6 oct 2019

¡Viva México! Carlos Fuentes: "Aura" y José Emilio Pacheco: "Las batallas en el desierto". (A Pares IV)

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Lo he dicho ya en otras ocasiones. Como muchas personas cuando visito algún lugar me gusta, sobre todo si el desplazamiento es largo, proveerme de lecturas que me hagan más soportable el tedio del mismo y que me informen siquiera sea de pasada sobre el lugar, ciudad o país al que me dirijo. En esta ocasión el destino era México D. F., distante de mi ciudad nada más y nada menos que 10.500 kilómetros, o lo que es lo mismo casi once horas de avión al ir y otras tantas, naturalmente, al volver. Había que buscar munición lectora suficiente y me decidí por dos autores mexicanos ya desaparecidos: un consagrado Carlos Fuentes, perteneciente al denominado ¡Boom! de la novela hispanoamericana, y un no menos importante José Emilio Pacheco aunque menos conocido por haber sido la poesía, la crítica y el ensayo sus campos de escritura favoritos. 

A estos dos autores mexicanos sólo los separan once años: Fuentes nació en 1928 y Pacheco en 1939; sin embargo su fallecimiento es mucho más cercano: el de Pacheco tuvo lugar en  2014 y Fuentes nos dijo adiós en 2012.

Escogí para el viaje dos novelitas, una de cada autor, con el propósito de leer una a la ida y otra a la vuelta durante esas tediosas once horas de navegación aérea que temía más que a un nublado. Y así fue, leí "Aura" de Carlos Fuentes al ir, y al volver hice lo propio con "Las batallas en el desierto" de José Emilio Pacheco. Si bien cada una de estas dos novelas son merecedoras de reseña individual, las aúno en este "A Pares IV" por eso del motivo que ocasionó su lectura.

"Aura" de Carlos Fuentes


Se trata de una novela corta publicada por el autor mexicano en 1962, precisamente el mismo año en que apareció su también magnífica novela "La muerte de Artemio Cruz", la obra que hace ya ni sé los años me hizo conocer a este mexicano nacido en Panamá y al que no había regresado desde que leyera también hace muchos años otra excelente novela suya, "Cambio de piel", de 1967. Es, pues, Carlos Fuentes un clásico contemporáneo de la literatura en lengua española que se reconoce dentro de la generación de escritores que renovaron la novela latinoamericana a través del denominado ¡Boom! Cuando el Premio Nobel de Literatura se lo dieron a Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, eterno candidato al mismo, dijo:
"Cuando se lo dieron a García Márquez (1982) me lo dieron a mí, a mi generación, a la novela latinoamericana que nosotros representamos en un momento dado. De manera que yo me doy por premiado."
Desde luego "Aura" es un relato que enraíza completamente con el denominado "realismo mágico" característico de la explosión narrativa latinoamericana iniciada a mediados de los años cincuenta del siglo pasado y que alcanzó su mayoría de edad con "Cien años de soledad" de Gabriel García Márquez en 1967. 

"Aura"
Felipe Montero, joven profesor de Historia que malvive con el pobre sueldo que le proporcionan las clases particulares que imparte, en el Café al que acude habitualmente lee en el periódico un anuncio en el que se solicita a un profesional cualificado para un trabajo dotado con un buen sueldo. Acude a la dirección que figura en el aviso y al entrar en esa casa de la calle Donceles 815 la dueña de la misma, Consuelo, una enigmática anciana mujer de edad indefinible, le propone el trabajo de organizar las memorias de su fallecido marido, el General Llorente, a cambio de un sabroso sueldo que vendrá a sumarse a los escasos 4000 pesos mensuales que recibe por las clases que imparte. La única condición es que el joven ha de residir en la casa. Una joven bellísima, Aura, le servirá a Felipe para disipar las dudas que tenía sobre si acertar el encargo o no.

Al tiempo que Felipe se pone a leer los diarios del General Llorente, comienza a obsesionarse con Aura, una joven de impresionantes ojos verdes, que el profesor entiende está sometida a su tía Consuelo y al que en un rapto de romanticismo él se propone liberar. Pero...

Los personajes son sólo tres: Felipe Montero, Aura y Consuelo Llorente. Las dos mujeres son el haz y envés de la existencia: joven, sabia y dependiente es Aura; también sabia, pero ya anciana y muy manipuladora, Consuelo. Ambas viven encerradas en un mundo antiguo representado en esa casa oscura donde se venera la memoria del General fallecido. La religiosidad excesiva de Consuelo es una atadura más. Felipe, por contra, es un joven impetuoso, romántico, lleno de proyectos de futuro en el que desearía integrar a esta bella y enigmática Aura.

La magia o al menos la sensación mágica nos envuelve por completo cuando en esa casa oscura y misteriosa hay un conejo que va y viene a su gusto sin importarle eso a ninguna de las moradoras, o cuando al hacer el cómputo de años caemos en la cuenta de que si el General Llorente falleció en 1901 con 82 y esto sucedió cuarenta años después de la invasión francesa y de la derrota de Querétaro, entonces ella, Consuelo, tendría... La cuenta es imposible de llevar a cabo pues nos saldría la enorme e inexplicable cifra de 209 años y eso, claro, no es posible ni lógico, ¿o sí?

"La muerte de Artemio Cruz", Carlos Fuentes, Novela mexicana
El narrador es esencialmente una 2ª persona. Sin embargo en algunos momentos inopinadamente se pasa a la 3ª lo que me ha desconcertado un poco: "Levantarás los ojos, que habías mantenido bajos, y ella ya habrá cerrado los labios, pero esa palabra -'volverá'- vuelves a escucharla como si la anciana la estuviese pronunciando en ese momento. Permanecen inmóviles. Tú miras hacia atrás; te ciega el brillo parpadeante de objetos religiosos" (cap. I, pág. 15)
Me doy cuenta de que cuando junto a Felipe Montero hay otro personaje el narrador utiliza la 3ª persona del plural (narrador externo, pues). Esto me lleva a pensar que la narración en 2ª no es más que la propia conciencia del protagonista Felipe (monólogo interior) que en cierto sentido interpela, se dirige o incorpora al lector que se encuentra al otro lado del hilo comunicativo convertido de esta manera en un interlocutor o partícipe en el relato más.

Como es lógico abundan los mexicanismos como 'saco' (chaqueta) y otros por el estilo. Los ejemplos son variados:
    • "La ves de lejos: hincada, cubierta por ese camisón de lana burda, con la cabeza hundida en los hombros delgados , delgada como una escultura medieval, emaciada." (Pág. 25).
    • "listón morado, luido." (pag. 26).
    • Nombres de plantas (beleño, dulcamara, gordolobo, belladona…)
Todo en este relato contribuye a crear una sensación de onirismo, de mundo onírico, de sueño en el que se mezcla lo vivido de manera confusa.

Es un muy interesante cuento o novela corta en la que Carlos Fuentes bebe de la gran tradición literaria universal (el goticismo de Guy de Maupassant, el terror fantástico de Poe, la desrealización contextualizada en la América meridional de Faulkner…) creando una historia en la que sueño y vigilia se confunden, el tiempo desaparece, los personajes todos ellos se duplican, incluso los lectores nos sentimos concernidos, implicados, dentro del relato a través de ese "Tú" al que el narrador se dirige sabiendo todo de él. El mismo Felipe no deja de ser la parte joven del General Llorente, el marido de Consuelo, de la cual, obviamente, Aura, sería su parte luminosa, su visión positiva y erótica que fue en el pasado.

Desrealización, onirismo, desaparición del narrador, supresión de los límites temporales, anulación del México real presente en ese periódico, ese café y esa dirección a la que Felipe acude en busca de un empleo. Y lo que encuentra es… No se puede decir más, hay que leerla y bucear en la prosa de Carlos Fuentes, que consigue, como lograra hacer el maestro Salinas según nuestro Fray Luis de León, sacarnos de este anodino, vulgar y cotidiano mundo nuestro.
Por si todo esto fuera poco la edición que he manejado contiene ilustraciones realizadas por Alejandra Acosta que embellecen el volumen y mejoran la intelección del texto. ¡Bravo por Alejandra!




"Las batallas en el desierto" de José Emilio Pacheco

Boom de novela latinoamericana, José Emilio Pacheco

José Emilio Pacheco figura en la historia de la literatura más como poeta que como narrador. De hecho cuenta en su haber con sólo dos títulos novelísticos: éste que aquí traigo, -sin duda alguna su obra maestra-, y otro, "Morirás lejos", que escribió en 1967. El resto de su abundante producción es esencialmente poética (16 títulos) a la que hay que añadir un ingente número de artículos periodísticos recogidos en tres volúmenes, la traducción de obras literarias importantes, y una serie de cuentos agrupados en tres libros.

Es "Las batallas del desierto" (1981) una auténtica novela de iniciación, un bildungsroman, en el que Carlos, un niño de clase media de la Colonia Roma de la Ciudad de México, se hace amigo en el colegio de Jim un niño que presume de que su papá se codea con altos dignatarios gubernamentales, lo que no casa mucho con una serie de asuntos como que su padre nunca esté en casa y cosas por el estilo. El caso es que Carlos se enamorará perdidamente de Mariana, la madre de Jim, a cuya casa van ambos niños a jugar y a merendar en ocasiones. Tal es el enamoramiento de Carlos que éste decide ir a declarárselo en persona a la misma Mariana. Al haber salido del Colegio sin permiso para realizar su deseo, el suceso llega a oídos de sus padres que conocedores del porqué buscan ayuda en psiquiatras y sacerdotes, los chamanes de nuestra sociedad.

Al tiempo que esto le sucede a Carlos en el mundo están ocurriendo hechos relevantes como la guerra en Oriente Medio ocasionada por la creación en 1947 del estado de Israel. Los niños juegan en el recreo a judíos contra palestinos. De aquí el título de la novela. Y en México parece que el viento soplaba de cola pues todo era progreso, inauguraciones de obras públicas, industrias nuevas que se instalan en el país, el inglés americano que llega con los inversores de este país... Los políticos son personas triunfadoras a las que se arriman otras a las que a cambio de prebendas ellos depredan y se llevan por delante. Mariana será una de ellas.

Los años pasan y ya adulto Carlos rememora, por un encuentro casual con Rosales, un antiguo compañero del colegio, toda esta su experiencia amorosa infantil. La distancia con los hechos, los años transcurridos, el desarrollo dispar de personas y países confirman a Carlos la desaparición junto a su antigua vivencia de todo un mundo: la Colonia Roma se ha empobrecido y muchas de sus casas han sido demolidas, la esperanza palestina se ha diluído en miserables campos de refugiados, Jim ha desaparecido de México llevado por su padre biológico y Mariana..., bueno Mariana es difícil decir de ella más cosas porque Mariana es un ser maravilloso e inasible a la que... No, no puedo contar más. En estas reseñas que hago sólo pretendo provocar el deseo lector, no destripar narraciones.

Lo que en verdad es maravilloso en esta novela corta es el lenguaje que utiliza su autor. Es evidente que Pacheco es un poeta y así logra transmitirnos a través de la palabra sentimientos tan íntimos e inefables como el nacimiento de un primer amor, la necesidad de declararlo, y la incomprensión que la sociedad tiene del mundo infantil a cuyo integrantes, los niños, se los tiene por poco menos que débiles mentales. En cuanto alguno de ellos, como es el caso de Carlos, se sale de los raíles habituales, padres y educadores echamos mano de los magos de la tribu, sacerdotes y médicos psiquiatras, para que los sanen o exorcicen y vuelvan, ovejas, al redil.

Realismo mágico, Literatura mexicana,
La historia del enamoramiento transcurre en menos de un curso escolar, cuando Carlos y Jim apenas si cuentan ocho años. Al final de la novela, cuando se produce el encuentro entre Rosales y Carlos, han pasado diez años de los hechos. Si la novela se inicia con la guerra arabo-israelí de 1948 al final estamos en 1957 cuando se produjo un fuerte terremoto en México, metáfora del terremoto social que caería por esos años en la sociedad mexicana que fue empobreciéndose cada vez más al salir de una época cegadora de lujos e ilusiones que se revelaron vanas.

La novelita se estructura en 12 capítulos que son auténticos cortes de situaciones personales y sociales mexicanas (la discriminación social por el origen familiar en 'Los desastres de la guerra', el enamoramiento en 'Obsesión', el comienzo del declive económico en 'Inglés obligatorio', la descomposición de un mundo que diez años atrás se creía sólido en 'Colonia Roma', etc.)  focalizadas en el propio niño protagonista o en su entorno familiar.

El narrador es el propio Carlos que en 1ª persona relata su experiencia. Esta primera persona, habitual en la creación poética, contribuye decisivamente al intimismo que el sentimiento experimentado por el niño requiere. Pese a este intimismo y, quizás, en lógica correspondencia con la edad infantil de los protagonistas del relato el léxico utilizado es sencillo y simple referido al mundo de objetos y referencias propios de los niños o que suelen interesarles (marcas de coches; las lecturas propias de chiquillos en el momento: 'Chamaco', 'Cartones', 'Paquín', 'Pepín'; el Pan Bimbo, el 'pozole', el queso Kraft, el chicharrón en salsa verde, etc.; las películas que los niños veían los viernes en el Cine: 'Frankestein', 'Drácula', 'El hombre Lobo', etc.). Tambien utiliza palabras claras y comprensibles cuando deja el mundo referencial infantil:
"el ganador de millones y millones [el supuesto padre de Jim] a cada iniciativa del presidente [Miguel Alemán, que fue presidente de México de los años 1946 a 1952]: contratos por todas partes, terrenos en Acapulco, perm isos de importación, constructoras, autorizaciones para establecer filiales de compañías norteamericanas; asbestos, leyes para cubrir todas las azoteas con tinacos de asbesto cancerígeno […]" (pág. 23, 'Ali Babá y los cuarenta ladrones')
Por otra parte abundan -algo ya he dicho al hablar del léxico propio de los niños- referencias propias de la cultura pop: del mundo del cine (Elizabeth Taylor, Walt Disney); iconos pop (Pato Donald, Popeye el Marino, Raton Mickey); revistas de difusión cultural como las 'Selecciones del Reader Digest' y revistas para adultos como 'Vea' o 'Vodevil'; las 'novelitas de Perry Mason'; etc.

Una novelita que deja una satisfacción inmensa tras su lectura. Una belleza que se lee en poco más de una hora y que se puede leer y releer una y otra vez como se hace con la buena poesía. A mí en concreto me sirvió para recrearme mientras la leía en el recuerdo de la hermosa y feliz estancia que acababa de pasar en la ciudad de México donde una historia como ésta es verosímil pues México D. F. es ciudad de contrastes donde todo es factible, incluso que Mariana viviese en verdad y que Carlos se enamorase perdidamente de ella con todo lo que el amor auténtico acarrea.

2 oct 2019

"La mujer de papel" de Rabih Alameddine. "Léxico familiar" de Natalia Ginzburg. (A pares III)

20 comentarios:
Finalizado el verano con su calma y sus lecturas variopintas y más o menos desenfadadas, cumple también cerrar por esta temporada la sección “A pares”. El cierre en esta ocasión lo hago con dos buenas novelas de calado importante que se leen con agrado pese a la dureza que tienen algunos de los asuntos que en ellas se tratan. Son “Léxico familiar” de Natalia Ginzburg y “La mujer de papel” de Rabih Alameddine, dos títulos con los que la Tertulia “más que palabras…” abría su curso lector el pasado 24 de septiembre.
[Por otra parte decir simplemente que a partir de este “A pares III” los “A pares” que estén por venir no irán encabezados por esta expresión dado que los buscadores ‘se pierden’ ante ella]

"La mujer de papel" de Rabih Alameddine 


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
 «Podríamos decir que cuando me teñí el pelo de azul estaba pensando en otras cosas, y dos copas de vino tinto no mejoraban mi concentración. Me explicaré...»
Aquí está Aaliya, una mujer de unos setenta años, cómodamente sentada en un viejo sillón de su apartamento en Beirut, con una taza de té en las manos y muchas ganas de hablar. La señora nos cuenta su vida, pero qué vida... Huérfana de padre, repudiada por un marido al que nunca quiso, Aaliya ha dedicado sus mejores años a leer libros y a traducirlos, mientras en la calle caían las bombas y retumbaban los ecos de una guerra que la obligó a dormir con un rifle al lado de la cama y a ofrecer su cuerpo a cambio de una ducha caliente.
Somos lo que leemos, dijo un sabio, y Aaliya es eso: una mujer extravagante y entrañable, rodeada de papeles, que se resguarda de los malos recuerdos a la sombra de la buena literatura, buscando en los libros ese amor que nadie le dio.
Entrar en casa de Aaliya es estar ahí con ella y sus vecinos, compartir sus charlas, sus risas, su miedo y su valor, es una experiencia inolvidable que muestra una vez más el talento de Rabih Alameddine y nos seduce con el poder de las buenas historias.

Una novela, publicada por Lumen en 2012, escrita por Rabih Alameddine, autor de "El contador de historias" (Lumen, 2010) que fue un auténtico best seller en su momento, que obtuvo el Premio Fémina 2016.

Mi comentario
Estamos ante una mujer de setenta y dos años, Aaliya, cuya vida ha sido zarandeada, igual que la ciudad donde nació Beirut, por el capricho de otros quienes dada su condición de mujer dispusieron alegremente de ella. Casi todo en ella han sido desgracias o al menos poca satisfacción personal le ha sido proporcionada: una familia que la aparta y minusvalora al ser la hija del primer matrimonio de su madre la cual, al morir su marido cuando Aaliya sólo tiene dos años, siguiendo la tradición se casará con el hermano del fallecido; de manera que Aaliya pasa a tener un tío-padre y varios hermanastros que apenas si la tienen en cuenta. Pronto deciden quitársela de en medio y a sus 16 años, a pesar de lo mucho que a ella le gustaba aprender en la escuela, la dan en matrimonio a un hombre de su edad pero incapaz de satisfacerla y que al no tener hijos decide divorciarse de ella. En este momento con sólo veinte años Aaliya deberá espabilar y buscarse la vida. La encuentra en la Literatura que la llenará plenamente: trabajará en una librería beirutí, leerá como una descosida y por si esto fuera poco llenará su ocio vertiendo al árabe obras escritas en lenguas que no fueran el inglés o el francés aunque siempre ella las traduzca partiendo de versiones inglesas o francesas.

La novela es un homenaje a la Literatura. Los nombres de muchos grandes escritores (Flaubert, Marguerite Yourcenar, Roberto Bolaño, Kafka, Dostoievsky, Tolstoi, Sebald, Virginia Woolf, Danilo Kis, Cortázar, Javier Marías...), varios títulos de sus obras y frases tomadas de las mismas llenan las evocaciones de esta mujer que el día de fin de año acaba de teñirse involuntariamente su pelo canoso de azul y mientras toma unas copas de vino en celebración de la fecha piensa en que el día siguiente debería, según su costumbre desde hace 50 años, comenzar una nueva traducción. Mientras esto sucede por su cabeza pasan recuerdos próximos y lejanos de esos setenta años. Tan sólo hay un momento en que Aaliya sale de la casa para visitar a su anciana madre con la que su relación siempre ha sido algo tensa. Esta incursión en el tiempo real se ve acompañada de otra en la que la vemos en diálogo con las que ella amistosamente denomina "las brujas": Fadia, su casera; Marie-Thérèse, profesora de biblioteconomía en la Universidad; y Joumana, también profesora en la Universidad americana Las tres la ayudan en todo a pesar de lo rara que les parece.

Escritores homosexuales, LGTBI,
(https://www.bbc.co.uk/programmes/b0536938)
La novela está plagada de citas literarias, de versos que Aaliya utiliza para explicarse a sí misma. Pero no sólo es la literatura, también la música clásica de compositores universalmente conocidos e incluso, aunque muchas menos, alusiones al mundo de la pintura, conforman la obra que es en sí misma un compendio de cultura. Una cultura que en la mayoría de los casos está al alcance de los lectores, si bien hay momentos en que -al menos a mí así me ha sucedido- localizar a ese o a aquel autor en concreto no es cosa sencilla.

Los temas tratados en el relato son muy variados: el fundamental es el de la dignidad de la mujer que Aaliya representa en un medio que no es precisamente favorecedor para ello. Luego me parece esencial la historia reciente del Líbano con toda la serie de guerras que israelíes y palestinos han sostenido en su territorio; y dentro de este asunto la capacidad de recuperación y de adaptación al conflicto de los libaneses. Naturalmente es importante el tema de la amistad sin búsqueda de recompensa alguna que sostienen las mujeres que habitan el edificio; y también se plantea en el escrito la difícil asunción de las obligaciones de los hijos respecto a sus mayores... Personalmente también me parece muy interesante la cuestión de si cualquier trabajo precisa, para serlo en verdad, ser remunerado debidamente.



"Léxico familiar" de Natalia Ginzburg 


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Léxico familiar habla de los Levi, una familia judía y antifascista que vivió en Turín desde 1930 hasta 1950. Natalia era una de las hijas del profesor Levi y fue testigo privilegiado de los momentos íntimos de la familia y de su manera de expresar el afecto que los unía. A través de este léxico tan peculiar vamos conociendo al padre y a la madre de Natalia, a sus hermanos, a su primer esposo, a políticos de gran valía y a muchos de los intelectuales que animaban las tertulias en estas décadas tan importantes del siglo XX. Así es como la historia de la Italia antifascista se pasea en bata por las páginas de un libro fascinante, falsamente simple, donde las anécdotas cotidianas se mezclan sin pudor con reflexiones de mucho calado y donde el talento de Natalia Ginzburg llega a su expresión más libre.

Publicada por vez primera en 1963, la editorial Lumen la reeditó en papel y e-book en 2016.

Comentario
Para la reseña de esta buena novela os remito a la página de la tertulia "más que palabras..." en la que participo. Al no haber podido asistir a la misma, en esta ocasión ha sido mi compañera y amiga Cecilia la encargada de realizar la Crónica de la reunión en la que realizaron el comentario de esta magnífica obra [leer la reseña aquí]. Poco podría yo añadir a lo que los contertulios opinaron sobre la obra de Natalia Ginzburg, a lo más insistir en que personalmente me ha encantado la naturalidad, la sencillez, con la que la vida de la familia Levi-Linzo discurre en unos años tan difíciles y convulsos como son los que van de la década de los 20 hasta los inicios de los años 60 del siglo pasado en que concluye esta obra autobiográfica. 
Poetas españolas, Elena Medel
(foto propiedad de Agencia Efe)

También quisiera destacar el magnífico prólogo que hace a la novela la joven poeta cordobesa Elena Medel. Sólo destacaré una frase de su bello prólogo que creo resume completamente el sentido que a cualquier lector le queda tras la lectura de esta obra autobiográfica. Es cuando Elena Medel echa mano del inicio de la obraen la que la escritora declara: "Me llamo Natalia Ginzburg: soy aquellos que fueron antes de mí", auténtica asunción de lo que uno es, y la prologuista, tras decir que evidentemente ella no es Natalia Ginzburg, finaliza su magnífico comentario sobre la novela diciendo: 
"No soy ella, pero aquí -en esta lectura, en este libro-, por arte de la literatura, me siento Natalia Ginzburg, quizá porque haya dicho algo de mí que yo sospechaba, y espero que, al cerrar la última página de "Léxico familiar", todos sus lectores nos reconozcamos en ella
En mi caso puedo decir que sí, que así en mí ha sido, que Elena Medel ha dado en el clavo con absoluta clarividencia, que este libro no deja para nada a nadie -pienso yo- indiferente. Y lo que es más importante, que es una lectura deliciosa, una auténtica gozada, un disfrute inmenso. 

19 sept 2019

"Antes mueren los que no aman" de Inés Plana

25 comentarios:
Escribir y tener éxito con una primera novela es cuestión harto difícil. Pero que la siguiente cumpla con las altas expectativas suscitadas por ésta es un auténtico reto que pocos logran realizar. En ese momento se desvela definitivamente la duda, si es que existía, de si estamos ante un autor con mayúsculas o aquello fue simple flor de un día. Para mí no hay duda alguna: estamos ante una autora consumada, ante una escritora que en ésta, su segunda novela , confirma lo que ya me quedó claro en la primera: Inés Plana escribe historias impresionantes, verosímiles, muy entretenidas, incisivas y duras en ocasiones pero siempre inteligentemente equilibradas.

Inés Plana, Novela negra, prostíbulos, juego ilegal


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
En las Navidades de 2009, con un país aplastado por la crisis, una funcionaria de la Seguridad Social muere al ser empujada violentamente contra una cristalera. Quien lo hace es una joven que huye del lugar sin dejar rastro. Este es el caso que investiga Julián Tresser, teniente de la Policía Judicial de la Guardia Civil, cuando surge la primera pista fiable sobre el paradero de Luba, una chiquilla de doce años que desapareció misteriosamente dos años atrás.
Desde entonces, Tresser ha buscado desesperadamente a esa niña que no es su hija pero que debería serlo. No imagina que la pequeña ha escapado del sórdido mundo de la prostitución en la que la habían confinado. El azar la lleva a esconderse en una casa en un pueblo perdido donde dos mujeres parecen ocultar un secreto inconfesable que podría arruinarles la vida. Luba debería pedirles ayuda, puesto llega herida hasta allí, pero los abusos que ha sufrido le impiden confiar en nadie. Esas circunstancias, caprichosas y crueles, no se lo van a poner fácil al teniente, pues, a la vez que busca a la niña, deberá elegir entre la responsabilidad que conlleva su oficio y la fuerza de los vínculos de sangre. 

Mi opinión
Lo primero que quiero manifestar es que en mi opinión la editorial Espasa cuyo sello es quien publica esta novela realiza una sinopsis demasiado extensa. Creo que se desvelan en ella bastantes cosas que deberían descubrirse en el curso de la lectura. Pero también es cierto -lo admito- que estas sinopsis se hacen sólo para animar a la compra del ejemplar y que cuando se realiza la lectura de la novela este pequeño anticipo suele quedar perdido en un lejano rincón de la memoria sin molestar en absoluto. Pero así y todo...

Bueno a lo que vamos. "Antes mueren los que no aman" es la segunda entrega de lo que podríamos denominar Serie del teniente Tresser. En efecto estamos ante una continuación de aspectos ya presentes en "Morir no es lo que más duele" [leer mi reseña sobre esta novela] como es la búsqueda que el teniente Julián Tresser de la Guardia Civil del puesto de Uvés, localidad ficticia que se supone próxima a San Lorenzo de El Escorial y a Torrelodones en la Comunidad de Madrid, realiza de una niña llamada Luba  raptada por un clan de delincuentes proxenetas. Tresser busca a Luba al haber encontrado o al menos intuido que entre ambos existen ciertos vínculos familiares. Este es el asunto que dormido y no resuelto desde hace dos años anida en su interior.

El asunto Luba es un hilo conductor que iniciado en la primera de la serie queda al final de esta segunda novela en disposición de ir añadiendo aspectos y detalles ignotos aún para nosotros. Es evidente, pues, que esta serie Tresser, creo yo, continuará ofreciéndonos datos sobre Luba y su mundo en siguientes entregas. Además de esta trama central, otras historias aledañas aparecen: de la de Luba se desgaja una protagonizada por "Águila", uno de sus extorsionadores, uno de los hombres-pájaro que ella tanto teme. Las relaciones familiares y 'profesionales' de este delincuente ocupan un importante lugar en esta novela y al no quedar resueltos todos sus extremos es evidente -pienso- que la autora barbastrense los retomará en futuras narraciones. En esta narración, además de sus captores y extorsionadores, en el mundo de Luba ocupa un importante lugar una pareja de mujeres formada por la actriz Elsa Davín y la modista Muriel, que además de ayudar a Luba sirven para introducir en el relato otra serie de asuntos como la transexualidad, el acoso sexual, la fama televisiva, el mundo teatral... 

En esta obra en concreto, aparte de lo que rodea a Luba, el motivo desencadenante es la muerte de la funcionaria de Hacienda Pepa Ordovás. El capitán de la GC Díaz-Visedo presiona a Julián Tresser para que encuentre a la autora de este homicidio que en la fecha en la que se ha producido, 23 de diciembre de 2009, en plena crisis económica, está levantando ampollas en la sociedad española y en el gremio del funcionariado especialmente.  El teniente Tresser echa en falta al cabo Coira, de permiso navideño en Cieña, su pueblo gallego de origen, donde es visto con prevención por familiares y amigos dada su condición de 'picoleto'. El curso de las investigaciones hará que Guille Coira entre a participar activamente en el caso Ordovás junto a su compañera en el Cuerpo Lucía Brancho. Las coordenadas gallegas le sirven a la novelista para tocar siquiera sea de pasada asuntos como la pesca ilegal, el tráfico de drogas, las deudas a Hacienda, los desahucios, la emigración de jóvenes a Europa, e incluso el tráfico de armas y la conexión del mismo con el terrorismo etarra que por estas fechas acababa de dar un nuevo golpe mortal... También en Galicia es donde sitúa a Mae, personaje cuya impostura y engaño sistemático a su familia es una manifestación más de lo vergonzante que fue la crisis económica para muchas personas.

Respecto a la anterior novela asitimos a un progreso evidente del estados emocional de los personajes centrales. La relación entre la psiquiatra Adelaida Mabrán y Julián Tresser que se intuía en la primera de la serie cobra en ésta relevancia y produce en los miembros de la pareja un importante crecimiento personal y asunción de compromiso. Evolución emocional análoga encontramos en la pequeña Luba que ahora deberá adaptarse a un mundo extraño para ella: el de los afectos desinteresados, la libertad de movimientos, el cuidado de la salud propia y ajena, el valor de la amistad verdadera, la vida sin temor a golpes o insultos, la valoración propia como persona... Con todo quedan las espadas en alto y no sabemos cómo será la evolución vital de estas personas en el futuro; yo espero que Inés Plana sí lo sepa y nos lo dé a conocer en una entrega futura.

Prostitución, Sexo, Trata de blancas, Explotación de niñas menores
Todas las características señaladas en mi reseña sobre "Morir no es lo que más duele" son aplicables a "Antes mueren los que no aman". Ya he señalado la multiplicidad de asuntos que se tocan y en el capítulo de personajes sólo he querido señalar algunas de las variaciones que he visto de uno al otro relato. Respecto al tiempo estamos como ya he dicho en 2009, en plena crisis económica. La historia se desarrolla en unos ocho días que van del 23 de diciembre en que se produce la muerte de Pepa Ordovás y la escapada de Luba de su encierro en un Casino de juego ilegal donde se la prostituía entregándola a desaprensivos que sólo la consideraban un "tubo de carne", llegando hasta el día 1 de 2010 en que una nueva vida para la mayoría de los personajes parece intuirse: Luba y Julián Tresser; Julián y Adelaida; Guille Coira e Isabela, una antigua novia suya de Cieña; Noelia, la mujer de 'Águila', y sus trillizas; etc.

Las localizaciones son fundamentalmente dos: la de la zona noroeste de la Comunidad de Madrid (Torrelodones, Sierra de Guadarrama, San Lorenzo de El Escorial...) y la de la costa gallega en una localidad ficticia, el pueblo de Cieña en la "Costa da norte" y sus playas aledañas.

En esta novela negra todo está bien medido, nada sobra y nada falta en mi opinión. El lenguaje utilizado es el exigido en cada situación y por cada personaje. Hay momentos en que la dureza es máxima especialmente cuando sin demorarse más de lo necesario la escritora muestra la brutalidad en las relaciones sexuales por parte de algunas pareja o, dentro del prostíbulo, la de adultos con menores; y también cuando con ritmo y economía lingüística presenta las golpizas sufridas por inocentes que se topan con alguno de los "hombres-pájaro" o las derivadas de las peleas entre policías y los delincuentes a los que persiguen. Pero como digo, Inés sabe medir estos momentos y nunca se queda corta ni se pasa. También la violencia lingüística en forma de insultos o en el uso de términos fuertes puestos en boca de niñas inocentes es oportuno porque sirve para mostrar una situación y no para deleitarse en ella.

En toda la serie y como es propio de la novela negra que "Antes mueren los que no aman" es hay crítica socio-política -de baja intensidad la califiqué en la reseña de la primera novela y en la misma calificación me ratifico-, la cual incide especialmente en las situaciones de desamparo sufridas por muchas personas a causa de la brutal crisis económica; en la insensibilidad de los poderes políticos con las realidades de algunos menores raptados, abandonados, prostituidos, que vienen a resolver burocráticamente recluyéndolos en orfanatos o instituciones públicas carentes en general de afectos personales sinceros con estas criaturas; y la que a mí me parece más constante en ambas novelas, quizás en ésta presentada con más insistencia, la de la absurda competencia entre los cuerpos policiales españoles (UCO, Guardia Civil, CNI...) en las investigaciones que llevan a cabo. Me permito decir que esta crítica es oportunísima y lo terrible en mi opinión es el nulo caso que de este clamor social realizan nuestros políticos deseosos -parece- de marcar diferencias entre los españoles que cada uno de ellos administra, entre los cuerpos policiales de todo tipo que dirigen, y de igual manera entre las comunidades autónomas con competencias en la materia que gobiernan, etc. En vez de cooperación parece que les va más la competición sin importarles el bienestar de los administrados. Quizás esta sea en mi opinión la principal crítica socio-política presente en la novela.

Tono y Ritmo 
Ya he dicho que la novela se lee con infinito gusto, y ello es debido al tono y al ritmo con que Inés Plana dispone los materiales. Del tono ya he comentado cosas y del ritmo narrativo sólo me cabe repetir lo que decía en la reseña que hice para su novela anterior:
 "Inés Plana teje una trama compleja muy bien hilada que lejos de desanimar al lector le incita a devorar las páginas deseoso de aclarar cuantos giros argumentales sorprendentes introduce en la narración. Es una novela de la que cuesta desprenderse una vez iniciada.". 
No me cabe decir más al respecto. Tan sólo ya para finalizar quisiera dedicar unas líneas al gusto con que introduce alusiones literarias y/o musicales. Nunca abruma con ellas. Introduce la historia que va a relatar con unos versos de la poeta estadounidense Emily Dickinson, de la misma manera que utilizó un verso suyo para dar título a su novela anterior. Confieso que no sé si también el título de esta segunda proviene de la autora norteamericana, pero lo que es evidente es que el tono feminista que hay en la novela debe mucho a esta precursora de dicho movimiento. Y lo mismo cabe decir de la otra gran alusión literaria que hay en el relato a "Casa de muñecas" de Ibsen cuyo personaje Nora y su famoso portazo final es el aldabonazo precursor de la liberación femenina que en esta novela portan por acción u omisión la mayoría de mujeres partícipes en ella. Respecto a la música me ha parecido ver en esta narración menos referencias que las que hace en la primera aunque aquí hay una importante en el desarrollo argumental: es la de Elton John y su tema 'Don't go breaking my heart'.


 Para concluir
La novela en sus 510 páginas y XXV capítulos presenta una historia contada de manera lineal con un narrador omisciente en 3ª persona que en momentos puntuales cede el puntero narrativo a la propia autora que en ocasiones ve oportuno aclarar algún extremo que le parece puede enturbiar la verosimilitud del relato que está escribiendo, como cuando hacia la mitad de la obra concretamente en el cap. XII el cabo Coira busca una foto reciente de su prima Mae y leemos lo siguiente: : 
"Abrió la imagen y le dirigió a Linkedin, en aquel año 2009 todavía una novedosa red social de contactos entre profesionales." (pág. 246)
En una historia cuyo núcleo narrativo parte de un prostíbulo es evidente que el Sexo es un elemento importante. La novelista, cual suele ser su manera delicada, clara, contundente y sin melindres de actuar, lo toca en varias direcciones: en la innoble de la prostitución; la nobilísima de la relación amorosa; o la pura y meramente lúdica formando parte de la fiesta y el entretenimiento.
Y no puedo olvidar el humor que en una historia por momentos tan dura y terrible es necesario para rebajar la tensión a que los lectores están sometidos. De todos los momentos relajados o declaradamente humorísticos el que más me ha llegado y divertido es el de la equivocación en la entrega de cestas navideñas por parte de un repartidor de las mismas, a resultas de la cual unos trabajadores de informática recibieron las destinadas a unos banqueros, y los informáticos -me identifico plenamente con ellos- se negaron a devolverlas.

Escritoras españolas de novela negra, Inés Plana Giné
Foto de Inés Plana con la que la Fundación Ibercaja publicita el acto de 
presentación de la novela el próximo día 9 de octubre de 2019
Es obvio y evidente, si es que alguien pudiera albergar alguna duda en su interior, que Inés Plana Giné es autora de largo recorrido. Desde ya mismo deseo tener en mis manos la siguiente entrega de esta entretenidísima serie que espero salga al encuentro de sus seguidores. Gracias por ello, amiga.

15 sept 2019

A pares II: "Más cerca aún" de Natalie Daniels. "El oasis" de Mary McCarthy.

8 comentarios:
Mi segundo "A Pares" comprende en esta ocasión dos títulos también diversos pero menos distantes entre sí que los de Stefan Zweig y John Grisham que iban a formar la segunda entrega de esta sección. En efecto entre "El oasis" de Mary McCarthy y "Más cerca aún" de Natalie Daniels encuentro menos diferencias que entre los otros dos autores. Con todo y con ello pienso que Mary McCarthy alberga en su novela distópica una mayor calidad que la que pueda existir en el best seller escrito por una ex-actriz televisiva.

"El Oasis" de Mary McCarthy

Mary McCarthy, editorial Impedimenta

Mary McCarthy se burla con conocimiento de causa de los movimientos de izquierda norteamericanos (para el lector español actual la burla es también aplicable a los europeos, claro) que no pueden desprenderse del ADN burgués que llevan con ellos desde su nacimiento. Es una fantasía en la que la autora presenta la situación de un grupo de 50 personas -matrimonios solos o con hijos y seres individuales- que ante la inminencia de la IIIª Guerra Mundial, atómica esta vez, deciden salir de la ciudad y buscar su felicidad en un proyecto colectivo denominado Utopía. Pronto las disensiones por diferencias de opinión y/o actuación dejarán bien a las claras la dificultad de trasladar el pensamiento teórico al campo de la práctica, de lo concreto.

Según advierte Vivian Gornick en el estupendo y clarificador prólogo que antecede al relato hay mucho de autobiográfico en esta ficción. Hoy día -al menos en mi caso- somos incapaces de ver quiénes se esconden tras los nombres de esos personajes (Will Taub, el líder del partido 'realista'; los MacDermott, cabeza de los 'puristas'; Susan Hapgood, la joven novelista que pasea junto a su asesor literario Will Taub; Tim Haines, editor de una importante revista literaria de izquierdas; Joe Lockman, capitalista que pide acceder a la Colonia y provoca el primero de los problemas en ésta; Monteverdi, el fundador de la Colonia; Leo, el 'ideador' de cómo sobrevivir en la idea cuando el motivo de la misma (la IIIª Guerra Mundial que no ha estallado) no se ha producido; el pastor evangelista; y tantos otros más). Vivian Gornick nos da las claves para una mejor intelección de la misma. 
[tengo hecha reseña de la novela "Apegos feroces" de Vivian Gornick en este blog]

Lo central de "El oasis" es su autora, una mujer libre que se adelantó en muchos años al movimiento feminista. Una mujer que jamás se vio constreñida por nada, ni siquiera por las opiniones socio-políticas que suelen provocar inmovilidad en quienes las pronuncian o dicen seguirlas. Ella es de ideas claras y cuando debe denunciar o ridiculizar comportamientos y/o contradicciones como los que se producen en este falansterio utópico no se para en barras y los deja al descubierto. Lógicamente el ridículo en que quedan los portadores de estas contradicciones es inmenso, de ahí el enfado que produjo la aparición de este Oasis que provocó de todo excepto la tranquilidad que su título premonizaba.

A mí la novela me ha hecho sonreír dados los muchos paralelismos que se pueden realizar entre las actitudes de los personajes novelescos y muchos reales de hoy mismo, de nuestro aquí y ahora nacional. El humor, la burla, la parodia, tiñen completamente el absurdo que es que ¡en Estados Unidos! un grupo de iluminados que se dicen de izquierdas decidan realizar una Comuna en la que la búsqueda de la Felicidad es lo esencial. Se ve muy pronto qué es para los occidentales la Felicidad.

No es una novela cómoda de leer dadas las verdades al desnudo que su autora en forma de ficción presenta. Ahora bien, esta claridad de ideas, esta sinceridad absoluta sólo es entendible en personas como ella cuya independencia intelectual está a la altura de la de una Hanna Arendt, de quien fue íntima amiga.

Feminismo, postureo, izquierdismo crítico, macartismo​ (mccarthismo, maccarthismo o macarthismo)
Existe una publicación anterior, también de Impedimenta, de la autobiografía de la escritora. Tras leer "El Oasis" estoy seguro de que mi interés se habría visto más satisfecho con la lectura de ese libro que con la de esta ficción que por momentos me ha aburrido un poco por el exceso de palabrería que contiene. Una palabrería, dicho sea de paso, muy característica de una clase de políticos actuales que al decir de Javier Marías son auténticas ametralladoras parlantes que con su voraz facundia pretenden ahogar por imposible comparecencia los argumentos de los contrarios en la idea de que lo que no se dice es que no existe.

"El oasis" apareció publicada por vez primera en USA el año 1949. Era una época difícil en los Estados Unidos donde se veían comunistas por todos lados y estaba a punto de producirse la caza de brujas promovida por el senador McCarthy entre los años 1950 y 1956. Ella en esos años, los cincuenta, será muy dura con el reaccionario mccarthyismo y sus secuelas, pero también lo fue con el izquierdismo más ciego como ya se comprueba en esta novela. La escritora fue activista política durante toda su vida (1912-1989) haciendo crítica a la cultura y al poder en sus campañas contra la guerra de Vietnam y contra los escándalos del presidente Nixon de los setenta. 

La edición que he leído es la publicada por Impedimenta en mayo de 2019 con introducción como he dicho al inicio de Vivien Gornick y traducción de Raquel Vicedo Artero. De la autora y de la traductora la nota editorial dice lo siguiente:
Mary McCarthy nació en Seattle en 1912. Huérfana desde muy joven, fue educada por su tío, un católico severo y conservador. Se graduó en el Vassar Collegue en 1933, como reflejó en su novela más conocida: El grupo (1968). Como columnista trabajó en periódicos y revistas como la Partisan Review, The Nation o la Harper’s Magazine. Escandalizó a la crítica con su primera novela, The Company She Keeps (1942), en la que representaba el ambiente intelectual de su época.

Raquel Vicedo estudió Traducción e Interpretación. Ha trabajado como gestora cultural en el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y como responsable de edición y prensa en la delegación española de Editorial Sexto Piso. Actualmente es librera. Ha traducido obras de, entre otros, Kingsley Amis, Mark Twain, Slavoj Žižek, Patrick White y Rohan O’Grady.

“Más cerca aún” de Natalie Daniels


Esta novela llegó a mis manos por ofrecimiento de la editorial Penguin Random House en su programa 'Edición anticipada'. Tras leer la sinopsis de la misma entendí que podría gustarme y me puse a leerla. Como al aceptar la lectura me comprometía a dejar mi impresión de la misma reflejada en una reseña individual en un blog que administrase, he publicado ésta en "Reflexiones", mi otro blog, que aunque suelo dedicarlo más a otro tipo de reseñas estimé que en esta ocasión este best seller encajaba a la perfección en el propósito que anima a "Reflexiones". Así que os animo a que leáis mi opinión sobre esta novela allí. Para entrar en la reseña basta con que hagáis 'clic' sobre el título de la novela que aparece a continuación:


Sólo diré aquí para quienes no penséis en pasaros por "Reflexiones" que a mi esta novela me ha parecido flojita. Es verdad que admite ser leída, pero es muy desigual, tiene muchos altibajos. Se percibe desde muy lejos que el propósito perseguido por sus editores e imagino que también por la propia autora -una conocida ex-actriz londinense participante en películas y series exitosas de televisión en su país- es más mercantilista que literaria. Que la actriz Clara Rachel Burdett Salaman, nacida en 1967 y ahora algo apartada de los focos televisivos saque una novela, con un seudónimo que aúna los nombres de sus dos hermanos, seguramente también populares en Gran Bretaña, tiene en mi opinión una clara pretensión: hacer caja. Y para hacer caja ella misma y quienes de su entorno han colaborado con ella han entendido que había que construir una historia sencilla, atractiva por los asuntos que tocara y que estuviese al alcance de cualquiera que quisiera pasar con ella unas horas de entretenimiento sin mayores pretensiones. Vamos, que un best seller con las características que suelen acompañarlos sería lo más factible.

Natalie Daniels, Best sellers
Lo he dicho muchas veces en este blog y en otros lugares: "Best seller" no es sinónimo de mala calidad, ¡para nada! Hay best sellers malísimos, igual que los hay buenos e incluso, me atrevería a decir, muy buenos. Sin ponerme estupendo el mismo "El Quijote" fue un éxito de ventas en su tiempo, o sea, un best seller; pero también en el mismo tiempo "Las sergas de Esplandián" que contaba en 184 capítulos las aventuras del hijo de Amadís de Gaula vendía más que la obra cumbre de Cervantes. Vamos, que hay best sellers y best sellers. Este que he leído y cuya reseña se puede leer en Reflexiones, mi otro blog, en mi opinión encaja mejor en el segundo grupo.

11 sept 2019

"El proyecto Williamson" de John Grisham. Best-seller de no ficción.

15 comentarios:
“El proyecto Williamson” de John Grisham es el otro libro que en principio iba a acompañar a “Magallanes” de Stefan Zweig en la no-nata reseña compartida 'A pares II'. Como cualquiera puede ver son importantes las diferencias en todos los aspectos entre uno y otro escritor. Estas diferencias y la indudable capacidad de cada uno de ellos para sostener por sí mismos una reseña individual es lo que me hizo divorciarles de esa probable “A pares II” en la que pensaba unirlos. También, como “Magallanes” de Zweig, esta obra de Grisham es de actualidad por dos cosas: la colección de novelas que encabeza y la serie que sobre ella se puede ver actualmente en Nettflix.


Nuevo Periodismo, Novela de no Ficción, John Grisham

Esta novela aparecida en Estados Unidos el año 2006 con el más orientativo título de "El hombre inocente" ("The innocent man") ha sido el volumen inaugural de la colección 'Casos de crímenes reales' que el diario 'El País' desde el fin de semana del pasado 7 de julio y hasta el del próximo 22 de diciembre puntualmente llevará a los kioskos. Algo más veraniego que comprar un título de un autor de best sellers para leerlo en la playa o durante el viaje en tren o avión no puede haber desde luego. Y he de confesar que la finalidad pretendida por mí al adquirirlo y de seguro por la editorial al publicarlo se alcanza totalmente: entretener/me. La verdad es que por mi parte ninguna cosa más pretendía lograr.

"Cuando no tienes dinero para hacer valer tus derechos, estás a merced del sistema judicial. Y, una vez dentro del sistema, es casi imposible salir, aunque seas inocente." (pág. 354)
La frase anterior creo que sintetiza fielmente el asunto que se dirime en este relato. Un joven exitoso, Ron Williamson, de una pequeña localidad estadounidense (Ada, condado de Pontotoc, Oklahoma), que fue durante su adolescencia y primera juventud prometedora estrella de beisbol al fichar por equipos de mayor nivel ve cómo su estrella se va apagando con rapidez hasta el punto de llegar a desaparecer. En ese momento Ron inicia una etapa de vagabundeo por locales de estriptis, consumo inmoderado de alcohol, peleas y constante repetición a quienquiera que aguantase su perorata de cómo iba a triunfar en el mundo del deporte que le había vuelto definitivamente la espalda.

Los problemas a este joven inadaptado -mejor sería decir, fracasado- social le llegan cuando Debbie Sue Carter, joven camarera en Ada de un club nocturno, es violada y asesinada tras salir del trabajo. El 'Coachlight', local donde ella trabajaba, es muy conocido en la ciudad y a él podría decirse que acuden todos los jóvenes del lugar. Esa noche Ron no lo ha hecho; según afirma su madre la ha pasado durmiendo en su casa, pero de nada le valdrá esta coartada porque los policías locales están empecinados en que él es el culpable. Sólo tienen un pequeño problema: no tienen pruebas de la culpabilidad de Ron. Será seis años después de la muerte de Debbie cuando por fin el fiscal y la policía logren reunir 'pruebas' para detenerle junto a su amigo Dennis Fritz con quien muchos fines de semana se emborrachaba y endilgarles así a ambos el marrón de la violación y muerte de la camarera dell Club nocturno 'Coachlight'.

Ron y Dennis serán juzgados en piezas separadas y condenados el primero a Pena de Muerte y el segundo a Cadena Perpetua. Gracias a la existencia del denominado Proyecto Inocencia, el compañero de desgracias de Ron, Dennis Fritz, será ayudado por quienes participan en él,. Lograrán provocar un nuevo juicio de su caso. Por su parte Ron estará a pocos días de ver cómo la novedosa pena de muerte por inyección letal instaurada en el estado de Oklahoma se ejecutaba en su persona. Afortunadamente el juez Frank Seay y sus asistentes (Vicky Hillebrand, Jim Payne, y Fail Seward) a quien cayó aleatoriamente el recurso de Habeas Corpus presentado por la abogada de Ron, Haber Chesley, lo atenderá y así salvará a Ron de la muerte. En el juicio que siguió los abogados de Ron, Mark Barrett, Sara Bonell y Harry Scheck, lograrán echar por tierra las falsas pruebas presentadas por los de la acusación (Bill Peterson, Nancy Shew y Chris Ross).

Ronald Keith Williamson volvió a ser un ser libre tras doce años de injusto encarcelamiento. Sus hermanas, Annette y Renée,  siempre lo asistieron y cuidaron sabedoras de los problemas de bipolaridad que desde su temprana adolescencia Ron arrastraba y que estuvieron siempre en la base de la deriva que tomó su vida. Pero esta problemática y la mala gestión de la misma llevada a cabo por los médicos y por el mismo enfermo no justifican para nada la falta de ética y profesionalidad que el equipo policial de la ciudad de Ada practicó a la hora de querer endilgar el muerto a este débil ser humano.

John Grisham escribe en esta novela sobre un caso real sucedido en esa localidad de Oklahoma el 8 de diciembre de 1982 y que dio con los huesos de Ron  en la cárcel seis años más tarde, cárcel de donde no volvería a salir hasta el año 2000. El funcionamiento de la Justicia norteamericana, la corrupción moral de la policía que fabrica pruebas falsas que pueden llevar a un inocente a la muerte, y también el acorchamiento mental de la sociedad americana que no se cuestiona la veracidad o no de una acusación policial son denunciados enérgicamente por el autor de thrillers legales en esta novela de no ficción que se me hizo algo pesada en algún momento, aunque su inicio es fulgurante y muy atractivo en mi opinión.
"Por el hecho de ser un blanco de una ciudad blanca, arrestado por policías blancos, acusado por un fiscal blanco y declarado culpable por un jurado blanco, se convirtió en el personaje preferido de todos los reporteros y periodistas. Semejantes abusos podían ser frecuentes entre los pobres y las minorías étnicas, pero no entre los ciudadanos normales de una pequeña ciudad." (pág 373)
En 2018 se ha hecho una miniserie televisiva basada en este título; miniserie que he comenzado a ver pero que he decidido abandonar en su segundo episodio por resultarme tediosa y aburrida. Es evidente que en esta ocasión para la no ficción me parece mejor la escritura que la imagen pues ésta convierte el caso en un mero documental, cosa que en esta novela de no-ficción no sucede.



Nota: Los thrillers legales de John Grisham me resultan muy entretenidos. He leído y reseñado en este blog algunos de ellos: "El estafador", "El último testigo", "Un abogado rebelde" y "El soborno" (pinchando en los títulos se accede a las reseñas)