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| Dibujo del salmantino Miguel Elías Sánchez Sánchez |
Paseando por entre sus casetas sin meta alguna por mi parte tuve oportunidad de recalar en un puesto que compartían tres editoriales menores. Al hojear un ejemplar que aparecía en primer término en el expositor, el encargado allí de la editorial "Ediciones La Uña Rota"se dirigió amablemente hacia mí para hablarme de que aquello que tenía en las manos era poco menos que un tesoro. Lo dijo con tal entusiasmo, con tal convicción, que me interesé vivamente por sus palabras:
"El autor estaba gravemente enfermo y decidió escribir las impresiones que la enfermedad le sugerían. Es una belleza, poesía auténtica..."
Fue tal su manera de decirlo que me contagió unas irrefrenables ganas de comprobar la veracidsad de sus afirmaciones. El autor era un total desconocido para mí, razón por la que inquirí al amable vendedor:
"¿Este Broyard, quién es? No lo conozco". "Fue crítico literario en el suplemento literario de 'The New York Times' y también hizo sus pinitos en la creación. Además de estas impresiones personalísimas sobre el proceso sufrido debido a su enfermedad también escribió otro libro, éste mucho más biográfico -y rebuscando en el expositor me tendió un pequeño volumen- que se titula 'Cuando Kafka hacía furor' y que acabamos de publicar en nuestra colección".
¡Increíble, que ganas de leer algo de él! Y compré el que en primer lugar me había llamado la atención. ¡Un profesional de primera este empleado, directivo o lo que sea de la editorial Ediciones La Uña Rota!
EL AUTOR
Al ser para mí Anatole Broyard un total desconocido decidí buscar sobre él. De mis pesquisas he sacado en claro lo siguiente; que nació en Nueva Orleans en 1920, que participó en la II Guerra Mundial conduciendo camiones, que al volver de pelear en Europa abrió una librería en el barrio neoyorquino de Greenwich Village y empezó a publicar relatos y ensayos en revistas comoThe Partisan Review o The New Republic; luego también dio clases en la Universidad de Columbia y en la de Nueva York al tiempo que dirigía el suplemento literario de The New York Times en el que al tiempo hacía públicas sus reseñas y comentarios sobre la literatura de allí y de acá (Europa). Por fin, Anatole Broyard obtuvo en 1987 o así la beca Guggenheim para escribir un libro, el que he leído, pues la enfermedad se le declaró en agosto de 1989 y le llevó a la tumba en el mes de octubre del siguiente año. Lógicamente el libro quedó inacabado. Sería su esposa, Alexandra Broyard, quien dio a la imprenta este texto junto a otros escritos que sobre la vida, la enfermedad y la muerte el crítico literario había escrito.
EBRIO de ENFERMEDAD
"En el verano de 1989, cuando me mudé de Connecticut a Cambridge, Massachusetts, descubrí que no podía orinar. Yo era como Portnoy, en "El lamento de Portnoy", que no podía fornicar en Israel. Siempre había querido vivir en Cambridge, y casi terminé convencido de que no podía orinar porque me había sorprendido el gozo, según la expresión de C.S. Lewis. Al igual que Israel para Portnoy, Cambridge era un lugar transcendental para mí" (pág. 60)

