22 nov 2019

Thomas Mann, "Los Buddenbrook" (Revisitados)

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Preparando la reseña de una novela de Heinrich Mann, hermano mayor del gran novelista alemán Thomas Mann, me he encontrado con la reseña que en el ya lejano mes de marzo de 2014 hice en este mismo blog de esta novela del que se alzase con el Premio Nobel de Literatura en 1929. En la justificación de la concesión del galardón realizada por el Jurado se consigna específicamente la aportación a la literatura universal de esta gran novela, la primera que él escribiera con tan sólo 25 años en 1901.

He creído que estaría bien volverla a visitar. Aquí os la dejo:


"Los Buddenbrook", Premios Nobel
Nos encontramos ante una gran novela publicada por Thomas Mann el año 1901 cuando sólo  tenía 25 años; es grande en todos los sentidos: por el número de páginas (más de 800), el período histórico que novela (40 años), una amplia y variada galería de personajes (podría hablarse de novela coral), los valores que se ponen sobre el tapete, el choque entre sensibilidades e ideologías, etc.

El paralelismo que Mann establece entre el discurrir de Alemania y el de la familia sirven para explicarse mutuamente (vid.nota al final). Aunque no será hasta 1871 con Von Bismarck que nacerá la denominada "Nueva Alemania", su advenimiento se adivinaba desde al menos 1830 con la revolución liberal burguesa francesa. Sus ecos los encontramos al inicio del relato en forma de la exigencia por parte de Gotthod (hijo pródigo del patriarca Buddenbrook nacido fruto del amor hacia su primera esposa que murió en el parto) de sus derechos sobre la herencia familiar. Este Gotthod ha sido expulsado de la familia por haberse casado sin permiso paterno con una mujer considerada de clase inferior. Será precisamente esta lucha entre tono social y satisfacción personal uno de los muchos choques de contrarios que se manifestarán en la  novela y que vendrán a explicar la decadencia de esta familia por no haber sabido adecuarse al discurrir de los tiempos.
Los contrarios que se enfrentan en este relato de Thomas Mann son entre otros los siguientes:

- Protestantismo vs Catolicismo. Presentado especialmente en la figura del divertido disfrutador de la vida muniqués Permaneder, segundo esposo de Tony y repudiado precisamente por su escasa ambición, algo que los protestantes de Lübeck  no logran comprender:
"no se integraba en la vida y los acontecimientos de la ciudad de Múnich a pesar de que la rodease su aire: el aire de una gran ciudad, llena de artistas y de ciudadanos ociosos, un aire un tanto decadente" [pág. 383]"Un hombre que se retira a vivir de las rentas con la dote de su esposa, ¡por Dios! ¡Un hombre sin ambición, sin metas, sin ningún espíritu emprendedor!" [pág. 387]
Al igual que tampoco comprenderán la entrega desinteresada a los demás de las monjas de la caridad que los médicos les envían a sus casas protestantes.
Los Buddenbrook película
- Ociosos y Artistas vs seres prácticos y Comerciantes. Todo lo que no redunde en beneficio monetario es considerado pérdida de tiempo. Así personajes como Christian que ama el arte, la diversión,  la ociosidad del juego en el Casino y que huye del compromiso laboral, o la misma Gerda  Arnoldsen y su hijo Hanno que disfrutan con la práctica musical pero les aburren inmensamente las cuentas inherentes a los negocios, serán tenidos por auténticas rémoras y recibirán constantemente gritos y hasta insultos por parte de los seres prácticos, los comerciantes:
"¡Si al menos hubiera podido reprimir y eliminar de su vida la música, aquella fuerza que alejaba al niño de la vida práctica" (pág. 544)
-Nobleza vs Burguesía comercial. La época que se nos presenta es el tiempo de lo emprendedores burgueses, aunque ellos aspiren a alcanzar el esplendor externo que antaño rodeó a los nobles y que ahora han perdido totalmente aunque mantengan el lustre cultural (por ejemplo el conde Eberhard Mölln, padre de Kai, el amigo de Hanno). Este choque es perceptible en el matrimonio Gerda-Thomas:
"Conozco tu debilidad por la nobleza en general y por la nobleza de Mecklemburgo en particular, y por eso te pido que tengas paciencia si ves que uno de esos caballeros recibe una lección... En fin, ya sabes que, entre ellos, hay quienes no profesan demasiado respeto a los comerciantes a pesar de lo mucho que necesitan sus servicios; que hay quienes, a la hora de realizar tratos comerciales, marcan demasiado las distancias aferrándose a la superioridad," (pág. 478)
-Moral burguesa vs Dignidad personal. Thomas  Buddenbrook siempre echa en cara a su hermana Tony que no considere la repercusión social que puedan tener sus decisiones personales:
"¿Acaso en esta vida sólo es una vergüenza y un escándalo lo que se hace público y lo que sale a la luz? ¡Ay, no! ¡El escándalo que se guarda en secreto, que lo consume a uno en silencio y termina privándole de su dignidad es mucho peor!" (pág. 401)
-Arte culto vs arte popular. Los Buddenbrook de siempre estuvieron negados para las manifestaciones artísticas, en especial para la música. El senador Thomas la veía como algo pernicioso que alejaba a las personas de los ideales prácticos. De ahí el inevitable choque con su esposa Gerda:
El la entendía, entendía perfectamente lo que decía Gerda. Pero no podía suscribirlo porque él no lo sentía así, y seguía sin ver por qué aquellas melodías que lo conmovían o le alegraban el ánimo tenían que ser fútiles e inferiores y por qué otras piezas que se le antojaban caóticas y muy duras de escuchar poseían el más alto valor musical. Se sentía a las puertas de un templo en el que Gerda, con gesto implacable, le prohibía poner el pie...” (pág. 532).
Lenguas germánicas, El alemán en 1945
mapa dialectal del llamado Bajo alemán
-       - Campo vs Ciudad. O lo que es lo mismo campesinado (sirvientes de la familia o trabajadores de su empresa) frente a la alta burguesía  (los comerciantes, políticos, médicos, artistas, etc.). Thomas Mann los caracteriza entre otras cosas por el empleo de la lengua: ‘plattdeutsch’ o bajo alemán,  -consistente en la serie de dialectos germánicos hablados en el Norte de Alemania, el este de Holanda  y el sur de Dinamarca-, que hablaba el campesinado frente al ‘deutsch’ o alemán unificado que se estaba imponiendo por la burguesía dominante como un medio más de conformar la “Nueva Alemania”. Así cuando Tony se traslada a pasar unos días de descanso a la localidad de veraneo de Travemünde es recibida por el sencillo comandante Schwarzkopf del siguiente modo:
No trae usté' mu' buen aspecto, si me permite que se lo diga así; eso es culpa del aire de la ciudá', y de todas esas fiestas... (pág. 122)
 El estilo:
Thomas Mann recibió el Premio Nobel de Literatura el año 1929. En el razonamiento dado por la
Los Buddenbrook, escritores homosexuales
Academia como justificación de la distinción se citaron varias de sus obras ("La montaña mágica", "Muerte en Venecia", "El payaso"...), y especialmente “Los Buddenbrook”. Los motivos, aparte del éxito popular obtenido por la misma, estribaban sin lugar a dudas en su personal estilo, que partiendo del realismo-naturalismo introducía un aire novedoso que hacía la lectura más ágil y dinámica.  Para mí destacan especialmente algunos recursos:

-        La elisión. El novelista utiliza la elegante figura de la elisión en muchas ocasiones dejando que el lector imagine lo no dicho al tiempo que le sirve como medio de caracterización de personajes. Así cuando la consulesa Gerda le pide a su marido un nuevo criado, éste se opone vivamente, pero tras unos párrafos al final del capítulo escuetamente se nos dice que un día el cónsul llegó muy contento a casa y se tomó la decisión de contratarlo. Sin duda alguna la mayor elegancia en el empleo de esta figura se da cuando elude comunicarnos el fallecimiento de Hanno y páginas más adelante leemos que ya hacía seis semanas de su muerte.

-        Descripciones minuciosas. Quizás sea un rasgo propio del naturalismo la delectación que el autor muestra al describir la agonía de algunos personajes y en especial la descripción con todo lujo de detalles del tifus tumoral que Hanno padece. Pero en Thomas Mann nada es gratuito; con esta morosidad descriptiva lo que está haciendo es transmitirnos la idea nietzscheana de la relación entre enfermedad y creatividad, de modo que al culminar una y otra el artista se diluirá, disolución que expresa con un rotundo: “Y llegó”:
”Hanno se quedó un momento sentado, en silencio, con la barbilla apoyada en el pecho, las manos en el regazo. Luego se levantó y cerró la tapa del piano. Estaba muy pálido, las rodillas le temblaban sin fuerza y le ardían los ojos.”  (pág. 783).
-        Anticipaciones. Los hechos fundamentales de la familia se escriben en un Cuaderno que va pasando de padres a hijos en el que se pueden leer los nombres, las aportaciones principales e ideas esenciales que han hecho que la saga Buddenbrook iniciada en el lejanísimo siglo XVI  hubiera llegado hasta el presente. Destacaré dos anticipaciones esenciales para el decurso narrativo:

o   «Hijo mío, atiende con placer tus negocios durante el día, pero emprende sólo los que te permitan dormir tranquilo durante la noche». (pág. 188). Esta frase reaparece en muchos momentos como un mantra siempre respetado. Cuando los Buddenbrook la olviden, las cosas comenzarán a torcerse.
o   —Dos capitanes al timón, mala cosa... Seguro que, entre los dos, echan el negocio a perder —dijo el cónsul Kröger— (pág. 265). La frase aparece cuando al frente de la empresa, por expreso deseo del fallecido Jean Buddenbrook, muy religioso, queden su hijo Thomas y Marcus, el apoderado de la empresa.

Otras anticipaciones se dan cuando Thomas finaliza la construcción de su nueva casa como aviso de la decadencia que se le avecina:
"Llevo varios días pensando en un refrán turco que leí en alguna parte: «Cuando uno acaba de construir su casa, le llega la muerte».Sé que a menudo los signos externos, visibles y tangibles, y los símbolos de la felicidad y el éxito aparecen cuando, en realidad, todo eso comienza a decaer...; es más, no aparecen hasta entonces." (p. 450).
-        El narrador.  Es un narrador omnisciente que emite juicios, pero que se adelgaza en ocasiones mimetizándose con el personajes a través de variaciones a la hora de utilizar el discurso citado, en especial mediante un uso peculiar de los tiempos verbales:
“—Dé gracias a Dios, mi querido amigo, ha faltado bien poco para... El cónsul no se atrevió a preguntar para qué había faltado bien poco. La mera idea de que aquella criatura diminuta, anhelada en vano durante tanto tiempo y que había venido al mundo de forma tan extrañamente silenciosa, hubiera podido sufrir la misma suerte que la segunda hijita de Antonie le horroriza.” (pág. 413).
-        Uso frecuente del presente actual con valor atemporal. Para detener el discurrir temporal, en las descripciones echa mano de este tiempo verbal con lo que consigue, además de paralizar el tiempo, dar al texto un ritmo muy vivaz:
“¿Qué sucede? ¡El cónsul Peter Döhlmann hace su entrada acompañado por la orquesta del Stadttheater! ¡Ya viene por la escalera, agitando un paquete de programas en la mano con gesto triunfal!” (pág. 511)
Reproducción del lenguaje propio de las clases populares. Utiliza dialectalismos populares con voluntad de estilo, pero también como medio de caracterizar personajes e incluso como recurso humorístico jugando con el lector en un momento álgido del relato al elidir la expresión que su marido le dijera al haber sido descubierto con otra mujer, expresión que ha sido determinante en la decisión tomada por Tony de abandonar a su segundo marido:  “-¡Vete al diablo, cerda come-basuras”, pero escrito en bávaro en el original con lo que el expectante lector se queda con un palmo de narices sin saberla.

filósofos alemanes, Filosofía alemana
Quedan fuera de este post muchísimos elementos importantes que hacen que esta novela de Mann sea un auténtico clásico. No es posible hablar aquí de todos ellos, pero no me resisto a citar al menos dos para mí fundamentales: Uno es la serie de ideas filosóficas que como papel celofán envuelven la historia. Son las ideas de los filósofos alemanes que pusieron las bases para la evolución del mundo en ese siglo XIX: el primero es Kant, luego Schopenhauer y el fundamental Nietzsche.  A este último lo vemos revolotear en torno a los ataques que algunos personajes (en especial el señor Edmund Pfühl, organista de la Marienkirche y profesor de música de Hanno) realizan a la música de Wagner de la que Mann era gran admirador [se puede acceder a algunos temas de compositores citados en el relato entrando en la página de este mismo blog: Música que me gusta escuchar]; también cuando se refiere a la fuerte relación existente entre creatividad artística y carácter enfermizo; y fundamentalmente en la necesidad que existe de conciliar los contrarios si no queremos que todo se venga abajo. Precisamente esta no conciliación de opuestos, que sí se daba en la mente abierta y equilibrada del patriarca Buddenbrook que abre el el relato, será la que se lleve por delante a esta familia.

Schopenhauer es el autor de la obra -"El mundo como voluntad y representación"- que lee Thomas cuando ha entrado en la fase de decadencia total y sus pensamientos se van hacia la muerte y la de la empresa familiar al no existir en su hijo Hanno un continuador de la misma
¿Que dónde estaré, cuando esté muerto? ¡Pero si está más claro que el sol y es tremendamente sencillo! Estaré en todos aquellos que, desde el comienzo y hasta el fin de los tiempos, hayan dicho, digan y vayan a decir: YO; pero, sobre todo, en los que lo digan con más plenitud, fuerza y alegría..." (pág. 685)
"Agobiado con mil bagatelas cotidianas que su cabeza luchaba por solucionar y mantener en orden, no tenía la suficiente fuerza de voluntad para conseguir repartir su tiempo con racionalidad y provecho." (pág. 688)
 Para cerrar sólo señalaré las alusiones que aparecen en la obra acerca de los recursos de los poderosos y que hoy tienen una actualidad tremenda. Me refiero al desfalco cometido por el marido de Erika Gürlich, Hugo Weinschenk, el que fuera director de la Aseguradora contra Incendios, por el que fue a la cárcel pero para el que se moverán todos los hilos posibles a fin de conseguir un indulto; indulto que se le concederá. Vamos, igualito, igualito que en nuestros días por estos lares. Por algo esta novela es un clásico con todas las letras: nada en ella es inactual; toda ella nos sigue dando avisos y enseñanzas.
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(nota )
La historia particular de los Buddenbrook (la anécdota) discurre a la par de la de Alemania (marco) como se ve en el siguiente cuadro:
- 1835: inauguración de la nueva casa familiar
- 1838 (14 de abril): nace Clara, la hija menor del patriarca.
- 1842: Thomas ingresa como aprendiz en la empresa familiar
- 1846 (principios del año): Tony se casa con el señor Grünlich
ALEMANIA 1848: Revolución liberal burguesa. Se inicia la creación de la Nueva Alemania.
- 1850 (mes de enero): Crisis matrimonial del matrimonio Grünlich
- 1851: Christian marcha a Valparaíso
- 1855 (segunda semana del mes de septiembre): muere Johann Buddenbrook, el patriarca.
- 1856: vuelve Christian del extranjero. Se casan Thomas y Gerda.
- 1857: Tony marcha a Munich y conoce al  cervecero Permaneder
- 1859 (finales): Tony abandona el hogar marital.
- 1861: Nace Hanno, hijo de Thomas y Gerda.
- 1863: Thomas está en la cresta de la ola: es senador y decide construirse una casa señera.
ALEMANIA, década de los años 60:  guerra de los ducados en el 64, guerra de las siete semanas en el 66
-1868: Erika Gürlich tiene una niña, Elizabeth.
-1869: Hanno tiene 8 años.
ALEMANIA 1870: Guerra franco-prusiana. 1871: Von Bismarck crea la "Nueva Alemania" en torno a Prusia.
- 1872: Desmantelamiento de la casa de la consulesa Buddenbrook.
- 1873: El marido de Erika preso por corrupción de caudales públicos obtiene un indulto.
- 1874: El senador Buddenbrook sospecha vivamente de la fidelidad de su esposa Gerda. Muere Thomas
- 1877: Muere el joven Hanno

19 nov 2019

Ignacio Martínez de Pisón: "Filek"

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"La famélica España de 1939 estuvo a punto de convertirse en la principal potencia exportadora de petróleo. Eso al menos es lo que Franco creía entonces y lo que pronto la prensa del régimen se encargaría de pregonar a los cuatro vientos. Un químico austriaco llamado Albert von Filek, inventor de un combustible sintético que mezclaba extractos vegetales con agua del río Jarama, había puesto su fórmula secreta al servicio del engrandecimiento de la nueva España después de rechazar generosísimas ofertas de las grandes compañías petroleras." (nota de la solapa del libro)

franquismo, años cuarenta del siglo XX, estafadores
De este escritor leí no hace mucho tiempo "La buena reputación", novela premiada con el Nacional de Narrativa 2015, una novela que me agradó especialmente. También he visto con muchísimo gusto en televisión la serie "El día de mañana" adaptación de una novela suya de igual título que él mismo guionizó en su conversión al medio visual. Esta serie me gustó mucho. Ahora, dentro del mes temático de la No Novela promovido por el blog "Libros que hay que leer", decidí elegir ésta que hoy traigo aquí y que publicó en 2017.

En varios momentos de esta obra su autor, Ignacio Martínez de Pisón Cavero, insiste en la característica de no-novela que tiene lo que estamos leyendo.
 "Si esto no fuera una investigación histórica sino una novela, tal vez el argumento sería otro" (pág. 197). 
Lo que nos presenta el autor es una concienzuda investigación histórica sobre un personaje cuya peripecia la encontró el novelista en "Franco, caudillo de España"de Paul Preston, la monumental biografía del dictador aparecida por vez primera en 1967 y que, con seguridad, Martínez de Pisón, dada la época en que  transcuren la mayoría de sus novelas, conoce al dedillo. Sólo, nos dice Martínez de Pisón, le dedica Paul Preston diez líneas; sin duda alguna más que suficientes dado el poco impacto del individuo en la vida española en general y en la del dictador en particular. Pero haber estado a punto de engañar al mismísimo Caudillo con una gasolina sintética supuestamente creación suya y fabricada a base de agua más extractos de plantas y algunos ingredientes secretos más era tan increíble y al tiempo desternillante que el escritor zaragozano decidió seguir la pista a este tal Albert Eduard Wladimir Füler Edler von Wittinhaunsen por parecerle un ser más propio de una novela que de la realidad. Los datos debidamente ordenados y organizados, cual exige una investigación histórica, es lo que se nos presenta en este libro. Una cierta y verdadera no novela, por lo tanto.

Organiza la obra Martínez de Pisón en cinco apartados o capítulos dedicado el primero a los orígenes del estafador nacido en 1889 de padre desconocido en Carintia, región del sur de Austria que formaba parte por entonces del Imperio austro-húngaro. La vida delincuencial de Filek comienza a partir del final de la Gran Guerra en la que participa pero alcanzará el rango de profesional con la disolución del imperio en 1920. Albert se moverá en una zona europea que tenía por centro la ciudad de Fiume entonces ciudad-estado independiente (hoy es la ciudad croata de Rijeka). A esta ciudad, sobre la que marchó militarmente el poeta italiano D'Annunzio para anexionarla al Reino de Italia, regresaba Albert Filek tras haber perpetrado sus golpes y estafas en ciudades (Viena, Milán, Graz, Innsbruck...) situadas en un radio de no más de 300 kmts de Fiume. En 1931 el cerco de la policía austriaca era cada vez mayor y el personaje decide escapar de la zona. ¿A dónde ir? España, donde acababa de ser derrocada la monarquía, se le antojó un buen lugar.

El resto de capítulos van dedicados a las actividades de este delincuente en el Madrid republicano (capítulo 2); después en el inmediato Madrid franquista de la primera hora, sin duda alguna el centro de esta investigación histórica (capítulo 3); luego conocemos su deambular, entrando y saliendo, por distintas cárceles españolas (capítulo 4); y finalmente, la salida de España y el establecimiento de este impostor y charlatán en Hamburgo donde en 1952 murió (capítulo 5).

Albert Filek, Franco estafado, gasolina sintética
Lo que más me ha interesado de esta narración en la que Ignacio Martínez de Pisón muestra y comenta sus hallazgos en la búsqueda de datos e información realizada sobre este tramposo irrecuperable es, junto a la doblez del individuo, la facilidad con que caían en sus engaños las víctimas comenzando por aquella mujer de Groz a la que debió de dejar plantada ante el altar tras haberle jurado amor eterno y robarle sus joyas; siguen las innumerables referencias a cómo el falso aristócrata Alberto Samengo, Albert von Fülek, Alberto von Culek, Alberto Filek o como quiera que eligiese llamarse gustaba de darse la buena vida en lujosos hoteles centroeuropeos donde dejaba la cuenta, ¡claro!, sin abonar; la defraudación realizada a una institución bancaria por muchos miles de liras o de coronas; etc., etc... Y es que en la biografía de este sujeto todo es oscuro y enmarañado.

De todas sus trapacerías la obra maestra de este individuo de bajos orígenes pero que siempre abrigó en su mente delirios de grandeza atribuyéndose unilateral y reiteradamente la filiación de un padre aristócrata que nunca lo reconoció, -frustración que siempre arrastró-, fue la invención de una gasolina sintética realizada con agua, extractos de plantas, pizarras bituminosas, bicarbonato y otros ingredientes -¡hasta zumo de naranja dijo en alguna ocasión que contenía!- que el estafador iba añadiendo o eliminando según la ocasión y la persona ante la que se encontrase. Con esta maravillosa e imposible quimera engañó no sólo a particulares deseosos de enriquecerse rápida y fácilmente sino que también este charlatán irrecuperable llegó hasta los aledaños del Estado al ofrecerla en ministerios gubernamentales republicanos tanto de ministros de la CEDA como Gil Robles cuanto de ministros socialistas como Largo Caballero. Acabada la Guerra Civil y sustituida la República legítima por la ignominiosa Dictadura el atrevido delincuente consiguió ilusionar al mismísimo "Caudillo de España por la Gracia de Dios" que con esto demostró su memez autocrática, con lo que los lectores actuales vemos, atónitos, en qué manos estuvo España durante 40 años
"Todos los ingenieros y servicios técnicos que he consultado me han informado en contra del proyecto; pero yo me fío más de mi chófer y éste me ha asegurado que en el último viaje hemos logrado una media de noventa kilómetros por hora empleando exclusivamente 'mi' gasolina" (pág. 187 [De las memorias de Juan Antonio Ansaldo que pilotó el avión que trasladaba a Sanjurjo desde Estoril a Burgos])
Destaco por encima de cualquier otra cosa en este libro la imparcialidad del autor al presentar de manera objetiva la vida en España en unos y otros momentos políticos. El fullero Filek va a ir sobreviviendo con sus artimañas tanto en la revuelta España republicana cuanto en la amordazada España franquista. En ambas, Martínez de Pisón no oculta datos incómodos para todos: las checas republicanas, las sacas arbitrarias de las cárceles y los miles de fusilamientos en Paracuellos, el papel de ciertas personas e individuos a favor y en contra de estas acciones; y del mismo modo en el inaugural período franquista vemos cómo el Filek que estuvo en las cárceles republicanas, tras una breve estancia fuera de ellas, volverá a las prisiones donde se hacinaban miles y miles de desafectos al nuevo Régimen y de las que sin pausa alguna iban saliendo personas camino de ejecuciones sumarísimas y si no debían trabajar en condiciones infrahumanas. Bajo ambos regímenes la persona Albert Eduard Wladimir Füler Edler von Wittinhaunsen va a ver cómo se desprecian y se incumplen las resoluciones judiciales que en varias ocasiones y momentos fallaron a favor de su puesta en libertad.

Ignacio Martínez de Pisón, narrativa de la Guerra Civil, investigación histórica
Antes de dar por concluida esta entrada quisiera alabar el enorme esfuerzo investigador del novelista zaragozano afincado en Barcelona desde 1982 con sólo 22 años, de lo que queda cumplida muestra en este libro. Y junto a esto, no puedo por menos que agradecerle la inmensa información que sobre autores literarios y sus obras ("El mundo de ayer" de Stefan Zweig o "Primavera de café" de Joseph Roth, entre los europeos; "La novela de un literato" de Rafael Cansinos-Assens, "Paseos por Madrid" de Corpus Barga o "El advenimiento de la República" de Josep Pla, entre los españoles) aparecen como sin esfuerzo a lo largo de esta investigación, de esta no novela, que por las muchas suposiciones e imaginaciones realizadas por el autor para cubrir las muchas lagunas existentes en la documentación recabada se convierte casi casi en un ensayo novelado:
    • "como tantas otras veces a lo largo de este libro, me muevo en el terreno de las conjeturas" (pág. 233)
    • "¿Permaneció Filek en Barcelona tras su excarcelación? [en septiembre de 1941]. Fantaseo con la hipótesis de que, atraído por el aroma del dinero fácil, frecuentara durante ese tiempo un bar-restaurante situado en el número 196 de la calle Mallorca, el Lutz." (pag. 209)
    • "No hay datos de que ese encuentro llegara a producirse. De haberse producido, el primer paso lo habría dado el austriaco." (pág. 100 [conjetura realizada a raíz de la coincidencia en la Cárcel Modelo madrileña en octubre de 1936 del embaucador Suñén Beneded y Filek]) 
También no quiero dejar sin resaltar la enorme información que leyendo este libro he podido recabar sobre esos años (1930-1950) durante los que España vivió una época dura, difícil y llena de sobresaltos de la que se beneficiaron, ¡como siempre!, quienes pescan en río revuelto, o sea, buscavidas, delincuentes y seres sin entrañas como este Filek. Pero especialmente me ha satisfecho mucho conocer la ubicación en Madrid y en Barcelona, sobre todo, de las prisiones en las que se hacinaban personas y personas desde 1936 a 1946 en concreto. Son edificios, la mayoría de ellos hoy desaparecidos igual que muchos de los ficheros de detenidos quemados por unos y por otros cuando, cada uno en su momento, avistaba que se daba la vuelta la tortilla. 

16 nov 2019

Woody Allen y Bong Joon-ho. “Día de lluvia en Nueva York” y "Parásitos" (A pares V)

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¿Por qué un "A pares" de estas dos películas? Pues... en primer lugar porque ambas están o han coincidido en cartelera durante algunas semanas; en segundo lugar porque en ambas llueve mucho (ja, ja...); y en tercer lugar, ¡y sobre todo!, por el morbo que me suponía ver la 'prohibida' por Amazon de mi admirado Woody Allen y el no menor morbo de ver una peli coreana premiada en el Festival de Cannes..

Si se precisaba que por fin se alejase el calor y la sequía -la pertinaz sequía, se decía antes- para recomponer las reservas hidráulicas a lo que se entiende por normal, no era menor la necesidad de que el frío nos echase de las calles y de las terrazas que todo lo inundan para cobijarnos en el calor y la oscuridad de las salas de cine. Huyendo, pues, de la lluvia en pocos días de hace dos o tres semanas he visto dos películas que me han gustado. Una, la de Woody Allen, no me ha sorprendido lo más mínimo, pero no me ha disgustado un ápice; la otra, la de Bong Joon-ho, me ha dejado boquiabierto por la frescura y el vigor que transmite.


"Día de lluvia en Nueva York"
Woody Allen rinde siempre homenaje a la ciudad en la que sitúa la historia, pero sin duda alguna de todas ellas es evidente que Nueva York es  su ciudad por antonomasia. Es cierto que hay muchas otras (Barcelona, París, Oviedo, San Sebastián en la próxima, etc.) pero Nueva York desde la que se entiende como su obra maestra, "Manhattan", es la que se lleva la palma.

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En "Día de lluvia en Nueva York" Allen enfoca la ciudad desde el lado más intimo, que es el de las personas que la habitan y la viven. Dos jóvenes amantes, el inteligente Gatsby Welles (Timothée Chalamet) y la hermosísima Ashleigh Enright (Elle Fanning) planean pasar un fin de semana en Nueva York. Ella, Ashleigh, está nerviosa y muy ilusionada sobre todo porque va a poder entrevistar para la revista de su Centro de Estudios al famoso director de cine, Roland Pollard (Liev Schreiber); por su parte, él, Gatsby, lo tiene todo planificado al dedillo para una bella estancia romántica: alojamiento en un lujoso hotel, comida en un restaurante que recuerda con agrado de cuando vivía con su familia allí, cena a la luz de las velas... Pero todo se irá desmoronando porque la inmadura Ashleigh queda cegada por las engañosas luces del mundo del Cine -el director Pollard, el guionista Ted Davidoff (Jude Law) y sobre todo el actor Francisco Vega (Diego Luna)- que bajo el señuelo del reconocimiento a su valía como periodista redactora le lanzan continuas llamaradas interesadas sólo por su cuerpo.

Mientras esto sucede el romántico Gatsby deambula por su antiguo barrio neoyorquino donde topa con viejos compañeros de Instituto y en especial con Shannon (Selena Gomez), hermana de una novieta que tuvo; Shannon ha crecido y ya no es la niña que él ni siquiera veía cuando salía con la hermana. Además de este encuentro, Gatsby va a encontrarse en Nueva York con familiares suyos que acuden a la fiesta que da su madre (Cherry Jones) de la que él está distanciado por no haber seguido sus consejos maternos.

Todos los personajes viven un momento de crisis identitaria, todos llevan puesta una máscara metafórica que para bien proseguir su andadura vital deberían de lograr quitarse. Y de esto va la película de cómo van cayendo estas máscaras, de cómo los personajes se van encontrando a sí mismos, de cómo van a ir descubriendo quienes verdaderamente son: Asleight, una inmadura joven adolescente a la que deslumbran las luces fatuas de Hollywood; Gatsby, un romántico de libro, ciego ante el verdadero amor; Vega, un actor fallido y encasillado en papeles seriados; Pollard, un director que ya no es el artista que antaño llegó a ser; el guionista Davidoff, un creador sin reconocimiento por estar siempre a la sombra del director; etc,

Woody Allen, "Día de lluvia en Nueva York"
Por otra parte en el film se enfrentan dos mundos, dos generaciones, dos Nueva York. Mientras Gatsby, un empedernido romántico -sin duda alguna el otro yo de Woody Allen-, ama el viejo New York del Village y los antiguos hoteles, Ashleigh se obnubila ante el New Yok contemporáneo del hotel supermoderno donde entrevista al director Pollard o del loft donde se aloja el actor Vega. Es una ciudad que se resiste a dejar de serlo -la de la música de jazz, la del piano que toca Gatsby mientras aguarda la llegada de Ashleigh, la de los restaurantes vintages, la de la lluvia que le da un halo romántico- frente a esa otra que surge con fuerza arrolladora -la de la música de la fiesta donde Ashleigh ve al actor Vega por vez primera, la del mundo apresurado e irreflexivo en el que se adentra la inmadura periodista en ciernes, la de la lluvia siempre inoportuna que cae sobre la ciudad y que la convierte en gris y sucia-.

Y luego está el típico estilo Woody Allen que hace que reconozcamos que esta comedia romántica, esta película que no es de las mejores pero que mantiene con vigor el nivel, es suya: el color, los vestuarios, la iluminación, los diálogos siempre interesantes, los golpes de humor, la música de jazz que tan bien informa cualquiera de los 50 filmes que forman su Obra cinematográfica: También propio del mundo Allen es la adecuada elección de actores y la manera de actuar a sus órdenes: una bellísima Elle Fanning, un contenido y muy en su papel Timothée Chalamet, un atormentado y periclitado en su papel Liev Schreiber, un magnífico Jude Law, etc., etc. Por poner un pero diría que Selena Gómez es quizás quien menos me ha convencido; ella procede del mundo de la canción aunque esta película no sea la primera que protagoniza, pero no sé es la que en mi opinión queda por debajo de los demás actores; sin duda alguna Elle Fanning se la come con patatas.

Bueno, está claro, es una película que recomiendo vivamente. Os aconsejaría verla primero en el Cine y luego cuando la pasen también por televisión para apreciar mejor sus inteligentes diálogos. Creo que sí que se pasará por TV, al menos en la plataforma Amazon por ser ésta la que la ha producido y quien generó ese absurdo intento de anular su exhibición ante las pertinaces denuncias del movimiento Me-Too contra Woody Allen. Ante la decisión de la productora, el actor y director demandó a la empresa a la que exigió compensaciones por valor de 68 millones de dólares. Finalmente ambas partes llegaron a un acuerdo privado por el que además de una compensación en metálico no revelada la empresa dio permiso para emitir la cinta. ¡Alabado sea Dios! ¡Madre mía!




"Parásitos"
Acudí a ver esta película del coreano Bong Joon-ho, a quien no conocía de nada, simplemente por haber sido galardonada, por unanimidad del jurado, con la Palma de Oro en el último Festival de Cannes. Cannes y sus galardones siempre son para mí fiables. Sólo por esto decidí entrar en el cine; por esto y por escapar de la lluvia que afuera caía inmisericorde.

Bong Joo-ho, Palma de Oro, Festival de Cannes
Sinopsis (proporcionada por la productora)
Toda la familia de Ki-taek está en el paro y se interesa mucho por el tren de vida de la riquísima familia Park. Un día, su hijo logra que le recomienden para dar clases particulares de inglés en casa de los Park. Es el comienzo de un engranaje incontrolable, del cual nadie saldrá realmente indemne.

Comentario
La familia Ki-taek subsiste como puede en un semisótano que cuando llueve de la manera que lo hace en el film se inunda irremisiblemente. Pese a su vida miserable, o quizás precisamente por ello, son agudos de ingenio y van saliendo adelante. Cuando Ki-woo (Choi Woo-shik) que da clases particulares a la hija de la familia Park, Park Da-hye (Ji-so Jung), escucha a Yeon-kyo (Cho Yeo-jeong), histérica sra. Park, que desearía una persona para atender a su hijo Da-song (Jung Hyeon-jun) piensa en su hermana Ki-jung (Park So-dam) y sin aclarar el parentesco entre ambos se la recomienda a la señora de la casa. Lo mismo ocurrirá cuando el sr Park (Lee Sun-kyun) pierda a su chófer de años y cuando la casa de la familia se quede sin Moon-gwang (Lee Jung-eun), su ama de llaves de siempre; rápidamente los dos hijos de la familia Ki-taek recomiendan sustitutos para dichos puestos que serán, sin ellos desvelar el parentesco, el señor Ki-taek (Song Kang-ho) y la esposa de éste, Chung-sook (Jang Hye-jin).

De la anterior exposición se puede colegir fácilmente el porqué del título o, al menos, uno delos motivos. Digo uno porque hay otro menos anecdótico y más profundo. Viendo la ciudad donde transcurre la acción se observa la enorme diferencia de clase social que existe entre estas dos familias. Una distancia de clase imposible de reducir y que a lo más que puede llegar es a ese sucedáneo de igualitarismo consistente en que los humildes a través de su trabajo en las casas de los ricos se aprovechen de las migajas que éstos van dejando caer. Estos pobres servidores intentarán metamorfosearse, transformarse en algo que no son. El igualitarismo tan pregonado por otros coreanos -los del Norte-, viene a decirnos Bong Joon-Ho, es intento inútil condenado absolutamente al fracaso.

Lo mejor de esta cinta es la combinación de comedia (hay momentos de una gran hilaridad) con crítica social (el cambio urbano que se percibe en la ciudad del barrio pobre de los Ki-taek a la zona high standing donde viven los Park es espectacular; y otro tanto puede decirse de la madriguera donde se hacinan los Ki-taek y la mansión que habita la familia de clase alta), thriller y drama familiar. Todo ello muy bien dosificado y con unos giros que sorprenden y que reavivan la acción cuando esta parece languidecer en un metraje de 132 minutos.

Me ha gustado mucho la película y creo que es una de las mejores del año 2019. Críticos afamados y poco complacientes no dudan en calificarla de obra maestra. Desde luego, si os gusta el Cine pienso que no debéis dejar de verla.

12 nov 2019

Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia'): "El noviembre de Kate"

22 comentarios:
Serendipia’, nick utilizado por la escritora Mónica Gutiérrez Artero, quiere decir según la Fundación del Español Urgente (FUNDEU) “chiripa” o “carambola”, términos que a mí, sólo oírlos, me dibujan una sonrisa en la cara. La autora de El noviembre de Kate quiere, según confiesa en su blog, que los lectores nos demos a veces un respiro, que escapemos del mundanal ruido en que estamos inmersos y disfrutemos, aunque sea de chiripa, de unos momentos de relax. Exactamente eso es lo que yo buscaba tras mi densa, profunda, mística y metafísica lectura anterior. Y desde ya agradezco a ‘Serendipia’ la recarga de serotonina que me ha supuesto esta lectura.

Mónica Serendipia, "Serendipia", Mónica Gutiérrez Artero, Novela feelgood
Como me sucediera hace ahora exactamente un año llego de nuevo hasta Mónica 'Serendipia' de la mano de los Meses temáticos del blog "Libros que hay que leer" que con tanto tino y maestría administra Laky. Este mes de noviembre lo dedica dicho blog a la Novela de No Ficción y a la Novela 'Feelgood'. Y he elegido como novela feelgood la que escribiera la autora antes de "La librería del Señor Livingstone" que leí y reseñé el año pasado en estas mismas fechas.

Si no sabéis o no recordáis qué es el género o la tendencia novelística 'feelgood' no tenéis más que pasaros en este blog por la reseña que hace doce meses dediqué a la última novela por ahora de Mónica Gutiérrez, "La librería del Señor Livingstone". Allí señalo mi discrepancia con esa especie de equivalencia que puede colegirse de la expresión 'mes de la no-novela y novela feelgood'; equivalencia que en mi opinión no es tal como puede comprobarse leyendo las dos novelas con las que participo en la convocatoria de este mes de noviembre: la que a continuación comento y otra de no-ficción del novelista Ignacio Martínez de Pisón, "Filek: El estafador que engañó a Franco" cuya reseña realizaré con seguridad antes de que finalice el mes.

"El noviembre de Kate"
Kate es una muy buena chica, es buena gente, que diríamos. Durante el mes de noviembre de 2014 va a ver cómo su vida da un espectacular vuelco. No diré qué le ocurre pero sí advertiré que la chica, que acaba de salir de una relación de manera un tanto sorpresiva para ella, va a experimentar un transcendental cambio en este undécimo mes del año, en el que personalmente ingresó de manera tan heladora como las temperaturas que han sorprendido a todos los habitantes de Coleridge.

Kate es una joven que se siente ninguneada por todos: por sus padres que sólo tienen ojos para su hermana y los hijos de ésta, por su jefe Torres que la trata a voces como si no sirviera para nada cuando en realidad su empresa no puede vivir sin ella, por su novio de siempre que la dejó por un atractivo trabajo lejos de Coleridge, y casi casi por ella misma que vive en un cochambroso piso donde en soledad rumia su vida.

Afortunadamente existen los viernes y el Ambassadors, un recóndito local donde ese día de la semana se toma una cerveza y habla con Pierre, el barman gay importado del Loira, con el que intercambia confidencias. El azar quiere que ese bar sea el lugar donde se reúne un grupo de amigos algo frikis de la informática (Don, Punisher y Sierra) muy dolidos por la desaparición de Gabriel, un amigo que tras descubrir un fraude en la empresa donde trabajaba y de la que fue despedido cayó en una depresión que lo llevó a lo peor. Y ese azar hará que la atracción surja entre Don, policía de la UDIF (Unidad de Delitos Informáticos), y la bella y dulce Kate. Y ya no digo más porque si no temo cometer spoiler.

'Serendipia' ama la literatura británica, de humor y con encanto; de ahí que guste de situar sus historias en Gran Bretaña aunque no siempre se puedan localizar esas localidades sobre el mapa real de las islas. En esta ocasión estamos en Coleridgetown, territorio donde trabaja Kate, donde vive Don Berck con su padre Norman y su hermano Charlie, y donde se ubican la comisaria donde Donald Berck trabaja y el pub Ambassadors donde se conocerán los dos personajes protagonistas. Por último hay otra pequeña población -ficticia como Coleridge- llamada Longfellow donde reside Kate en un muy pequeño apartamento y donde está la emisora de Radio en la que los viernes por la tarde ella colabora en un espacio radiofónico de humor que da oportunidad a los oyentes de intervenir. En los estudios radiofónicos hay otros seres: Josh, el hijo de su compañera de trabajo Marian; Santi, el amable técnico de sonido; William, el meteorólogo que predice con éxito y poca receptividad una inmensa tormenta; y Xavier, el aguafiestas dueño de la emisora.

El humor es uno de los alicientes de las novelas de Mónica Gutiérrez. He de decir que me he reído leyendo las divertidas vicisitudes en el trabajo de Kate con su jefe Torres. La relación entre ambos me ha hecho recordar un blog donde de vez en cuando recalo; me refiero a "Anécdotas de secretarias" que administra Erika Martín y en el que no pocas veces me divierto con las entretenidas historietas laborales que presenta. Las conversaciones que mantiene Kate con la telefonista Marian destilan mucho humor
"No, señora, no somos la consulta del dentista. Pero si quiere que la anestesiemos pruebe a pasarse por una de nuestras juntas semanales de accionistas… No se preocupe, adiós." (pos. 1672).
Otras veces el humor surge de un comentario o reflexión con el que nos sentimos identificados como la desilusión que nos causa a quienes gustamos de la literatura de creación cuando en una biblioteca particular topamos sólo con libros técnicos o científicos:
"El resto de la estancia estaba amueblada con una gran mesa de madera de teca, rodeada por altas sillas, una alfombra también verde de dibujos vegetales y estanterías y alacenas decoradas solo con libros, centenares de libros. El hechizo se rompió en parte cuando me acerqué a uno de los estantes y comprobé que la mayoría de volúmenes trataban sobre economía y derecho." (pos. 2500)
Y, naturalmente, la autora que ama, conoce y disfruta de la literatura muchas veces realiza metáforas, símiles o imágenes apoyándose en personajes y/o momentos de diversas obras de la literatura universal ("Suave es la noche" de Scott Fitzgerald, la "Saga de Geralt de Rivia" o la Saga del brujo -en polaco, Saga o wiedźminie- del escritor polaco Andrzej Sapkowski, Gianni Rodari y un cuento breve que tiene sobre una violeta en el polo Norte, o "Alicia en el país de las maravillas" de Lewis Carroll). Y también muchas veces hay humor en estas apoyaturas culturalistas como cuando compara la llegada de Kate a la emisora radiofónica de Longfellow con la entrada de Alicia en la madriguera del conejo en el conocidísimo cuento: "La puerta se abrió con un chirrido de castillo encantado y Alicia entró en la madriguera del conejo ausente" (pos. 158) o a William, el meteorólogo, con el Gato de Cheshire del mismo relato: "Un simpatiquísimo hombrecillo rechoncho con espesa barba negra y pelos enloquecidos me miraba sonriente como el Gato de Cheshire desde el umbral del estudio de grabación." (pos. 171).

pintura romántica, Novela feelgood, Romanticismo palabra bisémica
Es quizás el culturalismo una de las señas características de esta interesante autora de feelgood. Pero no sólo en esta novela hay referencias literarias, también hay alusiones a la pintura y a la música. De la pintura me paree relevante y de sumo interés la realizada a Friedrich y su cuadro 'El caminante sobre el mar de nubes' utilizada por Kate para referirse a una oyente del programa de radio que habló muy entusiasmada de la conquista de las cimas de las montañas: "jugué a imaginármela como el personaje del cuadro de Caspar David Friedrich, El caminante sobre el mar de nubes, pero con faldas." (pos. 1798).

En cuanto a alusiones musicales ha llamado mi atención, y me he ocupado de buscar el tema para escucharlo, la realizada a Counting stars de One Republic, un tema y un grupo para mí del todo desconocidos. Tras oírlo entiendo la pertinencia del mismo para mostrar la felicidad y alegría vividas en la Casa de las tres chimeneas, la casa de la familia Berck, donde Don acogió a Kate resguardándola de la tormenta predicha por William y que a ella sorprendió en la calle.



En el epígrafe de elementos culturalistas hay que señalar varias alusiones al cine pop que aparecen esparcidas por el relato bien como término de comparación
"En mis momentos más idílicos confieso que me gustaba más imaginarme con los estupendos vestidos blancos de Eleanor Parker paseando en plena selva en Cuando ruge la marabunta; aunque no siempre estaba de humor como para pensar en un Charlton Heston joven, aguerrido y sudoroso, como marido inexperto en medio de las humedades infectas de la selva." (pos. 752)
o como broma o especie de adivinanza bajo la que un personaje se encubre durante el desarrollo de la trama;
"- ¿Harry Potter era una trilogía? -preguntó Xavier.
[…]
- No recuerdo a ningún Calrissian en 'El Señor de los anillos' -reflexionó William en voz alta-. ¿Será algún elfo?
- Star Wars —le corrigió la voz telefónica—. La única trilogía original es la de Star Wars." (pos. 1776)
Así como Serendipia toca el mundo pop en sus manifestaciones culturales, también realiza guiños humorísticos a esta misma cultura en aspectos muy inmediatos como he querido ver en alguna referencia a frases muy sonadas nacidas en el ámbito de la contienda política más cercana. ¿A quién no le resuenan en sus oídos frases parecidas a ésta:
"¿Que parte de «mi hermano Charlie trabaja en bolsa» no te ha quedado clara? Kate soltó un bufido a medio camino de la carcajada y un fingido horror y me golpeó ligeramente el brazo en señal de protesta" (pos. 1416)
En otra reseña mía a una novela de Mónica Gutiérrez Artero señalé que una amable historia de amor es elemento esencial en una novela feelgood. Aquí, naturalmente, también la hay, desarrollada de esa manera tan elegante, simpática y surgiendo de una modo tan natural de la vida misma, La relación entre Don y Kate, como ocurre en las novelas de Serendipia, no cae para nada en la ñoñería propia de la novela rosa aunque a veces en alguna de sus descripciones se acerque peligrosamente a ella:
"Contemplé tranquilo la mirada sabia de Kate, sus mejillas sonrosadas por el frío, sus labios entreabiertos y las nubecillas de su respiración. Veteada de miel, salpicada de diminutas migajas de hielo y nieve moribunda, la larga melena de Kate se movió perezosa cuando ella echó la cabeza hacia atrás para mirarme." (pos. 2958)
Muchísimo más interesante me ha parecido el estilo desarrollado en algunas partes de este relato polifónico; en especial me ha gustado mucho el modo como Don en los capítulos narrados por él mismo se dirige al lector para confesarle sus carencias como escritor
"De acuerdo, lector, ya ves que no soy bueno con las metáforas ni las comparaciones, pero si por aquel entonces alguien tan sensible como Sierra era capaz de llamarla La Bella Durmiente, eso debe darte algunas pistas (mejores que las de mi prosa de burócrata policial) sobre cómo era ella cuando la conocimos." (pos. 991)
o cuando simplemente -y de manera muy simpática- razona con el receptor de su relato a propósito de la pertinencia o verosimilitud narrativas de lo que está contando:
"A mí los chicos no me parecían siniestros en absoluto. Supongo que Kate hubiese dicho de ellos que eran «adorables», pero como a estas alturas de la narración se supone que todavía no he hablado con Kate, sintiéndolo mucho, lector, tendrás que conformarte con que te confiese que yo los encontraba simpáticos." (pos. 459)
Para finalizar
No quisiera cerrar esta reseña sobre "El noviembre de Kate" sin citar algunas frases que como si nada va dejando la novelista esparcidas por este relato feelgood. Son reflexiones profundas sobre la vida y sobre la funcionalidad -la última que señalo- del género novelístico elegido. Paso a colocarlas sin más:
    • "Vivir es una aventura si estamos atentos a los detalles. Los pequeños detalles son las bisagras del universo." (pos. 2012)
    • "el dolor forma parte del complicado proceso de seguir viviendo." (pos. 2386)
    • "No está en nuestras manos retener a las personas que amamos. Es…, eh…, imposible —me dijo con una sonrisa llena de cariño—. Pero sí que podemos elegir arriesgarnos a quererlas. Aunque se vayan." (pos. 2639)
    • "Somos como nos ha hecho nuestro pasado, nuestras circunstancias." (pos. 2901)
    • "Supongo que fue entonces cuando comprendí que resultaba mucho más sencillo sentirse feliz que seguir haciendo esfuerzos barrocos para no sucumbir al desconsuelo y la tragedia en cada detalle del universo." (pos. 3024)
Mónica Gutiérrez Artero, Novela feelgood, Meses temáticos
Concluyo esta reseña, que se me ha hecho más extensa de lo que en un principio pensé, de manera idéntica a como hice en la de "La librería del señor Livingstone", agradeciéndole a Mónica Gutiérrez Artero el agradable rato que me ha proporcionado la lectura durante este lluvioso noviembre de "El noviembre de Kate". ¡Gracias, 'Serendipia'!

5 nov 2019

Clarice Lispector. "La pasión según G. H."

24 comentarios:
Llegué a Clarice Lispector, la escritora de origen ucraniano afincada en Brasil a donde sus padres emigraron en 1922 cuando ella sólo contaba dos años de edad, gracias a los elogios que mi amiga Lorena hace de la autora en su blog "El pájaro verde". Movido por la total confianza que me merecen sus opiniones y recomendaciones busqué en mi ciudad, en la biblioteca pública que frecuento, algo que no fuera muy extenso para así iniciarme en esta ucraniana de nombre portugués. Así es como tomé en mis manos esta obra, "La pasión según G. H.", un librito de sólo 152 páginas.

modernismo literario, Novela ensayo, novela filosófica
He leído este libro en sólo tres tardes y esto quizás haya hecho que no haya podido penetrar en muchas de sus calidades. En general mientras lo leía me recordaba esas antiguas películas de Ingmar Bergman en las que el individuo se autoanalizaba en su comportamiento y en su necesidad de encontrar algo superior que lo salvase o al menos justificase su existencia. La verdad es que pienso que el macrocosmos estético de pensamiento en ambos creadores cuyas obras fueron realizadas en las mismas fechas es bastante similar. Si miramos sus biografías observaremos que son los años 50 y 60 del siglo pasado cuando cada uno de ellos saca a la luz varias de sus producciones artísticas. Leyendo "La pasión según G. H." (1963) no podía por menos que recordar la cara de sorpresa e incomprensión que tras salir de la sala de cine lucíamos muchos de los que acabábamos de contemplar el sufrimiento de los personajes bergmanianos de "El manantial de la doncella" (1959), "Fresas salvajes" (1957) o "El séptimo sello" (1956). Por fechas y temática introspectiva presente en la novela de Lispector creo que fácilmente Bergman podría estar entre sus fuentes de inspiración.

De modo semejante a los seres torturados del director sueco aquí el personaje de la novela, la escultora G. H., acomodada mujer de un barrio de Rio de Janeiro, una vez que decide entrar en la habitación de la criada que acaba de despedirse de su domicilio, inicia un ejercicio de introspección que nace de la contemplación de una cucaracha, un ser tenido por ínfimo pero anterior a casi todo lo que existe en el mundo. G. H., narradora y protagonista, triza al odiado insecto con la puerta del armario y la hediondez resultante de la excrecencia blanco amarillenta que a ratos va supurando su cabeza y que ella acabará devorando la induce a repensarse y a buscar el sentido de su existencia. Más o menos ese pensamiento hace que indague si un ser es él individualizado o si un ser incluye en sí mismo a todos los anteriores como él e incluso a los que vendrán; por esto también la muerte es tema importante, aunque no más que otros estadios de la vida. Luego en un ejercicio propio de una literatura imbuida de ascesis y misticismo la narradora en 1ª persona que dialoga con ella misma desdoblándose en un 'tú' comienza a intuir verdades o revelaciones que apenas si logra explicar más que mediante paradojas, antítesis o el recurso frecuente del oxímoron. De manera natural este proceso dialéctico la lleva a una idea de Dios, pero sobre todo a la necesidad de la existencia de la pasión como 'elan vital', y esa pasión en su caso -que seguramente no es otro, claro es, que el de Clarice Lispector- se vierte en un instrumento esencial y fundamental: el lenguaje.

La forma
Entiendo que lo que hace importante esta obra, más que el tema, -la búsqueda de la propia identidad del ser que viene a hallarla en la plena despersonalización-, es la poeticidad de que Clarice Lispector impregna todo el relato. La poeticidad formal y temática son más que evidentes. He aquí en pág. 40 una muestra formal: "Antes de comprender, mi corazón encaneció como encanecen los cabellos". Y quizás también está: "Era una cucaracha tan vieja como las salamandras, las quimeras, los grifos y los leviatanes. Era tan antigua como una leyenda.", en pág 48

La hilazon entre capítulos se realiza mediante la repetición al inicio del siguiente de la última frase aparecida en el anterior. Esto crea la sensación de progreso dialéctico lógico y de segura trabazón entre las ideas presentadas.

También ha llamado mi atención el empleo de un vocabulario peculiar, arcaico o rural, pero muy, muy, sonoro y contundente: 'escriños' (cajas hechas de paja o mimbre), 'inextricable' ["inextricable de mí misma", pág 44]…

Como ya he dicho, leyendo esta ¿novela? me parecía estar ante un escritor místico que, por ser experiencia desconocida, no sabe cómo expresar lo que siente más que a través del oxímoron, la paradoja, la antítesis y la negación o su contrario de lo que hace nada ha afirmado:
    • "No sé si entiendo lo que digo, estoy sintiendo; y desconfío mucho del sentir, pues no es más que uno de los modos de ser. Sin embargo, atravesaré el calor sofocante estupefacto que se hincha de nada, y tendré que comprender lo neutro con el sentir." (pág 87) 
    • "La alegría de perderse es una alegría de sabbat. Perderse es un peligroso hallarse." (pág 89)
    • "Recuerda que todo esto acontecía estando yo despierta inmovilizada por la luz del día, y la verdad de un sueño estaba sucediendo sin la anestesia de la noche. Duerme conmigo despierto, pues sólo así conocerás mi gran sueño y sabrás lo que es el desierto vivo." (pág 90)

Kafka, expresionismo en lengua alemana,
En cuanto a la poeticidad temática sin duda alguna el asunto de esta novela tiene mucho de kafkiano: un ser -ella, G. H.- aprisionada en una habitación donde una cucaracha a la que acaba de estrujar le hace reencontrarse con la Naturaleza, el mundo, salir de ella misma e ingresar en el mundo. Es una poeticidad metafísica, filosófica. Los límites de la novela se deshacen como los relojes blandos dalinianos cayendo lentamente en el ensayo.

La narradora reflexiona sobre la preexistencia del ser desde tiempos inmemoriales hasta llegar a esta G H. que reza la dirección impresa en unas maletas. Uno es todas las vidas anteriores que no son sino etapas siendo la muerte una etapa más tan solo. Se identifica ella con esa cucaracha inmemorial. Como la de Kafka -pero en sentido contrario- ella se está metamorfoseando en su ser anterior, está saliendo de sí misma camino de la verdad preexistente:
"veía, con fascinación y espanto, los trozos de mis ropas podridas de momia caer secas al suelo, y asistía a mi transformación de crisálida en larva húmeda, las alas, poco a poco, se encogían chamuscadas. Y un brillante vientre todo nuevo y hecho para la tierra, un vientre nuevo renacía.", pág 63
También introduce la autora en su narración la metaliteratura, cuando realiza el relato del propio hacer el relato. En ese momento la frontera entre narradora y escritora también se diluye de manera análoga a la disolución antes citada de los límites entre géneros literarios:
"¡Ah, qué cansada estoy! Mi deseo ahora sería interrumpir todo esto insertar en este difícil relato, por pura diversión y descanso, una historia estupenda que hoy un día de estos a propósito de por qué se separó una pareja. ¡Ah, conozco tantas historias interesantes! Y también podría, para descansar, hablar de tragedias. Conozco tragedias" (pág 70).
Frases reseñables de este libro:
    • "Sí la 'verdad' fuese aquello que puedo entender, terminaría siendo tan solo una verdad
      Ingmar Bergman, cine metafísico, directores suecos
      pequeña, de mi tamaño. La verdad tiene que estar exactamente en lo que jamás podré comprender. Y, más tarde, ¿sería capaz de comprenderme ulteriormente. No sé.
      " (pág. 97)
    • "Soledad es tener solamente el destino humano" (pág. 148)
    • "Ser es ser más allá de lo humano. Ser hombre no es más que una vicisitud, ser hombre ha sido una compulsión. Lo desconocido nos aguarda, pero siento que eso desconocido es una totalizacion y que será la verdadera humanización que ansiamos. ¿Estoy hablando de la muerte? No, de la vida. No es un estado de felicidad, es un estado de contacto." […] "Cuando se comprende a fondo el vivir, uno se pregunta: pero ¿era sólo esto? Y la respuesta es: no es sólo esto, es exactamente esto." (pág 150)
    • "Quien se percibe por la despersonalización reconocerá al otro bajo cualquier disfraz: el primer paso en relación con el otro es hallar en uno mismo al hombre de todos los hombres. Toda mujer es la mujer de todas las mujeres, todo hombre es el hombre de todos los hombres, y cada uno de ellos podría presentarse dondequiera que se juzgue al hombre." (pág. 151)


Para finalizar
De siempre he sabido y constatado en mí mismo que la obra artística -literaria en este caso- puede resultar insatisfactoria para quien la degusta por alguno de estos dos motivos principales: uno por resultar ínfimo su nivel estético y no responder a las exigencias del lector; el otro, por todo lo contrario, o sea, porque la creación artística supere a su catador. Quizás éste haya sido mi caso respecto a "La pasión según G.H.", obra que según la mayoría de críticos y especialistas en la Obra de Clarice Lispector es tenida por su obra maestra. Razón de más, pues, para flagelarme y hacer propósito de la enmienda respecto a la brasileña fallecida en Río de Janeiro en 1977 con sólo 57 años: volveré a insistir en ella, no desfalleceré, volveré a su literatura porque aun en mi pequeñez atisbo en ella altas calidades que, quizás, no haya comprendido o digerido como debiera.