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13 sept 2026

De César Aira leo "El error" y revisito "Las noches de Flores" (A pares LIII)

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«En este mural, Pepe Dueñas, Dante sin Virgilio, vengador solitario de las injusticias sociales salvadoreñas, se repetía en un paisaje boscoso; sus distintas apariciones se desplegaban en un arco irregular, o más bien en una espiral alargada, de izquierda a derecha, en el extremo izquierdo huyendo de su aldea natal atacada por el Ejército, dejando atrás los cadáveres de sus padres […], un poco más allá emboscando en un paso montañoso a las fuerzas del gobierno y aniquilándolas, luego haciendo estallar una planta eléctrica, más allá arengando a una población de campesinos; derribando un helicóptero; resistiendo a un cerco de las fuerzas oficiales; […] » ("El error")


Me gusta entrar en las tiendas Re-Read que cada vez proliferan más en nuestras ciudades. Por poco dinero se puede encontrar en ellas libros interesantes en un más que aceptable buen estado de conservación. Hará cosa de cinco o seis meses estando en Salamanca, en una de mis habituales visitas a una de esas tiendas topé allí entre otros con este título de César Aira. Hacía mucho que no volvía al escritor argentino del que guardaba un desigual sabor de boca tras mi primer acercamiento a él con la lectura de Las noches de Flores, novela corta que leí en 2016 (¡hace ya diez años! Es increíble la velocidad a la que se pasan los años). 

Lo anterior explica esta entrada 'A pares' en la que reseño El error, publicada en 2010, y vuelvo a publicar (revisito) Las noches de Flores que el escritor argentino (Coronel Pringles, Provincia de Buenos Aires, Argentina, 1949) dio a luz en 2004. En ambas novelas hay elementos que permiten unirlas en una misma entrada. De ellas la principal, quizás sea la consideración del arte en sentido literario y pictórico que ambas nouvelles exponen. Pero vale ya de prolegómenos. Comenzaré por la novela recién leída.



El error
Estamos ante un auténtico experimento literario. César Aira me ha sorprendido con esta novela que en el fondo me ha parecido estar construida a base de relatos que como el discurrir de la vida se suceden unos a otros sin solución de continuidad. En el fondo esta manera de obrar es mostración de la propia realidad, de la propia vida en la que vamos topando con otras personas cada una de las cuales encierra una materialidad tanto o más interesante que la de aquel o aquello que propició el encuentro. Y así ad infinitum...

Es El error ejemplo de lo que el propio autor suele decir de sus ahora mismo ya más de cien títulos, que son «cuentos de hadas dadaístas» o «juguetes literarios para adultos». Y sí, efectivamente esta novela corta es clara muestra de esto y de su estilo literario. Un estilo que busca romper los moldes estrechos de los géneros impuestos por el propio devenir de la historia. Es amigo César Aira de hacer guiños a otras manifestaciones artísticas, principalmente en la novela que nos ocupa a la pintura, una manera diferente de narrar, sí, pero hermana de la literaria desde la noche de los tiempos.

Dentro de las varias historias, truncadas por el cruce con otras historias, que constituyen El error aparece una, sin duda alguna la principal, que es en sí misma un canto a la narratividad. Es la historia folklórica del bandolero Pepe Dueñas, cuyas incursiones delictivas, sus apariciones y desapariciones fulgurantes constituyen en el imaginario de El Salvador, país donde transcurre la novela, una auténtica leyenda. Las sucesivas y diversas acciones de este delincuente se producen siempre sobre el mismo fondo, el país centroamericano. Es como esos frescos surgidos en la edad media y muy caros a los pueblos hispanoamericanos tras su independencia para explicar su nacimiento e identidad. Quizás el autor más representativo de esto sea el mexicano Diego Rivera y su mural pintado en las paredes de la escalera principal del Palacio Nacional en la Ciudad de México titulado 'Epopeya del pueblo mexicano'. En este mural, al igual que en algunos frescos medievales o renacentistas como los pintados por Masaccio en Capilla Brancacci de la iglesia de Santa María del Carmen de Florencia, vemos al personaje o personajes repetidos de manera sucesiva sobre el mismo fondo de manera que la lectura de izquierda a derecha es para el observador una clara narración continuada.

Efectivamente, esa es la técnica, trasladada al campo de la escritura literaria, que utiliza César Aira en esta 'nouvelle', en este 'juguete literario'. Se abre la novela ya en su misma portada con un simbólico ataúd que anuncia lo que se encontrará el lector adentrándose a través de esa puerta situada bajo el epígrafe de la palabra ERROR. ¿Qué es ello? Evidentemente el sentido del título es simbólico. Y en mi opinión es un juego, un guiño humorístico que Aira hace a los preceptores literarios: quien se adentre en esta novela verá que la misma no se atiene a ningún principio de los establecidos y consagrados por el canon.

Literatura argentina,
Y así lo comprobaremos los lectores: Dos parejas que pasean por un jardín en el que hay una construcción que alberga la obra de un afamado escultor; luego se salta a narrar la relación epistolar entre este escultor famoso y apartado de la vorágine del mundo y una presa encerrada a perpetuidad por asesinato; conoceremos la historia a grandes rasgos de esta mujer que machacó el cráneo de su marido con un lingote irregular de oro y que para evitar ser capturada huye al bosque; en el bosque conoce a un pequeño hombre, una especie de enano que la acoge, cuida y le anticipa que volverá al lugar del crimen; así lo hace y es apresada y condenada a cadena perpetua, condena que cumplirá en a cárcel "La Peña" adonde llega y ella, junto al resto de las presas, leerá la colección de novelas editadas por editorial La Providencia bajo el lema 'Historias que matan'; relata esta serie de novelas la historia legendaria de Pepe Dueñas inmerso en la Selva Cinco en donde se refugia escapando del incendio que él mismo provocó y contribuyó a apagar del Palacio donde estaba Neblinosa, la que sería su esposa; en esta selva correrá la aventura del gel de piedra; posteriormente Neblinosa se empeñará en arreglar la escultura del busto paterno que estaba a la entrada del Palacio de la Ciencia y Pepe Dueñas habrá de ingeniárselas para que tal deseo se haga realidad; y...

Como se ve por lo escrito arriba estamos ante una sucesión narrativa que parece no tener fin ni siquiera cuando llegamos a la última página de la novela. No es que estemos ante un final abierto, estamos más bien ante un final truncado, roto, suspendido... En fin ante algo nuevo, no habitual desde el punto de vista estructural.

Como ya percibí y dejé dicho por escrito en la reseña que en su día hice de Las noches de Flores, también El error, vista la novela desde la propia expresión lingüística utilizada, se acerca -si es que no lo es- al realismo mágico: exuberancia lingüística, referencias a pueblos indígenas (pipiles, mecas...), vocabulario de fauna y flora autóctonas (tero, bagre, porotos...), pero fundamentalmente ruptura de la lógica así como utilización en ocasiones de un lenguaje hiperbólico por demás

  • «De una fuente cercana al arroyo, pero independiente de este, brotaba un agua que no apagaba el fuego. Era difícil de creer, tratándose de agua que parecía perfectamente normal y potable, pero Eugenio le hizo una demostración convincente. Recogida de la fuente en un balde y volcada sobre una fogata, se deslizaba sobre las llamas sin oponerse a ellas» 
  • «cuando quería remendarle una media, encontraba que la aguja era más grande que la media, lo que hacía muy incómoda la costura»



Las noches de Flores
(reseña de 14 de septiembre de 2016)


César Aira, arte conceptual, muerte de la novela

Que el mercado del arte se utiliza de tapadera de la corrupción es “muy difícil probarlo dadas las características del arte en la actualidad. Y lo es. Dificilísimo. ¿Qué existe y qué no existe en el arte? Pero al mismo tiempo es facilísimo, basta con hacer coincidir «cualquier cosa» con «cualquier cosa»…?”

La frase anterior sirve de cierre de este relato de César Aira aparecido por vez primera en 2004 y vuelto a reeditar ahora por Random House. Si, como en mi caso,  es la primera vez que se lee algo de este prolífico escritor y traductor argentino, sorprende su manera de hacer literatura. Leer "Las noches de Flores" ha sido para mí toda una experiencia literaria. Desde el principio esta novela corta de tan sólo 144 páginas destila argentinidad por todos los poros: Jorge Luis Borges, sin duda, parece entreverse en más de un momento; a mí, especialmente, me ha parecido presente en el personaje de Aldo quien dice que "aun siendo un gran olvidadizo, él podría recuperar, si se pusiera, todo lo que le había pasado en su vida", para a continuación, como hace el personaje de "Funes, el memorioso" en el cuento borgiano, desgranar el sistema utilizado para hacer tal cosa. También la atmósfera mágico-fantástica en que se mueven los personajes de este relato, y, especialmente, el personaje de Malvón-Nardo, tiene mucho de los Cronopios de Julio Cortázar. Véase si no la descripción que se hace de Nardo la primera vez que se manifiesta:
"Esto lo dijo un ser extraño, mitad murciélago, mitad loro, de un metro de alto, que se descolgó de un árbol al paso de los Peyró, y siguió caminando con ellos, con un garbo precario, sobre piernas demasiado cortas y zapatitos de goma roja"
Ernesto Sábato, literatura argentina La misma ambientación nocturna con ribetes delictivo-policiales en que se desarrolla la acción me ha llevado a pensar en otro de los grandes autores argentinos, Ernesto Sábato, y en aquellos escritos que presentan historias henchidas de 'pavura'. Los túneles que discurren bajo el barrio de Flores de la ciudad de Buenos Aires me han hecho recordar la novela "El túnel" del magnífico escritor de Rojas en la provincia de Buenos Aires. 

Y es que -pienso yo- César Aira envuelve esta narración en claros elementos argentinos que van desde la tradición literaria que he señalado antes hasta el propio meollo del asunto que plantea: la búsqueda por parte de una pareja de jubilados -Aldo y Rosa- de fuentes alternativas de ingresos a fin de sobrellevar mejor la crisis en que la Argentina se encontró desde 1998 hasta el 2003, el año en que se sitúa la historia que se relata. Concomitante con esta terrible penuria económica que echó a miles de personas a buscar en los cubos de la basura estuvo el ascenso de la delincuencia, especialmente en forma de secuestros como el del joven Jonathan que está en el centro de esta novela corta.

Y como "piolín" [modismo argentino que significa 'cordel delgado de algodón, cáñamo o de otra fibra'] que soporta todo el planteamiento literario anterior estaría el vocabulario popular de la Argentina, de la ciudad de Buenos Aires y de Flores, el barrio donde nació y vive el escritor, y en donde ocurren los acontecimientos de esta historia. Son términos como 'bailantero', 'rubro', 'estada', 'chanchada', 'perspectivístico', 'vereda', 'chacra'..; pero también cambios en la modalidad verbal cual es la utilización del modo condicional en vez del subjuntivo: “Claro está que ese policía no estaría cumpliendo con su función, con el trabajo por el que le pagan, lo que no impide que tendría razón.”.

Las características señaladas hasta aquí son las que me han hecho más agradable esta novela. Luego hay otra importantísima, que no se puede dejar pasar, pero que a mi modesto entender César Aira no logra plasmar apropiadamente o si lo hace a propósito, como estoy comenzando a creer, aún yo no alcanzo a disfrutarla como debiera. Me refiero a materializar en el escrito que estamos leyendo la profunda reflexión que sobre el arte contemporáneo expone al final del mismo y que encabeza este post: 
"hacer coincidir «cualquier cosa» con «cualquier cosa»" 
Mallarmé, Rimbaud, Baudelaire, CopiLlevada esta idea al extremo, como sucede en esta narración, todo es un cúmulo de coincidencias cuya disparidad nos hace pensar en errores inexplicables, descuidos, falta de planificación, engaños poco aceptables por parte del narrador... Pero no, yo pienso que el escritor es plenamente consciente de lo que hace y que lo que pretende es, con el producto que está construyendo, hacer realidad aquello que nos quiere exponer, que en definitiva -y a falta de conocer en profundidad sus ideas sobre arte moderno expuestas en su ensayo Sobre el arte contemporáneo que acaba de publicar en Literatura Random House- es que el arte es necesario para comprender la realidad, y no al revés como tantas veces se dice ante una obra de naturaleza conceptual.

Para la realización de esta reseña he buscado información en internet y ahí he encontrado un artículo de Javier Rodríguez Marcos publicado el pasado 28 de febrero en el diario EL PAIS que me parece muy clarificador al respecto. En lo esencial, sobre el autor César Aira, Javier Rodríguez escribe:
"A veces, sin embargo, un artista consigue engañar a todo el mundo y se hace pasar por novelista. Es el caso de César Aira. Los que sospechaban que sus libros eran solo una parte de trabajos más propios del arte conceptual que de la ficción al uso verán confirmadas sus sospechas en el ensayo Sobre el arte contemporáneo. Allí cuenta cómo abandonó su primitiva intención de ser Rimbaud y ser Premio Nobel cuando se topó con Marcel Duchamp. Ese día se dio cuenta de la 'inutilidad de escribir libros' y de la necesidad de hacer 'otra cosa'."
Curiosamente y en contra de lo que el escritor (o artista simplemente) argentino manifiesta sobre su abandono de la escritura, jamás ha dejado de escribir siendo uno de los autores más prolíficos, con más de sesenta novelas a sus espaldas. Si bien, también es cierto que en su faceta de conferenciante y ensayista los temas sobre la vanguardia plástica (Marcel Duchamp, el dibujante Copi), la vanguardia literaria (es especialista en la poeta argentina Alejandra Pizarnik) o los poetas impresionistas decadentistas franceses Rimbaud o Mallarmé han ocupado gran parte de su tiempo. Esto nos revela a un autor que entiende la creación artística no en compartimentos estancos sino como algo más extenso, más envolvente, más incluyente. De ahí que el autor de "Las correspondencias" [el soneto "Correspondances" de Baudelaire y su sentido se puede leer aquí muy bien explicado] sea uno de los poetas a los que él quiere parecerse ("Como todos los escritores, quiero ser un buen escritor, quiero ser Baudelaire", El País, 13 del XI de 2010).

Final
Con esta novela corta de César Aira me ha sucedido algo no muy frecuente en mí pero que cuando me acaece me gratifica y llena de satisfacción. Ello ha sido que tras una lectura fácil y ágil, me pareció percibir en la historia contada una ración de incongruencias superior a mi nível de permisividad (ciegos que ven, mujeres que son hombres, monjas que no lo son, hombres de orden que son delincuentes peligrosos, escritores que no lo son en absoluto, etc., etc.). No, me dije, esto no puede ser, por Dios. Pero como todo aquello que esconde más que lo aparente, al dejar reposar la lectura, ésta se me ha ido haciendo algo más inteligible, más motivadora..., y me han surgido deseos de leer más de este escritor para entenderle mejor, para ver si como él mismo dice es un escritor que no quiere serlo o si lo que desea es hacer algo distinto en línea con lo que otro personaje escritor del relato, Ricardo Mamaní, dice del arte en un momento de esta narración de manera "pedante y seguro de sí mismo":
"El arte está buscando siempre lo nuevo, y lo nuevo ha terminado identificándose con lo distinto. Se ha producido una reversión de causas y efectos, y ahora basta con que sea distinto. Y la realidad se define por lo distinto. Pero el crecimiento vegetativo de la población, y el aumento relativo de artistas en la sociedad contemporánea, ha multiplicado lo distinto artístico a tal extremo que hoy casi puede asegurarse que cualquier configuración de la realidad ha sido anticipada en el arte."
Algo lioso, sí. Pero como a mí ¿no os atrae saber por qué piensa así César Aira?

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Nota:
Han pasado diez años desde que escribiera la reseña sobre Las noches de Flores y aún no he leído el ensayo del autor "Sobre arte contemporáneo". Hay que ver cuántas cosas afirmamos que haremos para luego olvidarlas durante años y años. A ver si esta vez no me sucede así.


11 ene 2023

Juan Tallón. Obra maestra

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«La música, la que a mí me interesaba, una fácilmente conceptualizable, que conectaba con la pintura, el teatro, la danza, y no sé si a propósito, o inconscientemente, buscaba que mis composiciones entrasen en los cuadros de los artistas a los que conocía, con los que trabé buena relación y que eran casi todos escultores minimalistas, es decir, no solo Richard, también Donald Judd, Sol LeWitt, Robert Morris o Carl Andre, era a ellos a quienes se refería el concepto minimalismo, y no a los músicos como yo, o Terry Riley o La Monte Young, la idea de "música minimalista" fue algo que vino después» (dice Philip Glass)

Sinopsis (proporcionada por la propia editorial Anagrama)
El Museo Reina Sofía prepara las exposiciones con las que va a inaugurar la pinacoteca en 1987. Para ello encarga a Richard Serra, el escultor vivo más influyente del momento, la creación de una de sus gigantescas obras. La pieza se exhibe durante unos meses y después se almacena en una nave custodiada por una empresa especializada en arte. Años después, el museo quiere recuperarla, pero entonces la pieza ha desaparecido. Nadie sabe cómo lo ha hecho, ni en qué momento, ni a manos de quién. En 2006 la noticia salta a la prensa y se convierte en un auténtico escándalo internacional. ¿Cómo se le ha podido perder la pista a semejante obra? Es lo que se pregunta el escritor Juan Tallón en su nueva novela: 'Obra maestra'. Un libro que recorre todas las hipótesis posibles de la mano de 72 voces que permiten al lector adentrarse en una historia absolutamente fascinante y real.

"Obra maestra"
de Juan Tallón es una novela de no ficción, en mi opinión excesivamente pegada a la realidad. El punto de partida, la desaparición de una escultura del escultor Richard Serra de 38 toneladas de peso, es más que sugerente. Sin embargo, al centrarse en la realidad del mundo del arte -especialidad escultura monumental- me han resultado algo abrumadoras las disquisiciones sobre cómo se despliegan los encargos, las instalaciones, las influencias, los diversos intervinientes, excepción hecha del propio escultor, en el proceso creativo-expositivo (fundición, transporte, instaladores, gruistas, encargados del museo, vigilantes...). Al haberse producido la desaparición de una obra perteneciente a un museo nacional, la intervención de la policía y de los políticos de quienes depende la cultura del país, es importante. El autor se centra no sólo en el momento que va desde que se detecta la falta de dicha escultura (año 2006) hasta nuestro hoy, sino que en la especie de thriller cultural que construye (¿Qué habrá pasado con la obra, dónde habrá estado este tiempo, quién ha sido el culpable de esta sinrazón...?) avanza y retrocede en el tiempo afirmando hechos (cuándo se colocó en el Reina Sofía, qué otras obras del autor hay en España, etc.), preguntando a quienes -72 entrevistados en total- en un sentido u otro pudieron tener contacto con la obra (directores de museos, vigilantes, policía del Patrimonio, secretarios del Mº de Cultura, ministros del ramo que en una época u otra tomaran decisiones respecto a la obra...), intervención del propio Juan Tallón y de todo su entorno familiar y editorial que en algún momento intervinieron en la producción del propio libro que tenemos en nuestras manos, llegando incluso a lanzar hipótesis verosímiles pero nunca confirmadas del todo sobre qué ocurrió en verdad con esta increíble desaparición.

A mí, si soy sincero, aunque considero que es un producto original, me ha parecido algo tediosa en algunos momentos. Seguramente la razón estribe en que las interioridades del mundo del arte no es algo que me interese especialmente. A esto, insisto, quiero añadir la profusión de nombres propios de artistas, críticos de arte, periodistas especializados de aquí y de fuera que por su cantidad me han llegado a abrumar y a desenganchar incluso de la propia trama novelesca. Una trama novelesca, por otra parte, que no me ha sorprendido nada pues el autor no deja lugar a suspense alguno. Sin lugar a dudas Juan Tallón cifra todo el éxito y bondad de la novela al modo constructivo utilizado en ella. Aquí sí que resulta innovador y sorprendente. En pocas palabras lo que hace Tallón es lanzar sobre la mesa de su despacho de escritor toda la documentación que a lo largo de trece años ha ido recopilando con la idea de producir este libro. En lugar de acudir a la linealidad discursiva, el escritor desordena los testimonios, colocando siempre las palabras de quien en negrita conocemos nombre y fecha en primera persona. Es pues la novela un ejercicio literario de perspectivismo, de avance en búsqueda de la verdad a través de la focalización que de un mismo hecho tienen unos y otros. De la suma de todos los testimonios aquí recogidos -incluidos los del propio escultor y redactor de la novela- nacerá la verdad. Se supone.

Finalizada la lectura de Obra maestra leo algunas reseñas sobre el libro y dejo por allí y acullá comentarios acerca de las opiniones vertidas por los reseñistas. Evidentemente lo que expreso en ellos no difiere mucho de lo dicho hasta aquí en esta reseña: que me ha resultado algo tediosa en varios momentos; que en otros me ha entretenido; que el sobreabundante e incesante número de nombres propios me ha parecido innecesario; que el exceso de todo me hacía desconectar de la trama... 

Insisto en que sobre todo me ha parecido un trabajo más propio de un periodista -Juan Tallón lo es profesionalmente- que está preparando un concienzudo reportaje de investigación. Es en este orden de cosas en el que, en sentido intencionadamente desviado, utilizo la expresión thriller: el autor provoca en el espectador una cierta expectación al inicio cuando leemos que una escultura de 38 toneladas de peso ha desaparecido y nadie sabe qué habrá ocurrido con ella. Sí, esto podría anunciar una especie de thriller; pero hay que admitir que de serlo, sería un thriller de escaso -por no decir nulo- suspense dado que casi casi desde el principio, al estar tan apegado a la realidad, sabemos cómo el Mº Reina Sofía logró salir del entuerto. En cuanto a qué ocurrió con la escultura robada se lanzan suposiciones muy verosímiles que no es cosa de desvelar aquí para no matar el interés del posible lector.

Creo que la maestría literaria la deposita Juan Tallón en la estructura constructiva que elige para Obra maestra. No sé si era necesario tanto vaivén adelante-atrás, pero bueno, vale, está bien. Las interioridades del mundo creativo -literario y escultórico-, el proceso constructivo de una obra, las conexiones de la obra de arte con el mundo real… son ciertamente reflexiones interesantes. Pero...

La obra está bien escrita. En ella observamos cómo el autor se las ingenia la mar de bien para pescar cuanta ayuda ministerial pueda salir [es una pequeña maldad mía, jé, jé…]; también hace repaso de las corruptelas que existen en el mundo del arte, reflexiona sobre qué es eso que se denomina obra de arte, etc.  Me ha gustado, sobre todo en las últimas 40 ó 50 páginas, el humor que destilan algunas intervenciones («Había podido acabar Cinco moscas azules y había empezado a leer un libro de Jiménez Losantos, con eso lo digo todo.»). Pero, insisto, me parece que es tan real, tan real, que no ha conseguido excitarme especialmente. Creo que el que una novela sea de no-ficción no excluye un mayor ejercicio imaginativo.

A propósito de lo dicho en el cierre del párrafo anterior el mismísimo escritor en entrevista realizada por Juan Cruz en El Periódico el pasado 4 de febrero de 2022 [enlace a la entrevista] reflexiona sobre la relación estrecha que existe entre la realidad y la ficción, cómo ficcionaliza el mundo real y al tiempo convierte en reales a personajes de ficción como el de la terrorista de ETA que preparó el atentado a una obra de Richard Serra en la inauguración del Guggenheim de Bilbao. Quisiera destacar de tan interesante conversación entre el crítico literario y el escritor algunas frases:
  • «Se me ocurrió en 2009. […] Fue el intento de comprender cómo había pasado algo tan asombroso: la desaparición de una escultura enorme y muy pesada. ¡Qué asombro! Fue un suspiro hacia adentro. ¡Pero no encontraba el modo de contarla, Juan! Y, a lo largo de los años, me limitaba a compilar información y luego a recabar testimonios. Un día encontré el modo de narrar y entonces ya todo fue más o menos rápido.»
  • «Yo creo ficciones pero quiero que se puedan leer como historias reales. Simplemente hay que buscar la fórmula que conecte lo que has inventado con la vida real. Siempre mezclo realidad y ficción con el propósito de que la gente crea que ocurrió así, que simplemente cuento lo que pasó en realidad o rescato las cosas de la memoria.»

                 «¿Aquí hay personajes de ficción que son reales?» (pregunta de Juan Cruz)

  • «Exacto. Hay personajes reales de los que yo invento su testimonio, pero intentando mantenerme más o menos fiel a lo que dijeron para mantener la verisimilitud de la historia. Y después hay personajes completamente inventados, que no existieron. Pero que son auténticos(respuesta de Juan Tallón)

En definitiva, Obra maestra es un libro bien escrito en el que Juan Tallón riza el rizo de la composición buscando una manera distinta de relatar siguiendo su constante propósito de nunca repetirse. Creo que lo logra. Pero a mí no ha logrado emocionarme. Está bien escrito. Y ya.

5 abr 2019

Balthus. Exposición en el Museo Thyssen Bornemisza.

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La Revista MoonMagazine recientemente ha publicado en sus páginas mis impresiones sobre la exposición temporal sobre Balthus que se exhibe en el Museo Thyssen Bornemisza hasta el próximo día 26 de mayo. Que un lujo de publicación como es MoonMagazine acoja en su interior un artículo mío sobre el artista polaco-francés me llena de satisfacción. El artículo lo he titulado: 

"BALTHUS: EL ESCÁNDALO Y LA INNOVACIÓN. MUSEO THYSSEN-BORNEMISZA DE MADRID"

Balthus, Teresa soñando, erotismo en Balthus, Escándalo en Balthus

A quienes no conocéis la obra de este pintor mi artículo en MoonMagazine puede serviros para un primera acercamiento a este artista y también para, dadas las fechas vacacionales próximas, organizar una visita a la Thyssen si esta Semana Santa pasáis por Madrid. Creo que no os arrepentiréis de hacerlo. 

18 dic 2018

Bicentenario del Museo del Prado. 1819 - 2019.

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El 19 de noviembre de 2019 se cumplirán 200 años de la creación del Museo del Prado, la principal pinacoteca de España y uno de los Museos esenciales del mundo. Muchos son los actos, eventos y muestras que el Patronato del Museo ha organizado para conmemorar en su plenitud y a lo largo de todo él este año 200 que comenzó el pasado 19 de noviembre de 2018 con la inauguración de la exposición central del Bicentenario titulada «Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria». Cinco días después el Museo salió a la calle en una fiesta popular de teatro aéreo, luz, sonido y video-mapping creado por la Fura dels Baus y desarrollado todo ello sobre la fachada de Velázquez del Museo del Prado.


Cómo discurrió el espectáculo de la Fura y en qué consiste la importante Exposición del Bicentenario lo cuento, comento y enjuicio en el artículo que, hermosamente presentado por Txaro Cárdenas, aparece publicado en MoonMagazine, la Revista cultural que tan bien dirige. Os emplazo a todos a pasar por MoonMagazine para tener mayor información y opinión sobre estos dos eventos culturales enmarcados dentro de algo tan importante como son los 200 años que cumple el Museo del Prado.

Exposición «Museo del Prado 1819-2019. Un lugar de memoria»

Allí nos vemos.

18 jun 2018

Siri Hustvedt. "El mundo deslumbrante"

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Siri Hustvedt es "una novelista, ensayista y poeta feminista estadounidense de padres noruegos". Esto es lo que dice de ella la enciclopedia Wikipedia cuando se la consulta. Y esto es por lo único que ella quiere ser conocida. Sobre su nombre y valía indiscutibles siempre se ha proyectado otra frase contra la que ella y muchas otras mujeres luchan, la de ser "la mujer de". Siri Hustvedt está felizmente casada y tiene una hija de ese matrimonio que es cantante y se llama Sophie Auster; y sí, su marido es Paul Auster, pero ella es mucho más que la mujer del exitoso escritor judío nacido en Newark, Estados Unidos.

Impostura, Feminismo, Heterónimos, Máscaras
La novela que he leído es una profunda reflexión sobre la propia identidad, el deseo de merecido reconocimiento, y las ansias de una mujer de sobrevivir en un mundo de hombres, cuyas reglas, escritas por ellos, sistemáticamente ignoran a la mujer o la consideran una mera  advenediza en su territorio. Según se avanza en la lectura de esta obra aparecida en 2014 se ve lo mucho de la propia escritora que hay en ella. No quiero decir con esto que el personaje protagonista sea un alter ego de la Sra. Auster, pero sí que contra lo que pelea la protagonista de "El mundo deslumbrante" es precisamente aquello que con maestría, elegancia y magnífico buen saber hacer ha podido evitar la escritora quien comparte su vida personal con un autor norteamericano de nombre Paul Auster, pero que en la vida pública es ella, Siri Hustvedt, y no el apéndice de nadie.

Comentario de la novela
Harriet Burden ha fallecido hace pocos años. Un investigador, I. V. Hess, aborda desde una perspectiva académica la personalidad artística y humana de esta mujer cuya Obra no logró alcanzar el Olimpo de los dioses creadores. Harriet, -Harry para muchos de sus amigos-, sostuvo siempre que sus creaciones no se valoraban debidamente por razón de su condición de mujer. Constatar tal hecho en vida ante los demás no es tarea fácil, motivo por el cual Harry, recién enviudada del marchante de arte Félix Lord, se lanza a realizar un proyecto novedoso: presentar su obra como si hubiese sido realizada por un artista masculino, o sea, ocultarse bajo una máscara de hombre y observar la recepción de sus creaciones así presentadas por parte del mundillo artístico neoyorquino.

El investigador de la biografía de Harriet utiliza un académico método de recopilación de materiales (diarios de la propia artista, entrevistas realizadas por él mismo a personas relacionadas con la artista, crónicas aparecidas en revistas de arte sobre las exposiciones en que se presentó la Obra de Burden bajo nombres masculinos, confesiones y comunicaciones sobre Harry de personas relacionadas con ella y una carta de un tal Richard Brickman a una prestigiosa revista de arte) manteniendo una escrupulosa distancia con los mismos a fin de lograr la mayor objetividad posible. Su acción -y ahí está la estructura de la novela- consiste en ordenar lo mejor que puede ese inmenso puzzle que es la poliédrica vida de Harriet Burden.

Dado que el asunto que se dirime en el relato es el de la distinta receptividad de una obra según que vaya firmada por hombre o por mujer, muchas de las consideraciones que Harry y también el mismo compilador de los materiales e investigador hacen tienen una estrecha relación con la filosofía de la percepción. Por esta razón muchos son los nombres de psicólogos, psiquiatras, psicoanalistas, filósofos, analistas del lenguaje, escritores, comentaristas de arte visual, etc. que ella en sus diarios y quien redacta este ensayo biográfico citan como apoyo argumental a la tesis que pretenden mostrar a todos los lectores: la injusta discriminación que sufren las mujeres artistas en un mundo ocupado y organizado en todos los ámbitos por los hombres.

Feminismo, Hibridismo narrativo, Precursoras de la liberación de la mujer Junto a nombres de reconocidos pensadores (Freud, Lacan, William James [hermano mayor del escritor Henry James, profesor de psicología, fundador de la psicología funcional.], Edmundo Husserl [creador de la corriente filosófica de la Fenomenología], Sören Kierkegaard o Merleau Ponty [filósofos existencialistas aunque en épocas diversas], Bertrand Russell o Wittgenstein [intelectuales que desarrollaron y/o aplicaron los principios de la lógica matemática a sus reflexiones filosóficas], y otros muchos más desconocidos en gran medida por mí) son numerosas las referencias a escritoras como Emily Dickinson o Margot Cavendish. De la primera Siri Hustvedt utiliza de vez  en cuando  alguno de sus hermosos poemas para mejor significar la condición de aislamiento y nula consideración de la mujer en algunos momentos o situaciones. De la segunda toma nada más y nada menos que el título de la novela que tenemos en nuestras manos; y lo hace por haber significado esta mujer inglesa del siglo XVII (1623-1673) un anticipo del feminismo al reivindicar su derecho a producir y firmar las obras salidas de su inteligente mente. Margaret Cavendish en 1666 publicó, firmada con su nombre, una novela titulada "The description of a new world called The Blazing-World". Es de esta obra de la que Hustvedt toma el de la novela que he leído, y lo hace porque a su personaje le sucede algo semejante a lo que le ocurrió en vida a la Cavendish: verse ninguneada por la arrogancia de los hombres que sólo la tienen en consideración como esposa y madre, nada más.
"Harry citaba a menudo a Margaret Cavendish, esa pintoresca filósofa cuyo deseo más ardiente era encontrar lectores después de muerta." (pág. 318)
Junto a estas dos mujeres escritoras, precursoras del feminismo que alboreará en los primeros años del siglo XX, hay otro nombre que aparece en la novela y que le sirve a I. V. Hess de apoyo en el proceso discursivo para consolidar la tesis que desde el principio fórmula. Esta escritora es Djuna Barnes de cuya obra fundamental, "El bosque de la noche" [hace cosa de cinco años que lei y reseñé esta interesantísima novela de esta escritora norteamericana. Leer reseña aquí], utiliza una extensa cita referida a la significación que tienen en el pensamiento feminista las muñecas: 
¿Acaso las niñas no han hecho lo mismo con la muñeca? La muñeca, sí, blanco de cosas pasadas y por venir. ¡La última muñeca, la que se da a los mayores, es la muchacha que hubiera debido ser chico y el chico que hubiera debido ser muchacha!”. El amor por esta última muñeca se prefiguraba en el amor por la primera. La muñeca y el inmaduro tienen algo bueno: la muñeca porque parece tener vida y no la tiene y el tercer sexo porque tiene vida y se parece a la muñeca.” (pág. 76)
Con ya sólo lo escrito hasta aquí creo que se puede inferir que la novela es un alegato feminista sobre la discriminación de la mujer en un contexto muy determinado, los elitistas círculos artísticos, en este caso de Nueva York. Dicho alegato se presenta en forma de narración hibrida, o sea, compuesta por un variopinto número de elementos (pura ficción, genero ensayístico, poesía, crónica periodística, apunte memorialista...) que en ocasiones llega a abrumar al lector por la ingente cantidad de nombres de escritores, pintores, pensadores..., además de anotaciones a pie de página, unas referidas a personas del mundo real y otras del mundo ficticio al que pertenece, naturalmente, la artista sobre la que I. V. Hess -otro personaje de ficción- está indagando. 

No es una obra fácil, sino una obra exigente que a veces por el enciclopedismo que contiene causa cierta desazón y quizás en algunos hasta hastío. Pero conviene sobreponerse a esos momentos de desfallecimiento si se quiere disfrutar de una excelente lectura. Y es que Siri Hustvedt no realiza sólo una original y profunda denuncia de la discriminación de la mujer por parte de la sociedad machista y patriarcal que pese a todos avances y afortunadas evoluciones aún tenemos, sino que la  escritora hace gran literatura.

Hibridismo narrativo. ensayo narrativo
Muchos elementos formales gustan en esta narración. Lo primero es el carácter híbrido de la misma. Al igual que la mujer que no sólo quiere ser mujer en el sentido tradicional sino también participar en la construcción del mundo en el que hasta hace poco sólo participaban hombres, la novela no es sólo novela sino, sin dejar de serlo, también es los otros géneros. De ahí la atracción que sobre la protagonista, Harriet Burned, tiene su segunda máscara, Phineas Q. Elridge, negro y homosexual que hasta hace poco seguía en el armario; o sea, casi igual que ella que es madre, ha amado a su marido, lo ha esperado como Penélope aunque al fin se ha liberado y transformado en Ulises. Por esto defiende, como también hacia Djuna Barnes, el carácter andrógino de la mujer que ama a los hombres (a Félix, a su amante Bruno)  pero también a su amiga desde la infancia Rachel e incluso a Clammy, que la ayudará en momentos de difícil tránsito).

Con lo que se disfruta mucho [al menos yo sí lo he disfrutado] es con lo bien construida que está la narración. Una narración en la que la protagonista juega con las  máscaras, los heterónimos y los seudónimos, y que cuando decide dar la cara y mostrar el truco lo hace a través de un narrador falso que es el doble del personaje auténtico y al que se refiere con la segunda, primera y hasta en ocasiones tercera persona narrativa en un juego de focalizaciones pocas veces visto. Este perspectivismo o focalización múltiple se ve multiplicado por los distintos ángulos desde las que se ve a Harriet Burned según que sea ella quien cuente a través de sus diarios, sea alguno de sus hijos -Maisie o Ethan-, o los tres artistas hombres -Anton Tish, Phineas Q. Elridge o Rune- que en gradación de menor a mayor valía artística se prestan al juego de enmascarar la obra de esta mujer creadora plástica, o los periodistas que cubrieron las muestras en que se exhibieron las performances, o los curiosos personajes que viven en la casa de Burned y que ésta acoge desinteresadamente, o, finalmente, la propia consideración que sobre la creadora vierte el investigador I. V. Hess.

Para finalizar 
Sólo diré que hay momentos en la novela de un realismo impresionante, que no eluden lo escatológico cuando tal presentación es precisa para caracterizar a un personaje o explicar más claramente una idea o concepto. Y también quiero dar un aviso a lectores veloces: las notas a pie de página es importante leerlas si se quiere tener una cabal comprensión del relato. O sea, amigos, con esta novela de Siri Hustvedt no cabe ser presuroso. Mas vale leer poco y bueno, que mucho y malo, que decía -mucho mejor dicho: "Pagarse más de intensiones que de extensiones"- nuestro Gracián.

Datos del libro
Autora: SIRI HUSTVEDT
Título: “El mundo deslumbrante”
Nº de páginas: 408 páginas.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Anagrama, 1ª Edición (8 de octubre de 2014)
Lengua: CASTELLANO
ISBN-13: 978-8433979056
Precio:
En papel: 19,85€
Ebook: 15,19€

14 sept 2016

César Aira: "Las noches de Flores"

10 comentarios:
César Aira, arte conceptual, muerte de la novela

Que el mercado del arte se utiliza de tapadera de la corrupción es “muy difícil probarlo dadas las características del arte en la actualidad. Y lo es. Dificilísimo. ¿Qué existe y qué no existe en el arte? Pero al mismo tiempo es facilísimo, basta con hacer coincidir «cualquier cosa» con «cualquier cosa»…?”

La frase anterior sirve de cierre de este relato de César Aira aparecido por vez primera en 2004 y vuelto a reeditar ahora por Random House. Si, como en mi caso,  es la primera vez que se lee algo de este prolífico escritor y traductor argentino, sorprende su manera de hacer literatura. Leer "Las noches de Flores" ha sido para mí toda una experiencia literaria. Desde el principio esta novela corta de tan sólo 144 páginas destila argentinidad por todos los poros: Jorge Luis Borges, sin duda, parece entreverse en más de un momento; a mí, especialmente, me ha parecido presente en el personaje de Aldo quien dice que "aun siendo un gran olvidadizo, él podría recuperar, si se pusiera, todo lo que le había pasado en su vida", para a continuación, como hace el personaje de "Funes, el memorioso" en el cuento borgiano, desgranar el sistema utilizado para hacer tal cosa. También la atmósfera mágico-fantástica en que se mueven los personajes de este relato, y, especialmente, el personaje de Malvón-Nardo, tiene mucho de los Cronopios de Julio Cortázar. Véase si no la descripción que se hace de Nardo la primera vez que se manifiesta:
"Esto lo dijo un ser extraño, mitad murciélago, mitad loro, de un metro de alto, que se descolgó de un árbol al paso de los Peyró, y siguió caminando con ellos, con un garbo precario, sobre piernas demasiado cortas y zapatitos de goma roja"
 La misma ambientación nocturna con ribetes delictivo-policiales en que se desarrolla la acción me ha llevado a pensar en otro de los grandes autores argentinos, Ernesto Sábato, y en aquellos escritos que presentan historias henchidas de 'pavura'. Los túneles que discurren bajo el barrio de Flores de la ciudad de Buenos Aires me han hecho recordar la novela "El túnel" del magnífico escritor de Rojas en la provincia de Buenos Aires. 

Y es que -pienso yo- César Aira envuelve esta narración en claros elementos argentinos que van desde la tradición literaria que he señalado antes hasta el propio meollo del asunto que plantea: la búsqueda por parte de una pareja de jubilados -Aldo y Rosa- de fuentes alternativas de ingresos a fin de sobrellevar mejor la crisis en que la Argentina se encontró desde 1998 hasta el 2003, el año en que se sitúa la historia que se relata. Concomitante con esta terrible penuria económica que echó a miles de personas a buscar en los cubos de la basura estuvo el ascenso de la delincuencia, especialmente en forma de secuestros como el del joven Jonathan que está en el centro de esta novela corta.

Y como "piolín" [modismo argentino que significa 'cordel delgado de algodón, cáñamo o de otra fibra'] que soporta todo el planteamiento literario anterior estaría el vocabulario popular de la Argentina, de la ciudad de Buenos Aires y de Flores, el barrio donde nació y vive el escritor, y en donde ocurren los acontecimientos de esta historia. Son términos como 'bailantero', 'rubro', 'estada', 'chanchada', 'perspectivístico', 'vereda', 'chacra'..; pero también cambios en la modalidad verbal cual es la utilización del modo condicional en vez del subjuntivo: “Claro está que ese policía no estaría cumpliendo con su función, con el trabajo por el que le pagan, lo que no impide que tendría razón.”.

Las características señaladas hasta aquí son las que me han hecho más agradable esta novela. Luego hay otra importantísima, que no se puede dejar pasar, pero que a mi modesto entender César Aira no logra plasmar apropiadamente o si lo hace a propósito, como estoy comenzando a creer, aún yo no alcanzo a disfrutarla como debiera. Me refiero a materializar en el escrito que estamos leyendo la profunda reflexión que sobre el arte contemporáneo expone al final del mismo y que encabeza este post: 
"hacer coincidir «cualquier cosa» con «cualquier cosa»" 
Mallarmé, Rimbaud, Baudelaire, CopiLlevada esta idea al extremo, como sucede en esta narración, todo es un cúmulo de coincidencias cuya disparidad nos hace pensar en errores inexplicables, descuidos, falta de planificación, engaños poco aceptables por parte del narrador... Pero no, yo pienso que el escritor es plenamente consciente de lo que hace y que lo que pretende es, con el producto que está construyendo, hacer realidad aquello que nos quiere exponer, que en definitiva -y a falta de conocer en profundidad sus ideas sobre arte moderno expuestas en su ensayo Sobre el arte contemporáneo que acaba de publicar en Literatura Random House- es que el arte es necesario para comprender la realidad, y no al revés como tantas veces se dice ante una obra de naturaleza conceptual.

Para la realización de esta reseña he buscado información en internet y ahí he encontrado un artículo de Javier Rodríguez Marcos publicado el pasado 28 de febrero en el diario EL PAIS que me parece muy clarificador al respecto. En lo esencial, sobre el autor César Aira, Javier Rodríguez escribe:
"A veces, sin embargo, un artista consigue engañar a todo el mundo y se hace pasar por novelista. Es el caso de César Aira. Los que sospechaban que sus libros eran solo una parte de trabajos más propios del arte conceptual que de la ficción al uso verán confirmadas sus sospechas en el ensayo Sobre el arte contemporáneo. Allí cuenta cómo abandonó su primitiva intención de ser Rimbaud y ser Premio Nobel cuando se topó con Marcel Duchamp. Ese día se dio cuenta de la 'inutilidad de escribir libros' y de la necesidad de hacer 'otra cosa'."
Curiosamente y en contra de lo que el escritor (o artista simplemente) argentino manifiesta sobre su abandono de la escritura, jamás ha dejado de escribir siendo uno de los autores más prolíficos, con más de sesenta novelas a sus espaldas. Si bien, también es cierto que en su faceta de conferenciante y ensayista los temas sobre la vanguardia plástica (Marcel Duchamp, el dibujante Copi), la vanguardia literaria (es especialista en la poeta argentina Alejandra Pizarnik) o los poetas impresionistas decadentistas franceses Rimbaud o Mallarmé han ocupado gran parte de su tiempo. Esto nos revela a un autor que entiende la creación artística no en compartimentos estancos sino como algo más extenso, más envolvente, más incluyente. De ahí que el autor de "Las correspondencias" [el soneto "Correspondances" de Baudelaire y su sentido se puede leer aquí muy bien explicado] sea uno de los poetas a los que él quiere parecerse ("Como todos los escritores, quiero ser un buen escritor, quiero ser Baudelaire", El País, 13 del XI de 2010).

Final
Con esta novela corta de César Aira me ha sucedido algo no muy frecuente en mí pero que cuando me acaece me gratifica y llena de satisfacción. Ello ha sido que tras una lectura fácil y ágil, me pareció percibir en la historia contada una ración de incongruencias superior a mi nível de permisividad (ciegos que ven, mujeres que son hombres, monjas que no lo son, hombres de orden que son delincuentes peligrosos, escritores que no lo son en absoluto, etc., etc.). No, me dije, esto no puede ser, por Dios. Pero como todo aquello que esconde más que lo aparente, al dejar reposar la lectura, ésta se me ha ido haciendo algo más inteligible, más motivadora..., y me han surgido deseos de leer más de este escritor para entenderle mejor, para ver si como él mismo dice es un escritor que no quiere serlo o si lo que desea es hacer algo distinto en línea con lo que otro personaje escritor del relato, Ricardo Mamaní, dice del arte en un momento de esta narración de manera "pedante y seguro de sí mismo":
"El arte está buscando siempre lo nuevo, y lo nuevo ha terminado identificándose con lo distinto. Se ha producido una reversión de causas y efectos, y ahora basta con que sea distinto. Y la realidad se define por lo distinto. Pero el crecimiento vegetativo de la población, y el aumento relativo de artistas en la sociedad contemporánea, ha multiplicado lo distinto artístico a tal extremo que hoy casi puede asegurarse que cualquier configuración de la realidad ha sido anticipada en el arte."
Algo lioso, sí. Pero como a mí ¿no os atrae saber por qué piensa así César Aira?



21 dic 2014

"Mr. Turner" de Mike Leigh

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La película de Mike Leigh (autor entre otras de "Secretos y mentiras", 1996; "Todo o nada, 2002; "El secreto de Vera Drake", 2004; o "Another year", 2010), ganadora del Premio al mejor actor (Timothy Spall) en el último festival de Cannes y también del mismo galardón, más el de mejor director, en el festival de Sevilla de este año, a mí no me ha convencido del todo.

Es un film cuyo mérito mayor reside en la presentación de los lienzos del pintor inglés a través de la propia fotografía, normalmente de un cromatismo grisáceo y plateado cual corresponde al colorido predominante en las pinturas del artista que supo ir un paso más allá del paisajismo pictórico de John Constable quien se preocupaba por el paisaje y, sobre todo, por los efectos ambientales de la luz sobre la naturaleza. Aunque Constable elige paisajes con nubes inestables, en los que el aspecto cambia de un momento a otro, nunca llegará a representar la naturaleza desatada en su libertad como hará Turner. Esta diferencia frente al paisaje entre ambos artistas es puesta en evidencia por Leigh.

El hombre
He de confesar que la película no ha cumplido del todo mis expectativas, si bien según transcurren los días y reflexiono sobre ella cada vez le descubro más virtudes que defectos. Es cierto que yo esperaba asistir a un desarrollo biográfico más convencional de la vida de Joseph Mallord William Turner, pero por contra lo que encontré fueron simplemente trazos -brochazos- de la personalidad del hombre y del artista. Se percibe que fue un constante viajero pese a que no se expliciten los lugares y los sucesos acaecidos en los mismos que influyeron en su obra pictórica; también que su comportamiento con las mujeres fue el de un hombre egoísta al que le importaban un bledo los seres surgidos de su misma sangre; igualmente se aprecia su rijosidad que le llevaba a tener relaciones con su apocada sirvienta (Dorothy Atkinson), enamorada perdidamente de él, pero también con prostitutas, hasta que Turner encuentre cierta tranquilidad al respecto en la figura de una 'landlady' (Marion Bailey) con la que vivirá de incógnito en Chelsea.

19 dic 2014

Los Premios Cervantes retratados en la BNE o 'No hay mal que por bien no venga'

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El 18 de diciembre lo tenía señalado en rojo en mi calendario pues pensaba acudir a las 19:00 horas a escuchar el concierto de Navidad que el Coro de la Biblioteca Nacional daba en la sede de la misma. Como la entrada era libre y no quería perderme la actuación de mi amigo Noto y del resto de componentes de la formación, a las 18:00 llegué a la Biblioteca. Mi pronta llegada no sirvió de nada, pues ya se habían repartido todas las localidades. Frustración, al tiempo que pena, por no poder escuchar a tan magnífica agrupación. ¿Qué hacer a esa hora de la tarde? Una posibilidad era la de visitar alguna de las exposiciones abiertas en la propia Biblioteca Nacional. Y así lo hice.


"Retrato y Literatura. Los retratos de los premios Cervantes de la Biblioteca Nacional de España"
El título de la exposición me atrajo, pues no es muy habitual la relación entre literatura y pintura. Me encontré con una galería de 39 retratos, uno por cada uno de los galardonados con el Premio Cervantes, que van desde el que Carlos García Alix hizo a Jorge Guillén (Premio Cervantes, 1976) a la última galardonada, Elena Poniatowska, cuyo retrrato -en esta ocasión fotográfico- es obra de Alan Flores Vargas.

La idea de crear esta galería de retratos que se guarda en BNE surgió el año 1999 siendo director de la institución el poeta Luis Alberto de Cuenca. Por una parte se buscaba que en la selección de artistas siempre existiese algún tipo de vinculación entre el pintor y el retratado o su obra; y, por otra, que la colección de retratos sirviera también para mostrar una cumplida panorámica de los diversos modos y maneras expresivas, técnicas y estilos que caracterizan el retrato contemporáneo. Ambos propósitos se consiguieron sobradamente y así se puede comprobar por parte del visitante. Respecto a la intención primera, además de la afinidad personal, estética o literaria, entre escritor y artista, en no pocos retratos se percibe bien a las claras que el pintor ha conseguido plasmar en el lienzo el mundo literario del protagonista; los retratos de Juan Carlos Onetti (Premio Cervantes, 1980), de Ernesto Sábato (Premio Cervantes, 1984) o de  Jorge Luis Borges (Premio Cervantes, 1979) son claros ejemplos de esto. 

Aspecto de la Sala de Exposición 
Respecto a la diversidad en  las técnicas y estilos pictóricos empleados y percibidos en los cuadros, el abanico de los mismos es amplio; así, por ejemplo, se utiliza la técnica del grabado en el magnífico retrato que Hernán Cortés Moreno le hace a José Manuel Caballero Bonald (Premio Cervantes, 2012), el puntillismo lo adivinamos en el que Carlos Benjamín Lira Valdés le hace a Mario Vargas Llosa (Premio Cervantes, 1994), la pura fotografía en el excelente autorretrato que Nicanor Parra (Premio Cervantes, 2011) ideó, la vanguardista técnica del 'cuadro invisible' que el artista Yishai Jusidman emplea en el retrato de Carlos Fuentes, etc., etc.
Decir por último que todos los retratos guardan una relación de uniformidad de tamaño y formato (130 x 100 cm), y todos ellos están enmarcados del mismo modo.

Materiales literarios del retratado
La exposición se completa con la muestra en unos expositores centrales de materiales literarios de los retratados: manuscritos, primeras ediciones, papeles personales, postales, cartas manuscritas, algunos de sus libros más representativos... Prácticamente, todo el material expuesto pertenece a la Biblioteca, excepto el de una serie de autores -Poniatowska, Torrente Ballester, Vargas Llosa, Gelman- cuyos manuscritos pertenecen a colecciones particulares. 

Final
La exposición se completa con una serie de vídeos que pueden visionarse en la web de RTVE donde se ha creado un micrositio que permite acceder a los discursos de aceptación de todos los premiados y a diversos programas de TVE y RNE con entrevistas, reportajes, etc relacionados con el Premio Cervantes.



Aclaración:- Todos los retratos de los escritores premiados con el Cervantes así como los nombres y biografías de los artistas de los mismos se pueden ver en esta dirección de la Biblioteca Nacional de España: Retrato y literatura. Los retratos de los Premios Cervantes de la BNE


18 jul 2014

"LEONORA" de Elena Poniatowska

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Paul Eluard, Leonora Carrington y Max Ernst en
Cornwall, Inglaterra, 1937
Elena Poniatowska, mexicana aunque nacida en Francia en 1932, y premio Cervantes 2013, presenta a través de este relato la vida de Leonora Carrrington, pintora y escritora fundamental del movimiento surrealista.

Leonora nació el 6 de abril de 1917 en Lancashire (Inglaterra) y falleció el 25 de mayo de 2011 en Ciudad de México; vivió, pues, 94 años en una constante actividad vital y creadora. Fue una mujer para la que lo esencial era ser libre, costase lo que costase y le pesase a quien le pesase; en su caso a quien más le pesaban sus actitudes y contra quien se rebeló desde su primera adolescencia fue Harold Carrington, dueño de la importante empresa Imperial Chemical, quien como padre albergaba para su única hija, segunda en el orden de hermanos (Patrick, ella, Gerard y Arthur), expectativas que nunca se realizaron.

Los Carrington era una familia por la que circulaba sangre protestante inglesa por parte de padre y sangre católica irlandesa aportada por Maurie, la madre, con la que Leonora mantuvo siempre una afectiva relación. De sus tres hermanos era Gerard con quien más compartía, momentos de juego fundamentalmente, aunque pronto se dio cuenta Leonora de la incapacidad de su hermano para entender a los animales:

"I am a horse, I am a mare."-decía de sí misma una Leonora niña.

"Tú eres una nightmare, una pesadilla. En la noche oigo tus pezuñas en el piso y te he visto salir al galope por la ventana pero qué bueno que no lo eres de verdad, porque de serlo te irías para siempre"-le contestaba su hermano Gerard. (pág. 22)

Pero resultó que Leonora sí lo fue. "Soy una yegua", repite a lo largo del relato. Y se fue, vaya si se fue. Cambió el hogar paterno en Hazelwood, a donde se había trasladado la familia desde Lancashire, por una vida inestable al lado de un hombre casado que por edad bien podría haber sido su padre. Y es que este hombre, el pintor Max Ernst, no se extrañaba ante sus visiones, ni ante los relatos y cuadros que hacía, y tampoco le chocaban los sueños que le relataba. Ella irá tras él hasta París sin importarle que Max esté o no casado; de hecho la pareja de amantes tendrá sus más y sus menos con Marie Berthe, la mujer del pintor, a la que dejará para vivir con Leonora pero a la que a la postre regresará, incapaz el pintor alemán de abandonarla:

29 abr 2014

"Cuadernos del matemático": 25 años de poesía necesaria. Y mucho más.

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Obra en proceso (portada). Antonio López en el patio de su casa (contraportada)
El Correo pone en mis manos el último número de esta maravilla de revista literaria que desde hace 25 años es "Cuadernos del matemático". En esta ocasión se trata de un número doble (nº 51-52) como no podía ser menos para festejar a lo grande el cuarto de siglo de su existencia. ¡Un auténtico milagro en este mundo tan poco dado a las efusiones poéticas! Pero no una casualidad.

Para quien no la conozca haré un poco de historia:

La revista nació en el Instituto de Educación Secundaria "Matemático Puig Adam" de Getafe (Madrid) donde el profesor -pero sobre todas las cosas, poeta- Ezequías Blanco junto a otros colegas tan entusiastas como él (Manuel Morán, Juan Díaz de Atauri, Balbino Gutiérrez y otros) se empeñaron en lanzar una revista en el Centro que fuese nexo de unión de la comunidad educativa que en 1988 estaba algo enfrentada; eso sí, -¡así siempre lo quiso Ezequías!-, debía de ser una revista de calidad. Y lo lograron, vaya si lo lograron.

Que una revista, y además cultural y sobre todo poética, haya subsistido hasta nuestros días es calificado por no pocas personas, de milagroso. Ezequías en las fiestas de cumpleaños de "Cuadernos..." (los 15, los 20, ahora serán los 25) y en los reportajes que se les han hecho, siempre ha insistido en que la duración de este auténtico fenómeno es impredecible y lo afirma con esa suavidad y al tiempo seguridad que le caracteriza: "Durará lo que tenga que durar; durará lo que dure el entusiasmo de los que la hacen".

En el vídeo que incluyo a continuación se puede ver y escuchar de primera mano a los protagonistas de esta creación magnífica. Es un reportaje realizado por Rufo Pajares que fue emitido por el programa "La aventura del saber" de la 2 de TVE el 25 de noviembre de 2010 conmemorando los 20 años de existencia de la Revista:


cuadernos del matemático, 20 años... from carioco on Vimeo.

Una revista de calidad. Como se explica en el vídeo, "Cuadernos..." ha cuidado mucho la calidad en todos los sentidos: calidad de las colaboraciones, de los colaboradores, de las traducciones, de los textos literarios, de los dibujos, de las fotografías...; pero también calidad de su papel satinado, del diseño, de la disposición de los textos siempre a dos columnas, del color de las páginas de los suplementos que la completan ("Lavarquela" en verde; y "Les cressons bleus", claro, en azul), del diferente color dado a las páginas en las que se ofrecen poemas originales de autores consagrados y noveles...

Gratuidad. Todas las colaboraciones aparecidas en la revista son gratuitas. Y si al principio los colaboradores pertenecían al círculo de amistades y mismas afinidades culturales de los fundadores (he de decir que tuve el honor de que Ezequías, con quien tengo amistad desde los años de la Universidad salmantina, me pidiese algo para los primeros números, a lo que accedí con entusiasmo) según iban saliendo los números y la revista se iba afianzando los colaboradores pasaron a ser los primeros espadas del mundo literario. Este número doble confirma esta tendencia y con razón Ignacio Amestoy en su columna dominical del diario "El Mundo" (EL MUNDO. DOMINGO 20 DE ABRIL DE 2014 ) al hacer la enumeración de algunos de los colaboradores de este número especial: Caballero Bonald, Antonio Garrigues Walker, Luis Alberto de Cuenca, Antonio Colinas, Javier Lostalé, Alberto Cubero, Celia Corral, Tomás Marco, Gonzalo Hidalgo y otros tantos más de una calidad y de un nivel más que contrastado, no puede por menos que decir de ella:
"Es algo excepcional que se hace en el sur de Madrid. Algo insólito. Frente a la cultura líquida, cultura sólida. [...] y cumple 25 años, con su número 51-52, de 230 páginas, más una separata de 28. Tiene una tirada de 1500 y cuesta 25€. Y es una obra de arte."
Magníficas portadas. Las revistas llaman la atención de sus posibles compradores desde la portada. Así también lo hace "Cuadernos del matemático" que ha cuidado las mismas con especial mimo y que al igual que ocurrió con las páginas interiores la importancia y nivel de sus autores ha ido creciendo con el paso de los números desde las primeras, confeccionadas por artistas de menos nombre -aquí destacaría las de mi amigo Pancho que son magníficas-, hasta llegar a las excepcionales de artistas tan consagrados como Chema Madoz, Gordillo, Ibarrola, Joan Fontcuberta o el que ocupa la portada y contraportada de este número extra, Antonio López.


Mecenazgo. Y todo  esto es posible gracias a la contribución desinteresada de instituciones y
ciudadanos que semestralmente colaboran a su sostenimiento. Es la verdadera sociedad civil representada en primer lugar por el IES "Matemático Puig Adam", pero también por Bares, Clínicas dentistas, Librerías, Talleres mecánicos, Ortopedias, el AMPA del IES "Matemático Puig Adam", la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Getafe, etc., etc., quienes sufragan tamaña empresa. Toda una demostración de que detrás de mucha gente anónima late con fuerza el deseo de que la buena cultura subsista a pesar de los pesares.

La Fiesta. Sólo me resta decir que la revista conmemora sus 25 años de existencia el próximo sábado 10 de mayo en el Teatro 'Federico García Lorca' de Getafe a las 20:00 horas donde se hará la presentación de este número y que contará con la actuación de Carmen Linares. Tras ello, a las 22:00 horas habrá otra celebración, ésta ya más festiva, en el Restaurante Bar 'Deolvido'. La entrada es libre.

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NOTA: Finalizado el post y a punto ya de publicarlo descubro que este número 51-52 entre las referencias que hace al documentalista Rufo Pajares hay una a un vídeo en el que el trío que actualmente lidera esta empresa literaria (Ezequías Blanco, Cristóbal J. de la Manzanera y Matías Muñoz) presenta el número 48 de la misma. Por su ingeniosa realización y por entrar con más concreción en los contenidos de lo que es un nº de "Cuadernos del matemático" lo incluyo a continuación. Merece la pena verlo.



Una de piratas from carioco on Vimeo.