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17 mar 2025

"La vida un camino". Presentación. Celebración de la Poesía (21 de marzo)

12 comentarios:
El pasado viernes 14 de marzo tuve la satisfacción de asistir en el Centro Riojano de Madrid (C/ Serrano, 25) a la presentación de La vida un camino, libro de poemas de Francisco José Sánchez Muniz

Francisco José Sánchez Muniz, Farmacéuticos poetas
Pablo Méndez
, de la editorial Vitruvio que publica la obra, fue el introductor del acto. Habló de su relación con Francisco José Sánchez Muniz (Paco) de quien no hacía mucho su editorial había publicado el libro de relatos titulado Cuentos del espejo del agua (leer reseña de este libro aquí); resaltó su sorpresa al conocer la faceta poética de Paco y su satisfacción ante este libro de poemas, especie de antología realizada por el propio autor de la poesía escrita por él durante los últimos 50 años.

Tras Pablo Méndez tomó la palabra José Félix Olalla, quien tras señalar la coincidencia profesional con Paco, poetas y farmacéuticos ambos, procedió a reseñar lo en su opinión más destacable de La vida un camino, el poemario que se presentaba. Se fijó José Félix Olalla en los doce apartados en los que distribuye Paco los 69 poemas que componen su libro. Habló del contenido de los mismos (amor, sensualidad, amistad, mujer, mar, viaje, paternidad, la muerte que camina...), de la forma que el autor utiliza (sin atenerse siempre al canon, creando incluso un canon personal, poemas libres, heterogéneos...), y de otros muchos aspectos, interesantísimos todos ellos, que fue ilustrando con la lectura de poemas del  escritor. 

Ya por último, Paco (Francisco José Sánchez Muniz) tomó la palabra. Agradeció a todos los que allí estábamos el que hubiéramos acudido a la presentación a pesar de la invernal tarde que ese viernes marceño se nos había echado encima. Explicó que el poemario reúne versos fechados entre 1975 y 2023; que, como ya dijeran los anteriores intervinientes, él escribe casi a diario de manera un tanto febril; que le encanta hacerlo y que siempre busca mejorar en el empeño; agradeció a compañeros y amigos que nunca le pusieran mala cara cuando él les mostraba sus poemas, que lo animaran a seguir escribiendo; finalmente citó por su nombre a algunos (Juan Ramón, Agustín...) fijándose especialmente en José Félix, presentador del libro en este mismo acto, de quien textualmente apuntó que le decía: «¡Selecciona, edita, léelas en voz alta, escúchate y sin miedo, quita!»

Tras estas palabras, y correspondiendo a la petición que le efectuaran José Félix y Pablo Méndez en sus respectivas intervenciones, Paco leyó algunas de las poesías contenidas en el libro. Hizo una especie de recorrido por esos doce estadios en que distribuye sus poemas. De todos los que leyó yo destacaría los que hizo a propósito del nacimiento de cada uno de sus dos hijos (Lo más hermoso y Por segunda vez); el titulado El mar de medianoche que lleva un epígrafe que reza «A Yolanda que sueña con el mar de medianoche»; algunos en los que la naturaleza ocupa lugar preferente (He viajado [ahora charro, luego campesino], varios de los que localiza en El Portil (especialmente me ha gustado, sobre todo por el quiebro contenido en su verso final, el titulado Primer deseo, aunque ahora mismo no sé si fue de los que Paco leyó en el Círculo); del apartado "Encuentros" me impactó el titulado Tan importante, especialmente al ver que Paco lo escribió en 1975 con sólo 25 años; y me golpearon emocionalmente varios en los que el inevitable final del camino que es la vida se impone ya de hecho (A Fernando) o se anticipa y se imagina el efecto producido en quien queda con vida (He muerto).

Los asistentes al acto, colegas, amigos y compañeros de Francisco José Sánchez Muniz aplaudimos con ganas al finalizar las lecturas realizadas por Paco. Como no podía ser de otro modo al encontrarnos en la sede del Círculo Riojano en Madrid, el autor obsequió a quienes allí estábamos con un vino de Rioja que degustamos mientras esperábamos que, con amabilidad, firmase ejemplares de la obra a quien así lo deseó.

Juan Carlos Galán, Paloma Celada, Círculo riojano en Madrid
De izda a dcha: Paloma Celada, Paco y Juan Carlos Galán (yo mismo)


Estamos a pocos días de la celebración del Día mundial de la Poesía, conmemoración a la que este blog todos los años se suma con una entrada centrada en este género literario. Sirva, pues, esta crónica sobre la presentación del poemario de Sánchez Muniz como la aportación de El blog de Juan Carlos este 2025 al homenaje a la Poesía del día 21 de marzo. Y lo hago en esta ocasión con unos poemas de La vida un camino que me han gustado especialmente. El primero es el que el propio editor, Pablo Méndez, ha destacado situándolo en la contraportada del libro; el otro es el que el mismísimo Francisco José Sánchez Muniz seleccionó tras señalar la dificultad de elegir uno entre todos

Le dices


¿Le dices a la noche que me encuentro
a la vuelta de la esquina?
¿Y al día, le dirás que ya llevo
esperándote un buen rato
con la ilusión en la mano
y mirando a tu horizonte?

Es sábado, recuerda,
ponte los vaqueros que te gustan,
la blusa más bonita que tú tengas
canta cuando ya vayas llegando.

Se despertarán todas las mariposas
que aún andan dormitando
a causa de la lluvia.
Pídeme silencio


Pídeme silencio
Y no tendré alma para dártelo

Reclámame un suspiro
Y pondré tu oído cerca de mi pecho

Di que te cuente un cuento
Y abriré el libro de las mil noches

Llámame en la mañana
Y sonarán para ti mil sinfonías

Pon a una caracola mi nombre
Y edificaré la rosa de los vientos

Búscame en el horizonte
Y te traeré el sol y el arcoiris

Móntate en el columpio de la luna
Y te arroparé mirando a sus colores

Mírame despacio
Y tu cara brillará en el salón de los [espejos

Tráeme la aventura de la vida
Y compraré todos los números del [sorteo

A mí, personalmente, los poemas contenidos en La vida un camino me han gustado, me han llegado muy adentro, han conseguido emocionarme. Hace Paco una poesía con elementos sencillos, sin alambiques ni grandes artificios, echando mano de coloquialismos, sirviéndose del lenguaje cotidiano, pero logrando insuflar indudable aire poético con imágenes en ocasiones muy hermosas. El amor, la muerte, el viaje, la amistad, la naturaleza, los hijos... son temas esenciales en este poemario que emociona, que conmueve al lector por su verdad. Es una verdad revelada poéticamente que le sirve a él para mostrar y a nosotros para entrever esos cincuenta años durante los que Francisco José Sánchez Muniz ha ido componiendo los poemas que conforman esta obra, su Obra, es decir, su vida, su verdad, su camino.

Por mi parte, y a falta de una lectura mucho más reposada de este hermoso, sincero y emotivo poemario, de los 69 poemas que lo componen, destacaría como mi favorito el siguiente, quizás, no lo oculto,  porque su lectura me ha llevado a evocar a Pedro Salinas, poeta del amor:

Para que pueda volver a amar


Para que pueda volver a amar,
tendré que borrar hasta tu nombre, 
la forma de tus labios y tu boca,´
el color suave de tu pelo,
cómo te acercabas a mí
buscando mil caricias.

Para que pueda volver a amar, 
tendré que olvidar
el color del sol cuando se pone, 
el deseo de escribir
cien versos en tu espalda,
saber que no es ahora primavera.

Para que pueda volver a amar,
tendré que trepar por mis abetos, 
cerrar los ojos desde el cielo,
soñar que tu mirada
no está besando a mi sonrisa
y que ya no es tiempo de cosecha.
Día de la Poesía, 21 de marzo



Si queréis celebrar la Poesía como se merece no dejéis de leerla, de escribirla, de hacerla, de vivirla...

  ¡¡Feliz Día de la Poesía para todos!!



18 jul 2024

Francisco José Sánchez Muniz: "Cuentos del Espejo de Agua"

14 comentarios:

«El libro paró su escritura y se cerró suavemente al ritmo que la claridad irrumpía en la mañana al amanecer. El lector, que había envejecido, […], estaba ahora radiante. Zoraida y sus criadas lloraban de emoción. En la cara del lector se abrió una sonrisa. La princesa se acercó a él y le cogió de la mano suavemente.»

Emulando al genial Miguel de Cervantes, aunque marcando las debidas, respetuosas y obligadas distancias con él, de Francisco José Sánchez Muniz (entre amigos, Paco) yo bien podría decir aquello de que Paco "ha cierto tiempo que es grande amigo mío" para proseguir confesando que es persona por demás afable, degustador de la buena cultura, hacedor de versos y narraciones, además de muy competente en lo suyo, o sea, especialmente en lo que toca a la nutrición y la salud cardiovascular. 

Yo que nada sé de nutrición, sí que puedo decir al menos, tras la lectura de los Cuentos del Espejo de Agua, que Paco es experto en lo que emocionalmente toca a la salud del corazón. Y es que, esto hay que decirlo desde el principio, los quince relatos que componen el volumen están llenos de amor: Amor a la literatura, amor a las narraciones mágicas y maravillosas, y amor humano hombre-mujer como el que se profesan los dos personajes principales de estos cuentos, Zoraida y el Lector del libro; un amor que van construyendo, recordando  y alimentando poco a poco, cuento a cuento, hasta sumergirse en las aguas del Espejo de Agua cuyas letras los habían enamorado.

La sensación que me invadía según iba leyendo estos relatos era la de adentrarme en la literatura propia de los cuentos mágicos y maravillosos. En efecto la cronología se pierde en ese «Érase que se era»  o «Érase una vez» con que principian buen número de los escritos que el Agua de Espejo va cincelando en las páginas del Libro azul celeste que el Lector lee a una audiencia que, noche tras noche, se congrega en torno al agua del foso del castillo-palacio donde se produce el milagro de la palabra. Estamos en un tiempo impreciso, que en mi imaginación se me antoja situado en esos siglos oscuros del alto medioevo en los que los grandes hacedores de cuentos vienen a ubicar la mayoría de sus historias. 

La sensación anterior se ve fortalecida por el romanticismo que impregna las narraciones contenidas en Cuentos del Espejo de Agua. Al decir romanticismo no sólo me refiero al sentimiento del amor que en mayor o menor medida, directa o transversalmente, cruza todos los relatos, sino a componentes románticos tan claros como la nocturnidad y el gusto por el terror, el miedo o la angustia que Paco pretende -y logra- reflejar en algunas de las historias. Tal sucede, por ejemplo, con la personificación dada a animales, objetos de la naturalezas y fenómenos atmosféricos que acaece en el titulado La bruma y el caballo; también en la analogía que en Día y noche se efectúa entre caballo y caballero y dama y yegua componiendo la quimera de un ser de seis patas. La plasticidad de la figura que se muestra remite con claridad a la intimidad amorosa. Es tal el poder mágico de la literatura, que los humanos que escuchan éste y otros cuentos vienen a confundir su realidad con la que se plasma en la ficción donde terror, prisión, lucha y amor se funden con la vida de Zoraida y del peregrino lector

Es una obra claramente de sensaciones, de emociones. Según paseaba por sus páginas he topado una y otra vez con un mundo sensorial lleno de sonidos y de colores, con una plasticidad que en literatura se logra fundamentalmente a través de la expresión poética. Y es que en Francisco José Sánchez Muniz anida un poeta. En él el estro pugna siempre por mostrarse, como se ve en este libro en multitud de expresiones de fuerte nervio poético («se acercó a ella, la cogió despacio por el taller y acercó su cara hasta que los ojos y sus bocas se fundieron llenándose de espumas de marea alta», en Sumergiéndose en el fondo del Espejo; «perdiendo la noche la soledad del silencio», en Una peregrinación diferente; «morir asaeteado por los cuernos de la luna o por el run-run de las estrellas titilantes», en La huida y el lago; «Infierno albo algo dantesco», en La bruma y el caballo); sin olvidar, claro, los poemas que se cuelan pertinentemente en algunos de los cuentos.

Francisco José Sánchez Muniz, Juan Carlos Galán, Paloma Celada, Antonio Bisquert
En la presentación del libro en el Centro Riojano de Madrid

Es evidente que Paco en esta colección de cuentos anidados entre sí por un hilo conductor, que inicia y concluye cada uno de los mismos (la lectura por el lector de los relatos que el Espejo de Agua escribe en ese libro de pastas azules cuando la noche comienza y que concluye con brusquedad al alba), tiene clara voluntad de estilo. Un estilo patente en la propia estructura anidada y en la variada manera de abordar los finales de los relatos: alguno, totalmente abierto; otros, inconclusos e incluso con doble final cual si de un ejercicio de taller literario se tratase. Un estilo a través del cual muestra, como ya he dicho, su gusto por la creación poética. También es evidente como rasgo de estilo el conocimiento que Francisco José exhibe del léxico de diferentes oficios (la 'gubia', el 'escoplo', el 'cepillo'... en El carpintero y el pájaro; la 'tanza', la 'carnada', la 'cofia', los 'rizos', el 'foque'...en El barco y el mayor tesoro). Y por último, dentro de lo propiamente estilístico hay que citar su inmenso amor por la literatura, la cual es homenajeada en referencias como la que realiza en El barco y el mayor tesoro, cuento en el que, así como en otros el escritor introduce partes en verso, en éste divide el relato en apartados bajo el epígrafe de las noches sucesivas durante las que el lector va leyendo el relato. La influencia y/u homenaje intertextual a obras o escritores clásicos es evidente:
  • «Segunda noche. Donde se relatan las aventuras que acontecieron a los tripulantes y marinos del barco después de una semana de viaje»
  • «Tercera noche. En la que se cuenta lo que aconteció al capitán y a los oficiales»
  • «esos hombres de la mar [en los que] existía mucha superstición y miedo y se contaban historias de mujeres bellas con cola de pez que, en las noches de luna nueva, cuando sólo hablaban las estrellas, hacían enloquecer con sus cantos y belleza a los hombres que el azar hacia caer en sus redes»
Para cerrar esta breve nota sobre el estilo de Francisco José Sánchez Muniz es obligado aludir a su condición de andaluz, onubense por más señas. Paco nació en donde el mar y los hombres que viven en su ribera soñaron e hicieron realidad el descubrimiento de otros mundos, otras gentes, otras historias... Su andalucismo es patente en la plasticidad, el colorismo, la magia, los sonidos, la sensualidad que habitan sus quince relatos. Dice el autor que hay en su obra una clara alusión a Las mil y una noches: «En un principio quise hacer algo que recordara a las mil y una noches, por eso, cuando y donde la luna está presente, un lector, noche tras noche, lee historias a una mujer que vive recordando su pasado». Efectivamente es así; y yo añadiría que además de esa evidencia también existe relación, en el modo de estructurar y anidar los relatos, con el clásico Decamerón boccacciano y con otros decamerones más actuales como el Decamerón del siglo XXI del Colectivo Literario Bremen en el que Francisco participa con varios relatos. 

Por último, y como sucede en los relatos contenidos en Cuentos del Espejo de Agua, el propio autor realiza sobre sí mismo una fusión entre lo real y lo ficticio. En el Proemio a estos cuentos leemos que, entre otras muchas fuentes de inspiración, dice el propio Francisco José Sánchez Muniz  «Cuentos del Espejo de Agua tiene su inspiración [...] sobre todo en un libro azul celeste grande con letras preciosas que recibiera de mi padre». Ese libro de su realidad vital lo transforma en el Libro azul celeste en el que el Agua escribe historias ficticias. Realidad y ficción, ficción y realidad, formando un ente único, como cuerpo y alma de un mismo ser. 

Si hubiera de elegir dos cuentos de entre los quince que forman el volumen (¡elección difícil, sin duda!) me inclinaría por los dos siguientes: "El peregrino" y "El candelabro". 
  • "El peregrino" me ha gustado por el ambiente frío, misterioso y el paisaje solitario de premonición de muerte en que se desarrolla. Todo esto y más se percibe en este cuento donde un peregrino y su fiel mastín se dirigen a una ermita. El camino es peligroso y misterioso. La arribada al destino, incierta. Nos movemos entre la certidumbre de una cosa y su contraria. La muerte, el descanso, el sueño... Todo ello se confunde armoniosamente en este cuento mágico.
  • "El Candelabro" es uno de los relatos que más se aproxima a los cuentos clásicos. Genios, seres maravillosos, Candelabro, espejo y cuadro de propiedades misteriosas siempre benefactoras si se cumplen condiciones establecidas. Amor paterno filial, hermano que aparece de manera mágica e inopinada, amor a raudales. Luna llena agosteña, éxito material en un bazar oriental... Como digo es un cuento en la más pura línea de lo mágico maravilloso.


El libro Cuentos del Espejo de Agua fue presentado el pasado día13 de junio en el Centro Riojano de Madrid. La sala en que tuvo lugar estuvo llena hasta los topes. Acompañó al autor en dicha presentación Margarita Arroyo, presidenta de AEFLA. 
La edición de Cuentos del Espejo de Agua está realizada por Ediciones Vitruvio, cuyo director Pablo Méndez también acompañó al escritor en la presentación. 
Es en la página web de la editorial donde se puede adquirir la obra.