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1 feb 2021

"La tetera de Russell". Editorial Reino de Cordelia. Pablo Sebastiá Tirado

14 comentarios:

✔ “Las matemáticas pueden ser definidas como aquel tema del cual no sabemos nunca lo que decimos ni si lo que decimos es verdadero” (cap. 14)
✔ “Sabemos muy poco y sin embargo es asombroso lo mucho que sabemos. Y más asombroso es que un conocimiento tan pequeño pueda dar tanto poder”
(cap. 16)

"Reikiavic", la anterior novela publicada por Pablo Sebastiá Tirado, me gustó mucho cuando la leí hace dos años. Quizás lo que más me sorprendió de ella fue esa inmersión que en un momento dado da el escritor al relato entrando de lleno dentro de lo que podríamos denominar 'ciencia ficción'. Pues bien, resulta que el autor opta en "La tetera de Russell" no ya por tocar tangencialmente esa faceta sino que se zambulle en ella desde la primera página acabando sin sacar la cabeza de esta agua hasta llegar a la 241, última de la novela.

Pablo Sebastiá Tirado, Ciencia ficción, Novela de anticipación

Sinopsis 
(Ofrecida por la propia editorial Reino de Cordelia)
El futuro. Después de haber superado una guerra civil, España se ha convertido en 2072 en una potencia científica mundial. Un ejemplo de esa pujanza es Deux ex machina, proyecto que pretende comunicar un mensaje en tiempo real con cualquier parte del Universo, y que se halla en manos de una joven científica, Hipatia. Los enigmáticos resultados del experimento apuntan hacia algo que su creadora no es capaz de concebir, incertidumbre que se agrava aún más al encontrarse en mitad de una relación sentimental que provoca que todo su mundo se tambalee y de una conspiración con demasiadas sombras. Una novela que, con hechuras de thriller, recupera lo mejor del pulp de ciencia ficción, con ecos de Arthur C. Clarke o Philip K. Dick, en la que la ciencia y la metafísica parecen tener más en común de lo que podríamos creer. Al margen de las supersticiones religiosas, ¿tiene cabida dios en un Universo dominado por las leyes racionales de la ciencia?

Mi comentario
La novela es una narración lineal cuya acción transcurre en un utópico Madrid del año 2072. Digo utópico y no distópico pese a la sociedad controladísima que presenta porque en una pirueta geopolítica de lo más novedosa la trama se desarrolla en España, país hegemónico en el mundo en Ciencia y Tecnología sobre todo, a donde llegan por riadas inmigrantes procedentes de Germania, zona europea donde el integrismo cristiano ortodoxo ha prendido llevando a la miseria al antes potente país.

Es evidente que Pablo Sebastiá con esta inversión de papeles está realizando un planteamiento irónico al presentar una realidad de nuestro país que, desde nuestros presupuestos actuales, cabría considerar como imposible. Sin embargo es grato vernos en esa posición de nación dirigente en el terreno tecnológico y científico, en especial físico y matemático. Desde luego sentido del humor no le falta al novelista castellonense; quizás por eso podría considerarse que estamos ante un relato utópico-humorístico.

La historia la protagoniza una matemática treintañera de nombre Hipatia de la Cierva que dirige el proyecto Deus ex Machina en el Centro Tecnológico de Plaza de Castilla. Nada más ver que la matemática se llama Hipatia se nos dibuja una sonrisa en la cara. Pero la sonrisa no se apaga fácilmente pues el compañero informático con el que trabaja más estrechamente tiene por nombre Nabokov, y el novio germano que se echa se llama, como no podía ser de otro modo, Adolf. Los nombres del resto de personajes no tienen correspondencia con figuras de la historia. El propio escritor en la 'Nota del autor' que incluye al final de la novela nos hace caer en la cuenta, en los agradecimientos personales que realiza, de que algunos nombres de ciertos personajes los ha tomado del núcleo personal de amigos y familiares que le han arropado durante la escritura de la novela. Así sucede con Miguel Ángel Bisbal, el director-presidente de la empresa puntera donde Hipatia trabaja, o con ese director de apellido Rambla -Martín Mateo Rambla-, el director del proyecto que entrevistó a Hipatia y al que ésta desbancaría. Son sin lugar a dudas manifestaciones del gran sentido del humor que Sebastiá Tirado demuestra en esta novela
"Las aportaciones de mi hermano Antonio, de Joaquín Guillén, Patricia Artero, mis sobrinos Antonio y Julián, Saúl Viciano, Juan Rambla, Germán Díaz, Carlos Pérez, Miguel Ángel Bisbal, Germán Adsuara, Suso Postigo, Pedro Mileo y José Barreda fueron de gran ayuda, Esta novela también es suya."
Pero vayamos al meollo de la obra. Y el meollo es... ¡Ah, ja, ja...! ¿Cuál es el meollo? Pues nada más y nada menos que una curiosa, irónica, arriesgada y bastante bien resuelta especulación sobre quién o qué está en el origen de todo. Es ahí donde encontramos sentido al título. Resulta que Bertrand Russell, filósofo, matemático, lógico y escritor británico ganador del Premio Nobel de Literatura en 1950, hablaba sobre las creencias inexplicables utilizando el símil de una tetera situada entre la Tierra y Marte que giraba en torno al sol. Tal afirmación realizada por un contemporáneo, por muy pequeña que fuese la tetera y por ello imposible de observar con el mejor telescopio, sería objeto de burla o falta de consideración al tenerla por mera superchería; pero si se hablase sobre la misma en libros antiguos y todos los domingos en asambleas públicas fuese objeto de adoración e incluso a los niños se inoculase en la escuela la creencia en dicha tetera, quien dudase de su existencia sería tenido por excéntrico, llevado al psiquiatra o quemado en la hoguera de haber vivido en siglos pasados. Claramente a lo que Russell se refiere con esta analogía es a la existencia de Dios. Pues ahí está el meollo de esta novela, la muy irónica demostración científica de la existencia del hacedor supremo, del anterior a todo, del Uno, del Único, de... Dios. Pero no lo olvidemos estamos situados en un futuro utópico donde todo cabe porque nada de eso ha sucedido aún.

Paradojas matemáticas, Fermi, Schrodinger, Drake
El novelista sitúa su historia en un mañana imposible. Situados en esta fantasía (España, cabeza tecnológica y científica del mundo; Alemania, reducto de irracionalidad) todo cabe en ella, incluso la comprobación científica de la existencia del Supremo. Para ello la científica Hipatia al frente del proyecto Deus ex Machina estudia la posibilidad de comunicación instantánea con receptores situados en distantes lugares (la Luna, Plutón, Marte, la Antártida...). El proyecto es ambicioso pero difícil de lograr su instantaneidad habida cuenta de que resulta imposible mediante la transmisión lineal superar la velocidad de la luz, lo que redunda en dilaciones entre la emisión y la recepción. Hipatia en un momento de máxima lucidez lanza la idea de sustituir esa transmisión en línea por la emisión en forma de onda. Este procedimiento tiene éxito y los cuatro centros receptores responden de manera instantánea al centro de Collado Villalba (Madrid) de donde salió la señal codificada. Pero no, no son cuatro las respuestas, hay una quinta señal que da mucho que pensar a Nabokov y a Hipatia, quienes contraviniendo las estrictas normas de funcionamiento de la empresa tecnológica proseguirán las comprobaciones por su cuenta y riesgo con el resultado de que... No, no cabe decir nada más, pues se rompería el hechizo de la lectura, el punto de suspense que ha sostenido mi atención provocando que devorase la novela en dos jornadas. Sin lugar a dudas la captación del interés que el novelista logra de los lectores es sin duda alguna uno de sus méritos como ya pude comprobar en la lectura de "Reikiavic" [para leer la reseña de esta novela haz clic en su título].

Me ha gustado esta novela por su humor, por ese homenaje que realiza a la enorme figura de Bertrand Russell, el filósofo, literato, matemático y pensador distinguido con el Nobel de Literatura en 1950 según la Academia Sueca por la defensa de los ideales humanitarios y la libertad de pensamiento que defendía en sus escritos. Un autor que siempre me ha atraído por su manera de escribir comunicando contenidos profundos de manera fácil y agradable para el lector como hace ya tiempo constaté con la lectura de su ensayo "La conquista de la felicidad" que aunque escrito en 1930 es de una absoluta actualidad o de su agradable "Historia de la Filosofía" que con frecuencia acudo a consultar. Pero también me ha agradado muchísimo este libro de Pablo Sebastiá por introducir como materia novelesca postulados y planteamientos físico-matemáticos que rara vez hallan cabida en las novelas.

La paradoja del gato de Schrödinger, la teoría de la navaja de Ockham, la paradoja de Fermi, la ecuación de Drake, la teoría de la relatividad, los poliedros de Euker, la ecuación de Onda de D'Alembert, la ya nombrada analogía de la tetera de Russell, así como también las conjeturas de Hidge, la de Birch y Swinnerton-Dyer e hipótesis aún no resueltas... forman parte de esta novela sirviendo de base a la racionalidad científica, a la experimentalidad, que los científicos de ese Centro de Alta Tecnología practican.
"El físico Enrico Fermi planteó a mediados del siglo X la paradoja de que, si en efecto hay una alta probabilidad de que existan otras civilizaciones inteligentes en el Universo observable, al mismo tiempo se constata una evidente ausencia de otras civilizaciones. Unos años más tarde, el astrofísico Frank Drake desarrolló la ecuación que lleva su nombre y que estima la posibilidad de que haya un número concreto de civilizaciones inteligentes en la Vía Láctea" (p. 138)
Frente a esta racionalidad basada en el método científico a base de comprobaciones acierto-error, surge el mundo rígido, sin sentido, de la creencia dogmática, de la fe religiosa, que en el mundo desarrollado de 2072 está seriamente perseguido adscribiendo a sus seguidores a facciones terroristas de carácter integrista si bien en este caso sea un integrismo cristiano ortodoxo habida cuenta de que el antiguo terrorismo integrista islámico desapareció décadas atrás debido a una pandemia vírica que los exterminó plenamente (de nuevo aquí un guiño humorístico a nuestra actualidad con esta referencia indirecta a ciertas teorías conspiranoicas que "explican" la COVID19)

Por muy en el futuro que el escritor sitúa la acción, las alusiones a nuestra contemporaneidad son múltiples como demuestra la anterior. Pero hay muchas más referidas a la realidad española. Se habla de una guerra civil entre españoles: la Guerra de Independencia de Cataluña, acaecida en el 2030. No se aclara debidamente la deriva de la misma aunque por alusiones a la caída de Barcelona y monumentos en Madrid erigidos al militar que logró reducirla se puede colegir que la secesión no tuvo éxito. Otras referencias al mundo que habitamos hoy están teñidas de sano humor. Así bajo las siglas FEVE no está el Ferrocarril de Vía Estrecha que todos sabemos alberga hoy sino las Fuerzas Especiales del Ejército Vasco que tanto contribuyeron a la conquista de Barcelona por las fuerzas unionistas.

En el estricto ámbito de la política actual se alude a unas estrictas leyes de la Conciliación que paradójicamente hacen de los trabajadores unos auténticos vagos al prohibir el trabajo fuera del horario laboral: 
 "los sindicalistas y técnicos ministeriales que idearon la ley de conciliación, piensa, eran unos psicópatas, además de unos vagos. Ahora tiene el fin de semana por delante y le asustan tantas horas sin poder acceder a los desarrollos de su equipo. Ni siquiera está permitido trabajar en casa." (p. 56)
Física cuántica, estar vivo y muerto al tiempo
Otra paradoja como tantas de las científicas citadas es la de cómo en una sociedad hiperconectada, en la que las distancias espaciales se han reducido en tiempo: "el hyperlarge conecta Cádiz y La Coruña en menos de treinta minutos", sin embargo "En una sociedad donde la información es crucial, piensa Hipatia, al final nadie sabe nada."

El humor, como ya he dicho, es el principal activo de esta narración. Todo está teñido de humor desde chistes realizados utilizando figuras señeras de nuestra literatura del Siglo de Oro: Uno de los profesores de Hipatia en la facultad se llamaba Baltasar Gracián y tenía mucha "facilidad para conceptuar con cierta sencillez ciertos hechos" (cómo no, no se puede esperar menos de un conceptista de libro), hasta esa conversión en reclamo turístico de la pobreza y mendicidad que años atrás abundaba en Madrid:
"La Plaza Mayor como centro de la Zona Turística Especial, permanece igual que un siglo atrás, incluso con mendigos que ahora son funcionarios del Estado dedicados a dar color costumbrista al ambiente." (p. 102)
Para finalizar
Nada quiero contar de la relación sentimental entre Hipatia y Adolf que sostiene vivo el relato junto a la parte científica del mismo. Sólo señalar que está muy bien desarrollada con giros sorpresivos que dan viveza a la lectura. Sí quiero dar noticia de la manera que el autor utiliza para dar título a los 31 capítulos que forman la novela. Son frases extraídas de obras pertenecientes a Bertrand Russell; las más de las veces son frases paradójicas que cuando menos nos hacen dibujar en el rostro una sonrisa. Dos muestras como mero ejemplo: 
  • "Qué agradable sería un mundo en el que no se dejase a nadie operar en Bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega" (capítulo 7)
  • "Los griegos más ilustrados sostenían que la esclavitud era justificable cuando los amos fueran griegos y los esclavos, bárbaros. Nunca al revés" (capítulo 23)


Sí quisiera, como ya hiciera en la reseña anterior de la novela "Reikiavic", destacar la muy cuidada edición realizada por Reino de Cordelia, la editorial dirigida por Jesús Egido, para esta narración. Una sobrecubierta a dos colores en la más genuina línea vanguardista de los cuadros de Tamara de Lempicka y en la cubierta de la novela propiamente dicha una ilustración en la que aparecen dibujadas una tetera y la efigie del filósofo británico Bertrand Russell. Sencillez en la imaginería unida a un muy buen gusto y magnífico tacto en las 240 páginas en tono sepia claro del volumen. Una edición excelente para una novela agradable, entretenida e interesante.

9 dic 2018

Pablo Sebastiá Tirado. "Reikiavik". Reino de Cordelia.

18 comentarios:
Tres interesantes descubrimientos he hecho con "Reikiavik". Estos han sido, por orden: Una edición fantástica la que la editorial Reino de Cordelia ha preparado para esta novela; en segundo lugar, una historia interesante y adictiva que he devorado en dos días; y finalmente, un escritor que desconocía, Pablo Sebastiá Tirado, y al que sin lugar a dudas volveré.

Física cuántica, Teleportación, Ciencia ficción, Thriller

  • El escritor
En la solapa de la propia novela la editorial da información sobre el escritor. Se trata de Pablo Sebastiá Tirado (Castellón de la Plana, 1973). Es abogado, escritor y periodista. Licenciado en Derecho por la Universitat Jaume I, ha trabajado en varios medios de comunicación, tanto en radio como en prensa escrita y actualmente compagina la creación literaria con la asesoría de empresas y la promoción editorial. Ha publicado las novelas "El último proyecto del doctor Broch" (2007), "La agenda Bermeta" (2008), "El último grado" (2010), "Secreto de estado" (2011) y "La sonrisa de las iguanas" (2014) [ LITERATURA REINO DE CORDELIA, nº 43]. También ha participado en varias antologías de relatos, entre ellas "España negra" (2013). Es miembro del comité organizador del certamen internacional de crimen y ficción Castelló Negre y forma parte, a su vez, del colectivo 12 Plumas Negras.


  • La Novela
Según reza el índice de la novela el contenido de la misma se organiza en XXXV apartados distribuidos en cuatro capítulos. Los títulos de los capítulos se toman de la Biblia, del Antiguo Testamento los tres primeros, Génesis, Levítico y Salmos, y del Nuevo testamento el cuarto, Apocalipsis. El número de elementos que constituye cada capítulo es de diez el primero, nueve cada uno de los dos siguientes, y el último se conforma con sólo seis. Esta disposición numérica va en consonancia con el ritmo sostenido y acelerado de la historia que se narra.

El Contenido
Un sicario, Hannu, acompañado por un enorme rottweiler asesina a los hermanos Ferrutti que controlan en Barcelona el tráfico de estupefacientes y los clubs de prostitución y alterne. Hannu es un hombre impasible, sin sentimientos, que jamás deja un cabo suelto en sus acciones. Sin embargo en esta ocasión una joven madre, la rumana Bianca y su bebé, contra todo pronóstico le tocan no sabe bien él qué y los tres junto al perro deberán de esconderse de la organización que comanda el padre de los hermanos asesinados, Francesco Ferrutti. Esta banda mafiosa está infiltrada en la policía urbana y en los Mossos de esquadra de Barcelona con lo que la huída de Hannu y Bianca se verá seriamente complicada. Los acontecimientos están sucediendo en Julio de 2016.

En paralelo a la trama anterior pero situada una década antes -la historia se inicia en agosto de 2005- y en un lugar distante de la ciudad condal, concretamente en una cárcel siciliana, encontramos a Pietro Fabrucczini que cumple 25 años de condena por asesinato y pertenencia al grupo mafioso de los Manzini desarticulado por los carabinieri. De la prisión de Caserta donde se encuentra saldrá en septiembre de ese año al haber accedido a someterse a unos experimentos de teleportación que la empresa tecnológica IGT de capital internacional está desarrollando en Borgarnes (Islandia).

Las dos historias discurren de manera lineal y en paralelo alternando su aparición con casi total regularidad en capítulos impares para la trama que sucede en Julio de 2016 y pares para la que iniciada en agosto de 2005 llegará hasta el año 2010 desarrollándose  esta última prácticamente toda ella en Islandia. Es tal la distancia temporal, local y argumental entre las mismas que bien podría hacerse una lectura separada y continuada de cada una de ellas prácticamente sin problema alguno

De la historia y de los personajes no cabe decir mucho más si no se quiere -y no quiero yo tal cosa- reventar la lectura de la novela. Sí cabe hablar, dados los asuntos que se tocan en el relato, del tipo de novela ante el que estamos. Dos asuntos son esencialmente los principales: uno es el de la huida de Hannu y Bianca tras la muerte de los Ferrutti, y el otro es el de ese laboratorio de I+D+i situado en Islandia donde se hace investigación de altos vuelos en el campo de la física cuántica. Por la primera historia la novela se inscribe en el género propio del thriller, novela policíaca e incluso negra dados algunos aspectos que allí aparecen como el sexo que algunos policías corruptos exigen a las prostitutas a las que deberían proteger de los mafiosos a quienes bajo cuerda ellos  sirven. La segunda línea narrativa, la del laboratorio islandés de alto nivel, coloca a la novela dentro del género de la ciencia ficción (“parece ciencia ficción”, dice Pietro; “todo lo que hacemos en IGT lo es”, replica Amelia, la psicóloga del Centro) y en mi opinión, dados los asuntos científicos tocados en él, de la novela de anticipación. Si a lo anterior añadimos la peculiaridad de ese perro rottweiler que sin hablar establece una perfecta comunicación con Hannu, su amo, la variedad novelística aumenta un grado. Perros con inteligencia cuasi humana, que intercambian información con humanos se encuentran en nuestra literatura siendo los más relevantes esos cervantinos Cipión y Berganza con los que sin duda este enorme, brutal y al tiempo tierno y amable rottweiler se relaciona.

Pues bien, lo más interesante es que con ingredientes tan variados como los señalados antes Pablo Sebastiá sale airoso de la empresa y construye una historia de lo más verosímil. Una historia que encuentra su credibilidad precisamente en sucesos que seguramente nadie o casi nadie pensaría en 2007 que pudieran suceder. Me refiero a esa increíble y sorprendente crisis económica que de 2008 a 2015 asoló todo el mundo y que tocó a España con muchísima fuerza. Este aspecto de la crisis económica también aparece en este relato y aunque es tangencial a los otros principales sin embargo hace que la obra pudiera también englobarse, siquiera como mero apéndice, dentro de ese subgénero de novela que durante esos años de la crisis vino en llamarse novela de la crisis.

No querría cerrar este apartado del comentario sobre la novela sin referirme a la religiosidad y/o filosofía que queda esparcida por el relato. Ya desde el principio sorprenden esos títulos de los cuatro capítulos si bien les encontramos sentido cuando leemos los diversos apartados que los conforman y observamos que algunos personajes, en especial el protagonista, echan mano de versículos sagrados sacados de esos libros bíblicos para apoyar sus acciones criminales. Este apoyarse en textos sagrados para justificar criminales acciones execrables me ha hecho recordar la manera de comportarse de los dos asesinos (Jules Winnfield -Samuel Jackson- y Vincent Vega -John Travolta-) de "Pulp Fiction", la película de Tarantino, quienes antes, mientras o después de haber realizado terribles masacres filosofan y traen a colación no pocas referencias bíblicas con las que cínicamente pretenden justificarlas. No es exactamente ese el caso aquí pero no está muy lejos desde luego.

Reikiavik, Islandia, Novela negra, Pablo Sebastiá

La Forma
En cuanto al estilo la novela me parece francamente muy bien escrita. Sebastiá Tirado la dota de un ritmo ágil que hace que se lea sin querer pues el suspense, los diálogos fluidos, ciertos giros argumentales, las relaciones entre los personajes, e incluso esa historia de amor para nada asunto central pero que no podía faltar entre tanta maldad y falta de sentimientos, incita a no dejar el libro y saber en qué para todo lo que el escritor con tanto criterio y acierto presenta.

En la manera de mostrar los asuntos por terribles que sean éstos no falta en ocasiones un punto de humor sarcástico: "Mientras confesaba no cesaba de escupir sangre, bilis y algún que otro fluido intestinal que jamás debió tomar esa vía.” (pág. 144). En momentos puramente narrativos el narrador externo y objetivo en 3ª persona del relato echa mano de sensibilidad poética y ofrece algunas frases ciertamente afortunadas en este aspecto: “La estancia apestaba a miedo” (pág. 15).

Sin ahogar para nada al lector, en la novela el autor da un papel importante al culturalismo. El mismo está presente desde los títulos bíblicos de los capítulos y las citas tomadas del Génesis, Levítico, Salmos o Apocalipsis del personaje protagonista y de algún otro, por ejemplo Bianca en una ocasión ("Raeré de la faz de la tierra a los hombres que he creado", pág. 18). Pero también fuera de este marco general de la narración hay alusiones culturales que sirven para caracterizar a diversos personajes. Así el director de la cárcel siciliana donde Pietro cumple condena "gustaba de sentirse rodeado de arte, aunque sólo se tratase de burdas reproducciones"
De las paredes colgaban tres láminas enmarcadas que representaban grandes cuadros: 'La rendición de las lanzas', [sic] de Velázquez; 'La última cena', de Da Vinci; y 'La tormenta en el mar', de Rembrandt. (pág. 35)
Pietro Fabrucczini condenado a 25 años de prisión rellena el tiempo leyendo. Comienza con los best sellers para luego "decantarse por las grandes historias como "Guerra y paz" o "Anna Karenina", aunque la densidad de estos textos acabó por abrumarle".  Quizás aquí se cuela -estoy convencido de ello- la opinión real del novelista quien pocas líneas después hace una relación de los escritores clásicos que Pietro demandaba en la biblioteca  (Cicerón, Virgilio, Terencio, Séneca, Julio César...) de manera que cumplidos ya cinco años de reclusión, 
"Pietro Fabrucczini leía y escribía en latín como si fuese su lengua materna.
Entre sus textos favoritos se encontraba 'Las Metamorfosis', de Ovidio, un extenso poema dividido en quince libros , que versaba sobre los cambios físicos que podían sufrir los dioses para alcanzar sus objetivos" (pág. 24)
También el gran Cine tiene su lugar en esta novela. A las veladas referencias a Tarantino vienen a unirse, ahora de manera explícita, las realizadas a Stanley Kubrick. Con estas alusiones aparece con claridad el homenaje a la Ciencia que la novela es

Nada de lo que Inzaghi y el supuesto señor Smith hablaban tenía el menor sentido para Kafelnikov. A punto de perder completamente la paciencia, los veía como a los primates de la película '2001 Odisea del espacio' [sic] antes de acariciar el monolito del conocimiento" (pág. 152)
Un homenaje a la Ciencia que forma parte del culturalismo que encierra la novela. La física cuántica que centra la historia de ciencia ficción se percibe no sólo en la terminología ad hoc empleada ('ondas electromagnéticas', 'saltos cuánticos', 'información neurocuántica'...) e incluso referencias a experimentos clave de la propia mecánica cuántica como el del Gato de Schrödinger al que aluden los personajes del laboratorio islandés cuando se preguntan si a Pietro le sucederá “como en el supuesto caso del gato de Schrödinger, que permanecía vivo mientras no se abriera la caja.” (pág. 149).
Además de terminología propia de la Física cuántica hay en esta trama de la novela mucho vocabulario científico-médico y del campo de la psicología:

El doctor Robert Eriksson diagnostica en Pietro una “encefalitis letárgica causada, con toda probabilidad, por una respuesta autoinmune y desproporcionada de su organismo ante una amenaza externa [...] Eriksson comenzó a tratar a Pietro con análogos de benzodiazepinas de estructura imidazoporidínica con lo que logró relajar a sus músculos pero poco más.”,(pág. 215)
Lo importante de esta parte de ciencia ficción de la novela es el planteamiento que tras leerlo surge en nuestra cabeza de hasta qué punto es ético o moral el avance científico. ¿Se puede considerar avance científico cuando de resultas del mismo el paciente pierde sus afectos y emociones? Importante cuestión ética, filosófica, incluso religiosa, la que se nos suscita en este interesante relato.

Para finalizar
Una novela que he leído con sumo agrado y que recomiendo vivamente a cualquiera que guste de la novela de investigación, del thriller de suspense, y también de la ciencia ficción por las importantísimas cuestiones éticas y morales que el progreso constante de la Ciencia nos plantea. Una novela que se disfruta leyéndola por el buen manejo del idioma y de los recursos narrativos que Pablo Sebastiá Tirado muestra y demuestra saber utilizar a la perfección. Lectura, en mi opinión, muy, muy recomendable que llega hasta el lector en una edición magnífica.

  • La editorial Reino de Cordelia
Rey Lear, Jesús Egido, Jesús Egido (editor) Esta empresa está dirigida por el antes periodista y hoy editor Jesús Egido. Publica con esmero y cuidado libros muchos de ellos ilustrados. Tal empresa era desconocida por mí hasta que he tenido la ocasión de tener en mis manos uno de sus productos: la novela "Reikiavik" de Pablo Sebastiá Tirado. El libro en cuestión, si esconde en su interior una magnífica novela como he dejado dicho antes, exteriormente es una preciosidad. Un formato algo mayor que el del libro de bolsillo pero menor que el propio de los volúmenes con pastas duras; unas páginas con gramaje adecuado y con un elegante tono de color; una tipografía adecuada; una cubierta preciosa en la que una pistola aparece sobre un mapa de Islandia; y por último una sobrecubierta en color blanco crudo realizada por Raúl Arias en la que cenitalmente vemos dos figuras andando, los dos protagonistas del relato: Hannu y el fiel perro rottweiler que le acompaña durante la historia narrada.
Dejo aquí el enlace a una entrevista que el año pasado por estas fechas le hizo Víctor Rodríguez al editor Jesús Egido. La entrevista apareció publicada en "Expansión".  Me parece de interés para conocer mejor a este buen editor de libros.