Los actores Luis Tosar, Marta Belmonte y un recuperado Willy Toledo protagonizan "Los favoritos de Midas", serie de Netflix sobre un relato de Jack London, que dirige Mateo Gil.
El relato de Jack London
- Mateo Gil sitúa la acción en nuestra contemporaneidad dentro de una supuesta Revolución Española, coincidente con otras en otros países consecuencia de la tremenda crisis económica. Este movimiento está conquistando las calles a base de protestas contra el Sistema dada la fuerte depauperación de las clases trabajadoras. Imposible no evocar en mi cabeza los momentos del 15-M del año 2011. Evidentemente no hay relación alguna entre la ficción y ese movimiento real, pero la ubicación en Madrid, las cargas policiales y ciertas imágenes de manifestaciones e incluso la fugaz aparición en imágenes de algunas tiendas de campaña me llevó a ello.
- Jack London, por su parte, ubica la acción en California, Estados Unidos, hacia la mitad de la década de los 90 del siglo XIX. Nada más comenzar el relato sabemos que Wade Atsheler acaba de suicidarse. El que fuera sucesor del magnate de los ferrocarriles urbanos, Eben Hale, antes de darse muerte ha enviado a su secretario John toda una serie de papeles en los que cuenta lo que sucedió a su antecesor, narración que sirve a su vez para explicar la suerte corrida por él mismo. Consisten estos papeles en una serie de cartas que Eben Hale recibió de un grupo que firmaba como Los favoritos de Midas. Los firmantes se dirigen a él con mucha educación aunque lo califican de "potentado"; por las cartas, por la reacción de su destinatario y por los comentarios del narrador sabemos lo que sucedió. En principio las ignoraron pues la petición de 20 millones de dólares parecía obra de un gracioso, una gracia de mal gusto, pero sólo eso. Sin embargo al irse produciendo con precisión de reloj suizo una serie de muertes anunciadas en las misivas la personalidad del Sr. Hale comenzó a cambiar y a evolucionar. En estos mensajes los autodenominados Favoritos de Midas manifiestan su desacuerdo con el estado socioeconómico del mundo que los ha excluido totalmente del disfrute de sus prebendas. Entienden que esto ha sido así por una supuesta ley de selección social que ha funcionado desde el origen de la historia. Pero ellos ahora quieren participar en la fiesta por entender que son más aptos que los de la clase representada por el señor Hale y el señor Atsheler:
"Somos el resultado de una perversa selección social. Respondemos a la fuerza con la fuerza. Sólo los fuertes prevalecerán. Creemos en la supervivencia de los mejor adaptados. Ustedes han hecho morder el polvo a sus esclavos asalariados y han sobrevivido. En una veintena de sangrientas huelgas, oficiales armados a sus órdenes han abatido a tiros a sus obreros como si se tratase de perros rabiosos, Con tales medios ustedes han continuado arriba. No nos quejamos de las consecuencias porque reconocemos que somos el resultado de la misma ley natural. Pero ahora surge la cuesión: 'Dadas las actuales condiciones sociales, ¿quién de nosotros sobrevivirá?' Nosotros creemos ser los más aptos. Usted piensa que son ustedes. Dejemos que sean el tiempo y la selección natural los que decidan."
El relato, titulado originalmente como "The Minions of Midas" ['Los esbirros de Midas' e incluso como hizo Jorge Luis Borges en su traducción 'Los sicarios de Midas'], apareció en 1901. En ese momento London es un socialista convencido que aborda el nuevo siglo con un optimismo histórico increíble pues piensa que la fuerza de la espada (poder militar, fuerzas policiales y demás) que ha caracterizado históricamente a los detentadores de la riqueza debe ceder el lugar a aquellos que desarrollan la fuerza del cerebro. Naturalmente el escritor no llegó a ver el triunfo del Socialismo en Rusia pues murió en noviembre de1916 a la edad de sólo 40 años. En marzo de ese mismo año había enviado su dimisión como miembro del Partido Socialista norteamericano por su disconformidad con la postura del partido sobre que USA no participase en la I Guerra Mundial.
Jack London en su relato realiza una conjunción entre el anarquismo, que campaba a sus anchas en ese momento por el mundo haciendo uso de la extorsión indiscriminada y de la acción directa, y las teorías evolucionistas del darwinismo que vinieron a conmocionar las bases del pensamiento. Quizás sea en este sentido ideológico y de admiración por el evolucionismo y determinismo de Charles Darwin que pueda considerarse al autor norteamericano de origen polaco como escritor naturalista. La cita anterior creo que es muy clara al respecto.
Del relato a la Serie
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| La historia de amor Víctor-Mónica no existe en London |
Frente al optimismo que en el fondo se vislumbraba en el relato de Jack London, la serie de Mateo Gil presenta un mundo distópico en el que el porvenir no se adivina muy halagüeño desde luego dada la escasa conciencia social que se intuye en estos Favoritos de Midas que emiten las cartas. Daría la impresión de que el cambio sólo será, de ser algo, de tortilla, sin con eso pretender mejora social alguna sino simple y llanamente, como en el antiguo 'turnismo', el ahora te toca a ti estar arriba y ahora me toca a mí; pero ¿y los 'minions' -servidores, sirvientes, siervos, esbirros lacayos, súbditos...-, qué pasa con ellos? Creo que habrá que esperar a las siguientes temporadas si las hubiere para ver si Mateo Gil decide darles una salida más honesta a los pobres 'minions'.

