Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Longares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Longares. Mostrar todas las entradas

7 jun 2020

Sorteo 10º Aniversario de "El blog de Juan Carlos"

67 comentarios:

Pues sí, amigos, "E la nave va", que diría el gran Federico Fellini, o sea, la vida pasa, el tiempo no se detiene..., es de observar cómo al echar la vista atrás se ve... Pero no, por Dios, no quiero ponerme estupendo, que esto es una celebración, Vamos a ello.


La verdad es que estoy muy contento y feliz porque "El blog de Juan Carlos", queridos amigos, acaba de cumplir, ahí es nada, ¡una década de existencia!, 10 añazos que se me han ido como sin sentir. Pero no, no cabe confusión alguna: el día 27 de mayo de 2010 este blog comenzó a rodar. Fue un inicio apocado, incierto, con pocas seguridades y escasos conocimientos por mi parte del entorno informático en que me adentraba. Sin embargo, creo ahora, al volver la vista atrás, que mi propósito estaba desde el inicio bastante claro. Véase para comprobarlo que el título de esa primera entrada: Éxito de Ventas y Calidad Literaria aunque sólo era la reproducción del texto de una conferencia publicado en la Revista Cuadernos del Matemático (nº 43, págs.. 35-40, Diciembre 2009, Getafe) en mi opinión dejaba claras ya desde el principio las ideas que lo animarían: hablar de literatura con cierto criterio y sin atadura alguna a compromisos comerciales.  De lo primero (hablar con criterio) sois los que pasáis por aquí quienes podéis juzgar; de lo segundo, yo mismo puedo dar fe de que nunca me ha movido la búsqueda de beneficio material, sino sólo el disfrute literario y el deseo de inocularlo y hacerlo extensible a otros.

En estos 10 años el blog ha conocido diferentes apariencias que no es momento ahora de explicar hasta llegar a esta última en la que ha vuelto a recuperar la cabecera que siempre más me ha gustado -la cubierta del patio del Museo Art Nouveau y Art Déco – Casa Lis- con la que rindo un pequeño homenaje a mi ciudad natal, Salamanca. Durante este mes de junio es factible que el blog llegue a las 900.000 visitas (en 2015 andaba por las 100.000) y de seguir esta tónica el año 2020 fácilmente podría acabarlo con el millón de visitantes. En mi opinión no está nada mal para tratarse de un blog cultural dedicado esencialmente a la Literatura en todos sus campos y en segundo lugar al Cine.

A lo largo de estos 10 años he publicado 550 reseñas que han sido objeto de unos 7000 enriquecedores comentarios con los que aprendo muchísimo pues las intervenciones de los visitantes siempre han sido -y son- juiciosas, pertinentes e instructivas. A estas aportaciones llegadas a través de los opiniones dejadas directamente en el blog hay que añadir las realizadas por los usuarios de las Redes Sociales (Facebook, Twiter, Pinterest, Tumblr e Instagram) en las que "El blog de Juan Carlos" también tiene presencia,

No puedo menos, pues, que dar las Gracias más sinceras a todos por el seguimiento amigable que hacéis de esta página. Es por esto que quiero celebrarlo con todos vosotros y para ello realizo desde aquí la Convocatoria del

Sorteo 10º Aniversario de "El blog de Juan Carlos"

Se sortean cinco libros donados por sus autores para este fin. Los títulos y autores de los libros son:


"Romanticismo" de Manuel Longares. Novela. Premio de la Crítica de narrativa en castellano en 2001, reeditada de nuevo con gran éxito en 2019.
  • Periodista, Manuel Longares  ha trabajado en medios importantes: redactor jefe de los suplementos culturales de El Mundo y El Sol, o articulista en El País donde por sus colaboraciones semanales fue distinguido en 2004 con el premio Mesonero Romanos
  • Literariamente es autor de 10 novelas entre las que destacan, además de "Romanticismo" [pincha en el título para leer la reseña], "Soldaditos de Pavía" (1984) o "Los ingenuos" (2013). Ha publicado cinco libros de relatos, uno de ellos, "Las cuatro esquinas" fue distinguido con el Premio Francisco Umbral al Libro del Año. Ha abordado el ensayo así como la traducción.



"El corazón del lobo" de Rafael Soler. Novela aparecida por vez primera en 1981, reeditada en 2012, y que en 2020 volverá a ver la luz dada su calidad y éxito. Ganadora del Premio Cáceres de Novela Corta en 1982.
  • Ingeniero y sociólogo, ha desarrollado su actividad profesional en empresas y ha sido profesor en la Universidad Politécnica de Madrid.
  • Literariamente, Rafael Soler se considera esencialmente poeta. Es autor de al menos ocho poemarios. Los dos últimos titulados "No eres nadie hasta que te disparan" (2016) y "Leer después de quemar" (2019). Como narrador, además de "El corazón del lobo" y "El grito" sus dos primeras novelas, últimamente triunfa con "El último gin-tónic" y "Necesito una isla grande", ambos de 2019 [pincha en los títulos para leer las reseñas] .


"Sólo hay una clase monos que estornudan" de Ezequías Blanco. Colección de 19 relatos cortos, aparecida en 2019. Tengo la satisfacción de ser el autor de este buen libro de relatos.
  • Como narrador Ezequías Blanco es autor de dos novelas (Tres muñecos de Vudú, 2001; e Islandia, 2004) y una edición crítica de Las aventuras de Pinocho de Carlo Collodi (Edelvives, Zaragoza, 2004). Tres son por ahora los volúmenes en los que ha agrupado los relatos cortos escritos a lo largo de su carrera: “Memorias del abuelo de un punk" (1997, ahora vuelto a reeditar); "Tienes una cabeza apuntando a tu pistola" (2009); y el tercero, éste que gentilmente ha donado para el Sorteo, “Sólo hay una clase de monos que estornudan” [pincha en el título para leer la reseña].

"Caronte" de de Juan C. Maíllo. Novela corta. Aparecida en 2017
  • Juan Maíllo es licenciado en Filología inglesa y profesor de Inglés en un instituto público de Huelva.
  • Como escritor ha colaborado en Revistas literarias (Salitre Revista Cultural, Emblogrium o Ediciones Universitarias Combonianas. Por ahora ha publicado tres novelas: La cara oculta de Hamlet (2014), La primera página (2016) y ésta que gentilmente me ha hecho llegar para el Sorteo, Caronte. Tiene en imprenta a punto de ver la luz, y ya disponible en formato digital, El adivino.



"Tierra de luz blanda" de Ezequías Blanco
  • Profesionalmente Ezequías Blanco ha sido profesor de Lengua y Literatura en el Instituto "Matemático Puig Adam" de Getafe donde creó la Revista literaria "Cuadernos del Matemático" publicada desde 1988 a 2018.
  • Como poeta ha publicado Limitación del vuelo (1979). Palabras de la Sibila (1992; ed. completa el año 2000), En medio del desierto (1996), Archivo de imágenes-Imágenes de archivo (1999), Objetos del amor lejano (1999;  ed. completa en 2005), Los caprichos de Ceres (2004), Construirte un abismo (2008), Una ceja de asombro (2010), Doce musas (VVAA, 2012), Bare nostrum (con fotografías de Evaristo Delgado, 2018) y esta última magnífica obra, Tierra de luz blanda (2020) [pincha en el título para leer la reseña].



BASES DEL SORTEO 
  1. Los 5 libros impresos que se sortean han sido donados expresamente por sus propios autores para este fin. 
  2. El sorteo es de alcance nacional. (península e islas)
  3. Para participar en el sorteo los únicos requisitos indispensables son dejar un comentario en esta entrada indicando vuestro deseo de participar, ser seguidor del blog, pinchando en el botón azul de seguidores, y tener una dirección postal en España. Se pueden conseguir puntos adicionales con el resto de las opciones.
  4. Es necesario rellenar el formulario de Google Form que aparece abajo con los requisitos obligatorios que se han señalado y que en el formulario vienen identificados con un asterisco en color rojo.
  5. El plazo para participar es de 15 días comenzando hoy 7 de junio de 2020 y finalizando el día 21 de junio a las 23.59 horas
  6. El día 23 publicaré la lista definitiva de participantes con sus respectivos puntos y el día 25 de junio realizaré el sorteo mediante Ramdon.
  7. Cinco números obtenidos aleatoriamente serán los que sirvan para identificar a los ganadores. Los inscritos en el Sorteo participarán en él con tantos números como puntos hayan obtenido. No se podrá obtener más de un libro por ganador.
  8. Los libros se sortearán según el orden en que aparecen en esta entrada.
  9. Los ganadores tendrán 48 horas para reclamar su premio y enviarme sus datos postales.


¡¡Suerte a todos!!

14 feb 2020

Manuel Longares: "Romanticismo"

14 comentarios:
La novela "Romanticismo" que fue en 2001, año de su publicación, Premio de la Crítica de narrativa en castellano, ha sido la obra que el grupo de lectura en el que desde hace ya diez años participo eligió para febrero. En esta ocasión tuvimos la enorme suerte y oportunidad de contar con la presencia del autor, Manuel Longares, una persona encantadora que escuchó con paciencia infinita nuestras impresiones y respondió a cuantas cuestiones le planteamos sobre su obra. Ha sido una muy grata experiencia que no cuento aquí sino en el blog de idéntico nombre de la Tertulia: "más que palabras...". [pinchar en el nombre para acceder].

"Romanticismo" es la obra cumbre del periodista y novelista Manuel  Longares (Madrid, 1943), licenciado en Derecho, titulado en Periodismo y también con estudios de Filología Hispánica. Profesionalmente ha sido el Periodismo el centro de su actividad realizada en medios importantes: redactor jefe de los suplementos culturales de El Mundo y El Sol, o articulista en El País donde por sus colaboraciones semanales fue distinguido en 2004 con el premio Mesonero Romanos. Haber sido reconocido con galardón tan prestigioso al que da nombre Mesonero Romanos, costumbrista madrileño, es, tras leer su novela, algo que me parece lógico y natural dado que esta narración es en sí misma un homenaje a la ciudad de Madrid, a su manera de vivir y a sus habitantes.

La novela se ha vuelto a reeditar en 2019 quizás al alumbrarse en  nuestro país una circunstancia socio-política semejante a las que se ficcionalizan en el relato. Si allí es el final definitivo de una época, la del franquismo por consunción del dictador y pocos años después, en octubre de 1982, la llegada de la izquierda al poder, ahora en 2019 tras un período de crisis económica e inestabilidad política de nuevo pareciera que se fuera a producir un final de época, la de aquella que algunos denominan 'Régimen del 78'. Yo me preguntaba si no sería que la industria editorial hubiera querido ver una cierta similitud entre los temores existentes en algún sector de la sociedad española ante lo que está por venir y los que en 1975 y en 1982 hubo en grupos sociales que temieron por el cambio de situación. Desde luego es materia opinable y por eso se lo pregunté directamente al novelista quien me dijo que no lo creía en absoluto pues las circunstancias entre el hoy y ese ayer son muy otras.

¿Me convenció Longares con su respuesta anterior? Algo sí, desde luego, pues entiendo que una traslación en estricto sentido no es del todo pertinente dado que el "cogollito" –así se designa en la novela a esa aristocracia burguesa detentadora del poder durante el franquismo- hoy ya no se visualiza sólo en el barrio de Salamanca, centro de la narración, sino que en este momento hay diversos "cogollitos" por muchas partes e incluso me atrevería a decir que algunos de ellos hoy mismo están bien presentes en nuestros gobernantes por muy transversales que ellos se digan de sí mismos.

Ciñéndome ya del todo a la novela, yo destacaría como elemento esencial en ella la anulación del tiempo, el ejercicio de disolución temporal que realiza el autor, y que queda plasmado en esas tres generaciones de una familia de la burguesía alta madrileña habitantes de una casa ducal del barrio de Salamanca desde la época de la guerra civil hasta ese momento ya en la etapa democrática en que los vencidos en la contienda fratricida llegan al poder en 1982, poder del que 14 años después serán desalojados de nuevo. Antes de estas dos fechas -1982 y 1996- el relato, en consonancia con la marcha de la sociedad española, experimenta un giro importante en noviembre de 1975 cuando el Caudillo, por algunos hasta ese momento tenido casi por inmortal, muere y los fantasmas del "qué pasará ahora" se ciernen sobre las aristocracias inoperantes que durante 36 años se habían beneficiado hasta el hastío de su adhesión incondicional al Régimen. Pero pronto las intranquilizadas aguas del estanque inmovilista se aquietaron:
"—Todo sigue igual —le dijo Caty Labaig en su última visita, mientras se retiraba premiosamente del brazo de la enfermera tagala—. Pero nada es como fue."

Una novela de personajes
El 20 de noviembre de 1975, es el gozne sobre el que Manuel Longares hace pivotar la narración, hacia atrás y hacia adelante, presentándonos los acontecimientos de la vida de los miembros de la familia Arce Matesanz, tanto de los padres de José Luis Arce como de Pia Matesanz; en especial de ésta dado que las vivencias de Hortensia, la madre, son de especial relevancia en el devenir de Pia e incluso de Virucha, hija y nieta respectivamente. Alrededor de este matrimonio orbita todo un universo de personajes:
  • Los que habitan en el barrio: Caty Labaig, la periodista de revistas papel couché; Lalo Pipaón y Luismo Fonseca, los socios de la tienda de electrodomésticos; Javo Chicheri, el falangista camisa vieja; Moncha Gabarrón, la cuñada roja de Javo Chicheri; el doctor Lapayese, asiduo del Café Balmoral; Máxima Dolz, amiga íntima de Hortensia y profesora de guitarra de Virucha; Izaskun Damborenea, etc.
    Loquillo, Coctelerías madrileñas, Manuel Longares, "Romanticismo"
  • Los profesionales que viven cerca del barrio, pero ya no forman parte del cogollito: el pintor Villasevil al que se homenajea en un momento del relato; el juez Monjardín, represaliado tras la guerra civil por sus ideas republicanas; Teosifonte Monjardín, hijo del anterior; Marcos Panizo, administrador del edificio de la calle Goya; etc.
  • Por último lo que podríamos denominar 'tercer estado', los auténticos humildes, los trabajadores que sirven a los dos anteriores estados y sobre todo al primero: Domi, Wences y Bea, las tres criadas en la casa de los Arce-Matesanz que, respectivamente y en este orden, al igual que el resto de la sociedad española simbolizan la evolución liberalizadora del propio país reflejada en esas tres generaciones mostradas en la novela; el sacristán Mamerto Bustinzapedorras, pareja de Wences; Marta Pombo, la militante de base socialista, esposa del administrador Panizo, que sirve de enlace entre todos los estamentos que se muestran en el relato.
Los personajes de este universo de seres aparecen y desaparecen de manera que, como ya he dicho antes, queda anulada la dimensión temporal, y la vida de unos y otros parece prolongación natural de la de los antecesores. E igual sucede con los cambios sociopolíticos que se producen a partir de esa fecha del otoño de 1975.

Lo que es evidente es que estamos ante una novela de personajes cuyo conjunto sirve, cual si de "La colmena" de Camilo José Cela se tratase, para mostrar Madrid, en verdad el personaje principal de este relato.
El título
Cabe preguntarse -y yo me lo he preguntado varias veces a lo largo de la lectura- ¿por qué el título "Romanticismo"? La verdad es que hasta muy mediada la narración no aparece alusión alguna al término en ninguna de sus posibles acepciones. Allá por la mitad de la novela cuando en los años de la transición salen a la calle manifestaciones que encogen un poco el corazón de algunos vecinos del barrio de Salamanca leemos:
"Y esa impresión de que en el último segundo del último minuto se retenía lo que se escapaba de las manos —agarrando la oportunidad por los rabos, como diría Izaskun— se imbuía del romanticismo otoñal y del morboso desorden."
A partir de este momento el vocablo y los de la familia léxica a la que pertenece se prodigan en la novela. El sentido completo del porqué del titulo creo que puede extraerse con suma claridad de la siguiente exclamación que profiere Teosifonte Monjardin, en llamada anónima al programa que en la emisora de Chema Bacigalupe conduce en las madrugadas con enorme éxito de audiencia Virucha Arce Matesanz:
"—Soy romántico —afirmó la voz ondulada— porque creo en la capacidad del hombre para vencer su destino."
Esta es en mi opinión la intención perseguida por el novelista con esta novela, presentarnos el cambio de dirección de una serie de seres que predestinados por su origen a un papel en la vida, sin embargo quebrarán ese destino adoptando otro que por el cambio de circunstancias políticas les es más conveniente.

El humor, un elemento fundamental
Las razones que en la novela algún personaje esgrime para justificar el fichaje para la causa democrática en su línea socialdemócrata ("socialismo fabiano") de elementos pertenecientes a la alta burguesía -"al cogollito"- son variopintas por demás: ir a hacer catequesis a barrios marginales, haber recibido en depósito unos libros 'peligrosos' como eran consideradas las "Memorias de Casanova" en la época franquista, las murmuraciones sobre si el padre o el abuelo de unos u otros habían simpatizado con los "rogelios", etc.

Casa ducal de la calle Goya, Franquismo, "Romanticismo"
Como se puede deducir de lo anterior el humor tiene en este relato un importante papel. Es un humor de variados tonos que el novelista aplica a unos y otros según qué casos y quiénes sean. Así por ejemplo lo hay de tono crítico y algo áspero cuando presenta las prácticas sexuales del matrimonio Arce Matesanz por considerarlas no acordes con la ideología que les es propia; y sin embargo esas mismas o parecidas prácticas eróticas cuando las desarrolla el matrimonio Panizo Pombo, pertenecientes al grupo social de los denominados 'humildes' son aplaudidas y envueltas en un humor abierto, sano y lúdico. En este sentido detecto en el relato un cierto maniqueísmo.

Pero por lo demás hay muchos momentos de sano humor. Muchísima gracia me ha hecho leer lo que decían algunos en los círculos franquistas cuando la enfermedad del Caudillo no presagiaba nada bueno:
"—Ayer se les quedó fiambre —contó Luismi Fonseca en Balmoral— y le resucitó el himno del Tercio.
—Pronto nos fallará la música —replicó el doctor Lapayèse— y habrá que encomendarse a Dios."
E igualmente me ha hecho reír la crítica que hace de Pía, quien estaba segura de sacar más partido a la lencería de Asensio que a la Bicha de Balazote, cuando sobre las Memorias del veneciano dieciochesco leemos:
"—No sé quién es Casanova —confesó la licenciada en Románicas por la Universidad Complutense."
Una novela llena de evocaciones
También durante la lectura muchas veces resonaba en mi cabeza la literatura española de la que Manuel Longares demuestra un enorme y bien asimilado conocimiento. La impronta de "La colmena" celiana es más que evidente, pero también ¿no está latiendo Pío Baroja en la frase 'la propuesta que le lanzó en el extrarradio de la aurora roja', o el Cervantes del soneto con estrambote en esa enumeración de acciones realizadas por Fela del Monte, la sexualmente liberada amiga de Pía, cuando le recomienda una sauna que, la verdad sea dicha, no era otra cosa que un puticlub?:
[Fela]"cuando iba a introducirse en el coche y nadie esperaba otro gesto que el rutinario de la mano agitándose desde la ventanilla en el adiós, se escoró con picardía de tanguista, asió la pamela, elevó las cejas, flexionó las rodillas, botó su grupa, y proyectando el índice de su mano derecha a quienes observaban extasiados su cadencia socarrona, destinó a Pía la frase que antecedió a su mutis:
—Leña al pompis."
Pero intertextos no sólo los hay literarios; sin duda alguna en los nombres dados a las monjas del colegio al que Pía y su amiga Goretti asistían de adolescentes subyace el sarcasmo, la parodia y en definitiva el humor presente en algunas de las primeras creaciones cinematográficas de Pedro Almodóvar. La frase que cito a continuación me lleva mentalmente a "Entre tinieblas", película de 1983 del realizador manchego
"La madre Santa Faz achacó la disconformidad de Pía a un quid pro quo, eso dijo mientras convocaba de un timbrazo a la madre Pesebre"
Y es que en definitiva, en esta novela de Manuel Longares hay mucha cultura, mucha literatura, mucha crítica sarcástica, mucha parodia, mucho humor en ocasiones un tanto ácido y, ya lo he dicho antes, algo maniqueo a veces. Pero lo que es algo indistinguible  y seña de identidad del estilo Longares es su construcción sintáctica llena de períodos largos, extensos, algo barrocos en mi opinión que parecen no concluir jamás y que como lector me hacían disfrutar en su belleza aunque me dejsean sin resuello en ocasiones. He aquí una muestra de su manera de escribir:
"Al fin suspiró, desplazó los ojos del imán que los retenía, y con un blando giro de la mano enguantada presionó el pomo de la puerta del local que, como otros de la zona, destilaba al abrirse el campanilleo de una bienvenida que desde ese momento alertaba al empleado a suscribir con el cliente esa ley secreta por la que no sólo le cede en todo y para siempre la razón sino que aparenta menor clase, dócil a una actuación reglada que le hará desenvolverse en el acotado margen de su negocio sin renunciar a un estilo que dejaría en mantillas al más sutil diplomático si por una apuesta se arriesgase a practicar el comercio a la manera relajada y sabia de estos dependientes que están siempre por encima de lo que venden, ya sea bisutería, muebles, automóviles o alimentación, porque nacieron entre el género, hacen su carrera en el mostrador y aspiran a irse de este mundo con las botas puestas, como aquel que dice, mientras exhiben el catálogo de Givenchy, la consola Imperio, el diseño Pininfarina o los nicanores de Boñar."
Un escritor costumbrista
Este estilo algo barroco y recargado en algunos momentos, sin embargo se aligera en los diálogos entre personajes que son vivos y con chispa. En este aspecto de los personajes, de su vida en un Madrid reconocible y el gracejo de los intercambios verbales habidos entre ellos, Manuel Longares recuerda mucho a Benito Pérez Galdós del que sin duda alguna es meritorio epígono. Esta novela, "Romanticismo", bien podría codearse con aquellas galdosianas denominadas 'contemporáneas' en las que el escritor canario presentaba el devenir de unos personajes a lo largo de dos o tres generaciones en una España real que vivía escindida en sus estamentos sociales poco comunicativos entre sí, aunque en algún momento se diese el contacto tangencial que es en definitiva lo que mueve también este relato. Y si don Benito portaba con gallardía el marbete de escritor costumbrista por la plasmación que de la vida real de Madrid hacía, otro tanto cabe decir de Longares, quien como digo al principio de esta entrada por algo fue distinguido justamente con el premio Mesonero Romanos, autor de "Escenas matritenses".

El propio Manuel Longares en entrevista realizada por la propia Biblioteca Nacional con motivo de la exposición "Benito Pérez Galdós, La verdad humana" reflexiona sobre el apelativo de galdosiano con el que de le suele calificar


Nota: De la agradable Tertulia que tuvimos con Manuel Longares escribió Juan Cruz un muy bello artículo el lunes 17 de febrero de 2020 en el Diario 'El País' con el título "Desinencia rubia del barrio del Retiro" [pincha en el título anterior para acceder al mismo].