20 feb 2026

"El bueno de Oliver", novela de la irlandesa Liz Nugent

«Resulta que al final sí soy un hombre violento. Para mí ha sido un shock. Me han sometido a una evaluación psicológica. He decidido contarlo casi todo. Por lo visto, llevo desde la infancia albergando amargura, rencor y frustración. Una sorpresa.»

«No es necesario amar a una persona. Sino que puedes amar el concepto de una persona. Puedes idealizarla y convertirla en la persona que necesitas.»

Liz Nugent, Novelistas irlandesas actuales

El bueno de Óliver lo escribe una autora irlandesa, Liz Nugent (Dublín, 1967). Desconocía completamente el nombre de la escritora y, naturalmente, nada sabía de este título, que es su primera novela. Con ella se alzó en 2014 con el Premio a la mejor Novela Negra irlandesa del año. Personalmente es una historia que me captó desde la primera página y que me ha resultado muy entretenida.

El asunto que mantiene atento al lector desde el primer instante es el de conocer exactamente quién es en realidad este tal Óliver, del que la sinopsis de la propia editorial dice: 

Oliver Ryan es la personificación del éxito y el carisma. Vive en el mejor barrio residencial de Dublín, los libros infantiles que escribe no dejan de recibir premios y su mujer, Alice, le ama y admira incondicionalmente. Toda su vida es una envidiable sucesión de privilegios y comodidades. Hasta que una noche después de cenar Oliver ataca a Alice y la golpea hasta dejarla en coma.

Desentrañar el verdadero ser de este hombre es el objetivo de quien lee la novela. Con razón el libro apareció en Irlanda con el titulo de Unravelling Oliver, cuyo significado literal en español sería el de Desenredando a Oliver. Quizás el título original sea más preciso que el irónico de El bueno de Óliver con el que fue apareció entre nosotros para resaltar así la hipocresía e impostura con la que vive el protagonista prácticamente toda su existencia. Será a través de los testimonios de unas y otras personas que tuvieron contacto con él que iremos descubriendo al auténtico Óliver. El perspectivismo, pues, es la técnica narrativa fundamental en esta novela coral. Los personajes masculinos (Óliver, sus amigos Barney, Michael, Stanley, Philip, Eugene), los femeninos (Laura, Moya, Veronique) hablan desde su propio ángulo vital del protagonista, la peculiar personalidad del mismo, su relación con las mujeres, etc. 

Óliver, como dice la sinopsis editorial, un exitoso escritor de novelas infantiles, ha golpeado salvajemente a Alice, su mujer, que además era la ilustradora de los textos que él producía. ¿Por qué ha hecho tal cosa? ¿Quién es en verdad el bueno de Óliver? ¿Y su familia: por qué nunca da noticias de ella?... Esta y muchas otras cuestiones llenan la mente del lector según avanza en la lectura.

La novela es un auténtico puzle que avanza y retrocede según los distintos actores nos cuentan su experiencia con Óliver, su visión de Óliver, la bondad y maldad de Óliver, el compañerismo de Óliver... Según se lee la novela nos surgen dudas, preguntas, huecos que quedan en blanco durante varias páginas, pero que según avanzamos se van rellenando hasta llegar al final de las mismas y comprobar que todo encaja perfectamente. 

El bueno de Óliver  es en cierta manera un thriller que mantiene en tensión al lector, atento a los giros que en las apenas 200 páginas que tiene la novela se suceden de manera sorpresiva. Liz Nugent sabe finalizar los capítulos avivando en el lector, al que el narrador interpela directamente siempre, el deseo de seguir leyendo para seguir desvelando lo que en verdad ocurrió para que ese hombre pacífico y exitoso desarrollara un comportamiento tan violento contra su esposa. Poco se puede decir de la trama si se quiere no desvelar la intriga. Y yo no quiero desvelarla de ninguna manera. Por ello sólo diré que la novela tiene repartidos a lo largo de ella algunos toques de humor crítico hacia comportamientos propios de nuestro hoy:
 «Los periódicos la llaman "La casa del terror". Me parece que hoy en día, si te haces daño en un dedo del pie estando en casa, también la llaman «La casa del terror». Están haciendo su agosto.»
En cuanto a la manera de escribir de Liz Nugent diré que, a pesar de ser irlandesa, en líneas generales su estilo me ha recordado vivamente a la novelística norteamericana contemporánea. Una prosa escueta, ágil, desnuda, precisa... con en ocasiones rasgos humorísticos algo fríos y distantes. Según la leía El bueno de Óliver me evocaba, me llevaba mentalmente a la manera de escribir de, por ejemplo, un J. D. Salinger en El guardián entre el centeno (The cátcher in the Rye) y en general a otros autores y otras novelas USA actuales.
«El sábado lavé el coche y fui a cortarme el pelo. Lo recuerdo porque el barbero me hizo un corte en la oreja izquierda. Nunca he vuelto a ese barbero desde entonces. En el coche, con Alice, me sentí como un tonto del culo, intentando entablar conversación y con una tirita en la oreja. Ella se había pintado los labios y llevaba un vestido marrón con estampado de flores. Muy bonito.»
Novela irlandesa actual
Finalizaré esta breve nota sobre esta entretenida novela diciendo que aparte del del amor y la impostura la autora toca diversos temas muy actuales como son el de la libertad sexual, la diversidad racial, el machismo, la religión, etc. Al ir y venir El bueno de Óliver del momento actual (año 2013) hasta el más lejano en el pasado (año 1953), Liz Nugent puede marcar la distinta percepción de estos asuntos en unas y otras épocas. Así por ejemplo se resalta que en 1973, año en que los jóvenes amigos que eran Oliver Ryan y los hermanos Condell, Michael y Laura) van en verano a vendimiar a Francia, en Irlanda no se admitía fácilmente la homosexualidad, tampoco se veía en sus ciudades población de origen africano, por esos años empezaban las mujeres y hombres jóvenes a liberarse sexualmente y los seminarios religiosos, al mejorar las condiciones económicas del país, se comenzaban a vaciar de aquellos jóvenes que sin vocación religiosa sólo habían sido internados en ellos para que, al carecer de medios económicos, pudiesen estudiar. 

Por último hay que resaltar la enorme importancia que tiene la literatura en esta novela. Además de que la historia va sobre un exitoso autor de cuentos infantiles ilustrados son frecuentes las alusiones a obras literarias (Jane Eyre, Cyrano de Bergerac...) y a autores (Keats, Joyce, Lawrence...).

1 comentario:

  1. Madre mía, Juan Carlos. Tu estupenda aproximación a esta obra me recuerda mis carencias en literatura irlandesa. Qué pocos autores de ese país he leído. El nombre de Liz Nugent me sirve para ir aliviando ese hueco. Te lo agradezco mucho.

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