5 nov. 2017

"Berta Isla". Javier Marías

«Durante un tiempo no estuvo segura de si su marido era su marido. A veces creía que sí, a veces creía que no, y a veces decidía no creer nada y seguir viviendo su vida con él, o con aquel hombre semejante a él, mayor que él. Pero también ella se había hecho mayor por su cuenta, en su ausencia, era muy joven cuando se casó.»


Sinopsis (proporcionada por la propia editorial)
Muy jóvenes se conocieron Berta Isla y Tomás Nevinson en Madrid, y muy pronta fue su determinación de pasar la vida juntos, sin sospechar que los aguardaba una convivencia intermitente y después una desaparición. Tomás, medio español y medio inglés, es un superdotado para las lenguas y los acentos, y eso hace que, durante sus estudios en Oxford, la Corona ponga sus ojos en él. Un día cualquiera, «un día estúpido» que se podría haber ahorrado, condicionará el resto de su existencia, así como la de su mujer.
"Berta Isla" es la envolvente y apasionante historia de una espera y de una evolución, la de su protagonista. También de la fragilidad y la tenacidad de una relación amorosa condenada al secreto y a la ocultación, al fingimiento y a la conjetura, y en última instancia al resentimiento mezclado con la lealtad.
O, como dice una cita de Dickens hacia el final del libro, es la muestra de que «cada corazón palpitante es un secreto para el corazón más próximo, el que dormita y late a su lado». Y es también la historia de quienes quieren parar desgracias e intervenir en el universo, para acabar encontrándose desterrados de él.

Mi comentario
Estamos ante una novela no menor del escritor madrileño. Con ésta ya son cinco o seis las obras suyas que he leído. Ya dije cuando en el blog comenté "Los enamoramientos" [leer reseña aquí] -de las últimas suyas la que más me ha agradado-, que hube de tomarme un descanso de su literatura tras una primera época mía de absoluta fascinación por su narrativa ocurrida durante los años en que aparecieron sus títulos más emblemáticos: "Corazón tan blanco",  "Todas las almas" o "Mañana en la Batalla piensa en mí"..., títulos que leí con fruición. Pero la literatura de Marías, ya se sabe, no es una literatura de puro entretenimiento, su lectura exige cierto esfuerzo, a la postre más satisfactorio que el simple gay trinar al que se refería Machado cuando hablaba de esa otra poesía más fácil y popular que se hacía en su tiempo. Por esto me tomé un descanso que me vino bien y que me ha hecho tomar la lectura de estos tres títulos finales ("Los enamoramientos" (2011), "Así empieza lo malo" (2014) y esta última, "Berta Isla" (2017) con bríos renovados.

Al comentar hace unos meses "Así empieza lo malo" [leer reseña aquí] señalé la reflexión que el propio autor en una ocasión hizo al ser preguntado por su propia Obra cuando comentó que era consciente de que constantemente estaba escribiendo la misma novela: "Todas las almas". Y es verdad. Lo que hace Javier Marías es variar ligeramente el punto de mira (el azar en "Los enamoramientos", la necesidad de la implicación en "Así empieza lo  malo" y la importancia del momento y la libre elección en "Berta Isla"). Sí, en efecto, la mayoría de temas, asuntos, elementos, y la manera de presentarlos o plasmarlos en la narración ya están presentes o al menos prefigurados en "Todas las almas": metaliteratura; culturalismo; novela ensayística; disolución de la frontera real-irreal (realidad / ficción); la duda, el azar o la incertidumbre; un inteligente sentido del humor...

Metaliteratura: si en otras obras la relación con otros textos y con el propio texto escrito se percibía de manera más o menos clara, en ésta el texto creado y vivido por los propios personajes se relaciona de manera intertextual con grandes obras y autores de la literatura universal. Sobre todo, como ya he dicho, es la poesía de T. S. Eliot la que informa toda la historia vivida por Tomás y Berta ("'Y cualquier acción es un paso hacia el fuego', le había oído recitar a veces a Tomás, de un poema que se sabía, lo murmuraba para sus adentros en inglés"); los versos del irlandés pasan de la mera lectura hojeando sus libros a penetrar y conformar las acciones de los personajes. Del mismo modo resuenan, como ya es habitual en el novelista, personajes de Shakespeare, en esta ocasión especialmente los referidos a su drama histórico "Enrique V"; también Dickens, Melville ("Moby Dick"), Stevenson ("Dr. Jekyll y Mr. Hyde"), Joseph Contrad ("El agente secreto"), el teatro de Valle Inclán... Y mención especial cabe hacer a la novela corta de Balzac titulada "El coronel Chabert".

Disolución de la frontera realidad-ficcion. Sí bien en "Berta Isla" no estamos ante la presencia evidente de personajes reales como sucede en "Así empieza lo malo" con, por ejemplo, el profesor Francisco Rico o el director de cine Jesús Franco, sin embargo también aquí la ruptura de los límites real-irreal se produce, y se percibe en la plasmación de un comportamiento leído sobre la propia vida vivida. Es lo que sucede con la desaparición durante doce años del marido de Berta quien al cabo de este tiempo regresa a casa y su esposa, ella, Berta, no sabe a ciencia cierta si quien ahí está ahora es o no es quien dice ser y quien ella deseó tanto antes pero que ahora le parece algo más propio de la ficción literaria que otra cosa. Y como Javier Marías es consciente de que la novela de Balzac titulada "El coronel Chabert" pertenece asimismo al terreno de la ficción echa mano de una película, "El regreso de Martín Guerre", basada en un hecho completamente real sucedido en el sur de España en el siglo XVI novelado por Janet Lewis en 1941.

Novela ensayística. Si hay una característica propia del estilo del escritor madrileño ésta es la reflexión, las digresiones, los 'excursos' en palabras del propio autor, con que describe de manera demorada las acciones y comportamientos de los personajes.  Esas reflexiones acercan mucho sus novelas a los artículos que tanta fama y seguidores le han procurado. Muchas opiniones que vierte en la novela son idénticas a otras presentes en sus colaboraciones periodísticas: la pérdida de educación en las generaciones más jóvenes,  la rapidez y vivencia poco real de la sociedad actual ("lo que acaba de suceder pero ya no sucede no interesa, la atención de las gentes se va tras lo siguiente, cualquier cosa que esté a punto de acontecer o acontezca, que todavía encierre una incógnita o no haya ofrecido un desenlace, en el fondo se desea vivir vicariamente en la inestabilidad perpetua y bajo amenaza constante"), el manipulador e hipócrita lenguaje de los políticos populistas ("El pueblo siempre sale inocente. El pueblo, que a menudo es vil y cobarde e insensato, nunca se atreven los políticos a criticarlo, nunca lo riñen ni le afean su conducta, sino que invariablemente lo ensalzan, cuando poco suele tener de ensalzable,  el de ningún sitio. Es sólo que se ha erigido en intocable y hace las veces de los antiguos monarcas despóticos y absolutistas"); la inexorable sustitución generacional y vital ("Los países los usurpan quiénes van naciendo sin querer, a nosotros nos usurpan los adultos o los viejos en que nos convertimos sin querer".)

Fuerte culturalismo visible en: el vocabulario utilizado: ('alacridad' [alegría excesiva y desmesurada], 'bizquera', 'acostumbramiento', 'alteridad', etc.); las disquisiciones filológicas ("ahora sonó como un inglés poco educado, de esos que tienden a aproximar a la o casi todas las vocales y en vez de 'laik' o 'maind' para 'like' o 'mind', pronuncian algo semejante a 'loik' y 'moind', por poner un par de ejemplos"); las referencias literarias como ya he dicho antes pero también
cinematográficas (como la que hace al secundario Walter Brennan que participó en filmes como "Río Bravo" o "Pasión de los fuertes") y musicales ("Entonces aún sonaban los ecos de aquel supervisor musical, Crosby, Still, Nash & Young"); la autorreferencialidad como la que se percibe en el intertexto que alude a un título del propio novelista, "Negra espalda del tiempo" ("Ese podía haber sido el destino de Tomás, hundirse en la niebla de lo sucedido y no sucedido, en la negra espalda del tiempo").

Motivos temáticos habituales:  el tiempo, la memoria, el azar, la identidad, el sexo, el engaño, la maldad, el engañoso bien superior, las generaciones, la individualidad y la difícil penetrabilidad en la alteridad ("lo del otro pertenece siempre a ese terreno de la imaginación. Uno nunca sabe a ciencia cierta, ni siquiera sabe si las declaraciones más encendidas son verdad o interpretación o convención"), la dualidad lingüístico-cultural...

Cierto biografismo. Javier Marias como, por otra parte, cualquier novelista echa mano de su propia biografía para componer  sus relatos. En "Berta Isla" hay elementos de su propia experiencia vital; de ellos dos al menos han sido reconocibles para mí: los años de formación adolescente en el colegio Estudio de Madrid, y el profundo conocimiento del ambiente universitario oxonense al haber impartido el profesor Marías dos años -1983 y 1985- clases de Literatura Española y Teoría de la Traducción en la Universidad de Oxford. Es evidente que muchos otros existirán si bien no son de dominio público.

Para finalizar
Esta novela es Javier Marías en estado puro. Quiero decir con esto que aunque no hubiera figurado en la cubierta del libro el nombre de su autor difícil sería para cualquiera no descubrir su autoría pues los temas, ya señalados antes, y el estilo (memorialístico, reflexivo, incluso proverbial, con un dominio lingüístico como pocos escritores tienen, de profundidad filológica me atrevería a decir tanto del castellano cuanto de la lengua inglesa, -las dos que maneja el protagonista masculino igual que le sucede al propio escritor-...) apuntan inequívocamente a él. Y todo ello envuelto en literatura que, como Marías nos tiene habituados, rezuma por toda su obra; en esta ocasión es T. S. Eliot el poeta irlandés quien predomina sobre otras alusiones más habituales en él: Shakespeare, Dumas, Dickens, Balzac.... Eliot, y en especial su poemario "Little Gidding", es el autor elegido por Javier Marías para construir sobre su Poesía la narración de un hombre engañado, quebrado, elegido por otros sin él saberlo, para no sé qué asuntos de entidad superior en los que se está sin estar, se realizan sin haberlos protagonizado, se existe en ellos sin que quede constancia alguna de nuestra existencia.

27 comentarios:

  1. Veo que es una novela que hay que leer con tiempo y tranquilidad, en estos momentos no sé si estaré preparada para ella pero no la descarto. Besinos.

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  2. ¡Hola Juan Carlos! Fíjate que nunca me ha apetecido de forma especial este autor, de hecho no he leído nada de él, pero reconozco que este libro si me atrae.
    Un beso

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    1. Sí frecuentas y te agradan los artículos que publica en periódicos y revistas esta novela y otras (yo te aconsejo la titulada "Los enamoramientos") es fácil que te gusten.
      Un beso

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  3. No es un autor que me llame mucho la atención, por lo que, a pesar de tus buenas impresiones, no creo que lo lea.
    Besos

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    1. Lo fantástico del arte en general y de la literatura en particular es que hay mucho y variado donde elegir. Lo importante es disfrutar, nunca leer por obligación algo que no guste.
      Un beso

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  4. Ha sido una de mis mejores lecturas en este año y eso que yo con este autor no tenía muy buena relación.
    Un beso

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    1. Es que Javier Marías es un escritor de categoría.
      Besos

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  5. Hola Juan Carlos interesante la reseña y lo que apuntas de Marías que desconocía pero con este autor no tengo una relación fluida, no acabo de encontrarme cómoda con él y desconozco sé el motivo. El último intento ha sido con Corazón tan blanco y a pesar queme parecía interesante hubo momentos en que se me hizo muy cuesta arriba. No sé si no he encontrado la obra que me haga entenderlo porque sé que sois muchos los que habláis maravillas de la obra de este escritor, así que de momento no lo apunto.

    La reseña como siempre muy interesante y completa.

    Besos

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    1. Es cierto, Conxita, que Marías con sus digresiones y tal se puede hacer algo tedioso; pero si supieras esos momentos y al final reflexionas sobre la novela en su conjunto lo positivo prima -¡y mucho!- sobre esos momentos de desfallecimiento.
      Un beso

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    2. Disculpa los errores que se colaron en mi comentario.
      Seguiré intentando empatizar con Marías.
      Besos

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  6. Me encantan los autores que escriben siempre la misma novela. creo que ya lo he dicho en algún lugar de este mundo de los blogs y muchas veces en el mundo "real".
    Me imagino que siempre escribe "Todas las almas", pero yo nací a Javier Marías con "Mañana en la batalla piensa en mí" y esa es la novela que, para mí, escribe una y otra vez.
    Su forma de profundizar en los mismos temas es para mí totalmente adictiva porque además son temas que me apasionan: la realidad y su apariencia, no se sabe si más o menos real; la necesidad o no de saber o de ignorar y la incapacidad para mantenerse en la ignorancia una vez vislumbramos que hay algo que saber; Lo que con el destino puede hacer la sapiencia y lo que hace la ignorancia (o viceversa, que es lo mismo).
    No sigo. Para mí, necesario cada pocos años como el aire (porque es aire cultural) que respiro. Y aquí para entre los dos, mucho más merecedor del Nobel que Kazuo Ishiguro (contra el que no tengo nada y hasta le he homenajeado el 1 de noviembre, pero...)
    Un beso.

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    1. De Ishiguro no puedo decir nada pues (¡ay, mísero de mí / ay, infelice!) no he leído nada aún. Lo que sin miedo sí que puedo asegurar es que Marías es un auténtico Premio Nobel no concedido aún de una calidad infinitamente mayor de muchos otros, sin ir más lejos del que se concedió el año pasado (todavía me meso los cabellos ante tamaño dislate)
      Besos

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  7. La tengo por leer pero no quiero hacerlo con prisas, así que la voy dejando para unas vacaciones, una gripe, un virus...😸😸😸

    Un besito 💋

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    1. Pues como ya -al menos eso dicen- estamos a las puertas del invierno, ya te queda menos para el virus de la gripe (¡Quiera Dios que no, pardiez!).
      Besos

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  8. Tu reseña me ha encantado pero es que Marías me da una pereza personal tremenda... no le tengo especial simpatía no sé porqué y no me decido a ponerme con él.

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    1. Reconozco que Marías pertenecen a ese grupo de escritores de aspecto un tanto prepotente que disgusta a no pocas personas. Pero si haces un esfuerzo, logras abstraerse de esto y lo lees es fácil que te atrapé su buena literatura.
      Un beso

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  9. Es muy buena tú reseña Juan Carlos, pero aún así, no se si es tedioso y tiene su dificultad para leer no se yo si voy a cogerlo entre manos. un beso. TERESA.

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    1. Teresa, hay que leer sólo lo que satisfaga. Hay mucho donde escoger.
      Un beso

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  10. Siempre me ha costado el Javier Marías novelista. Sin embargo, con "Corazón tan blanco" empecé a ver la luz y "Berta isla" me da muy buena espina. Vuelvo a felicitarte por tu reseña, que es más bien un análisis completísimo de un libro que desde luego, tiene mucho que ofrecer.
    Un abrazo.

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    1. Esta novela como digo en la reseña es Javier Marías en estado puro. La verdad es que si te han empezado a gustar algo las novelas de Marías yo creo que está también te gustará.
      Me agrada, Gerardo, que mi reseña te haya parecido interesante. Gracias por tu felicitación. Un fuerte abrazo

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  11. hola! a corajudas a estas buhas no les gana nadie, tengo un ida y vuelta con este autor algo de lo leido me gusta y otras veces no, habra que probar, maxime teniendo en cuenta tu reseña fabulosa, gracias! saludosbuhos,

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    1. Venga, búhas, a ver si es verdad. La verdad es que quizás esta novela os podría gustar.
      Sois amabilísimas, amigas. Un beso

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  12. Sé que está gustando mucho y veo que te unes a ello. Pero yo no puedo con el autor. Todos los intentos que he hecho han sido en vano y han sido libros abandonados.
    Un beso ;)

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    1. A mí Javier Marías me gusta aunque sea uno de los autores que más me cuesta pues es diferente a muchos otros. Sin embargo tras la lectura, al reflexionar sobre lo leído, las virtudes resplandecen. Javier Marías, en mi opinión, es un magnífico novelista.
      Un beso

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  13. ¡Holaa!
    No conocía a el autor ni sus obras y en verdad no creo que vaya a leerlas por el momento ya que creo que me falta una cierta maduración para poder apreciarlas debidamente.
    Gracias por tu entrada, un beso ^^

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    1. Hola Anto:
      No te preocupes por si estás o no a la altura de una lectura. Lo importante es hacer lecturas que te agraden. Puedes un día probar con Marías y si te gusta sigue con él y si no, pues a otra cosa.
      Un abrazo

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