18 mar 2017

"Festen" ("Celebración") deThomas Vinterberg. Versión y dirección de Magüi Mira

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En la sala Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán del CDN en Madrid se representa desde el pasado día 3 de marzo "Festen" de los daneses Thomas Vinterberg y Mogens Rukov según la adaptación teatral del también danés Bo Hr. Hansen. La puesta en escena corre de cuenta de Magüi Mira.

Teatro Valle Inclán, Movimiento Dogma, Magüi Mira

A Magüi Mira la admiro mucho desde que hace ya una pila de años (creo que fue en 1980 o 1981) la vi en el teatro María Guerrero dando voz y presencia al monólogo "La noche de Molly Bloom" escrito por quien era por entonces su marido, José Sanchis Sinisterra. El autor dramatizaba en este monólogo el último capítulo de la novela 'Ulises', de James Joyce en el que la mujer de Leopold Bloom reflexiona sobre el sexo, el matrimonio, las relaciones de pareja y el transcurso del tiempo.

Además de actriz magnífica, Magüi Mira ha sido, como en esta ocasión, directora teatral de no pocas obras: "¡Ay, Carmela!" de Sanchis Sinisterra en 2012; "Kathie y el hipopótamo" de Mario Vargas Llosa, "En el estanque dorado" de Ernest Thompson, y "Pluto" de Aristófanes en 2014; "El discurso del rey" del director de cine Tom Hooper a partir del guion escrito por David Seidler.en 2015; "César y Cleopatra" de Emilio Hernández en 2016; y ahora, en 2017,  "Festen".
Lars von Trier, Thomas Vinterberg, Magüi Mira
Cartel de la película

"Festen" es una adaptación al teatro de una historia creada por los daneses Thomas Vinterberg y Lars von Trier, fundadores del ya extinto movimiento fílmico vanguardista 'Dogma' (los postulados del movimiento pueden verse aquí) cuya primera manifestación fue la película "Festen" ("Celebración") dirigida por el mismísimo Thomas Vinterberg en 1998, film que fue muy bien recibido y que obtuvo el Premio del Jurado del Festival de Cannes. Dejando a un lado los presupuestos estéticos y de realización cinematográficos propios del movimiento Dogma que vistos hoy parecen más una chiquillada o un mero intento de reducir costes, la película danesa pone sobre el tapete un tema: el poder abusivo y corrupto dentro del ámbito familiar.

Tras asistir a la magnífica puesta en escena realizada por Magüi Mira que cuenta con un elenco sobresaliente de 10 actores todos ellos excelentes  -Carolina África, Roberto Álvarez, Carmen Conesa, Manu Cuevas, Karina Garantivá, Gabriel Garbisu, David Lorente, Jesús Noguero, Clara Sanchis, Isabelle Stoffel-, decidí ver la vieja película que un día ya muy lejano había contempado con sorpresa. El resultado fue que el tiempo, juez inexorable, se ha ensañado con la cinta mientras que la representación teatral, -desde el punto de vista temático y textual muy pegada a la obra escrita por Vinterberg-, destaca sobre ella por su frescor, su poesía y su autenticidad.

Muchos os preguntaréis de qué va la historia que se muestra sobre las tablas. No quisiera estropear la magia de la representación. Por ello me remitiré a lo que dice la propia Magüi Mira en el programa de mano: 
"Christian, después de años de ausencia, vuelve al hogar de sus padres con sus hermanos y familiares, a celebrar el 60 cumpleaños de su padre, el poderoso Helge. La cena en la que se celebra el feliz aniversario empieza con un discurso de Christian en el que denuncia el incesto al que su padre le ha sometido de niño, a él y a su hermana gemela muerta. Incredulidad general. Pero sus palabras atraviesan como una onda eléctrica el cuerpo de su familia. El secreto se rompe en pedazos. Aparecen las palabras en los silencios, los gritos del alma y los choques brutales y violentos. La familia trata de cerrar su herida que ahora sangra con sangre roja. Hay que asesinar al padre. Un texto de nuestro tiempo. Imprescindible. Intenso. Bello. Salvaje. Un análisis lúcido del fascismo latente en la sociedad clasista y patriarcal en la que vivimos. Festen no solo habla sobre el incesto y la pedofilia, es ante todo un texto que nos habla de la brutal cohesión de la hipocresía social." (Magüi Mira)
A esto añado yo: un lirismo visual pocas veces visto en teatro, el mundo del aquí y del allá poéticamente muy logrados, símbolos muy sugerentes, belleza plástica, música interpretada en directo en ciertos momentos de la representación por varios de los actores (Clara Sanchis y Carmen Conesa, piano; Jesús Noguero, acordeón), el vestuario de Lorenzo Caprile que contribuye a la belleza y simbolismo presentes en el drama, la música, la iluminación... y, sin lugar a dudas, ese escenario en el que aparece la mesa del salón comedor alrededor de la cual se sientan los miembros de esta familia de clase alta que son contemplados, con asombro, por los espectadores que, situados a izquierda y derecha de este salón y a distancia escasa de los propios actores, se convierten en partícipes del terrible ágape familiar que se desarrolla ante sus ojos y que casi pueden tocar.


Se puede ver en el teatro Valle-Inclán de Madrid hasta el próximo día 9 de abril. 

13 mar 2017

Carson McCullers: "La balada del café triste"

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La escritora
relato norteamericano, escritores americanos del Sur, "La balada del café triste"Carson McCullers es una georgiana (USA) nacida en Columbus el pasado 19 de febrero hizo exactamente 100 años. Su vida no fue un camino de rosas, pues padeció un auténtico calvario físico a raíz de unas fiebres reumáticas mal diagnosticadas que le hicieron pasar por un sinfín de operaciones que la llevarían a vivir sus seis últimos años sentada en una silla de ruedas. Murió en 1967. Antes, en 1945, se casó con Reeves McCullers, su novio desde 1940, que acababa de regresar herido del desembarco de Normandía. Reeves cayó en una profundísima depresión que le llevó, al fin y a la postre, a enfilar el camino del suicidio el 19 de noviembre de 1953 en un hotel de París, poco antes de ser abandonado por Carson a la que había propuesto un pacto suicida.  

La peripecia vital de Lula Carson Smith, su nombre de soltera, unida a su contexto familiar (hija del propietario de una plantación de algodón y nieta de un héroe del bando confederado en la Guerra de Secesión norteamericana) explican muchos de los temas presentes en su obra narrativa, entre los que destaca, por encima de otros, el del aislamiento espiritual de los inadaptados y marginados del Sur de los Estados Unidos.

"La balada del café triste"
Es un cuento, un relato largo o una novela corta, según se quiera denominar, que publicó por vez primera el año 1943 junto a otros relatos suyos en un volumen así titulado en el que  iba incluído.

Carson McCullers, cuentistas americanosEstamos en una localidad de su Georgia natal, Society City, cuya única vida la constiuye la fabrica de hilaturas de algodón donde trabaja la mayoría de la población que habita unas casas humildes de dos habitaciones. Entre estos seres de vida anodina destaca miss Amelia Evans, mujer rica, adinerada, de fuerte carácter, que vive en un edificio que recibió en herencia de su padre en cuyos bajos existe un almacen de piensos, guano, comestibles y tabaco; además, esta mujer despacha botellas del whisky que fabrica en una destilería a las afueras del pueblo aunque no permite que lo beban en su almacen. Su riqueza le ha hecho ser deseada por más de un hombre aunque quien se llevó el gato al agua fue el guapetón Marvin Macy con quien Amelia conoció el amor casándose con él a los 19 años pero a quien no aguantó más de diez días. Antes de despedirlo de su lado con cajas destempladas ella hizo que su fugaz marido le firmase la cesión de todos sus bienes.

Así están las cosas cuando un buen día llega al pueblo un hombre jorobado, Lymon Willis, que asegura, como tantos otros ya habían hecho antes, que es primo lejano de miss Amelia. Contra todo pronóstico y ante la sorpresa de todos los habitantes del pueblo que, aparte de su trabajo, sólo se ocupan en observarse unos a otros, ella lo acoge en su casa, le cede uno de los dos dormitorios y al poco de su estancia allí Amelia abrirá en el almacén un café que dará alegría y vida a la mortecina localidad. El alma de ese café no es otro que este jorobado. Con los años regresa al pueblo quien fue -y aún lo es- su marido, y con el tiempo en el triángulo constituído por Amelia, Lymon y el propio Marvin estallarán las tensiones y mudas tiranteces que existían desde el minuto uno.
"En primer lugar, el amor es una experiencia común a dos personas. Pero el hecho de ser una experiencia común no quiere decir que sea una experiencia similar para las dos partes afectadas. Hay el amante y hay el amado, y cada uno de ellos proviene de regiones distintas. Con mucha frecuencia, el amado no es más que un estímulo para el amor acumulado durante años en el corazón del amante. No hay amante que no se dé cuenta de esto, con mayor o menor claridad; en el fondo, sabe que su amor es un amor solitario."
Todo lo que sucede entre estas tres personas es observado silenciosamente por los habitantes de Society City, unos seres que prácticamente no salen del pueblo que les vio nacer en toda su vida. El ambiente social, el calor impenitente, alguna nevada sorpresiva, la sofocante y enrarecida vivencia en el çambito doméstico de la relación entre padres e hijos, la segregación racial, la tirantez emocional entre los personajes, la seguridad de que algo inevitablemente tiene que suceder, incluso la brutalidad en las relaciones interpersonales... envuelven la historia que se nos narra. Una historia que evoluciona por caminos diríanse ya marcados contra los que es imposible revolverse. Faulkner y un realismo mágico avant la lettre se adivinan en la irrespirable atmósfera social de ese lugar que asfixia a todos y de la que sólo se puede salir violentamente. Todos lo saben y nadie podrá evitarlo.

Eudora Welty, McCullers, feminismo, novelas del SurLa historia la cuenta un narrador externo que la presenta con ribetes de leyenda.  El inicio de la novela es justamente el desenlace de la misma. Lo que hay entre medias es un inmenso flash back que viene a explicarnos el porqué de ese edificio más grande que los demás que hay "en el centro mismo del pueblo, cerrado con tablones clavados y que se inclina a la derecha que parece que va a derrumbarse de un momento a otro." La ruina de ese edificio y la de su posible legendario habitante es lo que este narrador nos cuenta al modo de un juglar que nos pide permiso, tranquilidad, nos avisa de una demora, nos adelanta una información, etc., a la manera como, tradicionalmente y en la plaza del pueblo, solían hacer los contadores de historias o cuentacuentos.
Muchas cosas destacan en este hermoso relato. La principal, en mi opinión, es la fuerza integradora y desintegradora del amor, incluso la cuestión de saber qué es ello. Muy interesante en mi opinión es la galería de personajes arquetípicos que habitan en Society City: el vago y hermoso Marvin Macy, el adivino Marlie Ryan, el judío 'matacristos' Morris Finestein, el reverendo T. M. Willin, y otros tantos más que "exceptuando al reverendo Willin, como ya hemos dicho, todos se parecen mucho; todos han pasado algún buen rato en su vida; todos han sufrido o han llorado por algo; casi todos son personas tratables si no están exasperados". En definitiva, son la gente, el pueblo que surge de un medio concreto: el Sur inhóspito donde habitan. Y este rasgo de enraizamiento telúrico tan faulkneriano se refuerza con esa única carretera, la que conduce a Forks Falls, que podría ser la vía para escapar de este encarcelamiento opresivo y que significativamente es donde trabaja una cuerda de presos formada por doce mortales, siete negros y cinco blancos que cantan "en una intrincada mezcla de tristeza y gozo. La música va creciendo hasta que al fin parece que el sonido no proviene de los doce hombres encadenados, sino de la tierra misma o del ancho firmamento".

En conclusión, una lectura gozosa, una muestra literaria de altísimo nivel. Muy, pero que muy, recomendable. Los lectores afectos a Carson McCullers consideran esta narración la mejor de las suyas junto a otra -dicen magnífica- que yo aún no he leído titulada "El corazón es un cazador solitario" de 1940.


10 mar 2017

... y tres: "A grandes males" de César Pérez Gellida

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Erika Lopategui y Ólafur Olafsson han llegado a Buenos Aires siguiendo el rastro de la única persona que puede ayudarlos a destapar la organización criminal que se esconde tras la Hermandad de los Hombres Puros. Encontrar el Cartapacio de Minos, un misterioso documento que contiene la identidad de los integrantes de la cúpula de esta organización, es su única meta. Pero no solo ellos lo buscan... Pronto descubrirán que una cara conocida está más cerca de lo que a ellos les gustaría. (sinopsis facilitada por la editorial)

César Pérez gellida, "A grandes males"

“A grandes males” cierra la trilogía denominada “Refranes, canciones y rastros de sangre” cuyas dos primeras entregas son “Sarna con gusto” y “Cuchillo de palo”, que ya reseñé en este blog (pinchando en los títulos de cada una de las novelas se puede acceder a la reseña respectiva). De las tres “A grandes males” es, con diferencia, la que más me ha costado leer. El motivo no es otro que el paso a primer plano de la trama  de la Congregación de los Hombres Puros, asociación que ya aparecía en las novelas anteriores aunque relegada a un lugar secundario, si bien su papel en “Cuchillo de Palo” ya fue mayor que en “Sarna con gusto”. Yo ya lo declaré en mis comentarios sobre estas dos novelas: ‘la trama de los denominados Hombres Puros, no me agrada mucho pues tiene un tufillo mistérico-gótico tipo Código da Vinci, que se me hace difícil de soportar’. Es evidente que habrá lectores a los que este juego gótico-mistérico  lleno de arcanos y simbolismos apoyados en la interpretación de los versos de la “Divina Comedia” de Dante gustará, pero a mí, decididamente, no. Y no me gusta porque para sostener en pie el edificio interpretativo y que el suspense del thriller no se pierda, el autor se ve impelido a dar una información prolija y sobreabundante sobre el Poema de Dante relacionándolo de aquella manera con la organización de rito masónico la Congregación de los Hombres Puros para aclarar la personalidad real de quienes se ocultan bajo los títulos de guardianes, arcángeles, custodios, centinelas… que se distribuyen las obligaciones y encargos de esta organización criminal.

Si en la novela anterior, el vallisoletano César Pérez Gellida prestó atención a los nombres secretos de estas personas así como a los ritos ocultos practicados, en ésta plantea un trabajo de investigación, la búsqueda del Cartapacio de Minos (¡cómo me ha recordado esta búsqueda a Indiana Jones y su “En busca del arca perdida”!), siguiendo la interpretación simbólica que el dantista Alcides Edgardo Bujalesky, a quien al final de la novela anterior dimos por desaparecido en las aguas del río Misiones en las Cataratas del Iguazú. Es una interpretación que toma los versos del ilustre poeta florentino y los aplica de manera muy retorcida y forzada a la investigación que él lleva a cabo junto a personajes ya conocidos por su activa participación en los relatos anteriores: Erika Lopategui, Ramiro Sancho, Ólafur Olafsson, el policía nigeriano inspector general de la Interpol Makila… Semejante exégesis del Poema pero con finalidad completamente diferente llevan a efecto los antagonistas de nuestros héroes algunos ya con protagonismo en las otras dos novelas: Robert J. Michelson, por ejemplo, que se esconde bajo la advocación de “Flegias” que ya tuvo su abuelo Matthews, y que ahora aspira al cargo de Gran Maestre de la Congregación de los Hombres Puros; o Vlade Ilic, el terrible arcángel "Miguel", que acostumbrado a obedecer e insensible al dolor de los otros hará todo cuanto Corteza de Roble, el Gran Maestre, le encargue. También son personajes importantes en el relato Adla, la negra albina de la tribu datoga cuya felinidad le es utilísima para la función del vengador arcángel "Gabriel" ejecutada bajo la advocación de “La estatua de mármol”. Ya sólo este personaje es un claro ejemplo de la confusión a la que el lector se ve abocado durante la lectura al referirse a él indistintamente en masculino o femenino así como llamarle simplemente ‘estatua’, ‘Gabriel’ o ‘Adla’; o sea, un lío.
Florencia, Dante y la Masonería, la Fede SanctaHay otra serie de personajes, nuevos en su mayoría, que no representan problema alguno para el lector. Son: Telmo, el encargado del mantenimiento del Palacio Barolo de Buenos Aires; Mario Palanti, arquitecto responsable del diseño y construcción del Palacio Barolo; Luis Barolo, empresario que encargó la construcción del Palacio que lleva su nombre; y otros como “Ciacco” o el Conde Colli  di Felizziano ‘Flegias’ que con el arquitecto y el empresario cubren la parte del relato que transcurre en la década de los años 20 momento en el que se realiza la construcción del Palacio.


Tiempo y Lugar
Hay en la novela dos historias en contrapunto temporal: la que sucede en el momento actual, año 2013, que protagonizan Erika, Ólafur, Robert J. Michelson, Ramiro Sancho, Bujalesky y Telmo; y la que nos retrotrae a los felices años veinte y primeros de los treinta cuando en Buenos Aires se está construyendo el Palacio Barolo, se produce el crack financiero del 29 y en Italia Mussolini ha alcanzado el poder máximo que nada bueno augura para los años siguientes. Ambas historias se desarrollan en la Argentina si bien en tres espacios diferentes: comienza en Misiones, en las cataratas del Iguazú,  donde acabó “Cuchillo de palo”; se desarrolla fundamentalmente en Buenos Aires capital federal donde se encuentra el Palacio Barolo; y tiene una deriva patagónica hacia la zona de la Antártida centrándose en el Lago Argentino donde se encuentra el glaciar Perito Moreno.

La acción que sucede en el Perito Moreno es sin duda alguna la más trepidante y de resultado más impredecible de toda la novela. Participan en ésta activamente los principales actores del relato: Robert J.Michelson, Ramiro Sancho, Erika Lopategui y Adla. Su escenario, el imponente glaciar, es magnífico y, ciertamente, la aventura sobre él desarrollada es positivamente sorprendente. Pérez Gellida resuelve los hechos que aquí tienen lugar con soltura y mano diestra.

Humor
La acción desarrollada en Buenos Aires tiene como finalidad la búsqueda del Cartapacio de Minos por parte de Alcides Edgardo Bujalesky y Telmo, auténticos remedos de don Quijote y Sancho Panza, de quienes depende el grueso de las aclaraciones interpretativas de lo que esconde la obra de Dante. Dada la evidente pesadez y embrollamiento cierto de las mismas, el novelista hace que estos dos personajes sean los encargados de sortear, a través del humor, los peligros que corre el relato el cual evolucionará de un modo que no pienso revelar. Es Bujalesky (Buja) un personaje peculiar, un sabio despistado, que en sus extensos –y, en muchos momentos, pesados- parlamentos sobre los misterios contenidos en la “Divina Comedia” y su cotejo y búsqueda en los elementos arquitectónicos del Palacio Barolo, hace uso de un peculiar sentido del humor. Así cuando el vigilante del Palacio le advierte del peligro que corren en el curso de su investigación de ser descubiertos por alguno de los trabajadores de las muchas oficinas que hay en el Palacio, éste le dice con gracejo argentino: “No laburan de día, como para laburar de noche. ¡Ni en pedo! No seas conchudo, Telmito, hacé el favor”. El humor, pues, cumple en esta narración la importante función de dar pequeños respiros al lector.

Quizás su empleo está más justificado para mostrar la relación amorosa que se inicia entre la inspectora Sara Robles y el comisario Ramiro Sancho, quien cuando ésta en la Comisaría vallisoletana le hace consultas profesionales apenas si se entera de lo que le dice pues “tenía la cabeza más ocupada en su cuerpo que en el Cuerpo”. Es, en efecto, en la comisaria de Delicias, en Valladolid, donde aparece el humor entre los compañeros de profesión policia: “Siempre es mejor un polvo que un rapapolvo”, “Mira esos dos tíos de ahí: -¿El de la barba que está en el chasis y el de la sonrisa ‘vengopajeadodecasa’?”


Un canto a la Argentina en general y a Buenos Aires en particular
Desde hace ya algún tiempo Gellida reside en Buenos Aires. Según confiesa él mismo al final de la novela han sido principalmente las historias que sobre la nación, la capital y el Palacio Barolo le han contado allá las que le impulsaron a realizar esta novela final de la trilogía que abandona totalmente el suelo español. Aunque tiene algunas pequeñas acciones situadas en otras partes del globo (Shanghái, Londres, Chicago, la selva africana…) el grueso de la narración suced en Argentina: Misiones, El Calafate, el Perito Moreno…, y, sobre todo, la ciudad de Buenos Aires. Un Buenos Aires en el que aparecen lugares señeros como la Catedral, la Casa Rosada, el Palacio Barolo, el Cabildo, el cementerio de La Recoleta, la Bombonera, la calle Corrientes, Avellaneda con sus dos famosos equipos de fútbol, la Villa 31…

Palacio Barolo, Palacio Salvo, Masones en Argentina y Uruguay
Los Palacios Barolo en Buenos Aires (izda) y Salvo en
Montevideo (dcha) querían ser las Torres de Hércules del
Río de la Plata
En la novela se gace un buen repaso histórico del país a través de presidentes, militares y personalidades como Yrigoyen, Bartolomé Mitre, el General De las Heras, Domingo Faustino Sarmiento, etc. que al ponerlos en relación con la masonería obliga al novelista, a través de uno de sus personajes, Bujalesky, a  hacer aclaraciones y distinciones entre la auténtica Masonería y otras sociedades ocultistas como la Congregación de los Hombres Puros claramente delictiva. Así, en un momento en que Buja explica a Erika su teoría sobre el origen de la nación Argentina y la pertenencia de muchos de sus primeros presidentes a la Masonería le aclara: “Pero tenés que entender algo: la masonería no es perniciosa ‘da per sé’, lo realmente… maligno –define- son las personas que, en un momento dado, adoptan unas prácticas pseudo masónicas para ocultar sus verdaderos intereses, que nada tienen que ver con la búsqueda de la razón, lo filantrópico y lo humanístico.” En esta novela Pérez gellida realiza una mezcla ficción-realidad muy interesante, aunque como se ve el escritor no quiere que el lector mezcle churras con merinas.

Léxico y/o vocabulario
La manera de hablar y expresarse de los habitantes de estos lugares argentinos por donde discurre el relato es digno de ser señalado. Principalmente son los argentinos Bujalesky, Telmo o el ex-comisario de la policía de la provincia de Misiones, Carlos Alfredo Ramírez, quienes más términos propios del país emplean. Son expresiones como:  ‘petisito forro de mierda’, ‘la concha de la lora’, ‘bandas de chorros que se matan a diario’, ‘romperse el bocho’, ‘bancarme’, ‘quilombo’… A veces asistimos a parlamentos llenos de expresiones propias del lunfardo argentino, jerga propia de delincuentes: 
“Escuchame, boludo –dice recortando la distancia con él-. Estáis en nuestra vereda, entrasteis de arriba sin poner un mango. No me gusta que me tomen de logi, ¿entendés? Aflojen un sope y estamos todos piola, ¿está claro?”.
Pérez Gellida siente una gran atracción, también en esta novela, por los tecnicismos científicos. Ejemplos como ‘epidermodisplasia verruciforme’, ‘firewalls infranqueables, wrappers intransitables’, ‘Inmediatamente los nervios nociceptores detectan el daño severo producido en el tejido y emiten una alarma proporcional a la herida que se transmite por la médula espinal hasta el lóbulo parietal a través de la red periférica’…

Música y Literatura
Frente a sus otras dos novelas de la serie, en ésta me ha parecido ver un menor número de referencias literarias, seguramente debido a que la exégesis alegórica practicada sobre la “Divina Comedia” le haya parecido al escritor más que suficiente (¡a mí también me lo parece, sin duda!). Lo mismo cabe decir de las alusiones a temas musicales, algo muy característico especialmente en “Sarna con gusto” cuyos títulos servían de encabezamiento a los diferentes capítulos. En “A grandes males”, salvo alguna puntual alusión a Depeche Mode ("Should be higher"), a Standstill y poco más, el tema 'Música' se solventa rotulando los capítulos con los títulos de los temas musicales que continuamente canta Bujalesky y que dice fueron compuestos por su fallecido hijo Néstor. No he investigado mucho el asunto pero creo que son temas totalmente ficticios y quizás sea por ello que el autor incorpora, bien en el capítulo así titulado o bien al final en lo que denomina “Banda sonora”, la letra de estos supuestos temas. ¿Son supuestos, son auténticos? Sinceramente, no lo sé.

Final
He leído en alguna reseña sobre otras novelas de esta trilogía que Pérez Gellida es un poco 'tramposo', que oculta datos al lector. Yo discrepo un poco de esa opinión, creo que lo que hace es graduar la información que ofrece para darla a conocer en el momento oportuno. Eso no me parece mal y más cuando el narrador es un narrador en 3ª que todo lo sabe: [Ramírez] "podría darles la dirección de la casa de Avellaneda en la que Buja vivió de joven, adonde se trasladó su hijo Néstor cuando murió laabuela; pero no lo hace". 

Con esta novela, aunque me haya costado algo más, me ha sucedido lo mismo que con la anterior. Por momentos me daba la impresión de que el autor se caía con todo el equipo (los simbolismos, la exégesis de los dantistas, la Congregación con sus etiquetas y grados de guardianes, custodios, arcángeles y tal) para en un momento dado (en esta novela cuando la historia se traslada al Perito Moreno) verle remontar con nuevos bríos y dejarnos -al menos a mí- con un buen sabor de boca, aunque también deseoso de que en próximas novelas regrese el Gellida más negro que entreví en "Sarna con gusto" y  que, según sus lectores, está muy presente en la trilogía anterior con la que el autor se dio a conocer e hizo nacer el denominado 'estilo Gellida'.
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Datos prácticos


Título: A grandes males (Refranes, canciones y rastros de sangre 3)
Autor: César Pérez Gellida
Editorial: SUMA de letras. Grupo editorial Penguin Random House
Fecha de publicación: 9 de marzo de 2017
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788491291114
Páginas: 688
PVP: papel: 18'90€; e-book: 9'99€

3 mar 2017

La Guerra Civil sigue dando juego

15 comentarios:
Sí, debo confesarlo, he tenido una época lectora y teatral en la que estaba hastiado de la Guerra Civil. Hubo un tiempo en que me parecía que todas las novelas y todas las representaciones teatrales apetecibles iban de esto. Llegó un momento en que decidí darme un respiro temático; luego me pareció que los creadores exploraban otras torrenteras; me repuse, olvidé mi cansancio antiguo y poco a poco retorné a esta temática sin fastidio, aunque tampoco con inmoderado deseo

Esta semana he tenido ocasión de volver al tema de la Guerra Civil Española tanto narrativa como teatralmente. Narrativamente, he leído con gusto "Falcó" del académico Arturo Pérez Reverte, una novela que comento en la revista MoonMagazine. Sólo diré aquí que la trama sucede durante los primeros meses -cuatro o cinco- de la guerra, o sea en 1936. Teatralmente, he disfrutado muchísimo con el espectáculo titulado "In memoriam. La quinta del biberón", escrito y dirigido por Lluis Pasqual.La acción de esta obra se desarrolla durante los últimos meses de esa cruenta guerra, centrándose sobre todo en la decisiva batalla del Ebro a la que fueron llevados, sin apenas preparación militar, jóvenes de 17 y 18 años.

Estos dos productos literarios -Falcó y La quinta del biberón- al igual que se sitúan temporalmente al principio, la novela, y al final, la obra dramática, del tiempo que duró el conflicto, se ubican: uno, la narración de Pérez Reverte, en zona nacional; y el otro, "In memoriam", en zona republicana,  



"In memoriam. La quinta del biberón"

Teatre Lliure, Lluis Pasqual, Guerra Civil españolaLluis Pasqual es un reconocidísimo hombre de teatro. Ha dirigido muchos y muy buenos espectáculos teatrales caracterizados por sus magníficas puestas en escena ("El público", de Federico García Lorca; "La Tempestad", de William Shakespeare; "Esperando a Godot" de Samuel Beckett; "La casa de Bernarda Alba" de Federico García Lorca; etc.). Aunque ha desarrollado su actividad teatral en muchos lugares -París, Buenos Aires, Bilbao, el CDN de Madrid...- el centro de la misma ha sido Barcelona, ciudad en la que en 1976 fundó el Teatre Lliure que codirigió de 1998 a 2000 y desde 2011 dirige.

La temporada 2013- 2014 conoció el nacimiento en el seno del Teatre Lliure de La Kompanya Lliure, algo así como los jóvenes del Lliure, o sea, una agrupación formada por  actores que están empezando a foguearse en las tablas. Los de esta temporada debutan poniendo en escena este texto escrito y dirigido por Lluis Pasqual.

Estamos en abril de 1938 cuando se produce un reclutamiento en la España republicana de los nacidos en 1920 y 1921. Son jóvenes, casi niños, que por su poca edad fueron denominados "La quinta del biberón" por la ministra Federica Montseny. Aunque la leva fue realizada en todo el territorio nacional controlado por la República, Lluis Pasqual la presenta como algo circunscrito a la zona catalana. Se diría, contemplando la representación, que sólo hubieran sido catalanes quienes defendieron la lealtad republicana y el resto no. Es cierto que la obra nace de testimonios de algunos supervivientes catalanes de estas compañías y destacamentos, pero 'biberones' los hubo en toda la España de la República; y que participasen en la batalla del Ebro -núcleo temático de la representación- también, si bien por proximidad un porcentaje elevado de ellos eran nacidos en tierras catalanas. Creo que en pro de la Verdad, el autor y director de esta magnífica representación debiera haber procurado no incurrir en esta ¿calculada? ambigüedad.

La dureza de la guerra, el trato inhumano que reciben los soldados bisoños de sus mandos, la falta de medios militares a esa altura de la contienda, la manipulación propagandística, la indisciplina y luchas partidistas en el propio seno del ejército republicano, el acorralamiento que las potencias europeas imponen a la República al exigirle que las Brigadas Internacionales abandonasen la contienda, el miedo a morir, la 'amistad' con el enemigo con quien se comparten juegos y tabaco, el exilio, los campos de concentración, los trabajos forzados... Todo esto y más se muestra durante la hora y media sin interrupción que dura la representación.

En escena constantemente un grupo de 8 musicos (violines, chelo y clave) más una voz que entona temas serios y populares del momento. Ellos sirven, junto a las proyecciones cinematográficas reales de la época, para contextualizar debidamente el relato que vemos dicho y representado por 6 actores muy jóvenes y muy capaces: Joan Amargós, Enric Auquer, Quim Àvila, Eduardo Lloveras, Lluís Marqués y Joan Solé. La unión entre personajes y música viene dada por el 'Réquiem' de Monteverdi utilizado como asunto dramático en la representación.

Muy interesante es el uso del bilingüismo en la obra. Hay momentos en que los seis actores hablan castellano aunque con un timbre deliberadamente catalanizado, seguramente para querer significar la procedencia de estos chicos de la Cataluña rural y profunda en la que por entonces muchos de ellos no conocían más idioma que el materno, nunca  habían viajado fuera de su pueblo, jamás habían visto el mar o la gran ciudad a pesar de haber nacido algunos a no más de ocho kilómetros de distancia de ellos... En otros momentos la lengua de intercambio es la catalana apareciendo la traducción castellana en subtítulos proyectados en la pantalla. El empleo de ambas lenguas es correcto y tiene funcionalidad dramática, Con todo, al final de la obra me pareció algo excesivo identificar, a través del idioma, a los vencidos con toda Cataluña presentada así, indirectamente, como víctima propiciatoria de la España vencedora como si no hubiesen sido vencidos también los republicanos de otras muy extensas zonas españolas. Quizás, pienso, sea esto un tributo al momento histórico que actualmente vivimos. Pero aunque así fuere me parece de todo punto injustificado e injusto para el resto de componentes de esa Quinta del biberón que se homenajea en esta representación.

"La quinta del biberón" de Lluis Pasqual, Teatre Lliure, "La quinta del biberó"
"In Memoriam" CDN (foto de Ros Ribas)
Lluis Pasqual hace un uso magnífico en la obra que ha escrito y montado de la técnica del distanciamiento con: rupturas del encantamiento teatral, abolición de la dimensión temporal uniendo el momento actual desde los 96 años de uno de los participantes al de su evocación en 1938, proyecciones cinematográficas que cumplen también el papel de decorado, montaje en escena de la tramoya teatral por los propios actores, mezcla del relato con la dramatización, pidiendo la participación y posicionamiento emotivo al espectador, etc. También marca distancias ideológicas claras cuando habla de catalanes franquistas, catalanes republicanos y catalanes sin adscripción alguna; cuando critica la incompetencia de los mandos, así como los fusilamientos arbitrarios y caprichosos; cuando cita el tacticismo de los dirigentes políticos (Manuel Azaña, Juan Negrín y algo menos Lluis Companys...) que utilizaron a estos chiquillos dentro de la estrategia del "Resistir" para ver si así el comienzo de la Segunda Guerra Mundial que estaba en ciernes  producía el apoyo decidido de Inglaterra y Francia a la causa republicana que se desmoronaba; etc.

Dejando de lado, pues, los aspectos un tanto subliminales que he señalado, "In Memoriam. La quinta del biberón" es un espectáculo teatral en toda regla que merece la pena ver. En Madrid está en el Teatro María Guerrero del Centro Dramático Nacional hasta el próximo 12 de marzo. De nuevo tengo que lamentar que actores magníficos junto a puestas en escena excelentes permanezcan en cartel la raquítica cifra de 19 días. ¿Por qué?, me pregunto. ¿Es que no se quiere que se vea la realización teatral de otras zonas de España? ¿Es que  queremos sólo cubrir el expediente? No estaría mal que alguien respondiese alguna de estas preguntas.

28 feb 2017

Felipe Benítez Reyes: "El azar y viceversa"

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"De todas formas, no espere usted una sorpresa al respecto, ya que esas cosas son más propias de las novelas que de las autobiografías: me fui de Cádiz sin saber para qué me había llevado mi jefe a Cádiz"; "¿A usted le gusta el suspense? A mí no."

Es evidente que "El azar y viceversa" no es una novela al uso. Parece más una relación, una crónica de vida, un cuadro costumbrista moderno. En el propio relato se niega su condición de novela al no existir sorpresa alguna.  Sí, es cierto, estamos ante un relato en el que no hay grandes sobresaltos,  el suspense es prácticamente inexistente y en las peripecias vividas por el personaje narrador resuena la tradición picaresca de la literatura española. Si a esto añadimos que los sucesos acaecen en Andalucía, más específicamente en localidades gaditanas incluida la mismísima Cádiz y también en Sevilla, para qué queremos más: el Siglo de Oro con su barroquismo andaluz permea toda la crónica vital del protagonista, Antonio Escribano Rangel, contada por él mismo.

Este Antonio estructura la narración de su vida en tres tramos: 1) Infancia y adolescencia en Rota, ciudad en la que nace y donde atiende por Antoñito; 2) Juventud, de estudiante y buscavidas en Cádiz acompañando a Fiti, un prototipo de señorito andaluz. En este segundo tramo atenderá por Ranyer; y 3) en Sevilla con el Tunecino, auténtico Monipodio que utiliza una red de tiendas de antigüedades para enmascarar negocios opacos. Aquí decide utilizar su segundo nombre, Jesús, pero cuando descubra el amor verdadero con Inma ella le llamará Toni, volviendo a su auténtico ser del que desde el primer tramo de existencia quiso escapar.


Felipe Benítez Reyes, literatura andaluza actual, poesía y novela

¿Ante qué estamos?
La novela, vista con perspectiva, es un relato itinerante al estilo de "El Quijote" o "El Lazarillo de Tormes". Así como el caballero andante va topando con aventuras y Lázaro con problemas y estrecheces que le hacen aguzar el ingenio y buscar cobijo bajo distintos amos, Antoñito, Ranyer o Jesús, da salida a sus penurias económicas con oficios variados, a veces muy breves (con un zapatero, un erudito local, un pintor aficionado, un poeta vanguardista, en un bar, en una funeraria...) y otras veces más duraderos (con Fiti, con el Tunecino...) que sirven al autor para presentar un cuadro costumbrista de la Andalucía actual. Muchos de estos personajes con los que trabaja o las mujeres con las que se relaciona no tienen entre sí ninguna relación y entran en el relato general por el clásico medio de las sartas, unidas al cuerpo central de la novela con conectores que recurren a latiguillos en mi opinión muy repetitivos: "según le contaré más adelante", "Y en una ilusión terrible y oscura, por cierto, me vi envuelto una vez, según paso a contarle.", etc.

19 feb 2017

Edna O'Brien: "La chica de ojos verdes" y "Chicas felizmente casadas" (vol. II y III de "La trilogía de Kate y Baba")

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"No paraba de pensar en todo lo que tienen que aguantar las mujeres; y no me refiero solamente a lavar pañales o a que no les esté permitido ser juezas de un tribunal, sino a lo que yo estaba sufriendo en aquel momento: que te hurgasen, que te sondeasen, que te hiciesen daño. Y no sólo durante las visitas médicas; también en la noche de bodas, cuando la mujer se mete en la cama con el hombre al que ama. Ay, Dios (que no existes), tú odias a las mujeres, de lo contrario las habrías hecho distintas. Y tú que desairaste a tu madre, Jesús: tú las odias aún más. Siempre vagabundeando con una panda de tipos, pescando y dando sermones en el monte; para ti las mujeres como si no existieran." (“Chicas felizmente casadas”, pág. 119)

La cita anterior creo que resume con bastante fidelidad la intención de la autora: denunciar en tono distendido los elementos que desde hace milenios oprimen a la mujer. Denuncia de alcance universal al haber sido utilizados como instrumentos de dominación sobre el 51% de la población.

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Leí con mucho gusto la primera entrega de “La trilogía de Kate y Baba” (leer reseña aquí) que como allí digo me parece una novela de iniciación a la edad adulta de categoría. Finalizaba la misma con una huída, una escapada, una salida de la casa familiar hacia la gran ciudad donde estas dos 'chicas de campo' –Kate y Baba- podrían dar más cuerda a su libertad como personas.


Si en la primera entrega de la trilogía se narraba la iniciación de las dos amigas en el mundo de la gran ciudad, ahora en "La chica de ojos verdes", Kate va a tomar definitivamente decisiones que caracterizan a los adultos: romperá las amarras que la unían aún a sus orígenes campestres, resistirá con heroicidad los embates de la iglesia irlandesa que a través del párroco de su pueblo e incluso de un obispo pretende reconducirla y llevarla de nuevo al redil de la bovina conformidad en que siempre habían estado las mujeres, decidirá libremente unirse sin casarse a un hombre separado que casi le dobla en edad, resolverá incluso explorar nuevos horizontes abandonando Irlanda... En definitiva, Caithleen se ha hecho mayor y conoce la felicidad y el dolor de serlo. ¿Y Baba? Pues sencillamente en esta novela Baba queda relegada a un segundo plano, apareciendo en el relato sólo como asidero de una Kate que por momentos está muy perdida en ese mundo de mayores en el que no todo es de color de rosa. Baba es la seguridad que Kate siempre tiene a mano, es quien le recuerda verdaderamente quien es y de donde procede.

Es en el tercer y último de los relatos, “Chicas felizmente casadas”, en el que Baba reaparece ocupando un puesto central en el desarrollo de la trama. La vemos como un personaje ‘feliz’ dentro de lo que es la dureza de la vida para una mujer casada irlandesa por muy liberada que pretendiese estarlo o lo creyese ella misma. La clave de su supervivencia la encontramos en una frase que aparece al final de la novela: “La ignorancia es la felicidad.” Sí, en efecto, de este desigual par de niñas que correteaban juntas en la primera novela la que está más preparada para sobrevivir, aunque claudicando, naturalmente, es la más inculta, la menos inocente, la más primitiva en su concepción de la vida, la menos civilizada, la más sufridora pese a su vocinglera denuncia de la opresión. O sea, Baba: “Ay Señor, que todas las riñas y las palizas y las mentiras y la amargura hubiesen quedado reducidas a eso: a la mirada suplicante de Frank, a su dependencia de mí, igual que un perrillo…” ("Chicas felizmente casadas" pág. 174)

Las 3 novelas coinciden en tema y estructura. En las tres entregas las dos amigas sienten que se asfixian, razón por la que desean salir, escapar: del pueblo y del colegio de monjas, en “Las chicas de campo”; de Irlanda hacia Inglaterra en “La chica de ojos verdes”; y por último en “Chicas felizmente casadas” de la férula de sus maridos respectivos. Constantemente estas mujeres quieren ser ellas mismas lejos de su familia, de su patria, de sus maridos e incluso de sus propios hijos. Tal deseo de independencia expresado con tal libertad literaria no podía en los años 60, cuando salen las novelas a la luz, causar más que escándalo.

13 feb 2017

Libros directos al corazón: "Una temporada para silbar" de Iván Doig

17 comentarios:
Carmen Forján desde el grupo de Facebook 'Tarro - Libros 2017' que administra propuso, coincidiendo con la festividad de San Valentín, la iniciativa "Libros directos al corazón". Consiste esta iniciativa en recomendar hoy un libro que nos haya emocionado por lo que fuera: la dureza o dulzura de su historia, la abnegación de los personajes, la presentación de un mundo que desaparece, el lenguaje utilizado... Cualquier aspecto que haga que ese libro nos parezca recomendable para otras personas.



Yo me apunté pronto a la iniciativa, pero la elección de un solo título no me ha resultado sencilla. Son muchos los libros que me han emocionado, muchos los libros que me gustaría recomendar..., pero las normas son las normas. Total que me puse a rebuscar en mi memoria y de ella entresaqué cinco candidatos. Vueltas a leer las reseñas que hice sobre ellos o las pestañas y anotaciones de aquellos que no pasaron al blog, he elegido el que a continuación os reseño. Se trata de una novela del escritor norteamericano Iván Doig del que, al volver a él con esta iniciativa, me entero que falleció el mes de abril del año 2015. Cuando leí por vez primera esta estupenda novela, febrero de 2012, tal suceso aún no había ocurrido y parecía que el escritor de Montana (USA) nacido en 1939 nos acompañaría durante bastantes más años de los que al final han sido. En fin, la vida es así. Sirva, pues, esta revisita a una de las dos novelas que en España se han publicado de las dieciséis que forman su Obra (el otro título también publicado en España por Libros del Asteroide es "Verano en English Greek") de sentido homenaje a este autor poco conocido en nuestro país.

A mí "Una temporada para silbar" me enamoró por la sentida muestra de afecto que su lectura da ante un mundo en desaparición: el de las escuelas rurales que van siendo cerradas en casi todos los países por resultar antieconómicas siendo sustituídas por concenttraciones escolares en poblaciones más grandes.

La reseña que a continuación reproduzco la publiqué en el blog el 14 de abril de 2012 cuando "El blog de Juan Carlos" daba sus primeros pasos en plan serio. He suprimido en esta reproducción algunos datos que sí que incluía en la original y que en mi opinión son una auténtica muestra de spoiler. Por entonces no controlaba debidamente la dosis que debía contener una reseña para incitar a la lectura sin estropear el deleite de la misma.

oooOooo

“Una temporada para silbar” es una agradable historia en la que no pasa nada más allá de lo normal en cualquier vida: hombre viudo [Oliver Milliron], para más inri agricultor, con tres niños a su cargo [Paul. Damon y Toby] toma a su servicio una ama de llaves [Rose Llewellyn] también viuda, quien en su solicitud de empleo explicitaba que no sabía cocinar, justamente lo que más necesitaría la familia que decide tomarla.

Rose llega a la pequeña localidad de Montana (Marías Coulee) acompañada por su hermano Morris Morgan quien, cuando la maestra del pueblo [Srta. Trend] se fugue con el predicador, se hará cargo de la escuela unitaria. Morris es un sabelotodo que encandila a los niños y también a los mayores. Entre las muchas cosas que les enseña está la astronomía, pues no en balde estamos en 1910 y el cometa Halley está a punto de llegar. Con tal motivo prepararán “la noche del Cometa”, una jornada en la que homenajearán a tan ilustre visitante. La actuación “armónica” (concierto a base de armónicas) tendrá lugar ante los ojos del inspector educativo que emitirá un informe sobre la escuela, el maestro y especialmente sobre Paul, un niño de altas capacidades.

Todo discurre plácidamente durante ese curso de 1909-1910: Paul, el narrador del relato, -y ahora en 1957 inspector escolar encargado de dar la noticia de la supresión de las escuelas unitarias-, recibe clases particulares de latín fuera del horario escolar; su hermano Damon es un fan de los deportes y colecciona recortes de noticias deportivas; el menor de la familia, Toby, es un niño que adora a Rose; George y Rae son vecinos y cuñados de Oliver; etc. Y así hasta que surge el amor entre Rose y Oliver, quienes deciden casarse. Paul descubrirá que Rose esconde un secreto que no ha confesado a nadie. Todos (Paul, Morris y Rose) deciden guardar silencio para que la felicidad entre Oliver y Rose pueda mantenerse. Sólo Morris, cuñado de Rose,  abandonará Marías Coulee. Y Rose por fin entrará en la cocina.

Como se ve, todos han de renunciar a algo:  Morris a Rose con la que tuvo más que amor fraterno, Rose a su independencia culinaria y Paul a lo que su condición de hijo hasta ahora le había exigido respecto a su padre: no ocultarle nada.

La novela en sí remitiéndonos exclusivamente al ámbito literario es un homenaje al escritor norteamericano Mark Twain que nació con el Cometa y murió 74 años después con la siguiente venida de Halley en 1910.

Lo mejor: Se lee muy bien, con facilidad. Es más crónica costumbrista que otra cosa al mostrar la vida rural de la América profunda a inicios del siglo XX.

Lo menos buenor: La única complicación de la trama se resuelve en apenas 20 páginas de las 345 que forman el volumen.

7 feb 2017

Edna O'Brien: "Las chicas de campo" ( 'La trilogía de Kate y Baba' vol.1)

7 comentarios:
La autora
Edna O’Brien es una escritora nacida en 1930 en Tuamgraney, County Clare, Irlanda. Diplomada en Farmacia por la Universidad de Dublín, trabajó un tiempo como boticaria, profesión que abandonó al casarse en 1954.Trabajaba como lectora de originales en una editorial cuando le propusieron que escribiese algo. Inspirándose en su propia vida (padre alcohólico, estricta educación católica, sociedad cerrada y muy conservadora…) se dio a conocer como escritora en 1960 con una novela, “Las chicas de campo”, que causó un verdadero escándalo; tanto, que el párroco de su localidad quemaría públicamente varios ejemplares de la misma.

"Las chicas de campo", novela irlandesaEdna O’Brien en sus obras se rebela contra la opresión y dependencia masculina de las mujeres de su tiempo. La represión en los años cincuenta y sesenta era fortísima en las zonas rurales, razón por la cual Edna, dotada de una gran inteligencia, abandonará su localidad natal para ir a estudiar a Dublín, donde la libertad era mayor.  Esta y otras experiencias son ficcionalizadas en “The Country girls” (1960), novela que no sería traducida en España hasta el año 2013. Junto con las dos siguientes, -“Girl with Green Eyes” (1962), primero publicada como “The Lonely Girl” traducida al castellano en 2014 con el título de “La chica de ojos verdes”; y “Girls in Their Married Bliss” (1964) traducida al castellano en 2014 como “Chicas felizmente casadas”- forman la trilogía denominada “La trilogía de Kate y Baba” que le dio fama mundial. Inició así Edna O’Brien una carrera como escritora de novelas, teatro y también de guiones de cine para la adaptación de algunas de sus obras: Retorno al pasado (I Was Happy Here, 1966), Tres no caben en dos (1969), Salvaje y peligrosa (1972) protagonizada esta última por por Elizabeth Taylor, Michael Caine, y Susannah York.  

Ver las tan tardías fechas de traducción al castellano y su publicación en España no deja de ser sorprendente en escritora de calidad contrastada muy valorada por autores tan importantes como Philip Roth, Alice Munro, John Banville o Samuel Beckett. El olvido y nuestra pertinaz dejadez deben de haber sido los responsables de esta demora porque si bien es cierto que el franquismo impidió la publicación de las novelas en los años 60 dadas las fuertes críticas hacia la Iglesia católica y la enérgica denuncia que la novelista hace del ostracismo en que sociedades como la irlandesa y la española tenían a la mujer, la pregunta es por qué desde 1975, año en que Francisco Franco murió nadie hasta 2013 se interesó por estas novelas parangonables hoy a las de Elena Ferrante, J. R. Moehringer e incluso los relatos cortos de Raymond Carver.


“Las chicas de campo” 
La historia presenta la vida de unas chicas campesinas deseosas de salir del ambiente oscuro y represivo que viven en su pequeña localidad, muy mediatizadas por la vigilancia de los adultos y por los estrictos postulados de la iglesia católica.  

2 feb 2017

Yrsa Sigurdardóttir - "Mentiras"

15 comentarios:
Una novela entretenida, sencilla, de lectura fácil, que hará las delicias de los aficionados al género del thriller y del suspense, en la que lo bueno prima sobre lo menos bueno que, en todo caso, siempre queda referido a detalles menores poco importantes.

La autora
Yrsa Sigurdardóttir (Reikiavik, Islandia, 1963) es la autora de la serie de novela negra protagonizada por Thóra Gudmundsdóttir ["El último ritual", 2005 -E:2006-; "Ladrón de almas", 2006 -E:2007-; "Ceniza", 2007 -E:2010-; "The Day is Dark", 2008; "Someone To Watch Over Me", 2009; y "The Silence of the Sea", 2011. (las fechas de publicación son las de la aparición de las novelas en Islandia; entre guiones su publicación en España)]. Tiene otras novelas no pertenecientes a esta serie: "Sé quién eres", 2014 ('I Remember You', UK:2012; en islandés 'Ég man þig', 2010); "Los indeseados", 2015 ('The Undesired', UK:2015'; en islandés 'Kuldi', 2012); y "Mentiras", 2017 ('Why Did You Lie?', UK: 2016; 'Lygi', 2014). También es autora de éxito en su país de narraciones destinadas a un público infantil.

En España se han publicado varias de sus novelas pero, como suele ser habitual entre nosotros, de manera desordenada: Da la impresión de que la serie protagonizada por Thóra Gudmundsdóttir no ha tenido en nuestro país la recepción esperada por sus editores pues sólo se han traducido sus tres primeros títulos y sin embargo las tres novelas ajenas a la misma se han traducido todas y han tenido una excelente acogida entre nosotros. 

La Novela
Novela islandesa, Thriller islandés, Novela negra y de suspense, "Mentiras""Mentiras" es una espeie de cierre del tríptico de novelas independientes ambientadas en inhóspitas islas. Para mí ha sido el primer acercamiento a esta escritora islandesa de novela negra. Su lectura me ha satisfecho completamente. Es una narración sencilla, que no exige ningún esfuerzo, pero que atrapa al lector envolviéndole en la tensión característica del thriller y el desasosiego que tan bien sabe transmitir Sigurdardóttir. Un desasoiego que nace al rozar el suspense de la narración la frontera con el terror sin llegar a penetrar en él. Este ejercicio de contención es para mí uno de los grandes aciertos del relato. 

Sinopsis
Tres historias aparentemente sin conexión entre sí acaecidas durante el breve espacio de 10 días de enero de 2014 acabarán confluyendo y dando explicación a una serie de suicidios, desapariciones y descubrimientos de mensajes aparentemente sin sentido. Las historias son las de la policía Nina, cuyo marido Prostur está en coma irreversible tras un intento de suicidio; la del matrimonio de Nói y Vala que en un intercambio de domicilios acaban de volver de un viaje a Florida donde se alojaron en la casa de una pareja estadounidense que en el mismo espacio de tiempo habitó la suya de Reikiavik; y la de un grupo formado por una técnico de telecomunicaciones (Heida), dos operarios (Toti e Ívar) y un periodista (Helgi) que han de pasar un día entero con su noche en un islote accesible sólo con helicóptero para solucionar un problema en el faro que allí hay. La mayoría de los seres que forman estos grupos son esclavos de algo ocurrido hace treinta años cuyo ocultamiento y/o sentimiento de culpa siguen arrostrando.

La autora maneja muy bien los recursos del suspense con los que sabe transmitir al lector el desasosiego preciso y deseado. En todas las historias hay algo oculto que perturba a los personajes: una sombra, una puerta abierta cuando antes estaba cerrada, unos ruidos desconocidos en el piso inferior o superior, unas imágenes tomadas por una cámara sensible al movimiento que graba en una casa supuestamente vacía, unos extranjeros que han abandonado la casa que intercambiaron olvidándose demasiadas cosas, un garaje que mantiene restos de un antiguo taller de bicicletas, un gato inquieto que parece querer anunciar algo, un jefe de policía que elude hablar de lo que sucediera años atrás pese a que él lo investigó, etc.

Las historias las presenta la escritora de manera lineal cada una de ellas, si bien las combina y entrevera en un aparente desorden fácil de desentrañar. Son 35 capítulos más un prólogo. El prólogo, con la visualización desde un helicóptero que se dirige al islote del faro de unos cadáveres en el mar, marca un comienzo impactante que no deja lugar a especulaciones. El thriller lo pone en marcha Yrsa Sigurdardóttir desde la primera línea del relato. El capítulo 35 cumple la función típica de las novelas negras de atar cabos y dar explicaciones (la 'anagnórisis' que dicen algunos), poniendo en negro sobre blanco todo lo que nos ha tenido expectantes durante la lectura.

Lo mejor de la novela es el ritmo que la autora imprime con unos finales de capítulos en suspense, así como ciertas sorpresas y giros en el relato que sorprenden e invitan a seguir leyendo.

Lo peor. Una cierta inverosimilitud en el tratamiento humorístico dado a alguna situación. Me refiero concretamente al momento en que Helgi en el exterior del faro, a cuatro bajo cero, en una noche heladora, comenta que comer al aire libre está bien pues no siempre se le presenta la ocasión de comer al lado de una mujer guapa. Increíble, ¿no?

Ficha de la novela:
Yrsa SigurdardóttirTítulo: Mentiras
Autor: Yrsa Sigurdardóttir
Traductor: Fabio Teixido Benedi
Sello: Reservoir Books
Precio en papel: 20.90 €
Precio e-book: 9.99 €
Fecha publicación: 01/2017
Idioma: Castellano
Páginas: 360
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN papel: 9788416195947
ISBN e-book: 9788416709380
Temáticas: Misterio y suspense, Novela negra y thriller
Colección: Roja y negra
Edad recomendada: Adultos
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