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9 jun 2026

Juan Maíllo: "El palacio de nitrógeno"

12 comentarios:
Juan Maíllo, Poesía elegíaca
Gentilmente, Juan Maíllo me ha enviado no hace muchos días este poemario suyo. Desconocía yo hasta este momento que el profesor lucentino practicase también el arte de Erato, quiero decir, que escribiese poesía, y dentro de ésta en el libro que nos ocupa el canto elegíaco. 

A mí los los libros de poesía lírica como El palacio de nitrógeno siempre me han atraído. Parece mentira cómo, a pesar de la habitual delgadez de los mismos, pueden contener en su interior tal cantidad de sentimientos y sensibilidad. Los veintidós poemas que componen este poemario me reafirman completamente en lo que acabo de decir. 

Abre Juan Maíllo este hermoso librito con tres epígrafes referidos al asunto que va a tocar y que son muy reveladores de sus gustos literarios. Los textos de los mismos pertenecen, por este orden, a  Charles BukowskiWislawa Szymborska y Jack Kerouac. Entiendo que aluden, yendo de lo general a lo particular, a la necesidad de ser fuerte para superar la adversidad, reflexionar sobre el luctuoso suceso acaecido, y al final aludir a que la bondad de un hombre es merecedora de todos los elogios. Y este hombre es, sin duda alguna, aquel al que con palabra amorosa dedica este bello y gran libro: «Papá». Sigue a estas cuatro páginas una quinta en la que informa de qué es la criogenia, la criogenización, esto es, la paralización de «procesos biológicos y químicos. Indefinidamente»

 Confieso que tras leer los cuatro primeros poemas tuve que parar la lectura, pues la verdad y el sentimiento que los mismos transmiten me embargaron por completo. La realidad de la muerte del padre, las palabras del oficio fúnebre, el lugar concreto donde reposan los restos, sus datos personales... insistentemente resuenan en la cabeza del poeta. El aciago suceso ocurrió además un 19 de marzo, Día del Padre, y el hijo lamenta la marcha precisamente ese día en que él («papá, / mi papá, / papaíto») debía de haber sido obsequiado. El regalo van a ser estos poemas construídos con «palabras espolvoreadas de nitrógeno» y de esta manera, dice Juan Maíllo, dirigiéndose a su padre fallecido:
«te mantendré así,
vivo,
hasta que llegue mi muerte,
esté ya a tu lado
y no tenga que viajar más
para verte.»
  Entre el primer poema, precisamente el que da título al libro («El palacio de nitrógeno»), y el último («Criogenia»), que explicita el porqué de haberlo compuesto, hay veinte poemas escritos en verso libre en los que el poeta da rienda suelta a sus recuerdos: momentos vividos con el padre («Palabras féretros», «El tesoro» o «Las treinta monedas de plata») mezclados con el presente actual («Letras negras sobre fondo blanco») o con lo ya finalizado, pero aún muy  reciente («Sentado en el filo de la cama»). 

Hay mucha verdad en esta obra, tanta que, sin saberlo a ciencia cierta, me atrevo a decir que los nombres familiares que en algunos poemas aparecen se corresponden con los auténticos de la familia del poeta (mujer e hijos) y de otros familiares y amigos, en especial compañeros de trabajo, que han vivido y acompañado al poeta en el proceso luctuoso por el que está pasando o acaba de pasar. Son «Mónica, Víctor y Paula» que, mientras él está despierto en la madrugada, duermen en la casa; son sus compañeras de trabajo «Mapi» y «Rocío» del poema ¿Cómo estás? («"¿Cómo estás?", / me dice Mapi / mi compañera / [...] / "¿Cómo estás?", / me dice Rocío, / otra de mis compañeras, »).

Creo haber percibido un auténtico sentimiento de religiosidad respirando en algunos poemas,. «Dios nos prueba», dice en el poema «La avaricia»; el poeta es un hombre que cree, un hombre religioso a su manera, un hombre que busca consuelo, pero no es un beato ni nada parecido. Estamos más ante un panteísmo que enlaza con un amor a la naturaleza (en «Gotas de lluvia» aparece la idea de la muerte que da vida).Y también varios de los poemas traslucen junto a hermosos recuerdos la mancilla de la vulgar realidad («La avaricia» o el hermosíssimo «Letras negras sobre fondo blanco»).
                         

(De “LA AVARICIA”)

Dios nos prueba
afortunado quien no codicia
y ofende a sus hermanos
afortunado quien codicia lo invisible
porque está arraigándose en la tierra
[del desarraigo
está tejiendo una red de palomas
[blancas
y está cavando una tumba bajo el
[mar en calma.

 


(De “LETRAS NEGRAS SOBRE FONDO BLANCO”)

Nadie puede bajar aquí
es imposible
solo yo puedo
nadie podrá robármelos
ni mancharlos de codicia
por la herencia
entre hermanos


[…]
En cuanto a lo formal destacaría cómo en algunos poemas Juan Maíllo hace un uso liberalísimo de los signos de puntuación, llegando casi a prescindir de ellos («Letras negras sobre fondo blanco», «Tejo milenario y los truenos», «Anuncio»). También es abundante el polisindeton y las repeticiones para marcar con ese ritmo redundante y monótono la incomprensión que nos genera la muerte («Mis ojos muertos» o «Primavera»). En el primero de estos dos poemas la secuencia conjunción copulativa 'Y' más gerundio 'LLORANDO' aparece repetida ocho veces referida a Paula. En «Primavera» el polisindeton también es de conjunción copulativa, en este caso la 'NI', más sintagma nominal; es una reiteración rítmica puesta en la boca o en el pensamiento de Noelia y el poeta. 

Las secuencias nominales rítmicamente repetidas de este último poema me han evocado durante su lectura poemas de Juan Ramón Jiménez. Y es que en El palacio de nitrógeno de Juan Maíllo afloran muchas de sus lecturas y se perciben muchos de sus poetas favoritos, sin necesidad de que él los nombre. Así el perito en lunas de Miguel Hernández («perito en grillos» leemos en una ocasión); pero sobre todo me evoca al poeta oriolano y también a José Hierro la manera directa, imperiosa, que tiene de dirigirse al receptor de esta elegía que en definitiva es El palacio de nitrógeno:
«Estas palabras para
honrarte 
[...]
palabras que deambulan,
como espíritus, 
te invocan
[...]
Es imposible que 
desaparezcas
del todo.»
[...]
(Palabras féretros)
Cuando se refiere al cadáver en proceso de descomposición y agusanamiento es evidente la asimilación e influjo en el poeta de la Elegía a Ramón Sijé de Miguel Hernández:
«Ya habrán empezado los gusanos
a reírse a carcajadas 
en su banquete
[...]
Si pudiera quitar la lápida,
si pudiera abrir tu féretro, 
si pudiera entrar en él, 
dormir a tu lado, 
abrazarte,»
[...]
(Mis ojos muertos
  He disfrutado mucho leyendo los hermosos poemas de este libro de Juan Maíllo. Habita en él un hacedor de imágenes, de belleza literaria, que ya había visto en sus novelas pero que ahora aparecen en mayor cantidad y densidad. La disolución del tiempo, su detención, su aniquilación como consecuencia de la muerte es elemento central en este canto elegíaco a la figura de «Antonio Muñoz Cañete», el padre de Juan José Muñoz Maíllo, el autor y creador del poemario.

UN SUEÑO
Anoche anduve en un sueño.
Recortaba las fotografías 
de tu cara y de mamá y
luego las pegaba
una junto a la otra
en una hoja en blanco.
Las fotografías tenían el color del tiempo, 
el mismo tiempo que os separó
y os reunió
el el cementerio:
el color blanco.»
________________________

Otros libros de Juan Maíllo leídos y reseñados por mí en este blog son:

Caronte (2017) 


15 jul 2022

Juan Maíllo: "Una aventura maravillosa"

12 comentarios:

«Él comentaba sobre el Barça, el cante flamenco o sobre la Nova Trova Cubana que a Paula le quedaba tan lejos. Ella le contaba acerca de sus cantantes favoritos de Maka, Denon o Beret que a él le quedaban también distantes. De que iba al bar El Trastero o a los pubs de la calle Pablo Rada algunos fines de semana con sus amigos o bien al parque Alonso Sánchez, lugar de encuentro del llamado botellón.»

De lo que va Una aventura maravillosa, la última novela de Juan Maíllo, nos da cuenta la propia editorial Onuba que sacó la novela en mayo de 2022: 

Al Mata, un pintor cincuentenario, desempleado y exsindicalista, que vive en una zona deprimida de Huelva y cuya mujer padece un ictus, la vida va a cambiarle: lo han contratado como pintor en un edificio de obra nueva. Allí va a conocer a Paula, una veinteañera que trabaja de administrativa en la caseta de Información y Ventas. Entre ambos habrá una amistad y luego una relación. El Mata tendrá que decidirse entre su pareja y la joven. Allí conocerá también a Lucky, un muchacho negro y pintor igualmente, que por fortuna abandonó el semáforo del que malvivía.


Una aventura maravillosa, editorial Onuba
Huelva, Andalucía, España. Año 2019, año electoral. La alargada sombra de la ultraderecha se cierne sobre el resultado de los futuros comicios. La ciudadanía sigue con su vida habitual aunque ahora parece fijarse más que antes en las pintadas callejeras de contenido político. Pero la política no es más que el marco anecdótico temporal en que se desarrolla la aventura maravillosa que vive el Mata, un pintor que sobrevive a base de trabajos precarios, la ayuda gubernamental para mayores de 52 años y lo que Rosa, su mujer, que no hace mucho sufrió un ictus, consigue llevar a casa yendo a levantar, lavar y vestir a Antonio, un vecino impedido.

En definitiva, estamos inmersos en la propia cotidianidad, o sea, en la vida. A esta cotidianidad hay que añadir la que diariamente vive Ricardo, o sea el Mata, consistente en fumarse sus porros, beberse sus tercios de Cruz Campo y ver por televisión los partidos de Liga y Champions del Barça, el equipo de sus amores. Ahí se resume todo el aliciente vital de este hombre. Desde el punto de vista afectivo a Rosa la quiere con locura, pero desde el ictus hace tiempo que ya no tienen relaciones lo que le lleva a fantasear con cuantas mujeres atractivas se cruzan en su camino para, a lo más, autosatisfacerse sexualmente, algo que, naturalmente, no le llena en absoluto. Pero es lo que hay.
«Recordó el sueño que había tenido. Estaba en una casa desconocida, desprovista de muebles salvo por una cama sobre la que yacía. Sobre él estaba Cinta, la camarera del Libra, desnuda, con el pelo suelto y cayéndole en su cara, pero no era rubia sino castaña y estaba mucho más delgada, apenas tenía pechos y sus ojos no eran verdes sino marrones. Le tocaba sus nalgas y éstas cabían perfectamente en sus manos.» [...]
Todo va a cambiar al menos temporalmente para Ricardo, nombre de pila del Mata: consigue trabajo de lo suyo en un edificio en construcción, va a relacionarse con compañeros de oficio, en especial con Lucky, un negro con quien hará buenas migas. Pero lo que marcará un antes y un después en su vida es conocer a Paula, la chica de 24 años encargada de la caseta de ventas a la que debe entregar sus papeles y que le gestionará todo lo relativo a su inserción laboral. Comenzará a ver a Paula en los descansos de la mañana y así poco a poco se inicia en él una ilusión que creía desaparecida del todo. Ricardo, el Mata, el aficionado al Barça, el consumidor de tercios de cerveza y de porros a diario, ese muerto de hambre, va a relacionarse con una joven de otra extracción social que se ha encaprichado con él, que respeta que esté casado y que poco a poco irá descubriendo el mundo propio de Ricardo. Él le dice que piensa dejar a Rosa, pero ¿será capaz de dar ese salto?, ¿se lo merece Rosa?, ¿soportará Paula conocerle en su medio laboral más frecuente, o sea, en el paro?

De todo lo anterior va esta última novela de Juan Maíllo, lucentino afincado en Huelva donde imparte inglés en el IES Fuentepiña. La acción se desarrolla en la ciudad onubense. Por sus calles deambulan los personajes, en el Fuentepiña ha estudiado Victoria, hija de Ricardo, que ya les ha dado a él y a Rosa una nieta que es la alegría de la pareja; también Paula estudió en el Fuentepiña. La verdad es que a poco que se descuidase, piensa el Mata, Paula podría ser su hija; esto Ricardo lo sabe y es lo que provoca que constantemente oculte su relación ante los demás. 

Esta novela, cuya historia finaliza poco después de  la celebración de las  elecciones, es una incursión literaria en la realidad más cotidiana. Estamos en el mundo de la ciudad, con personajes que se mueven en la ciudad, con los problemas propios de esta vida urbana. Frente a la anterior novela de Maíllo que leí hace poco más de un año -"La montaña sonora"- desarrollada fundamentalmente en el P.N. de la sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, en ésta el escritor deja la naturaleza fuera de su relato. Todo en la novela se mueve dentro de la artificiosidad propia de la ciudad. Sin embargo me ha parecido detectar elementos coincidentes en ambas narraciones: en las dos hay una aventura extramatrimonial, en las dos la rutina envuelve y da sentido a la vida de los personajes (concretamente en Una aventura maravillosa, Rosa y Ricardo no dejan de lado en ningún momento sus hábitos: visitar el cementerio para cambiar las flores de plástico de la tumba familiar cada 1º de noviembre, ir a votar a primera hora de la mañana, etc.), y en las dos... Bueno, no digo más porque quiero que como en "La montaña sonora" sea el propio lector quien descubra lo que sucederá.

Desde el punto de vista estilístico me gustaría destacar la manera como Juan Maíllo va dosificando la información. Qué le sucedió a Rosa, a qué se dedican los amigos con quienes Ricardo ve el fútbol (el Pepo, el Largo...), cómo logró Paula el trabajo en la caseta de ventas, etc., todo esto va surgiendo de manera natural, como sin querer. La novela está contada por un narrador externo en tercera persona. Constantemente se nos muestran en forma de apartes introspectivos los pensamientos y reacciones inmediatas del personaje protagonista ante estímulos externos y situaciones cotidianas. El escritor hace uso de las comillas angulares para reproducir estos pensamientos (Los chicos tendrían unos veinticinco o veintiséis años al igual que Lucky, «la edad de Victoria», se dijo). Existe un ritmo vivo en los diálogos entre los distintos personajes a lo largo de los 23 capítulos en que el novelista distribuye la historia. Es una narración muy verosímil, que nace de una situación muy creíble, que plantea una aventura que podría haber quedado en pura ilusión y que sin embargo en este relato, que avanza poco a poco a golpe de cotidianidad, se convierte paradójicamente en algo 'maravilloso', en una estrella fugaz con su momento de luz esplendorosa y mágica.

El contexto en que tiene lugar Una aventura maravillosa, ya lo he señalado al inicio, es el de la precariedad laboral, Andalucía, España, Elecciones, y el de las ilusiones -¿vanas?- de que el resultado electoral suponga un antes y un después en la situación que estos seres viven. Y como árnica para mitigar en parte este sufrimiento los elementos siguientes: el fútbol visto junto a los amigos en el bar, los dos porritos diarios, las cervezas Cruz Campo bebidas casi sin límite, y el amor a la persona con la que se lleva viviendo más de veinte años y a la que, en poquitas ocasiones, se ha engañado pero no se quiere abandonar ni por asomo. Esto es la vida que, como dice Charles Chaplin en la cita marco que preside la novela cualquiera de nosotros tiene «el poder de convertir esta vida en una aventura maravillosa»

Sobre Juan Maíllo en este blog
Autores andaluces autopublicados

No es, como ya he dicho poco más arriba, la primera reseña que hago en El blog de Juan Carlos de novelas escritas por el escritor lucentino. A la que hice el año pasado sobre "La montaña sonora", novela que me gustó mucho, hay que añadir la que en el ya lejano año 2018 hice sobre "Caronte", una novela de sustrato mítico muy distinta a estas dos últimas pero que os ánimo a que leáis pues Juan Maíllo se desenvuelve bien en cualquier género y espacio narrativo. [Pinchando sobre el título de las novelas citadas se puede acceder a las reseñas que en su día les dediqué.]

 

11 abr 2021

'La montaña sonora'. Juan Maíllo nos traslada al P.N. Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas en su última novela

22 comentarios:

«Si estuviera despejado y con unos prismáticos podrías ver las tres sierras, a la derecha la de Cazorla, la más alta y escarpada, la de Segura en medio y cuyo paisaje oscila entre el valle y sus cumbres. Por último la de Las Villas a tu izquierda en la que abunda más la planicie y el olivar de aceite de calidad suprema como leíste.»


El autor
Juan Maíllo nació en Lucena, Córdoba, y reside en Huelva, donde imparte inglés en el IES José Caballero. Estudió Filología Inglesa, Cursos de Formación del Profesorado y Teología en las Universidades de Córdoba, Granada y Cambridge.

Sus primeros escritos están publicados en: Angélica, Revista de Literatura, 1996. Mundo Negro y Emblogrium, México, 2013-16. Algunos fueron seleccionados en: 400 palabras, Una ficción, 2014. II Concurso Literario Manuel V. Segarra Berenguer, 2019. Confinaletra, 2020. O en la Revista Mexicana Periferia. En cuanto a novela: Los asesinos, 2013. La Cara Oculta de Hamlet, 2014. Vaho, 2016. La Primera Página, 2016. Caronte, 2017. El adivino, 2018.

Juan Maíllo, La montaña sonora, Sierra de Cazorla, novelistas andaluces de hoy

La novela
Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Un benévolo marido y acomodado funcionario, decide al fin acudir a la llamada de la montaña tras muchos años de haberla escuchado y después de superar sus miedos. Esta montaña se encuentra en la zona sur del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. The Cure musicalizará su viaje y el agridulce recuerdo de su mejor amigo Fran, con quien compartió allí muchas vivencias, reverberará en su espíritu.
Descubrirá de nuevo el poder de la naturaleza en la segunda zona forestal más extensa de Europa, con más de 200.000 hectáreas; prestará oídos a lo que tiene que decirle después de tanta insistencia y se planteará la continuidad de su matrimonio y una posible vida ya retirada a la mejor manera horaciana, aunque para ello deba abandonar a su desvalida compañera. Es un texto narrado en segunda persona no como un mero recurso formal o estético, sino como una expresión de la voz del protagonista, que se habla a sí mismo porque nunca se atrevió a contarle ni a su compañera ni tampoco a nadie la invocación que ha venido experimentando hasta ahora.

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Mi Comentario
Antes de "La montaña sonora" únicamente había leído de Juan Maíllo, "Caronte", novela que publicó en 2017 que con muchísimo gusto leí hará cosa de dos años y de la que dejé constancia en este blog en la reseña que hice de la misma. Si comparo ambas narraciones la balanza se me inclina más por esta última que por la anterior aunque ambas mantienen, especialmente en el aspecto formal, muchas semejanzas. 

De "La montaña sonora" casi todo me ha gustado: la historia que presenta, ese desasosiego interior del personaje masculino que a pesar de los años transcurridos aún sigue anclado en una no del todo clara aventura juvenil ocurrida en la Sierra de Cazorla junto a su amigo Fran; la relación matrimonial entre Natalia Fonseca y Juan de la Lastra quienes, quizás inmersos en el síndrome del nido vacío, no están pasando por su mejor momento; la llamada de la Naturaleza, inmensa y subyugante, que parece atraer a Juan a una irracional comunión con ella en la ingenua pretensión de volver a vivir esa relación juvenil de algo más que amigos mantenida en la falda de esa montaña que parece reclamarle; la envoltura musical de todo el relato -de ahí el título de la novela- en los temas de The Cure que sonaban en los años 80, y que sirven para ubicar temporalmente esa relación entre Fran y Juan, son, en cierto manera, especialmente Robert Smith, vocalista del grupo, un personaje más de la historia narrada; también el alcoholismo es un asunto importante en el comportamiento de algunos personajes

Junto a los aspectos anteriores, digamos de contenido, me ha encantado en la novela de Maíllo la forma. Creo que aquí es donde su acierto es pleno. Utiliza la segunda persona narrativa para mostrarnos de manera magnífica el soliloquio que el protagonista mantiene durante la mayor parte del relato. Juan Maíllo, que es andaluz, transmite con este desdoblamiento del personaje que narra, actúa y se contempla a sí mismo, la máxima machadiana de "converso con el hombre que siempre va conmigo / quien habla solo, espera habla a Dios un día". Y es que efectivamente Juan de la Lastra en esta novela se busca a sí mismo, pues si algo está claro en él es su desorientación vital. 

Además de la figura del narrador me ha gustado muchísimo la manera de entreverar los momentos narrativos, el actual y el evocado. Es una mezcla que surge sin previo aviso, tal y como sucede habitualmente en la mente de las personas. Aquí es el monólogo interior y el flujo de conciencia los procedimientos empleados con sumo acierto por el novelista. Introduce el autor en esta novela, junto a estos recursos narrativos, fórmulas innovadoras algunas de naturaleza tipográfica como el abandono en dos o tres  ocasiones y muy brevemente de la habitual presentación horizontal del discurso por una sorprendente verticalidad, y otras de tipo léxico como esos vocablos compuestos que pretenden traspasar el alcance semántico de cada uno para alcanzar una significación más absoluta o de mayor efecto: 
Miras al frente y en el cielo unas nubes alargadas y finas pintadas de malva. ¿Malva? ¿Estás seguro? No. No es malva. ¿Naranja? No. Tampoco es naranja. ¿Amarillo-naranja? Qué va. Amarillonaranjamalvaazulcelestevioleta con azul marino al fondo. Más es esa mezcla.
Pero sin duda alguna en el terreno formal ha sido la poeticidad lo que más  ha llamado mi atención. Hay poesía en la abundancia de versos interpolados, la mayoría de ellos amorosos, cuando el narrador evoca las lecturas de poemas que los dos amigos practicaron en esa escapada; otros verso hay de tono elegíaco, los cuales sirven para orientar al lector sobre el decurso de la historia de estos dos amigos durante los años posteriores a la experiencia vivida. Y también, claro, hay altura poética en el propio texto escrito lograda a través del lenguaje empleado; un lenguaje quizás algo barroco, exuberante, en esa tradición tan andaluza que Maíllo maneja con soltura, precisión y sobre todo gran elegancia. Es un canto a la Andalucía del escritor, a su belleza, a su perennidad:
«Cientos de bombillas se extienden por el campo. [...] Parecen familias enteras de libélulas. No, no son libélulas. Son un espejo del cielo. El campo refleja las estrellas, las poblaciones y ciudades por las que has pasado: Ifnatoraf, Torreperogil, Peal de Becerro. [...]º
Estás enfrente de Andalucía.
Elevas la vista y a la izquierda está el castillo de la Iruela. El agreste peñón sobre el que se apoya y cuyo frontal es un enorme tajo, está más iluminado incluso que su torre. Una escalera que llega a ella está delimitada por múltiples bombillas. Si pudieras subir ahora te sentirías un conquistador con toda Andalucía en traje de noche. Muchas fortalezas fueron levantadas en época árabe. Durante la Reconquista formaron parte del patrimonio cristiano. Los Templarios lo tomaron. En torno a ellas, en torno a esta de la Iruela, estaba el pueblo, sus siervos y siervas, esclavos y esclavas.»
La novela está estructurada en dos partes. La primera, formada por quince capítulos, y la segunda exactamente por la mitad, ocho. Evidencia esta distribución una mayor morosidad en la primera acorde con la mostración del embrollo mental del personaje, la belleza de la naturaleza y de la amistad evocadas y la impronta que en esta evocación tiene la música, y especialmente las letras, de los temas de The Cure. 

 
En la playlist anterior de Spotify he colocado los temas del grupo que Juan de la Lastra escucha durante el viaje que muchos años después del realizado en primavera con su amigo Fran hace al P.N. Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Las letras en inglés de muchas de las canciones [no se puede olvidar que el autor es profesor de inglés y amante de la lengua de Shakespeare] sirven de acompañamiento poético y justificación filosófica a los sentimientos y al comportamiento un tanto regresivo del personaje. De todas ellas es especialmente llamativa la del tema 'A forest' que viene a explicitar el motivo que impulsa al personaje a realizar la búsqueda imposible de algo ocurrido 35 años atrás (el cálculo lo realizo por las dos fechas que en la novela aparecen: 1983 para la acampada que hicieron Fran y Juan, y 25 de mayo de 2018 para esa extemporánea salida de fin de semana al campo solo y usando la mentira de ir a ver a su madre al pueblo a fin de que Natalia no se mosquease excesivamente).

La novela es breve, apenas 200 páginas, y su lectura es de lo más agradable. Todo transcurre dentro de una cierta normalidad, la derivada de la rutinaria vida de un funcionario casado desde hace más de treinta años. El tedio de esta vida le lleva a recordar momentos más explosivos vividos durante su ya lejana juventud. ¿Es quizás, ahora que los hijos desde hace ya unos años han abandonado el hogar e incluso el país dado lo mal que aquí está todo, momento para liarse la manta a la cabeza e intentar dar un giro a la vida guiado por estos recuerdos?  Esto es lo que nos mantiene atentos a la sucesión de los acontecimientos en espera de su resolución. Una resolución -único pequeño 'pero' que me atrevo a poner a esta hermosa y bien planteada narración- que me ha parecido algo precipitada. Creo que unas cuantas páginas más habrían servido para dejar todo perfectamente redondeado y justificado. Aunque tengo que reconocer una cosa y es que en los devaneos mentales e imaginativos como los realizados por el personaje narrador y que todos algunas veces practicamos, la vuelta al mundo real casi siempre no tiene otra explicación que la pura comodidad rutinaria. ¿O no?

Para despejar el interrogante final no queda otro remedio que leer la novela. ¿O no?

Juan Maíllo, escritores lucentinos, Lucena, P.N. Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas


7 jun 2020

Sorteo 10º Aniversario de "El blog de Juan Carlos"

67 comentarios:

Pues sí, amigos, "E la nave va", que diría el gran Federico Fellini, o sea, la vida pasa, el tiempo no se detiene..., es de observar cómo al echar la vista atrás se ve... Pero no, por Dios, no quiero ponerme estupendo, que esto es una celebración, Vamos a ello.


La verdad es que estoy muy contento y feliz porque "El blog de Juan Carlos", queridos amigos, acaba de cumplir, ahí es nada, ¡una década de existencia!, 10 añazos que se me han ido como sin sentir. Pero no, no cabe confusión alguna: el día 27 de mayo de 2010 este blog comenzó a rodar. Fue un inicio apocado, incierto, con pocas seguridades y escasos conocimientos por mi parte del entorno informático en que me adentraba. Sin embargo, creo ahora, al volver la vista atrás, que mi propósito estaba desde el inicio bastante claro. Véase para comprobarlo que el título de esa primera entrada: Éxito de Ventas y Calidad Literaria aunque sólo era la reproducción del texto de una conferencia publicado en la Revista Cuadernos del Matemático (nº 43, págs.. 35-40, Diciembre 2009, Getafe) en mi opinión dejaba claras ya desde el principio las ideas que lo animarían: hablar de literatura con cierto criterio y sin atadura alguna a compromisos comerciales.  De lo primero (hablar con criterio) sois los que pasáis por aquí quienes podéis juzgar; de lo segundo, yo mismo puedo dar fe de que nunca me ha movido la búsqueda de beneficio material, sino sólo el disfrute literario y el deseo de inocularlo y hacerlo extensible a otros.

En estos 10 años el blog ha conocido diferentes apariencias que no es momento ahora de explicar hasta llegar a esta última en la que ha vuelto a recuperar la cabecera que siempre más me ha gustado -la cubierta del patio del Museo Art Nouveau y Art Déco – Casa Lis- con la que rindo un pequeño homenaje a mi ciudad natal, Salamanca. Durante este mes de junio es factible que el blog llegue a las 900.000 visitas (en 2015 andaba por las 100.000) y de seguir esta tónica el año 2020 fácilmente podría acabarlo con el millón de visitantes. En mi opinión no está nada mal para tratarse de un blog cultural dedicado esencialmente a la Literatura en todos sus campos y en segundo lugar al Cine.

A lo largo de estos 10 años he publicado 550 reseñas que han sido objeto de unos 7000 enriquecedores comentarios con los que aprendo muchísimo pues las intervenciones de los visitantes siempre han sido -y son- juiciosas, pertinentes e instructivas. A estas aportaciones llegadas a través de los opiniones dejadas directamente en el blog hay que añadir las realizadas por los usuarios de las Redes Sociales (Facebook, Twiter, Pinterest, Tumblr e Instagram) en las que "El blog de Juan Carlos" también tiene presencia,

No puedo menos, pues, que dar las Gracias más sinceras a todos por el seguimiento amigable que hacéis de esta página. Es por esto que quiero celebrarlo con todos vosotros y para ello realizo desde aquí la Convocatoria del

Sorteo 10º Aniversario de "El blog de Juan Carlos"

Se sortean cinco libros donados por sus autores para este fin. Los títulos y autores de los libros son:


"Romanticismo" de Manuel Longares. Novela. Premio de la Crítica de narrativa en castellano en 2001, reeditada de nuevo con gran éxito en 2019.
  • Periodista, Manuel Longares  ha trabajado en medios importantes: redactor jefe de los suplementos culturales de El Mundo y El Sol, o articulista en El País donde por sus colaboraciones semanales fue distinguido en 2004 con el premio Mesonero Romanos
  • Literariamente es autor de 10 novelas entre las que destacan, además de "Romanticismo" [pincha en el título para leer la reseña], "Soldaditos de Pavía" (1984) o "Los ingenuos" (2013). Ha publicado cinco libros de relatos, uno de ellos, "Las cuatro esquinas" fue distinguido con el Premio Francisco Umbral al Libro del Año. Ha abordado el ensayo así como la traducción.



"El corazón del lobo" de Rafael Soler. Novela aparecida por vez primera en 1981, reeditada en 2012, y que en 2020 volverá a ver la luz dada su calidad y éxito. Ganadora del Premio Cáceres de Novela Corta en 1982.
  • Ingeniero y sociólogo, ha desarrollado su actividad profesional en empresas y ha sido profesor en la Universidad Politécnica de Madrid.
  • Literariamente, Rafael Soler se considera esencialmente poeta. Es autor de al menos ocho poemarios. Los dos últimos titulados "No eres nadie hasta que te disparan" (2016) y "Leer después de quemar" (2019). Como narrador, además de "El corazón del lobo" y "El grito" sus dos primeras novelas, últimamente triunfa con "El último gin-tónic" y "Necesito una isla grande", ambos de 2019 [pincha en los títulos para leer las reseñas] .


"Sólo hay una clase monos que estornudan" de Ezequías Blanco. Colección de 19 relatos cortos, aparecida en 2019. Tengo la satisfacción de ser el autor de este buen libro de relatos.
  • Como narrador Ezequías Blanco es autor de dos novelas (Tres muñecos de Vudú, 2001; e Islandia, 2004) y una edición crítica de Las aventuras de Pinocho de Carlo Collodi (Edelvives, Zaragoza, 2004). Tres son por ahora los volúmenes en los que ha agrupado los relatos cortos escritos a lo largo de su carrera: “Memorias del abuelo de un punk" (1997, ahora vuelto a reeditar); "Tienes una cabeza apuntando a tu pistola" (2009); y el tercero, éste que gentilmente ha donado para el Sorteo, “Sólo hay una clase de monos que estornudan” [pincha en el título para leer la reseña].

"Caronte" de de Juan C. Maíllo. Novela corta. Aparecida en 2017
  • Juan Maíllo es licenciado en Filología inglesa y profesor de Inglés en un instituto público de Huelva.
  • Como escritor ha colaborado en Revistas literarias (Salitre Revista Cultural, Emblogrium o Ediciones Universitarias Combonianas. Por ahora ha publicado tres novelas: La cara oculta de Hamlet (2014), La primera página (2016) y ésta que gentilmente me ha hecho llegar para el Sorteo, Caronte. Tiene en imprenta a punto de ver la luz, y ya disponible en formato digital, El adivino.



"Tierra de luz blanda" de Ezequías Blanco
  • Profesionalmente Ezequías Blanco ha sido profesor de Lengua y Literatura en el Instituto "Matemático Puig Adam" de Getafe donde creó la Revista literaria "Cuadernos del Matemático" publicada desde 1988 a 2018.
  • Como poeta ha publicado Limitación del vuelo (1979). Palabras de la Sibila (1992; ed. completa el año 2000), En medio del desierto (1996), Archivo de imágenes-Imágenes de archivo (1999), Objetos del amor lejano (1999;  ed. completa en 2005), Los caprichos de Ceres (2004), Construirte un abismo (2008), Una ceja de asombro (2010), Doce musas (VVAA, 2012), Bare nostrum (con fotografías de Evaristo Delgado, 2018) y esta última magnífica obra, Tierra de luz blanda (2020) [pincha en el título para leer la reseña].



BASES DEL SORTEO 
  1. Los 5 libros impresos que se sortean han sido donados expresamente por sus propios autores para este fin. 
  2. El sorteo es de alcance nacional. (península e islas)
  3. Para participar en el sorteo los únicos requisitos indispensables son dejar un comentario en esta entrada indicando vuestro deseo de participar, ser seguidor del blog, pinchando en el botón azul de seguidores, y tener una dirección postal en España. Se pueden conseguir puntos adicionales con el resto de las opciones.
  4. Es necesario rellenar el formulario de Google Form que aparece abajo con los requisitos obligatorios que se han señalado y que en el formulario vienen identificados con un asterisco en color rojo.
  5. El plazo para participar es de 15 días comenzando hoy 7 de junio de 2020 y finalizando el día 21 de junio a las 23.59 horas
  6. El día 23 publicaré la lista definitiva de participantes con sus respectivos puntos y el día 25 de junio realizaré el sorteo mediante Ramdon.
  7. Cinco números obtenidos aleatoriamente serán los que sirvan para identificar a los ganadores. Los inscritos en el Sorteo participarán en él con tantos números como puntos hayan obtenido. No se podrá obtener más de un libro por ganador.
  8. Los libros se sortearán según el orden en que aparecen en esta entrada.
  9. Los ganadores tendrán 48 horas para reclamar su premio y enviarme sus datos postales.


¡¡Suerte a todos!!

26 jun 2018

"Caronte" de Juan Maíllo.

18 comentarios:
Conocí a Juan Maíllo a través de las colaboraciones que ambos hicimos mientras existió en la revista online mexicana "EmBLOGrium". Juan Maíllo se ocupaba en la revista que comandaba nuestro querido RBC de secciones literarias como "Clasiqueando" pero también de otras más livianas como los consejos de salud que daba mes a mes en la columna del mismo nombre. Siempre me atrajo de él su manera de escribir y el gran sentido del humor que destilaban sus artículos. Quería leer algo suyo de más enjundia y por fin ese momento llegó.

El autor
Novelas que hablan de Mitología
(foto tomada del "Diario de Huelva")
Juan Maíllo es un lucentino cordobés nacido en 1966. Actualmente es profesor de inglés en el instituto onubense "José Caballero". Su dedicación a la escritura viene de lejos como demuestran ya en 1996 los artículos que publicó en Revista Angélica de Literatura. Desde ese momento y hasta hoy sus colaboraciones en revistas literarias (Salitre Revista cultural, EmBLOGrium, Ed. Universitarias Combonianas…) son frecuentes y regulares.

Ha publicado hasta la fecha varias novelas. La primera fue "Los asesinos" (2013); en 2014 apareció "La cara oculta de Hamlet" a la que siguió "Vaho" (febrero de 2016) y "La primera página" (diciembre de 2016). Si mi información no es errónea "Los asesinos", "Vaho" y "La primera página"  forman la denominada "Trilogía del Abandono". "Caronte" (octubre de 2017) es por ahora su última obra.

La novela
Como digo al inicio ninguna narración extensa había leído de Juan Maíllo antes de "Caronte". La novela, de unas 150 páginas, me ha sorprendido para bien desde la primera. Dispone Maíllo la historia en dos partes, de más longitud la primera (15 capítulos) que la segunda (sólo 8). En cada una de ellas me ha llamado poderosamente la atención el interés que el escritor ha puesto en la distinta tipografía (redondas y cursivas según que se esté hablando del mundo exterior o interior; incluso negritas como elemento de realce) y la disposición de los elementos en la página. Respecto a esto último es muy interesante el aire que respiran los textos en ellas, algunas de las cuales formadas por muy pocos párrafos para así marcar la importancia de lo manifestado en los mismos; en otras, cual si de un experimento poético de vanguardia se tratase la frase se dispone verticalmente rompiendo la horizontalidad habitual de la misma. Esta disposición se da fundamentalmente en momentos narrativos muy oníricos o cargados de ensoñación marcando la reiteración obsesiva que invade la mente de quien duerme o reposa cuando el mismo se encuentra preocupado.

Juan Maíllo, Escritores e Huelva
Los dos personajes de la historia, Alejandro y Máximo (Álex y Max en otros momentos), están viviendo una situación que tiene mucho de fuera de la realidad. El segundo, eminente profesor de filosofía de la Universidad de la localidad de Critias (guiño intelectual al lector dado que Critias fue un famoso sofista de la época de Platón), ha sido falsamente acusado de la muerte de su amante, una joven alumna de la que le separaban 30 años de edad y que como la Ofelia de Hamlet aparece muerta flotando en el río. Max es apartado de la docencia universitaria y en su pueblo, Salan, se refugia en una cueva-vivienda (el mito de la caverna de Platón me ha parecido verlo en esta cueva que habita el filósofo Máximo) donde vive miserablemente envuelto en la suciedad y en un completo abandono

Alejandro, alumno de Max durante la secundaría, es un enfermero que ha quedado en paro y que retorna a la casa del padre a la espera de ser llamado al trabajo si surge alguna sustitución. Alex decide visitar a su maestro que no quiere contacto alguno con el exterior; sin embargo la decisión del joven provocará en ambos una especie de catarsis que les hará reencontrarse consigo mismos. Alejandro intentará, como el barquero Caronte, que su maestro no quede en la orilla de las tinieblas, de la irrealidad... ¿Lo logrará? Esta incógnita habréis de despejarla leyendo.

En "Caronte" hay mucho onirismo. La novela está inmersa en el vaho de lo real-irreal. De este vaho de irrealidad forman parte las drogas, los sueños, las leyendas que rodean al pueblo de Salan que junto a otros dos, Carjuba e Isnasar forman el denominado por los habitantes 'triángulo de los suicidios'. Los suicidios persiguen como una maldición a todos los que trabajaron en el mercurio que desde tiempos antiguos se obtenía en la zona y que generó en las siguientes generaciones esa tendencia a la autodestrucción. El joven Alejandro sospecha que Max ha entrado en esa vorágine e incluso duda de si dada su situación laboral no le estará ocurriendo a él mismo lo propio.

Una historia, como se ve, atractiva, que subyuga al lector y lo atrapa haciendo que no pueda abandonar la lectura de la novela hasta su conclusión. El estilo utilizado por Juan Maíllo tiene mucho que ver en esa captación de la que es objeto quien lee. Su manera de escribir es sobria, de frases breves y escuetas ("Frases breves. Periodísticas. Telegráficas", pág. 141). La elegancia presente en su escritura reposa en gran medida en la gran economía de medios utilizada.

Es Juan Maíllo, además de buen escritor, un gran lector. Y así se percibe, pienso yo, en el poso mitológico griego sobre el que asienta el relato. Pero también he querido ver a Shakespeare en esa alumna enamorada o a Henry James en esa casa-cueva que antes habitaron otros y cuya huella e influencia aún no se ha borrado. E indudablemente en un texto tan inmerso en el mundo de los sueños, Sigmund Freud y Carl Jung son referentes ineludibles.

En definitiva, una novela innovadora, profunda, muy bien escrita, que se lee muy bien, que no se agota en el mero acto de su lectura sino que da que pensar y que, sobre todo, revela que tras ella hay un gran escritor.