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8 mar 2023

Coraje de madre de George Tabori

16 comentarios:
George Tabori, holocausto judío, Hungría fascista

Estoy fuera de mí de pura satisfacción. Mucho tiempo hacía que una representación teatral no me gustaba y sorprendía tanto. Hablo y me refiero a Coraje de madre, obra que firma el húngaro George Tabori y que yo he visto el pasado domingo en el Teatro de La Abadía de Madrid. Salí encantado del teatro. La representación me pareció una maravilla, una preciosidad, una auténtica "delicatessen". Y eso que el asunto que toca no es nada amable, más bien al contrario. 

Estamos en Budapest durante el año de 1944.  Elsa Tabori (Isabel Ordaz), madre del autor de la obra, es detenida y obligada a subir a un tren que se dirige al campo de exterminio de Auschwitz. Viajan 4000 personas en 20 vagones de transporte de ganado; el ambiente dentro del vagón, donde sin poder moverse está Elsa junto a 200 personas más, es asfixiante. Todos saben que éste será su último viaje, que todo lo que hagan será lo último que puedan realizar en esta vida. Elsa también lo sabe y por eso justifica en su fuero interno no pocas de las acciones de alguno de los viajeros que la acompañan. 

Al llegar a Polonia, poco antes de ingresar en Auschwitz el tren se detiene y todos son obligados a descender. Por no se sabe qué motivo, Elsa se atreve a entrar en una sala donde junto a unos guardias húngaros está un joven oficial alemán que le pregunta qué quiere. Ella le dice que en su caso todo es una tremenda equivocación, que ella no debiera de estar allí, que ella tiene un salvoconducto que la exime, pese a portar bien visible sobre su pecho la estrella amarilla de judía, de ser extraditada. Al solicitarle el oficial que se lo muestre, ella, totalmente desolada, le dice que lo dejó en su casa de Budapest. El joven mira los hermosos ojos azules de esta mujer y, quizás evocando otros semejantes, ordena que vuelva en otro tren a Budapest para buscarlo. 

La suerte, el azar, la bondad en medio de la crueldad más infame, la inocencia... Todo esto subyace en este drama de George Tabori. Un drama muy narrativo pues en escena encontramos al propio George (Pere Ponce) escribiendo, escuchando, leyendo -¡a su propia madre!- los sucesos vividos durante su primera juventud por esa mujer, quien en un claro ejercicio metaliterario interviene en el discurso narrativo de su hijo para corregirlo, censurarlo, pedirle que no imagine cosas que no fueron, que sea algo más humilde, que evite arrebatos literarios algo fuera de lugar...

Cualquiera se dará cuenta de que el título de la obra resulta de un volver del revés el de la famosa pieza teatral Madre Coraje que Bertolt Brecht  escribiera en 1939. Precisamente son la estética y puesta en escena típicas del teatro épico creado por Brecht lo que Helena Pimenta, directora de la obra de Tabori, utiliza, con mucho acierto en  mi opinión. Así, pese a la inmensa seriedad y dramatismo que contiene el asunto, el tono y el montaje (vestuario, atrezzo, maquillaje) utilizados son propios del mundo circense. Los policías fascistas húngaros (Xavi Frau y David Bueno) aparecen vestidos cual si fueran inocentes y divertidos boy scouts, Elsa Tabori (Isabel ordaz) lleva los mofletes con el colorete típico de los payasos y en ocasiones imposta una voz que mueve a la risa, aunque en otras ocasiones emplea un tono radicalmente opuesto. Tan sólo en el aspecto externo (vestuario y maquillaje) George Tabori (Pere Ponce) y  el oficial alemán (Sasha Tomé) se muestran sin distorsión alguna; son ellos dos el punto de arraigo con la absoluta realidad del mundo: por un lado el nazismo y por otro los sufridores del mismo. 

Coraje de madre. George Tabori. Tealtro de la Abadía
La técnica del distanciamiento, la ruptura del encantamiento, unido al teatro narrativo (novela teatral) practicado en Coraje de madre son características propias del teatro épico, del teatro de denuncia. De esta manera se intenta evitar la identificación sentimental de los espectadores con lo que sucede sobre las tablas. Elsa Tabori se libró de ir a los hornos crematorios por un acto generoso de un partícipe en la monstruosidad nazi. Podría suceder que como la señora Tabori y su propio hijo los espectadorres suframos el síndrome de Estocolmo al valorar positivamente esta acción. A evitar esto se esfuerza George Tabori al construir una obra con elementos que mueven a la risa, con una enorme poeticidad en el lenguaje utilizado, y que, paradójicamente, pretende mostrar -y lo consigue, ¡vaya si lo consigue!-el horror diario sufrido por los judíos durante esos años terribles. Gracias a esto y en medio de la belleza, la hilaridad por momentos y el sentimentalismo, el espectador percibe la enorme monstruosidad que supuso la barbarie nazi. Fantástico.

Todos los actores rayan a una enorme altura, pero sin duda alguna Pere Ponce e Isabel Ordaz destacan con mucho por encima de los otros tres. Pere Ponce dice el texto con una variedad de matices, modulaciones en la voz y gestualidades que por sí solo absorbe la atención del patio de butacas. Isabel Ordaz, por su parte, muestra en esta obra la faceta menos conocida por el público, muy acostumbrado a sus papeles de mujer madura algo ingenua, tonta y despistada, que habitualmente realiza en seriales televisivos en los que participa. Efectivamente he visto y admirado en Coraje de madre a una muy buena actriz que sabe pasar del humor a la seriedad sin descomponer el gesto, con una naturalidad muy difícil de encontrar en actores que se encasillan en un tipo de personaje que acaba devorándolos. No es el caso de la Ordaz. ¡Bravo por ella y otro bravo por Pere Ponce!

En un local anexo a la Sala San Juan de la Cruz donde tiene lugar la representación hay una exposición sobre George Tabori, con fotos de la puesta en escena original de Coraje de madre, dirigida por el mismo Tabori y protagonizada por Hanna Schygulla; el manuscrito de la obra; imágenes de otros espectáculos escritos y dirigidos por Tabori; y extractos del documental ‘George Tabori. El escritor como extranjero’.



La obra está en cartel en el Teatro de la Abadía de Madrid hasta el próximo día 19 de marzo. Si tenéis oportunidad, no os la perdáis. Repito: es una maravilla.





11 abr 2018

Teatro de ayer y de hoy: Lope de Vega y José Sanchis Sinisterra

9 comentarios:
Dos obras muy diferentes son las últimas representaciones teatrales que he visto. Diría que son distintas en todo aunque ambas reconocen la importancia de no desdeñar lo anterior por el mero hecho de haber sucedido antes. Estas dos obras son "El perro del hortelano" de Lope de Vega, y "El lugar donde rezan las putas o Que lo dicho sea" del contemporáneo José Sanchis Sinisterra.

➥ A la primera, "El perro del hortelano", acudí a finales del año pasado con no pocas prevenciones derivadas del buen recuerdo que aún guardaba en mi memoria de la versión cinematográfica realizada por Pilar Miró en el ya lejano año de 1996. La película protagonizada en sus papeles principales por Emma Suárez (Diana, condesa de Belflor), Carmelo Gómez (Teodoro, secretario de la condesa) y Ana Duato (Marcela, dama de Diana) había dejado en mí tales recuerdos que creí que me resultaría difícil comprobar que la puesta en escena teatral la superase. Afortunadamente no ocurrió tal cosa, sino que sin desmerecer para nada la versión fílmica de la Miró, esta función de teatro me satisfizo totalmente.
Y es que no podía ser de otro modo habida cuenta de que la versión la ha hecho Álvaro Tato (forma parte del equipo teatral de Ron LaLa), la dirección es de Helena Pimenta y los papeles protagonistas corresponden a actores de fuste: Rafa Castejón es el secretario Teodoro; Marta Poveda, Diana, condesa de Belflor; Natalia Huarte, Marcela, la dama de Diana; sin olvidar, claro está, a un excelente Joaquín Notario en el papel de Tristán, el criado del secretario Teodoro. Este Tristán cumple en la obra la función del gracioso. Es él quien urde todos los enredos y quien con maña y astucia los va desenredando para que la obra acabe, como quería el público de los corrales de comedia de Lope de Vega, en bodas y, además, por amor.

CDN, Helena Pimenta, Álvaro Tato, Lope de Vega

Si a este magnífico elenco añado la excelente manera de decir el variadísimo verso de esta comedia (décimas, sonetos, redondillas, quintillas, liras, silvas y demás) el gusto se acrecienta mucho más. Aparte de las cualidades de los actores es indudable que Vicente Fuentes, el asesor de verso, ha tenido muchísimo que ver en este buen hacer.Todo, todo, en esta representación está en su punto: los decorados, el vestuario, la coreografía, los actores. 

La segunda,"El lugar donde rezan las putas o Que lo dicho sea",  ha salido de la pluma del dramaturgo valenciano, José Sanchis Sinisterra. La actualidad, temas y profundidad de esta creación bien merece entrada aparte pues en ella se habla del teatro dentro del propio teatro, o lo que es lo mismo esta obra de Sanchis Sinisterra es metaliteratura en estado puro. Es por ello que me he permitido realizar una breve reflexión sobre este asunto y he creído oportuno darle un espacio más amplio en el blog "Reflexiones", mi otro blog, que dedico más a estos menesteres. Para acceder a esta entrada hay que pinchar aquí.

[Aviso: Los párrafos siguientes, para bien entenderlos, conviene leerlos tras haber pasado por mi otro blog]

Pero si estas dos obras son tan distintas en todo (época, temática, número de personajes...) por qué colocarlas aquí bajo un mismo rótulo. La verdad es que la explicación es complicada de dar, y espero que no sea tan difícil de admitir.
  • En primer lugar está la razón de oportunidad: son las dos últimas obras que he visto. Sí, sí, claro, menuda razón importante -me dirán algunos- y yo, cierto es, no tendré más remedio que agachar la cerviz en señal de asentimiento y conformidad con sus reparos. 
  • La segunda y más importante derivaría de la importancia que en ambas se da al sentimiento del amor. Si en Lope de Vega el amor es capaz de hacer saltar por los aires las barreras, imposibles de franquear por entonces, de las clases sociales (bueno, ya sabemos que Lope nunca va contra el Sistema y antes de volar la sociedad estamental se inventa un robo de un niño ocurrido justamente los años que tiene Teodoro; la revelación de este hecho llega,  cuando todo tiene ya los visos de ir a acabar en tragedia, por boca del conde Ludovico, un anciano que perdió a su hijo de pocos años raptado por unos piratas y al que Tristán convence de que ese niño no es otro que Teodoro), en la obra de Sanchis Sinisterra el amor es lo único que puede hacer vivir a los personajes de las dos posibles funciones teatrales que Patri y Rómulo dudan si hacer o no. En ambas el contexto es terrible: la misógina Alejandría del siglo IV y/o el régimen comunista checoslovaco de corte estalinista que en 1952 torturó, encarceló y condenó a muerte al matrimonio de comunistas auténticos, los judíos Lise y Artur London. Afortunadamente esta condena no se ejecutó y el matrimonio pudo abandonar en 1963 el país; sobrevivieron gracias al amor, que los mantuvo unidos.
  • E incluso me atrevo a dar una tercera razón para justificar este tándem teatral. Ambas obras se reconocen en la tradición teatral a la que pertenecen (Comedia Nacional del siglo XVII en Lope; Teatro menos ideologizado o comprometido actualmente en la obra de Sinesterra) al tiempo que en algo las dos representan una ruptura: Lope se suelta -un poquito tan sólo, pero se lo suelta algo- el corsé de los estamentos sociales y Sanchis Sinisterra explora formas nuevas para a través de la fantasía presentar una fantasmagoría, utópica más que distópica, que le permita enlazar con ese teatro de ideas y posicionamiento social que en la actualidad según él parece haberse dejado de lado.
Para finalizar diré que también cabe entre estos dos dramaturgos una similitud más. Ambos pensaron que era el momento de renovar la escena. Lope de Vega lo hizo en 1609 con el "Arte nuevo de hacer comedias" que supuso un revulsivo a la pesada y adocenada por el paso de los años dramaturgia española de la que era valedor principal Miguel de Cervantes. Y José Sanchis Sinesterra ha sido siempre un indagador en los entresijos del arte teatral. En 1988 dirige la sala Beckett de Barcelona convirtiéndola en sede de su Compañía Teatro Fronterizo. En 1997 deja de dirigir esta sala barcelonesa y marcha a Madrid donde en 2010 funda La Corsetería replicando el funcionamiento de la Beckett de Barcelona. En esta sala La Corsetería se asienta su Nuevo Teatro Fronterizo el cual,  más que un espacio para representaciones, que también, es una fábrica de -dice él textualmente- "creación, debate, reflexión y resistencia".
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Nota: Recomiendo a quien le interese José Sanchis Sinisterra la lectura de la entrevista que el pasado día 07/04/2018 le hizo Raquel Vidales al dramaturgo en el suplemento cultural Babelia del diario EL PAIS sobre él mismo y su Teatro de la Resistencia.

7 ene 2017

Carmelo Gómez es "El alcalde de Zalamea"

14 comentarios:
Una breve entrada sólo para recordar a aquellos que como yo se perdieran la representación en su día de "El alcalde de Zalamea" en el Teatro de la Comedia de Madrid, que pueden verla hasta el próximo 29 de enero en el mismo teatro y por los mismos intérpretes.


Yo, que la vi la víspera de Reyes, la recibí como un auténtico regalo. El mejor texto de comedia de Calderón puesto en pie magistralmente por mi paisana Helena Pimenta y soportado de increíble manera por un elenco actoral de primera, cuyos integrantes están todos a un altísimo nivel. 

Sin duda de entre todos ellos destaca Carmelo Gómez que compone un Pedro Crespo muy creíble: humilde pero digno, respetuoso pero defensor de su parcela individual, sencillo pero orgulloso... Su voz, sus gestos, su movimiento...,  llenan la escena por sí mismos. Pero si a él unimos a Joaquín Notario en el papel de don Lope de Figeroa la pareja desarrolla en escena un noble y agradable duelo dialéctico en el que cada uno defiende la parcela que le corresponde sin menoscabar ni invadir la contraria. ¡Fantásticos ambos!

Luego vienen las mujeres: Nuria Gallardo en el papel de la bella Isabel que es capaz de pedir la muerte por haber sido causa de la pérdida del honor de su familia al haber sido deshonrada con fuerza por el capitán Don Álvaro de Ataide (Jesús Noguero); Inés (Alba Enríquez), la prima y compañera de Isabel; y Chispa (Clara Sanchis), sobre todo Chispa, mujer que acompaña a los soldados del tercio y que está con Rebolledo (David Lorente) pícaro aprovechado que llegará a pedir la muerte de Pedro Crespo si eso le evita la suya. 

También la pareja que cumple la función que en Lope sería la figura del donaire formada aquí por Don Mendo (Francesco Carril) enamorado desesperanzado de Isabel y reverso moral de Pedro Crespo pues su hidalguía es comprada y no de sangre, y su criado Nuño (Álvaro de Juan) que se lamenta siempre del hambre terrible que la pobreza de solemnidad que padece el hidalgo al que sirve le hace pasar. Y, por último la dignidad que representa Juan (Rafa Castejón), hermano de Inés y que representa el progreso de la familia de Pedro Crespo al salir del pueblo para servir a don Lope de Figueroa en el ejército que va camino de Portugal. Formar parte del ejército y distinguirse en el campo de batalla era el primer paso para poder ascender en la escala social y entrar a formar parte o al menos acercarse al estamento de la aristocracia.

La música es un elemento importante en los montajes de Helena Pimenta. Es una música barroca tocada en directo al son de la vihuela y de la percusión que acompañan la voz de Rita Barber que canta jácaras, follías y otros temas populares. Es la música y la canción la encargada de marcar el choque entre el poder militar (los soldados, el capitán violador, Chispa y Rebolledo...) y el poder civil (Pedro Crespo y la justicia que representa). Una voz y unas melodías preciosas.

El decorado es sólo un muro al fondo de la escena que sirve para marcar el afuera y el adentro de los espacios que varían en función del momento argumental: la casa de Pedro Crespo por dentro, la calle que linda con la casa del alcalde, y así. 

En fin, no digo más. Sólo volver a recomendar a todos la representación: Un magnífico Calderón pasado por la visión de una excelente directora (Helena Pimenta) que queda plasmado en unos actores excelentes de entre los que Carmelo Gómez destaca sobre los demás sin que ninguno de ellos desmerezca en nada. 
¡¡Hasta el 29 de este mes en cartel!!