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23 ago 2019

Quentin Tarantino. "Érase una vez en... Hollywood" ('Once upon a time... in Hollywood')

4 comentarios:
Todos los veranos aprovecho para frecuentar las salas de cine y así escapar de los fuertes calores. Este año no he ido tantas veces al cine, quizás porque las olas de calor las he esquivado viajando y teniendo la suerte de que cuando yo andaba por un lugar el calorazo se cebaba con el que acababa de abandonar, sucediendo al revés cuando retornaba. Suerte, puro azar. En fin, así es la vida. Pero sí he visto alguna película que me ha impactado, como ésta que vengo hoy a reseñar

Brad Pitt, Margot Robbie, Leonardo di Caprio
Nunca acabaré de entender por qué en España, aparte de doblar a nuestro idioma las películas, modificamos a nuestro antojo sus títulos. En el film que nos ocupa la traslación al castellano en mi opinión no es para nada acertada. Es cierto que la diferencia parece menor pues sólo varía en anteponer la preposición 'en' a los puntos suspensivos del titular. Pero no es así, pues de tal variación resulta una distinta intelección del sentido del mismo que estriba, nada más y nada menos, en presuponer que nos movemos en el ámbito de la realidad cuando leemos la traducción al español siendo todo lo contrario -la pura ficción- al entender lo que resulta de la disposición de las palabras en inglés.

Parece una tontería, pero no es tal cosa. Intentaré que la cuestión quede clara tras la lectura de esta entrada. Vamos allá.

Estamos en 1969. Es verano. El calor es asfixiante. En Los Ángeles y en general en toda California el movimiento hippy está en todo su esplendor. El amor libre, la vida en comunas, el consumo de drogas, la ruptura con las normas es practicado por los jóvenes del momento. En este mismo lugar, en Hollywood, y en este mismo momento la televisión está provocando un cambio en los hábitos de consumo ficcional muy importante. El viejo Hollywood de películas entrañables en blanco y negro de los años 40, de technicolor y cinemascope de los 50 y 60 está empezando a ser arrinconado por un fenómeno emergente: la televisión y sus seriales.

En este Hollywood de finales de los sesenta vemos a Rick Dalton (Leonardo di Caprio) una estrella de la televisión en horas bajas famoso por el personaje que representa en series de western. Va acompañado de su doble y amigo Cliff Booth (Brad Pitt). Los dos intentan abrirse camino en el mundo de Hollywood que respira momentos de cambio. Marvin Schwarz (Al Pacino), el agente de Rick intenta introducirlos en papeles aunque sean secundarios de espaguettis westerns que en ese momento están rodándose en Italia o Almería. Rick no desearía salir de Hollywood pues él lo que quiere es ser una estrella como su admirado Roman Polansky (Rafal Zawierucha) casado con la bellísima actriz Sharon Tate (Margot Robbie).  Próximos al Hollywood donde estos jóvenes intentan abrirse camino pululan las comunas hippies, una de ellas es la que lidera Charles Manson (Damon Herriman); una de sus seguidoras es el personaje que realiza Dakota Fanning, una chica menor de edad que propondrá practicar sexo a Cliff Booth, algo a lo que él se niega porque no quiere problemas. Ella simplemente piensa que es el pago que le debe por haberla llevado en auto stop hasta el lugar donde ella reside con el resto de jóvenes.

Al tiempo que esto sucede en California, en Nueva York se está preparando, realizando y acabando de haber tenido lugar el Festival de Woodstock que durante cuatro días de agosto (15 a 18 de agosto de 1969) ha reunido en una granja del condado de Nueva York de 240 hectáreas a cientos de miles de hippies en un festival de música rock. La oposición de los jóvenes a la guerra de Vietnam y el cuestionamiento a la autoridad del presidente Richard Nixon estaban también en la base de esta movilización nunca hasta entonces vista. La música de esta época presente en este evento que tanto revolucionó la manera de vivir de la sociedad occidental es agasajada por Tarantino en su película. Para los españoles es una más que agradable sorpresa ver al actor Brad Pitt circulando por las autopistas de Los Angeles con el fondo musical de "Bring a little lovin'" en la voz del cantante de Los Bravos Mike Kennedy. ¡Uf, es fantástico!


La B.S.O. que muestro contiene los 35 temas que aparecen en la película. Son temas y autores clásicos de la cultura pop que el director del film ha asimilado y que conforman de manera indisoluble la mayoría de sus grandes películas ("Kill Bill", "Pulp fiction", "Reservoir dogs", etc.). En "Once upon a time... in Hollywood" aparecen entre otros Bob Seger (‘Ramblin’ Gamblin’ Man’), Deep Purple (‘Buffy Sainte-Marie’), Paul Revere And The Raiders (‘Good Thing’) Simon And Garfunkel (‘Mrs. Robinson’), Los Bravos (‘Bring A Little Lovin’), Neil Diamond (‘Brother Love’s Traveling Salvation Show’) y José Feliciano (‘California Dreamin’).

El momento climático de la película de Tarantino de 159' de duración se produce precisamente a finales de ese mes de agosto de 1969, concretamente el día 29, cuando la colonia de Cielo Drive, en Benedict Caynon, al norte de Beverly Hills, donde Rick Dalton se ha comprado una casa y donde reside el matrimonio Polansky es asaltado por un grupo de hippies que cuestionan el consumismo y estilo de vida que los filmes protagonizados por estas estrellas del celuloide transmiten a la sociedad. El episodio que se vivió en esa casa ese día me ha hecho recordar la novela "Las chicas" de Emma Cline que leí con mucho gusto hará algo más de dos años [leer aquí reseña de la misma]. En ella la autora ponía el foco en una de las chicas que pululaban en torno a Charles Manson y que claramente había sido abducida por la personalidad atrayente de este líder de la secta constituida en torno a él. Viendo la película de Quentin Tarantino no podía quitarme de la cabeza el recuerdo de esta joven protagonista de la novela. Su personalidad y características he creído verlas esparcidas por varias de las chicas que forman esa comuna hollywoodense.

Rick Dalton, Sergio Leone, Clint Eastwood, Sharon Tate
Todo el film es un auténtico homenaje al mundo del Cine. Diríase que entramos en el ámbito de la metaficción, del cine dentro del cine. Vemos discurrir la vida corriente de profesionales de este mundo: Rick con sus deseos de triunfar pese a todo, Cliff que ve declinar su estrella y se resiste a ello, Sharon Tate que asiste gozosa a sus primeros éxitos en la carrera cinematográfica que está emprendiendo al lado de su marido Roman Polansky...; y también escuchamos los ecos y alusiones directas a mitos del Cine del momento admiradísimos por el director Quentin Tarantino: Sergio Leone, el famoso director italiano de spaghetti westerns rodados en su mayoría en Almería (España); Clint Eastwood, actor apreciadísimo por Tarantino, que saltó al estrellato con estas películas; el gran Steve McQueen, a quien se evoca indirectamente desde el personaje realizado por Brad Pitt; las películas de Bruce Lee cuyo personaje aparece encarnado por Mike Moh; y así.

También se hace ver la competencia que este Cine de gran formato está recibiendo por parte de la televisión cuyas series ya convocan alrededor de la pequeña pantalla todas las noches a toda la familia e incluso a aquellos, como los jóvenes de la Comuna hippie, que en apariencia al menos cuestionan las bases de la sociedad americana pero que no se pierden ninguna noche el capítulo correspondiente de la serie "F.B.I.", de "Lancer" (serie semejante a 'Bonanza' o 'El gran Chaparral') o de "El avispón verde" que durante una temporada protagonizó con éxito mediano el gran Bruce Lee. Tarantino, con estas referencias, realiza también un cálido homenaje a estas pioneras series televisivas que abrieron el paso a las actuales contra las que Hollywood hoy día no sólo ya no lucha sino que es él mismo quien las promueve, produce y protagoniza.

"Érase una vez..."
La ficción que mezcla lo real y lo inventado, que nace de lo real pero que lo transforma y lo modifica convirtiéndolo en algo que ya no es lo que fue aunque lo recuerde, lo evoque, lo homenajee, lo agasaje, le haga un tributo de admiración, lo elogie, lo ensalce, lo enaltezca, lo alabe... Pero ya no es lo que fue en realidad. Y eso este filme nos lo recuerda. Y a mí me ha encantado la maestría con la que Tarantino nos rompe la cintura con los quiebros y regates que tan magistralmente practica en este noveno film de su carrera cinematográfica. De aquí el interés que en mi opinión tiene la ubicación de esos puntos suspensivos pues como digo al inicio de esta entrada de estar en un lugar u otro nos ubicamos en la ficción o en la realidad. En esta ocasión, tal y como suele acostumbrar hacer el director de la película nos movemos en la pura ficcionalidad nacida de un hecho real, sí, pero no atenida con pelos y señales al mismo.

"Once upon a time... in Hollywood"


9 feb 2016

Una de Tarantino y otra de Tom Hooper: "Los odiosos 8" y "La chica danesa"

16 comentarios:
El pasado fin de semana se entregaron en España los Premios Goya. Era la 30ª edición y ya parece que se han consolidado a pesar de unos inicios en los que nadie se los creía pues venían a ser -decíamos por acá- una copia 'made in Spain' de los Oscar USA. A los españoles es lo que nos sucede habitualmente, que nos gusta fustigarnos y ponernos la venda antes de la herida (¡No valemos, nuestro Cine es una mierdita, y cosas por el estilo!). Pero qué va, qué va. Aunque en diferido vi la Gala y no me pareció tan atorrante como los popes de la crítica cinematográfica españoles auguraban y algunos sancionaron.

Tarantino, "Los odiosos ocho", "The Danish girl", Redmayne

Pero yo no he venido aquí a hablar de los Goya, yo venía a hablar de dos pelis que hará cosa de dos semanas vi: "Los odiosos 8" de Quentin Tarantino, y "La chica danesa" de Tom Hooper. Si me he liado al principio con los Goya es porque los mismos se entregan unas semanas antes de los Oscar para aprovechar el rebufo de los mensajes publicitarios referidos al Cine y así poder colarse de rondón en la mente de los aficionados al 7º arte y conseguir que las salas exhiban junto a los títulos oscarizables los nuestros: los ganadores o finalistas del llamado "Cabezón".

O sea que vamos a lo que vamos. Los dos títulos referidos también compiten por alguno de los premios del "Tío Óscar", aunque salvo en el de al Mejor actor en el caso de "La chica danesa" y al de la Mejor actriz de reparto en ambas, el resto de nominaciones lo son en categorías más secundarias: al Mejor vestuario  y al Mejor diseño de producción para la película de Hooper, a la Mejor fotografía y a la Mejor banda sonora para la de Tarantino.
Visto lo sucedido en los Globos de Oro, parece que entre los cineastas que votan estos premios el film de Tarantino goza de más simpatías. Véase si no cómo interpretar que "Los odiosos ocho" se hayan ido de los Globos de Oro con tres premios: Mejor actriz de reparto (Jennifer Jason Leigh), Mejor guión (Quentin Tarantino) y Mejor banda sonora (Ennio Morricone); mientras que "La chica danesa" no ha obtenido ninguno habiendo estado solamente nominada al de mejor música que, como hemos visto, se ha llevado la de Tarantino.

Dejando a un lado esta cuestión de los Premios y Nominaciones, ¿qué me han parecido a mí cada uno de los filmes? Bien, vayanos por partes:

"Los odiosos ocho"

Tarantino es un creador original, crítico y suele acompañar sus productos con adecuadas dosis de humor. Todo esto, naturalmente buscaba yo que desde que vi "Pulp fiction" me he confesado admirador suyo. Sin embargo tengo que confesar que prácticamente no he visto ninguna de las tres características o mejor que estando lo están en cantidades mínimas:

1.- Originalidad.
Cuando vi "Pulp fiction" me encantó la manera de construir el relato cinematográfico con una estructura desordenada muy del estilo de la narración en la literatura con su división en capítulos que presentaban las acciones de manera no lineal. También en esa magnífica película Tarantino echaba mano de recursos tomados del cómic y de la novela ilustrada que me sorprendieron gratamente. Pues bien, en "Los odiosos ocho" sólo reconocí como típicamente tarantinesco (¡menudo palabro acabo de utilizar!) la estructura dislocada y su presentación en forma de capítulos; la incursión del dibujo de animación o de elementos propios del mundo de la ilustración no están en esta ocasión. Pero incluso estando presente la técnica de la no linealidad estructural, no cabe ver en ello originalidad alguna pues ya la había utilizado en sus anteriores siete películas; podría decirse -como he visto escrito por ahí- que en este film Tarantino plagia a Tarantino (¡qué gran verdad en esta ocasión!).

A mí, en cuanto a originalidad, lo que más me ha llamado de esta película es su magnífica fotografía sobre todo de unos exteriores nevados que dan a esta historia del género "película del oeste" una atmósfera sorpresiva y sorprendente. Si a ello unimos la música creada por Ennio Morricone, que no se aparta mucho de la que utilizara en los "spaghetti western" dirigidos por Sergio Leone y protagonizados por el gran Clint Eastwood, que los espectadores maduritos como yo recordamos ("El bueno, el feo y el malo", "La muerte tenía un precio", "Por un puñado de dólares"...) y que transcurrían bajo un sol implacable en polvorientos poblachos, se ve que Tarantino ha querido sorprender al tiempo que hacía un homenaje a esas películas que veía durante su adolescencia. Y el homenaje a estas películas de los años 60 y 70 lo completa el director de Tennessee al rodarla en un formato muy utilizado en los 60 pero hoy ya abandonado: el Ultra Panavision 70.


2.- Crítica.
Quizás sea aquí donde Tarantino acierta más. En primer lugar hay que tener en cuenta que el director es de Tennessee  y que Tennessee fue el último estado en abandonar la Unión y unirse a la Confederación en el estallido de la Guerra de Secesión en 1861, y el primero en ser readmitido a finales de la guerra. La acción que se relata en el film (el encuentro en un refugio de montaña de 8 personas: dos cazadores de recompensas -Samuel L. Jackson y Kurt Russell-, el conductor de la diligencia, una sanguinaria delincuente capturada -Jennifer Jason Leigh-, un verdugo del pueblo al que se dirigen -Tim Roth-, un vaquero -Michael Madsen-, el mexicano encargado del refugio -Demian Bichir-y un renenegado sureño -Walton Goggins-) sucede unos doce años después de la finalización de la guerra de Secesión que acabó en 1865 y que abolió la esclavitud al extender a todos los Estados Unidos la  Proclamación de Emancipación dictada por Abraham Lincoln en 1863. Pues bien la balacera que en definitiva es esta película tiene en su trasfondo mucho que ver con la persistencia de dos clases de seres humanos en el País surgido de la guerra civil. Naturalmente aunque esta subsistencia de la mentalidad esclavista podría ser más que comprensible a sólo diez o doce años de esta promulgación, Tarantino lo que quiere hacernos ver, como ya hiciera en su anterior creación "Django desencadenado" es que aunque hayan transcurrido 150 años la sociedad americana sigue aún manteniendo muchos resabios discriminadores.

3. Humor
Los diálogos que mantenían en "Pulp fiction" los dos asesinos que encarnaban Samuel L. Jackson y John Travolta escondían humor y crítica a partes iguales. Pues bien no he visto este tándem debidamente representado en esta producción. Lo único que he visto es un juego con el espectador (sí, quizás, aquí podría esconderse algo de humor) al que ofrece la contemplación de una adaptación personalísima de una novela negra estilo "Diez negritos" de Agatha Christie (en un local cerrado hay muertes y uno de los asistentes tiene que ser el asesino) en el marco del oeste americano. Aunque quizás, también juegue con nosotros al presentarnos, en definitiva, una historia ya contada por él pero presentada de otra manera. A "Django desencadenado" ya me he referido, ahora estoy pensando en "Malditos bastardos" donde la violencia circula en la dirección aliados buenos hacia nazis malos, y aquí, en "Los odiosos ocho", es lo mismo aunque variando los sujetos que la ejercen que son buenos anti esclavistas versus malos no abolicionistas. Y como en este mundo no hay nada del todo blanco ni negro, la duda de dónde estoy situado o de adónde debo colocarme está presente a lo largo de todo el film.


"La chica danesa"

Ningún parecido entre la historia que se presenta en esta película y la anterior de Tarantino. Diríase que son como el agua y el aceite, totalmente diferentes. Mientras que en Tarantino prima la violencia a la que denuncia con una estética hiperbólica gore, en "The danish girl" lo que hay es amor, dulzura, ternura..., nada de violencia externa..., a lo más, y esto sí, bastante, sufrimiento interno y personal.

Tom Hooper es un director más joven que Tarantino y ha dirigido películas en un estilo más tradicional. Suyas son entre otras, "Los miserables" (año 2012) con la que obtuvo 3 óscars en la edición 2012: mejor actriz de reparto (Hathaway), maquillaje y sonido; esta película estaba interpretada en los papeles estelares por Hugh Jackman, Russell Crowe y Anne Hathaway. Su otro gran éxito, anterior a "Los miserables", fue "El discurso del rey" (año 2010) con una magnífica interpretación de Colin Firth que le valió el Óscar al mejor actor y a la mejor película en la edición del año 2011. 



Tom Hooper rueda en esta ocasión, como ya hiciera en "Los miserables", la adaptación a la pantalla de una novela. La novela es "The danish girl" del escritor, editor y profesor universitario estadounidense, David Ebershoff, que la escribió el año 2000. Hooper dice que cuando en 2008 leyó el guión que le ofrecieron rodar pensó que iba a ser muy difícil conseguir la financiación para filmar una historia de transexualidad. Pero lo que son las cosas, la velocidad a la que marcha el mundo en el momento actual ha hecho que hoy el cambio de sexo sea un tema candente pues hay casos sonados de cambio de sexo y es asunto que ya no asusta a nadie.

"La chica danesa" es una gran historia de amor. Un joven matrimonio de pintores formado por Gerda Gottlieb (Alicia Vikander), pintora exitosa, y Einar Mogens Wegener (Eddie Redmayne), pintor de un solo cuadro pues siempre está pintando meticulosamente el mismo paisaje disfrutan de su juventud y del éxito de Gerda viajando por Italia y Francia asentándose en 1912 en París donde está en plena eclosión del art nouveau y los cuadros de tema erótico de Gerda gozan de una gran aceptación.
En este clima de excitación y de modernidad muy distinto al de Dinamarca, nación más pacata y reprimida, Einar comienza a sentirse cada vez más como mujer. Es una fuerte lucha interior la que sostiene consigo mismo pues en su matrimonio con Gerda él-ella se siente a gusto. Por su parte Gerda comienza a detectar comportamientos extraños en su marido que sobrepasan el afán de provocación propio de las vanguardias artísticas de ese momento. Por ello se separan y Einar se traviste definitivamente de mujer pues es como mejor se siente. Es una mujer en un cuerpo de hombre y no sabe qué hacer. Gerda que lo ama de manera absoluta lo acepta tal como es y decide ayudarle. La ayuda consistirá en procurarle el nombre de un médico de Berlín que se presta a realizarle una operación de cambio de sexo, y a acompañarle en su difícil recuperación y en sus recaidas médicas. Su amor hacia Lili Elbe, que es el nombre que Einar adoptará es total. Gerda y Lili vienen a poner sobre el tapete que reducir el amor sólo a sexo, sólo a lo físico, es empobrecedor por demás.

El actor que da vida Lili Elbe es Eddie Redmayne que en 2015 ganó el Óscar a mejor actor por su formidable interpretación del físico Stephen Hawkings en "La teoría del todo" (2014). Es curioso observar que en ambos films el actor se somete a una evolución de su físico y las dos evoluciones, la propia de la enfermedad degenerativa ELA (esclerosis lateral amiotrófica) que padece el científico y la de hombre a mujer -de Eynar a Lili- que realiza en "la chica danesa" las supera con una nota de diez. ¡Magnífica actuación de Redmayne que demuestra en estas dos películas el maravilloso actor que es!

Rooney Mara (Carol), Alicia Vikander (La chica danesa),
 Jennifer Jason Leigh (Los odiosos ocho),
Kate Winslet (Steve Jobs) y Rachel McAdams (Spotlight)
Y no hay que dejar de lado a la bellísima esposa de Einar y magnífica amiga de Lili, Gerda, que representa con idéntica nota de sobresaliente la sueca Alicia Vikander quien por este papel ya se ha alzado con el Globo de Oro y podría hacerlo también en los Óscar. La actriz de sólo 27 años se dio a conocer en el film "Ana Karenina"en el papel de Kitty, la esposa de Konstantin Levin, un aristócrata ruso introductor de reformas agrarias y partidario de la abolición de la servidumbre para así mejorar la producción agrícola [se puede leer la reseña que en su día hice de esta película de Joe Wright, pinchando aquí]. El papel que realiza en "La chica danesa" era muy difícil pues rompe con lo habitualmente admitido en las relaciones humanas heterosexuales. Gerda, su personaje, se sacrifica a sí misma amorosamente para conseguir que su amor sea feliz, ¿existe mayor demostración de entrega amorosa? Mientras veía la película y sobre todo ahora escribiendo sobre ella pienso que Gerda respecto a Einar se entrega con el desinterés propio de una madre; para ella su antiguo marido, Einar, es el hijo que no han tenido y por hacer feliz a un hijo una madre hace lo que sea preciso, incluso sacrificarse por amor.

No sé cómo quedarán estos dos filmes en los Óscar. En mi opinión "The danish girl" se merece mucho, pero quizás la castiguen por su realización tradicional y porque Hooper se llevó premios en ediciones no muy lejanas; en cuanto a Tarantino, su peso es muy fuerte en la profesión aunque sus manifestaciones políticas le pueden dar más de un disgusto -(ya sus opiniones sobre Donald Trump y la denuncia de la brutalidad policial con la población de color le han ocasionando problemas en la distribución de sus películas)- pues en Hollywood los conservadores pesan mucho. 'En fin, on verra', que dicen los franceses.

¿Qué opináis vosotros? ¿Habéis visto alguna de ellas?