19 jun. 2017

"Háblame bajito" de Macarena Berlín


Desconocía por completo a Macarena Berlín cuando elegí esta novela. Nada más ojear la pestaña de la portada leo que es una conocida periodista radiofónica presentadora del programa de la Cadena Ser "Hablar por hablar" (¡vaya, Juan Carlos, estás fuera de la realidad, mira que no saber tal cosa!). En mi descargo he de decir que he perdido en gran medida el hábito de escuchar la radio y cuando lo hago busco intencionadamente emisoras que no interrumpan continuamente sus programas con -al menos para mí- enojosos anuncios; eso me ha hecho refugiarme en unas escasísimas cadenas de programas generalistas o en la única (¡vergüenza debiera darnos!) de música clásica que en España tenemos.

Suma de Letras, Random House, "Hoy por hoy", Gemma Nierga

En fin, el caso es que, al saber que la autora de la narración que la editorial Suma de letras me había hecho llegar era persona conocida en el mundo mundial (ja, ja), mis expectativas sobre la lectura que iba a iniciar se me rebajaron bastante. Nunca he sido muy amigo -equivocadamente, por supuesto, en infinidad de  casos- de la literatura de ficción escrita por periodistas en ese intento, tan humano y comprensible en muchos de ellos, de dar sentido a su profesión de perseguidores de famosos y famosillos preguntándoles por temas tan esenciales para la humanidad como si se han reconciliado con su pareja y otras cuestiones de este jaez. Las editoriales aprovechan el tirón popular de estos comunicadores (Jorge Vázquez o Teresa Campos, por ejemplo) para vender sus ficciones, muchas veces realizadas por autores fantasma -negros, en nuestra terminología nacional- y así hacer caja. ¿Estaria yo ante un caso semejante ahora?

La verdad es que durante prácticamente 250 páginas de las 300 que constituyen el libro he leído lamentando haber incurrido en algo que me tengo prohibido. Tan sólo en el último capítulo, de los 16 que componen la novela, me he congraciado algo con la autora.  Intentaré explicarme.

Empezaré por expresar sintéticamente mi valoración de este relato que, aunque al final haya remontado algo el vuelo, en líneas generales no ha sido de mi agrado. Seguiré por decir que la novela más me parece una sucesión de reflexiones deshilvanadas sobre diversos temas de actualidad que otra cosa. No veo unidad en la historia, a pesar del intento de la periodista-novelista de ir enhebrando una serie de anécdotas sacadas la mayoría de su profesión con una levísima trama en torno a esa chica, Pita, a la que se le está yendo la vida sin encontrarse a si misma y que se siente atosigada por todos los lados: su padre, sus tías, sus compañeros de trabajo, sus amigas de toda la vida, y hasta por sus reiterados fracasos amorosos de los que lo único que acabamos sabiendo es que han sido eso, fracasos, aunque no sepamos el porqué.

Háblame bajito, literatura light, periodistas famosos que escriben
 Durante muchas páginas pensé que lo que Macarena Berlín hacia en esta su primera incursión en el mundo de la narrativa era más propio de una bloguera que expresa por escrito sus impresiones sociales y laborales al hilo de lo que le va sucediendo. Sólo así cabe interpretar esas reflexiones tras las entrevistas radiofónicas que realiza a personas muy diversas: un superviviente de la masacre ocurrida en la redacción del semanario satírico Charlie Hebdo, el clown Vigneau de Payasos por el Mundo o la religiosa que España no repatrió junto al sacerdote con ébola por no tener ella la nacionalidad española. Sí, son sentimientos dignos de consideración pero cuya relación con la situación emocional o/y vital de la protagonista aún -finalizada y reposada por completo la lectura- no alcanzo a ver. Me ha dado la impresión durante mucho tiempo que la escritora tenía dificultades para culminar un relato que, al menos por su grosor, pudiese denominarse novela. De ahí esa sucesión de elementos que, en mi opinión no aportan al relato otra cosa que poner de manifiesto el pensamiento socio-politico de la periodista de la SER, pero que nada aportan al conocimineto de la evolución del personaje de Pita que, al menos a mí, leyendo 'Háblame bajito', me interesaba conocer.

Vaya, diréis algunos, qué hay entonces en esta narración que sirva para hacer que tu opinión haya variado algo al final. Pues simplemente la resolución de aquello que desde el principio prácticamente el lector intuye: Pita es prisionera de su propia vida (familia, relaciones fallidas, trabajo exitoso, amistades de toda la vida...) y hasta que no se libere de ellas -o al menos las sepa relativizar- no va a alcanzar a ver que hay luz al final del túnel, de su túnel. Esa luz la vislumbra en la escapada que hace a la isla de Fuerteventura, a través del contacto con un mundo desconocido para ella que le hará tomar decisiones que hasta ese momento había postergado.

Percibo también en Macarena Berlín el deseo de ennoblecer su escritura. Pero es un ennoblecimiento que levanta poco el vuelo. Digo esto porque utiliza citas de frases atribuidas a personajes del espectro popular como John Lennon, Chaplin, Gandhi o Laird Hamilton, "el mayor surfista de olas grandes de todos los tiempos"; alude a series exitosas de la televisión como "Transparent"; apoya argumentos en best sellers literarios como la novela "Tiempo entre costuras" de María Dueñas... Aunque quizás sean los temas musicales que cita ("Up and up" de Coldplay, "Vivir mi vida" de Marc Anthony, y "La bicicleta" de Shakira) los que en sus letras contienen mejor el asunto y mensaje de esta narración. que no es otro que el de la resiliencia, o sea, la capacidad de salir reforzado de la adversidad. En mi opinión estos recursos son algo pobres literariamente hablando, si bien -estoy convencido de ello-  pueden funcionar perfectamente en el terreno de la comuniciación periodística.


Lo que más me ha gustado de esta novela es la idea de la novelista de romper con aspectos esperables por el lector. La pena es comprobar que tal ruptura sólo la realice de verdad en el último de los capítulos titulado 'La ola y la vida'. Hasta ese momento todo ha sido un esperar a que pasen las páginas suficientes para poder presentarlo.
Dentro de esa ruptura con lo habitual (la periodista de éxito que escribe su primera novela) Macarena Berlín ha tenido la feliz ocurrencia de introducir -muy habitual en la novelistica desde hace ya unos años- la propia vida difuminada en la ficción. Pero en contra de lo habitual en la realidad, en el cúmulo de decisiones que Pita tomará tras la revelación vital que ha experimentado en Fuerteventura, una de ellas tendrá que ver con esa función de la periodista a la que un editor le ofrece la posibilidad de publicar:
"No creo que pueda juntar palabras desde aquí, desde la nada. Construir desde el vacío es un reto ambicioso que me viene grande. Personajes, sentimientos, emociones..., una trama. Un nudo y un desenlace. Por si fuera poco todo, enmarcado en un contexto de amor." (página 160)
Creo que Macarena se está haciendo un guiño a sí misma. Efectivamente, en mi opinión, ella no logra cubrir con solvencia ninguno de los elementos que constituyen habitualmente un relato. Quizás, lo que ella pretenda sea mostrarnos su deseo de no ser como tantos. Sí, quizás, sea eso, pero, al menos a mí no me ha convencido del todo.

Lo que menos me ha gustado de este libro creo que ya lo he ido desgranando a lo largo de este post: pura reflexión u opinión periodística en muchos momentos (atentados yihadistas, acogimiento de refugiados en España, crítica sobre la gestión del ébola, la maternidad, la homosexualidad....) pero de esa manera como se hace en el periodismo, con rapidez y sin excesiva profundidad. Tampoco me ha gustado nada ese afán de modernidad consistente en acumular anglicismos para designar actividades que en español tienen término propio (campers, grips, performance, goofy, foodie, punching ball, dealer, hashtag, runner, gliders, snorkel, trending topic, trending market, mindfullness, etc...).

Conclusión
Cadena SER, Hablar por hablar

Una novela de explotación del éxito mediático, Una novela sincera en cuanto que viene a concluir que "lo último que necesita este país es otra criatura vanidosa que piensa que tiene algo que contar" (pág. 299). Pocas veces he visto mayor sinceridad en nadie; ya por eso, pero no sólo por eso, Macarena Berlín me cae simpática y ha hecho que me reconcilie con ella pues veo que es irónica, sabe reírse de sí misma y demuestra un gran sentido del humor.

Con todo y con ello creo que la novela tiene recorrido y, seguro, un público que se identifique con la problemática de Pita, con a sus 40 años verse sin vender una escoba, con ese nivel bajo y mediato característico de lo que hace unos años se denominó literatura light. Sí, en esa tendencia es en la que yo situaría "Háblame bajito" de la periodista de la SER Macarena Berlín. Es una novela light.

12 comentarios:

  1. Hola Juan Carlos, no conocía ni a la autora ni a la periodista ni por tanto el libro, es cierto que no escucho demasiado la radio.
    Tu entrada me ha hecho pensar en esas colas larguísimas de los escritores mediáticos en el dia del libro en mi ciudad y en los escasos lectores delante de escritores reconocidos y eso es algo que te hace pensar.
    Igual que ese título que me ha parecido sugerente y que se ha quedado solo en el título porque después de leer tu entrada, no lo apunto entre mis pendientes.
    Un beso y que tengas un buen día.

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    1. Yo me recuerdo a mí mismo escuchando mucho la radio hace años. Pero, al igual que tú, ahora la escucho mucho menos. Yo creo que, además de por los insufribles anuncios que llenan minutos y minutos de emisión, la razón está en que internet ha venido a llenar ese espacio que antes ocupaban los programas radiofónicos.
      En cuanto a la explotación del éxito y su transformación en cash rápido, eso es lo que vengo a concluir es esta novela. Aunque, como digo en el post, con todo y con ello detecto en la autora un deseo de no entrar en la rueda habitual de famoso que escribe; ella, Macarena Berlín, quiere hacer algo distinto y, en mi opinión, lo consigue sólo a medias. Falta chicha narrativa y sobra grasilla periodística. En mi opinión, claro.
      Besos

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  2. Yo soy gran seguidora suya en la radio, mi padre me contagió esta pasión por ella, pero la desconocía como autora; la verdad es que me pasa un poco como a tí, cuando veo que un famoso saca libro, me pongo en guardia, desconfío muchisimo y si al final me decido leer la obra lo hago con desconfianza y resquemor hasta que se me demuestre lo contrario, jajaja.

    No me amimo con esta, seguiré siendo fan radiofónica suya que me lo paso genial
    Besitos.

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  3. Conozco un poco a la autora, pero hace mucho que dejé de oír la radio por la noche (con sus cambios de volumen me despertaba cuando por fin conseguía dormirme) y no solo llegué si llegué a enterarme de alguno de sus programas. Me cae bien por lo que la oí en aquel momento y algo posterior de alguna vez que sale en la Ser fuera de su programa.
    Con lo que dices, no pienso apuntar esta novela. Me imagino perfectamente a lo que te refieres y no me compensa.
    Magnífica reseña.
    Un beso.

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  4. Tenías que haber ido a la feria del libro de este año. Las colas más numerosas eran las de los youtubers y la de los famosos televisivos que les da por escribir aprovechando como bien dices, el tirón mediático que tienen.
    Hasta la Belén Esteban dicen que escribe, flaco favor para los que lo hacen con mucha dignidad.
    En este país de necios, el tonto es el rey.
    Aunque sea una buena periodista, creo que según nos has presentado el libro, no lo leeré. No me apetece perder tiempos de por sí escasos.
    Un abrazo Juan Carlos.

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  5. Hola Juan Carlos.
    He leído la novela y en mi opinión es una maravilla. Creo que trata una serie de cuestiones que están muy presentes en nuestra vida y de las que nadie se atreve a hablar: presiones sociales, cómo se nos exige dar la talla en todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida, feminismo, entre otros.
    Me gusta el lenguaje que utiliza, la forma en la que va hilando la historia... hace que la lectura sea ligera y agradable.
    Yo sí recomiendo la lectura porque hace pensar y reflexionar al lector... Creo que hacen falta más novelas así en el mercado actual.
    Respeto tu opinión, pero no estoy de acuerdo con lo que comentas en la reseña.
    Un saludo

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    1. En efecto la autora toca muchísimos temas en la novela; tantos como los que toca, maravillosamente bien por lo que leo en los comentarios de sus oyentes, en sus programas radiofónicos. Es esto precisamente -en mi opinión, claro- lo que hace que literariamente la novela no levante el vuelo. Es, como digo en la reseña, un cúmulo de reflexiones, muy propias en el mundo periodístico, hiladas en torno a una chica que trabaja mucho, no tiene mucha suerte en sus relaciones y tiene una familia que la acoge con cariño aunque la asfixia también.
      También digo que la escritora es consciente de lo que le sucede y quiere -al final, casi lo logra- salirse del habitual 'famoso con novela en el mercado'. Es, precisamente, este final (capítulo 16) el que me reconcilia con ella. No desaconsejo su lectura, simplemente doy mi opinión y creo que habrá lectores que discrepen de ella. Creo que el choque amable de opiniones, como el que hemos entablado tú y yo, es uno de los grandes valores de la litertatura.
      Muchas gracias por comentar

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  6. Comparto contigo ese ¿prejuicio? de los libros publicados por famosetes y huyo cuando veo uno. Este no es diferente, pero la verdad esperaba algo más de Macarena Berlín y por lo que tu dices no sé si merece la pena leerlo. Mejor lo dejo a un lado, seguro que hay lecturas mejores.

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  7. Si conozco a Macarena Berlín por la radio que a veces cuando no puedo dormir la escucho. He sabido que ha escrito un libro poro no he tenido interés en leerlo de momento, y por tu reseña no se si me gustará. Un abrazo

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  8. Creo que Macarena Berlín y la novela que ha escrito no es para nada semejante a esas biografías, memorias o lo que quiera que sean según sus editores, escritas por personajillos del mundo de las ondas (radio y televisión). No, Macarena Berlín es una persona que escribe bien, con soltura, y a la que se lee también muy bien. Pero el producto literario que ha creado es algo desigual, aunque esconde unas interesantes pretensiones que, en mi opinión, no logra alcanzar.

    Yo, a todos los que sois asiduos escuchantes de ella en la SER recomendaría que la leyerais. Me interesa conocer vuestra opinión sobre la periodista en su faceta de novelista. Espero, pues, vuestras impresiones.
    Un abrazo a todos

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  9. No sabía de la existencia de este libro, pero después de leer tu reseña no lo voy a leer ni harta de vino, a pesar de esa luz que viste al final del túnel.
    Me ha hecho gracia esa impresión que tuviste de que fueran las experiencias de una bloguera más que una novela, he pensado en mi serie Doctoranda al borde de un ataque de nervios, ¿quizás debería publicarla? jajaja.
    Claro, que como yo no presento programas radiofónicos... no me comería una rosca.
    Gracias por esta reseña tan sincera y por el aviso a navegantes que supone dar una opinión franca.
    Un beso.

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    Respuestas
    1. Pues, Paloma, lo dices en broma pero no es una idea descabellada lo que dices a propósito de tu serie Doctoranda al borde de un ataque de nervios. Y sobre lo de comerte una rosca o no, hasta que no se pone uno en el camino no se sabe si lo concluirá. Desde aquí tienes todo mi ánimo para emprender esa aventura.
      Un beso

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