5 may 2017

Florilegio poético. Las poesías de "más que palabras..."

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En "Más que palabras...", la tertulia literaria que hace unos cinco años formamos un grupo de amigos y compañeros de trabajo, tenemos como colofón a nuestra reunión mensual el recitado,  por parte de uno de los tertulianos elegido por riguroso turno, de uno o varios poemas de su elección. Esta actividad que nació entre dudas y escaso convencimiento de algunos, sin embargo se ha revelado interesante y ya forma parte indisoluble de este amigable grupo de lectura.


Tradicionalmente, además, mayo, mes de las flores es o ha sido el mes poético por excelencia. Certámenes poéticos, juegos florales, concursos por la flor natural de poesía..., se asocian a mayo por eso de que además de con flores este mes se identifica con el amor..., y, de siempre, el Amor con mayúscula se ha canalizado a través de la lírica.

Al ir a cumplirse un año del inicio de los recitados en "Más que palabras...", quiero compartir en este blog los poemas que allí hemos escuchado. Algunas poemas los coloco en letra y audio. El recitado, en esta ocasión, es de mi completa responsabilidad. Ruego comprensión a quienes decidan escucharlos.


Junio de 2016
PEQUEÑA AMÉRICA (Pablo Neruda)
Cuando miro la forma
de América en el mapa,
amor, a ti te veo:
las alturas del cobre en tu cabeza,
tus pechos, trigo y nieve,
tu cintura delgada,
veloces ríos que palpitan, dulces
colinas y praderas
y en el frío del sur tus pies terminan
su geografía de oro duplicado.
Amor, cuando te toco
no sólo han recorrido
mis manos tu delicia,
sino ramas y tierra, frutas y agua,
la primavera que amo,
la luna del desierto, el pecho
de la paloma salvaje,
la suavidad de las piedras gastadas
por las aguas del mar o de los ríos
y la espesura roja
del matorral en donde
la sed y el hambre acechan.
Y así mi patria extensa me recibe,
pequeña América, en tu cuerpo.
Aún más, cuando te veo recostada
veo en tu piel, en tu color de avena,
la nacionalidad de mi cariño.
Porque desde tus hombros
el cortador de caña
de Cuba abrasadora
me mira, lleno de sudor oscuro,
y desde tu garganta
pescadores que tiemblan
en las húmedas casas de la orilla
me cantan su secreto.
Y así a lo largo de tu cuerpo,
pequeña América adorada,
las tierras y los pueblos
interrumpen mis besos
y tu belleza entonces
no sólo enciende el fuego
que arde sin consumirse entre nosotros,
sino que con tu amor me está llamando
y a través de tu vida
me está dando la vida que me falta
y al sabor de tu amor se agrega el barro,
el beso de la tierra que me aguarda.
Gabriel Celaya, "Hablando en castellano"
Hablando en castellano,
mordiendo erre con erre por lo sano,
la materia verbal, con rabia y rayo,
lo pone todo en claro.
Y al nombrar doy a luz de ira mis actos.

Hablando en castellano,
con la zeta y la jota en seco zanjo
sonidos resbalados por lo blando,
zahondo el espesor de un viejo fango,
cojo y fijo su flujo. Basta un tajo.

Hablando en castellano,
el "poblo, puoblo, puablo", que andaba desvariando,
se dice por fin pueblo, liso y llano,
con su nombre y conciencia bien clavados
para siempre, y sin más puestos en alto.

Hablando en castellano,
choco, che, te, ¡zas!, ¿ca? Canto claro
los silbidos y susurros de un murmullo que a lo largo
del lirismo galaico siempre andaba vagando
sin unidad hecha estado.

Hablando en castellano,
tan sólo con hablar, construyo y salvo,
mascando con cal seca y fuego blanco,
dando diente de muerte en lo inmediato,
el estricto sentido de lo amargo.

Hablando en castellano,
las sílabas cuadradas de perfil recortado,
los sonidos exactos, los acentos airados
de nuestras consonantes, como en armas, en alto,
atacan sin perdones, con un orgullo sano.

Hablando en castellano,
las vocales redondas como el agua son pasmos
de estilo y sencillez. Son lo rústico y sabio.
Son los cinco peldaños justos y necesarios
y de puro elementales, parecen cinco milagros.




Septiembre de 2016
DE LA TERRIBLE DUDA DE LAS APARIENCIAS (Walt Whitman)
 De la terrible duda de las apariencias,
De la posibilidad de que  hayamos sido engañados,
De que quizás la confianza y la esperanza no sean, después de todo
      sino especulaciones,
De que acaso la identidad mas allá de la tumba no sea sino
      un hermoso mito,
De que tal vez las cosas que percibo, animales, plantas, hombres,
      colinas, aguas brillantes y fluidas,
      el firmamento diurno y nocturno, los colores, densidades, formas,
      sólo sean (como sin duda son) apariencias, y que
      lo real esté aún por conocerse.
(¡Cuantas veces pienso que no sé, ni nadie sabe, nada de ellos!)
Tal vez  parece que son lo que son (como sin duda sólo parece
      que son lo que son) desde mi actual punto de vista, y
       puede  resultar que no sean (como en efecto no serán) nada de
       lo que parece ser, o no ser nada, en fin, considerados desde puntos de vista    
       enteramente diferentes;
Para mí, éstas y parecidas cosas encuentran extrañamente, respuesta
       en mis amantes, en mis queridos amigos.
Cuando aquel que amo viaja conmigo y descansa a mi lado largo rato,
       cogiéndome la mano,
Cuando el aire sutil, cuando lo impalpable, cuando el sentido que no tienen
       ni la palabras ni la razón, nos rodea y nos penetra,
Entonces me siento lleno de una sabiduría no expresada e inexpresable,
        permanezco  silencioso, no pido nada mas,
No puedo responder la pregunta de las apariencias ni la de la
         identidad mas allá de la tumba,
Camino o me siento con indiferencia, estoy satisfecho,
Aquel que coge mi mano me ha satisfecho enteramente.

Octubre de 2016
Oración en Columbia University (José Hierro)

Bendito sea Dios, porque inventó el silencio,
y el chirrido de la chicharra,
y el lagarto de fastuoso traje verde,
y la brasa hipnotizadora
(horizontal crepúsculo pudo haberla llamado
don Pedro Calderón de la Barca en el declive del Barroco).
Bendito sea Dios que inventó el agua
el agua sobre todo.

Bendito sea Dios porque inventó el amanecer
y el balido que lo poblaba.
Ahora vuelvo a escuchar aquella melodía.
El arroyo arpegiaba sobre cantos rodados,
hacía el contrapunto.
Suena el concierto en mi memoria.
O puede que se trate
de una música diferente:
la que escuchó, primero, entre los arrayanes de Granada
Federico García Lorca,
y luego aquí, rescatada,
en Columbia University.

Bendito sea Dios que inventó los prodigios
que contaba mi padre
perfumado de espliego y de tomillo.
Eran historias de ciudades mágicas
en las que el agua circulaba
por venas de metal, agua caliente y fría
(nos lo contaba al borde del regato,
helado en el invierno, seco en estío:
«Venga, a lavarse, coño, guarros».
Y obedecíamos).

Bendito sea Dios que inventó la cabra —la cabra
que rifaba por los pueblos—
mucho antes que Pablo Picasso,
con barriga de cesto de mimbre
y tetas como guantes de bronce.
Maldito sea Dios porque inventó el estaño
parpadeante del olivo,
ramas y tronco de Laoconte,
y aquella sombra trágica de catafalco y oro:
un rayo congelado en la mano siniestra
y en la diestra un crepúsculo.
Maldito sea Dios porque inventó a mi padre
colgado de una rama del olivo
poco después de recogerse la aceituna.
No puedo perdonárselo.
Pero eso fue más tarde.
Antes fueron los niños.
Bendito sea Dios que inventó aquellos niños,
vestidos como príncipes o pájaros.
Con voces de cristal, «Papá», decían a su padre.

Bendito sea Dios por inventar una palabra
milagrosa, jamás oída,
y su padre correspondía
con vaharadas de ternura.

Maldito sea Dios, porque yo quise
arrezagarme en la ternura
pronunciando la mágica palabra
entonces descubierta. «¿Papá?» «Mariconadas,
si te la vuelvo a oír te llevas una hostia».

Bendito sea Dios porque inventó los años,
1970, 1980, 1990...,
inventó el fuego, el oro viejo
de los arces de otoño,
y estos ríos profundos como penas,
largos como el olvido o el recuerdo,
hospitalarios, generosos,
por los que la ciudad va navegando
hasta la mar, que es el morir.

Bendito sea Dios que inventó libros sabios.
Se daba nombre en ellos
a lo que antes no lo tenía.
Bendito sea Dios porque inventó licenciaturas
masters, campus con risas y con marihuana,
laboratorios y celebraciones
con cantos en latín, gaudeamus igitur,
todo situado en niveles distintos del tiempo.

Bendito sea Dios que inventó la memoria
y que inventó el silencio de este lugar aséptico,
y las venas metálicas ocultas
en las que el agua espera
unas manos liberadoras que les devuelvan su canción.
Ahora sé que mi padre está vengado.
Mi padre, descolgado del olivo
pronuncia con mis labios las palabras totémicas,
y se estremece este recinto sagrado.
«Coño, joder, carajo, a lavarse la cara, hostias».
Y abro los grifos, lavabos, duchas, retretes,
se desbordan las aguas que él soñaba
en la choza de adobe y paja
cantan la gloria de la recuperación,
y mi padre navega por las aguas,
le provoco, gritándole desconsolado.
«¡Papá!». «Mariconadas», me contesta.
ahogado, recuperado,
navegante por los canales de oro,
vivo ya para siempre.


Noviembre de 2016
Si me llamaras ⇦(Pedro Salinas)⇒

¡Si me llamaras, sí;
si me llamaras!

Lo dejaría todo,
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,
el azul del océano en los mapas,
los días y sus noches,
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!

Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
«¡si me llamaras, sí, si me llamaras!»
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.

Nunca desde los labios que te beso,
nunca
desde la voz que dice: «No te vayas».
Ayer te besé en los labios.

Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más.
El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada
ya, para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.

Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no
-¿adónde se me ha escapado?-.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.

Diciembre de 2016
('Canción de Cardenio', Cervantes)
¿Quién menoscaba mis bienes?
       Desdenes.
¿Y quién aumenta mis duelos?
       Los celos.
¿Y quién prueba mi paciencia?
       Ausencia.
De ese modo, en mi dolencia
ningún remedio se alcanza,
pues me matan la esperanza
desdenes, celos y ausencia.

¿Quién me causa este dolor?
       Amor.
¿Y quién mi gloria repugna?
       Fortuna.
¿Y quién consiente en mi duelo?
       El cielo.
De ese modo, yo recelo
morir deste mal estraño,
pues se aumentan en mi daño
amor, fortuna y el cielo.

¿Quién mejorará mi suerte?
       La muerte.
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
       Mudanza.
Y sus males, ¿quién los cura?
       Locura.
De ese modo, no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura. 


Enero de 2017
Si el hombre pudiera decir lo que ama (Luis Cernuda)


Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
Los marineros son las alas del amor
(Luis Cernuda)

Los marineros son las alas del amor,
son los espejos del amor,
el mar les acompaña,
y sus ojos son rubios lo mismo que el amor
rubio es también, igual que son sus ojos.

La alegría vivaz que vierten en las venas
rubia es también,
idéntica a la piel que asoman;
no les dejéis marchar porque sonríen
como la libertad sonríe,
luz cegadora erguida sobre el mar.

Si un marinero es mar,
rubio mar amoroso cuya presencia es cántico,
no quiero la ciudad hecha de sueños grises;
quiero sólo ir al mar donde me anegue,
barca sin norte,
cuerpo sin norte hundirme en su luz rubia.








Febrero de 2017
Los heraldos negros (César Vallejo)


Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!



“Ítaca” (Cavafis)


Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

Marzo de 2017
Rimas ⇐(Juan José Llovet Soriano) ⇓

El tiempo es oro, mujer;
yo no lo puedo perder
en pedir ni en esperar.
Sé mía si lo has de ser;
si no, déjame marchar,
que el tiempo es oro, mujer.
¡El sol baja tan a prisa!
¡Llega tan pronto a su ocaso!
Hay que caminar de prisa,
hay que aligerar el paso.
¡El sol baja tan a prisa!
Me queda tanto que andar
y tanto por qué reír
y tanto por qué llorar.
¡Para lo que he de vivir,
me queda tanto que andar!
No te arrepientas después.
Piensa de qué vivirás
si dejas morir la mies.
¡Yo no ando nunca hacia atrás!
¡No te arrepientas después!

LA ESPADA DE MI ABUELO
(Á Enrique Reoyo)


Yo nací en una casa de portalón sombroso,
donde antafío habitara un hidalgo señor,
que murió coronado por el nimbo glorioso
de una noble leyenda de aventuras de amor.

En la ciudad aún corre en boca de las gentes
la historia de su vida: Se llamaba don Luis,
y lucía en sus armas, limpias y refulgentes,
sobre campo de gules, cuatro flores de lis.

En una de las salas de mi vieja casona,
donde el silencio tiene hueca sonoridad,
pendiente de un testero, se pudre una tizona
que supo hacer un día ley de una volun tad

Aquella vieja espada perteneció á mi abuelo,
aquel valiente hidalgo, poeta y segundón,
que durmió muchas noches bajo el palio del [cielo,
por ju garse á una carta su postrero doblón.

Hace ya mucho tiempo, siendo yo todavía
un muchacho travieso, revoltoso y jovial,
uno de mis mayores placeres consistía
en con aquella espada fingirme general.

General de un ejército de bravos paladines,
general que tenía un bastón por corcel,
y que cuando corría por los bellos jardines
se figuraba hallarse en la torna de Argel.

y cuando en las eternas veladas ínvernales
se rezaba el monótono rosario familiar,
y mi madre clavaba sus ojos celestiales
en los añosos troncos que ardían en el llar;

y sus pálidos labios decían suavemente:
“Por el descanso eterno del difunto don [Luis”,
yo elevaba la vista, casi inconscientemente,
á la espada exornada por las flores de lis.


En marzo fueron dos las juglares. Tras el recitado de los dos poemas anteriores, los dos siguientes vinieron a cerrar una jornada fantástica:


ÍNTIMA
Julia de Burgos

1

Se recogió la vida para verme pasar.
Me fui perdiendo átomo por átomo de mi carne
y fui resbalándome poco a poco al alma.

Peregrina en mí misma, me anduve un largo instante.
Me prolongué en el rumbo de aquel camino errante
que se abría en mi interior,
y me llegué hasta mí, íntima.

Conmigo cabalgando seguí por la sombra del tiempo
y me hice paisaje lejos de mi visión.

Me conocí mensaje lejos de la palabra.
Me sentí vida al reverso de una superficie de colores y formas.
Y me vi claridad ahuyentando la sombra vaciada en la tierra desde el
hombre.

2

Ha sonado un reloj la hora escogida de todos.
¿La hora? Cualquiera. Todas en una misma.
Las cosas circundantes reconquistan color y forma.
Los hombres se mueven ajenos a sí mismos
para agarrar ese minuto índice
que los conduce por varias direcciones estáticas.

Siempre la misma carne apretándose muda a lo ya hecho.
Me busco. Estoy aún en el paisaje lejos de mi visión.
Sigo siendo mensaje lejos de la palabra.

La forma que se aleja y que fue mía un instante
me ha dejado íntima.
Y me veo claridad ahuyentando la sombra
vaciada en la tierra desde el hombre.
NADA
Julia de Burgos

Como la vida es nada en tu filosofía,
brindemos por el cierto no ser de nuestros cuerpos.

Brindemos por la nada de tus sensuales labios
que son ceros sensuales en tus azules besos;
como todo azul, quimérica mentira
de los blandos océanos y de los blancos cielos.

Brindemos por la nada del material reclamo
que se hunde y se levanta en tu carnal deseo;
como todo lo carne, relámpago, chispazo,
en la verdad mentira sin fin del Universo.
Brindemos por la nada, bien nada de tu alma,
que corre su mentira en un potro sin freno;
como todo lo nada, buen nada, ni siquiera
se asoma de repente en un breve destello.

Brindemos por nosotros, por ellos, por ninguno;
por esta siempre nada de nuestros nunca cuerpos;
por todos, por los menos; por tantos y tan nada;
por esas sombras huecas de vivos que son muertos.

Si del no ser venimos y hacia el no ser marchamos,
nada entre nada y nada, cero entre cero y cero,
y si entre nada y nada no puede existir nada,
brindemos por el bello no ser de nuestros cuerpos.









Abril de 2017
“Cuestión bizantina”
(Max Aub)


La playa ¿es orilla
de la mar o de la tierra?
Conseja bizantina.
La orilla del bosque
¿es su límite o del llano borde?
¿Qué frontera separa
lo tuyo de lo mío?
¿Quién acota la vida?
¿Vives hoy o mañana?
Raíz, tallo, flor y fruto
¿dónde empiezan y acaban?
El mantillo
¿es orillo
del ramaje muerto,
del renuevo
o del retorcido
helecho nuevo?
Cuestión bizantina.
Importa la orilla,
dormir limpio en ella.
(No somos tú y yo,
sino el hilo impalpable
que va de tu presencia
a la mía.)
Límites y fronteras
se agostarán un día.
Sin orillo ni orilla
¿qué más da de quién sean
los cachones, la arena?
La playa es orilla
de la mar y de la tierra,
nunca frontera:
Nada separa,
Nada se para.
Palabra.
"El dibujo en el agua"
(Felipe Benítez Reyes)


Bien sabes que estos años pasarán,
que todo acabará en literatura:
la imagen de las noches, la leyenda
de la triunfante juventud y las ciudades
vividas como cuerpos.

Que estos años
pasarán ya lo sabes, pues son tuyos
como una posesión de nieve y niebla,
como es del mar la bruma o es del aire
el color de la tarde fugitivo:
pertenencias de nadie y de la nada
surgidas, que hacia la nada van:
ni el mismo mar, ni el aire, ni esa bruma,
ni un crepúsculo igual verán tus ojos.

Un dibujo en el agua es la memoria,
y en sus ondas se expresa el cadáver del tiempo.

Tú harás ese dibujo.

Y de repente
tendrás la sombra muerta
del tiempo junto a ti.





Y hasta aquí los poemas que en "más que palabras...." han ido saliendo. A mí, la poesía me gusta mucho y creo que leerla o escucharla recitada por otros es una actividad literaria de lo más hermoso

1 may 2017

"Las chicas", primera novela de Emma Cline

16 comentarios:
"Pero había otra posibilidad que se deslizaba encorvada, insistente e inmperceptible. El monstruo bajo la cama, la serpiente al pie de la escalera: puede que yo también hubiese hecho algo" ("Las chicas")

Literatura light, Primeras novelas, best seller
Foto:
Cordon Press/ Anagrama
Según he leído por ahí, en la Feria de Frankfurt de 2014, los distintos editores y productores cinematográficos se pelearon por adquirir los derechos de una ópera prima titulada "Las chicas" firmada por una tal Emma Cline

¿Quién es Emma Cline? ¿Es normal este revuelo? ¿"Las chicas" es una novela de calidad? 

Dar respuesta a estas tres cuestiones me llevó a leer la novela. Bueno, no sólo fue la necesidad de encontrar respuestas a esas preguntas, también me movió a ello la serie de reseñas leídas en blogs que frecuento y que hablaban, la mayoría, positivamente de ella. Y, por último, y éste sí que fue el impulso definitivo, "Más que palabras...", la Tertulia Literaria a la que asisto, la eligió como lectura del mes de abril que está a punto de finalizar.

¿Quién es Emma Cline?
De la autora, Emma Cline, por su edad, sólo 27 años, y ser "Las chicas" su primera incursión en el mundo de la narración, no se saben muchas cosas. Nació en 1989 en Sonoma, California (Estados Unidos) en el seno de una conocida familia americana (su abuelo paterno fue uno de los inventores del jacuzzi y su padre fundó unos viñedos con su apellido familiar en Sonoma [California] en los 80.) Siete hijos tuvo el vinocultor con su esposa; y de los siete, salvo el primero y el último que son varones, cinco son mujeres, siendo Emma la mayor de ellas.  Este puesto de 'primus inter pares' -primogénita entre las chicas- puede, quizás, hacernos entender que haya sido desde muy pronto una chica despierta y muy interesada por el mundo que le rodeaba, por el papel de las mujeres en el mundo, por la lectura y la escritura.

¿Es normal este revuelo?
Me refiero con esto a si una primera novela de una autora muy joven también puede explicar el revuelo editorial que se formó en Franfurt en 2014. La contestación debiera de ser no; sin embargo, y dado que tal alboroto existió, habrá que buscar algún tipo de justificación al mismo. Yo creo que todo este barullo viene dado por el asunto que toca la novela, que no es otro que la ficcionalización del tremendo y sangriento asesinato de la actriz Sharon Tate, esposa del cineasta Roman Polanski, en ese momento embarazada de ocho meses, y de los invitados que estaban con ella en su residencia. Los agresores fueron tres mujeres de una secta hippie que encabezaba Charles Manson, gurú cuya atrayente personalidad  tenía a sus adeptos totalmente abducidos. El crimen se cometió bajo los efectos de drogas alucinógenas y se escenificó con rituales un tanto satánicos.

Si bien en el relato de Emma Cline no estamos ante un relato de no-ficción, tipo "A sangre fría" de Truman Capote, la situación del asunto exactamente en el tiempo -madrugada del caluroso 9 de agosto de 1969- y en un lugar -una mansión de un lujosos barrio habitado por estrellas del espectáculo- donde sucedieron los asesinatos reales carga a autora y novela de un morbo añadido que los popes de la industria editorial y cinematográfica no podían dejar pasar de largo. La novela de esa jovencísima chica californiana que había tardado -confiesa ella en alguna de las muchas entrevistas que le han hecho- siete años en escribirla y dos más en corregirla olía a dinero, a mucho dinero. 

Las asesinas del clan Manson, Sharon Stone, Roman PolanskiLos gestores de la industria de los libros se han ocupado muy mucho de resaltar la inspiración real de los hechos ficticios que se relatan. Una inspiración que encuentra total correspondencia en los personajes que funcionan en la trama novelesca. Es la siguiente:
El músico Mitch Lewis de la ficción es trasunto del Roman Polanski real; los cuatro asesinos de la ficción se corresponden con los cuatro miembros de la secta de Manson, Susan Atkins, alias ‘Sexie Sadie’, Patricia Krenwinkel, Leslie van Houten y Tex Watson, que armados de cuchillos y un rifle entraron esa noche de agosto en la residencia donde estaba Sharon Tate y mataron a todos los que en ese momento allí se encontraban.

Y junto al tremebundo asunto de los sangrientos crímenes se encuentra la juventud de la autora, ciertamente una niña superdotada pues si a 2014 le restamos (7 más 2) los 9 años que le ocupó la narración, nos encontramos con una niña de ¡¡sólo 16 años!! que se pone a investigar, preguntar, pergeñar y finalmente escribir esta novela. Es evidente, como ya he dicho antes, que el efecto mediático y publicitario era más que atractivo siempre, claro está, que la novelita en cuestión diese cierto soporte literario a tan ambiciosa operación. 

 ¿"Las chicas" es una novela de calidad?
Contestar rotundamente a preguntas como la anterior es difícil. Yo diría para concluir, y eso que acabamos de comenzar, que no es para tanto. Es una novela legible, pero con fallas que pienso podría la escritora haber evitado para ofrecer un relato algo más redondo.

"Las chicas" se estructura en tres partes. Cada una de estas partes se subdivide en otras dos: una primera situada en el momento de escritura, o sea, cerca de cuarenta años después de 1969, momento en que se sitúa la historia que nos ha llevado a comprar y leer la novela. Los dos tiempos narrativos están narrados en primera persona por la misma persona, Evie Boyd, que en el 69 tiene 14 años de edad y ahora ya anda por la cincuentena. Los personajes, salvo en el caso de la narradora -en ambas tramas Evie Boyd- difieren absolutamente de una a otra historia. Es tal el protagonismo de la historia del verano del 69 que como lector me he preguntado muchas veces durante el curso de la lectura qué finalidad tiene la parte de la novela situada en la actualidad. No le encuentro otra funcionalidad que la de servir de introducción a la historia principal, la de la secta que llevará a cabo la matanza. ¿Es un buen recurso? Pues, sinceramente, en mi opinión, no; aunque pueda sonar algo pretencioso por mi parte -perdonadme si así os lo parece- revela bisoñez. ¡Hala, ya lo dije!

La parte fundamental del relato es la que ocupan los sucesos del verano de 1969. La escritora ha insistido muchas veces en que su intención no era la de escribir la historia de los asesinatos de Manson sino, como viene a decir el título, la historia de las chicas en ese momento crítico de la adolescencia. Estamos, pues, ante una historia de iniciación, un bildungsroman, que presenta las inseguridades, dudas, atracciones, indefiniciones de todo tipo, enfrentamientos, arriesgadas experiencias, sentimientos de ser una persona incomprendida, etc., de una chica de catorce años. 
"Mi bolsa era una bolsa cualquiera, sin ningún rasgo distintivo. Las cosas que contenía: ropa, un libro sobre el Caballero Verde, el pintalabios Merle Norman. Las posesiones de una niña que pretendían hacerse pasar por una acumulación adulta" (pág. 313)
Evie Boyd vive en un entorno familiar algo inestable: sus padres se han separado hace poco y han decidido que el próximo curso ella vaya a un internado; Evie piensa que en su casa sobra, que sus padres no la quieren:  Jean, su madre, más preocupada por gustar a los hombres que pasan por su domicilio y Carl, el padre, ocupado con su trabajo y su vida junto a Tamar, asistente suya antes del divorcio y ahora compañera en Palo Alto donde residen desde la separación. Por si esto fuera poco para una chica de esta edad, su amiga de instituto, Connie, se ha enemistado con ella y de ser uña y carne han pasado a ignorarse totalmente. En esta situación de conflicto emocional, la narradora se queda subyugada ante la visión de una chica, Suzanne, de la que le atrae todo: sus ojos, su determinación, la libertad con la que se mueve, y, también la indigencia que parecen denunciar los pobres vestidos que llevan ella y sus compañeras (Helen, Roos y Donna).

Guerra de Vietnam, Drogas y hippies, Amor libre, Sectas, Sexo

Cuando vuelva a encontrarse con este atípico grupo de personas y Suzanne la mire con afecto, Evie creerá que acaba de encontrar sentido a su vida. Las acompañará al Rancho donde viven -malviven, sería mejor decir- en adoración incondicional de Russell, líder del grupo, al que entregan cuerpo y alma. Durante algunos días no continuados Evie vive en el Rancho y conoce de primera mano las prácticas que allí se hacen: consumo constante de drogas (marihuana, ácidos de todo tipo, hachis...), sexo libre, propiedad comunal, búsqueda de comida en los cubos de basura de la ciudad, infundadas ilusiones de triunfo musical por parte de Russell, visitas interesadas al Rancho de Mitch Lewis, un músico triunfador que les da dinero a cambio de compensaciones sexuales...

La historia del 69 sabemos como acaba en su parte real. Respecto a la ficticia, según leemos la novela sólo dudamos sobre qué pasará con Evie. Para saberlo no queda más remedio que leer el relato hasta el final. Quizás este mínimo suspense haya sido el que me ha llevado a leer completamente el texto. 

La historia que acontece en el momento actual es, en mi opinión, más floja que la otra. Aparte de servir para dar pie a la narradora de contar los sucesos de 1969, sólo le encuentro una justificación más: mostrar que las cosas han cambiado poco respecto a 1969. ¿Qué cosas son éstas? Pues sobre todo esa sumisión al macho dominante que muestran las chicas -las hippies del 69 y Sasha de la época actual- en ambos momentos. Si en la historia del pasado Donna, Roos, Helen, Suzanne... se entregan a Russell y a Mitch cuando ellos lo deseen, en la de ahora Sasha se humillará ante Julián y su amigo Zav sólo por no incomodarles.

De refilón se tocan en esta novela otros asuntos además de la reconstrucción de la matanza de Sharon Tate e invitados. Son éstos: la guerra de Vietnam, la rebeldía de la juventud norteamericana frente a esta guerra, el pacifismo, las drogas, el conflicto entre padres e hijos que ahora empiezan a cuestionar la autoridad paterna, la liberación sexual, la música que acompaña en todos los momentos la vida de estos jóvenes [en la página "Música que me gusta escuchar" he colocado una serie de temas que aparecen citados a lo largo del relato. Pinchar aquí], la difícil llegada a la edad adulta, la imperiosa necesidad de gustar, la fuerza del grupo, el deseo adolescente de ser aceptado, la trivialización del sexo ...

Lo mejor
A mí me parece que temáticamente el mérito principal de esta novela es avisar de que dentro del ser humano anidan monstruos que conviene no despertar. Si tal cosa se hace o, mejor, si uno se coloca en disposición de hacerlo, el horror puede ser inmenso. Con la debida distancia, este asunto tan tremendo me ha llevado a recordar un poco la extraordinaria novela de Joseph Conrad, "El corazón en las tinieblas"; pero, evidentemente, Emma Bline, no es Conrad. Y no es Conrad porque aunque tiene algunos aciertos formales en el uso del lenguaje no logra mantener un tono constante durante toda la novela, sino que, en mi opinión, ésta contiene muchos altibajos

Lo peor
Para mí, sin lugar a dudas, lo peor de la novela es esa primera subparte que aparece en cada una de las tres en que se estructura la novela. Es lo peor porque los personajes que en ella aparecen, salvo Evie, no tienen consistencia, son seres sin fuerza, evanescentes. Se diría que Julián, Zav y Sasha estuviesen siempre en esa nebulosa hippie que una y otra vez piden a Evie que les relate.

Tampoco me ha gustado esa nota de humor a lo Tarantino que introduce en un momento culminante (a mí Tarantino me encanta; pero Emma Cline tampoco es Tarantino) por parecerme impropia e inadecuada:
Gwen "antes de que pudiese levantarse tenía a Donna encima. Arrastrándose por su espalda, apuñalándola hasta que Gwen pidió, educadamente, si podía morir ya" (pág. 309). 

29 abr 2017

Premios Libros y Literatura 2016-2017

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Las webs Libros y Literatura, Cursos de Libros y Literatura y Autoedición Profesional son las convocantes de estos Premios. Sus destinatarios son cualquier persona residente en territorio español que tenga un blog cuya principal temática sea literaria. Dos son las modalidades de participación en esta convocatoria:

  1. Sólo en el Sorteo de libros: Para esto basta con hacer un post semejante a éste y publicitar la convocatoria en el blog del participante. Naturalmente, una vez cumplidos estos requisitos hay que comunicarlo a Libros y Literaturas a través de un correo electrónico.
  2. También en el Concurso de Reseñas: A lo ya hecho en la modalidad anterior hay que añadir la expresión en ese post de que se participa también en el Concurso de Reseñas y adjuntar, bien mediante el enlace correspondiente o íntegramente en el propio post, la Reseña con la que se concurre al Premio. Sólo se puede concursar con una reseña ya publicada durante 2016 y lo que va de 2017 o una reseña nueva que se comunique en ese momento.

➽ El período de inscripción en estos Premios se extiende desde el 21 de abril de 2017 hasta  el 14 de mayo de 2017 a las 23:59 h (hora peninsular española).


➽ Los premios consisten en 380 libros, 5 ejemplares de cada uno de los títulos que puedes ver en esta lista de premios (http://www.librosyliteratura.es/premios-libros-y-literatura-2016-2017-2.html)
  • Entre todos los participantes en los Premios Libros y Literatura 2016-2017 se sortearán 16 lotes de 20 libros de la lista de premios.
  • Los tres ganadores del concurso de reseñas serán premiados con un lote de 30 libros (primer premio), un lote de 20 libros (segundo premio) y un lote de 10 libros (tercer premio).  También participarán en el sorteo de los lotes de libros.
➽ El jurado lo forman miembros del equipo de Libros y Literatura que hará una primera selección, y un jurado experto e independiente formado por escritores y editores elegirá las tres mejores reseñas. 


➽ El fallo se publicará el 11 de junio de 2017.
(Bases completas de estos premios pueden –y deben- consultarse en http://bit.ly/premioslyl)

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➤ Yo participo en ambas modalidades. En el Sorteo de Libros a través de este post y en el Concurso de Reseñas presentando la titulada "Un abogado rebelde" de John Grisham. Tal reseña la publiqué en noviembre de 2016. El link para acceder a la misma es el siguiente:
http://bit.ly/2fNEJIZ

"Te vendo un perro" de Juan Pablo Villalobos

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Parodia, metaliteratura, posmodernismo, carnavalismo bajtiniano, la "Teoría estética" de Adorno, teóricos de la recepción como Wolgang Iser, la utilidad de los textos, la postverdad, la vida real, la novela mexicana, los pintores muralistas mexicanos con Diego Rivera a la cabeza, los revolucionarios mexicanos que yacen bajo tierra, los perros -sí, muchos perros-; las siglas -sí, también muchas siglas de significados sorpresivos-..., y el humor -mucho, muchísimo humor-. Todo esto, y más, es lo que se puede degustar leyendo esta novela del mexicano Juan Pablo Villalobos.

Fiesta en la madriguera, Premio Herralde

El escritor
Juan Pablo Villalobos (Guadalajara, 1973 - ) es un escritor y empresario mexicano. Hasta la fecha ha escrito cinco libros:
·         Fiesta en la madriguera, 2010.
·         Quesadillas, 2012.
·         Si viviéramos en un lugar normal, 2012
·         Te vendo un perro, 2015.
·         No voy a pedirle a nadie que me crea, 2016, premio Herralde.

La novela que he leído es, pues, la cuarta de sus publicaciones.

La reseña
muralistas mexicanos, Arte mexicano, Revolución mexicanaTeo de setenta y ocho años es nuevo en el edificio. En cuanto llega, Francesca le invita a incorporarse a la Tertulia Literaria que el resto de inquilinos, ancianos todos ellos, mantienen y de la que ella es coordinadora y directora. Teo se excusa pero Francesca le insta a integrarse en el grupo aduciendo la condición de novelista de Teo, algo que él niega sistemáticamente.

A Teo sólo le mueven las cervezas que diariamente se toma y que debe de espaciar a fin de procurar que sus escasos recursos le cubran su adicción durante todo el mes. También Teo siente deseos sexuales que ya dada su edad no sabe bien si son reales o reminiscencias del Teo joven que un día fue. El objeto de sus filias actuales es Yuliet, la verdulera revolucionaria; igual que antaño, cuando joven, bebía los vientos por Hilaria (conocida como Marilín en el mundo artístico) y ansiaba entrar en la casa de Diego Rivera donde ella trabajaba de modelo. Ambas, Yuliet y Marilín, le aplazan el deseado ayuntamiento con argumentos diversos que dilatan y eternizan en el tiempo sus ansias:
➽“-No vamos a echar a perder la Revolución por un acostón” [dice ella]
-¿No era al revés, Yuliet?
-¿Cómo al revés?
- Que no vale la pena echar a perder un acostón por la Revolución
” [le dice Teo.]
➽"Finalmente se abría la puerta [de la casa de Diego Rivera] y Marilín atravesaba el umbral que la devolvía a la calle, al tranvía y a mis preguntas:
-¿Qué hiciste?
-Ya lo sabes. Posar.
-¿Desnuda?
-¿Tú qué crees? ¿Te pones caliente, Teo?
-¿Me vas a dejar dibujarte?
-Mañana.
"
Los dos Teo, el joven y el actual, topan durante su existencia con un variopinto grupo de seres que le irán marcando y de los que aprende al tiempo que se defiende. Durante su juventud entre los artistas mexicanos reunidos en torno a la figura del pintor Diego Rivera se encontraba otro menos famoso pero que a Teo le influirá más: es Manuel González Serrano, el Hechicero. Y en la edad adulta será con Willen, misionero mormón, con quien a través de sus diálogos interminables de los miércoles hablará de Juan O'Gorman, arquitecto y pintor mexicano que se suicidó en 1982 al no poder superar el de Frida Kalho acaecido en 1954. También con Güilen (Willen) hablará de la gratuidad e inutilidad del Arte, aunque siempre el mormón mantendrá que los textos (él siempre va con la Biblia bajo el brazo, al igual que Teo todo lo apoya en la "Teoría estética" de Adorno) tienen una gran utilidad. Este pragmatismo textual se evidencia cuando los dos emprenden su particular lucha contra las cucarachas que invaden la casa de Teo armados “Él, con la Biblia. Yo, con la Teoría estética”. 

Si algo caracteriza el estilo de esta novela es la mezcolanza de géneros novelescos, su hibridación. Todo en ella es parodia de diferentes tipos de novelas: Hay thriller en la lucha sorda entre Francesca y Teo que incluye el robo de materiales literarios (el "Palinuro en México" de Fernando del Paso que están leyendo en la Tertulia y las "Notas de Literatura" de Theodor Adorno. Ambos títulos alcanzan las 700 páginas cada uno de ellos), así como sigilosas violaciones de domicilo; ensayo en las disquisiciones sobre el Arte, en especial sobre Literatura, y también  sobre Religión; novela de aprendizaje en el desarrollo del Teo adolescente, de su hermana y su integración en el mundo laboral... [“Mi hermana y yo nos habíamos convertido en adultos, pero mamá no había dejado de ser mamá y sólo dejaría de serlo si la convertíamos en abuela, cosa que nunca sucedió”]; costumbrismo en la huída del padre de Teo del domicilio familiar; realismo mágico en la presentación de la realidad mexicana tantas veces inverosímil pero cierta; novela sentimental en los escarceos e inclinaciones amatorias del joven Teo...

También es esencial en este relato la presencia del Humor. Es un humor que arrampla con todo, que no se detiene ante nada, un humor irreverente que sirve para poner en solfa los fundamentos de la sociedad mexicana: en el mundo artístico, los popes del muralismo mexicano con Diego Rivera y Frida Kalho a la cabeza, pero también a los que abjurando de la figuración optaron por la abstracción. De ahí que el padre de Teo, pintor frustrado como él, en un momento dado reconsidere planteamientos anteriores y diga que a su muerte 
"ya no quiero que me incineren y mezclen mis cenizas con pintura, No quiero pasar a la posteridad en una manifestación anacrónica. Quiero que usen mi cuerpo en una performance. Dáselo a Jodorowsky a ver qué se le ocurre. [...] o a Felipe Ehrenberg [...] Si no es a Felipe dáselo a alguno de los grupos que hacen happening, hay un montón, pero antes investiga bien, no quiero acabar en una fumada frívola" (p. 186)
y en el mundo político, las humoradas referidas a los revolucionarios mexicanos:
"El suelo de la explanada del Monumento a la Revolución se estaba agrietando. [...] Eran los bigotes de los revolucionarios, que  no habían parado de crecer y se habían enredado en el sistema del alcantarillado. La culpa era de Villa y de Cárdenas, Madero, Calles y Carranza, absueltos" (p. 129)
Aspecto más que interesante de esta novela es el producto metaliterario que en realidad es. Estamos ante una novela haciéndose; una novela que no es novela y, precisamente, por no serlo tiene todas las papeletas de que al final lo acabe siendo. Una novela anárquica pero en realidad realizada bajo postulados muy ortodoxos. En especial postulados de Theodor Adorno cuya "Teoría estética" y sus "Notas de literatura" marcan la idiosincracia del texto; y de la Teoría de la Recepción de Wolgang Iser. Dos o tres frases, presentes en la novela, están sacadas de estos autores y sirven para marcar la estructura y forma de la narración:
➽“Un tono solemne condenaría al ridículo a las obras de arte, igual que el ademán de poder y magnificencia” ("Teoría estética", T. Adorno)
➽"Un análisis de la Hª literaria muestra el traslado de los espacios vacíos como elemento de economía narrativa o como productores de tensión y suspense -caracterizados en la figura de la elipsis- a su papel central en la literatura moderna" (Teoría de la Recepción, W. Iser)
Teoría de la recepción, Notas de Literatura, Teoría estética

 Pero la genialidad de esta novela de Juan Pablo Villalobos es que aspectos tan interesantes literariamente hablando como los anteriores los formula en texto, como casi todo lo referido a metaliteratura y tantas otras cosas, de manera paródica:
➽“Me acabó explicando, cuando yo, para variar, ya me había distraído, una manera de narrar, denominada 'estilo  indirecto libre', momento en el que yo ya no supe si estábamos hablando de literatura o de natación”.
➽[Francesca me]  “decía que a mis personajes les faltaba profundidad, como si fueran agujeros. Y que mi estilo necesitaba más textura, como si estuviera comprando telas para cortinas”.
 También conviene pararse y considerar la razón del título, "Te vendo un perro". Dejando a un lado la que va unida a la historia relatada: un joven con pretensiones de artista que ha de hacerse taquero por culpa de la supervivencia, y las leyendas urbanas unidas a estos vendedores, la imagen del perro/perros funciona en el texto como una clara metáfora animalesca propia del mundo carnavalesco, una de las tendencias literarias que se muestran en esta novela. El siguiente fragmento creo que es explicativo por sí mismo:
Los perros no importan. Los perros no importa que sean perros. Son perros porque sí, pero podrían ser cualquier otra cosa que sirviera como símbolo de la crueldad de la vida. Si no hubiera perros serían ratas o conejos”.
-Los perros son perros porque eso fue lo que pasó, los perros importan porque ésa es la realidad.- 'La realidad no importa'” (p. 182)
O sea que el autor nos está proponiendo una historia que toca la realidad pero sin importarle ésta. Estamos ante una realidad pero pasada por el filtro de la creación artística que  la transforma y convierte en otra cosa. El mismo escritor en entrevista concedida a la revista "Quimera" a propósito de su anterior novela, "Si viviéramos en un lugar normal" (2012), declaraba lo siguiente, que es totalmente aplicable a nuestra novela:
 "Un narrador, sea un niño o lo que sea, por más aspiraciones de “verosimilitud” que tenga, siempre es y debe ser literario. Esto es literatura y no tiene nada que ver con la realidad. Hay que trascender la realidad "
 Toda esta explicación sobre la realidad en literatura puede hacer pensar en una novela pesada y aburrida. Para nada. El escritor mexicano afincado en Barcelona envuelve tan profundas reflexiones en el vistoso y entretenido papel del tono humorístico -¡siguiendo los dictados de Adorno, sin duda alguna!-. Así cuando decide dar clases de teoría literaria a un personaje al que llamaban Cabeza de Papaya le pide a otro llamado Mao:

-Tráeme todo lo que puedas de teoría literaria.
- ¡Estructuralismo, hermenéutica, semiótica, teoría de la recepción? 
- Lo que sea, entre más mafufo { Fuera de la realidad, ilógico} mejor” 

Una novela y un novelista muy mexicanos. En cuanto a manejo de la lengua, si algo destaca en este relato es el apego a la lengua viva mexicana. El asunto que se trata igual que los personajes que toman parte en él son mexicanos por los cuatro costados. Y este mexicanismo queda patente -en especial para un español como yo- en el vocabulario lleno de términos vivos y muy coloquiales por allá:

Revolucionarios mexicanos, Pancho Villa, Emiliano Zapata
tianguis’ (Mercadillo), ‘Achichincles’ (Adulador, sumiso), Sábanas ‘percudidas’ (sábanas tan sucias que ya es imposible ponerlas completamente limpias aunque se laven), ‘Jitomatiza’ (Tomatina, pelea con jitomates [tomates]), ‘rascuaches’ (Pobre, miserable, de baja calidad), ‘merolico’: (Persona que es muy habladora. Vendedor callejero), ‘escuincle’ (Persona que está en el período de la niñez), ‘piloncillo’ [‘vender piloncillo’] (Azúcar moreno que se comercializa en forma de cono truncado), ‘gis’  (Arcilla blanca o de diversos colores que, en forma de barrita, se usa para escribir en los pizarrones), ‘mica’ (Sentidos diversos según el país [camisa, bacinilla, cosa, fiesta…])‘palapa’ (vivienda al aire libre con techo formado con palmas secas y soportes de madera de palma), ‘caguama’ (tortuga. Por extensión botella de cerveza), ‘cholla’ (tipo de cactus mexicano), ‘botana’ (Tapa), ‘alebrestar’ (Alborotar(se)), ‘chambear’ (Trabajar), La ‘cruda’ (Resaca), etc. 

Final
Durante la entretenida lectura de "Te vendo un perro" constantemente venían a mi cabeza las novelas escritas por Enrique Vila-Matas [leer aquí la reseña que hice en el blog sobre una de sus novelas]. No porque sean iguales, para nada, sino por esa mezcla realizada entre el hoy y el ayer, esa interacción entre personajes reales (históricos, al menos) y los puramente ficticios, el tono ensayístico que adquiere el relato en algunos momentos y también, claro, por qué no, ese humor tan iconoclasta con el que se lleva por delante todo lo que se pone ante él por muy reconocido oficialmente que sea éste.

Es principalmente en el juego realidad-ficción y en la hibridez de géneros que se percibe en esta novela en lo que, en mi opinión, estriba la semejanza con la literatura de Vila-Matas quien en sus novelas fusiona con sorprendentes resultados la novela, la crónica, el libro de viajes, el diario, el ensayo y la crítica literaria. En el fondo y en la forma, esto es lo que se conoce con el nombre de posmodernismo. Ahí es donde encontramos a este joven escritor mexicano.

¿Lo conocíais? ¿Habéis leído algo de él? 

25 abr 2017

"Reflexiones" es el nombre de mi otro blog

14 comentarios:
Un brevísimo post para comunicar el nombre, su finalidad y el porqué de abrir un segundo blog. 

Tenía en wordpress, desde hace ya varios años, un blog inoperativo. Lo utilizaba para poder comunicar mejor con otros blogueros wordpress; pero en tres años no había publicado nada en él.
Hace unos días decidí sacarlo a la luz. Lo primero que hice, naturalmente, fue darle un nombre:
"Reflexiones" lo he llamado; sí, ya sé que no es muy original pero es el que en mi opinión mejor identifica el destino que pienso darle y que explico en la primera entrada que escribí hace mucho tiempo ya, aunque sea de hace nada cuando la di a conocer: "en él ensayaré asuntos informáticos y expresaré opiniones de diversa índole (no literarias, fundamentalmente)."

Pues dicho y hecho. A esa primera entrada, descriptiva de la finalidad del blog, le ha seguido, hace muy pocos días, otra perteneciente a mi entorno profesional, sobre un hecho luctuoso en principio pero hermoso, ameno y agradable en su realización. Si queréis acceder al post, aquí os dejo el enlace.

No quisiera mezclar churras con merinas y al igual que hacen muchos de mis amig@s bloguer@s dedicaré cada uno de mis blogs a cosas distintas. Éste en el que estamos seguirá fiel a la descripción que luce en su cabecera: 
 "Blog sobre literatura (novela, poesía, teatro), cine y música que me gusta"
Salamanca, El blog de Juan Carlos, ReflexionesEl otro blog, "Reflexiones", que podría decirse que aún está en construcción (le faltan muchísimas cosas: una cabecera más de mi gusto, menú de páginas, widgets y gadgets diversos, activar plugins adecuadamente, etc.), lo dedicaré a lo ya señalado en la primera de sus entradas [ver aquí] y, además, a los escritos personales que poco a poco, por qué no, decida ir dando conocer.

A fin de que ambos blogs estén debidamente comunicados he colocado en cada uno de ellos, respectivamente, una página con el nombre del otro: "Reflexiones", en éste; "El blog de Juan Carlos" en el nuevo.

Un abrazo a todos

23 abr 2017

Mis recomendaciones literarias para el Día del Libro

12 comentarios:
Día del Libro, 23 de abril
Dibujo realizado por Gonzalo Martín "Taquen"  

El 23 de Abril se celebra el Día del Libro. Eso lo sabemos todos: Un 23 de abril de 1616 murió Cervantes y el mismo o semejante día del mismo año le sucedió otro tanto a Shakespeare. Es por esto que este día se celebra a la Literatura escrita en dos lenguas importantísimas en el mundo: el inglés y el español.

Yo, desde este humilde rincón, quiero contribuir al homenaje cervantino con algunas recomendaciones de lecturas -¡'literarias'!- contrastadas personalmente. Elijo solamente 10 títulos, cinco de autores contemporáneos o de libros aparecidos recientemente, y otros cinco de autores considerados por todos ya como clásicos. Son las siguientes:

➤ Autores contemporáneos


Recomendaciones literarias

➤ Autores considerados ya clásicos