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18 ago 2016

Otra magnífica exposición sobre Cervantes: "Cervantes. Lengua del Alma"

6 comentarios:
En mi deambular agosteño por la España interior me ha encantado visitar, en la hermosa localidad de Ciudad Rodrigo (Salamanca), una magnífica exposición sobre Cervantes que, organizada por el Seminario San Cayetano, se presenta en el edificio que éste ocupa. La muestra se inauguró el 18 de marzo pasado y estará abierta hasta el próximo 1 de noviembre.


 Encontrar en Ciudad Rodrigo, lugar que para nada aparece citado en "El Quijote", una exposición sobre esta obra y sobre su creador es una magnífica sorpresa.  La exposición lleva por título "Cervantes. Lengua del Alma" y me ha tocado lo más profundo de la mía. Me ha reafirmado en la opinión de que Cervantes es patrimonio de toda España por lo que cualquier zona de la misma tiene el derecho de reivindicarlo, festejarlo, recordarlo... También me hace ver que la apuesta cultural desarrollada por esta población no es flor de un día y que estas exhibiciones vienen a completar la oferta cultural de sus tradicionales Carnavales del Toro y de la Feria de Teatro de Castilla y León, certamen teatral con sede en la localidad mirobrigense, que ya va por la 19ª edición, y que este año se celebrará entre el 23 y el 27 de agosto. (ver cartelera aquí).

La primera referencia que tuve de la exposición me llegó por vía de amigos nacidos en localidades próximas a Ciudad Rodrigo, capital de una extensa comarca al sur de la provincia de Salamanca formada nada menos que por 53 municipios. Mis amigos, José Antonio y Justo, aman la zona y tienen a gala haber nacido en ella: uno, José Antonio, en Robleda, cabeza de la subcomarca del Rebollar; el otro, Justo, en Martiago, la más importante localidad de la subcomarca de los Agadones. Si de Martiago me llegó la noticia de la maravilla de muestra que sobre Miguel de Cervantes y su obra más insigne había montado el Seminario San Cayetano de Ciudad Rodrigo en colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad y la Fundación Ciudad Rodrigo 2006, fue en compañía del amigo 'robleano' con quien tuve la oportunidad de comprobar en vivo y en directo la verdad de cuantas excelencias me habían contado sobre la misma.

Vista general de la exposición
La exposición cuenta con una magnífica página web en la que se explica debidamente cuanto en ella se puede contemplar (hacer clic aquí). Por ello sólo destacaré lo que llamó más mi atención, que, sin duda alguna fue la magnífica colección de Quijotes -más de sesenta- y otras obras cervantinas propiedad de uno de los comisarios de la muestra, Manuel Belda Rivero, quien en un blog que administra, -"El tragaluz del tiempo"-, al explicar la fotografía que encabeza uno de sus posts, dice de sí mismo, lo siguiente:
Este soy yo…hace unos años…  En la Escuela Pública de San Francisco, en Ciudad Rodrigo, donde nací.  ¿Con quién estaría hablando…? Luego pasé por el Seminario y por el Instituto de Bachillerato. De allí a la Universidad de Salamanca, donde me licencié en Filología Hispánica…Soy de los que todavía hizo, obligatoriamente, la mili, en Morón de la Frontera,  cuidando los aviones de los americanos. Fui concejal (1983-1987) en el Ayuntamiento de esta mi querida ciudad en la que trabajo y vivo.  Aprendiz de poeta y aficionado a la fotografía, aparezco y desaparezco como el famoso río. Ahora, en este blog, trataré de recopilar viejos (la poesía nunca es vieja)  poemas y fotografías. Y también seguir escribiendo con el corazón, como a mí me gusta hacerlo. Espero que os guste.
Algunas fotos de lo allí expuesto

"El Quijote" sirve para adornar en
esta imagen el envés de las cartas de una baraja
Una antigua edición del Diccionario
de Elio Antonio de Nebrija

Una edición inglesa de "El Quijote" de la colección de M. Belda
La cultura del Renacimiento que llegó a Cervantes: 
Obras de Cicerón, de Ovidio, Horacio, Virgilio, 
Erasmo de Rotterdam, Luis Vives, Nebrija, etc.


Información práctica
Al ser una exposición poco agobiante se puede aprovechar el mismo ticket de entrada para visitar el antiguo laboratorio del Seminario de San Cayetano y una originalísima exposición permanente sobre piezas sanitarias de uso íntimo y privado que a lo largo de la historia han recibido muy distintos nombres: bacínes, chatas, dompedros, pericos, recipientes, etc., etc, Es una exposición compuesta por más de 1300 piezas de distintas épocas que merece ser visitada y más si el encargado de la misma amablemente comenta, como nos sucedió a nosotros, algunas de las cerámicas expuestas.

La exposición abre todos los días, salvo el jueves, en horario de 11 a 14. Por la tarde, de 16 a 19 h., sólo abre lunes y sábado.

11 may 2016

Cervantes y su "Numancia" en el IVº Centenario

10 comentarios:
En los últimos siete días he tenido oportunidad de ver dos excelentes obras, magníficamente representadas ambas, de nuestro teatro clásico. Aunque la primera que vi fue "La Celestina", puesta en escena y protagonizada por José Luis Gómez, voy a dedicar esta entrada a la "Numancia" de Miguel de Cervantes por desaparecer de la cartelera del Teatro Español de Madrid (¡otra vez la miseria en las fechas!) el próximo día 22 de mayo. 
 "La Celestina", cuya reseña dejo para otro día, desapareció de la cartelera del Teatro de la Comedia el pasado día 8 de mayo, aunque tras la gira que actualmente realiza por algunas provincias españolas se podrá ver de nuevo en Madrid, en el teatro de La Abadía. Pero esto no ocurrirá hasta el año próximo, del 12 de enero al 5 de febrero.


“Numancia“

No quiero dejar para el final lo obvio, que no es otra cosa que expresar mi plena satisfacción ante el espectáculo que ayer mismo, día 10 de mayo, presencié en el teatro Español de Madrid, que es como todo el mundo sabe un teatro sostenido por las arcas del municipio. La obra la programó el hasta hoy director del teatro, Juan Carlos Pérez de la Fuente, dentro de los fastos por el cuarto centenario de la muerte de Cervantes. Pues si así es, -¡y lo es!-, quiero darle desde aquí un sonoro ¡bravo! a él y al equipo artístico que con un nivel elevadísimo pone todas las tardes sobre las tablas este "El cerco de Numancia" cervantino, reducido a la palabra "Numancia" en la versión que del clásico han hecho con indudable acierto Luis Alberto de Cuenca y Alicia Mariño. Una versión que a todos los elementos originales fundamentales han añadido los adaptadores algunas figuras y parlamentos que incurren deliberadamente en el anacronismo a fin de que los espectadores asimilen y devoren con fruición la tragedia que se desarrolla ante sus ojos.

"Numancia" de Cervantes, "El cerco de Numancia", Teatro Español

El texto.
Cervantes está presente durante toda la función pues el texto es respetuoso con el original. Lo reconocemos en:

  • La dignidad con que son presentados los dos líderes: Teógenes (Alberto Jiménez, ¡soberbio, magnífico!) de los numantinos,  y Escipión (Chema Ruiz, ¡excelente en el difícil papel de conquistador burlado trágicamente!) de los romanos-
  • La defensa de la libertad por encima de cualquier contingencia incluso por encima de la muerte.
  • La cuestión de la honra puesta en el tablero que se está jugando y que hace que las mujeres (Maru Valdivieso, Julia Piera, Mélida Molina y Miryam Gallego) decidan inmolarse junto a sus hombres e hijos antes que caer en manos romanas y ser esclavizadas o exhibidas como parte del botín de los vencedores.
  • El amor como fuerza superior que hace que los hombres -Leonelo, enamorado de Lira (Markos Marín y Myriam Gallego) y Leonicio (Críspulo Cabezas), unido en sana amistad con Leonelo- acometan acciones que si no anduviese Amor de por medio catalogaríamos de absurdas.
  • La negociación entre iguales (en vocabulario actual diríamos 'equidad'): los numantinos envían a Escipión embajadores (Alberto Velasco y Beatriz Argüello) para en humana negociación acordar un final justo a tan larga guerra.
  • Por último, las alegorías, España y El río Duero, que anuncian la destrucción de Numancia de cuyas cenizas resurgirá un Imperio que no es otro que el de Felipe II, o sea, Cervantes lleva la obra hasta su contemporaneidad; y también la alegoría de la Muerte conduciendo su inhumana carreta y dando a luz a sus dos criaturas más preciadas, el Hambre y la Enfermedad.

En cuanto a elementos añadidos no presentes en el texto cervantino hay que decir que no abundan, y los que aparecen vienen avalados en su mayoría por puestas en escena anteriores. Así sucede con dos de los más chocantes: la presentación de los sitiadores romanos Escipión (Chema Ruiz), Yugurta (Raúl Sanz) y Mario (Carlos Lorenzo) con vestimenta de nazis alemanes, y las alegorías de España y el Río Duero adornadas sus cabezas con roquetes que las asemejan a la Dama de Elche. Estas dos sorprendentes caracterizaciones beben directamente en la adaptación que en 1937 Rafael Alberti montó en el Teatro de la Zarzuela madrileño para dar ánimos a los sitiados republicanos madrileños.

También de esa puesta en escena albertiana recoge Pérez de la Fuente el inicio de la obra con esos dos personajes, el Hombre (Alberto Velasco) y la Mujer (Beatriz Argüello), que no aparecen en la obra original. Pero hay alguna diferencia pues mientras Rafael Alberti los utilizaba en su prólogo-presentación para parodiar y ridiculizar a los romanos (= franquistas sitiadores), Pérez de la Fuente se sirve de estas dos figuras para reflexionar siquiera brevemente sobre la historia y situación actual de España y del mundo para así poner en contexto y "traer" hasta nuestra contemporaneidad esta tragedia que ya va para los 430 años desde que Cervantes la escribió y representó con gran éxito por primera vez.

Una escenografía espectacular. 
Chema Ruiz actor, Chema Ruiz-Senosiain, Pérez de la Fuente, Ahora Madrid echa a Pérez de la Fuente
Si algo me sorprendió agradablemente fue un escenario con pocos elementos en el que se va construyendo el espacio teatral a base de cortinas y mallas transparentes sobre las que se proyectan imágenes fijas o en movimiento y cuyos aparatosos y teatrales despliegues se acompañan de un sonido fuerte y espectacular; sonido que también se emplea para subrayar aquellos momentos de máxima tensión que en la obra abundan. Además de sonido e imagen, Pérez de la Fuente echa mano de los olores y, tratándose de una obra cuya acción transcurre en el año 133 a.C. los elementos mágicos en forma de olores de incienso o de neblinosas humaredas cumplen una importante función en la creación de la atmósfera dramática adecuada.

A este escenario cercado por esas mallas transparentes que culminan en crueles y actualísimas espartinas se accede a través de una larga rampa que ocupa el pasillo central del patio de butacas; por esta rampa entra en la ciudad cercada el mal representado en los romanos -invasores, sitiadores y finalmente pírricos vencedores- y en las figuras alegóricas de la Muerte, la Guerra, el Hambre y la Enfermedad.

Los actores visten, además de largos abrigos de nazis alemanes sobre petos de cuero propios de los legionarios romanos en el caso de los tres actores que representan a los dominadores, una especie de túnicas de oscuro lino que parece arder por los pies acabadas en capucha lo que les da un aspecto semejante a monjes disciplinados en el ayuno y las privaciones; esta prenda se alterna, especialmente en el caso de las mujeres, con una especie de clámide que connota dignidad y honra.

Por último cabe hablar del movimiento, vertiginoso en ocasiones, con que los actores resaltan el contenido de unos parlamentos en verso que llegan al espectador con claridad y son muy entendibles. Para este movimiento, vertical y horizontal,  se emplea una tramoya perfectamente sincronizada con el actuar humano logrando que desde la butaca esas cadenas, cuerdas, cables y mosquetones pasen casi del todo desapercibidos.

Para finalizar
Una tragedia auténtica, de las poquísimas que existen en nuestro teatro, que evidencia el excelente autor teatral que era Miguel de Cervantes en 1586 y que hoy sería tenido por tal de no haberse cruzado en su misma afición Lope de Vega, el Fénix de los Ingenios, quien le arrebató el cetro de Tespis  y le redujo casi a la nada en este campo literario aunque por eliminación lo ganásemos para la narrativa.

Un excelente homenaje el que el Teatro Español del Ayuntamiento de Madrid dispensa a Cervantes en el 400 aniversario de su fallecimiento con esta magnífica "Numancia" en la que su director Juan Carlos Pérez de la Fuente ha puesto entusiasmo y pasión. Lástima que las contingencias políticas hayan contribuido a silenciar, y no poco, esta alucinante y fantástica puesta en escena de la por algunos considerada la mejor obra teatral de Miguel de Cervantes. Desde aquí pienso que lo contingente y pasajero no debiera jamás utilizarse para desmerecer lo necesario, eterno y duradero, pues nuestro mejor escritor seguirá siendolo ocupe quien ocupe la sede municipal, pero habrá ciudadanos que por estos quítame de aquí estas pajas pierdan, o ya hayan perdido, la oportunidad de contemplar una obra de arte. Y es que a estas alturas se desconoce si una obra que ha costado tanto esfuerzo y dinero hará gira por España o no, se podrá ver en los festivales de teatro clásico veraniego o no. . . ¡O tempora, o mores!

Juan Carlos Pérez de la Fuente, Alberto Jiménez, Chema Ruiz-Senosiain, Myriam Gallego, Beatriz  Argüello, Alberto Velasco, Maru Valdivieso
El director Pérez de la Fuente rodeado por el elenco actoral 

Por lo manifestado en el párrafo anterior no me resisto a poner para finalizar la entrada algunas de las frases que figuran en el programa de mano de la función firmadas por el propio Juan Carlos Pérez de la Fuente:
"Aquí Cervantes se muestra en toda su plenitud y su mensaje se hace revolucionario. Los que tienen el poder, sobre todo el poder político, podrán arrebatamos casi todo: el pan,la casa, el trabajo, la libertad ... incluso la vida; pero la dignidad, nunca. Repito: la dignidad, nunca. Numancia es una tragedia política. 
Luis Alberto de Cuenca y Alicia Mariño son los artífices de la versión. Alabo su lucidez y valentía. El reparto es un lujo de profesionalidad y compromiso. Posiblemente sea uno de los mejores repartos que he tenido en mi vida. Aquí queda escrito y mi agradecimiento es para siempre. Lo mismo digo de todo el equipo artístico y de todo el personal del Teatro Español. He dirigido Numancia en un momento muy difícil de mi vida profesional. Y todos han estado arropándome en los ensayos. 
Esta Numancia que les entregamos está empapada de dolor y de sufrimiento, pero también de rabia y de esperanza. Disfrútenla y piensen que fue escrita hace 400 años por un gran dramaturgo llamado Miguel de Cervantes que todavía no sabía que la vida necesita igualmente de Quijotes.
Juan Carlos Pérez de la Fuente