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29 oct. 2013

"Una vacante imprevista": La explotación del éxito

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J. K. Rowling lleva vendidos con la saga del aprendiz de mago Harry Potter más de 450 millones de ejemplares en todo el mundo. Las aventuras del adolescente Harry han colmado la necesidad de fantasía de los niños de medio mundo que iban cumpliendo años al ritmo de su héroe novelesco. Pero todo tiene un límite, el tiempo no perdona, y los lectores -luego también espectadores de las adaptaciones cinematográficas- alcanzaron otra edad, la adulta. Cual si del ficticio Harry Potter se tratase la escritora y sus editores decidieron dar un golpe con la varita mágica pues pensaron que ese jugoso mercado de lectores no debía perderse. Lo malo es que -y Harry Potter sabe de eso un montón- no siempre la magia produce los efectos deseados. Este es el caso de la novela "Una vacante imprevista" que salió al mercado el 27 de septiembre de 2012  con el eslogan de 'la primera novela para adultos escrita por J. K. Rowling'. Para adultos, sí, especialmente para los convencidos, aquellos que a su autora favorita le perdonan todo pues recuerdan con gusto cómo crecieron con su héroe gafitas.

Pero dejando a un lado las consideraciones anteriores plenamente mercantilistas, la novela, desde mi modesta opinión no resiste un mínimo análisis.  El relato cuenta, en síntesis, la convulsión que en una pequeña localidad de Inglaterra llamada Pagford ocasiona la repentina muerte de un representante del consejo parroquial. La plácida vida del diminuto pueblo se altera al tener que cubrir esta imprevista vacante, lo que revelará que bajo su apacible aspecto todos los habitantes del lugar escondían secretos y deseos no siempre confesables.

De partida el asunto no está mal. Lo que en mi opinión falla es que el relato está claramente descompensado. De sus 608 páginas, la escritora dedica el 80% a presentarnos acciones cotidianas y normales en cualquier comunidad de seres humanos: adolescentes rebeldes (el adoptado Fats y su amigo Andrew) que se rebelan contra la autoridad paterna; adolescentes que se minusvaloran (Sukhvinder Jawanda) pero que luego tendrán comportamientos heroicos, y otros que minusvalorados por los demás se sobreponen y luchan a su manera por cambiar el contexto familiar y/o social que les ha tocado en suerte (Krystal Weedon); esposas (Shirley y Samantha, suegra y nuera) oscurecidas por las figuras de sus maridos pero que aguantan porque son más las ventajas que los inconvenientes; hombres inmaduros (Gavin, Colin Wall); hombres autoritarios (Simon Price y Howard Mollison); hombres deseados (Vikram Jawanda y el mismo Barry Fairbrother); mujeres que se entregan profundamente por amor (Kai Bawdan o Mary Fairbrother); mujeres que se sacrifican por los demás (Tessa Wall protegiendo al débil Colin y al acomplejado y conflictivo  hijo suyo Stuart [Fats], o Parminder Jawanda defendiendo a los menos favorecidos de la localidad frente a los instalados en su confort); y algunos otros más también muy característicos.

En conclusión, al leer esas más de cuatrocientas páginas en las que suceden obviedades como las señaladas anteriormente se tiene la impresión de pérdida de tiempo y de que Rowling tiene poco asunto que ofrecer por lo que demora su resolución hasta esas 100 últimas páginas en las que sucede por fin algo. La pena es que ese 'algo' se mueve por lo trillado y convencional pretendiendo ofrecer un mensaje moralizante, válido sí, pero nada novedoso. Porque que en muchas ocasiones los despreciados e insultados se demuestren más fuertes que aquellos que los vejan y menosprecian, ¿a quién sorprende?, o que las personas de "orden" oculten vergüenzas sólo tenidas por tales por ellos mismos (los Mollison con su hija Patricia o los extraños deseos de Colin Wall) ¿no es más bien propio de la caduca novela folletinesca de finales del XIX? Y esto sin aludir al patético final en el hospital de Pagford donde el obeso poderoso Howard Mollison se recupera de su nuevo y costoso infarto mientras dos plantas más abajo, en el tanatorio, sobre una fría losa de mármol, yacen los cuerpos sin vida de Krystal y de Robbie, su inocente hermano. Maniqueísmo puro y duro.

Y por si esto fuera poco nada en el relato logra sorprendernos, todo en él es previsible, con lo que no ha lugar a suspense alguno. Ni siquiera la estructura deja un resquicio que sirva para salvar la obra. Como sucede con los relatos cinematográficos más tradicionales asistimos a los sucedidos en orden secuencial y predecible sin dejar la autora lugar a duda alguna pues todo se nos aclara, a veces hasta el extremo hurtándonos incluso la posibilidad de equivocarnos en nuestra apreciación:
"-¡Los Mollison! ¡Precisamente!- dijo Colin cuando volvió a la sala con una taza de té. No le había ofrecido una a Tessa; su egoismo se revelaba a menudo en esos detalles, vivía demasiado enfrascado en sus propias preocupaciones para fijarse en los demás." (pág. 278).
Por último una consideración más. Como digo al inicio de este comentario, la novela se publicitó con el mantra de 'la primera novela para adultos de J. K. Rowling'. Yo no veo por parte alguna nada que justifique esa calificación, a no ser que la edad adulta se reduzca a utilizar -y leer, claro- de vez en cuando unas cuantas expresiones gruesas que la novelista va sembrando por el relato y que en ocasiones llegan a sorprender  pues ya se sabe que no hay nada peor que una expresión gruesa o escatológica colocada fuera del lugar que le es natural:
"Pedaleó con furia hasta la esquina para desaparecer. No quería ver a Fats saliendo de la iglesia con un afligido Cuby, vestido con el traje barato y la corbata que le había descrito con cómica repugnancia en la clase de lengua el día anterior. Habría sido como interrumpir a su amigo cuando cagaba" (sic, pág. 194).
Aunque en ocasiones el contexto favorezca el empleo de estas expresiones, sin embargo parece que la autora es consciente de su 'audacia', sin percatarse de que lo que hace provocaría sorpresa a los lectores de la novela naturalista decimonónica, pero ¿hoy?:
"-Si gritas, te rajo, zorra.
La penetró, y le hizo daño. Krystal lo oía gruñir, y oía su débil quejido: un sonido cobarde y tenue del que se avergonzaba.
Obbo se corrió y se apartó de ella. Inmediatamnte Krystal se subió los pantalones y [...]" (pág. 391).
Ignoro si bajo el seudónimo con el que la Rowling se ha presentado ahora, el de Robert Galbraith, se pretende ocultar una nueva manera de novelar o si simplemente ha sido una añagaza más de la industria editorial para disparar las ventas del título “El canto del cuco” [en España sale a la venta el próximo 14 de noviembre], como ha ocurrido en otros países una vez que ‘sorprendentemente’ se haya desvelado la verdadera autoría de esta novela policíaca.

A mí, personalmente, me da lo mismo lo que se haga para vender una obra siempre que ésta tenga calidad; pero sí me molesta, y mucho, que pretendan darme gato por liebre, como en mi opinión me ha sucedido con la novela que he comentado.

Nota: En la página de este mismo blog "Música que me gusta escuchar" he colocado algunos temas musicales que tienen en común el tema del dinero, asunto que -siempre según mi opinión, claro es- subyace en el giro copernicano realizado por esta novelista.


13 oct. 2013

"GLORIA", la otra adolescencia.

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La película que he visto este fin de semana, "Gloria"
del director chileno Sebastián Lelio me ha gustado por muchas cosas. Es la principal observar cómo este joven cineasta (nació el año 1974) presenta la vida de una mujer que podría ser su madre:
"Decidí dar la vuelta a la cámara y ver qué pasa si filmas la vida de nuestras madres: la última generación que fue criada para el matrimonio y después se quedaron solas, y salieron a un mundo que ha cambiado tanto"
Quizás la cita anterior resuma ya el sentido más profundo del filme. El personaje de Gloria Contado representado por la actriz chilena Paulina García está en esta historia pasando por una etapa de transformación vital: debe acostumbrarse a vivir sola, debe asumir su soledad, debe asumir su entrada en la ...vejez. Al igual que el niño pasa por un periodo de transformaciones físicas y también psíquicas que le harán abandonar el estadio de niño dependiente para pasar al de muchacho adolescente con las urgencias que esa etapa tiene en el desarrollo humano: desapego hacia los padres, búsqueda del grupo de amigos, descubrimiento o intuición de la llamada sexual, primeros escarceos amorosos y sexuales, etc., así Gloria a sus casi 60 años deberá iniciar el camino hacia otra etapa de su vida -probablemente la última- en la que deberá asumir exactamente lo contrario al adolescente niño: soledad por abandono o desaparición de la pareja, asunción de su inutilidad ante el desapego -ahora ya total- de los hijos que han iniciado sus propios proyectos de vida, descubrimiento o intuición de que el sexo ya no es el centro que asegurará la vida en compañía... Ella asumirá su situación encarando la vida desde la alegría que busca y encuentra en los clubes de 'singles' a los que acude para charlar, tomar una copa, bailar y de vez en cuando echar una canita al aire. Pero, todo se le va al traste cuando se enamora de Rodolfo, un separado como ella aunque muy sometido aún a la familia de la que tan sólo hace un año formaba parte.
Sergio Hernández (Rodolfo), Paulina García (Gloria) y Sebastián Lelio

Sebastián Lelio nos ofrece dos maneras radicalmente distintas de afrontar la separación (la de Gloria y la de Rodolfo) y también dos maneras de comportarse: la sincera y la disfrazada. Pero, viene a concluir el director y guionista, sea como fuere, pase lo que pase cuando la vida nos da un batacazo hay que saberse levantar, no hay que arrellanarse en el confort mental de la infelicidad, hay que salir para adelante, hay que seguir viviendo de otra forma quizás, pero viviendo, alegres, hasta el último aliento.

El film no sólo es una historia interesante, es también cine de muchos quilates. Destaca en primer término la excelente actuación de los actores, en especial de Paulina García que encarna el personaje con una naturalidad y frescura impresionantes; en ella es de admirar la expresividad que transmite su rostro y todo su cuerpo que le sirve para transmitir sus estados interiores mucho mejor que las palabras (la escena final de la película es magistral a este respecto). Luego estaría la importancia que tiene la música, tanto la popular de donde el director toma la base para su historia, como la más culta. De la primera destaca en especial la canción "Gloria" de Umberto Tozzi en cuya letra se inspira en gran medida el relato; pero también tienen relieve y subrayan momentos vitales del personaje otros temas como "Eres" de Massiel, "Libre" de Paloma San Basilio o el "Nosotros" de Los Panchos (Todos estos temas se pueden escuchar en la pág. "La música que me gusta escuchar" de este mismo blog).

Y de la culta en especial destaca Mahler del
que se utiliza el Adagio de su Quinta Sinfonía para resaltar con solemnidad el momento de profunda soledad que sigue al abandono amoroso o al descubrimiento de la ausencia de verdadero compromiso amoroso. Este uso de la melodía de Mahler le sirve a Lelio para llevar mentalmente al espectador a otra imposible historia de amor, la de Aschenbach y Tadzio; es pues un recurso de metalenguaje y un cumplido homenaje al maestro Visconti.

Una película con la que su director Sebastián Lelio ha conseguido el Oso de Plata en el 63ª Festival internacional de Cine de Berlín. Antes de ella Lelio tan sólo había rodado tres filmes: La Sagrada Familia (2006), Navidad (2009) y El año del Tigre (2011).

10 oct. 2013

"QUE TRATA de ESPAÑA" ["Barrocamiento" y "Que trata de España" (II)]

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... y el domingo logré llegar al último pase de "Que trata de España", un espectáculo poético
dramatizado de una gran altura estética que toma el título prestado del poeta Blas de Otero y que se apoya en tres sólidos pilares:

1º) Un magnífico trío flamenco que acompaña
con sus sones, bailes y quejíos las declamaciones poéticas llegando en ocasiones a cantarlas directamente o a interactuar con la recitadora. Antorrín Heredia al cante, Reza Jafari "El Persa" al toque y Juan Ramírez al baile conforman una base vertebradora común que suele asociarse con la idea de España.

2º)Una Victoria Vera desconocida en esta faceta de rapsoda y que a mí me sorprendió gratamente. Ella aparece en escena envuelta en un mantón de Manila para ir a echarse sobre una chaise longue en la que con sensual indolencia inicia el espectáculo con el barroquísimo por su pesimismo "Miré los muros de la patria mía" del madrileño Quevedo. Pero luego ella, España, irá abandonando este estado de pereza tan suyo para a través de los 15 poemas siguientes reflexionar, darse al lamento, no conformarse y dar paso a la esperanza activa en el poema "España en marcha" del guipuzcoano Gabriel Celaya con que se cierra el espectáculo.

3º) Una acertada y muy personal selección (-también podrían haber sido otros los elegidos-) de dieciséis poemas de autores españoles realizada por Javier Villán, quien a su más conocida actividad de cronista taurino une otra menos pública de ensayista y también ésta de autor teatral. Villán ha recorrido el acervo poético español buscando poemas que contuviesen elementos troncales referidos a España, y los ha encontrado en las cuatro lenguas españolas: castellano (Quevedo, Alberti, Leopoldo Panero, Antonio Machado, Miguel Hernández, Luis Cernuda, Celaya, Blas de Otero, Unamuno, Angela Figuera y Max Aub), catalán (Joan Maragall y Salvador Espriú), gallego (Celso Emilio Ferreiro) y vasco (Gabriel Aresti). Los cuatro últimos aunque realizaron sus composiciones en su lengua materna en el espectáculo escuchamos la versión al castellano que ellos mismos habían trasladado. Como el mismo Villán dice con los dieciséis poemas se define "una idea de España histórica, sentimental y universal"  que recorre a lo largo y a lo ancho la historia de nuestro país.

La declamación teatralizada de Victoria Vera unida al cante de Antorrín Heredia quien a su vez da la réplica en no pocos momentos a la actriz aumentando de este modo la sensación dramática, sin olvidar la música que brota de la guitarra de "El Persa" y de las castañuelas que con maestría maneja el bailaor Juan Ramírez, hace que los poemas alcancen dimensiones emocionales muy raras veces experimentadas por mí. De los momentos vividos a lo largo de los 70 minutos que duró el espectáculo quiero resaltar algunos:


  • La búsqueda de España por parte de los exiliados:  

¿Dónde estás España? Por el mundo abierta.
¿Dónde estás España? Mía, desparramada.
¿Dónde estás España? Monte, río, meseta.
¿Dónde estás España? Tierra en tierras, alma        
(Max Aub) 

“Yo, Gulliver Ferreiro, buen gallego,solemnemente digo:exiliado en mi propia Tierra, cansado de mirar las mismas torres siempre,harto de ver las mismas calaveras-hastío de vivir cerrado en un sótano-quise seguir el rumbo de mi pueblo, el éxodo sin fin de los emigrantes”.“Aquí, entre estos hombres pequeñitos,pienso en la patria, y me siento un gigante”.            (Celso Emilio Ferreiro)                                                                                                  
  • El amor a la Madre pese a todo:
CANTO RABIOSO DE AMOR A ESPAÑA EN SU BELLEZA
Con los ojos cerrados, con los puños cerrados, con la boca cerrada, España, canto tu belleza. Y con la pluma ardiendo y con la pluma loca de amor rabioso canto y firmo. Belleza sobre ti y en tus entrañas de miel y granito, y en tu cielo, y en tus encadenadas cordilleras y en tus encadenados hombres, canto.                                                                                                                                       [...................]
 Tú me has parido y hecho y traspasado de dicha y de dolor hasta los huesos con tu belleza que se clava y ciñe como un cilicio rojo en mi cintura y hace subir mi sangre a borbotones entre garganta y verso para ahogarme de amor rabioso, de vergüenza sorda, de amor, de amor, de amor, de amor rabioso.                                                                                                                                            [...................]
 Porque eres bella, España, y te me mueres, viuda, asesina y mártir de tus hijos, a mil años y un día condenada. Porque eres bella, España, y te me mueres porque eres mía, España, y no te absuelvo del mal de España, canto tu belleza y fecho y firma a corazón parado, boca cerrada y apretados puños, clavándome la lengua con los dientes, porque no quiero blasfemar tu nombre.                                                                                                                                                                                                  (Ángela Figuera: "Belleza cruel", 1958) 
 Eres tú, son tus ojos lo que buscaQuien te llama luchando con la muerte,
A ti, remota y enigmática
Madre de tantas almas idas
Que te legaron, con un fulgor de piedra clara,
Su afán de eternidad cifrado en hermosura.
Pero no eres tan sólo
Dueña de afanes muertos;
Tierna, amorosa has sido con nuestro afán viviente,
Compasiva con nuestra desdicha de efímeros.
¿Supiste acaso si de ti éramos dignos?
Contempla ahora a través de las lágrimas:
Mira cuántos cobardes
Lejos de ti en fuga vergonzosa,Renegando tu nombre y tu regazo,
Cuando a tus pies, mientras la larga espera,
Si desde el suelo alzamos hacia ti la mirada,
Tus hijos sienten oscuramente
La recompensa de estas horas fatídicas.                                                                                                              (Luis Cernuda: "Elegía española I", "Las nubes", 1940)                                                                                                   

  •  Los hijos que no se sienten comprendidos por la Madre y se revuelven reafirmándose:
Escucha, España, la voz de un hijo
que te habla en lengua no castellana;
hablo en la lengua que me ha legado
la tierra áspera;
en esta lengua pocos te hablaron;
en la otra, demasiado.
[.......]
Sálvate, sálvate de tantos males;
que el llanto te haga alegre, fecunda y viva;
piensa en la vida que te rodea;
alza la frente,
sonríe ante los siete colores del iris.
¿Dónde estás España, dónde que no te veo?
¿No oyes mi voz atronadora?
¿No comprendes esta lengua que entre peligros te habla?
¿A tus hijos no sabes ya entender?
¡Adiós, España!                                                
                                                                                                                  (Joan Maragall: "Oda a España")

Defenderé                                                          Me quitarán las armas 
la casa de mi padre.                                           
y con las manos defenderé 
Contra los lobos,                                                
la casa de mi padre; 
contra la sequía,                                                 
me cortarán las manos 
contra la usura,                                                  
y con los brazos defenderé 
contra la justicia,                                               
la casa de mi padre; 
defenderé                                                           
me dejarán 
la casa                                                               
sin brazos, 
de mi padre.                                                       
sin hombros 
Perderé                                                              
y sin pechos, 
los ganados,                                                       
y con el alma defenderé 
los huertos,                                                        
la casa de mi padre.
los pinares;                                                        
Me moriré,
perderé                                                              
se perderá mi alma,
los intereses,                                                      
se perderá mi prole,
las rentas,                                  
                        pero la casa de mi padre 
los dividendos,                                                   
seguirá 
pero defenderé la casa de mi padre.                     
en pie.                                                                                                    (Gabriel Aresti: "La casa de mi padre", 1963)

  •  La necesidad de alzarse, de ser y dejar de ser:

Alza, toro de España: levántate, despierta.           Despiértate del todo, que te veo dormido,
Despiértate del todo, toro de negra espuma,        
un pedazo del pecho y otro de la cabeza:
que respiras la luz y rezumas la sombra,              
que aún no te has despertado como despierta un toro
y concentras los mares bajo tu piel cerrada.        
cuando se le acomete con traiciones lobunas.
           Despiértate.                                                                          
Levántate.
                                               [................................]
Desencadena el raudo corazón que te orienta           Partido en dos pedazos, este toro de siglos,
por las plazas de España, sobre su astral arena.       
este toro que dentro de nosotros habita:
A desollarte vivo vienen lobos y águilas                   
partido en dos mitades, con una mataría
que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.                   
y con la otra mitad moriría luchando
               Yérguete.                                                                        
Atorbellínate

                                              [................................]
Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.

Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.

         Sálvate.    (Miguel Hernández: "Llamo al toro de España" en "El hombre acecha", poema escrito en 1937)
La España de charanga y pandereta,                                                           cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y alma inquieta,
ha de tener su marmol y su día,
su infalible mañana y su poeta.[......]
Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste,
cuando se digna usar la cabeza,
aún tendrá luengo parto de varones
amantes de sagradas tradiciones[......]
El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero,
la sombra de un lechuzo tarambana,
de un sayón con hechuras de bolero;
el vacuo ayer dará un mañana huero.[......]
Mas otra España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza.
Una España implacable y redentora,
España que alborea
con un hacha en la mano vengadora,
España de la rabia y de la idea.  (Antonio Machado: "El mañana efímero"Campos de Castilla, 1912)

  • La esencia permanente y el avanzar asumiéndonos:

Aquí nació mi vida a la esperanza
y aquí esperó también que moriría;
ahora que vuelvo aquí, parecería                                                                                                                     
que el tiempo me persigue y no me alcanza.
Detiene otoño el paso a la mudanza
que en la luz, en el aire se extasía:
los árboles son llamas, su alegría
enciende ya mi bienaventuranza.
Todo pasó. Todo quedó lo mismo:
como si en este otoño floreciera,
ardiendo en el fulgor de su espejismo,
última para mí, la primavera;
abismo del no ser al ser abismo
la eternidad del tiempo prisionera.                
(José Bergamín: "Al volver", 1962)

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.
Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.
[.....]
De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.
¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.
No reniego de mi origen
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.
[.....]
No quiero justificarte
como haría un leguleyo,
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.
España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.                                                                                           
(Gabriel Celaya: "España en marcha" de Cantos iberos, 1955)
Gil de Biedma, Blas de Otero y Gabriel celaya
¿Qué interés ha tenido para mí este espectáculo aparte del valor literario? Por primera vez en muchos años asisto a un posicionamiento nada casposo de la sociedad civil  en torno a un, en muchos aspectos y en no pocos lugares, evitado término: España. Y además se cita la palabra y lo que conlleva con palabras de autores que muchos piensan que no son (eran) proclives a esta idea, a esta nación. Ahora que tantas naciones brotan a nuestro alrededor estimo que hay que buscar las verdades en la historia y decirlas con las palabras auténticas de quienes las escribieron. Y creo que este espectáculo dirigido por Ramón Fontseré, hombre de teatro donde los haya (vid. en este mismo blog el post sobre "El coloquio de los perros"), simplemente hace esto: sacar a la palestra lo que los fogonazos de la periferia centrífuga ocultan intencionadamente en su resplandor con afán de ¿...? Por ahora dejémoslo en interrogante.



 





 





 






7 oct. 2013

"BARROCAMIENTO" y "Que trata de España" (I)

No hay comentarios:
Este fin de semana ha sido especial y felizmente poético. El sábado asistí, dentro de las actividades ofrecidas por la asociación "Tragycoma la representación de la magnífica obra de Fernando Sansegundo, "Barrocamiento"; y el domingo bajé hasta el Teatro Fernán Gómez a ver el último pase de "Que trata de España", una selección de poemas realizada por Javier Villán, dirigida por Ramón Fontseré y representada por Victoria Vera acompañada magníficamente por un trío flamenco de alta calidad. Pero dejo para otra ocasión esta segunda experiencia teatral.

La obra de Sansegundo sólo puedo calificarla de delicada pieza de orfebrería literaria. En síntesis su asunto es el siguiente: Un día de todos los Santos, Noche de las ánimas, los espíritus de tres antiguas mujeres escritoras (Sor Juana Inés de la Cruz, María de Zayas y Feliciana Enríquez de Guzmán) adquieren corporeidad y se ven trasladadas al tiempo actual en el que un grupo teatral ensaya una recreación de la dura realidad vivida por estas tres mujeres en su siglo, el XVII. Como si estuviéramos al otro lado del espejo los espíritus de estas tres importantes autoras del Barroco intercambian informaciones sobre sus biografías personales y espirituales no siendo interrumpidas más que ocasionalmente por una extraña visión de la modernidad de nuestro siglo que al interferir en su intemporal conversación las asusta y asombra pues apenas si entienden el sentido de las palabras que escuchan pero percibiendo que si bien su muerte corporal es cierta e imposible de remover, las tres viven en la mente y en el afecto de no pocas personas de la actualidad, por lo que el calificativo de inmortales no les es para nada ajeno.
Sansegundo recrea y fabrica la biografía de cada una de las tres mujeres y nos las traslada en contrapunto ilustrándolas con palabras dichas bien por ellas mismas bien por autores de la época que las enaltecieron, caso de Lope de Vega en su "Laurel de Apolo", o que las insultaron pretendiendo degradarlas y rebajar su calidad literaria por el mero hecho de ser mujeres, caso de Quevedo en su obra "La culta latiniparla". En "Barrocamiento" aparece su soneto  titulado "Desengaño de las mujeres" cuyos dos cuartetos dicen
Puto es el hombre que de putas fía, / y puto el que sus gustos apetece; / puto es el estipendio que se ofrece / en pago de su puta compañía. // Puto es el gusto, y puta la alegría / que el rato putaril nos encarece; / y yo diré que es puto a quien parece / que no sois puta vos, señora mía. //
A este soneto, que en la obra Sansegundo sitúa dentro de una diatriba entre Quevedo y ´la sevillana Dª Feliciana Enríquez, responde ésta con otro de parecido tono; pero en ella las palabras gruesas pasan a ser las de 'bobo' y 'bobalicón', si bien repetidas hasta el infinito.
Esta defensa del derecho de la mujer a mostrarse en todo en igualdad con el hombre es tema central de "Barrocamiento". La mejicana Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana (Sor Juana Inés de la Cruz), más centrada su poesía en asuntos de amor, respondía a los ataques masculinos con versos como estos:
Hombres necios que acusáis              /          si con ansia sin igual
a la mujer, sin razón,                        /          solicitáis su desdén,
sin ver que sois la ocasión                /          por qué queréis que obren bien
de lo mismo que culpáis;                  /          si las incitáis al mal?
                 [............]                                      [............] 
¿Cuál mayor culpa ha tenido             /        ¿O cuál es de más culpar,
en una pasión errada:                       /         aunque cualquiera mal haga;
la que cae de rogada,                        /        la que peca por la paga
o el que ruega de caído?                   /         o el que paga por pecar?
 De la madrileña María de Zayas y Sotomayor, el autor de esta obra toma más su anécdota vital (independiente, viajera, vividora...) que elementos de su literatura dado que la poesía la tocó tangencialmente. Sí se nos dice, por boca de ella misma y con no poca gracia, que con su estilo pretendía llegar a todos alejándose fundamentalmente del complicado culteranismo del momento:
Y así he procurado hablar en el idioma que mi natural me enseña y deprendí de mis padres, que lo demás es una sofistería en que han dado los escritores por diferenciarse de los demás, y dicen a veces cosas que ellos mismos no las entienden. ¿Cómo las entenderán los demás sino en diciendo, como algunas veces me ha sucedido a mí, que, cansado el sentido por saber qué quiere decir y no sacando fruto de mi fatiga, digo: "Muy bueno debe de ser, pues que yo no lo entiendo".
Las actrices que dan vida a estas tres escritoras que lucharon por poder escribir, son Alicia Lobo (magnífica su interpretación de Sor Juana Inés de la Cruz), Zaloa Zamarreño (en el papel de la muy desconocida Feliciana Enríquez de Guzmán) y Rocío Marín (una María de Zayas muy vivaz y divertida). El elenco se completa virtualmente con una proyección que representa el mundo temporal (irreal para las tres escritoras fallecidas) en la que aparecen entre otros actores y actrices Blanca Portillo y Candela Serrat.

Este espectáculo llegó a los teatros de Madrid en el mes de marzo de este 2013 y tras una exitosa gira por las tierras de España ha retornado a Madrid. Entre estos lugares, el 7 de julio de este año recaló en el Festival de Almagro, cuya organización confeccionó el video promocional que a continuación incorporo:
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