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29 feb 2020

Ezequías Blanco: "Tierra de luz blanda". Presentación

17 comentarios:
Remedando al Poeta, antes de que a mi memoria le suceda igual que a su olmo soriano, quisiera dejar aquí la gracia del acto presenciado el viernes pasado: la presentación de la última obra -un magnifico poemario- de mi amigo Ezequías Blanco. No, no quiero perder en la ciénaga del olvido, el recuerdo de tan hermosa reunión.

Los libros del Mississipi, Enrique Benicio Huerga, Tierra de luz blandaEl evento, que se dice ahora, tuvo lugar en el Centro Cívico 'Juan de la Cierva' de Getafe. Allá que nos desplazamos quienes vivimos en la capital madrileña, si bien la mayoría de asistentes eran getafenses de siempre o de adopción. Abrió el fuego la directora del Centro, Ángeles González, que, tras manifestar la disposición del mismo a albergar actos culturales de la altura del presente, señaló que éste era ya el tercero del ciclo "Encuentros con autor" (los dos anteriores fueron con Almudena Grandes, uno, y con Luis García Montero, el otro); por último agradeció el buen trabajo de los empleados del Centro, y sin más dio la palabra a Antonio Benicio Huerga, editor de la obra. Antonio Benicio se congratuló de alcanzar la editorial 'Los libros del Mississipi' con "Tierra de luz blanda" nada menos que ya once títulos.

Comenzó luego el acto propiamente dicho. En primer lugar se pasó un audiovisual sobre la vida del autor. El trabajo de imágenes sobre fondo musical lo había preparado Cristóbal López de la Manzanara, poeta y gran amigo de Ezequías. Mucha emotividad y cariño había depositada en esas fotos, algunas antiguas y otras más recientes, que recorrían la trayectoria vital del creador del poemario que nos convocaba.

Tras el audiovisual, los dos amigos salieron a escena y sentados en sendos taburetes ante unas mesas cual si de un bar se tratase improvisaron una entrevista con preguntas que Cristóbal hacía a Ezequías con mucha gracia y desparpajo y que a quienes estábamos en la Sala hicieron sonreír con frecuencia. Por las respuestas dadas supimos del pueblo zamorano, Paladinos del Valle, donde el autor dio sus primeros pasos, una localidad ejemplo de esa España vacía y vaciada de la que tanto se habla. Desde el punto de vista literario fue la mar de interesante escuchar hablar a Ezequías de sus inicios poéticos en Salamanca, la ciudad donde estudió y donde coincidió con personas, algunas prematuramente ya desaparecidas, que a su decir influyeron decisivamente en su vocación de escritor. Dos nombres destacó por encima de los otros: Luis Javier Moreno, compañero de estudios ocho años mayor que él y ya con alguna cosa publicada por entonces, y el inolvidable Aníbal Núñez, un ser libérrimo tanto en su vida personal como en las artes que practicó y al que él siempre tanto admiró.

Tras Salamanca vino el deambular por España del profesor de literatura que comenzando en Canals (Valencia) pasó por una serie de localidades hasta que por puro azar del concurso de traslados acabó en Getafe donde pronto se encontró muy a su gusto y sentó sus reales. Cristóbal le quiso preguntar si en su creación poética esta peripecia vital (geopoesía o geopoética, dijo con humor) le había influido decisivamente. Y Ezequías respondió que sí, que evidentemente sí, y más en un escritor que bebe de la realidad, que absorbe lo vivido por él o por otros para transformarlo y convertirlo en materia literaria.

Al entrar ya en la harina literaria, quien entrevistaba quiso indagar sobre influencias de los grandes. El autor de "Tierra de luz blanda" vino a decir que cuando se está en la fase de la 'imitatio' aristotélica, o sea, en los inicios, el vasallaje a la autoridad poética es más perceptible pero que según pasan los años y los libros, el estilo se va haciendo más propio y personal. El listado de autores que admira y que sin duda están dentro de su propio y personal estilo son infinitos: Quevedo, los barrocos; todos los del 27; sin duda alguna la generación del 50 con Ángel González a la cabeza; el mismo Aníbal Núñez... "Y Eliot -añadió Cristóbal". "Sí, sí, claro, también, también -Quías, dixit-. Y Faulkner, y, naturalmente, José Luis Cuerda...". El humor, la ironía, la complicidad entre entrevistador y entrevistado estuvo siempre presente. 

Hubo una insoslayable referencia a su etapa como director de "Cuadernos del Matemático", revista poética de inmensa altura que dirigió desde su fundación hasta su cierre definitivo en 2018, treinta años más tarde. Precisamente Cristóbal junto a Matías Muñoz y Ezequías fueron el alma y sostén de esta prodigiosa creación cultural. Y luego ya las preguntas se centraron en el Poemario que se presentaba.
Cristóbal López de la Manzanara, Matías Muñoz, Enrique Gracia Trinidad,Juliana Sesmero, Ezequías Blanco
¿Por qué ese título de 'Tierra de luz blanda'? Pues porque -contestó Ezequías, aproximadamente- porque ese adjetivo me parece que responde a la impresión producida en mí por la iluminación presente en un centro hospitalario; también por la actitud de entrega del enfermo ante las vejaciones que disfruta en el hospital; e incluso por ese navegar en una zona inestable por los efectos de la anestesia... Y desde el punto de vista métrico, continuó diciendo, porque es un hexasílabo y los versos de seis sílabas son poco empleados o preferidos por los poetas. Como Quías no es amigo de decir las cosas allá va, echó mano de un poema de Rafael Alberti para apoyar su contestación.

Más, mucho más hubo en esta interesante, entretenida y sabrosa entrevista, pero no quiero equivocarme de más (alguna pata habré metido ya, con seguridad. ¡Perdón por ello!) y abandono a estos dos grandes conversadores que dieron paso al recitado de algunos de los poemas a cargo de tres voces magníficas: Matías Muñoz, Juliana Sesmero y Enrique Gracia Trinidad.

Tras escuchar los versos de Ezequías en esas voces rotundas, fuertes y al tiempo amables, no quedaba ya más que adquirir un ejemplar del libro publicado por Libros del Mississipi. La portada del mismo es hermosa en su sencillez y enlaza perfectamente con el contenido: la experiencia hospitalaria del poeta, sus miedos, y la vuelta al mundo previo a los hechos que le llevaron a la intervención quirúrgica. Tras ella, la rehabilitación y ese obligado deambular por los bancos de calles, parques y jardines que sin proponérselo han dado lugar a una inmensa colección fotográfica de bancos variopintos que algún día, quizás, darán lugar a algo impreso.
BANCOS
Buscaré cada día los lugares
donde nadie confunde los caminos
donde muy poco importan las derrotas

Reiré con el que luce a sus espaldas
”Cristo mola” o con el otro que dice;
”somos muy malas pero podemos ser peores”

Iré de banco en banco en mis paseos
porque a cualquiera acogen
con su respiración tan desprendida.

Y así como quien flota sobre un cielo dormido
recorreré los bancos de mi entorno
para fortalecer mis músculos
mis fibras mis huesos mis tendones lastimados
hasta llegar al que reposa
bajo aquella morera verdinegra
desde donde mejor se ve la luna.

Y descansaré en el del viñedo
y refrescaré la mirada
sobre la humedad del de la verdinosa piedra.

Desde un banco me iré rodando a casa
y en un banco plantaré las verduras
de mi huerto… Y sobre un viejo banco
dormiré eternamente soñando con palmeras.
¡¡Enhorabuena, Ezequías, por tu recuperación y por tu magnífico poemario!!

26 feb 2020

Carlos Bassas del Rey: "Justo". Premio Dashiell Hammett 2019

5 comentarios:
"La ventaja de haber llegado a cierta edad es que nadie se fija en ti. Cuando más deberían temernos, que es ahora que hemos alcanzado la cúspide del saber, la cima del cabreo, más nos minusvaloran. Formamos parte del paisaje."

Carlos Bassas del Rey. El autor.
"Justo", novela negra, Realismo sucio
(Foto del Diario de Navarra, febrero 2018)
Los blogs que leo y en los que confío plenamente nunca hasta el momento me han defraudado en sus recomendaciones. Esta vez tampoco. Y no sólo no me han defraudado sino que mi satisfacción ha sido extrema respecto a este barcelonés afincado en Navarra en cuya universidad pública imparte clases en la Facultad de Ciencias de la Información. Sí, efectivamente, hablo de Carlos Bassas del Rey, escritor que a sus 46 años de edad cuenta con una obra literaria abundante con títulos como 'El samurái errante', 'Aki y el misterio de los cerezos', 'Mal trago', 'Mujyokan. 72 haikus y un jisei', 'Siempre pagan los mismos', 'El honor es una mortaja', 'El hombre sin nombre', y la última publicada hasta el momento: 'Soledad'. De esta última os animo a que leáis la reseña que Rosa Berros, mi bloguera de confianza, hace en su página (léela aquí)

Este barcelonés nacido en 1974, además de su actividad docente y de novelista es autor de guiones cinematográficos actividad por la que ha sido premiado en 2007 con el Premio Plácido al Mejor Guión de Largometraje en el IX Festival Internacional de Cine Negro de Manresa, y su guión Malinche fue subvencionado por el ICAA en las Ayudas al Desarrollo de Guión de Largometraje. También ha ejercido la crítica de cine en diversos medios y ha sido jurado en certámenes de cortometraje (Peralta, Bidasoa, Pamplona)

"Justo". La novela
Sinopsis 
Pensaba colocar aquí, como suelo hacer habitualmente, una síntesis argumental de la novela tomando la ofrecida por la propia editorial. De hecho ya la había tecleado, pero al leerla con atención me he dado cuenta de que la misma si no cae en el spoiler desde luego está muy cerca; y lo que es peor en mi opinión descubre aspectos interesantes del relato que al conocerlos previamente echan por tierra el gusto lector. Así pues omito el resumen o sinopsis y voy directo a

Mi comentario
En esta novela, Carlos Bassas del Rey abandona la serie del personaje Heródoto Corominas (El honor es una mortaja, Mal trago y Siempre pagan los mismos) y presenta una historia protagonizada por un viejo que antes de que se le agote el tiempo desea vengarse. Justo Ledesma, el protagonista y narrador, es un vengador, un justo, un golem. Su madre, judía holandesa, le puso este nombre porque lo quería equiparar a un 'tzadik', uno de los 36 justos que en la mitología hebrea aunque cada uno de ellos lo ignore han venido al mundo a hacer justicia, una justicia bañada en caridad. En el caso de Ledesma y en conformidad plena con el diente por diente judaico esta justicia va envuelta en venganza.

Venganza justiciera, Suspense, Thriller, Novela negra catalana
De la historia que se relata en "Justo" poco o nada se puede decir para no estropear el disfrute de esta jugosa lectura. Una lectura que además de los componentes tipo Hammett expresamente declarados por el propio narrador
"A estas alturas, aquellos que hayáis leído 'Cosecha roja' ya sabréis cómo va. Es una novela de Hammett, la primera. Siempre hay demasiada gente a la que cargarse y uno abarca lo que puede, de modo que lo mejor es dejar que se liquiden entre ellos y limitarse a rematar la faena."
contiene un tono de novela negra de realismo sucio tipo Jim Thompson, el autor de títulos como por ejemplo, "1280 almas" [leer reseña aquí] que en España aplica con enorme éxito y estilo propio Carlos Zanon.

Verdaderamente según avanzaba en la lectura de la novela no podía evitar recordar las novelas que de Zanon, escritor barcelonés ocho años mayor que Carlos Bassas, he leído hasta el momento. En especial algunos personajes de "Justo" como por ejemplo, el Milongas, cuyo asesinato marca el inicio de la narración me ha hecho recordar a Epi y a Tanveer Hussein de "Tarde, mal y nunca" de Carlos Zanon. Hay muchos elementos semejantes entre estas novelas escritas por estos dos autores catalanes: Barcelona como paisaje urbano, una Barcelona que ambos ven en peligro por culpa del turismo ("Llega el verano y la población de la Ribera, del Raval, de la Barceloneta, se multiplica con hordas que vienen a mal follar —que es lo único que se puede hacer cuando uno está como una cuba"), la gentrificación sufrida o en proceso de la zona vieja de la ciudad en la que todo va desapareciendo
    • "Enfilo por Casañas y me planto frente a la Pompeia, otro de los templos de Ciutat Vella. No está dedicado a Dios, sino a algo mucho más noble, más sagrado: los libros. Junto a la Batlle, la Millà, la Quera y la Villena forman un reducto de cultura único en el distrito. Todos, negocios familiares. Les ronda la muerte."
    • "Damián vive en el 4 de la plaza de Santa Maria, justo antes de Anisadeta —la calle más corta de Barcelona—, donde en tiempos estaba la sastrería El Barco."
La novela me ha recordado también mucho a otra recién leída, "Romanticismo" de Manuel Longares [leer reseña aquí], por la evocación y deseo de congelar en el tiempo e incluso recuperar una ciudad anterior, pasada, desaparecida o en imparable e inexorable cambio. Si en "Romanticismo", la ciudad es Madrid, en "Justo" es Barcelona. Carlos Bassas trata con mucho cariño a esa ciutat vella que está desvaneciéndose en el momento actual por culpa del dinero que todo lo machaca ("Hoy, la Ribera ya no es la Ribera. Tampoco lo son Sant Pere ni Santa Caterina. Hoy, todo es el Born. Supongo que a los pijos les suena mejor así.").

Y por acabar con este paralelismo que he sentido entre Bassas del Rey y Zanon me referiré a que ambos no rehúyen el conflicto socio-político en que vive la ciudadanía catalana desde hace ya un porrón de años y la consiguiente distribución de la población en dos grupos que este proceso ha provocado; lo mismo sucede con la marginalidad en que se mueven los personajes (prostitución, drogas, ajustes de cuentas...); o la corrupción y los bajos fondos en los que están inmersos algunos miembros de la capa dirigente de la sociedad, etc.

El estilo de frase corta, rotunda, dura, ruda, directa, sin disfraces eufemísticos es característico y dota a la novela de un ritmo atractivo que en cierta manera abduce e incita a leer y leer ("Quizás añora el mar aunque lo tiene a dos pasos. Pero este mar no es el suyo. Es muy jodido vivir añorando algo. Es muy jodido estar solo.")

Barcelona, Realismo sucio, "Justo", Premio Dashiell Hammett
Imagen del Born barcelonés usada en la publicidad turística
Prácticamente todo en esta novela me ha gustado, pero por destacar algo en particular querría hacer hincapié en las referencias literarias y cinematográficas que tanto abundan, y para bien. Respecto a la literatura se percibe el grandísimo afecto y respeto literario que Carlos siente por no pocos escritores a los que cita directa o indirectamente. Directamente, por ejemplo, homenajea a Manuel Vázquez Montalbán, a Eduardo Mendoza, a Francisco González Ledesma o a Juan Marsé, cuya novela, "Últimas tardes con Teresa" [hay reseña de ella en este blog], constantemente revoloteaba en mi memoria durante la lectura de "Justo"
"'El embrujo de Shanghai' y 'La ciudad de los prodigios'. Juan Marsé y Eduardo Mendoza han sido los mejores cronistas de esta ciudad junto a Pedrolo, Vázquez Montalbán y González Ledesma. Su Barcelona también está muerta."
Además de estos nombres señeros de la literatura en las páginas de esta narración se cuelan otros menos conocidos -evidentemente hablo por mí, o sea, poco conocidos por mí- como Carlos Pérez Merinero o Francisco Rodríguez Feu. Este último aparece sólo con el apellido apocopado lo que dificulta su localización.
[Rodri] "publicó una novela en Planeta en el 82. Una buena historia sobre el boxeo, 'Segundos, fuera'. Aún recuerdo la portada: dos guantes y una chica insinuándose medio en bolas. Hará unos quince años publicó otra titulada 'El precio de la Gloria'."
Carlos Bassas del Rey es guionista y crítico de cine y el conocimiento que tiene de esta disciplina artística es muy perceptible en no pocas alusiones, referencias y metaforizaciones cinematográficas
    • "Me siento y me acuerdo de Edgar G. Robinson en 'Cuando el destino nos alcance'. También de 'La balada de Narayama'."
    • "da un aire al Montgomery Clift de 'De aquí a la eternidad'."
La inmersión completa del escritor en la literatura y en el cine se confirma plenamente en la utilización que hace, dentro de su escritura, de recursos tomados de estas dos manifestaciones. Así me ha encantado leer, cual si de una película de Tarantino se tratase, frases como ésta: "Sigo la trayectoria de la bala que debe de haber salido ya de su arma, la que ha de perforarme el lóbulo frontal y darme la paz al fin.".

Al igual que con el Cine también el novelista realiza una incorporación de otros géneros literarios al propio de la novela, género proteico o híbrido donde los haya. Me refiero en concreto a ciertos momentos en que el propio Justo, narrador-personaje, en primera persona nos cuenta sucesos imaginados en su cabeza como posibles, cual si de una escena teatral se tratase
"«Tendría gracia que la bofia me encontrara muerto por un golpe de calor junto al matón del señor Cervantes», pienso. Un sanitario: «Pobre viejo.» Otro: «Mira que lo dicen, que lo repiten hasta la saciedad en la tele, que tienen que hidratarse.»"
En la cita anterior es perceptible el humor; un humor natural, coloquial, que surge sin forzarlo y que tiene su puntito de ironía y crítica sarcástica, de inteligente cinismo
    • "Los mossos son más aseados. Más guapos. Más catalanes. Del poble."
    • "me caía bien. Mejor dicho: no me caía mal. Mal del todo."
Y para concluir -hay que hacerlo en algún momento, aunque la riqueza de esta novela lo haga difícil- simplemente señalar la riqueza metafórica de la lengua que el novelista utiliza. Hay imágenes que han llamado mucho mi atención por su elegancia y creatividad. Aquí van algunos ejemplos:
    • "Todos los hombres somos gorriones con el ala rota."
    • "El sargento Casals sale de entre las sombras como Harry Lime."
    • "el agujero del pecho le llora líquido pericárdico."
    • "me tropiezo con Braulio. Una gárgola caída. Es un mendigo de oficio, de los que ya no quedan."

20 feb 2020

María Suré. "Huérfanos de sombra"

25 comentarios:
Lo que llamó mi atención sobre “Huérfanos de sombra” cuando leí la reseña de Laky en su blog “Libros que hay que leer” o la de Eyra en el suyo (“Cosas mías”) fue que María Suré, su autora, fuese salmantina y que buena parte del relato transcurriera en la salmantina zona de La Alberca, en una localidad inventada, Aldeanegra, aunque próxima a otras bien ciertas: Nuñomoral (ésta ya en Cáceres), El Cabaco, Santiago de la Puebla, etc.

La escritora
María Suré (Salamanca, 1973) estudió Ingeniería Informática en la Universidad Politécnica de Valencia y actualmente trabaja como Analista y Programadora informática. Apasionada de la lectura desde niña de todo tipo de género, siempre soñó con dar vida a los personajes e historias que surgían de su fértil imaginación. En 2014 decide comenzar a escribir y hacer realidad sus sueños. Su primera novela, “El color del perdón”, se publicó en formato digital y papel en septiembre de 2015. En octubre de 2017 su segunda novela, “Proyecto B.E.L.”, quedó finalista en el 21º Premio de Novela Ciudad de Badajoz, publicándose ese mismo mes. Noviembre de 2019 es la fecha de publicación “Huérfanos de sombra”, su última novela.

Sinopsis de la Novela
La Alberca, Nuñomoral, España vacía
Hannah tiene 86 años y sigue siendo una mujer de armas tomar. Con 7 años subió sola a un tren en Alemania que la alejaría del horror de la guerra pero que la transportó a una vida llena de adversidades donde sobrevivir se convirtió en el reto más difícil. Ahora vive una vida relajada y feliz junto a su hija, pero el pasado vuelve para reabrir viejas cicatrices y recordarle que algunas heridas nunca cerrarán.

Toribio odia su vida, ha pensado más de una vez en acabar con la pesada carga que soporta sobre sus espaldas. Pero un día lluvioso y frío, una joven llama a su puerta para pedirle ayuda y, con ella, la vida irrumpe en su casa por sorpresa, dándole un vuelco a su existencia.

Laura se quedó embarazada demasiado pronto y las circunstancias la llevaron a vivir en Aldeanegra, un pueblo de la provincia de Salamanca sin apenas habitantes, situado en plena Sierra de Francia. Allí pasa sus días con el niño y Toribio, su abuelo, y, contra todo pronóstico, es feliz. Su hijo ha logrado recomponer los pedazos de unas vidas rotas por el destino, pero la frágil unión de esos trozos se resquebraja cuando el pequeño desaparece en extrañas circunstancias.


Mi comentario
Es una historia que aúna dos tramas bien distintas en su origen (las vicisitudes de Hannah iniciadas dentro de la diáspora sufrida por los judíos centroeuropeos ante la persecución nazi antes de y durante la IIª Guerra Mundial, y la vida en Aldeanegra en la época actual, año 2018, de una mujer joven (Laura) que cría a su hijo (Marcos) junto al abuelo del mismo (Toribio) que viene a suplir la ausencia en las funciones de padre de su hijo (Curro). Estas dos líneas temporales así como sus tramas respectivas se desarrollan en contrapunto viniendo a confluir en el momento actual en el caso de la desaparición de una persona, lo que provocará la entrada en escena de la pareja de la Guardia Civil formada por la sargento Cristina Albino y el guardia Anselmo Picarzo quienes en un vertiginoso thriller investigarán el asunto que ha sacudido esta zona de la sierra salmantina. El ritmo narrativo va de menos a más según transcurre la novela. Durante los primeros capítulos, en especial los referidos a la salida de Alemania de una expedición de niños judíos camino de Inglaterra donde se les acogerá para evitarles sufrimientos -¡de guerra, porque sufrimientos muchos de estos niños los conocerán por la explotación a la que muchas familias de acogida los someterán!-, la acción transcurre plácida y morosa. Tal placidez desaparece cuando ambas tramas ya han coincidido en el momento presente y sucede la acción delictiva que se investiga.

María Suré, amén de mostrar vivencias durísimas sufridas por algunos de esos niños judíos alemanes (especialmente Hannah o Janusz) sacados fuera del país para salvarlos de una más que segura muerte y también la suerte corrida por otros más afortunados como su amiga Yona, también judía alemana, acogida por una familia residente en Bilbao, utiliza el relato para poner sobre el tapete toda una serie de asuntos importantes: el amor loco en adolescentes y los embarazos consecuencia del mismo; el terrible poder del dinero capaz de anular cualquier sentimiento; la vida natural y su preservación; la venganza y sus consecuencias; la entrega y el respeto absolutos hacia el otro (Gonzalo por Laura; Quentin y Hannah); la relación padres - hijos (Renata con su madre Hannah; Marcos con su madre Laura; Aurelio Galarza con sus dos hijos, Luis y Simón); la necesaria preservación de la libertad sexual sea cual sea la orientación del individuo en la misma (los abusos de Simón con su empleado Toño), la discriminación de la mujer; etc.

El tratamiento dado a algunos asuntos, por la época en que se sitúan -guerra mundial, reciente posguerra, pleno franquismo...-, por muy sensibilizados que estemos ante los mismos en el momento actual, considero poco pertinente aplicar criterios de hoy para abordarlos. Y pienso que en dos o tres momentos de la historia que se cuenta el anacronismo hace su aparición; así sucede, por ejemplo, cuando en pleno año de 1948 Erika sufre abusos por parte del adulto que amablemente la acogió en su casa, y Hannah, su amiga, "le propuso denunciarlo ante las autoridades por lo que le hacía". Creo que, aparte de que Erika se enfadase con Hannah cuando ésta se lo dijo dado que ella amaba al que muy poco después sería su marido, en 1948 por mucho que fuera Gran Bretaña donde ocurre el suceso, el abuso sexual sobre una adolescente era 'pecata minuta', un asunto muy menor que no preocupaba y no se perseguía a no ser que estuviese impregnado de otros delitos a su alrededor. Y lo mismo diría por inverosímil que una persona en la década de los 50 del siglo pasado se escandalizase al leer en un periódico que un organismo internacional considera bueno y educativo dar un cachete a los niños
"CONVENIENCIA O INCONVENIENCIA DE QUE A LOS NIÑOS LES “ZURREN” EN LA ESCUELA. La O.N.U. autorizó el “cachete” y profesores, alumnos y padres de familia lo aceptan como necesario y pedagógico… si es oportuno."
La verosimilitud en una historia de ficción es esencial y caer en anacronismos para satisfacer a los lectores actuales me parece una especie de engaño poco edificante.

"Huérfanos de sombra", Salamanca, Sierra de Francia
Lo dicho en el párrafo anterior es el pequeño 'pero' que pongo a esta novela que me ha parecido entretenida y que me ha hecho sentir orgulloso de mi cultura autóctona. Muchas cosas en este sentido me han agradado. Así me ha gustado especialmente ver cómo María Suré presenta muchas de las costumbres y tradiciones salmantinas más acendradas (el hornazo -"una empanada a base de embutidos"-, los "dulces tradicionales de la zona elaborados con productos naturales como las perrunillas, amarguillos, almendras garrapiñadas o turrón artesanal", el lunes de aguas, el padre Putas, el lagarto de la iglesia de Santiago de la Puebla, la rana sobre una calavera en la fachada de la Universidad...) y también la alusión a otros detalles que a gran velocidad van convirtiéndose en leyenda pese a su reciente creación como el astronauta en una jamba de la Catedral que hoy día visitan los turistas como si hubiese sido realizado en el pasado. Así mismo me ha encantado que la historia penetre en aspectos conocidos de la historia de la Provincia, pero poco analizados en profundidad, algo así como autocensurados en la conciencia de los salmantinos. Me refiero especialmente al asunto de la explotación del wolframio en Barruecopardo durante el tiempo de la segunda guerra mundial y su exportación al régimen nazi y también aunque más tarde a los aliados, o la existencia de minas de estaño en zonas de la sierra de Francia.

La novela consta de 31 capítulos, muchos de ellos con una cita inicial que sirve de marco referencial e introductorio a lo que en el mismo acontecerá. La novela toma el nombre de uno de los capítulos. Este título es clave para comprender el relato en su totalidad, razón por la que omitiré decir nada sobre su significado. Sí diré que el narrador es un relator externo sabedor de todo y que no hay ruptura temporal en ninguna de las dos líneas narrativas. Hasta que se produce la confluencia de las mismas en el momento actual de 2018 la sucesión capitular es alterna: pasado de Hannah desde 1939 - vida actual en Aldeanegra. Sólo hay un capítulo hacia el final de "Huérfanos de sombra" en que para atar cabos la autora retorna a 1939;  el resto desde el capítulo 17 discurre de manera lineal.

Tras la palabra "FIN" la novelista añade unas 'Reflexiones' que en mi opinión poco o nada añaden a la propia historia. Me parecen más que otra cosa una especie de autorreseña que no acabo de entender. ¿Es que la escritora debe conducir la intelección de sus lectores sin darles la libertad de pensar por ellos mismos, o es que no se fía de sí misma y piensa que si no lo aclara quizás se la malinterprete? No sé, a mí esta manera de querer llevar al público lector del ronzal nunca me ha gustado. Aunque hayan pasado ya casi dos siglos de esto estoy con Mariano José de Larra cuando decía en uno de sus Artículos aquello de "Libertad en literatura, como en las artes, como en la industria, como en el comercio, como en la conciencia. He aquí la divisa de nuestra época, he aquí la nuestra, he aquí la medida con que mediremos". Y esto, naturalmente, incluye la de la libertad en la conciencia interpretativa de los textos leídos. No faltaría más.


14 feb 2020

Manuel Longares: "Romanticismo"

14 comentarios:
La novela "Romanticismo" que fue en 2001, año de su publicación, Premio de la Crítica de narrativa en castellano, ha sido la obra que el grupo de lectura en el que desde hace ya diez años participo eligió para febrero. En esta ocasión tuvimos la enorme suerte y oportunidad de contar con la presencia del autor, Manuel Longares, una persona encantadora que escuchó con paciencia infinita nuestras impresiones y respondió a cuantas cuestiones le planteamos sobre su obra. Ha sido una muy grata experiencia que no cuento aquí sino en el blog de idéntico nombre de la Tertulia: "más que palabras...". [pinchar en el nombre para acceder].

"Romanticismo" es la obra cumbre del periodista y novelista Manuel  Longares (Madrid, 1943), licenciado en Derecho, titulado en Periodismo y también con estudios de Filología Hispánica. Profesionalmente ha sido el Periodismo el centro de su actividad realizada en medios importantes: redactor jefe de los suplementos culturales de El Mundo y El Sol, o articulista en El País donde por sus colaboraciones semanales fue distinguido en 2004 con el premio Mesonero Romanos. Haber sido reconocido con galardón tan prestigioso al que da nombre Mesonero Romanos, costumbrista madrileño, es, tras leer su novela, algo que me parece lógico y natural dado que esta narración es en sí misma un homenaje a la ciudad de Madrid, a su manera de vivir y a sus habitantes.

La novela se ha vuelto a reeditar en 2019 quizás al alumbrarse en  nuestro país una circunstancia socio-política semejante a las que se ficcionalizan en el relato. Si allí es el final definitivo de una época, la del franquismo por consunción del dictador y pocos años después, en octubre de 1982, la llegada de la izquierda al poder, ahora en 2019 tras un período de crisis económica e inestabilidad política de nuevo pareciera que se fuera a producir un final de época, la de aquella que algunos denominan 'Régimen del 78'. Yo me preguntaba si no sería que la industria editorial hubiera querido ver una cierta similitud entre los temores existentes en algún sector de la sociedad española ante lo que está por venir y los que en 1975 y en 1982 hubo en grupos sociales que temieron por el cambio de situación. Desde luego es materia opinable y por eso se lo pregunté directamente al novelista quien me dijo que no lo creía en absoluto pues las circunstancias entre el hoy y ese ayer son muy otras.

¿Me convenció Longares con su respuesta anterior? Algo sí, desde luego, pues entiendo que una traslación en estricto sentido no es del todo pertinente dado que el "cogollito" –así se designa en la novela a esa aristocracia burguesa detentadora del poder durante el franquismo- hoy ya no se visualiza sólo en el barrio de Salamanca, centro de la narración, sino que en este momento hay diversos "cogollitos" por muchas partes e incluso me atrevería a decir que algunos de ellos hoy mismo están bien presentes en nuestros gobernantes por muy transversales que ellos se digan de sí mismos.

Ciñéndome ya del todo a la novela, yo destacaría como elemento esencial en ella la anulación del tiempo, el ejercicio de disolución temporal que realiza el autor, y que queda plasmado en esas tres generaciones de una familia de la burguesía alta madrileña habitantes de una casa ducal del barrio de Salamanca desde la época de la guerra civil hasta ese momento ya en la etapa democrática en que los vencidos en la contienda fratricida llegan al poder en 1982, poder del que 14 años después serán desalojados de nuevo. Antes de estas dos fechas -1982 y 1996- el relato, en consonancia con la marcha de la sociedad española, experimenta un giro importante en noviembre de 1975 cuando el Caudillo, por algunos hasta ese momento tenido casi por inmortal, muere y los fantasmas del "qué pasará ahora" se ciernen sobre las aristocracias inoperantes que durante 36 años se habían beneficiado hasta el hastío de su adhesión incondicional al Régimen. Pero pronto las intranquilizadas aguas del estanque inmovilista se aquietaron:
"—Todo sigue igual —le dijo Caty Labaig en su última visita, mientras se retiraba premiosamente del brazo de la enfermera tagala—. Pero nada es como fue."

Una novela de personajes
El 20 de noviembre de 1975, es el gozne sobre el que Manuel Longares hace pivotar la narración, hacia atrás y hacia adelante, presentándonos los acontecimientos de la vida de los miembros de la familia Arce Matesanz, tanto de los padres de José Luis Arce como de Pia Matesanz; en especial de ésta dado que las vivencias de Hortensia, la madre, son de especial relevancia en el devenir de Pia e incluso de Virucha, hija y nieta respectivamente. Alrededor de este matrimonio orbita todo un universo de personajes:
  • Los que habitan en el barrio: Caty Labaig, la periodista de revistas papel couché; Lalo Pipaón y Luismo Fonseca, los socios de la tienda de electrodomésticos; Javo Chicheri, el falangista camisa vieja; Moncha Gabarrón, la cuñada roja de Javo Chicheri; el doctor Lapayese, asiduo del Café Balmoral; Máxima Dolz, amiga íntima de Hortensia y profesora de guitarra de Virucha; Izaskun Damborenea, etc.
    Loquillo, Coctelerías madrileñas, Manuel Longares, "Romanticismo"
  • Los profesionales que viven cerca del barrio, pero ya no forman parte del cogollito: el pintor Villasevil al que se homenajea en un momento del relato; el juez Monjardín, represaliado tras la guerra civil por sus ideas republicanas; Teosifonte Monjardín, hijo del anterior; Marcos Panizo, administrador del edificio de la calle Goya; etc.
  • Por último lo que podríamos denominar 'tercer estado', los auténticos humildes, los trabajadores que sirven a los dos anteriores estados y sobre todo al primero: Domi, Wences y Bea, las tres criadas en la casa de los Arce-Matesanz que, respectivamente y en este orden, al igual que el resto de la sociedad española simbolizan la evolución liberalizadora del propio país reflejada en esas tres generaciones mostradas en la novela; el sacristán Mamerto Bustinzapedorras, pareja de Wences; Marta Pombo, la militante de base socialista, esposa del administrador Panizo, que sirve de enlace entre todos los estamentos que se muestran en el relato.
Los personajes de este universo de seres aparecen y desaparecen de manera que, como ya he dicho antes, queda anulada la dimensión temporal, y la vida de unos y otros parece prolongación natural de la de los antecesores. E igual sucede con los cambios sociopolíticos que se producen a partir de esa fecha del otoño de 1975.

Lo que es evidente es que estamos ante una novela de personajes cuyo conjunto sirve, cual si de "La colmena" de Camilo José Cela se tratase, para mostrar Madrid, en verdad el personaje principal de este relato.
El título
Cabe preguntarse -y yo me lo he preguntado varias veces a lo largo de la lectura- ¿por qué el título "Romanticismo"? La verdad es que hasta muy mediada la narración no aparece alusión alguna al término en ninguna de sus posibles acepciones. Allá por la mitad de la novela cuando en los años de la transición salen a la calle manifestaciones que encogen un poco el corazón de algunos vecinos del barrio de Salamanca leemos:
"Y esa impresión de que en el último segundo del último minuto se retenía lo que se escapaba de las manos —agarrando la oportunidad por los rabos, como diría Izaskun— se imbuía del romanticismo otoñal y del morboso desorden."
A partir de este momento el vocablo y los de la familia léxica a la que pertenece se prodigan en la novela. El sentido completo del porqué del titulo creo que puede extraerse con suma claridad de la siguiente exclamación que profiere Teosifonte Monjardin, en llamada anónima al programa que en la emisora de Chema Bacigalupe conduce en las madrugadas con enorme éxito de audiencia Virucha Arce Matesanz:
"—Soy romántico —afirmó la voz ondulada— porque creo en la capacidad del hombre para vencer su destino."
Esta es en mi opinión la intención perseguida por el novelista con esta novela, presentarnos el cambio de dirección de una serie de seres que predestinados por su origen a un papel en la vida, sin embargo quebrarán ese destino adoptando otro que por el cambio de circunstancias políticas les es más conveniente.

El humor, un elemento fundamental
Las razones que en la novela algún personaje esgrime para justificar el fichaje para la causa democrática en su línea socialdemócrata ("socialismo fabiano") de elementos pertenecientes a la alta burguesía -"al cogollito"- son variopintas por demás: ir a hacer catequesis a barrios marginales, haber recibido en depósito unos libros 'peligrosos' como eran consideradas las "Memorias de Casanova" en la época franquista, las murmuraciones sobre si el padre o el abuelo de unos u otros habían simpatizado con los "rogelios", etc.

Casa ducal de la calle Goya, Franquismo, "Romanticismo"
Como se puede deducir de lo anterior el humor tiene en este relato un importante papel. Es un humor de variados tonos que el novelista aplica a unos y otros según qué casos y quiénes sean. Así por ejemplo lo hay de tono crítico y algo áspero cuando presenta las prácticas sexuales del matrimonio Arce Matesanz por considerarlas no acordes con la ideología que les es propia; y sin embargo esas mismas o parecidas prácticas eróticas cuando las desarrolla el matrimonio Panizo Pombo, pertenecientes al grupo social de los denominados 'humildes' son aplaudidas y envueltas en un humor abierto, sano y lúdico. En este sentido detecto en el relato un cierto maniqueísmo.

Pero por lo demás hay muchos momentos de sano humor. Muchísima gracia me ha hecho leer lo que decían algunos en los círculos franquistas cuando la enfermedad del Caudillo no presagiaba nada bueno:
"—Ayer se les quedó fiambre —contó Luismi Fonseca en Balmoral— y le resucitó el himno del Tercio.
—Pronto nos fallará la música —replicó el doctor Lapayèse— y habrá que encomendarse a Dios."
E igualmente me ha hecho reír la crítica que hace de Pía, quien estaba segura de sacar más partido a la lencería de Asensio que a la Bicha de Balazote, cuando sobre las Memorias del veneciano dieciochesco leemos:
"—No sé quién es Casanova —confesó la licenciada en Románicas por la Universidad Complutense."
Una novela llena de evocaciones
También durante la lectura muchas veces resonaba en mi cabeza la literatura española de la que Manuel Longares demuestra un enorme y bien asimilado conocimiento. La impronta de "La colmena" celiana es más que evidente, pero también ¿no está latiendo Pío Baroja en la frase 'la propuesta que le lanzó en el extrarradio de la aurora roja', o el Cervantes del soneto con estrambote en esa enumeración de acciones realizadas por Fela del Monte, la sexualmente liberada amiga de Pía, cuando le recomienda una sauna que, la verdad sea dicha, no era otra cosa que un puticlub?:
[Fela]"cuando iba a introducirse en el coche y nadie esperaba otro gesto que el rutinario de la mano agitándose desde la ventanilla en el adiós, se escoró con picardía de tanguista, asió la pamela, elevó las cejas, flexionó las rodillas, botó su grupa, y proyectando el índice de su mano derecha a quienes observaban extasiados su cadencia socarrona, destinó a Pía la frase que antecedió a su mutis:
—Leña al pompis."
Pero intertextos no sólo los hay literarios; sin duda alguna en los nombres dados a las monjas del colegio al que Pía y su amiga Goretti asistían de adolescentes subyace el sarcasmo, la parodia y en definitiva el humor presente en algunas de las primeras creaciones cinematográficas de Pedro Almodóvar. La frase que cito a continuación me lleva mentalmente a "Entre tinieblas", película de 1983 del realizador manchego
"La madre Santa Faz achacó la disconformidad de Pía a un quid pro quo, eso dijo mientras convocaba de un timbrazo a la madre Pesebre"
Y es que en definitiva, en esta novela de Manuel Longares hay mucha cultura, mucha literatura, mucha crítica sarcástica, mucha parodia, mucho humor en ocasiones un tanto ácido y, ya lo he dicho antes, algo maniqueo a veces. Pero lo que es algo indistinguible  y seña de identidad del estilo Longares es su construcción sintáctica llena de períodos largos, extensos, algo barrocos en mi opinión que parecen no concluir jamás y que como lector me hacían disfrutar en su belleza aunque me dejsean sin resuello en ocasiones. He aquí una muestra de su manera de escribir:
"Al fin suspiró, desplazó los ojos del imán que los retenía, y con un blando giro de la mano enguantada presionó el pomo de la puerta del local que, como otros de la zona, destilaba al abrirse el campanilleo de una bienvenida que desde ese momento alertaba al empleado a suscribir con el cliente esa ley secreta por la que no sólo le cede en todo y para siempre la razón sino que aparenta menor clase, dócil a una actuación reglada que le hará desenvolverse en el acotado margen de su negocio sin renunciar a un estilo que dejaría en mantillas al más sutil diplomático si por una apuesta se arriesgase a practicar el comercio a la manera relajada y sabia de estos dependientes que están siempre por encima de lo que venden, ya sea bisutería, muebles, automóviles o alimentación, porque nacieron entre el género, hacen su carrera en el mostrador y aspiran a irse de este mundo con las botas puestas, como aquel que dice, mientras exhiben el catálogo de Givenchy, la consola Imperio, el diseño Pininfarina o los nicanores de Boñar."
Un escritor costumbrista
Este estilo algo barroco y recargado en algunos momentos, sin embargo se aligera en los diálogos entre personajes que son vivos y con chispa. En este aspecto de los personajes, de su vida en un Madrid reconocible y el gracejo de los intercambios verbales habidos entre ellos, Manuel Longares recuerda mucho a Benito Pérez Galdós del que sin duda alguna es meritorio epígono. Esta novela, "Romanticismo", bien podría codearse con aquellas galdosianas denominadas 'contemporáneas' en las que el escritor canario presentaba el devenir de unos personajes a lo largo de dos o tres generaciones en una España real que vivía escindida en sus estamentos sociales poco comunicativos entre sí, aunque en algún momento se diese el contacto tangencial que es en definitiva lo que mueve también este relato. Y si don Benito portaba con gallardía el marbete de escritor costumbrista por la plasmación que de la vida real de Madrid hacía, otro tanto cabe decir de Longares, quien como digo al principio de esta entrada por algo fue distinguido justamente con el premio Mesonero Romanos, autor de "Escenas matritenses".

El propio Manuel Longares en entrevista realizada por la propia Biblioteca Nacional con motivo de la exposición "Benito Pérez Galdós, La verdad humana" reflexiona sobre el apelativo de galdosiano con el que de le suele calificar


Nota: De la agradable Tertulia que tuvimos con Manuel Longares escribió Juan Cruz un muy bello artículo el lunes 17 de febrero de 2020 en el Diario 'El País' con el título "Desinencia rubia del barrio del Retiro" [pincha en el título anterior para acceder al mismo].

10 feb 2020

"Relatos sin rumbo fijo". Fco. Javier Morales Orozco publica en libro relatos de su blog "Abrazo de libro"

24 comentarios:
Mi buen amigo Francisco Javier Morales Orozco acaba de publicar su primer libro. Se trata de un conjunto de relatos seleccionados por él mismo entre los relatos breves que desde hace ya varios años habitualmente publica en su magnífico blog, "Abrazo de libro". Quienes lo seguimos, sabedores de la calidad de los mismos, muchas veces le habíamos pedido su publicación. Afortunadamente nos ha hecho caso. El libro, editado por Círculo Rojo, es una auténtica delicia.

Círculo Rojo, Abrazo de libro, Relatos sin rumbo fijo
El volumen toca un amplio abanico de asuntos, algunos muy actuales como la pederastia, la memoria histórica o el terrorismo islámico. Sin embargo para mí su temática esencial se mueve en torno a uno muy concreto al que el autor con regularidad retorna. Me refiero al Amor: un amor con mayúscula, un sentimiento que Javier muestra como eje de la mayoría de sus escritos contenidos en "Relatos sin rumbo fijo". A veces es el amor maternal, otras el amor mantenido a lo largo de los años hasta la vejez, también en ocasiones es la persistencia del sentimiento pese a la desaparición de uno de los miembros de la pareja, otras veces es el amor filial el que nos presenta...

El sentimiento del Amor le lleva, como sin quererlo, a tocar otros contenidos como el de su extinción por culpa del inexorable paso del tiempo; otras veces el amor aparece en situaciones aparentemente poco proclives al mismo cuales son los escenarios de enfermedad (el cáncer, el alzhéimer, la acondroplastia, el síndrome de Down…). Al introducir circunstancias de este tipo en algunos relatos, Javier pasa a hablar de manera muy natural de los temas nucleares de un ser humano: la vida, la muerte, el dolor, el abandono por parte de los hijos, la vejez, el deterioro cognitivo… Encontramos en esos momentos a un escritor profundo, filosófico, serio…

Francisco Javier -y es aquí donde reside esencialmente en mi opinión, la delicia mayor que supone leer sus relatos-, es un escritor alegre, divertido, desinhibido, que envuelve la mayoría de sus composiciones en un humor elegante y sorpresivo, sin duda uno de los rasgos más señalados de su estilo literario. Este humor está presente en muchas de sus narraciones, la mayoría de las veces con un giro final sorpresivo muy característico en él; un giro que nos rompe la cintura al tiempo que nos pone una sonrisa en los labios cuando no una rotunda carcajada que viene propiciada por la calculada ambigüedad con la que el autor sabe moverse durante todo el discurso jugando con los significados.

Los personajes de estos relatos suelen ser personas y Javier parece que siente predilección por las mujeres quizás por la mayor carga de sentimientos que ellas suelen portar: Hay también, claro que sí, historias protagonizadas por hombres, muchas veces en situaciones de acabamiento físico propias de la ancianidad (Vamos a por todas, Noche de Reyes, Vida plena, etc.), situaciones de marginación social propias de delincuentes o alcohólicos (Hombre al vacío), aunque también a veces son hombres que se dan a los demás movidos por puro altruismo como ese hombre que llora de manera enfermiza y que se dedica a disfrazarse de payaso para hacer reír -quizás con sus lloros como hiciera Charlie Rivel- a los niños enfermos de un hospital (El hombre que lloraba); y también las hay protagonizadas por seres vivos no racionales en situaciones que hacen pensar en seres humanos como se puede observar en Pasión por los libros.
Francisco Javier Morales Orozco, Relatos breves, Microrrelatos

El autor de estos relatos es un enamorado de la escritura, lo que se percibe en algunas de sus breves historias que indagan -cuando no explican- en su propio quehacer escritural. ¿Qué hace en Finales sorprendentes sino la exégesis de su manera habitual de escribir cuando defiende los finales sorprendentes en los escritos rematándolo además en éste con un simpático y, sin duda alguna, sorpresivo final? Este amor a la escritura de relatos se percibe en cuentos como Camino sin retorno o Érase una vez en los que al tiempo que homenajea los grandes cuentos infantiles los rehace y modifica volviéndolos prácticamente del revés con su característico humor. Y no puedo dejar de citar su amor a la lengua en que escribe, a ese vocabulario hoy un poco en retirada del que, sin para nada abusar, nos deja alguna señal en términos totalmente correctos como ‘peculio’, ‘abotagado’, ‘tamborero’, ‘vitela’, ‘blatodeos’, [cucarachas…], ‘mojigatez’, y tantos otros

Contrariamente a lo que parece sugerir su título, “Relatos sin rumbo”, Francisco Javier muestra en ellos una trayectoria clara y contundente que se nutre de la propia vida del autor: sus experiencias vitales, sus conocimientos, sus aficiones…. Él es un hombre de la Mancha que gusta de sus orígenes, que ama la literatura que tomó a esta tierra por escenario (En un lugar de La Mancha) y que conoce muy bien la literatura del Siglo de Oro. Leyendo estas historias, muchas veces he percibido la poderosa figura de Quevedo, madrileño de origen y manchego en sus postrimerías, autor de rotundo humor y profundo nihilismo existencial. En especial esta sensación se hace más y más presente en los relatos en que el Amor es más poderoso que la Muerte. Es entonces cuando no se puede por menos que recordar al autor del soneto inmortal que con rotundidad en dos de sus versos profiere aquello de ‘nadar sabe mi llama el agua fría / y perder el respeto a ley severa’.
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[Nota.- La parte del león de esta entrada está extraída del Prólogo que para el libro de Francisco Javier Morales Orozco he escrito. Desde aquí agradezco al autor su solicitud. Ha sido un inmenso placer.]

6 feb 2020

John Grisham: "Tiempo de matar"

29 comentarios:
Tras uno de mis encuentros con un libro de John Grisham en uno de los comentarios que me hicieron a la reseña de su novela "El estafador" hecha en agosto de 2017 [leerla aquí], Mario, lector de mi blog desde la lejana Argentina (Posadas, Misiones) me recomendaba leer "Tiempo de matar" porque -le cito textualmente- 'impacta como dos balazos'. Como otras veces tomé nota del título que, contrariamente a lo frecuente, no durmió el sueño eterno de los justos sino que recurrentemente venía a mi cabeza hasta que lo compré y lo leí.

Thriller legal, Violaciones, Violencia contra las mujeres, Abuso sexual
Preparando esta reseña me entero de que este libro fue su primera incursión en el género que lo ha catapultado a la fama: la novela de ficción legal. Lo publicó en 1989 cuando tenía 34 años y estaba en esos momentos sirviendo al estado de Misisipi en la Cámara de Representantes para la que había sido elegido en 1983 donde permaneció hasta 1990.

Cuenta el mismo John Grisham que la novela nació a partir de un testimonio que le impresionó vivamente, el que en 1984 presenció en la corte de Hernando, Misisipi, donde una víctima de violación de sólo 12 años contó su terrible caso. John Grisham quiso imaginar qué hubiese sucedido si el padre de la víctima hubiese asesinado a sus agresores. Durante tres años estuvo ocupado en la escritura de la novela finalizándola en 1987. Rechazada por varias editoriales, no vería la luz hasta 1989 en una modesta tirada de sólo 5.000 ejemplares. 

Sinopsis 
A principios de los 80, en Clanton, una tranquila localidad sureña de Mississippi, dos jóvenes blancos ebrios violan salvajemente a una niña negra de diez años. Los muchachos son detenidos rápidamente por la policía de Clanton. El padre de la niña, Carl Lee Hailey, decide tomarse la justicia por su mano y la emprende a tiros con los hombres que violaron a su hija. Los habitantes de la zona, indignados al principio por la suerte de la pequeña, se verán luego inmersos en una espiral de violencia racista. Carl Lee será juzgado por los asesinatos, mientras la tensión va creciendo y reaparecen en las calles de Clanton las cruces ardientes del Ku Klux Klan. El encargado de defender a Hailey es el inexperto Jake Brigance, un joven abogado blanco, hará todo lo posible por salvar la vida de Carl Lee, mientras trata de no perder la suya. Si Carl Lee es declarado culpable se habrá hecho justicia; pero si lo declaran inocente, también se habrá hecho justicia y además Brigance dará un fortísimo impulso a su carrera

Comentario
Sin duda alguna de lo que he leído de John Grisham -y ya van unas cuantas ("El estafador", "El proyecto Williansom", "El soborno", "El último testigo" y "Un abogado rebelde")- ésta es la novela con la que más he disfrutado. El inicio de la misma es espectacular: dos jóvenes blancos, Billy Ray Cobb y su amigo Willard, en una camioneta beben alcohol, fuman porros y violan una y otra vez a Tonya, una niña negra de sólo diez años. No contentos con su bestialidad, la golpean por diversión hasta que finalmente deciden matarla lo que no lograrán por el estado de ebriedad en que se encuentran. La arrojarán por un barranco cubierto de espinos pensando que moriría.  Pero no fue así.

El comienzo del relato es muy vivo y cinematográfico. Como lector quedé ya preso en la red que Grisham había tendido. La indignación de Carl Lee Hailey, el padre de Tonya, y su deseo de tomarse la justicia por su mano es muy entendible. Todo el mundo en Clanton, especialmente la mayoritaria población negra, está indignado y si por ellos fuera matarían con sus propias manos a la pareja de niñatos. Lee Hailey lo tiene claro: los asesinará y así se lo dice a su amigo Jake Brigance, el bisoño abogado blanco que supo librar de un buen enredo a su hermano Lester Haley años atrás. Jake intenta disuadirle de su idea e incluso llega a comentar con el sheriff de Ford County, Ozzie Walls, su temor a que Hailey llevase a cabo su propósito, como así fue.

Segregación racial, apartheid, machismo, nazismoLa defensa del asesino negro de los dos blancos se muestra cuestión peliaguda. Legalmente todo está en su contra dado que todos vieron la comisión del crimen. Emocionalmente la mayoría de habitantes de Clanton, incluso muchos de los blancos, entienden el comportamiento de Carl Lee como padre de una niña violada, vejada y golpeada salvajemente. El abogado Brigance sólo ve una lejana posibilidad de salvación aludiendo a una ofuscación mental transitoria. Pero, ¿qué jurado creerá tal cosa? 

Además si ese jurado lo componen más blancos que negros, o más hombres que mujeres, o más personas con hijos que solteros, o... Es difícil ver una salida exitosa para Hailey en este caso.
La cosa se complica aún más con la resurrección del movimiento del Ku Klux Klan (KKK) que no quiere que los negros, que recuperaron sus derechos socio-políticos no hace más de dos décadas, tengan de hecho los mismos derechos y el mismo trato que recibiría un encausado blanco si la situación hubiese sido la contraria. El KKK movilizará a sus partidarios en la Región para que se manifiesten vestidos con su característico atuendo racista y actúen contra aquellos que defiendan la inocencia del acusado acosándolos con cruces ardiendo colocadas ante sus casas o directamente prendiendo fuego a sus pertenencias, amenazándolos de muerte, etc.

Del otro lado se moviliza la población negra en defensa de este padre al que el cadalso espera con bastante seguridad. Las iglesias de las distintas confesiones cristianas a las que acuden los negros harán colectas para socorrer a Gwen, la mujer de Carl Lee, y a sus hijos que han quedado en la indigencia. Hay confesiones que en este asunto se mueven por intereses puramente corporativos utilizando el caso de la violación de Tonya como mero pretexto para avanzar en sus objetivos políticos. Así sucede con la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) que moviliza su maquinaria mediática (abogados, propaganda, prensa...) olvidando en gran medida al implicado en el asunto.

Como es habitual en las novelas de John Grisham vemos el funcionamiento de la justicia estadounidense: presentación inmediata del acusado ante el juez, la fiscalía y la defensa, el sistema de jurado, las alegaciones de las partes, los acuerdos entre abogados, etc. Las artimañas de abogados y fiscales se mueven siempre en la frontera de la legalidad; ambos consiguen documentos y listados de personas cuya inviolabilidad de datos personales está protegida por la ley, ambos se ocultan pruebas relevantes, ambos se tienden trampas a fin de inclinar la balanza en uno u otro sentido. Esta lucha incruenta entre el fiscal Buckley y el abogado Brigance ante el juez Noose encargado de enjuiciar el caso ocupa buena parte de la novela.

Junto al racismo y los comportamientos machistas de la sociedad sudista, en la narración se abren paso otros temas interesantes como el de la nueva mujer percibida en personajes como Carla, la esposa de Jake Brigance, o Ellen Row Ark, la joven y competente estudiante de derecho que le sirve a Jake de asistente en su despacho. Estas dos mujeres soportan sobre ellas el despertar del nuevo papel de la mujer en la sociedad.
"Carla era hermosa, y eso fue lo que le llamó la atención. […] Era una de las mejores estudiantes de la facultad de filosofía y letras, sin otra intención que la de trabajar unos años como maestra de escuela. Su familia tenía dinero y su madre nunca había trabajado. A Jake le gustó lo del dinero de la familia y el hecho de que no tuviera ambiciones profesionales. Quería una esposa dispuesta a quedarse en casa, Mantenerse atractiva, tener hijos y que no quisiera llevar los pantalones. Fue un amor a primera vista" (pág. 361)
En cuanto a la joven asistente, sobre ella el autor lanza un tenue erotismo que cualquier best seller y thriller que se precie debe tener. En este caso late especialmente la liberación femenina propia de Ellen una mujer joven y la atracción erótica que sobre Jake Brigance ejerce ella o cualquier mujer:
"- Escúchame, Row Ark, esta cena es puramente de negocios...
- Claro, claro.
- Lo digo en serio. Yo soy tu jefe, tú trabajas para mí y esta es una comida de negocios. Ni más ni menos. De modo que desecha toda idea lujuriosa de tu cerebro sexualmente liberado.
- Parece que eres tú quien piensa en ello.
- No, pero sé en qué estás pensando." (pág. 443)
Time to kill, Tiempo de matar, Racismo, Violación
Naturalmente esta entretenida novela rinde tributo al género del thriller y presenta el alcoholismo como un asunto importante. No sólo presente en el consumo inmoderado por parte de los dos jóvenes violadores sino en la adicción al mismo de no pocos personajes de la novela: el psiquiatra que ha de testificar como perito en el juicio, la del abogado retirado Sullyvan de quien Jake heredó el despacho y la cartera de clientes, incluso el alcoholismo del propio Brigance que lleva luchando contra el mismo desde que conoció a Carla, etc.

Estilísticamente es una novela que da predominio al diálogo fluido entre personajes, con descripciones plásticas y visuales, escasas digresiones, narración lineal y presencia de un narrador omnisciente. En definitiva, y en el mejor sentido de la expresión, una literatura tradicional y clásica que favorece su lectura y sirve sin duda alguna para atraer lectores que de otro modo se apartarían de la misma. Contribuye vivamente a esta adicción lectora un humor que tiñe elegantemente el texto en no pocas ocasiones. Por poner un ejemplo, además de la divertida conversación citada antes entre Ellen y Jake, destacaré la bebida alcohólica que con disimulo como si fuese agua el juez Bullard -primero en atender el caso- ingiere en plena sesión o antes de entrar an la Sala a fin de enfrentarse en plena forma a lo que le espera.

Finalizaré esta reseña señalando la fuerte carga crítica que John Grisham lanza contra el cuarto poder, la Prensa, cuyos profesionales son como buitres que se lanzan sobre lo que sea -en este caso un padre de familia vengador de la brutalidad cometida con su hijita- deseosos de emociones fuertes sin importarles una condena a muerte, una revuelta racista, una disolución familiar... Todo les viene bien si sirve para engrosar los beneficios de la empresa en la que trabajan.

Hay película de esta novela realizada en 1996 por Joel Schumacher y protagonizada por Matthew McConaughey, Sandra Bullock, Samuel L. Jackson, Kevin Spacey, Donald Sutherland y una amplia nómina de buenos actores más.



4 feb 2020

Sorteo en "Cosas mías" y "La huella de los libros"

6 comentarios:

Los blogs de María Inés Caro ("La huella de los libros") y de Eyra ("Cosas mías") celebran cumpleaños, concretamente el 4º y 5º respectivamente. Con tal motivo realizan un supersorteo de nada menos que 12 libros en papel en el que se puede participar hasta el próximo 9 de febrero a las 24:00 horas. Es condición imprescindible ser seguidor de ambos blogs y manifestar el deseo de participar en cada uno de ellos. Se pueden obtener más puntos rellenando el Rafflecopter en uno de los dos blogs organizadores.

Los títulos de los doce libros que se sortean son los siguientes:


- Los señores del humo de Claudio Cerdán.

- El paseo de los canadienses de Amelia Noguera.

- La otra vida de Ned Blackbird de Alexis Ravelo.
- Las brujas de San Petersburgo de Imogen Edwards Jones.
- La chica salvaje de Delia Owens.
- La sala marte de Rachel Kushner.
- Los crímenes del Ártico de Mads Peder Nordbo.
- La casa holandesa de Ann Patchett.
- Cari Mora de Thomas Harris.
- Los ecos del pantano de Elly Griffiths.
- Por amor de mi amor de Gadea Fitera.
- Voraces de Nieves Abarca.

Las bases completas del Sorteo podéis encontrarlas en cualquiera de los blogs que lo organizan. Basta con hacer clic en el nombre de cada uno de ellos citados al inicio de este post.

¡¡Suerte a todos!!