23 mar 2026

Leila Slimani: "Canción dulce" y "El país de los otros" (A pares XLIX)

La escritora
Canción dulce (Chanson douçe)
Leila Slimani
, hija de marroquí y franco-argelina, nació en Marruecos en 1981. Estudió en el Liceo francés de Rabat y con 19 años se trasladó a París a estudiar en el Instituto de Estudios Políticos de París. En París intentará convertirse en actriz de teatro, aunque pronto se decanta por la escritura y en 2008 entra en la redacción de la revista Jeune Afrique. Al tiempo que trabaja de periodista realiza un curso de creación literaria en la editorial Gallimard. En 2012 abandona la revista y se dedica exclusivamente a escribir. Su primera novela, anterior a Canción dulce, es Dans le jardin de l'ogre ('En el jardín del ogro') aparecida en 2014 y versionada al cine en 2025. Esta primera novela, que tuvo una muy buena acogida, plantea el asunto de la adicción sexual en una mujer. No la he leído y por ello nada puedo decir por mí mismo; tan sólo apuntaré que Alejandro Luque hace en la revista 'm'sur' una magnífica reseña sobre la misma. El comentario que allí expone me parece clarificador de la intencionalidad, planteamiento y asunto que Leila Slimani muestra en esa novela. También Canción dulce  ("Chanson douce" en el original francés) conoce versión cinematográfica con el mismo título realizada en 2019.







Canción dulce ("Chanson douce")

«Desconfían de los hombres que se aproximan demasiado, los que se interesan por unas simples mujeres como ellas. Hay que alejar a los que sonríen a los niños, los que observan sus mejillas regordetas y sus piernecitas. Las abuelas se lamentan: "Con todos los pederastas que hay actualmente. En mis tiempos, eso no existía."»


Leila Slimani, Premio Goncourt 2016
Esta novela fue la ganadora del Premio Goncourt 2016. Se trata de una historia inquietante cuya terrible resolución conocemos desde las primeras páginas y que, pese a ello, nos incita a seguir leyendo para entender el motivo de tan horrendo crimen. La novela se basa en un caso real ocurrido el año 2012 en Nueva York donde una niñera asesinó a los dos niños que tenía a su cargo. Nos encontramos ante una especie de thriller psicológico que según avanza va perturbando al lector más y más al observar desde su posición lectora cómo un empleado de la familia se va haciendo con los resortes de poder dentro la misma. Myrian Charfa y Paul Massé, los padres de los niños asesinados, son un matrimonio acomodado, una pareja joven y liberal, que para realizarse debidamente en sus respectivas profesiones (Paul es ingeniero musical y Myriam abogada) se ven en la necesidad de contratar una nanny para cuidar a sus hijos Mila y Adam. Durante los primeros años de MilaMyriam decidió dedicarse a su niña en cuerpo y alma. Estaba feliz cuidando a su hija mientras Paul trabajaba. Según fue creciendo Mila, Myriam sintió que su función de madre iba siendo menos necesaria; por eso decidió, de acuerdo con Paul, volver a quedarse embarazada. Siempre se ha dicho que dos hijos no son el doble, sino mucho más, Y así les ocurrió a ellos. La llegada de Adam a casa hizo que la vida familiar se complicase, mucho más cuando los padres de Paul que durante los primeros años de Mila les habían echado una mano decidieron irse a vivir fuera de París. Según pasan los días Myriam siente que se ahoga, que no puede vivir sólo cambiando pañales, haciendo comidas y saliendo con los niños al parque. «Cada vez odiaba más las salidas al parque infantil. Los días de invierno se le hacían interminables. Las rabietas de Mi la sacaban de quicio, los primeros balbuceos de Adam la dejaban indiferente. Su necesidad de salir a caminar sola iba en aumento. De gritar como una loca en la calle. "Me están comiendo viva", se decía a veces.»

Cuando Myriam acepta la propuesta laboral de su antiguo compañero de estudios Pascal y comienza a trabajar en el despacho de abogados del mismo, la necesidad de buscar una empleada se agudiza. El matrimonio decide realizar una serie de entrevistas porque, naturalmente, no van a dejar a sus niños en las manos de cualquiera. No quieren mandarlos a una guardería, tampoco contratar a una sin papeles; desean una mujer «que no sea demasiado mayor, que no lleve pañuelo y que no fume». Por eso cuando entrevistaron a Louise, una mujer de mediana edad, experimentada en el cuidado de niños, blanca, francesa, y con buenos informes de sus empleadores anteriores se sintieron «como si hubieran encontrado un mirlo blanco». Mucho más cuando Mila se enamoró de Louise y ésta a los pocos días de estar en la casa les cose, zurce, lava los visillos, cambia las sábanas sin que se lo tengan que decir y  cocina de mareo.   

De manera imperceptible según que el matrimonio se cree situado en el mejor de los mundos -felices y progresando en sus trabajos-, la relación empleadores-empleada va mutando. Paul y Myriam están tan contentos de Louise que hasta la llevan con ellos de vacaciones. Louise va sintiéndose más del acomodado barrio donde trabaja que de Bobigny, la banlieu (la barriada) donde ella tiene alquilado un minúsculo estudio.

Paul es el primero en advertir que las cosas están evolucionando de manera equivocada. Advierte de ello a Myriam pero a ambos no les parece para tanto. Pese a todo deciden ir marcando distancias y poner a Louise en su debido lugar. Este año ya no la llevarán con ellos de vacaciones. Todo empieza a deteriorarse. Las ilusiones de Louise de vivir más en el París de Paul y Myriam parecen desvanecerse. Quizás, piensa Louise, haya una solución para que esto no ocurra. Y como se decía en el viejo concurso televisivo del Un, Dos, Tres "hasta aquí puedo leer".
 «Él sabe lo necesaria que es Louise para ellos, pero ya no la soporta. Con su físico de muñeca, su cara de mosquita muerta, lo irrita, le pone nervioso. "Es tan perfecta, tan delicada, que en ocasiones siento una especie de empacho", le confesó un día a Myriam.»
Junto a la historia principal en la novela se tocan muchos temas de tipo social: la inmigración, la presencia de muchos trabajadores ilegales en el país, la segregación, el racismo de la sociedad, los abusos de los caseros, la pederastia, la conciliación familiar, la realización profesional...
«Wafa [una joven musulmana cuidadora de un niño que Louise conoce en el parque] se parece a una especie de felino gordo, poco sutil pero muy desenvuelto. Todavía no tiene los papeles en regla pero eso no parece preocuparla. Llegó a Francia gracias a un señor mayor a quien ella daba masajes en un hotel de dudosa fama de Casablanca. El hombre se encariñó con sus manos, tan suaves, con su boca, sus nalgas y, por último, con todo el cuerpo que ella le entregaba, siguiendo su instinto y los consejos de su madre. Él se la trajo a París, donde vivía en un apartamento miserable y cobraba una pensión del Estado. "Tuvo miedo de dejarme preñada, y sus hijos lo convencieron para que me echara. Pero al viejo le hubiera gustado que yo me quedara con él."»
En cuanto a la forma diré que Canción dulce  se lee con inmenso placer gracias al buen trato que Leila Slimani da al lenguaje («Por la noche, se ha levantado el viento, una brisa marina en la que se adivina el sabor a sal y a utopías.»). Asimismo las abundantes vueltas atrás por las que nos enteramos de la vida de unos y otros personajes las realiza sin brusquedad surgiendo éstos ante nosotros con gran naturalidad. Gracias a estos flash backs conocemos especialmente a Sylvie, la madre de Myriam, que constantemente emite juicios críticos sobre el comportamiento de ella y de Paul («Cuando tenía la edad de ellos, sólo soñaba con hacer la revolución. "También es verdad que éramos algo ingenuos", señala Dominique, su marido, que se entristece al verla descontenta.»); y sabemos de Stephanie, la problemática hija de Louise alejada de su madre desde hace tiempo:
«Stéphanie tuvo mucha suerte. Cuando acabó la enseñanza primaria, Madame Perrin, la señora de la casa donde trabajaba Louise le propuso matricular a su hija en un liceo parisino, mucho mejor considerado que el que le correspondía en Bobigny.
Pero Stéphanie no se mostró a la altura de su generosidad. Unas semanas después de entrar en el liceo comenzaron los líos. Perturbaba la clase. Siempre se estaba riendo, lanzaba objetos, daba malas contestaciones a los profesores. [...] "Quizá Stéphanie se sienta más a gusto en un barrio cerca de su casa -añadió el jefe de estudios- donde tenga puntos de referencia." [...] Louise al llegar a su casa abrió la cancela y apenas la hubo cerrado se puso a moler a palos a Stéphanie .»
Merece muchísimo la pena leer esta novela de Leila Slimani. Os la recomiendo vivamente.

-------oooOooo-------


El país de los otros ("Le pays des autres")

«En ese instante comprendió que era una extranjera, una mujer, una esposa, un ser a merced de los otros. Él ahora estaba en su territorio, él era quien explicaba las normas, quien decía lo que había que hacer, quien trazaba las fronteras del pudor, de la vergüenza y del decoro. En Alsacia, él era un extranjero, un hombre de paso que no debía hacerse notar.»

Leila Slimani,saga familiar,Marruecos y Francia
El país de los otros es el título de la primera entrega de la trilogía de idéntica denominación que Leila Slimani publicó en 2020 (
en España apareció en octubre de 2023). Esta primera novela de la serie lleva el subtítulo de Guerra, guerra, guerra. Las dos partes restantes de la trilogía son Míradnos bailar (febrero, 2021en Francia; 2023 en España) y Me llevaré el fuego (enero de 2025 en Francia; septiembre de 2025 en España). Esta serie de novelas indaga sobre la esencia de la historia marroquí y su cruce con la cultura francesa. Leila Slimani habla de la complejidad que resulta de la confluencia entre colonialismo, familia e identidad y pertenencia.

Desde luego la temática de esta trilogía es bien distinta a la de Canción dulce, pese a ser estos textos de la misma autora. Nos encontramos aquí ante la vida de una pareja formada por un marroquí (Amín Belhach) y una francesa (Mathilde Adam). Se conocieron y se casaron en Mulhouse (Francia) al final de la ocupación nazi de Francia. Acabada la segunda guerra mundial, la pareja se instala en Meknés (Marruecos), protectorado entonces francés. Allí Amin quiere hacer productiva la finca que ha heredado de su padre. La acción en esta primera novela de la saga va desde que llegan a Meknés al poco de acabar la Guerra Mundial hasta el final de agosto de 1955 cuando las revueltas por la independencia del país están ya en su punto álgido. Vemos cómo todos los personajes se sienten extraños en algún momento al lugar que habitan o a la posición que ocupan (marroquíes en Francia; franceses en Marruecos; mujeres occidentales en un mundo machista; niños frente a adultos....). La novela me ha parecido interesantísima, especialmente por el buen desarrollo psicológico de las problemáticas de cada uno de los personajes.

El choque entre ocupantes y ocupados, entre Occidente y Oriente, entre Cristianismo e Islam se evidencia a lo largo de todo la novela. La visión romántica que en Europa se tenía de África es la que Mathilde pretende "vender" a su familia a través de las cartas que les envía («En las cartas que escribía a su hermana, Mathilde mentía. Fingía que su vida se parecía a la de las novelas de Karen Blixen, Alexandra David-Néel o Pearl S. Buck»). No, desde luego la vida de Mathilde en el Protectorado francés de Marruecos no es tan ideal como la vida en África que describe Isak Dinensen en su novela autobiográfica "Memorias de África". En Marruecos las distancias entre culturas estaba más marcada incluso que la que Karen Blixen señalaba en Kenia
«Para Muilala, el mundo estaba atravesado por unas fronteras infranqueables. Entre hombres y mujeres, entre musulmanes, judíos y cristianos, y ella estaba convencida de que para entenderse bien, más valía no cruzarlas. La paz se conseguía si cada cual se quedaba en su sitio.»
Es interesantísimo ver cómo evolucionan los personajes al tiempo que evoluciona la situación política del país. Mathilde se va adaptando a la manera de vivir las mujeres en Marruecos, sujetas a la autoridad del hombre, si bien ella entiende que su entrega es una manera de demostrarle el poder que ella tiene sobre él. Por su parte Amin, que ha luchado contra los nazis en el ejército francés, se siente en un terreno de nadie; por eso su modo de proceder muestra inseguridades que su esposa va limando mediante su plena aceptación de la nueva realidad socio-política del país que está naciendo.

Un ejemplo de lo manifestado en el párrafo anterior se da cuando Amin, tras descubrir una foto de su hermana pequeña Selma con un joven aviador militar francés, enfurece y golpea a Mathilde por no haberla controlado debidamente y prohíbe a Selma asistir al Liceo. Pese a esto el matrimonio sigue haciendo el amor. Es la manera que tiene ella de dominarlo a él: 
«Para avergonzarlo, ella perdió todo pudor, toda compostura. Le arrojó a la cara su lujuria y su belleza de mujer, su vicio y su lubricidad. Mathilde le daba unas órdenes cuya crudeza escandalizaba a Amin y alimentaba su excitación. Ella le demostró que guardaba dentro algo inasible, algo sucio, y que él no era quien lo había ensuciado. Una negrura de la que ella era dueña y que él nunca entendería
Los personajes son abundantísimos. Todos tienen gran interés, aunque quizás sea Aicha, la hija de Amin y Mathilde, la niña mestiza, la que marque la esperanza de futuro. Otro personaje llamativo es el médico francés que atiende a Mathilde durante un episodio de enfermedad complicada que ella sufrió. El facultativo no logra entender a esa familia mixta con una hija mestiza
(el doctor francés que atiende a Mathilde) «sabía que el mundo había cambiado, que la guerra había trastocado todas las reglas, todos los códigos, como si hubieran puesto a las personas en un recipiente y las hubieran removido, entrechocando unos cuerpos de los que opinaba que era indecente que se tocaran. Aquella mujer dormía en los brazos de ese moro velludo, de ese patán que la poseía, le daba órdenes. Todo esto era injusto, no entraba dentro de la norma, esos amores creaban caos y desgracias. Los mestizos anuncian el fin del mundo.»
Por su parte Aicha cuando se sienta en la azotea de la casa junto a sus asustados padres y contempla los incendios de las fincas de los colonos que los revolucionarios marroquíes están realizando en silencio y para sus adentros piensa: «Que ardan. Que se vayan. Que se mueran». Con esto vemos que la niña ya no está en el país de los otros o al menos no se siente en el país de los otros porque los otros a partir de ahora son los colonos franceses y no ellos.

Desde un punto de vista formal quisiera destacar el hermoso vocabulario propio de Marruecos que Leila Slimani incorpora en la novela. El mismo dota de belleza al texto al tiempo que sirve de rasgo identitario del país donde suceden los hechos. Son términos como “patinillo” (patio pequeño),  “almocadén” (autoridad subalterna),  “ataifor” (mesa redonda y pequeña usada por los musulmanes), “jaique” (especie de almalafa, usada por mujeres árabes, que sirve para cubrirse de noche y como vestido de día), “grisgrís” (amuleto protector que trae buena suerte a la vez que ahuyenta al demonio),  “adul” (notario o fedatario público),  “albórbolas” (revuelo, bulla, jaleo, gritería o alboroto ruidoso),  “almozala” (en textos aljamiados y moriscos, tapiz o alfombrilla para la oración), “aljofifa” (trapo o bayeta para fregar, especialmente el suelo), “aduar” (campamento de beduinos, formado por tiendas y chozas), etc. Salvo la palabra grisgrís, vocablo que procede del área subsahariana introducido en Francia en el siglo XVI, el resto forma parte actualmente del repertorio léxico magrebí.

Leila Slimani,literatura francesa,mestizaje cultural
Para finalizar, señalaré algunos datos tomados de la información proporcionada por Penguin Random House en su página web que vienen a completar los elementos biográficos señalados al inicio de esta entrada: la novelista Leila Slimani es la representante personal del presidente francés Emmanuel Macron para la promoción de la lengua y la cultura francesas, y preside el jurado del Premio Booker Internacional 2023. Ocupó el puesto n.º 2 en la lista anual de Vanity Fair Francia de los Cincuenta franceses más influyentes del mundo. Nacida en Rabat, Marruecos, en 1981, divide su tiempo entre Francia y Portugal. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Muchas Gracias por dejar tu Comentario.