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24 nov 2019

"El profesor Unrat" de Heinrich Mann

11 comentarios:
Lo que más me ha agradado de esta novela corta, la mejor de las escritas por el que fuera hermano mayor de Thomas Mann, es el eco que ha conseguido transmitirme de la gran novela europea de principios del siglo XX. Al leerla resonaban en mis oídos, si bien en otro tono, autores como Stefan Zweig, el mismísimo Thomas Mann, Joseph Roth, Sandor Marai y tantos y tantos otros escritores con los que disfruto sobre manera. Pero he de confesarlo ya: en esta ocasión, mi disfrute ha sido muy menor.

Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Raat es un profesor de secundaria solitario, tirano e inflexible. Este hombre, movido por el deber, desprecia la modernidad y la vida de la Alemania de principios de siglo. Se dedica a torturar a sus alumnos a quienes considera un reflejo de una sociedad viciosa e inmoral. Estos le han bautizado como el profesor Unrat, «basura».

Los principios de Raat se verán comprometidos cuando sigue a sus alumnos hasta un cabaret de mala muerte con el objetivo de darles una buena lección. Lo que no imaginaba es que la joven, dulce y sensual Rosa Fröhlich, una artista demasiado acostumbrada a vivir de los favores de los hombres, trastocaría todos sus principios y le obsesionaría hasta la locura.

Mi comentario
Heinrich Mann, "El profesor Unrat", Novela corta alemana
Estamos ante una historia que tiene muchos componentes autobiográficos. El personaje principal, el profesor Rat o Raat (términos que en alemán significan 'consejo' y 'consejero' respectivamente), popularmente conocido entre sus alumnos como Unrat ('basura') es un dictadorzuelo en el ámbito escolar del instituto de enseñanza secundaria de su localidad. Dicha localidad sin lugar a dudas está inspirada en Lübeck, la ciudad donde naciera Heinrich Mann en 1871; y el instituto tiene también su referente real en el Katharineum, centro escolar al que asistieron los hermanos Mann y en el que contra los deseos del padre, el senador Thomas Johann Heinrich Mann, Heinrich ni siquiera llegó a acabar el bachillerato. El ambiente despótico y abusivo por parte del profesorado del centro que sufrieron ambos hermanos queda patente en el personaje del profesor Unrat. De manera semejante a Heinrich, Thomas Mann en su magnífica novela coral, "Los Buddenbrook" [leer reseña aquí], dejó claramente reflejado el despotismo practicado en el Katharineum por maestros y profesores.
La deriva bohemia y vividora que toma la vida del profesor cuando es expulsado del Centro escolar es trasunto de la propia vida de Heinrich siempre de burdel en burdel manteniendo idilios con cantantes y artistas de cabaret llegando incluso a estar a punto de casarse con una de ellas. Fue nueve años después de ver la luz esta novela cuando el novelista se casaría, en 1914, con la actriz Maria Canová.

Se enfrentan en la novela dos mundos que conviven pero no se mezclan: el mundo ciudadano burgués y semiburgués representado en las familias de los alumnos del Katharineum y la bohemia de la farándula representada por la artista Rosa Fröhlich y/o el matrimonio circense de los Kiepert, compañeros en el escenario del cabaret 'El Ángel azul' donde actúan.  El profesor Unrat que debiera ser el garante de evitar la mezcolanza entre estos dos ámbitos -y tal es su empeño inicial, al menos en apariencia- irá evolucionando a lo largo del relato desde esta primaria y digna función hasta desembocar en la completamente opuesta. El defensor de la moralidad ciudadana, el educador sin tacha, pasará de ofenderse hasta lo infinito cuando escucha a sus alumnos lanzar a su paso la palabra "basura" con que lo motejan a verse acunado por ella cuando la demi-mondaine artista Fröhlich entre amorosas carantoñas le dice  "basurita mía". Y también pasará de una labor orientadora y preparadora para la vida de sus alumnos a otra vengativa y canallesca propia de un misántropo que sólo desea el mal de éstos.

Marlene Dietrich, "El Ángel azul", Alemania de Weimar
La acción tiene una duración de dos años. Dos años en los que los principales personajes evolucionan: el profesor íntegro pierde su integridad y de la luz de la cultura y sabiduría en que se encontraba -o debía encontrarse- pasará a la más tremenda oscuridad; por su parte sus tres bichas, -los alumnos Lohmann, Von Ertztum, y Kieselack-, también conocen cambios fundamentales: Kieselack, tras ser expulsado del centro educativo, acaba de cochero de carros que transportan cerveza; Von Erztum, el más enamorado de la artista Fröhlich, sufrirá un desengaño y junto a su familia deberá arrostrar las enormes deudas que el padre ha adquirido en sus cotidianas veladas de bailes y juegos de cartas en la casa de los Unrat; por su parte, Lohmann es quien mantiene durante todo el relato la actitud más íntegra de todos al estar sólo platónicamente enamorado de una mujer casada, la señora Sara Breetpoot, siendo él quien en un momento dado pondrá las cosas en su sitio con un golpe de autoridad.

Un epílogo clarificador y justificatorio
Esta novela corta en mi opinión no ha envejecido bien. Quizás por ello no ocupa en la historia de la literatura lugar de honor. Según la leía veía que avanzaba un poco a golpes, que no fluía la historia con la naturalidad propia de un relato perfectamente construido. Al finalizar la lectura de los 17 capítulos que la componen he leído el epílogo que figura en la edición de De Bolsillo que me ha hecho llegar Random House. Dicho epílogo está firmado por Luis Fernando Moreno Claros que lo titula 'El profesor Unrat o una feliz recuperación'; sin duda es lo que más me ha interesado del libro.

Luis Fernando Moreno Claros nos sitúa al autor debidamente dentro de la familia Mann. Al respecto insiste en las muy grandes diferencias entre los dos hermanos que cultivaron la literatura. La verdad es que ellos dos no se llevaban nada bien. Thomas Mann, totalmente diferente a su hermano mayor en todo, despreciaba la literatura de Heinrich por obscena y grosera; pese a esto en 1941, viviendo ya los dos en USA a donde consiguieron llegar escapando de los nazis que los perseguían en Alemania, Thomas hubo de reconocer que algunas de las novelas de Heinrich ("El súbdito", "La pequeña ciudad" o "El profesor Unrat") anunciaban ya lo que iba a ocurrir en Alemania años más tarde.

"El Ángel Azul"
En mi opinión esta novela ha resistido el paso del tiempo y ha permitido recuperaciones editoriales como ésta que hoy reseño gracias a la película que en 1930 realizara el director Josef von Sternberg bCine sonoro alemán, Marlene Dietrich, mujer vampiresa, erotismoasándose en ella. Este film supuso el lanzamiento al estrellato de Marlene Dietrich en el papel de la cabaretera Lola-Lola, figura fílmica en la que el director y guionistas decidieron transformar a la artista Rosa Fröhlich de la novela en que se inspira. El éxito de la cinta fue absoluto.
El ambiente de sensualidad, el erotismo, la música, la amoralidad y la degradación en que se presentaba a Alemania dejaron boquiabiertos a los espectadores. Nació con esta película, encarnado en el icono de Marlene Dietrich, el mito de la vampiresa, de la mujer 'vamp', capaz de destruir a los hombres que se atrevan a relacionarse con ella. Que la actriz apareciese con los muslos desnudos fue algo, por desacostumbrado, que conmocionó a los espectadores. Que además, luego, la Dietrich fuese una activa luchadora contra el nazismo la elevó a los altares de la mitología popular. Hasta tal punto el film de Sternberg eclipsó a la novela de Mann que durante muchos años ésta se editó con el título de "El Ángel azul" en vez de con el suyo original, a pesar de las enormes diferencias que hay entre ambos productos.

Un luchador antifascista
De enorme interés me ha parecido conocer la premonición que en 1932 realizara Heinrich sobre la deriva que tomaría el Partido Nocional Socialista de los Trabajadores que crecía en la Alemania de Weimar con una fuerza increíble. El autor del epílogo incluye en el mismo un fragmento de un artículo escrito por Heinrich Mann que apareció publicado en un periódico local ese año. Previene allí a la ciudadanía sobre las verdaderas intenciones del Partido de Hitler del que dice que no era ni Nacional, ni Socialista, ni de los Trabajadores y que amenazaba con "encarcelar a Büchner, Gutzkow o a mí. Muertos o vivos, poco les importa a quién mandan al paredón. Pero si la cosa se pone seria no se contentarán sólo con encarcelar, tendrán que gasear masas enteras; ¡si eso es nacional!” Increíble premonición y terrible acierto el que muestra el novelista en esta reflexión. Quizás esta oposición declarada y sin ambages frente al nazismo, haya sido, mucho más que sus calidades literarias, lo que ha mantenido vivo el nombre de este escritor. Precisamente por su declarado antifascismo y también por su denuncia de la doble moral de la burguesía contenida en sus tres novelas esenciales, los alemanes de la RDA lo invitaron a volver al país ofreciéndole el cargo de Presidente honorífico de la Academia de las Artes de la RDA. El novelista aceptó, pero no pudo realizar el viaje a Berlín porque la muerte lo sorprendió el 12 de marzo de 1950 en Santa Mónica (California).

Frases destacables

  • [cuando Unrat acude por vez primera al cabaret 'El Ángel Azul'] "Comenzaba a estar de mal humor: tenía la impresión de haberse perdido en un mundo que era la negación de su propia persona, y en lo más hondo de su alma sentía repugnancia por la gente que jamás leía nada impreso, que acudía a un concierto sin siquiera haber leído antes el programa." (ver cap. 5)
  • "También acudían ciudadanos más humildes como el arrendatario de Café Central y el estanquero de la plaza del mercado, que se sentían lisonjeados y ascendidos de clase social gracias al trato con lo más granado de la ciudad, que sólo era posible en casa de los Unrat." (ver cap. 15)
  • [en el juicio] "Escupió de nuevo la historia del malogrado tío de Von Erztum y sacó a colación también la petulancia de las familias patricias de la ciudad, gente sin ideales y apegada tan solo al dinero, y el empleado portuario víctima del alcohol que Kieselack tenía por padre." (ver cap. 11)
  • "Unrat era fuerte; sólo le faltaba ser feliz" (ver cap. 16)

  • Nota:
    Incluyo esta novela dentro del Reto 'Nos gustan los clásicos' del blog "Un lector indiscreto".

    22 nov 2019

    Thomas Mann, "Los Buddenbrook" (Revisitados)

    23 comentarios:
    Preparando la reseña de una novela de Heinrich Mann, hermano mayor del gran novelista alemán Thomas Mann, me he encontrado con la reseña que en el ya lejano mes de marzo de 2014 hice en este mismo blog de esta novela del que se alzase con el Premio Nobel de Literatura en 1929. En la justificación de la concesión del galardón realizada por el Jurado se consigna específicamente la aportación a la literatura universal de esta gran novela, la primera que él escribiera con tan sólo 25 años en 1901.

    He creído que estaría bien volverla a visitar. Aquí os la dejo:


    "Los Buddenbrook", Premios Nobel
    Nos encontramos ante una gran novela publicada por Thomas Mann el año 1901 cuando sólo  tenía 25 años; es grande en todos los sentidos: por el número de páginas (más de 800), el período histórico que novela (40 años), una amplia y variada galería de personajes (podría hablarse de novela coral), los valores que se ponen sobre el tapete, el choque entre sensibilidades e ideologías, etc.

    El paralelismo que Mann establece entre el discurrir de Alemania y el de la familia sirven para explicarse mutuamente (vid.nota al final). Aunque no será hasta 1871 con Von Bismarck que nacerá la denominada "Nueva Alemania", su advenimiento se adivinaba desde al menos 1830 con la revolución liberal burguesa francesa. Sus ecos los encontramos al inicio del relato en forma de la exigencia por parte de Gotthod (hijo pródigo del patriarca Buddenbrook nacido fruto del amor hacia su primera esposa que murió en el parto) de sus derechos sobre la herencia familiar. Este Gotthod ha sido expulsado de la familia por haberse casado sin permiso paterno con una mujer considerada de clase inferior. Será precisamente esta lucha entre tono social y satisfacción personal uno de los muchos choques de contrarios que se manifestarán en la  novela y que vendrán a explicar la decadencia de esta familia por no haber sabido adecuarse al discurrir de los tiempos.
    Los contrarios que se enfrentan en este relato de Thomas Mann son entre otros los siguientes:

    - Protestantismo vs Catolicismo. Presentado especialmente en la figura del divertido disfrutador de la vida muniqués Permaneder, segundo esposo de Tony y repudiado precisamente por su escasa ambición, algo que los protestantes de Lübeck  no logran comprender:
    "no se integraba en la vida y los acontecimientos de la ciudad de Múnich a pesar de que la rodease su aire: el aire de una gran ciudad, llena de artistas y de ciudadanos ociosos, un aire un tanto decadente" [pág. 383]"Un hombre que se retira a vivir de las rentas con la dote de su esposa, ¡por Dios! ¡Un hombre sin ambición, sin metas, sin ningún espíritu emprendedor!" [pág. 387]
    Al igual que tampoco comprenderán la entrega desinteresada a los demás de las monjas de la caridad que los médicos les envían a sus casas protestantes.
    Los Buddenbrook película
    - Ociosos y Artistas vs seres prácticos y Comerciantes. Todo lo que no redunde en beneficio monetario es considerado pérdida de tiempo. Así personajes como Christian que ama el arte, la diversión,  la ociosidad del juego en el Casino y que huye del compromiso laboral, o la misma Gerda  Arnoldsen y su hijo Hanno que disfrutan con la práctica musical pero les aburren inmensamente las cuentas inherentes a los negocios, serán tenidos por auténticas rémoras y recibirán constantemente gritos y hasta insultos por parte de los seres prácticos, los comerciantes:
    "¡Si al menos hubiera podido reprimir y eliminar de su vida la música, aquella fuerza que alejaba al niño de la vida práctica" (pág. 544)
    -Nobleza vs Burguesía comercial. La época que se nos presenta es el tiempo de lo emprendedores burgueses, aunque ellos aspiren a alcanzar el esplendor externo que antaño rodeó a los nobles y que ahora han perdido totalmente aunque mantengan el lustre cultural (por ejemplo el conde Eberhard Mölln, padre de Kai, el amigo de Hanno). Este choque es perceptible en el matrimonio Gerda-Thomas:
    "Conozco tu debilidad por la nobleza en general y por la nobleza de Mecklemburgo en particular, y por eso te pido que tengas paciencia si ves que uno de esos caballeros recibe una lección... En fin, ya sabes que, entre ellos, hay quienes no profesan demasiado respeto a los comerciantes a pesar de lo mucho que necesitan sus servicios; que hay quienes, a la hora de realizar tratos comerciales, marcan demasiado las distancias aferrándose a la superioridad," (pág. 478)
    -Moral burguesa vs Dignidad personal. Thomas  Buddenbrook siempre echa en cara a su hermana Tony que no considere la repercusión social que puedan tener sus decisiones personales:
    "¿Acaso en esta vida sólo es una vergüenza y un escándalo lo que se hace público y lo que sale a la luz? ¡Ay, no! ¡El escándalo que se guarda en secreto, que lo consume a uno en silencio y termina privándole de su dignidad es mucho peor!" (pág. 401)
    -Arte culto vs arte popular. Los Buddenbrook de siempre estuvieron negados para las manifestaciones artísticas, en especial para la música. El senador Thomas la veía como algo pernicioso que alejaba a las personas de los ideales prácticos. De ahí el inevitable choque con su esposa Gerda:
    El la entendía, entendía perfectamente lo que decía Gerda. Pero no podía suscribirlo porque él no lo sentía así, y seguía sin ver por qué aquellas melodías que lo conmovían o le alegraban el ánimo tenían que ser fútiles e inferiores y por qué otras piezas que se le antojaban caóticas y muy duras de escuchar poseían el más alto valor musical. Se sentía a las puertas de un templo en el que Gerda, con gesto implacable, le prohibía poner el pie...” (pág. 532).
    Lenguas germánicas, El alemán en 1945
    mapa dialectal del llamado Bajo alemán
    -       - Campo vs Ciudad. O lo que es lo mismo campesinado (sirvientes de la familia o trabajadores de su empresa) frente a la alta burguesía  (los comerciantes, políticos, médicos, artistas, etc.). Thomas Mann los caracteriza entre otras cosas por el empleo de la lengua: ‘plattdeutsch’ o bajo alemán,  -consistente en la serie de dialectos germánicos hablados en el Norte de Alemania, el este de Holanda  y el sur de Dinamarca-, que hablaba el campesinado frente al ‘deutsch’ o alemán unificado que se estaba imponiendo por la burguesía dominante como un medio más de conformar la “Nueva Alemania”. Así cuando Tony se traslada a pasar unos días de descanso a la localidad de veraneo de Travemünde es recibida por el sencillo comandante Schwarzkopf del siguiente modo:
    No trae usté' mu' buen aspecto, si me permite que se lo diga así; eso es culpa del aire de la ciudá', y de todas esas fiestas... (pág. 122)
     El estilo:
    Thomas Mann recibió el Premio Nobel de Literatura el año 1929. En el razonamiento dado por la
    Los Buddenbrook, escritores homosexuales
    Academia como justificación de la distinción se citaron varias de sus obras ("La montaña mágica", "Muerte en Venecia", "El payaso"...), y especialmente “Los Buddenbrook”. Los motivos, aparte del éxito popular obtenido por la misma, estribaban sin lugar a dudas en su personal estilo, que partiendo del realismo-naturalismo introducía un aire novedoso que hacía la lectura más ágil y dinámica.  Para mí destacan especialmente algunos recursos:

    -        La elisión. El novelista utiliza la elegante figura de la elisión en muchas ocasiones dejando que el lector imagine lo no dicho al tiempo que le sirve como medio de caracterización de personajes. Así cuando la consulesa Gerda le pide a su marido un nuevo criado, éste se opone vivamente, pero tras unos párrafos al final del capítulo escuetamente se nos dice que un día el cónsul llegó muy contento a casa y se tomó la decisión de contratarlo. Sin duda alguna la mayor elegancia en el empleo de esta figura se da cuando elude comunicarnos el fallecimiento de Hanno y páginas más adelante leemos que ya hacía seis semanas de su muerte.

    -        Descripciones minuciosas. Quizás sea un rasgo propio del naturalismo la delectación que el autor muestra al describir la agonía de algunos personajes y en especial la descripción con todo lujo de detalles del tifus tumoral que Hanno padece. Pero en Thomas Mann nada es gratuito; con esta morosidad descriptiva lo que está haciendo es transmitirnos la idea nietzscheana de la relación entre enfermedad y creatividad, de modo que al culminar una y otra el artista se diluirá, disolución que expresa con un rotundo: “Y llegó”:
    ”Hanno se quedó un momento sentado, en silencio, con la barbilla apoyada en el pecho, las manos en el regazo. Luego se levantó y cerró la tapa del piano. Estaba muy pálido, las rodillas le temblaban sin fuerza y le ardían los ojos.”  (pág. 783).
    -        Anticipaciones. Los hechos fundamentales de la familia se escriben en un Cuaderno que va pasando de padres a hijos en el que se pueden leer los nombres, las aportaciones principales e ideas esenciales que han hecho que la saga Buddenbrook iniciada en el lejanísimo siglo XVI  hubiera llegado hasta el presente. Destacaré dos anticipaciones esenciales para el decurso narrativo:

    o   «Hijo mío, atiende con placer tus negocios durante el día, pero emprende sólo los que te permitan dormir tranquilo durante la noche». (pág. 188). Esta frase reaparece en muchos momentos como un mantra siempre respetado. Cuando los Buddenbrook la olviden, las cosas comenzarán a torcerse.
    o   —Dos capitanes al timón, mala cosa... Seguro que, entre los dos, echan el negocio a perder —dijo el cónsul Kröger— (pág. 265). La frase aparece cuando al frente de la empresa, por expreso deseo del fallecido Jean Buddenbrook, muy religioso, queden su hijo Thomas y Marcus, el apoderado de la empresa.

    Otras anticipaciones se dan cuando Thomas finaliza la construcción de su nueva casa como aviso de la decadencia que se le avecina:
    "Llevo varios días pensando en un refrán turco que leí en alguna parte: «Cuando uno acaba de construir su casa, le llega la muerte».Sé que a menudo los signos externos, visibles y tangibles, y los símbolos de la felicidad y el éxito aparecen cuando, en realidad, todo eso comienza a decaer...; es más, no aparecen hasta entonces." (p. 450).
    -        El narrador.  Es un narrador omnisciente que emite juicios, pero que se adelgaza en ocasiones mimetizándose con el personajes a través de variaciones a la hora de utilizar el discurso citado, en especial mediante un uso peculiar de los tiempos verbales:
    “—Dé gracias a Dios, mi querido amigo, ha faltado bien poco para... El cónsul no se atrevió a preguntar para qué había faltado bien poco. La mera idea de que aquella criatura diminuta, anhelada en vano durante tanto tiempo y que había venido al mundo de forma tan extrañamente silenciosa, hubiera podido sufrir la misma suerte que la segunda hijita de Antonie le horroriza.” (pág. 413).
    -        Uso frecuente del presente actual con valor atemporal. Para detener el discurrir temporal, en las descripciones echa mano de este tiempo verbal con lo que consigue, además de paralizar el tiempo, dar al texto un ritmo muy vivaz:
    “¿Qué sucede? ¡El cónsul Peter Döhlmann hace su entrada acompañado por la orquesta del Stadttheater! ¡Ya viene por la escalera, agitando un paquete de programas en la mano con gesto triunfal!” (pág. 511)
    Reproducción del lenguaje propio de las clases populares. Utiliza dialectalismos populares con voluntad de estilo, pero también como medio de caracterizar personajes e incluso como recurso humorístico jugando con el lector en un momento álgido del relato al elidir la expresión que su marido le dijera al haber sido descubierto con otra mujer, expresión que ha sido determinante en la decisión tomada por Tony de abandonar a su segundo marido:  “-¡Vete al diablo, cerda come-basuras”, pero escrito en bávaro en el original con lo que el expectante lector se queda con un palmo de narices sin saberla.

    filósofos alemanes, Filosofía alemana
    Quedan fuera de este post muchísimos elementos importantes que hacen que esta novela de Mann sea un auténtico clásico. No es posible hablar aquí de todos ellos, pero no me resisto a citar al menos dos para mí fundamentales: Uno es la serie de ideas filosóficas que como papel celofán envuelven la historia. Son las ideas de los filósofos alemanes que pusieron las bases para la evolución del mundo en ese siglo XIX: el primero es Kant, luego Schopenhauer y el fundamental Nietzsche.  A este último lo vemos revolotear en torno a los ataques que algunos personajes (en especial el señor Edmund Pfühl, organista de la Marienkirche y profesor de música de Hanno) realizan a la música de Wagner de la que Mann era gran admirador [se puede acceder a algunos temas de compositores citados en el relato entrando en la página de este mismo blog: Música que me gusta escuchar]; también cuando se refiere a la fuerte relación existente entre creatividad artística y carácter enfermizo; y fundamentalmente en la necesidad que existe de conciliar los contrarios si no queremos que todo se venga abajo. Precisamente esta no conciliación de opuestos, que sí se daba en la mente abierta y equilibrada del patriarca Buddenbrook que abre el el relato, será la que se lleve por delante a esta familia.

    Schopenhauer es el autor de la obra -"El mundo como voluntad y representación"- que lee Thomas cuando ha entrado en la fase de decadencia total y sus pensamientos se van hacia la muerte y la de la empresa familiar al no existir en su hijo Hanno un continuador de la misma
    ¿Que dónde estaré, cuando esté muerto? ¡Pero si está más claro que el sol y es tremendamente sencillo! Estaré en todos aquellos que, desde el comienzo y hasta el fin de los tiempos, hayan dicho, digan y vayan a decir: YO; pero, sobre todo, en los que lo digan con más plenitud, fuerza y alegría..." (pág. 685)
    "Agobiado con mil bagatelas cotidianas que su cabeza luchaba por solucionar y mantener en orden, no tenía la suficiente fuerza de voluntad para conseguir repartir su tiempo con racionalidad y provecho." (pág. 688)
     Para cerrar sólo señalaré las alusiones que aparecen en la obra acerca de los recursos de los poderosos y que hoy tienen una actualidad tremenda. Me refiero al desfalco cometido por el marido de Erika Gürlich, Hugo Weinschenk, el que fuera director de la Aseguradora contra Incendios, por el que fue a la cárcel pero para el que se moverán todos los hilos posibles a fin de conseguir un indulto; indulto que se le concederá. Vamos, igualito, igualito que en nuestros días por estos lares. Por algo esta novela es un clásico con todas las letras: nada en ella es inactual; toda ella nos sigue dando avisos y enseñanzas.
    _________________________________
    (nota )
    La historia particular de los Buddenbrook (la anécdota) discurre a la par de la de Alemania (marco) como se ve en el siguiente cuadro:
    - 1835: inauguración de la nueva casa familiar
    - 1838 (14 de abril): nace Clara, la hija menor del patriarca.
    - 1842: Thomas ingresa como aprendiz en la empresa familiar
    - 1846 (principios del año): Tony se casa con el señor Grünlich
    ALEMANIA 1848: Revolución liberal burguesa. Se inicia la creación de la Nueva Alemania.
    - 1850 (mes de enero): Crisis matrimonial del matrimonio Grünlich
    - 1851: Christian marcha a Valparaíso
    - 1855 (segunda semana del mes de septiembre): muere Johann Buddenbrook, el patriarca.
    - 1856: vuelve Christian del extranjero. Se casan Thomas y Gerda.
    - 1857: Tony marcha a Munich y conoce al  cervecero Permaneder
    - 1859 (finales): Tony abandona el hogar marital.
    - 1861: Nace Hanno, hijo de Thomas y Gerda.
    - 1863: Thomas está en la cresta de la ola: es senador y decide construirse una casa señera.
    ALEMANIA, década de los años 60:  guerra de los ducados en el 64, guerra de las siete semanas en el 66
    -1868: Erika Gürlich tiene una niña, Elizabeth.
    -1869: Hanno tiene 8 años.
    ALEMANIA 1870: Guerra franco-prusiana. 1871: Von Bismarck crea la "Nueva Alemania" en torno a Prusia.
    - 1872: Desmantelamiento de la casa de la consulesa Buddenbrook.
    - 1873: El marido de Erika preso por corrupción de caudales públicos obtiene un indulto.
    - 1874: El senador Buddenbrook sospecha vivamente de la fidelidad de su esposa Gerda. Muere Thomas
    - 1877: Muere el joven Hanno

    14 mar 2014

    "LOS BUDDENBROOK" de Thomas Mann

    5 comentarios:

    "Los Buddenbrook", Premios Nobel
    Nos encontramos ante una gran novela publicada por Thomas Mann el año 1901 cuando sólo  tenía 25 años; es grande en todos los sentidos: por el número de páginas (más de 800), el período histórico que novela (40 años), una amplia y variada galería de personajes (podría hablarse de novela coral), los valores que se ponen sobre el tapete, el choque entre sensibilidades e ideologías, etc.

    El paralelismo que Mann establece entre el discurrir de Alemania y el de la familia sirven para explicarse mutuamente (vid.nota al final). Aunque no será hasta 1871 con Von Bismarck que nacerá la denominada "Nueva Alemania", su advenimiento se adivinaba desde al menos 1830 con la revolución liberal burguesa francesa. Sus ecos los encontramos al inicio del relato en forma de la exigencia por parte de Gotthod (hijo pródigo del patriarca Buddenbrook nacido fruto del amor hacia su primera esposa que murió en el parto) de sus derechos sobre la herencia familiar. Este Gotthod ha sido expulsado de la familia por haberse casado sin permiso paterno con una mujer considerada de clase inferior. Será precisamente esta lucha entre tono social y satisfacción personal uno de los muchos choques de contrarios que se manifestarán en la  novela y que vendrán a explicar la decadencia de esta familia por no haber sabido adecuarse al discurrir de los tiempos.
    Los contrarios que se enfrentan en este relato de Thomas Mann son entre otros los siguientes:

    - Protestantismo vs Catolicismo. Presentado especialmente en la figura del divertido disfrutador de la vida muniqués Permaneder, segundo esposo de Tony y repudiado precisamente por su escasa ambición, algo que los protestantes de Lübeck  no logran comprender:
    "no se integraba en la vida y los acontecimientos de la ciudad de Múnich a pesar de que la rodease su aire: el aire de una gran ciudad, llena de artistas y de ciudadanos ociosos, un aire un tanto decadente" [pág. 383]"Un hombre que se retira a vivir de las rentas con la dote de su esposa, ¡por Dios! ¡Un hombre sin ambición, sin metas, sin ningún espíritu emprendedor!" [pág. 387]
    Al igual que tampoco comprenderán la entrega desinteresada a los demás de las monjas de la caridad que los médicos les envían a sus casas protestantes.
    Los Buddenbrook película
    - Ociosos y Artistas vs seres prácticos y Comerciantes. Todo lo que no redunde en beneficio monetario es considerado pérdida de tiempo. Así personajes como Christian que ama el arte, la diversión,  la ociosidad del juego en el Casino y que huye del compromiso laboral, o la misma Gerda  Arnoldsen y su hijo Hanno que disfrutan con la práctica musical pero les aburren inmensamente las cuentas inherentes a los negocios, serán tenidos por auténticas rémoras y recibirán constantemente gritos y hasta insultos por parte de los seres prácticos, los comerciantes:
    "¡Si al menos hubiera podido reprimir y eliminar de su vida la música, aquella fuerza que alejaba al niño de la vida práctica" (pág. 544)
    -Nobleza vs Burguesía comercial. La época que se nos presenta es el tiempo de lo emprendedores burgueses, aunque ellos aspiren a alcanzar el esplendor externo que antaño rodeó a los nobles y que ahora han perdido totalmente aunque mantengan el lustre cultural (por ejemplo el conde Eberhard Mölln, padre de Kai, el amigo de Hanno). Este choque es perceptible en el matrimonio Gerda-Thomas:
    "Conozco tu debilidad por la nobleza en general y por la nobleza de Mecklemburgo en particular, y por eso te pido que tengas paciencia si ves que uno de esos caballeros recibe una lección... En fin, ya sabes que, entre ellos, hay quienes no profesan demasiado respeto a los comerciantes a pesar de lo mucho que necesitan sus servicios; que hay quienes, a la hora de realizar tratos comerciales, marcan demasiado las distancias aferrándose a la superioridad," (pág. 478)
    -Moral burguesa vs Dignidad personal. Thomas  Buddenbrook siempre echa en cara a su hermana Tony que no considere la repercusión social que puedan tener sus decisiones personales:
    "¿Acaso en esta vida sólo es una vergüenza y un escándalo lo que se hace público y lo que sale a la luz? ¡Ay, no! ¡El escándalo que se guarda en secreto, que lo consume a uno en silencio y termina privándole de su dignidad es mucho peor!" (pág. 401)
    -Arte culto vs arte popular. Los Buddenbrook de siempre estuvieron negados para las manifestaciones artísticas, en especial para la música. El senador Thomas la veía como algo pernicioso que alejaba a las personas de los ideales prácticos. De ahí el inevitable choque con su esposa Gerda:
    El la entendía, entendía perfectamente lo que decía Gerda. Pero no podía suscribirlo porque él no lo sentía así, y seguía sin ver por qué aquellas melodías que lo conmovían o le alegraban el ánimo tenían que ser fútiles e inferiores y por qué otras piezas que se le antojaban caóticas y muy duras de escuchar poseían el más alto valor musical. Se sentía a las puertas de un templo en el que Gerda, con gesto implacable, le prohibía poner el pie...” (pág. 532).
    mapa dialectal del llamado Bajo alemán
    -       - Campo vs Ciudad. O lo que es lo mismo campesinado (sirvientes de la familia o trabajadores de su empresa) frente a la alta burguesía  (los comerciantes, políticos, médicos, artistas, etc.). Thomas Mann los caracteriza entre otras cosas por el empleo de la lengua: ‘plattdeutsch’ o bajo alemán,  -consistente en la serie de dialectos germánicos hablados en el Norte de Alemania, el este de Holanda  y el sur de Dinamarca-, que hablaba el campesinado frente al ‘deutsch’ o alemán unificado que se estaba imponiendo por la burguesía dominante como un medio más de conformar la “Nueva Alemania”. Así cuando Tony se traslada a pasar unos días de descanso a la localidad de veraneo de Travemünde es recibida por el sencillo comandante Schwarzkopf del siguiente modo:
    No trae usté' mu' buen aspecto, si me permite que se lo diga así; eso es culpa del aire de la ciudá', y de todas esas fiestas... (pág. 122)
     El estilo:
    Thomas Mann recibió el Premio Nobel de Literatura el año 1929. En el razonamiento dado por la
    Los Buddenbrook
    Academia como justificación de la distinción se citaron varias de sus obras ("La montaña mágica", "Muerte en Venecia", "El payaso"...), y especialmente “Los Buddenbrook”. Los motivos, aparte del éxito popular obtenido por la misma, estribaban sin lugar a dudas en su personal estilo, que partiendo del realismo-naturalismo introducía un aire novedoso que hacía la lectura más ágil y dinámica.  Para mí destacan especialmente algunos recursos:

    -        La elisión. El novelista utiliza la elegante figura de la elisión en muchas ocasiones dejando que el lector imagine lo no dicho al tiempo que le sirve como medio de caracterización de personajes. Así cuando la consulesa Gerda le pide a su marido un nuevo criado, éste se opone vivamente, pero tras unos párrafos al final del capítulo escuetamente se nos dice que un día el cónsul llegó muy contento a casa y se tomó la decisión de contratarlo. Sin duda alguna la mayor elegancia en el empleo de esta figura se da cuando elude comunicarnos el fallecimiento de Hanno y páginas más adelante leemos que ya hacía seis semanas de su muerte.

    -        Descripciones minuciosas. Quizás sea un rasgo propio del naturalismo la delectación que el autor muestra al describir la agonía de algunos personajes y en especial la descripción con todo lujo de detalles del tifus tumoral que Hanno padece. Pero en Thomas Mann nada es gratuito; con esta morosidad descriptiva lo que está haciendo es transmitirnos la idea nietzscheana de la relación entre enfermedad y creatividad, de modo que al culminar una y otra el artista se diluirá, disolución que expresa con un rotundo: “Y llegó”:
    ”Hanno se quedó un momento sentado, en silencio, con la barbilla apoyada en el pecho, las manos en el regazo. Luego se levantó y cerró la tapa del piano. Estaba muy pálido, las rodillas le temblaban sin fuerza y le ardían los ojos.”  (pág. 783).
    -        Anticipaciones. Los hechos fundamentales de la familia se escriben en un Cuaderno que va pasando de padres a hijos en el que se pueden leer los nombres, las aportaciones principales e ideas esenciales que han hecho que la saga Buddenbrook iniciada en el lejanísimo siglo XVI  hubiera llegado hasta el presente. Destacaré dos anticipaciones esenciales para el decurso narrativo:

    o   «Hijo mío, atiende con placer tus negocios durante el día, pero emprende sólo los que te permitan dormir tranquilo durante la noche». (pág. 188). Esta frase reaparece en muchos momentos como un mantra siempre respetado. Cuando los Buddenbrook la olviden, las cosas comenzarán a torcerse.
    o   —Dos capitanes al timón, mala cosa... Seguro que, entre los dos, echan el negocio a perder —dijo el cónsul Kröger— (pág. 265). La frase aparece cuando al frente de la empresa, por expreso deseo del fallecido Jean Buddenbrook, muy religioso, queden su hijo Thomas y Marcus, el apoderado de la empresa.

    Otras anticipaciones se dan cuando Thomas finaliza la construcción de su nueva casa como aviso de la decadencia que se le avecina:
    "Llevo varios días pensando en un refrán turco que leí en alguna parte: «Cuando uno acaba de construir su casa, le llega la muerte».Sé que a menudo los signos externos, visibles y tangibles, y los símbolos de la felicidad y el éxito aparecen cuando, en realidad, todo eso comienza a decaer...; es más, no aparecen hasta entonces." (p. 450).
    -        El narrador.  Es un narrador omnisciente que emite juicios, pero que se adelgaza en ocasiones mimetizándose con el personajes a través de variaciones a la hora de utilizar el discurso citado, en especial mediante un uso peculiar de los tiempos verbales:
    “—Dé gracias a Dios, mi querido amigo, ha faltado bien poco para... El cónsul no se atrevió a preguntar para qué había faltado bien poco. La mera idea de que aquella criatura diminuta, anhelada en vano durante tanto tiempo y que había venido al mundo de forma tan extrañamente silenciosa, hubiera podido sufrir la misma suerte que la segunda hijita de Antonie le horroriza.” (pág. 413).
    -        Uso frecuente del presente actual con valor atemporal. Para detener el discurrir temporal, en las descripciones echa mano de este tiempo verbal con lo que consigue, además de paralizar el tiempo, dar al texto un ritmo muy vivaz:
    “¿Qué sucede? ¡El cónsul Peter Döhlmann hace su entrada acompañado por la orquesta del Stadttheater! ¡Ya viene por la escalera, agitando un paquete de programas en la mano con gesto triunfal!” (pág. 511)
    Reproducción del lenguaje propio de las clases populares. Utiliza dialectalismos populares con voluntad de estilo, pero también como medio de caracterizar personajes e incluso como recurso humorístico jugando con el lector en un momento álgido del relato al elidir la expresión que su marido le dijera al haber sido descubierto con otra mujer, expresión que ha sido determinante en la decisión tomada por Tony de abandonar a su segundo marido:  “-¡Vete al diablo, cerda come-basuras”, pero escrito en bávaro en el original con lo que el expectante lector se queda con un palmo de narices sin saberla.

    filósofos alemanes
    Quedan fuera de este post muchísimos elementos importantes que hacen que esta novela de Mann sea un auténtico clásico. No es posible hablar aquí de todos ellos, pero no me resisto a citar al menos dos para mí fundamentales: Uno es la serie de ideas filosóficas que como papel celofán envuelven la historia. Son las ideas de los filósofos alemanes que pusieron las bases para la evolución del mundo en ese siglo XIX: el primero es Kant, luego Schopenhauer y el fundamental Nietzsche.  A este último lo vemos revolotear en torno a los ataques que algunos personajes (en especial el señor Edmund Pfühl, organista de la Marienkirche y profesor de música de Hanno) realizan a la música de Wagner de la que Mann era gran admirador [se puede acceder a algunos temas de compositores citados en el relato entrando en la página de este mismo blog: Música que me gusta escuchar]; también cuando se refiere a la fuerte relación existente entre creatividad artística y carácter enfermizo; y fundamentalmente en la necesidad que existe de conciliar los contrarios si no queremos que todo se venga abajo. Precisamente esta no conciliación de opuestos, que sí se daba en la mente abierta y equilibrada del patriarca Buddenbrook que abre el el relato, será la que se lleve por delante a esta familia.

    Schopenhauer es el autor de la obra -"El mundo como voluntad y representación"- que lee Thomas cuando ha entrado en la fase de decadencia total y sus pensamientos se van hacia la muerte y la de la empresa familiar al no existir en su hijo Hanno un continuador de la misma
    ¿Que dónde estaré, cuando esté muerto? ¡Pero si está más claro que el sol y es tremendamente sencillo! Estaré en todos aquellos que, desde el comienzo y hasta el fin de los tiempos, hayan dicho, digan y vayan a decir: YO; pero, sobre todo, en los que lo digan con más plenitud, fuerza y alegría..." (pág. 685)
    "Agobiado con mil bagatelas cotidianas que su cabeza luchaba por solucionar y mantener en orden, no tenía la suficiente fuerza de voluntad para conseguir repartir su tiempo con racionalidad y provecho." (pág. 688)
     Para cerrar sólo señalaré las alusiones que aparecen en la obra acerca de los recursos de los poderosos y que hoy tienen una actualidad tremenda. Me refiero al desfalco cometido por el marido de Erika Gürlich, Hugo Weinschenk, el que fuera director de la Aseguradora contra Incendios, por el que fue a la cárcel pero para el que se moverán todos los hilos posibles a fin de conseguir un indulto; indulto que se le concederá. Vamos, igualito, igualito que en nuestros días por estos lares. Por algo esta novela es un clásico con todas las letras: nada en ella es inactual; toda ella nos sigue dando avisos y enseñanzas.
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    (nota )
    La historia particular de los Buddenbrook (la anécdota) discurre a la par de la de Alemania (marco) como se ve en el siguiente cuadro:
    - 1835: inauguración de la nueva casa familiar
    - 1838 (14 de abril): nace Clara, la hija menor del patriarca.
    - 1842: Thomas ingresa como aprendiz en la empresa familiar
    - 1846 (principios del año): Tony se casa con el señor Grünlich
    ALEMANIA 1848: Revolución liberal burguesa. Se inicia la creación de la Nueva Alemania.
    - 1850 (mes de enero): Crisis matrimonial del matrimonio Grünlich
    - 1851: Christian marcha a Valparaíso
    - 1855 (segunda semana del mes de septiembre): muere Johann Buddenbrook, el patriarca.
    - 1856: vuelve Christian del extranjero. Se casan Thomas y Gerda.
    - 1857: Tony marcha a Munich y conoce al  cervecero Permaneder
    - 1859 (finales): Tony abandona el hogar marital.
    - 1861: Nace Hanno, hijo de Thomas y Gerda.
    - 1863: Thomas está en la cresta de la ola: es senador y decide construirse una casa señera.
    ALEMANIA, década de los años 60:  guerra de los ducados en el 64, guerra de las siete semanas en el 66
    -1868: Erika Gürlich tiene una niña, Elizabeth.
    -1869: Hanno tiene 8 años.
    ALEMANIA 1870: Guerra franco-prusiana. 1871: Von Bismarck crea la "Nueva Alemania" en torno a Prusia.
    - 1872: Desmantelamiento de la casa de la consulesa Buddenbrook.
    - 1873: El marido de Erika preso por corrupción de caudales públicos obtiene un indulto.
    - 1874: El senador Buddenbrook sospecha vivamente de la fidelidad de su esposa Gerda. Muere Thomas

    - 1877: Muere el joven Hanno