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11 feb 2025

Recursos inhumanos. Novela de Pierre Lemaitre

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«El sistema desanima, desmotiva y empuja hasta el límite. La sensación por parte de los más débiles de que solo los más fuertes lo consiguen. Los mayores, cada vez más amenazados por la exclusión. Plantea una pregunta: "En 2012, diez millones de viejos ¿son diez millones de excluidos?"»

Pierre Lemaitre, Novela negra francesa, Novelas de la crisis económica
Pierre Lemaitre
 (París, 1951) es uno de mis autores preferidos de novela negra. Como con otros autores he tenido mis épocas de entusiasta enganche con él. Así me ocurrió en 2016 cuando, recién publicadas en España el grueso de las cuatro novelas de su trilogía Verhoeven, leí los cuatro títulos con fruición (Irene, Alex, Rosy & John, y Camille) y de los cuatro dejé constancia en este blog. Como digo en sus respectivas reseñas, llegué hasta el escritor francés a través de la lectura dos años antes de Nos vemos allá arriba, novela que fue objeto de tertulia en el grupo de lectura más que palabras... en diciembre de 2014, tal y como consta en la crónica que de la misma aparece en el blog de dicho grupo tertuliano (leer dicha Crónica aquí). Mi admiración por Lemaitre me ha llevado también a procurar no perderme cuantas adaptaciones cinematográficas de sus escritos existen. Fue así como he visto con gusto en el cine dos películas basadas en obras suyas: Los colores del incendio del director Clovis Cornillac y Nos vemos allá arriba que firma Albert Dupontel. Y ahora mismo ya estoy buscando por ahí la adaptación que se hizo de esta novela que acabo de leer, Recursos inhumanos, a miniserie televisiva. Si la encuentro, la veré y creo que disfrutaré pues las creaciones de Lemaitre siempre me han satisfecho suficientemente.


Sinopsis de la novela 
Alain Delambre, directivo en paro de 57 años, es un hombre humillado tras seis años de desempleo. Así que cuando una prestigiosa compañía lo selecciona como candidato, está dispuesto a traicionar a su mujer, robar a sus propias hijas o pegar a su yerno, sabiendo que, si finalmente es el elegido, todo será perdonado. Pero nada resulta ser como parecía.


Pierre Lemaitre es psicólogo de formación y eso se nota muchísimo en sus novelas, muy especialmente en ésta. El protagonista, Alain Delambre, es un hombre que necesita sentirse útil; por ello acepta empleos muy por debajo de su nivel como el que al inicio de la novela tiene en Mensajerías Farmacéuticas, una empresa de reparto de fármacos. Se levanta a las cuatro de la mañana para a las cinco estar ya en el tajo y comenzar su trabajo de seleccionador de las cajas de fármacos que a lo largo de la mañana los repartidores llevarán a las oficinas de farmacia de París. Su empleo es un miniempleo de unas tres horas diarias de duración. Está bajo las órdenes de Mehmet, su supervisor, de origen turco 
«En Mensajerías Farmacéuticas, donde trabajo, Mehmet es "supervisor", y siguiendo un comportamiento vagamente darwiniano, cuando asciende pasa de inmediato a despreciar a sus antiguos compañeros y a considerarlos meras lombrices.»
El encontronazo ocurrido entre ambos será determinante en el desarrollo de la trama. Lo mejor de este miniempleo es la amistad que Alain hace con dos de los compañeros, Romain, un fracasado estudiante de arte dramático, y Charles, un hombre a quien el alcohol acompaña desde que despierta y al que deberá no pocas cosas a lo largo de la narración.

Alain está completamente enamorado de su esposa Nicole, que trabaja en un Centro de documentación. Sus hijas, Mathilde y Lucie, ya no viven en la casa familiar. Mathilde es profesora de inglés en un colegio y está casada con Gregory a quien Alain no soporta entre otras razones, aparte de por su cursilería, porque trabaja en una empresa de créditos al consumo, empresas que precisamente junto a los bancos son muy responsables de la enorme crisis económica que ha puesto de patitas en la calle a nuestro protagonista; por su parte, Lucie, tras una díscola adolescencia y primera juventud parece ahora haber sentado la cabeza en su trabajo de joven abogada. Para Alain su vida son estas tres mujeres, a las que adora. Por eso cuando desde BLC-Consulting, una empresa de selección de personal a la que escribió por mero hábito de hombre en el paro, le contestaron comunicándole haber sido elegido entre los posibles candidatos para un puesto de adjunto a la dirección de Recursos Humanos de una empresa importante, la alegría del matrimonio no pudo ser mayor. 

Habida cuenta del desagradable incidente ocurrido con el turco Mehmet en Mensajerías Farmacéuticas, Alain pone toda su ilusión en lograr el puesto para el que ha sido preseleccionado. Piensa concurrir al proceso selectivo aun sabiendo que BLC-Consulting de acuerdo con la empresa que ofrece el trabajo ha ideado un juego de rol que simulará un secuestro con rehenes; la finalidad es comprobar in situ las cualidades de los cinco candidatos. Según leía Recursos inhumanos, a mí la novedosa manera de elegir al trabajador me ha recordado muchísimo la obra de teatro de Jordi Galcerán El método Grönholm. Alain  Delambre, sabedor de lo que está en juego, indaga en  la identidad de los otros candidatos e investiga sobre ellos a fin de tener más posibilidades. Obtener toda esta información cuesta dinero; Delambre lo sacará de sus escasos ahorros e incluso de los que su hija y su yerno tenían para comprar un piso. Y nada más conviene decir sobre el desarrollo de la trama que Pierre Lemaitre realiza de esa manera suya tan particular que hace que el lector caiga en sus redes sin posibilidad alguna de dejar el libro hasta no saber qué ocurrirá con este hombre de 57 años en paro, con sus compañeros de Mensajerías Farmacéuticas, con los directivos de BLC-Consulting y la empresa contratadora, con Nicole, con sus hijas... 

La historia se enmarca dentro de la crisis económica de 2008 que sacudió a todo el mundo. Producto de ella fue un enorme crecimiento del paro en los países desarrollados, el frenazo de los créditos bancarios, la subida de las hipotecas, etc. Las jubilaciones anticipadas y el despido de los trabajadores que resultaban más gravosos, los de más edad, fue práctica habitual en las empresas a fin de poder sobrevivir al vendaval económico que se llevó por delante a un buen número de ellas. Estamos, pues, ante una novela muy incardinada en la realidad socioeconómica del momento. El autor confesó en entrevistas concedidas a raíz de la publicación en 2010 de la novela que el libro estaba «inspirado en un hecho real ocurrido en 2005 en France Télévisions Publicité, protagonizado en aquel momento por Philippe Santini, y por cuyo atrevimiento fue condenado por el Tribunal de Casación el 7 de abril de 2010».

La sociedad capitalista, y los actores de la misma son plenamente reconocibles. Las situaciones que la crisis económica produce, en especial el paro,  como tantas otras desagradables que ocurren a nuestro alrededor, parecemos ignorarla, no queremos verla y mucho menos sentirla
«El paro se sabe que existe pero solo afecta a los demás, como el hambre en el mundo, la escasez de vivienda, el sida. Las hemorroides. Para los que no están directamente afectados, el paro es un ruido de fondo.»
http://revistafiatlux.com/entrevista-pierre
-lemaitre-verhoeven-no-volvera/
Lemaitre en este thriller social sabe presentar circunstancias duras debidamente condimentadas con leves dosis de humor, como puede observarse en la cita anterior o en la referida al comportamiento de su jefe Mehmet en Mensajerías Farmacéuticas. Este recurso al humor es característico en el autor y ya lo señalé en las reseñas que hice de las novelas de la serie Verhoeven. También en dichas reseñas dejé constancia del culturalismo que, siempre en dosis muy bien medida, el escritor va dejando caer a lo largo del relato. Así, por ejemplo, en un momento de Recursos inhumanos Alain y su hija Lucie, que están preparando el juicio al que él se ha visto abocado, al despedirse, y tras haber utilizado varias veces la palabra 'batalla' para referirse al juicio, el padre se despide así: «Mañana, en la batalla, piensa en mí». Precisamente este es el título de una importante novela de Javier Marías, autor al que Lemaitre aprecia muchísimo. A veces la alusión culturalista es directa como la que se hace al dramaturgo del clasicismo francés Pierre Corneille: «Mi hija está frente a mí y se debate entre obligaciones incompatibles, un auténtico dilema digno de Corneille: su piso o su padre.»

Además del conocido panorama de crisis económica mundial provocado por las hipotecas subprime en que se inscribe la historia particular de este directivo arrojado al paro hace ya seis años, hay referencias, mucho más concretas, al día a día en que la sociedad en general y los ciudadanos en particular han de ir digiriendo la misma. La digestión se hace difícil conociendo la enorme corrupción de los políticos 
«—Pascal Lombard. Joder. Un antiguo ministro del Interior. Para caerse de culo. Recuerdo bien su cara. Un puro producto de la política corrupta. Bastante talento, un pasado gris, un cinismo a prueba de todo, algunos fiascos históricos que la justicia no ha conseguido desentrañar.»
Pero no sólo hay corrupción en los políticos, los empresarios, en plena crisis económica, miran poco por los trabajadores a los que despiden sin contemplaciones, mientras ellos se enriquecen. Constantemente, la Radio y la Televisión dan noticia de desfalcos empresariales, de ganancias desorbitadas de algunos directivos...
«busco una emisora de radio. Suena France Info. "… John Arnold, un trader de treinta y tres años, ha ganado entre dos mil y dos mil quinientos millones de dólares el año pasado. Le sigue…" La apago. La tierra gira siempre en el mismo sentido y a la misma velocidad.»
Sí, hay mucha denuncia social en esta novela que cabría calificar más de drama social-realista que de novela negra, si bien la intriga, el suspense y los giros inesperados en la trama tan propios del noir existen también en Recursos inhumanos
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Novelas que he leído de Pierre Lemaitre:

5 sept 2018

Sergio Peris-Mencheta versiona y dirige la obra de Stefano Massini "Lehman Trilogy"

12 comentarios:
Stefano Massini, Productora teatral Barco Pirata

El director
Como espectador de teatro conozco a Sergio Peris-Mencheta desde hace ya una pila de años. Guardo en mi memoria sus estupendas actuaciones en obras de teatro clásico en el seno de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y también en compañías no estatales. Actuaciones fantásticas como la que en 2015 hizo en "Enrique VIII y la Cisma de Inglaterra"de Calderón de la Barca en montaje de la CNTC dirigida por Helena Pimenta o el papel de Marco Antonio en "Julio César" de Shakespeare que realizó el año anterior y por el que ganó el premio Ercilla de Teatro.
Su imagen es muy conocida por el público de nuestro país pues ha aparecido en más de quince películas, algunas tan conocidas como "Resident Evil: Ultratumba" de Paul W. S. Anderson, o "Los Borgia" y "El Capitán Trueno y el Santo Grial" dirigidas ambas por Antonio Hernández. También ha hecho papeles importantes en series españolas de televisión como "La zona" (2017), "La catedral del mar" (2018), "El ministerio del tiempo" (2016) o "Isabel" (2012-2014).

En 2011 formó, junto a los también actores Xabier Murúa y Rebeca Ledesma, la productora teatral Barco Pirata que ya ha puesto en pie once espectáculos, algunos tan sonados como "Tempestad" (2013), basada en "La tempestad" de Shakespeare, o "La cocina" (2016) de Arnold Wesker, ambos adaptados y dirigidos por Peris-Mencheta. Es esta productora la responsable de la obra que comento a continuación, así como, según declaraciones del propio director, de "¿Quién es el sr. Schmidt?", la obra de Sébastien Thiéry que el próximo 29 de septiembre se estrenará en el Teatro Romea de Murcia.

Tuve en su momento la oportunidad de ver "Tempestad" y "La cocina" y desde entonces estoy atento a cuantos productos salen de esa factoría teatral dirigida por este actor y director madrileño de 43 años que iba para abogado pero a quien se le inoculó el veneno del teatro al entrar a formar parte en la Universidad Carlos III del grupo teatral universitario de la misma. La última producción estrenada de Barco Pirata es "Lehman Trilogy", actualmente en cartel.

"Lehman Trilogy" de Stefano Massini
Dice Peris-Mencheta en las entrevistas para la promoción de esta función que descubrió la obra hará cosa de tres años dentro del festival Grec. Su autor era un italiano, Stefano Massini, nacido en Florencia en 1975, y la representación en el Grec pese a estar en catalán le dejó abducido por el texto, la historia, y los asuntos de que trataba. Decidió en ese mismo instante versionarla y montarla a su manera, con mucha música.

Así nació la representación que pude ver la última semana de agosto en la sala pequeña (Sala Verde) de los Teatros del Canal en Madrid: Stefano Massini, su autor, la escribió durante 2009-2012; en 2013 fue estrenada en Saint Ettienne (Francia); luego, ya en 2015, el actor y director teatral italiano la estrenó con gran éxito en el Piccolo Teatro de Milán. En 2016 subió a los escenarios de numerosos teatros públicos europeos (Mónaco, Colonia, Dresde, Linz, Lucerna, Hannover) destacando las versiones de Lorent Wanson  en Bruselas con la que ganó el Premio de la Crítica de su país, y la versión española producida por el Grec de Barcelona y dirigida por R. Romei que tuvo gran éxito de crítica y público, y que fue la que Sergio Peris-Mencheta pudo ver y le encendió el deseo de hacer su propia versión.

Opereta, Balada musical, "Lehman Trilogy", Víctor Clavijo, Darío Paso Es "Lehman Trilogy" un recorrido por algo más de 160 años de historia, desde que el primer Lehman procedente de Alemania desembarca en 1855 en el puerto de Nueva York sin otra cosa en su maleta que unos inmensos deseos de abrirse camino en la tierra de las oportunidades, hasta que el 15 de septiembre de 2008 Lehman Brothers anunciara su bancarrota y con ella quedara al descubierto la más grave crisis financiera que ha asolado el mundo durante los últimos años.

Tras el primer Lehman arribarán al puerto de Nueva York sus otros dos hermanos. Mientras que el hermano mayor lo que pretende es abrir un comercio al estilo tradicional, igual que los que su familia judía desde siempre habían tenido en Alemania, el hermano segundo, más visceral, y sobre todo el menor, el más inteligente de los tres, proponen abrir al negocio nuevas perspectivas de negocio que les permita ganar más y de mejor manera dinero que es a lo que -confiesan ellos- han venido a América. Así, de un pequeño negocio en el Sur de América que vendía  productos agrícolas para las haciendas algodoneras, los Lehman pasarán a comprar el algodón en crudo para luego revenderlo a los fabricantes de tejidos norteños. Había nacido una nueva profesión de nombre aún desconocido, había nacido el intermediario. De ser intermediarios de tejidos, tener que transportarlos del punto de origen al de destino, los Lehman que han ido perfeccionando y haciendo evolucionar su negocio pasarán a intermediar entre productores y fabricantes pero sin las obligaciones del transportista, bastaría con negociar sobre el futuro de la inexistente producción adelantando el dinero a los agricultores de manera que cuando el producto ya hubiese nacido ellos mismos lo hiciesen llegar a los fabricantes de tejidos los cuales remitirían a Lehman Brothers el pago que con la debida antelación los hermanos y las empresas del Norte hubiesen acordado. Habían nacido los bancos en sentido moderno, o sea, los que negocian sobre la nada, con elementos materiales aún inexistentes, a quienes lo que les interesa es que el consumo desaforado no pare, porque si se deja de pedalear, la bicicleta se cae, como sucedió durante la crisis del 29, y la última vez hace poco más de diez años.
"Tenemos que lograr que no se compre nunca más por necesidad, sino por instinto. Sólo entonces, caballeros, los bancos seremos inmortales."
 Peris-Mencheta ha montado un espectáculo teatral que subtitula 'Balada para sexteto en tres actos'. Lo del sexteto viene a cuenta de que sólo seis actores (Pepe Lorente, Leo Rivera, Víctor Clavijo, Aitor Beltrán, Darío Paso y Litus Ruiz) dan vida a más de 120 personajes: desde los propios Lehman (hermanos pioneros, hijos, nietos y tal) pasando por productores negros de la América sudista, empresarios blancos del Norte, comerciantes diversos, políticos oportunistas, etc. Todos ellos son importantes porque todos contribuyen a lo que bastantes años más tarde se nos vendrá a todos encima. En este sentido estamos ante una obra coral.

Los 160 años -concretamente 163- de historia se ilustran especialmente a través de la evolución musical. En este punto el músico y actor Litus Ruiz -durante toda la representación pensé que ese actor que tan bien cantaba y tocaba la guitarra debía de ser el músico del programa televisivo de Canal #0 "Late motiv", como así efectivamente es- tiene una función relevante. Además de la música evocadora de los distintos momentos temporales los personajes en ocasiones dejan los parlamentos hablados y pasan a la canción cual si de una zarzuela u opereta se tratara.

Los momentos musicales proporcionan al espectador instantes de descanso y variaciones rítmicas muy necesarias en un espectáculo de larga duración como es éste: tres actos de unos 50' cada uno con dos intermedios de 15 minutos, en total más de tres horas de estancia en el Teatro. Pese a esto la obra no se hace pesada dado el vivo ritmo que el director imprime a la función, el buen hacer de los actores y la adecuación en el vestuario -cambiante como exige el decurso temporal- al tiempo en que sucesivamente nos vamos situando. Sólo el segundo acto titulado 'Padres e hijos' me cansó un poco, pero fue una sensación pasajera dentro del conjunto que transcurre con viveza y bastante humor en el primer acto, 'Los tres hermanos', lo mismo que en el último, 'El inmortal', que cierra el círculo de lo que esta saga familiar fue sembrando desde su llegada a ese paraíso de las oportunidades: América.

Sergio Peris-Mencheta, Litus Ruiz,, Aitor Beltrán, Pepe Lorente

La puesta en escena está muy bien resuelta: Un escenario único y constante con un círculo exterior giratorio que sirve para producir interesantes juegos de movimientos de los actores que aparecen y desaparecen de la vista del espectador pudiendo así mutar de personalidad según las exigencias del guion. Por otra parte la escena se alza en dos niveles de altura con lo que se mejora la movilidad y el ritmo; y para finalizar junto a unos elementos sonoros contundentes aparte de la música en directo creada y/o versionada por Litus Ruiz, se utilizan proyecciones fílmicas para ilustrar aún mejor, con imágenes históricas reales, el paso del tiempo. Como ya he dicho, "Lehman Trilogy" es un espectáculo en toda regla que merece muchísimo la pena.

La obra fue estrenada en el Teatro Palacio Valdés (Avilés) el 18 de agosto y estará en cartel en los Teatros del Canal de Madrid hasta el próximo 23 de septiembre.