Herta Müller
es una escritora de origen rumano (minoría suaba [vid. nota infra]) que ganó el Nóbel de
Literatura el año 2009 y que vive en Alemania desde 1980.
“En tierras bajas” es
la 1ª obra que publicó la autora, obra que fue prohibida por el Régimen de Ceaucescu.
El ejemplar que he leído apareció publicado por el periódico El Público
como complemento a su edición de los sábados dentro de una colección de títulos
llamada Premios Nóbel. La impresión primera de lectura que he tenido
puede contenerse en alguna -o en todas- de estas expresiones: ¡impresionante!,
¡maravillosa!, ¡poesía auténtica!, ¡durísima!... y otras semejantes.
Comentario
Son quince relatos cortos agrupados
bajo el título del de mayor extensión. Aunque independientes, en todos ellos
existe la misma voz narradora, la de una niña que ve el mundo a través de sus
ojos infantiles con la ingenuidad pero también con la crudeza con que refieren
las cosas los niños. Para esta niña su entorno próximo la pone en relación con
el mundo. Y este entorno lo constituyen personajes esenciales en la vida de
todo niño: la mamá, el padre, algún hermano, alguna tía, algunos vecinos… Son
ellos quienes le dan a la niña la versión de lo que el mundo es; pero también
la niña aprende al observar sus comportamientos que a veces, si se quiere
mantener la felicidad doméstica, es conveniente no decir toda la verdad (vgr.- El cuento “Peras podridas”). Si algo importante hay en todo el volumen es
observar cómo esta niña mezcla en su cabeza mundo real y fantasía sin solución de
continuidad. Estamos ante un personaje infantil a punto de entrar en la
adolescencia, de ahí sus preocupaciones sobre el momento del cambio (la 1ª
menstruación) y la observación que realiza al ver que ya el sexo comienza a ser
parte integrante en su vida [¿o es sólo una traslación fantasiosa?].