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27 jun 2019

Nick Hornby: "Juliet, desnuda"

12 comentarios:
La novela de Nick Hornby, “Juliet, desnuda”, objeto de esta reseña, es el libro que en junio hemos comentado en la Tertulia “más que palabras...” en la que desde hace 10 años –justo los que tiene la misma desde su fundación- participo junto a un grupo de amigos y compañeros de profesión. Desde ya, inicio de este post sobre la novela, os invito a pasar por el blog de la Tertulia y leer la Crónica del pasado 24 de junio, día en que además de comentar la obra de Hornby homenajeamos a García Lorca en el 100º aniversario de su llegada a la Residencia de Estudiantes y nos homenajeamos a nosotros mismos por estos 10 años de amigables encuentros tertulianos.

Feelgood, literatura de humor, frikismo, mitos musicales

A mí esta novela del escritor británico Nick Hornby (17 de abril de 1957, Redhill, Surrey, Gran Bretaña) me ha entretenido mucho. Tiene un humor típicamente inglés: ese humor fino, que parece que no dice nada pero que disecciona la sociedad críticamente con precisión de cirujano. Es la primera novela que he leído del novelista aunque creo que no será la última. Es una novela amable que considero podría incluirse dentro del subgrupo de las novelas feelgood [sobre esta subclase narrativa consultar esta reseña] por el buen rollito que transmite.

En esta narración entramos en el interior de una pareja sin hijos -él, Duncan Mitchell, profesor de Lengua en un instituto; ella, Annie, trabajadora en el Museo de la pequeña localidad de Gooleness, a unos 70 kms de Londres, donde viven- con 10 años o poco más de convivencia que ha entrado en una rutina de confort cuyas mayores expectativas se cifran en las visitas que hacen a los lugares por donde anduvo un mítico cantante de los 70 y 80, Tucker Crowe, desaparecido como por ensalmo de la escena musical en 1986, tras salir de los urinarios de un club donde se encontraba. Este hecho y un álbum mítico publicado pocos años antes de su retirada ha fabricado en torno a su figura una leyenda que se mantiene viva gracias a una página web que funciona en internet. Creador o  sostenedor principal de la misma es Duncan. Su pareja, Annie, ya está un poquito harta de esto que es lo único que ilusiona a Duncan. Annie nota que le falta algo, Annie desearía tener un hijo. La crisis, pues, está servida.

Andy Warhol, The Velvet Underground, Nico
En contrapunto, la novela nos revela también la vida de Tucker Crowe en USA. La leyenda habla del genio escondido tipo Salinger, que continúa escribiendo canciones y que cualquier día hará una salida sorpresiva para dejar otra genialidad como su álbum 'Juliet'. En ese disco de leyenda que a mí me ha recordado mucho a otro mítico -real en este caso-, el interpretado por la huidiza cantante Nico junto a la banda Velvet Underground creada por Lou Reed y John Cale [leer la reseña en este mismo blog sobre una obra teatral que trata la relación entre Lou Reed y Nico], Tucker Crowe habría poetizado al estilo de Leonard Cohen o Dylan la atracción que sobre él ejerció una bella mujer, Juliet Beatty. Sin embargo, ahora, veinte años más tarde, lo que en realidad existe es un hombre que atiende con amor a su hijo de siete años, Jackson, fruto de su relación con Cat, la mujer que sobrelleva con su trabajo los gastos de ambos. También conocemos retrospectivamente la movidita vida que llevó Tucker hasta que ocurrió el suceso de los urinarios del 86. Contando  a Jackson el músico retirado tiene cinco hijos habidos con cuatro mujeres distintas: Lisa, la madre de Grace; Cat, la de Jackson; Natalie, de Lizzie;  y luego estaría Carrie, madre de los gemelos Jesse y Cooper. Por otra parte sabemos que frente a la imagen de persona desgreñada y antipática que se difunde de él en el chat en el que Duncan participa, Tucker es una persona atildada, padre amantísimo de Jackson, y con esfuerzo ha dejado las drogas y el alcoholismo. Sólo le falta para estar a gusto consigo mismo entablar relación con sus propios hijos, en especial con Grace, a la que en sus 20 años de vida sólo ha visto en dos o tres ocasiones.

La aparición de unas grabaciones desconocidas de Tucker Crowe anteriores a la publicación del álbum mítico de "Juliet" será el movilizador de todo cuánto va a ocurrir. Duncan considera que al ser anteriores muestran al desnudo la gestación del álbum y lo denomina por ello 'Juliet, naked' haciendo en la página web un canto laudatorio de las mismas. Por contra Annie que suele corroborar las apreciaciones de Duncan considera que son malas canciones y mala música la ahí contenida, razón por la que su relación con Duncan se tambalea aún más. Ella quiere ser ella misma y no puede por menos que colocar su opinión crítica en el chat de la página. Contra todo pronóstico, y desde el otro lado del Atlántico, Tucker Crowe le contesta ratificando sus opiniones. Comienza así una relación epistolar entre ambos que ocasionará la crisis definitiva de la pareja Duncan-Annie que venía languideciendo desde hacía tiempo y más cuando el tonto de Duncan le dice a Annie que ha conocido a otra mujer, Gina, una profe de su centro.

Rose Byrne, Ethan Hawke, Chris O'dowd
No conviene decir nada más, pues la idea de este blog, o sea, la mía propia, es fundamentalmente animar a la lectura, y no tanto mostrar el armazón estilístico y/o constructivo del relato. En esta línea de animar a leer la novela he de poner el acento en el indudable humor que circula por la misma. Son muchos los momentos en que se visibiliza provocando una sonrisa casi siempre de tipo crítico. Es un humor nada superficial que denuncia situaciones cotidianas: el machismo presente en el seno de muchas parejas que anula la opiniones de la mujer aunque ésta tenga con frecuencia más razón que el hombre; el provincianismo visible en la localidad de Gooleness que ha decidido hacer una exposición sobre los sucesos de 1964 y todos quieren aportar su granito de arena con elementos inutiles e insospechados como, por ejemplo, el ojo de un tiburón que murió varado en sus costas; también son de gran comicidad esos dos personajes, Gav y Barnessy, que bailan break y acuden los sábados a los clubes de Gooleness a ver si logran cazar alguna aventura sexual; el propio director del Museo, Terry, es un personaje patéticamente cómico; igual en patetismo y comicidad es Malcolm, el compañero de trabajo en el museo de Annie.

En el lado americano también el humor tiene claras manifestaciones: el sabihondo niño Jackson; el personaje de Juliet mitificado por los croweólogos de la que en seguida se descubre su penosa autenticidad; el chico que en San Francisco está de guardia ante la casa de Juliet es por su frikismo portador de comicidad; el personaje de Farmer John Tucker -Fucker- es quizás sobre quien el novelista deposita más rasgos de humor; los títulos de los ficticios temas musicales compuestos por Tucker Crowe y el juego que realiza con otros reales del panorama musical busca también provocar hilaridad, sí bien al no estar yo inmerso en ese ámbito gran parte de la misma se me escapa. Y así.

Los personajes están bien diseñados teniendo todos entidad por si mismos. Quizás sean algunas mujeres de Tucker las que queden algo más diluidas o aparezcan algo desvanecidas por su papel secundario en la trama. Pero Annie o su amiga Ros, o Duncan, incluso Gina, el apaño que Duncan se busca para sobrevivir al ser expulsado de la casa de Annie, etc. tienen clara personalidad y desarrollo. El niño Jackson es antológico, la hija de Tucker , Lizzie, también...

Pero si hay algo que me gusta de ésta y otras novelas semejantes es la importancia contextualizadora y caracterizadora que el autor da a la música  citada en ella. Tengo la costumbre de ir tomando nota de los títulos de los temas y de los nombres de los cantantes y grupos que allí se nombran para luego crearme la playlist de la novela leída. La de "Juliet, desnuda" me satisface plenamente. Es esta que coloco a continuación. Disfrutadla como yo la disfruto.


Nick Hornby y el Cine
Pierce Brossnan, Pascal Chaumeil, procrastinar
Antes de finalizar quisiera decir que conocí esta novela publicada en 2009 gracias a la película de mismo título dirigida por Jesse Peretz que a finales de diciembre de 2018 se estrenó en España. Precisamente fue la lectura de la crítica del film que en distintos medios de prensa hizo Carlos Boyero lo que despertó mi interés por la literatura de Hornby. Boyero hablaba con admiración -no es habitual en él elogiar nada ni a nadie con desmesura- del novelista inglés y también de las adaptaciones hechas al cine de sus narraciones. Además de ésta, hay versión cinematográfica de otras obras suyas como "Alta fidelidad", "Un niño grande", "Fuera de juego", o "Mejor otro día" dirigidas respectivamente por Stephen Frears, Chris Weitz y Paul Weitz, Davie Evans, y Pascal Chaumeil

 A raíz de leer la opinión Carlos Boyero me propuse ver la película "Juliet, desnuda" o alguna de las otras adaptaciones, algo que hasta el momento aún no he conseguido realizar. Sí, en cambio, he efectuado la lectura de la novela protagonista de esta reseña. Y como he dejado dicho en el inicio a mí esta novela de Hornby me ha entretenido mucho. Seguro que no es la única suya que lea.

31 mar 2016

"Brooklyn", dirigida por John Crowley

11 comentarios:
Saoirse Ronan
Con las vacaciones de Semana Santa por medio, las lecturas finalizadas y en espera de ser reseñadas, los viajes, las series televisivas de interés, las pelis vistas en los cines, etc..., el caso es que la reseña que desde que la vi pensaba hacer sobre esta estupenda adaptación cinematográfica de la novela del irlandés Colm Tóibín, de idéntico título, se me había quedado enmarañada en el rincón del olvido. 

Los estrenos van a tal velocidad y la duración de los mismos en Sala es tan escasa que esta película a un mes vista de su estreno a finales de febrero parece ya una antigualla. Es por ello que me he pensado mucho si hacer o no una entrada sobre la misma. Al final me ha podido la emoción que sentí durante su visionado y que -siempre con humildad, ¡eh!- si logro transmitírsela a alguien que no la haya visto y provocarle el deseo de hacerlo, me daré por más que satisfecho.

Sinopsis
La historia es humana por demás. Una joven irlandesa, Eilis Lacey (Saoirse Ronan) empujada por su única hermana, Rose (Fiona Glascott), decide en los años 50 del pasado siglo emigrar a USA. Marchará a New York y se instalará en Brooklyn donde ya existe una amplia comunidad irlandesa organizada en su gran mayoría en torno a la iglesia católica. El Padre Flood (Jim Broadbent), un sacerdote irlandés de Nueva York, le proporciona alojamiento en una casa de huéspedes donde viven otras emigrantes irlandesas con las que en seguida entabla amistad, y le da trabajo como empleada en unos grandes almacenes; además, Eilis, por las noches, asistirá a clases de contabilidad.
La nostalgia de su pequeña localidad de origen y de su familia, su madre viuda Mary (Jane Brennan) y su hermana Rose, se le pasará cuando en el baile del Círculo de Inmigrantes Irlandeses conozca a Tony Fiorello (Emory Cohen) un chico italiano de familia humilde del que se enamorará. A partir de este momento comienza a sentirse a gusto en New York, pero por un gravísimo problema familiar deberá volver a su pueblo irlandés de origen. Al volver se verá inmersa en su antigua y añorada existencia y deberá de elegir entre ésta y su nueva e independiente vida en Brooklyn.

Comentario
Podría resumir mi comentario en una sola palabra,"Emoción", y en los positivos sentimientos generados en mi interior por ella. No recordaba ninguna película durante la que en tantos momentos la emoción me hubiese embargado. Creo que estoy envejeciendo a gran velocidad pues durante la proyección fueron múltiples los instantes en que mis ojos se pusieron vidriosos. Siendo lo anterior seguramente verdad, creo que gran parte del mérito de esta transmisión de emoción recae en la magnífica actuación de los actores, en especial de Saoirse Ronan, cuyo dulcísimo rostro comunica a la perfección el estado de desvalimiento en que cualquiera puede encontrase cuando está lejos de quienes hasta un momento antes le arropaban con su cariño; y de igual modo cuando conoce a Tony vemos cómo Eilis cambia radicalmente y ya no es esa débil criatura que añora a mamá sino una nujer enamorada que comienza a vislumbrar una nueva vida de la que ella puede ser protagonista principal. Y lo mejor de todo está en que su magnífico actuar nos hará dudar hasta el final sobre qué elegirá: Irlanda o Brooklyn.

A su alrededor unos magníficos actores que encarnan a unos personajes muy convincentes: los que viven en Brooklyn (el Padre Flood, Tony Fiorello y su simpática familia italiana, las compañeras de pensión...) y los que reencuentra en su pueblo irlandés, en especial su pretendiente Jim Farrell (Domhnall Gleeson).



Nada de lo anterior sería suficiente si no se apoyase en la magnífica historia escrita por Colm Tóibin y también -esto es muy importante- en el magnífico guión que Nick Hornby realiza a partir del texto de la novela. Creo que el mérito de la ternura, verismo y emoción que transcienden del film recae en Hornby quien por esta película fue nominado al Oscar por mejor guión adaptado, y que ya venía siendo guionista de éxito (nominado en 2009 al Oscar por mejor guión original de la película "Una educación" dirigida por Lone Scherfig). Por lo demás la historia de esta emigrante irlandesa la monta su director, John Crowley, de una manera tradicional: estructura lineal, sin saltos temporales ni acciones coincidentes; quizás sea por esto por lo que la crítica especializada la despacha con una nota de 3'5 sobre 5. Yo, en el fondo, pienso que Crowley presenta de manera tradicional, -¡pero bellísima!- , una historia, de amor y decisión personal, también muy tradicional, pero no por ello menos hermosa. ¿Puede haber mejor adecuación contenido - continente si ambos alcanzan el nivel adecuado de perfección? Creo que no, desde luego, aunque también es cierto que cinematográficamente no se puede decir que "Brooklyn" rompa ningún molde.

De Colm Toibin [¡¡perdón, perdón, perdón!!] no he leído nada aún, pero me prometo a mí mismo y me comprometo públicamente a que leeré algo suyo, y no tarde. La historia que presenta aquí es, diría yo, muy irlandesa. Y digo esto porque en novelas y películas escritas por irlandeses o que cuentan historias protagonizadas por ellos aparece un modo de estar que en "Brooklyn" he querido reconocer. Consiste este "irish way" en ser ellos mismos pese a estar lejos o pasar por dificultades, y también en no arredrarse ante las dificultades y ser unos echados p'alante capaces de vencer los problemas que se les vengan encima. pero sobre todo, sobre todo, por mostrar unos sinceros sentimientos de amor, de amistad y bonhomía -¡y esto es algo que en "Brooklyn" se ve a la perfección!-  que cualquiera que visite este verde país podrá experimentar en cuanto entre en un pub y pida una pinta de cerveza; rápidamente comprobará cómo educadamente algunos parroquianos se interesan por él y entablan amena conversación; esto que, creo, no es fácil de transmitir, Tóibín lo logra.


"Brooklyn", la novela en que se basa el film, apareció en 2009. Es una obra, por lo que podido apreciar en la adaptación cinematográfica, que explora temas comunes en el novelista: descripción de la sociedad irlandesa, vivir en el extranjero, y la preservación de la identidad personal frente a la pérdida. Estos tres aspectos de su literatura son los que se muestran en esta conmovedora película.


Si aún la ponen en alguna sala -acabo de consultar la cartelera y veo que sí, que aún hay cines donde la proyectan- os recomiendo verla. Creo que es una buena apuesta para este próximo fin de semana. ¡Ya me contaréis!