pensaría Theo si pensase en Frances, cosa que no está ocurriendo, porque lo que está ocurriendo es que Cecilia [...]»); pero, en verdad no sabe más que ellos, sino que camina junto a ellos y duda como ellos («al final de la calle, las luces de un restaurante se activan. Por el tipo de toldos debe de ser italiano.»).
Pues no señor.»
Otro dato importante en el aspecto formal es la organización de la trama a base de saltos temporales hacia adelante (prolepsis) y hacia atrás (analepsis) que indudablemente contribuyen a mantener vivo el interés del lector. La historia, considerada linealmente, se desarrolla como he dicho anteriormente durante 9 años, desde 2010 a 2019 con un punto cenital o central que sucede en 2014-2015, momento de la muerte de Marion, la madre de Frances y de su hermano Robin. Estos nueve años los distribuye la novelista en 33 capítulos que se desarrollan en fechas no ordenadas cronológicamente y en tres espacios diferentes: Lombardía (Italia), Frankfurt y París
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✔«El piso callado. Un silencio de claustro. La habitación en penumbra. Pero un derrame de luz en el suelo que la persiana no para y que es prematura y avainillada. Theo dice: está en su cuarto, mientras deja las llaves sobre la mesa. Y la violencia acústica del metal rompe en añicos el aire.»
✔«Sella los labios. ¿Entonces, Frances? ¿Entonces? Entonces todo. La última franja de cielo oleosa, la vegetación hinchada y pulposa como un palpitar de perfumes oscuros y verdes, de piélago y musgo, y césped regado, polen pegado, y frutos abiertos, influorescencias, y humedad ambiental, nervaduras, y savia espesa de pistilos de punta, y cada brote que nace y engorda y revienta en el interior de la tierra, pero también hacia afuera de ella, en tallos duros, botánicos, tiesos y largos, con bulbos y glándulas y saliva, y la exudación animal agarrada a los troncos del bosque, y un chorreo hormonal al caudal de la sangre, el sudor ensuciando los muslos, y después fibra a fibra el vestido, y entre el vestido y la piel, sin oxigenarse, envasada al vacío, tan tenso, tan cerca, que no le da la cárcel torácica para respirar, y Frances se enrosca una hebra de pelo, tira de ella, como si nada, aprieta los dientes y piensa.Dios.Porque sabe.Que él la mira a su vez.Que se quiere acercar.Pero cuándo.»
14 may 2026
"Abril o nunca", novela de Juan Gómez Bárcena
«Lo único que puedo deciros es que la repetición es importante. Que extinguir los deseos es importante. Que estar desnudos de tu opinión e incluso desnudos de nosotros mismos es importante. Que el silencio es importante. Solo puedo repetiros lo que decía Miguel de Molinos: que hay tres maneras de silencio, el silencio de palabras, el silencio de deseos y el silencio de pensamiento. Todos ellos son importantes. Así que callad mucho, desead poco y pensad nada. Y repetid, repetid, repetid.»
- El héroe de Duranza (2002): Premio Nacional de Narrativa Juvenil Rúa Nova
- Premio de Relato José Hierro (2003)
- Doctrina de los ciclos (2007): Premio de Poesía José Hierro
- Ensayos de realidad (2008): Finalista del XII Premio Mario Vargas Llosa NH de Libro de Relatos.
- Los que duermen (2012): Su primer libro de relatos fue galardonado con el Premio Tormenta al Mejor Autor Revelación.
- El cielo de Lima (2014): Obtuvo el Premio Ojo Crítico de Narrativa 2014 y el Premio Ciudad de Alcalá de Narrativa 2015.
- Kanada (2017): Galardonada con el Premio Ciudad de Santander 2017 y el Premio Cálamo Otra Mirada 2017. También fue finalista del Premio Internacional Tigre Juan.
- Ni siquiera los muertos (2020): Finalista del premio concedido por el gremio de Libreros de Madrid
- Lo demás es aire (2023): Ganadora del Premio Ciutat de Barcelona de Literatura.
«Quieren que los dejemos en paz de una vez, piensa y pensará Daniel, que nos ocupemos de nuestros asuntos, pero no perdonan el momento en que los padres tienen efectivamente asuntos donde ellos no caben. Quieren que dejemos de mirarlos, pero que esa interrupción no sea verdadera.»
«Cuando no está jugando a They are Billions o contemplando Benidorm desde la terraza, Daniel está leyendo a John1.419. Leyendo, también, a Johanness Schneider. Escribiéndole incluso. Porque de un tiempo a esta parte, Schneider y él intercambian mensajes. Hasta ahora, Daniel nunca había sentido deseos de participar en ninguno de los hilos de #diversintime.»
Este juego entre lo real y lo deseable, pero imposible, lo estructura el novelista de manera circular en seis partes; tanto la primera como la sexta se titulan igual: «ABRIL». Es una especie de retorno al pasado -¡imposible e irrealizable, ya lo sabemos!- y una superación de la etapa de dolor que Daniel ha vivido a lo largo de esas cuatro partes, una por cada una de las estaciones. A partir de ahora, imaginamos, será ya otra cosa. O quizás no. Ya se verá.
«Pueblecitos blancos discurriendo al otro lado del cristal. Un camino de terracería que desemboca en un poste eléctrico derribado —es aquí; ¿aquí?; bueno, no exactamente aquí, todavía hay que caminar un poco—. Polvo amarillo, rocas grises, gafas de sol oscuras protegiendo los ojos castaños de Natalia —¿falta mucho?; ya no queda nada—. Ahí, centellando a lo lejos, la cinta azul del mar»
- Fuerte culturalismo, tanto de prestigio como propio de la cultura pop:
«Recordad lo que dice Ibn Arabi: Hay que aniquilar nuestra propia alma. Recordad lo que dice el Pseudo Dionisio: Quien nada sabe, está por encima de toda inteligencia. Y sobre todo, recordad lo que dice el Maestro Yoda: Hacedlo o no lo hagáis, pero no lo intentéis."
- Citaciones. Intertextos como los que aparecen en la cita anterior se encuentran por doquier en la novela. A veces la combinación de citas cultas y populares llegan a incluir con clara intención humorística al mismísimo narrador, en la cita siguiente el locutor es el tal John1419:
«Olvidad esta promesa y todo lo demás. Y sobre todo repetid, repetid, repetid. Intentadlo otra vez. Fracasad de nuevo. Fracasad mejor (Eso lo dijo Samuel Beckett en 'Rumbo a peor').Yo solo puedo enseñaros la puerta, pero vosotros tendréis que cruzarla (Eso lo dijo Morfeo en 'Matrix'). Nos veremos en el pasado, folks (Eso lo digo yo).»
- Alegorización. El videojuego They Are Billions aparece utilizado con clara intención metafórica. En dicho juego aparecen 'snipers' (francotiradores). Para Daniel, que gusta de ir superando las distintas ventanas del juego, el mismo es una auténtica alegoría de su propia situación: los snipers es su voluntad; la ciudad es su fe; los zombis son los recuerdos, fragmentos de realidad que «tienden a destruir la belleza de nuestras teorías»...
- Gusto por las etimologías. A Daniel -e imagino que también a Juan Gómez Bárcena, licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, en Historia y también en Filosofía- le encanta la filología. En su constante reflexión mental muchas veces para aclararse a sí mismo indaga en el sentido primero de las palabras que utiliza. Así la expresión «echar de menos» la relaciona con el gallego «achar menos (hallar menos). Es decir "hallar la ausencia"»; la palabra «añorar» sabe que proviene «del catalán enyorar, y esta del latín ignorare. "Ignorar, no saber."». Pero quizás es la palabra «Recordar» la que más le sobresalta, aquella que más quiere condenar a su desaparición, incluso aunque esta acción equivalga a llevarse por delante a Natalia cuando ésta ante su silencio le escriba pidiéndole verse para poder hablar de los buenos momentos pasados juntos:
«Buenos recuerdos. Recordar, recuerda Daniel: del latín recordarí: re ("de nuevo") y cordis ("corazón"). Volver a pasar por el corazón.»
- «Si el pasado enseña algo es que no enseña nada»
- «Daniel ha aprendido lo que todos los demás ignoran: que el tiempo no siempre va hacia adelante, sino que puede invertir los pasos, como los cangrejos que Teresa y él vieron en la Cala de los Amarillos. Que el tiempo de algunos hombres no es un río, sino una ciénaga inmóvil. Un bloque de hielo.»
- «La memoria quiere convencernos de que hubo un tiempo en que fuimos felices, pero también lo bastante idiotas como para no darnos cuenta. No es así, claro. Si en efecto no nos dábamos cuenta es por la sencilla razón de que no éramos felices en absoluto: solo lo creemos para explicarnos por qué no somos felices ahora.»
«El tiempo de las tartas congeladas. El tiempo de las profundidades del mar [...]. El tiempo de los sueños [...]. El tiempo de los muertos.»).
9 may 2026
"La extraña desaparición de Esme Lennox" de Maggie O'Farrell. Y Agradecimiento
«La niña es sorprendente para ella. Es una maravilla. De toda su familia, ella y Kitty y Hugo y todos los otros niños y sus padres, de todos ellos, sólo queda esta niña. Es la única. Todos han quedado reducidos a esta chica de pelo oscuro sentada en la arena, que no tiene ni idea de que sus manos y sus ojos y el gesto de la cabeza y la caída de su pelo pertenecen a la madre de Esme. Sólo somos recipientes a través de los que pasan las identidades, decide la anciana. Somos rasgos prestados, gestos, hábitos, que luego transmitimos a otra persona. Nada es nuestro. Venimos a este mundo como anagramas de nuestros antecesores.»
He leído con sumo gusto esta novela de Maggie O'Farrell. De la escritora irlandesa ya había leído Hamnet (2020), que me encantó y El retrato de casada (2022) que también me gustó, aunque quizás algo menos que la imaginación sobre ese malhadado hijo del bardo inglés y la supuesta creación de la tragedia "Hamlet" como homenaje póstumo del padre al inocente desaparecido. Ambas novelas la autora las situaba en pleno Renacimiento europeo.Es por lo dicho antes que quería leer algo diferente de esta novelista. Llegó a mis manos La extraña desaparición de Esme Lennox y con ella la oportunidad de leer una ficción que se situara fuera de lo que suponía yo la zona de confort de la O'Farrell. Se desarrolla este relato en plena época contemporánea, o sea, próxima a la fecha de su publicación en 2006. Estamos en Edimburgo y asistimos a la extraña historia de la poco o nada explicada en su día desaparición de Esme Lennox, ocurrida hace nada menos que 61 años
En un intermitente y desordenado ir del hoy al ayer por medio de los recuerdos de la anciana que es Esme Lennox, su sobrina nieta, Iris, conocerá la historia de su familia. Sabrá de su madre Sadie y sobre todo de su abuela Kitty, la hermana de Esme. Un hombre, que en principio estaba destinado por la familia a casarse con Kitty, será el causante de todo lo que le ocurre a Euphemia (Esme) Lennox. Una personalidad muy fuerte la de Esme y un régimen muy estricto por parte de sus padres son los responsables de que durante tantísimos años esta mujer desapareciera de la circulación. Será su sobrina nieta quien enfrentándose a todos y por humanidad la recoja y sea conocedora de la historia oculta de toda su familia. Han pasado más de sesenta años, pero no se ha olvidado el daño recibido.
[Iris lee] «el antiguo formulario de admisión de Esme con los dedos. "Edad: 16 —es lo primero que lee. Luego—: Insiste en dejarse el pelo largo." Iris lee todo el documento, de principio a fin, y luego lo relee. Termina así: "Los padres declaran haberla encontrado bailando delante de un espejo, vestida con la ropa de su madre."»
29 abr 2026
James Baldwin: "Ve y dilo en la montaña" (2ª 1/2 del A pares L: Dos autores, dos novelas, dos tertulias)
«Erraban por siempre por el valle; y golpeaban por siempre la roca; y las aguas manaban, perpetuamente, en el desierto perpetuo. Clamaban por siempre al Señor, y alzaban por siempre la vista, y eran por siempre abatidos, y Él por siempre los alzaba. No, el fuego no podía dañarlos, y sí, las fauces del león fueron aplacadas; la serpiente no era su señora, la tumba no era su lugar de reposo, la tierra no era su hogar. Job era testigo de todos ellos, y Abraham era su padre, Moisés había elegido sufrir con ellos y no deleitarse en el pecado durante años. Sadrac, Mesac y Abdenego habían pasado antes que ellos por el fuego, y David había cantado su dolor, y Jeremías había llorado por ellos.»
«Distinguió el perfil de Nueva York. No supo por qué, pero brotó en él un júbilo y una sensación de poder, y subió la cuesta a todo correr como si fuera un motor, o un loco, dispuesto a tirarse de cabeza sobre la ciudad que resplandecía ante él. [...]Al llegar a la cima se detuvo [...] se sintió como un gigante capaz de arrasar la ciudad con su furia; se sintió como un tirano capaz de aplastar la ciudad con el pie; se sintió como un conquistador largo tiempo esperado [...]Entonces se acordó de su padre y su madre, y de todos los brazos extendidos para retenerlo, para salvarlo de esa ciudad en la que, según decían, su alma hallaría la perdición.»
«Yo, John, vi una ciudad, en lo alto y en medio del aire, esperando, esperando, esperando en lo alto»
«¿Lo ves? –añadió ahora su padre–. Han sido los blancos, algunos de esos blancos que tan bien te caen, los que han intentado rebanarle el pescuezo a tu hermano.»
«Y se fijó en Elisha, un joven que seguía al Señor; un sacerdote de la Orden de Melquisedec al que se le había concedido el poder de vencer la muerte y el Infierno. El Señor lo había elevado, lo había transformado, y lo había situado en la senda luminosa. ¿En qué pensaba Elisha cuando llegaba la noche y se quedaba solo donde nadie podía verlo, donde ninguna lengua podía dar cuenta de él, excepto la lengua de las trompetas de Dios? ¿Cómo eran sus pensamientos, su cama, su cuerpo vil? ¿Cómo eran sus sueños?»
«Sí –dijo Florence, acercándose a la ventana– los hombres se mueren, eso es verdad. Y somos las mujeres las que nos quedamos, como dice la Biblia, y los lloramos. Los hombres mueren, para ellos se acaba todo, pero nosotras tenemos que seguir viviendo e intentar olvidar lo que nos han hecho. Ay, Señor.»
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| James_Baldwin (foto de Allan_Warren) |
«John destacaba en los estudios aunque, a diferencia de Elisha, no en matemáticas ni en baloncesto, y se decía que le aguardaba un Gran Futuro. Podría llegar a ser un Gran Guía de Los Suyos. A John no le interesaban mucho los suyos, pero la expresión tantas veces repetida aparecía en su mente como una gran puerta de latón, que se le abría para darle paso a un mundo en el que la gente no vivía en la oscuridad de la casa de su padre [...] En este mundo John, que según decía su padre era feo, que siempre era el chico más bajo de la clase, y que no tenía amigos, se volvía de inmediato guapo, alto y popular.[...]Su padre siempre había dicho que el rostro de John era el rostro del Demonio..., ¿y acaso no había algo -en el arco de la ceja, en el modo en que su pelo áspero le formaba una uve en la frente- que confirmaba las palabras de su padre?»
22 abr 2026
Dos autores, dos novelas, dos tertulias (A pares L, 1ª 1/2): "Comerás flores" de Lucía Solla Sobral
«He fallado. Soy imbécil. ¿Cómo me pudo pasar esto a mí? ¿Por qué yo no lo vi? Sé que tú te estabas dando cuenta. ¿De qué me sirvieron todas esas charlas, los debates y los libros? Fui a la universidad, hice un máster, tengo trabajo y una hermana activista.»
Una primera novela de una escritora nacida en Marín, Pontevedra, en 1989. Con el título Comerás flores Lucía Solla Sobral se alzó con el Premio Ojo Crítico de narrativa 2025. Es una novela escrita con mucha frescura y naturalidad que trata el tema del enamoramiento romántico, de las trampas que pueden encontrarse en él. La protagonista es Marina, una joven de 24 años que se enamora perdidamente de un hombre de unos 45 que fácilmente podría ser su padre; concretamente este hombre, Jaime, tiene una hija, Jimena, de la misma edad que Marina, algo que a ella incomoda y que es un handicap importante para que la relación llegue a buen puerto.
«—No sé, tía, parece un padre en vez de tu novio. —Cortó la pizza en cuatro y la repartió en dos platos—. Un padre chungo.»
15 abr 2026
"Una casa sola", novela de Selva Almada
«Abrí los ojos a una mañana que presentaba poca novedad. El aguaribay florecido ardía de abejas. Las gallinas escarbaban el suelo buscando lombrices. Una pollita joven desenterró un cordón de zapatilla y armó tal alboroto que las otras la persiguieron para robarle el botín. La Miní apareció entre los pastos; tan blanca y con las costillas marcadas, la galga, que si no fuera la pura luz del día, diría que no era un perro sino el ánima de un perro. Arrastraba un lagarto overo y el olor a sangre atrajo a sus cachorros. Pero la capitana rancha sola: les tiró unos tarascones y comió triturando cuero, huesos, carne, hasta hartarse. Después se echó a la sombra del tala y dejó que los hijos se prendieran a las tetas»
Llegué a la última y magnífica novela de la argentina Selva Almada vía Leonardo Padura y la espectacular reseña que de la obra publicó el mes pasado en Babelia - El País. Esta vez la lectura la he realizado en un soporte distinto al habitual, la he realizado escuchándola. No suelo practicar esta modalidad de lectura, pero resulta que al bajar en préstamo la obra en eBiblio no me di cuenta de que el formato era audio. Bueno, en fin, me dije, no es la primera vez que escucho una novela en lugar de leerla, así que admití el préstamo. Y lo admití entre otros motivos porque la novela Una casa sola de Selva Almada está solicitadísima. Yo mismo tuve que esperar cerca de dos meses para que mi petición fuera atendida. Así que lo tenía claro, esta vez iba a escuchar en vez de leer. Y así lo he hecho.«Sigo en pie como esas viejas muy viejas: de pura empecinada no más [...] Vista desde arriba, ya nadie podría distinguirme».
«El aire tibio se perfuma de pomeas. Nadie viene ya, ni siquiera la Tata. Sigo en píe, sola, desde que se fueron los Lucero.»
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| (fotografía tomada de Babelia-El País del 12/3/2026) |
Final
- Las alarás cavando sus túneles en la madera
- La madrugada se llenó de olor a sangre y calostros
- Despelote de estrellas en la noche. La luna poniendo a parir a las bestias del monte.
- ¡Pucha, que eres arisca!
- Pavor de las madres a la muerte blanca
- Olor a bicho enojado y corrupto
- El gurí chico creció como un chucho guacho
- El patrón a Lucero le pagaba de a puchitos







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