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10 ene 2025

Reto Serendipia recomienda 2025

13 comentarios:
Mónica Gutiérrez Artero es escritora con un buen número de títulos a sus espaldas que, desde luego, desde aquí recomiendo leer a cualquiera. Pero además Mónica es amiga bloguera y administradora del blog Serendipia, página que desde hace tiempo visito con agrado. Hace ya doce años que desde su blog nos propone participar en una iniciativa lectora que denomina Reto Serendipia recomienda. He participado ya cinco años en la misma si bien no siempre he logrado completar el Reto. Espero que en esta convocatoria, que Serendipia acaba de convocar, consiga acabarlo a plena satisfacción tal y como me ha sucedido en alguna de las ediciones.

Las bases completas del Reto se pueden ver en "Serendipia" que es como Mónica denomina a su blog


En síntesis el Reto consta de dos fases. En la primera hay que recomendar tres libros que te hayan gustado de manera especial para luego, en una segunda fase, leer tres de los libros propuestos por los otros participantes. Para la primera fase hay de plazo hasta el 20 de enero para publicar una entrada como ésta que estás leyendo. Los tres libros que recomiendes deben de ir enlazados a sus respectivas reseñas.

En la segunda fase, una vez que Mónica publique en su blog la lista de todos los libros recomendados por los distintos participantes, tendrás que elegir tres títulos de entre ellos. En la entrada que hiciste añadirás estos títulos y, posteriormente, una vez que los vayas leyendo, deberás enlazar cada título a la reseña que hagas del mismo en tu blog.




Mis tres recomendaciones son:

  • Muerte de una heroína roja de Qiu Xiaolong. Primera novela de la serie negra protagonizada por el inspector Cao Chen. Historia situada en el periodo de transformación económica de China. Conviven tradición y modernidad. Un lenguaje poético, hermoso, embriagador.
  • La noche que llegué al café Gijón de Francisco Umbral. Novela llena de biografismo personal en la que Umbral realiza una íntima introspección. Belleza lingüística, lenguaje próximo al poético. Un paseo por la literatura española de los años sesenta y primeros setenta.
  • Antes de que llegue el olvido de Ana Rodríguez-Fisher. Libro que rompe los marcos que habitualmente se señalan para los géneros literarios. Estamos ante una novela, un ensayo, una carta, una elegïa... Una hermosura de prosa poética.

Y de entre los títulos recomendados por los otros participantes en este Reto elijo los tres siguientes:
  1. Las sirenas de Titán de Kurt Vonnegut recomendado por MJ Ruiz de Eleea Books
  2. Helena o el mar del verano de Julián Ayesta recomendado por Mar de Leyendo con Mar
  3. La familia del barrio chino de Lin Yutang recomendado por Undine de Lecturas de Undine

10 ene 2024

Reto Serendipia recomienda 2024

8 comentarios:
Mónica Gutiérrez Artero es escritora con un buen número de títulos a sus espaldas que, desde luego, desde aquí recomiendo leer a cualquiera. Pero además Mónica es amiga bloguera y administradora del blog Serendipia, página que desde hace tiempo visito con agrado. Hace ya nueve años que desde su blog nos propone participar en una iniciativa lectora que denomina Reto Serendipia recomienda. He participado ya cuatro años en la misma si bien no siempre -así me ha sucedido este año recién acabado- he logrado completar el Reto. Espero que en esta convocatoria, que Serendipia acaba de convocar, consiga acabarlo a plena satisfacción tal y como me ha sucedido en otras ediciones.

Las bases completas del Reto se pueden ver en "Serendipia" que es como Mónica denomina a su blog



En síntesis el Reto consta de dos fases. En la primera hay que recomendar tres libros que te hayan gustado de manera especial para luego, en una segunda fase, leer tres de los libros propuestos por los otros participantes. Para la primera fase hay de plazo hasta el 20 de enero para publicar una entrada como ésta que estás leyendo. Los tres libros que recomiendes deben de ir enlazados a sus respectivas reseñas.
En la segunda fase, una vez que Mónica publique en su blog la lista de todos los libros recomendados por los distintos participantes, tendrás que elegir tres títulos de entre ellos. En la entrada que hiciste añadirás estos títulos y, posteriormente, una vez que los vayas leyendo, deberás enlazar cada título a la reseña que hagas del mismo en tu blog.


Mis tres recomendaciones son:

  • "Islandia 2004" de Ezequías Blanco. Una novela de magnífico humor en la que una misión espacial venida del exterior de nuestro planeta por un error de la IA (inteligencia artificial) equivoca el lugar de aterrizaje, haciéndolo en Getafe y no en Islandia que era su programado destino.
  • "Juego y distracción" de James Salter. La fogosa aventura vivida por dos jóvenes, un norteamericano y una chica francesa, contada por una tercera persona. Hasta qué punto la realidad se transmuta en imaginación o, quizás, es que el narrador disfruta engañándonos. 
  • "Quebrada" de Mariana Travacio. Novela corta de una enorme belleza. Una mujer empoderada que se hace con el mando de su propia vida en un ambiente hostil por todo: el clima, el machismo, la violencia, la demencia, la venganza... 

Y de entre todos los títulos de los otros participantes en este interesante Reto elijo los tres siguientes:
  1. El corazón de Yamato, de Aki Simakazi (propuesto por Rosa Berros en su blog Cuéntame una historia)
  2. Los abismos, de Pilar Quintana (propuesto por Mar en su blog Leyendo con Mar)
  3. Asesinatos, S.L., de Jack London (propuesto por Isabel en su blog La senyoreta Buncle)



13 ene 2023

Reto Serendipia recomienda 2023

8 comentarios:
Mónica Gutiérrez Artero es escritora con un buen número de títulos a sus espaldas que, desde luego, desde aquí recomiendo leer a cualquiera. Pero además Mónica es amiga bloguera y administradora del blog Serendipia, página que desde hace tiempo visito con agrado. Hace ya nueve años que desde su blog nos propone participar en una iniciativa lectora que denomina Reto Serendipia recomienda. He participado ya tres años en la misma si bien no siempre he logrado completar el Reto. Espero que en esta convocatoria que Serendipia acaba de convocar consiga acabarlo a plena satisfacción tal y como me ha sucedido en la edición del año recién finalizado.

Las bases completas del Reto se pueden ver en "Serendipia" que es como Mónica denomina a su blog



En síntesis el Reto consta de dos fases. En la primera hay que recomendar tres libros que te hayan gustado de manera especial para luego, en una segunda fase, leer tres de los libros propuestos por los otros participantes. Para la primera fase hay de plazo hasta el 20 de enero.
 

Mis tres recomendaciones son:


1.- Arde este libro de Fernando Marías. Novela de no ficción donde el autor muestra la caída en el abismo del alcoholismo. Cómo no siempre y cualquiera puede salir de él.











2.- Mis días con los Kopp de Xita Rubert. Novela novedosa, sorprendente por la manera de presentar el relato y por la denuncia de la hipocresía, de la doblez practicada por la alta sociedad. Primera incursión de la escritora en la narrativa.










3.- Las grietas de Jara de Claudia Piñeiro. Magnífica novela corta de esta bonaerense. En ella la escritora entra y sale del presente narrado de manera fantástica. La trama muestra la posibilidad existente de cambio en una vida anodina. La verdad y la no verdad siempre pulsionando.








Espero que alguno de estos tres títulos os atraiga lo suficiente como para elegirlo y leerlo.


Mis elegidos
Los tres libros que yo leeré de entre todos los recomendados en esta edición para cumplimentar debidamente el Reto son los siguientes: 
  1. Confesión de un asesino, de Joseph Roth, propuesto por Annie del blog Despertares de Stonewall
  2. Las ninfas, de Francisco Umbral, propuesto por Mar del blog Leyendo con Mar
  3. La ciudad justa, de Jo Walton, propuesto por Nitocris del blog Un libro en un tris




16 ago 2022

"Sueño de una noche de teatro", novela de Mónica Gutiérrez Artero

14 comentarios:

«Media docena de ojerosos organizadores del Festival Fringe de Edimburgo discutían acaloradamente sobre la conveniencia de estrenar Macbeth a las seis de la tarde o a las siete y media, dependiendo de la hora de inicio del concierto que U2 iba a ofrecer en el castillo.»

Mónica Gutiérrez Artero, Sueño de una noche de teatro
Sueño de una noche de teatro es un libro alegre y desenfadado en la más pura línea 'Serendipia', o sea, Mónica Gutiérrez Artero, mujer a la que tengo un aprecio literario bárbaro y de la que disfruto mucho sus novelas. Con ésta me he divertido un montón. Mónica sabe unir en una misma historia humor, amor, literatura, disfrute de la vida, alegría..., en definitiva feelgood en estado puro.

Recomiendo esta lectura a todos aquellos que gusten del teatro, conozcan y amen un poquito a Shakespeare -no hace falta ser experto en el bardo inglés- , y quieran darse un amable paseo por Barcelona y por Edimburgo de la mano de esta autora que ama los libros, le gusta escribir novelas habitadas por libros y que hablan de libros y en esta ocasión también, claro, de teatro con T mayúscula. Al centrarse la novela en la representación de una tragedia shakespeariana -Macbeth concretamente- el Cine tiene asimismo su cuota en esta amable y muy entretenida novela que sin ninguna duda me atrevo a recomendar a cualquiera que desee pasar dos tardes divertidas, entretenidas e instructivas.

Sinopsis
Max Borges es un director de teatro barcelonés que conduce una pequeña y excéntrica compañía. El día del estreno de Macbeth, la obra de Shakespeare, Max está al borde del colapso. Todo parece que va a salir mal en la función que debería ser su salto a la fama más sublime: las brujas son demasiado bellas, al rey Duncan se le ha roto la corona y su Macbeth huele sospechosamente a whisky escocés.
Sin embargo, como suele recordarle su inteligente asistente de dirección, Elsa Soler, el espectáculo siempre debe continuar. Sorprendentemente, el duende del teatro parece haberles rociado con su suerte y la función es un éxito absoluto, tanto que son invitados a representar la obra en el Festival Fringe de Edimburgo, el más importante del mundo. La divertida compañía pone rumbo a una aventura en una ciudad llena de magia. Será allí donde, al caer el telón, el amor y la amistad se conviertan en los verdaderos protagonistas de esta historia.

Durante su lectura he disfrutado mucho con las alusiones que realiza a obras literarias y a películas. Entre las primeras destacan, evidentemente, las múltiples referencias a la dramaturgia shakespeariana: La comedia Sueño de una noche de verano se lleva la palma, comenzando por el propio titulo de la novela, una mera modificación de la obra de William. Como en la obra de 1595 en la de 'Serendipia' hay amor, casualidades que cabría tildar de mágicas, desencuentros, equívocos... y humor, mucho humor.  También, esto es obvio, la tragedia de Macbeth que representa la compañía del personaje Max Borges ocupa el centro de la novela; y junto a ella, Hamlet, la obra que Borges querría haber representado pero  no pudo hacer por habérsele anticipado su enemigo profesional de siempre, Dereck B. Plum.

Los personajes de la novela utilizan para referirse a su vida real referentes shakespearianos, lo que añade notas de humor a ésta, ya de por sí, divertidísima novela. Así la mujer de Max se fugó con el actor que hacía de Oberón, el rey de las hadas en Sueño de una noche de verano. («Me he quedado sin Oberón. Se ha fugado con mi mujer»); de igual manera al hacer una reflexión sobre el Afganistan que en el momento en que se desarrolla la acción está libre de la dictadura talibán leemos que «la primera obra teatral que volvió a representarse en Afganistán después de los talibanes, que mostró triunfante por vez primera a mujeres y hombres actuando juntos sobre un escenario, fue Trabajos de amor perdidos. Una obra de Will.»

Shakespeare, como se ve, es el dueño de esta novela. Pero no sólo el Shakespeare teatral sino también el Shakespeare que, ¡seguro!, a muchos de los lectores de la novela ha llegado a través del Cine. La frase que, imperturbable, en medio del caos y del miedo que precede a un estreno teatral, pronuncia la ayudante de dirección Elsa Soler, «—Todo saldrá bien.» en respuesta al lamento, también muy shakespeariano, del director Max Borges, «Soy un juguete de la fortuna», me ha llevado mentalmente a la magnífica película de John Madden del año 1998, "Shakespeare in love", en la que de manera análoga a la de esta novela la compañía teatral de Will está preparando el estreno de una representación en The Globe. 

Otros ejemplos de referentes cinematográficos usados en la novela podrían ser los siguientes: 
  • «Le sonrió con una calidez que hubiese envidiado el propio Frodo Bolsón en los últimos fotogramas de la película El retorno del rey de Peter Jackson» que dice la narradora refiriéndose al personaje de Anna López (Lady Macduff en la obra de Macbeth) y la atracción que siente ésta por el asesor literario Enzo Pooh.
  • «Su enigmática sonrisa le recordaba al Atticus Finch de Gregory Peck» que según nos refiere la narradora pensaba Elsa Soler del director Max Borges.

Inevitablemente, hay que destacar en la novelística de Mónica Gutiérrez Artero las alusiones metaliterarias, que realiza habitualmente, a su propio quehacer de creadora. También las hay aquí, por supuesto, y como casi siempre vienen envueltas en ese tono humorístico que es una característica primordial en su narrativa:
 «Elsa era inteligente, pragmática, curiosa, pelirroja y guapa, pero todo personaje que se precie de aportar protagonismo a la acción debe cometer, como mínimo, un grave error. El error de Elsa era dentista y se llamaba Ramón»
Desde luego el sentido del humor y el buen rollo que desprende la lectura de las novelas de Gutiérrez Artero es de agradecer, mucho más en los aciagos tiempos que corren.

La novelista es barcelonesa y en esta obra muestra de manera patente el amor a su ciudad. Además de proporcionarme un rato agradable leyendo esta historia de amores, encuentros y desencuentros de los personajes de ficción, el marco barcelonés en que se desarrolla la primera parte de la historia me ha permitido conocer aspectos de la capital catalana que ignoraba completamente. Así la existencia en Barcelona del teatro Goya donde la compañía estaba representando Las mujeres sabias de Moliére antes del proyecto de Macbeth en que se centra la obra o esa biblioteca Arús cuya existencia yo desconocía y que debe de ser realmente hermosa:
«una de las dependencias históricas más encantadoras de Barcelona. La Biblioteca Arús había sido fundada en 1895 por Rossend Arús, un activista republicano, filántropo y masónico»
Para finalizar
Festivales de teatro
Una novela para disfrutar del acto de leer. Una novela que esconde en su interior más de lo que aparenta. Una novela en la que la autora, que ya va por su octava novela, muestra el universo ficticio que desde hace diez viene creando; así hay referencias a alguna obra suya, especialmente a la que le ha dado más fama y que desde aquí recomiendo a todos su lectura: La librería del Sr. Livingstone. En un momento de la obra, Max Borges, que desde siempre odia los musicales, entra en Edimburgo en una librería buscando un regalo para Elsa; el diálogo que mantienen Max y la librera es ciertamente muy divertido y autorreferencial:
«—Esto le encantará. Son los libretos originales de El Mi­kado, de Gilbert y Sullivan.
Horrorizado, el señor Borges dio un paso atrás para poner distancia entre cualquier pieza teatral musical y su persona. 

[...] 
su librería no se parece en nada a Moonlight Books. Y usted tampoco me recuerda a Edward Livingstone.»
Es una novela que encarna el género feelgood de principio a fin. Una novela, como ya he dicho, muy divertida, muy entretenida y muy adecuada para estas interminables tardes agosteñas llenas de calor y sopor..

 
Otros títulos de Mónica Gutiérrez Artero reseñados en el blog

12 nov 2019

Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia'): "El noviembre de Kate"

22 comentarios:
‘Serendipia’, nick utilizado por la escritora Mónica Gutiérrez Artero, quiere decir según la Fundación del Español Urgente (FUNDEU) “chiripa” o “carambola”, términos que a mí, sólo oírlos, me dibujan una sonrisa en la cara. La autora de “El noviembre de Kate” quiere, según confiesa en su blog, que los lectores nos demos a veces un respiro, que escapemos del mundanal ruido en que estamos inmersos y disfrutemos, aunque sea de chiripa, de unos momentos de relax. Exactamente eso es lo que yo buscaba tras mi densa, profunda, mística y metafísica lectura anterior. Y desde ya agradezco a ‘Serendipia’ la recarga de serotonina que me ha supuesto esta lectura.

Mónica Serendipia, "Serendipia", Mónica Gutiérrez Artero, Novela feelgood
Como me sucediera hace ahora exactamente un año llego de nuevo hasta Mónica 'Serendipia' de la mano de los Meses temáticos del blog "Libros que hay que leer" que con tanto tino y maestría administra Laky. Este mes de noviembre lo dedica dicho blog a la Novela de No Ficción y a la Novela 'Feelgood'. Y he elegido como novela feelgood la que escribiera la autora antes de "La librería del Señor Livingstone" que leí y reseñé el año pasado en estas mismas fechas.

Si no sabéis o no recordáis qué es el género o la tendencia novelística 'feelgood' no tenéis más que pasaros en este blog por la reseña que hace doce meses dediqué a la última novela por ahora de Mónica Gutiérrez, "La librería del Señor Livingstone". Allí señalo mi discrepancia con esa especie de equivalencia que puede colegirse de la expresión 'mes de la no-novela y novela feelgood'; equivalencia que en mi opinión no es tal como puede comprobarse leyendo las dos novelas con las que participo en la convocatoria de este mes de noviembre: la que a continuación comento y otra de no-ficción del novelista Ignacio Martínez de Pisón, "Filek: El estafador que engañó a Franco" cuya reseña realizaré con seguridad antes de que finalice el mes.

"El noviembre de Kate"
Kate es una muy buena chica, es buena gente, que diríamos. Durante el mes de noviembre de 2014 va a ver cómo su vida da un espectacular vuelco. No diré qué le ocurre pero sí advertiré que la chica, que acaba de salir de una relación de manera un tanto sorpresiva para ella, va a experimentar un transcendental cambio en este undécimo mes del año, en el que personalmente ingresó de manera tan heladora como las temperaturas que han sorprendido a todos los habitantes de Coleridge.

Kate es una joven que se siente ninguneada por todos: por sus padres que sólo tienen ojos para su hermana y los hijos de ésta, por su jefe Torres que la trata a voces como si no sirviera para nada cuando en realidad su empresa no puede vivir sin ella, por su novio de siempre que la dejó por un atractivo trabajo lejos de Coleridge, y casi casi por ella misma que vive en un cochambroso piso donde en soledad rumia su vida.

Afortunadamente existen los viernes y el Ambassadors, un recóndito local donde ese día de la semana se toma una cerveza y habla con Pierre, el barman gay importado del Loira, con el que intercambia confidencias. El azar quiere que ese bar sea el lugar donde se reúne un grupo de amigos algo frikis de la informática (Don, Punisher y Sierra) muy dolidos por la desaparición de Gabriel, un amigo que tras descubrir un fraude en la empresa donde trabajaba y de la que fue despedido cayó en una depresión que lo llevó a lo peor. Y ese azar hará que la atracción surja entre Don, policía de la UDIF (Unidad de Delitos Informáticos), y la bella y dulce Kate. Y ya no digo más porque si no temo cometer spoiler.

'Serendipia' ama la literatura británica, de humor y con encanto; de ahí que guste de situar sus historias en Gran Bretaña aunque no siempre se puedan localizar esas localidades sobre el mapa real de las islas. En esta ocasión estamos en Coleridgetown, territorio donde trabaja Kate, donde vive Don Berck con su padre Norman y su hermano Charlie, y donde se ubican la comisaria donde Donald Berck trabaja y el pub Ambassadors donde se conocerán los dos personajes protagonistas. Por último hay otra pequeña población -ficticia como Coleridge- llamada Longfellow donde reside Kate en un muy pequeño apartamento y donde está la emisora de Radio en la que los viernes por la tarde ella colabora en un espacio radiofónico de humor que da oportunidad a los oyentes de intervenir. En los estudios radiofónicos hay otros seres: Josh, el hijo de su compañera de trabajo Marian; Santi, el amable técnico de sonido; William, el meteorólogo que predice con éxito y poca receptividad una inmensa tormenta; y Xavier, el aguafiestas dueño de la emisora.

El humor es uno de los alicientes de las novelas de Mónica Gutiérrez. He de decir que me he reído leyendo las divertidas vicisitudes en el trabajo de Kate con su jefe Torres. La relación entre ambos me ha hecho recordar un blog donde de vez en cuando recalo; me refiero a "Anécdotas de secretarias" que administra Erika Martín y en el que no pocas veces me divierto con las entretenidas historietas laborales que presenta. Las conversaciones que mantiene Kate con la telefonista Marian destilan mucho humor
"No, señora, no somos la consulta del dentista. Pero si quiere que la anestesiemos pruebe a pasarse por una de nuestras juntas semanales de accionistas… No se preocupe, adiós." (pos. 1672).
Otras veces el humor surge de un comentario o reflexión con el que nos sentimos identificados como la desilusión que nos causa a quienes gustamos de la literatura de creación cuando en una biblioteca particular topamos sólo con libros técnicos o científicos:
"El resto de la estancia estaba amueblada con una gran mesa de madera de teca, rodeada por altas sillas, una alfombra también verde de dibujos vegetales y estanterías y alacenas decoradas solo con libros, centenares de libros. El hechizo se rompió en parte cuando me acerqué a uno de los estantes y comprobé que la mayoría de volúmenes trataban sobre economía y derecho." (pos. 2500)
Y, naturalmente, la autora que ama, conoce y disfruta de la literatura muchas veces realiza metáforas, símiles o imágenes apoyándose en personajes y/o momentos de diversas obras de la literatura universal ("Suave es la noche" de Scott Fitzgerald, la "Saga de Geralt de Rivia" o la Saga del brujo -en polaco, Saga o wiedźminie- del escritor polaco Andrzej Sapkowski, Gianni Rodari y un cuento breve que tiene sobre una violeta en el polo Norte, o "Alicia en el país de las maravillas" de Lewis Carroll). Y también muchas veces hay humor en estas apoyaturas culturalistas como cuando compara la llegada de Kate a la emisora radiofónica de Longfellow con la entrada de Alicia en la madriguera del conejo en el conocidísimo cuento: "La puerta se abrió con un chirrido de castillo encantado y Alicia entró en la madriguera del conejo ausente" (pos. 158) o a William, el meteorólogo, con el Gato de Cheshire del mismo relato: "Un simpatiquísimo hombrecillo rechoncho con espesa barba negra y pelos enloquecidos me miraba sonriente como el Gato de Cheshire desde el umbral del estudio de grabación." (pos. 171).

pintura romántica, Novela feelgood, Romanticismo palabra bisémica
Es quizás el culturalismo una de las señas características de esta interesante autora de feelgood. Pero no sólo en esta novela hay referencias literarias, también hay alusiones a la pintura y a la música. De la pintura me paree relevante y de sumo interés la realizada a Friedrich y su cuadro 'El caminante sobre el mar de nubes' utilizada por Kate para referirse a una oyente del programa de radio que habló muy entusiasmada de la conquista de las cimas de las montañas: "jugué a imaginármela como el personaje del cuadro de Caspar David Friedrich, El caminante sobre el mar de nubes, pero con faldas." (pos. 1798).

En cuanto a alusiones musicales ha llamado mi atención, y me he ocupado de buscar el tema para escucharlo, la realizada a Counting stars de One Republic, un tema y un grupo para mí del todo desconocidos. Tras oírlo entiendo la pertinencia del mismo para mostrar la felicidad y alegría vividas en la Casa de las tres chimeneas, la casa de la familia Berck, donde Don acogió a Kate resguardándola de la tormenta predicha por William y que a ella sorprendió en la calle.



En el epígrafe de elementos culturalistas hay que señalar varias alusiones al cine pop que aparecen esparcidas por el relato bien como término de comparación
"En mis momentos más idílicos confieso que me gustaba más imaginarme con los estupendos vestidos blancos de Eleanor Parker paseando en plena selva en Cuando ruge la marabunta; aunque no siempre estaba de humor como para pensar en un Charlton Heston joven, aguerrido y sudoroso, como marido inexperto en medio de las humedades infectas de la selva." (pos. 752)
o como broma o especie de adivinanza bajo la que un personaje se encubre durante el desarrollo de la trama;
"- ¿Harry Potter era una trilogía? -preguntó Xavier.
[…]
- No recuerdo a ningún Calrissian en 'El Señor de los anillos' -reflexionó William en voz alta-. ¿Será algún elfo?
- Star Wars —le corrigió la voz telefónica—. La única trilogía original es la de Star Wars." (pos. 1776)
Así como Serendipia toca el mundo pop en sus manifestaciones culturales, también realiza guiños humorísticos a esta misma cultura en aspectos muy inmediatos como he querido ver en alguna referencia a frases muy sonadas nacidas en el ámbito de la contienda política más cercana. ¿A quién no le resuenan en sus oídos frases parecidas a ésta:
"¿Que parte de «mi hermano Charlie trabaja en bolsa» no te ha quedado clara? Kate soltó un bufido a medio camino de la carcajada y un fingido horror y me golpeó ligeramente el brazo en señal de protesta" (pos. 1416)
En otra reseña mía a una novela de Mónica Gutiérrez Artero señalé que una amable historia de amor es elemento esencial en una novela feelgood. Aquí, naturalmente, también la hay, desarrollada de esa manera tan elegante, simpática y surgiendo de una modo tan natural de la vida misma, La relación entre Don y Kate, como ocurre en las novelas de Serendipia, no cae para nada en la ñoñería propia de la novela rosa aunque a veces en alguna de sus descripciones se acerque peligrosamente a ella:
"Contemplé tranquilo la mirada sabia de Kate, sus mejillas sonrosadas por el frío, sus labios entreabiertos y las nubecillas de su respiración. Veteada de miel, salpicada de diminutas migajas de hielo y nieve moribunda, la larga melena de Kate se movió perezosa cuando ella echó la cabeza hacia atrás para mirarme." (pos. 2958)
Muchísimo más interesante me ha parecido el estilo desarrollado en algunas partes de este relato polifónico; en especial me ha gustado mucho el modo como Don en los capítulos narrados por él mismo se dirige al lector para confesarle sus carencias como escritor
"De acuerdo, lector, ya ves que no soy bueno con las metáforas ni las comparaciones, pero si por aquel entonces alguien tan sensible como Sierra era capaz de llamarla La Bella Durmiente, eso debe darte algunas pistas (mejores que las de mi prosa de burócrata policial) sobre cómo era ella cuando la conocimos." (pos. 991)
o cuando simplemente -y de manera muy simpática- razona con el receptor de su relato a propósito de la pertinencia o verosimilitud narrativas de lo que está contando:
"A mí los chicos no me parecían siniestros en absoluto. Supongo que Kate hubiese dicho de ellos que eran «adorables», pero como a estas alturas de la narración se supone que todavía no he hablado con Kate, sintiéndolo mucho, lector, tendrás que conformarte con que te confiese que yo los encontraba simpáticos." (pos. 459)
Para finalizar
No quisiera cerrar esta reseña sobre "El noviembre de Kate" sin citar algunas frases que como si nada va dejando la novelista esparcidas por este relato feelgood. Son reflexiones profundas sobre la vida y sobre la funcionalidad -la última que señalo- del género novelístico elegido. Paso a colocarlas sin más:
    • "Vivir es una aventura si estamos atentos a los detalles. Los pequeños detalles son las bisagras del universo." (pos. 2012)
    • "el dolor forma parte del complicado proceso de seguir viviendo." (pos. 2386)
    • "No está en nuestras manos retener a las personas que amamos. Es…, eh…, imposible —me dijo con una sonrisa llena de cariño—. Pero sí que podemos elegir arriesgarnos a quererlas. Aunque se vayan." (pos. 2639)
    • "Somos como nos ha hecho nuestro pasado, nuestras circunstancias." (pos. 2901)
    • "Supongo que fue entonces cuando comprendí que resultaba mucho más sencillo sentirse feliz que seguir haciendo esfuerzos barrocos para no sucumbir al desconsuelo y la tragedia en cada detalle del universo." (pos. 3024)
Mónica Gutiérrez Artero, Novela feelgood, Meses temáticos
Concluyo esta reseña, que se me ha hecho más extensa de lo que en un principio pensé, de manera idéntica a como hice en la de "La librería del señor Livingstone", agradeciéndole a Mónica Gutiérrez Artero el agradable rato que me ha proporcionado la lectura durante este lluvioso noviembre de "El noviembre de Kate". ¡Gracias, 'Serendipia'!

11 nov 2018

"La librería del Sr. Livingstone" de Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia')

30 comentarios:
“¿Qué es eso del feelgood? —Novelas en las que los protagonistas jamás comen acelgas —resumió ella pensando en todos los títulos que le había descubierto su amiga—. Historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos …” (pos. 1548)


Reflexión inicial
Múltiples son las tendencias que existen en la novelística actual ('realismo', 'social', 'fantasía', 'feminismo', 'histórica', 'humor', 'biográfica', 'epistolar'...), y múltiples también son las etiquetas de que se valen los editores, distribuidores, libreros, blogs y críticos para difundirlas o comentarlas. Y no sólo me refiero a las muy habituales -y prácticamente admitidas por todos- de 'infantil', 'juvenil', 'adulta', 'femenina'... sino también a las que penetran en el interior de la obra intentando comunicar en parte el meollo de las mismas: 'erótica', 'negra', 'romántica', 'política', 'drama social', 'anticipación'... Últimamente muchos otros marbetes se aplican a las novelas; en principio, lo confieso sin sonrojo,  algunos hasta hace poco los desconocía : 'chick-lit', 'feelgood', 'distopía', 'biopic'... 

Buff, qué mareo, con lo fácil que resultaba todo antes: Épica, Lírica y Dramática. Y dentro de cada uno de estos tres grandes grupos otros. Así la Épica conocía géneros como la Epopeya, el Cantar de Gesta, las Sagas, la Novela, el Cuento, las Leyendas, el Romance, las Baladas... Estas manifestaciones épicas a su vez se subdividían y se subdividen en otras menores con lo que el nivel de especialización se acentúa. En el caso de la Novela, género amplio donde los haya y en el que cabe casi todo, encontramos todo un abanico que se inicia con la Realista (la picaresca, por ejemplo) e Idealista (la novela de caballerías medieval, también por ejemplo) y que al llegar los siglos de su gran desarrollo, el XVIII con la característica novela didáctica propia del Siglo de las Luces, y sobre todo el XIX, bien llamado por eso Siglo de la Novela, se abre en novela de aventuras, novela costumbrista, novela realista, novela naturalista, novela Romántica... Ya a finales de este siglo XIX y sobre todo en el XX comienza la fusión e interconexión entre géneros de manera que se hace preciso la utilización de nuevas denominaciones para intentar diferenciar unas producciones de otras. En el XX es quizá la 'novela polifónica' que se reconoce deudora de Cervantes la que marca la pauta introduciendo técnicas narrativas novedosas que supondrán etiquetas nuevas: novela poética, novela surrealista, novela de ciencia ficción, novela experimental... Y así llegaríamos hasta nuestro momento cuando la proliferación de tarjetas de presentación que se da a las novelas ciertamente desborda a cualquier a, o al menos, me desborda a mí. 

He llegado hasta la Novela "Feelgood" de la mano de los Meses temáticos del blog "Libros que hay que leer" que con tanto tino y maestría administra Laky. Este mes de noviembre lo dedica dicho blog a la Novela de No Ficción y a la Novela 'Feelgood'. Es evidente, en mi opinión, que nada tiene que ver la 'feelgood' con la 'no-fiction'; quizás sea por ello que decidí apuntarme a la convocatoria. Por una parte, así se lo expuse a Laky en el comentario que le dejé en su blog, quería aprovechar esta llamada suya para hacer alguna reseña de algún libro de poemas (aún no la he realizado, pero aún queda mucho mes para ello) y quería enterarme por fin en vivo y en directo de qué fuera aquello de la Novela "Feelgood". Así lo he hecho y anticipo que he quedado debidamente satisfecho de ello.

Libros que hablan de libros, Metaliteratura

 Ya en el post en el que Laky realizaba el anuncio de este Mes temático incluía una definición de lo que fuera la tendencia 'feelgood' en novela. Quien definía el concepto era nada más y nada menos que una de sus cultivadoras más conspicuas, Mónica Gutiérrez Artero ("Serendipia"). Me dije si Mónica es una de las principales representantes de esta tendencia en España qué mejor para enterarme definitivamente de la cosa que leer alguno de sus títulos. Y así, y porque lo tenía en lista de espera desde hace ya bastantes meses, tomé en mis manos 

"La librería del Sr. Livingstone"
Mi primera impresión tras finalizar la lectura es de bienestar, paz y satisfactoria tranquilidad; semejante a la de quien una tarde fría y soleada de un fin de semana  invernal en el confort de su casa sentado cómodamente en un sofá contempla una película de amor y lujo en la que los conflictos son menores, todo transcurre en un amigable ambiente y, lo más importante, todo acaba bien sin que nadie quede maltrecho o disgustado. Sí, efectivamente, esto es lo que me ha ocurrido con esta agradable novela de Mónica.

La novela se lee muy bien y en mi caso la he leído con sumo gusto. Es una historia que bebe en Dickens con quien magistralmente juega enviando al lector guiños de suave humor. Así tenemos a un delicioso Sr. Edward Livingstone "de cuarenta y todos años" que regenta la librería "Moonlights Books" con la falsa apariencia de un Mr. Scrooge. También para en dicha librería londinense un sabio Oliver Twist de sólo ocho años, con una antipática madre ocupadísima que lo atiende lo justito, el cual hace más entrañable aún si cabe al Sr. Livingstone quien, orgulloso, exhibe en una vitrina central de su negocio el diario que su tatarabuelo escribiese en los años que estuvo perdido en la zona del río  Zambeze donde descubrió las fuentes del Nilo. Junto a estos dos seres está Agnes Martí, una arqueóloga española licenciada por la Universidad de Barcelona que ante la falta de perspectivas laborales en el país decide saltar a Londres donde quizás, piensa, podrá hacer valer sus veranos de becaria colaboradora en las excavaciones en Oxirrinco (Egipto); sin embargo Agnes no encuentra trabajo de arqueóloga en Londres y sí, a través de su compañera de piso Jasmine, llegará un día lluvioso y otoñal casi casi por puro azar a la zona del Temple donde se ubica Moonlights Books con la suerte de que el Sr. Livingstone precisa de un ayudante. Así Agnes, lectora empedernida, entra en el universo libresco que es esta librería y en especial su dueño quien todo lo vive y ve a través de la literatura.
"Antes de conocer al señor Livingstone sus encuentros con la novela de ficción habían sido escasos. Leía, sobre todo, ensayo científico arqueológico, histórico o antropológico y no tenía tiempo para la imaginación ni la poesía. En Moonlight Books había tenido la oportunidad de sumergirse en la prosa de Wordsworth, Shelley, Milton, Keats…" (pos. 2148)
Livingstone en especial echa mano de citas de Will, dice él, o sea, de William Shakespeare, para opinar, atacar, apoyar, criticar, o cualesquiera cosa que en su vida y en la de las personas que le rodean puedan suceder. Otros muchos literatos forman parte de su pensamiento, desde clásicos como Tucídides u Ovidio, hasta modernos y actuales como Margaret Atwood, Alan Bennett o Edmund Crispin. Es un libro de citaciones diversas que demuestra la cultura y el dominio de la misma que tiene su autora Mónica Gutiérrez Artero. Además quiero destacar la naturalidad con la que estas frases tomadas de otros textos y autores surcan la novela. Y esto a mí me parece un mérito innegable.

Novela feelgood, chicklit, novela romántica,
Pero Serendipia, nombre que utiliza Mónica en el mundo de las redes sociales y en su blog, quiere que su novela discurra dentro del denominado espíritu navideño. Y para ello nada mejor que esa base dickensiana sobre la que se apoya y también otras novelas especialmente populares y muy próximas al mismo como "Peter Pan" de James M. Barrie y "Alicia en el país de las maravillas" de Lewis Carroll cuyos personajes le sirven al protagonista del relato de base para muchas de sus alusiones metafóricas.

Como dice la propia escritora, en una novela feelgood debe de haber una historia de amor pero que no sea predominante en la trama. Y así sucede en esta agradable novela con el enamoramiento entre Agnes Martí y el inspector John Lockwood de Scotland Yard, e incluso con la curiosa relación que lleva el mismísimo Edward Livingstone con la editora Sioban. Son relaciones que evitan caer en la ñoñería de una novela rosa aunque la primera hay que reconocer que se acerca hasta el borde del abismo, pero para satisfacción del lector no llega a precipitarse por él. Bravo.

Por último estaría el humor, importantísimo elemento en un tipo de novela que por definición destila optimismo y un saber bien estar en este mundo. Muchos son los momentos en que se ha dibujado una sonrisa en mi cara. Por ejemplo cuando el personaje de la grandísima, pero también pesadísima, lectora que es la señora Dresden entra en la librería a unas horas y días imposibles pidiendo nuevas lecturas; también es muy divertido ese momento en que Livingstone repone la sección de 'Clásicos' expoliada durante las Navidades (Edward tenía la teoría de que nadie sabía qué regalarle al abuelito en Navidades hasta que una búsqueda en Google asociaba las palabras "viejos" y "clásicos", pos. 3513); igual que en el diálogo Agnes - John sobre la facilidad o no de llegar a un lugar: "-¿Te ha costado encontrar la casa? —Bastante. Pero en cuanto he apagado el GPS la he encontrado en seguida" (pos. 3248); o en otros diálogos donde la ambigüedad de los posibles referentes propician la intencionada comicidad:
"-Edmund Crispin era el seudónimo de Robert Bruce Montgomery
La señora Dresden le miró con desconfianza [a John Lockwood] […]
-Este es John Lockwood, inspector de Scotland Yard.
A la señora Dresden pareció gustarle lo que veía, pues asintió apreciativamente tras tomarse un tiempo en repasar al corpulento policía
-¿Y también es de ficción?
—No, es de Londres." (pos. 1686)
En general tengo que decir que como bien dice el personaje de Agnes  en la novela en un momento dado y la propia autora ha repetido infinidad de veces respondiendo a la pregunta sobre el género feelgood:
"Temo que esto no sea más que una de esas novelas feelgood que lee Jasmine, en donde siempre hay un final feliz porque, ¿de qué otra forma podría compensarse a los lectores por todos los problemas y las malas noticias con los que lidian a diario fuera de sus libros" (pos. 3352)
Final
Es una novela que ha cumplido el propósito que pretendía pues me ha entretenido, me ha hecho desconectar del mundo, y me ha sumergido en un mundo, el de los libros y las librerías que adoro. A este respecto diré que la acogedora librería del Sr. Livingstone con su entarimado de cálida madera, sus distintos niveles en los que distribuye los ejemplares por épocas, géneros y autores me ha hecho recordar con agrado otro homenaje a este mundo de los libros, el  que Jorge Carrión hace en su obra de No-ficción "Librerías" que en su día leí con sumo agrado [para leer la reseña pinchar aquí]. Algunas de las alusiones que en la novela de ficción de Mónica Serendipia se hace a  la "Shakespeare Society" me llevaban a  ese magnífico libro de entregado amor a esos lugares donde se habla, se comenta, se toma uno un té o un café, se encuentra con otras personas de gustos semejantes..., que son las librerías.
"-Me encanta -dijo-, es como en todos esos libros que me hace leer Edward
-¿Libros sobre el té?
Agnes negó con la cabeza.
-Literatura británica, clásicos, mucho Arnold Bennett, pero también novelas británicas hoy casi olvidadas aunque tuvieron muy buena acogida en la época de Virginia Woolf, D.H. Lawrence o James Joyce.
—¿Novelas de detectives?
—Algunas —sonrió ella—. Como las de Edmund Crispin, Dorothy L. Sayers, Ngaio Marsh o Georgette Heyer. Pero sobre todo literatura de finales del siglo XIX hasta mediados del XX. Aunque a veces hace excepciones y me pone en las manos algún libro de ciencia ficción de Connie Willis, de Tim Powers o de Orson Scott Card. En casa, es Jasmine la que me hace leer feelgood, para compensarme de tanto misterioso pesar, atormentados románticos y veleidoso humor británico.
—¿Qué es eso del feelgood?
—Novelas en las que los protagonistas jamás comen acelgas —resumió ella pensando en todos los títulos que le había descubierto su amiga—. Historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos..." ("La librería del Sr. Livingstone", pos.1533-51)
Naturalmente, pues, como se ve en la cita anterior, esta novela es una hermosísima declaración de amor a los libros. Tras leerla me he quedado boquiabierto y ojiplático al comprobar el inmenso, tremendo, brutal, conocimiento de obras literarias que tiene Mónica.

Querida amiga, no puedo por menos que descubrirme ante ti y darte las gracias por el buen rato que me has hecho pasar leyendo esta amable aventura libresca.

Serendipia, Mónica Gutiérrez Artero


Datos del libro
Tamaño del archivo ebook: 1236Kb
Nº de páginas: 236 págs.
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Editor: Mónica Gutiérrez; Edición: (17 de septiembre de 2017)
Lengua: CASTELLANO
Autor: MÓNICA GUTIÉRREZ ARTERO
ASIN: B07613CW5N
Precio:
En papel: 10’50 €
Ebook: 3’10€