Acabo de volver a casa tras ver "Suite francesa" basada según reza su publicidad en la novela homónima que dejó inconclusa Irene Nemirovsky. Me he pasado la mayor parte del film rebuscando en mi memoria lo que había en la película de la novela de Nemirovsky. Salvo en escenas muy contadas (la larga fila de personas que llenan la carretera huyendo de los alemanes que se aproximan a París, el acaparamiento de alimentos que realizan algunas familias, los abusos de los soldados sobre las mujeres, la entrega voluntaria de alguna de ellas a la juventud del enemigo...) no era capaz de reconocer la larga historia que estaba contemplando dentro de mis recuerdos, los cuales conservaban dos momentos para mí fundamentales: la huída estrambótica y desordenada de los acaudalados franceses, y sobre todo el camino hacia el campo de concentración, o de exterminio, con que finaliza el relato separándose la madre de su hija por la brutalidad del ocupante pero teniendo ambas el mismo destino.
En casa he tomado el ejemplar de la novela que leí hace ya ocho años (se publicó por vez primera en 2004 a pesar de haberla escrito su autora antes de 1942, año en que murió. El manuscrito pasó mucho tiempo olvidado en un baúl hasta que la hija de la escritora a sus 90 años decidió abrirlo, encontrándose con esta novela en la que su madre relataba las diversas actitudes de los franceses de su entorno a la llegada de los invasores alemanes) y he comprobado -¡lo había olvidado por completo!- que el film es la adaptación a la pantalla de la segunda parte de la obra que Nemirovsky tituló "Dolce". Del resto de la novela el director, y co-guionista junto a Matt Charman, Saul Dibb, sólo ha ofrecido pequeñísimas pildoras de la primera y tercera parte. De la primera,"Tempestad en junio", imágenes que muestran a las masas que huyen de París al inicio de los bombardeos, el retorno de la zona libre a la ocupada de una burguesa francesa en busca de cachivaches cuyo valor es puramente sentimental, o la relación sexual de algunas jóvenes con los soldados nazis como se ve en Celine Joseph, personaje al que da vida la actriz Margot Robbie. De la tercera, "Cautividad", la autora sólo llegó a escribir un esquema argumental según el cual algunos personajes de la I y II partes deberían evolucionar; el film de manera muy libre crea a partir de ese esquema la secuencia final. De las otras dos partes -pues la idea de Nemirovsky era que la "Suite francesa" estuviese formada por cinco partes- sólo se conocen sus títulos: "Batallas" y "La paz".

