En este "A pares" aúno dos lecturas que en cierto modo podrían tener un nexo de unión, el de sus potenciales lectores. Y digo 'podrían' porque no estoy convencido de que los lectores degustadores de uno y otro libro sean los mismos, o sea, los adolescentes y jóvenes. La novela de Kurt Vonnegut es claramente de ciencia ficción, una tendencia con la que suelen simpatizar jóvenes y adolescentes. La de Alfredo Gómez Cerdá está claramente dirigida al sector juvenil-adolescente de la población; sin embargo la del estadounidense Kurt Vonnegut no. ¿Entonces?
"Las sirenas de Titán" de Kurt Vonnegut
Sinopsis de la novela
Un hombre llamado William Niles Rumfoord ha llevado su nave espacial privada al corazón de un ignoto infundibulum cronosinclástico(el ‘infudibulum cronosinclático’ es una zona del espacio-tiempo en forma de espiral, donde el tiempo y el espacio se curvan y se superponen, permitiendo a los seres interactuar desde diferentes épocas y lugares). Como resultado, Rumfoord y su perro Kazak acaban diseminándose en el tiempo y en el espacio a lo largo de una espiral, con un extremo en el sol y el otro en Betelgeuse, y Rumfoord, que se materializa en la Tierra y otros cuerpos solares cada vez que éstos interceptan la espiral, puede ver a la vez todos los aspectos de la verdad, convirtiéndose así en una especie de semidiós, desagradable, pero altamente refinado.
Estamos ante una novela publicada por el escritor norteamericano en 1959 y que se adscribe al género de la ciencia ficción. La Tierra, Marte, Mercurio, la novena luna de Saturno: Titán...; en definitiva, la galaxia de la Vía Láctea y dentro de ésta el Sistema Solar es el espacio en el que se mueven los protagonistas. Hay en la novela una fuerte crítica a la Religión, al liderazgo, al triunfo socio-económico, a la sustitución del ser humano por máquinas, al militarismo y la tendencia humana a la autodestrucción.
Todo lo anterior lo muestra el novelista envuelto en un tono de humor crítico, lo que le procura un cierto distanciamiento. También es muy importante en esta novela, la segunda que publicó, el hecho de que los distintos capítulos dan la sensación de ser relatos independientes, aunque ciertamente están entrelazados entre sí. La ficción científica que es hace que el concepto tiempo sea lábil y se hable, concretamente en las referencias a personajes extraterrestres de tiempos que van desde la prehistoria hasta el siglo XXI. La exageración, lo hiperbólico es importante en muchas partes de la novela y sirven para marcar la diferencia entre lo humano terrestre y lo foráneo extraterrestre.
Al protagonista Malachi Constant le predicen un comportamiento que le llevará a viajar por la galaxia para finalmente tras recalar en Titán regresar a la Tierra donde se casará con la mujer de Rumfoord. Por mucho que Constant intente sustraerse a su destino, el mismo parece que se cumplirá inexorablemente.
Una filosofía existencial y desesperanzada emana de la peripecia vivida por Malachi. El antimilitarismo es muy importante en el relato. No hay que olvidar que el mundo en la fecha de aparición de la novela se encontraba al borde de una tercera Guerra Mundial (triunfo de la Revolución comunista en Cuba) que se adivinaba aniquiladora. El antimilitarismo unido al humor es patente en muchas páginas de la novela:
«Un observador no habría sabido quién estaba al mando en realidad, pues hasta los generales se movían como marionetas al compás del absurdo redoble:
Ran rataplán, plan, plan;
Ran rataplán, plan, plan.
¡Ran rataplán!
¡Ran rataplán!
Ran rataplán, plan, plan.»
Un humor crítico, de tono sarcástico, que recorre toda la sociedad. Además de en el gremio militar Kurt Vonnegutpone su punto de mira en el profesoral del que formaba parte y que conocía muy a fondo. Así se ve cuando en un momento de la novela se refiere a una anciana profesora de setenta y tres años (Miss Isabel Fernstermaker):
«El despacho estaba abarrotado de trabajos sin corregir, algunos de hacía cinco años. Iba muy retrasada, tanto que había declarado una moratoria en los trabajos escolares hasta que se pusiera al día con las correcciones.»
Y en una novela de contenido tan filosófico ni siquiera éstos -los filósofos- escapan a la mordaz crítica del novelista:
«Waltham Kittredge a menudo perdía el hilo de los reyes filósofos norteamericanos, en su intento por reflejar en palabras el ambiente de la clase social de Rumfoord. Como buen profesor universitario que era, Kittredge buscaba palabras rimbombantes y, como no las encontraba, acuñaba muchas palabras nuevas e intraducibles.»
Noel Constant es un hombre que todo lo cifra a su interpretación, libérrima, de la Biblia. El influjo de la religión en la vida política de Norteamérica, la idea e imagen de Dios presente hasta en los billetes, las iglesias, el modo hipócrita de actuar de los políticos..., todo ello es objeto de crítica en Las sirenas de Titán:
✔ «Magnum Opus Inc [misteriosa corporación interplanetaria creada para manipular la historia humana]. Era una máquina maravillosa para violentar el espíritu de miles de leyes sin transgredir ni siquiera una ordenanza municipal.
A Noel Constant le impresionó tanto ese monumento a la hipocresía y las prácticas abusivas que quiso comprar acciones sin consultar siquiera con su Biblia.»
✔ «La bandera de esa iglesia será azul y dorada —dijo Rumfoord—. En ella estarán escritas estas palabras con letras doradas sobre campo azul: CUIDA DE LA GENTE, Y DIOS TODOPODEROSO CUIDARÁ DE SÍ MISMO.»
Leí esta novela por recomendación de MJ Ruiz del blog MJRuiz.com. La destacaba su administradora, dentro del Reto Serendipia 2025. por ser una novela distinta y relevante. Yo la elegí junto a otras dos para intentar realizar dicho Reto. Bueno, pues diré que la novela no ha sido muy de mi gusto; la verdad es que a mí el género de la ciencia ficción no me va demasiado. Pese a esto reconozco en ella elementos más que interesantes, algunos de los cuales he dejado reflejados en esta breve reseña.
"Pupila de águila" de Alfredo Gómez Cerdá
Pupila de águila es una novela muy leída en colegios e institutos. Durante mis años de profesor en activo la teníamos como lectura obligatoria para los alumnos de 3º o 4º de la ESO. La recomendábamos por los valores educativos que indudablemente contiene y porque la historia al estar protagonizada por personajes adolescentes entendíamos -y comprobábamos curso tras curso- que era del gusto de los alumnos.
Sinopsis de la novela
Martina es una chica joven que, nacida en un zona montañosa, vive en Madrid por imperativos de su formación de deportista. Se ve sometida a una pequeña operación, lo que la lleva a encontrarse con Igor, un joven que intentó suicidarse y que le recuerda a su hermano, muerto en misteriosas circunstancias.
Alfredo Gómez Cerdá presenta el momento evolutivo hacia la vida adulta de dos chicos adolescentes -Igor y Martina- que en el proceso de búsqueda de las razones que llevaron a Tino Soriano, hermano de Martina, a suicidarse se encontrarán a sí mismos y descubrirán el amor. Es una historia con tintes policíacos, un thriller, que contiene los ingredientes típicos del género: suspense, sorpresas, giros inesperados, ambiente urbano, egoísmo, corrupción, levísimos apuntes de los bajos fondos de la sociedad y el mundo sórdido (tráfico de drogas, pornografía...). En un relato para adolescentes como éste la sensación de abandono o poca atención por parte de los padres hacia ellos (en especial en Igor del Val), el mundo de los amigos (el grupo musical de Igor junto a sus amigos Manu, Alberto y Lola), el mundo de las amigas del colegio de Martina, etc. aparecen como elementos indispensables en una novela que tiene como destinatario este grupo humano de la sociedad. La novela se desarrolla en la ciudad de Madrid y se recorre gran parte de su geografía urbana, algo que a mí me ha resultado muy agradable e imagino -y lo sé por haberlo comprobado personalmente- que para alumnos residentes en Madrid gusta muchísimo. Es una novela que contrapone la vorágine de la gran ciudad con la tranquilidad del pueblo donde habitan los padres de Martina y donde ella se refugia cuando el estrés la sobrepasa.
La novela fue publicada por vez primera en 1989. En la relectura que he realizado he tenido en mis manos nada menos que la edición 54ª. El éxito de la novela como se ve es total. Sé por experiencia que la novela gusta mucho y según compañeros aún en activo hoy mismo resulta de éxito asegurado entre sus alumnos adolescentes. El motivo estriba en que Alfredo Gómez Cerdá conoce y sabe mostrar a la perfección el mundo interior adolescente: las inseguridades en el ámbito de los primeros amores; la rebeldía hacia los padres en busca de la propia identidad; paradójicamente, pero en nada contradictorio con lo anterior, la necesidad de sentir el afecto de los mismos; las tentaciones peligrosas como las drogas y el alcohol; la importancia de los estudios; y, sobre todo, la importancia de los amigos en esta etapa y la imperiosa necesidad de reconocer y rechazar las amistades tóxicas y cultivar y valorar debidamente las saludables.
La novela a pesar de los años transcurridos no ha perdido actualidad ninguna. Leída por mí como mero lector me ha entretenido muchísimo. Se pasa con ella un rato de lo más agradable. Pero, eso sí, no se debe olvidar nunca el público para el que está destinada.
“Yo y la chica de la fotografía hemos dejado de ser la misma persona. Yo soy su resultado, el resultado de la vida a la que me lancé precipitadamente en una ocasión; como si ella, si es posible afirmar que existió, sólo estuviese compuesta de lo que yo recuerdo. Poseo una perspectiva mejor: la mayor parte del tiempo soy capaz de verla claramente. Ella, en cambio, aun cuando fuera capaz de mirar no me vería en absoluto.”
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Como creo haber dejado constancia en este blog, Margaret Atwood es una escritora que me agrada. Dos novelas suyas he reseñado aquí: su exitosa "El cuento de la criada" y la muy reciente "Penélope y las doce criadas". [pinchando en cada uno de los títulos puedes leerlas si lo deseas]. He vuelto a leer "El asesino ciego" tras haberlo hecho por vez primera hace diez años más o menos y he vuelto a constatar la enorme calidad de esta escritora.
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La canadiense Margaret Atwood repasa el siglo XX a través de la memoria de la narradora, Iris Chase. Se centra en la historia de la familia Chase que de una posición privilegiada dentro de la Comunidad pasará –a su pesar- a justificar la riqueza advenediza personificada en la figura del marido de Iris, Richard Griffen Prior.
Hay en esta historia dos niveles: Uno externo que relata los antecedentes de la creación de la fábrica de botones “Chase” por el abuelo de Iris, Benjamin, casado con la abuela Adelia, y la evolución de la misma y de la familia. Se diría que éste es un nivel ‘objetivo’. El otro nivel se podría calificar de ‘ficticio’, dado que se trata de una historia incrustada en la anterior -¿o será al revés?-. Precisamente esta historia lleva el mismo título de la novela, El asesino ciego, y es un relato de ciencia ficción y aventuras ambientado en la mítica ciudad de Sakiel-Norn.
Dentro de este segundo nivel en su interior hay otros dos: uno que conecta con el que he denominado ‘objetivo’, y el propiamente ficticio: la historia de los extraños sucesos del planeta Zicrón que “Él” cuenta a “Ella”. Estamos pues, aquí, ante un relato en estilo indirecto propio: “ella” le pide a “él” que le cuente esa historia y “él” le hace caso incluyendo, corrigiendo, eliminado, comentando... detalles de esta historia de extraterrestres. Este relato ‘ficticio’ aparecerá firmado dentro del nivel ‘objetivo’ por Laura Chase, hermana de Iris, de la que nada más iniciarse la novela conocemos su muerte en accidente automovilístico sufrido en el mes de mayo de 1945. Este accidente se nos relata en otro nivel narrativo, usando la técnica de inclusión de noticias periodísticas dentro del relato en línea con lo que innovara John dos Passos en Manhattan Transfer. Este recurso objetivista lo utiliza la autora de manera recurrente en la novela. Además de dar variedad al texto cumple la importante misión de ‘anclar’ el relato en un aquí y un ahora concretos, al tiempo que añade una pátina de autenticidad a la narración.
Estos tres niveles narrativos se presentan en contrapunto. Y aunque se mantiene una cierta linealidad temporal (total en el relato de El asesino ciego y truncada en los otros dos) se viene a configurar una ‘historia circular’ que abre y cierra con los mismos episodios: la muerte en 1945 de Laura Chase y dos años más tarde la de Richard Griffen.
El destinatario del relato de Iris es siempre una segunda persona, Sabrina, hija de Aimée y, por tanto, nieta de Iris Chase.
El que he denominado al principio nivel ‘objetivo’ también presenta dos subniveles: el inmediato y correspondiente al momento de la narración –1999- y el de la evocación hacia el pasado en forma de relato narrado con incursiones frecuentes en él del momento de la narración. Este recurso le permite a la narradora introducir juicios de valor u opiniones en la historia que se nos cuenta.
Estructura externa: Obra voluminosa de 627 páginas distribuidas en XV capítulos. El último, un epílogo, queda fuera del relato propiamente dicho.
Cada capítulo se compone de secciones que se corresponden con los distintos niveles narrativos mencionados. Cada sección tiene secuencias que van y vienen pasando de uno a otro lado: del ‘objetivo’ (actual, real...) al ‘ficticio’ (puramente ficticio, pasado evocado...).
Argumento [¡¡ATENCIÓN: Contiene spoiler!!]
[He ocultado frases para no desvelar partes importantes.
Si quisieras leerlas no tienes más que pasar el ratón sobre esas
frases como haces cuando quieres seleccionar texto]
Benjamín y su esposa Adelia –los abuelos- levantaron una fábrica de botones. La 1ª guerra mundial será el momento en que la empresa prosperará con éxito. El matrimonio tiene tres hijos que no parecen interesarse mucho por la actividad fabril. Reclutados para la guerra, de ella sólo volverá uno, el padre de la narradora, quien, a su pesar, habrá de ponerse al frente de la actividad para lograr que siga funcionando. El carácter de Norval Chase, que así se llama, es favorable al bienestar de sus trabajadores.
Las hijas de Norval, Laura e Iris, crecen en un ambiente de lujo y comodidades, siendo educadas en los estrictos principios del puritanismo reinante con preceptores ad hoc. Laura, desde el principio, manifiesta una independencia e ideas un tanto perturbadoras. Verdaderamente quien les dará a ambas más enseñanzas es Reenie, el ama de llaves sabia y amorosa que las querrá como a hijas, especialmente tras la pérdida de la madre.
Norval, el padre, deseoso de contribuir al embellecimiento de un ficticio Port Tinconderoga, en el lago Ontario, en Toronto, donde viven, decidirá pagar una escultura a “El soldado desconocido”. Así entra en escena Calista Fittzsimmons, artista que se introducirá en la casa –'Avilion'- y se convertirá en amante de Norval. Con ella llegan a 'Avilion' multitud de artistas vanguardistas de corte ácrata. Este es el modo como Alex Thomas entra en escena. Estamos en los años 30, años de revueltas que siguieron al crack del 29.
Las fábricas Chase empiezan a pasar por dificultades y sufren varias huelgas; en una de ellas arde la fábrica. ¿Quién ha sido? Todo apunta a Alex Thomas que ha estado junto a otros artistas, Laura, Iris y Richard, en un pic-nic. Laura, que tiene 14 años, admira a Álex y lo esconde en el desván de su casa. Iris será cómplice de este ocultamiento hasta que logran que salga de casa y huya.
Tras el incendio, Norval logra un acuerdo con Richard Griffen Prior. El precio: la boda con Iris Chase. Ella se sacrificará por su padre, por los empleados y por su hermana Laura. Su sacrificio se asemeja al que realizara su abuela Adelia Montford que hubo de casarse con su esposo Benjamin por acuerdo de los padres respectivos y así salvar a las empresas Montford. Laura no aceptará a los Griffen (Richard y su hermana Winifred), nuevos ricos advenedizos.
Así llegamos a los años de la 2ª guerra mundial. Griffen que ha hecho negocios con los alemanes, al entrar EEUU en la contienda, deberá cambiar de posicionamiento. Cualquier escándalo puede dar al traste con su incipiente carrera política. Por esto Laura será encerrada en una institución (en realidad –eso lo sabremos más tarde- una clínica de abortos) por “creerse” embarazada como su hermana Iris. En verdad, cuando lo sepamos, se nos aclarará que estaba embarazada de Richard que había abusado de ella sin su consentimiento. Por el contrario, y paradójicamente, su mujer Iris lo está pero no de él sino de Álex Thomas al que está viendo clandestinamente. Este, podría decirse, que es el nivel ‘real’ del relato El asesino ciego.
Cuando finaliza la guerra, Álex ha muerto en combate (fue a la de España y luego a luchar en Europa). Al conocer la noticia, Laura se hunde y se suicida. Iris al descubrir el relato escrito por Laura y enterarse de la verdad de lo sucedido a su hermana decide publicar la novela El asesino ciegocon lo que acabará con la carrera de Richard. Estamos en 1947.
En 1999 Iris escribirá una memoria –la novela de su vida- para su nieta Sabrina. Es una obra totalizadora en la que se incluye a sí misma. En realidad esa novela totalizadora es la que estamos leyendo que apareció publicada precisamente en 1999 en Canadá, ganando el Premio Booker y el Premio Hammett en el 2000. Fue un auténtico bombazo convirtiéndose en un best seller de calidad.
Lo mejor
La estructura de tres historias en contrapunto con dos niveles narrativos cada uno en la que el perspectivismo funciona a las mil maravillas. Lo peor
Da excesiva información en ciertas ocasiones de algunos aspectos y escasísima de otros. La anagnórisis final elimina posibilidades interpretativas al lector.
Para concluir
La sensación lectora que recuerdo tuve cuando la leí la primera vez hará diez años fue muy agradable. Mientras lo hacía me parecía estar en diálogo directo con las buenas narradoras del siglo XIX en las que la Atwood sin lugar a dudas ha bebido, asimilado y superado sus recursos, asuntos y técnicas.
El ritmo y la estructura me han parecido siempre muy cinematográficas. Cuando la leí en 2010 pensé que pronto habría versión cinematográfica; Al releerla ahora constato que no ha sido así y pienso que quizás el éxito de "El cuento de la criada" ha hecho olvidar otras obras magníficas de la canadiense como ésta.
Novela muy equilibrada que cuando parece escorarse en exceso hacia alguno de los géneros narrativos que contiene en su interior (novela rosa, novela fantástica, etc.) la autora sabe evitarlo y rápidamente salvar la situación conduciendo el relato hacia la línea de flotación adecuada.
Datos del libro
MARGARET A T W O O D: El asesino ciego. Trad. De Dolors Udina,. Afluente, edcs B. Premio Booker 2000, Barcelona 2001, 627 páginas
Durante mis años de docencia, muchos alumnos se confesaban entusiastas de las novelas de Stephen King. Yo que probablemente acabaría de hablarles de Galdós, de Clarín, de Unamuno, Garcilaso, Lope o Quevedo, sin desanimarles sí que acogía su fervor y entrega a este autor como una debilidad propia de sus pocos años. Lo importante es que leáis, les decía, eso es lo importante, pero… Y ahí me quedaba. Yo conocía el nombre del escritor sobre todo por las versiones cinematográficas de sus novelas, pese a que el cine de terror no haya sido nunca mi género favorito. Ahora acabo de leerlo y su literatura me ha convencido, y pienso que esos chicos estaban en lo cierto.
En una escuela de secundaria de Chamberlain (Maine) una chica es habitual objeto de las chanzas de sus compañeros. La burla llega a su cénit el día en que tras la clase de gimnasia, estando ya en las duchas comunes, Carrie White, que así se llama la protagonista que da título a la novela, nota que la sangre le corre por las piernas. A pesar de sus 16 años la chica aún no había tenido su primera menstruación. Cuando siente la sangre entre sus muslos el miedo y la vergüenza se apoderan de ella, y más cuando sus crueles compañeras entre gritos la zahieren con burlas y lanzamiento de compresas, paños y tampones al tiempo que le chillan para que se tape e interrumpa el flujo sanguinolento.
La situación de incomodidad y desnorte para Carrie aumenta cuando llega a su casa y su madre Margaret, una intransigente y religiosa mujer congregacionista, comienza a insultarla y a culparla de ser responsable de su condición de mujer, siempre nefasta y pecaminosa en su opinión. Ella misma se lamenta de haber tenido relaciones sexuales con quien fuera su marido aunque las mismas hubiesen sido únicas y aisladas. De esa ‘caída’ en la ciénaga del sexo nacería Carrie a quien en varias ocasiones pensó eliminar para así expiar su culpa. Sin embargo nunca pudo hacerlo porque Carrie, sin ser consciente en principio de ello, posee el don de la telequinesia y es en esos momentos de peligro cuando precisamente se le activa.
La edad de la pubertad, de la conversión en mujer, es una época vital llena de inseguridades, de miedos, y también de ilusiones. Carrie White vive subsumida en la absorbente religiosidad enfermiza de su madre que constantemente la obliga a rezar para expiar culpas imaginarias. Pese a esto, Carrie ama a su madre pero también necesita respirar, vivir su propia vida. Son, pues, madre e hija, dos personas en cierto sentido opuestas: Margaret es una enferma, una odiadora del género femenino; Carrie es una insignificante muchacha que lucha por que sus ilusiones no decaigan ante lo que continuamente su madre le predica.
Alrededor de estos dos personajes está Chamberlain, la pequeña ciudad de Maine donde está situada la escuela secundaria Ewen a la que acude Carrie. Es en esta escuela en la que la chica aprende que la vida es dura, que los adolescentes son crueles; pero también conoce allí a personas que la aprecian, que se oponen a la crueldad que algunos ejercen sobre ella. Dos grupos, pues, también entre los adolescentes: los amables como la pareja que forman Sue Snell y Tommy Ross, o algunos adultos como el Sr. Grayle, director de la escuela, o la señorita Rita Desjardin que la protegen en lo posible. Pero son los ‘malos’ quienes se llevan el gato al agua: la pareja formada por Billy Nolan y Chris Hargensen son sin duda los causantes directos del encendido de la mecha que causará la destrucción de la tranquila vida en esta pequeña población. El motivo de su maldad es simplemente vengarse de Carrie quien tras el episodio de las duchas ha recibido la protección de la dirección de la escuela, mientras que Chris ha sido expulsada temporalmente y se le ha prohibido expresamente asistir al baile de graduación.
La novela es de suspense y por ello no debo decir más sobre el argumento. Baste lo dicho hasta aquí, aunque de todas maneras pienso que muchos de los lectores conocerán la historia a través de la versión cinematográfica que de esta novela publicada por Stephen King en 1974 hiciera el director Brian de Palma en 1976 con Sissy Spacek en el papel de Carrie y Piper Laurie en el de su madre Margaret. Sólo decir para finalizar esta parte de la reseña que la acción tiene lugar en un futuro muy próximo a la fecha de escritura -¡y de lectura!-, en 1979. Que algo terrorífico y con tintes muy reales pueda sucederles en el plazo de menos de diez años en una localidad existente a unos jóvenes adolescentes añade sin duda un plus al innegable suspense terrorífico del relato. Concretamente el punto climático de la acción tiene lugar durante la noche que va del 28 al 29 de mayo de 1979, si bien los antecedentes se remontan a unos cuatro o cinco meses atrás.
Literariamente hablando la novela, primera publicada por Stephen King, ha sido toda una sorpresa para mí especialmente por la estructura de la misma. Hay dos elementos claros en esta novela: el primero es el de la pura narración de los acontecimientos sucedidos a Carrie desde su primera menstruación hasta la catástrofe final acontecida en su escuela durante el baile de graduación; el segundo elemento es la inclusión de manera entreverada dentro de la narración anterior de extractos documentales diversos tomados de la prensa local, de libros aparecidos con posterioridad que intentan poner luz a lo acaecido, de estudios científicos sobre la telequinesia y otros fenómenos paranormales, de las declaraciones hechas por testigos y compañeros de Carrie en las comparecencias realizadas ante la Comisión de investigación montada tras los terribles sucesos, de anuncios y documentos del momento… Estos dos elementos compositivos los organiza el novelista en tres grandes apartados que se suceden de manera lineal.
Para la historia de Carrie, el autor utiliza un narrador objetivo en 3ª persona. En lo que podría considerarse como la parte de análisis e investigación de lo sucedido, el narrador varia en función del tipo de documento, nota de prensa, extracto de declaración, ensayo o crónica de que se trate. Cambia así el estilo discursivo y por lo mismo también la figura del narrador que se ausenta en la reproducción del diálogo pregunta-respuesta propio de un interrogatorio, que adopta la neutralidad propia de un teletipo de agencia (“Un desastre de grandes proporciones se ha abatido sobre la ciudad de Chamberlain, Maine”, pág. 187) o que aparece en primera persona en las crónicas escritas por testigos de la tragedia como Susan Snell quien a veces interpela directamente al lector (“Carrie era un ser humano, tan real como tú, lector, que lees estas líneas, con esperanzas, sueños, etc., etc. Supongo que será inútil decirte estas cosas. Nada puede hacer ahora que algo que fue una creación de la prensa vuelva a convertirse en una persona. Pero ella existió y sufrió, probablemente mucho más de lo que sabemos”, pág. 123) y también en los amplios artículos propios del periodismo de investigación que se publicaron tras el suceso intentando aclarar en lo posible la personalidad de Carrie White.
“De ‘Carrie: El negro amanecer de la telequinesia’, por Jack Garver (publicado por la revista ‘Esquire’ el 12 de septiembre de 1980): ‘[…] Stella Horan todavía lleva dentro de sí la frágil y difusa marca de su Nueva Inglaterra natal, y cuando habla de Carrie White su rostro adquiere un aspecto pálido y singular que hace pensar más en Lovecraft, en Arkham, que en un Kerouac del sur de California’” (pág. 24)
Es evidente que esta primera novela escrita por este prolífico autor de la literatura de suspense, terror, ciencia ficción y/o literatura fantástica a los 27 años revela al gran escritor que es. Un autor de éxito entre lectores jóvenes que devoran sus historias de terror y misterio, pero no por ello, como a veces se piensa -yo mismo, durante mucho tiempo, así lo hacía-, un autor menor. Hay en Stephen King mucha literatura dentro de sus novelas. En esta primera a la interesantísima composición de la misma vienen a unirse el uso de técnicas narrativas como el perspectivismo o focalización múltiple y el collage al estilo de un John dos Passos, entre otras. Además el novelista de Portland (Maine) toma elementos culturalistas como referentes para sus imágenes literarias. Entre éstos se cuentan referencias propias de la cultura pop como las musicales alusiones al ‘Hey, Jude’ de los Beatles (“Hay un hibachi en el hermosos y cuidado jardín posterior y el carillón que cuelga junto a la puerta hace oír una tintineante frase del estribillo de ‘Hey, Jude’” (pág. 24) o los versos pertenecientes a la popular canción de Bob Dylan ‘Tombstone blues’: “Quisiera escribirte una melodía tan simple / que te impidiera, querida amiga, enloquecer / que te tranquilizara y extinguiera el dolor / de tu conocimiento inútil y sin sentido…” (pág. 228). También propias de la cultura pop aunque del campo literario son las que realiza a Jack Kerouac, poeta de la generación beat, o a Lovecraft, autor de literatura de terror que se apartó precisamente de la que en "Carrie" aparece: terror sobrenatural (satanismo, religiosidad) y paranormal. Por último también hay referencias culturalistas de alta literatura como las referidas a Shakespeare y su tragedia “Macbeth”.
Stephen King toma elementos del terror tradicional que Lovecraft no emplea y los pone en contacto con un elemento esencial en su narración: el sexo. Mejor cabría decir, el sexo y su negación. Sin duda alguna uno de los alicientes de la lectura de esta novela "Carrie" y su indudable éxito entre el público adolescente es la mostración de la práctica sexual en jóvenes apenas alcanzada la pubertad. Es un sexo torpe, impulsivo, y utilizado como elemento de dominación tanto por ellos como por ellas: la pareja de ‘malos’ formada por Billy y Chris es ejemplo característico: ella se lo camela cediendo y prometiéndole sexo, y él se cobrará el trabajo realizado con la correspondiente sesión del mismo. Y digo también el no-sexo en el sentido de su consideración como pecado, fuente de todos los males, tal y como lo entiende la madre de Carrie y en cierto sentido también ella. Cuando esta concepción se impone todo lo relacionado con él adquiere connotaciones claramente terroríficas. Y si el sexo es el Mal, sólo a través del Mal se puede uno defender de él. Y si el sexo aterroriza sólo cabe devolver terror como respuesta.
[Nota: Esta novela es una de 'mis doce pendientes' dentro del Reto promovido por Ana Bolox y también la incluyo como lectura realizada dentro del III Reto'Nos gustan los clásicos' promovido por Francisco en su blog. "Carrie" entra por poco en los límites de Clásico establecidos por Francisco, pero entra, y sin duda lo es]
Tres interesantes descubrimientos he hecho con "Reikiavik". Estos han sido, por orden: Una edición fantástica la que la editorial Reino de Cordelia ha preparado para esta novela; en segundo lugar, una historia interesante y adictiva que he devorado en dos días; y finalmente, un escritor que desconocía, Pablo Sebastiá Tirado, y al que sin lugar a dudas volveré.
El escritor
En la solapa de la propia novela la editorial da información sobre el escritor. Se trata de Pablo Sebastiá Tirado (Castellón de la Plana, 1973). Es abogado, escritor y periodista. Licenciado en Derecho por la Universitat Jaume I, ha trabajado en varios medios de comunicación, tanto en radio como en prensa escrita y actualmente compagina la creación literaria con la asesoría de empresas y la promoción editorial. Ha publicado las novelas "El último proyecto del doctor Broch" (2007), "La agenda Bermeta" (2008), "El último grado" (2010), "Secreto de estado" (2011) y "La sonrisa de las iguanas" (2014) [ LITERATURA REINO DE CORDELIA, nº 43]. También ha participado en varias antologías de relatos, entre ellas "España negra" (2013). Es miembro del comité organizador del certamen internacional de crimen y ficción Castelló Negre y forma parte, a su vez, del colectivo 12 Plumas Negras.
La Novela
Según reza el índice de la novela el contenido de la misma se organiza en XXXV apartados distribuidos en cuatro capítulos. Los títulos de los capítulos se toman de la Biblia, del Antiguo Testamento los tres primeros, Génesis, Levítico y Salmos, y del Nuevo testamento el cuarto, Apocalipsis. El número de elementos que constituye cada capítulo es de diez el primero, nueve cada uno de los dos siguientes, y el último se conforma con sólo seis. Esta disposición numérica va en consonancia con el ritmo sostenido y acelerado de la historia que se narra.
El Contenido
Un sicario, Hannu, acompañado por un enorme rottweiler asesina a los hermanos Ferrutti que controlan en Barcelona el tráfico de estupefacientes y los clubs de prostitución y alterne. Hannu es un hombre impasible, sin sentimientos, que jamás deja un cabo suelto en sus acciones. Sin embargo en esta ocasión una joven madre, la rumana Bianca y su bebé, contra todo pronóstico le tocan no sabe bien él qué y los tres junto al perro deberán de esconderse de la organización que comanda el padre de los hermanos asesinados, Francesco Ferrutti. Esta banda mafiosa está infiltrada en la policía urbana y en los Mossos de esquadra de Barcelona con lo que la huída de Hannu y Bianca se verá seriamente complicada. Los acontecimientos están sucediendo en Julio de 2016.
En paralelo a la trama anterior pero situada una década antes -la historia se inicia en agosto de 2005- y en un lugar distante de la ciudad condal, concretamente en una cárcel siciliana, encontramos a Pietro Fabrucczini que cumple 25 años de condena por asesinato y pertenencia al grupo mafioso de los Manzini desarticulado por los carabinieri. De la prisión de Caserta donde se encuentra saldrá en septiembre de ese año al haber accedido a someterse a unos experimentos de teleportación que la empresa tecnológica IGT de capital internacional está desarrollando en Borgarnes (Islandia).
Las dos historias discurren de manera lineal y en paralelo alternando su aparición con casi total regularidad en capítulos impares para la trama que sucede en Julio de 2016 y pares para la que iniciada en agosto de 2005 llegará hasta el año 2010 desarrollándose esta última prácticamente toda ella en Islandia. Es tal la distancia temporal, local y argumental entre las mismas que bien podría hacerse una lectura separada y continuada de cada una de ellas prácticamente sin problema alguno
De la historia y de los personajes no cabe decir mucho más si no se quiere -y no quiero yo tal cosa- reventar la lectura de la novela. Sí cabe hablar, dados los asuntos que se tocan en el relato, del tipo de novela ante el que estamos. Dos asuntos son esencialmente los principales: uno es el de la huida de Hannu y Bianca tras la muerte de los Ferrutti, y el otro es el de ese laboratorio de I+D+i situado en Islandia donde se hace investigación de altos vuelos en el campo de la física cuántica. Por la primera historia la novela se inscribe en el género propio del thriller, novela policíaca e incluso negra dados algunos aspectos que allí aparecen como el sexo que algunos policías corruptos exigen a las prostitutas a las que deberían proteger de los mafiosos a quienes bajo cuerda ellos sirven. La segunda línea narrativa, la del laboratorio islandés de alto nivel, coloca a la novela dentro del género de la ciencia ficción (“parece ciencia ficción”, dice Pietro; “todo lo que hacemos en IGT lo es”, replica Amelia, la psicóloga del Centro) y en mi opinión, dados los asuntos científicos tocados en él, de la novela de anticipación. Si a lo anterior añadimos la peculiaridad de ese perro rottweiler que sin hablar establece una perfecta comunicación con Hannu, su amo, la variedad novelística aumenta un grado. Perros con inteligencia cuasi humana, que intercambian información con humanos se encuentran en nuestra literatura siendo los más relevantes esos cervantinos Cipión y Berganza con los que sin duda este enorme, brutal y al tiempo tierno y amable rottweiler se relaciona.
Pues bien, lo más interesante es que con ingredientes tan variados como los señalados antes Pablo Sebastiá sale airoso de la empresa y construye una historia de lo más verosímil. Una historia que encuentra su credibilidad precisamente en sucesos que seguramente nadie o casi nadie pensaría en 2007 que pudieran suceder. Me refiero a esa increíble y sorprendente crisis económica que de 2008 a 2015 asoló todo el mundo y que tocó a España con muchísima fuerza. Este aspecto de la crisis económica también aparece en este relato y aunque es tangencial a los otros principales sin embargo hace que la obra pudiera también englobarse, siquiera como mero apéndice, dentro de ese subgénero de novela que durante esos años de la crisis vino en llamarse novela de la crisis.
No querría cerrar este apartado del comentario sobre la novela sin referirme a la religiosidady/o filosofía que queda esparcida por el relato. Ya desde el principio sorprenden esos títulos de los cuatro capítulos si bien les encontramos sentido cuando leemos los diversos apartados que los conforman y observamos que algunos personajes, en especial el protagonista, echan mano de versículos sagrados sacados de esos libros bíblicos para apoyar sus acciones criminales. Este apoyarse en textos sagrados para justificar criminales acciones execrables me ha hecho recordar la manera de comportarse de los dos asesinos (Jules Winnfield -Samuel Jackson- y Vincent Vega -John Travolta-) de "Pulp Fiction", la película de Tarantino, quienes antes, mientras o después de haber realizado terribles masacres filosofan y traen a colación no pocas referencias bíblicas con las que cínicamente pretenden justificarlas. No es exactamente ese el caso aquí pero no está muy lejos desde luego.
La Forma
En cuanto al estilo la novela me parece francamente muy bien escrita. Sebastiá Tirado la dota de un ritmo ágil que hace que se lea sin querer pues el suspense, los diálogos fluidos, ciertos giros argumentales, las relaciones entre los personajes, e incluso esa historia de amor para nada asunto central pero que no podía faltar entre tanta maldad y falta de sentimientos, incita a no dejar el libro y saber en qué para todo lo que el escritor con tanto criterio y acierto presenta.
En la manera de mostrar los asuntos por terribles que sean éstos no falta en ocasiones un punto de humor sarcástico: "Mientras confesaba no cesaba de escupir sangre, bilis y algún que otro fluido intestinal que jamás debió tomar esa vía.” (pág. 144). En momentos puramente narrativos el narrador externo y objetivo en 3ª persona del relato echa mano de sensibilidad poética y ofrece algunas frases ciertamente afortunadas en este aspecto: “La estancia apestaba a miedo” (pág. 15).
Sin ahogar para nada al lector, en la novela el autor da un papel importante al culturalismo. El mismo está presente desde los títulos bíblicos de los capítulos y las citas tomadas del Génesis, Levítico, Salmos o Apocalipsis del personaje protagonista y de algún otro, por ejemplo Bianca en una ocasión ("Raeré de la faz de la tierra a los hombres que he creado", pág. 18). Pero también fuera de este marco general de la narración hay alusiones culturales que sirven para caracterizar a diversos personajes. Así el director de la cárcel siciliana donde Pietro cumple condena "gustaba de sentirse rodeado de arte, aunque sólo se tratase de burdas reproducciones"
De las paredes colgaban tres láminas enmarcadas que representaban grandes cuadros: 'La rendición de las lanzas', [sic] de Velázquez; 'La última cena', de Da Vinci; y 'La tormenta en el mar', de Rembrandt. (pág. 35)
Pietro Fabrucczini condenado a 25 años de prisión rellena el tiempo leyendo. Comienza con los best sellers para luego "decantarse por las grandes historias como "Guerra y paz" o "Anna Karenina", aunque la densidad de estos textos acabó por abrumarle". Quizás aquí se cuela -estoy convencido de ello- la opinión real del novelista quien pocas líneas después hace una relación de los escritores clásicos que Pietro demandaba en la biblioteca (Cicerón, Virgilio, Terencio, Séneca, Julio César...) de manera que cumplidos ya cinco años de reclusión,
"Pietro Fabrucczini leía y escribía en latín como si fuese su lengua materna. Entre sus textos favoritos se encontraba 'Las Metamorfosis', de Ovidio, un extenso poema dividido en quince libros , que versaba sobre los cambios físicos que podían sufrir los dioses para alcanzar sus objetivos" (pág. 24)
También el gran Cine tiene su lugar en esta novela. A las veladas referencias a Tarantino vienen a unirse, ahora de manera explícita, las realizadas a Stanley Kubrick. Con estas alusiones aparece con claridad el homenaje a la Ciencia que la novela es
“Nada de lo que Inzaghi y el supuesto señor Smith hablaban tenía el menor sentido para Kafelnikov. A punto de perder completamente la paciencia, los veía como a los primates de la película '2001 Odisea del espacio' [sic] antes de acariciar el monolito del conocimiento" (pág. 152)
Un homenaje a la Ciencia que forma parte del culturalismo que encierra la novela. La física cuántica que centra la historia de ciencia ficción se percibe no sólo en la terminología ad hoc empleada ('ondas electromagnéticas', 'saltos cuánticos', 'información neurocuántica'...) e incluso referencias a experimentos clave de la propia mecánica cuántica como el del Gato de Schrödinger al que aluden los personajes del laboratorio islandés cuando se preguntan si a Pietro le sucederá “como en el supuesto caso del gato de Schrödinger, que permanecía vivo mientras no se abriera la caja.” (pág. 149).
Además de terminología propia de la Física cuántica hay en esta trama de la novela mucho vocabulario científico-médico y del campo de la psicología:
El doctor Robert Eriksson diagnostica en Pietro una “encefalitis letárgica causada, con toda probabilidad, por una respuesta autoinmune y desproporcionada de su organismo ante una amenaza externa [...] Eriksson comenzó a tratar a Pietro con análogos de benzodiazepinas de estructura imidazoporidínica con lo que logró relajar a sus músculos pero poco más.”,(pág. 215)
Lo importante de esta parte de ciencia ficción de la novela es el planteamiento que tras leerlo surge en nuestra cabeza de hasta qué punto es ético o moral el avance científico. ¿Se puede considerar avance científico cuando de resultas del mismo el paciente pierde sus afectos y emociones? Importante cuestión ética, filosófica, incluso religiosa, la que se nos suscita en este interesante relato. Para finalizar Una novela que he leído con sumo agrado y que recomiendo vivamente a cualquiera que guste de la novela de investigación, del thriller de suspense, y también de la ciencia ficción por las importantísimas cuestiones éticas y morales que el progreso constante de la Ciencia nos plantea. Una novela que se disfruta leyéndola por el buen manejo del idioma y de los recursos narrativos que Pablo Sebastiá Tirado muestra y demuestra saber utilizar a la perfección. Lectura, en mi opinión, muy, muy recomendable que llega hasta el lector en una edición magnífica.
La editorial Reino de Cordelia
Esta empresa está dirigida por el antes periodista y hoy editor Jesús Egido. Publica con esmero y cuidado libros muchos de ellos ilustrados. Tal empresa era desconocida por mí hasta que he tenido la ocasión de tener en mis manos uno de sus productos: la novela "Reikiavik" de Pablo Sebastiá Tirado. El libro en cuestión, si esconde en su interior una magnífica novela como he dejado dicho antes, exteriormente es una preciosidad. Un formato algo mayor que el del libro de bolsillo pero menor que el propio de los volúmenes con pastas duras; unas páginas con gramaje adecuado y con un elegante tono de color; una tipografía adecuada; una cubierta preciosa en la que una pistola aparece sobre un mapa de Islandia; y por último una sobrecubierta en color blanco crudo realizada por Raúl Arias en la que cenitalmente vemos dos figuras andando, los dos protagonistas del relato: Hannu y el fiel perro rottweiler que le acompaña durante la historia narrada.
Dejo aquí el enlace a una entrevista que el año pasado por estas fechas le hizo Víctor Rodríguezal editor Jesús Egido. La entrevista apareció publicada en "Expansión". Me parece de interés para conocer mejor a este buen editor de libros.
“Sin inteligencia artificial, todo lo que nos rodea se va a convertir en armatrostes inservibles –detalla Vitali innecesariamente-. Las comunicaciones se caerán, la red de transporte quedará inutilizada por completo, las reservas energéticas se agotarán, las fábricas pararán y pronto escasearán los alimentos… Todo, absolutamente todo está administrado directa o indirectamente por la Lupa. Si ésta no existe, el resto tampoco.” (Konets, 4º Movimiento)
Resumen y sinópsis de Konets (dados por la propia editorial)
Olek Opiozcenek no
es únicamente un nombre más en el extenso listado de víctimas que conformaron
la «Obra» de uno de los más crueles asesinos en serie de la historia. Aquel
niño nacido de la perversa simiente de Augusto Ledesma ha crecido bajo los
cuidados de sus abuelos maternos y con el respaldo económico de una peculiar
hada madrina: Rusalka. Sin embargo, Olek está empeñado en desenterrar esos
secretos del pasado exprimiendo sus habilidades como hacker; pero,
en ocasiones, descubrir el punto de partida condiciona el itinerario y,
consecuentemente, el destino.
Konets («fin» en ruso) es un thriller frenético, un tratado
sobre la maldad estructurado en cuatro movimientos y desarrollado en dos
escenarios temporales: la adolescencia de Olek y su madurez, o, lo que es lo
mismo, el antes y el después de los sucesos que se narran en Khimera.
Ambas novelas conforman el engranaje conclusivo entre las dos aclamadas
trilogías «Versos, canciones y trocitos de carne» y «Refranes, canciones y
rastros de sangre» que han atrapado a miles de lectores en el inabarcable
universo gellidista.
«La luz y la
oscuridad son dos conceptos que conforman una única idea. Dos fuerzas
complementarias, pero opuestas. Si el mar es el yang: la absorción, lo pasivo,
lo oscuro, y el río es el ying: la penetración, lo activo y la luz, ¿de cuál de
las dos fuerzas te gustaría ser partícipe si tuvieras el privilegio de elegir
sabiendo que ninguna se impone a la otra?» _____________________________
Mi comentario sobre “Konets”
La palabra rusa, konets, significa 'final'; y eso es lo que el novelista vallisoletano realiza con esta novela, octava de su carrera de escritor iniciada definitivamente en 2011. Durante estos años sus ocho novelas se han sucedido con rapidez desde que vio la luz "Memento Mori" en 2013 hasta ésta, "Konets", que el pasado mes de noviembre llegó a las librerías. Ocho extensos relatos en tan sólo cuatro años dicen mucho de la manera y dedicación escritora de este hombre licenciado en Geografía e Historia por la Universidad de Valladolid y máster en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid que trabajó hasta 2011 en empresas vinculadas con el mundo de las telecomunicaciones y la industria audiovisual.
De la octología, "término no contemplado por la RAE, por cierto" -nos advierte el autor en la Nota que cierra el volumen que contiene esta última entrega- yo sólo había leído su segunda trilogía, "Refranes, Canciones y rastros de sangre" integrada por estos tres títulos: "Sarna con gusto", "Cuchillo de palo" y "A grandes males". De modo que cuando decidí leer "Konets" pensaba que iba a encontrarme con una historia situada en el momento actual del estilo de las tres anteriores. Pero cuál no sería mi sorpresa cuando de buenas a primeras topo con un Preludio situado en un tiempo futuro, año 2054, y con una referencia exacta a un suceso desconocido por completo por mí, "Treinta y ocho minutos antes de la destrucción de Lukomorie". Por si esto fuera poco observo que la novela se estructura en cuatro movimientos como una sinfonía orquestal clásica, que alternan temporalmente: los impares transcurren en 2054 y los pares 25 años antes, en 2029. Cierra la estructura compositiva de esta novela un Rondó Final situado en 2054 que en cierto modo viene a ser como un recopilatorio de los principales momentos vividos por los personajes protagonistas de la octología que en este último capítulo están recordando vicisitudes pasadas.
Mi sorpresa inicial, pues, ante esta novela, por lo dicho anteriormente, fue mayúscula; hasta el extremo de que, ante mi incomprensión por lo que allí se me ofrecía, a punto estuve de abandonar su lectura. Gracias a Dios en un hilo de Facebook al comentar una opinión de alguien sobre "Konets" expuse la desorientación que estaba sufriendo, y César Pérez Gellida, que es muy activo en las redes, tuvo la gentileza de recomendarme la lectura previa de "Khimera", la novela que publicó en 2015 inmediatamente antes de las tres que componen la trilogía de "Refranes, Canciones y rastros de sangre". Verdaderamente su consejo me salvó pues tras finalizar "Khimera" todos los referentes, fechas, relaciones entre personajes, y sucesos que aparecen en "Konets" ya no eran oscuros e imposibles de penetrar sino que se revelaban coherentes y verosímiles en esta historia futurista.
De las tres novelas aparecidas entre "Khimera" y "Konets" tengo hechas las respectivas reseñas en este blog ["Sarna con gusto", "Cuchillo de palo" y "A grandes males"]. Si se leen mis opiniones con atención se observará que, sin decaer en nada mi aprecio por el estilo Gellida, mi disfrute es mayor cuanto más imbricadas en la realidad están las historias; o sea, quiero decir que la aparición de elementos esotéricos, mágicos, iniciáticos y/o simbólicos en las dos últimas de la trilogía, pero sobre todo en la última, hizo que decayese algo mi atención en esos interesantes relatos. Con todo, como bien digo en esas entradas, 'Gellida es mucho Gellida y se da cuenta en un momento de la historia que la novela se le está yendo por esa gatera y busca remedio rápido que coloque las cosas en su sitio.'. La gatera a la que me refiero es la de lo mistérico-gótico en que envuelve la trama de la Congregación de los Hombres Puros en esas novelas. Pero el novelista es consciente del riesgo que está corriendo y suele salir airoso de estos momentos con giros sorprendentes que naturalmente no puedo desvelar aquí pero que, en mi opinión, son la auténtica marca Gellida.
El estilo Gellida.
Sorprenden muchas cosas en esta última novela. La primera es la de ¿por qué ha incrustado entre "Khimera" y "Konets" tres relatos que nada tienen de futuristas? La razón como casi siempre la encontramos al final del volumen que acabamos de leer, en la 'Nota de autor'. Allí declara Pérez Gellida lo siguiente:
"Empecé a escribir "Konets" al día siguiente de terminar 'Khimera'. Lo he consultado y el primer borrador data de junio de 2014. El germen de esta novela, sin embargo, nació justo un año y medio antes, cuando escribí 'Consumatum est' [...] Lo he contado muchas veces, pero sigue siendo rigurosamente cierto: mi método de creación literaria no contempla el desarrollo argumental a largo plazo, hecho que, empiezo a sospechar, se compensa con buenas dosis de intuición. Intuición para dejar hilos sueltos de los que poder tirar más adelante; intuición para crear personajes que dilaten su protagonismo más allá de lo previsto; intuición para tejer historias que a priori podrían no ser del interés de la comunidad lectora" ("Konets": Nota del autor)
También en esta novela, como en general en las otras del novelista, especialmente cuando aborda la trama de la 'Congregación de los Hombres Puros', hay momentos en que el argumento se adensa y parece querer ahogar a quien lo lee. El escritor es muy consciente de este hecho y en "Khimera", también en la 'Nota del autor', se pone la venda sobre la herida cuando declara: "Intuyo que, por la densidad del argumento, no ha sido fácil para usted avanzar en algunas partes de esta novela y le pido disculpas por ello".
Verdaderamente resulta algo enrevesada toda la trama que en estos dos relatos futuristas, Khimera y Konets, compone sobre la figura del bogatyr tomada de la leyenda eslava sobre Koschéi Bessmertny (en castellano, 'Koschéi el Inmortal'). Es en el desarrollo y resolución de esta trama donde vemos al hacedor de series que es el novelista que en breve puede ver su primera trilogía convertida en serie televisiva por Movistar+. Esta unión entre el thriller futurista situado en esas avanzadísimas estaciones Khimera repartidas por diversos lugares del mundo y los caballeros bogatyri de la mitología eslava convertidos aquí en "expertos en guerra cibernética dotados de una serie de aptitudes extraordinarias para el combate" casa muy bien con los seriales que acostumbran a verse en diversas plataformas.
Estamos ante una distopía pero muy enraizada -esa es al menos la intención confesa del escritor- en la realidad. Gellida ha querido construir un futuro real, creíble. Su desplazamiento temporal es próximo al momento de escritura y/o de lectura (años 2029, 2030, 2037 y 2054); por ello son muy reconocibles muchos de los elementos que funcionan en ese mundo aún no vivido que está formado por cuatro alianzas: la Unión de Estados Libres, que ha sustituido a la antigua OTAN; la Alianza Islámica, "Mil doscientos millones de musulmanes agrupados bajo la misma bandera"; el Bloque Asiático formada por China, Rusia y Corea del Norte; y "Fuera de todo ese entramado tripartito quedaron otras dos agrupaciones menores: la Congregación de Pueblos del Sur, acuerdo firmado por Venezuela, Bolivia, Ecuador y Cuba más los estados centroamericanos y caribeños, y la Confederación de Estados Africanos" ["Khimera", pos. 281-283]. Como se ve, es una organización territorial del mundo no existente hoy pero que bien podría darse en un futuro cercano.
También es más que verosímil, prácticamente tangible, el escenario de guerra cibernética que se presenta en esta confrontación -un tanto maniquea, sí, verdaderamente- entre el Bien, representado por el 'Khimera Proyekta', y el Mal, que alberga lo que resta de la Congregación de los Hombres Puros contra los que los personajes protagonistas llevan luchando desde el final de la tercera novela de la trilogía "Versos, canciones y trocitos de carne". Es un Mal que todo lo cifra en los beneficios económicos utilizando cualquier medio para lograrlos, incluyendo, naturalmente, el progreso tecnológico y científico. Al respecto hay que señalar que el mundo distópico presentado en "Konets" ha hecho de la Ciencia el instrumento utilizado para segmentar la población en grupos semejantes a las castas de la India. Hay en esa sociedad distópica cuatro clases jerárquicamente organizadas de mayor a menor relevancia: 'ciudadanos', 'pobladores', 'moradores' y 'duendes'. La manipulación sobre ellas, merced al empleo de la tecnología, es total. Contra este Mal con mayúsculas lucha 'Khimera Proyekta': "Sustituir la tecnofagia que devoraba la voluntad de las personas por cienciocracia era un imposible, pero era nuestra quimera." ('Khimera', pos. 5311).
Los personajes que intervienen en "Konets", última entrega de la serie, precuela y secuela a la vez de "Khimera" son muchos y variados. El principal es Erika Lopategui que tanta intervención ha tenido en todas las novelas anteriores. Luego estaría fundamentalmenteOlek
Opieczonek, que es el narrador en 1ª persona de los sucesos en los que él participa que son muchos, siendo el resto contado en 3º persona por un narrador extradiegético. Pues bien, en "Konets" Olek se erige en centro del relato: su origen familiar, su sabiduría como ingeniero de sistemas, y sus relaciones con el resto de personajes (Marlena Konsek, agente doble de la que se enamorará perdidamente; Kraken, hacker iraní, agente de la Alianza Islámica y competidor de Olek en el ciberespacio que en la novela recibe la denominación de 'metaverso'; Ajax, un 'phreaker' que conoce Olek y que le inoculó el virus de su afición por la informática desde temprana edad; Roger Zimmerman,"El
padre de todos los operadores de sistemas", su jefe en la estación Khimera; Fatima, la jefa de los duendes que tienen cautivo a Olek a cuya hija, Serina, Olek da clases;Kai
Xi y Bao, hermanos chinos que por encargo de Erika Lopategui buscan a Olek Opieczonek cuando se encuentra en paradero desconocido; etc., etc.) marcan el discurrir, avance y vueltas atrás en esta historia. Es Olek el personaje sobre el que Gellida hace reposar en esta ocasión los sorpresivos giros argumentales que acostumbra hacer y que tanto le agradecemos sus lectores.
Fuera de los hasta aquí citados y de muchos otros nuevos que se cuelan en el relato (la densidad de la novela también lo es a este respecto) no se puede dejar de citar a Ramiro Sancho, convertido en "Konets" en director general de la Interpol. Sancho nos deparará varias de las sorpresas y giros argumentales a que Gellida nos tiene habituados; si bien, con todo y con eso, en esta novela el policía pucelano baja en protagonismo pues, no podemos olvidarlo, corre el año 2054 y Sancho va ya por sus 90 años. En cuanto a otros aspectos que suelen distinguirse en las novelas del escritor vallisoletano hoy residente en Buenos Aires: Humor, Música, Referencias culturalistas especialmente al cine y/o a la literatura, cuidado vocabulario o léxico especializado..., todas ellas en mayor o menor grado se ven en la novela, si bien la música que sirve de marco a la estructura de la novela en cuatro movimientos, un preludio y un rondó final, sea, paradójicamente, la que menos aparezca en citación directa de temas y/o cantantes en el relato. Tan sólo he visto alusiones al tema popular infantil “Estrellita dónde estás” y al tema del grupo Placebo: ‘Song to say goodbye’ que tan bien cuadra con el cierre o final de ciclo que quiere ser esta novela.
Momentos humorísticos hay bastantes. Pérez Gellida tiene un enorme sentido del humor y así lo demuestra en sus relatos. En éste en concreto hay humor en el diálogo
entre Ihor y su padre Maksym (dos ucranianos que esperan poder secuestrar a Olek) cuando las preguntas y las respuestas de uno y otro se cruzan originando cierta confusión:
"-¿Cuánto crees que
tardará? –preguntó Maksym.
-Es difícil de saber.
-Puede que se esté emborrachando por ahí.
-Me refería al plato de salchichas. -Les queda un minuto -Mejor así. -Las saco. -No, ahora me refería al muchacho. -Así, ¿cómo? -Borracho.”
El diálogo entre estos dos ucranianos y Marlena Konseck es digno de Quentin Tarantino:
"Agente, ¿le importaría
desactivar esa opción en tanto en cuanto parece que tiene controlada la
situación? Desconozco el funcionamiento exacto del artilugio, pero no me
gustaría que su dedo índice terminara cediendo a la presión. Puede seguir
apuntándome con el método tradicional de disparo, si así lo desea” (le dice el
ucraniano Maksym a la capitana Konsek cuando ésta le apunta con una pistola en
modo de tiro automático)
También son humorísticas
esas alusiones de Ramiro Sancho a aspectos muy populares y/o coloquiales como
cuando alude a Georgi Dann a propósito de un escolta:
-“Gorki, o Gori, o Jordi, o como cojones se llame” -´Se llama Georgi- apunté. -¿En serio? Como Georgie Dann. De ahí su querencia donosa” (VACÍO (Tercer Movimiento)
o cuando echa mano de una de sus sentenciosas frases:
“Por muy alta que construyas la muralla,
siempre tendrá una piedra mal pulida que la haga derrumbarse- citó Sancho -¿De la Biblia? [le pregunta Erika] -No, de mi puta cosecha” (AJENO (Tercer Movimiento)
Como se ve en ese humor hay también muchas referencias culturalistas. Así los intertextos en los que se percibe a Tarantino o las directas alusiones a Georgie Dann vistas antes son muestra del culturalismo, en este caso popular, que encierra esta novela de Gellida. Otros autores (Haruki Murakami, Fabergé...) aparecen citados de manera directa en el curso de la narración.
También hay juegos culturalistas como cuando Olek le dice a Ajax: “Tendría
que haberme dado cuenta, joder. Kraken solía utilizar seudónimos de reyes
persas de la dinastía Aqueménida”. Igualmente se juega con los conceptos taoístas del ying y el yang en esa pareja de personajes formada por
Kai Xi y su hermana Bao en torno a los que se organizan paralelismos y correspondencias. Al respecto -es una apreciación del todo personal que no sé si se corresponderá con lo pensado por el propio autor- estos dos seres, Kai Xi y Bao, me han hecho pensar continuamente en "Bélver Yin", novela del zamorano Jesús Ferrero , y concretamente en su pareja de protagonistas, Belver Yin y Nitya Yang. Al igual que éstos los dos hermanos Kai Xi y Bao representan los dos principios vitales, las fuerzas masculinas y femeninas que nos fundamentan y seducen cada día, y que fluyen, como los ritmos de las danzas antiguas, hacia la unidad primigenia.
Culturalista es también la relación intertextual que se realiza entre la historia que se relata y esa leyenda de la mitología eslava sobre Koschéi Bessmertny de la que ya he hablado anteriormente. Siempre me ha gustado en Gellida el cuidado que pone en el vocabulario y léxico utilizado. Por ser paisano castellano-leonés como él quiero creer que la semilla de Miguel Delibes ha cuajado en este vallisoletano tan de raza como lo era el autor de "El Hereje". El amor por el significado preciso de algunos términos que usa el novelista es una de las razones que me lleva a leerle y a recomendar su lectura. He aquí, como ejemplo, algunos términos:“acmé de la dolencia” (VACÍO, Tercer Movimiento): ‘punto álgido de la dolencia’; “amusga los ojos”: este verbo con elsignificado de ‘juntar la vista para ver mejor’ lo emplea con reiteración; “congruo”: ‘adecuado’; “pentácoron”: tecnicismo referido a la informática visual; “eones”: unidad geológica de tiempo equivalente a mil millones de años; y otros muchos más. En este terreno de las palabras es característico de Pérez Gellida el aprecio que siente, como se ve en sus dos trilogías, por las frases proverbiales o sentenciosas muchas veces en forma de refranes. También aquí, en "Konets" topamos con expresiones y locuciones que semejan sentencias por todos admitidas; algunas son fruto del magín del autor: "En la quietud abisal la cobardía
se confunde con la cautela" ("Raíces", último capítulo del Primer Movimiento) o "La creatividad es la antesala de la frustración" (PAC
MAN, Segundo Movimiento); y a veces estamos ante una cita tomada de un autor conocido por el lector como la frase de Haruki Murakami: "Todo el mundo, en lo más
profundo de su corazón, está esperando que llegue el final del mundo"(PAC MAN, Segundo Movimiento) o la de Faberge: "En el juego de la mentira la cuestión no es ganar, es seguir jugando"
Por último, en una novela en la que la Ciencia ocupa lugar central no abundan, pero sí aparecen en ocasiones, referencias a físicos como Thorne y/o Hawking al hablar del “tiempocurvo en los agujeros
negros” (PESTAÑEO, Cuarto
Movimiento). El primero, Kip S. Thorne fue precisamente distinguido este año 2017 con el Premio Princesa de Asturias en la categoría de Investigación Científica y Técnica junto a Rainer Weiss y Barry C. Barish por su descubrimiento de las ondas gravitacionales. Se ve, pues, que César Pérez Gellida, cuando hace en esta novela literatura de anticipación, no habla por boca de ganso al urdir la trama de ese mundo futuro que podría engullirse a sí mismo a poco que el ser humano se empeñe en ello. Final Si bien las novelas futuristas que hacen planteamientos cibernéticos no son de mi predilección; sin embargo he de decir que he leído con gusto estas dos novelas, "Khimera" y "Konets", en las que César Pérez Gellida da rienda suelta a sus extensos conocimientos del mundo de las telecomunicaciones, pues no en balde el novelista, antes de dedicarse plenamente al oficio de escribir, trabajó en Retecal, empresa de Radiotelevisión castellano-leonesa que luego fue vendida a Ono, que a su vez sería absorbida por Vodafone.
Como constante que es en él -será la intuición, como dice; ¡bendita intuición, pues!-, Gellida mantiene siempre un sabio equilibrio, también en esta última novela de la serie, de manera que no se precipita ni por el lado abstruso e incomprensible del mundo intangible del metaverso (la Red, el ciberespacio y así) ni se queda sólo en el puro thriller desarrollado en el mundo de la realidad con unos investigadores que buscan encontrar la solución. No, lo bueno, lo fantástico, lo peculiar y distintivo del llamado "estilo Gellida" es que sabe nadar entre dos aguas creando un producto novedoso por su originalidad, aunque al tiempo corra el peligro de que algún lector no muy avisado de la cierta interdependencia de los relatos entre sí pudiera optar por abandonarle.
A mí, ya lo he dicho varias veces, me gusta más el Gellida hacedor de thrillers realistas detectivescos que este otro Gellida que asciende a la Nube del metaverso y crea historias también de innegable tensión que se resuelven o se precipitan en los breves segundos que tarda un hacker en encontrar el código de una secuencia informática y neutralizar la orden contenida en ella mediante la conversión de la misma en un malware que en forma de gusano anide y se extienda con rapidez por cuantos terminales UAT contacten con él. Pero para mi sorpresa, como tantas veces me ha sucedido con este escritor, he quedado abducido por la historia que cuenta gracias a esa sabia dosificación en el ritmo narrativo que realiza.