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11 nov. 2018

"La librería del Sr. Livingstone" de Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia')

24 comentarios:
“¿Qué es eso del feelgood? —Novelas en las que los protagonistas jamás comen acelgas —resumió ella pensando en todos los títulos que le había descubierto su amiga—. Historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos …” (pos. 1548)


Reflexión inicial
Múltiples son las tendencias que existen en la novelística actual ('realismo', 'social', 'fantasía', 'feminismo', 'histórica', 'humor', 'biográfica', 'epistolar'...), y múltiples también son las etiquetas de que se valen los editores, distribuidores, libreros, blogs y críticos para difundirlas o comentarlas. Y no sólo me refiero a las muy habituales -y prácticamente admitidas por todos- de 'infantil', 'juvenil', 'adulta', 'femenina'... sino también a las que penetran en el interior de la obra intentando comunicar en parte el meollo de las mismas: 'erótica', 'negra', 'romántica', 'política', 'drama social', 'anticipación'... Últimamente muchos otros marbetes se aplican a las novelas; en principio, lo confieso sin sonrojo,  algunos hasta hace poco los desconocía : 'chick-lit', 'feelgood', 'distopía', 'biopic'... 

Buff, qué mareo, con lo fácil que resultaba todo antes: Épica, Lírica y Dramática. Y dentro de cada uno de estos tres grandes grupos otros. Así la Épica conocía géneros como la Epopeya, el Cantar de Gesta, las Sagas, la Novela, el Cuento, las Leyendas, el Romance, las Baladas... Estas manifestaciones épicas a su vez se subdividían y se subdividen en otras menores con lo que el nivel de especialización se acentúa. En el caso de la Novela, género amplio donde los haya y en el que cabe casi todo, encontramos todo un abanico que se inicia con la Realista (la picaresca, por ejemplo) e Idealista (la novela de caballerías medieval, también por ejemplo) y que al llegar los siglos de su gran desarrollo, el XVIII con la característica novela didáctica propia del Siglo de las Luces, y sobre todo el XIX, bien llamado por eso Siglo de la Novela, se abre en novela de aventuras, novela costumbrista, novela realista, novela naturalista, novela Romántica... Ya a finales de este siglo XIX y sobre todo en el XX comienza la fusión e interconexión entre géneros de manera que se hace preciso la utilización de nuevas denominaciones para intentar diferenciar unas producciones de otras. En el XX es quizá la 'novela polifónica' que se reconoce deudora de Cervantes la que marca la pauta introduciendo técnicas narrativas novedosas que supondrán etiquetas nuevas: novela poética, novela surrealista, novela de ciencia ficción, novela experimental... Y así llegaríamos hasta nuestro momento cuando la proliferación de tarjetas de presentación que se da a las novelas ciertamente desborda a cualquier a, o al menos, me desborda a mí. 

He llegado hasta la Novela "Feelgood" de la mano de los Meses temáticos del blog "Libros que hay que leer" que con tanto tino y maestría administra Laky. Este mes de noviembre lo dedica dicho blog a la Novela de No Ficción y a la Novela 'Feelgood'. Es evidente, en mi opinión, que nada tiene que ver la 'feelgood' con la 'no-fiction'; quizás sea por ello que decidí apuntarme a la convocatoria. Por una parte, así se lo expuse a Laky en el comentario que le dejé en su blog, quería aprovechar esta llamada suya para hacer alguna reseña de algún libro de poemas (aún no la he realizado, pero aún queda mucho mes para ello) y quería enterarme por fin en vivo y en directo de qué fuera aquello de la Novela "Feelgood". Así lo he hecho y anticipo que he quedado debidamente satisfecho de ello.

Libros que hablan de libros, Metaliteratura

 Ya en el post en el que Laky realizaba el anuncio de este Mes temático incluía una definición de lo que fuera la tendencia 'feelgood' en novela. Quien definía el concepto era nada más y nada menos que una de sus cultivadoras más conspicuas, Mónica Gutiérrez Artero ("Serendipia"). Me dije si Mónica es una de las principales representantes de esta tendencia en España qué mejor para enterarme definitivamente de la cosa que leer alguno de sus títulos. Y así, y porque lo tenía en lista de espera desde hace ya bastantes meses, tomé en mis manos 

"La librería del Sr. Livingstone"
Mi primera impresión tras finalizar la lectura es de bienestar, paz y satisfactoria tranquilidad; semejante a la de quien una tarde fría y soleada de un fin de semana  invernal en el confort de su casa sentado cómodamente en un sofá contempla una película de amor y lujo en la que los conflictos son menores, todo transcurre en un amigable ambiente y, lo más importante, todo acaba bien sin que nadie quede maltrecho o disgustado. Sí, efectivamente, esto es lo que me ha ocurrido con esta agradable novela de Mónica.

La novela se lee muy bien y en mi caso la he leído con sumo gusto. Es una historia que bebe en Dickens con quien magistralmente juega enviando al lector guiños de suave humor. Así tenemos a un delicioso Sr. Edward Livingstone "de cuarenta y todos años" que regenta la librería "Moonlights Books" con la falsa apariencia de un Mr. Scrooge. También para en dicha librería londinense un sabio Oliver Twist de sólo ocho años, con una antipática madre ocupadísima que lo atiende lo justito, el cual hace más entrañable aún si cabe al Sr. Livingstone quien, orgulloso, exhibe en una vitrina central de su negocio el diario que su tatarabuelo escribiese en los años que estuvo perdido en la zona del río  Zambeze donde descubrió las fuentes del Nilo. Junto a estos dos seres está Agnes Martí, una arqueóloga española licenciada por la Universidad de Barcelona que ante la falta de perspectivas laborales en el país decide saltar a Londres donde quizás, piensa, podrá hacer valer sus veranos de becaria colaboradora en las excavaciones en Oxirrinco (Egipto); sin embargo Agnes no encuentra trabajo de arqueóloga en Londres y sí, a través de su compañera de piso Jasmine, llegará un día lluvioso y otoñal casi casi por puro azar a la zona del Temple donde se ubica Moonlights Books con la suerte de que el Sr. Livingstone precisa de un ayudante. Así Agnes, lectora empedernida, entra en el universo libresco que es esta librería y en especial su dueño quien todo lo vive y ve a través de la literatura.
"Antes de conocer al señor Livingstone sus encuentros con la novela de ficción habían sido escasos. Leía, sobre todo, ensayo científico arqueológico, histórico o antropológico y no tenía tiempo para la imaginación ni la poesía. En Moonlight Books había tenido la oportunidad de sumergirse en la prosa de Wordsworth, Shelley, Milton, Keats…" (pos. 2148)
Livingstone en especial echa mano de citas de Will, dice él, o sea, de William Shakespeare, para opinar, atacar, apoyar, criticar, o cualesquiera cosa que en su vida y en la de las personas que le rodean puedan suceder. Otros muchos literatos forman parte de su pensamiento, desde clásicos como Tucídides u Ovidio, hasta modernos y actuales como Margaret Atwood, Alan Bennett o Edmund Crispin. Es un libro de citaciones diversas que demuestra la cultura y el dominio de la misma que tiene su autora Mónica Gutiérrez Artero. Además quiero destacar la naturalidad con la que estas frases tomadas de otros textos y autores surcan la novela. Y esto a mí me parece un mérito innegable.

Novela feelgood, chicklit, novela romántica,
Pero Serendipia, nombre que utiliza Mónica en el mundo de las redes sociales y en su blog, quiere que su novela discurra dentro del denominado espíritu navideño. Y para ello nada mejor que esa base dickensiana sobre la que se apoya y también otras novelas especialmente populares y muy próximas al mismo como "Peter Pan" de James M. Barrie y "Alicia en el país de las maravillas" de Lewis Carroll cuyos personajes le sirven al protagonista del relato de base para muchas de sus alusiones metafóricas.

Como dice la propia escritora, en una novela feelgood debe de haber una historia de amor pero que no sea predominante en la trama. Y así sucede en esta agradable novela con el enamoramiento entre Agnes Martí y el inspector John Lockwood de Scotland Yard, e incluso con la curiosa relación que lleva el mismísimo Edward Livingstone con la editora Sioban. Son relaciones que evitan caer en la ñoñería de una novela rosa aunque la primera hay que reconocer que se acerca hasta el borde del abismo, pero para satisfacción del lector no llega a precipitarse por él. Bravo.

Por último estaría el humor, importantísimo elemento en un tipo de novela que por definición destila optimismo y un saber bien estar en este mundo. Muchos son los momentos en que se ha dibujado una sonrisa en mi cara. Por ejemplo cuando el personaje de la grandísima, pero también pesadísima, lectora que es la señora Dresden entra en la librería a unas horas y días imposibles pidiendo nuevas lecturas; también es muy divertido ese momento en que Livingstone repone la sección de 'Clásicos' expoliada durante las Navidades (Edward tenía la teoría de que nadie sabía qué regalarle al abuelito en Navidades hasta que una búsqueda en Google asociaba las palabras "viejos" y "clásicos", pos. 3513); igual que en el diálogo Agnes - John sobre la facilidad o no de llegar a un lugar: "-¿Te ha costado encontrar la casa? —Bastante. Pero en cuanto he apagado el GPS la he encontrado en seguida" (pos. 3248); o en otros diálogos donde la ambigüedad de los posibles referentes propician la intencionada comicidad:
"-Edmund Crispin era el seudónimo de Robert Bruce Montgomery
La señora Dresden le miró con desconfianza [a John Lockwood] […]
-Este es John Lockwood, inspector de Scotland Yard.
A la señora Dresden pareció gustarle lo que veía, pues asintió apreciativamente tras tomarse un tiempo en repasar al corpulento policía
-¿Y también es de ficción?
—No, es de Londres." (pos. 1686)
En general tengo que decir que como bien dice el personaje de Agnes  en la novela en un momento dado y la propia autora ha repetido infinidad de veces respondiendo a la pregunta sobre el género feelgood:
"Temo que esto no sea más que una de esas novelas feelgood que lee Jasmine, en donde siempre hay un final feliz porque, ¿de qué otra forma podría compensarse a los lectores por todos los problemas y las malas noticias con los que lidian a diario fuera de sus libros" (pos. 3352)
Final
Es una novela que ha cumplido el propósito que pretendía pues me ha entretenido, me ha hecho desconectar del mundo, y me ha sumergido en un mundo, el de los libros y las librerías que adoro. A este respecto diré que la acogedora librería del Sr. Livingstone con su entarimado de cálida madera, sus distintos niveles en los que distribuye los ejemplares por épocas, géneros y autores me ha hecho recordar con agrado otro homenaje a este mundo de los libros, el  que Jorge Carrión hace en su obra de No-ficción "Librerías" que en su día leí con sumo agrado [para leer la reseña pinchar aquí]. Algunas de las alusiones que en la novela de ficción de Mónica Serendipia se hace a  la "Shakespeare Society" me llevaban a  ese magnífico libro de entregado amor a esos lugares donde se habla, se comenta, se toma uno un té o un café, se encuentra con otras personas de gustos semejantes..., que son las librerías.
"-Me encanta -dijo-, es como en todos esos libros que me hace leer Edward
-¿Libros sobre el té?
Agnes negó con la cabeza.
-Literatura británica, clásicos, mucho Arnold Bennett, pero también novelas británicas hoy casi olvidadas aunque tuvieron muy buena acogida en la época de Virginia Woolf, D.H. Lawrence o James Joyce.
—¿Novelas de detectives?
—Algunas —sonrió ella—. Como las de Edmund Crispin, Dorothy L. Sayers, Ngaio Marsh o Georgette Heyer. Pero sobre todo literatura de finales del siglo XIX hasta mediados del XX. Aunque a veces hace excepciones y me pone en las manos algún libro de ciencia ficción de Connie Willis, de Tim Powers o de Orson Scott Card. En casa, es Jasmine la que me hace leer feelgood, para compensarme de tanto misterioso pesar, atormentados románticos y veleidoso humor británico.
—¿Qué es eso del feelgood?
—Novelas en las que los protagonistas jamás comen acelgas —resumió ella pensando en todos los títulos que le había descubierto su amiga—. Historias en las que apenas ocurre nada extraordinario, cuyos protagonistas no son grandes héroes. Historias en las que la felicidad se mide en pequeños momentos y se halla en los gestos más cotidianos..." ("La librería del Sr. Livingstone", pos.1533-51)
Naturalmente, pues, como se ve en la cita anterior, esta novela es una hermosísima declaración de amor a los libros. Tras leerla me he quedado boquiabierto y ojiplático al comprobar el inmenso, tremendo, brutal, conocimiento de obras literarias que tiene Mónica.

Querida amiga, no puedo por menos que descubrirme ante ti y darte las gracias por el buen rato que me has hecho pasar leyendo esta amable aventura libresca.

Serendipia, Mónica Gutiérrez Artero


Datos del libro
Tamaño del archivo ebook: 1236Kb
Nº de páginas: 236 págs.
Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
Editor: Mónica Gutiérrez; Edición: (17 de septiembre de 2017)
Lengua: CASTELLANO
Autor: MÓNICA GUTIÉRREZ ARTERO
ASIN: B07613CW5N
Precio:
En papel: 10’50 €
Ebook: 3’10€


9 nov. 2018

Tertulia literaria online para un Feliz Cumpleaños

14 comentarios:

Rosa Berros Canuria, administradora del magnífico blog "Cuéntame una historia" anuncia en Facebook que éste tiene ya cuatro años de magnífica y prolífica existencia. Para mostrar su satisfacción ha decidido celebrarlo convocando a quienes quieran unirse a ello una Tertulia Literaria. La misma será online y se realizará a través del grupo de Facebook "Amigos de 'Cuéntame una historia'"

Si pincháis en el blog de Rosa o en el grupo de Facebook citados en el párrafo anterior accederéis a los posts en los que ella realiza la convocatoria de dicho evento. Yo desde aquí no puedo por menos que animaros a participar en esta Celebración que tendrá lugar durante los días que van del 7 al 11 de enero de 2019. El libro sobre el que se hablará será el de Sara Mañero Rodicio "Atrapando la luz". Además, la autora ha confirmado su participación.  

Sara Mañero, Sara Mañero Rodicio

Desde el Grupo de Facebook "Amigos de 'Cuéntame una historia'" Rosa nos irá manteniendo debidamente informados hasta que llegue la fecha de inicio de la Tertulia. Es allí, en ese grupo, donde tenemos que manifestar nuestra participación en la conversación. Para ello debemos de inscribirnos previamente en él. 

Cuantos más seamos más rico será el intercambio de impresiones y más disfrutaremos con la lectura de la novela propuesta. Desde aquí sólo quiero invitaros a participar. 
¡¡Allí nos vemos!!

5 nov. 2018

"Los que van a morir te saludan". Novela de Fred Vargas

23 comentarios:
Desde que fuera distinguida con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2018, ardía en deseos de leer algo de Fred Vargas. Antes de nada diré que mi desconocimiento sobre ella era de tal calibre que cada vez que oía nombrarla pensaba en un rostro masculino por lo que cuál no sería mi sorpresa al enterarme de que era francesa y mujer. Esto no hizo más que aumentar mis deseos de leer algo suyo.


Al indagar en su biografía me entero de que es hija de un escritor surrealista de la órbita de André Breton, que tiene un hermano especializado en la Primera Guerra Mundial en quien se ha inspirado para algún  personaje de alguna de sus novelas y, lo más sorprendente para mí, que es arqueozoóloga e historiadora de formación teniendo en su haber obras científicas escritas utilizando su auténtico nombre: Frédérique Audoin-Rouzeau.

Premios Princesa de Asturias
Fotografía de Frederic Souloy / Getty en @lavanguardia-web, 24/5/2018
Fred Vargas, seudónimo que utiliza para sus libros de ficción, nació en París en 1957, y comenzó a escribir por mera afición y divertimento. De 1986 data su primera novela, "Les jeux de l'amour et de la mort" no traducida aún al español, con la que ganó el premio literario del Festival de Cognac. Tras esta obra vendrían 16 obras de ficción más, quince de las cuales se agrupan en dos series: una de tres títulos correspondientes  a la serie "Los tres evangelistas"; la segunda, mucho más nutrida de títulos, es la referida a narraciones protagonizadas por el Comisario Adamsberg. La novela que queda suelta sin adscripción a serie alguna es precisamente la que acabo de leer y que me ha servido para iniciarme en esta autora que tomó su seudónimo 'Vargas', el  mismo que tiene su hermana gemela pintora Joel, del personaje 'María Vargas' interpretado por Ava Gardner en el film "La condesa descalza". Esta novela, segunda dentro de su producción, la publicó en 1994 y ha salido en España en traducción de Blanca Riestra en 2009. La editorial Siruela la ha vuelto a sacarla en bolsillo aprovechando el revuelo mediático ocasionado por la concesión del Princesa de Asturias. Y yo entré en mi librería salmantina favorita, Santos Ochoa, la vi, llamó mucho mi  atención su título, "Los que va a morir te saludan", y la adquirí.


Mi comentario
Desde luego la novela que he leído es sorprendente. Como en la mayoría de novelas policíacas al poco de comenzar se produce un crimen: Henri Valhubert, marchante francés del mundo del arte aparece muerto en una fiesta pública desarrollada ante el Palacio Farnesio de Roma. Ha sido envenenado con cicuta. Su hijo Claudio Valhubert se encuentra en esa ciudad estudiando en la Academia Francesa al haber sido seleccionado entre otros artistas y dotado con una beca para formarse en arte y arquitectura. Le acompañan en la formación, aunque sin beca, sus íntimos amigos Thibault Lescale y David Larmier. Larmier de 29 años es el mayor de los tres, el más inteligente y juerguista. Es él quien ha ideado los apodos derivados del nombre bajo cuya ala se acogen, Valhubert. Si éste es Claudio, ellos dos serán Tiberio (Thibault) y él Nerón para completar el nombre de quien fuera el emperador romano Tiberio Claudio Nerón

Este juego de nombres está en la base del título de la obra y de no pocas referencias internas en el propio texto: la cicuta, la propensión al crimen de los emperadores, el gusto por el fuego, la vida disoluta y depravada de los jóvenes... Al clasicismo imperial se viene a sumar en un elegante juego de espejos histórico las referencias vaticanistas como si en la época del Renacimiento nos encontráramos. Así en el personaje  de Monseñor Lorenzo Vitelli resuenan ecos de los personajes y de los manejos que el Vaticano practicaba fundamentalmente en épocas más oscuras: sexo, permisividad, delincuencia...

Lo anterior son elementos exóticos en una novela más policíaca que negra. Y digo más de investigación policial que negra porque la crítica social característica en la así denominada aparece pero no de modo central. Aquí es más importante la investigación del crimen desarrollada por el investigador especial, Richard Valence, enviado desde Francia por el mismísimo Ministro del Interior Edouard Valhubert hermano del asesinado, que los deseos de éste de que los problemas dinerarios, familiares y afectivos de su hermano Henri lleguen a transcender y a enfangar la política francesa.

Junto a Richard Valence aparece el policía italiano encargado del asunto, el inspector Ruggieri. Y luego ya toda otra serie de seres importantes en la trama como Laura, mujer de Henri, cuya relación con Tiberio es cuando menos ambigua en el terreno afectivo pese a la edad que separa a ambos; Paul, secretario del Ministro del Interior, cuya orientación sexual apunta más hacia los hombres que hacia las mujeres; María Verdi, encargada de la biblioteca del Vaticano que sólo vive para su trabajo; Gabriella, protegida de monseñor Lorenzo Vitelli; etc.

Muy interesante me ha parecido la manera como Fred Vargas prescinde de largas descripciones decantándose por un estilo más conversacional, fluido y rápido que sirve para presentar a los personajes más en su hacer que en su ser. Según leía esta novela escrita de esta manera ágil, viva y directa recordé lo que Miguel de Unamuno decía sobre las novelas de su época a las que tildaba de pesadas y de perder lectores por culpa de demorarse en un exceso de descripciones. Creo que como don Miguel, Vargas tiene el propósito de no perderse en tediosas descripciones de personajes y objetos cuando lo mismo se puede hacer de una manera más narrativa, más de acción.

Como digo es mi primera aproximación a la autora, razón por la que no puedo sacar grandes conclusiones, aunque sí que puedo decir que estoy plenamente de acuerdo con las frases que dio el Jurado de los Premios Princesa de Asturias para justificar habérselo concedido:
 [la escritora] “combina la intriga, la acción y la reflexión con un ritmo que recuerda la musicalidad característica de la buena prosa en francés”, y también cuando afirmaron: “El vaivén del tiempo, la revelación del Mal se conjugan en una sólida arquitectura literaria, con un fondo inquietante que, para goce del lector, siempre se resuelve como un desafío a la lógica”.
Yo humildemente añadiría una más y es que en los personajes me ha parecido ver como muy importante su psicología, algo que está en la base de los giros sorprendentes que a veces toma la historia.

Para finalizar
Por último quisiera dejar constancia de que el ritmo de la narración me sorprendió al inicio de la lectura. Es una especie de ritmo sincopado al que conviene tomarle el pulso porque si no, no se encuentra la exigida fluidez y parece como si al leer avanzásemos tropezando y no con la suavidad y naturalidad exigibles. Por ello querría destacar la importancia que en literatura tiene la mano del traductor, auténtico co-autor. En esta novela, pienso que Blanca Riestra seguramente es muy respetuosa con la autora y por ello, como no podría ser de otro modo, respeta su peculiar ritmo sintáctico, y hace uso de términos jurídico-policiales poco habituales en nuestra lengua y que sí deben de serlo en la del país vecino. He aquí dos ejemplos: Uno es 'perquisición' palabra que no figura en el diccionario de la RAE: "A las cinco, procederemos a la perquisición del domicilio de María Verdi" (pág. 174); el segundo, la expresión 'deposición' con el sentido de 'declaración' más frecuente entre nosotros.

Por todo lo anterior y para hacerme una idea más completa de la novelística de esta escritora me impongo la tarea de leerme dos o tres novelas más de ella a fin de corroborar o eliminar alguna de las sensaciones que "Los que van a morir te saludan" me ha producido.

Datos del libro
Autora: FRED VARGAS
Título: “Los que van a morir te saludan”
Nº de páginas: 240 págs (en papel).
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Siruela. DEBOLSILLO; Edición: 001 (12 de noviembre de 2015)
Lengua: CASTELLANO
ISBN-13: 978-8466331111
Precio:
En papel: 8,50€


31 oct. 2018

Obabakoak. Bernardo Atxaga y Calixto Bieito

10 comentarios:
Sólo cuatro días ha estado en cartel en el teatro Valle Inclán de Madrid, la magnífica adaptación a las tablas que Calixto Bieito ha hecho de la novela de Bernardo Atxaga Obabakoak, considerada como la obra culmen de la actual narrativa vasca. Conseguí verla hace unos días en un horario imposible –domingo a las doce de la mañana- y pese a esto la impresión de su contemplación aún no me ha abandonado, y creo que me acompañará un tiempo porque lo excelente no se olvida.

La novela
Bernardo Atxaga, seudónimo de José Irazu Garmendia, escribió en 1988 “Obabakoak”, la novela vasca más reconocida de las últimas décadas. En ella nos sumerge en el territorio mítico y literario de OBABA, un espacio semejante al Macondo de García Márquez, el condado de Yoknapatawpha de Faulkner, la Región de Juan Benet o incluso la Comala de Juan Rulfo. Es un territorio imaginativo y poético pues las historias que personajes como el profesor de geografía que recuerda su historia de amor epistolar, la joven maestra que tiene que aprender a combatir la soledad, la relación de un canónigo con un niño perdido en el bosque, o el escritor que descubre un detalle asombroso en la ampliación de una vieja foto de la escuela… se ubican siempre en esa zona intangible donde habita el recuerdo evocador.

Con esta novela, tercera en su producción que por ahora va sólo en Narrativa -Atxaga cultiva también la Poesía, el Ensayo, el Teatro, y es un autor fundamental dentro de la Literatura infantil y juvenil- por los once títulos, ganó muchos premios: el Premio Euskadi en 1988, el Premio Nacional de Narrativa de las Letras Españolas y Premio de la Crítica en 1989, y en ese mismo año de 1989 en tierras francesas fue distinguido por esta novela con el Prix Millepages. La novela ha sido traducida a una veintena de idiomas obteniendo en todos los países éxito entre el público y la crítica.

El director de cine navarro Montxo Armendáriz realizó en 2006 la versión fílmica de la novela.

Dice Calixto Bieito, actual responsable artístico del teatro Arriaga de Bilbao, que la realización de esta adaptación se le ocurrió paseando por Asteasu (localidad natal del autor de la novela) con Bernardo Atxaga. Desde el principio -prosigue- se planteó realizar una versión libre de la novela pero siempre con la intención de llevar a escena el aliento poético que en la novela existe. Y lo logra, vaya si lo logra. Las distintas historias que aparecen suponen todas ellas un retorno a la niñez, ese territorio paradisíaco, lejano y primitivo. Con sorna e ironía comenta el director y adaptador que en ese mundo infantil el nombre de Freud no pertenecía a nuestro vocabulario. Simplemente la infancia era, y es, un universo de fantasías, de visiones, de imágenes en la noche de la memoria ocultos en los rincones más recónditos de nuestro ser.


Compañía del Teatro Arriaga de Bilbao,
Subir este universo a un escenario y no fracasar en el intento está al alcance de muy pocos. Pero Bieito no es cualquiera, tras él hay una larga y exitosa experiencia teatral fabricada y curtida a lomos de innumerables empresas y proyectos escénicos a lo largo y ancho de este mundo: director artístico durante nueve años (1999-2008) del Teatro Romea de Barcelona; creador de versiones arriesgadas y atrevidas de óperas, la última, "Die Soldaten" de B. A. Zimmermann, fue muy polémica y no sólo en nuestro país; director durante dos años (2010-2012) del Festival Internacional de las Artes de Castilla y León; en 2013 fue nombrado Director Residente del Teatro de Basilea, ciudad donde actualmente reside.

Los premios que ha obtenido son numerosísimos: Premio en 2000 al Mejor Director Teatral otorgado por la Asociación de Directores españoles, Premio en 2003 al mejor artista del Festival teatral de Edimburgo, Premio Tendencias 2008 al creador consolidado, Premio de la Crítica barcelonesa 2009 a la mejor adaptación escénica, Premio de la Cultura Europea en 2009, Premio lírico Campoamor 2010 a la mejor dirección lírica por 'Carmen', Premio Franco Abbiati ese mismo año por la misma ópera, Premio Ciutat de Barcelona en 2013, etc., etc.


Mi impresión sobre "OBABAKOAK"
Ya he manifestado al principio de este post mi sorpresa al ver que sólo se representaría en Madrid durante cuatro días (del 25 al 28 de octubre), y de éstos, uno lo fue en vasco, lengua original del texto y propia de la comunidad autónoma a la que pertenecen los once actores; los otros tres lo fueron en castellano. Me parece muy bien que el Centro Dramático Nacional (CDN) acoja en su seno obras dichas en las diversas lenguas de España. Sin embargo, preparando esta reseña, me ha llamado muchísimo la atención leer que cuando la obra se representó en el Teatre Lliure de Barcelona entre el 25 y 29 de octubre de 2017 -la semana siguiente a su estreno en Bilbao- las cinco funciones que se ejecutaron lo fueran todas en euskera con subtítulos en catalán. Y yo me digo: si los que estaban sobre las tablas y los que estaban en el patio de butacas conocían todos ellos una lengua común ¿por qué esa manera de actuar? ¿No habría sido más equilibrado para llegar a todos los sectores del público hacerla unos días en vasco y otros en castellano? Y más, pienso yo, cuando la misma Compañía TEATRO ARRIAGA ANTZOKIA ofreció en la ciudad de Bilbao tres días (del 18 al 21 de octubre) la función en euskera y (del 23 al 26 de noviembre) en castellano. En fin, qué le vamos a hacer: "¡España y yo somos así, señora!", que decía en una de sus obras Eduardo Marquina, barcelonés por más señas. 
Teatro vasco, teatro en euskera, Calixto Bieito, CDN

Pero dejemos a un lado estas cuestiones y vayamos a lo que interesa: la literatura. En este terreno he de decir que me parece una obra brillante en todos los sentidos. Si sólo me fijo en el texto la profundidad del mismo y los temas que se abordan (infancia, sexo, amor, pasiones inconfesables, esperanza, muerte, deseo, locura, naturaleza, tierra...) hace que asistamos a los parlamentos de los personajes con atención, emoción y ansia de no perdernos ni una palabra de lo que allí se está diciendo porque todo ello es interesante y profundo. Hay mucho de imbricación del hombre con la tierra en ese retorno a la niñez, a esos doce-trece-catorce años que tienen la mayoría de los personajes cuando refieren su historia. Es ese momento vital en que la fuerza de la naturaleza aflora y se impone al que fuera niño mostrándose implacable en sus diversas y misteriosas atracciones: sexo, deseo, amor, miedos, soledad... 

Si lo que hay de seducción irresistible hay que atribuírselo a las mágicas fuerzas que surgen de la tierra (lo telúrico) plasmarlo en escena tenía -pienso yo- no poca dificultad. Y aquí es donde Carlos Bieito demuestra su excepcional buen saber hacer: Dispone  a los once personajes montados y desplazándose en bicicleta por el escenario vacío. De fondo hay una serie de paneles que cambian de ubicación desplazándose en altura y sobre los que se realizan proyecciones bien de aspectos referidos en la obra, bien en ocasiones del propio actor que habla y al que otro o él mismo graba enfocando con una pequeña cámara que, oscilante, muestra el físico del personaje. Como para remarcar la narratividad de la obra del techo penden siete u ocho micrófonos que los actores utilizan en ocasiones para transmitir sus parlamentos o para adoptar el papel de narrador en voz en off. 

La iluminación del escenario es muy interesante. Son las propias luces de las bicis  las que en principio iluminan la escena acompañadas de otra serie de focos cuya ubicación y movilidad provocan que el haz de luz rompa los límites del proscenio saltando al patio de butacas como si los espectadores también formásemos parte de las historias que se nos están contando. Fantástico. Por otra parte la luz contribuye de manera muy lograda a crear esa sensación de irrealidad o de realidad mágica en que se mueve toda la función.


Eneko Sagardoy, Joseba Apaolaza, Ylenia Baglietto, Gurutze Beitia, Ainhoa Etxebarria, Miren Gaztañaga, Iñake Irastorza, Karmele Larrinaga, Itziar Lazkano, Koldo Olabarri, Lander Otaola

Los efectos dramáticos logrados con las luces se realzan aún más con el sonido y la música utilizados. Hay momentos en que la fuerza del sonido (un tren que se acerca impetuoso y que reconocemos por el aumento del volumen sonoro; ese disparo que sorprende por su fuerza a los espectadores; o esa sabia utilización de la música y voces grabadas que  contribuyen a aumentar esa atmósfera de quimera, alucinación o fantasía que rodea a esa tierra de Obaba. 

Y todo lo anterior se haría añicos si no estuviera sustentado en un elenco actoral magnífico. De los once actores no podría señalar ninguno cuya actuación me hubiera parecido siquiera una pizca peor que la de los otros. No, sería un vano ejercicio. Los once son:  Joseba Apaolaza, Ylenia Baglietto, Gurutze Beitia, Ainhoa Etxebarria, Miren Gaztañaga, Iñake Irastorza, Karmele Larrinaga, Itziar Lazkano, Koldo Olabarri, Lander Otaola, y Eneko Sagardoy / Lucía Astigarraga. Confieso que salvo el nombre de Eneko Sagardoy, protagonista de la película "Handía" del director vasco Jon Garaño, el resto eran nuevos para mí. Tuve la suerte -más que suerte, es que me hacía ilusión, vaya- de que en la función matinal del domingo actuara Eneko en vez de Lucía Astigarraga que visto lo visto en los otros diez su actuación debe de ser fantástica también. Los once actores poseen una dicción perfecta, se mueven por escena con naturalidad, su gesticulación y las figuras que componen son muy convincentes.

Los personajes -cuatro de ellos fundamentalmente: el profesor de historia, el niño escritor, la mujer que imagina la llegada del tren, y el personaje víctima de múltiples personalidades -aunque desarrollan historias distintas, sin embargo todas ellas están unidas por desarrollarse en ese territorio mítico e intangible (Obaba) reconocible en esas canciones tradicionales que las madres cantan a sus hijos; canciones en las que les previenen de los peligros de la vida al tiempo que con esa nana los acunan. Es esta nana que avisa del riesgo que tiene quedarse dormido en el bosque porque puede llegar un lagarto y comer el cerebro del dormido, la que da consistencia a un duodécimo personaje que sólo habita en el imaginario popular: el Lagarto, ese dragón milenario algo repulsivo que atemoriza sobre todo a los niños. Es esta canción popular y el diálogo adulto-niño sobre la prevención a pasar la noche en el bosque un hilo que sirve de engarce a todas las historias.
"-No os quedéis dormidos en el bosque. Porque si no vendrá el lagarto y se meterá en vuestra cabeza
-¿Y cómo entrará?
- Por el oído. Y se comerá vuestros sesos y os quedaréis tontos."
Calixto Bieito, Bernardo Atxaga, Realismo mágico

Final
Mucho he disfrutado con esta representación que desde aquí recomiendo a todos. Como habréis deducido no es fácil encontrar la posibilidad de verla pues la gira de la misma desde su estreno hace ya cosa de un año en Bilbao ha sido por localidades muy contadas: Barcelona, Santurce, Vitoria-Gasteiz y San Sebastián en 2017, cuatro días en Madrid en 2018, y por lo que leo por ahí está previsto que en 2019 esta potente producción del Teatro Arriaga tiene prevista una visita a tierras alemanas, concretamente a Stuttgart. Como veis no es fácil atraparla. Le sucede lo que al lagarto que parece impasible pero a la menor, ¡zas!, escapa y se esconde fuera de nuestra vista.


18 oct. 2018

Edmund de Waal: "La liebre con ojos de ámbar - Una herencia oculta"

22 comentarios:
Desconocía por completo tanto el título de la obra como el nombre de su autor antes de que una compañera de tertulia literaria los pusiese sobre la mesa como propuesta de lectura. Me puse a leer la novela editada por Acantilado en 2012 sin buscar ninguna información sobre quien la escribió. Ha sido al finalizarla, aún impregnado por la agradable atmósfera que el escritor logra crear en su relato, cuando decidí echar un vistazo por Internet a ver qué se decía de él.


Edmund de Waal, Novela de las cosas, Cerámica
El autor
Al indagar en internet sobre Edmund de Waal vemos que se le considera -él mismo en entrevistas sobre sus libros también lo hace- más como artista cerámico que como escritor. Confiesa que su amor por las piezas de porcelana comenzó a muy temprana edad cuando percibió que con sus manos podía dar forma a cacharros, a objetos, que podía crear. Luego, prosigue, empecé a escribir, pero no me encontré a mí mismo en la escritura hasta que escribí "La liebre con ojos de ámbar". Descubrió entonces que si entraba él a formar parte de la historia ésta cobraba un tono y un color diferentes. Al hacerlo e ir colocando palabra tras palabra se sintió igual que el alfarero que aplica más o menos arcilla según que desee sacar un objeto u otro.

De Waal nace en Nottingham en 1964. Su dedicación principal es la cerámica de porcelana, sobre todo de color blanco, aunque también ha realizado piezas en otros colores. Dice que hasta el momento habrán salido de sus manos más de 100.000 objetos. En cuanto a su obra literaria ésta por el momento está formada por sólo dos títulos: el que aquí me propongo reseñar escrito en 2010 y "El oro blanco" del año 2015 publicado por Seix Barral en 2016.


La liebre con ojos de ámbar - Una herencia oculta 
El autor protagoniza toda una indagación sobre los distintos lugares donde había parado la colección de 'netsuke' (pequeñas piezas de porcelana japonesas) que han llegado a su poder gracias a la herencia que le deja Jiro, el compañero durante más de cuarenta años de su tío abuelo Iggie Ephrussi, que tras muchas vueltas dadas por el mundo se instaló en Tokio (Japón) en 1952 donde fallecería en 1994.

Es esta investigación sobre estas 264 figurillas de porcelana que compnen la colección lo que le sirve de disculpa a Edmund de Waal para hacer la Crónica de la saga familiar de los Ephrussi desde su salida de Odessa (Ucrania) en 1857 hasta el momento en que a él llegan estos 'bibelots'. Es, pues, un viaje por la historia de Europa desde ese momento hasta concretamente 2009 fecha en que culmina la "Coda" que cierra esta obra distribuida en cuatro grandes apartados, uno por cada una de las paradas que tuvo esta colección de miniaturas japonesas en porcelana.

Al ser los Ephrussi una familia judía la obra recala con frecuencia, como no puede ser de otra manera, en esas fases de antisemitismo que tanto daño han hecho a Europa y en general al resto del mundo. Observamos que junto al afán por seguir agrandando el negocio de grano que la familia Ephrussi tenía en Odessa otro motivo importantísimo y no menor para salir de allí era el arrinconamiento en que el imperio ruso tenía a esta etnia a la que sólo permitía realizar actividades mercantiles con cierta libertad en esa zona ucraniana. Todos los males del Imperio se adjudicaban en el imaginario popular ruso a los judíos. En 1859 tendrá lugar el pogromo de Odesa que hará que no pocas familias abandonen la zona buscando asentamientos donde la predisposición en contra de ellas no sea muy grande.

Es así como los Ephrussi llegan a Viena, capital del imperio austrohúngaro; y pocos años más tarde también a París, auténtico centro de Europa. En ambas capitales construirán casas que sean dignas de la riqueza que desde hace tiempo atesoran: el Palacio Ephrussi en la Ringstrasse vienesa y el Hôtel Ephrussi en la parisina rue Monceau. Son las zonas capitalinas donde están instaladas las familias más adineradas de ambas ciudades:
 "Diez edificios más abajo del de los Ephrussi, en el número 61, está la casa de Abraham Camondo; la de su hermano Nissim, en el 63, y la de su hermana Rebecca, en el 60. Los Camondo, como los Ephrussi, financieros judíos, habían llegado a París desde Constantinopla, pasando por Venecia. Junto al parque, en helada magnificencia con sus tesoros japoneses, vivía el banquero Henri Cernuschi, un defensor plutocrático de la Comuna de París, que había venido de Italia. En el número 55 está el Hôtel Cattaui, casa de una familia de banqueros judíos de Egipto. En el 43 está el palacio de Adolphe de Rothschild, comprado a Eugène Péreire y reconstruido con una sala de techo de cristal destinada a alojar la colección de arte renacentista de su dueño. Pero nada se compara con la mansión construida por el magnate chocolatero Émile-Justin Menier" (pág. 25)
He hecho esta larga cita porque me parece muy significativa para entender la gestación de los bellos edificios que aún hoy día constituyen el alma de estas ciudades, y el lujo y elevado nivel cultural que los detentadores de estas inmensas fortunas tenían. Precisamente uno de ellos es Charles Ephrussi quien siendo el tercer hermano de la saga no está muy comprometido con la empresa familiar, ahora ya más en el campo bancario que en otra cosa, y se dedica a viajar por Europa en busca de arte en especial pintura. Charles se hará en París con la propiedad de la 'Gazette', una revista cultural  donde hará crítica de arte; al tiempo será protector de muchos de los jóvenes impresionistas a quienes comprará cuadros cuando la gente respetable de su entorno despreciaba esta tendencia pictórica. Pese a esto cuando estalle el caso Dreyfus y se desate una ola de antisemitismo muchos de sus protegidos (Renoir, Monet y algún otro) renegarán de su amistad por miedo a ser confundidos con él.
"Entre los artistas amigos de Charles, uno de los antidreyfusianos más desatados fue Degas, que dejó de hablarles a él y al judío Pissarro. También Cézanne estaba convencido de que Dreyfus era culpable, y Renoir se hizo enemigo activo de Charles y su «arte judío»." (pág. 90)
Es Charles el primer poseedor de estos bibelots que adquiere en Sichet, un anticuario francés que aprovechó el aperturismo hacia el exterior que emprendió el país nipón a partir de 1859 para traer de allá inmensas cantidades de 'japonaiseries' que se pusieron de moda durante varios años. Es a este anticuario a quien Charles compra esas 264 bellísimas miniaturas. El segundo propietario de las mismas será Viktor, el primo vienés de Charles, a quien éste se las regala por sus esponsales con Emmy. Esta pareja sufrirá en Viena durante la época nazi el brutal hostigamiento que se desató contra los judíos. Viktor es el padre de Iggie, el tío abuelo del escritor. Las historias de Iggie y de sus hermanas Elisabeth y Gisela tienen mucho interés, así como conocer cómo se salvaron las piececillas del expolio nazi y finalmente llegaron a manos de Iggie. Pero para eso se debe de leer el libro que es muy entretenido y en mi opinión está bien escrito.
Dentro de las bondades que aprecio en la obra está la de la propia consideración de qué sea ésta. El conocimiento de las vicisitudes sufridas por las porcelanas le han llegado a su actual propietario por una infinidad de fuentes: el tío abuelo Iggie; la abuela Elizabeth; sus propios padres, Esther y Víctor de Waal; también a través de documentos consultados en archivos y bibliotecas; así como a través de un sinfín de obras literarias que con mayor o menor acercamiento a la realidad citan, se inspiran o introducen como personajes a miembros de la saga Ephrussi. Concretamente el autor hace referencias frecuentes  a Marcel Proust ("Las vidas de mis parientes de Viena quedaron refractadas en libros, como la del parisino Charles en los de Proust. De las novelas surge una y otra vez un desagrado por los Ephrussi", pág. 131) , a Joseph Roth ("Es en la irreprochable banca Efrussi -Roth lo escribe a la manera rusa- donde Trotta deposita su fortuna en 'Radetzkymarsch' [...] En 'Das Spinnennetz' ['La tela de araña'] el propio Ignace Ephrussi aparece retratado como rico joyero: 'alto y enjuto; siempre iba vestido de negro, con un chaleco subido de color negro, por cuya abertura apuntaba sólo la chalina negra, adornada con una perla del tamaño de una avellana'. Su mujer, la bella Frau Efrussi, es 'toda una una señora, judía, pero toda una señora'", pág. 131), a Edmond de Goncourt, Emile Zola..., y a otros autores menos conocidos, al menos por mí, como Jakob Wassermann ("Pips aparece por entonces como protagonista de una novela sumamente exitosa del escritor judío alemán Jakob Wassermann", pág. 124).
Con todo ese cúmulo variopinto y desordenado de informaciones Edmund de Waal confiesa abiertamente las dudas por las que pasa a la hora de dar forma a esta historia:
"Creo que esa historia podría escribirse sola. Un puñado de anécdotas lánguidas bien cosidas, una más sobre el Expreso de Oriente, claro, algún vagabundeo por Praga u otro lugar igualmente fotogénico, unos recortes de Google sobre salas de baile de la Belle Époque. Resultaría un libro nostálgico; y tenue. Y no estoy autorizado" (pág. 15)
No, no lo hará así, sino que se centrará en los que por un tiempo tuvieron en su poder esos 264 bellos objetos. Fueron cuatro y de ahí la división en cuatro partes de la obra.

Una de las cuestiones que a mí se me plantean tras leer el libro es la de su género literario. Es evidente que "Novela" tiene las espaldas muy anchas y todo lo soporta. Pero, ¿verdaderamente es una novela? Creo que al tratarse de unos seres históricos en un tiempo real sin contaminación alguna de personajes ficticios o inventados, Edmund de Waal se posiciona en el ámbito de los textos ensayísticos, académicos, históricos, periodísticos y/o de investigación. Pienso que los cinco adjetivos que acabo de dar sirven adecuadamente para intentar situar en su debido lugar este escrito.

Es una obra que se lee bien, que está bien construida con movimientos hacia adelante y hacia atrás en el tiempo como corresponde a un ejercicio investigador. Lo que más me ha agradado del mismo es esa ubicación 'in situ' que el autor-indagador imagina cuando aborda un cuadro donde aparece retratado por Renoir, cuando relata la anécdota del cuadro 'Manojo de espárragos' que Charles comprase a Manet, o cuando contempla en la National Gallery de Londres el cuadro 'Les bains de la Grenouillère' que Charles compró a Monet por más de lo que el artista le pedía: "
Hace el calor justo para meterse en el agua, se nos ocurre, pero un poquito de frío para salir. Uno se siente vivo mirando el cuadro" (pág. 68)
Impresionistas en la literatura, Pintura y literatura, Pissarro, Cezanne
También es frecuente que el autor eche mano del presente histórico y/o actual para fijar en el tiempo la escena y ser él el introductor de la misma al estilo de esos narradores televisivos que sin ser vistos muestran la vida de las criaturas animales ignorantes de que sus comportamientos están siendo investigados y analizados. Es lo que me ha sugerido el modo de presentar la vitrina donde Charles situó sus 'netsuke':
Es la primera parada de los netsuke en esta historia. Están cerca de las cajas de laca, cerca de los grandes tapices que trajo de Italia, cerca de la alfombra dorada. Me pregunto si podrá resistirse a salir al pasillo y doblar a la izquierda para contarle a su hermano Ignace lo que acaba de comprar” (57)
Creo que se percibe perfectamente en esta obra la sensibilidad del escritor que no puede por menos que emocionarse -¡y transmitírnoslo!- ante las obras de los pintores que cita. Abundan estos momentos de hiperestesia sobre todo al hablar de los impresionistas (además de los tres ya citados el autor nombra y se demora en Berthe Morisot, Degas, Caillebotte, Pissarro, Sisley y algunos otros). Es un auténtico síndrome de Sthendal el que De Waal logra hacernos sentir.

El esteticismo unido a la erudición caminan de la mano en esta obra. El escritor holandés se extasía ante los cuadros de los impresionistas o habla con pasión de la obra escrita por escritores coetáneos de miembros de la saga Ephrussi, la mayoría lo hicieron -salvo raras excepciones como la de los poetas Laforgue, Paul Valéry o Rainer María Rilke- siempre en tono crítico contra ellos como ya he dicho antes.  Si esto es así en los campos pictórico y literario qué no será cuando De Waal, ceramista por encima de todo, hable de estas piececillas de porcelana. Es en esos momentos cuando su prosa alcanza altas cotas de belleza
"Después del almuerzo abría las puertas correderas de la larga vitrina que ocupaba casi toda una pared de la sala y uno a uno iba sacando los 'netsuke'. La liebre de ojos de ámbar. El muchacho con espada y casco de samurái. Un tigre, todo paletas y patas, volviéndose para rugir. Iggie me pasaba uno, lo mirábamos juntos y luego yo volvía a ponerlo con cuidado entre las docenas de animales y figuras de los estantes de cristal" (pág. 6)
"Tomo uno y le doy vueltas en la mano: lo sopeso en la palma. Es de madera de castaño u olmo, más liviana aún que el marfil […] Los de marfil son de diversos tonos del crema; de hecho, todos los colores, menos blanco. Unos pocos tienen ojos incrustados de ámbar o de asta […] La mayoría están firmados; constancia de ese momento de posesión entre el acabado y el desprendimiento. Hay un 'netsuke' de madera de un hombre sentado que sujeta una calabaza entre los pies. […] Hay otro de un tonelero trabajando con una azuela en un barril a medio hacer. El hombre está sentado dentro, con el ceño fruncido de concentración, y el barril lo enmarca. Es una talla en marfil sobre la talla de la madera. Las dos piezas tratan del acabado de algo sobre el tema de lo inacabado" (pág. 11)
Para finalizar
Este libro me ha recordado a esas grandes obras del pasado siglo XX escritas por autores centroeuropeos como Joseph Roth, Thomas Mann o Stefan Zweig que se pasean con parsimonia y elegante prosa por la Europa burguesa que emergió a finales del XIX en gran parte gracias a la llegada desde el este de numerosas familias judías que escapaban de los pogromos que en Rusia y Ucrania (Oriente europeo) se produjeron, especialmente el del año 1859 en Odessa. Estos judíos llevaban consigo una cultura que les hacía emprender negocios que con trabajo, dedicación y con seguridad ciertos comportamientos usureros conseguían levantar y hacerlos exitosos.

La saga Ephrussi me ha recordado a la novela "Los Buddenbrook" de Thomas Mann leer reseña aquí] si bien en el caso del escritor alemán no estamos ante una familia judía sino protestante. En ambas obras asistimos al ascenso, triunfo y desmoronamiento de una estirpe por culpa de sus propias acciones pero también por las circunstancias socio-políticas del momento. En "La liebre con ojos de ámbar" conocemos las terribles dificultades por las que pasarán tres generaciones de una familia judía acostumbrada a convivir con ese antisemitismo ancestral de las sociedades occidentales en cuyo seno, pese a ello, habían logrado hacerse con enormes fortunas. La envidia de sus coetáneos y la evolución política: pogromos, caída del imperio austrohúngaro, depresión alemana, ascenso del III Reich, despojo de cualquier tipo de bienes, campos de concentración, muerte, y acomodación a las nuevas circunstancias surgidas tras la II guerra mundial, provocarán que en el siglo XXI a los descendientes de estos Efrussi sólo les reste de aquello algunos objetos como estas miniaturas de porcelana, marfil y madera. Pero así como Eneas a su llegada a Cartago lloraba la caída de Troya, en la caída de los Ephrussi se puede decir como él "'Sunt lacrimae rerum'", "Hay lágrimas en las cosas". Y estas cosas, los 'netsuke', esconden en su interior de objetos los sufrimientos vividos por sus antiguos poseedores.

16 oct. 2018

Mes de la No Novela y de la Novela Feelgood

8 comentarios:
Hace cosa de dos o tres años que participo en alguno de los Meses Temáticos que propone Laky desde su blog "Libros que hay que leer". Ahora bien hasta ahora sólo lo he hecho en los dedicados a la Novela Negra, al Thriller y a la Novela Histórica; será este año cuando por vez primera me lance a una variedad novelística cuya denominación desconocía: la Novela Feelgood. Laky en el post con el que convoca este "Mes de la Novela Feelgood" da algunos títulos que pueden englobarse bajo esta peculiar denominación. Al mirarlos observo que hay alguno que en su momento me propuse leer y a día de hoy aún no lo he hecho. Buena ocasión, pues, -me he dicho-, para hacerlo. 

La convocatoria se hace para el próximo mes de noviembre y aparece bajo un rótulo más amplio, "Mes de la no-novela y de la novela feelgood". Las bases para participar podéis leerlas pinchando en el título que acabo de escribir. ¡Ah! Muy importante: la definición de lo que sea una novela feelgood también la presenta Laky en el post. Es una denominación que procede de "Serendipia" (Mónica Gutiérrez Artero), escritora y administradora del blog del mismo nombre.  Ella misma tras la definición aporta un extenso listado de títulos que caben dentro de esa denominación. 

En cuanto a la no-novela el acuerdo de qué es ello es grande y aceptado por una extensa mayoría. Laky en su post también nos lo recuerda: "Libros que no pertenezcan al género Novela sino a cualquier otro". Así pues "Relatos, cuentos, ensayos, poesía, biografías, obras de teatro..., todo esto cabe en este mes temático".

Mi intención inicial es hacer al menos una reseña del libro de poemas de Benjamín Prado "Ya no es tarde" que lleva tiempo rondándome por alrededor y también hacer mi particular homenaje a Mónica Gutiérrez Artero ('Serendipia') leyendo su exitoso "La librería del señor Livingstone". Ojalá que estos propósitos los cumpla y logre así culminar el Reto del mes temático de Noviembre.
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Mis libros leídos durante este mes temático:

11 oct. 2018

Philip Roth sobrevuela "Asimetría" de Lisa Halliday

20 comentarios:
He leído "Asimetría" de Lisa Halliday movido en principio por el morbo que representaba el hecho de que la autora de 42 años hubiera mantenido una relación con Philip Roth cuando ella trabajaba en la agencia literaria Wylie, responsable de la obra del escritor. Esta relación entre un hombre de 70 años como Roth y una chica joven como Halliday que entonces sólo tenía 27 fue muy sonada y comentada en Nueva York. Más tarde la relación derivó hacia una buena amistad que se mantuvo viva hasta la desaparición física del escritor en junio de este año 2018.


Lisa Halliday, "Asimetría", Philip Roth, relación hombre mayor con mujer joven
"Asimetría", con la que ganó el Whiting Award en 2017, es la primera obra publicada por la escritora Lisa Hallyday que actualmente vive en Milán junto a su esposo y su hija de trece años. Se sabe que el eterno candidato al Nobel leyó la novela antes de que ésta viera la luz.

La novela, que a mí me ha gustado, entretenido y enseñado, se estructura en tres apartados:
  •  I. 'Insensatez', de 101 páginas, en el que Alice una chica de 27 años que trabaja en la agencia literaria que mueve y publica las obras de un famoso escritor, Ezra Blazer, judío y eterno candidato frustrado al Premio Nobel, empieza a relacionarse de una manera muy natural con el novelista. Estamos en 2005. La relación entre ambos no puede ser más asimétrica: ella, toda juventud y belleza; él, al borde la decrepitud por su edad, pero pleno de conocimientos. Ambos se benefician mutuamente de esta relación que llega a ser plena: él toma de ella su juvenil atractivo; ella coge de él su inmensa cultura. En las 101 páginas que dura esta parte vemos cómo avanza la relación de pareja que parte de la libertad absoluta en ambos y va evolucionando hacia ese sentimiento de posesión inherente a cualquier vínculo sentimental entre humanos: a ella le disgusta un tanto el despego de Ezra hacia ella y su inmenso apego a su obra de creación, mientras que él quiere, según que avanzan sus dolencias, que ella lo cuide y atienda sin rechistar. 
  • II. 'Locura'. En esta segunda parte la novela da un giro tremendo que descoloca un tanto al lector. En 108 páginas y contada en primera persona conocemos la historia de Amar, un economista iraquí criado y educado en Estados Unidos que en 2007 es retenido en el aeropuerto de Heathrow al levantar sospechas en los funcionarios de inmigración el viaje que realiza hacia Bagdad en busca de su hermano Sami que va a casarse. 
  • III. 'Los discos de la isla desierta de Ezra Blazer'. Son sólo 21 páginas y en ellas se presenta en forma de flash forward (anticipación) una entrevista realizada por la BBC al Nobel Ezra Blazer sobre sus gustos musicales. Estamos en 2011. Durante la entrevista además de demostrar su inmensa cultura musical el escritor judío tontea con la entrevistadora igual que hiciera al inicio de la novela con la joven Alice. Genio y figura.
Autores que no ganaron el N obel
Creo que la novela es interesante por los asuntos que plantea y que quedan contenidos un tanto en el título de "Asimetría": juventud - vejez y todo lo que una relación asimétrica de este tipo supone, tanto ventajas como inconvenientes, en el apartado "Insensatez"; Oriente - Occidente en el apartado "Locura": la diferente percepción de la vida y sus valores en una y otra cultura, y cómo imponer una manera de comportamiento por la vía de la fuerza está condenado al fracaso; y en el último y breve apartado de la entrevista de la periodista de la BBC al galardonado escritor quizás la asimetría resida en el choque realidad - ficción: en el mundo real Philip Roth, presente, diga lo que diga la autora, tras el personaje de Ezra Blazer, nunca fue distinguido con el Nobel de Literatura aunque se lo mereciese mucho más o al menos igual que algunos de los nombrados en la novela que sí lo obtuvieron (Vargas Llosa, Kertész, Coetzee…), sin embargo en la ficción sí que lo gana.

La breve tercera parte de la novela, construida mediante el esquema pregunta-respuesta propio del género periodístico de la entrevista, constituye un auténtico ejercicio metaliterario en el que se reflexiona sobre la literatura en general y la propia novela que estamos leyendo en particular. ¿Qué otra cosa si no representan esas preguntas que la periodista le dirige a Ezra sobre por qué la posesión, la dominación, aparece siempre en sus novelas? Esta relación dominadora y la dificultad de desprenderse de ella la vemos en la relación Alice-Ezra. Con estas 21 páginas se anudan las otras dos partes marcadas claramente ambas por la cuestión de la guerra, ésta sí que claramente asimétrica por la desproporción de medios de unos y otros, de Occidente contra el integrismo islámico. Aquí la música clásica es también elemento que sirve para marcar la asimetría entre estos dos mundos culturales pues mientras que en Occidente ésta es claro signo de su cultura, en la ortodoxia musulmana la música clásica está proscrita.

Pero también es interesante esta novela por la manera como está escrita. La primera parte utiliza un narrador externo en 3ª persona de manera que así, quizás, Lisa Halliday marque distancia entre ella y Alice, entre Roth y Ezra. La de "Locura", que bien podría entenderse como la novela que está escribiendo la joven Alice (una novela dentro de otra novela), utiliza como ya he dicho la 1ª persona narrativa siendo Amar quien cuenta su injusta retención en la zona internacional de paso del aeropuerto londinense de Heathrow; sin embargo según vamos conociendo la vida de Amar en los Estados Unidos y la del resto de su familia en el Kurdistán irakí la duda se nos aparece. Esto de la lucha preventiva contra el terrorismo es lo que tiene, que a todos nos hace sentir culpables porque en principio todos somos sospechosos por el mero hecho de existir. Terrible. Y la tercera, presentada en forma de entrevista periodística, como ya he dicho antes, es también desde el punto de vista formal nexo de unión entre las dos anteriores.

Philip Roth, Lisa Halliday, Asimetría, Guerra de Irak
Lisa Halliday (Sergio González Valero)
Por otra parte la novela en sus poco más de 240 páginas en la edición ebook que he manejado rebosa de información cultural. Estas alusiones culturalistas, al menos para mí, añaden valor al relato por el mucho placer que me proporciona buscarlas, leerlas o, en el caso de las composiciones musicales, escucharlas. Gracias a ellas me parece acercarme más al sentir de la autora, a sus personajes y, en este caso, sí, no puedo dejar de decirlo, a Philip Roth en el que está claramente inspirado ese judío americano eterno posible Nobel que, por la magia inherente a la creación artística, en esta novela se hace con él.

La música envuelve la práctica totalidad del relato si bien parece existir una cierta especialización musical de manera que en las partes protagonizadas esencialmente por los jóvenes (Alice en la Iª y Amar en la IIª) se alude más a compositores contemporáneos aunque siempre dentro del ámbito del blues o jazz, mientras que las alusiones a la música clásica predominan en el apartado de la entrevista al escritor galardonado con el Nobel. Concretamente en la playlist que he confeccionado y que acompaña a la reseña, los temas a partir del de Ella Logan, "How are Things in Giocca Mora", son parte de los muchos de música jazzística y clásica dados por el personaje de Ezra Baker.



Junto a la música abundan, especialmente en I. 'Insensatez', las referencias a títulos y obras importantes en el campo de la literatura. Ya he dicho que la relación entre la joven admiradora y su idolatrado escritor tiene mucho de relación maestro-discípula. Son varias las ocasiones en que Ezra aconseja o desaconseja títulos a Alice:
"Si quieres saber algo del Holocausto, te diré lo que tienes que leer [le dice Ezra a su amiga Alice]

Se sacó del bolsillo de la camisa una hoja de papel con tres orificios, doblada con cuidado en cuatro partes.
Gitta Sereny, 'Desde aquella oscuridad'
Primo Levi, 'Si esto es un hombre'
Hanna Arendt, 'Eichman en Jerusalén'
-Gracias -dijo Alice."
En otras ocasiones las alusiones literarias las realiza el narrador con el procedimiento de la intertextualidad metaliteraria utilizando la propia literatura como referente real del propio lenguaje literario:
"La luna también parecía más definida y luminosa, de modo que, de pronto, ya no era la luna de Céline ni la de Hemingway ni la de Genet, sino la de Alice, que juró describirla un día como realmente era: la luz que recibía del sol" (pág. 54)
Para finalizar
Pese a ser una novela no muy extensa, sin embargo muchos son  los aspectos que contiene. Aunque sólo sea enumerándolos no quisiera dejar de citar algunos:
    • El tratamiento dado en una y otra cultura al concepto del tiempo futuro, el cual mientras para la familia musulmana de Amar es algo impredecible e inseguro, sin embargo para él y sus amigos estadounidenses existe aún antes de producirse
    •  La importancia que el azar tiene para los orientales frente al muchas veces absurdo cientifismo que nos domina en Occidente
    • En el campo metaliterario es interesante las disquisiciones sobre la poca fiabilidad de la memoria y su equiparación con la propia invención.
    • Entre las varias alusiones culturalistas me ha interesado vivamente la que realiza al poeta norteamericano William Carlos William desconocido por mí hasta que viera la película "Paterson" de Jim Jarmusch que como en su día señalé en este blog me agradó muchísimo [leer reseña aquí].
    • Por último, la propia autora ha confesado los ataques feministas a su novela por no denunciar con rotundidad la relación hombre famoso con mujer joven y hermosa sino si no lo contrario, al menos haberla planteado en términos de objetividad. Quizás por eso, sabedora de la consideración que pudieran dar a su relato algunas de sus lectoras, hay algunos momentos en que el personaje de Alice visibiliza sin remilgos su condición de mujer, algo defendido siempre por los sectores más radicales de este movimiento.

Datos del libro
Autora: LISA HALLIDAY
Título: “Asimetría
Nº de páginas: 320 págs (en papel); 244 págs (en ebook).
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: Alfaguara (6 de septiembre de 2018)
Lengua: CASTELLANO
ISBN-13: 978-8420433226
Precio:
En papel: 18,90€
Ebook: 9,49€


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