Lecturas
25 dic 2022
Mis mejores lecturas, películas y espectáculos de 2022
Lecturas
21 dic 2022
Enrique Llamas. Segunda novela: "Todos estábamos vivos"
«Aquella historia laberíntica, que era la de Diana pero que era la de todos, que era la nuestra, porque nosotros también estuvimos ahí en algún punto. Fuimos algún eslabón de la cadena, probablemente el último, que es quien más sufre, el más sucio, el que más se oxida y el que primero cae. Somos nosotros y son nuestros años, los meses que dieron comienzo a una década de la que no todos saldríamos.»
Enrique llamas (Zamora, 1989) es un periodista que a los 17 años se trasladó a Madrid para estudiar Ciencias de la Información. Desde ese momento reside en la capital de España donde actualmente colabora en diversos medios realizando entrevistas y escribiendo sobre literatura y teatro. La novela "Todos estábamos vivos" aparecida en 2020 es su segunda incursión en la literatura narrativa: la anterior fue "Los Caín" con la que debutó el año 2018. Fue precisamente a raíz de la lectura que hice de la reseña de esta novela publicada por Rosa Berros en su blog que conocí al escritor y me animé a leer algo suyo.La novela ficcionaliza la entrada de España en la década de los 80, la "década prodigiosa". Concretamente la narración abre con la muerte en accidente el día primero de enero de 1980 de Canito (José Enrique Cano Leal), quien junto a los hermanos Urquijo formó a finales de los 70 el grupo de música TOS. El concierto de homenaje que se hizo en la Escuela de Caminos de Madrid en febrero de ese mismo año es considerado como el punto de partida de la Movida madrileña.
Y de esto va la novela, de la movida madrileña y de cómo su vorágine se llevó por delante a muchos jóvenes («Alternábamos los funerales de nuestros abuelos con los de nuestros amigos. Cuando nuestro país parecía empezar a arder en el fuego de una pasión nueva, recién estrenada, nosotros nos congelábamos»). La libertad había venido para quedarse y los jóvenes del momento desconocían -lo irían sabiendo a base de golpes y de caídas- el poder adictivo de los estupefacientes. La cultura punk caló en la juventud de todas las clases sociales. La novela centra el foco en dos chicas de clase alta, cuyas madres pertenecieron en su juventud al mundo de la farándula, mucho más abierto a los nuevos aires que soplaban con fuerza. Estas dos chicas (Adela Argol y Diana Belflor) reproducen en su comportamiento el de sus respectivas madres cuando por los años 50, ambas (Adela del Oro y Diana Pavón) competían y se zancadilleaban mutuamente por hacerse con la primacía del estrellato teatral.
La libertad no sólo trajo inconvenientes como el de la adicción a las drogas duras y el reguero de muertes que se cobró. También trajo una vivencia del sexo más abierta, más libre, menos encorsetada en los parámetros tradicionales del matrimonio burgués heterosexual. Junto a las dos chicas de clase alta ya citadas hay en la novela una pareja de homosexuales que viven su amor con sinceridad y en clave abierta, o sea, sin una fidelidad a prueba de bombas. Es la pareja formada por Ric y Aldo Sampedro. Estos dos chicos son de clase popular y se ganan la vida sobre todo de chaperos o «destaponando tuberías», en el caso de Aldo, a señoras o señores de clase acomodada que así podían satisfacer sus deseos ciertamente muy reprimidos.
A finales de los 70 e inicios de los 80 se generalizó en España la práctica del sexo entre las parejas jóvenes. El movimiento hippie estadounidense y la popularización de los anticonceptivos contribuyeron decisivamente a ello. Pero en España, muchas de estas parejas jóvenes desconocían los métodos contraceptivos y el amor libre que llevaban a cabo, muchas veces entre vapores alcohólicos u obnubilaciones psicotrópicas, provocaba con frecuencia embarazos no deseados. El aborto, prohibido en España por esas fechas, así como el consumo cada vez más habitual de la píldora anticonceptiva, también son asuntos que se abordan en esta novela. El distinto enfoque dado al sexo por las dos generaciones que aparecen en la novela -la de Adela y Diana, madres, versus la de Adela y Diana, hijas- tienen en el relato un elemento conector: el personaje de la madrina de Adela, la hermana de su padre. Dentro de su generación la madrina es ciertamente una adelantada a su tiempo; es ella la que más se acerca a Adela Algor, la joven burguesa perdida en sus afectos que necesita alguien de quien asirse, Sólo su madrina sabe acercarse a ella e interesarse por sus problemas.
«La madrina reía. Desde siempre, para Adela, era difícil pensar que aquella mujer fuese hermana de su padre. Quince años menor, y tan moderna siempre, con pantalones anchos y camisas blancas.»
«El piso era el del Pedro, un amigo de su pueblo que había llegado a Madrid algunos meses antes que él. Eran muchos hermanos y el doble de manos para trabajar una tierra a la que le sobraban bocas y faltaba lluvia. [...] Ric sabía que probablemente el Pedro le ofrecería aquel caballo tan bueno que le habían pasado la noche anterior y que no había probado todavía.»
«en el bolsillo interior de su chupa guardaba la farlopa para el ensayo. Llevaba otra también, de aquellos polvos tan buenos que le había pasado el fotógrafo de Cascorro. No, no era como ellos. Él no era como aquella gente. Él controlaba.»
«Adela volvió a mirarla de arriba abajo. Se fijó en la nuez de su cuello: un fruto maduro incapaz de ocultar su bulto.»
«—Esta es La Piraña Divina. Es de puta madre.
—¿De quién es?
—De Nazario, lo conozco por un amigo mío fotógrafo que vive aquí al lado.»
«Le quedaban a la señorita Adela varias semanas para despertar por última vez cuando tuvo lugar aquella conversación que fue interrumpida por un filón de muerte que casi atropella al Hortelano»
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| El novelista Enrique Llamas |
«entre las muchas inspiraciones de este libro están los poemas de El Ángel (Ángel Álvarez Caballero, 1961-1995). Un poema suyo sugirió la idea del título:¿Recuerdas cuando estábamos todos vivos y vacilábamos de mesa en mesa con los ojos como bolas de billar, desafiando a quien tuviera lo que había que tener para cruzarse en nuestro camino?»
En conclusión
La música y los ambientes musicales del momento (los garitos, los baretos, las discotecas...) donde no sólo se escuchaba música y donde se acudía con excesiva frecuencia al servicio es el marco que contiene a todos los protagonistas de ese momento tan peculiar e importante: la Movida madrileña.
Nota
19 dic 2022
Películas para ver en el sofá por Navidad (A pares XXX) (continuación)
Comienzo ya a decir algo de cada una de ellas, poca cosa porque son muchas y el tiempo poco. Lo primero será dar el nombre de sus realizadores y la plataforma televisiva por donde las he visto: Esta vez parece que Movistar + se está poniendo las pilas y está pasando por su plataforma títulos de interés. A través de ella he visto Alcarrás de Carla Simón; Ámame de Leonardo Brzezicki; Cortes peligrosos de Rachel Carey; Una comedia de la Stasi de Leander Haussman; Belfast que firma Kenneth Braghnan; y Buena suerte, Leo Grande de la australiana Sophie Hyde. Sólo dos títulos de los que aparecen en el collage los vi por otra plataforma: Blonde de Andrew Dominik que vi por Netflix; y Entre la locura y la razón del norteamericano de ascendencia iraní Farhad Safinia que pasan por Amazon.
15 dic 2022
Películas para ver en el sofá por Navidad (A pares XXX)
10 dic 2022
Las "Meditaciones" del emperador Marco Aurelio
«Todo cuanto ves, muy pronto será destruido y los que han visto la destrucción dentro de muy poco serán también destruidos; y el que murió en la vejez extrema acabará igual que el que murió prematuramente».
«Habla, sea en el Senado, sea ante cualquiera, con elegancia y certeramente. Utiliza una terminología sana».
«Después de asignarte estos nombres: bueno, reservado, veraz, prudente, condescendiente, magnánimo, procura no cambiar nunca de nombre, y, si perdieras dichos nombres, emprende su búsqueda a toda prisa».
«No malgastes más tiempo argumentando acerca de lo que debe ser un buen hombre. Trata de ser uno».
«A los animales irracionales y, en general, a las cosas y a los objetos sometidos a los sentidos, que carecen de razón, tú, puesto que estás dotado de entendimiento, trátalos con magnanimidad y liberalidad; pero a los hombres, en tanto que dotados de razón, trátalos además sociablemente»»
«El libro español de proverbios del siglo XVII que recomienda el hombre más rico del mundo.El tuit del magnate, hoy dueño de twiter, fue el aldabonazo que me hizo volver a buscar textos que en mi opinión hubieran servido a Baltasar Gracián de base, de modelo incluso, para sus aforismos. En estas estaba cuando en la visita que ese mismo mes de septiembre realicé a la Feria del Libro de Madrid ubicada como siempre en el parque del Retiro topé, en la caseta de la histórica librería La Felipa, con una edición austera, poco adornada, acorde el continente con su contenido, de las Meditaciones del emperador Marco Aurelio. La adquirí inmediatamente, pues, como digo, llevaba años con el propósito de hacerme con un ejemplar de las mismas. Y sí, en estas reflexiones imperiales, estaban, en espíritu y también en cuerpo, muchos de los aforismos gracianescos que tantos elogios suscitaban desde hacia tiempo entre los candidatos presidenciales y los millonarios de Wall Street.
Elon Musk citó ‘El arte de la prudencia’ en Twitter, pero no es el primero en hacerlo. Los libros de Baltasar Gracián fueron un éxito en el Wall Street de los noventa y recomendados a candidatos a la presidencia»
Pero hay muchas coincidencias en el día a día entre estoicos y cristianos. Una de ellas y no menor es la de la reflexión o meditación, que los cristianos denominan oración. Leyendo a Marco Aurelio, digo, me veía transformado en uno de estos sacerdotes cristianos que con el breviario en sus manos reflexionan sobre el sentido de la vida y de los oficios religiosos que de forma resumida aparecen compendiados en el libro así llamado. Los postulados cristianos ya están contenidos en el estoicismo: hacer el bien al otro, no ser egoísta, no enfadarse por cualquier nadería, no ensoberbecer («no te cesarices», se decía a sí mismo y a quien le leyera el mismísimo César)...; en definitiva, lo que en estas Meditaciones presenta el emperador muerto en Viena (Vindobona) el año 180 d.C. es una ética, una manera de enfrentar la vida, un modo de vivir. Es una ética que coloca al hombre en el centro de todo, que lo distingue claramente de otras especies naturales pero que insiste en que con éstas ha de haber relación cordial, que se aparta de la crueldad ilegítima, que busca la paz y concordia entre pueblos. Y al colocar al individuo, a la persona, en el centro de todo, construye una auténtica filosofía en torno a él. En cierto sentido podría decirse que Marco Aurelio dio a la posteridad un libro de autoayuda, al mostrar a quien lo leyera cómo se podía ser feliz en una existencia de la que todos conocemos su aciago final.
- «Arroja todo fuera, quédate sólo con estas pocas cosas; acuérdate también de que cada uno vive sólo el presente, este punto; el resto ya ha sido vivido o es dudoso.» Desde luego el Quevedo de «Ayer se fue, mañana no ha llegado / hoy se está yendo sin parar un punto» puede fácilmente haber bebido aquí.
- «No actúes contra tu voluntad, ni al margen de lo común, ni sin examen, ni a contracorriente; que la afectación no engalane tu pensamiento; no seas charlatán ni te pierdas en muchas tareas». Creo que a muchos que se ocupan de la res publica les vendría de perlas leer ésta y otras reflexiones de alguien que conocía bien el oficio de ocuparse de lo público.
- «Ni sentirse disgustado, ni abatido, ni desanimado, si tus actos no siempre ligan con los principios rectos, sino, tras la frustración, retomarlo otra vez y estar contento si tus actos son más humanos y amas aquello a lo que encaminas». Buena propuesta para chicos y grandes que aceptan mal la frustración.
- «Todo lo que ves se destruirá muy pronto, y los que asistan a esa destrucción en breve pasarán por ella. El que muera muy viejo se encontrará en el mismo punto que el que lo haga muy joven». Sí, claro, querido Marco, pero no es lo mismo más que menos, ¿no te parece? Je, je.
- «Aceptar sin arrogancia; dejar ir con soltura». Aquí sí que veo el pensamiento y estilo literario de Baltasar Gracián.
- «"Lo regio es obrar bien y que hablen mal de uno" (Antístenes)». El cínico Antístenes acertaba al recoger en su pensamiento una acción muy frecuente en la plaza pública. Marco Aurelio, con esta cita, así se lo reconoce.
Nota:
Este libro participa en el Reto Escritores de la A a la Z que organiza el blog Lecturápolis. Con él relleno la letra A. También entra a formar parte de los libros clásicos dentro del Reto Nos gustan los clásicos que organiza el blog Un lector indiscreto.
4 dic 2022
Dashiell Hammett: Una mujer en la oscuridad
«Al encararse con ella, la mujer, había embellecido: tenía abundantes pestañas, los ojos rasgados, bien separados bajo una frente amplia y suave, boca no pequeña sino expresiva, cincelada con sensibilidad y, a la luz del fuego, los planos de su rostro aparecían tan claramente definidos como superficies esculpidas.»
«Se sacó las manos de los bolsillos, se agachó, la levantó y la besó brutalmente.
Durante un instante ella se quedó inmóvil. Luego se desprendió de sus brazos y le abofeteó la cara con los dedos cerrados. Estaba blanca de ira.
El le cogió la mano, la bajó descuidadamente y gruñó:
—No haga eso. Si no quiere jugar, no quiere jugar y punto.»
En definitiva, Una mujer en la oscuridad, novelita de apenas 70 páginas, me ha gustado. En ella aparecen perfiladas -sólo perfiladas, insisto- las características de la novela negra que Dashiell Hammett despliega en sus grandes relatos aparecidos antes -la mayoría- y después -sólo su novela El hombre delgado-. En la reseña que de la novela El halcón maltés hice ya hace ocho años señalé las particularidades de esta tendencia novelística refundada por Chandler y Hammett [para acceder a esa entrada pinchad AQUÍ].
- Erotismo:
- «Se fue despacio hacia la cama y se sentó lo más lejos posible de él. Sin mirarle, observando la foto de un caballo que había en la pared. Su rostro traslucía frialdad y orgullo. Dijo:
—Seré lo que sea, pero pago mis deudas —en esta ocasión la calma deliberada de su voz era insolente—. Le he metido en este lío. Bueno, si ahora puede encontrarme de utilidad... —se encogió de hombros».- Descripciones precisas:
- «La puerta de la calle se abrió cuando él giró el picaporte, admitiéndolos a un corredor mal ventilado en el que una luz sorda iluminaba un manchado papel de pared que en otro tiempo tuviera un diseño vivo, una alfombra raída y una desgastada escalera con barandilla de bronce».
- Bajos fondos, sexo, alcohol:
- «Robson meneó la cabeza de arriba abajo, sonriendo socarrón.
—Todavía no te he sacado el beneficio que me corresponde —dio un paso hacia ella.
Ella retrocedió hacia la mesa y cogió la botella de whisky por el cuello. —¡No me toques!»
Para finalizar














