3 nov 2015

El "Día de muertos". Mi relato en EMblOgRIUM

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Salió puntual el número de noviembre de la revista "EMblOgRIUM". En esta ocasión el ejemplar ordinario se acompaña de un especial "Xibalbá". Es en este especial donde junto a otros colaboradores de la Revista escribo un relato fantástico en el que emprendo la marcha hacia Xibalbá la ciudad mítica de la cultura maya donde habitan los muertos.

Xibalbá, Día de los Muertos, Día de Todos los Santos, relato de Juan Carlos Galán

En esta entrada podéis leer mi relato, pero os invito a que leáis los otros en el Especial "Xibalbá" [hacer clic aquí]  pues en el último relato las historias desarrolladas individualmente por cada uno de nosotros confluyen y se juntan en un final común.

oooOooo

Xibalbá

-El relato de Juan Carlos-

Ese 31 de octubre la jornada le estaba resultando agotadora. Juan Carlos jamás pensó que ese trabajo de guarda forestal que con tantas ganas había tomado podría llegar a resultarle tan tedioso. Cuando Alberto le habló de aquel Parque Natural, JC pensó que trabajar en él en contacto con la Naturaleza sería maravilloso, la ocasión que llevaba buscando desde hacía ya no sabía cuánto de escapar del aburrido trabajo de  oficina al que estaba atado desde que acabó sus estudios de Ciencias Ambientales. Pero ¡já!, ahora resultaba que vigilar la extensión de ese frondosísimo bosque  -¡selva más bien!- de caobas, cekas y chacás por el que discurría, plácido, el río Balankanche se había convertido en una rutinaria sucesión de reuniones agotadoras en torno a una mesa. Ahora parecía que a Enrique Xavier, el jefe del que JC dependía, le interesaban más los largos listados en Excel de Flora y Fauna de la zona próxima a Chichen Itza que cualquier otra cosa.
A punto de dar las dos de la tarde, nada más finalizado el almuerzo y cuando Juan Carlos se disponía a regresar a la torreta desde la que con la ayuda de prismáticos contabilizaba el paso de jaguares, pumas y temazantes camino de los ojos de agua donde abrevar, Héctor, el vigilante de la entrada al recinto, le entregó un sobre cerrado que una extraña mujer había dejado en la recepción del Centro de Recursos, Investigaciones y Sostenibilidad de la Flora y Fauna de la Península de Yucatán (CRISFAPY):
-          Juan Carlos –dijo Héctor agarrándole por el brazo cuando ya salía del comedor- han dejado para ti este sobre.
-          ¿Para mí? Gracias, Héctor –le respondió.
Con cierta expectación JC rasgó el sobre del que extrajo una octavilla en la que con letra cuidada y de extraño aspecto gótico se podía leer:
"Estimado Juan Carlos: Has sido invitado a celebrar el día de los muertos en la gran Xibalbá. El mapa que te es adjuntado te indicará cómo llegar. Pero te advierto: debes estar antes de las cero horas del primero de Noviembre y cruzar la puerta exactamente a la media noche, si no habrá consecuencias. Es una invitación que no puedes rechazar."
Diez horas faltaban para tan extraña celebración a la que le convocaba ignoraba quién. No sabía si asistir o no. Algo, muy íntimo, le avisaba de la peligrosidad de acercarse a celebrar el Día de los Muertos, pero si no lo hacía la nota decía que habría consecuencias. Poco a poco la sensación de peligro fue sustituida en el pecho de JC por la de terror. ¿Cómo acudir, cómo llegar a la gran Xibalbá? ¿Existía entonces este lugar, Xibalbá, que Juan Carlos en su niñez había oído nombrar a sus mayores y del que siempre se mofó? No lo sabía a ciencia cierta, lo único que estaba claro era que había que empezar a actuar y no perder más tiempo.
Era tal el miedo que le había metido en el cuerpo la enigmática carta que para intentar superarlo en cuanto salió del trabajo a las cinco de la tarde (“¡ya sólo quedan siete horas!”) entró en una taberna que había a la entrada del CRISFAPY. Allí el joven guarda forestal pidió un trago, luego otro, y otro más y otro y otro…
-         ¿Quieres llegar a Xibalbá y no sabes cómo? –le dijo una enigmática mujer enfundada en una capa y oculto su rostro bajo una capucha que apenas si dejaba entrever un matojo de pelo enmarañado.
-         ¿Quién eres? ¿Cómo te llamas? –contestó Juan Carlos inmerso en la dormidera que le había producido el licor- ¿De verdad sabrías indicarme cómo llegar allá a tiempo?
-          Si tú me lo permites, sí.
-         De acuerdo. Pero antes dime: ¿cómo te llamas?
-          Elvira. Y tú, Juan Carlos, sígueme. Hace tiempo que estaba esperando poder corresponderte como mereces.
Elvira y JC pararon un taxi a cuyo conductor pidieron que los llevase hasta la pirámide de Kukulkán. Al llegar vieron cómo el sol del crepúsculo al incidir sobre las nueve plataformas que la constituyen formaba una especie de serpiente escamosa que con su cabeza invertida parecía indicarles una dirección a seguir.
-          ¡Dame la mano! –le gritó Elvira a JC-. ¡Es preciso que entremos en ella antes de que el sol se ponga!
-          Como tú digas –le respondió.
De modo inexplicable una vez traspasada la puerta la pareja se vio dentro de un túnel de piedra descendente que rápidamente empezaron a recorrer. A lo lejos parecía escucharse como un rumor de agua que corría o saltaba produciendo un sonido cada vez más potente, más ruidoso, de catarata casi… Hubieron de detenerse pues el fragor acuático era tal que sus cerebros, al menos el de JC, no eran capaces de procesar la belleza del mundo en que estaban: Al final del túnel había una gran oquedad en el suelo donde se perdía la vegetación que, seguramente producto de la humedad, había crecido a su alrededor y que como si lo necesitara se volcaba hacia el agujero negro.
Elvira y Juan Carlos se dieron cuenta de que esa tremenda abertura en el suelo era un cenote del que nunca él había tenido noticias. Descendieron los 20 metros que les separaban del agua que discurría por su fondo y allí, junto a las limpísimas aguas distinguieron la entrada a una gruta, a una caverna. Temerosos iniciaron el recorrido de la misma que parecía inacabable.
-          No se ve nada –gritó JC a la mujer que yendo a su lado no le había mostrado aún el rostro-. Creo que lo mejor sería volver y abandonar
-          Acuérdate de que las consecuencias serán terribles si no logras estar a medianoche a la entrada de Xibalbá –le contestó ella.
Aunque estaban inmersos en una densa oscuridad, los ojos de la pareja reconocieron una sombra también encapuchada que allá se encontraba.
-         ¿Quién anda ahí? –preguntó Elvira, sin obtener respuesta alguna.
-          Si no respondes te mato –bramó Juan Carlos superado el atontamiento que la bebida le había producido.
Cuando JC se lanzaba contra la sombra con ánimo de quitarla de en medio, ésta pronunció unas enigmáticas palabras en un antiguo idioma: “Pater, ignosce illis , quia nesciunt quid faciunt” (“Señor, perdónalos, porque no saben lo que hacen”).
-         ¿Quién eres? ¿Qué has dicho? ¿Sabes dónde estamos? ¿Nos podrías decir cómo podemos llegar a Xibalbá? –le preguntaron los dos casi al unísono.
-         Soy Francisco Ximénez, un fraile español de Écija –nos respondió-  No me podéis ya hacer daño pues vosotros y yo no estamos, ninguno de los tres, dentro de la misma dimensión temporal. En cuanto a qué decía cuando me atacaste, sólo le imploré al Señor su perdón para vosotros por no ser conscientes de lo que ibais a hacerme.
-         ¿Te burlas de nosotros? –le espeté-. ¿Cómo puedes decir sandeces semejantes?
-          Muy sencillo, pequeño saltamontes –me respondió. Y rió con ganas el frailecito-. Yo llegué a estas tierras de Nueva España hace ya unos cuantos siglos. Por acá hice muchas cosas, aunque la principal para mí y para la historia fue la de salvar el texto sagrado de la civilización maya del peligro que corría al ser oral de desaparecer. Gracias a mis esfuerzos las creencias de este pueblo milenario sobrevivieron. Por esto sólo os puedo decir que no veis nada porque paradójicamente el estruendo del río que discurre por esta galería es de  tal calibre que no sólo lastima la audición sino que neutraliza al resto de sentidos humanos y entre ellos a la vista.
La explicación dada por este ser de aspecto frailuno aunque extraña no  sorprendió a Juan Carlos en modo alguno. Desde que junto a Elvira había llegado al túnel de piedra subterráneo de modo inexplicable, su cabeza parecía haberse habituado a procesar saberes e informaciones de manera en nada semejante a lo que para él había sido habitual hasta entonces. JC pensó que sólo tenía una opción y esta era exprimir al fraile al máximo.
-         Fray Francisco: ¿Dónde queda Xibalbá? ¿Podrías conducirnos hasta allá? –le inquirió ansioso.
-         ¿Por qué no le conduces tú? –contestó fray Francisco dirigiéndose a Elvira que, silente, me acompañaba.
-          Me está vedado descubrir el arcano –respondió ella tranquila-. Es él por sus propios medios quién ha de procurar llegar hasta las puertas de ese más allá. Sólo te diré una cosa, Juan Carlos –dijo volviéndose hacia él pero bajando la cabeza para que no pudiese contemplar su rostro-, hay varios cientos de kilómetros hasta allá y el tiempo que te resta es escaso.
-         Entonces –dije con inseguridad y ya temeroso- ¿por qué me acompañas, por qué estás haciendo el mismo trayecto que yo?
-         Las promesas dadas han de ser cumplidas –respondió ella-. Por eso sigo tus pasos
Si ya estaba inquieto por todo lo que le había sucedido tras un pesado y rutinario día de trabajo, las palabras frías y sin sentimiento de Elvira no le tranquilizaron un ápice. “¿Varios cientos de kilómetros de aquí?” “¿Pero en qué dirección?” “¿A qué promesa incumplida debería responder ante esta mujer espectral?” Estas y otras preguntas se agolpaban en su cabeza. De pronto de manera impulsiva y sin ser casi consciente de ello espetó a fray Francisco Ximénez:
-          ¿Por dónde sigo, padre?
-          Toma la dirección de Cobán –respondió. Y dicho esto, el eclesiástico igual que apareció desapareció perdiéndose gruta adentro por donde escapaba el agua ruidosa y cantarina.
Juan Carlos tomó una rápida decisión. Se lanzaría al agua y se entregaría a su fuerza propulsora. Por muy rápido que él pudiera caminar nunca podría llegar a Xibalbá en esas pocas horas y menos sin saber dónde quedaba. Y dicho y hecho. JC se zambulló en las frías aguas del río estruendoso que nada más entrar en él cambió su estrepitosa sonoridad por otra más tenue y cantarina. El frío del agua apenas si lo sintió en su cuerpo pues un tronco desprendido de una de las inmensas raíces de caobas que llegaban hasta el agua, le sirvió de improvisada barcaza a la que sin dificultad subió. A su lado, impertérrita y sin mostrar jamás su rostro, Elvira le acompañaba silenciosa escuchando las canciones que, mágicas, llenaban las inmensas galerías por donde circulaban estas encantadas aguas.
Mientras viajaban a velocidad de vértigo subidos en esa chalupa que se diría prodigiosa dado que viraba a derecha e izquierda sorteando con acierto el bosque de raíces y ramas espinosas que parecían querer atacarles, Juan Carlos algo más tranquilo, dirigiéndose a la mujer que desde hacía ya tiempo iba con él le dijo:
-          ¿Qué promesa, oh Elvira, incumplí y cuándo lo hice?
-         Me prometiste amor eterno –respondió ella seria y distante-. Pero, apenas saciado tu instinto, olvidaste todo lo hermoso que me habías dicho.
-          ¿Y cuándo fue aquello? Por más que lo intento no logro recordarlo –dijo JC.
-          Te daré unos datos –empezó a decir Elvira-: Salamanca. Eras un estudiante alegre, despierto, dicharachero que enamorabas a cuantas por tu lado pasaban. No te llamabas como ahora. Félix era tu nombre. Te burlaste de mi ingenuidad y mataste, oh cruel, a mi padre cuando fue a exigirte el cumplimiento de tu promesa.
-          No recuerdo nada. Fueron tantas y tantas. Pero ¿eso cuándo ocurrió? –preguntó ansioso a la mujer vengativa.
-          Hará casi 200 años –sentenció ella.
Una sensación de mareo, de caída a los infiernos, de vorágine espiral invadió a Juan Carlos. “Doscientos años hacía. El se llamaba Félix. Promesa de matrimonio incumplida”. No, no podía ser. Él se llamaba Juan Carlos y estaba en 2015, no en mil ochocientos y pico. ¿Qué estaba ocurriendo?
Mientras estos pensamientos invadían la cabeza de JC, la barcaza había seguido su curso veloz por ríos que a veces se remansaban en lagunas de color rojizo, como sangre, mientras que en otras ocasiones adquirían una gran velocidad y el color claro y límpido de sus aguas incitaban a beber y saciarse con ellas. Al cabo de un tiempo impreciso Juan Carlos levantó la mirada dada la ausencia de movimiento. La chalupa había embarrancado en la orilla. Al ver que Elvira le tomaba la delantera y descendía, él se apresuró también a hacerlo.
-          ¿Qué hora es? –preguntó
-          Las once y media. Quedan sólo treinta minutos para las 12 de la noche –le respondió Elvira.
-          ¿Qué hacemos ahora? –sollozaba Juan Carlos ante la visión de cuatro caminos que se abrían ante ellos: uno rojo, otro blanco, otro amarillo y otro negro-. Cuatro posibilidades y sólo treinta minutos de tiempo. ¿Qué camino llevará hasta las puertas de Xibalbá?
-          Escoge el máximo de colores posible –le recomendó Elvira.
Oído este consejo Juan Carlos escogió el camino negro al considerar que el negro es resultado de la suma de todos los colores, si bien dudó en escoger el blanco al ser éste el origen de todos ellos. Pero como estaban en el mundo subterráneo donde la luz era inexistente, creyó oportuno optar por el más oscuro. Iniciaron entonces ambos una carrera desenfrenada por ese camino que parecía no anunciarles nada bueno. El tiempo corría en su contra. En su trayectoria creyeron cruzarse con unos campesinos que llevaban grandes capachos llenos de achiote, carne de chompipe y tamalitos de maíz. Otros portaban instrumentos musicales como arpas, violines, guitarras, chirimías y marimbas.
-         ¿A dónde van ustedes. Por qué llevan tanta comida e instrumentos de música? –les preguntó JC al paso.
-          Vamos a Xibalbá, a la fiesta de los muertos  –le respondieron-. Estamos invitados a una boda largamente anunciada.
-          ¿Xibalbá? Entonces hemos escogido el camino correcto –exclamó Juan Carlos alborozado al tiempo que miraba a Elvira quien le devolvió una espectral y se diría calavérica mirada que le llenó de espanto.
Sí, en efecto, habían llegado y cumplido el objetivo planteado en la tarjeta que hacía diez horas había leído en su puesto de trabajo. No eran aún las 12 de la noche y se habían plantado sin saber exactamente cómo ante las mismas puertas de Xibalbá de donde salían sonidos como de cadenas que se arrastraban mezclados con otros de guitarras, pitos y chirimías. El problema era de nuevo que había que elegir por cuál de las siete puertas entrar. Pasaron por delante de todas y se detuvieron ante una en la que ponía: “BODAS”. 

31 oct 2015

Un premio interesante, el "Blogger House"

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!Y yo que estaba sin enterarme! Seguramente ha sido el trasiego que llevo últimamente con lo del "Sorteo de 5 libros" por las primeras 100.000 visitas a mi blog, el Concurso que parecía que iba a ser y luego no fue porque la editorial Divalentis que lo organizaba de un plumazo y sin ninguna explicación lo eliminó dejándonos a los que habíamos apostado por él  en situación algo incómoda, o mis dudas sobre cambiar en algo el aspecto del blog (aprovecho el momento para confesaros que me parece que está estupendo y creo que voy a seguir la primera máxima informática: "Si algo funciona, no lo toques")... Sea lo que fuere el hecho es que el Premio me fue concedido el  pasado 18 de octubre y hasta ayer o anteayer no me he sabido.

Este es, pues, el momento de agradecer sinceramente a Francisco Moroz del magnífico blog "Abrazo de libro" esta nominación que me agrada muchísimo en esta ocasión pues leo que:
El premio "Blogger House" simboliza la contribución positiva de aquellos blogueros que tienen al menos un blog actualizado regularmente y con contenido de calidad. Se trata de un premio a la constancia y a la pasión por lo que se publica. 
Pues si es así este es uno de los premios que más me han gustado de los que hasta ahora he recibido. Así que, amigo Francisco, acepto encantado tu distinción y procedo a cumplir con el requisito fundamental, nominar a otros blogs que en mi opinión reúnan las características que se premian.

Mis blogs nominados son:

A todos mi más sincera enhorabuena.

La aceptación de la nominación conlleva los siguientes requisitos:
  1. Agradecer públicamente el Premio al blog que te lo ha otorgado.               
  2. La nominación de 10 blogueros que a título personal contribuyan de forma activa en la blogosfera. 
  3. Notificarlo públicamente a los nominados. 
  4. Poner el logo en tu Blog. 

Os diré a los blogs nominados que procedo inmediatamente a colocaros en mi página de Blogs de referencia si es que aún no estabais en ella.

¡¡Un abrazo a todos!!



27 oct 2015

"Eden, Lost in Music", la reseña de Markebeats

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Hará ya cosa de un mes que junto a  Juan vi en los cines Renoir Princesa, única sala de todo Madrid donde se proyectaba, una película que en muchas revistas de cine venía calificada como de cinco estrellas. Con esas buenas críticas y tratándose de música electrónica pensé -¡y acerté!- que a mi hijo Juan le gustaría acompañarme. Pasó el tiempo y sin saber por qué la entrada que  pensaba hacer en este blog sobre esta producción firmada por Mia Hansen-Løve, joven directora francesa (París, 1981) se fue quedando en el tintero., y fue Juan quien sin yo saberlo se me adelantó y habló primero de ella.

Como de las tendencias de la música electrónica yo sé más bien poco remito a todos los que queráis saber más sobre lo que a este respecto cuenta  "Eden, Lost in Music", a la interesante y bien escrita crítica de Juan publicada en su blog   "Markebeats"



Sólo añadiré a lo dicho por Juan allí que en esta película quasi documental, prácticamente un biopic, Paul (Félix de Givry), el personaje protagonista de la historia, se viene a salvar de su caída y fracaso en el negocio musical gracias al amor representado en el personaje de Yasmin (Golshifteh Farahani) que le pondrá en contacto con la hermosa realidad de la que se había ido evadiendo a través de las fiestas musicales (raves, clubs, discotecas...), sus sesiones de dj y unas adicciones cada vez más peligrosas que no le servían para nada más que para perderse y perderse en una falsa vida. La salvación de la persona individuo que se percibe al final del film le va a venir -es mi opinión, claro está- a través del mundo de la palabra, o sea, de la literatura. Es el poema "Un ritmo" del poeta estadounidense Robert Creeley el que el personaje protagonista lee al final del film al poco de haber escuchado en un portátil la canción "Within" de los Daft Punk, la otra cara de la moneda del fracasado Paul, y que según algunos son los músicos franceses reales cuya aventura músico-vital relatan los hermanos Hansen-Løve (Mia y su hermano Sven, codirector del film y cuya vida de dj aficionado inspiró a la directora).

"Within"
There are so many things that I don't understand  
There's a world within me that I cannot explain
Many rooms to explore, but the doors look the same
I am lost I can't even remember my name

[Hook]
I've been, for some time
Looking for someone
I need to know now
Please tell me who I am

[Verse 2]
There are so many things that I don't understand
There's a world within me that I cannot explain
Many rooms to explore, but the doors look the same
(where are the locks to try the key)
I am lost I can't even remember my name
(and I wonder why)

[Hook x2]


Y esta es la letra de la poesía que cierra la película. Un poema de Robert Creeley, compañero de la generación beat estadounidense (Jack Kerouac y Allen Ginsberg entre otros muchos)

"Un ritmo" 

 Todo es un ritmo,
desde el cerrarse
de una puerta, hasta el abrirse
de una ventana.

 Las estaciones, la luz
del sol, la luna,
los océanos, el crecimiento
de las cosas,

 la mente de los hombres,
íntima, volviendo a ellos
de nuevo,
creyendo que el final

 no es el final, volviendo
atrás el tiempo,
ellos muertos pero
con alguien por llegar.

 Si estoy muerto en la muerte,
en la vida también
me muero, me muero...
Y las mujeres lloran y se mueren.

 Los chicos crecen
hasta ser solo viejos.
El pasto se seca,
la potencia se va.

 Pero se encuentra con otra
que vuelve, oh no la mía,
no la mía, y
a su tiempo muere.

 El ritmo que se proyecta
desde sí mismo continúa
doblegándolo todo con su fuerza
desde la ventana hasta la puerta
desde el techo hasta el piso,
luz al abrirse,
oscuridad al cerrarse.
 It is all a rhythm,
from the shutting 
door, to the window 
opening, 

 The seasons, the sun's 
light, the moon, 
the oceans, the growing 
of things, 

 the mind in men 
personal, recurring
in them again, 
thinking the end 

 is not the end, the 
time returning, 
themselves dead but 
someone else coming. 

 If in death I am dead,
then in life also 
dying, dying... 
And the women cry and die. 

 The little children 
grown only to old men. 
The grass dries,
the force goes. 

 But is met by another 
returning, oh not mine, 
not mine, and
in turn dies. 

 The rhythm which projects 
from itself continuity 
bending all to its force 
from window to door, 
from ceiling to floor, 
light at the opening, 
dark at the closing.





23 oct 2015

Carlos Arniches: "Los Caciques"

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Hacía tiempo que no me reía tanto en un teatro. De la hora y media de duración de la función, sin exageración, una hora es de risa continua y la otra media de sonrisa previsora. ¿Quién me ha hecho reir y sonreír tanto? Pues el genial Carlos Arniches en una de sus obras de más contenido social, 


El autor
El alicantino Carlos Arniches (1866- Madrid 1943) estrenó esta comedia el año 1920 en el hoy recién remodelado Teatro de la Comedia de Madrid. Es una obra que aunque representada en muchas ocasiones en su día ocasionó a su autor no pocos quebraderos de cabeza, entre otros el tener que salir de España hacia México y después a Buenos Aires porque al rey Alfonso XIII y a los sectores conservadores no les terminó de gustar ni la obra ni las críticas que levantó.
Según se puede leer en el dossier proporcionado por el CDN, Carlos Arniches se inspiró en su propia vida para escribir esta obra. Su padre era pagador de la Fábrica de Tabacos y su puesto dependía de los políticos locales. Con los cambios de gobierno perdía o recuperaba el trabajo. En los tiempos de paro la familia pasaba enormes estrecheces económicas.

Asunto
La obra es una sencilla comedia de enredo que en la sinopsis que ofrece su director Angel Fernández Montesinos se dice lo siguiente:
"Érase una vez, en una pequeña ciudad de España, un partido político y su alcalde llevan más de treinta años ejerciendo el caciquismo y la corrupción. Se les notifica la llegada de un inspector del gobierno, que debe analizar sus cuentas. El alcalde siguiendo su tendencia natural, se propone comprar la voluntad del inspector con todo tipo de agasajos, homenajes, regalos y dinero. Sin embargo, aparecen en la ciudad un sobrino y su tío, con intención de solicitar la mano de la sobrina del alcalde. Éstos son tomados por el inspector del gobierno, provocando todo tipo de divertidos malentendidos."
Como se ve por la sinopsis anterior -y a mí me ocurrió durante el desarrollo de la función- diríase que estamos ante una comedia de enredo de Lope de Vega. Sí, sí, así es, y no creo exagerar cuando lo digo. Este Arniches creo que enraiza con la gran tradición del teatro español. Es cierto que en Lope no existe crítica alguna al poder político, algo que aquí sí hay; pero Lope ("El alcalde de Zalamea" [la de Lope, no la de Calderón], "Fuenteovejuna",  "El mejor alcalde, el rey" y alguna más), en cierta manera como hace Arniches aquí, sí critica los abusos de poder salvando, eso sí, la figura intocable del monarca.

 ¿Diferencias entre uno y otro? Lope cifra toda la denuncia en los asuntos de honor y honra, mientras que Arniches los centra en la corrupción económico-política. Pero en ambos la comedia funciona gracias al enredo ocasionado por la confusión de la identidad de las personas, confusión que en Arniches viene provocada por la malísima conciencia que de su propia actuación tienen los políticos; en Lope, por contra, es una confusión inocente derivada de los parecidos físicos entre personajes, el efecto increíble del disfraz y cosas de este estilo. Pero el ritmo frenético, los juegos lingüísticos, la ambigüedad, la ingenuidad y sincero amor de los jóvenes frente a la estulticia y doblez de los mayores... sestán presentes en ambos monstruos del teatro español.

Un clásico del Teatro español
Efectivamente no se puede sacar otra conclusión que la de decir que estamos ante un autor clásico de la escena española. Porque clásico no quiere decir antiguo sino actual, esto es, que el/los autor/es pese a su distancia en el tiempo sigue/n enviándonos un mensaje importante. Esto es lo que sucede con "Los Caciques", una obra que denuncia la corrupción de unos políticos que ocupan el poder desde hace treinta años y que sólo piensan en enriquecerse más y más aun a costa de desatender las necesidades básicas de la población a la que rigen. Así se observa cuando el personaje del Dr. Salas reclama a Pepe Mari, el alcalde de la localidad, el pago del dinero que el Ayuntamiento debe al Hospital desde hace más de un año. Mientras que el personaje que borda Juan Calot le echa en cara al doctor su incomprensión ante los esfuerzos que hace el Consistorio aduciendo falta de medios, estos medios abundan y se derrochan con esplendidez cuando lo que hay que evitar es que un inspector del gobierno husmee en las opacas cuentas del alcalde y sus concejales. Y se intenta evitar empleando el protocolo habitual: la corrupción, comprar al funcionario con dinero.

Lógicamente -y esto también es un clásico- ante la posibilidad de ser pillados con las manos en la masa habrá que borrar huellas, habrá que destruir documentación incriminatoria:
CAZORLA  (leyendo)  El  inspector  que  envía  el  ministro  de Hacienda dice que o le rendís cuentas hasta el último céntimo u os lleva a Madrid esposados por la Guardia Civil. Y como yo sé que tu llevas las cuentas de una forma  especial, como persona que sabe muy bien lo que se lleva...
ALCALDE  (Cortándole) ¡¡Borra todos los discos duros de los ordenadores y quema inmediatamente los libros de cuentas!! 
CAZORLA   Pero   si   borramos   los   discos   duros   de   los ordenadores  y  quemamos  los  libros  de  cuentas,  es  posible  que vayamos a la cárcel, señor Alcalde. 
ALCALDE    Pero  si  no  los  quemamos,  es  seguro.  (Pausa) Veinte años haciendo en este Ayuntamiento lo que me ha dado la gana y no tenerse en cuenta la antigüedad...¡Qué vergüenza!..
(Escena cuarta. Acto primero: despacho del alcalde)

Comedia costumbrista
La obra me atrevería a calificarla casi más de farsa sainetesca que de comedia propiamente dicha, pues es de una grandísima sencillez y cifra su éxito en la comicidad de la mayor parte de las situaciones. Esta comicidad depende fortísimamente de dos factores:

  1. Los textos arnichescos. Aunque estamos ante una versión hecha por Juanjo Seoane de la obra original, el director afirma que esta nueva versión se ha hecho "respetando el espíritu del autor, conservando los mejores diálogos, sus principales personajes y eliminando otros pero no sus parlamentos. Siguiendo, en fin, su trama, siendo totalmente fieles a la obra de Arniches para demostrar, una vez más, que el humor es un instrumento tan válido como otros para elaborar una profunda crítica social desde el escenario".
  2. El magnífico buen hacer de los actores que plasman en escena unos personajes cargados de comicidad. Hay algo sainetesco en estos personajes que son tópicos costumbristas: el alcalde corrupto, el arribista teniente de alcalde, el secretario pelota y untuoso, el íntegro doctor, el pícaro vividor, los jóvenes enamorados, la mujer entrada en años que añora su juventud perdida, y el marido cornudo. En total 9 personajes con los que se ofrece una imagen costumbrista de una España que está aún muy viva entre nosotros. 
Los caciques, Arniches, Fernández Montesinos

Forma parte, pues, esta obra del teatro costumbrista español, si bien en Arniches, al menos en esta pieza teatral se percibe un afán regeneracionista y de denuncia que no era muy habitual en España en el momento de su estreno. La frase final de la obra, 
"Los españoles no seremos felices, hasta que no acabemos de una vez para siempre con los corruptos"
dicha por un pícaro, es la manifestación del deseo de ruptura con lo que, penosamente, es costumbre irredenta en nuestro país: el latrocinio, la corrupción, la verborrea inactiva de los políticos... Pero también, ¡cuidado con esto!, Carlos Arniches, al poner en boca de Pepe (Rigoberto, Exuperancio, José María, entre otras falsas identidades a lo largo de su pícara vida) este noble deseo, puede estar advirtiendo del enorme peligro de falta de cumplimiento al que estas frases altisonantes, por reiteradas, nos tienen ya acostumbrados. ¡Costumbrismo puro como se ve!

Puesta en escena
La puesta en escena del texto arnichesco es de gran sencillez: un escenario desnudo de cuyo suelo brotan la mesa de la alcaldía o el banco en el paseo de Pereda de Santander en el que dialogan las dos mujeres de la obra. Sólo hay una cierta escenografía de decorado en los cubos brillantes que se abren o se cierran para significar la suite del hotel donde los preocupados miembros del Ayuntamiento de la localidad hospedan a los supuestos enviados gubernamentales.

Fernando Conde, Carlos Arniches, Marisol Ayuso
Todo lo demás desde el punto de vista escenográfico lo resuelve el director Fernández Montesinos recurriendo a la tecnología audiovisual: una serie de videos sobre un noticiario emitido por la cadena de la TV provincial, que sirve para contextualizar el momento de corrupción política, o un fondo visual de una imagen fija o con levísimas variaciones que es distinta según se quiera significar una ubicación u otra (el anuncio luminoso del Hotel, las olas de la playa santanderina...)

Los actores
Toda la fuerza y comicidad de la obra reposa en el elenco actoral que está a una gran altura. Es un reparto formado por, por orden alfabético, Víctor Anciones (Doctor Salas), Marisol Ayuso (Adela, eposa de don Gonzalo), Juan Calot (el Alcalde), Fernando Conde (el pícaro Pepe),  Óscar Hernández (Rodríguez, secretario del Alcalde), Alejandro Navamuel (Alfredo, el joven enamorado de Cristina y un poco aprendiz de pícaro a través del magisterio de su tío Pepe), Elena Román (Cristina, ingenua y sincera enamorada; es la sobrina del alcalde), Raúl Sanz (Cazorla, teniente alcalde del Ayuntamiento), Juan Jesús Valverde (Don Gonzalo, concejal de finanzas del Ayuntamiento).

Si bien los nueve, como ya he dicho, están a gran altura, por encima de todos ellos destaca Fernando Conde sobre quien recae la responsabilidad de mantener el tono humorístico de la función. Y lo logra pues -como solía decirse en las críticas teatrales clásicas- es un actor dotado de una innegable vis cómica.

Final
Una obra ciertamente muy recomendable que se puede ver en el teatro María Guerrero de Madrid (CDN) hasta el próximo día 22 de noviembre. Un teatro de humor que no puede despacharse como en muchas ocasiones se hace con Carlos Arniches con el calificativo de "escapista".

21 oct 2015

Héctor Aguilar Camín: "Adiós a los padres"

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Esta narración del periodista y escritor mexicano Héctor Aguilar Camín la he leído y debatido junto a mis compañeros y amigos tertulianos del grupo de lectura "Más que palabras". Gracias a ellos me he enterado de que el escritor nacido en Chetumal, Quintana Roo, (Yucatán, México) en 1946 está casado con Angeles Mastretta, periodista y escritora como él. Ambos creadores son especialistas en la creación de personajes sugerentes y de ficciones que reflejan las realidades sociales y políticas de México. En efecto en esta novela que acabo de leer estas dos facetas aparecen con claridad.

Héctor Aguilar Camín, "Adiós a los padres"
La novela apareció en enero de 2014

"Adiós a los padres" es una obra de memorias noveladas, unas memorias que penetran explícitamente a veces en el terreno de la ficción, pues la memoria humana -lo dice el autor en reiteradas ocasiones- es lo que tiene, que confunde, eleva o abaja los sucedidos de manera muy personal. Este aspecto de la reflexión sobre el tipo de narración que está construyendo es algo que en esta obra me parece interesantísimo. El autor se interroga a sí mismo sobre si todo lo que está relatando es verdad absoluta o no:
  • "Todo esto está dibujado con nitidez en mi memoria, aunque su claridad no prueba nada, porque de esos años clausurados recuerdo también, con precisión imborrable, una felicidad adánica, unos almendros azules y, en el aire fragante de la noche, unos dragones jubilosos, que no pudieron ser." (pos. 840)
  • "No llevo diarios, pero los llevé cuando Godot reapareció. Creía tener una memoria precisa de aquellos hechos, pero las entradas del diario me revelan el tamaño enciclopédico de mis olvidos. Sigo aquí aquellos registros, tomados de memoria el mismo día. Explican en su mayor parte la abundancia de detalles y la precisión de los diálogos que siguen." (pos. 3399)
Nota.- Godot llama Héctor a su padre, desaparecido de su vida hacía 45 años y reaparecido al final de sus días. Él como los personajes de Samuel Beckett, Vladimiro y Estragón, se ha pasado la vida esperando inútilmente su regreso.

Es destacable en esta narración la construcción en forma de círculos que se cruzan, cortan y se yuxtaponen unos con otros del mismo modo que actúa el recuerdo en nuestras mentes y más cuando un mismo recuerdo es evocado por diversas personas, entonces aún manteniendo en esencia lo principal del suceso sin embargo unos aspectos son resaltados por unos u otros según su particular manera de valorarlos. Lo de "nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira" se plasma en esta obra de modo claro. 

Personajes
Esta estructuración hace que el relato que en su distribución en capítulos es lineal avance y retroceda según que el narrador, que fundamentalmente es el propio autor -que además forma parte del universo familiar de los Aguilar y de los Camín-, centre la memoria en unos u otros personajes:
  • Los Aguilar (don Lupe, su esposa Juana Marrufo, los hijos de ambos (Angel, Omar, Eustaquio, Perfecto Pilar Efraín y Héctor ) y las relaciones habidas por Héctor Aguilar Marrufo una vez que abandonó la casa familiar (Trinidad Reséndiz / Nelly Mulley y el mundo mexicano de las adivinadoras y echadoras de cartas, la señora Ruelas y Rita Tenorio).
  • Los Camín (Manuel Camín y su esposa Josefa García, ambos españoles de Asturias; las hijas de ambos: Emma que casará con Héctor el padre del novelista, y Luisa, que vivirá siempre con su hermana Emma formando un tándem soberbio que se sobrepondrá a las adversidades familiares y naturales; los hijos del matrimonio formado por Emma Camín y Héctor Aguilar: Catalina, Mateo y Rosario.
De otro lado yo entiendo que el autor centra bastante el relato en las analogías y paralelismos que se dan en los comportamientos de algunos personajes. Me refiero en especial al comportamiento padres - hijos de manera que así como Héctor Aguilar Marrufo acogió en su casa a don Lupe que tanto lo había hostigado en vida, lo mismo hará Héctor Aguilar Camín con su padre años ha desaparecido y que no se había ocupado de sus hijos para nada. Entiendo que este paralelismo quiere enlazar con las creencias supersticiosas y adivinatorias que tanto proliferan por México y que en la misma novela tienen una fuerte presencia al cohabitar el padre del novelista con una echadora de cartas durante casi 20 años. El mismo Héctor Aguilar Camín se deja llevar un poco por estas supercherías en las que él como buen intelectual no cree, pero...
"Hay en estas simetrías secretos cuya profundidad vislumbro pero no entiendo ni podría narrar." (pos. 3956) 
Sin embargo, y a pesar de esta analogía cierta entre los dos Héctor respecto a sus padres respectivos, el autor en lo que atañe al suyo se libera de ese peso tremendo mientras que Héctor / Godot vio siempre a don Lupe como al padre romano del que habla Gibbon en su obra "Historia de Roma" para quien
"Lo que el hijo adquiere por su esfuerzo o su fortuna es, o puede volverse, como el hijo mismo, propiedad del padre" (pos. 1255)
El estilo
Sorprende agradablemente la belleza del idioma que el autor exhibe en el relato. Es un lenguaje que sirve para evocar la belleza brutal de la naturaleza de Yucatán, un lenguaje lleno de términos mexicanos ('bacadilla', 'embarnecer' ["un adulto que embarnece mal"], 'chumado' ["bailando mambo con su profesora, tan chumado"], etc. muy sugerentes para los españoles, un lenguaje vivo que transforma mediante etimologías populares el léxico extranjero y lo nacionaliza: el ejemplo de la palabra "fallabón" como apropiación de la expresión beliceña 'fire boom' o de algún topónimo como "Orinchuac" (del inglés 'Orange Walk') además de ser un dato anecdótico revela el interés por la comunicación de estas personas para las que un idioma extranjero no supone una barrera.

También hay que anotar en la casilla del buen hacer la descripción ordenada, breve, completa, muy al estilo periodístico impresionista que emplea con frecuencia el escritor:
Ángel es el más varonil de los hijos; Eustaquio, el más equilibrado; Perfecto, el más fuerte; Héctor, el más simpático; Omar, el más parrandero. Ángel domina a Eustaquio, teme a Perfecto, hostiliza a Héctor, consiente a Omar. Eustaquio obedece a Ángel, evita a Perfecto, desprecia a Héctor, maneja a Omar. Perfecto se burla de Ángel, desprecia a Eustaquio, protege a Héctor, adora a Omar. Héctor teme a Ángel, ignora a Eustaquio, maneja a Perfecto, regaña a Omar. Omar seduce a Ángel, engaña a Eustaquio, maneja a Perfecto y confía en Héctor. (pos. 514-518)
La naturaleza desatada, los comportamientos de las gentes de México,  las especies animales desconocidas por estos pagos nuestros..., todo ello se conjuga en la prosa del novelista que en muchos momentos ingresa por derecho propio en los terrenos del realismo mágico. Véase si no este fragmento referido a la reacción provocada en las gentes y animales por el ciclón Janet de 1956:
"No hay en el pueblo otra novedad ni otra alegría que los embarazos postreros del ciclón, conmo si todo el mundo se hubiera acordado de que la vida sigue y hay que hacerla seguir. Mujeres hospitalarias de sus hombres refutan en sus cuerpos los escombros dejados por el Janet, del que Chuy recuerda vivamente, días antes, una plaga de moscos bobos y días después unas cucarachas ciegas que andan por todas partes tropezándose con todo." (pos. 1966)
Otros elementos interesantes
Dejo para otros el repaso que el periodista da a la política mexicana a través de la vida de esta familia, una política llena de gobernantes que abusan de su posición de poder, que enriquecen a unos u a otros según su capricho, que expropian en su propio beneficio, que extorsionan y roban en definitiva. También hay que hacer notar el destrozo del medio natural realizado en esos años con la deforestación abusiva de zonas inmensas del Yucatán y de la vecinas Guatemala y Belice. Increíble para sensibilidades como la nuestra actual.

Conclusión
Al final de su vida cuando Héctor Aguilar Marrufo dialoga con su hijo Héctor y le cuenta que don Lupe en el lecho de muerte le pidió perdón, éste le dice que no sabe por qué se lo pedía ni qué cosas le había de perdonar él. Hasta este punto la figura brutal de don Lupe le había incapacitado de por vida. Por eso el novelista, su hijo, dice de él: "Héctor es un minusválido amoroso, social y familiar". ¿Lo es también el escritor? Pienso que no, aunque ha estado a un tris de serlo, Quizás -quizás no, seguro- ha conseguido librarse de esta minusvalía a través de este libro con el que ha logrado conjurar a sus demonios. Ahora es cuando cobra pleno sentido el título de la obra: "Adiós a los padres".




19 oct 2015

"La chica del tren" de Paula Hawkins

24 comentarios:

La reseña que aquí reproduzco es la misma que he realizado para el "Club de lectura de los 1001 lectores" como base de discusión para la tertulia literaria correspondiente a este mes de octubre. Desde aquí se puede acceder a la página de "El Club de Lectura de los 1001 lectores" e intervenir durante este mes, si se desea, en el intercambio de opiniones.

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La chiuca del tren, best seller

Sinopsis
Dos parejas y una mujer, Rachel, que transita entre ellas. La primera es la formada por Megan y Scott; la otra es la de Tom y Anna. Tom antes de casarse con Anna lo estuvo con Rachel que vive en casa de Cathy, una amiga de colegio. Rachel deseaba tener un hijo y al no conseguirlo mientras estuvo casada con Tom cae en depresión y se echa en brazos del alcohol. Por este motivo ha perdido el trabajo, algo que ha ocultado a su compañera de piso Cathy. Para mantener a ésta en el engaño todos los días toma el tren como hacia cuando trabajaba. Como siempre al pasar por delante de las casas donde el tren se detiene por culpa de un semáforo,  Rachel mira el interior de las mismas e imagina la vida que hacen sus habitantes. En especial se fija en el n°23 de la calle (ella vivía de casada con Tom en el 15) y allí ve a un hombre y una mujer (Jess y Jason en su imaginación; Megan y Scott cuando conozca sus nombres reales). Concretamente un día ve que Jess / Megan se está besando con un hombre que no es Jason / Scott.

Comentario
La novela está escrita en 1ª persona y redactada en forma de diario, concretamente hay tres diarios que corresponden a cada una de las tres mujeres protagonistas. La cronología es sucesiva en el caso de los diarios de Rachel y Anne que se complementan mutuamente sucediéndose en el tiempo, mientras que el diario de Megan se inicia antes del de Rachel para que así tengamos noticia de los antecedentes de su  historia. Los tres diarios son lineales en su interior. Su organización es mañana, tarde, noche y van datados como sucede con estos escritos. El de Rachel, principal personaje, se inicia el viernes 5 de julio de 2013 y acaba el 10 de septiembre de 2013 si bien en este final hay más dilación entre unas anotaciones y otras (la anterior es del 18 de agosto de 2013); el diario de Megan comienza un año antes, concretamente el 16 de mayo de 2012 (este diario tiene más diferencia entre unas entradas y otras: 14/8/2012 - 16/8/2012 - 20/9/2012 - 25/9/2012 - 2/10/2012 - y así); y el de Anne se inicia el 20 de julio de 2013 y se entrevera con el de Rachel de manera que para cambiar de focalización (Rachel - Anna) o para explicar los sucedidos las anotaciones de uno y otro diarios se suceden alternándose en las fechas e incluso se duplican éstas a fin de que nada quede fuera de foco.

La pregunta que me hago es: ¿esta forma de relato seriado en entradas de diario tiene alguna ventaja? Yo no  veo ninguna. Es más, al mantener, como es lógico, 1a persona narrativa se incurre a veces en reiteración y hasta en inverosimilitud. Llega a darse el caso de que algunos personajes llegan a relatar hasta el momento previo al de su fallecimiento. Pienso por ello que la autora utiliza este recurso sólo para justificar la sucesión de los acontecimientos, pero no logra soslayar, pese a tratarse de diarios, su evidente presencia y su férrea dirección de la narración. ¿Bueno, malo? Pues no lo sé. A mí en concreto no acaba de gustarme.

Un tren inglés de la actualidad
La historia transcurre en el espacio que recorre una popular línea de ferrocarril de cercanías, la que va de Ashbury, donde la protagonista vive acogida por su amiga de instituto Cathy, y la estación de London Euston. En estos lugares y en especial en Blenheim Road, en los números 15 y 23 donde viven las parejas de Anna y Tom, y de Scott y Megan, es donde transcurre la acción. También, dada la ubicación ferroviaria el subterráneo para salvar las vías ocupa también un importante espacio en la historia, pues es en él donde tiene lugar la agresión que sufre Rachel y donde su mente alcohólica se pierde en su oscuridad.

La narración no presenta dificultad alguna y usa un léxico en exceso cotidiano sin figuras y con escasas referencias culturales a nada. En este sentido hay una alusión a Ted Hughes y Sylvia Plath  cuando presenta la traición de Megan vista por Rachel desde el tren; luego se menciona a un personaje de una serie de novelas de misterio inglesas para niños muy populares en Inglaterra (Nancy Drew) y por último hay una referencia a Ted Bundy, un asesino en serie de mujeres famoso en Inglaterra durante los años 40. También , y esto sí que no se puede pasar por alto,  hay una alusión clarísima a “La ventana indiscreta" de Hitchkock en ese ver quizás el móvil del crimen desde la ventanilla del tren que pasa lentamente frente a las ventanas de las viviendas. El tren siempre ha sido un elemento frecuente en las novelas de suspense.

Un best seller flojito
Estamos ante un típico best seller, en mi opinión de no mucha calidad. Todo su éxito consiste en el ritmo que la novelista, Paula Hawkins, ha conseguido dar a la narración. Es un ritmo que por momentos atrapa aunque la previsibilidad en el desarrollo de la trama es tan grande que el interés decae en seguida.
La autora ha pretendido llegar a las 400 páginas (el relato alcanza las 492) que parece es la meta mínima imprescindible de un éxito de ventas. Y lo logra. Al ritmo se une el thriller que recae en un aparente deshecho social (Rachel), y el sexo que está muy presente en la vida de todos los seres de esta novela. La autora a la menor los pone a follar, y esto me ha parecido algo fuera de lugar a veces.
En cuanto a los personajes, además de los tres femeninos que tienen cierto desarrollo psicológico, se nos presenta un abanico de hombres en su mayoría machistas (Scott y sobre todo Tom) y uno normal aunque algo lábil en su praxis médica (Kamal). Los polis (la sargento Riley, el inspector Gaskill) son secundarios que se comportan como tontos que resuelven poquitas cosas. Todo bastante tópico, ¿no?

Los personajes
En general creo que los personajes podrían haber estado mejor y más desarrollados. Con todo estas tres mujeres tienen buenos perfiles psicológicos: Megan es la mujer que sufrió maltrato en su niñez, se fugó de casa, madre soltera que entierra a su hija y este sentimiento de culpa lo arrastrará toda su vida. Rachel es la mujer débil que se queda colgada de un amor y es una marioneta de este ser; su relación con el alcohol está muy bien presentada; Anne es casi una fotocopia de Rachel y está a punto de caer en el mismo pozo de alcoholismo que ella.
En las tres mujeres el deseo de maternidad es fortísimo y marca sus vidas: Anna con Evie, su niña a la que protegerá siempre y por la que será capaz de hacer cualquier cosa; Megan por sus embarazos que sus parejas no aceptan y Rachel por su frustración maternal que la precipitará por el acantilado de la depresión y el alcoholismo.
En  cuanto a los dos hombres principales, Tom es un personaje oscuro que esconde una vida llena de mentiras, un hombre capaz de mantener una doble vida sin reparo alguno. Scott es una figura no muy desarrollada; es un ser algo tonto que apenas si se enteraba de algo.

Lo mejor
Para mí lo más interesante de esta novela ha sido la presentación del alcoholismo de Rachel, cómo Paula Hawkins, la autora,  muestra esa zona de penumbra en que se sume la mente de un alcohólico, sus dudas y su dificultad para dejar la adicción,  su constante caída en la  mentira, etc., etc. Este aspecto es sin duda lo más meritorio del relato.

Conclusión
No me ha gustado mucho. Creo que el asunto de la persona narrativa no está bien resuelto y resulta algo inverosímil en ocasiones. Este sería su peor defecto. Es una novela que entretiene pero en la que no hay que buscar nada más que eso. Thrillers los hay muchísimo mejores.