28 nov 2017

"Yo confieso" de Jaume Cabré

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Todo, todo, en nuestro país lleva invadido por el asunto catalán excesivo tiempo. Sufrimos el bombardeo continuo de noticias sobre votaciones hechas por políticos 'a la violeta', declaraciones de independencia "sí - no - o en fin ya se verá", artículos constitucionales de intervención de la autonomía, convocatoria de elecciones autonómicas, confección de listas electorales... y hasta nos martirizan con un sinfín de declaraciones absurdas ya hoy pero, por si acaso, negadas al instante siguiente de modo igualmente absurdo. Tan abusivo es todo este asunto que ni siquiera este blog y quien lo hace y administra hemos podido escapar de la vorágine.
En el maremágnum de nombres, números económicos, querellas judiciales, denuncias ciudadanas, policías, actuaciones de instituciones de todo tipo..., yo, que no soy muy proclive a perder el tiempo con el juego que se traen entre manos unos y otros no he podido sustraerme a un nombre que he oído va en una de las listas electorales.
Se trata del novelista Jaume Cabré que acompaña al ex-president Carles Puigdemont en la candidatura de JuntsxCat, el partido que este último ha montado desde su voluntariamente elegida residencia bruselense.

Jaume Cabré, Profesores e Instituto que escriben, JuntsxCat
De Jaume Cabré leí con mucho gusto hará cosa de unos cinco años su novela "Yo confieso" publicada, como toda su obra, primero en catalán ("Jo confesso"), el año 2011 por la editorial Proa e inmediatamente vertida al castellano por Destino. En 2012 la Asociación Española de Críticos Literarios la distinguió con el Premio de la Crítica, galardón que no era la primera vez que Cabré recibía pues ya lo había obtenido en 1985 con "Fra Junoy o l’agonia dels sons" ("Fray Junoy o la agonía de los sonidos"), en 1992 con "Senyoria" y en 2005 con "Les veus del Pamano" ("Las voces del Pamano ").

Fue tal el éxito de su novela que en la tertulia de amigos y antiguos compañeros de Instituto de la que formo parte, "Más que palabras...",  la pusimos como lectura del mes de enero de 2012. La novela es magnífica y dio estupendo juego como queda reflejado en el blog donde al finalizar cada reunión se hace la Crónica de la velada

Por ello, pues, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, como dice el refrán castellano, dedico este post a esta magnífica obra del novelista barcelonés nacido en 1947, licenciado en Filología catalana, profesor de Instituto muchos años hasta que pasó a serlo de la universidad de Lérida, y actualmente miembro de la Academia de la lengua catalana.

La Reseña 
La voluminosa novela de1000 páginas del autor catalán Jaume Cabré habla del Mal. Fija la atención en el discurrir de la vida de una familia  –los Ardèvol- en función de las vicisitudes acaecidas a dos objetos: el Vial, un violín storioni, y el cuadro de Modest Urgell, Santa María de Guerri.  El primero le sirve para presentar ese libro que a lo largo del relato Adriá Ardevol se está proponiendo escribir, 'El problema del mal': la historia de Jachiam de Mureda de Pardàc, catador de maderas que, tras huir de su localidad por haber encontrado al autor del incendio del bosque que surtía a la familia de maderas aptas para su transformación -Bulchanij Brocia de Moena-, huirá y descubrirá un bosque de maderas óptimas para hacer violines. Con éstas llegará a Cremona y allí las venderá a Lorenzo Storioni que fabricará el violín que venderá, apremiado por la necesidad (su amada María quiere huir con él), a Monsieur la Guite que a su vez lo hará llegar a Jean Marie Leclair; y de éste llegará a manos de la familia judía de Mattias Alpaerts a cuya mujer Berta le sería arrebatado de sus manos por el nazi alemán Dr Voigt y a éste, acuciado por el momento y la necesidad, se lo ‘compraría’ Félix Ardèvol, padre de Adriá.

Hay en la historia del Vial una clara relación con el mal. Y curiosamente ese mal siempre en pro de la belleza, en este caso de la música. La música invade todo el relato: la técnica del contrapunto es habitual -más de una historia, frecuentemente tres o más, se presentan a un tiempo- llegando la mezcla a crear confusión. Cada una de las 7 partes en que se divide el relato está puesta bajo una  advocación musical.
posverdad, catalanistas, escritores catalanes
Incluso es 'musical' el juego constante de pasar de unos tiempos y personas  verbales a otros; al igual que la alternancia en las personas narrativas o la fluidez, ligereza y versatilidad con que utiliza los diversos tipos de estilo: directo, indirecto, indirecto libre y la fusión de todos ellos. Todo este juego estilístico debe mucho, sin duda, al buen hacer del autor como guionista de seriales televisivos para TV3, y sirve al lector de la novela para disfrutar con el mero acto de leer.
La historia avanza muy unida, aunque en desorden. No sabemos el porqué de este desorden hasta los últimos capítulos, en los que la importancia de Bernat, el amigo de Adrià, sube enteros y se convierte en el relator. Adrià ha perdido la cabeza, tiene alzheimer. Esto justifica sus “ausencias” desde bien temprano, pero también el desvarío con el que corre, en ocasiones, el relato; y también las identificaciones realizadas entre personajes de muy distintas épocas que se confunden en su cabeza al tener alguna característica común. A este respecto es muy importante la identificación que en la parte IV –Palimpsestus- realiza entre Inquisición y Nazismo, llegando a nombrar con el mismo patronímico, Nicolau Eimeric, al inquisidor catalán de Girona (nacido en 1367) que al encargado de Austwitz nacido en Baden-Baden en 1900 con el nombre de Rudolf Höss. Igualmente sucede con los enfrentamientos entre este inquisidor gerundés y su secretario Miquel de Susqueda (fray Miquel), que son parangonables –y de hecho así se señalan- con los del Comandante del campo de Auswitz, Rudolf Höss, y el médico del campo, Aribert Voigt. Del mismo modo son patentes los paralelismos entre la historia del cierre del Monasterio de Burgal (ss. XIV) y la del maderero Jachiam de Mureda de Pardàc (s. XVII-XVIII); así en ambas aparece un personaje deforme: el gordo de Moena en la del XVIII y el bizco de Salt en la del siglo XIV-XV.
En otras ocasiones el paralelismo lo es por contraste. Así mientras en el XV, el médico judío de Girona, Josep Xarom, debe abandonar su ciudad y comodidad para huir de la Inquisición, cinco siglos más tarde será otro médico, Aribert Voigt, quien perseguirá a los judíos y quien se cebará con la familia de otro médico judío.

Lo mejor
Es una obra con un fortísimo componente cultural. Al respecto son muy interesantes los numerosos intertextos (referencias a [o de] otros relatos) que pululan por la novela: Goethe, Ungaretti, "El coronel no tiene quien le escriba" de García Márquez, "En busca del tiempo perdido" de Marcel Proust, etc.

Lo peor
El autor ha creado un auténtico producto mercantil -muy bien escrito, eso sí- en el que ha metido todo cual si de un cajón de sastre se tratase: música, pintura, nazis, judíos perseguidos, referencias literarias, estraperlistas de la posguerra española y mundial, solitarios niños superdotados, músicos insatisfechos y aprovechados, el alzhéimer, casualidades increíbles...
Pero lo que menos me ha agradado es que en el interesantísimo aporte culturalista que subyace en tan extenso relato el autor incurra en alguna que otra incorrección o falsificación histórica cual es su insistencia en hablar de la Corona catalana o/y del Reino de Cataluña. Diríase que Jaume Cabré ya en 2011 estaba al tanto de la posverdad; quizás, dejando a un lado su innegable calidad literaria, estas insistentes 'desviaciones' de la verdad histórica sean los méritos que el ex-honorable haya tenido en cuenta al considerar su inclusión en tan peculiar candidatura política.







20 nov 2017

Daniel Fopiani. "La Carcoma". Premio València Nova 2017

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Acabo de leer "La Carcoma", la novela de Daniel Fopiani que se alzó el pasado 15 de junio con el Premio València Jove de Narrativa 2017. En mi opinión, un más que merecidísimo galardón pues, como acertadamente dice Benito Olmo a Daniel Heredia en el prólogo a la misma, "a Fopiani pocos le conocen de momento, pero es bueno". Corroboro desde esta humilde tribuna la opinión del autor de "La maniobra de la tortuga".

Conocí a Fopiani gracias a la gentileza que tuvo él mismo de contactar conmigo para ofrecerme la lectura de su novela. Le dije que sí y, sin ser muy consciente de ello, la fui postergando al interponerse otras en principio más apetecibles. Con Daniel Fopiani, -Cádiz, 1990. Escritor, sargento de Infantería de Marina. Columnista y director de la revista literaria RSC. Premio Valencia Nova de Narrativa 2017-, literariamente me ocurría lo mismo que al escritor, periodista, gestor cultural y crítico literario Daniel Heredia: no lo conocía de nada. Al aplazamiento de la lectura de "La Carcoma" vino a añadirse  que cuando eché un primer vistazo al ejemplar que amablemente 'Versátil', su editorial, me había hecho llegar yo estaba enfangado en la lectura de "Berta Isla" de Javier Marías.[leer la reseña de esta novela aquí].

Sí el estilo de Marías es característico de por sí, su perfeccionismo lingüístico, como bien es sabido, alcanza cotas difíciles de igualar. Pues hete aquí que en esa hojeada a las primeras páginas de "La Carcoma" leí lo siguiente: "La humedad vespertina caía sobre las calles como una manta y, sin que el sol apenas se hubiese asomado aún por la cima de los edificios, el humo de los motores ya viciaba el ambiente.". ¿Cómo? - me dije-. ¿'vespertino' por 'matutino'? Y cerré la novela, que no volví a abrir hasta que entre ella y yo se interpusieron dos o tres lecturas además de la ya citada de Javier Marías.
El finde pasado decidí retomarla con cierta prevención. Pero qué agradable sorpresa la mía: según iban pasando las páginas el asunto que se planteaba, su ejecución, el ritmo narrativo y el misterio que en ella se planteaba fueron ganándome hasta el punto de no poder soltarla hasta que di término a sus 225 páginas. ¡Buah, qué historia tan bien contada!  Está claro que no se deben tomar decisiones precipitadas como la mía inicial que por suerte y para disfrute mío corregí a tiempo.
Lo que acabo de contar me reafirmó en la idea de cuántas veces como lectores nos sucede que el momento de atacar una novela determina la opinión que la misma nos mererecerá. Así que agradezco mucho ese espacio temporal que interpuse entre esa apresurada opinión y el goce que la novela de Daniel Fopiani me ha proporcionado durante los días de este fin de semana.

"La Carcoma" es un thriller muy bien construido cuya perfecta estructura se alcanza a ver y comprobar al culminar la lectura en su última página. Estamos ante la historia de un exitoso escritor de best sellers, empantanado en un período de crisis creativa, que se siente perseguido por el tiempo que su editor le dio para entregarle el manuscrito de la tercera novela que él ya ha cobrado. La situación, muy difícil para Ramsés Espinosa, que así se llama el personaje, parece empezar a solucionarse cuando su íntimo amigo Juan Jesús Fernandez Garrido le ofrece una casa que ha recibido en herencia en La Carcoma, un perdido pueblo de la sierra gaditana. Allí, lejos del mundanal ruido, podrá Ramsés dar suelta a su capacidad creativa y producir esa novela que necesita para salir del tremendo apuro en que se encuentra.

Nada más llegar a la localidad de apenas 100 habitantes Ramsés ve que el ambiente contra su persona es evidente. Por si esto fuera poco unos misteriosos números irán aparececiendo en distintos lugares de la cabaña que habita. Se asusta y denuncia el caso en el cuartel de la Guardia Civil del pueblo donde el sargento Loredo, joven como él, pondrá el máximo interés por resolver el misterio. Un misterio que según pasan las páginas se va complicando más y más pues en la casa aislada donde el escritor quiere crear hace 8 años que murió misteriosamente quemado Israel Garri, el tío de su amigo Juan Jesús; una muerte jamás esclarecida. 

Los personajes son variados y están bien modelados. De Ramsés ya he señalado su momentánea, pero pertinaz en el tiempo, sequía creativa. De su lado, o sea personajes que colaboran con él, están el sargento Loredo, un joven guardia civil que quiere salir de ese agujero al que el destino lo ha arrojado por culpa de la resolución caprichosa del concurso de traslados dentro del cuerpo; tiene Loredo como peculiaridad un defecto articulatorio, el rotacismo, que confiere al relato un punto cómico de mucho interés. También entabla con Ramsés una buena relación Gema Delgado, la hija de Dolores que regenta la cafetería de la localidad. Gema no se lleva bien con su madre y se enamora de Ramsés, en quien ve la posibilidad de escapar a un oscuro y anodino porvenir. Su amigo Juan Jesús es también un claro ayudante suyo.

Frente a Ramsés se sitúa prácticamente el resto de seres que pueblan el relato: Luisito, un niño de 12 años con problemas psicológicos que le hacen no recordar muchas de las acciones que realiza;  la madre de Gema, Dolores, que ve en Ramsés un peligro si es que su hija, como ella sospecha, se enamora de él; y Ernesto, el dueño del único almacén donde todos, también Ramsés, han de acudir a comprar provisiones y bebidas. 

La organización. Si algo hay de característico en esta novela es la disposición de la historia. No quiero desvelar lo que la estructura de la misma esconde, sólo diré que es una sorpresa que sirve para dar un vuelco a todo lo que el lector ha ido imaginando durante el curso de la lectura.

Estamos ante un auténtico thriller en el que el suspense es esencial; un suspense con notas de terror psicológico y que, según reza el título de los sucesivos capítulos, queda materializado en esa cuenta atrás (12, 11,10, 9...) hacia un desenlace que se prevé mortal habida cuenta de lo ocurrido a Israel Garri, el anterior habitante de la cabaña donde Ramsés se ha retirado para escribir su nuevo éxito literario...

Una novela que podríamos encuadrar dentro del posmodernismo literario en la que el propio autor se viene a confundir con ese personaje que se esfuerza en crear un nuevo relato rompiéndose así la frontera entre realidad y ficción; un relato que reflexiona sobre sí mismo (metaficción) y que se va haciendo dentro del propio discurrir de la trama; una obra que es en sí misma una alegoría, una metáfora de la propia literatura; también -y esto es muy propio de la posmodernidad en literatura- la incursión en la novela de la cultura de masas que se percibe en la citación de títulos de películas populares ('El show de Truman'), series televisivas muy visionadas ('Dos hombres y medio', 'Dr. Who'...), temas musicales de éxito ('I feel good', 'Hound dog'...). Y, por último, la parodia, presente sobre todo en esa difuminación de los límites real vs inventado:
posmodernismo literario, escritores gaditanos actuales, La Carcoma
"Pero leer y escribir son dos cosas muy distintas. Uno puede leer cientos de libros de técnicas narrativas, clásicos literarios y premios Nobel de Literatura. Puede, incluso, asistir a esos cursos de escritura creativa que se suelen organizar para sacar las perras a los cuatro bobos que pecan de inocente ilusión. Frecuentar tertulias literarias, donde la envidia, el egocentrismo y las puñaladas cobran más protagonismo que 'el escritor de la semana'. Uno puede autoproclamarse escritor, encontrar a un grupo de amigos y familiares que le sirvan de palmeros en cada una de las presentaciones y eventos relacionados con las letras y, ya de paso, puede hacerse alguna que otra foto de brazos cruzados y ojos entornados, como si la sabiduría absoluta se guardase en esa cabeza de literato." (pág. 42)

¡Vaya por Dios!
 Como si de cerrar círculos se tratase, al igual que hace Fopiani en su magnífico relato volviendo al final al momento inicial, así voy a hacer yo en este post. No es una crítica al autor (para nada, Daniel); de serlo a alguien, sería a la editorial, y casi tampoco. Lo que pasa es que no puedo olvidar mis años de profesor y los miles y miles de redacciones que me habré leído; por eso durante la lectura me ha rechinado la frecuente confusión de 'sino', conjunción adversativa, con 'si', conjunción condicional, más 'no', adverbio de negación, en pág. 108 ("No era el dolor físico lo que la hacía pequeña, si no la humillación"), 149 ("Lorenzo quiso pensar que aquella noche no se había cruzado con un mal policía, si no con un hombre insatisfecho con su vida"), 169, 200, 223... También, aunque no tan sistemático como la anterior, la confusión de preposición más pronombre interrogativo -'Por qué'- con el sustantivo 'Porqué' ("¿Porqué no se pasa por aquí y deja que le haga un par de preguntas?", en pág. 125; o la aglutinación de la preposición 'a' con el sustantivo 'punto' cuando estamos ante una locución:  'a punto' ("El show estaba apunto de comenzar", en pág. 189).

Defectillos de escritura -incorreciones- son, que no de redacción. Pero afean, como la impropiedad semántica señalada al principio. Estas pegas que pongo, ¡vaya por Dios!, son propias de maestrillos antiguos y por lo que veo diariamente en periódicos, revistas y rotulaciones televisivas, no se las tiene ya mucho en cuenta. Pero, qué queréis que os diga, a mí me da mucha pena que un producto excelente quede algo emborronado por errores tontos como los que señalo.

Para finalizar
Veo que Cádiz, la tacita de plata, sigue dando escritores importantes. En esta novela, magnífica en todos los sentidos, se unen tres: el propio autor con la historia que crea; el prologuista Benito Olmo que escribe una estupenda -¡y muy literaria!- presentación de Fopiani que invita a ponerse a leer enseguida; y por último, Daniel Heredia, el mayor del trío quien, por edad -nació en 1971, mientras que Fopiani es de 1991 y Olmo de 1980- parece más renuente a admitir nuevos valores literarios. Pero tras los elogios que el prologuista hace de "La Carcoma" y de su autor "algo me dijo que iba a tomar en consideración mi advertencia e iba a seguir los pasos de Fopiani", concluye Olmo en su original prólogo.

Acabo declarando de nuevo la agradabilísima sorpresa que me ha supuesto esta novela que al principio pensé que no me iba a gustar. Pues sí, me ha gustado y mucho. Me atrevo a recomendarla a todo aquel que quiera tener en sus manos un thriller con suspense, muy bien escrito, novedoso y muy entretenido. Una delicia.

16 nov 2017

Sebastian Bergman 2: "Crímenes duplicados"

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Todas mis amigas fans de la pareja Michael Hjorth y Hans Rosenfeldt me lo habían advertido con reiteración: '¡Juan Carlos, si te gustó la primera de la serie, "Crímenes imperfectos", espera a leer "Crímenes duplicados", su continuación y segunda de la saga Sebastian Bergman!'

Con frecuencia me suele ocurrir que tanta alabanza acabe en decepción cuando me enfrento a aquello que tanto mérito dicen contener. Quiero decir con esto que entré con cierta prevención en la lectura de esta novela. Sin embargo, pronto hube de rendirme a la evidencia: ¡es una muy buena novela negra! Intentaré en esta reseña destacar lo que de ella más me ha gustado sin desvelar nada que pueda romper el disfrute del libro.

Michael Hjorth y Hans Rosenfeldt,
Sin lugar a dudas lo mejor para mí es la evolución de los cinco personajes protagonistas que los dos escritores suecos han logrado realizar: Sebastian Bergman, Torkel Höglund, Vanja Litnher, Ursula y Billy Rosén. Todos ellos experimentan cambios sustanciales en esta segunda entrega: Bergman parece prestar más atención a las mujeres, a las que ahora ve no sólo desde un punto de vista sexual; Vanja y su relación profesional con Billy es muy interesante aquí; por otra parte Billy y su evolución personal junto a My, su novia, tiene su encanto; y lo mismo cabe decir de esa pareja no sólo profesional que en ocasiones forman el jefe Torkel y la experta investigadora Ursula.

El resto de personajes no conoce evolución semejante quedando varados en el mismo estadio en que los conocimos durante "Crímenes imperfectos". De todos ellos yo esperaba algo más de Thomas Haraldsson quien en esta entrega sigue soportando el papel de necio con aspiraciones que estropea y complica cuanto toca. En esta ocasión me ha recordado mucho más que en la primera entrega a los personajes ineptos que los hermanos Coen ponen a caminar en películas como "Fargo". En esta ocasión las semejanzas entre el ahora director de prisión Thomas Haraldsson y el vendedor de seguros Lester Nygaard del film "Fargo" se me han hecho muy evidentes, aunque quizás Haraldsson sea un ser más ingenuo e inocente que Lester pues los destrozos que su evidente ineptitud provoca, aunque nacen de su evidente sentimiento de inferioridad, con ellos no quiere hacer mal a nadie.
Jenny, la mujer de Haraldsson, ahora que ya es madre es menos intrusiva y da más cuerda a su marido. Los padres de Vanja, Anna Eriksson y Valdemar, cumplen una importante función en la trama si bien parece por lo leído que será en la siguiente entrega cuando pasen a un primer plano (¿me equivoco?). Luego está Ellinor Bergkvist, una alocada mujer con la que Bergman pasa alguna que otra noche y que en su femenino despiste imposible de contener encuentra Bergman algo así como una paz deseada que creía perdida desde que el tsunami tailandés de 2004 se llevara por delante a sus queridas mujer e hija. 

También me ha gustado "Crímenes duplicados" por la inteligencia de la trama que presenta y lo bien que los autores han sabido conectar lo apenas expuesto en "Crímenes imperfectos" con lo nuclear de este relato. En esta trama es esencial la figura del psicópata Edward Hinde, asesino en serie, que tanta fama le diera a Bergman en 1999 con la resolución del caso y la publicación de dos libros en los que expuso las características de este tipo de peligrosos seres. Ahora han pasado ya 14 o 15 años de aquello y Hinde cumple pena de cadena perpetua en la cárcel de máxima seguridad que el estúpido de Haraldsson dirige.

Sigue por otra parte presente en esta novela negra la denuncia socio-política, en especial la de los recortes presupuestarios provocados por la crisis económica que atenazaba a Europa desde 2007 hasta al amenos 2015. La acción sucede en 2014:
"La dirección había reducido el personal de día, que era más numeroso y que antes trabajaba hasta las nueve, y había adelantado a las siete el comienzo del turno de noche. Para ahorrar todavía más, la administración había reducido el personal nocturno, por lo que los registros por sorpresa se habían vuelto prácticamente imposibles en el turno de noche"
Otro elemento que me ha interesado mucho en esta narración ha sido la presencia de la literatura como elemento caracterizador de ciertos personajes. Así una de las asesinadas, Katharina Granlund, queda retratada con los libros que tiene en su estudio ("Una librería con todo tipo de volúmenes desde novelas de Tom Clancy hasta libros de cocina"), o sea, estamos ante una mujer sencilla que gusta de leer libros asequibles y populares. Sin embargo, My, la novia de Billy, es de otro nivel pues le gusta el teatro en el que va introduciendo a Billy que siempre lo había denostado ante Vanja. Esta relación desigual esconde algo del inteligente humor que en ocasiones hay en la novela:
"Billy no sabía nada de la obra ni de la compañía, que según My daría sólo cuatro funciones. Por lo que ella le había dicho, se trataba de una compañía inglesa llamada Spymonkey que cultivaba el género de la «comedia física». Billy no tenía ni la más remota idea de lo que eso podía significar. Le faltaban referencias. —Algo así como una mezcla de Samuel Beckett con los Monty Python. Bueno, al menos podía entender una de las referencias. Le gustaban los Monty Python"
Por último está el estilo característico de la pareja que forman  HjorthRosenfeldt cuyas peculiaridades ya señalé en la reseña de "Crímenes imperfectos" [leer reseña aquí]. A las allí comentadas (ritmo endiablado, cierre de algunos párrafos con tres o cuatro frases breves rotundas y sentenciosas, cierre de algunos capítulos con una especie de resumen que recoge aspectos que conviene no olvidar, etc.) añadiría aquí la inclusión de alguna que otra interesante reflexión descriptiva por parte del narrador
"Sebastian se levantó rápidamente, sin saber muy bien por qué. Le pareció apropiado ponerse de pie cuando Vanja entraba en la sala, como si ella fuera la protagonista de una novela de Jane Austen y él, uno de sus pretendientes"

Final
En definitiva, una excelente novela negra que mejora la primera de la serie y que me anima a seguir leyendo las restantes pese a que por las referencias que tengo la tercera, "Muertos prescindibles" baja un poco el nivel que vuelve a remontar con fuerza en la cuarta, "Silencios inconfesables". En fin, ya se verá. Por ahora, es tan agradable el sabor de boca que esta entrega me ha dejado que descansaré un poco del peculiar psicólogo adicto sexual que es Sebastian Bergman para engolfarme con la última novela de otro gran escritor de serie negra. Me refiero a César Pérez Gellida y su última novela de la que por ahora sólo sé que se titula "Konets". ¿La conocéis? ¿La habéis leído?

PD.- Cuando iba a cerrar este post me entero de que en 2010 se hizo en Suecia una serie televisiva de dos episodios titulada "Sebastian Bergman" sobre la primera novela de la Serie. La serie tuvo tal éxito en el país nórdico que en 2013 se rodó una segunda temporada también de dos episodios. Ya anteriormente, en 2012, se había pasado una versión en inglés por la BBC Four británica; y luego, en 2014, la serie completa comenzó a comercializarse en streaming por la cadena de televisión MHZ Network bajo el título de "Dark secrets". Dejo a continuación el trailer de la serie más que nada para que veáis cómo han imaginado a Sebastian Bergman los directores de los distintos episodios del serial televisivo: Daniel Espinosa ... (1 episode, 2010), Michael Hjorth ... (1 episode, 2010), Jörgen Bergmark ... (1 episode, 2013), y Leif Magnusson ... (1 episode, 2013).
¿A vosotros qué os parece?


5 nov 2017

"Berta Isla". Javier Marías

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«Durante un tiempo no estuvo segura de si su marido era su marido. A veces creía que sí, a veces creía que no, y a veces decidía no creer nada y seguir viviendo su vida con él, o con aquel hombre semejante a él, mayor que él. Pero también ella se había hecho mayor por su cuenta, en su ausencia, era muy joven cuando se casó.»


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Muy jóvenes se conocieron Berta Isla y Tomás Nevinson en Madrid, y muy pronta fue su determinación de pasar la vida juntos, sin sospechar que los aguardaba una convivencia intermitente y después una desaparición. Tomás, medio español y medio inglés, es un superdotado para las lenguas y los acentos, y eso hace que, durante sus estudios en Oxford, la Corona ponga sus ojos en él. Un día cualquiera, «un día estúpido» que se podría haber ahorrado, condicionará el resto de su existencia, así como la de su mujer.
"Berta Isla" es la envolvente y apasionante historia de una espera y de una evolución, la de su protagonista. También de la fragilidad y la tenacidad de una relación amorosa condenada al secreto y a la ocultación, al fingimiento y a la conjetura, y en última instancia al resentimiento mezclado con la lealtad.
O, como dice una cita de Dickens hacia el final del libro, es la muestra de que «cada corazón palpitante es un secreto para el corazón más próximo, el que dormita y late a su lado». Y es también la historia de quienes quieren parar desgracias e intervenir en el universo, para acabar encontrándose desterrados de él.

Mi comentario
Estamos ante una novela no menor del escritor madrileño. Con ésta ya son cinco o seis las obras suyas que he leído. Ya dije cuando en el blog comenté "Los enamoramientos" [leer reseña aquí] -de las últimas suyas la que más me ha agradado-, que hube de tomarme un descanso de su literatura tras una primera época mía de absoluta fascinación por su narrativa ocurrida durante los años en que aparecieron sus títulos más emblemáticos: "Corazón tan blanco",  "Todas las almas" o "Mañana en la Batalla piensa en mí"..., títulos que leí con fruición. Pero la literatura de Marías, ya se sabe, no es una literatura de puro entretenimiento, su lectura exige cierto esfuerzo, a la postre más satisfactorio que el simple gay trinar al que se refería Machado cuando hablaba de esa otra poesía más fácil y popular que se hacía en su tiempo. Por esto me tomé un descanso que me vino bien y que me ha hecho tomar la lectura de estos tres títulos finales ("Los enamoramientos" (2011), "Así empieza lo malo" (2014) y esta última, "Berta Isla" (2017) con bríos renovados.

Al comentar hace unos meses "Así empieza lo malo" [leer reseña aquí] señalé la reflexión que el propio autor en una ocasión hizo al ser preguntado por su propia Obra cuando comentó que era consciente de que constantemente estaba escribiendo la misma novela: "Todas las almas". Y es verdad. Lo que hace Javier Marías es variar ligeramente el punto de mira (el azar en "Los enamoramientos", la necesidad de la implicación en "Así empieza lo  malo" y la importancia del momento y la libre elección en "Berta Isla"). Sí, en efecto, la mayoría de temas, asuntos, elementos, y la manera de presentarlos o plasmarlos en la narración ya están presentes o al menos prefigurados en "Todas las almas": metaliteratura; culturalismo; novela ensayística; disolución de la frontera real-irreal (realidad / ficción); la duda, el azar o la incertidumbre; un inteligente sentido del humor...

Metaliteratura: si en otras obras la relación con otros textos y con el propio texto escrito se percibía de manera más o menos clara, en ésta el texto creado y vivido por los propios personajes se relaciona de manera intertextual con grandes obras y autores de la literatura universal. Sobre todo, como ya he dicho, es la poesía de T. S. Eliot la que informa toda la historia vivida por Tomás y Berta ("'Y cualquier acción es un paso hacia el fuego', le había oído recitar a veces a Tomás, de un poema que se sabía, lo murmuraba para sus adentros en inglés"); los versos del irlandés pasan de la mera lectura hojeando sus libros a penetrar y conformar las acciones de los personajes. Del mismo modo resuenan, como ya es habitual en el novelista, personajes de Shakespeare, en esta ocasión especialmente los referidos a su drama histórico "Enrique V"; también Dickens, Melville ("Moby Dick"), Stevenson ("Dr. Jekyll y Mr. Hyde"), Joseph Contrad ("El agente secreto"), el teatro de Valle Inclán... Y mención especial cabe hacer a la novela corta de Balzac titulada "El coronel Chabert".

Disolución de la frontera realidad-ficcion. Sí bien en "Berta Isla" no estamos ante la presencia evidente de personajes reales como sucede en "Así empieza lo malo" con, por ejemplo, el profesor Francisco Rico o el director de cine Jesús Franco, sin embargo también aquí la ruptura de los límites real-irreal se produce, y se percibe en la plasmación de un comportamiento leído sobre la propia vida vivida. Es lo que sucede con la desaparición durante doce años del marido de Berta quien al cabo de este tiempo regresa a casa y su esposa, ella, Berta, no sabe a ciencia cierta si quien ahí está ahora es o no es quien dice ser y quien ella deseó tanto antes pero que ahora le parece algo más propio de la ficción literaria que otra cosa. Y como Javier Marías es consciente de que la novela de Balzac titulada "El coronel Chabert" pertenece asimismo al terreno de la ficción echa mano de una película, "El regreso de Martín Guerre", basada en un hecho completamente real sucedido en el sur de España en el siglo XVI novelado por Janet Lewis en 1941.

Novela ensayística. Si hay una característica propia del estilo del escritor madrileño ésta es la reflexión, las digresiones, los 'excursos' en palabras del propio autor, con que describe de manera demorada las acciones y comportamientos de los personajes.  Esas reflexiones acercan mucho sus novelas a los artículos que tanta fama y seguidores le han procurado. Muchas opiniones que vierte en la novela son idénticas a otras presentes en sus colaboraciones periodísticas: la pérdida de educación en las generaciones más jóvenes,  la rapidez y vivencia poco real de la sociedad actual ("lo que acaba de suceder pero ya no sucede no interesa, la atención de las gentes se va tras lo siguiente, cualquier cosa que esté a punto de acontecer o acontezca, que todavía encierre una incógnita o no haya ofrecido un desenlace, en el fondo se desea vivir vicariamente en la inestabilidad perpetua y bajo amenaza constante"), el manipulador e hipócrita lenguaje de los políticos populistas ("El pueblo siempre sale inocente. El pueblo, que a menudo es vil y cobarde e insensato, nunca se atreven los políticos a criticarlo, nunca lo riñen ni le afean su conducta, sino que invariablemente lo ensalzan, cuando poco suele tener de ensalzable,  el de ningún sitio. Es sólo que se ha erigido en intocable y hace las veces de los antiguos monarcas despóticos y absolutistas"); la inexorable sustitución generacional y vital ("Los países los usurpan quiénes van naciendo sin querer, a nosotros nos usurpan los adultos o los viejos en que nos convertimos sin querer".)

Fuerte culturalismo visible en: el vocabulario utilizado: ('alacridad' [alegría excesiva y desmesurada], 'bizquera', 'acostumbramiento', 'alteridad', etc.); las disquisiciones filológicas ("ahora sonó como un inglés poco educado, de esos que tienden a aproximar a la o casi todas las vocales y en vez de 'laik' o 'maind' para 'like' o 'mind', pronuncian algo semejante a 'loik' y 'moind', por poner un par de ejemplos"); las referencias literarias como ya he dicho antes pero también
cinematográficas (como la que hace al secundario Walter Brennan que participó en filmes como "Río Bravo" o "Pasión de los fuertes") y musicales ("Entonces aún sonaban los ecos de aquel supervisor musical, Crosby, Still, Nash & Young"); la autorreferencialidad como la que se percibe en el intertexto que alude a un título del propio novelista, "Negra espalda del tiempo" ("Ese podía haber sido el destino de Tomás, hundirse en la niebla de lo sucedido y no sucedido, en la negra espalda del tiempo").

Motivos temáticos habituales:  el tiempo, la memoria, el azar, la identidad, el sexo, el engaño, la maldad, el engañoso bien superior, las generaciones, la individualidad y la difícil penetrabilidad en la alteridad ("lo del otro pertenece siempre a ese terreno de la imaginación. Uno nunca sabe a ciencia cierta, ni siquiera sabe si las declaraciones más encendidas son verdad o interpretación o convención"), la dualidad lingüístico-cultural...

Cierto biografismo. Javier Marias como, por otra parte, cualquier novelista echa mano de su propia biografía para componer  sus relatos. En "Berta Isla" hay elementos de su propia experiencia vital; de ellos dos al menos han sido reconocibles para mí: los años de formación adolescente en el colegio Estudio de Madrid, y el profundo conocimiento del ambiente universitario oxonense al haber impartido el profesor Marías dos años -1983 y 1985- clases de Literatura Española y Teoría de la Traducción en la Universidad de Oxford. Es evidente que muchos otros existirán si bien no son de dominio público.

Para finalizar
Esta novela es Javier Marías en estado puro. Quiero decir con esto que aunque no hubiera figurado en la cubierta del libro el nombre de su autor difícil sería para cualquiera no descubrir su autoría pues los temas, ya señalados antes, y el estilo (memorialístico, reflexivo, incluso proverbial, con un dominio lingüístico como pocos escritores tienen, de profundidad filológica me atrevería a decir tanto del castellano cuanto de la lengua inglesa, -las dos que maneja el protagonista masculino igual que le sucede al propio escritor-...) apuntan inequívocamente a él. Y todo ello envuelto en literatura que, como Marías nos tiene habituados, rezuma por toda su obra; en esta ocasión es T. S. Eliot el poeta irlandés quien predomina sobre otras alusiones más habituales en él: Shakespeare, Dumas, Dickens, Balzac.... Eliot, y en especial su poemario "Little Gidding", es el autor elegido por Javier Marías para construir sobre su Poesía la narración de un hombre engañado, quebrado, elegido por otros sin él saberlo, para no sé qué asuntos de entidad superior en los que se está sin estar, se realizan sin haberlos protagonizado, se existe en ellos sin que quede constancia alguna de nuestra existencia.

29 oct 2017

"El soborno" y "El último testigo". Lo último de John Grisham

17 comentarios:
El juez en un texto preparado arremetió contra su ‘asombrosa avaricia’, su ‘repugnante falta de honradez’ y su ‘cobarde abuso’ de la confianza depositada por los votantes. Una sociedad estable se basa en las nociones de imparcialidad y justicia, y es el deber de ‘jueces como usted y yo’ garantizar que todos los ciudadanos estén protegidos de los corruptos, los violentos y las fuerzas del mal.” (John Grisham: "El soborno")

Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Lacy Stoltz es una joven investigadora y abogada de Florida, y su trabajo consiste en responder a las demandas relacionadas con la mala praxis judicial. Tras nueve años en el puesto, sabe que la mayor parte de los problemas derivan de incompetencias.
De repente le llega un caso de corrupción. Greg Myers afirma conocer un juez de Florida que ha robado más dinero que el resto de los jueces poco honestos juntos. Estaba involucrado en secreto con la construcción de un gran casino en tierras indígenas. La mafia financió el casino y ahora se lleva cada mes una buena tajada de la caja mensual. El juez también se lleva su parte y mira hacia otro lado. Todos contentos.
Pero ahora Greg quiere poner punto final a esta situación. Su único cliente conoce la verdad y quiere contarlo todo. Greg presenta una denuncia y el caso se le asigna a Lacy Stoltz, quien de inmediato sospecha que puede ser peligroso.

John Grisham, "El soborno", "El último testigo"

Mi comentario
Por vez primera soy consciente de haber entrado al trapo del engranaje mercantil que teje la industria editorial para vender mejor sus productos. Durante el mes de septiembre recibí de Amazon la posibilidad de hacer la reserva de una novela de John Grisham (así decía el reclamo, 'novela') precuela de la que en octubre se lanzaría a bombo y platillo. La precuela, una novela de sólo 42 páginas, tiene el título de "El último testigo" y el bombazo, "El soborno". La primera cumple del todo su función: activar el deseo de leer la novela de la que es antecedente. En mi caso lo logró, pues no me pude resistir y nada más finalizarla busqué "El soborno". Y he de decir que me ha entretenido.

↣ En "El último testigo" asistimos a un juicio amañado en el que el acusado, que es del todo inocente, no tiene escapatoria alguna. Todo es pura representación teatral (los sollozos de algunos testigos, los testimonios comprados de presos sin fiabilidad alguna, los adocenados miembros del jurado...) con una única finalidad: condenar a muerte al pobre Junior Mace, acusado de matar a su mujer Eileen y a Son Razko, su mejor amigo. Todo es un montaje.

El modo como está estructurada la narración en 13 capítulos cual si se tratase de la crónica fiel del juicio me ha recordado vivamente la manera que utilizó Chester Himes en su novela corta "Violación" [leer reseña aquí] en la que presentó la historia distribuida en quince breves capítulos la mayoría de ellos con títulos propios del análisis jurídico ("Hipótesis", "El sumario", "El alegato", "El veredicto", "La defensa", "La sentencia", etc.). Pues bien, Grisham remedando un tanto a Himes aunque sin poner epígrafes a los capítulos hace un seguimiento puntual de las sesiones de dichol Juicio.


En "El soborno" la pequeña y humilde CCJ (Comisión de Conducta Judicial) dedicada habitualmente a dirimir asuntos de poca monta como jueces rijosos con sus funcionarias, jueces vagos que dilatan innecesariamente las causas que instruyen, jueces que pierden por el camino algún dinero que deben custodiar..., y así, se ve ante un asunto de corrupción judicial cuyo alcance es de un nivel nunca visto en dicha comisión.

Lacy Stolz y su compañero Hugo Hatch se encargarán del asunto que un extraño ex abogado y ex convicto que se hace llamar Greg Myers les pone ante sus narices: la juez Claudia McDover acepta sobornos de una desconocida Mafia de la Costa, -antaño denominada Mafia del siluro-, en forma de apartamentos cuyo coste está muy por encima de sus posibilidades económicas. El asunto en sí es de su competencia, pero cuando el denunciante les sigue pasando la información que le da un informante que a su vez la recibe de un topo que desea mantenerse en el anonimato, y en ella aparece el antiguo caso de Junior Mace, condenado injustamente hace quince años a la pena capital por esa misma juez el asunto empieza a complicarse. Si a esto se añade que Junior es de la tribu de los tappaola en cuya reserva, una vez eliminados él y su amigo Son Razko,  contrarios a la construcción de un Casino en ella, se ha edificado, además del Centro de Juegos de azar, todo un complejo de hoteles, apartamentos y campos de golf, el tema empieza a alcanzar proporciones que sobrepasan sus pobres medios.

Ellos, los de la CCJ, no son más que abogados investigadores de deslices judiciales, para nada detectives policiales que porten armas y se las hayan de ver con peligrosos asesinos. Para esto está el FBI los únicos que pueden entender en sucesos delictivos ocurridos en territorios indios como la Reserva de la tribu tappaola. Es aquí donde entra en acción Allie Pacheco, miembro del FBI quien al asunto profesional en sí añade el interés que en él despierta Lacy Stolz.

Como acostumbra, John Grisham despliega en la novela una extensa y variopinta galería de personajes: agentes del FBI (Allie Pacheco, Luna, Hahn), abogados de todo tipo (Edgar KillebrewIkan Archer, Phyllis Turban), indios (Junior y Wilton Mace, el alguacil Gritt, el jefe de la tribu Elias Cappel, su hijo Billy...)  negros (el abogado investigador de la CCJ Hugo Hatch y su esposa Verna,; Louise, primera esposa de Hugo); la juez McDover y su amiga Phyllis Turban; Lacy Stolz y su entorno familiar y profesional (Su familia: Ann Stoltz, la madre; Trudy, la hermana; Ronald, el cuñado; y Gunther, el hermano mayor. Sus compañeros de profesión: el ya citado Hugo; Michael Geismar,  jefe director de la CCJ; los investigadores Justin Barrow y Maddy Reese; Sadelle, la funcionaria que les confecciona prolijos informes...).

Casinos de juego en las reservas indias americanas
También como acostumbra el autor presenta el funcionamiento de la sociedad americana real a través del  mundo jurídico en el que la historia se realiza:
  • · La segregación racial en esta ocasión entre blancos e indios; especialmente me ha resultado llamativa la solapada manera que los blancos que sojuzgan a los tappaola a través del dinero que les entregan, tienen para acabar con esta comunidad de apenas 400 miembros: rebajan la cantidad a la mitad a aquellas mujeres que decidan casarse.
  • ·Una sociedad consumista que vive sólo por y para el dinero: joyas, vuelos en aviones privados, gusto por los coches de lujo...
  • El fraude frecuente de privados y empresas que buscan paraísos fiscales para ocultar sus ganancias legales e ilegales. Me ha resultado curioso que entre estos paraísos fiscales junto a las islas Bahamas también Grisham nombre a las Canarias. Entiendo que es puro gusto por el exotismo que le sugiere el nombre y no otra cosa.
  • La realidad humana de los funcionarios que no son seres fríos y sin sentimientos: sus miembros sienten miedo, se niegan a realizar funciones peligrosas que no les corresponden, se sienten a veces atraídos por compañeros y compañeras a pesar de lo que las ordenanzas que les rigen digan.
Y también, lógicamente, Grisham tira de manual en lo referente al thriller policial clásico:
  • Corrupción (en esta ocasión judicial más que policial),
  • Cosmopolitismo (viajes a Bahamas, New York, París...), atracción por el lujo de los Jet privados (Gunther, hermano de Lacy, pilota un Beech Baron;  la juez Claudia McDover y su lío Phyllis Turban contratan un jet Lear para trasladarse a New York a gastar dinero; los modelos Cessna que se encuentran en los aeropuertos...
  • Afición por los automóviles como es característico de la novela detectivesca o policíaca norteamericana. En ésta aparecen caros SUV y Lexus, 4x4 Ford Explorer, Jeep Wrangler, junto a asequibles Toyota Prius o Mazda.
  • Aparición de la pistolería clásica: la Smith & Wesson de las novelas de Chandler, Hammett o James M. Cain tiene papel estelar en las de John Grisham. Y en ésta también, por supuesto.

Para finalizar
Cuando lees a Grisham los métodos policiales que presenta sorprenden la primera vez que los ves, pero a la tercera o cuarta novela –como me ocurre en esta ocasión- se observa una cansina repetición de sistemas: plan de protección de testigos, acuerdo entre delincuente y policía si el 1º colabora con ellos, identidad nueva, retirada de cargos, casa y trabajo nuevos… En esta novela lo que los policías  ofrecen y algunos personajes delincuentes aceptan es lo mismo que ya vi cuando leí "El estafador" [leer reseña aquí] donde el personaje protagonista de la novela, Malcolm Bannister, urde toda una estafa tras acogerse  al Programa de Protección de Testigos manipulándolo con gran sabiduría en beneficio propio. Sin lugar a dudas en este y otros aspectos "El estafador" es una novela muy superior a esta que acabo de leer, que tira un poco de oficio sin ofrecer grandes sorpresas al lector. Quizás la única sea el exotismo de situar la historia dentro una reserva india, más que nada por el desconocimiento que el lector -al menos yo, claro- tenía sobre las competencias de los gobiernos federal y estatal en esos territorios.

Datos del libro
Autor: JOHN GRISHAM
Título: “EL SOBORNO”
Nº de páginas: 432 págs.
Encuadernación: Tapa dura
Editorial: PLAZA & JANES (19 de octubre de 2017)
Lengua: CASTELLANO
ASIN: B075M8MD5X
Precio:
En papel: 21’75€
Ebook: 12’34€



22 oct 2017

Serie Bergman 1. Michael Hjorth y Hans Rosenfeldt, sus autores

31 comentarios:
Tenía ganas de leer alguna novela de la serie que los escritores suecos Hjorth y Rosenfeldt han logrado llevar a los puestos más elevados de la novela negra actual. Al ver que la saga protagonizada por Sebastian Bergman ya va por su quinta entrega, he decidido comenzar por el principio para no perderme nada; o sea, me he estrenado con "Secretos imperfectos", la primera de la Serie.


Llegué hasta la pareja de autores suecos a través de las opiniones de unas, por mí muy admiradas, grandes lectoras de Novela Negra cuales son Marina Córdoba, Laky, Manuela, Rosa Berros, Marian, Natàlia, Ayla, Irunesa, Mari Ángeles y tantos otros amigos entusiastas devoradores de las, hasta ahora publicadas en España, cuatro novelas de la Serie Bergman. Todos ellos y ellas, algunos citados antes -y enlazados si se pincha sobre su propio nombre- y otros no encontrados ahora mismo en mi flojita memoria, me han animado a tomar en mis manos la primera aventura del peculiar Sebastian Bergman. La he leído en tres días y he quedado muy satisfecho, dispuesto a proseguir en cuanto pueda con las otras de su Serie.

Los autores
Michael Hjorth, nació en Visby, Suecia en 1963. Es productor de cine y televisión y guionista entre otras de la version sueca de "Wallander", creada a partir del personaje literario creado por el escritor sueco Henning Mankell, o de "Los crímenes de Fjällbacka", serie dramática policial sueca de 2012 adaptación de las novelas de Camilla Läckberg..
Secretos Imperfevtos
Hans Rosenfeldt, cuyo nombre original es Hans Petersson, nació en Borås, Västra Götalands län, Suecia en 1964. Es guionista y creador de una de las series escandinavas de más éxito: "Bron" ("El puente"). También es coguionista de la británica"Marcella".

Serie Bergman 1
A falta de leer otras novelas de la Serie, "Secretos imperfectos", a través de una trama policíaca de investigación de unos crímenes sucedidos en Västeräs, pequeña localidad sueca situada a 100 kilómetros de Estocolmo, nos presenta una serie de personajes que por las reseñas que he leído de las siguientes entregas de esta serie son fijos. Aparecen el jefe Torkel Höglund y sus líos amorosos con la perfeccionista Úrsula, el eficaz investigador y experto informático Billy Rosén, la joven Vanja Lithner y, naturalmente, Sebastian Bergman, el cincuentón de vuelta ya de tantas cosas que arrastra sus traumas familiares y que quizás por edad es irreverente, contestón, impertinente y un sinfín de cosas más que, pese a todo, le hace triunfar con el otro sexo.

A este núcleo de personajes lógicamente cabe añadir los nombres de otros secundarios pero que, imagino, tendrán en las siguientes entregas alguna participación. Me refiero a Mikael, el marido de Ursula; a los padres de Vanja; e incluso -sigo imaginando- a Lily y Sabine, mujer e hija de Sebastián, cuyo recuerdo le impide  llevar una vida normal. De que estos que acabo de citar tendrán papel relevante en las siguientes entregas casi casi me jugaría el cuello. No haría lo mismo con los miembros del cuerpo de policía de la pequeña localidad, Västeräs, a la que se han desplazado los super stars de la Unidad de Homicidios de Estocolmo, y eso que la relación entre dos de ellos: Hanser, la jefa de la comisaría encargada de la resolución del crimen, y Haraldsson, el policía ninguneado por todos incluida su esposa Jenny, le sirve a la autores de soporte de la ración de humor que han esparcido por este relato.

Del asunto policial en sí que se dirime en esta novela y para la que es requerida la presencia de este cuerpo especialista en resolver complicados homicidios sólo diré para no destripar la historia que estamos ante la muerte de un joven de 16 años que se educaba en un colegio de élite. Quién es este joven, cuáles eran sus relaciones familiares y de amistad dentro y fuera del Instituto de Bachillerato al que asistía, será lo que estos cinco investigadores habrán de analizar para así encontrar al culpable.

Como sucede en una novela negra que se precie la investigación sirve a los autores para pasar revista a la sociedad: el bullying escolar, el elitismo educativo y sus cloacas, el consumismo desaforado en nuestras sociedades, las difíciles relaciones de pareja, el sexo, el amor, el alcoholismo, el chantaje afectivo, las dificiles relaciones entre la prensa casi siempre sensacionalista y los investigadores policiales, las luchas dentro de las comisarías por ascender dentro del Cuerpo...

El modo de narrar
Si,  aparte de la personalidad del protagonista  -aquí Sebastian Bergman-,  algo hay que diferencie y haga destacar una novela negra de entre la inmensa floración de las mismas que actualmente existe, ello es la manera de relatar. 
  • Me ha llamado especialmente la atención cómo el ritmo endiablado que tiene la narración de vez en cuando los autores lo embridan y retienen mediante la inclusión de frases (a veces sólo palabras) que se suceden tras pausas largas (puntos y aparte) creando una sensación de conclusión lógica y definitiva: 
"Vanja guardó silencio mientras seguía conduciendo. Había algo.
En Sebastián.
Algo que no había notado antes.
" (pág. 195)
"Estaba leyendo el Aftonbladet. Torkel también lo había hojeado. Lena Eriksson acaparaba cuatro páginas completas.
Bien escritas.
Reveladoras
." (pág. 195)
  • Este recurso lo utilizan con frecuencia para  presentar acciones descriptivas:
"Sus colegas no habían notado nada porque Vanja era demasiado disciplinada pero el esfuerzo la había desgastado
Pensamientos
Preocupaciones
" (pág. 180)
  • Un ritmo que se marca especialmente al final de algunos capítulos o secuencias en forma de resumen de lo sucedido hasta el momento y en muy poco tiempo:
"Echó a andar hacia la puerta de la casa de sus padres. en menos de cuarenta y ocho horas había conseguido una casa, un posible hijo, un empleo, una potencial invasora y una probable enemiga. Reconoció que se había equivocado. No era verdad que nunca pasarabnada en Västeräs." (pág. 229)
  • También me ha gustado la manera como en capítulos y/o secuencias consecutivas los escritores juegan colocando personajes diferentes que sin embargo comparten personalidades semejantes. Con este juego dan ritmo y viveza a la narración.
  • Asimismo el uso del soliloquio, del pensamiento interior, presentado en forma de breves monólogos interiores juega una importante función en esta novela. Especialmente es en los interrogatorios donde la diferencia entre lo que se dice y se piensa, y entre lo que se escucha y se entiende donde estos monólogos destacan especialmente:
"'Eso no es verdad -le dijo la vocecita interior que la había acompañado todo el día-. Tú tuviste poder'" (pág. 106)
  • Interesantísimo y un elemento importante para caracterizar a Sebastian Bergman es lo puntilloso que el psicólogo investigador es con todo lo referido a aspectos lingüísticos:
"Sebastián se puso a considerar si debía de explicarle a Clara que el uso de la segunda persona para hablar de sí misma, en lugar de la primera, era un mecanismo de protección verbal,una manera de generalizar su desgracia, de volverla menos personal, de eludir posibles responsabilidades." (pág. 100)
"-No eres el hijo de los Bergman? ¿Sebastián? ¿Trabajas en estas cosas, no? -Trabajaba. Pretérito imperfecto. Ya no." (pág. 82)
Final
Una novela negra que se lee con ganas; una novela de personajes bien delineados con los que se empatiza positiva o negativamente dada su extrema verosimilitud (en el caso del protagonista me hace gracia la antipatía que genera en algunas de mis admiradas reseñadoras, citadas al inicio de este post, su fría relación con las mujeres); una novela que baraja con maestría los ingredientes clásicos de la novela negra: mundo urbano, cosmopolitismo, bajos fondos, adicciones [sexo, y alcohol], importancia del ingrediente psicológico, suspense, juego con el lector, giros inesperados de la trama, y, sobre todo, un final sorprendente que nos deja sedientos de iniciar la lectura de la siguiente entrega. Sí, está claro, se nota que Michael Hjorth Hans Rosenfeldt son guionistas de exitosas series policiales para televisión.

16 oct 2017

"El cuento de la criada", relato de Margaret Atwood

24 comentarios:
El mundo actual vive casi más de la imagen que de la letra impresa. Naturalmente todo, antes de plasmarse en imágenes, nace en formato escrito; de ahí la mutua retroalimentación de ambos mundos, el visual y el literario. Un ejemplo actual es el de la novela "El cuento de la Criada" de la escritora canadiense Margaret Atwood quien tras haberla publicado hace ya más de 30 años ha visto cómo ha vuelto a los escaparates y expositores de las librerías tras el inmenso éxito alcanzado por la serie televisiva de 10 capítulos que HBO ha hecho de ella y que está actualmente disponible en esta plataforma en nuestro país.

Margaret Atwood escribe "El cuento de la criada" (The Handmaid's Tale) en 1985. Ya desde el momento de su aparición la novela conoció el éxito: galardonada en 1985 con el Governor General's Award for English-language fiction y en 1987 con el Arthur C. Clarke Award, un premio de origen británico que se entrega a la mejor ópera prima del género novela de ciencia ficción publicadas en el Reino Unido durante el año anterior a la entrega. "El cuento de la criada" fue la primera novela galardonada con este premio. 

La novela es una distopía, feminista según algunos dado que el asunto que plantea es el de la esclavitud de las mujeres por culpa de su fertilidad; una distopía de la maternidad, según la propia autora, que no desea alistar la novela tan fácilmente en la bibliografía feminista pues piensa -así lo ha mantenido en diversas ocasiones- 'que hoy en día vive del feminismo no poca gente sin el más mínimo talento'. Pero también es una distopía política: la escritora canadiense denuncia o avisa de la facilidad que corre el democrático mundo actual de convertirse en una dictadura. En la novela nos encontramos con una dictadura de naturaleza teocrática: no se puede obviar el momento en que la Atwood está redactando su relato, en plena resaca de la crisis de los rehenes americanos en Irán ocurrida durante 444 días del 4 de noviembre de 1979 al 20 de enero de 1981. El fanatismo con que se conducía ese país bajo la férula de los ayatollahs que habían impuesto una policía religiosa y que realizaban ejecuciones ejemplarizantes en las plazas públicas está, sin lugar a dudas, en la mente de la autora. Pasados los años y visto lo visto, también podría servir para cualquier otro régimen autoritario de naturaleza populista, misoneísta, supremacista, nacionalista... con ribetes de ser impuesto desde lo más alto por la voluntad de un deus ex machina que como bien todos sabemos jamás se puede equivocar.

Defred es el nombre impuesto al personaje que está contando su historia de manera desordenada, al hilo de los sucesos que le van aconteciendo en la nueva sociedad establecida de manera paulatina en Gilead, nombre del país que antes fuera Estados Unidos. Defred es una Criada, es decir, una mujer destinada a la fertilidad en un momento en que la misma ha caído de manera estrepitosa y las autoridades han colocado su recuperación en el centro de su acción política. Estas Criadas son puros objetos al servicio de los Comandantes (dirigentes) cuyas Esposas no tienen hijos y sí los desean. Para justificar la servidumbre sexual de las primeras esta sociedad fuertemente religiosa -teocrática- echa mano de unos versículos del Génesis en los que Raquel, la mujer de Jacob viendo que no podía darle hijos a su marido, le insta a que los tenga con Bilhá, su criada, la cual parirá sobre sus rodillas de manera que así ella, Raquel, también los tendrá.

Defred, pues, es una de estas Criadas cuya función es darle hijos a Fred, su Comandante, y de ahí el nombre que recibe para indicar de quién es propiedad. Para lograr la gravidez, con regularidad establecida tiene lugar la Ceremonia del apareamiento consistente en la monta de la sierva por su señor ante la atenta mirada de la Esposa llamada Serena Joy por la narradora del relato. En la casa de Serena y Fred, dirigentes destacados, viven otras clases como las Marthas (cocineras, limpiadoras y tal) Rita y Cora e incluso Nick, el chófer del Comandante cuyo aislamiento y abstinencia sexual es una de sus características.

Fuera de la zona controlada donde transcurre la vida de las Criadas delimitada por un muro en el que de manera ritualizada se realizan eufemísticas celebraciones de Salvación (en realidad ajusticiamientos) a la vista de todos y cuyos protagonistas luego son colgados de clavos colocados allí ad hoc, existen zonas donde la mano controladora del gobierno teocrático es más tenue y a donde aspiran a ir aquellas mujeres que quieren escapar de la terrible esclavitud que dentro están viviendo. Es el caso de Moira, compañera de fatigas desde la infancia de Defred que escapa cuantas veces puede del recinto. Pero fuera tampoco hay mucho más que dentro; lo que hay son restos, resquicios repugnantes del antiguo orden social en los que las mujeres eran sexualmente explotadas y humilladas con fines no reproductivos. ¿Qué es mejor, el viejo o el nuevo orden? Desde luego la pura racionalidad del hoy es más deshumanizadora pues sólo valen las mujeres fértiles que deben dar hijos en un período máximo de seis años. Pasado este tiempo los Guardianes (vigilantes) las enviarán a las Colonias exteriores donde trabajarán en el inhóspito medio ambiente y pronto morirán.

La novela estructuralmente presenta dos instancias en contrapunto: una, la del presente terrible que vive Defred en esa tiránica sociedad teocrática; y otra, en la que ella rememora momentos del pasado de manera desordenada según topa con las situaciones que va viviendo en una cierta comparación entre el Hoy y el Ayer. A través de estas rememoraciones, evocaciones y/o ensoñaciones hacia el pasado ["Suelo padecer estos ataques del pasado, como desmayos, como una ola que me invade la mente", pág. 49] vamos recibiendo la información cuarteada que según avanza el relato nos permite dar forma al personaje ["Tendréis que perdonarme. Soy una refugiada del pasado y, como otros refugiados, sigo las costumbres y hábitos que abandoné o que fui obligada a abandonar, y todo esto parece muy pintoresco, y yo soy muy obsesiva con respecto a ello.", pág. 224], a su ocupación en la anterior sociedad, a los sucesos que ocasionaron esta ruptura ["Fue después de la catástrofe, cuando le dispararon al presidente y ametrallaron el Congreso, y el ejército declaró el estado de emergencia. En aquel momento culparon a los fanáticos islámicos. Hay que mantener la calma, aconsejaban por la televisión. Todo está bajo control.", pág. 168], a personajes que formaban su familia: Luke, su madre, su hija...

El Cuento
Chaucer, Cuentos de Canterbury
En el blog de Jimena de la Almena hay una muy buena reseña sobre
Geoffrey Chaucer y sus "Cuentos de Canterbury"
La escritora canadiense titula el relato con una expresión que según se nos aclara en el último apartado de la obra, "Notas históricas sobre 'El cuento de la criada'" es un homenaje al escritor medieval inglés Geoffrey Chaucer, el autor de "Cuentos de Canterbury". En esa obra del siglo XIV, realizada a imitación de "El Decamerón" de Boccaccio, unos peregrinos a Canterbury acuerdan contar cuentos para hacer más ameno el viaje. Dados los distintos oficios de los viajeros  los cuentos de cada uno de ellos lleva como título el oficio de su narrador: 'Cuento del caballero', 'Cuento del molinero', 'Cuento del alguacil', 'Cuento del cocinero, 'Cuento del fraile'... y así hasta 22 de los más de 120 anunciados en el prólogo. Pues bien, a imitación de estos títulos Margaret Atwood presenta "El cuento de la criada".

Naturalmente no estamos en el siglo XIV y tampoco la Criada de Atwood es lo que pudiera entenderse por ello en la Edad Media. Pero tampoco la expresión 'cuento' significa lo mismo en Chaucer, donde el sentido moralizante o de enseñanza es evidente, que aquí. La narradora de la novela de Atwood no hace más que cuestionarse el sentido del término:
"Si esto es un cuento que yo estoy contando, entonces puedo decidir el final. Habrá un final para este cuento, y luego vendrá la vida real. Puedo decidir dónde dejarlo. Esto no es un cuento que estoy contando. También es un cuento que estoy contando, en mi imaginación, sobre la marcha.", (pág. 38) 
Para Defred, la narradora, como para el resto de Criadas, el  contar, el cuento, es casi una terapia.  A su través logran liberar la opresión que sufren.  Por eso a las Criadas cuando salen a hacer la compra siempre en compañía de otra se les tiene prohibido intercambiar información que vaya más allá de lo puramente establecido de manera ritualizada a través de un prontuario de preguntas y respuestas. Defred en su deambulante soledad acompañada normalmente por Deglen, otra Criada, rememora de manera desordenada el pasado del que fue arrebatada de manera brutal. Piensa en Luke, el hombre que fue su pareja y con el que tuvo una hija de la que a día de hoy apenas si tiene vagas referencias; y  la acción de contar, sea o no algo coincidente de manera escrupulosa con la realidad, es instrumento de libertad y de construcción de la verdad:
"Al contarte algo, cualquier cosa, al menos estoy creyendo en ti, creyendo que estás allí, creo en tu existencia. Porque contándote esta historia, logro que existas. Yo cuento, luego tú existes.",( pág. 263)
También piensa en su madre, una mujer liberada y luchadora que creía en la vida de las mujeres sin ataduras ["no quiero a ningún hombre a mi lado, para qué sirven, excepto por los diez segundos que emplean en hacer medio bebé. Un hombre es simplemente el instrumento de una mujer para hacer otras mujeres.", pág. 115]. Una mujer de la que a día de hoy apenas sabe nada, aunque lo más seguro es que haya muerto. Pese a ello es sobre ella y sobre su militancia feminista anterior a la instauración de Gilead sobre la que recae la escasa ración de humor que pudiera encontrarse en esta dura novela:
"Madre, pienso. Estés donde estés, ¿puedes oírme? Querías una cultura de mujeres. Bien, aquí la tienes. No es lo que tú pretendías, pero existe. Tienes algo que agradecer." (pág. 122)
El homenaje a Chaucer se visualiza también en que esta narradora en 1ª persona que se dirige a un receptor múltiple, a un público plural cual hacían los juglares medievales en la plaza pública, relata no una historia única, la suya, sino que acoge en su Cuento otros muchos cuentos más:
"Estoy demasiado cansada para continuar con este cuento. Estoy demasiado cansada para pensar dónde estoy. Aquí va un cuento diferente, uno mejor. Éste es el cuento de lo que le ocurrió a Moira. Puedo completar parte de él por mi cuenta, de la otra parte me enteré por Alma, que se enteró por Dolores, que se enteró por Janine. Janine se enteró por Tía Lydia" (pág. 123)
¿Un mundo feliz?
Leyendo la novela me ha venido a la cabeza el mundo feliz de Aldous Huxley. Sin embargo he visto que la sociedad distópica de Atwood es mucho más dura que la de Huxley. Mientras que los rebeldes de "Un mundo feliz" lo eran a través del amor al estilo humano, aquí en Gilead este amor está condenado a vivir sólo en el mundo del recuerdo de estos seres que son "refugiados del pasado" para quienes como reflexiona Defred "nadie muere por falta de sexo. Es por falta de amor por lo que morimos.".

Gilead es un mundo en el que el sexo es obligatorio y por lo tanto, sin ambages, se cosifica a la mujer que así no puede llamarse a engaño; engaño que en cierto sentido existía en el pasado si hombre y mujer no estaban en igualdad de condiciones. Tal sucede cuando la mujer que era antes Defred pierde su trabajo y Luke que aún lo conservaba tras escucharla quiere hacer el amor:
"Pero algo había cambiado, ya no existía el mismo equilibrio. Sentí que me encogía, de manera tal que cuando me rodeó con sus brazos eran tan pequeña como una muñeca. Sentí que el amor se alejaba sin mí." (pág. 179)
Quizás el Comandante llega casi a convencer a su sierva sexual cuando ella cuestiona la Peregrinación de las Mujeres (casamientos en grupo): 
"¿Qué es lo que pasamos por alto?, preguntó el Comandante
El amor, afirmé
¿El amor?, se extrañó el Comandante. ¿Qué clase de amor?
El enamorarse, repuse
El Comandante me miró con su mirada franca e infantil [...] ¿Realmente valía la pena enamorarse? Los matrimonios arreglados siempre han funcionado perfectamente bien, como mínimo." (pág.216 ) 

Una novela muy versionada
Como digo al inicio la novela se ha visto favorecida en la aceptación popular por su versión televisiva. Desde un primer momento "El cuento de la criada" fue objeto de versiones de todo tipo: cinematográficas (en 1990, Volker Schlöndorff dirigió una adaptación sobre guión de Harold Pinter), teatrales y hasta operísticas (en el año 2000 en Copenhague, en el 2003 en Londres y en la temporada 2004-2005 en Canadá). Pero sin lugar a dudas ha sido la serie de televisión de diez capítulos, protagonizada por Elisabeth Moss como Defred, la que ha tenido más impacto popular. En la realización de la serie intervino la mismísima  Margaret Atwood como consulting producer. La serie ha obtenido 5 galardones en los premios Emmy 2017.

 


Para finalizar
Una magnífica novela por todo: por la construcción; por la denuncia política; por la denuncia de la explotación de la mujer; por los peligros que denuncia, entre ellos el del excesivo puritanismo presente en las sociedades anglos donde viene a contextualizar su historia futurista; por la reflexión  metaliteraria que existe en ella sobre los límites de los géneros literarios, sobre la ductilidad de los mismos ("Me lo inventé. No ocurrió así. Lo que ocurrió es lo siguiente:" y hace una versión diferente a la anterior para, una vez que ha logrado rompernos el espinazo, sorprendernos con un "Tampoco ocurrió así. No estoy segura de cómo ocurrió, no exactamente. Todo lo que puedo hacer es una reconstrucción: el modo en que se siente el amor siempre es aproximado.", pág. 261); por la  denuncia que hace del juego y papel de la intelectualidad en el sostenimiento y justificación de las sociedades incluso de las más autoritarias como la de Gilead; por la utilización de un lenguaje exquisitamente literario que exige un lector que lo deguste.

Datos del libro
Autor: MARGARET ATWOOD
Título: “El cuento de la Criada”
Nº de páginas: 416 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: SALAMANDRA
Lengua: CASTELLANO
ASIN: B071KQF6G3
Precio:
En papel: 18'05€
Ebook: 11’39€