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29 nov. 2018

"La familia", novela de Pedro Carbonell

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A veces a través de la pestaña 'Contacto' de este blog (sucede lo mismo en otros que asimismo reseñan literatura) algún escritor o escritora contacta para ofrecer leer el libro, el relato, el poemario que haya escrito. Para ablandar la voluntad normalmente dicen que admiran el blog y blá, blá, blá…, o sea, la palabrería típica que suele acompañar a este tipo de demandas. Yo los comprendo porque sé que cualquier medio (los blogs son uno de ellos, claro) sirve para difundir la obra. No pocos son los autores noveles que se han dado a conocer a través de plataformas como ésta. Suelo leer con simpatía estos ofrecimientos y, sin agobiarme y en función del interés que en la sinopsis que me pasan pueda entender que tiene el libro, me comprometo o no a leerlo y reseñarlo.

En esta ocasión se puso en contacto conmigo Pedro Carbonell Castillero quien a través del sistema y fórmula antes descritos me ofreció su último título, "La familia", y yo me comprometí a leer su novela y a reseñarla en el blog, cosa que estoy ejecutando ahora.

El escritor
Sólo conozco de él la información que ofrece la Red. Sus libros se pueden adquirir en Amazon donde figuran tres títulos (ignoro si tiene alguno más). Estos títulos son, además de "La familia" cuya sinopsis argumental figura a continuación, "Comitragedia en clave relativa" aparecido en marzo de 2018, y "Una historia accidental de amor" con fecha de publicación el 30 de enero de 2018. Es evidente que Pedro Carbonell o guardaba suficiente obra escrita en su mesa de escritor (léase asimismo 'ordenador') o es de pluma suelta y fácil en el buen sentido de la palabra, esto es, que la prosa sale de él con suma comodidad y viabilidad.
Los tres volúmenes figuran en Amazon con críticas muy favorables todas ellas. 

Al no conocer ninguna de las obras de este autor acepté leer "La familia" tras leer la sinopsis de la misma que me pareció, cuando menos, curiosa.

Sinopsis
"Andrés es un hombre maduro a punto de enfilar hacia la ancianidad. Le faltan pocos años para jubilarse pero está en el paro, en la España de 2010. Vive solo y se entretiene entrando en los chats de Internet. Por este medio llegará a conocer a Amaranda, una mujer que, según ella, es unos años menor que él y que manifiesta sus deseos de verlo en persona. Andrés es poco sociable y en el barrio donde vive no cae muy bien a la gente. De vez en cuando abandona la rutina de chatear para introducirse en otra que es peor: beber. Él es consciente de que se están quemando los pocos rescoldos que le quedan de juventud y de vigor sexual, por lo que se embarcará en la aventura de viajar desde Gavà a Madrid para encontrarse con Amaranda. La familia es una novela donde el sexo, el chat, las nuevas tecnologías y la crítica a la España política y social de aquellos cada vez más lejanos años están muy presentes. Todo ello queda visto bajo la peculiar perspectiva narradora y estilística del autor."

Mi opinión
En esta ocasión y para no influir en los posibles lectores que "La familia" pueda tener no voy a dar opinión valorativa alguna sobre la misma. Sólo diré que se lee con suma rapidez, que el nombre del autor figura en las tres novelas conocidas hasta el momento junto al de Verónica Monroy Romeral como ilustradora -imagino que de las portadas- y que la afición por escribir y ver que las creaciones realizadas llegan al lector son siempre deseos humanos muy comprensibles que satisface ver realizados. Nada más. Sí que me gustaría conocer vuestra opinión sobre la misma a fin de cotejarla con la mía. ¿Os animáis?

26 nov. 2018

Benjamín Prado: "Ya no es tarde"

26 comentarios:
Conozco la figura de Benjamín Prado desde hace ya tiempo sobre todo por su faceta de letrista de Joaquín Sabina. La altura poética del disco de Joaquín "Vinagre y rosas" le debe mucho a Benjamín. Además, soy lector asiduo de los artículos que publica desde hace ya muchos años en diversos medios escritos. Sin embargo a su literatura aún no me había asomado. Lo hago con su último libro de poemas, "Ya no es tarde", aparecido en noviembre de 2014 rompiendo un silencio poético de ocho años de duración.

Benjamín Prado (Madrid, 1961) es un escritor en el más amplio sentido de la palabra. De sí mismo dice: 'llevo escribiendo desde los 18 años'. Cuando habla de la creación poética afirma que 'al verso hay que darle la naturalidad propia de la prosa así como a la prosa cargarla de poeticidad'. Ha escrito, además de poesía, novela y ensayo. Sus últimas obras en estos dos géneros son la novela "Los treinta apellidos" aparecida en mayo de este mismo año, y en 2015 su ensayo "Más que palabras"

"Vinagre y rosas", Sabina, Prado
La verdad es que a veces parece como si las casualidades no fuesen tales, sino más bien causalidades. Digo esto porque resulta que el título del último ensayo publicado por Benjamín Prado, "Mas que palabras", coincide con la denominación de la Tertulia Literaria en la que participo desde hace años; la lectura que hemos realizado en noviembre en esa tertulia de amigos ha sido "El corazón es un cazador solitario" de Carson McCullers [reseña de la novela aquí], escritora norteamericana que junto a otras cuatro mujeres más fueron estudiadas y analizadas por el autor madrileño en otro ensayo suyo capital, "Los nombres de Antígona", aparecido en 2001. Por si esto fuera poco durante varios años vine a coincidir con el poeta en el barrio donde vivimos ambos en la zona noroeste de Madrid conocido con el nombre de "Ciudad de los poetas". Este nombre le iba a él pintiparado aunque, otra casualidad, cuando por fin me atreví a abordarle con ocasión de la presentación en la librería Rafael Alberti de Madrid de "Patria", la estupenda novela de Fernando Aramburu, me aclaró que ya no vivía en el barrio pues se había mudado con su pareja a una localidad de la sierra madrileña.

Todo lo anterior se puso en marcha en mi interior cuando decidí participar en la iniciativa del blog de Laky "Libros que hay que leer", el mes temático de la no novela, que está teniendo lugar durante este mes de noviembre. Me dije, si con claridad hay algo no novela, ello es la poesía; Benjamín Prado es poeta; no he leído nada de él; me atrae su persona, sus artículos periodísticos, sus letras de canciones, su conocimiento literario; es o ha sido hasta hace poco vecino del barrio..., ¡qué mejor cosa podría hacer que leer un poemario suyo! Pues, dicho y hecho.


"Ya no es tarde"
Este libro de poemas me ha gustado mucho. El poeta comunica, gozoso, en él su redescubrimiento del amor. Nos traslada su renacer a la vida a través del amor a pesar de los años que tiene (53 en el momento de dar a la luz el librito), nos dice con todas sus ganas que no es tarde para ello, que "ya no es tarde". Este es precisamente el título que da a este poemario que, tras un poema ('Cuestión de principios') a manera de prólogo, abre con un poema impresionante titulado 'No es tarde', quizás el poema más conocido y difundido de la última creación poética del escritor

"Nunca es tarde para empezar de cero,
para quemar los barcos,

para que alguien te diga:
-Yo sólo puedo estar contigo o contra mí.

Nunca es tarde para cortar la cuerda,
para volver a echar las campanas al vuelo,
para beber de ese agua que no ibas a beber.

Nunca es tarde para romper con todo,
para dejar de ser un hombre que no pueda
permitirse un pasado.

Y además
es tan fácil:
llega María, acaba el invierno, sale el sol,
la nieve llora lágrimas de gigante vencido
y de pronto la puerta no es un error del muro
y la calma no es cal viva en el alma
y mis llaves no cierran y abren una prisión.

Es así, tan sencillo de explicar: -Ya no es tarde,
y si antes escribía para poder vivir,
ahora
quiero vivir
para contarlo."
Forman el libro 29 composiciones poéticas distribuidas en tres apartados ('Nunca es tarde', 'Viajes con la azafata' y 'Vida y Obra') de 9 elementos cada una. Dos composiciones más, una a modo de prólogo -la ya citada 'Cuestión de principios'- y otra a manera de epílogo, de cierre del conjunto -'Punto final'-, conforman todo un volumen inspirado por la llamada del sentimiento amoroso hacia una persona pero siempre acompañado por otro importantísimo sentimiento que nunca abandona al escritor, su inmenso amor a la literatura.

Los dos poemas que sirven de apertura y cierre de este libro de poemas diríase que son una especie de invocación a quien desde fuera del ser humano entienda de esto (los dioses, las musas, la inspiración, el genio poético, el puro trabajo...) para que le guíe en el hallazgo y ejecución de las composiciones que vienen a continuación ("Un poema que diga también lo que no dice / Un poema que escuche a quien lo dice / […] Un poema que sea capaz de repetir / justicia y corazón / libertad / y alegría...", en 'Cuestión de principios'); y en el del epílogo para que el lector destinatario de los mismos tenga más cumplida comprensión de ellos ("Un poema que imite / lo que vas a sentir cuando lo leas / […] Un poema que te ha reconocido / […] Un poema que sea más fuerte que el olvido / Un poema que el tiempo ya no puede vencer", en 'Punto final').

Comprendidos, encajados entre estas dos inmensas declaraciones de principios literarios y de amor humano quedan 27 hermosos poemas. Los de 'Nunca es tarde', la primera parte, son poemas muy románticos cargados de optimismo al haber tenido lugar el hallazgo amoroso que le ha permitido despegarse definitivamente de su situación vital anterior:  
 "gracias
por salvarme
de mi vida
('Segunda juventud')

Está cargada esta primera parte de un romanticismo a veces muy becqueriano
"Qué difícil resulta saber callar a tiempo,
a la hora de escribir y de quererse" ('No sé cómo decirlo')
La unidad vida-obra que rotula la tercera parte del libro está presente desde el principio. El poeta no quiere engañar a la persona amada, y por ello le dice que su familia, su carta de identidad, a él se la ha dado la literatura; ella, entonces, al ser objeto y motivo de estos poemas, por obra y gracia de la creación poética pasará a formar parte de todos los que leamos estos versos ('Libro de familia').

El poema que cierra esta primera parte de la obra lleva por título 'Poesía social'. En él Prado asocia Amor con Libertad, sometidos ambos a inmensos peligros por sus enemigos. Para marcar mejor la idea de que tanto en el Amor como en la Sociedad nada tiene que darse por eterno e inamovible echa mano de palíndromos [palabras o frases que se leen igual de izquierda a derecha que a la inversa], la mayor parte de las veces   [palabras que leídas al revés tienen diferente significado]:
[…] nada es verdad para siempre
que todo se transforma con decirlo al revés
del modo en que el 'azar' se hace la 'raza'
o el 'líder' el 'redil'
o el 'animal' la 'lámina'
Para aquellos que consideran que el cambio no tiene sentido alguno porque siempre todo sigue y seguirá igual tanto en lo social como en el amor el poeta que está en desacuerdo total significa este inmovilismo con palíndromos propiamente dichos:
contestaban que era posible un mundo
en el que se pudiese cambiar de dirección
sin cambiar de sentido
                       -como 'aviva'
como 'oro'
                                                        como 'radar',
como 'ala'-
'Viajes con la  azafata' es el título de los nueve poemas siguientes en los que el poeta junto a su amada viaja por distintos lugares del mundo y en ellos siempre rastrea y sigue los pasos de escritores que allí estuvieron, quedaron enterrados o simplemente situaron algunas de sus obras: en Lisboa, Pessoa; en Moscú, la novela  de Boris Pasternak "Doctor Zhivago"; en Viena, Sigmund Freud; en Coral Gables (Florida), Juan Ramón Jiménez; en Ginebra, Borges, Rousseau, Calvino; en Kirchstetten (Austria), W. H. Auden; y así.

Cierra esta segunda parte con un poema titulado 'Un profesor es alguien que habla en los sueños de otros' en el que dirigiéndose a su amada da las claves de lo que para él es Poesía o al menos estas poesías que su amor mutuo ha despertado en ellos. Para hacerlo respira a través de su pluma Pedro Salinas, considerado entre los poetas del 27 como el poeta del amor, y al igual que él se refugia en los pronombres y demostrativos: "que tu poema sepa algo que ignoras / […] que tu poema esté entre tú y yo".

'Vida y Obra', la tercera parte, explicita la íntima imbricación que en su vivir personal tiene la propia creación literaria. Es consciente de que este poemario es de amor ("Ya sé que este es un libro que habla de ti y de mí") pero ello no quiere decir que Benjamín Prado haya olvidado la injusticia, las desigualdades, el dolor que existe en el mundo (aunque "este es un libro de amor, sus páginas / están abiertas para los que sufren / para los ilegales, para los desterrados, /" […], en 'Tablón de anuncios').

En el poema 'Su viva imagen' evoca a su madre fallecida. Lo hace con la sorpresa de ver que todo sigue -como dijera Juan Ramón Jiménez en "El viaje definitivo" [la vida, el pozo blanco, los pájaros cantando...]- igual que si nada hubiese sucedido:
"Es tan raro saber que no volveré a verla
y los demás
seguiremos entrando en restaurantes,
cines,
supermercados, estaciones de tren...
Que no volveré a oír su voz pero a las nueve
será otra vez la hora de la cena,
los fines de semana iré al estadio,
mi coche rodará por la autopista
que ella escuchaba desde su jardín...
[…]
[…] María Ángeles Prado, la mujer de mi vida."

Final
Un poemario de amor cargado de literatura. Por si no fuera suficiente con los textos poéticos henchidos de lecturas y vivencias literarias, el poeta enmarca cada uno de los tres apartados bajo la cita de una escritora. Un libro dedicado a una mujer cargado de principio a fin de miradas femeninas. Así la primera parte recoge una frase de la poeta y ensayista rumana Ana Blandiana; la segunda, otra de la poeta estadounidense Emily Dickinson; y la tercera, cierra con un pensamiento de nuestra última Premio Cervantes de Humanidades, la poeta uruguaya Ida Vitale.

Pero hay citaciones más allá de las señaladas en estos tres apartados. El libro abre con unos versos de la escritora búlgara Blaga Dimitrova
"No tienes derecho a mentir.
Escribe cada uno de los versos
como si fuera una despedida."
y se cierra con otra cita de la magnífica autora canadiense Margaret Atwood
"Una palabra tras una palabra
tras una palabra, es poder."
Es un libro en el que el poeta imparte magisterio literario-vital a su amada María -"A quien, si no a María", concluye del todo el volumen-. Es una delicada y muy emotiva declaración de amor a esta mujer con la que el poeta, nos dice, ha vuelto a renacer, ha vuelto a reencontrarse consigo mismo en lo afectivo. Quiere compartir con ella todo cuanto conoce, disfruta y crea cuando escribe. Una escritura que paradójicamente por ser personal, resuenan en ella los libros que ha leído; y eso se lo quiere transmitir a ella, es un lema que se aplica a sí mismo y que nos lanza a todos los que le leemos
"No escribas
[…]
si en tus libros no se oyen los libros que leíste"
Dejo para cerrar esta reseña el recitado por parte del mismísimo Benjamín Prado del último poema de la 3ª parte del libro titulado 'El día que deje de quererte'. Espero que os guste este poema y que los fragmentos de otros que hay esparcidos en esta entrada os animen a leer el poemario por vosotros mismos.



23 nov. 2018

"El corazón es un cazador solitario" de Carson McCullers

16 comentarios:
Mi primer contacto con esta gran escritora norteamericana lo tuve a través de su cuento largo o novela corta "La balada del café triste". Cuando hice su reseña en este mismo blog muchos me dijeron que si ese relato que la autora había escrito en 1943 me había gustado, esperase a leer "El corazón es un cazador solitario" o "Reflejos en un ojo dorado", porque ambos me encantarían. He empezado por "El corazón..." y desde luego los elogios no eran en balde.

novela impresionista, alcoholismo, feminismo, novela norteamericana, Faulkner

Sobre la autora
No voy a entrar aquí en aspectos que ya señalé en mi anterior acercamiento a esta escritora [ver Carson McCullers: "La balada del café triste"]. Sí quiero redondear lo allí expuesto y añadir algún dato que ahora, tras esta lectura, me parece de sumo interés. El principal es el de que se casó dos veces con su marido Reeves McCullers: la primera en 1937, dos años después de haberle conocido; se divorcia de él en 1940, año en que desde Charlotte en Carolina del Norte donde vivían vuelven a Nueva York, ciudad donde conoce a los hermanos Mann (Klaus y Erika) y al poeta W. H. Auden, marido de Erika en un matrimonio de conveniencia dada su condición de homosexual. En Nueva York, una vez divorciada de Reeves, Carson marcha a Brooklyn a vivir con los Mann. En 1945, al regreso de Reeves de la Guerra herido en el desembarco de Normandía, vuelve a casarse con él.  Durante este interregno matrimonial, 1940 - 1945, Carson tendrá relaciones sentimentales con varias mujeres: con la escritora suiza Annemarie Schwarzenbach, y con la novelista, ensayista y activista texana Katherine Anne Porter. Reeves, su marido, estará con ella en los momentos duros de la enfermedad que  durante toda su vida la acosó con constantes recaídas. En 1953 Reeves se suicida tras haberle anunciado Carson una nueva separación y tras el fracaso del pacto de suicido que ambos habían acordado.

Muchos elementos biográficos de la escritora se pueden percibir y rastrear en sus obras. Así por ejemplo en "La balada del café triste" el pacto suicida es visible y en "El corazón es un cazador solitario" podría decirse que la vida entera de la autora en sus veinte primeros años está ahí, en especial en esa familia Kelly de la que Mick con su pasión por la música  es claro remedo de la novelista.

Mi Comentario
Una pequeña localidad del sur de los Estados Unidos donde la vida discurre monótona bajo un calor abrasador y donde los alicientes vitales brillan por su ausencia es el lugar donde se desarrolla la historia. Una localidad sudista donde la segregación racial es más que evidente; donde una familia negra, la del doctor Copeland, pese a sus méritos y buen hacer a la comunidad sufre los embates del racismo; donde una numerosa familia blanca, los Kelly, se las ve y se las desea para alcanzar el final de mes pese a tener realquilados en casa a unas cinco personas; donde el centro de socialización como en tantos lugares es un Café, el Café Nueva York, en el que Biff Brannon desde la caja registradora vigila a los parroquianos y enjuicia su propia vida; un Café donde un borracho, Jake Blount, lanza constantes peroratas y diatribas contra la explotación del mundo por parte de los que detentan el Capital...

Son cuatro personajes principales los que deambulan por este escenario: Mick, una niña de trece-quince años que está abandonando la infancia y entrando en la pubertad, con la cabeza llena de ideas y propósitos de futuro: la música, el amor, matar a Hitler...; luego estaría el doctor Copeland, hombre bueno donde los haya que se esfuerza por sanar a cualquiera especialmente a los de su raza a quienes predica la paternidad eugenésica; el bueno de Jake Blount, un blanco concienciado de la explotación del hombre por el hombre y que desearía acabar con la misma. Ambos, Copeland y Blount, claman por lo mismo (justicia social, libertad, fin de la explotación...) si bien no coinciden en los medios: Copeland se basa en la instrucción cultural y Blount es más directo, más brutal. Y por último estaría Biff Brannon, un hombre lleno de humanidad pero también de zonas oscuras como cualquiera; Biff lucha porque lo primero prime sobre lo segundo, pero no siempre es fácil.
En medio de estos cuatro seres, cada uno con una trayectoria y vida propias, está Singer, el sordomudo. Singer, nombre judío, es como el Muro de las lamentaciones judío, o como el Dios cristiano: todos acuden a él a contarle sus cuitas y preocupaciones, todos se sienten bien con él, todos lo aman...; sin embargo él ni oye ni habla, sólo lee los labios de sus interlocutores, y lo que es peor nunca responde. Su función es necesaria para los cuatro pero improductiva porque nunca les resuelve nada. Singer se conforma con mover las piezas del juego de ajedrez que tanto le gusta. Todos aguardan sus respuestas, pero él es mudo.

Elvira Lindo, Carson McCullers, novela existencial, existencialismo
Como digo cada personaje vive en su propio micromundo: Mick ocupada en el cuidado de sus hermanos pequeños y asistiendo con sorpresa a su personal despertar sexual; Blount con su propósito de hacer saber a los demás la realidad del mundo y ganándose la vida como mecánico en el tiovivo de Clark Patterson; Biff Brannon vislumbrando la realidad del mundo compuesto de humanidad y amor ("De aquellos que trabajan y de aquellos que —tan sólo una palabra— aman. Su alma se expandió. Pero sólo por un momento. Porque en su interior sintió una advertencia, un rayo de terror. Se hallaba suspendido entre los dos mundos.", pos. 5656); Copeland con su trabajo, sus problemas de salud, el deseo de mejora para los de su raza y solventando como puede el injusto trato personal que recibe por parte de los blancos. Y luego, Singer, el centro del relato, que mantiene una sincera, hermosa y tierna amistad con Spiros Antonapoulos, el  sordomudo compañero suyo desde hace diez años arrebatado de su lado por los problemas físicos y mentales que padece y también por la incomprensión de la sociedad representada en Charles Parker, primo de éste, que no atiende ni entiende el derecho que la larga  relación de diez años de amistad le debiera de dar a Singer para opinar sobre ingresar o no a Antonapoulos en un centro psiquiátrico.

Si la acción sucede en el sur de Estados Unidos, el momento de la misma es el de su escritura. En especial estamos en 1939 pues las alusiones al problema de Hitler en Europa y la posibilidad de una guerra es evidente; concretamente se alude a la crisis de Danzig ("la radio estaba encendida y alguien hablaba de la crisis que Hitler había creado con la excusa de Danzig", pos. 5594), crisis diplomática ocurrida en abril de 1939 que abrió las puertas de la II Guerra Mundial. En este momento podría decirse que es cuando finaliza el relato que ha transcurrido durante un año o algo más.
Muchos asuntos son los que, más que abordarse, aparecen, a veces de modo tangencial, en este relato: segregación racial, desigualdades sociales (blancos pobres - negros - negros pobres), Muerte, Pubertad, Homosexualidad, nazismo y fascismo, judíos, Sexo, Amistad y Amor (suicidio: Singer, al haber muerto Antonapoulos se suicida), Alcoholismo, Vida corriente y sobre todo Ternura, mucha ternura, pese al descubrimiento de la Verdad de la vida: el final de la niñez y también más tarde el de la propia vida.

Una novela existencial
Para mí la novela se inscribe dentro de la corriente de literatura existencial que se da especialmente durante la primera mitad, sobre todo en las décadas treinta y cuarenta, del pasado siglo. Es un existencialismo desarraigado, sin creencia alguna en algo que sirva para dar una explicación a la Vida. Todos la buscan y creen hallarla en Singer, pero se dan cuenta de que no hay tal:
    • "Murmuró algunas palabras en voz alta: «Señor, perdóname, porque no sé lo que hago.» ¿Por qué había pensado en eso? Todo el mundo en los últimos años sabía que no había ningún Dios. Cuando pensaba en Él solía imaginarse que Dios era el señor Singer con una larga y blanca sábana envolviéndole. Dios era el silencio...; quizá por eso, se lo había recordado. Dijo nuevamente las palabras, tal como se las diría al señor Singer: «Dios, perdóname, porque no sé lo que hago.»", (pos. 1913)

    • "Cómo había sido Singer no era importante. Lo que sí contaba era la manera como Blount y Mick le habían convertido en una especie de dios casero. Debido al hecho de que era mudo, podían atribuirle todas las cualidades que querían que tuviera. Sí.", pos. 3673) 

Dios no existe, sólo queda el Amor, lo único que nos puede salvar. Mick contesta a Harry con un escueto "Conforme" cuando él le dice que trabaja en una ciudad. Basta con eso, él ya entiende, la amistad y el amor no precisan grandes aspavientos verbales. 

Es el Amor en su gran abanico de manifestaciones lo que da sentido a la vida. Es aquí, en el amor, en donde radica el meollo de la obra: 
  • Un amor de raza, el que Copeland siente hacia su sufrido pueblo:
"Las caras de su sufrido pueblo se movían ante sus ojos formando una masa cada vez mayor. Y mientras conducía su automóvil, lentamente, calle abajo, en su corazón brotó nuevamente aquel irritado, inquieto amor.", (pos. 3128)
  • De clase, aunque muchas veces los discursos y arengas no sirvan de nada como bien le había advertido Copeland a Jake Blount
"Recordó lo que el negro, Copeland, le había dicho: «No intente estar solo»." (pos. 5396)
  • De afecto entre personas: 
    • El afecto entre Mick y Harry tan enriquecedor para ambos que ya he señalado
    • El de Biff hacia su esposa Alice ("Habían transcurrido cuatro meses desde la muerte de su mujer..., y cada uno de ellos le había parecido tan largo y vacío como un año entero" (pos. 3544) 
    • Y sobre todo el de Singer y Antonapoulos que daba sentido a sus vidas: 
"Hoy hace ya cinco meses y veintiún días. Durante todo este tiempo he estado solo, sin ti." […]
"No sirvo para estar solo y sin alguien como tú, que comprende." (pos. 3430)

Tratamiento formal
novela norteamericana, racismo, Carson McCullers, literatura noerteamericana
Si hay algo que me llama vivamente la atención en esta escritora es su modo de escribir. Presenta situaciones muy cotidianas y asequibles a través de un lenguaje sencillo y corriente. En principio estas situaciones poco tienen que ver las unas con las otras salvo que acaecen en el mismo lugar. Diríase que Carson McCullers construye una novela impresionista en el sentido de que no estamos ante una verdadera fábula en el sentido tradicional, sino que nos va dando una serie de elementos aparentemente con escasa conexión entre sí, salvo la que los lectores le demos tomando como base uno o varios elementos unitivos. En este caso el principal  no es otro que el Amor como ya he dicho antes; luego podríamos encontrar otros engarces entre las historias diferentes como es el asunto de la Religión o de Dios más o menos explícito, el de la redención de los pueblos y de la raza negra, etc.

➠ Es una novela que se desarrolla de manera lineal y que emplea la 3ª persona narrativa aunque con esporádicas apariciones del monólogo interior lo que sirve para que como lectores 'entremos' mejor en la interioridad de alguno de los personajes: Entendemos mejor a Mick cuando el narrador que está hablando de ella se echa a un lado para que 'veamos' mejor al personaje: "Hazel y Etta no estaban mal como hermanas. Pero Etta parecía tener el cuerpo lleno de gusanos.", pos. 723.  
También conocemos mejor a Biff cuando desde el observatorio de su Café analiza a su parroquia y el narrador 'nos permite' penetrar en su pensamiento:
"Biff entrecerró los ojos. Cómo había sido Singer no era importante. Lo que sí contaba era la manera como Blount y Mick le habían convertido en una especie de dios casero. Debido al hecho de que era mudo, podían atribuirle todas las cualidades que querían que tuviera. Sí." (pos. 3620)
Las frases cortas y sencillas crean descripciones cargadas de emoción y belleza
  • "Había un retrete en la parte trasera y un grifo en la escalera. En su habitación, las paredes y el suelo despedían un rancio olor de humedad. De la ventana colgaban unas cortinas de encaje, baratas, negras como el hollín. Guardaba su traje bueno en la maleta, y colgaba el mono de un clavo. La habitación carecía de calefacción y electricidad. Sin embargo, una farola de calle situada frente a la ventana esparcía un pálido reflejo verdoso que iluminaba débilmente el interior. Nunca encendía el quinqué que había junto a su cama a menos que quisiera leer." (pos. 2426)

  • "Los niños andaban vacilantes por el pasillo del vagón con goteantes vasos de papel llenos de agua. El viejo vestido con un mono que viajaba en el asiento de delante de Singer bebía de vez en cuando whisky de una botella de cocacola. Entre trago y trago tapaba cuidadosamente la botella con un tapón de papel. A la derecha, una niñita se pasaba por el cabello un pegajoso pirulí rojo. Cajas de zapatos con comida fueron abiertas, y del coche comedor trajeron bandejas con la cena. Singer no comió. Se recostó en el asiento y se dedicó a observar indiferentemente lo que ocurría a su alrededor." (pos. 5128)

Para finalizar
Mientras la leía constantemente venía a mi cabeza la novela "Nada" de Jane Taller [leer reseña aquí], especialmente en el personaje de Mick. Esta adolescente con la que se identifica la autora realiza en este año crucial de su vida un auténtico aprendizaje. Sin saber cómo, diríase que mágicamente, como sucede ocurrirles a los adolescentes, experimentará diversos descubrimientos 
"Aquel verano se dio cuenta de algo sobre su padre que no había observado antes. […] Muchas veces él la llamaba. Mick acudía a la habitación delantera donde él trabajaba, y se quedaba con él unos minutos..., pero mientras le escuchaba su mente no pensaba en las cosas que él le decía. Entonces, una noche, de repente descubrió a su padre. No ocurrió nada extraordinario aquella noche, y ella no sabía qué era lo que la había hecho comprender. Después de eso se sintió mayor, y le pareció que conocía a su padre mejor que a cualquier otra persona en el mundo." (pos. 1580)
Pero sobre todo Mick, como prácticamente todos los personajes de la novela aprenderá a soportar el fracaso, a aceptarlo y no sucumbir ante él, a seguir adelante.

Al leerla he sido consciente de estar ante una novela típicamente norteamericana y más concretamente del Sur de USA. Cuando se lee a McCullers no se puede por menos que rememorar a Faulkner que es uno de los maestros de la autora. Concretamente la marcha del viejo y enfermo Copeland en una carreta desde la ciudad hasta el campo donde lo acogerán sus hijos me ha recordado muy mucho el viaje también en carreta de la madre de los hermanos Bundren en la novela "Mientras agonizo" de William Faulkner [leer reseña aquí]. También Tennessee Williams con sus personajes inadaptados y marginados, así como otros autores meridionales se perciben en esta novela de perdedores de Carson McCullers. Una novela típicamente sureña donde los personajes reducen su universo geográfico a los 13 estados confederados y donde todo (la pulsión sexual, la violencia soterrada, la muerte, la lucha de clases, el alcoholismo, Dios...) es achacable a la tierra donde habitan
"Mientras cruzaba el terreno, vio a un muchacho blanco y a un negro caminando uno alrededor del otro, ambos estaban ebrios. La mitad de la gente estaba ebria aquella tarde, porque era sábado y las hilanderías habían trabajado sin parar aquella semana. El calor y el sol eran opresivos y flotaba un pesado hedor en el aire." (pos. 5325)
Segregación racial, negros en Norteamérica
Por último no puedo por menos que señalar la enorme actualidad que tienen los asuntos -variadísimos como se ha visto- que la McCullers vierte en esta novela. De ellos la injusta segregación racial y la violencia que de ella se desprende periódicamente afloran en muchos de los estados norteamericanos. Esta violencia, este injusto comportamiento de los blancos frente a los negros, este considerar que sólo por su color siempre el culpable de lo que sea son ellos es lamentablemente asunto no superado. Al respecto la novela ha traído también a mi memoria otra magnífica novela, "Violación" de Chester Himes [leer reseña aquí], en la que unos negros son injustamente acusados de haber violado a una mujer blanca y cuya lectura recomiendo siempre vivamente.

19 nov. 2018

Mis colaboraciones con la Revista MoonMagazine

10 comentarios:
Desde el mes de enero de 2017 colaboro con cierta frecuencia con la Revista MoonMagazine que dirige con sumo acierto Txaro Cárdenas. Mi actividad en ella consiste esencialmente en realizar reseñas sobre libros, aunque también me satisface mucho enviarle a Txaro valoraciones personales mías sobre Exposiciones que visito. 

El caso es que me he dado cuenta de que en mi blog la pestaña en el Menú que reza MoonMagazine, que yo pensaba permitía acceder a aquellas entradas de "El blog de Juan Carlos" que anuncian, comentan, aluden o reproducen artículos míos aparecidos en dicha revista no cumplía su función por un error achacable totalmente a mi impericia informática que no es cosa de explicar ahora aquí. Bueno, en fin, el caso es que, solucionado el problema, la pestaña MoonMagazine es una puerta de acceso a todo aquello que en mi blog presento con la etiqueta de la Revista. 
https://www.moonmagazine.info/el-arte-de-max-beckmann/
Familia (1920)
Aprovecho, pues, esta comunicación que hago sobre la correcta funcionalidad de la susodicha pestaña para deciros que mi última colaboración en Revista MoonMagazine acaba de aparecer hoy mismo. Es una descripción valorativa sobre la exposición del artista alemán Max Beckmann que actualmente está abierta en el Museo Thyssen-Bornemisza. Desde aquí os invito a leer mi artículo y me gustaría que tras su lectura optarais por ir a comprobar por vosotros mismos lo que ahí digo. 

Un saludo a todos

11 nov. 2018

"La librería del Sr. Livingstone" de Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia')

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“¿Qué es eso del feelgood? —Novelas en las que los protagonistas jamás comen acelgas —resumió ella pensando en todos los títulos que le había descubierto su amiga—. Historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos …” (pos. 1548)


Reflexión inicial
Múltiples son las tendencias que existen en la novelística actual ('realismo', 'social', 'fantasía', 'feminismo', 'histórica', 'humor', 'biográfica', 'epistolar'...), y múltiples también son las etiquetas de que se valen los editores, distribuidores, libreros, blogs y críticos para difundirlas o comentarlas. Y no sólo me refiero a las muy habituales -y prácticamente admitidas por todos- de 'infantil', 'juvenil', 'adulta', 'femenina'... sino también a las que penetran en el interior de la obra intentando comunicar en parte el meollo de las mismas: 'erótica', 'negra', 'romántica', 'política', 'drama social', 'anticipación'... Últimamente muchos otros marbetes se aplican a las novelas; en principio, lo confieso sin sonrojo,  algunos hasta hace poco los desconocía : 'chick-lit', 'feelgood', 'distopía', 'biopic'... 

Buff, qué mareo, con lo fácil que resultaba todo antes: Épica, Lírica y Dramática. Y dentro de cada uno de estos tres grandes grupos otros. Así la Épica conocía géneros como la Epopeya, el Cantar de Gesta, las Sagas, la Novela, el Cuento, las Leyendas, el Romance, las Baladas... Estas manifestaciones épicas a su vez se subdividían y se subdividen en otras menores con lo que el nivel de especialización se acentúa. En el caso de la Novela, género amplio donde los haya y en el que cabe casi todo, encontramos todo un abanico que se inicia con la Realista (la picaresca, por ejemplo) e Idealista (la novela de caballerías medieval, también por ejemplo) y que al llegar los siglos de su gran desarrollo, el XVIII con la característica novela didáctica propia del Siglo de las Luces, y sobre todo el XIX, bien llamado por eso Siglo de la Novela, se abre en novela de aventuras, novela costumbrista, novela realista, novela naturalista, novela Romántica... Ya a finales de este siglo XIX y sobre todo en el XX comienza la fusión e interconexión entre géneros de manera que se hace preciso la utilización de nuevas denominaciones para intentar diferenciar unas producciones de otras. En el XX es quizá la 'novela polifónica' que se reconoce deudora de Cervantes la que marca la pauta introduciendo técnicas narrativas novedosas que supondrán etiquetas nuevas: novela poética, novela surrealista, novela de ciencia ficción, novela experimental... Y así llegaríamos hasta nuestro momento cuando la proliferación de tarjetas de presentación que se da a las novelas ciertamente desborda a cualquier a, o al menos, me desborda a mí. 

He llegado hasta la Novela "Feelgood" de la mano de los Meses temáticos del blog "Libros que hay que leer" que con tanto tino y maestría administra Laky. Este mes de noviembre lo dedica dicho blog a la Novela de No Ficción y a la Novela 'Feelgood'. Es evidente, en mi opinión, que nada tiene que ver la 'feelgood' con la 'no-fiction'; quizás sea por ello que decidí apuntarme a la convocatoria. Por una parte, así se lo expuse a Laky en el comentario que le dejé en su blog, quería aprovechar esta llamada suya para hacer alguna reseña de algún libro de poemas (aún no la he realizado, pero aún queda mucho mes para ello) y quería enterarme por fin en vivo y en directo de qué fuera aquello de la Novela "Feelgood". Así lo he hecho y anticipo que he quedado debidamente satisfecho de ello.

Libros que hablan de libros, Metaliteratura

 Ya en el post en el que Laky realizaba el anuncio de este Mes temático incluía una definición de lo que fuera la tendencia 'feelgood' en novela. Quien definía el concepto era nada más y nada menos que una de sus cultivadoras más conspicuas, Mónica Gutiérrez Artero ("Serendipia"). Me dije si Mónica es una de las principales representantes de esta tendencia en España qué mejor para enterarme definitivamente de la cosa que leer alguno de sus títulos. Y así, y porque lo tenía en lista de espera desde hace ya bastantes meses, tomé en mis manos 

"La librería del Sr. Livingstone"
Mi primera impresión tras finalizar la lectura es de bienestar, paz y satisfactoria tranquilidad; semejante a la de quien una tarde fría y soleada de un fin de semana  invernal en el confort de su casa sentado cómodamente en un sofá contempla una película de amor y lujo en la que los conflictos son menores, todo transcurre en un amigable ambiente y, lo más importante, todo acaba bien sin que nadie quede maltrecho o disgustado. Sí, efectivamente, esto es lo que me ha ocurrido con esta agradable novela de Mónica.

La novela se lee muy bien y en mi caso la he leído con sumo gusto. Es una historia que bebe en Dickens con quien magistralmente juega enviando al lector guiños de suave humor. Así tenemos a un delicioso Sr. Edward Livingstone "de cuarenta y todos años" que regenta la librería "Moonlights Books" con la falsa apariencia de un Mr. Scrooge. También para en dicha librería londinense un sabio Oliver Twist de sólo ocho años, con una antipática madre ocupadísima que lo atiende lo justito, el cual hace más entrañable aún si cabe al Sr. Livingstone quien, orgulloso, exhibe en una vitrina central de su negocio el diario que su tatarabuelo escribiese en los años que estuvo perdido en la zona del río  Zambeze donde descubrió las fuentes del Nilo. Junto a estos dos seres está Agnes Martí, una arqueóloga española licenciada por la Universidad de Barcelona que ante la falta de perspectivas laborales en el país decide saltar a Londres donde quizás, piensa, podrá hacer valer sus veranos de becaria colaboradora en las excavaciones en Oxirrinco (Egipto); sin embargo Agnes no encuentra trabajo de arqueóloga en Londres y sí, a través de su compañera de piso Jasmine, llegará un día lluvioso y otoñal casi casi por puro azar a la zona del Temple donde se ubica Moonlights Books con la suerte de que el Sr. Livingstone precisa de un ayudante. Así Agnes, lectora empedernida, entra en el universo libresco que es esta librería y en especial su dueño quien todo lo vive y ve a través de la literatura.
"Antes de conocer al señor Livingstone sus encuentros con la novela de ficción habían sido escasos. Leía, sobre todo, ensayo científico arqueológico, histórico o antropológico y no tenía tiempo para la imaginación ni la poesía. En Moonlight Books había tenido la oportunidad de sumergirse en la prosa de Wordsworth, Shelley, Milton, Keats…" (pos. 2148)
Livingstone en especial echa mano de citas de Will, dice él, o sea, de William Shakespeare, para opinar, atacar, apoyar, criticar, o cualesquiera cosa que en su vida y en la de las personas que le rodean puedan suceder. Otros muchos literatos forman parte de su pensamiento, desde clásicos como Tucídides u Ovidio, hasta modernos y actuales como Margaret Atwood, Alan Bennett o Edmund Crispin. Es un libro de citaciones diversas que demuestra la cultura y el dominio de la misma que tiene su autora Mónica Gutiérrez Artero. Además quiero destacar la naturalidad con la que estas frases tomadas de otros textos y autores surcan la novela. Y esto a mí me parece un mérito innegable.

Novela feelgood, chicklit, novela romántica,
Pero Serendipia, nombre que utiliza Mónica en el mundo de las redes sociales y en su blog, quiere que su novela discurra dentro del denominado espíritu navideño. Y para ello nada mejor que esa base dickensiana sobre la que se apoya y también otras novelas especialmente populares y muy próximas al mismo como "Peter Pan" de James M. Barrie y "Alicia en el país de las maravillas" de Lewis Carroll cuyos personajes le sirven al protagonista del relato de base para muchas de sus alusiones metafóricas.

Como dice la propia escritora, en una novela feelgood debe de haber una historia de amor pero que no sea predominante en la trama. Y así sucede en esta agradable novela con el enamoramiento entre Agnes Martí y el inspector John Lockwood de Scotland Yard, e incluso con la curiosa relación que lleva el mismísimo Edward Livingstone con la editora Sioban. Son relaciones que evitan caer en la ñoñería de una novela rosa aunque la primera hay que reconocer que se acerca hasta el borde del abismo, pero para satisfacción del lector no llega a precipitarse por él. Bravo.

Por último estaría el humor, importantísimo elemento en un tipo de novela que por definición destila optimismo y un saber bien estar en este mundo. Muchos son los momentos en que se ha dibujado una sonrisa en mi cara. Por ejemplo cuando el personaje de la grandísima, pero también pesadísima, lectora que es la señora Dresden entra en la librería a unas horas y días imposibles pidiendo nuevas lecturas; también es muy divertido ese momento en que Livingstone repone la sección de 'Clásicos' expoliada durante las Navidades (Edward tenía la teoría de que nadie sabía qué regalarle al abuelito en Navidades hasta que una búsqueda en Google asociaba las palabras "viejos" y "clásicos", pos. 3513); igual que en el diálogo Agnes - John sobre la facilidad o no de llegar a un lugar: "-¿Te ha costado encontrar la casa? —Bastante. Pero en cuanto he apagado el GPS la he encontrado en seguida" (pos. 3248); o en otros diálogos donde la ambigüedad de los posibles referentes propician la intencionada comicidad:
"-Edmund Crispin era el seudónimo de Robert Bruce Montgomery
La señora Dresden le miró con desconfianza [a John Lockwood] […]
-Este es John Lockwood, inspector de Scotland Yard.
A la señora Dresden pareció gustarle lo que veía, pues asintió apreciativamente tras tomarse un tiempo en repasar al corpulento policía
-¿Y también es de ficción?
—No, es de Londres." (pos. 1686)
En general tengo que decir que como bien dice el personaje de Agnes  en la novela en un momento dado y la propia autora ha repetido infinidad de veces respondiendo a la pregunta sobre el género feelgood:
"Temo que esto no sea más que una de esas novelas feelgood que lee Jasmine, en donde siempre hay un final feliz porque, ¿de qué otra forma podría compensarse a los lectores por todos los problemas y las malas noticias con los que lidian a diario fuera de sus libros" (pos. 3352)
Final
Es una novela que ha cumplido el propósito que pretendía pues me ha entretenido, me ha hecho desconectar del mundo, y me ha sumergido en un mundo, el de los libros y las librerías que adoro. A este respecto diré que la acogedora librería del Sr. Livingstone con su entarimado de cálida madera, sus distintos niveles en los que distribuye los ejemplares por épocas, géneros y autores me ha hecho recordar con agrado otro homenaje a este mundo de los libros, el  que Jorge Carrión hace en su obra de No-ficción "Librerías" que en su día leí con sumo agrado [para leer la reseña pinchar aquí]. Algunas de las alusiones que en la novela de ficción de Mónica Serendipia se hace a  la "Shakespeare Society" me llevaban a  ese magnífico libro de entregado amor a esos lugares donde se habla, se comenta, se toma uno un té o un café, se encuentra con otras personas de gustos semejantes..., que son las librerías.
"-Me encanta -dijo-, es como en todos esos libros que me hace leer Edward
-¿Libros sobre el té?
Agnes negó con la cabeza.
-Literatura británica, clásicos, mucho Arnold Bennett, pero también novelas británicas hoy casi olvidadas aunque tuvieron muy buena acogida en la época de Virginia Woolf, D.H. Lawrence o James Joyce.
—¿Novelas de detectives?
—Algunas —sonrió ella—. Como las de Edmund Crispin, Dorothy L. Sayers, Ngaio Marsh o Georgette Heyer. Pero sobre todo literatura de finales del siglo XIX hasta mediados del XX. Aunque a veces hace excepciones y me pone en las manos algún libro de ciencia ficción de Connie Willis, de Tim Powers o de Orson Scott Card. En casa, es Jasmine la que me hace leer feelgood, para compensarme de tanto misterioso pesar, atormentados románticos y veleidoso humor británico.
—¿Qué es eso del feelgood?
—Novelas en las que los protagonistas jamás comen acelgas —resumió ella pensando en todos los títulos que le había descubierto su amiga—. Historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos..." ("La librería del Sr. Livingstone", pos.1533-51)
Naturalmente, pues, como se ve en la cita anterior, esta novela es una hermosísima declaración de amor a los libros. Tras leerla me he quedado boquiabierto y ojiplático al comprobar el inmenso, tremendo, brutal, conocimiento de obras literarias que tiene Mónica.

Querida amiga, no puedo por menos que descubrirme ante ti y darte las gracias por el buen rato que me has hecho pasar leyendo esta amable aventura libresca.

Serendipia, Mónica Gutiérrez Artero


Datos del libro
Tamaño del archivo ebook: 1236Kb
Nº de páginas: 236 págs.
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Editor: Mónica Gutiérrez; Edición: (17 de septiembre de 2017)
Lengua: CASTELLANO
Autor: MÓNICA GUTIÉRREZ ARTERO
ASIN: B07613CW5N
Precio:
En papel: 10’50 €
Ebook: 3’10€


9 nov. 2018

Tertulia literaria online para un Feliz Cumpleaños

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Rosa Berros Canuria, administradora del magnífico blog "Cuéntame una historia" anuncia en Facebook que éste tiene ya cuatro años de magnífica y prolífica existencia. Para mostrar su satisfacción ha decidido celebrarlo convocando a quienes quieran unirse a ello una Tertulia Literaria. La misma será online y se realizará a través del grupo de Facebook "Amigos de 'Cuéntame una historia'"

Si pincháis en el blog de Rosa o en el grupo de Facebook citados en el párrafo anterior accederéis a los posts en los que ella realiza la convocatoria de dicho evento. Yo desde aquí no puedo por menos que animaros a participar en esta Celebración que tendrá lugar durante los días que van del 7 al 11 de enero de 2019. El libro sobre el que se hablará será el de Sara Mañero Rodicio "Atrapando la luz". Además, la autora ha confirmado su participación.  

Sara Mañero, Sara Mañero Rodicio

Desde el Grupo de Facebook "Amigos de 'Cuéntame una historia'" Rosa nos irá manteniendo debidamente informados hasta que llegue la fecha de inicio de la Tertulia. Es allí, en ese grupo, donde tenemos que manifestar nuestra participación en la conversación. Para ello debemos de inscribirnos previamente en él. 

Cuantos más seamos más rico será el intercambio de impresiones y más disfrutaremos con la lectura de la novela propuesta. Desde aquí sólo quiero invitaros a participar. 
¡¡Allí nos vemos!!

5 nov. 2018

"Los que van a morir te saludan". Novela de Fred Vargas

23 comentarios:
Desde que fuera distinguida con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018, ardía en deseos de leer algo de Fred Vargas. Antes de nada diré que mi desconocimiento sobre ella era de tal calibre que cada vez que oía nombrarla pensaba en un rostro masculino por lo que cuál no sería mi sorpresa al enterarme de que era francesa y mujer. Esto no hizo más que aumentar mis deseos de leer algo suyo.


Al indagar en su biografía me entero de que es hija de un escritor surrealista de la órbita de André Breton, que tiene un hermano especializado en la Primera Guerra Mundial en quien se ha inspirado para algún  personaje de alguna de sus novelas y, lo más sorprendente para mí, que es arqueozoóloga e historiadora de formación teniendo en su haber obras científicas escritas utilizando su auténtico nombre: Frédérique Audoin-Rouzeau.

Premios Princesa de Asturias
Fotografía de Frederic Souloy / Getty en @lavanguardia-web, 24/5/2018
Fred Vargas, seudónimo que utiliza para sus libros de ficción, nació en París en 1957, y comenzó a escribir por mera afición y divertimento. De 1986 data su primera novela, "Les jeux de l'amour et de la mort" no traducida aún al español, con la que ganó el premio literario del Festival de Cognac. Tras esta obra vendrían 16 obras de ficción más, quince de las cuales se agrupan en dos series: una de tres títulos correspondientes  a la serie "Los tres evangelistas"; la segunda, mucho más nutrida de títulos, es la referida a narraciones protagonizadas por el Comisario Adamsberg. La novela que queda suelta sin adscripción a serie alguna es precisamente la que acabo de leer y que me ha servido para iniciarme en esta autora que tomó su seudónimo 'Vargas', el  mismo que tiene su hermana gemela pintora Joel, del personaje 'María Vargas' interpretado por Ava Gardner en el film "La condesa descalza". Esta novela, segunda dentro de su producción, la publicó en 1994 y ha salido en España en traducción de Blanca Riestra en 2009. La editorial Siruela la ha vuelto a sacarla en bolsillo aprovechando el revuelo mediático ocasionado por la concesión del Princesa de Asturias. Y yo entré en mi librería salmantina favorita, Santos Ochoa, la vi, llamó mucho mi  atención su título, "Los que va a morir te saludan", y la adquirí.


Mi comentario
Desde luego la novela que he leído es sorprendente. Como en la mayoría de novelas policíacas al poco de comenzar se produce un crimen: Henri Valhubert, marchante francés del mundo del arte aparece muerto en una fiesta pública desarrollada ante el Palacio Farnesio de Roma. Ha sido envenenado con cicuta. Su hijo Claudio Valhubert se encuentra en esa ciudad estudiando en la Academia Francesa al haber sido seleccionado entre otros artistas y dotado con una beca para formarse en arte y arquitectura. Le acompañan en la formación, aunque sin beca, sus íntimos amigos Thibault Lescale y David Larmier. Larmier de 29 años es el mayor de los tres, el más inteligente y juerguista. Es él quien ha ideado los apodos derivados del nombre bajo cuya ala se acogen, Valhubert. Si éste es Claudio, ellos dos serán Tiberio (Thibault) y él Nerón para completar el nombre de quien fuera el emperador romano Tiberio Claudio Nerón

Este juego de nombres está en la base del título de la obra y de no pocas referencias internas en el propio texto: la cicuta, la propensión al crimen de los emperadores, el gusto por el fuego, la vida disoluta y depravada de los jóvenes... Al clasicismo imperial se viene a sumar en un elegante juego de espejos histórico las referencias vaticanistas como si en la época del Renacimiento nos encontráramos. Así en el personaje  de Monseñor Lorenzo Vitelli resuenan ecos de los personajes y de los manejos que el Vaticano practicaba fundamentalmente en épocas más oscuras: sexo, permisividad, delincuencia...

Lo anterior son elementos exóticos en una novela más policíaca que negra. Y digo más de investigación policial que negra porque la crítica social característica en la así denominada aparece pero no de modo central. Aquí es más importante la investigación del crimen desarrollada por el investigador especial, Richard Valence, enviado desde Francia por el mismísimo Ministro del Interior Edouard Valhubert hermano del asesinado, que los deseos de éste de que los problemas dinerarios, familiares y afectivos de su hermano Henri lleguen a transcender y a enfangar la política francesa.

Junto a Richard Valence aparece el policía italiano encargado del asunto, el inspector Ruggieri. Y luego ya toda otra serie de seres importantes en la trama como Laura, mujer de Henri, cuya relación con Tiberio es cuando menos ambigua en el terreno afectivo pese a la edad que separa a ambos; Paul, secretario del Ministro del Interior, cuya orientación sexual apunta más hacia los hombres que hacia las mujeres; María Verdi, encargada de la biblioteca del Vaticano que sólo vive para su trabajo; Gabriella, protegida de monseñor Lorenzo Vitelli; etc.

Muy interesante me ha parecido la manera como Fred Vargas prescinde de largas descripciones decantándose por un estilo más conversacional, fluido y rápido que sirve para presentar a los personajes más en su hacer que en su ser. Según leía esta novela escrita de esta manera ágil, viva y directa recordé lo que Miguel de Unamuno decía sobre las novelas de su época a las que tildaba de pesadas y de perder lectores por culpa de demorarse en un exceso de descripciones. Creo que como don Miguel, Vargas tiene el propósito de no perderse en tediosas descripciones de personajes y objetos cuando lo mismo se puede hacer de una manera más narrativa, más de acción.

Como digo es mi primera aproximación a la autora, razón por la que no puedo sacar grandes conclusiones, aunque sí que puedo decir que estoy plenamente de acuerdo con las frases que dio el Jurado de los Premios Princesa de Asturias para justificar habérselo concedido:
 [la escritora] “combina la intriga, la acción y la reflexión con un ritmo que recuerda la musicalidad característica de la buena prosa en francés”, y también cuando afirmaron: “El vaivén del tiempo, la revelación del Mal se conjugan en una sólida arquitectura literaria, con un fondo inquietante que, para goce del lector, siempre se resuelve como un desafío a la lógica”.
Yo humildemente añadiría una más y es que en los personajes me ha parecido ver como muy importante su psicología, algo que está en la base de los giros sorprendentes que a veces toma la historia.

Para finalizar
Por último quisiera dejar constancia de que el ritmo de la narración me sorprendió al inicio de la lectura. Es una especie de ritmo sincopado al que conviene tomarle el pulso porque si no, no se encuentra la exigida fluidez y parece como si al leer avanzásemos tropezando y no con la suavidad y naturalidad exigibles. Por ello querría destacar la importancia que en literatura tiene la mano del traductor, auténtico co-autor. En esta novela, pienso que Blanca Riestra seguramente es muy respetuosa con la autora y por ello, como no podría ser de otro modo, respeta su peculiar ritmo sintáctico, y hace uso de términos jurídico-policiales poco habituales en nuestra lengua y que sí deben de serlo en la del país vecino. He aquí dos ejemplos: Uno es 'perquisición' palabra que no figura en el diccionario de la RAE: "A las cinco, procederemos a la perquisición del domicilio de María Verdi" (pág. 174); el segundo, la expresión 'deposición' con el sentido de 'declaración' más frecuente entre nosotros.

Por todo lo anterior y para hacerme una idea más completa de la novelística de esta escritora me impongo la tarea de leerme dos o tres novelas más de ella a fin de corroborar o eliminar alguna de las sensaciones que "Los que van a morir te saludan" me ha producido.

Datos del libro
Autora: FRED VARGAS
Título: “Los que van a morir te saludan”
Nº de páginas: 240 págs (en papel).
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Siruela. DEBOLSILLO; Edición: 001 (12 de noviembre de 2015)
Lengua: CASTELLANO
ISBN-13: 978-8466331111
Precio:
En papel: 8,50€


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