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22 jul 2026

«Blonde»: Novela y película sobre Marilyn Monroe (A pares LII)

10 comentarios:
Lo normal y lo conveniente es ser ordenado. Este principio, sabido por mí desde niño, es quizás el que más veces he contravenido. En el ámbito de lo narrativo lo lógico es conocer en primer lugar lo que aparece antes y luego lo que haya sido consecuencia de lo anterior. Sí, eso es lo normal y sobre todo lo conveniente. Pues bien, en el caso de Blonde (la biografía de ficción escrita por Joyce Carol Oates el año 2000 y filmada por Andrew Dominik en 2022) he seguido el camino inverso: del biopic fílmico a la biografía novelada escrita. 
Sigo en este A pares el orden en el que, personalmente y en el blog, me he acercado al personaje biografiado: a través del film en 2022 y a través de la novela en este 2026.



"Blonde", la película 
[lo que sigue aquí lo publiqué en El blog de Juan Carlos en diciembre de 2022]

Andrew Dominick, Marilyn Monroe
 Blonde (2022) de Andrew Dominik es la adaptación a la gran pantalla de la novela de mismo título de la novelista norteamericana Joyce Carol Oates. De esta escritora he leído menos libros de los que debiera, aunque los que han caído en mis manos los he disfrutado mucho. Blonde, aparecido el año 2000, era uno de los que tenía en lista de espera. Se me adelantó el australiano Andrew Dominik con su película en la que realiza una versión cinematográfica de bella factura bastante pegada a la novela de la Oates. Saber que el papel de Marilyn Monroe lo hacía con enorme acierto una bellísima Ana de Armas supuso para mí un acicate más para posponer mi deseo lector y anteponer el visionado del film.

La película utiliza el blanco y negro en combinación con el color. La española Ana de Armas se luce en su interpretación de la actriz estadounidense, tanto que su actuación suena bastante para los próximos premios Oscar. Se ha criticado por parte de muchos espectadores que la película no sea exactamente un biopic de la malograda actriz. Y es que efectivamente no lo es; lo que es Blonde es una simple adaptación de la historia literaria creada por Carol Oates quien, aunque se inspira en episodios reales de la vida de la actriz, re-imagina muchos otros lanzando hipótesis a veces muy atrevidas y hasta en ocasiones poco verosímiles.

Los espectadores -y yo entre ellos- censuran el que el film haga hincapié sobre todo en los momentos desafortunados de la vida de la Monroe. El director se excede en mostrar maltratos físicos, abusos sexuales, y violencia psicológica; tanto se excede que la película ha recibido por parte de la industria del cine norteamericana la clasificación NC-17 (no recomendada para menores de 17), la más restrictiva de todas ellas. Afortunadamente Andrew Dominik despliega un abanico de diversas maneras de contar con lo que los espectadores vamos sobrellevando la serie de malos momentos por los que pasó la hermosa actriz. Esto es lo mejor que realiza el director, aunque en mi opinión, la excesiva duración de la cinta (2 horas y 46 minutos) haga que una historia tan sugerente, sin embargo se haga tediosa y algunos -es lo que me ocurrió a mí- llegásemos a ver la película de manera interrumpida a lo largo de varios días, algo que si soy sincero creo que no debería hacerse jamás.

Afortunadamente y para bien, Ana de Armas está para salvar el film. Es una Ana de Armas soberbia, bellísima, casi se diría que es la Marilyn Monroe rediviva. El plantel de actores que la acompañan es de alto nivel (Adrian Brody, Bobby Cannavale, Julianne Nicholson, etc.) pero quedan totalmente oscurecidos ante la fuerza con que irrumpe la actriz española de origen cubano.




"Blonde", la novela 


Joyce Carol Oates, Norma Jeane Baker, Marilyn Monroe
El 1 de junio de este 2026 se cumplieron 100 años del nacimiento de Norma Jeane Baker, conocida en el mundo del Cine como Marilyn Monroe. Joyce Carol Oates  en 2000 fue finalista del premio Pulitzer con Blonde, novela que la editorial Alfaguara recuperó y publicó en España en 2012 al cumplirse 50 años del fallecimiento de la actriz, ocurrido el 3 de agosto de 1962.  En esta novela la escritora estadounidense (Nueva York, 1938) realiza un recorrido en forma de ficción por la vida de esta belleza hollywoodense. A lo largo de sus algo más de 1000 páginas asistimos a los problemas psicológicos que desde su niñez la actriz padeció. Norma Jeane buscó siempre a su desconocido padre del que su madre le hablaba pero al que jamás llegó a conocer. Gladys, la madre de Norma, trabajaba en el departamento de atrezzo de La Productora, una compañía cinematográfica Gladys siempre vivía en Hollywood. En el oeste de Hollywood. Su trabajo en La Productora se lo exigía, porque era una "empleada contratada"»). Su condición de madre soltera y otros problemas que arrastraba por culpa de las adicciones diversas que padecía provocaron que dejase con frecuencia a su hija al cuidado de Della, la abuela. Mientras que Della vivió mal que bien la niña creció dentro de una cierta normalidad. Cuando la abuela murió, Norma fue ingresada en un orfelinato; el deseo mayor de la niña era que alguna de las familias que temporalmente la acogían la adoptasen definitivamente, pero Gladys jamás dio su consentimiento. 

Norma Jeane fue descubierta por Otto Öse, fotógrafo de una revista del ejército estadounidense que en 1944 le hizo unas fotografías cuando ella trabajaba en Radio Plane, una factoría estatal de aviones de combate. 
«Otto Öse, el Príncipe Encantado. La había sorprendido en la sala de pintura de Radio Plane y le había hecho un montón de fotografías para Stars & Stripes 
[...]
 —¿Sabes quién es mi jefe en Stars & Stripes? Ron Reagan. Norma Jeane cabeceó, desconcertada. ¿Reagan? ¿Ronald Reagan, el actor? ¿Un Tyrone Power o Clark Gable de tercera? Le sorprendió que un actor como Reagan tuviera alguna relación con una revista militar.»
Su aparición en esta revista hizo que Hollywood se interesara por ella. Su belleza y frescura hicieron que un productor, tras abusar sexualmente de ella, luego en pago  le diese un papelito secundario en La jungla de asfalto que dirigía John Huston. Marilyn, siempre muy exigente consigo misma, aunque su papel era muy pequeño en esta película destacó por su belleza y buena actuación, lo que provocó que tras este film todos quisiesen contratarla.  Hollywood descubrió que esta joven era un diamante en bruto. Y todos, quien más, quien menos, se aprovecharon de ella cuanto pudieron. Los sueldos que le asignaban, a pesar de ser ella quien arrastraba más gente a las salas, eran ridículos comparados con los de otras estrellas. Todos, como digo, abusaron de ella. Hubo algunos —muchos, según la leyenda— que lo hicieron de su cuerpo; otros, de su capacidad y versatilidad como actriz (agentes suyos como I. E. Shinn, amigos como Cass Chaplin o Edward G. Robinson Jr, (estos dos junto a la actriz formaron un trío estable al que los tres denominaban los Dióscuros), el fotógrafo Otto Öse, quien en un momento de necesidad económica de la futura actriz por sólo 50$ le hizo una serie de desnudos fotográficos en poses muy eróticas y provocativas para un calendario. Estas fotografías la perseguirían durante toda su vida y fueron la base sobre la que se construyeron un sinfín de mentiras y también, por qué no, alguna que otra verdad. 

Joyce Carol Oates al principio de Blonde advierte a los lectores en Nota de la autora que el libro que nos disponemos a leer no es una biografía de Marilyn Monroe, sino una novela. Textualmente dice:
«El lector que desee conocer datos biográficos fidedignos de Marilyn Monroe no debería buscarlos en Blonde, que no pretende ser un documento histórico, sino en biografías autorizadas»
Lo anterior es muy importante tenerlo en cuenta. Efectivamente en Blonde lo literario prima sobre lo biográfico. Que Norma Jeane Baker era adicta a los somníferos, que se aficionó a la codeína para combatir los dolores menstruales, que practicaba el sexo con suma liberalidad, que era bellísima y usó muchas veces su belleza para conseguir lo que más le gustaba: actuar. Sí, todo esto y más lo sabíamos antes de leer la novela. Lo importante en Blonde es cómo lo presenta Joyce Carol Oates, la manera que tiene de irnos mostrando el interior de la persona que es Norma Jeane y el personaje que ella y sobre todo los demás le fabricaron: Marilyn Monroe. Esta dualidad, este desdoblamiento, que representa la Pobre Doncella (Norma Jeane) y la Princesa (Marilyn) conviviendo a duras penas la segunda en la primera lo muestra con maestría y acierto la novelista. Por esto no cabe pensar que en este libro los datos biográficos sean fidedignos. No. La autora los recrea, los amplifica, los imagina, añade y quita a su gusto siempre en pro de lo que está creando: la vida de esta mujer «destilada en forma de ficción». Y por lo tanto son muchas las licencias que se toma, porque no lo olvidemos estamos leyendo ficción y no otra cosa.

En la novela se recorre, de manera desordenada, toda la vida de la actriz: sus tres matrimonios fallidos, sus dos embarazos inconclusos —la leyenda habla de muchos otros más— por voluntad uno y por accidente otro, sus deseos de ser madre, su amor a su madre enferma internada en un sanatorio psiquiátrico, su gran afición al sexo y a las drogas que se fue acentuando —concretamente este último— con el paso del tiempo... Y sobre todo la explotación que de su belleza hicieron todos, fundamentalmente los hombres, desde los menos importantes de la industria del Cine a los más encumbrados del Séptimo Arte hasta llegar a la primera personalidad de los EEUU, el presidente Kennedy —en la imaginación de la Pobre Doncella, convertida en ese momento en Princesa, su Príncipe Encantado— para quien pocos días antes de ella morir le cantaría borracha y obnubilada por la cocaína y otras drogas el famosísimo «"Happy Birthday, Mr President"» que tantas veces habremos visto todos a lo largo de nuestra vida.

Importantísimo en esta novela es observar la fantástica manera que la Oates tiene para penetrar en la cabeza complicada, inestable y llena de dudas de la actriz. Una mujer autoilustrada, muy exigente consigo misma, con miedo a fracasar y a no estar a la altura; una mujer que pensaba que los hombres siempre se reían de ella, de las mujeres en general, pero que también era consciente del enorme poder que tenía sobre ellos gracias a su belleza. Sin embargo esta belleza le produjo también dolor pues le exigía comportarse como la rubia tonta, sensual y provocativa que Hollywood había fabricado. Era una imagen que en definitiva le daba de comer y a la que tenía que rendirse Norma Jeane igual que hacían todos los hombres, tanto los poco formados intelectualmente como Joe DiMaggio o eminencias como Arthur Miller. «Yo no soy ella», decía constantemente la Pobre Doncella siempre en búsqueda de su Príncipe Encantado

Conocemos a Norma / Marilyn a través de ella misma y a través de los demás. El perspectivismo es recurso importante en la novela. A veces quien narra es una primera persona de singular que tuvo relación con ella; a veces cambia al plural pasando a representar a un colectivo como por ejemplo la Productora; pero lo más frecuente es el uso de una tercera persona externa objetiva que da paso con frecuencia a otras a través del estilo directo y también indirecto libre. Esta variada abundancia de narradores la combina Joyce Carol Oates con la presencia de diferentes maneras discursivas presentada con frecuencia en distintas tipografías 

Son muchos los subrayados que durante la lectura he realizado en Blonde. He aquí algunos que me parecen significativos:
  • «¡Era libre! ¡Estaba sola! Por primera vez en su vida estaba verdaderamente sola. No como huérfana. No como hija adoptiva. No como la hija, la nuera o la esposa de alguien. Esto era un lujo para ella.» (cuando Norma Jeane decide abandonar la casa de su primer marido e ir a trabajar a una fábrica militar durante la guerra).
  • «Ese lenguaje grosero disgustaba a Norma Jeane. Ella era una romántica. Porque su amante era hermoso como una mujer y cuando estaban el uno junto al otro frente al espejo, se ruborizaban y sus ojos se dilataban de amor y reían y se acariciaban mutuamente el pelo y habría sido imposible decir cuál de los dos era más bello y cuál de los cuerpos, más deseable. ¡Cass Chaplin! Le encantaba pasear con él y observar cómo las demás mujeres se quedaban prendadas de él (¡y los hombres también! Ah, lo veía).» (fue con Cass Chaplin con quien más feliz se sintió. Luego vendrían las desilusiones, claro. Y es que ella, en el fondo, era una mujer verdaderamente romántica)
  • «En un libro que le había dejado a Norma Jeane —El mundo como voluntad y representación, de Schopenhauer—, la joven había leído que "el suicida quiere la vida y simplemente está descontento con las circunstancias que le han tocado en suerte"». (este libro se lo había prestado su agente I.A. Finn. A Norma Jeane le gustaba leer filosofía, poesía, libros de formación actoral, etc.)
  • «El objetivo del teatro es despertar emociones. No entretener. La telebasura y la prensa amarilla entretienen. El objetivo del teatro es transformar al espectador. Quien no sepa transformar al espectador que se vaya. El objetivo del teatro (Aristóteles fue el primero y el que mejor lo dijo) es producir en el espectador una emoción profunda que suponga una catarsis del alma.» (le dice Max Pearlman a Norma cuando esta se ha trasladado a Nueva York para seguir cursos del método Stalinavski en el Ensemble Theater, que ensayaba una obra de Arthur Miller. Fue entonces cuando ambos se conocieron y al poco se casarían)
  • «Norma Jeane Baker era por naturaleza una joven optimista, o no se habría jurado optimismo eterno acuclillada en el tejado del orfanato, mirando la iluminada torre de RKO, a kilómetros de distancia, en Hollywood: ¡Lo juro! ¡Lo prometo! ¡Nunca, nunca me rendiré!, y ahora comprendía que aquella ignominiosa y desagradable escena era en realidad una escena de cine» (piensa la actriz un momento después de atender a un Marlon Brando completamente borracho).

Para finalizar
Concluyo esta doble reseña veraniega manifestando la inmensa superioridad de la novela de la autora norteamericana sobre la muy digna versión cinematográfica. Cierto es que comprimir 1000 páginas en un metraje de algo más de dos hora y media no es tarea sencilla, que algo —mucho— necesariamente habrá de quedarse  perdido por el camino, y eso a pesar de que la mismísima Oates formase tandem con el propio director como guionista de la cinta.  
He dicho al hablar de la película que la misma incide con profusión en los aspectos negativos de la existencia de la actriz. También, como no podía ser de otra manera, hay negatividad en la novela, pero en la obra escrita estos elementos se conjugan adecuadamente con otros alegres, positivos que, en definitiva, sirven para marcar mejor el contraste y la verosimilitud de la vida mostrada de Norma Jeane y la imagen de Marilyn que le devolvía el espejo.



19 dic 2022

Películas para ver en el sofá por Navidad (A pares XXX) (continuación)

14 comentarios:
Como lo prometido es deuda, aquí va la segunda entrega de este Películas para ver en el sofá por Navidad (A pares XXX). Seguramente alguno de vosotros se habrá percatado de que las cinco películas que iban en la entrega anterior malamente casaban, por su número, con el epígrafe 'A pares' que las acompañaba. Sí, sí, así es, pero no hay que preocuparse porque de una tacada ahora mismo remito esta segunda parte compuesta por algunos títulos más que me han agradado lo suficiente como para figurar en este post.

                    (A pares XXX, segunda 1/2)


Comienzo ya a decir algo de cada una de ellas, poca cosa porque son muchas y el tiempo poco. Lo primero será dar el nombre de sus realizadores y la plataforma televisiva por donde las he visto: Esta vez parece que Movistar + se está poniendo las pilas y está pasando por su plataforma títulos de interés. A través de ella he visto Alcarrás de Carla Simón; Ámame de Leonardo BrzezickiCortes peligrosos de Rachel Carey; Una comedia de la Stasi de Leander Haussman; Belfast que firma Kenneth Braghnan; y  Buena suerte, Leo Grande de la australiana Sophie Hyde. Sólo dos títulos de los que aparecen en el collage los vi por otra plataforma:  Blonde de Andrew Dominik que vi por Netflix; y Entre la locura y la razón del norteamericano de ascendencia iraní Farhad Safinia que pasan por Amazon



 ✔  Alcarrás (2022) de Carla Simon es la película que la Academia de Cine española ha enviado a la nominación de mejor película extranjera en los premios Oscar. Ojalá tenga suerte y Hollywood la seleccione para concurrir al premio. Tiene el aval de haber ganado el Oso de Oro en la Berlinale de este año. 

La historia que desarrolla el film es la del cambio de uso de las tierras en el mundo rural. Concretamente, las tierras que la familia de los Solé llevan cultivando desde hace más de 80 años son reclamadas por sus propietarios para instalar en ellas paneles solares. Estamos ante una historia de la España rural (Alcarrás es un pueblecito de la Cataluña profunda) situada en el momento actual, 2022. Es una historia muy de hoy: rentabilizar unas tierras que apenas dan para sobrevivir a quienes las trabajan. Aunque con diferencias y mucha distancia temporal el ruralismo de la cinta me ha hecho recordar durante su visionado a dos películas también de ambiente rural, si bien el paisaje en Alcarrás es más dulce y hermoso; me refiero a Intemperie de Benito Zambrano y Pascual Duarte de Ricardo Franco. 
Viendo Alcarrás, un canto a la tierra, en especial al trabajo tradicional de siglos desarrollado en ella por agricultores que aman su profesión, no he podido por menos que recordar el anterior filme de Carla Simón, Verano 1993 del que guardaba un recuerdo magnífico. A mí, Alcarrás me ha parecido hermosa pero lenta, demasiado identitaria y algo maniquea. Por lo demás el oficio de la directora es evidente.


 ✔  Ámame (2021) de Leonardo Brzezicki está protagonizada por el argentino Leonardo Sbaraglia. La película, que comencé a ver sin saber nada de ella, al principio me pareció circular por el predio del cine LGTBI. Sin embargo según que el metraje avanzaba el personaje de Sbaraglia iba creciendo y enviando informaciones válidas e interesantes al espectador: está separado de su mujer, tiene una hija adolescente con la que vive, frecuenta ambientes y locales homosexuales, etc. Santiago (Leonardo Sbaraglia) está bastante perdido y algo desesperado por ello. Se busca y busca un afecto seguro y verdadero al que acogerse y en el que refugiarse. La promiscuidad que busca y de la que a la vez huye es muestra de su desorientación afectiva. Interesante película. 


  Cortes peligrosos (2021) de Rachel Carey es una comedia irlandesa que a través del humor censura la vida que se desarrolla en un barrio de Dublín donde unas chicas peluqueras que quieren salir adelante concurriendo a participar en un concurso nacional de peluquería ven que sus esfuerzos e ilusiones pueden irse a pique por culpa de unos jóvenes matones que les destrozan el local al tiempo que les exigen dinero para no volver a hacerlo. Ante este comportamiento mafioso sólo cabe anticiparse a ellos y tomar decisiones drásticas. Comedia entretenida a la que no hay que buscar más mensajes ocultos que los escasos que presenta en superficie. Para pasar el rato, sin más.



  Una comedia de la Stasi (2022) de Leander Haussman es una película diferente. La historia se desarrolla en formato de comedia y una presentación expresionista, características ambas que la hacen ingresar en el terreno del absurdo. Estamos ante una película que en mi opinión pretende mostrar la irracional vida que se vivía en la Alemania de Honecker. Por el tema me ha recordado mucho a La vida de los otros del año 2006 que presentaba el descoyuntamiento mental en que se movían los propios agentes de la Stasi siempre en busca de traidores al comunismo.
En esta película Ludger (David Kross), un antiguo agente de la Stasi, con la llegada de la democracia acude a recoger el expediente personal que figuraba en los archivos de la Policía secreta; en él figuran algunos apuntes relativos a su vida sentimental que en el momento presente el personaje principal, felizmente casado, querría olvidar y desde luego no tener que explicar a su mujer. 
Película mediocre que no me llegó a interesar del todo y que desde luego no resiste la comparación con La vida de los otros de Florian Henckel.



   Belfast (2021), película que firma Kenneth Braghnan se inserta claramente en la trayectoria del cine de denuncia social practicado por el director norirlandés en la mayoría de sus cintas. En esta ocasión y en blanco y negro, el color de la memoria, el director realiza una especie de recorrido autobiográfico mostrándonos su niñez en la Belfast de los años 60 donde él creció en medio de las luchas, odios y enfrentamientos, de las dos comunidades allí existentes. Pese a ello el pequeño Buddy vive una niñez feliz al estilo de la de muchos otros niños: sus juegos, sus pillerías, sus primeros enamoramientos, la asistencia al cinematógrafo como distracción fundamental muy querida... Y mientras todo esto acontece en su vida particular el entorno (la barriada, la ciudad, el país...) se va cargando imperceptiblemente de violencia que de latente pasará a no tardar mucho a estallar de manera incontrolada. 
Muy hermoso relato, muy bien realizado, un canto a una época y a un arte: el Cine. Digna de ser vista



   Buena suerte, Leo Grande (2022) de la australiana Sophie Hyde es de todas las películas vistas en casa durante estos últimos cuatro meses del año la que vi primero. Me atrajo de ella fundamentalmente Emma Thompson, la actriz que la protagoniza y a quien admiro profundamente. De la directora del film nada sabía. 
La cinta presenta a una maestra viuda y recién jubilada que a la altura de sus años no ha vivido ninguna aventura sexual. O ahora o nunca, parece decirse a sí misma. Para lograrlo recurre a los servicios de un gigoló que se apoda en la web donde se anuncia como 'Leo Grande'. Se citan en una habitación anónima de un hotel anónimo. Ella sólo buscaba unas sesiones de buen sexo, algo que en vida de su marido jamás obtuvo de él. La gran sorpresa para la tímida, culta y en cierto sentido avergonzada Nancy Stokes es que Leo (Daryl McCormack) es un chico culto, magnífico conversador y excelente instructor sexual. Ambos se gustan y se atraen. Pero ¿logrará ella ir con él más allá de estos encuentros remunerados?

Me gustó la película, en especial la buena actuación de la pareja, auténticos sostenedores de la misma.. Hay humor por momentos en sus diálogos. Quizás al convertirse el personaje de Emma Thompson, en algún momento, en una especie de redentora del joven, el film pierde un poco debido al exceso de didactismo sobre el trabajo sexual en que ambos personajes se enfrascan. Pero no son duraderos esos momentos y en general la cinta discurre con optimismo y agrado por los vericuetos de los deseos insatisfechos, las falsas expectativas, la vergüenza y la atracción mutua. 


   Blonde (2022) de Andrew Dominik es la adaptación a la gran pantalla de la novela de mismo título de la novelista norteamericana Joyce Carol Oates. De esta escritora he leído menos libros de los que debiera, aunque los que han caído en mis manos los he disfrutado mucho. Blonde, aparecido el año 2000, era uno de los que tenía en lista de espera. Se me adelantó el australiano Andrew Dominick con su película en la que realiza una versión cinematográfica de bella factura bastante pegada a la novela de la Oates. Saber que el papel de Marilyn Monroe lo hacía con enorme acierto una bellísima Ana de Armas supuso para mí un acicate más para posponer mi deseo lector y anteponer el visionado del film.

La película utiliza el blanco y negro en combinación con el color. La española Ana de Armas se luce en su interpretación de la actriz estadounidense. tanto que su actuación suena bastante para los próximos premios Oscar. Se ha criticado por parte de muchos espectadores que la película no sea exactamente un biopic de la malograda actriz. Y es que efectivamente no lo es; lo que es Blonde es una simple adaptación de la historia literaria creada por Carol Oates quien, aunque se inspira en episodios reales de la vida de la actriz, re-imagina muchos otros lanzando hipótesis a veces muy atrevidas y hasta en ocasiones poco verosímiles. 

Los espectadores -y yo entre ellos- censuran el que el film haga hincapié sobre todo en los momentos desafortunados de la vida de la Monroe. El director se excede en mostrar maltratos físicos, abusos sexuales, y violencia psicológica; tanto se excede que la película ha recibido por parte de la industria del cine norteamericana la clasificación NC-17 (no recomendada para menores de 17), la más restrictiva de todas ellas. Afortunadamente Andrew Dominick despliega un abanico de diversas maneras de contar con lo que los espectadores vamos sobrellevando la serie de malos momentos por los que pasó la hermosa actriz. Esto es lo mejor que realiza el director, aunque en mi opinión, la excesiva duración de la cinta (2 horas y 46 minutos) haga que una historia tan sugerente sin embargo se haga tediosa y algunos -es lo que me ocurrió a mí- llegásemos a ver la película de manera interrumpida a lo largo de varios días, algo que si soy sincero creo que no debería de hacerse jamás.

Afortunadamente y para bien, Ana de Armas está para salvar el film. Es una Ana de Armas soberbia, bellísima, casi se diría que es la Marilyn Monroe rediviva. El plantel de actores que la acompañan es de alto nivel (Adrian Brody, Bobby Cannavale, Julianne Nicholson, etc.) pero quedan totalmente oscurecidos ante la fuerza con que irrumpe la actriz española de origen cubano. 



   Entre la locura y la razón (2019) del norteamericano de ascendencia iraní Farhad Safinia trata del profesor James Murray (Mel Gibson) que a mediados del siglo XIX comenzó a compilar vocablos para la primera edición del Oxford English Dictionary. Para tan ardua e inconmensurable tarea pide la colaboración de voluntarios que le hagan llegar términos con sus distintos sentidos, su etimología y cosas así. Su gran sorpresa sucede cuando recibe del orden de 10.000 vocablos que le envía un tal Dr William Chester Minor (Sean Penn) que está internado en un Hospital psiquiátrico.

La película me atrajo al principio por el asunto que tocaba. Sin embargo, según que transcurrían sus muchos minutos de metraje, se me fue haciendo algo pesada. A esto uniría el que las historias de los dos personajes principales no me parecieron muy bien trabadas la una con la otra. Hay momentos en que no se acaba de entender bien cómo la realización profesional de cada uno de ellos casa con la vida personal. Estos detalles estropean una buena idea: contar la  pasión por un idioma, por una lengua, sentida por dos hombres. Son estos dos hombres -los dos actores que los ponen en pie- quienes sostienen la película que quienes amamos las palabras logramos ver hasta el último de sus 124 minutos. Pero me embarga la duda de saber si todos los espectadores serán capaces de tal  hazaña. 



Una más para finalizar
Jack London, naturalismo,
Quisiera cerrar este 'A pares XXX' como se suele hacer en los conciertos o actuaciones musicales, o sea, con una propinilla. Quienes sigan este blog y hayan leído alguna de las recomendaciones peliculeras que a lo largo de los años he realizado, sabrán que me atraen muchísimo las adaptaciones cinematográficas de obras literarias. De manera que cuando en cualquier momento leo en la prensa o cazo por internet alguna referencia más o menos elogiosa a alguna de ellas procuro por todos los medios verla. Es lo que me ha ocurrido con esta película que firmó en 2019 el italiano Pietro Marcello

La película Martin Eden es adaptación de la novela homónima del novelista estadounidense Jack London (1876 - 1916). Es claramente una historia autobiográfica del propio autor. Sería una especie de novela de iniciación, pero circunscrita al hecho de hacerse escritor. La película de Pietro Marcello sigue de manera muy cercana la novela de London quien en la ficción se transmuta en un muchacho de pueblo que se hace marinero. En Oakland, al ser acogido por una familia burguesa, se siente atraído por la cultura que ésta tiene. Martin Eden (Luca Marinelli), que se enamora de la hija de la familia, la hermosa y culta Elena Orsini (Jessica Gressy), anhela poder acceder a la élite literaria en la que ve que se mueven los Orsini. Le pide a Elena que lo eduque y le haga apreciar la belleza del arte y de la literatura. Ella al inicio accede, aunque luego se cansa. Sin embargo Martin, de manera autodidacta, persiste en el empeño y  poco a poco logrará que algunos de sus cuentos y de sus novelas -tras muchos fracasos- sean publicados. 

Logra el éxito, pero al alcanzarlo ya no le satisface. Ve que la sociedad burguesa en la que quería integrarse sólo se mueve por el dinero y el individualismo más feroz. Reniega de ella y la ataca militando en movimientos sociales que la ponen en cuestión. Pero tampoco el socialismo consigue tranquilizarlo, pues él entiende que también éste transita por los mismos raíles que la burguesía, a la que quiere derrocar para ocupar su lugar. Su desilusión con el mundo y el amor es total. Sólo queda volver al mar. Para ello dona todos sus bienes a la clase trabajadora y desaparece.

Me gustó mucho esta película que vi en TVE2. Su estética visual es claramente vintage, con un color, vestuario y puesta en escena que recrea convincentemente los primeros años del siglo XX. Es una película claramente política que enjuicia con corrección y acierto la equidistancia y convergencia de los diversos, y en apariencia distantes, planteamientos socio-políticos. Es así una historia que hace viajar del ayer al hoy, del pasado al presente. La actuación del actor que interpreta a Martin Eden es memorable. En mi opinión y gusto, película muy recomendable.


Y ahora sí que ya nada más. Despido aquí esta entrada 'A pares XXX' que ha resultado extensa. Espero que os satisfaga y os sirva para escoger alguno de los títulos y que el mismo os agrade. De nuevo os deseo a todos los amantes del Cine unas muy, muy, Felices Navidades.




Nota
Cierro esta extensa entrada con cierta premura, pues marcho a ver As bestas de Sorogoyen a los cines Verdi (Madrid). No quiero que, como tantas veces me sucede, cuando quiera ir a verla ya no figure en cartelera. Ya os contaré qué tal. En principio voy con muchas ganas e ilusión. Adiós.