Mostrando entradas con la etiqueta Meses temáticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Meses temáticos. Mostrar todas las entradas

25 nov 2020

Diciembre, mes de la Novela Clásica

12 comentarios:

Mira por donde un poco más y se me va este aciago 2020 sin participar en ninguno de los Meses Temáticos que desde ya hace varias temporadas propone Laky en su blog "Libros que hay que leer".


No suelo descuidar la lectura de clásicos pues entiendo que son fundamentales y, siempre que la actualidad literaria te confunde, puerto seguro donde refugiarse; además difundir su valor e incitar a otros a su lectura es desde su creación cometido fundamental de mi blog. Por esto os invito a todos a participar en este Mes genérico de la Novela Clásica. 

Las bases para participar en este mes temático las podéis consultar en el blog de Laky pinchando AQUÍ.




Libros leídos:







28 nov 2019

"Nueva teoría de la Urbanidad". Manuel Vilas

8 comentarios:
Con el estilo existencial y algo nihilista que es propio en él, Manuel Vilas reflexiona sobre la vida que llevamos partiendo del concepto de urbanidad, o sea, la relación que el individuo establece con el mundo a través de sus modales.

La elegancia, la capacidad de seducir, la amabilidad, el encanto... para Vilas son urbanidad. El término de urbanidad apareció escrito por vez primera en 1438 asociado a las clases altas y aristocráticas. El concepto de urbanidad ha conocido desde entonces una evolución insospechada que nada, o muy poco, tiene ya que ver con aquel momento. Así de 50 años para acá la elegancia, la amabilidad, el encanto…, o sea, la urbanidad ha extendido sus garras -capitalistas, claro- a la clase media. Tras la II Guerra Mundial ya no será necesario ser rico para ser educado, agradable y deseable.


Manuel Vilas, prosa, nihilismo existencial,
La urbanidad nos impele a ser elegantes, aunque el mundo quiere robarnos la elegancia; y lo intenta a base de mentiras como son las tarjetas de crédito, las de puntos, las bonificaciones de todo tipo, el tres por dos... Y Vilas advierte:
"¡Todo es mentira! El capitalismo -y nada hay fuera del mismo, no seamos inocentes- busca acabar con tu urbanidad, con tu sentido del bien y del mal. Pero hay que aguantar."
A partir de este momento inicia un recorrido por las edades del individuo y por aquellas situaciones habituales por las que todos pasamos (Colegio, Familia, Fama o Anonimato, Verano de Playa o Pueblo, transporte público o privado…,) y su contacto con la urbanidad. En el colegio es donde ya la persona se ve en su auténtica realidad -solo- y por ello debe comenzar a pergeñar estrategias para relacionarse con ese nuevo mundo, o sea, la urbanidad aquí es importante. Lo mejor que se puede hacer –aconseja Vilas- es pasar desapercibido; eso, dice, es estilo y urbanidad.

Más tarde pasa a considerar el concepto en el medio universitario y laboral. En el mercado de la urbanidad se hacen distingos de todo tipo: hombres - mujeres, guapos - feos, etc. En la etapa de juventud, dice Vilas, el cuerpo tiene una gran importancia. Cuerpos que hay que vestir y cada uno lo hace de determinada manera. Como Vilas sabe en qué mundo vive, el capitalista, aquel que se sustenta en la adquisición de bienes y en la ostentación de los mismos ante los demás, no repara en mostrar su satisfacción -la ironía todo lo envuelve en este tratado sobre la urbanidad- a través de cuestiones aparentemente banales pero que para él, por biografía y procedencia familiar, dice, no lo son tanto. Nos habla así el autor de lo importante que son unos zapatos bien limpios aunque se trate de ese sucedáneo de calzado que son los zapatos híbridos, mezcla de zapatilla y zapato tradicional. Esta exaltación del calzado en su versión clásica le lleva a reflexionar sobre el acierto enorme de los pantalones pitillo (skinny) de moda en la actualidad dada la relevancia que con ellos se da al calzado que se lleva.
"Son más importantes los zapatos españoles que los políticos españoles, conviene recordarlo. Dan más alegrías a escala internacional. Y más ingresos. Alegría e ingresos siempre vienen de la mano" (pág. 12)
La reflexión sobre los zapatos y los cuerpos le llevan a consideraciones más profundas como es la del envejecimiento. Y aquí apunta que se es injusto -machista, sería mejor decir- con las mujeres y la vejez: "Hay en el envejecimiento de las mujeres algo que ni siquiera el feminismo más profundo y analítico ha conseguido desvelar" (pág. 15). Dice que hay que despenalizar el envejecimiento de la mujer porque eso nos liberará a hombres y mujeres para la que recomienda la lectura de "El animal moribundo" de Philip Roth. Y yo pienso hacerle caso y leer esta novela porque Roth es un autor que me encanta y cuando Vilas lo recomienda será por algo, eso seguro.

En la Obra de Vilas, en general, y en esta obra con minúscula, en particular, subyace mucha filosofía, mucho pensamiento, muchísima reflexión, tocante todo ello a la existencia humana, a nuestra estancia en este inestable y azaroso mundo, donde vivimos todos apelotonados en una cotidianidad donde se desarrolla la urbanidad, aunque en realidad sea una ineludible soledad compartida. Como es habitual en él muchas de estas reflexiones están trufadas de ironía, de humor, de sano y enriquecedor nihilismo, de higiénica provocación. Es por esto que de este libro más que otra cosa quiero destacar algunas frases que como flechas  nos lanza el autor y que nos hacen pensar..., y también sonreír.

FRASES DESTACABLES:
  • La vida es vida social porque vamos vestidos. Jesucristo, Marx, Freud, Lenin, Sartre, Foucault, Lacan iban vestidos. Virginia Woolf y Simone de Beauvoir también iban vestidas. Por tanto, iban de tiendas. Tiendas de ropa, y zapaterías. (pág. 21) 
  • Es muy difícil caerle bien a la gente si tienes deudas. Las deudas y el poco dinero son los grandes enemigos del estilo y la urbanidad. (pág. 59) 
  • Había más modernidad antifranquista en las playas españolas que en el Partido Comunista de España, ay, qué dolor tener que decir esto. (pág. 45)
  • La música popular era y es erotismo. Allí quería ir a parar: urbanidad y erotismo en algún momento acaban siendo lo mismo.(pág. 56)
  • Si tus abuelos eran de pueblo, y aún te queda una tapia en ese pueblo, vete a esa tapia. Cógete seis o siete tomos de clásicos de la literatura universal y ponte a leer bajo la sombra de esa tapia y veranea en esa tapia. Si haces eso, que sepas que estás haciendo el acto más revolucionario de tu vida. (pág. 50) 
  • Hay gente que se vanagloria de no tener coche, pero esa gente siempre encuentra a algún imbécil que sí tiene coche y está dispuesto a llevarla. (pág. 37) 
  • La buena literatura te dice la verdad, aunque use la imaginación. La mala literatura te dice la imaginación, aunque use la verdad. Si lees buena literatura, vives. Si lees mala literatura, no te enteras ni de que estás vivo. (pág. 59) 
Para finalizar
Editorial Carreño books,
Este librito, casi un opúsculo, es una nadería, un juego que Manuel Vilas regala a 'Carreño Books', una editorial, perteneciente al grupo Penguin Random House, que nace, según dicen en la solapa trasera, con la "intención de poner en valor las buenas maneras y la exquisita educación". Pero no nos equivoquemos, hay mucha sorna, mucho cachondeo en esta declaración de principios; una declaración que se ratifica y se explica plenamente a través de este libro que Manuel Vilas les ha cedido gentilmente. Aunque también, creo, que los editores juegan con la filiación que el apellido Carreño, que da nombre a la editorial, tiene con la urbanidad y las buenas maneras desde que en 1853 Manuel Antonio Carreño sacase en Venezuela el "Manual de Urbanidad y Buenas Maneras para uso de la juventud de ambos sexos", un libro que tuvo vigencia durante más de un siglo en todo el mundo hispanohablante incluida España.

Pero volviendo al libro que nos ocupa es evidente que la ironía, la guasa, la broma, la agudeza... conforman el tono que el de Barbastro ha querido imprimir a este opúsculo de 62 páginas que llegó a mis manos obsequiado por la librería FNAC por el mero hecho de haber realizado allí una compra libresca (¡¡se están poniendo mal las cosas para los libreros cuando por comprarles libros te hacen regalos!!). Como no podía ser de otra manera en el autor de "Ordesa" [leer reseña aquí], a pesar del tono burlón, gracioso, chistoso..., hasta chocarrero a veces, con que Vilas construye esta nueva teoría de la urbanidad, no deja de haber destellos de indudable denuncia o/y de profunda reflexión. Leyendo este manual de urbanidad reímos al tiempo que reflexionamos. Y eso está siempre pero que muy bien.
_______________________
Nota:
Que esta publicación no es novela es claro y diáfano, razón por la cual vengo a añadirla al Mes temático de la No Novela que Laky  de "Libros que hay que leer" convocó para este noviembre.


19 nov 2019

Ignacio Martínez de Pisón: "Filek"

23 comentarios:
"La famélica España de 1939 estuvo a punto de convertirse en la principal potencia exportadora de petróleo. Eso al menos es lo que Franco creía entonces y lo que pronto la prensa del régimen se encargaría de pregonar a los cuatro vientos. Un químico austriaco llamado Albert von Filek, inventor de un combustible sintético que mezclaba extractos vegetales con agua del río Jarama, había puesto su fórmula secreta al servicio del engrandecimiento de la nueva España después de rechazar generosísimas ofertas de las grandes compañías petroleras." (nota de la solapa del libro)

franquismo, años cuarenta del siglo XX, estafadores
De este escritor leí no hace mucho tiempo "La buena reputación", novela premiada con el Nacional de Narrativa 2015, una novela que me agradó especialmente. También he visto con muchísimo gusto en televisión la serie "El día de mañana" adaptación de una novela suya de igual título que él mismo guionizó en su conversión al medio visual. Esta serie me gustó mucho. Ahora, dentro del mes temático de la No Novela promovido por el blog "Libros que hay que leer", decidí elegir ésta que hoy traigo aquí y que publicó en 2017.

En varios momentos de esta obra su autor, Ignacio Martínez de Pisón Cavero, insiste en la característica de no-novela que tiene lo que estamos leyendo.
 "Si esto no fuera una investigación histórica sino una novela, tal vez el argumento sería otro" (pág. 197). 
Lo que nos presenta el autor es una concienzuda investigación histórica sobre un personaje cuya peripecia la encontró el novelista en "Franco, caudillo de España"de Paul Preston, la monumental biografía del dictador aparecida por vez primera en 1967 y que, con seguridad, Martínez de Pisón, dada la época en que  transcuren la mayoría de sus novelas, conoce al dedillo. Sólo, nos dice Martínez de Pisón, le dedica Paul Preston diez líneas; sin duda alguna más que suficientes dado el poco impacto del individuo en la vida española en general y en la del dictador en particular. Pero haber estado a punto de engañar al mismísimo Caudillo con una gasolina sintética supuestamente creación suya y fabricada a base de agua más extractos de plantas y algunos ingredientes secretos más era tan increíble y al tiempo desternillante que el escritor zaragozano decidió seguir la pista a este tal Albert Eduard Wladimir Füler Edler von Wittinhaunsen por parecerle un ser más propio de una novela que de la realidad. Los datos debidamente ordenados y organizados, cual exige una investigación histórica, es lo que se nos presenta en este libro. Una cierta y verdadera no novela, por lo tanto.

Organiza la obra Martínez de Pisón en cinco apartados o capítulos dedicado el primero a los orígenes del estafador nacido en 1889 de padre desconocido en Carintia, región del sur de Austria que formaba parte por entonces del Imperio austro-húngaro. La vida delincuencial de Filek comienza a partir del final de la Gran Guerra en la que participa pero alcanzará el rango de profesional con la disolución del imperio en 1920. Albert se moverá en una zona europea que tenía por centro la ciudad de Fiume entonces ciudad-estado independiente (hoy es la ciudad croata de Rijeka). A esta ciudad, sobre la que marchó militarmente el poeta italiano D'Annunzio para anexionarla al Reino de Italia, regresaba Albert Filek tras haber perpetrado sus golpes y estafas en ciudades (Viena, Milán, Graz, Innsbruck...) situadas en un radio de no más de 300 kmts de Fiume. En 1931 el cerco de la policía austriaca era cada vez mayor y el personaje decide escapar de la zona. ¿A dónde ir? España, donde acababa de ser derrocada la monarquía, se le antojó un buen lugar.

El resto de capítulos van dedicados a las actividades de este delincuente en el Madrid republicano (capítulo 2); después en el inmediato Madrid franquista de la primera hora, sin duda alguna el centro de esta investigación histórica (capítulo 3); luego conocemos su deambular, entrando y saliendo, por distintas cárceles españolas (capítulo 4); y finalmente, la salida de España y el establecimiento de este impostor y charlatán en Hamburgo donde en 1952 murió (capítulo 5).

Albert Filek, Franco estafado, gasolina sintética
Lo que más me ha interesado de esta narración en la que Ignacio Martínez de Pisón muestra y comenta sus hallazgos en la búsqueda de datos e información realizada sobre este tramposo irrecuperable es, junto a la doblez del individuo, la facilidad con que caían en sus engaños las víctimas comenzando por aquella mujer de Groz a la que debió de dejar plantada ante el altar tras haberle jurado amor eterno y robarle sus joyas; siguen las innumerables referencias a cómo el falso aristócrata Alberto Samengo, Albert von Fülek, Alberto von Culek, Alberto Filek o como quiera que eligiese llamarse gustaba de darse la buena vida en lujosos hoteles centroeuropeos donde dejaba la cuenta, ¡claro!, sin abonar; la defraudación realizada a una institución bancaria por muchos miles de liras o de coronas; etc., etc... Y es que en la biografía de este sujeto todo es oscuro y enmarañado.

De todas sus trapacerías la obra maestra de este individuo de bajos orígenes pero que siempre abrigó en su mente delirios de grandeza atribuyéndose unilateral y reiteradamente la filiación de un padre aristócrata que nunca lo reconoció, -frustración que siempre arrastró-, fue la invención de una gasolina sintética realizada con agua, extractos de plantas, pizarras bituminosas, bicarbonato y otros ingredientes -¡hasta zumo de naranja dijo en alguna ocasión que contenía!- que el estafador iba añadiendo o eliminando según la ocasión y la persona ante la que se encontrase. Con esta maravillosa e imposible quimera engañó no sólo a particulares deseosos de enriquecerse rápida y fácilmente sino que también este charlatán irrecuperable llegó hasta los aledaños del Estado al ofrecerla en ministerios gubernamentales republicanos tanto de ministros de la CEDA como Gil Robles cuanto de ministros socialistas como Largo Caballero. Acabada la Guerra Civil y sustituida la República legítima por la ignominiosa Dictadura el atrevido delincuente consiguió ilusionar al mismísimo "Caudillo de España por la Gracia de Dios" que con esto demostró su memez autocrática, con lo que los lectores actuales vemos, atónitos, en qué manos estuvo España durante 40 años
"Todos los ingenieros y servicios técnicos que he consultado me han informado en contra del proyecto; pero yo me fío más de mi chófer y éste me ha asegurado que en el último viaje hemos logrado una media de noventa kilómetros por hora empleando exclusivamente 'mi' gasolina" (pág. 187 [De las memorias de Juan Antonio Ansaldo que pilotó el avión que trasladaba a Sanjurjo desde Estoril a Burgos])
Destaco por encima de cualquier otra cosa en este libro la imparcialidad del autor al presentar de manera objetiva la vida en España en unos y otros momentos políticos. El fullero Filek va a ir sobreviviendo con sus artimañas tanto en la revuelta España republicana cuanto en la amordazada España franquista. En ambas, Martínez de Pisón no oculta datos incómodos para todos: las checas republicanas, las sacas arbitrarias de las cárceles y los miles de fusilamientos en Paracuellos, el papel de ciertas personas e individuos a favor y en contra de estas acciones; y del mismo modo en el inaugural período franquista vemos cómo el Filek que estuvo en las cárceles republicanas, tras una breve estancia fuera de ellas, volverá a las prisiones donde se hacinaban miles y miles de desafectos al nuevo Régimen y de las que sin pausa alguna iban saliendo personas camino de ejecuciones sumarísimas y si no debían trabajar en condiciones infrahumanas. Bajo ambos regímenes la persona Albert Eduard Wladimir Füler Edler von Wittinhaunsen va a ver cómo se desprecian y se incumplen las resoluciones judiciales que en varias ocasiones y momentos fallaron a favor de su puesta en libertad.

Ignacio Martínez de Pisón, narrativa de la Guerra Civil, investigación histórica
Antes de dar por concluida esta entrada quisiera alabar el enorme esfuerzo investigador del novelista zaragozano afincado en Barcelona desde 1982 con sólo 22 años, de lo que queda cumplida muestra en este libro. Y junto a esto, no puedo por menos que agradecerle la inmensa información que sobre autores literarios y sus obras ("El mundo de ayer" de Stefan Zweig o "Primavera de café" de Joseph Roth, entre los europeos; "La novela de un literato" de Rafael Cansinos-Assens, "Paseos por Madrid" de Corpus Barga o "El advenimiento de la República" de Josep Pla, entre los españoles) aparecen como sin esfuerzo a lo largo de esta investigación, de esta no novela, que por las muchas suposiciones e imaginaciones realizadas por el autor para cubrir las muchas lagunas existentes en la documentación recabada se convierte casi casi en un ensayo novelado:
    • "como tantas otras veces a lo largo de este libro, me muevo en el terreno de las conjeturas" (pág. 233)
    • "¿Permaneció Filek en Barcelona tras su excarcelación? [en septiembre de 1941]. Fantaseo con la hipótesis de que, atraído por el aroma del dinero fácil, frecuentara durante ese tiempo un bar-restaurante situado en el número 196 de la calle Mallorca, el Lutz." (pag. 209)
    • "No hay datos de que ese encuentro llegara a producirse. De haberse producido, el primer paso lo habría dado el austriaco." (pág. 100 [conjetura realizada a raíz de la coincidencia en la Cárcel Modelo madrileña en octubre de 1936 del embaucador Suñén Beneded y Filek]) 
También no quiero dejar sin resaltar la enorme información que leyendo este libro he podido recabar sobre esos años (1930-1950) durante los que España vivió una época dura, difícil y llena de sobresaltos de la que se beneficiaron, ¡como siempre!, quienes pescan en río revuelto, o sea, buscavidas, delincuentes y seres sin entrañas como este Filek. Pero especialmente me ha satisfecho mucho conocer la ubicación en Madrid y en Barcelona, sobre todo, de las prisiones en las que se hacinaban personas y personas desde 1936 a 1946 en concreto. Son edificios, la mayoría de ellos hoy desaparecidos igual que muchos de los ficheros de detenidos quemados por unos y por otros cuando, cada uno en su momento, avistaba que se daba la vuelta la tortilla. 

12 nov 2019

Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia'): "El noviembre de Kate"

22 comentarios:
Serendipia’, nick utilizado por la escritora Mónica Gutiérrez Artero, quiere decir según la Fundación del Español Urgente (FUNDEU) “chiripa” o “carambola”, términos que a mí, sólo oírlos, me dibujan una sonrisa en la cara. La autora de El noviembre de Kate quiere, según confiesa en su blog, que los lectores nos demos a veces un respiro, que escapemos del mundanal ruido en que estamos inmersos y disfrutemos, aunque sea de chiripa, de unos momentos de relax. Exactamente eso es lo que yo buscaba tras mi densa, profunda, mística y metafísica lectura anterior. Y desde ya agradezco a ‘Serendipia’ la recarga de serotonina que me ha supuesto esta lectura.

Mónica Serendipia, "Serendipia", Mónica Gutiérrez Artero, Novela feelgood
Como me sucediera hace ahora exactamente un año llego de nuevo hasta Mónica 'Serendipia' de la mano de los Meses temáticos del blog "Libros que hay que leer" que con tanto tino y maestría administra Laky. Este mes de noviembre lo dedica dicho blog a la Novela de No Ficción y a la Novela 'Feelgood'. Y he elegido como novela feelgood la que escribiera la autora antes de "La librería del Señor Livingstone" que leí y reseñé el año pasado en estas mismas fechas.

Si no sabéis o no recordáis qué es el género o la tendencia novelística 'feelgood' no tenéis más que pasaros en este blog por la reseña que hace doce meses dediqué a la última novela por ahora de Mónica Gutiérrez, "La librería del Señor Livingstone". Allí señalo mi discrepancia con esa especie de equivalencia que puede colegirse de la expresión 'mes de la no-novela y novela feelgood'; equivalencia que en mi opinión no es tal como puede comprobarse leyendo las dos novelas con las que participo en la convocatoria de este mes de noviembre: la que a continuación comento y otra de no-ficción del novelista Ignacio Martínez de Pisón, "Filek: El estafador que engañó a Franco" cuya reseña realizaré con seguridad antes de que finalice el mes.

"El noviembre de Kate"
Kate es una muy buena chica, es buena gente, que diríamos. Durante el mes de noviembre de 2014 va a ver cómo su vida da un espectacular vuelco. No diré qué le ocurre pero sí advertiré que la chica, que acaba de salir de una relación de manera un tanto sorpresiva para ella, va a experimentar un transcendental cambio en este undécimo mes del año, en el que personalmente ingresó de manera tan heladora como las temperaturas que han sorprendido a todos los habitantes de Coleridge.

Kate es una joven que se siente ninguneada por todos: por sus padres que sólo tienen ojos para su hermana y los hijos de ésta, por su jefe Torres que la trata a voces como si no sirviera para nada cuando en realidad su empresa no puede vivir sin ella, por su novio de siempre que la dejó por un atractivo trabajo lejos de Coleridge, y casi casi por ella misma que vive en un cochambroso piso donde en soledad rumia su vida.

Afortunadamente existen los viernes y el Ambassadors, un recóndito local donde ese día de la semana se toma una cerveza y habla con Pierre, el barman gay importado del Loira, con el que intercambia confidencias. El azar quiere que ese bar sea el lugar donde se reúne un grupo de amigos algo frikis de la informática (Don, Punisher y Sierra) muy dolidos por la desaparición de Gabriel, un amigo que tras descubrir un fraude en la empresa donde trabajaba y de la que fue despedido cayó en una depresión que lo llevó a lo peor. Y ese azar hará que la atracción surja entre Don, policía de la UDIF (Unidad de Delitos Informáticos), y la bella y dulce Kate. Y ya no digo más porque si no temo cometer spoiler.

'Serendipia' ama la literatura británica, de humor y con encanto; de ahí que guste de situar sus historias en Gran Bretaña aunque no siempre se puedan localizar esas localidades sobre el mapa real de las islas. En esta ocasión estamos en Coleridgetown, territorio donde trabaja Kate, donde vive Don Berck con su padre Norman y su hermano Charlie, y donde se ubican la comisaria donde Donald Berck trabaja y el pub Ambassadors donde se conocerán los dos personajes protagonistas. Por último hay otra pequeña población -ficticia como Coleridge- llamada Longfellow donde reside Kate en un muy pequeño apartamento y donde está la emisora de Radio en la que los viernes por la tarde ella colabora en un espacio radiofónico de humor que da oportunidad a los oyentes de intervenir. En los estudios radiofónicos hay otros seres: Josh, el hijo de su compañera de trabajo Marian; Santi, el amable técnico de sonido; William, el meteorólogo que predice con éxito y poca receptividad una inmensa tormenta; y Xavier, el aguafiestas dueño de la emisora.

El humor es uno de los alicientes de las novelas de Mónica Gutiérrez. He de decir que me he reído leyendo las divertidas vicisitudes en el trabajo de Kate con su jefe Torres. La relación entre ambos me ha hecho recordar un blog donde de vez en cuando recalo; me refiero a "Anécdotas de secretarias" que administra Erika Martín y en el que no pocas veces me divierto con las entretenidas historietas laborales que presenta. Las conversaciones que mantiene Kate con la telefonista Marian destilan mucho humor
"No, señora, no somos la consulta del dentista. Pero si quiere que la anestesiemos pruebe a pasarse por una de nuestras juntas semanales de accionistas… No se preocupe, adiós." (pos. 1672).
Otras veces el humor surge de un comentario o reflexión con el que nos sentimos identificados como la desilusión que nos causa a quienes gustamos de la literatura de creación cuando en una biblioteca particular topamos sólo con libros técnicos o científicos:
"El resto de la estancia estaba amueblada con una gran mesa de madera de teca, rodeada por altas sillas, una alfombra también verde de dibujos vegetales y estanterías y alacenas decoradas solo con libros, centenares de libros. El hechizo se rompió en parte cuando me acerqué a uno de los estantes y comprobé que la mayoría de volúmenes trataban sobre economía y derecho." (pos. 2500)
Y, naturalmente, la autora que ama, conoce y disfruta de la literatura muchas veces realiza metáforas, símiles o imágenes apoyándose en personajes y/o momentos de diversas obras de la literatura universal ("Suave es la noche" de Scott Fitzgerald, la "Saga de Geralt de Rivia" o la Saga del brujo -en polaco, Saga o wiedźminie- del escritor polaco Andrzej Sapkowski, Gianni Rodari y un cuento breve que tiene sobre una violeta en el polo Norte, o "Alicia en el país de las maravillas" de Lewis Carroll). Y también muchas veces hay humor en estas apoyaturas culturalistas como cuando compara la llegada de Kate a la emisora radiofónica de Longfellow con la entrada de Alicia en la madriguera del conejo en el conocidísimo cuento: "La puerta se abrió con un chirrido de castillo encantado y Alicia entró en la madriguera del conejo ausente" (pos. 158) o a William, el meteorólogo, con el Gato de Cheshire del mismo relato: "Un simpatiquísimo hombrecillo rechoncho con espesa barba negra y pelos enloquecidos me miraba sonriente como el Gato de Cheshire desde el umbral del estudio de grabación." (pos. 171).

pintura romántica, Novela feelgood, Romanticismo palabra bisémica
Es quizás el culturalismo una de las señas características de esta interesante autora de feelgood. Pero no sólo en esta novela hay referencias literarias, también hay alusiones a la pintura y a la música. De la pintura me paree relevante y de sumo interés la realizada a Friedrich y su cuadro 'El caminante sobre el mar de nubes' utilizada por Kate para referirse a una oyente del programa de radio que habló muy entusiasmada de la conquista de las cimas de las montañas: "jugué a imaginármela como el personaje del cuadro de Caspar David Friedrich, El caminante sobre el mar de nubes, pero con faldas." (pos. 1798).

En cuanto a alusiones musicales ha llamado mi atención, y me he ocupado de buscar el tema para escucharlo, la realizada a Counting stars de One Republic, un tema y un grupo para mí del todo desconocidos. Tras oírlo entiendo la pertinencia del mismo para mostrar la felicidad y alegría vividas en la Casa de las tres chimeneas, la casa de la familia Berck, donde Don acogió a Kate resguardándola de la tormenta predicha por William y que a ella sorprendió en la calle.



En el epígrafe de elementos culturalistas hay que señalar varias alusiones al cine pop que aparecen esparcidas por el relato bien como término de comparación
"En mis momentos más idílicos confieso que me gustaba más imaginarme con los estupendos vestidos blancos de Eleanor Parker paseando en plena selva en Cuando ruge la marabunta; aunque no siempre estaba de humor como para pensar en un Charlton Heston joven, aguerrido y sudoroso, como marido inexperto en medio de las humedades infectas de la selva." (pos. 752)
o como broma o especie de adivinanza bajo la que un personaje se encubre durante el desarrollo de la trama;
"- ¿Harry Potter era una trilogía? -preguntó Xavier.
[…]
- No recuerdo a ningún Calrissian en 'El Señor de los anillos' -reflexionó William en voz alta-. ¿Será algún elfo?
- Star Wars —le corrigió la voz telefónica—. La única trilogía original es la de Star Wars." (pos. 1776)
Así como Serendipia toca el mundo pop en sus manifestaciones culturales, también realiza guiños humorísticos a esta misma cultura en aspectos muy inmediatos como he querido ver en alguna referencia a frases muy sonadas nacidas en el ámbito de la contienda política más cercana. ¿A quién no le resuenan en sus oídos frases parecidas a ésta:
"¿Que parte de «mi hermano Charlie trabaja en bolsa» no te ha quedado clara? Kate soltó un bufido a medio camino de la carcajada y un fingido horror y me golpeó ligeramente el brazo en señal de protesta" (pos. 1416)
En otra reseña mía a una novela de Mónica Gutiérrez Artero señalé que una amable historia de amor es elemento esencial en una novela feelgood. Aquí, naturalmente, también la hay, desarrollada de esa manera tan elegante, simpática y surgiendo de una modo tan natural de la vida misma, La relación entre Don y Kate, como ocurre en las novelas de Serendipia, no cae para nada en la ñoñería propia de la novela rosa aunque a veces en alguna de sus descripciones se acerque peligrosamente a ella:
"Contemplé tranquilo la mirada sabia de Kate, sus mejillas sonrosadas por el frío, sus labios entreabiertos y las nubecillas de su respiración. Veteada de miel, salpicada de diminutas migajas de hielo y nieve moribunda, la larga melena de Kate se movió perezosa cuando ella echó la cabeza hacia atrás para mirarme." (pos. 2958)
Muchísimo más interesante me ha parecido el estilo desarrollado en algunas partes de este relato polifónico; en especial me ha gustado mucho el modo como Don en los capítulos narrados por él mismo se dirige al lector para confesarle sus carencias como escritor
"De acuerdo, lector, ya ves que no soy bueno con las metáforas ni las comparaciones, pero si por aquel entonces alguien tan sensible como Sierra era capaz de llamarla La Bella Durmiente, eso debe darte algunas pistas (mejores que las de mi prosa de burócrata policial) sobre cómo era ella cuando la conocimos." (pos. 991)
o cuando simplemente -y de manera muy simpática- razona con el receptor de su relato a propósito de la pertinencia o verosimilitud narrativas de lo que está contando:
"A mí los chicos no me parecían siniestros en absoluto. Supongo que Kate hubiese dicho de ellos que eran «adorables», pero como a estas alturas de la narración se supone que todavía no he hablado con Kate, sintiéndolo mucho, lector, tendrás que conformarte con que te confiese que yo los encontraba simpáticos." (pos. 459)
Para finalizar
No quisiera cerrar esta reseña sobre "El noviembre de Kate" sin citar algunas frases que como si nada va dejando la novelista esparcidas por este relato feelgood. Son reflexiones profundas sobre la vida y sobre la funcionalidad -la última que señalo- del género novelístico elegido. Paso a colocarlas sin más:
    • "Vivir es una aventura si estamos atentos a los detalles. Los pequeños detalles son las bisagras del universo." (pos. 2012)
    • "el dolor forma parte del complicado proceso de seguir viviendo." (pos. 2386)
    • "No está en nuestras manos retener a las personas que amamos. Es…, eh…, imposible —me dijo con una sonrisa llena de cariño—. Pero sí que podemos elegir arriesgarnos a quererlas. Aunque se vayan." (pos. 2639)
    • "Somos como nos ha hecho nuestro pasado, nuestras circunstancias." (pos. 2901)
    • "Supongo que fue entonces cuando comprendí que resultaba mucho más sencillo sentirse feliz que seguir haciendo esfuerzos barrocos para no sucumbir al desconsuelo y la tragedia en cada detalle del universo." (pos. 3024)
Mónica Gutiérrez Artero, Novela feelgood, Meses temáticos
Concluyo esta reseña, que se me ha hecho más extensa de lo que en un principio pensé, de manera idéntica a como hice en la de "La librería del señor Livingstone", agradeciéndole a Mónica Gutiérrez Artero el agradable rato que me ha proporcionado la lectura durante este lluvioso noviembre de "El noviembre de Kate". ¡Gracias, 'Serendipia'!

31 oct 2019

Mes de la Novela feel-good y de la no-novela

6 comentarios:
Mes de la no novela y la novela feel-good.

El año pasado me apunté a este mes temático de la No novela y de la novela feel-good que convoca Laky en su blog Libros que hay que leer. Me gustó mucho la novela de Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia') que leí el año pasado y quiero repetir este con otra de las suyas.
Si queréis participar no tenéis más que seguir las indicaciones que figuran en el siguiente enlace


Lecturas
1.- "El noviembre de Kate" de Mónica Gutiérrez Artero. (novela feelgood)
2.- "Filek, el estafador que engañó a Franco" de Ignacio Martínez de Pisón (No novela)
3.- "Nueva Teoría de la Urbanidad" de Manuel Vilas (No novela)

11 nov 2018

"La librería del Sr. Livingstone" de Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia')

30 comentarios:
“¿Qué es eso del feelgood? —Novelas en las que los protagonistas jamás comen acelgas —resumió ella pensando en todos los títulos que le había descubierto su amiga—. Historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos …” (pos. 1548)


Reflexión inicial
Múltiples son las tendencias que existen en la novelística actual ('realismo', 'social', 'fantasía', 'feminismo', 'histórica', 'humor', 'biográfica', 'epistolar'...), y múltiples también son las etiquetas de que se valen los editores, distribuidores, libreros, blogs y críticos para difundirlas o comentarlas. Y no sólo me refiero a las muy habituales -y prácticamente admitidas por todos- de 'infantil', 'juvenil', 'adulta', 'femenina'... sino también a las que penetran en el interior de la obra intentando comunicar en parte el meollo de las mismas: 'erótica', 'negra', 'romántica', 'política', 'drama social', 'anticipación'... Últimamente muchos otros marbetes se aplican a las novelas; en principio, lo confieso sin sonrojo,  algunos hasta hace poco los desconocía : 'chick-lit', 'feelgood', 'distopía', 'biopic'... 

Buff, qué mareo, con lo fácil que resultaba todo antes: Épica, Lírica y Dramática. Y dentro de cada uno de estos tres grandes grupos otros. Así la Épica conocía géneros como la Epopeya, el Cantar de Gesta, las Sagas, la Novela, el Cuento, las Leyendas, el Romance, las Baladas... Estas manifestaciones épicas a su vez se subdividían y se subdividen en otras menores con lo que el nivel de especialización se acentúa. En el caso de la Novela, género amplio donde los haya y en el que cabe casi todo, encontramos todo un abanico que se inicia con la Realista (la picaresca, por ejemplo) e Idealista (la novela de caballerías medieval, también por ejemplo) y que al llegar los siglos de su gran desarrollo, el XVIII con la característica novela didáctica propia del Siglo de las Luces, y sobre todo el XIX, bien llamado por eso Siglo de la Novela, se abre en novela de aventuras, novela costumbrista, novela realista, novela naturalista, novela Romántica... Ya a finales de este siglo XIX y sobre todo en el XX comienza la fusión e interconexión entre géneros de manera que se hace preciso la utilización de nuevas denominaciones para intentar diferenciar unas producciones de otras. En el XX es quizá la 'novela polifónica' que se reconoce deudora de Cervantes la que marca la pauta introduciendo técnicas narrativas novedosas que supondrán etiquetas nuevas: novela poética, novela surrealista, novela de ciencia ficción, novela experimental... Y así llegaríamos hasta nuestro momento cuando la proliferación de tarjetas de presentación que se da a las novelas ciertamente desborda a cualquier a, o al menos, me desborda a mí. 

He llegado hasta la Novela "Feelgood" de la mano de los Meses temáticos del blog "Libros que hay que leer" que con tanto tino y maestría administra Laky. Este mes de noviembre lo dedica dicho blog a la Novela de No Ficción y a la Novela 'Feelgood'. Es evidente, en mi opinión, que nada tiene que ver la 'feelgood' con la 'no-fiction'; quizás sea por ello que decidí apuntarme a la convocatoria. Por una parte, así se lo expuse a Laky en el comentario que le dejé en su blog, quería aprovechar esta llamada suya para hacer alguna reseña de algún libro de poemas (aún no la he realizado, pero aún queda mucho mes para ello) y quería enterarme por fin en vivo y en directo de qué fuera aquello de la Novela "Feelgood". Así lo he hecho y anticipo que he quedado debidamente satisfecho de ello.

Libros que hablan de libros, Metaliteratura

 Ya en el post en el que Laky realizaba el anuncio de este Mes temático incluía una definición de lo que fuera la tendencia 'feelgood' en novela. Quien definía el concepto era nada más y nada menos que una de sus cultivadoras más conspicuas, Mónica Gutiérrez Artero ("Serendipia"). Me dije si Mónica es una de las principales representantes de esta tendencia en España qué mejor para enterarme definitivamente de la cosa que leer alguno de sus títulos. Y así, y porque lo tenía en lista de espera desde hace ya bastantes meses, tomé en mis manos 

"La librería del Sr. Livingstone"
Mi primera impresión tras finalizar la lectura es de bienestar, paz y satisfactoria tranquilidad; semejante a la de quien una tarde fría y soleada de un fin de semana  invernal en el confort de su casa sentado cómodamente en un sofá contempla una película de amor y lujo en la que los conflictos son menores, todo transcurre en un amigable ambiente y, lo más importante, todo acaba bien sin que nadie quede maltrecho o disgustado. Sí, efectivamente, esto es lo que me ha ocurrido con esta agradable novela de Mónica.

La novela se lee muy bien y en mi caso la he leído con sumo gusto. Es una historia que bebe en Dickens con quien magistralmente juega enviando al lector guiños de suave humor. Así tenemos a un delicioso Sr. Edward Livingstone "de cuarenta y todos años" que regenta la librería "Moonlights Books" con la falsa apariencia de un Mr. Scrooge. También para en dicha librería londinense un sabio Oliver Twist de sólo ocho años, con una antipática madre ocupadísima que lo atiende lo justito, el cual hace más entrañable aún si cabe al Sr. Livingstone quien, orgulloso, exhibe en una vitrina central de su negocio el diario que su tatarabuelo escribiese en los años que estuvo perdido en la zona del río  Zambeze donde descubrió las fuentes del Nilo. Junto a estos dos seres está Agnes Martí, una arqueóloga española licenciada por la Universidad de Barcelona que ante la falta de perspectivas laborales en el país decide saltar a Londres donde quizás, piensa, podrá hacer valer sus veranos de becaria colaboradora en las excavaciones en Oxirrinco (Egipto); sin embargo Agnes no encuentra trabajo de arqueóloga en Londres y sí, a través de su compañera de piso Jasmine, llegará un día lluvioso y otoñal casi casi por puro azar a la zona del Temple donde se ubica Moonlights Books con la suerte de que el Sr. Livingstone precisa de un ayudante. Así Agnes, lectora empedernida, entra en el universo libresco que es esta librería y en especial su dueño quien todo lo vive y ve a través de la literatura.
"Antes de conocer al señor Livingstone sus encuentros con la novela de ficción habían sido escasos. Leía, sobre todo, ensayo científico arqueológico, histórico o antropológico y no tenía tiempo para la imaginación ni la poesía. En Moonlight Books había tenido la oportunidad de sumergirse en la prosa de Wordsworth, Shelley, Milton, Keats…" (pos. 2148)
Livingstone en especial echa mano de citas de Will, dice él, o sea, de William Shakespeare, para opinar, atacar, apoyar, criticar, o cualesquiera cosa que en su vida y en la de las personas que le rodean puedan suceder. Otros muchos literatos forman parte de su pensamiento, desde clásicos como Tucídides u Ovidio, hasta modernos y actuales como Margaret Atwood, Alan Bennett o Edmund Crispin. Es un libro de citaciones diversas que demuestra la cultura y el dominio de la misma que tiene su autora Mónica Gutiérrez Artero. Además quiero destacar la naturalidad con la que estas frases tomadas de otros textos y autores surcan la novela. Y esto a mí me parece un mérito innegable.

Novela feelgood, chicklit, novela romántica,
Pero Serendipia, nombre que utiliza Mónica en el mundo de las redes sociales y en su blog, quiere que su novela discurra dentro del denominado espíritu navideño. Y para ello nada mejor que esa base dickensiana sobre la que se apoya y también otras novelas especialmente populares y muy próximas al mismo como "Peter Pan" de James M. Barrie y "Alicia en el país de las maravillas" de Lewis Carroll cuyos personajes le sirven al protagonista del relato de base para muchas de sus alusiones metafóricas.

Como dice la propia escritora, en una novela feelgood debe de haber una historia de amor pero que no sea predominante en la trama. Y así sucede en esta agradable novela con el enamoramiento entre Agnes Martí y el inspector John Lockwood de Scotland Yard, e incluso con la curiosa relación que lleva el mismísimo Edward Livingstone con la editora Sioban. Son relaciones que evitan caer en la ñoñería de una novela rosa aunque la primera hay que reconocer que se acerca hasta el borde del abismo, pero para satisfacción del lector no llega a precipitarse por él. Bravo.

Por último estaría el humor, importantísimo elemento en un tipo de novela que por definición destila optimismo y un saber bien estar en este mundo. Muchos son los momentos en que se ha dibujado una sonrisa en mi cara. Por ejemplo cuando el personaje de la grandísima, pero también pesadísima, lectora que es la señora Dresden entra en la librería a unas horas y días imposibles pidiendo nuevas lecturas; también es muy divertido ese momento en que Livingstone repone la sección de 'Clásicos' expoliada durante las Navidades (Edward tenía la teoría de que nadie sabía qué regalarle al abuelito en Navidades hasta que una búsqueda en Google asociaba las palabras "viejos" y "clásicos", pos. 3513); igual que en el diálogo Agnes - John sobre la facilidad o no de llegar a un lugar: "-¿Te ha costado encontrar la casa? —Bastante. Pero en cuanto he apagado el GPS la he encontrado en seguida" (pos. 3248); o en otros diálogos donde la ambigüedad de los posibles referentes propician la intencionada comicidad:
"-Edmund Crispin era el seudónimo de Robert Bruce Montgomery
La señora Dresden le miró con desconfianza [a John Lockwood] […]
-Este es John Lockwood, inspector de Scotland Yard.
A la señora Dresden pareció gustarle lo que veía, pues asintió apreciativamente tras tomarse un tiempo en repasar al corpulento policía
-¿Y también es de ficción?
—No, es de Londres." (pos. 1686)
En general tengo que decir que como bien dice el personaje de Agnes  en la novela en un momento dado y la propia autora ha repetido infinidad de veces respondiendo a la pregunta sobre el género feelgood:
"Temo que esto no sea más que una de esas novelas feelgood que lee Jasmine, en donde siempre hay un final feliz porque, ¿de qué otra forma podría compensarse a los lectores por todos los problemas y las malas noticias con los que lidian a diario fuera de sus libros" (pos. 3352)
Final
Es una novela que ha cumplido el propósito que pretendía pues me ha entretenido, me ha hecho desconectar del mundo, y me ha sumergido en un mundo, el de los libros y las librerías que adoro. A este respecto diré que la acogedora librería del Sr. Livingstone con su entarimado de cálida madera, sus distintos niveles en los que distribuye los ejemplares por épocas, géneros y autores me ha hecho recordar con agrado otro homenaje a este mundo de los libros, el  que Jorge Carrión hace en su obra de No-ficción "Librerías" que en su día leí con sumo agrado [para leer la reseña pinchar aquí]. Algunas de las alusiones que en la novela de ficción de Mónica Serendipia se hace a  la "Shakespeare Society" me llevaban a  ese magnífico libro de entregado amor a esos lugares donde se habla, se comenta, se toma uno un té o un café, se encuentra con otras personas de gustos semejantes..., que son las librerías.
"-Me encanta -dijo-, es como en todos esos libros que me hace leer Edward
-¿Libros sobre el té?
Agnes negó con la cabeza.
-Literatura británica, clásicos, mucho Arnold Bennett, pero también novelas británicas hoy casi olvidadas aunque tuvieron muy buena acogida en la época de Virginia Woolf, D.H. Lawrence o James Joyce.
—¿Novelas de detectives?
—Algunas —sonrió ella—. Como las de Edmund Crispin, Dorothy L. Sayers, Ngaio Marsh o Georgette Heyer. Pero sobre todo literatura de finales del siglo XIX hasta mediados del XX. Aunque a veces hace excepciones y me pone en las manos algún libro de ciencia ficción de Connie Willis, de Tim Powers o de Orson Scott Card. En casa, es Jasmine la que me hace leer feelgood, para compensarme de tanto misterioso pesar, atormentados románticos y veleidoso humor británico.
—¿Qué es eso del feelgood?
—Novelas en las que los protagonistas jamás comen acelgas —resumió ella pensando en todos los títulos que le había descubierto su amiga—. Historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos..." ("La librería del Sr. Livingstone", pos.1533-51)
Naturalmente, pues, como se ve en la cita anterior, esta novela es una hermosísima declaración de amor a los libros. Tras leerla me he quedado boquiabierto y ojiplático al comprobar el inmenso, tremendo, brutal, conocimiento de obras literarias que tiene Mónica.

Querida amiga, no puedo por menos que descubrirme ante ti y darte las gracias por el buen rato que me has hecho pasar leyendo esta amable aventura libresca.

Serendipia, Mónica Gutiérrez Artero


Datos del libro
Tamaño del archivo ebook: 1236Kb
Nº de páginas: 236 págs.
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Editor: Mónica Gutiérrez; Edición: (17 de septiembre de 2017)
Lengua: CASTELLANO
Autor: MÓNICA GUTIÉRREZ ARTERO
ASIN: B07613CW5N
Precio:
En papel: 10’50 €
Ebook: 3’10€


16 oct 2018

Mes de la No Novela y de la Novela Feelgood

8 comentarios:
Hace cosa de dos o tres años que participo en alguno de los Meses Temáticos que propone Laky desde su blog "Libros que hay que leer". Ahora bien hasta ahora sólo lo he hecho en los dedicados a la Novela Negra, al Thriller y a la Novela Histórica; será este año cuando por vez primera me lance a una variedad novelística cuya denominación desconocía: la Novela Feelgood. Laky en el post con el que convoca este "Mes de la Novela Feelgood" da algunos títulos que pueden englobarse bajo esta peculiar denominación. Al mirarlos observo que hay alguno que en su momento me propuse leer y a día de hoy aún no lo he hecho. Buena ocasión, pues, -me he dicho-, para hacerlo. 

La convocatoria se hace para el próximo mes de noviembre y aparece bajo un rótulo más amplio, "Mes de la no-novela y de la novela feelgood". Las bases para participar podéis leerlas pinchando en el título que acabo de escribir. ¡Ah! Muy importante: la definición de lo que sea una novela feelgood también la presenta Laky en el post. Es una denominación que procede de "Serendipia" (Mónica Gutiérrez Artero), escritora y administradora del blog del mismo nombre.  Ella misma tras la definición aporta un extenso listado de títulos que caben dentro de esa denominación. 

En cuanto a la no-novela el acuerdo de qué es ello es grande y aceptado por una extensa mayoría. Laky en su post también nos lo recuerda: "Libros que no pertenezcan al género Novela sino a cualquier otro". Así pues "Relatos, cuentos, ensayos, poesía, biografías, obras de teatro..., todo esto cabe en este mes temático".

Mi intención inicial es hacer al menos una reseña del libro de poemas de Benjamín Prado "Ya no es tarde" que lleva tiempo rondándome por alrededor y también hacer mi particular homenaje a Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia') leyendo su exitoso "La librería del señor Livingstone". Ojalá que estos propósitos los cumpla y logre así culminar el Reto del mes temático de Noviembre.
_______________________

Mis libros leídos durante este mes temático:

16 ene 2018

Georges Simenon. "Los hermanos Rico"

18 comentarios:
"Eddie Rico, un comerciante frutero de origen siciliano y ahora establecido en Florida, es considerado por todos un buen esposo, un padre de familia ejemplar y un respetable hombre de negocios. Pero la bondad de este mundo de apariencias burguesas nunca es lo que parece ser...
Junto con sus dos hermanos menores -Gino y Tony-, Eddie forma parte de un grupo mafioso encargado de «proteger» una amplia red de negocios relacionados con el juego. Esta doble vida -de la que sólo tiene conocimiento la madre de los tres hermanos- se verá amenazada cuando Tony, que acaba de casarse, empiece a comportarse de manera extraña." (Sinopsis proporcionada por la editorial)

Inspector Maigret, "Los hermanos Rico"
Georges Simenon, no sé por qué, siempre fue un autor que no me atraía demasiado. Quizás fuera por sus muchas novelas adaptadas a la pantalla y también, sin duda alguna, porque el empacho de inspector Maigret provocado por las infinitas series televisivas basadas en el personaje me llevaba a asociar al autor con lecturas prescindibles. No sé, pensaba que sus novelas serían lentas, antiguas y tediosas. Sin haberlo leído creía que las atmósferas de sus novelas estarían en la línea de las de Agatha Christie y su detective Hércules Poirot. Pero, al menos con "Los hermanos Rico", me equivocaba de medio a medio.

La novela
Esta novelita del prolífico escritor belga en lengua francesa Georges Simenon (Lieja, 1903 - Lausana, 1989) se lee en un pis pas. Es breve (154 páginas); está estructurada en 8 capítulos que desarrollan linealmente una historia que transcurre en unos cuatro o cinco días; la acción es única; los personajes son pocos, bien delineados y con una complejidad psicológica marca de la casa; y está contada en tercera persona por un narrador que cede su protagonismo especialmente a Eddie, el mayor de los hermanos Rico que dan título a la narración.
 
Eddie vive desde hace quince años plácidamente en Santa Clara (Florida), una localidad situada en el golfo de México. Allí junto a Alice, su mujer, está criando a tres niñas preciosas. Sólo la más pequeña, Babe, les preocupa como padres pues a los tres años de edad aún no habla. La placidez de su existencia queda perturbada por una carta que le llega de Julia, su madre en la que ésta le dice que lleva tiempo sin ver a Tony, el pequeño de sus tres hijos, de quien le han comentado que se ha casado sin decírselo. También le dice que el mediano, Gino, pasó a verla para informarla de que se iba a California. Eddie nunca cuenta nada a Alice, ni siquiera cuando sus jefes Boston Phil y Sid Kubick lo citan en Miami para sonsacarle sobre su hermano Tony y encargarle que dé con él.
 
Los Rico son de origen siciliano y pertenecen a una de las familias mafiosas que viven a cuenta del juego de las máquinas tragaperras y de los garitos y casinos en los que se juega, se ven espectáculos subidos de tono y se practica la prostitución. Naturalmente todo esto con la connivencia de no pocos sheriffs y policías que hacen la vista gorda o que avisan de las redadas que periódicamente deben hacer para mantener una aparente imagen de orden y moralidad ante la comunidad. Eddie controla su zona como nadie gracias a que siempre siempre ha seguido la 'regla', es decir, jamás ha mentido a sus jefes, ni se ha opuesto a sus designios.
Novelas de Georges Simenon sin el inspector MaigretEn esta ocasión la cuestión es peliaguda para Eddie pues sus dos hermanos parecen haber sacado los pies del tiesto y la organización quiere localizarlos para evitar que puedan hablar y así no sufrir consecuencias indeseadas. La cuestión es ver qué hará el bueno de Eddie puesto en la tesitura de apoyar a su familia biológica o a la Familia gansteril. El brete en que se encuentra es duro desde luego. ¿Qué hará? Leyendo la novela nos enteramos y, ya digo, desde que nos ponemos a leerla no podemos dejar de hacerlo.

Muchas cosas me han encantado de "Los hermanos Rico". Dos me han sorprendido de manera especial: En primer lugar ese utilizar una carta para, a través de las evocaciones que su lectura produce en la mente del destinatario, informar sobre aspectos del pasado. Luego estaría la utilización de lo onírico (simbología y desrealidad inherentes a los sueños) para en un momento de la historia justificar, anticipar o hacernos entender el comportamiento de alguno de los personajes. Esto último me ha parecido simplemente soberbio. Y como no hay dos sin tres, añadiría el ritmo electrizante dado a los diálogos que surgen vivos, naturales, auténticos...

El autor
Como digo al principio del post, Simenon es el creador del famoso personaje del inspector Maigret, protagonista de 78 de sus 192 novelas. La verdad es que se es injusto con el autor belga cuando se le reduce a esto -el creador de Maigret-, pues de su prolífica obra, el resto, o sea, más de 100 novelas, no están protagonizadas por este personaje. A este segundo grupo pertenece la que he leído: Una novela que publicó en 1952 y que plantea un dilema moral muy interesante. Es increíble cómo el escritor logra transmitir y dar total verosimilitud a la peripecia de Eddie Rico y sus hermanos habida cuenta de la rapidez con la que escribía. Él mismo en declaraciones hechas a la prensa cuando fue elegido miembro de la Academia francesa declaró que cada una de las novelas de su famoso detective las imaginaba durante dos meses y las escribía en quince días. Tal facilidad e hiperactividad creadoras le hizo flaco favor pues en la consideración general siempre fue tenido por un escritor menor, algo que en mí tras leer esta novela ya ha cambiado.
Simenon en el cine y la televisión, Eddie Rico,

Lo que es innegable es la gran popularidad de sus creaciones literarias con Maigret a la cabeza, claro. Este éxito ha hecho que sus libros se estén editando continuamente (se cifra en unos 550 millones el número de libros vendidos por Georges Simenon desde que en 1929 publicó su  primera novela) y que muchos de ellos en innumerables ocasiones hayan conocido versión fílmica o televisiva. Ya en 1931 novelas suyas fueron llevadas al cine. En total, 50 películas se han realizado basadas en sus historias, entre ellas está "Los hermanos Rico" ("The brothers Rico") hecha película en 1957, protagonizada en los papeles principales por Richard Conte, Dianne Foster, Kathryn Grant, Larry Gates, ... y dirigida por Phil Karlson, un director no tan conocido como otros (Claude Chabrol, Jean Renoir, Bertrand Tavernier...) que también dirigieron filmes basadas en su Obra. Y lo mismo cabe decir del plantel de actores que en esta ocasión queda algo lejos de los Jean Gabin, Pierre Renoir o Charles Laughton que solemos asociar a las novelas del novelista en especial cuando queremos poner rostro a su famosos detective Maigret.
  
PD.- "Los hermanos Rico" la he leído durante este mes de enero de 2018 dentro del Mes de la Novela Negra organizado por Laky del blog "Libros que hay que leer"

14 dic 2017

Enero: Mes de la Novela Negra

4 comentarios:

 
Mi buena amiga bloguera Laky, del blog "Libros que hay que leer", fiel a su habitual buen hacer convoca los Meses Temáticos 2018. En la distribución que realiza dedicando un mes a cada uno de los temas, a Enero le corresponde el de Novela Negra. A mí es un género narrativo que cada día me gusta más, así que este año, querida amiga, no me descuido y desde ya te transmito mi deseo de participar en él.
 
A todos os digo en breves palabras en qué  consiste esto del mes temático.  Es algo de lo más sencillo: basta con leer y reseñar entre el 1 y el 31 de enero de 2018 novelas encuadradas en el género negro. ¡A que es fácil! Pues nada, sólo tenéis que saber, para animaros más, que este año Laky sortea entre quienes se apunten al Mes hasta el próximo viernes 15 de diciembre tres novelas. El resultado del sorteo lo comunicará el día siguiente, o sea, el sábado 16. ¡Ya estáis cogiendo el PC para apuntaros!
 
Las BASES completas del sorteo están en el blog de Laky (pinchar aquí)
 
A disfrutar leyendo y si os apuntáis a los sorteos, ¡¡mucha suerte a todos!!
_____________
 
Los libros de Novela Negra que he leído durante este mes han sido: