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19 ene 2022

Philippe Claudel. "La nieta del señor Linh"

32 comentarios:

✔ «la noche ha hecho brotar en la ciudad miles de luces que titilan y parecen desplazarse. Son como estrellas caídas que intentasen alzar el vuelo para regresar al firmamento. Pero no pueden. No es posible volver a lo que se ha perdido, piensa el señor Linh.»
✔ «— Le pido perdón, señor Taolai, perdón… por todo lo que le hice a su país, a su gente.»
✔ «— En la aldea nos cuidamos nosotros mismos. Si la enfermedad es leve, nos curamos. Si es grave, nos morimos. Eso es todo.»

Novela poética, Novela corta francesa, Philippe Claudel
Leí por vez primera esta novela corta de Philippe Claudel hará cosa de cinco años. Curiosamente y contra mi costumbre tras su lectura no hice resumen alguno y tampoco, pese a llevar ya este blog en funcionamiento siete años, la reseñé. Suelen ocurrir estas cosas. Sin embargo la impresión que dejó en mí esta obra no se difuminó con el paso del tiempo y tampoco la cantidad de nuevas lecturas que sobre ella cayeron lograron hacérmela olvidar. Cuando un libro se queda grabado en la memoria algo tiene que le hace prevalecer sobre otros posteriores. El motivo de haber vuelto a esta novela es que en la tertulia "más que palabras...", y precisamente a propuesta mía, la elegimos para inaugurar este 2022. Veremos qué juego da en la reunión que en los próximos días tendremos sobre ella.

El escritor
La biografía de Philippe Claudel (Dombasle-sur-Meurthe, 2 de febrero de 1962) nos muestra un hombre enamorado del arte de contar. Toda su vida gira en torno a ello: profesor de literatura moderna en secundaria y universidad (¡qué es verdaderamente un profesor de literatura sino un contador de historias!) dedicado en cuerpo y alma, además de a la enseñanza, a la narrativa propiamente dicha escribiendo novelas y guiones de cine  desde 1999 hasta hoy mismo. Respecto a esto último, el Cine, conviene subrayar que ha dirigido varias películas, alguna como "Il' y a longtemps que je t'aime" de enorme éxito. 

En España de sus 16 novelas sólo se han traducido hasta el momento siete u ocho, siendo La nieta del señor Linh la segunda en aparecer en español el año 2006. Le precedió Almas grises, novela que dio a conocer a Philippe Claudel en nuestro país. Tras la que acabo de releer vinieron otras, siendo la última aparecida El archipiélago del perro. Salamandra es la editorial que más títulos ha publicado de Claudel en nuestro país.

La novela 
"La nieta del señor Linh" es una preciosa fábula sobre el desarraigo y la necesidad de encontrar motivos para persistir en esta vida pese a todos los contratiempos. Es una novela sencilla de sólo tres personajes principales: el anciano señor Linh procede de un país asiático en guerra que ha tenido que abandonar tras perder a toda su familia y quedar su aldea completamente destruida por los bombardeos. Lleva con él a su nieta Sang Diu, un bebé de apenas seis semanas que alimenta como puede y que pese a su corta edad apenas si lo importuna. Los servicios del país europeo al que llega tras seis semanas de navegación lo alojan en un edificio dedicado a refugiados de ese país del que no se nos dice el nombre. No se dice el nombre del país asiático en guerra constante y tampoco el de la metrópoli a la que son llevados los refugiados, pero durante la lectura no he podido evitar pensar que el señor Linh fuera north-vietnamita y que el país que lo acoge no sea otro que Francia, potencia colonizadora del mismo cuando aún se le conocía con el nombre de Indochina. El tercer personaje es el señor Bark, un hombre maduro natural de la metrópoli pero desarraigado de la Vida.

Viéndolo así, o sea la llegada de un anciano  arrancado de su tierra a un país del que desconoce todo, en especial su idioma y cultura, es por lo que es evidente que el tema central es el del desarraigo. Un desarraigo que se ve acentuado por el desconocimiento del idioma del país europeo y también por la edad del señor Linh. El señor Linh es un anciano y sólo esta condición, su vejez, hace que las familias de compatriotas que encuentra cuando lo meten en el edificio de refugiados lo atiendan conforme a las normas de su cultura ancestral. Estamos pues ante un individuo que vive en completa soledad y aislamiento. Cuando este ser humano topa con el señor Bark en un banco del parque que hay frente a la casa donde están los refugiados y ve que se interesa por él, aunque no entiende nada de lo que le dice conecta emocionalmente con él y ve su relación como una razón para acomodarse a ese nuevo país que le es tan hostil. El tema de conversación versa normalmente sobre Sang Diu, la nieta del señor Linh. Es ella la que provoca que esta relación de amistad fructifique y que Linh, a quien Bark llama Taolai ('buenos días' en vietnamita) porque Linh educadamente se dirigió así al francés cuando éste le preguntó su nombre, halle un motivo para seguir hacia adelante. 

Los dos personajes son muy diferentes: Bark es grueso y pesado y Linh, delgado y delicado, cuando «estrecha con las dos manos la del hombre, [percibe que éste posee] una mano de gigante, con unos dedos enormes, callosos, agrietados». El viejo señor Linh, flacucho, encogido y arrugado, siempre con esa niña en brazos, se hace amigo de Bark, grandullón, robusto y parlanchín que no para de fumar. Esta antítesis entre ambos es plasmación material de la enorme distancia de todo tipo que los separa .Se hacen amigos aunque no entienden nada de lo que se dicen y sin embargo ambos se buscan, se necesitan, son capaces de sentirse en el otro. Cada uno encuentra en el otro la razón de su existencia pues los dos están completamente solos en este mundo ajetreado y veloz que los ignora pero en el que tienen que vivir.  Su enorme amistad va a ser el tirón que cada uno de ellos necesitaba para persistir en este mundo.

En tan breve relato se tocan muchos asuntos, si bien todos ellos relacionados entre sí: la vejez, la muerte, el desamparo, el amor, la familia, la amistad, el arraigo-a y desarraigo-de, el egoísmo, la ignorancia de los unos respecto a los otros, el colonialismo, etc.

La novela es muy poética. El autor utiliza un lenguaje sencillo y una estructura sencilla como corresponde a una fábula. Característica muy interesante del estilo del escritor en esta novela es la combinación que en ocasiones realiza de tiempos verbales si bien es el presente atemporal el predominante; otro tanto sucede con las personas narrativas utilizadas: la tercera predominate cede circunstancialmente su voz a la segunda en ocasiones. Todo ello imprime ritmo, belleza, variedad al relato
«El señor Linh recuerda el ritmo de las carretas tiradas por búfalos, su parsimonioso y pronunciado balanceo, que a veces te hace adormecer y a veces soñar despierto, y el paisaje, que cambia con serena lentitud, una lentitud que permite mirar el mundo realmente y ver los campos, los bosques, los ríos, y hablar con quienes te encuentras, escuchar su voz, intercambiar noticias…»
Todo en este relato me ha gustado pero quizás sean las evocaciones que realiza el anciano Linh de su desaparecida aldea con las leyendas, historias y narraciones unidas a ella (la de la fuente de los cinco chorros a la que se dirigen los humanos cuando sienten próxima la muerte es bellísima) lo que más me ha emocionado de esta novela corta. De manera reiterada en la narración aparece la música presente en la canción que repetidamente entona el señor Linh para arrullar a su nieta: «La mañana siempre vuelve, / siempre vuelve con su luz, / siempre hay un nuevo día, / y un día serás madre tú.». En esta canción va implícita la esperanza en el futuro.
La novela tiene un ritmo adecuado que va in crescendo adquiriendo una gran altura con la sorprendente sorpresa final que hace que el lector deba replantearse todo lo leído, deba retornar a las primeras páginas no vaya a ser que se haya perdido algo por el camino por donde Philippe Claudel lo ha conducido con suavidad y certera mano.

Para esta conducción Claudel utiliza como unidad narrativa la secuencia cinematográfica como corresponde al guionista que él es. Su condición de cineasta explica en mi opinión el estilo minimalista del que hace uso, un minimalismo plagado de bellísimas imágenes. He aquí algunos ejemplos:
  • «Las palabras de la canción se burlan del tiempo, del lugar y de la edad. Gracias a ellas, es fácil volver a donde se ha nacido, a donde se ha vivido, a la casa de bambú con suelo calado, impregnada del olor de la leña en que se cuece la comida mientras la lluvia derrama su líquida y transparente cabellera sobre la techumbre de hojas.»
  • «Ahora el señor Linh es viejo y está cansado. Aquel país desconocido lo agota. La muerte lo agota. Lo ha chupado como los ávidos cabritillos a su madre, que se tumba sobre un costado porque no puede más. La muerte se lo ha quitado todo
  • «En los arrozales, las mujeres cantan mientras trasplantan brotes jóvenes, con los pies sumergidos en el agua cálida y cenagosa. Los búfalos meditan cabizbajos, mientras sobre sus lomos los espulgabueyes se pavonean y se alisan las blancas plumas. Unos niños intentan cazar ranas gritando y azotando el agua con varas de sauce. En el cielo, las golondrinas escriben invisibles poesías en la suave brisa.»

 

Cine francés, Novela francesa actual
Como puede verse La nieta del señor Linh es una verdadera joyita literaria. No he leído más libros de Philippe Claudel, pero quienes sí lo han hecho hablan con satisfacción de todos ellos. Habrá que leer algo más de este escritor y cineasta francés. Si sólo he leído uno de sus libros, también de sus filmes sólo he visto uno, el titulado "Il' y a longtemps que je t'aime" (año 2008), que me gustó mucho. Quiero ver alguna película suya más. Dejo aquí sus títulos por si también a vosotros os apeteciese daros un garbeo por su producción cinematográfica: En 2011, Tous les soleils ('Silencio de amor', se tradujo en España); en 2013,  Avant l'hiver ('Antes del frío invierno'); y en 2015, Une enfance.

4 abr 2015

Resumen de Lecturas: MARZO

12 comentarios:
La verdad es que al echar la vista atrás, puedo decir que marzo se ha portado: ocho lecturas (una, para ser justos, fue veloz relectura; y otra, la de Petros Markaris, casi casi podría atribuirse a febrero), dos obras de teatro y varias películas. No está mal, al menos para mí que no me marco grandes retos.


De las lecturas, tres ya las he reseñado en este blog: "Pudor" de Santiago Roncagliolo, "La campana de cristal" de Sylvia Plath y "Mansfield Park" de Jane Austen (ésta fue la relectura). Hay otra, la novela de Luis Landero, "El balcón en invierno", que utilicé para hacer algunas reflexiones a propósito  del debate existente desde hace ya algún tiempo sobre el oscuro o difícil porvenir de la novela. Vista ahora, desde la distancia, creo que esa reflexión es más que suficiente como reseña de esta novela-ensayo, reseña que se puede leer aquí.


En definitiva, pues, que ya sólo me queda por hablar de cuatro. Si hago cuenta de que la lectura "El hombre que confundió a su mujer con un sombrero" del neurólogo y antropólogo Oliver Sacks fue objeto de debate y comentario en la tertulia "...más que palabras" del mes de marzo, creo que puedo obviarla pues ya de ella algo quedó dicho en la crónica que en el blog de ese grupo de lectura dejé escrita (verla aquí). Eliminada ésta, ya sólo reseñaré, y muy brevemente, las tres que restan:

La buena reputación

Ignacio Martínez de Pisón, La buena reputación
Su autor, Ignacio Martínez de Pisón, presenta en esta novela la vida de una familia española desde los años 40 hasta 1987. Los lugares donde se sitúa el relato son especialmente la ciudad de Melilla a la que vemos transformarse desde la época del protectorado español de Marruecos hasta el momento en que su antaño importante puerto pierde importancia al haber abierto Marruecos el de Beni Enzar; la otra localidad importante es Málaga a la que administrativamente durante muchos años Melilla perteneció; y por último Zaragoza la ciudad de la que provenía Mercedes, la esposa de Samuel, y a la que volvió en cuanto pudo.

Es, pues  la historia de una familia, con sus virtudes y sus defectos, con sus zonas oscuras, con sus alegrías y penas. Pero como dice al final del relato Daniel, nieto de Samuel: "No era la mejor familia del mundo, pero era su familia". Lo más interesante de esta familia es que está formada por un judío y una gentil. El judío es Samuel, hijo de Elías, quien logra medrar en Melilla merced al apoyo de su suegro, militar y franquista, aunque su sagacidad y su buen saber hacer personal hará posible que no sólo no rompa con la comunidad hebrea de la ciudad sino que en un momento dado contribuya muy activamente y en secreto a sacar de Marruecos a muchos de quienes deseaban emigrar a Israel. La gentil es Mercedes, típica burguesa de provincias que lleva fatal todo lo relacionado con la religión de su marido, al que en cierto sentido desprecia. Las hijas de la pareja, Miriam y Sara, son dos típicas mujeres pequeño-burguesas que una vez echada una canita al aire se recomponen y se reintegran a la seguridad de bodas confortables al menos en apariencia. Por último, los hijos de Miriam, Elías y Daniel, son dos desastres que aprenderán lo que es la vida en sus propias carnes.

La novela se lee muy bien. Está estructurada en cinco partes o Novelas (Samuel, Mercedes, Miriam, Elías y Daniel). En contra de lo esperado por mí ante una presentación de este tipo, la acción sucede de manera lineal; tan sólo la trama se focaliza en cada uno de los personajes que sirve de título a cada una de las cinco partes. El narrador es externo.

Lo más destacable para mí de la obra son las referencias al judaísmo (fiestas, prendas de vestir, elementos del culto, comidas, etc.) que se hacen en el relato, especialmente en el de Samuel. Y lo que menos me ha agradado es la insulsez en que cae la novela en algunos momentos. Con todo una novela digna de ser tenida en cuenta y digna de ser leída.

La nieta del señor Linh

Philippe Claudel, La nieta del señor Linh
Esta novela breve de Philippe Claudel es un regalo para cualquier lector. Todo en ella es destacable: el lenguaje utilizado -¡bellísimo!-; la historia que se relata: un anciano que huye de la guerra de su país y recala en uno accidental donde es asistido por instituciones para refugiados, y en el que aunque no se le trata mal no deja de ser un objeto, un  trabajo para los funcionarios, tan sólo la amistad con otro hombre con quien ni siquiera puede hablar al ser de idiomas distintos le hará la vida soportable, bueno, eso y su nieta, naturalmente; la gradación de la tensión dramática hasta llegar a la resolución final;  el choque de culturas, la occidental y la oriental; la dureza de la vejez; las reflexiones que se cuelan en la narración; etc.

Es una auténtica joya.  En cada página aparecen fragmentos de gran belleza. Valga como ejemplo esta cita: 
"El señor Linh camina. Es un autómata que vacila, avanza lentamente, se tambalea, se deja arrastrar por la muchedumbre cada vez más apresurada y compacta que lo rodea y lo asfixia. [...] Avanza. Tropieza con los años y con la gente, que corre no se sabe adónde, que no para de correr, como si lo propio del hombre fuera correr, correr hacia un gran precipicio sin detenerse jamás"

 Noticias de la Noche

Petros Márkaris, Noticias de la Noche, Kostas Jaritos

Confieso que leí esta novela, -primera de la serie que el autor griego dedica al detective Kostas Jaritos-, movido por la problemática actual de Grecia que a punto estaba por esas fechas (finales de febrero) de celebrar unas cruciales elecciones. Aunque la novela es de 1995, sin embargo ya en ella se dejan ver algunos de los vicios de ese país que, -según se dice-, les han abocado a la situación de bancarrota en la que se encuentran los griegos. Así al tiempo que presenta a la policía a la que pertenece el teniente Jaritos como un cuerpo malpagado en el que muchos de sus funcionarios aceptan -o exigen, según- mordidas para mover los asuntos o moverse ellos mismos, muestra la desigualdad existente desde la entrada en Europa:
 Es uno de esos bloques de pisos nuevos, construidos para los tipos de relaciones públicas, yupis y científicos que chupan de los programas de la CEE. (p. 141)
Esta desigualdad hace que progresar siendo honrado sea más que difícil. Así lo ve el teniente Kostas Jaritos cuando se enfrenta a la hija del jefe de la cadena de TV a la que pertenecía una periodista asesinada. Para Jaritos la desigualdad entre esta niña bien y su hija Katerina es inaceptable:
"La miro y pienso en Katerina. Sea abogada o fiscal en el futuro, va a necesitar como mínimo diez años para labrarse una carrera. Mientras que ésta, a sus veinticinco años, tiene una galería por gentileza de su papi, se las da de lista y, encima, lo engaña" (p.223)
También hay una fuerte denuncia de la xenofobia que el autor, Petros Márkaris, percibe en la sociedad helena. Él, de origen armenio por parte de padre, tiene sobradas razones para pensar tal cosa ya que no obtuvo la cidadanía griega hasta la caída de la Dictadura de los Coroneles en 1974. Por eso el asesinato de dos albaneses con que se inicia el relato no mueve a nadie en la Comisaría de policía. No ocurre lo mismo si la que cae es una afamada periodista griega de una cadena televisiva; entonces la cosa cambia radicalmente:
"Dos albaneses acuchillados sólo interesan a los de la tele, y eso si la masacre resulta fotogénica y produce náuseas a las nueve de la noche, justo cuando la gente se sienta a cenar." (p. 46)
[...]
"—¡Despierta, atontada! ¡Los albaneses con los que trabajas te han contagiado su estupidez!" (p. 274)
Por último en esta novela aparece plenamente caracterizado el protagonista de toda la serie: fumador, separado de su mujer, con una hija a la que ve poco pero para la que desea lo que cualquier padre de clase media baja (estudios, éxito profesional, dinero...), lector de diccionarios, y desengañado de todo lo que hace funcionar a la sociedad ateniense.

Me ha gustado mucho esta novela y me he propuesto leer más de este magnífico autor pues todo en él me gusta, en especial su estilo directo, crítico y desenfadado a la hora de llamar las cosas por su nombre.