«Ese año, el año cuarenta y cinco, los alemanes ya no dominaban el espacio aéreo de nuestra ciudad. Y menos aún el de toda la región, el del país.Los ataques de la aviación habían desbaratado las comunicaciones de tal manera que los trenes de la mañana pasaban al mediodía, los del mediodía por la tarde y los de la tarde por la noche, así que a veces sucedía que el tren de la tarde llegaba sin un minuto de diferencia, con lo que marcaba el horario, pero eso se debía a que era el tren de pasajeros de la mañana que llevaba cuatro horas de retraso» (Inicio de la novela)
"Trenes rigurosamente vigilados" es una novela dura aunque salpimentada con una serie de gags y humor negro que la hacen digerible y muy agradable de leer. Sé que el concepto de "gag" se aplica especialmente al cine referido a algo que transmite humor a través de imágenes generalmente sin el empleo de las palabras, pero creo que aquí el mismo viene más que pintiparado. Ya en la Presentación de la novela, Monika Zgustova, escritora y traductora checo-española de quien no he leído nada aún, afirma con rotundidad de Bohumil Hrabal que «su obra -novelas, narraciones y poemas-, se inspira especialmente en 'Las aventuras del buen soldado Svejk' de Joroslav Hasek, una novela repleta de gags y humor negro que rezuma sabiduría popular». Quizás también por esto la novela de Hrabal aparecida en 1965 fue rápidamente llevada al cine en una película del director checo Jiri Menzel (1938-2020) que se alzó en 1967 con el Oscar a la mejor película de habla no inglesa.
«Una divertida y entrañable historia sobre la resistencia frente al invasor alemán durante la Segunda Guerra Mundial protagonizada por los empleados de la estación de tren de un pequeño pueblo checoslovaco cerca de la frontera con Alemania. El descubrimiento del amor y del deseo están presentes en el despertar al mundo adulto de Miloš, aprendiz y verdadero héroe de la novela, que sigue los pasos del hedonista factor de la estación tras la atractiva telegrafista, y que deberá probar su valor arriesgando la vida para sabotear un tren enemigo cargado de munición.»
Bohumil Hrabal utiliza esta novela para reivindicar el patriotismo de los checos patente en la lucha de estos funcionarios ferroviarios frente al invasor. Es un invasor, en este caso alemán, pero por la fecha en que la novela ve la luz, 1965, la lucha patriótica puede entenderse extendida contra el invasor soviético que de facto ocupó Checoslovaquia en mayo de 1945 al entrar las tropas rusas en Praga liberando al país de los nazis. Contra la pertenencia al Pacto de Varsovia los checoslovacos, al igual que antes los húngaros, se rebelaron pero en ambos casos, unos en 1956 y los compatriotas de Hrabal definitivamente en 1968, vieron frustradas sus expectativas y hubieron de esperar a la caída de la URSS en 1991 para escapar de su influencia. Desde 1960 los checos iniciaron un proceso de progresiva desestalinización y liberación en todos los aspectos del yugo soviético. Este paulatino ritmo de cambio y abandono de las estrictas reglas de la economía planificada llegó a su cénit en 1968 en la denominada Primavera de Praga que acabó trágicamente con la entrada de los tanques del Pacto de Varsovia en el país igual que 12 años antes había ocurrido en Hungría. "Trenes rigurosamente vigilados" también contiene, pues, en el patriotismo de sus personajes un velado mensaje contrario a esa otra ocupación que, sin verse, sufría el país en esos momentos. Es un patriotismo envuelto en humor como cuando el Jefe de Estación acaba con todas las palomas mensajeras alemanas procedentes de Nuremberg que tenía en el palomar y las sustituye por palomas polacas a las que habla como si fuesen personas.
- Dureza del relato:
- «[...]Y el último vagón de aquel hospital era un furgón abierto, dos enfermeros desnudaban allí del hábito hospitalario a un cadáver al que después tiraron a un montón de cadáveres rígidos de soldados que habían muerto durante el viaje…, y luego el hospital rodante se alejó, el farol rojo del final brillaba y tintineaba y se estremecía y sonaba.»
- «cerditos con las patitas heladas, [...] cabritos con las patitas atadas con cordel que se les gangrenaban, [...] una pata de vaca despellejada, inmóvil, azulada [...]»
- El estilo:
- «Y el jefe de estación salió al andén con aquellas palomas polacas, hizo una reverencia a la condesa, que atravesó las vías y llevo al caballo al galope hasta la estación y bajó del potro con mucha suavidad, su pantalón de montar sólo rozó la silla de cuero, y después el jefe de estación le besó la mano, y rodeado de palomas polacas o andando con ella, y la señora condesa, como si fuera lo más normal del mundo, no se asombró en lo más mínimo por aquellas palomas sino que ella misma les ofreció el guante para que se pasaran mientras hablaba con el jefe de estación.»
En resumen, a mí esta novela corta me parece que está muy bien. Es algo distinto a lo habitual. Pese a escribirse en 1965 en una Checoslovaquia que luchaba por hacer reformas que la permitiesen ir escapando de la férula soviética y basarse en verídicas experiencias vividas por el propio escritor durante la guerra en su país ocupado por los nazis, "Trenes rigurosamente vigilados" contiene momentos ciertamente duros, otros muy simpáticos, y también mucho humor porque la vida hay que afrontarla como nos sobrevenga; exactamente esto es lo que hace su protagonista y narrador, Milos Hrma, un joven que se asoma a la vida adulta y que en el relato vemos crecer en todos los sentidos.









