19 nov 2013

"Tirano Banderas": Teatro, novela, o todo lo contrario.

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Esta entrada o post podría muy bien haberse titulado, al estilo clásico, como "De la utilidad de los géneros literarios", pues tras haber visto la cuarta versión teatral –no son muchas para casi 90 años - de la excelente novela de Valle no me cabe duda alguna de que no todo vale, de que cuando el genial don Ramón escogió el género narrativo para contar la historia del bárbaro dictador Santos Banderas por algo lo hizo, él que manejaba los recursos del drama como nadie.

Como bien dice Horacio Otheguy Riveira sobre esta adaptación de Flavio González Mello en "Culturamas, la revista de información cultural" unos actores magníficos se desaprovechan totalmente en un espectáculo "desangelado" que abusa de una escenografía demasiado simplista que a mí me ha recordado a las representaciones teatrales de los grupos universitarios de los años 70 cuando no -como con acierto dijo mi amigo Rafa- las propias de los finales de curso en colegios e institutos. En mi opinión Oriol Broggi, director  y escenógrafo, ha confundido los experimentalimos valleinclanescos de la época vanguardista en que nació el texto (1926) con teatro barato y cutre: así algo tan interesante como la simultaneidad de acciones la resuelve con el anquilosado recurso de la sábana que recorre en excesivas ocasiones el escenario mostrando o tapando la escena oportuna; o cuando para mostrar la omnipresencia del dictador éste deambula por la escena o aparece hierático y en semipenumbra sentado en su poltrona junto a un catalejo símbolo seguramente de su alejamiento de la realidad.
A estos para mí errores de puesta en escena cabe añadir los momentos, especialmente durante el primer acto, en que el espectador se pierde en una vorágine de carreras, gritos ininteligibles, personajes que se confunden a veces al realizar la mayoría de los actores  varios papeles (un elenco de 9 actores cubren la actuación de 49 personajes), junto  a una variedad en los timbres y acentos que dificultan, al menos durante la primera media hora, el seguimiento de la acción al ser 5 de los 9 actores no españoles: 2 de México (Emilio Echeverría, magnífico en su papel de dictador sin escrúpulos, y Joaquín Cosío, que borda el papel de humilde vejado y humillado) , 1 de Venezuela (Rafa Cruz)  y otros 2 de Argentina (Vanessa Maja y Mauricio Minetti), sin que esto se convierta en demérito pues todos ellos son excelentes aunque en esta ocasión mal dirigidos.
Afortunadamente tras el intermedio vuelve el hombre, quiero decir el autor Ramón María del Valle Inclán, con su texto literario contundente, lírico y profundo que, dichos por los propios actores algunos de los hermosísimos fragmentos narrativos cual si de acotaciones teatrales se tratase,  provoca que la acción se sosiegue y avance con orden y belleza suma al quedar realzados los recursos esperpénticos y expresionistas contenidos dentro del propio lenguaje narrativo de la novela. Además los actores en esta segunda parte dejan de ser sólo tipos ganando en individualidad  con momentos de alto nivel. Tal sucede con el mexicano Joaquín Cosío  (Zacarías) cuando grita y gesticula desesperado tras la injusta y salvaje pérdida de su mujer e hijo (expresionismo puro) o cuando el dictador mata a su hija de quince puñaladas antes de que él sucumba a manos de los revolucionarios y su cuerpo sea hecho cuartos.  

Ya sólo por servir para difundir de nuevo la novela de “Tirano Banderas”  esta adaptación tendría  sentido. Y es que la narración de Valle Inclán esconde muchos valores como incorporar a la lengua literaria modismos y frases propias del pueblo llano (quizás una deuda de Valle Inclán con el naturalismo del que él en sus inicios modernistas renegó profundamente) que en la estética del esperpento que llena el relato encuentra su espacio propio. Y también, qué duda cabe, Don Ramón con este relato abrió definitivamente[en el año 1845 apareció el relato “Facundo” de Domingo Faustino Sarmiento considerado como el primero de la lista] la puerta de salida para la larga nómina de “novelas de dictador” que surgieron en Latinoamérica a lo largo del siglo pasado: “El señor presidente” de Miguel Ángel Asturias, “El otoño del patriarca” de García Márquez, “El siglo de las luces” de Alejo Carpentier, “Yo, el Supremo” de Augusto Roa Bastos, "Conversación en la Catedral" de Mario Vargas Llosa, etc., llegando el subgénero a entrar en el XXI con “La fiesta del chivo[año 2000] de Vargas Llosa o “La maravillosa vida breve de Óscar Wao”del estadounidense-dominicano Junot Díaz [año 2007].


Meritorio es el proyecto “Dos orillas” que esta adaptación inaugura en el Teatro Español de Madrid   y que consiste en realizar espectáculos teatrales participados por grupos, actores, directores, etc. pertenecientes a ésta y la otra orilla del Atlántico. El proyecto es interesante y cuando se consolide no se nos hará extraño escuchar  -¡y los entenderemos desde el principio!- los timbres y acentos de los distintos lugares en los que se habla español.

7 nov 2013

"GRAVITY": La soledad sonora

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Mi entorno cercano no gusta de la ciencia ficción. Es por ello que he ido solo a ver “Gravity”, la película del mexicano Alfonso Cuarón. Al contrario que a mí parece que al entorno de Alfonso Cuarón sí le gusta este género pues el guión de “Gravity” lo firma junto a su hijo Jonás a su vez también director de cine. A mí la película me ha gustado mucho y pienso que quienes me rodean se han equivocado en esta ocasión.

Que conste que en nuestros días el asunto que se plantea en el film escapa de mano a la consideración de utopía científica, pues en más de una ocasión los humanos hemos enviado naves al espacio exterior a fin de reparar satélites, corregir trayectorias, relevar astronautas en la estación espacial internacional; también es tal la basura que se acumula allí arriba que no es la primera vez que restos de satélites se han precipitado contra nuestro planeta o han impactado o podido impactar con otros ingenios espaciales fabricados por el hombre. Es evidente, pues, que la denominada ciencia ficción pierde en este film el adjetivo. Y así lo sostiene su director en cuantas entrevistas sobre la película se le han hecho. De manera que más que de película de ciencia ficción cabe hablar de película de catástrofe y suspense en un medio poco corriente, la termosfera.

La trama que desarrolla “Gravity” es la de un accidente sufrido por unos astronautas durante un paseo espacial fuera de su nave para reparar el Hubble. Sólo dos logran escapar a la lluvia de basura que se les ha echado encima mientras trabajaban. Una es la doctora Ryan Stone (Sandra Bullock), una brillante ingeniera que está en su primera misión espacial. Su acompañante es el veterano astronauta Matt Kowalsky (George Clooney). Al quedar aislados deberán intentar regresar a la Tierra que se encuentra 600 kilómetros más abajo, y ellos flotan ingrávidos en el espacio.

De los dos actores antes señalados destaca y sorprende gratamente, por escapar de sus registros habituales, Sandra Bullock, la actriz que en los títulos de crédito de tantas películas haya aparecido: Mientras dormías, Miss Simpatía, Corazones robados, Mi novio quiere ser millonario, etc. llegando casi a encasillarse en un tipo de personaje, el de la mujer ingenua, joven y algo tonta que consigue a su chico porque ella en su inocencia verdaderamente lo merece. Sin embargo aquí vemos a una científica que lucha por su vida y utiliza sin tontería alguna sus muchos conocimientos. Más tonto y encasillado (en muchos otros filmes aparece con estas características) me parece en esta ocasión el personaje de Clooney, el hombre experimentado que se sabe guapo y que tontea un poquito con la mujer inexperta en cuestiones espaciales.

Dejando a un lado la más que posible y merecida nominación al óscar de la Bullock, el filme destaca por su cinematografía, por sus imágenes, que son de una suprema belleza: Nuestro planeta visto por estos astronautas, el sol que se oculta y vuelve a aparecer tras él, la envoltura de nubes que lo rodea, el azul de los océanos, etc. vistos en 3D a través de la mirada de Alfonso Cuarón nos reconcilia con nuestra condición humana: da gusto vivir, y estar vivos, para poder disfrutar de todo esto, ¡no lo destrocemos!

El título sintetiza el asunto que se narra: la lucha que unos cuerpos habituados a la gravedad han de mantener para poder recuperarla. O sea, la constante contradicción del ser humano: la gravedad que nos ata a la tierra también nos libra de peligros. Desde el punto de vista científico este tema está bien presentado: la velocidad constante al no existir fuerza que la frene es un elemento importante en la historia. El reto superado de la película es lograr presentar este estado de ingravidez de modo creíble merced a los efectos especiales utilizados.

Pero como suele ocurrir con las obras que no dejan indiferente a nadie, en seguida han surgido voces desautorizándola con el argumento de su alejamiento de la verdad científica (vid.  “Cinco cosas que ‘Gravity’ dejó ‘a la deriva’ de la realidad científica”). Estas objeciones no desmerecen las virtudes del film que, como dice su director y co-guionista, “No es un documental. Es una obra de ficción”. Y esto  hay quienes, bien leyendo una novela o viendo una película de ficción, lo olvidan sistemáticamente.

Nota: Muy interesante es la banda sonora en una película que plantea la soledad y el silencio espacial. De ella se ha encargado Steven Price. Si queréis, la podéis escuchar accediendo a esta página. Que la disfrutéis



29 oct 2013

"Una vacante imprevista": La explotación del éxito

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J. K. Rowling lleva vendidos con la saga del aprendiz de mago Harry Potter más de 450 millones de ejemplares en todo el mundo. Las aventuras del adolescente Harry han colmado la necesidad de fantasía de los niños de medio mundo que iban cumpliendo años al ritmo de su héroe novelesco. Pero todo tiene un límite, el tiempo no perdona, y los lectores -luego también espectadores de las adaptaciones cinematográficas- alcanzaron otra edad, la adulta. Cual si del ficticio Harry Potter se tratase la escritora y sus editores decidieron dar un golpe con la varita mágica pues pensaron que ese jugoso mercado de lectores no debía perderse. Lo malo es que -y Harry Potter sabe de eso un montón- no siempre la magia produce los efectos deseados. Este es el caso de la novela "Una vacante imprevista" que salió al mercado el 27 de septiembre de 2012  con el eslogan de 'la primera novela para adultos escrita por J. K. Rowling'. Para adultos, sí, especialmente para los convencidos, aquellos que a su autora favorita le perdonan todo pues recuerdan con gusto cómo crecieron con su héroe gafitas.

Pero dejando a un lado las consideraciones anteriores plenamente mercantilistas, la novela, desde mi modesta opinión no resiste un mínimo análisis.  El relato cuenta, en síntesis, la convulsión que en una pequeña localidad de Inglaterra llamada Pagford ocasiona la repentina muerte de un representante del consejo parroquial. La plácida vida del diminuto pueblo se altera al tener que cubrir esta imprevista vacante, lo que revelará que bajo su apacible aspecto todos los habitantes del lugar escondían secretos y deseos no siempre confesables.

De partida el asunto no está mal. Lo que en mi opinión falla es que el relato está claramente descompensado. De sus 608 páginas, la escritora dedica el 80% a presentarnos acciones cotidianas y normales en cualquier comunidad de seres humanos: adolescentes rebeldes (el adoptado Fats y su amigo Andrew) que se rebelan contra la autoridad paterna; adolescentes que se minusvaloran (Sukhvinder Jawanda) pero que luego tendrán comportamientos heroicos, y otros que minusvalorados por los demás se sobreponen y luchan a su manera por cambiar el contexto familiar y/o social que les ha tocado en suerte (Krystal Weedon); esposas (Shirley y Samantha, suegra y nuera) oscurecidas por las figuras de sus maridos pero que aguantan porque son más las ventajas que los inconvenientes; hombres inmaduros (Gavin, Colin Wall); hombres autoritarios (Simon Price y Howard Mollison); hombres deseados (Vikram Jawanda y el mismo Barry Fairbrother); mujeres que se entregan profundamente por amor (Kai Bawdan o Mary Fairbrother); mujeres que se sacrifican por los demás (Tessa Wall protegiendo al débil Colin y al acomplejado y conflictivo  hijo suyo Stuart [Fats], o Parminder Jawanda defendiendo a los menos favorecidos de la localidad frente a los instalados en su confort); y algunos otros más también muy característicos.

En conclusión, al leer esas más de cuatrocientas páginas en las que suceden obviedades como las señaladas anteriormente se tiene la impresión de pérdida de tiempo y de que Rowling tiene poco asunto que ofrecer por lo que demora su resolución hasta esas 100 últimas páginas en las que sucede por fin algo. La pena es que ese 'algo' se mueve por lo trillado y convencional pretendiendo ofrecer un mensaje moralizante, válido sí, pero nada novedoso. Porque que en muchas ocasiones los despreciados e insultados se demuestren más fuertes que aquellos que los vejan y menosprecian, ¿a quién sorprende?, o que las personas de "orden" oculten vergüenzas sólo tenidas por tales por ellos mismos (los Mollison con su hija Patricia o los extraños deseos de Colin Wall) ¿no es más bien propio de la caduca novela folletinesca de finales del XIX? Y esto sin aludir al patético final en el hospital de Pagford donde el obeso poderoso Howard Mollison se recupera de su nuevo y costoso infarto mientras dos plantas más abajo, en el tanatorio, sobre una fría losa de mármol, yacen los cuerpos sin vida de Krystal y de Robbie, su inocente hermano. Maniqueísmo puro y duro.

Y por si esto fuera poco nada en el relato logra sorprendernos, todo en él es previsible, con lo que no ha lugar a suspense alguno. Ni siquiera la estructura deja un resquicio que sirva para salvar la obra. Como sucede con los relatos cinematográficos más tradicionales asistimos a los sucedidos en orden secuencial y predecible sin dejar la autora lugar a duda alguna pues todo se nos aclara, a veces hasta el extremo hurtándonos incluso la posibilidad de equivocarnos en nuestra apreciación:
"-¡Los Mollison! ¡Precisamente!- dijo Colin cuando volvió a la sala con una taza de té. No le había ofrecido una a Tessa; su egoismo se revelaba a menudo en esos detalles, vivía demasiado enfrascado en sus propias preocupaciones para fijarse en los demás." (pág. 278).
Por último una consideración más. Como digo al inicio de este comentario, la novela se publicitó con el mantra de 'la primera novela para adultos de J. K. Rowling'. Yo no veo por parte alguna nada que justifique esa calificación, a no ser que la edad adulta se reduzca a utilizar -y leer, claro- de vez en cuando unas cuantas expresiones gruesas que la novelista va sembrando por el relato y que en ocasiones llegan a sorprender  pues ya se sabe que no hay nada peor que una expresión gruesa o escatológica colocada fuera del lugar que le es natural:
"Pedaleó con furia hasta la esquina para desaparecer. No quería ver a Fats saliendo de la iglesia con un afligido Cuby, vestido con el traje barato y la corbata que le había descrito con cómica repugnancia en la clase de lengua el día anterior. Habría sido como interrumpir a su amigo cuando cagaba" (sic, pág. 194).
Aunque en ocasiones el contexto favorezca el empleo de estas expresiones, sin embargo parece que la autora es consciente de su 'audacia', sin percatarse de que lo que hace provocaría sorpresa a los lectores de la novela naturalista decimonónica, pero ¿hoy?:
"-Si gritas, te rajo, zorra.
La penetró, y le hizo daño. Krystal lo oía gruñir, y oía su débil quejido: un sonido cobarde y tenue del que se avergonzaba.
Obbo se corrió y se apartó de ella. Inmediatamnte Krystal se subió los pantalones y [...]" (pág. 391).
Ignoro si bajo el seudónimo con el que la Rowling se ha presentado ahora, el de Robert Galbraith, se pretende ocultar una nueva manera de novelar o si simplemente ha sido una añagaza más de la industria editorial para disparar las ventas del título “El canto del cuco” [en España sale a la venta el próximo 14 de noviembre], como ha ocurrido en otros países una vez que ‘sorprendentemente’ se haya desvelado la verdadera autoría de esta novela policíaca.

A mí, personalmente, me da lo mismo lo que se haga para vender una obra siempre que ésta tenga calidad; pero sí me molesta, y mucho, que pretendan darme gato por liebre, como en mi opinión me ha sucedido con la novela que he comentado.

Nota: En la página de este mismo blog "Música que me gusta escuchar" he colocado algunos temas musicales que tienen en común el tema del dinero, asunto que -siempre según mi opinión, claro es- subyace en el giro copernicano realizado por esta novelista.


13 oct 2013

"GLORIA", la otra adolescencia.

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La película que he visto este fin de semana, "Gloria"
del director chileno Sebastián Lelio me ha gustado por muchas cosas. Es la principal observar cómo este joven cineasta (nació el año 1974) presenta la vida de una mujer que podría ser su madre:
"Decidí dar la vuelta a la cámara y ver qué pasa si filmas la vida de nuestras madres: la última generación que fue criada para el matrimonio y después se quedaron solas, y salieron a un mundo que ha cambiado tanto"
Quizás la cita anterior resuma ya el sentido más profundo del filme. El personaje de Gloria Contado representado por la actriz chilena Paulina García está en esta historia pasando por una etapa de transformación vital: debe acostumbrarse a vivir sola, debe asumir su soledad, debe asumir su entrada en la ...vejez. Al igual que el niño pasa por un periodo de transformaciones físicas y también psíquicas que le harán abandonar el estadio de niño dependiente para pasar al de muchacho adolescente con las urgencias que esa etapa tiene en el desarrollo humano: desapego hacia los padres, búsqueda del grupo de amigos, descubrimiento o intuición de la llamada sexual, primeros escarceos amorosos y sexuales, etc., así Gloria a sus casi 60 años deberá iniciar el camino hacia otra etapa de su vida -probablemente la última- en la que deberá asumir exactamente lo contrario al adolescente niño: soledad por abandono o desaparición de la pareja, asunción de su inutilidad ante el desapego -ahora ya total- de los hijos que han iniciado sus propios proyectos de vida, descubrimiento o intuición de que el sexo ya no es el centro que asegurará la vida en compañía... Ella asumirá su situación encarando la vida desde la alegría que busca y encuentra en los clubes de 'singles' a los que acude para charlar, tomar una copa, bailar y de vez en cuando echar una canita al aire. Pero, todo se le va al traste cuando se enamora de Rodolfo, un separado como ella aunque muy sometido aún a la familia de la que tan sólo hace un año formaba parte.

Sebastián Lelio nos ofrece dos maneras radicalmente distintas de afrontar la separación (la de Gloria y la de Rodolfo) y también dos maneras de comportarse: la sincera y la disfrazada. Pero, viene a concluir el director y guionista, sea como fuere, pase lo que pase cuando la vida nos da un batacazo hay que saberse levantar, no hay que arrellanarse en el confort mental de la infelicidad, hay que salir para adelante, hay que seguir viviendo de otra forma quizás, pero viviendo, alegres, hasta el último aliento.

El film no sólo es una historia interesante, es también cine de muchos quilates. Destaca en primer término la excelente actuación de los actores, en especial de Paulina García que encarna el personaje con una naturalidad y frescura impresionantes; en ella es de admirar la expresividad que transmite su rostro y todo su cuerpo que le sirve para transmitir sus estados interiores mucho mejor que las palabras (la escena final de la película es magistral a este respecto). Luego estaría la importancia que tiene la música, tanto la popular de donde el director toma la base para su historia, como la más culta. De la primera destaca en especial la canción "Gloria" de Umberto Tozzi en cuya letra se inspira en gran medida el relato; pero también tienen relieve y subrayan momentos vitales del personaje otros temas como "Eres" de Massiel, "Libre" de Paloma San Basilio o el "Nosotros" de Los Panchos (Todos estos temas se pueden escuchar en la pág. "La música que me gusta escuchar" de este mismo blog).

Y de la culta en especial destaca Mahler del
que se utiliza el Adagio de su Quinta Sinfonía para resaltar con solemnidad el momento de profunda soledad que sigue al abandono amoroso o al descubrimiento de la ausencia de verdadero compromiso amoroso. Este uso de la melodía de Mahler le sirve a Lelio para llevar mentalmente al espectador a otra imposible historia de amor, la de Aschenbach y Tadzio; es pues un recurso de metalenguaje y un cumplido homenaje al maestro Visconti.

Una película con la que su director Sebastián Lelio ha conseguido el Oso de Plata en el 63ª Festival internacional de Cine de Berlín. Antes de ella Lelio tan sólo había rodado tres filmes: La Sagrada Familia (2006), Navidad (2009) y El año del Tigre (2011).

10 oct 2013

"QUE TRATA de ESPAÑA" ["Barrocamiento" y "Que trata de España" (II)]

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... y el domingo logré llegar al último pase de "Que trata de España", un espectáculo poético
dramatizado de una gran altura estética que toma el título prestado del poeta Blas de Otero y que se apoya en tres sólidos pilares:

1º) Un magnífico trío flamenco que acompaña
con sus sones, bailes y quejíos las declamaciones poéticas llegando en ocasiones a cantarlas directamente o a interactuar con la recitadora. Antorrín Heredia al cante, Reza Jafari "El Persa" al toque y Juan Ramírez al baile conforman una base vertebradora común que suele asociarse con la idea de España.

2º)Una Victoria Vera desconocida en esta faceta de rapsoda y que a mí me sorprendió gratamente. Ella aparece en escena envuelta en un mantón de Manila para ir a echarse sobre una chaise longue en la que con sensual indolencia inicia el espectáculo con el barroquísimo por su pesimismo "Miré los muros de la patria mía" del madrileño Quevedo. Pero luego ella, España, irá abandonando este estado de pereza tan suyo para a través de los 15 poemas siguientes reflexionar, darse al lamento, no conformarse y dar paso a la esperanza activa en el poema "España en marcha" del guipuzcoano Gabriel Celaya con que se cierra el espectáculo.

3º) Una acertada y muy personal selección (-también podrían haber sido otros los elegidos-) de dieciséis poemas de autores españoles realizada por Javier Villán, quien a su más conocida actividad de cronista taurino une otra menos pública de ensayista y también ésta de autor teatral. Villán ha recorrido el acervo poético español buscando poemas que contuviesen elementos troncales referidos a España, y los ha encontrado en las cuatro lenguas españolas: castellano (Quevedo, Alberti, Leopoldo Panero, Antonio Machado, Miguel Hernández, Luis Cernuda, Celaya, Blas de Otero, Unamuno, Angela Figuera y Max Aub), catalán (Joan Maragall y Salvador Espriú), gallego (Celso Emilio Ferreiro) y vasco (Gabriel Aresti). Los cuatro últimos aunque realizaron sus composiciones en su lengua materna en el espectáculo escuchamos la versión al castellano que ellos mismos habían trasladado. Como el mismo Villán dice con los dieciséis poemas se define "una idea de España histórica, sentimental y universal"  que recorre a lo largo y a lo ancho la historia de nuestro país.

La declamación teatralizada de Victoria Vera unida al cante de Antorrín Heredia quien a su vez da la réplica en no pocos momentos a la actriz aumentando de este modo la sensación dramática, sin olvidar la música que brota de la guitarra de "El Persa" y de las castañuelas que con maestría maneja el bailaor Juan Ramírez, hace que los poemas alcancen dimensiones emocionales muy raras veces experimentadas por mí. De los momentos vividos a lo largo de los 70 minutos que duró el espectáculo quiero resaltar algunos:


  • La búsqueda de España por parte de los exiliados:  

¿Dónde estás España? Por el mundo abierta.
¿Dónde estás España? Mía, desparramada.
¿Dónde estás España? Monte, río, meseta.
¿Dónde estás España? Tierra en tierras, alma        
(Max Aub) 

“Yo, Gulliver Ferreiro, buen gallego,solemnemente digo:exiliado en mi propia Tierra, cansado de mirar las mismas torres siempre,harto de ver las mismas calaveras-hastío de vivir cerrado en un sótano-quise seguir el rumbo de mi pueblo, el éxodo sin fin de los emigrantes”.“Aquí, entre estos hombres pequeñitos,pienso en la patria, y me siento un gigante”.            (Celso Emilio Ferreiro)                                                                                                  
  • El amor a la Madre pese a todo:
CANTO RABIOSO DE AMOR A ESPAÑA EN SU BELLEZA
Con los ojos cerrados, con los puños cerrados, con la boca cerrada, España, canto tu belleza. Y con la pluma ardiendo y con la pluma loca de amor rabioso canto y firmo. Belleza sobre ti y en tus entrañas de miel y granito, y en tu cielo, y en tus encadenadas cordilleras y en tus encadenados hombres, canto.                                                                                                                                       [...................]
 Tú me has parido y hecho y traspasado de dicha y de dolor hasta los huesos con tu belleza que se clava y ciñe como un cilicio rojo en mi cintura y hace subir mi sangre a borbotones entre garganta y verso para ahogarme de amor rabioso, de vergüenza sorda, de amor, de amor, de amor, de amor rabioso.                                                                                                                                            [...................]
 Porque eres bella, España, y te me mueres, viuda, asesina y mártir de tus hijos, a mil años y un día condenada. Porque eres bella, España, y te me mueres porque eres mía, España, y no te absuelvo del mal de España, canto tu belleza y fecho y firma a corazón parado, boca cerrada y apretados puños, clavándome la lengua con los dientes, porque no quiero blasfemar tu nombre.                                                                                                                                                                                                  (Ángela Figuera: "Belleza cruel", 1958) 
 Eres tú, son tus ojos lo que buscaQuien te llama luchando con la muerte,
A ti, remota y enigmática
Madre de tantas almas idas
Que te legaron, con un fulgor de piedra clara,
Su afán de eternidad cifrado en hermosura.
Pero no eres tan sólo
Dueña de afanes muertos;
Tierna, amorosa has sido con nuestro afán viviente,
Compasiva con nuestra desdicha de efímeros.
¿Supiste acaso si de ti éramos dignos?
Contempla ahora a través de las lágrimas:
Mira cuántos cobardes
Lejos de ti en fuga vergonzosa,Renegando tu nombre y tu regazo,
Cuando a tus pies, mientras la larga espera,
Si desde el suelo alzamos hacia ti la mirada,
Tus hijos sienten oscuramente
La recompensa de estas horas fatídicas.                                                                                                              (Luis Cernuda: "Elegía española I", "Las nubes", 1940)                                                                                                   

  •  Los hijos que no se sienten comprendidos por la Madre y se revuelven reafirmándose:
Escucha, España, la voz de un hijo
que te habla en lengua no castellana;
hablo en la lengua que me ha legado
la tierra áspera;
en esta lengua pocos te hablaron;
en la otra, demasiado.
[.......]
Sálvate, sálvate de tantos males;
que el llanto te haga alegre, fecunda y viva;
piensa en la vida que te rodea;
alza la frente,
sonríe ante los siete colores del iris.
¿Dónde estás España, dónde que no te veo?
¿No oyes mi voz atronadora?
¿No comprendes esta lengua que entre peligros te habla?
¿A tus hijos no sabes ya entender?
¡Adiós, España!                                                
                                                                                                                  (Joan Maragall: "Oda a España")

Defenderé                                                          Me quitarán las armas 
la casa de mi padre.                                           
y con las manos defenderé 
Contra los lobos,                                                
la casa de mi padre; 
contra la sequía,                                                 
me cortarán las manos 
contra la usura,                                                  
y con los brazos defenderé 
contra la justicia,                                               
la casa de mi padre; 
defenderé                                                           
me dejarán 
la casa                                                               
sin brazos, 
de mi padre.                                                       
sin hombros 
Perderé                                                              
y sin pechos, 
los ganados,                                                       
y con el alma defenderé 
los huertos,                                                        
la casa de mi padre.
los pinares;                                                        
Me moriré,
perderé                                                              
se perderá mi alma,
los intereses,                                                      
se perderá mi prole,
las rentas,                                  
                        pero la casa de mi padre 
los dividendos,                                                   
seguirá 
pero defenderé la casa de mi padre.                     
en pie.                                                                                                    (Gabriel Aresti: "La casa de mi padre", 1963)

  •  La necesidad de alzarse, de ser y dejar de ser:

Alza, toro de España: levántate, despierta.           Despiértate del todo, que te veo dormido,
Despiértate del todo, toro de negra espuma,        
un pedazo del pecho y otro de la cabeza:
que respiras la luz y rezumas la sombra,              
que aún no te has despertado como despierta un toro
y concentras los mares bajo tu piel cerrada.        
cuando se le acomete con traiciones lobunas.
           Despiértate.                                                                          
Levántate.
                                               [................................]
Desencadena el raudo corazón que te orienta           Partido en dos pedazos, este toro de siglos,
por las plazas de España, sobre su astral arena.       
este toro que dentro de nosotros habita:
A desollarte vivo vienen lobos y águilas                   
partido en dos mitades, con una mataría
que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.                   
y con la otra mitad moriría luchando
               Yérguete.                                                                        
Atorbellínate

                                              [................................]
Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.

Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.

         Sálvate.    (Miguel Hernández: "Llamo al toro de España" en "El hombre acecha", poema escrito en 1937)
La España de charanga y pandereta,                                                           cerrado y sacristía, devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y alma inquieta,
ha de tener su marmol y su día,
su infalible mañana y su poeta.[......]
Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste,
cuando se digna usar la cabeza,
aún tendrá luengo parto de varones
amantes de sagradas tradiciones[......]
El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero,
la sombra de un lechuzo tarambana,
de un sayón con hechuras de bolero;
el vacuo ayer dará un mañana huero.[......]
Mas otra España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza.
Una España implacable y redentora,
España que alborea
con un hacha en la mano vengadora,
España de la rabia y de la idea.  (Antonio Machado: "El mañana efímero"Campos de Castilla, 1912)

  • La esencia permanente y el avanzar asumiéndonos:

Aquí nació mi vida a la esperanza
y aquí esperó también que moriría;
ahora que vuelvo aquí, parecería                                                                                                                     
que el tiempo me persigue y no me alcanza.
Detiene otoño el paso a la mudanza
que en la luz, en el aire se extasía:
los árboles son llamas, su alegría
enciende ya mi bienaventuranza.
Todo pasó. Todo quedó lo mismo:
como si en este otoño floreciera,
ardiendo en el fulgor de su espejismo,
última para mí, la primavera;
abismo del no ser al ser abismo
la eternidad del tiempo prisionera.                
(José Bergamín: "Al volver", 1962)

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.
Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.
[.....]
De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.
¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.
No reniego de mi origen
pero digo que seremos
mucho más que lo sabido, los factores de un comienzo.
[.....]
No quiero justificarte
como haría un leguleyo,
Quisiera ser un poeta y escribir tu primer verso.
España mía, combate
que atormentas mis adentros,
para salvarme y salvarte, con amor te deletreo.                                                                                           
(Gabriel Celaya: "España en marcha" de Cantos iberos, 1955)
Gil de Biedma, Blas de Otero y Gabriel celaya
¿Qué interés ha tenido para mí este espectáculo aparte del valor literario? Por primera vez en muchos años asisto a un posicionamiento nada casposo de la sociedad civil  en torno a un, en muchos aspectos y en no pocos lugares, evitado término: España. Y además se cita la palabra y lo que conlleva con palabras de autores que muchos piensan que no son (eran) proclives a esta idea, a esta nación. Ahora que tantas naciones brotan a nuestro alrededor estimo que hay que buscar las verdades en la historia y decirlas con las palabras auténticas de quienes las escribieron. Y creo que este espectáculo dirigido por Ramón Fontseré, hombre de teatro donde los haya (vid. en este mismo blog el post sobre "El coloquio de los perros"), simplemente hace esto: sacar a la palestra lo que los fogonazos de la periferia centrífuga ocultan intencionadamente en su resplandor con afán de ¿...? Por ahora dejémoslo en interrogante.



 





 





 






7 oct 2013

"BARROCAMIENTO" y "Que trata de España" (I)

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Este fin de semana ha sido especial y felizmente poético. El sábado asistí, dentro de las actividades ofrecidas por la asociación "Tragycoma la representación de la magnífica obra de Fernando Sansegundo, "Barrocamiento"; y el domingo bajé hasta el Teatro Fernán Gómez a ver el último pase de "Que trata de España", una selección de poemas realizada por Javier Villán, dirigida por Ramón Fontseré y representada por Victoria Vera acompañada magníficamente por un trío flamenco de alta calidad. Pero dejo para otra ocasión esta segunda experiencia teatral.

La obra de Sansegundo sólo puedo calificarla de delicada pieza de orfebrería literaria. En síntesis su asunto es el siguiente: Un día de todos los Santos, Noche de las ánimas, los espíritus de tres antiguas mujeres escritoras (Sor Juana Inés de la Cruz, María de Zayas y Feliciana Enríquez de Guzmán) adquieren corporeidad y se ven trasladadas al tiempo actual en el que un grupo teatral ensaya una recreación de la dura realidad vivida por estas tres mujeres en su siglo, el XVII. Como si estuviéramos al otro lado del espejo los espíritus de estas tres importantes autoras del Barroco intercambian informaciones sobre sus biografías personales y espirituales no siendo interrumpidas más que ocasionalmente por una extraña visión de la modernidad de nuestro siglo que al interferir en su intemporal conversación las asusta y asombra pues apenas si entienden el sentido de las palabras que escuchan pero percibiendo que si bien su muerte corporal es cierta e imposible de remover, las tres viven en la mente y en el afecto de no pocas personas de la actualidad, por lo que el calificativo de inmortales no les es para nada ajeno.
Sansegundo recrea y fabrica la biografía de cada una de las tres mujeres y nos las traslada en contrapunto ilustrándolas con palabras dichas bien por ellas mismas bien por autores de la época que las enaltecieron, caso de Lope de Vega en su "Laurel de Apolo", o que las insultaron pretendiendo degradarlas y rebajar su calidad literaria por el mero hecho de ser mujeres, caso de Quevedo en su obra "La culta latiniparla". En "Barrocamiento" aparece su soneto  titulado "Desengaño de las mujeres" cuyos dos cuartetos dicen
Puto es el hombre que de putas fía, / y puto el que sus gustos apetece; / puto es el estipendio que se ofrece / en pago de su puta compañía. // Puto es el gusto, y puta la alegría / que el rato putaril nos encarece; / y yo diré que es puto a quien parece / que no sois puta vos, señora mía. //
A este soneto, que en la obra Sansegundo sitúa dentro de una diatriba entre Quevedo y ´la sevillana Dª Feliciana Enríquez, responde ésta con otro de parecido tono; pero en ella las palabras gruesas pasan a ser las de 'bobo' y 'bobalicón', si bien repetidas hasta el infinito.
Esta defensa del derecho de la mujer a mostrarse en todo en igualdad con el hombre es tema central de "Barrocamiento". La mejicana Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana (Sor Juana Inés de la Cruz), más centrada su poesía en asuntos de amor, respondía a los ataques masculinos con versos como estos:
Hombres necios que acusáis              /          si con ansia sin igual
a la mujer, sin razón,                        /          solicitáis su desdén,
sin ver que sois la ocasión                /          por qué queréis que obren bien
de lo mismo que culpáis;                  /          si las incitáis al mal?
                 [............]                                      [............] 
¿Cuál mayor culpa ha tenido             /        ¿O cuál es de más culpar,
en una pasión errada:                       /         aunque cualquiera mal haga;
la que cae de rogada,                        /        la que peca por la paga
o el que ruega de caído?                   /         o el que paga por pecar?
 De la madrileña María de Zayas y Sotomayor, el autor de esta obra toma más su anécdota vital (independiente, viajera, vividora...) que elementos de su literatura dado que la poesía la tocó tangencialmente. Sí se nos dice, por boca de ella misma y con no poca gracia, que con su estilo pretendía llegar a todos alejándose fundamentalmente del complicado culteranismo del momento:
Y así he procurado hablar en el idioma que mi natural me enseña y deprendí de mis padres, que lo demás es una sofistería en que han dado los escritores por diferenciarse de los demás, y dicen a veces cosas que ellos mismos no las entienden. ¿Cómo las entenderán los demás sino en diciendo, como algunas veces me ha sucedido a mí, que, cansado el sentido por saber qué quiere decir y no sacando fruto de mi fatiga, digo: "Muy bueno debe de ser, pues que yo no lo entiendo".
Las actrices que dan vida a estas tres escritoras que lucharon por poder escribir, son Alicia Lobo (magnífica su interpretación de Sor Juana Inés de la Cruz), Zaloa Zamarreño (en el papel de la muy desconocida Feliciana Enríquez de Guzmán) y Rocío Marín (una María de Zayas muy vivaz y divertida). El elenco se completa virtualmente con una proyección que representa el mundo temporal (irreal para las tres escritoras fallecidas) en la que aparecen entre otros actores y actrices Blanca Portillo y Candela Serrat.

Este espectáculo llegó a los teatros de Madrid en el mes de marzo de este 2013 y tras una exitosa gira por las tierras de España ha retornado a Madrid. Entre estos lugares, el 7 de julio de este año recaló en el Festival de Almagro, cuya organización confeccionó el video promocional que a continuación incorporo:

28 sept 2013

"Austerlitz" de W. G. SEBALD

1 comentario:
De la literatura que últimamente ha caído en mis manos, esta obra de W. G. Sebald nacido en Wertach, provincia de Allgäu, al sur de Alemania, el 18 de mayo de 1944, es la lectura que me ha resultado más dificultosa y al tiempo, una vez vencida ésta, más interesante. Es evidente que no me habría acercado a esta ¿novela? de no haber mediado mi pertenencia a la tertulia literaria "Más que palabras" pues fue allí donde se puso sobre la mesa este título como propuesta de lectura veraniega. Y como es de bien nacidos ser agradecidos, desde aquí mi agradecimiento por procurarme -y procurarnos- este descubrimiento.
La novela es la narración de la indagación de los orígenes del personaje Austerlitz que da título al relato, contada esta investigación por él mismo en conversación con un narrador que nos la transmite a su vez,  con lo que todo el texto es una auténtica 'mise en abyme' en la que las diversas voces narrativas surgen unas de otras al estilo del juego de las cajas chinas:
  • "A veces, dijo Lemoine, dijo Austerlitz, le parecía sentir allí arriba la corriente del tiempo en torno a su frente y sus sienes, pero probablemente, añadió, sólo era un reflejo de la conciencia que se ha formado en mi cabeza de las diversas capas que ahí abajo, sobre el suelo de la ciudad, se han ido superponiendo." (pág. 196)
  • "Lo que nos molestó especialmente, eso, dijo Austerlitz, observó Véra, fue el inmediato cambio a la conducción por la derecha." (pág. 123)
Junto a este continuado recurso, Sebald utiliza otros:
a)  Estructura formal, sin división en capítulos. Le sirve para remarcar su idea -fundamental en esta obra- de la inexistencia del tiempo: "para Austerlitz había momentos sin comienzo ni fin y que, por otra parte, toda su vida le parecía un punto ciego sin duración" (pág. 83). Y esto pese a que los encuentros entre el narrador-personaje (con casi total certeza el propio autor) y el protagonista (Austerlitz) se producen durante el espacio temporal de al menos 30 años (1967 - 1997). Que estos encuentros tengan lugar en localizaciones diferentes (la ciudad de Amberes, Londres, o Paris) poco importa dado que los espacios donde acaecen los sucesos entran a formar parte de ese continuum espacio-temporal:
 "siento casi físicamente cómo la corriente del tiempo se desacelera en el campo de gravitación de las cosas olvidadas. Todos los momentos de mi vida me parecen entonces reunidos en un solo espacio, como si los acontecimientos futuros existieran ya y sólo aguardaran a que nos presentáramos de una vez en ellos" (pág. 178).
b) Detallismo descriptivo exacerbado. Si algo hay que vencer en esta novela son las páginas iniciales del relato  en las que Sebald realiza prolijas descripciones de los distintos elementos arquitectónicos que conforman la fortaleza belga de Breendonk. Es tal el grado de detalle alcanzado que el lector -me refiero, naturalmente, a mi experiencia- entra en estado de incomprensión y sorpresa al no entender el porqué de tal procedimiento. Como es evidente, varias decenas de páginas después iremos desentrañando el propósito autoral que no es otro que profundizar en su idea de disolución temporal pues aquello que en el siglo XVIII fue creado como instrumento de defensa va a alcanzar otra utilidad en los años de la ocupación nazi, la de sede de las torturas del invasor; al tiempo este recurso también le sirve para  expresar que nada ni nadie está íntegro si  prescinde de -o  ignora- alguno de los elementos que lo conforman.
c) Utilización de fotografías como un elemento narrativo más incorporado al relato.
Se trata de fotografías antiguas, borrosas, o tomadas al azar de elementos perdurables como el empedrado de una calle. Con ellas Sebald pretende -esta es su obsesión- recuperar el pasado incorporándolo al presente del que, en su ideal de tiempo, sin lugar a dudas forma parte. Estas fotos, junto a otros elementos que aparecen en su literatura, llevan a algunos de sus estudiosos a clasificar este y otros relatos del escritor alemán dentro de la categoría de la "non-fiction novel".
d) Introducción de citas en el idioma del texto citado. Así sucede con algunos versos de poemas especialmente queridos para Austerlitz como estos de Thomas Merton: "And so I long for snow to sweep across the low heights of London" / "London a lichen mapped on mild clays and its rough circle without purpose…"(pág. 26). También cuando con Marie visita el zoo en París: "No era raro oír gritar en nuestros paseos a alguno de los niños, que los adultos siguen llevando al zoo: Mais il est oú? Pourquoi il se cache? Pourquoi il ne bouge pas. Est ce qu'il est mort" (pág. 182). Con esto, de nuevo, pretende incorporar al presente narrativo lo vivido en el pasado recordado.
e) Culturalismo.  Son numerosísimos los escritores, pintores, pensadores..., próximos o lejanos, cuyos nombres y/ u obras  aparecen citados (H. G. Adler, Balzac, Ibsen, Víctor Hugo, Turner, Campanella, Dan Jacobson, etc.) y  que contribuyen a esa sensación de totalidad y ruptura de fronteras de todo tipo [realidad / ficción; pasado / presente / futuro; localismo / universalismo; etc.] que Sebald logra alcanzar con su literatura.
Todos los procedimientos antes señalados están al servicio de esa investigación sobre la identidad personal de Austerlitz, que llegó a England en 1939 en un tren cargado de niños como él era entonces a quienes  sus padres querían salvar de la guerra que se avecinaba y que ya estaba a las puertas de la ciudad de Praga de donde partió. Su rastreo toca las penosas consecuencias que tuvo el nazismo sobre la población -especialmente sobre los judíos- que se vio afectada por el mismo. El nazismo -piensa Sebald- es el pasado que conviene asumir a los alemanes; y el momento desde el que lo aborda, el presente. 

Este presente recibe también su legión de reproches por parte del novelista:

  • El consumo de alcohol: "Con la cabeza apoyada en la pared y respirando hondo y despacio cuando me venían náuseas, llevaba observando un rato ya a los trabajadores de las minas de oro de la City, que a esa hora temprana de la noche acudían a su abrevadero habitual," (pág. 28)
  •  La manipulación de la historia por parte de los nacionalismos: "Nuestra dedicación a la historia, según la tesis de Hilary, era una dedicación a imágenes prefabricadas, grabadas ya en el interior de nuestras mentes, a las que no hacemos más que mirar mientras la verdad se encuentra en otra parte," (pág. 52)
  • El mundo de la educación, en especial el universitario: " en 1991, me jubilé anticipadamente, en parte, dijo Austerlitz, por la estupidez que, como me consta, se extiende cada vez más también por las universidades," (pág. 86)
  •  La arquitectura sin funcionalidad (el faraonismo): "El nuevo edificio de la biblioteca [se refiere al edificio Mitterand de la Biblioteca Nacional francesa], que, por su trazado, lo mismo que por su reglamentación interna, raya en lo absurdo y trata de excluir al lector, como enemigo potencial, era casi, eso, dijo Austerlitz, dijo Lemoine, la manifestación oficial de la necesidad que se anunciaba cada vez más insistentemente de terminar con todo aquello que tenía aún una vida en el pasado." (pág. 195)
Por último señalaré dos leitmotivs que surcan toda la obra:  el frío y el azar. El primero aparece reiteradamente como la melodía que acompaña la vida de estos seres que quieren conocerse verdaderamente a sí mismos. Es un frío que hay que reconocer, que forma parte de los hombres (en este relato se refiere a los alemanes), y asumirlo sin pretender equivocadamente ignorarlo porque el pasado no se volatiliza sino que conforma un todo con el presente:
 "Sabía que en el terreno sobre el que se levantaba la estación se extendían en otro tiempo prados pantanosos que llegaban hasta los muros de la ciudad, los cuales durante los fríos inviernos de la llamada pequeña edad glaciar, se helaban durante meses y en los que los londinenses patinaban, con patines de hueso atados bajo las suelas, lo mismo que los habitantes de Amberes sobre el Escalda" (pág. 92)
"Antes, dijo finalmente Austerlitz, había aquí [se refiere ahora a París] grandes pantanos, en los que la gente patinaba en invierno, lo mismo que ante la Bishop's Gate de Londres," (pág. 199).
Y el azar, que está en la base de la vida, es elemento recurrente. En la novela los encuentros entre los dos personajes protagonistas son siempre fortuitos y no preparados. Así sucede en la Central Station de Amberes en 1967 al inicio del relato; luego en la cafetería del hotel de Londres 20 años más tarde; y en general siempre: "nuestros caminos se cruzaron de una forma para mí incomprensible hasta hoy, en casi todas mis excursiones belgas de entonces, totalmente sin método." (pág. 19). Pero también toda la indagación que Austerlitz realiza sobre su identidad está regida por el principio de la casualidad -que no causalidad-, como puede verse cuando en 1992, casualmente, en la librería de su admirada dueña Penélope Peacefull, escucha una conversación radiofónica entre dos mujeres maduras que recordaban su exilio de niñas y este hecho provocó que en Austerlitz se desatase el pensamiento sobre sí mismo.

Resumiendo: Una literatura novedosa y difícil que merece una lectura por todo lo que encierra. La pena es que su autor nos abandonó en 2001, el mismo año en que apareció esta novela, al sufrir un accidente automovilístico consecuencia de la niebla en que su vehículo se vio inmerso. Paradójicamente W. G. Sebald luchaba todos los días por que la luz disolviese las zonas neblinosas del hombre. Es lo que tiene vivir, que es una azarosa sorpresa continua.



14 sept 2013

Searching for Sugar man

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Como el cine documental no es completamente de mi agrado, he tardado bastante en ver la película del director sueco de ascendencia argelina Malik Bendjelloul titulada Searching for Sugar man. Pero todo llega en esta vida y aunque los cines ya la han retirado (el film es de 2012), caritativos amigos me la han hecho llegar nada menos que en versión original con subtítulos en español. En mi proyección particular no sé qué c... pasó con los mismos que no aparecieron y disfruté de la búsqueda de Sixto Rodríguez en inglés. Me enteré de casi todo, algunas cosas entendiéndolas y otras -la mayoría- simplemente intuyéndolas. Pero lo mejor de todo son los temas musicales de este pedazo de artista que había "muerto" para la música -y para algunos también físicamente- en los años 70. ¡Qué temazos! Siete de ellos podéis escucharlos en este mismo blog en la página "Música que me gusta escuchar".

Esta película documento investiga sobre la fugaz aparición en los 70 del cantante mexicano-norteamericano Sixto Rodríguez en la ciudad de Detroit, quien vio dos discos publicados. Y ahí acabó su éxito; fue algo fugaz. Lo que él no sabía es que al otro lado del mundo en la segregadora Sudáfrica algunos de sus temas, en especial el titulado "Sugar man" se había convertido en una especie de himno contracultural, para más inri, dentro de la comunidad afrikaner. Los jóvenes afrikaners blancos cantaban estos temas pese a la oposición y censura de sus mayores que se los prohibían, consiguiendo lo que suelen lograr las prohibiciones, mitificarlos.
Conseguida la caída del régimen del apartheid, algunos reclamaron ver a Sixto Rodríguez en Ciudad del Cabo, y así en 1998 dio seis conciertos que alcanzaron cotas míticas para los sudafricanos, pues los padres podían enseñar en vivo a sus hijos e incluso algunos a sus nietos la música con la que vibraron durante los años oscuros.

Los vinilos guardan muchos secretos como el de Rocríguez

La calidad de los temas musicales, la sencillez de las personas que ayudan al director y guionista Malik Bendjelloul en su proceso investigador (las hijas de Rodríguez, algunos musicos que lo acompañaron, los editores de sus dos discos, etc.) y la calidad de las imágenes hicieron que Searching for Sugar man obtuviese el Óscar a la mejor película documental del año 2012.

Si podéis verla, fantástico; y si no, al menos disfrutad de una magnífica voz y una música excelente.

12 sept 2013

Poesía de hoy y Poesía de siempre

5 comentarios:
Poetas de hoy hay muchos, pero populares muy pocos. Joaquín Sabina sin duda es ejemplo de poeta que aúna ambas  características. Según su voz de cantante ha ido menguando, ha crecido su  voz poética. Su libro "Ciento volando de catorce" publicado en 2001 es demostración de que los formatos tradicionales (soneto en este caso) no están reñidos con el éxito y más cuando su autor, convencido ya quizás de que la canción entonada le ha vuelto la espalda, se ha centrado en la declamación de sus textos, en especial los de este libro que va ya por su 16ª edición.
Los poemas tocan la mayoría -si no todos- de los temas característicos de Sabina: el alcohol, la fiesta de los toros, el sexo de urgencia, el amor, la calidad de ciudadano, la política, la amistad sincera, etc., etc. Oírlos recitados por el propio Joaquín es un disfrute tremendo. En You Tube hay muchos vídeos referidos a este poemario. Yo he elegido éste que contiene 36 de los cien sonetos, pero he escogido como poema inicial el que dedica al gran maestro  Antoñete, aunque es recomendable escuchar todos los que le siguen y anteceden.

Y de los poetas de ayer qué voy a decir, populares hay muchísimos y escoger uno por eso de completar el título elegido es costoso. Pero con todo y con eso me lanzo al ruedo y hoy elijo a Manrique, el buen hijo que a la muerte de su padre le compuso esas 40 coplas magníficas que de tanto leerlas y comentarlas me acompañan desde hace muchos años.

Muchos intérpretes han declamado y entonado los 480 versos que las componen. Entre ellos Paco Ibáñez destacó durante años, pero sin duda Amancio Prada le ha dado un tono más cercano a nuestros gustos actuales. Su actuación en el teatro de la Abadía el año 2011 es la que pongo aquí arriba.

Pero la poesía es sobre todo texto. He aquí completo el de las Coplas a la muerte de su padre. De las cuarenta, para los premiosos, recordaré la primera y la última, magníficas ambas:

      COPLA I                                                                      COPLA XL

Recuerde el alma dormida,                                           Así, con tal entender,
avive el seso y despierte,                                              todos sentidos humanos
contemplando                                                             conservados,   
cómo se passa la vida,                                                 cercado de su mujer,    
cómo se viene la muerte                                               y de hijos, y hermanos,  
tan callando;                                                                y criados,
cuán presto se va el plazer,                                          dio el alma a quien gela dio,            
cómo después, de acordado,                                        el cual la puso en el cielo  
da dolor;                                                                    en su gloria.   
cómo, a nuestro parescer,                                           Y aunque la vida perdió,    
cualquiera tiempo passado                                           nos dexó harto consuelo    
fue mejor.                                                                  su memoria.