14 mar 2014

"LOS BUDDENBROOK" de Thomas Mann

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"Los Buddenbrook", Premios Nobel
Nos encontramos ante una gran novela publicada por Thomas Mann el año 1901 cuando sólo  tenía 25 años; es grande en todos los sentidos: por el número de páginas (más de 800), el período histórico que novela (40 años), una amplia y variada galería de personajes (podría hablarse de novela coral), los valores que se ponen sobre el tapete, el choque entre sensibilidades e ideologías, etc.

El paralelismo que Mann establece entre el discurrir de Alemania y el de la familia sirven para explicarse mutuamente (vid.nota al final). Aunque no será hasta 1871 con Von Bismarck que nacerá la denominada "Nueva Alemania", su advenimiento se adivinaba desde al menos 1830 con la revolución liberal burguesa francesa. Sus ecos los encontramos al inicio del relato en forma de la exigencia por parte de Gotthod (hijo pródigo del patriarca Buddenbrook nacido fruto del amor hacia su primera esposa que murió en el parto) de sus derechos sobre la herencia familiar. Este Gotthod ha sido expulsado de la familia por haberse casado sin permiso paterno con una mujer considerada de clase inferior. Será precisamente esta lucha entre tono social y satisfacción personal uno de los muchos choques de contrarios que se manifestarán en la  novela y que vendrán a explicar la decadencia de esta familia por no haber sabido adecuarse al discurrir de los tiempos.
Los contrarios que se enfrentan en este relato de Thomas Mann son entre otros los siguientes:

- Protestantismo vs Catolicismo. Presentado especialmente en la figura del divertido disfrutador de la vida muniqués Permaneder, segundo esposo de Tony y repudiado precisamente por su escasa ambición, algo que los protestantes de Lübeck  no logran comprender:
"no se integraba en la vida y los acontecimientos de la ciudad de Múnich a pesar de que la rodease su aire: el aire de una gran ciudad, llena de artistas y de ciudadanos ociosos, un aire un tanto decadente" [pág. 383]"Un hombre que se retira a vivir de las rentas con la dote de su esposa, ¡por Dios! ¡Un hombre sin ambición, sin metas, sin ningún espíritu emprendedor!" [pág. 387]
Al igual que tampoco comprenderán la entrega desinteresada a los demás de las monjas de la caridad que los médicos les envían a sus casas protestantes.
Los Buddenbrook película
- Ociosos y Artistas vs seres prácticos y Comerciantes. Todo lo que no redunde en beneficio monetario es considerado pérdida de tiempo. Así personajes como Christian que ama el arte, la diversión,  la ociosidad del juego en el Casino y que huye del compromiso laboral, o la misma Gerda  Arnoldsen y su hijo Hanno que disfrutan con la práctica musical pero les aburren inmensamente las cuentas inherentes a los negocios, serán tenidos por auténticas rémoras y recibirán constantemente gritos y hasta insultos por parte de los seres prácticos, los comerciantes:
"¡Si al menos hubiera podido reprimir y eliminar de su vida la música, aquella fuerza que alejaba al niño de la vida práctica" (pág. 544)
-Nobleza vs Burguesía comercial. La época que se nos presenta es el tiempo de lo emprendedores burgueses, aunque ellos aspiren a alcanzar el esplendor externo que antaño rodeó a los nobles y que ahora han perdido totalmente aunque mantengan el lustre cultural (por ejemplo el conde Eberhard Mölln, padre de Kai, el amigo de Hanno). Este choque es perceptible en el matrimonio Gerda-Thomas:
"Conozco tu debilidad por la nobleza en general y por la nobleza de Mecklemburgo en particular, y por eso te pido que tengas paciencia si ves que uno de esos caballeros recibe una lección... En fin, ya sabes que, entre ellos, hay quienes no profesan demasiado respeto a los comerciantes a pesar de lo mucho que necesitan sus servicios; que hay quienes, a la hora de realizar tratos comerciales, marcan demasiado las distancias aferrándose a la superioridad," (pág. 478)
-Moral burguesa vs Dignidad personal. Thomas  Buddenbrook siempre echa en cara a su hermana Tony que no considere la repercusión social que puedan tener sus decisiones personales:
"¿Acaso en esta vida sólo es una vergüenza y un escándalo lo que se hace público y lo que sale a la luz? ¡Ay, no! ¡El escándalo que se guarda en secreto, que lo consume a uno en silencio y termina privándole de su dignidad es mucho peor!" (pág. 401)
-Arte culto vs arte popular. Los Buddenbrook de siempre estuvieron negados para las manifestaciones artísticas, en especial para la música. El senador Thomas la veía como algo pernicioso que alejaba a las personas de los ideales prácticos. De ahí el inevitable choque con su esposa Gerda:
El la entendía, entendía perfectamente lo que decía Gerda. Pero no podía suscribirlo porque él no lo sentía así, y seguía sin ver por qué aquellas melodías que lo conmovían o le alegraban el ánimo tenían que ser fútiles e inferiores y por qué otras piezas que se le antojaban caóticas y muy duras de escuchar poseían el más alto valor musical. Se sentía a las puertas de un templo en el que Gerda, con gesto implacable, le prohibía poner el pie...” (pág. 532).
mapa dialectal del llamado Bajo alemán
-       - Campo vs Ciudad. O lo que es lo mismo campesinado (sirvientes de la familia o trabajadores de su empresa) frente a la alta burguesía  (los comerciantes, políticos, médicos, artistas, etc.). Thomas Mann los caracteriza entre otras cosas por el empleo de la lengua: ‘plattdeutsch’ o bajo alemán,  -consistente en la serie de dialectos germánicos hablados en el Norte de Alemania, el este de Holanda  y el sur de Dinamarca-, que hablaba el campesinado frente al ‘deutsch’ o alemán unificado que se estaba imponiendo por la burguesía dominante como un medio más de conformar la “Nueva Alemania”. Así cuando Tony se traslada a pasar unos días de descanso a la localidad de veraneo de Travemünde es recibida por el sencillo comandante Schwarzkopf del siguiente modo:
No trae usté' mu' buen aspecto, si me permite que se lo diga así; eso es culpa del aire de la ciudá', y de todas esas fiestas... (pág. 122)
 El estilo:
Thomas Mann recibió el Premio Nobel de Literatura el año 1929. En el razonamiento dado por la
Los Buddenbrook
Academia como justificación de la distinción se citaron varias de sus obras ("La montaña mágica", "Muerte en Venecia", "El payaso"...), y especialmente “Los Buddenbrook”. Los motivos, aparte del éxito popular obtenido por la misma, estribaban sin lugar a dudas en su personal estilo, que partiendo del realismo-naturalismo introducía un aire novedoso que hacía la lectura más ágil y dinámica.  Para mí destacan especialmente algunos recursos:

-        La elisión. El novelista utiliza la elegante figura de la elisión en muchas ocasiones dejando que el lector imagine lo no dicho al tiempo que le sirve como medio de caracterización de personajes. Así cuando la consulesa Gerda le pide a su marido un nuevo criado, éste se opone vivamente, pero tras unos párrafos al final del capítulo escuetamente se nos dice que un día el cónsul llegó muy contento a casa y se tomó la decisión de contratarlo. Sin duda alguna la mayor elegancia en el empleo de esta figura se da cuando elude comunicarnos el fallecimiento de Hanno y páginas más adelante leemos que ya hacía seis semanas de su muerte.

-        Descripciones minuciosas. Quizás sea un rasgo propio del naturalismo la delectación que el autor muestra al describir la agonía de algunos personajes y en especial la descripción con todo lujo de detalles del tifus tumoral que Hanno padece. Pero en Thomas Mann nada es gratuito; con esta morosidad descriptiva lo que está haciendo es transmitirnos la idea nietzscheana de la relación entre enfermedad y creatividad, de modo que al culminar una y otra el artista se diluirá, disolución que expresa con un rotundo: “Y llegó”:
”Hanno se quedó un momento sentado, en silencio, con la barbilla apoyada en el pecho, las manos en el regazo. Luego se levantó y cerró la tapa del piano. Estaba muy pálido, las rodillas le temblaban sin fuerza y le ardían los ojos.”  (pág. 783).
-        Anticipaciones. Los hechos fundamentales de la familia se escriben en un Cuaderno que va pasando de padres a hijos en el que se pueden leer los nombres, las aportaciones principales e ideas esenciales que han hecho que la saga Buddenbrook iniciada en el lejanísimo siglo XVI  hubiera llegado hasta el presente. Destacaré dos anticipaciones esenciales para el decurso narrativo:

o   «Hijo mío, atiende con placer tus negocios durante el día, pero emprende sólo los que te permitan dormir tranquilo durante la noche». (pág. 188). Esta frase reaparece en muchos momentos como un mantra siempre respetado. Cuando los Buddenbrook la olviden, las cosas comenzarán a torcerse.
o   —Dos capitanes al timón, mala cosa... Seguro que, entre los dos, echan el negocio a perder —dijo el cónsul Kröger— (pág. 265). La frase aparece cuando al frente de la empresa, por expreso deseo del fallecido Jean Buddenbrook, muy religioso, queden su hijo Thomas y Marcus, el apoderado de la empresa.

Otras anticipaciones se dan cuando Thomas finaliza la construcción de su nueva casa como aviso de la decadencia que se le avecina:
"Llevo varios días pensando en un refrán turco que leí en alguna parte: «Cuando uno acaba de construir su casa, le llega la muerte».Sé que a menudo los signos externos, visibles y tangibles, y los símbolos de la felicidad y el éxito aparecen cuando, en realidad, todo eso comienza a decaer...; es más, no aparecen hasta entonces." (p. 450).
-        El narrador.  Es un narrador omnisciente que emite juicios, pero que se adelgaza en ocasiones mimetizándose con el personajes a través de variaciones a la hora de utilizar el discurso citado, en especial mediante un uso peculiar de los tiempos verbales:
“—Dé gracias a Dios, mi querido amigo, ha faltado bien poco para... El cónsul no se atrevió a preguntar para qué había faltado bien poco. La mera idea de que aquella criatura diminuta, anhelada en vano durante tanto tiempo y que había venido al mundo de forma tan extrañamente silenciosa, hubiera podido sufrir la misma suerte que la segunda hijita de Antonie le horroriza.” (pág. 413).
-        Uso frecuente del presente actual con valor atemporal. Para detener el discurrir temporal, en las descripciones echa mano de este tiempo verbal con lo que consigue, además de paralizar el tiempo, dar al texto un ritmo muy vivaz:
“¿Qué sucede? ¡El cónsul Peter Döhlmann hace su entrada acompañado por la orquesta del Stadttheater! ¡Ya viene por la escalera, agitando un paquete de programas en la mano con gesto triunfal!” (pág. 511)
Reproducción del lenguaje propio de las clases populares. Utiliza dialectalismos populares con voluntad de estilo, pero también como medio de caracterizar personajes e incluso como recurso humorístico jugando con el lector en un momento álgido del relato al elidir la expresión que su marido le dijera al haber sido descubierto con otra mujer, expresión que ha sido determinante en la decisión tomada por Tony de abandonar a su segundo marido:  “-¡Vete al diablo, cerda come-basuras”, pero escrito en bávaro en el original con lo que el expectante lector se queda con un palmo de narices sin saberla.

filósofos alemanes
Quedan fuera de este post muchísimos elementos importantes que hacen que esta novela de Mann sea un auténtico clásico. No es posible hablar aquí de todos ellos, pero no me resisto a citar al menos dos para mí fundamentales: Uno es la serie de ideas filosóficas que como papel celofán envuelven la historia. Son las ideas de los filósofos alemanes que pusieron las bases para la evolución del mundo en ese siglo XIX: el primero es Kant, luego Schopenhauer y el fundamental Nietzsche.  A este último lo vemos revolotear en torno a los ataques que algunos personajes (en especial el señor Edmund Pfühl, organista de la Marienkirche y profesor de música de Hanno) realizan a la música de Wagner de la que Mann era gran admirador [se puede acceder a algunos temas de compositores citados en el relato entrando en la página de este mismo blog: Música que me gusta escuchar]; también cuando se refiere a la fuerte relación existente entre creatividad artística y carácter enfermizo; y fundamentalmente en la necesidad que existe de conciliar los contrarios si no queremos que todo se venga abajo. Precisamente esta no conciliación de opuestos, que sí se daba en la mente abierta y equilibrada del patriarca Buddenbrook que abre el el relato, será la que se lleve por delante a esta familia.

Schopenhauer es el autor de la obra -"El mundo como voluntad y representación"- que lee Thomas cuando ha entrado en la fase de decadencia total y sus pensamientos se van hacia la muerte y la de la empresa familiar al no existir en su hijo Hanno un continuador de la misma
¿Que dónde estaré, cuando esté muerto? ¡Pero si está más claro que el sol y es tremendamente sencillo! Estaré en todos aquellos que, desde el comienzo y hasta el fin de los tiempos, hayan dicho, digan y vayan a decir: YO; pero, sobre todo, en los que lo digan con más plenitud, fuerza y alegría..." (pág. 685)
"Agobiado con mil bagatelas cotidianas que su cabeza luchaba por solucionar y mantener en orden, no tenía la suficiente fuerza de voluntad para conseguir repartir su tiempo con racionalidad y provecho." (pág. 688)
 Para cerrar sólo señalaré las alusiones que aparecen en la obra acerca de los recursos de los poderosos y que hoy tienen una actualidad tremenda. Me refiero al desfalco cometido por el marido de Erika Gürlich, Hugo Weinschenk, el que fuera director de la Aseguradora contra Incendios, por el que fue a la cárcel pero para el que se moverán todos los hilos posibles a fin de conseguir un indulto; indulto que se le concederá. Vamos, igualito, igualito que en nuestros días por estos lares. Por algo esta novela es un clásico con todas las letras: nada en ella es inactual; toda ella nos sigue dando avisos y enseñanzas.
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(nota )
La historia particular de los Buddenbrook (la anécdota) discurre a la par de la de Alemania (marco) como se ve en el siguiente cuadro:
- 1835: inauguración de la nueva casa familiar
- 1838 (14 de abril): nace Clara, la hija menor del patriarca.
- 1842: Thomas ingresa como aprendiz en la empresa familiar
- 1846 (principios del año): Tony se casa con el señor Grünlich
ALEMANIA 1848: Revolución liberal burguesa. Se inicia la creación de la Nueva Alemania.
- 1850 (mes de enero): Crisis matrimonial del matrimonio Grünlich
- 1851: Christian marcha a Valparaíso
- 1855 (segunda semana del mes de septiembre): muere Johann Buddenbrook, el patriarca.
- 1856: vuelve Christian del extranjero. Se casan Thomas y Gerda.
- 1857: Tony marcha a Munich y conoce al  cervecero Permaneder
- 1859 (finales): Tony abandona el hogar marital.
- 1861: Nace Hanno, hijo de Thomas y Gerda.
- 1863: Thomas está en la cresta de la ola: es senador y decide construirse una casa señera.
ALEMANIA, década de los años 60:  guerra de los ducados en el 64, guerra de las siete semanas en el 66
-1868: Erika Gürlich tiene una niña, Elizabeth.
-1869: Hanno tiene 8 años.
ALEMANIA 1870: Guerra franco-prusiana. 1871: Von Bismarck crea la "Nueva Alemania" en torno a Prusia.
- 1872: Desmantelamiento de la casa de la consulesa Buddenbrook.
- 1873: El marido de Erika preso por corrupción de caudales públicos obtiene un indulto.
- 1874: El senador Buddenbrook sospecha vivamente de la fidelidad de su esposa Gerda. Muere Thomas

- 1877: Muere el joven Hanno

8 mar 2014

Una exposición en la embajada de Corea: “Dos culturas / Dos escultoras”

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Centro cultural coreano
Las dos escultoras (con flores) y María Torregrosa
Mi amiga María Torregrosa, gran amante de las bellas artes y ahora mismo volcada en el estudio y aprendizaje de la escultura, fue la que nos habló de ella: El viernes siete de marzo se inauguraba en el Centro Cultural Coreano una exposición muy interesante de escultura. Y allí que nos presentamos.


La exposición, por su título, haría pensar en dos visiones muy distintas del mundo y por ende de su plasmación plástica. Pues en este caso no; es evidente que la globalización atañe a todo.  Nos encontramos con dos mujeres, Mercedes R. Elvira, española, y Kay Woo, coreana, que aunque separadas por una quincena de años de edad presentan una obra con muchos puntos en común, al menos en esta muestra.

En primer lugar el tema de sus obras es la mujer (no podemos olvidar que la muestra forma parte de los eventos surgidos en torno al Día Mundial de la Mujer), en el caso de Mercedes una mujer que va de la propia esencia de la condición femenina ("maternidad", "embarazadas", "mujer corazón"...) a la presentación de una mujer en sociedad ("maltrato", "crispación" "madre real"...). La escultora santanderina también tiene obras en las que la mujer aparece bailando ("bailarina con dos puntas") transmitiendo la sensación de movimiento en la fuerza que consigue dar a los brazos que aparecen a la altura del rostro indistinguible precisamente por estar en movimiento.


Por su parte Kay Woo presenta obras en las que la mujer aparece bailando de manera grácil ("bulería", "soleá", "farruca", "alegría"...) y que por sus títulos revelan la atracción que el flamenco tiene sobre la artista. Llama la atención el tamaño de algunas de sus obras y cómo las presenta sobre una apenas perceptible vara de metal con lo que amplifica la sensación de  levedad de la bailarina. También son destacables otras esculturas sobre la madre, sobre el bebé o sobre el amor.

Las esculturas en alumninio pulido son de Kay Woo; las otras dos, de Mercedes R. Elvira
  La exposición que estará abierta hasta el día 31 de marzo de 2014 en el Centro Cultural Coreano (Pº de la Castellana, 15, 28046, Madrid), se completa por parte de ambas  artistas con una serie de dibujos y pinturas. Hay dibujos de temática diversa, pero, al menos para mí, los más destacables son aquellos que plasman sobre el papel lo que vemos realizado en esculturas de bronce o aluminio.

¡¡Una exposición muy recomendable!!



























































































































6 mar 2014

Una novela de Capote: "El arpa de hierba"

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A sangre fría, Truman Capote, Sucidio
A Phillip Seymour Hoffman fallecido por sobredosis este mes de febrero lo tengo asociado al novelista Truman Capote desde que hiciese el papel del escritor en 2005 en la película que dirigió Bennett Miller, y que trataba esencialmente del proceso constructivo del relato de no-ficción “A sangre fría” que tanto éxito y fama le dio al escritor. ¿De qué nivel sería la actuación del actor estadounidense que su rostro y su figura lograron –al menos en mí- sustituir la del escritor también americano, del estado de Louisiana concretamente, que murió en 1984 a los 59 años de edad.

La fiesta de los Oscar ha tenido un sentido recuerdo para Phillip Seymour Hoffman que protagonizó películas como “The master” (2012) donde casi llegaba a ocultar con su fuerza y buen hacer a nada menos que a Joaquin Phoenix, la ya citada de “Capote” , “La duda” (2008) con una como siempre magnífica Meryl Streep, o las muy recientes de “El último concierto” (2012) o "Los juegos del hambre: En llamas" (2013) en la que diera vida al nuevo jefe a cargo de los juegos, Plutarch Heavensbee, y tantas otras en las que dejó su personalísima impronta.


A mí su penoso fallecimiento me ha llevado al escritor de Louisiana, Truman Capote, por muchos motivos, unos de naturaleza cinematográfica: ¿quién de los aficionados al séptimo arte no recuerda el film protagonizado por Audrey Hepburn y George Peppard “Desayuno con diamantes” (1961) adaptación bastante libre de su  novela  “Breakfast at Tiffany's (Desayuno en Tiffany's)?  
En este terreno del cine Truman Capote desarrolló una gran actividad como guionista, adaptando para la pantalla obras literarias como la novela de Henry James  “Otra vuelta de tuerca” que se proyectó con el título de  “The innocents” (“¡Suspense!” en nuestro país) y que fue dirigida por  Jack Clayton en 1961. Precisamente este mismo director le encargaría diez años más tarde el guión de “El gran Gatsby” de Scott Fitzgerald para el film que sobre este relato realizaría en 1974; sin embargo la Paramount rechazaría el guión de Capote y optaría por otro realizado por Francis Ford Coppola.  

Además de "Desayuno con diamantes", su novela "A sangre fría" fue adaptada y dirigida en 1967 por Richard Brooks.  Pero me parece menos probable que muchos aficionados recuerden la adaptación a la pantalla de otra de sus novelas, “El arpa de hierba” realizada en 1996 por el director Charles Mathau.

Curiosamente, -y aquí aparece el segundo de los motivos por los que Seymour Hoffman me remite a Truman Capote-, la novela “El arpa de hierba” la utilicé el curso de 2005 en mis clases de literatura aprovechando el tirón que el  gran éxito de la película “Capote” pudiera haber tenido entre los chicos. Leímos la novela e incluso, al final, para los más perezosos y para aquellos que no hubieran penetrado en la intención del autor, ocupamos dos o tres sesiones de clase viendo la película de Mathau. La novela creo que es muy apropiada para adolescentes a pesar de que ahora los adolescentes ya no son -¡naturalmente!- los del momento en que Capote escribió este relato, el año de 1951.

“El arpa de hierba” 

Truman Capote, El arpa de hierba

Es la historia de un adolescente, Collin Fenwick de 17 años, que tras perder a su madre es enviado por su padre a vivir a casa de unas primas lejanas de éste, las hermanas Verena y Dolly Talbo. Son dos mujeres extrañas y mayores (de unos 60 años) con las que, no se sabe bien por qué la familia de Collin había tenido muy poco contacto.

Collin se convierte en el narrador de su propia experiencia. Nos cuenta cómo entre Verena y Dolly hay muchas diferencias, pues mientras la primera es administradora de una pequeña tienda de vestidos, Dolly explota junto a la fiel servidora negra Catherine un remedio hecho de hierbas y flores silvestres contra la hidropesía que comercializan con cierto éxito.

Precisamente será este remedio contra la hidropesía el que provocará los momentos de máxima tensión en el relato al interesarse por él el Dr. Morris Ritz y su hermana Verena. Dolly que no desea compartir la fórmula de su medicina escapa junto a Catherine y Collin al bosque encaramándose a una antigua casa construida sobre un árbol en la que de niña jugaba con su hermana y amigos. Hasta allí llegará otro personaje importante en el relato, Riley Henderson, chico de la edad de Collin y amigo suyo. Será él el encargado de transmitirles lo que en el pueblo está ocurriendo.

La novela es una historia de iniciación:
  • Descubrimiento de la vocación escritora en  Collin.
  • Descubrimiento de lo que es y significa el Amor: El juez  Charlie Cool, viudo de su esposa Irene Todd, reprenderá en un momento del relato al rey de corazones Riley Henderson por señalar su falta de sentimientos respecto a una chica con la que salío diciéndole que que hay que empezar a amar desde abajo, desde lo más pequeño: una hoja, un árbol…, para luego ya llegar a amar a una mujer a la que poder contarle todo.
  • Descubrimiento del valor de la libertad. Quizás esta sea la mayor enseñanza que el personaje narrador, Collin Fenwick extraiga de su convivencia con las hermanas Talbo, en especial de Dolly. Así cuando ésta, tras la decepción amorosa sufrida por su hermana Verena, decide volver a casa sin aceptar la proposición de matrimonio del amor de su vida, le dirá a Collin, que no entiende por qué obra así, que que jamás había podido elegir y que ahora por primera vez era feliz al haber deciddio por sí misma; si bien había decidido seguir como siempre. Y al poco Dolly morirá.
 
Charles Matthau
Aunque la historia central, la de la casa sobre el cinamomo, dura sólo una semana, 
el marco en el que la misma se sitúa tiene tres años de duración. Es pasado este tiempo cuando Collin hecho ya un hombre vuelve a visitar  la casa donde revisará la correspondencia de las hermanas en la que encuentra una postal del Dr. Morris Ritz dirigida a Verena en la que éste le felicitaba las Navidades de manera cruel, lo que explicaba el modo ausente con que desde la muerte de Dolly Verena se comportaba. Después Collin irá a ver al peluquero Amos Legrand, a la señora County..., y finalmente al juez que ha envejecido mucho. Van a ver el árbol y la carretera:

“Cogidos del brazo, descendimos hasta la pradera, quemada por el verano y bruñida por septiembre. Una catarata de color se deslizaba por entre las hojas secas y cantarinas. Y entonces quise compartir con el juez lo que Dolly me había dicho: que la pradera era un arpa de hierba, que recopilaba y contaba; un arpa de voces que recordaban una historia. Escuchamos.” (pág. 187).
 Precisamente la novela se abre con las siguientes palabras:
 “¿Cuándo oí hablar por primea vez del arpa de hierba? Bastante antes del otoño ya vivíamos en el cinamomo, así que debió de ser a principios del otoño. Y, naturalmente, fue Dolly quien me lo dijo.  […]
Debió de ser en uno de aquellos días septiembre, mientras nos hallábamos en el bosque recogiendo raíces, cuando Dolly me dijo:-¿Lo oyes? Es el arpa de hierba, que siempre nos cuenta algo nuevo… Lo sabe todo de la gente de la colina, de los que vivieron antes aquí. Y cuando nosotros estemos muertos, también contará nuestra historia.” (pp. 9 y 10)
 En la novela, aparte de la hermosa historia que se cuenta, el estilo, el color, la belleza de los paisajes, la pureza de los sentimientos (amistad, amor, engaño…) estallan por toda la narración. "El arpa de hierba" enlaza con fuerza con toda la genealogía narrativa norteamericana, fundamentalmente del sur, que se inicia en Faulkner; pero también, por la poesía inherente a las descripciones paisajísticas, las "Hojas de Hierba" de Walt Whitman se vislumbran al fondo.

Truman Capote la escribió en 1951 a los 27 años.

27 feb 2014

Realidad y ficción: "Los muertos" de Jorge Carrión. La "Operación Palace" de Jordi Évole.

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El pasado domingo 23 de febrero en una cadena de televisión el periodista Jordi Évole presentó un documental, -un falso documental-, titulado "Operación Palace" que ha suscitado una sana serie de comentarios y reacciones en quienes lo vieron en directo y en quienes como yo pensaron que se trataba de uno más de los cientos de documentales 'corta y pega' emitidos por las cadenas con motivo de efemérides diversas, en este caso el 23F.  Para mí su interés -dejando a un lado, cielos, el componente jurídico-político que tiene- radica en la ficcionalidad de la realidad, o sea, en la escasa distancia que separa lo real de lo ficticio, en cómo cualquiera tiempo pasado al ser recordado rompe con la certeza de lo verídico. En definitiva que lo pasado pasa a formar parte de la virtualidad que por esencia no coincide siempre con lo que fue.

Este acontecimiento televisivo ha traído a mi memoria la lectura que en la tertulia Más que palabras realizamos hace ya algo más de tres años de la novela "Los muertos" del escritor, profesor y crítico literario español Jorge Carrión. Pienso que la relectura de la misma -Jorge Carrión recomienda hacer relecturas constantemente de todo- es especialmente oportuna en estos momentos.

 LOS MUERTOS de Jorge Carrión

Jorge Carrión
Esta novela de tan sólo 176 págs., aparecida en 2010, es la primera de este escritor de libros de viaje. Se la conceptúa como perteneciente a la literatura “after-pop”. Según su autor inaugura una trilogía que proseguirá con "Los huérfanos" y cerrará con "Los turistas".

 Es una obra sugerente y sorprendente. En primer lugar está estructurada en dos partes (dos temporadas televisivas) con dos apostillas: una, bajo el rótulo de Reacciones; y otra, bajo el de Apéndice. Las dos partes son la versión novelada de lo que parece ser el guión para una teleserie de ciencia-ficción del mismo título (Los Muertos) al que siguen ensayos teóricos sobre la misma e incluso una breve entrevista final.

El tema que plantea el relato es el de la existencia “real” de los seres de ficción, de lo “virtual”.  En concreto, -y esto lo realiza en las reacciones que una tal Martha H. de Santis señala de la recepción de la primera parte de su relato-, el derecho de los seres de ficción a tener una existencia propia (se alude a este tema en las referencias que se hacen a Unamuno, o al cineasta Akira Kurosawa y su película “Trono de sangre”, que se dice es una versión libre de la obra shakesperiana Macbeth); y también –y esto me parece lo más importante- viene a considerar que lo mismo sucede con los seres vivos[i], que, al morir pasan a existir sólo en nuestra imaginación, razón por la que también –y esto ya dentro de su reino, que no es otro que el de los muertos- tienen derecho a retornar, a ser Nuevos e investigar su identidad y agruparse en la comunidad que les corresponda en ese mundo que para nada es el real, pues en él, para empezar, la muerte no existe, sólo existe el sufrimiento, ya que morir es imposible porque todos lo están. Lo que sí se va a dar allí es la desaparición, algo que también sucede con los muertos reales que no pueden volver a morir pero sí desaparecer del recuerdo de aquellos que los mantenían ‘vigentes’ en su pensamiento.

Las dos partes (las dos temporadas televisivas) suceden dentro de momentos temporales diferentes. La primera durante un año, de mayo de 1995 a mayo de 1996; la segunda, en 2012, o sea, en un momento plenamente futuro pero nada lejano al vivido por el lector. Los referentes ‘literarios’ también son cercanos: en la primera, es Blade Runner del director Ridley Scott; y en la segunda, las teleseries televisivas con centro en la de Los Soprano. Entre ambas temporadas, separadas por casi 20 años, hay nexos de unión como se ve en los personajes de Roy (Lenny) – Selene, Nadia (la vigilante que sigue en su función en la segunda parte), Lilith y el Nuevo (que es Galft), el Topo (Bruce) –auténtico replicante de Supermán (Batman, dice que fue en la materialización anterior), la niña Jessica y sus extrañas interferencias... Hay un hecho esencial que marca la evolución, el cambio de una época a otra: Roy creía en I que amaba a Selene y que ambos pertenecían a la Comunidad de Blade Runner, pero en el discurrir de la II va a descubrir  que Selene no es de su Comunidad y que la esposa muerta que se le interfiere lo es de Días extraños. Todos ellos van a ir perdiendo sus escasas certezas durante el transcurrir de la 1ª y la 2ª partes, llegando a asistir al final de esta última a la desintegración del mundo extraño en que viven[ii].

Las apostillas. En ellas el autor realiza un análisis crítico de la recepción que la teleserie Los Muertos ha tenido en la sociedad. Son una especie de justificaciones teórico-críticas dentro de la estética narrativa visual y literaria. Así, en la apostilla Reacciones lo esencial es defender y/o justificar la existencia de las materializaciones en línea con las figuras de los replicantes presentadas en la película Blade Runner; y en la 2ª apostilla, Apéndice, la teorización sube de nivel y constata un cambio de época al apoyar la justificación teorética en el fenómeno de las teleseries, elevadas en el mundo actual a objeto de culto, superada la fase de su consideración como producto ‘basura’ y de ‘consumo de masas’; se toma como serie de culto de referencia la de Los Soprano.

Sentido del relato: Según se deduce de la 2ª apostilla el relato pertenece a la narrativa “Postraumática” superadora de la etapa “Traumática” presente en textos como los de Vassili Grossman o Primo Levi. Aparece una serie de ejemplos de textos y filmes “Postraumáticos”: 

  • Maus de Art Spiegelman (novela-cómic), 
  • el film “Shoah”(1985) de Claude Lauzmann, 
  • la narrativa de W. G. Sebald (por ejemplo “Sobre la historia natural de la destrucción”) o 
  • los documentales en 1ª persona como “Los rubios” (2003) de Alfonsina Carri o “Vals con Bashir", de Ari Folman.

Steve Buscemi, Marlon Brando, Boardwalk Empire
Nucky Thompson vs Vito Corleone
La sorpresa en cuanto al sentido del relato acontece en el duelo ficcional que se establece entre la I y la II parte. Mientras que la I parte podría adscribirse a lo ‘postraumático’, la II da un giro espectacular con el protagonismo de Jessica y la Comunidad de la Estrella. Muchos exégetas de la novela dicen que el sentido del relato está prefigurado en los títulos de crédito de I hechos sobre topónimos esenciales para captar el sobresentido: el fondo marino, pero sin cadáveres que se observa en el relato de la lucha Corleone-Soprano (también podría hacerse entre Nucky Thompson y don Vito), la ciudad vacía de N.Y. o los collages de los lugares de exterminio. Estos muertos son de ficción, con lo que sus victimarios seríamos nosotros, los espectadores.


è Otros sentidos

  • Necesidad de las relecturas. La novela lo exige, y más cuando en las apostillas se hace referencia a capítulos y momentos del relato importantes para la intelección del mismo (así, por ejemplo en la pág. 161 se dice que [la estética y su esencia] proviene de los monitores de las cámaras ocultas de Shoah (película citada en el capítulo 3 de la 1º temporada).
  •  Hay que buscar otra manera literaria de contar porque el mundo ya no es el que era. Para mí, éste es uno de los leit motiv de este relato: 
    "Ahí radica el hecho estético diferencial de Los Muertos: su imposible conversión en novela” (pág. 160)
    "La reproducción de un fragmento de ese libro de 690 páginas nos parece suficientemente elocuente de su ineficacia como artefacto literario" (pág. 163)

Conclusión: Esta por ahora única novela de Jorge Carrión me parece un interesante ejercicio teórico de tipo socio-cultural que, como tal ejercicio, choca con el concepto habitual (no digo tradicional) de novela del momento primero (años 90) cuando el posmodernismo y sus personajes haciéndose con su metaliteratura e intertextos ocupaban la mayoría de los relatos. Esa concepción de los noventa se ve  superada por la importancia que en la actualidad (momento segundo de la novela) ha cobrado la ficcionalización de todo y, dentro de ésta, el mundo visual que se reproduce de una manera circular. Me parece que lo que viene a decir Jorge Carrión es que de nuevo estamos en Cervantes, autor que introdujo la ficción dentro de la ficción haciendo un bucle, una ‘mise en abîme’, sorprendente que no deja encontrar el sentido fuera del mismo hecho ficcionalizado que a su vez remite a la realidad que constantemente se hace ficción. Un claro ejemplo de esto último se encuentra en los cómics o filmes  basados en hechos reales como, por ejemplo Vals con Bashir, Persépolis o, sin ir más lejos, la "Operación Palace" de Jordi Évole que tanto revuelo mediático ha levantado estos ´´ultimos días del mes de febrero.
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Postdata: En el blog Interferencia sónica hay un interesantísimo post sobre lo que DJSergiSonic denomina "La novela multiplano". Merece la pena leerlo.


[i] Así en la pág. 78 coloca al mismísimo Che como celebridad difunta al nivel de otras como Hamlet o el Capitán América. Cuando menos esto es un deseo de borrar las fronteras entre vida y ficción o manifestar, como dice en la cita inicial de la 2ª parte de César Aira que los medios de comunicación son necesarios para que lo inexplicable exista. ¿Será el Ché una mera creación de estos medios?

[ii] En la pág. 141 Roy y Gaft reflexionan sobre lo duro que es ver cómo desaparece “tu comunidad”. Y en este recordar, hablan de la emoción que sintieron cuando estuvieron ante el edificio Bradbury. Precisamente el final de esta página 141 y el inicio de la 142 son reveladores del sentido de la novela.


20 feb 2014

Andrés Alén: Un sublime anhelo

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Pinturas abstractas
Conozco a Andrés desde hace ya más de..., bueno, hace ya muchos años;  baste decir que  los cursos de Bachillerato los cursamos juntos en el Calasanz del Paseo de Canalejas de Salamanca. De entonces viene nuestra ininterrumpida amistad, y también de entonces mi admiración por su buen hacer en el dibujo y la pintura; siempre recordaré esas manos huesudas y estilizadas que dibujaba en el colegio un poco en la estela del Greco, igual que recuerdo su gusto por todo lo que rodeaba a la Semana Santa salmantina: la imaginería religiosa, el vestuario de los cofrades, los caballos que acompañaban a su cofradía de la Virgen de la Esperanza ...

Aunque de formación esencialmente científica (la arquitectura y las matemáticas le ocuparon años de estudio) siempre-siempre, en mi opinión, fueron las Humanidades lo que más le atrajeron. Y esto ya desde los pupitres colegiales cuando discutía con el Profesor de Historia de la Filosofía sobre si el idealismo no era más pertinente que el materialismo, o cuando al profesor de Literatura le recordaba, por ver si le convencía a hacerlo, que en sus años de escuela primaria el Don de turno premiaba a los buenos alumnos con la lectura de un buen libro.
Estas dos inclinaciones  -su atracción por la liturgia religiosa y su afición por lo humanístico- se conjugan con excelencia en su magna obra pictórica. En sus creaciones no hay ninguna beatería ni nada por el estilo, pero toda ella destila religiosidad en su sentido prístino (necesidad de alcanzar algo que está más allá de lo evidente):
"el anhelo de ir más allá de todo conocimiento, a la contemplación directa, eterna, plena, supuestamente inmóvil de ser el que soy" (“Creer y descreer”, Andrés Alén en www.salamancartv.com)
 La implicación de Andrés Alén con su ciudad, Salamanca, es y ha sido total. Andrés ama Salamanca y lo que de ella emana: arte, historia renacentista, religiosidad, manifestaciones populares de la misma, creatividad...; pero no perdona a muchos de sus paisanos que la paralicen, la anclen en un casposo pasado:
Una Salamanca puntillista o así
 "Comprendo la dificultad de estar a la altura que la ciudad exige, que estos nobles edificios que la conforman, no lo son por esa piedra arenisca de color otoñal, sino porque son catedrales culturales que muchas veces cuando nos miran, nos hacen sonrojar. Así y todo, ese respeto debe de distar mucho de esa ideología de los amigos de todo lo inmóvil, que campan revestidos de ovejitas conservadoras, paralizando por aquí y por allá, creyentes de su propio ombligo, replicantes con sordina de sus propios delirios mesiánicos." (“Crear en Salamanca, comentario de Andrés Alén”, el 19/11/2012 en http://www.crearensalamanca.com). 

 
Retablo y Grupo escultórico
Dentro de su ingente obra voy a detenerme un 'attimo' en el Retablo que allá por el año 2010 creó para la iglesia del Carmen de Abajo de Salamanca que desde 2007 acoge al grupo escultórico de la Oración en el Huerto que desfila en procesión por las calles de la ciudad la tarde del Viernes Santo y que no encontraba ya espacio en la que siempre fuera su casa, la iglesia de la Vera Cruz.

Andrés, dado el carácter carmelitano de la sede, se impregnó de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa a fin de que el Retablo hecho con la técnica del collage albergase con sentido las cinco figuras dieciochescas que forman dicho grupo.
Detalle del Retablo

 Es el poeta místico quien enmarca el retablo con su "Llama de amor viva", motivo plenamente adecuado al asunto dirimido por las figuras, de las cuales una, el Cristo, recibe la luz que le ayudará a mantener viva la llama y a no desfallecer en el penoso trance que se le viene encima.
Alén hace crecer los olivos del huerto de Getsemaní sobre un cúmulo de podredumbre formado por restos humanos de mártires y santos que a través del sufrimiento han alimentado la llama interior que sin saber cómo les lleva a alcanzar la Luz eterna.




¡O llama de amor viva                                  ¡O lámparas de fuego
que tiernamente hieres                                  en cuyos resplandores
de mi alma en el más profundo centro!         las profundas cavernas del sentido,
Pues ya no eres esquiva                                que estaba oscuro y ciego,
acaba ya si quieres,                                      con extraños primores
¡rompe la tela de este dulce encuentro!        color y luz dan junto a su querido!

¡O cauterio süave!                                        ¡Cuán manso y amoroso
 O regalada llaga!                                         recuerdas en mi seno
¡O mano blanda! ¡O toque delicado             donde secretamente solo moras,
que a vida eterna sabe                                  y en tu aspirar sabroso
y toda deuda paga!                                       de bien y gloria lleno,                                     Matando, muerte en vida has trocado.        cuán delicadamente me enamoras!                   
(San Juan de la Cruz: "Llama del amor viva")

"Friedrich"
 Este afán de espiritualidad, esta búsqueda del 'no sé qué que quedan balbuciendo', este anhelo por lo sublime e inefable es lo que da sentido al quehacer cotidiano de este artista salmantino que ha expuesto en muchos lugares de España y Portugal. Precisamente en una de sus exposiciones más aclamadas, la titulada "Ora-Acción", celebrada en su ciudad en diciembre de 2011 y enero de 2012, él mismo daba una serie de claves que nos permiten entenderle mejor (ver vídeo de esta exposición) y alejar de nosotros la equivocada idea de encontrarnos ante un pintor de asuntos religiosos. No, para nada. Andrés tiene muchísimas facetas que van de la figuración a la abstracción usando técnicas diversas y con temáticas variadas. Eso sí, el afán de búsqueda, su anhelo por lo sublime aparece en todos sus cuadros. Y es que mi amigo Andrés es por encima de todas las cosas un auténtico humanista:


"Espero la luz de una luciérnaga en la noche cerrada para subir al monte donde una brisa suave me conforte otra vez en lo creado, no busco más, no creo en tus certezas más allá del golpe de desánimo que asestan, prefiero abrir los cuatro cuartetos de T.S. Eliot, retomar los versos de San Juan de la Cruz en que se inspiran, disolverme con Mahler o ante un cuadro, de Zurbarán, de Rothko,  contemplar la límpida blancura de una monja arrodillada y quieta en Vera-Cruz…"   (“Creer y descreer”, Andrés Alén en www.salamancartv.com)

15 feb 2014

La música en el cine: Tres películas de ahora mismo

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Siempre la música ha sido un elemento esencial en el cine. Los efectos musicales, desde los orígenes del sonoro, se han utilizado para subrayar este o aquel pasaje, para crear la tensión precisa en el momento adecuado de la narración cinematográfica, para establecer espacios "oasis" o de descanso tras la intensidad mantenida, para anunciar el fracaso o el éxito del personaje, etc., etc.  Y hoy sigue empleándose también así.

Leonardo Di Caprio es "El lobo de Wall Street"
Sin embargo la industria -no podemos olvidar que el Cine lo es- procura desde ya hace tiempo explotar el producto creado en todas sus vertientes. Dada la fugacidad actual de la exhibición en salas, las productoras buscan obtener beneficios de la venta del guión en formato papel si éste es original o de la obra que ha adaptado a la pantalla. Y naturalmente también las bandas sonoras originales (BSO) se han usado para la obtención de réditos una vez pasada la visualización del film. ¿Quién no recuerda BSO como las de "Lawrence de Arabia", "Titánic", "Blade Runner", "Carros de fuego", "El padrino", "Superman", "Love Story", etc., etc., etc.?


Lo actual no es ya sacar provecho de lo creado específicamente para éste o aquel film; lo actual es desempolvar viejos temas musicales que al tiempo que ilustran y sirven de marco temporal a la historia que se narra pueden volver a ser vendidos al ser reevocados en las cabezas de los espectadores más maduros o conocidos por los más jóvenes. Y este es el caso de algunas de las películas que actualmente están en plena campaña de exhibición. Me fijaré en tres de ellas: "Agosto: Osage County", "El lobo de Wall Street" y "La gran estafa americana".


De la primera ya dejé constancia en este blog en la entrada del día 27 de enero de 2014. Decía allí que los personajes envuelven su peripecia vital con algunos magníficos temas musicales de Eric Clapton, Deep Purple o Billy Squier, entre otros.


Christian Bale, Bradley Cooper, Amy Adams, Jeremy Renner, Jennifer Lawrence, Louis C.K., Jack Huston, La larguísima segunda película contiene una también extensísima banda sonora de al menos 50 temas diferentes cuyos títulos se pueden ver en este enlace  Banda sonora BSO EL LOBO DE WALL STREET - CineDor que pertenece a la web www.cinedor.es. Esta película aún no la he visto porque no he tenido ocasión y además porque no la proyectan en todos los cines (CINESA concretamente se negó a ello por discrepancias con la distribuidora) y por ello apenas puedo decir nada. Sólo diré que Martin Scorsese es un amante de la música de los años 60, 70, 80...; amor que ha dejado esparcido por la mayoría de sus filmes llegando incluso a hacer monográficos sobre algunos grupos importantes como los Rolling Stones que, -sirva de ejemplo-, protagonizaron su documental "Shine a light" en 2008.


Sin embargo la tercera, "La gran estafa americana", sí la he visto, me ha gustado y me ha entretenido bastante en todos los sentidos. Pero como hoy este post va de música sólo hablaré de ella. Al inspirarse la historia en un suceso real acaecido en la década de los setenta el director David O. Russell ha buscado hilar una especie de guión musical en el que ésta marca caracteres de personajes además de situar el relato en su tiempo cronológico. Sin llegar al número excesivo de temas que contiene la película de Scorsese,  la de Russell acoge a bastantes artistas como Duke Ellington, los Bee Gees, la ELO, Donna Summer y otros por mí menos conocidos. La web www.cinedor.es que he nombrado antes cita los títulos de muchas de las canciones que acompañan a las imágenes. Como son temas que forman parte de la Música que me gusta escuchar en la página de igual título de este blog incluyo un enlace para poder deleitarse con algunas de esas melodías. ¡Que las disfrutéis!

10 feb 2014

VIVIR en TIEMPOS BARROCOS (a propósito de "El pretendiente al revés")

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La cartelera teatral es espejo de lo que sucede en la sociedad que acude a las salas. De esta opinión, sostenida por no pocos estudiosos, participo totalmente y en el momento político, social y económico que vivimos creo que se revela cierta. Así no pocos títulos de esta temporada y de la pasada beben en el Siglo de Oro español, y dentro de ese extenso período los dramaturgos representados son fundamentalmente los barrocos: Lope, Calderón, Tirso, Vélez de Guevara, etc.

¿Es acaso puro azar lo anterior? No lo creo, ya digo, y este año creo reafirmarme en esta idea fijándome en dos de los espectáculos puestos en pie: Me refiero a "Barrocamiento"  del que ya he hablado en este blog y a "El pretendiente al revés" estrenado últimamente en el teatro "Fernán Gómez" de Madrid.

"El pretendiente al revés" es una comedia palatina del maestro Téllez (Tirso de Molina), rara vez citada entre sus obras y más raramente representada, que la compañía de teatro clásico Zampanó fundada y dirigida por el actor Pepe Maya representa en Madrid desde el pasado día 6 de febrero. La comedia presenta el habitual enredo amoroso entre dos parejas cuyos amores se ven entrecruzados por el abuso que el poderoso Duque de Bretaña casado con Leonora pretende perpetrar al desear gozar de Sirena, la Marquesa de Belvalle, la cual está sinceramente enamorada de su primo Carlos. Hasta aquí todo discurrre dentro del carril establecido por Lope en su "Arte nuevo de hacer comedias". ¿Qué cosas, pues, diferencian a esta obra de los cientos de otras semejantes escritas en la época? En principio no muchas porque aquí las figuras teatrales de galán, dama, poderoso, gracioso..., están; igual que aparece el conflicto del honor y la honra tan característico al momento en que se escribe; e igual que están rotas las unidades teatrales clásicas. ¿Qué cosa, pues?, se insistirá. Pues sin ninguna duda la resolución del conflicto planteado, que, al menos, en esta puesta en escena, queda en el aire sin llegar al acostumbrado final de cada oveja con su pareja, típico de la Comedia Nacional. Con acierto estético los cinco actores (José Maya, Duque de Bretaña; Alicia González, su esposa Leonora; Eliana Sánchez, Sirena; José Bustos, su primo Carlos; y José Troncoso en los papeles de Ludovico, Niso y Floro) -las dos parejas más la 'figura del donaire'- finalizan la representación formando la misma maraña de cuerpos y brazos con que se prologa la actuación. Todo ha quedado peor, aún si cabe, que al inicio, pues la Verdad (Leonora desea frustrar el plan de su marido; Sirena y su primo Carlos amarse sinceramente y a la luz de todos) se pierde en la hipócrita palabrería de opuestos con que se muestran los unos frente a los otros, de manera que ya ni ellos mismos se reconocen.

Yo no sé si la elección de la comedia por Pepe Maya fue guiada por el momento socio-político que vivimos
en España (trasladable también a muchos otros lugares); pero sin duda es una verosímil probabilidad pues los políticos al igual que Carlos, Leonora, Sirena o el Duque piensan que para conseguir sus propósitos deben obrar de manera contraria a lo que dicen desear, provocando en el pueblo -representado en la comedia por el personaje de Ludovico- el desagrado, el alejamiento o la desafección.


Este juego de contrarios fundamentalmente verbal (propio del Barroco) se presenta a través de una sobreabundancia de figuras retóricas (la antítesis, el calambur, la paronomasia, la dilogía, el retruecano o/y los juegos de palabras más diversos y atrevidos) que los espectadores del siglo XVII entendían perfectamente, pero no así los actuales. Este desigual nivel entre el texto y su intelección actual creo que es una falla que director y actores debieran haber resuelto mejor si querían llegar más al público; a no ser, claro está, que hayan pretendido emular a nuestros dirigentes a los que, en líneas generales, les importamos un pimiento, y por eso hablan, hablan, y hablan..., pero sin decir nada.




4 feb 2014

SAUL BELLOW: "La verdadera"

2 comentarios:
Saul Bellow,  uno de los genuinos representantes del denominado
Renacimiento Judío y Premio Nobel de Literatura del año 1976 (el mismo año que consiguió ser Premio Pulitzer con su obra más afamada, “El legado de Humboldt”)  publicó esta novela  corta en 1997;  novela que apareció publicada en España el año siguiente en traducción de José Luis López Muñoz.
La novelita la he leído hace poco y me ha encantado por su sencillez y al tiempo profundidad. Me ha recordado vivamente a "El gran Gatsby" de Scott Fitzgerald por varias cosas:

  •  ambas presentan la historia de la pertinaz persistencia del primer amor por más que pasen los años.
  •  ambas están escritas con narrador intradiegético si bien en la de Fitzgerald se trata de narrador testigo y en la de Bellow del protagonista.
  •  ambas indagan en ese mundo de supermillonarios (los Adletsky en "La verdadera", Gatsby y el mundo de Daisy Buchanam en la obra de Scott Fiztgerald),  pero penetrando en él por  el lado de los sentimientos que a veces aparentan no tener o al menos ignorar.

Sinopsis:
"La verdadera" sucede en un solo día del mes de marzo cuando tras una copiosa nevada Amy, viuda de Jay Wustrin, debe ir al cementerio para exhumar el cuerpo de su fallecido esposo e inhumarlo en su tumba definitiva. Esta obligación será aprovechada por el anciano Adletsky para propiciar el encuentro entre Amy y el antiguo amante de ésta, Harry Trellman, quien durante los últimos 35 años (tiene ahora unos 50) no ha dejado de pensar en ella ni un solo día. Y en efecto ese encuentro se produce y Harry finalmente pedirá a Amy en matrimonio.
Además de esta anécdota central, por el relato transitan otros seres que permiten a Bellow ofrecer una panorámica más amplia de la sociedad norteamericana. Tal sucede con la esposa de Bodo Heisinger, Medge, quien pasó 3 años entre rejas por haber contratado a Tom para que liquidara a su marido. Este matrimonio (Bodo perdonó a Medge y ni siquiera se separó de ella) es quien vende a los Adletsky un apartamento  con muebles incluidos. La tal Medge ha pactado  con su marido quedarse con el dinero obtenido por la venta de los muebles, razón por la que Adletsky se hace acompañar por la mañana de ese día del mes de marzo por la experta en arte Amy Wustrin, a quien Medge quiere meter en el negocio de 'listas de divorcio' que pretende montar.
El viejo  Sigmund Adletsky es un experto en emociones y ha captado la necesidad que ambos, Amy y Harry, se tienen el uno del otro. Ella para que alguien de plena confianza -Harry- le advierta del peligro que tiene ese negocio en el que Medge la pretende meter; y él para que por fin estabilice el desequilibrio emocional que le ha acompañado durante toda su vida.

Elementos que me parecen de interés:
  • En el relato hay muchas alusiones a los judíos estadounidenses: Harry lo es y lo oculta durante su niñez, igual que se confiesa huérfano para no tener que hablar de su madre siempre ingresada por enfermedades imaginarias. Al igual que en Philip Roth la crítica al enriquecimiento de los judíos aparece. 
  • Crítica a la secundaria: "la educación secundaria se había ido al garete porque los chicos ya no memorizaban poesía" (pág 21) 
  • Crítica a la "democracia de masas" (pág 59): 
"Eran todos personas corrientes [...]. Estaban faltos de motivaciones elevadas. Eran productos corrientes y molientes de nuestra democracia de masas, sin ninguna aportación destacada que hacer a la historia de la especie, satisfechos con amontonar dinero, o seducir mujeres, copular, pasarlo bien en la cama como los degenerados hijos de Eros, varones pero no varoniles, y viviendo, los hombres y las mujeres por igual, de ideas trilladas, sin belleza, sin virtud, sin la menor independencia espiritual"

  •  Crítica al modelo masculino que sólo triunfa en la relación interpersonal y no en los negocios: "Los hombres muy viriles eran con frecuencia estúpidos" (pág. 56).
Saul Bellow por Loredano (Diario "El País")
  • Abundante presencia de:
            •  alusiones cinematográficas (Boris Karloff, Bela Lugosi, etc.)
          • alusiones literarias ("La interpretación de los sueños" de Sigmund Freud, "El conde de Montecristo", "La decadencia y caída del Imperio Romano",  "Hamlet", las obras de Platón traducidas por Jowett, etc., etc.)
  • En ocasiones se percibe un nihilismo de tono trilladamente pesimista aunque con alguna ingeniosa imagen: 
"Jubilarse es una ilusión. No una recompensa sino una trampa. La cara insolvente del éxito. Un atajo para la muerte. Los campos de golf se parecen demasiado a los cementerios" (pág. 81)

  • Un cierto humor: por ejemplo la idea de abrir una línea de negocio con las "listas de divorcio" a fin de que estos no se vean como algo pesaroso sino motivo de alegría.


Lo fundamental
Para mí lo que cautiva de esta obrita, más que la historia en sí, es el estilo. Cómo Saul Bellow va introduciendo los personajes y sus relaciones de manera que el plano temporal (un único día) no se vea como algo que coarte el avance del relato. Y es esa peculiar manera del discurrir narrativo la que señala esa impronta tan característica de la narrativa norteamericana, que hace que cuando leemos a ciertos autores (Auster, Roth, Bellow, Franzen, Amis, incluso Fitzgerald, Steinbeck o hasta -y aquí encontraríamos el origen- Faulkner) reconozcamos de inmediato hallarnos en el predio estadounidense.