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21 ene 2026

"Las sirenas de Titán" de Kurt Vonnegut. "Pupila de águila" de Alfredo Gómez Cerdá (A pares XLVIII)

6 comentarios:
En este "A pares" aúno dos lecturas que en cierto modo podrían tener un nexo de unión, el de sus potenciales lectores. Y digo 'podrían' porque no estoy convencido de que los lectores degustadores de uno y otro libro sean los mismos, o sea, los adolescentes y jóvenes. La novela de Kurt Vonnegut es claramente de  ciencia ficción, una tendencia con la que suelen simpatizar jóvenes y adolescentes. La de Alfredo Gómez Cerdá está claramente dirigida al sector juvenil-adolescente de la población; sin embargo la del estadounidense Kurt Vonnegut no.  ¿Entonces?



  "Las sirenas de Titán" de Kurt Vonnegut

Las sirenas de Titán, Kurt Vonnegut,Ciencia Ficción
Sinopsis de la novela
Un hombre llamado William Niles Rumfoord ha llevado su nave espacial privada al corazón de un ignoto infundibulum cronosinclástico (el ‘infudibulum cronosinclático’ es una zona del espacio-tiempo en forma de espiral, donde el tiempo y el espacio se curvan y se superponen, permitiendo a los seres interactuar desde diferentes épocas y lugares). Como resultado, Rumfoord y su perro Kazak acaban diseminándose en el tiempo y en el espacio a lo largo de una espiral, con un extremo en el sol y el otro en Betelgeuse, y Rumfoord, que se materializa en la Tierra y otros cuerpos solares cada vez que éstos interceptan la espiral, puede ver a la vez todos los aspectos de la verdad, convirtiéndose así en una especie de semidiós, desagradable, pero altamente refinado.

Estamos ante una novela publicada por el escritor norteamericano en 1959 y que se adscribe al género de la ciencia ficción. La Tierra, Marte, Mercurio, la novena luna de Saturno: Titán...; en definitiva, la galaxia de la Vía Láctea y dentro de ésta el Sistema Solar es el espacio en el que se mueven los protagonistas. Hay en la novela una fuerte crítica a la Religión, al liderazgo, al triunfo socio-económico, a la sustitución del ser humano por máquinas, al militarismo y la tendencia humana a la autodestrucción.

Todo lo anterior lo muestra el novelista envuelto en un tono de humor crítico, lo que le procura un  cierto distanciamiento.  También es muy importante en esta novela, la segunda que publicó, el hecho de que los distintos capítulos dan la sensación de ser relatos independientes, aunque ciertamente están entrelazados entre sí. La ficción científica que es hace que el concepto tiempo sea lábil y se hable, concretamente en las referencias a personajes extraterrestres de tiempos que van desde la prehistoria hasta el siglo XXI. La exageración, lo hiperbólico es importante en muchas partes de la novela y sirven para marcar la diferencia entre lo humano terrestre y lo foráneo extraterrestre.

Al protagonista Malachi Constant le predicen un comportamiento que le llevará a viajar por la galaxia para finalmente tras recalar en Titán regresar a la Tierra donde se casará con la mujer de Rumfoord. Por mucho que Constant intente sustraerse a su destino, el mismo parece que se cumplirá inexorablemente. 
Una filosofía existencial y desesperanzada emana de la peripecia vivida por Malachi. El antimilitarismo es muy importante en el relato. No hay que olvidar que el mundo en la fecha de aparición de la novela se encontraba al borde de una tercera Guerra Mundial (triunfo de la Revolución comunista en Cuba) que se adivinaba aniquiladora. El antimilitarismo unido al humor es patente en muchas páginas de la novela:
«Un observador no habría sabido quién estaba al mando en realidad, pues hasta los generales se movían como marionetas al compás del absurdo redoble:
Ran rataplán, plan, plan;
Ran rataplán, plan, plan.
¡Ran rataplán!
¡Ran rataplán!
Ran rataplán, plan, plan.
»
Un humor crítico, de tono sarcástico, que recorre toda la sociedad. Además de en el gremio militar Kurt Vonnegut pone su punto de mira en el profesoral del que formaba parte y que conocía muy a fondo. Así se ve cuando en un momento de la novela se refiere a una anciana profesora de setenta y tres años (Miss Isabel Fernstermaker):
«El despacho estaba abarrotado de trabajos sin corregir, algunos de hacía cinco años. Iba muy retrasada, tanto que había declarado una moratoria en los trabajos escolares hasta que se pusiera al día con las correcciones.»
Y en una novela de contenido tan filosófico ni siquiera éstos -los filósofos-  escapan a la mordaz crítica del novelista:
«Waltham Kittredge a menudo perdía el hilo de los reyes filósofos norteamericanos, en su intento por reflejar en palabras el ambiente de la clase social de Rumfoord. Como buen profesor universitario que era, Kittredge buscaba palabras rimbombantes y, como no las encontraba, acuñaba muchas palabras nuevas e intraducibles.»
Noel Constant es un hombre que todo lo cifra a su interpretación, libérrima, de la Biblia. El influjo de la religión en la vida política de Norteamérica, la idea e imagen de Dios presente hasta en los billetes, las iglesias, el modo hipócrita de actuar de los políticos..., todo ello es objeto de crítica en Las sirenas de Titán:
✔  «Magnum Opus Inc [misteriosa corporación interplanetaria creada para manipular la historia humana]. Era una máquina maravillosa para violentar el espíritu de miles de leyes sin transgredir ni siquiera una ordenanza municipal.
A Noel Constant le impresionó tanto ese monumento a la hipocresía y las prácticas abusivas que quiso comprar acciones sin consultar siquiera con su Biblia.
»
✔  «La bandera de esa iglesia será azul y dorada —dijo Rumfoord—. En ella estarán escritas estas palabras con letras doradas sobre campo azul: CUIDA DE LA GENTE, Y DIOS TODOPODEROSO CUIDARÁ DE SÍ MISMO.»
Leí esta novela por recomendación de MJ Ruiz del blog MJRuiz.com. La destacaba su administradora, dentro del Reto Serendipia 2025. por ser una novela distinta y relevante.  Yo la elegí junto a otras dos para intentar realizar dicho Reto. Bueno, pues diré que la novela no ha sido muy de mi gusto; la verdad es que a mí el género de la ciencia ficción no me va demasiado. Pese a esto reconozco en ella elementos más que interesantes, algunos de los cuales he dejado reflejados en esta breve reseña.



"Pupila de águila" de Alfredo Gómez Cerdá

Alfredo Gómez Cerdá, literatura juvenil,
Pupila de águila es una novela muy leída en colegios e institutos. Durante mis años de profesor en activo la teníamos como lectura obligatoria para los alumnos de 3º o 4º de la ESO. La recomendábamos por los valores educativos que indudablemente contiene y porque la historia al estar protagonizada por personajes adolescentes entendíamos -y comprobábamos curso tras curso- que era del gusto de los alumnos. 

Sinopsis de la novela
Martina es una chica joven que, nacida en un zona montañosa, vive en Madrid por imperativos de su formación de deportista. Se ve sometida a una pequeña operación, lo que la lleva a encontrarse con Igor, un joven que intentó suicidarse y que le recuerda a su hermano, muerto en misteriosas circunstancias.

Alfredo Gómez Cerdá presenta el momento evolutivo hacia la vida adulta de dos chicos adolescentes -Igor y Martina- que en el proceso de búsqueda de las razones que llevaron a Tino Soriano, hermano de Martina, a suicidarse se encontrarán a sí mismos y descubrirán el amor. Es una historia con tintes policíacos, un thriller, que contiene los ingredientes típicos del género: suspense, sorpresas, giros inesperados, ambiente urbano, egoísmo, corrupción, levísimos apuntes de los bajos fondos de la sociedad y el mundo sórdido (tráfico de drogas, pornografía...). En un relato para adolescentes como éste la sensación de abandono o poca atención por parte de los padres hacia ellos (en especial en Igor del Val), el mundo de los amigos (el grupo musical de Igor junto a sus amigos Manu, Alberto y Lola), el mundo de las amigas del colegio de Martina, etc. aparecen como elementos indispensables en una novela que tiene como destinatario este grupo humano de la sociedad. La novela se desarrolla en la ciudad de Madrid y se recorre gran parte de su geografía urbana, algo que a mí me ha resultado muy agradable e imagino -y lo sé por haberlo comprobado personalmente- que para alumnos residentes en Madrid gusta muchísimo. Es una novela que contrapone la vorágine de la gran ciudad con la tranquilidad del pueblo donde habitan los padres de Martina y donde ella se refugia cuando el estrés la sobrepasa.
 
La novela fue publicada por vez primera en 1989. En la relectura que he realizado he tenido en mis manos nada menos que la edición 54ª. El éxito de la novela como se ve es total. Sé por experiencia que la novela gusta mucho y según compañeros aún en activo hoy mismo resulta de éxito asegurado entre sus alumnos adolescentes. El motivo estriba en que Alfredo Gómez Cerdá conoce y sabe mostrar a la perfección el mundo interior adolescente: las inseguridades en el ámbito de los primeros amores; la rebeldía hacia los padres en busca de la propia identidad; paradójicamente, pero en nada contradictorio con lo anterior, la necesidad de sentir el afecto de los mismos; las tentaciones peligrosas como las drogas y el alcohol; la importancia de los estudios; y, sobre todo, la importancia de los amigos en esta etapa y la imperiosa necesidad de reconocer y rechazar las amistades tóxicas y cultivar y valorar debidamente las saludables.

La novela a pesar de los años transcurridos no ha perdido actualidad ninguna. Leída por mí como mero lector me ha entretenido muchísimo. Se pasa con ella un rato de lo más agradable. Pero, eso sí, no se debe olvidar nunca el público para el que está destinada.

15 ago 2021

Kurt Vonnegut. "Mientras los mortales duermen"

15 comentarios:

«Furtivamente, Amy envolvió la grabación de Larry Barrow con pañuelos de papel y la escondió en el cajón inferior de la mesa, con su crema de manos, su crema facial, su pintalabios, sus polvos de tocador, su colorete, su perfume, su pintauñas, sus tijeras de manicura, su lima de uñas, su lima abrillantadora, su lápiz de ojos, sus pinzas, sus horquillas, sus pastillas de vitaminas, su aguja, su hilo, sus gotas para los ojos, su cepillo y su peine.» (“Sección Femenina”, sexto relato de la antología)


En 2015 leí con satisfacción "Catedral",  colección de relatos del estadounidense Raymond Carver muerto en Washington en 1988, víctima de un cáncer de pulmón. Como digo los relatos contenidos en "Catedral" me encantaron. Fue, precisamente a raíz de los comentarios que amigos y desconocidos fueron dejando al final de la reseña que entonces escribí en mi blog y difundí en RRSS, que un antiguo y apreciado alumno me recomendó la lectura de los relatos de Kurt Vonnegut. "Si te han gustado los cuentos de Carver, espera a leer los de Vonnegut", me dijo. Asentí gestualmente, aunque por escrito, a su amable recomendación prometiéndole que los leería, pero el tiempo y la vida se fueron amontonando sobre ella tapándola casi completamente. Afortunadamente, y aunque haya pasado ya más de un lustro desde su tan afectuosa sugerencia lectora, he llegado por fin al autor a través de una de las ocho colecciones de cuentos que se han publicado de Vonnegut. Concretamente he leído "Mientras los mortales duermen", antología impresa en USA en 2011 (en España la publicó Sexto Piso en 2012 y es la edición que he manejado) que contiene 16 narraciones breves. 


El autor
Kurt Vonnegut nació en Indianápolis en 1922 y falleció en Nueva York en 2007. Estudió Antropología en la Universidad de Chicago, trabajó como reportero policial en un periódico de esa localidad y abandonó Chicago para trabajar en Nueva York como relaciones públicas de la empresa General Electric. Leo con curiosidad en Wikipedia mientras busco información para datar debidamente la colección de cuentos que con tanto gusto he leído que él mismo achacaba su estilo, libre de adornos, a este trabajo.

Generación beat,
Centrándonos ya en su faceta de escritor, Kurt fue esencialmente un autor de ciencia ficción con mucho de sátira y de comedia negra.  Su novela "Matadero 5 ó la cruzada de los inocentes" aparecida en 1969 es considerada por todos como lo mejor de toda su producción. De hecho esta novela la sitúan los críticos como una de las diez mejores narraciones estadounidenses escritas durante el siglo XX. "Matadero cinco" parte de la experiencia vivida presencialmente por el novelista del terrible bombardeo norteamericano de la bella ciudad alemana de Dresde al final de la IIª Guerra Mundial. Kurt Vonnegut era prisionero de los nazis en ese momento al que llegó con vida gracias a su conocimiento del alemán, idioma de sus padres emigrados a Estados Unidos en 1920. Aparecida la novela en plena guerra de Vietnam fue acogida por la juventud americana como un crítico alegato antibelicista  y llevó a Vonnegut a los altares de la contracultura de la sociedad norteamericana cuyo estilo de vida criticó insistentemente en novelas y narraciones cortas como he podido comprobar en muchas de las 16 que acabo de leer.

Quisiera destacar en este breve apunte de su trayectoria profesional las ilustraciones que incluyó en varios de sus libros. Comenzó a realizar esta práctica en la novela que siguió cronológicamente a "Matadero cinco" titulada "El desayuno de los campeones" (1973), auténtico best seller en el que junto a un texto de estructura y estilo sencillos incorporó ilustraciones bosquejadas por él mismo. Precisamente esta peculiaridad de incorporar ilustraciones a sus narraciones se mantiene en "Mientras los mortales duermen" en la que incluye entre relato y relato en total trece ilustraciones realizadas por el propio escritor entre 1993 y 2006. 



Mientras los mortales duermen
Que a Kurt Vonnegut le agrada -¡y mucho!- la ciencia ficción se puede comprobar ya desde que se lee "Jenny", el relato que abre la antología. En él el científico del M.I.T., George Castrow, está enamorado de Jenny. Hasta ahí nada anormal, por supuesto; todo cambia cuando conocemos que Jenny es un robot. 

También el humor, la ironía, la misma sátira, que tanto, se dice en cualquier referencia al escritor, le agradaba se comprueba en "Jenny". Léase si no este fragmento para comprobarlo:
«Las mujeres sacudían la cabeza para dejarle claro a Jenny que sabían lo que costaba que un hombre se cuidara a sí mismo. Y los hombres miraban subrepticiamente a George para hacerle saber que conocían la desgracia de estar con una mujer que siempre te trataba como a un niño»

 La crítica a la manera de vivir de sus conciudadanos es constante a lo largo de estas dieciséis narraciones breves. Una de ellas está referida a esa cierta adoración que en la tecnificada sociedad actual se tiene por lo artificial, por lo falso, por lo virtual. El amor a un robot se evidencia en "Jenny" y en "Besos a cien dólares", otro de los cuentos, en el que el hombre detenido e interrogado por haber agredido a un molesto compañero de trabajo que siempre estaba con revistas para adultos en la mano y que, ¡pesadísimo!, constantemente le interpelaba diciéndole que pagaría 100 dólares por besar a una de las chicas allí retratadas ligeras o completamente ausentes de ropa, responde a la pregunta «¿Qué anda mal en el mundo?» del detective que lo interroga diciendo: «Que todo el mundo presta atención a fotografías de cosas. Que nadie presta atención a las cosas en sí mismas»

El relato "Sección femenina" es uno de los que más me ha gustado. Lo protagoniza Amy, una chica que trabaja en una sección empresarial compuesta exclusivamente por mujeres cuya función es la de copiar a máquina las cintas grabadas por los colegas masculinos de la Compañía en las que ellos transcribían los comentarios de los clientes. Las mecanógrafas como Amy nunca veían las caras de los clientes ni de quienes grababan las cintas. Un día a una le llega a Amy una grabación en la que quien habla confiesa su decepción con su vida y su deseo de ponerla fin. Da la dirección donde ejecutará su plan aunque deja abierta la posibilidad a ser salvado si es que cualquiera de las chicas que lea esa grabación acude al edificio de la empresa donde dice que estará esa tarde. Y esa chica, Amy, la mujer del narrador en primera persona que está contando la historia, esconde esa cinta en su cajón lleno de adminículos femeninos para escucharla e intentar evitar que tal cosa suceda. Pero... 

El relato es de lo más interesante al criticar la falta de humanidad existente en muchos ámbitos laborales; también es un relato revelador de la altura literaria del autor. 

editorial Sexto Piso, editoriales independientes españolas
Se censura en el relato que da título a toda la antología, "Mientras los mortales duermen",  la fiebre consumista que se produce durante las Navidades y la utilización que se hace de los sentimientos religiosos y familiares para incentivar más aún ese consumo, esos regalos casi obligatorios. La música navideña llega a resultar estomagante de tanto como se repite en los centros comerciales: «Esta noche ya lo hemos oído ocho veces. Venden las Navidades como si fueran cigarrillos, machacando y machacando con la misma frase una y otra vez. Estoy de Navidades hasta la coronilla»

"Ruth" es un cuento que profundiza en las relaciones femeninas y en el sentimiento de 'propiedad' del fruto del amor. Concretamente estamos ante la reunión de dos mujeres: Ruth, joven embarazada de cuatro meses, que acude a visitar a la señora Faulkner, madre del padre de la criatura que lleva en su seno. ¿Cuál de las dos tiene más "derecho" sobre la criatura que está por llegar? Además de plantear este asunto en el relato se muestra la necesidad que los humanos tenemos de ayudarnos mutuamente pese a todo. 

Es el amor, su ausencia, su necesidad, elemento nuclear en muchos de los cuentos. Vonnegut tiene el acierto de acercarse a él desde ubicaciones muy diversas. Una es la que se ve en "Ruth"; otra, muy curiosa también, es la que se lee en "Fuera, vela efímera" donde una relación epistolar nacida a partir de una página de contactos de una revista deriva en el enamoramiento total de una mujer hacia el 'maravilloso' hombre que se cartea con ella pero que siempre elude cualquier manifestación física. Es un relato que revive el eterno tema de la Bella y la Bestia, de la importancia de la belleza interior frente a la derivada del aspecto físico.

  Ya digo que la mayoría de los cuentos han sido de mi agrado por la enorme originalidad con que aborda Kurt Vonnegut los asuntos más diversos. En el cuento "Tango" toca de manera genial y con gran ironía la relación paterno-filial dentro de las clases altas de una localidad ficticia, Pisquontuit, habitada por doscientas familias muy ricas. La educación dada allí a los jóvenes cachorros totalmente separados de la clase de los sirvientes se quiebra merced a la música canalla del Tango, melodía que despierta en Robert, el hijo del potentado donde trabaja como criada Marie, la inquietud sobre su manera de estar en el mundo. Marie y quien en primera persona cuenta la historia, el tutor de Robert, harán evolucionar al chico, a cortar con sus miedos, a hacer que la relación con el padre vaya más allá de contemplar una película en completo silencio. A preguntas de su tutor sobre cómo fue su infancia, si fue feliz en ella o no, Robert le responde: 

«—Pero no se puede afirmar que habláramos exactamente. El mayordomo venía a mi habitación e instalaba el proyector de cine. Después, mi padre subía y proyectaba una película de Mickey Mouse durante una hora. Nos limitábamos a sentarnos en la oscuridad mientras la película pasaba.
—¡Erais uña y carne! ¿Qué puso fin a esa borrachera emocional?
»

Como se ve en la cita anterior el sentido del humor, la ironía, la crítica que subyace a esta confesión. es más que evidente. Y esta sensación está presente en muchos otros de los cuentos. Así por ejemplo se ve en "Sr. Z", un relato muy irónico, con muchos giros argumentales y estupendas roturas de cintura que con agrado sufre el lector. Me ha gustado mucho, hay en él de todo: gansters, mujer inteligente, estudiante de teología y criminología, palizas, amor... 

En la relación entre los dos mundos, el de arriba y el de abajo, hay una narración -"Dinero habla"- en la que la barrera que la riqueza establece entre las personas vista en "Tango" ahora no permanece silenciosa sino que interviene activamente hablando en la mente de Ben, chico humilde que se siente atraído sinceramente por Rose, una chica que acaba de heredar doce millones de dólares.  ¿Aceptará Rose a Ben sin pensar que su acercamiento es consecuencia de su riqueza? ¿Es amor auténtico lo que puede haber entre los dos? ¿Se censura a sí misma Rose por el mero hecho de haber pasado a ser poseedora de una inmensa fortuna? Dos frases extraídas de este cuento me parecen magníficas y muy esclarecedoras:

  • «Usted tiene problemas, yo tengo problemas..., todo el mundo tiene problemas, tanto si tienen mucho dinero como un poco o nada en absoluto. Al final resulta que el amor, la amistad y hacer el bien son las cosas realmente importantes» -dice el Dinero en la cabeza de Ben.
  • «Al ver a la doncella cautiva, al recordar su propio cautiverio, Ben comprendió al fin que el dinero era un dragón gigante, con mil millones de dólares como cabeza y un penique en la punta de la cola»

Para finalizar quisiera destacar la irreverencia -auténtica muestra de su ironía- mostrada por el escritor ante el mundo del Arte. ¿Es el Arte una farsa? ¿Quién es farsante en ese mundo? Estas y otras cuestiones muy sabrosas siempre en torno a este campo las plantea Kurt Vonnegut con su maestría habitual en el relato que cierra la antología, en "Los farsantes". En éste dos pintores, Lazarro y Stedman, residentes en la misma urbanización conocen distinta suerte profesional. Uno (Stedman) es exitoso en ventas con cuadros figurativos de corte tradicional, aunque en opinión de los críticos su pintura no vale nada; el otro (Lazarro) practica un arte abstracto muy apreciado por la crítica especializada que no encuentra recepción adecuada entre el público. Sus respectivas esposas los azuzan para que cada uno de ellos haga un cuadro en una noche en el estilo del otro; al día siguiente los mostrarán y será el propio público quien juzgará si han sido capaces o no, de realizarlo. Quien lo consiga demostrará que el arte del imitado no vale nada, está carente de alma, y quien no lo logre hará visible la imposibilidad de imitar al auténtico artista. No sigo contando más. Sólo diré que el resultado es muy sabroso y de gran calado.

Nada he dicho de las simpáticas ilustraciones que acompañan a estas narraciones intercaladas entre uno y otro relatos. Son dibujos hechos a plumilla, de trazo firme, tipo cómic; diríase que son repentizaciones. o sea, que no están muy meditadas, que surgen con espontaneidad de la mano y pluma del autor. Muchas son caricaturas de sí mismo con las que solía firmar sus libros. Transmiten a través del dibujo el tono irónico y satírico presente  en muchos de sus relatos.

autorretratos caricaturescos, dibujos a plumilla
Evidentemente volveré a Kurt Vonnegut. Un gran escritor, un gran creador, un sutil analista de la sociedad actual, de las personas de hoy día, con sus contradicciones e inseguridades que son, paradójicamente, las que nos hacen creíbles, de auténtica carne y hueso. Y todo envuelto en un tono irónico y un humor que desarma al más pintado. Me ha parecido que el escritor es representación clara de la alta literatura estadounidense que brilló con fuerza durante la segunda mitad del siglo XX y a cuyos principales creadores el alcohol y las drogas se llevaron por delante. Los asuntos que toca, el estilo que imprime a sus cuentos, la ubicación de las anécdotas, las profesiones de sus protagonistas (empleados medios, personas del mundo de la cultura, ex-soldados como lo fue él mismo, profesores...), y especialmente la inflexión de la voz narradora, logran que estos escritos sean fácilmente identificables como propios de la literatura contemporánea norteamericana que surgió a partir de la generación beat de la que sin duda alguna Kurt Vonnegut es cualificado representante. Los relatos contenidos en "Mientras los mortales duermen" son buen ejemplo de la manera de escribir del novelista de Indianápolis. Una lectura, pues, muy recomendable.
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Ficha del libro:
Título: Mientras los mortales duermen
Autor: Kurt Vonnegut
Traductor: Jesús Gómez Gutiérrez
Editorial: Sexto Piso
Colección Visor de Poesía
Año de publicación: 2012
Nº de páginas: 262
ISBN: 978-84-9686-794-9