4 oct. 2015

El libro ¿en papel o en e-book?

El artículo que reproduzco aquí lo publiqué en el número de septiembre de la revista mexicana "emBLoGrium

libro digital, libro en papel, e-book

A menudo en reuniones de amigos lectores discurseamos sobre si es mejor el papel o el soporte digital. Razones de peso nos avalan a unos y otros en la preferencia: que si el placer del tacto y olor del papel, que si la limpieza y ausencia de peso en el e-book; que si la posibilidad de ir hojeando hacia adelante o hacia atrás en el soporte tradicional, que si la rapidez en la búsqueda del nombre odel dato exacto y concreto que facilitan los e-readers; que si la posibilidad de subrayar y de escribir sobre las hojas de papel del libro encuadernado, que si la facilidad de subrayar y de consultar al instante significados en el libro electrónico; que si patatín, que si patatán... Está claro que uno y otro soporte tienen ventajas e inconvenientes.

 En mi opinión el problema por el que pasan los libros hoy no radica en el soporte utilizado para llegar al lector. El problema estriba en la facilidad de la reproducción digital frente a la impresa lo que deriva en una análoga facilidad difusora de la primera que rompe los diques de contención y control económicos habituales en poder de autores y editoriales. ¡He ahí la cuestión!

Ante esto, y como se preguntaba el filósofo, "quoi faire?". Pues ahí estamos aún. Sociedades más avanzadas que la nuestra (aunque no tanto) en cuestiones éticas y de derecho solucionan el problema a través de la conciencia de los propios consumidores del producto. Son éstos quienes optan por reconducir el asunto decidiendo en su gran mayoría pagar un precio por ese producto que desean consumir y que ha sido creado por alguien con esfuerzo y trabajo. Sus convicciones morales les llevan a defender un precio justo por aquello que adquieren y, sin problema alguno, pagan por lo que consumen. En el fondo no hacen otra cosa que repetir lo que durante muchos años han hecho cuando compran el periódico tomándolo de esos montones que están en las calles sin vigilancia alguna y dejan las monedas correspondientes en la alcancía anexa.

Sin embargo entre nosotros, -¡es mi opinión, claro, y puedo estar equivocado!-, sin obviar que va creciendo la conciencia del pago-por-lo-que-consumo, es costumbre extendidísima "bajárselos de internet", eufemismo que no quiere decir otra cosa que adquirirlos sin pagar precio alguno, o sea, practicando el "pirateo". Todos tenemos en nuestros ordenadores algún que otro e-book no pagado. Mi pregunta es: ¿por qué si se ama la literatura y se desea que la creación no decaiga se corta la hierba bajo los pies de los escritores leyendo y disfrutando sus producciones sin compensarles por su esfuerzo? ¿Cómo nos podemos atrever a impartir lecciones de ética y de comportamiento cívico con actuaciones semejantes? No encuentro explicaciones válidas a esto, pero voy a intentar reflexionar al respecto.

En una ocasión reprendí a un internauta anónimo por difundir direcciones de internet donde se podían descargar libros recientes sin pagar un ochavo. No puedo reproducir aquí los improperios que recibí como respuesta a mi comentario. Lo único no insultante que se me dijo fue que las editoriales se forraban con la venta de libros. Pienso que el que una empresa tenga ingresos con los que entre otras cosas pagan a los autores y a los trabajadores de la misma es necesario pues de lo contrario la editorial desaparecería y ningún escritor se pondría a trabajar en algo que no le sirviera para comer.
También se oye con frecuencia que la 'cultura debe ser gratuita', o sea que yo, el lector, debo disfrutar de tu esfuerzo, oh escritor, pero no pienso darte un duro por ello. ¿Quién me lo dará entonces? –se pregunta el autor-. Y yo, el lector, entro en un mutismo total  como si ello no fuese conmigo. La pregunta queda en el aire y nada ni nadie recoge el guante. Ante tal vacío algún amante de la lectura, pero no de su creación desde luego, decide hacer un regalo a la humanidad colocando en el ciberespacio títulos y más títulos que no serán pagados a sus autores aunque sí consumidos por un público lector al que poco le preocupan los problemas vitales de aquéllos. ¡Una gran aportación a la cultura desde luego!
Pirateo informático,

















¿Hay alguna solución a lo dicho hasta aquí?
Creo que sí. En mi opinión habría que actuar en varios frentes a la vez:
  1. Una clara y decidida actuación de las autoridades a fin de prohibir, perseguir y sancionar las paginas ilegales de descarga de obras con derechos de autor.
  2.  Poner un justo precio a los libros cualquiera que sea el soporte utilizado para llegar al consumidor.  Esta actuación sería no menos importante que la anterior.
  3. Necesidad de que exista una motivadora diferencia de precio entre el papel y el digital para matar el deseo de ahorrarse un buen dinero que se mete a veces en la cabeza del consumidor.
  4. Compra de libros actuales en papel por parte de las bibliotecas que inhiban el deseo de piratear por la imposibilidad de leer el volumen en papel debido a su alto precio.
  5.  Fomentar el préstamo bibliotecario de ebooks para aquellos lectores habituados ya a leer en soporte digital.

Creo que las actuaciones anteriores unidas a una cada vez mayor conciencia de que el trabajo debe ser debidamente remunerado pondrían las bases para acabar con esta esclavitud del siglo XXI consistente en el tú trabajas gratis para mí y yo, además, me jacto de ello.


14 comentarios:

  1. Muy interesante tu entrada Juan Carlos, que puede generar un gran debate.

    Yo soy una lectora apasionada que se ha pasado al ebook, aunque el papel...sigue siendo el papel. Los motivos, comodidad, falta de espacio, lectura fácil, etc.

    Creo que el elevado precio de los libros es uno de los motivos primero de que no se lea y después de la piratería, igual que pasa con la música.

    También creo que las bibliotecas tendrían que tener un papel más activo en la difusión de los libros por ejemplo en formato electrónico, hay pocas experiencias aún.

    Yo siempre he leído y con frecuencia en verano, nos prestábamos los libros entre las amigas. Y cuando había alguno que me gustaba mucho, a pesar de haberlo leído, lo compraba para tenerlo en la biblioteca.

    En un tema francamente muy difícil de resolver.

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    1. Sí, Conxita, es un tema complicado; por eso se me ocurrió escribir sobre él porque no veo que se busquen soluciones duraderas y además observo que hasta los muy lectores se echan en brazos de lo fácil y lo gratis. Y me pregunto ¿no hay soluciones imaginativas que puedan satisfacernos a todos? ¿Hemos de admitir que por estos lares somos como somos (conste que yo me incluyo en el nosotros) y no tenemos arreglo?

      Bueno, ojalá alguien proponga algo

      Un beso

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  2. Coincido contigo Juan Carlos. Más allá del formato, lo peligroso es el concepto de "cultura gratuita". Al menos en un mundo donde impera la economía de mercado y todo se compra y se vende. Para el que crea en conspiraciones, parece que intenten cargársela: primero fue la música, luego el cine y ahora los libros. Acabaremos en el mundo profetizado por Huxley-Orwell: la cultura será un mero entretenimiento para adormecer y-o controlar a las masas.

    Creo que hay muchas alternativas a la descarga, como las bibliotecas, las ediciones de bolsillo, el mercado de segunda mano o el "bookcrossing" (esto es, compartir libros con otras personas). Todas ellas cubren mis necesidades de lector sin caer en la piratería. Y si tengo poco dinero no es por culpa de los libros: un paquete de tabaco tiene el precio de muchos libros de bolsillo o de segunda mano y hay quien fuma dos y tres al día.

    En fin, creo que el lector pirata hace un flaco favor a la cultura. Y puede justificarse lo que quiera. El precio de los libros a veces es elevado, pero hay que entender que en muchos casos implica el trabajo de un creador (a veces de años), de un traductor, de un editor y de un librero, eso con poco. ¿Es tan caro entonces? Sigamos con la cultura gratis, enriqueciendo a las multinacionales que controlan la web y veremos en que acaba todo esto. Al menos yo, trataré de contribuir lo menos posible.
    Un saludo!!

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    1. Hola Gerardo:
      Me da rabia decirlo pero creo que la profecía de Orwell y Huxley se edtá haviendo -si no lo es ya- realidad. Fíjate si no en qué momento los informativos dan noticias culturales: al final y como mero relleno o recurso para relajar los ánimos de los espectadores. Una oena, habrá que luchar para que no cunda el ejemplo y habkar de ello y denunciarlo sin denuedo.
      Un abrazo y muchas gracias por tu comentario

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  3. Veo que son dos debates en uno.
    Respecto a libros en papel o en digital creo que ambos formatos tienen sus ventajas e inconvenientes como bien señalas. De todas formas no tienen por qué ser incompatibles.
    En cuanto al tema de la piratería se me iban ocurriendo varios apuntes según te leía, pero como al final enumeras diversas soluciones en línea a lo que estaba pensando me remito a lo que expones.
    La cultura ha de ser accesible, lo de gratuita ya... hay que entender que el que hace un trabajo es justo que cobre por ello. Además, existen las bibliotecas, algunas de ellas con fondos estupendos, para todo aquel que no tenga medios económicos para comprar libros.
    Siempre habrá quien no valore el trabajo (y talento) que hay detrás de un libro. Eso existitá siempre y en todos los sectores, pero ya sería abrir una tercera línea de debate.
    El artículo me ha parecido muy interesante. Analiza perfectamente la problemática y deja abierta la puerta a posibles soluciones. Lo comparto con mucho gusto.
    Un abrazo.

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    1. Lorena, muchas gracias por comparir y difundir el artículo. El tema es preocupante y la solución no parece fácil. Hoy viniendo en coche escuchaba a Carme Riera hablas de que en Alemania y otros países a la menor sospecha de pirateo echan el cierre a la web e incluso persiguen al usuario que piratea. Yo no digo que lleguemos a estos extremos pero es verdad que algo hay que hacer y los jueces parece que no se quieren mojar, ¿piratearán también ellos? Estoy convencido de que en la proporción debida harán lo que el común de los españoles hace y pienso que quizás esa sea la causa de la laxitud que existe por estos pagos.

      Un abrazo, paxaru

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  4. Yo me he rendido al ebook por comodidad (leo mucho en el transporte público) y porque con mi ritmo de lectura mi economía se veía seriamente afectada.
    De todas formas, antes de que existieran estos dispositivos yo recurría, para ahorrar dinero y espacio, a las bibliotecas públicas; hasta hace unos años estaban bastante bien surtidas (al menos las de mi distrito) pero llegaron los recortes y, como siempre, la cultura fue la primera en sufrirlos por lo que las adquisiciones de nuevos libros mermaron mucho.
    Desde hace años, con o sin ebook, primero recurro al préstamo, de las bibliotecas o de amigos y luego, si no hay más remedio, compro. Lo que no es de recibo son los precios de los libros digitales, no puedo entender que la diferencia entre el formato digital y el de papel sea sólo de unos 4 ó 5 euros sobre todo en las novedades editoriales.
    Suscribo todo lo que dices Juan Carlos, pero sobre todo creo que las editoriales deben fijarse un poco más en los márgenes de beneficio que obtienen con un libro digital (cuyo coste editorial es muchísimo menor al del libro tradicional) y hacer examen de conciencia al igual que los piratas internautas.
    Del precio de las entradas al cine y las descargas ilegales de películas hablamos otro día, que ahí también hay mucha tela que cortar.
    Fabuloso artículo, Juan Carlos.
    Un beso

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    1. Ojalá las editoriales oigan (lean) nuestras quejas y pongan precio atractivo a los e-books. No es de recibo que en papel cueste, por ejemplo, 18€ y en digital 12'99€. Si se hace así, y hay muchas que lo hacen, se está propiciando el pirateo; para esto es mejor que no haya edición en ebook.
      Ayer, a propósito del premio Nobel concedido a la bielorrusa comentaba Lorenzo Silva que había sólo un libro traducido al castellano, y lo justificaba diciendo que las editoriales no quieren gastar dinero en traducciones que luego puedan acabar pirateadas en la Red. Si es así -y lo será pues Lorenzo Silva es escritor y está en el ajo editorial- es tremendo y de seguir así el futuro va a ser feo y aburrido pues tendremos menos obras para leer. En fin esperemos que todo vaya a mejor.
      Muchas gracias por tus palabras, Paloma.
      Un beso

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  5. Por las mismas razones que Kirke, me pasé al libro digital. Compro mucho en Amazon y otros lugares. Y muy de vez en cuando, pirateo algo, sobre todo si ya es difícil de conseguir de otro modo y siempre con gran cargo de conciencia. Pienso como mucha gente que las editoriales propician el pirateo por lo que decís del precio y por el asunto de los préstamos. Si yo me compro un libro en papel y me gusta se lo dejo a cuantos amigos y familiares deseo. Ellos asu vez, me dejan otros. Si lo compro digital, sólo se lo puedo prestar a cinco personas.
    Lo de que la Cultura tiene que ser gratis me parece, con perdón, una memez. Más gratis tendría que ser la electricidad, el agua y los alimentos básicos. Que se lo cuenten a las eléctricas, y a los agricultores y panaderos.
    Un asunto muy controvertido. De todas formas, no olvidemos que en este país nunca se pudo dejar el periódico para que el usuario se sirviera por sí mismo. Todos sabemos lo que pasaría.
    Un abrazo.

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    1. Me ha encantado ĺeer tu comentario, Rosa, por la sinceridad absoluta que viertes en él. Lo del periódico y nosotros, los españoles, es auténtico y da algo de pena, ¿no?
      Un beso

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  6. Yo he tenido que pasarme a la fuerza al libro electrónico por motivos de espacio. doy por supuesto que leída la entrevista que me realizaron los blogueros de Universo la -Maga- ya sabrás mi opinión sobre el tema y tengo poco que añadir.
    Al pirateo ¡No! pues todo tiene que tener un precio, pero precios justos, no esos desorbitados que pagamos por una novedad, que aún así dejan escaso beneficio al escritor.
    Mucho abuso por parte de las editoras y mucha cara por parte de algún usuario.
    Un abrazo

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    1. Francisco, totalmente de acuerdo contigo en que las editoriales abusan y en ese NO rotundo al pirateo.
      Y sí, leí la entrevista que te hicieron en Universo la Maga.Me gustaron tus respuestas y es verdad lo de que el papel ya no cabe en nuestras casas.
      Un muy fuerte abrazo, compañero.

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  7. Muy interesante lo que cuentas. Son algunas de las razones por las que sigo prefiriendo leer en papel. Y de momento, así seguirá siendo ^^

    Saludos :))

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Yolindaca. Lo importante es leer sea sobre el soporte que sea y que los autores reciban la recompensa debida.
      Un beso

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