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8 jul 2016

"Ataque USA", una bilogía de Juan Torregrosa P.

2 comentarios:

Acabo de leer esta última obra de mi amigo Juan Torregrosa y mi primera impresión es de sorpresa. Muchas sorpresas he encontrado en esta 'bilogía':

La primera y en mi opinión más importante es el género narrativo al que se adscribe. Sin lugar a dudas creo que Juan Torregrosa penetra en esta ocasión en el campo de la denominada No-ficción que Truman Capote iniciara son "A sangre fría" [sobre la Novela de No-ficción leer aquí], si bien no son pocos los analistas que consideran que fue Elizabetht Jenkins, autora de la preciosa y durísima "Harriet" [reseña aquí],  la precursora de esta tendencia.

Me ha llamado mucho la atención este nuevo giro que da Juan a su Obra que de la denuncia (social, política e incluso personal) contenida en "El funeral de los Aristegui" [reseña aquí] -novela de la crisis que ya supuso el abandono del género distópico de "Ocaso en Shanghai" [reseña aquí]- pasa ahora a este género de frontera entre realidad, ficción y reflexión ensayística.

Creo que es evidente el deseo del autor de transmitir certeza y realidad a los lectores. No de otra manera cabe entender los anexos que cierran cada una de las dos historias; anexos en los que declara las fuentes documentales (vídeos, entrevistas, ensayos y/o libros memorialistas escritos por protagonistas históricos...) y el repaso, capítulo a capítulo, insistiendo en la mayor o menor cantidad de ficción incluida en cada uno de ellos. Esta preocupación por transmitir "verdad" hace que figuras como la de Gay Talese, autor de “Honrarás a tu padre” que inspiró la exitosa serie de ‘Los Soprano’ [aspecto ya comentado en mi reseña sobre "La Novela de No-ficción"] vengan a mi cabeza y recuerde que la última de sus novelas, "El motel del voyeur" (de 2016; que en España publicará Alfaguara en 2017) fue desautorizada por él mismo al desconfiar de la fuente testimonial en que se basaba, si bien al poco se contradijo y negó lo afirmado anteriormente. Este sí y no sobre la veracidad de lo narrado coloca en el cénit de su cierta o incierta ficcionalidad a la no-ficción.  
Manteniendo las evidentes distancias y diferencias entre uno y otro autor, ambos están preocupados por lo mismo y ambos, en mi opinión, practican el mismo tipo de narrativa: la no ficción o nuevo periodismo.
No-ficción, Novela de No-ficción, Nuevo Periodismo

El asunto tratado, el comportamiento adoptado por USA a raíz de los ataques  a las torres gemelas el 11 de septiembre de 2001, es otra de las sorpresas de esta obra. "Ataque" -dice el propio autor al inicio de la obra- es una bilogía  que incluye dos novelas cortas, basadas en hechos reales, que giran en torno a la política de seguridad de Estados Unidos desde 2001. Dicha bilogía (denominación no frecuentemente utilizada. Estamos habituados a compuestos de tres -'trilogia'- o de cuatro -'tetralogia'- elementos) la forman las novelas cortas tituladas "Sembrando tormentas" que trata  la guerra contra el terror desatada por los EE UU a raiz del ataque contra las torres, e "Hydra 680", que novela la guerra del espionaje que a modo preventivo extendió los Estados Unidos de América por el mundo y que fue descubierta y denunciada por -sí, así los podríamos llamar- "héroes" como Julien Assange, Edward Snowden y otros ciudadanos anónimos que con sus revelaciones fueron engrosando los informes de los papeles del "wikileaks".

 Ambas historias tienen una estructura similar y como ya hiciera en su anterior relato, "El funeral de los Aristegui", en cada capítulo se toma el punto de vista de una persona ('pluriperspectivismo' o 'focalizacion multiple') que en estas novelas responden a seres reales como George W. Bush, Colin Powell, Dominique de Villepin, Julian Assange, Ron Paul, Edward Snowden, Laura Poitras, Barack Obama y otros tres personajes más totalmente ficticios.

De sorprendente también tengo que calificar los dos Anexos titulados "Comentarios finales" en los que el autor diríase que autorreseña cada una de las novelas que acaba de presentar. Así en el correspondiente a "'Hydra 680" le leemos frases tan clarificadoras para sus lectores como que "'Hydra 680' está mejor documentada que 'Sembrando tormentas'", algo que Torregrosa tampoco -dice él- puede afirmar sin temor a equivocarse pues "Hace más de un año que escribí el libro y realmente no puedo hablar con precisión de mis motivos y mis sentimientos cuando lo hice. De hecho, no he vuelto a leerlo". Estamos, pues, ante la mostración patente del acto de creación con sus dudas, sus quizás y sus seguridades escasas. ¡Mayor sinceridad no he visto en otro autor!

Respecto a los  'Comentarios finales' del primer relato diré que en ellos el escritor hace transitar la obra de la narrativa (narrativa de no ficción, pero narrativa, al fin y al cabo) al campo del ensayismo e incluso de la crítica literaria, si bien, como ya he señalado anteriormente, nos encontramos ante una autocrítica de la propia novela que acabamos de leer.

El novelista, aunque deja patente sus preferencias por unos u otros planteamientos políticos 
"Al igual que en "Sembrando tormentas", donde hablo sobre Bush, aquí [se refiere a la novela 'Hydra 680'] también traté de ser especialmente empático con una persona que está tomando una decisión que yo considero incorrecta. Obviamente, tratar de comprender a Obama es mucho más agradable que la de tratar de comprender a Bush hijo.
 sin embargo es bastante objetivo, como se ve cuando manifiesta que
 "nunca he llegado a comprender del todo como es que si Nixon tuvo que dimitir tras haber mentido por unas pequeñas escuchas al partido Demócrata, nadie de la administración Obama ha tenido la más mínima presión, ni del Congreso ni los medios comunicación, por haber permitido el espionaje masivo".
No-ficción
Esta obra muestra a un Juan Torregrosa defraudado con los gestores del mundo en que vive, sea cual sea el signo político de éstos. Su crítica alcanza el máximo nivel cuando compara al país de las libertades, los Estados Unidos de América, con la China capitalista de hoy mismo: 
"la actitud de Obama con esta clase de delitos [la filtración de información sensible] me recuerda mucho a la actitud del gobierno chino: no se puede perjudicar al gobierno. Jamás."
Desde el punto de vista estilístico, el autor, como ya hiciera en "El funeral de los Aristegui", para la figura del narrador echa mano de la segunda persona con lo que incrementa la sensación de introspección y confesionalidad propios del ensayismo, género con el que estos relatos son limítrofes.

Referencias culturales y fuentes documentales
Sigue Torregrosa en esta bilogía con sus habituales referencias a obras literarias y cinematográficas de la ciencia ficción y de la cultura pop. Así en la primera narración al hablar del vicepresidente estadounidense echa mano de "La guerra de las galaxias" cuando dice que 
"—Cheney es Cheney. Como Darth Vader… Bueno, no. Porque Darth Vader tenía algo de espiritual. Cheney es más bien el destructor imperial." (pág. 30). 
Así mismo al describir a Edward Snowden lo hace tomando como referente un icono pop del cómic: 
"Luego se fija en la cara de un niño de no más de 23 años, con gafas, pelo rubio y una perilla que le recuerda a Shaggy de Scooby Doo."
Pero sin duda en este giro dado a su narrativa se perciben -e incluso son declaradas por él mismo- obras escritas de sesgo e intencionalidad mucho más política cuales son el libro de Glenn Greenwald "No place to Hide" en el que relata los diez días que este periodista pasó en Hong Kong con su socia Laura Poitras y Edward Snowden; Joseph Cambpell,  "El héroe de las mil caras"; Luke Harding,"The Snowden Files", etc. Estos y otros títulos unidos a los vídeos que cita en los anexos demuestran el vivo interés del autor por estos episodios políticos que sin apenas darnos cuenta van cercenando nuestras libertades e imponiéndonos una terrible autocensura dados los castigos que los gobiernos infringen a quienes se atreven a denunciarlos.

Una llamada de atención
Si bien en literatura el asunto que se novela es esencial nunca se debe minusvalorar la correcta traslacion del mismo al papel. Esta escritura ha de tener cuando menos la virtud de pasar desapercibida y no llamar la atención del lector más que por el ingenio contenido en los desvíos de la norma, jamás por el evitable error. Estoy hablando de esos defectillos que cada día más este mundo de la autoedición está convirtiendo en 'normales':  "En un diálogo de sí mismo consigo su conciencia" (sic); "la luz del Ministerio de Exteriores Francés no estaba diseñada para reuniones entre grupos hombres de negocios ávidos de acción (pág. 50); "te recuerdas que estás en una isla volcánica.".(pág.117)

Afortunadamente, frente a lo anterior, en Torregrosa abundan frases felices como 
"Abre los ojos y lo único que ve es el silencio oscuro de ese cuarto en Reykjavik " (pág. 103)   
"Toma el vaso de agua y se queda mirando las primeras gotas de lluvia que caen sobre París. Sobre la bandera colgando deprimida y sobre el cristal ahogado de la ventana." (pág. 58)

Bilogía:
"Sembrando tormentas" e "Hydra 680"

Nº de páginas: 217

Disponible en: Amazon (versión kindle)

Precio: 4'37€

26 may 2015

Juan Torregrosa Pisonero: "El funeral de los Aristegui"

2 comentarios:
La historia
El autor da en ésta, su tercera novela, un giro importante en su trayectoria literaria. El  nihilismo y la introspección característicos de sus anteriores narraciones dejan paso ahora a la presentación de la realidad más objetiva. Ya no estamos ante unas reflexiones emanadas del narrador-autor sino ante otra cosa.

Literatura de la crisis económica, España en crisis, Torregrosa Pisonero
La crisis económica es el tapiz sobre el que se proyecta esta historia
Juan Torregrosa Pisonero abandona la distopía que caracterizó "Ocaso en Shangai", su novela anterior, para presentar una foto fija del momento en que a los Aristegui -apellido familiar que da título al relato- les estalla en sus propias narices la crisis económica gestada en España durante los años finales de la primera década de este siglo. Estamos en el mes de diciembre de 2011 con toda la familia Aristegui reunida junto con los amigos mas allegados para despedir en su funeral al patriarca y generador del imperio económico familiar.

La accion se concentra en muy pocas horas del día 3 de dicho mes; en concreto, 7 horas y 39 minutos, desde las 10:31 de la mañana (¡es curioso este afán del autor por  esta precisión de cronómetro!) hasta las 6:10 de la tarde. Durante este corto período de tiempo conoceremos la problemática personal, situación económica, afanes y proyectos de los hijos, nietos, amigos, colaboradores y hasta el de algún acreedor de esta familia Aristegui elevada a las alturas de prosperidad económica por el fallecido, don Manuel Aristegui.

La técnica
Torregrosa presenta esta historia a través de la técnica de la focalización multiple o pluriperspectivismo. A través de ella logra sobrepasar la verosimilitud exigible a cualquier relato y despertar en la mente del lector la sensación de certeza y verismo. ¿Está contando el autor hechos realmentes acaecidos? No lo creo  sensu stricto, pero ya se sabe que los novelistas utilizan en sus relatos cortes y retazos vividos, leidos u oídos que con maestría fusionan en una buena historia como esta que, gracias al oficio cada vez mayor de Juan Torregrosa, casi se convierte en un docudrama de lo acaecido a muchas familias españolas de buen vivir y buen pasar económico con la llegada de la crisis.
Otro de los recursos interesantes en este relato es la presentacion alternante -una especie de contrapunto- del mundo interior de los personajes durante el funeral (sus recuerdos, y pensamientos) y el resonar del texto liturgico y palabras del oficiante que como una melodía muchas veces oída aparece y desaparece de nuestra conciencia.

14 jul 2013

JUAN TORREGROSA PISONERO: "Ocaso en Shanghai"

3 comentarios:
Estamos ante una corta novela de anticipación en la que su autor nos presenta un posible mundo situado  en una hipotética China del año 2037. En esta ubicación  y tiempo unos robots fabricados en Japón, los androides Shikuza, han alcanzado un nivel de autoconsciencia tal que ha llevado a algunos de los 19, que se encuentran  en esta situación y que han logrado escapar a la desprogramacion de diciembre 2036,  a rebelarse frente a los humanos del país en que trabajan. La situación es de tal gravedad que las autoridades están controlando a todos los androides Shikuza por ser potenciales enemigos.
Un C3 innominado es el protagonista de esta historia. Este C3 lleva una existencia fría y rutinaria que ese 7 de noviembre de 2037  no va a ser diferente a la de otros días. Pero a partir de ese día el C3 de la historia va a alcanzar un nivel de autoconsciencia que le deparará un sufrimiento superior al saberse distinto no sólo a los humanos sino incluso a los otros Shikuza que se han levantado frente a la opresión y que han logrado escapar de ese mundo que los esclavizaba. ¿Y él? Sólo al final sabremos que también  él  ha sabido escapar de su situación, pero ¿es esa la forma adecuada?, nos preguntamos cuando  acabamos la lectura del relato. Sinceramente yo pienso que no, y quiero creer que Juan Torregrosa también piensa así.
Además de este componente ciertamente existencial la segunda novela de Torregrosa [la primera es de 2012 y lleva por título  "Un autorretrato de una mente"] bebe directamente -algo que él  declara en varias ocasiones- en la novela expresionista de Herman  Hesse "El lobo estepario" (1927); y también, y sobre todo, en el cine, especialmente en el film de Ridley Scott "Blade  Runner", adaptación de la novela de Philip K. Dick "Cuando los androides sueñan con ovejas eléctricas", película mítica en el género de ciencia ficción y especialmente inquietante con sus replicantes; asimismo  el relato "Yo, robot" de Isaac Asimov, y, casi me atrevo a asegurar, la versión cinematográfica realizada por Alex Pruyas en 2004, es reconocible en esos androides que como Espartaco (aludido a través de la película de Kubrick) no quieren por más tiempo seguir así.
En definitiva, "Ocaso en Shanghai" es la historia de un derrotado que se da cuenta de que la libertad está  dentro de uno mismo y de que no cabe culpar a otros (gobierno, resto de humanos, etc.) de no alcanzarla; y menos aún refugiarse en música, alcohol o drogas como manera de obviar los problemas. Resulta llamativo que el novelista, que a lo largo de toda la historia alude a la música de Bach, de Mozart, de Allegri e incluso de artistas contemporáneos –ficticios o reales, da igual- como la tibetana Zhuema Li, equipare esta manifestación cultural con los consumos de drogas o alcohol; sin duda creo que hay que entender a Torregrosa en el sentido al que se refiere Gabriel Celaya en su poema La poesía es un arma cargada de futuro y no en el descalificador de tal actividad cultural.
También tiene interés, aunque en mi opinión es asunto menor, el contexto político-geográfico, China, en que vive este lobo estepario: un país supercontaminado, esclavizado, supercontrolado por el Partido único ("prohíben la objetividad", pág 62), un país en el que "los sindicatos no paran fábricas y sí  reciclan parados absurdamente" (pág 91).
A mí lo que más me ha gustado de esta novelita de ciencia ficción es el estilo. Torregrosa deja caer a lo largo de ella, y le surgen de un modo muy natural, una serie de magníficas  frases que bien justificarían por sí  solas la lectura de Ocaso en Shanghai. Por ejemplo:
- "Sentí un sabor ácido recorriendo mis pensamientos" (pág  27)
- “Las facciones vulgares de un hombre hecho a sí mismo" (pág 51)
-" Parecía un intelectual jubilado, mezcla de arte sin alma y profesor sin ilusión" (cap. 3)
Juan Torregrosa Pisonero
- "En el horizonte se veía el sol entre una bruma de polución sedosa y el cielo enriquecido por las partículas densas apuñaladas por la luz estelar" (pág 115)
Pero, ya lo he dicho, ese final brutal,  en el que el autor nos hace entrega del nombre del personaje cuando ya nombrarlo  no tiene objeto, junto a ciertas reflexiones de este C3 (sobre el amor del que tanto hablan los poetas: no es más que un "olvidarse de uno mismo a base de abrazar"; sobre las relaciones humanas: "siempre la misma conversación [...] para no tener que estar en mi casa apresado entre las cuatro paredes", etc.), da a la novela un aura nihilista que anuncia un futurible mundo inquietante en el que las pasiones y sentimientos no tendrán ya cabida. ¿Sucederá? Ojalá, no.