14 mar. 2014

"LOS BUDDENBROOK" de Thomas Mann


Nos encontramos ante una gran novela publicada por Thomas Mann el año 1901 cuando sólo  tenía 25 años; es grande en todos los sentidos: por el número de páginas (más de 800), el período histórico que novela (40 años), una amplia y variada galería de personajes (podría hablarse de novela coral), los valores que se ponen sobre el tapete, el choque entre sensibilidades e ideologías, etc.

El paralelismo que Mann establece entre el discurrir de Alemania y el de la familia sirven para explicarse mutuamente (vid.nota al final). Aunque no será hasta 1871 con Von Bismarck que nacerá la denominada "Nueva Alemania", su advenimiento se adivinaba desde al menos 1830 con la revolución liberal burguesa francesa. Sus ecos los encontramos al inicio del relato en forma de la exigencia por parte de Gotthod (hijo pródigo del patriarca Buddenbrook nacido fruto del amor hacia su primera esposa que murió en el parto) de sus derechos sobre la herencia familiar. Este Gotthod ha sido expulsado de la familia por haberse casado sin permiso paterno con una mujer considerada de clase inferior. Será precisamente esta lucha entre tono social y satisfacción personal uno de los muchos choques de contrarios que se manifestarán en la  novela y que vendrán a explicar la decadencia de esta familia por no haber sabido adecuarse al discurrir de los tiempos.
Los contrarios que se enfrentan en este relato de Thomas Mann son entre otros los siguientes:

- Protestantismo vs Catolicismo. Presentado especialmente en la figura del divertido disfrutador de la vida muniqués Permaneder, segundo esposo de Tony y repudiado precisamente por su escasa ambición, algo que los protestantes de Lübeck  no logran comprender:
"no se integraba en la vida y los acontecimientos de la ciudad de Múnich a pesar de que la rodease su aire: el aire de una gran ciudad, llena de artistas y de ciudadanos ociosos, un aire un tanto decadente" [pág. 383]"Un hombre que se retira a vivir de las rentas con la dote de su esposa, ¡por Dios! ¡Un hombre sin ambición, sin metas, sin ningún espíritu emprendedor!" [pág. 387]
Al igual que tampoco comprenderán la entrega desinteresada a los demás de las monjas de la caridad que los médicos les envían a sus casas protestantes.
Fotograma de la versión cinematográfica de la novela dirigida por  Heinrich Breloer

- Ociosos y Artistas vs seres prácticos y Comerciantes. Todo lo que no redunde en beneficio monetario es considerado pérdida de tiempo. Así personajes como Christian que ama el arte, la diversión,  la ociosidad del juego en el Casino y que huye del compromiso laboral, o la misma Gerda  Arnoldsen y su hijo Hanno que disfrutan con la práctica musical pero les aburren inmensamente las cuentas inherentes a los negocios, serán tenidos por auténticas rémoras y recibirán constantemente gritos y hasta insultos por parte de los seres prácticos, los comerciantes:
"¡Si al menos hubiera podido reprimir y eliminar de su vida la música, aquella fuerza que alejaba al niño de la vida práctica" (pág. 544)
-Nobleza vs Burguesía comercial. La época que se nos presenta es el tiempo de lo emprendedores burgueses, aunque ellos aspiren a alcanzar el esplendor externo que antaño rodeó a los nobles y que ahora han perdido totalmente aunque mantengan el lustre cultural (por ejemplo el conde Eberhard Mölln, padre de Kai, el amigo de Hanno). Este choque es perceptible en el matrimonio Gerda-Thomas:
"Conozco tu debilidad por la nobleza en general y por la nobleza de Mecklemburgo en particular, y por eso te pido que tengas paciencia si ves que uno de esos caballeros recibe una lección... En fin, ya sabes que, entre ellos, hay quienes no profesan demasiado respeto a los comerciantes a pesar de lo mucho que necesitan sus servicios; que hay quienes, a la hora de realizar tratos comerciales, marcan demasiado las distancias aferrándose a la superioridad," (pág. 478)
-Moral burguesa vs Dignidad personal. Thomas  Buddenbrook siempre echa en cara a su hermana Tony que no considere la repercusión social que puedan tener sus decisiones personales:
"¿Acaso en esta vida sólo es una vergüenza y un escándalo lo que se hace público y lo que sale a la luz? ¡Ay, no! ¡El escándalo que se guarda en secreto, que lo consume a uno en silencio y termina privándole de su dignidad es mucho peor!" (pág. 401)
-Arte culto vs arte popular. Los Buddenbrook de siempre estuvieron negados para las manifestaciones artísticas, en especial para la música. El senador Thomas la veía como algo pernicioso que alejaba a las personas de los ideales prácticos. De ahí el inevitable choque con su esposa Gerda:
El la entendía, entendía perfectamente lo que decía Gerda. Pero no podía suscribirlo porque él no lo sentía así, y seguía sin ver por qué aquellas melodías que lo conmovían o le alegraban el ánimo tenían que ser fútiles e inferiores y por qué otras piezas que se le antojaban caóticas y muy duras de escuchar poseían el más alto valor musical. Se sentía a las puertas de un templo en el que Gerda, con gesto implacable, le prohibía poner el pie...” (pág. 532).
mapa dialectal del llamado Bajo alemán
-       - Campo vs Ciudad. O lo que es lo mismo campesinado (sirvientes de la familia o trabajadores de su empresa) frente a la alta burguesía  (los comerciantes, políticos, médicos, artistas, etc.). Thomas Mann los caracteriza entre otras cosas por el empleo de la lengua: ‘plattdeutsch’ o bajo alemán,  -consistente en la serie de dialectos germánicos hablados en el Norte de Alemania, el este de Holanda  y el sur de Dinamarca-, que hablaba el campesinado frente al ‘deutsch’ o alemán unificado que se estaba imponiendo por la burguesía dominante como un medio más de conformar la “Nueva Alemania”. Así cuando Tony se traslada a pasar unos días de descanso a la localidad de veraneo de Travemünde es recibida por el sencillo comandante Schwarzkopf del siguiente modo:
No trae usté' mu' buen aspecto, si me permite que se lo diga así; eso es culpa del aire de la ciudá', y de todas esas fiestas... (pág. 122)
 El estilo:
Thomas Mann recibió el Premio Nobel de Literatura el año 1929. En el razonamiento dado por la
Los Buddenbrook
Academia como justificación de la distinción se citaron varias de sus obras ("La montaña mágica", "Muerte en Venecia", "El payaso"...), y especialmente “Los Buddenbrook”. Los motivos, aparte del éxito popular obtenido por la misma, estribaban sin lugar a dudas en su personal estilo, que partiendo del realismo-naturalismo introducía un aire novedoso que hacía la lectura más ágil y dinámica.  Para mí destacan especialmente algunos recursos:

-        La elisión. El novelista utiliza la elegante figura de la elisión en muchas ocasiones dejando que el lector imagine lo no dicho al tiempo que le sirve como medio de caracterización de personajes. Así cuando la consulesa Gerda le pide a su marido un nuevo criado, éste se opone vivamente, pero tras unos párrafos al final del capítulo escuetamente se nos dice que un día el cónsul llegó muy contento a casa y se tomó la decisión de contratarlo. Sin duda alguna la mayor elegancia en el empleo de esta figura se da cuando elude comunicarnos el fallecimiento de Hanno y páginas más adelante leemos que ya hacía seis semanas de su muerte.

-        Descripciones minuciosas. Quizás sea un rasgo propio del naturalismo la delectación que el autor muestra al describir la agonía de algunos personajes y en especial la descripción con todo lujo de detalles del tifus tumoral que Hanno padece. Pero en Thomas Mann nada es gratuito; con esta morosidad descriptiva lo que está haciendo es transmitirnos la idea nietzscheana de la relación entre enfermedad y creatividad, de modo que al culminar una y otra el artista se diluirá, disolución que expresa con un rotundo: “Y llegó”:
”Hanno se quedó un momento sentado, en silencio, con la barbilla apoyada en el pecho, las manos en el regazo. Luego se levantó y cerró la tapa del piano. Estaba muy pálido, las rodillas le temblaban sin fuerza y le ardían los ojos.”  (pág. 783).
-        Anticipaciones. Los hechos fundamentales de la familia se escriben en un Cuaderno que va pasando de padres a hijos en el que se pueden leer los nombres, las aportaciones principales e ideas esenciales que han hecho que la saga Buddenbrook iniciada en el lejanísimo siglo XVI  hubiera llegado hasta el presente. Destacaré dos anticipaciones esenciales para el decurso narrativo:

o   «Hijo mío, atiende con placer tus negocios durante el día, pero emprende sólo los que te permitan dormir tranquilo durante la noche». (pág. 188). Esta frase reaparece en muchos momentos como un mantra siempre respetado. Cuando los Buddenbrook la olviden, las cosas comenzarán a torcerse.
o   —Dos capitanes al timón, mala cosa... Seguro que, entre los dos, echan el negocio a perder —dijo el cónsul Kröger— (pág. 265). La frase aparece cuando al frente de la empresa, por expreso deseo del fallecido Jean Buddenbrook, muy religioso, queden su hijo Thomas y Marcus, el apoderado de la empresa.

Otras anticipaciones se dan cuando Thomas finaliza la construcción de su nueva casa como aviso de la decadencia que se le avecina:
"Llevo varios días pensando en un refrán turco que leí en alguna parte: «Cuando uno acaba de construir su casa, le llega la muerte».Sé que a menudo los signos externos, visibles y tangibles, y los símbolos de la felicidad y el éxito aparecen cuando, en realidad, todo eso comienza a decaer...; es más, no aparecen hasta entonces." (p. 450).
-        El narrador.  Es un narrador omnisciente que emite juicios, pero que se adelgaza en ocasiones mimetizándose con el personajes a través de variaciones a la hora de utilizar el discurso citado, en especial mediante un uso peculiar de los tiempos verbales:
“—Dé gracias a Dios, mi querido amigo, ha faltado bien poco para... El cónsul no se atrevió a preguntar para qué había faltado bien poco. La mera idea de que aquella criatura diminuta, anhelada en vano durante tanto tiempo y que había venido al mundo de forma tan extrañamente silenciosa, hubiera podido sufrir la misma suerte que la segunda hijita de Antonie le horroriza.” (pág. 413).
-        Uso frecuente del presente actual con valor atemporal. Para detener el discurrir temporal, en las descripciones echa mano de este tiempo verbal con lo que consigue, además de paralizar el tiempo, dar al texto un ritmo muy vivaz:
“¿Qué sucede? ¡El cónsul Peter Döhlmann hace su entrada acompañado por la orquesta del Stadttheater! ¡Ya viene por la escalera, agitando un paquete de programas en la mano con gesto triunfal!” (pág. 511)
Reproducción del lenguaje propio de las clases populares. Utiliza dialectalismos populares con voluntad de estilo, pero también como medio de caracterizar personajes e incluso como recurso humorístico jugando con el lector en un momento álgido del relato al elidir la expresión que su marido le dijera al haber sido descubierto con otra mujer, expresión que ha sido determinante en la decisión tomada por Tony de abandonar a su segundo marido:  “-¡Vete al diablo, cerda come-basuras”, pero escrito en bávaro en el original con lo que el expectante lector se queda con un palmo de narices sin saberla.

filósofos alemanes
Quedan fuera de este post muchísimos elementos importantes que hacen que esta novela de Mann sea un auténtico clásico. No es posible hablar aquí de todos ellos, pero no me resisto a citar al menos dos para mí fundamentales: Uno es la serie de ideas filosóficas que como papel celofán envuelven la historia. Son las ideas de los filósofos alemanes que pusieron las bases para la evolución del mundo en ese siglo XIX: el primero es Kant, luego Schopenhauer y el fundamental Nietzsche.  A este último lo vemos revolotear en torno a los ataques que algunos personajes (en especial el señor Edmund Pfühl, organista de la Marienkirche y profesor de música de Hanno) realizan a la música de Wagner de la que Mann era gran admirador [se puede acceder a algunos temas de compositores citados en el relato entrando en la página de este mismo blog: Música que me gusta escuchar]; también cuando se refiere a la fuerte relación existente entre creatividad artística y carácter enfermizo; y fundamentalmente en la necesidad que existe de conciliar los contrarios si no queremos que todo se venga abajo. Precisamente esta no conciliación de opuestos, que sí se daba en la mente abierta y equilibrada del patriarca Buddenbrook que abre el el relato, será la que se lleve por delante a esta familia.

Schopenhauer es el autor de la obra -"El mundo como voluntad y representación"- que lee Thomas cuando ha entrado en la fase de decadencia total y sus pensamientos se van hacia la muerte y la de la empresa familiar al no existir en su hijo Hanno un continuador de la misma
¿Que dónde estaré, cuando esté muerto? ¡Pero si está más claro que el sol y es tremendamente sencillo! Estaré en todos aquellos que, desde el comienzo y hasta el fin de los tiempos, hayan dicho, digan y vayan a decir: YO; pero, sobre todo, en los que lo digan con más plenitud, fuerza y alegría..." (pág. 685)
"Agobiado con mil bagatelas cotidianas que su cabeza luchaba por solucionar y mantener en orden, no tenía la suficiente fuerza de voluntad para conseguir repartir su tiempo con racionalidad y provecho." (pág. 688)
 Para cerrar sólo señalaré las alusiones que aparecen en la obra acerca de los recursos de los poderosos y que hoy tienen una actualidad tremenda. Me refiero al desfalco cometido por el marido de Erika Gürlich, Hugo Weinschenk, el que fuera director de la Aseguradora contra Incendios, por el que fue a la cárcel pero para el que se moverán todos los hilos posibles a fin de conseguir un indulto; indulto que se le concederá. Vamos, igualito, igualito que en nuestros días por estos lares. Por algo esta novela es un clásico con todas las letras: nada en ella es inactual; toda ella nos sigue dando avisos y enseñanzas.
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(nota )
La historia particular de los Buddenbrook (la anécdota) discurre a la par de la de Alemania (marco) como se ve en el siguiente cuadro:
- 1835: inauguración de la nueva casa familiar
- 1838 (14 de abril): nace Clara, la hija menor del patriarca.
- 1842: Thomas ingresa como aprendiz en la empresa familiar
- 1846 (principios del año): Tony se casa con el señor Grünlich
ALEMANIA 1848: Revolución liberal burguesa. Se inicia la creación de la Nueva Alemania.
- 1850 (mes de enero): Crisis matrimonial del matrimonio Grünlich
- 1851: Christian marcha a Valparaíso
- 1855 (segunda semana del mes de septiembre): muere Johann Buddenbrook, el patriarca.
- 1856: vuelve Christian del extranjero. Se casan Thomas y Gerda.
- 1857: Tony marcha a Munich y conoce al  cervecero Permaneder
- 1859 (finales): Tony abandona el hogar marital.
- 1861: Nace Hanno, hijo de Thomas y Gerda.
- 1863: Thomas está en la cresta de la ola: es senador y decide construirse una casa señera.
ALEMANIA, década de los años 60:  guerra de los ducados en el 64, guerra de las siete semanas en el 66
-1868: Erika Gürlich tiene una niña, Elizabeth.
-1869: Hanno tiene 8 años.
ALEMANIA 1870: Guerra franco-prusiana. 1871: Von Bismarck crea la "Nueva Alemania" en torno a Prusia.
- 1872: Desmantelamiento de la casa de la consulesa Buddenbrook.
- 1873: El marido de Erika preso por corrupción de caudales públicos obtiene un indulto.
- 1874: El senador Buddenbrook sospecha vivamente de la fidelidad de su esposa Gerda. Muere Thomas

- 1877: Muere el joven Hanno

2 comentarios:

  1. Este libro me cautivó la primera vez que lo leí y me volvió a enganchar en su relectura. Creo que estoy a punto de empezar la tercera lectura de esta obra y cada vez, le saco más jugo.
    Gracias por tan buena reseña.
    ¡Nos leemos! :)

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    Respuestas
    1. Los grandes clásicos es lo que tienen: se leen o se escuchan o se ven o... miles de veces y nunca cansan.
      Un abrazo

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