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25 jul 2020

Richard Linklater y Ladj Ly. "¿Dónde estás, Bernardette?" y "Los Miserables" (A pares XI)

15 comentarios:

Repasando las entradas hechas en este blog otros veranos veo que las referidas a películas abundan en estas fechas. ¿Motivo? Pues simplemente escapar de los fuertes calores en la sala refrigerada disfrutando de una interesante historia. Sin lugar a dudas éste es uno de mis placeres veraniegos. Sin embargo (este año parece que todo se ve corregido por una adversativa mayúscula), sin embargo, como digo, este verano está siendo peculiar por culpa de ese enemigo silente e invisible de nombre siniestro: el/la COVID19.

https://bit.ly/3fRwVm4

Primero el confinamiento y luego las fases de desescalada dejaron el disfrute visual para el final de las distintas fases. En mi ciudad natal no fue hasta el pasado viernes 10 de julio que algunas salas decidieron aprovechar el levantamiento de la prohibición y en medio de todo tipo de prevenciones y protocolos de seguridad comenzar a proyectar títulos, algunos relegados varios meses por culpa del susodicho coronavirus. Es el caso de la última película realizada por mi admirado Richard Linklater, "¿Dónde estás, Bernardette?". 


Hasta que muy tímidamente los exhibidores se vayan atreviendo a jugársela dado que los espectadores que acuden son muy pocos por culpa del miedo a los recintos cerrados, yo como tantas otras personas he disfrutado del Cine -y lo sigo haciendo- a través del sucedáneo de la pequeña pantalla. Ayer mismo vi en Movistar una película que me impresionó y me gustó mucho, "Los Miserables" de Ladj Ly, un joven realizador que debutó en Cannes con este film en 2019 cosechando todo un sinfín de distinciones: César a la mejor película, al mejor actor revelación, al mejor montaje, César del público, Premio del Jurado... En España ese mismo año fue distinguida con el Goya a la mejor película extranjera. 

¿Dónde estás, Bernardette?
Comenzaré hablando de la de Richard Linklater, realizador al que admiro y sigo desde hace ya tiempo. Mi enganche con él comenzó en 2013 cuando vi "Antes del anochecer" [leer reseña aquí], tercera entrega de la saga temporal que cada nueve años realiza o, al menos hasta ahora, realizaba sobre la vida de una pareja (la primera fue "Antes del amanecer" en 1995, y "Antes del atardecer" en 2004). Es un muy interesante experimento sobre el paso del tiempo y las relaciones de pareja el que realiza el cineasta en estos tres títulos protagonizados todos ellos por la misma pareja de actores, Julie Delpy y Ethan Hawke, en quienes, además, su edad real coincide aproximadamente con la de los miembros de la pareja ficticia.  

El experimento sobre el efecto destructor del tiempo (cambiante o destructor prácticamente viene a ser lo mismo porque...)  lo plasmó al año siguiente en "Boyhood (momentos de una vida)", un paseo por la niñez y adolescencia en tiempo real a lo largo de 12 años desde los despreocupados 6 años del personaje Mason (Ellan Coltrane) hasta los 18 en que el adolescente descubre o intuye el amor, una vez finalizado el instituto y presto ya a abandonar la casa familiar, camino de la Universidad. El film también lo rodó en tiempo real en sólo 39 jornadas utilizando dos tres días de cada uno de esos doce años. Dos años más tarde, en 2016, realizó una especie de precuela del ciclo "Antes de..." que bien podría considerarse ya iniciada en "Boyhood". Me refiero a "¡¡Todos queremos algo!!", quizás de las películas suyas que he visto aquella en la que la música tiene un mayor  protagonismo [leer reseña aquí]. En ella el personaje, Jake Bradford, llega al campus de la Universidad de Texas para iniciar sus estudios superiores. En cierto sentido este film también pueda verse como secuela de "Movida del 76" escrita y dirigida en 1993 por el mismo Linklater en la que muestra la vida de cinco chicos durante su último año de instituto.

Cate Blanchett, Kristen Wiig, Maria Semple
Como puede verse, pues, los filmes del director estadounidense giran en torno al tema del tiempo, su paso inexorable y destructor. Sin embargo en "¿Dónde estás, Bernardette?" este asunto cumple una función menor sin dejar de ser importante, naturalmente. El film es la adaptación a la gran pantalla de "Where'd You Go, Bernadette" (2012), novela de comedia y ficción de la escritora estadounidense Maria Semple. El éxito popular de este libro fue tal que estuvo durante un año seguido en la lista de best sellers del New York Times. Aunque dirigida por Richard Linklater viendo la cinta se evidencia que él no es el autor de la trama y tampoco del guión; y digo que es evidente porque de todas las películas del director norteamericano que he visto ésta es la que más se aparta de sus asuntos favoritos.

La historia gira en torno a una arquitecta y madre agorafóbica llamada Bernadette Fox (Cate Blanchett), que desaparece antes de emprender un viaje familiar a la Antártida. La historia es narrada por su hija Bee Branch (Emma Nelson), de 15 años. Bee es una excelente estudiante que recuerda a sus padres (Bernadette y Elgie (Billy Crudup) la promesa que le hicieran sobre viajar a la Antártida si sus resultados escolares eran buenos. Y esta vez, milagrosamente, ellos aceptan.  Desde ese momento el personaje huidizo, insociable y antipático de Cate Blanchett no sabe qué hacer para evadirse de este compromiso. Su vecina Audrey (Kristen Wiig), quizás quien más sufre en su relación con ella, será paradójicamente la tabla de salvación de Bernardette. 

Como en otros de sus filmes Linklater aborda el tema de la maternidad y el trastorno que supone para la vida profesional de una mujer. Bernardette era una arquitecta premiada y muy reconocida por sus soluciones e ideas arquitectónicas que tras sus problemas de embarazo y consiguiente maternidad desaparece de la noche a la mañana del panorama profesional. Esta decisión le ocasiona problemas psicológicos y de relación que no sabe superar más que a base de fármacos que ahondan aún más su agorafobia y falta de sociabilidad. Ver cómo se desenvuelve la actriz en este tipo de personaje ya es un dato a favor de la película. El otro sin lugar a dudas sean los preciosos paisajes de la Antártida que paradójicamente pese a la soledad inherente a ellos van a ser la mejor medicina para que Bernardette retorne a la sociabilidad perdida.

Todo el film, como he dicho,  está al servicio de la magnífica actriz que es Cate Blanchett que, sin lugar a dudas, es la sostenedora del mismo. Pero hay otros actores como sobre todo Kristen Wiig que logran añadir a la película ese punto de comedia necesario. Kristen Wiig en el papel de vecina quisquillosa y presidenta de la Asociación de Padres y Madres de la Escuela a la que asisten Bee y su propia hija está fantástica y sin duda alguna es otro de los atractivos del film.

Una película que mezcla debidamente la comedia con el drama y que en mi opinión es una muy buena opción cinematográfica de verano. Nada más, pero también nada menos.

"Los Miserables"
La película de Ladj Ly es muy diferente a la anterior. Aquí estamos ante la ópera prima de un cineasta francés que presenta un producto que se sale del marco afable, ameno y desenfadado, al que últimamente el cine francés nos tiene habituados. No, aquí no estamos ante una historia amable para nada. Ladj Ly es un ciudadano francés de padres malienses nacido en 1978 que antes de dirigir este su primer largometraje había realizado documentales, cortometrajes y había actuado en películas de otros directores como Romain Gavras.

La trama cuenta lo siguiente: el policía Stéphane (Damien Bonnard) se une a las brigadas anticriminales del distrito parisino de Montfermei, donde conoce a sus compañeros Chris (Alexis Manenti) y Gwada (Djebril Zonga). Ambos le muestran las enormes tensiones que existen entre los distintos grupos organizados cuyo único objetivo es hacerse con el control de la zona. Pronto conocemos la distinta manera de entender la profesión y función policial por parte de cada uno de ellos: Chris bordea el mundo de los delincuentes empleando sus mismos métodos intimidatorios y violentos; Stéphane es un policial fiel a la legalidad y a los derechos de los ciudadanos; por su parte, Gwada es un superviviente que se mueve entre esas dos aguas quizás por su propio origen étnico y cultural.

Cine francés actual, negros en Francia, Convivencia étnica
Además del mundo de los adultos representado por parte de la ley en estos tres policías y por parte del mundo delicuencial en miembros más o menos cualificados de las distintas facciones que pululan por el barrio (musulmanes, africanos, y europeos) está el mundo de la chavalería que, aparentemente ajenos al mundo de sus mayores, actúan como correos y ayudantes de éstos, aunque también como lo que son, niños que juegan  al fútbol o al basket con sus amigos y amigas o que disfrutan de las tecnologías como los drones para, como diversión pícara, espiar a las chicas en sus casas. Precisamente será una grabación accidental hecha por uno de estos chicos con su dron la que va a desatar en el barrio una vorágine inesperada pero muy comprensible tras lo visto en el film.

La película tiene mucho de documental pero sabe ligar ambos géneros realizando un auténtico docudrama que ilustra la realidad valiéndose de la ficción. La actuación de todos es magnífica. Me ha gustado mucho la de los chicos en especial la de dos de ellos: Issa Perica en el papel de sí mismo, Issa; y Al-Hassan Ly en el papel de Buzz el niño que juega y graba con su dron cuanto sucede en su calle. La dureza de la vida de estos chicos junto a la alegría innata a los mismos es uno de los grandes activos del film. Desde luego, siempre se dice, la esperanza de futuro reside en los niños, pero ¿podemos estar satisfechos con lo que se nos avecina de seguir así?

Ladj Ly ha dicho que lo que ha pretendido mostrar con su película es la existencia en Francia de dos o más realidades superpuestas que siempre están a punto de estallar. ¿Hay solución? No sé. Visto lo visto en este largometraje no puedo pronunciarme. Sólo me quedo con la excelente producción que es. Magnífica. Merece ser vista sin duda alguna. Para mí ha representado la reconciliación con el Cine francés del que tanta comedia tonta o falsamente profunda tipo algunas de Daniel Auteuil, Audrey Tautou, Omar Sy y otros me habían expulsado. 

17 jul 2016

Richard Linklater: "Todos queremos algo"

6 comentarios:
Desde que en 2013 viera "Antes del anochecer" [leer reseña de ella aquí], el cine de Richard Linklater me atrapó completamente. Tras ella vi las anteriores dos entregas de su trilogía "Antes de..." sobre el amor romántico: "Antes del atardecer" (2004) y "Antes del amanecer " (1995), separadas cada una de ellas, como es marca de la casa en él, por los nueve añitos de rigor tanto en la ficción como en el mundo real, de manera que si en la primera los personajes tienen 18 años y se conocen en Viena, durante la segunda los vemos conviviendo felizmente con 27 años y en la tercera asistimos a la crisis de pareja nueve años más tarde, o sea, con 36. La pareja de actores protagonista de toda la trilogía, Ethan Hawke y Julie Delpy, lógicamente dan credibilidad a lo que el paso del tiempo provoca en la ficción

Más tarde, prácticamente hace nada, vi su celebrada "Boyhood" (2014), ese paseo por la adolescencia en tiempo real a lo largo de 12 años. En 39 días de rodaje desde 2002 a 20013, Linklater hace un recorrido desde los despreocupados seis años del personaje Mason (Ellar Coltrane) hasta los 18 años en que el adolescente descubre o intuye el amor en el momento en que finalizado el instituto se dispone a marchar a la universidad el próximo curso.

¡¡Todos queremos algo!!
La película que he visto este fin de semana muestra la llegada de Jake Bradford (Blake Jenner) y otros novatos como él: Beuter (Will Brittain), Plummer (Temple Baker),  etc. al campus de la Universidad estatal de Texas. Allí son alojados en unas denominadas "Casas del beisbol" ocupadas ya por otros jugadores veteranos  -Glenn McReynolds (Tuler Hoechlin ), Roper (Ryan Guzman), Finnegans (Glenn Powell)...- que reciben a los nuevos, unos con calculada hostilidad -McReynolds y Roper- con la pretensión de 'curtirlos' en esta nueva etapa vital que están a punto de inaugurar; y otros -Finnegans especialmente- con afecto haciéndoles comprender que las novatadas no son más que un rito inciático sin más: "Todos nos turnamos para vacilar. Sólo tienes que aceptar tu vacile y pasarlo al siguiente".

Es un viernes y el curso comienza el lunes siguiente a las 9 de la mañana. Durante estos tres días Jake y el resto de componentes del equipo de beisbol universitario al que pertenecen gracias a la beca que les permite estudiar allí se conocerán, de divertirán y se propondrán especialmente conocer chicas. Para ello organizarán una fiesta en una de las casas, acudirán a discotecas de música disco (estamos en los años 80) y cuando no consiguen sus propósitos decidirán ir a establecimientos de música country que aunque no es su preferida piensan que quizás las chicas amantes del rodeo sean más receptivas que las de la disco. En su afán por ligar llegarán a acudir hasta a una fiesta organizada por estudiantes de arte dramático que frente a ellos, jugadores de beisbol, son algo así como el agua y el aceite. Sin embargo Jake y Beverly (Zoey Deutch), novata como él y estudiante de primero de danza y arte dramático, parecen sentirse atraídos e inician una relación que tiene visos de prosperar.
Everybody Wants Some!!
La película se considera que es una secuela de la que escribiera y dirigiera en 1993, Movida del 76 (Dazed and confused). Mientras en "Movida del 76", película que no he visto, el asunto gira en torno a un grupo de chicos del último curso de instituto que vive, ilusionado, la culminación de una etapa y el tránsito hacia otra superior, la Universidad, en ésta vemos a un grupo de chicos de primer año universitario que sigue con sus tonterías de instituto (su manera burda de acercarse a las chicas, la bebida, la fiesta, las drogas... y su comportamiento en general) pero a quienes a lo largo de las dos horas de proyección vemos pasar de ese sentido grupal inicial a un comportamiento más adulto, más individualista. Las relaciones con las chicas las vemos evolucionar del puro "pillar" estilo saga "American Pie" o "Porky's" a la atracción amorosa. El personaje de Jake que se siente a gusto con sus amigos del beisbol, va a conocer algo muy nuevo y muy interesante cuando Beverly, la chica que le gusta, le invite a participar en la representación de "Alicia en el país de las maravillas" que ella y sus compañeros de artes escénicas están realizando en una fiesta. Algo ha estallado dentro de él.

A subrayar este asunto de iniciación, de cambio, de comienzo de algo nuevo contribuye la música que Linklater ha elegido para la película. Es una música que a mí en líneas generales me ha encantado que incluye temas rockeros, de música country texana, canciones discoteras de los ochenta, pero también ya algunos temas punk. Mientras que los muchachotes que más que otra cosa son 'el equipo de beisbol' se identifican al inicio con el rock y el sonido disco, a lo largo del film ablandan su intransigencia musical aceptando acercarse a escuchar y bailar country, y hasta acudir a un concierto de música punk. Pero mientras están oyendo esta, para ellos, nueva tendencia musical se miran entre sí y se preguntan qué coños pintan ellos allí. Sienten que ese tiempo, el que representa el punk, ya no es el suyo, vamos, que los años no pasan en balde.


En este post incorporo cinco temas musicales de la película que a mí siempre me han gustado. Estos y el resto de la banda sonora de "Todos queremos algo" se pueden escuchar pasándose por la página de "Música que me gusta escuchar". Estoy convencido de que os gustarán pues prácticamente todos ellos se han convertido en clásicos de la música popular.

Otra característica de este film muy en la línea de su director es la delgada línea que separa la historia de la realidad. Linklater declara que es un film bastante autobiográfico:
"Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que estar en la universidad fue un momento divertido, no sólo en lo personal, también fue un momento cultural interesante. Todavía era el final de los años 70. Lo que conocemos como los "años 80" realmente no empiezan hasta el 82 0 el 83".
Se refiere el director y guionista con estas palabras a que aún no se había instalado la percepción del peligro que suponían el consumo de drogas, el abuso del alcohol, y, además, aún no había estallado el problema del virus del sida.
A este sentido de verismo contribuyen los actores que si no noveles sí que habían tenido poca participación en películas con lo que transmitían sensación de autenticidad. Es más, al igual que en la ficción los doce estudiantes se acaban de conocer, la realidad de los actores al respecto no iba muy a la zaga de ello, pues el director sólo los reunió unas dos semanas antes para darles unas indicaciones sobre los ritmos que debían bailar en la ficción.



Final
Es una verdadera pena que este buen cine sea más que difícil verlo. En Madrid sólo lo proyectan en tres salas de versión original. Se hurta así, de esta manera, a muchas personas la posibilidad de ver realizaciones novedosas e independientes. Demuestra lo anterior que las distribuidoras y muchos exhibidores en su escalafón de prioridades priman el beneficio económico sobre el producto cultural. ¿Es novedoso esto que digo? No, ya lo sabíamos casi todos. Lástima que la situación no cambie.

3 ago 2013

"Antes del anochecer": Cine y Literatura.

2 comentarios:
Este verano he visto Antes del anochecer  [año 2013].Yo no había visto las anteriores dos películas: Antes del amanecer  [año 1995] y Antes del atardecer [año 2004] que junto con ésta forman la trilogía sobre el amor romántico del director estadounidense Richard Linklater. Ni que decir tiene que tras haberla visto me impuse la obligación de ver las dos anteriores, como así hice.
La película me agradó, pese a haberme costado un poco entrar en ella dado el exceso de diálogo que contiene; pero esto que en principio parece defecto es sin embargo una de las características fundamentales de la trilogía. Tanto es así que el film tiene más de obra de teatro que de cualquier otra cosa.
Otra de las señas de identidad de esta película es que mantiene la misma pareja protagonista de las dos anteriores (Celine y Jesse) -normal en una trilogía-; lo que ya no es tan frecuente es que los actores sean también los mismos (Julie Delpy y Ethan Hawke); y mucho menos aún que las tres películas se hayan realizado con una periodicidad exacta de 9 años entre cada una de ellas, como tampoco que la edad real de los actores sea aproximadamente igual que la de los personajes. Esto último es muy interesante pues vemos  -y ésa es una de la intenciones de Richard Linklater- que la evolución del amor a lo largo de veintitantos años también tiene mucho que ver con los cambios personales. Y también que las fronteras realidad-ficción son siempre difusas.
La trilogía puede leerse como el nacimiento del amor -el flechazo- en "Antes del amanecer"; la consolidación del mismo en "Antes del atardecer"; y las dudas, incomprensiones y dificultades que conlleva su mantenimiento en "Antes del anochecer". Los tres films defienden el amor pasión que debe convivir  con las aspiraciones profesionales de ambos -en especial de la mujer- y con los problemas arrastrados de relaciones anteriores (en la segunda y tercera película Jesse, escritor de éxito, tiene un hijo de 5 y 14 años fruto de un matrimonio acaecido ante la falta de señales de Celine tras el primer encuentro amoroso sucedido en Viena). También la convivencia será más difícil habida cuenta la diferencia cultural: Jesse es un norteamericano de Texas, mientras que Celine es una chica parisina muy concienciada con los problemas de la mujer y del deterioro ambiental. Pero, paradójicamente, la utópica feminista  es más inflexible que el práctico norteamericano, el cual siempre cederá y será gracias a él por quien la relación se mantendrá viva.
Se nota una clara evolución entre las tres películas, no sólo a nivel de la historia de amor de la pareja, sino también a nivel cinematográfico. Mientras que en las dos primeras la cámara gira constantemente alrededor de Celine y de Jesse, en "Antes del anochecer", situada en Grecia (las otras dos suceden en Viena y París respectivamente), la cámara deja entrar en su campo otros personajes de distintas edades que dan testimonio de sus respectivas vivencias amorosas. Así vemos a una pareja de jóvenes -al igual que lo fueron ellos- que amándose ahora con furia ya tienen asumido que su amor no durará siempre y en 8 ó 10 años se ven a sí mismos divorciados; vemos a una  pareja de amigos de Celine y Jesse felices viviendo un amor más primitivo, más puramente sexual, sin tanta retórica amorosa; y vemos a dos ancianos viudos recordando él, escritor famoso, y ella, tradicional esposa, los años felicísimos vividos con sus fallecidas parejas a las que  siempre respetaron sus parcelas vitales respectivas, sus roles, y eso les hizo y les hace ahora, al recordarlo, sentirse dichosos. Es, pues, "Antes del anochecer" una película más coral, más redonda.
¿Qué salvará la relación entre los personajes de Julie Delpy y Ethan Hawke? Pues lo que constituye el eje central de los tres relatos: la palabra en forma de diálogo, o sea, la comunicación. Y cuando ésta corre el riesgo de quebrarse, la ficción. Ese es el método empleado en las tres películas por parte de Jesse para evitar que su relación naufrague: cuando Celine no acudió a la cita en Viena, él la vivió y se la justificó a sí mismo en forma de relato, y cuando en "Antes del anochecer" todo parece haberse roto, de nuevo Jesse rescata el amor echando mano de la narración 'vivida' en la que una Celine de 82 años -dice él- se le ha aparecido para decirle que es una pena que..., y Celine acepta escucharla y le pide que le cuente qué es eso que esa viejecita le ha dicho.
La película se completa con un franco humor y una cálida música, aunque en esta tercera entrega no pertenezca a la cosecha de Julie Delpy, algo que sí sucede en “Antes del atardecer” (una muestra de la misma puede escucharse en la página de este blog La música que me gusta escuchar.)
¿Acaba con esta película la historia Celine-Jesse? No sabría decirlo, aunque pudiera ser que sí. Y no lo puedo asegurar porque Linklater finaliza el film con la indefinición y ambigüedad a la que nos tiene acostumbrados. Para descifrar esta incógnita debería haber otra película en la que se nos relatase con palabras lo que no se nos ha dado en imágenes, tal y como sucedió con los finales de las otras dos películas cuyos finales abiertos son desvelados a través del diálogo en las narraciones cinematográficas siguientes.