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11 oct 2026

Anne Carson, Premio Nobel de Literatura 2026

4 comentarios:
Hace sólo tres días que Anne Carson (Toronto, Canadá, 21 de junio de 1950), profesora de Literatura Clásica y Comparada de la Universidad de Michigan, poeta, ensayista y traductora ha sido distinguida por la Academia Sueca con el Premio Nobel de Literatura de este año. Cuando escuché su nombre no sé por qué mi cabeza se fue a Carson McCullers, norteamericana autora de una buena cantidad de títulos en prosa, cuentos y novelas, y también algúna obra poética y de teatro. ¿Por qué me fui a una Carson que no era la Carson ganadora? Seguramente por la impronta que dejó en mí la lectura de su novela "El corazón es un cazador solitario" y de su cuento "La balada del café triste". títulos que leí con inmensa satisfacción hará cosa de ocho o nueve años. Pronto caí en la cuenta de que el Nobel sólo se da a autores vivos y que la prosista norteamericana falleció ya hace bastantes años, concretamente en 1967. 

Al llegar a casa busqué en este blog el listado de obras firmadas por alguna Carson que tuviese reseñadas. «Ah, vaya, me dije, resulta que he leído obras de ambas autoras». De ahí mi confiusión. Así que he leído la reseña que dediqué a la poeta canadiense experta en cultura clásica y creo que siendo la única obra suya que conozco y he disfrutado debía volverla a presentar en 'El blog de Juan Carlos' como personal homenaje a esta insigne escritora que ya  en 2020 distinguimos en España con el Premio Princesa de Asturias. Precisamente fue a raíz de este reconocimiento que en noviembre de 2020 leí y reseñé en el blog "La belleza del marido", considerada por muchos la mejor de sus obras .

oooooOooooo

La autora del poemario "La belleza del marido", la poeta canadiense Anne Carson, fue distinguida por toda su Obra con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2020 


Editorial Lumen, "La belleza del marido, 'Un ensayo narrativo en 29 tangos'"

Mucha belleza es la contenida en este extenso poema narrativo, reflexión íntima hecha al modo de los ensayos aunque siempre con ese fondo rítmico de tango bonaerense típico de las historias de amor rotas y sin embargo supervivientes pese a todo lo esperable. Y es que el abandono, la huida, la marcha, la ruptura física no son capaces de acabar con todo ese tiempo vivido en comunión con la belleza. Sí, la belleza y el amor que a su través llega es -lo dice Anne Carson en uno de sus versos- uno de los riesgos de la vida. Hay que sobrellevar la vida con todos ellos, hay que aguantar la Belleza.

Una preciosidad de libro. Una calidad literaria impresionante. Enlaza con la cultura clásica en cuyos mitos se apoya para expresar sentimientos difíciles de exponer; pero también echa la autora la vista alrededor del mundo que habita en la actualidad y ahí el ritmo del Tango, por los motivos que en el mismo se suelen tratar, es el que encuentra adecuado para manifestar su desazón con lo ocurrido en esa relación con el marido infiel; pero pese a ello atractivo, atrayente, encantador...

Mucha cultura hay en este poemario. A la ya aludida del mundo clásico griego y romano habría que añadir el marco en que los XXIX poemas parten: la poesía del romántico John Keats; algunos de cuyos versos son el punto de partida, la esencia poética, de lo que como lectores nos aguarda dentro de cada uno de los XXIX poemas narrativos de Anne Carson que les siguen a continuación; pero también otros escritores: Jonathan Swift, Shakespeare, y más que el bardo inglés su adaptador en 1681 de "El Rey Lear", Nahum Tate; y ya más cerca de nuestra actualidad Kafka, Beckett, hasta llegar al 'Homo ludens' de Johan Huizinga.

Impresionante esta escritora que partiendo de una cotidianidad diríase cuasi vulgar (un divorcio, una serie de reiteradas infidelidades, unos intentos de retomar la relación por parte del infiel, etc.) logra elevarse a terrenos estéticos y poético-filosóficos excelsos. 

La mezcla de géneros literarios (ensayo, lírica, narración...), la hibridación de los mismos, la mezcla de estilos discursivos poéticos (poema en prosa, prosa poética, versolibrismo, uso del versículo...), la titulación extensa y compendiadora de cada poema, y también el magnífico uso de la lengua literaria con uso adecuado de recursos retóricos apropiados al asunto: antítesis, oxímoron, imágenes poéticas variadas, metáforas, símbolos, aliteraciones, concatenaciones, etc. Todo ello da como resultado una más que sobresaliente obra poética. En mi experiencia lectora es de lo mejor que ha caído en mis manos últimamente. Como todo poemario, una lectura, por muy cuidadosa que se pretenda hacerla, no agota la obra, pues es casi obligado seguir leyendo una y otra vez el libro, picoteando aquí y allá en este o aquel poema pues ,aunque existe un cierto discurrir cronológico en la narración propiamente dicha, se puede degustar cada poema por sí solo. En fin, ya digo, una maravilla.

Luego estaría el tango. Es para mí, quizás, lo más complicado de entender dado que no soy para nada experto en esta música canalla y barriobajera bonaerense. Sólo sé que el tango cuenta historias de amor y que -nos lo dice la misma poeta en el poema- "un tango, como el matrimonio, es algo que uno tiene que bailar hasta el final." Por eso Ray, el confidente, el amigo -que no amante-, es "un tango malo"; aunque muchas veces lo malo sirva para resolver situaciones que se consideraban magníficas y no lo eran. Quizás también como ocurre en el Tango la figura de la mujer no salga especialmente empoderada como gusta hoy decir al Feminismo. No, verdaderamente en "La belleza del marido" no hay ninguna clase de feminismo simplón o ramplón, de feminismo de manual; lo que hay es, como dice Ángel Rupérez en la crítica que del poemario hace en el diario El País 'un conocimiento femenino del mundo en el que se incluyen sutilezas inaccesibles a los hombres pero no abominación de estos.' En efecto, así es. Estamos ante una mujer que ama al hombre, que lo desea, que lo idealiza, que sufre por verse relegada, que lo perdona una y otra vez, hasta que finalmente lo abandona, pese a ella, en un auténtico ejercicio de racionalidad. Sí, quizás el nombre de tango, el ritmo del tango, el fondo del tango, le vaya como anillo al dedo a esta obra.

Dejo fuera de mi análisis pues entiendo que no viene al caso, la mucha o poca independencia de Ella respecto de Él; tampoco entro a valorar el comportamiento del hombre y tampoco el de las otras mujeres con las que El se acuesta, hecho que Ella conoce y sin embargo en principio soporta. Creo que no es esta la cuestión ni el momento. Sólo me pararé en la figura de Ray, el amigo pintor de ambos, seguramente homosexual -también esto no es dato importante aquí- que le sirve de apoyatura a Ella y de conciencia o Pepito Grillo a Él. Cuando su figura desaparece es el momento en que ya Ella determina hacer tabla rasa de su relación y de esa cierta dependencia emocional respecto de El. Seguramente poderse confesar con Ray le servía a Ella para proseguir en su afecto activo hacia Él pese a las reiteradas advertencias de Ray.

En un poemario magnífico como es éste destacar este o aquel verso no es fácil y tampoco sé si pertinente pues fuera de contexto la poeticidad se escapa, quizás desaparece; pero no me resisto a dejar en esta reseña una serie de momentos que por lo que sea durante la lectura me han impactado. Pero ya digo, para disfrutar de Anne Carson, de este poemario de una sinceridad rayana en la desnuda intimidad no cabe sino leerlo.

"La belleza del marido", poesía narrativa y ensayística, Premio Nobel de Literatura 2026

  • "La represión dice más sobre el sexo que cualquier otra forma de discurso" (VIII)
  • "La meta de cualquier madre es abolir la seducción" (IX)
  • “Si pudiera matarte lo haría luego tendría que hacer otro igual que tú” (XII)
  • "Ha salido dice ella
    Juntos
    observan cómo gotas sueltas de ese hecho se condensan en el aire entre ellos
    Algunos lo llaman amo
    r" [...] (XVI)
  • "Vosotros los casados os tomáis demasiado en serio las cosas, demasiado a pecho" (XVII)
  • En XX se reflexiona sobre la sinapsis, las asociaciones que se producen al buscar contenidos en la memoria. Es fácil "pasar rápidamente de muñeca a esclavo cuando trataba de recordar esposa" Y cuando va camino del juzgado a pedir el divorcio Ella piensa en Aristóteles- "que no tenía marido, /raramente menciona la belleza.".
  • En XXI:
    "No se equivocaba aquel triste antropólogo que nos dijo que la principal función de la escritura era esclavizar a los seres humanos. Los usos intelectuales y estéticos vinieron luego."
  • "Si un marido tira el dado de su belleza una vez más, ¿quién tiene la culpa?" (XXII)
  • "El alba estaba levantando el cielo nocturno como una persiana veneciana" (XXIII)
  • En XXVI es el tiempo, su inexorable discurrir y el querer se marcha con él:
    Había una rama que solía mirar desde la ventana de mi cocina trasera
    y poco a poco empecé a guardar recuerdo de ella
    casi cada día
    en dísticos elegíacos
    por ejemplo

    Espumando contra su propia mejilla verde se enfría de
    pronto o parece enfriar cada envés

    (esto era en primavera, o
    aquí uno de octubre temprano:)
  • "Palabras, trigo, condiciones, oro, más de treinta años, todo eso burbujeando a mi alrededor
    ahí
    lo dejo para que descanse
    ." (XXIX)
  • "Bien la vida implica riesgos. El amor es uno de ellos. Terribles riesgos. [...]
    Aquí tenéis mi consejo, aguantad.


    Aguantad la belleza.
    ” (XXIX)
Para finalizar
En definitiva, Anne Carson, que coloca todos los poemas del libro "La belleza del marido" bajo la advocación de versos de diversas obras de John Keats ("Oda a la indolencia" y "Otón el Grande: una tragedia en cinco actos", sobre todo; pero también anotaciones personales suyas al "Paraíso perdido" de Milton y a otros libros que el poeta leía), cierra el poemario con el Keats romántico más rotundo. El poeta inglés que apenas vivió 26 años (Londres ,1795 - Roma, 1821) concluye su hermosísimo poema "A una urna griega" con dos versos en los que viene a justificar la razón de vivir. 
“la belleza es la verdad, la verdad belleza”; esto es todo
lo que sabes de la tierra, y todo lo que saber necesitas.

 A partir de este Keats comprendemos perfectamente a Anne Carson que en el poema II de "La belleza del marido" escribe:

La belleza. No es ningún secreto. No me avergüenza decir
[
que lo amé por su belleza.
Como volvería a hacerlo
si se acercara. La belleza convence. Ya sabes que la belleza hace posible el sexo.
La belleza hace el sexo sexo.

__________________________

Biografía de Anne Carson
(tomado de www.fnac.es/Anne-Carson/ia137600/biografia)
La canadiense Anne Carson (Toronto, 21 de junio de 1950) es una de las principales poetas de la literatura contemporánea.
Poesía estadounidense actual, Poetas canadienses
Es una escritora extremadamente celosa de su intimidad, por lo que se conocen pocos datos biográficos acerca de su vida.
Si ha comentado que, cuando era una adolescente y estaba en el instituto de educación secundaria, su profesor de latín le pidió que leyera un libro con las traducciones de la poeta clásica griega Safo. Esta lectura supuso toda una revelación y, pasado el tiempo, le llevaría a la literatura.
También decidió estudiar filología clásica, si bien en un primer momento, al matricularse en la Universidad de Toronto, tuvo problemas con sus docentes, y dejó en dos ocasiones de la carrera. Finalmente, se doctoró en 1981, presentado una tesis con el título de Odi et Amo Ergo Sum, que se publicó cinco años más tarde.
Posteriormente, se dedicaría a la enseñanza, tanto en Estados Unidos como en Canadá, en la Universidad McGill, en la de Michigan y en la prestigiosa facultad de literatura clásica de Pricenton. Su creciente reputación literaria la hizo acreedora de la beca Guggenheim en 1998 y de la beca MacArthur en el 2000, dos de las distinciones más importantes que puede recibir un artista norteamericano.
En su poesía es capaz de combinar un tono coloquial con una gran profundidad psicológica y elementos surrealistas o irracionales. Se ha citado la influencia de autoras como Simone Weil, Virginia Woolf y Emily Bronte en sus obras líricas.
Hay que destacar libros como Tipos de agua (escrito con motivo de una visita a España para recorrer el Camino de Santiago), Decreación, Autobiografía en rojo o, sobre todo, La belleza del marido, considerado a menudo uno de los libros de poesía más importantes publicados en las últimas décadas.
Asimismo es una reconocida traductora de literatura clásica al inglés. Varias de sus traducciones de dramaturgos de la Antigua Grecia como Esquilo o Sófocles han sido llevadas a escena.

Este 2020, se le concedió el Premio Princesa de Asturias de las Letras.

 (actualización): El jueves 8 de octubre de este año 2026 fue distinguida con el Premio Nobel de Literatura

9 jun 2026

Juan Maíllo: "El palacio de nitrógeno"

12 comentarios:
Juan Maíllo, Poesía elegíaca
Gentilmente, Juan Maíllo me ha enviado no hace muchos días este poemario suyo. Desconocía yo hasta este momento que el profesor lucentino practicase también el arte de Erato, quiero decir, que escribiese poesía, y dentro de ésta en el libro que nos ocupa el canto elegíaco. 

A mí los los libros de poesía lírica como El palacio de nitrógeno siempre me han atraído. Parece mentira cómo, a pesar de la habitual delgadez de los mismos, pueden contener en su interior tal cantidad de sentimientos y sensibilidad. Los veintidós poemas que componen este poemario me reafirman completamente en lo que acabo de decir. 

Abre Juan Maíllo este hermoso librito con tres epígrafes referidos al asunto que va a tocar y que son muy reveladores de sus gustos literarios. Los textos de los mismos pertenecen, por este orden, a  Charles Bukowski,  Wislawa Szymborska y Jack Kerouac. Entiendo que aluden, yendo de lo general a lo particular, a la necesidad de ser fuerte para superar la adversidad, reflexionar sobre el luctuoso suceso acaecido, y al final aludir a que la bondad de un hombre es merecedora de todos los elogios. Y este hombre es, sin duda alguna, aquel al que con palabra amorosa dedica este bello y gran libro: «Papá». Sigue a estas cuatro páginas una quinta en la que informa de qué es la criogenia, la criogenización, esto es, la paralización de «procesos biológicos y químicos. Indefinidamente». 

 Confieso que tras leer los cuatro primeros poemas tuve que parar la lectura, pues la verdad y el sentimiento que los mismos transmiten me embargaron por completo. La realidad de la muerte del padre, las palabras del oficio fúnebre, el lugar concreto donde reposan los restos, sus datos personales... insistentemente resuenan en la cabeza del poeta. El aciago suceso ocurrió además un 19 de marzo, Día del Padre, y el hijo lamenta la marcha precisamente ese día en que él («papá, / mi papá, / papaíto») debía de haber sido obsequiado. El regalo van a ser estos poemas construídos con «palabras espolvoreadas de nitrógeno» y de esta manera, dice Juan Maíllo, dirigiéndose a su padre fallecido:
«te mantendré así,
vivo,
hasta que llegue mi muerte,
esté ya a tu lado
y no tenga que viajar más
para verte.»
  Entre el primer poema, precisamente el que da título al libro («El palacio de nitrógeno»), y el último («Criogenia»), que explicita el porqué de haberlo compuesto, hay veinte poemas escritos en verso libre en los que el poeta da rienda suelta a sus recuerdos: momentos vividos con el padre («Palabras féretros», «El tesoro» o «Las treinta monedas de plata») mezclados con el presente actual («Letras negras sobre fondo blanco») o con lo ya finalizado, pero aún muy  reciente («Sentado en el filo de la cama»). 

Hay mucha verdad en esta obra, tanta que, sin saberlo a ciencia cierta, me atrevo a decir que los nombres familiares que en algunos poemas aparecen se corresponden con los auténticos de la familia del poeta (mujer e hijos) y de otros familiares y amigos, en especial compañeros de trabajo, que han vivido y acompañado al poeta en el proceso luctuoso por el que está pasando o acaba de pasar. Son «Mónica, Víctor y Paula» que, mientras él está despierto en la madrugada, duermen en la casa; son sus compañeras de trabajo «Mapi» y «Rocío» del poema ¿Cómo estás? («"¿Cómo estás?", / me dice Mapi / mi compañera / [...] / "¿Cómo estás?", / me dice Rocío, / otra de mis compañeras, »).

Creo haber percibido un auténtico sentimiento de religiosidad respirando en algunos poemas,. «Dios nos prueba», dice en el poema «La avaricia»; el poeta es un hombre que cree, un hombre religioso a su manera, un hombre que busca consuelo, pero no es un beato ni nada parecido. Estamos más ante un panteísmo que enlaza con un amor a la naturaleza (en «Gotas de lluvia» aparece la idea de la muerte que da vida).Y también varios de los poemas traslucen junto a hermosos recuerdos la mancilla de la vulgar realidad («La avaricia» o el hermosíssimo «Letras negras sobre fondo blanco»).
                         

(De “LA AVARICIA”)

Dios nos prueba
afortunado quien no codicia
y ofende a sus hermanos
afortunado quien codicia lo invisible
porque está arraigándose en la tierra
[del desarraigo
está tejiendo una red de palomas
[blancas
y está cavando una tumba bajo el
[mar en calma.

 


(De “LETRAS NEGRAS SOBRE FONDO BLANCO”)

Nadie puede bajar aquí
es imposible
solo yo puedo
nadie podrá robármelos
ni mancharlos de codicia
por la herencia
entre hermanos


[…]
En cuanto a lo formal destacaría cómo en algunos poemas Juan Maíllo hace un uso liberalísimo de los signos de puntuación, llegando casi a prescindir de ellos («Letras negras sobre fondo blanco», «Tejo milenario y los truenos», «Anuncio»). También es abundante el polisindeton y las repeticiones para marcar con ese ritmo redundante y monótono la incomprensión que nos genera la muerte («Mis ojos muertos» o «Primavera»). En el primero de estos dos poemas la secuencia conjunción copulativa 'Y' más gerundio 'LLORANDO' aparece repetida ocho veces referida a Paula. En «Primavera» el polisindeton también es de conjunción copulativa, en este caso la 'NI', más sintagma nominal; es una reiteración rítmica puesta en la boca o en el pensamiento de Noelia y el poeta. 

Las secuencias nominales rítmicamente repetidas de este último poema me han evocado durante su lectura poemas de Juan Ramón Jiménez. Y es que en El palacio de nitrógeno de Juan Maíllo afloran muchas de sus lecturas y se perciben muchos de sus poetas favoritos, sin necesidad de que él los nombre. Así el perito en lunas de Miguel Hernández («perito en grillos» leemos en una ocasión); pero sobre todo me evoca al poeta oriolano y también a José Hierro la manera directa, imperiosa, que tiene de dirigirse al receptor de esta elegía que en definitiva es El palacio de nitrógeno:
«Estas palabras para
honrarte 
[...]
palabras que deambulan,
como espíritus, 
te invocan
[...]
Es imposible que 
desaparezcas
del todo.»
[...]
(Palabras féretros)
Cuando se refiere al cadáver en proceso de descomposición y agusanamiento es evidente la asimilación e influjo en el poeta de la Elegía a Ramón Sijé de Miguel Hernández:
«Ya habrán empezado los gusanos
a reírse a carcajadas 
en su banquete
[...]
Si pudiera quitar la lápida,
si pudiera abrir tu féretro, 
si pudiera entrar en él, 
dormir a tu lado, 
abrazarte,»
[...]
(Mis ojos muertos) 
  He disfrutado mucho leyendo los hermosos poemas de este libro de Juan Maíllo. Habita en él un hacedor de imágenes, de belleza literaria, que ya había visto en sus novelas pero que ahora aparecen en mayor cantidad y densidad. La disolución del tiempo, su detención, su aniquilación como consecuencia de la muerte es elemento central en este canto elegíaco a la figura de «Antonio Muñoz Cañete», el padre de Juan José Muñoz Maíllo, el autor y creador del poemario.

UN SUEÑO
Anoche anduve en un sueño.
Recortaba las fotografías 
de tu cara y de mamá y
luego las pegaba
una junto a la otra
en una hoja en blanco.
Las fotografías tenían el color del tiempo, 
el mismo tiempo que os separó
y os reunió
el el cementerio:
el color blanco.»
________________________

Otros libros de Juan Maíllo leídos y reseñados por mí en este blog son:

Caronte (2017) 


8 sept 2025

"Décimas para Sara" de Ezequías Blanco para inaugurar el dígito de los 2.000.000 de visitas. ¡¡Gracias, gracias, y gracias!!

20 comentarios:
El blog de Juan Carlos, Dos millones de visitas

Aunque el poemario de Ezequías Blanco lo tengo en mi poder desde el 30 de mayo de 2025, día de su presentación en Getafe, y lo disfruto desde entonces, he querido dejar su reseña hasta hoy e inaugurar con ella este dígito, nada menos que los ¡¡2.000.000!! (dos millones) de visitantes que acaba de alcanzar este humilde blog. Si Carlos Gardel cantaba aquello de “que es un soplo la vida, que 20 años no es nada” qué voy yo a decir de este número de visitas a mi blog. Algunos dirán -y con razón- '¡pues no son tantas!'. Cierto es, pero a mí bien que me satisface contemplar la rotundidad del número, mucho más en un blog de lo que se entiende que es cultura algo que en el mundo en que vivimos no parece interesar a demasiada gente. Por todo esto estoy muy contento y quiero compartir mi satisfacción con  mi amigo Quías que en su hermoso y emotivo poemario canta a lo importante de la vida: el amor, la familia, los nietos, la inocencia y la verdad de los mismos...

Antes de comentar "Décimas para Sara" haré, siquiera sea brevemente, un rápido repaso de El blog de Juan Carlos. A fecha de hoy los visitantes del mismo pueden acceder a unas 900 entradas, la mayoría de ellas reseñas de libros, otras de representaciones teatrales y algunas menos de películas visionadas. Este cerca del millar de entradas ha recibido unos 15.000 comentarios repartidos entre intervenciones directas de los  lectores y las respuestas que siempre que puedo procuro darles, por eso de convertir la entrada concreta en motivo de diálogo amable. Muchas gracias a todos los comentaristas, visitantes habituales del blog la mayoría de ellos, aunque también nuevos algunos, lo que cada vez que sucede me produce inmensa alegría. 

No sé cuánto tiempo más seguiré alimentando El blog de Juan Carlos. A veces me siento cansado, pues han pasado ya muchos años desde que decidiera crearlo. En algún sitio, creo que cuando celebré el primer millón de visitas en marzo del año 2021, hace ya cuatro años, escribí lo siguiente:
«Un blog que durante sus algo más de diez años de existencia ha ido in crescendo: de las sólo 4 entradas publicadas en 2010 he pasado a 90 en 2016, 86 en 2015 o en los dos últimos años a 79 en el 19 y a 80 en 2020. Creo que no está nada mal. Yo al menos estoy satisfecho porque en conjunto desde su creación en mayo de 2010 son ya 605 las entradas en él aparecidas. 605 entradas que han merecido casi 8000 comentarios por parte de algunos de la millonada de visitantes que con vuestras opiniones me habéis dado a conocer no pocas cosas y descubierto errores en los que sin saberlo había incurrido.»
Cualquiera observará que el número de entradas desde esas 90 de 2016 o las 80 de 2020 han ido reduciéndose poco a poco. Cansancio, quizás hastío, los años transcurridos... En cualquier caso como todo en la vida, El blog de Juan Carlos durará lo que tenga que durar. Es verdad que ahora mismo, muchos otros blogs de literatura optan por pasarse al formato del videoblog o a colgar las reseñas en Instagram y/o Facebook. Son opciones más rápidas, más cómodas, que exigen menos esfuerzo por parte de los internautas. Yo por ahora soy reacio al cambio, si bien como la mayoría de quienes os pasáis por aquí habréis comprobado sí suelo publicitar mis entradas en Instagram, Facebook y X. Pero de ahí a abandonar el formato de Blogger  por ahora no.

Repito mi agradecimiento: 

¡¡Gracias, gracias, y gracias!!

ooooOoooo
  
Décimas para Sara, Ezequías Blanco
Pienso que más que hacer una reseña al uso, algo que con los libros de poesía no es tarea sencilla, en esta 'reinauguración' del blog, no estaría nada mal para esta entrada trasladar aquí, en la medida de lo posible, la amable sensación que dejó en todos los asistentes la presentación del poemario en Getafe el pasado 30 de mayo. En dicho acto intervinieron, por este orden, el poeta Francisco Caro, que fue quien animó al autor a publicar estos poemas que el propio Quías modesta y equivocadamente tildaba, por el ámbito familiar en que nacieron, de fruslerías; José Cereijo, poeta responsable del prólogo de la obra que atinadamente titula 'La realidad, en fin: La vida'; Eugenio Rivera Claudio, acertado ilustrador de cada uno de los 38 poemas que forman el poemario; y el autor, Ezequías Blanco, quien tras explicar el origen de la estrofa clásica elegida para estos poemas, pasó a hablar de la fuente que los inspiraron: la emoción sentida ante acciones o sucesos de su nieta Sara que luego él plasmaba en versos. 

Cerró el acto de presentación la visualización de un magnífico video (pinchar aquí o en la imagen para visualizarlo) creado por Rufo Pajares en el que distintas personas leen algunos de los poemas contenidos en Décimas para Sara. Es una auténtica gozada escuchar las décimas en boca de declamadores como Matías Muñoz, Ana Rosa Bustamante Morales, Jaime Santos, María de la Vega, Pepe Viyuela, Mariano García, Davina Pazos, o el propio Ezequías Blanco. El fondo musical de la Serenata española de Tárrega que interpreta a la guitarra Jesús Saiz Huedo es un plus añadido a la calidad de los poemas y de las ilustraciones de Eugenio Rivera que en el video acompañan a la letra de los poemas que se recitan.



Dicho y visto lo dicho y visualizado hasta aquí, poco me queda ya por añadir. Quizás sólo reproducir lo que para mí escribí tras una primera lectura:

Un librito delicioso. Ezequías utiliza la estrofa clásica de la décima para celebrar diversos episodios felices o/y sorprendentes sentidos y vividos por él a raíz de convertirse en abuelo. El título viene dado por la estrofa utilizada y por el nombre de Sara, su primera nieta. Sentimos la esperanza ante su próximo nacimiento, sufrimos con su primera fiebre, celebramos sus sucesivos cumpleaños, sus primeras palabras de trapo, sus primeros y vacilantes pasos, su inevitable crecimiento, su cándida crueldad infantil, la llegada de la hermana, etc. En definitiva, Ezequías hace un canto a la vida, a la inocencia infantil, al amor que los mismos inspiran. La estrofa elegida por el autor va como anillo al dedo a los sucesos que suscitan los poemas.

Es un libro ilustrado. Cada poema está acompañado de un dibujo realizado por Eugenio Rivera. Dado la inspiradora de los poemas, la nietita de Quías, Eugenio ha realizado unos dibujos que invitan a que niños de la edad de Sara se sientan atraídos por el volumen. Son dibujos muy simpáticos, muy graciosos, unos dibujos que han sabido captar el sentido de cada una de las décimas; y no sólo el sentido directo que los niños seguro que saben entender, sino también otro más profundo, más adulto: el que quien quiera que sea, padre o abuelo, habrá experimentado en carne propia al tener un bebé en sus brazos; un bebé que va creciendo y pasando por cada una de las fases que leemos en esas estupendas espinelas que Ezequías ha pergeñado como regalo para su querida nieta.

Recomiendo la lectura del poemario por su belleza, por su verdad, y por la emoción que transmiten todas y cada una de sus composiciones. Es vida auténtica.


Algunas páginas del poemario:

Décimas para Sara

Décimas para Sara

Décimas para Sara, Ezequías Blanco

Décimas para Sara, Ezequías Blanco


Para adquirir este hermoso libro editado por Mahalta ediciones basta con pinchar en la imagen que aparece a continuación:


25 jul 2025

Manuel Machado, el hermano de Antonio

10 comentarios:
Alfonso Guerra, comisario de la exposición Los Machado

Disfruté mucho viendo en la sede de la RAE en Madrid la exposición "Los Machado. Retrato de familia", que se cerró el pasado día 29 de junio. La exposición llegó a la capital tras su paso por Sevilla y Burgos, Concretamente la muestra se inauguró el 21 de octubre de 2024 en la antigua Fábrica de Artillería de Sevilla y siguió a comienzos ya de este año en la Sala de Exposiciones Pedro de Torrecilla en Burgos (Fundación Círculo Burgos). El motivo de estas dos primeras localizaciones es que los dos poetas Machado, Manuel y Antonio, nacieron en Sevilla en los años 1874, el primero, y 1875, el segundo. Se cumplen, pues, este año 2025 y el anterior, 150 años del nacimiento de uno y otro. En cuanto a Burgos, la razón principal de que la muestra recalara allí antes de su llegada a Madrid no es otro que el que fue en esta ciudad donde definitivamente el destino hizo que los dos hermanos se separaran definitivamente dado que el estallido de la Guerra Civil de 1936 encontró a Manuel en la ciudad burgalesa y a Antonio en Madrid; estas dos ciudades quedaron adscritas respectivamente a uno y otro bando de los dos en liza siendo imposible la comunicación entre ambos hasta 1939, año en que Antonio moriría exiliado en Colliure (Francia). 

La exposición comisariada por Alfonso Guerra me pareció interesante por el buen número de documentos, manuscritos, cartas, primeras ediciones bibliográficas, fotografías, material hemerográfico, obras plásticas y objetos personales que explicaban los orígenes literarios de los hermanos y su recorrido vital y creativo. Se parte del legado familiar: la pasión por lo científico y la naturaleza del abuelo Antonio Machado Núñez, la querencia por los cuentos y romances de la abuela Cipriana Álvarez Durán o el gusto por el folclore o el mundo popular del padre Antonio Machado y Álvarez "Demófilo". Y tras este legado se mostraba la trayectoria en paralelo, muchas veces coincidente, de ambos hermanos, organizada en ocho apartados: 
  1. La infancia (1874-1883), centrada en la vida doméstica, las influencias de los abuelos y el padre en la futura obra de los Machado
  2. La adolescencia (1883-1893), que relata el traslado a Madrid, la formación en la Institución Libre de Enseñanza, y la muerte del padre y del abuelo 
  3. La juventud (1893-1907), marcada por las tabernas y la cultura popular en la que se sumerge Manuel, y la estancia en París de ambos hermanos 
  4. El viaje (1907-1912), que repasa la separación, el inicio de la vida profesional y el periodo en Soria de Antonio
  5. La madurez (1912-1919), en la que se analiza el duelo de Antonio por Leonor y el casamiento de Manuel 
  6. El regreso (1919-1936), con el destino en Segovia, luego en Madrid, de Antonio y la Real Academia Española de fondo. Manuel como funcionario por oposición y periodista de diversos medios.
  7. La guerra (1936-1939), que relata el inicio de la contienda y las repercusiones en la familia, y 
  8. Colliure (1939), fundamentada en la muerte y el exilio.
Como no podía ser de otro modo la figura preeminente de la muestra era la de Antonio. Pero a mí me  resultó más interesante, por menos sabido, la luz que la misma lanzaba sobre Manuel, autor que al haber quedado por azar durante la GC en zona nacional suele ser adscrito a dicha ideología cuando como bien se destaca en la expo y puso de manifiesto el comisario de la misma en cuantas entrevistas le hicieron antes y mientras estuvo abierta no había tal ya que los hermanos eran uña y carne literaria, social y afectivamente. Como muestra, Alfonso Guerra destacaba la anécdota del argentino Jorge Luis Borges cuando, recabada su opinión sobre el poeta Antonio Machado, respondió: "¡Ah, no sabía yo que Manuel tenía un hermano!" con lo que quería destacar la altura e importancia literaria del hermano menos conocido popularmente, Manuel. 

Manuel Machado, Exposición sobre Los Machado
Yo, aunque conocía muchos de los poemas de Manuel que junto a otros de Antonio ilustraban los muros de las dependencias de la RAE donde estaba  ubicada la exposición, llamaron mucho mi atención otros desconocidos para mí. Salí, pues, de la Real Academia con el decidido propósito de penetrar más a fondo en la poesía del primogénito de los Machado. Busqué en librerías títulos suyos y apenas si todo se reducía a las colaboraciones teatrales realizadas en comandita por ambos hermanos y a alguna antología que recogía poemas de uno y otro, con preeminencia siempre del autor de "Campos de Castilla"; sólo un voluminoso libro, las "Poesías Completas", editado por Renacimiento en 2019 aparecía en todas ellas. E igual sucedía en las bibliotecas públicas: apenas nada de Manuel y sí, todo, de Antonio. Yo buscaba una antología de su poesía, y aunque las hay (una publicada por Alianza editorial en 2016, otra por editorial Río Nuevo en 1982, otra más por Edaf en 2003, y quizás la que yo buscaba también publicada por editorial Renacimiento con el título de "Yo, poeta decadente" en 2013) es evidente que los bibliotecarios encargados de las compras no habían sentido la necesidad de adquirir ejemplares de Manuel Machado. Sólo en una biblioteca municipal cercana a mi domicilio pude tomar en préstamo un ejemplar que contiene los tres primeros títulos dados a la imprenta por el poeta. Se trata de sus poemarios "Alma" (1902), "Caprichos" (1905) y "El mal poema" (1909).

Mi gran primera sorpresa al ponerme con el libro fue observar que la nota biográfica realizada por Rafael Alarcón Sierra, encargado de la edición crítica de estas tres publicaciones que en el año 2000 publicó la editorial Castalia, difería muy poco, si es que difería en algo, de lo que el comisario de "Los Machado. Retrato de familia" decía en la página web dedicada a promocionar la muestra. Quizás, pensé, había yo arribado a las fuentes del Nilo que sirvieron al político, entusiasta machadiano, para organizar y dar contenido a esos ocho apartados en que la expo quedó definitivamente conformada. En cualquier caso he de decir que la introducción biográfica y crítica que hace Alarcón Sierra es magnífica. 

Antonio Machado, Modernismo, Simbolismo
He disfrutado mucho leyendo los poemas de cada uno de los poemarios. Los dos primeros, "Alma" y "Caprichos" están claramente alineados con el simbolismo y el modernismo. Los influjos del maestro mágico, liróforo celeste y de quien así lo calificó en el hermoso responso que le dedicó a su muerte en 1896 son más que evidentes. Como le sucediera a Antonio la primera estancia de ambos en París en 1899 poéticamente fue muy fructífera para los dos hermanos y eso se nota en "Alma" (1902) y "Caprichos" (1905). A "Alma" pertenecen esos dos poemas tan sabidos y conocidos de Manuel Machado, Adelfos (Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron) y Castilla (El ciego sol se estrella / en las duras aristas de las armas), pero también destacan el que dedicara a Francisco Giner de los Ríos titulado Felipe IV (Nadie más cortesano y pulido / que nuestro rey Felipe, que Dios guarde / siempre de negro hasta los pies vestido) dentro de una sección poética llamada 'Museo' y especialmente para mí el titulado Cantares que figura en tantos libros de texto como ejemplo de lo que en el 98 fue la fusión del simbolismo con la veta popularista al mostrar una Andalucía modernista, íntima y melancólica. La copla, su ritmo y su expresión tan caros al cante hondo, está presente en este poema. 

Son precisamente esas coplas y esos cantares los que en el poemario "Cante Hondo" publicado en 1912 dignificará reconociendo su importancia y su poeticidad intrínseca emanada del propio pueblo que los hace, los pule, los canta, los hace suyos aunque ellos no sean sus autores tal y como en hermoso poema contenido en ese poemario y titulado La copla expresa el propio poeta: 
Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor.

Tal es la gloria, Guillén,
de los que escriben cantares:
oír decir a la gente
que no los ha escrito nadie.

Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.

Que, al fundir el corazón
en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.

En el poemario "Caprichos" el poeta prosigue en su línea modernista y simbolista aunque comienzan a aparecer poemas más unidos a la propia experiencia vital del escritor. Era Manuel Machado hombre vividor, asiduo de los tablaos y cliente asiduo de alguna que otra casa de mancebía donde tenía sus preferencias y alguna que otra amante. A ellas, a la mujer en general (Mujeres) y a varias en particular (Mimí, la modelo, Rosa, Ruth...) dedica una buena parte de las coplas, madrigales y cantares que forman el poemario. Un poemario que no fue tan bien recibido como el anterior pues se le achacaba cierto continuismo con éste y un mucho de frivolidad debido a esos Pierrots, Arlequines y Colombinas tan artificiosos que invaden algunos de sus poemas. A mí personalmente el poema Vísperas (Era una tarde quieta / de paz. La plazoleta, / solitaria, / [...]) en el que el poeta introduce en su poesía la cotidianidad es con mucho el que más me ha gustado de este segundo libro, quizás -casi seguro que por ello- por su parecido con Recuerdo infantil de su hermano Antonio (

Manuel Machado, Poesía neopopular, Generación del 98
Una tarde parda y fría / de invierno. Los colegiales / estudian. Monotonía / de lluvia tras los cristales. [...]).

"El mal poema" aparecido en 1909 representa ya definitivamente el inicio de la ruptura con el modernismo aunque no con el simbolismo de Verlaine de quien, en el fondo, viene a tomar el título del propio libro. Manuel Machado estaba seriamente dolido con las críticas que recibió Caprichos cuyos poemas fueron tildados de malos por los asuntos y también, dijeron algunos comentaristas, por defectos en la medida y ritmo de algunos versos. Se revuelve, pues, el poeta contra sus detractores y se reivindica como creador de una obra original y distinta que nace de la propia vida, de la suya, de sus experiencias, de su verdad. Así lo muestra en varios poemas:

    MI PHRINÉ

No es cinismo. Es la verdad:
yo quiero a una mujer mala,
fuera de la sociedad.
Una déclassée, lo sé;
pero... ¿la conoce usté?
¡No! Pues, bueno;
sea usted bueno y cállese,
que es el saber más profundo,
y nadie diga en el mundo
de este agua no beberé.
[...]

 

YO, POETA DECADENTE...

Yo, poeta decadente,
español del siglo veinte,
que los toros he elogiado,
y cantado
las golfas y el aguardiente...,
y la noche de Madrid,
y los rincones impuros,
y los vicios más oscuros
de estos bisnietos del Cid:
de tanta canallería
harto estar un poco debo;
ya estoy malo, y ya no bebo
lo que han dicho que bebía.

Porque ya
una cosa es la poesía
y otra cosa lo que está
grabado en el alma mía...

Grabado, lugar común.
Alma, palabra gastada.
Mía... No sabemos nada.
Todo es conforme y según.

La idea estoica y existencial de la vida como camino, como peregrinaje hacia su final, presente en poemas de Antonio Machado también se ve en "El mal poema". Así, en la poesía titulada El Camino, el estribillo que abre y cierra la canción dice así: Es el camino de la muerte. / Es el camino de la vida...) y el poema enigmáticamente encabezado con un signo de interrogación reza:

                ?

Peregrino, peregrino,
que no sabes el camino,
¿dónde vas?

Soy peregrino de hoy,
no me importa donde voy;
¿mañana?...¡Nunca, quizás!

Admirable peregrino,
todos siguen tu camino.

Por último, señalar que es en este poemario donde Manuel Machado se abre más decididamente a un costumbrismo popularista más ciudadano, más cosmopolita, especialmente en la última sección del libro que titula 'Voces de la ciudad'. En ella aparecen poemas como el titulado A la tarde en el que canta la vida dura y sencilla de las mujeres que se van incorporando al mundo de las fábricas y talleres bajo la, siempre concupiscente, mirada viril (Las chicas son de los talleres / que han terminado la labor... / Dulces capullos de mujeres / a los golosos del amor / [...] Acaso es triste, pero es bello / el verlas siempre sonreír / sin más oro que el del cabello / ni más ventura que vivir / [...]).

Manuel Machado, Verlaine, Rubén Darío
En fin, para concluir declararé mi completa satisfacción con la lectura de estas tres primeras obras del hermano de Antonio, un poeta como la copa de un pino que merece más aprecio y mucho más renombre que el que tiene pues, como bien recordaba Alfonso Guerra en las entrevistas y en la propia muestra "Los Machado. Retrato de familia" pude apreciar, él y su esposa sufrieron hostigamiento, incluso prisión durante unos días, en Burgos por parte de los facciosos que se habían levantado contra el orden constitucional. Fue liberado por los oficios de familiares de su esposa y tuvo que escribir algunos poemas de elogio al levantamiento. Sí, así fue, pero como dice el comisario de la exposición tanto Manuel como Antonio eran partidarios de la libertad y de la libre decisión del pueblo; o sea que si en 1931 los españoles habían elegido República pues bienvenida sea, y si no lo hubieran hecho también habrían respetado su decisión. Sí es verdad que Antonio expresó de viva voz y por escrito su adhesión al nuevo Régimen y Manuel no, si bien este último escribió una letra para el himno republicano y los dos hermanos una obra de teatro, 'La diosa Razón', en la que señalaban los peligros que estaba corriendo la misma. En ambos siempre primó la libertad por encima de cualquier consigna. 

17 mar 2025

"La vida un camino". Presentación. Celebración de la Poesía (21 de marzo)

12 comentarios:
El pasado viernes 14 de marzo tuve la satisfacción de asistir en el Centro Riojano de Madrid (C/ Serrano, 25) a la presentación de La vida un camino, libro de poemas de Francisco José Sánchez Muniz. 

Francisco José Sánchez Muniz, Farmacéuticos poetas
Pablo Méndez
, de la editorial Vitruvio que publica la obra, fue el introductor del acto. Habló de su relación con Francisco José Sánchez Muniz (Paco) de quien no hacía mucho su editorial había publicado el libro de relatos titulado Cuentos del espejo del agua (leer reseña de este libro aquí); resaltó su sorpresa al conocer la faceta poética de Paco y su satisfacción ante este libro de poemas, especie de antología realizada por el propio autor de la poesía escrita por él durante los últimos 50 años.

Tras Pablo Méndez tomó la palabra José Félix Olalla, quien tras señalar la coincidencia profesional con Paco, poetas y farmacéuticos ambos, procedió a reseñar lo en su opinión más destacable de La vida un camino, el poemario que se presentaba. Se fijó José Félix Olalla en los doce apartados en los que distribuye Paco los 69 poemas que componen su libro. Habló del contenido de los mismos (amor, sensualidad, amistad, mujer, mar, viaje, paternidad, la muerte que camina...), de la forma que el autor utiliza (sin atenerse siempre al canon, creando incluso un canon personal, poemas libres, heterogéneos...), y de otros muchos aspectos, interesantísimos todos ellos, que fue ilustrando con la lectura de poemas del  escritor. 

Ya por último, Paco (Francisco José Sánchez Muniz) tomó la palabra. Agradeció a todos los que allí estábamos el que hubiéramos acudido a la presentación a pesar de la invernal tarde que ese viernes marceño se nos había echado encima. Explicó que el poemario reúne versos fechados entre 1975 y 2023; que, como ya dijeran los anteriores intervinientes, él escribe casi a diario de manera un tanto febril; que le encanta hacerlo y que siempre busca mejorar en el empeño; agradeció a compañeros y amigos que nunca le pusieran mala cara cuando él les mostraba sus poemas, que lo animaran a seguir escribiendo; finalmente citó por su nombre a algunos (Juan Ramón, Agustín...) fijándose especialmente en José Félix, presentador del libro en este mismo acto, de quien textualmente apuntó que le decía: «¡Selecciona, edita, léelas en voz alta, escúchate y sin miedo, quita!». 

Tras estas palabras, y correspondiendo a la petición que le efectuaran José Félix y Pablo Méndez en sus respectivas intervenciones, Paco leyó algunas de las poesías contenidas en el libro. Hizo una especie de recorrido por esos doce estadios en que distribuye sus poemas. De todos los que leyó yo destacaría los que hizo a propósito del nacimiento de cada uno de sus dos hijos (Lo más hermoso y Por segunda vez); el titulado El mar de medianoche que lleva un epígrafe que reza «A Yolanda que sueña con el mar de medianoche»; algunos en los que la naturaleza ocupa lugar preferente (He viajado [ahora charro, luego campesino], varios de los que localiza en El Portil (especialmente me ha gustado, sobre todo por el quiebro contenido en su verso final, el titulado Primer deseo, aunque ahora mismo no sé si fue de los que Paco leyó en el Círculo); del apartado "Encuentros" me impactó el titulado Tan importante, especialmente al ver que Paco lo escribió en 1975 con sólo 25 años; y me golpearon emocionalmente varios en los que el inevitable final del camino que es la vida se impone ya de hecho (A Fernando) o se anticipa y se imagina el efecto producido en quien queda con vida (He muerto).

Los asistentes al acto, colegas, amigos y compañeros de Francisco José Sánchez Muniz aplaudimos con ganas al finalizar las lecturas realizadas por Paco. Como no podía ser de otro modo al encontrarnos en la sede del Círculo Riojano en Madrid, el autor obsequió a quienes allí estábamos con un vino de Rioja que degustamos mientras esperábamos que, con amabilidad, firmase ejemplares de la obra a quien así lo deseó.

Juan Carlos Galán, Paloma Celada, Círculo riojano en Madrid
De izda a dcha: Paloma Celada, Paco y Juan Carlos Galán (yo mismo)


Estamos a pocos días de la celebración del Día mundial de la Poesía, conmemoración a la que este blog todos los años se suma con una entrada centrada en este género literario. Sirva, pues, esta crónica sobre la presentación del poemario de Sánchez Muniz como la aportación de El blog de Juan Carlos este 2025 al homenaje a la Poesía del día 21 de marzo. Y lo hago en esta ocasión con unos poemas de La vida un camino que me han gustado especialmente. El primero es el que el propio editor, Pablo Méndez, ha destacado situándolo en la contraportada del libro; el otro es el que el mismísimo Francisco José Sánchez Muniz seleccionó tras señalar la dificultad de elegir uno entre todos

Le dices


¿Le dices a la noche que me encuentro
a la vuelta de la esquina?
¿Y al día, le dirás que ya llevo
esperándote un buen rato
con la ilusión en la mano
y mirando a tu horizonte?

Es sábado, recuerda,
ponte los vaqueros que te gustan,
la blusa más bonita que tú tengas
canta cuando ya vayas llegando.

Se despertarán todas las mariposas
que aún andan dormitando
a causa de la lluvia.
Pídeme silencio


Pídeme silencio
Y no tendré alma para dártelo

Reclámame un suspiro
Y pondré tu oído cerca de mi pecho

Di que te cuente un cuento
Y abriré el libro de las mil noches

Llámame en la mañana
Y sonarán para ti mil sinfonías

Pon a una caracola mi nombre
Y edificaré la rosa de los vientos

Búscame en el horizonte
Y te traeré el sol y el arcoiris

Móntate en el columpio de la luna
Y te arroparé mirando a sus colores

Mírame despacio
Y tu cara brillará en el salón de los [espejos

Tráeme la aventura de la vida
Y compraré todos los números del [sorteo

A mí, personalmente, los poemas contenidos en La vida un camino me han gustado, me han llegado muy adentro, han conseguido emocionarme. Hace Paco una poesía con elementos sencillos, sin alambiques ni grandes artificios, echando mano de coloquialismos, sirviéndose del lenguaje cotidiano, pero logrando insuflar indudable aire poético con imágenes en ocasiones muy hermosas. El amor, la muerte, el viaje, la amistad, la naturaleza, los hijos... son temas esenciales en este poemario que emociona, que conmueve al lector por su verdad. Es una verdad revelada poéticamente que le sirve a él para mostrar y a nosotros para entrever esos cincuenta años durante los que Francisco José Sánchez Muniz ha ido componiendo los poemas que conforman esta obra, su Obra, es decir, su vida, su verdad, su camino.

Por mi parte, y a falta de una lectura mucho más reposada de este hermoso, sincero y emotivo poemario, de los 69 poemas que lo componen, destacaría como mi favorito el siguiente, quizás, no lo oculto,  porque su lectura me ha llevado a evocar a Pedro Salinas, poeta del amor:

Para que pueda volver a amar


Para que pueda volver a amar,
tendré que borrar hasta tu nombre, 
la forma de tus labios y tu boca,´
el color suave de tu pelo,
cómo te acercabas a mí
buscando mil caricias.

Para que pueda volver a amar, 
tendré que olvidar
el color del sol cuando se pone, 
el deseo de escribir
cien versos en tu espalda,
saber que no es ahora primavera.

Para que pueda volver a amar,
tendré que trepar por mis abetos, 
cerrar los ojos desde el cielo,
soñar que tu mirada
no está besando a mi sonrisa
y que ya no es tiempo de cosecha.
Día de la Poesía, 21 de marzo



Si queréis celebrar la Poesía como se merece no dejéis de leerla, de escribirla, de hacerla, de vivirla...

  ¡¡Feliz Día de la Poesía para todos!!



13 nov 2024

Opiniones y reflexiones (Rimas para conciliar). Francisco Coronel

10 comentarios:
Los asiduos a este blog saben que Francisco Coronel es buen amigo mío al que he dedicado siempre desde aquí unas palabras para cada uno de los libros salidos de su mano. Con éste ya son cuatro los escritos que el nefrólogo doctor Coronel ha dado a la imprenta. Si los tres anteriores fueron en prosa, ahora, en esta cuarta entrega, descubrimos que también Francisco Coronel siente de vez en cuando la llamada de Calíope y de Erató. De las dos musas de la poesía en esta ocasión yo me inclino más por Calíope, musa de la poesía épica, que por Erató, que lo es de la poesía lírica; mi inclinación obedece a que en el poemario que acabo de leer, además de poemas que hablan de sentimientos, hay varios que cuentan, que relatan, sucedidos o experiencias del propio autor. 

Es Coronel (no es la primera vez que lo digo) un relator, un contador, un juglar, una persona que, como dijera José Luis Garci en el prólogo que escribió para el primero de sus libros, Las experiencias de un médico para todo, cuenta muy bien («Cuentas muy bien, Francisco, con amenidad de la buena [...] escribes con sencillez, ligereza y esa melancolía leve que no se nota.»). Estas mismas palabras son aplicables a los 32 poemas que incluye en este su último libro. Si hubiera que señalar un tema esencial para todo el poemario yo diría que éste es el del amor. El amor a la mujer, inspirador fundamental para el hombre («Si tienes suerte y encuentras / a la mujer de tu vida / o si eres mujer y encuentras / al hombre que tú querías, / no habrá deleite mayor / ni más alta complacencia / [...]»); también la amistad, que  no es otra cosa que una clase de amor y que como el anterior a veces, claro, produce desengaños (soneto titulado 'A alguien que te importa'; asimismo se ve con claridad en el poema que lleva por título 'La amistad y la poesía'); y también el amor a muchas otras cosas como el Cine, el mar, la música... y hasta el mus.

Aunque no se puede decir que la mirada que Francisco echa hacia atrás en algunos de sus poemas sea amor sensu stricto, yo lo incluyo en ello, pues la nostalgia no es otra cosa que el amor que permanece fijado en el recuerdo. El autor se contempla a la altura de sus años y no puede por menos que evocar momentos dichosos del pasado, de su pasado ('Dulce Navidad', 'El amor desde niño'). También reflexiona -y así lo señala en 'Loas a la amistad', el poema que abre el libro- sobre cómo con el paso de los años llega la jubilación, la vejez, y el olvido se cierne sobre la persona; el poeta se pregunta entonces: ¿Quiénes son los de verdad amigos?
«Luego llega la verdad
y, cuando estás más dolido,
las loas a la amistad
sólo son loas de olvido»

Opiniones y reflexiones contiene 32 poemas cuyos títulos llevan a modo de subtítulo la sinopsis explicativa de lo que viene a continuación. Algunas de estas sinopsis adoptan la forma de frase proverbial, como por ejemplo cuando bajo el título del poema 18, 'Ser reflexivo', leemos: «No hay que precipitarse en lo que se dice y en lo que se hace, es mejor pensar primero.»

Francisco Coronel, tal como él mismo cuenta en la solapa y en la contraportada del libro, siempre ha dedicado una parte de su actividad de ocio a la escritura poética, escribiendo en su juventud letras de canciones para el repertorio musical de una banda de rock. Tenía facilidad para rimar palabras que  acababan en composiciones musicales. Durante los dos últimos años confiesa que ha estado escribiendo de esta manera sus impresiones de la vida en sus momentos más creativos.
 
Estos 32 poemas confirman su afición. Sus composiciones, efectivamente, parecen canciones, que surgen con enorme libertad creativa y buscan el ritmo, en versos principalmente de arte menor, a través de rimas en general asonantadas. No se atiene con rigidez al canon, si bien hay algún poema como el nº 29. 'Amor de familia', en el que un correcto soneto muestra su habilidad y conocimientos estróficos. La mayoría de sus poemas tienen un adecuado y eficaz tono juglaresco propio de la poesía popularista. Predominan, como es natural en las coplas, las cuartetas de romance, que es la estructura estrófica en la que mejor se desenvuelve;  a veces las combina con quintillas o sextinas, algo que, en mi opinión y sólo en alguno de los poemas, hace que el mismo pierda algo de potencial y eficacia  comunicativas. Ese neopopularismo que cito muchas veces me ha llevado mentalmente a evocar o recordar el tono de los versos que Muñoz Seca escribiera para su archifamosa "La venganza de don Mendo".

Como ocurre en cualquier poemario hay poesías que me han gustado más y otras que me han gustado menos. Elegir siempre es difícil, pero personalmente, de entre todas ellas, yo destacaría sin duda alguna como mis favoritas las siguientes composiciones: el poema 26. 'Y van pasando los años' y el poema 16. 'La diferencia de géneros'. El primero es el que más me ha agradado tanto por contenido como por continente; del segundo destacaría el puntito de humor con el que Coronel sabe tratar un tema hoy tan controvertido. 

Para cerrar quiero señalar que entre los asuntos que el autor trata en este libro aparecen con fuerza, además de los ya señalados, dos que no quiero dejar de mencionar: su preocupación social y política (poemas 'Saludando a España' o 'La gracia de Madrid'); y la religiosidad, ayer y hoy (poemas 'Dulce Navidad' o '¿En qué creer?').

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Del autor y en este mismo blog:




"Las experiencias de un médico para todo"






elblogdejcgc, El blog de Juan Carlos


 
"Medicina & Rock 'n Roll"                      

                


"La historia que había que  contar"