Mostrando entradas con la etiqueta Elena Medel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elena Medel. Mostrar todas las entradas

2 may 2020

Elena Medel. Todo lo que hay que saber sobre poesía

12 comentarios:
Los libros cuyo título pretende abarcar la totalidad de un saber nunca me han gustado. Me han recordado siempre a los recetarios tipo autoayuda o a aquellos libros dirigidos a los ‘dummies’, a los ‘torpes’, dicho sea en roman paladino, o sea, en español. La expresión “Todo lo que hay que saber…” más me parece un recurso comercial, una añagaza mercadotécnica para intentar colar con no muy buenas artes un producto y tratándose de Poesía… Pero, vaya, pese a esto y tras leerlo creo que el contenido es correcto y adaptado a su propósito literario...

La escritora
Elena Medel, Ensayo sobre Poesía, Mujeres Poetas actuales
Elena Medel es una poeta nacida en Córdoba en 1985, autora de tres libros de poemas: Mi primer bikini (2002), Tara (2006) y Chatterton (2014), por el que recibió el XXVI Premio Fundación Loewe a la Creación Joven; los tres se han publicado agrupados en 2015 en un volumen titulado "Un día negro en una casa de mentira (1998-2014)".

Luis Antonio de Villena la sitúa dentro de la Generación poética del 2000. Ella, sin oponerse a tal ubicación, prefiere ser definida por su poesía, de clara impronta feminista. Sus poemas han sido traducidos a una docena de idiomas. En 2016 fue reconocida su labor literaria con el Premio Fundación Princesa de Girona en la categoría de Artes y Letras. Actualmente dirige la editorial de poesía La Bella Varsovia y coordina el proyecto 'Cien de cien' que busca visibilizar la obra de las poetas españolas del siglo XX.

Es también autora de ensayos como El mundo mago. Cómo vivir con Antonio Machado (Ariel, 2015) y el que traigo aquí, publicado asimismo por Ariel en 2018.

El comentario
Elena Medel, con una obra consistente de creación a sus espaldas, decide en 2018 darse un respiro en su producción poética y escribir según sus propias palabras "el libro que a mí me hubiera gustado tener cuando empezaba a escribir para así resolver dudas". Ese libro es: "Todo lo que hay que saber sobre poesía"

Este libro de 316 páginas es un ameno manual sobre Poesía organizado en 50 breves capítulos. En ellos, sin irse para nada por las ramas, habla del considerado primer género literario desde sus remotos orígenes hasta las últimas y más novedosas tendencias como, por ejemplo, la Ciberpoesía y la Poesía digital. En el transcurso de este largo periplo repasa las diversas etapas históricas deteniéndose especialmente en los grandes movimientos líricos europeos y americanos. Pese a centrarse en la que podríamos denominar lírica occidental no olvida la de otras culturas como la china, japonesa o africana aunque sólo sea para dar certificado de su existencia especialmente cuando algunas de sus creaciones poemáticas, versales o estróficas han tenido relevancia cierta en Occidente (por ejemplo, los 'haikus' nipones o los versos de sólo cuatro palabras de las odas del libro chino "Shijing").

No es una obra que descubra grandes cosas a los que gustan de leer o escribir poesía. Lo central del libro es conocido por  todos. Sólo habría que reconocerle a la obra la claridad, la brevedad y la didáctica sistematización de todo lo que sobre este género literario conviene saber. Entiendo que el destinatario principal de la obra es ese estudiante de últimos cursos de Bachillerato o de Literatura de las Facultades de Letras y/o Humanidades. También creo que es una obra muy útil para los profesionales de la educación de estos mismo niveles de enseñanza, no tanto por las novedades que incorpora sino por la facilidad de la consulta y en especial por esos proemios contenidos al inicio de cada uno de los cincuenta capítulos en los que esquemáticamente muestra las cuatro o cinco fechas esenciales con los nombres y/o títulos fundamentales de aquello sobre lo que a continuación se dispone a hablar. De igual manera la frase final -casi un poema versal en sí misma- en la que sintetiza lo desarrollado en el capítulo es clarificadora por demás.

Buscándole alguna virtud más, para mí lo mejor de este ensayo es la especial atención que la autora presta a las mujeres poetas, de manera que en el repaso historicista que el manual es, junto a los grandes nombres masculinos rara es la vez que Elena Medel no incorpora nombres de poetas femeninas. A mí me ha dado a conocer no pocos nombres de mujeres que seguramente por serlo no han podido asomarse a los libros que hablan de aquello que ellas cultivaron, la Poesía. Citaré sólo algunos que en mi ignorancia -no sé si en la de otros- desconocía por completo:

    • De la Grecia clásica: Corina, Nóoside…
    • De la Occitania medieval: la trovadora María de Ventadorn
    • De nuestro flamante Siglo de Oro: Florencia Pinar, Luisa Sigea, Cristobalina Fernández de Alarcón
    • Del Romanticismo español (siglo XIX): Vicenta Maturano
    • De la Generación del 27: Margarita Ferreras o Lucia Sanchez Saornil 
    • De la Generaciónde los 50: Cecilia Dominguez Luis, Blanca Sarasua, María Victoria Atencia, María de los Reyes Fuentes, María Beneyto 
    • De la Generación beat norteamericana: Carolina Cassidy
    • En Oceania, la australiana Katleen Ruska que firma con el seudónimo aborigen Oodgero Noonuccal

Generación poética del 200
Son nombres nunca escuchados antes por mí y que no vienen a sustituir a los consagrados de siempre por su calidad, sean estos de hombres o de mujeres. Quiero decir con esto que Elena Medel no peca de militancia exclusivista de nada sino que se mueve sólo por el loable afán de visibilizar a mujeres que quedaron opacadas sólo por no lucir un nombre masculino. Únicamente un puñado de ellas se salvaron de esta discriminación hoy día inadmisible. Me estoy refiriendo a aquellas que siempre figuran en los libros de enseñanza junto a sus homólogos masculinos (Teresa de Jesús, Sor Juana Inés de la Cruz,  Rosalía de Castro, Carolina Coronado, Gloria Fuertes y alguna otra más).

Para finalizar
Como cierre de esta breve reseña quisiera citar unas palabras dichas por la propia escritora sobre su pertenencia generacional. En 2014, con motivo de la presentación de su obra reunida en un solo volumen, a preguntas del redactor de "El Norte de Castilla" edición palentina, Fernando Caballero, sobre qué caracterizaba la Generación a la que ella pertenecía contestó citando nombres de otros tantos poetas, jóvenes como ella, pero catalogados por los críticos en distintas promociones poéticas:
"Me siento muy afín a poetas como Yolanda Castaño, Antonio Lucas, Carlos Pardo o Julieta Valero, por ejemplo, pero también a Alberto Acerete, Berta García Faet, Luna Miguel o Unai Velasco. A todos ellos, de una u otra generación, los une un nuevo trabajo con el lenguaje, la conciencia de que las palabras no recrean, sino que crean."(El Norte de Castilla del 12/5/2014)

2 oct 2019

"La mujer de papel" de Rabih Alameddine. "Léxico familiar" de Natalia Ginzburg. (A pares III)

20 comentarios:
Finalizado el verano con su calma y sus lecturas variopintas y más o menos desenfadadas, cumple también cerrar por esta temporada la sección “A pares”. El cierre en esta ocasión lo hago con dos buenas novelas de calado importante que se leen con agrado pese a la dureza que tienen algunos de los asuntos que en ellas se tratan. Son “Léxico familiar” de Natalia Ginzburg y “La mujer de papel” de Rabih Alameddine, dos títulos con los que la Tertulia “más que palabras…” abría su curso lector el pasado 24 de septiembre.
[Por otra parte decir simplemente que a partir de este “A pares III” los “A pares” que estén por venir no irán encabezados por esta expresión dado que los buscadores ‘se pierden’ ante ella]

"La mujer de papel" de Rabih Alameddine 


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
 «Podríamos decir que cuando me teñí el pelo de azul estaba pensando en otras cosas, y dos copas de vino tinto no mejoraban mi concentración. Me explicaré...»
Aquí está Aaliya, una mujer de unos setenta años, cómodamente sentada en un viejo sillón de su apartamento en Beirut, con una taza de té en las manos y muchas ganas de hablar. La señora nos cuenta su vida, pero qué vida... Huérfana de padre, repudiada por un marido al que nunca quiso, Aaliya ha dedicado sus mejores años a leer libros y a traducirlos, mientras en la calle caían las bombas y retumbaban los ecos de una guerra que la obligó a dormir con un rifle al lado de la cama y a ofrecer su cuerpo a cambio de una ducha caliente.
Somos lo que leemos, dijo un sabio, y Aaliya es eso: una mujer extravagante y entrañable, rodeada de papeles, que se resguarda de los malos recuerdos a la sombra de la buena literatura, buscando en los libros ese amor que nadie le dio.
Entrar en casa de Aaliya es estar ahí con ella y sus vecinos, compartir sus charlas, sus risas, su miedo y su valor, es una experiencia inolvidable que muestra una vez más el talento de Rabih Alameddine y nos seduce con el poder de las buenas historias.

Una novela, publicada por Lumen en 2012, escrita por Rabih Alameddine, autor de "El contador de historias" (Lumen, 2010) que fue un auténtico best seller en su momento, que obtuvo el Premio Fémina 2016.

Mi comentario
Estamos ante una mujer de setenta y dos años, Aaliya, cuya vida ha sido zarandeada, igual que la ciudad donde nació Beirut, por el capricho de otros quienes dada su condición de mujer dispusieron alegremente de ella. Casi todo en ella han sido desgracias o al menos poca satisfacción personal le ha sido proporcionada: una familia que la aparta y minusvalora al ser la hija del primer matrimonio de su madre la cual, al morir su marido cuando Aaliya sólo tiene dos años, siguiendo la tradición se casará con el hermano del fallecido; de manera que Aaliya pasa a tener un tío-padre y varios hermanastros que apenas si la tienen en cuenta. Pronto deciden quitársela de en medio y a sus 16 años, a pesar de lo mucho que a ella le gustaba aprender en la escuela, la dan en matrimonio a un hombre de su edad pero incapaz de satisfacerla y que al no tener hijos decide divorciarse de ella. En este momento con sólo veinte años Aaliya deberá espabilar y buscarse la vida. La encuentra en la Literatura que la llenará plenamente: trabajará en una librería beirutí, leerá como una descosida y por si esto fuera poco llenará su ocio vertiendo al árabe obras escritas en lenguas que no fueran el inglés o el francés aunque siempre ella las traduzca partiendo de versiones inglesas o francesas.

La novela es un homenaje a la Literatura. Los nombres de muchos grandes escritores (Flaubert, Marguerite Yourcenar, Roberto Bolaño, Kafka, Dostoievsky, Tolstoi, Sebald, Virginia Woolf, Danilo Kis, Cortázar, Javier Marías...), varios títulos de sus obras y frases tomadas de las mismas llenan las evocaciones de esta mujer que el día de fin de año acaba de teñirse involuntariamente su pelo canoso de azul y mientras toma unas copas de vino en celebración de la fecha piensa en que el día siguiente debería, según su costumbre desde hace 50 años, comenzar una nueva traducción. Mientras esto sucede por su cabeza pasan recuerdos próximos y lejanos de esos setenta años. Tan sólo hay un momento en que Aaliya sale de la casa para visitar a su anciana madre con la que su relación siempre ha sido algo tensa. Esta incursión en el tiempo real se ve acompañada de otra en la que la vemos en diálogo con las que ella amistosamente denomina "las brujas": Fadia, su casera; Marie-Thérèse, profesora de biblioteconomía en la Universidad; y Joumana, también profesora en la Universidad americana Las tres la ayudan en todo a pesar de lo rara que les parece.

Escritores homosexuales, LGTBI,
(https://www.bbc.co.uk/programmes/b0536938)
La novela está plagada de citas literarias, de versos que Aaliya utiliza para explicarse a sí misma. Pero no sólo es la literatura, también la música clásica de compositores universalmente conocidos e incluso, aunque muchas menos, alusiones al mundo de la pintura, conforman la obra que es en sí misma un compendio de cultura. Una cultura que en la mayoría de los casos está al alcance de los lectores, si bien hay momentos en que -al menos a mí así me ha sucedido- localizar a ese o a aquel autor en concreto no es cosa sencilla.

Los temas tratados en el relato son muy variados: el fundamental es el de la dignidad de la mujer que Aaliya representa en un medio que no es precisamente favorecedor para ello. Luego me parece esencial la historia reciente del Líbano con toda la serie de guerras que israelíes y palestinos han sostenido en su territorio; y dentro de este asunto la capacidad de recuperación y de adaptación al conflicto de los libaneses. Naturalmente es importante el tema de la amistad sin búsqueda de recompensa alguna que sostienen las mujeres que habitan el edificio; y también se plantea en el escrito la difícil asunción de las obligaciones de los hijos respecto a sus mayores... Personalmente también me parece muy interesante la cuestión de si cualquier trabajo precisa, para serlo en verdad, ser remunerado debidamente.



"Léxico familiar" de Natalia Ginzburg 


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Léxico familiar habla de los Levi, una familia judía y antifascista que vivió en Turín desde 1930 hasta 1950. Natalia era una de las hijas del profesor Levi y fue testigo privilegiado de los momentos íntimos de la familia y de su manera de expresar el afecto que los unía. A través de este léxico tan peculiar vamos conociendo al padre y a la madre de Natalia, a sus hermanos, a su primer esposo, a políticos de gran valía y a muchos de los intelectuales que animaban las tertulias en estas décadas tan importantes del siglo XX. Así es como la historia de la Italia antifascista se pasea en bata por las páginas de un libro fascinante, falsamente simple, donde las anécdotas cotidianas se mezclan sin pudor con reflexiones de mucho calado y donde el talento de Natalia Ginzburg llega a su expresión más libre.

Publicada por vez primera en 1963, la editorial Lumen la reeditó en papel y e-book en 2016.

Comentario
Para la reseña de esta buena novela os remito a la página de la tertulia "más que palabras..." en la que participo. Al no haber podido asistir a la misma, en esta ocasión ha sido mi compañera y amiga Cecilia la encargada de realizar la Crónica de la reunión en la que realizaron el comentario de esta magnífica obra [leer la reseña aquí]. Poco podría yo añadir a lo que los contertulios opinaron sobre la obra de Natalia Ginzburg, a lo más insistir en que personalmente me ha encantado la naturalidad, la sencillez, con la que la vida de la familia Levi-Linzo discurre en unos años tan difíciles y convulsos como son los que van de la década de los 20 hasta los inicios de los años 60 del siglo pasado en que concluye esta obra autobiográfica. 
Poetas españolas, Elena Medel
(foto propiedad de Agencia Efe)

También quisiera destacar el magnífico prólogo que hace a la novela la joven poeta cordobesa Elena Medel. Sólo destacaré una frase de su bello prólogo que creo resume completamente el sentido que a cualquier lector le queda tras la lectura de esta obra autobiográfica. Es cuando Elena Medel echa mano del inicio de la obraen la que la escritora declara: "Me llamo Natalia Ginzburg: soy aquellos que fueron antes de mí", auténtica asunción de lo que uno es, y la prologuista, tras decir que evidentemente ella no es Natalia Ginzburg, finaliza su magnífico comentario sobre la novela diciendo: 
"No soy ella, pero aquí -en esta lectura, en este libro-, por arte de la literatura, me siento Natalia Ginzburg, quizá porque haya dicho algo de mí que yo sospechaba, y espero que, al cerrar la última página de "Léxico familiar", todos sus lectores nos reconozcamos en ella
En mi caso puedo decir que sí, que así en mí ha sido, que Elena Medel ha dado en el clavo con absoluta clarividencia, que este libro no deja para nada a nadie -pienso yo- indiferente. Y lo que es más importante, que es una lectura deliciosa, una auténtica gozada, un disfrute inmenso.