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5 jul 2018

Alfredo Sanzol, autor y director de "La ternura"

17 comentarios:
Compartir la vida con amigos y compañeros que gustan de la literatura es, al menos para mí, un regalo. Y lo es porque constantemente de unos y de otros se retroalimenta mi conocimiento lector y, como en esta ocasión, también alguna de mis asistencias al teatro.

La cosa es que hará poco más de diez días en una de esas comidas de despedida (¡mira que nos decimos adiós los humanos, y lo que lo celebramos!) que preceden a las vacaciones de verano, J. D., compañero de trabajo primero y de tertulia literaria después además de buen amigo, me dijo entre el bullicio festivo de la celebración: "El otro día vi 'La Ternura' en la Abadía y me encantó".  Lejos de caer en saco roto, archivé en mi cabeza lo mejor que pude esta información valorativa: debería ver esta obra; sí, procuraría verla. Y dicho y hecho, ayer tuve la oportunidad de hacer realidad mi deseo.  


Teatro de la Ciudad, Andrés Lima, Miguel del Arco, Alfredo Sanzol

El autor
Quise ver esta obra, además de por el buen criterio de J.D. que nunca yerra el tiro, porque la firmaba Alfredo Sanzol, hombre de teatro donde los haya, distinguido pese a sus no muchos años (nació en Madrid en 1972) con variedad de premios y galardones: Premio Max de las Artes Escénicas en tres ocasiones (2011, 2012 y 2013), Premio Ceres por su obra "En la luna" en 2012, Premio Nacional de Literatura Dramática por su obra "La respiración" en 2017, y hace nada, el 7 de mayo de este año 2018, se alzó con el Premio Valle Inclán de Teatro precisamente por la obra que tuve la suerte de ver ayer. Y digo suerte porque "La ternura" estará en el madrileño Teatro de la Abadía sólo hasta el próximo 15 de julio. En esta ocasión no puedo lanzar mi habitual queja de lo poco que se mantienen en cartel los buenos espectáculos teatrales porque "La ternura" es una obra que viene del año 2017 habiendo permanecido en cartel con gran éxito del 27 de abril al 4 de junio de aquel año.

Comedia española actual, Shakespeare
(Foto tomada de Revista Teatro Madrid)

Mi impresión
Tras haber asistido a la representación muchas certidumbres que tenía se me han asentado más y otras que intuía han aflorado con fuerza en mí. Entre las primeras está la de que William Shakespeare es un gigante inmortal de la literatura dramática. ¡Pues vaya descubrimiento!, diréis más de uno. Bueno, bueno, tampoco hay que ponerse bravo. Lo que quiero decir es que cada vez que he asistido a buenas representaciones de obras de Shakespeare siempre se ha dibujado en mi mente la equivalencia de que el dramaturgo inglés es al teatro lo que un Beethoven o un Mozart son a la música, o sea, los tres auténticos monstruos de la naturaleza. 

De los dos Shakespeare teatrales, el autor de tragedias y el autor de comedias, Sanzol hace uso para "La ternura" fundamentalmente de la veta cómica del bardo anglosajón. A lo largo de la representación los personajes en no pocas ocasiones abren o finalizan sus parlamentos con referencias explícitas a títulos y/o momentos de comedias de William Shakespeare. Las expresiones 'mucho ruido y pocas nueces', 'como gustéis', 'noche de reyes'... o alusiones a momentos y/o personajes del tipo el 'Asno', o la pócima que al despertar hará enamorarse a quien la haya ingerido de lo primero que vean sus ojos, las olas del mar que arrojan a seres vivos a la playa... vertebran toda la representación y sirven para conformar un producto que es homenaje al genio de Stratford por partida doble: la primera por el explícito reconocimiento a la obra del dramaturgo; la segunda, y más importante, por construir una obra cómica moderna utilizando los palos del andamiaje teatral clásico.

Eva Trancón, Elena González, Natalia Hernández
Si la certidumbre que tenía sobre Shakespeare se ha asentado en mí aún más si cabe como acabo de explicar, la intuición que albergaba en mi interior, la de la calidad e interés del teatro de Sanzol, tras esta obra de "La ternura" he podido constatarla bien a mi gusto. Construye el escritor una historia de ribetes muy clásicos: Una tempestad acaba con la Armada Invencible que Felipe II enviaba contra Inglaterra. Desde el primer momento aparecen ribetes de comedia pues el movimiento de olas que darán al traste con tan imponente ejército es provocado por una mujer -la Reina Esmeralda- que viaja a bordo de una de las naos y que no desea que ninguna de sus dos hijas acaben casadas con hombres a quienes en su vida han visto y con quienes están prometidas sin su consentimiento. La magia de esta madre protectora ha ingeniado que tras la tempestad aniquiladora ellas tres arriben a una isla desierta donde jamás volverán a ver a hombre alguno, género humano al que odian. Pero no saben que allí, en esa isla, desde ya hace veinte años, tres hombres, un padre con sus dos hijos, viven en paz y armonía libres de las odiosas mujeres de las que no pueden referir más que maldades pues ellos, sobre todo el padre y el hermano mayor, han sufrido con ellas lo que no está escrito.

Como se ve pues ya están puestos los palos del andamiaje teatral. Todo comienza con un error pues quienes huyen de los hombres se topan con tres fortachones leñadores. Para evitar ser reconocidas como mujeres se disfrazarán de soldados: la madre será el Capitán; la hermana mayor que frisa ya la edad de cuarenta, será el Teniente; y la menor, el Alférez. El equívoco está servido. Ellas habrán de disimular su condición ante estos rudos leñadores que lanzan sapos y culebras por sus bocas contra el género femenino. Ellos inexplicablemente se van a sentir atraídos por estos seres humanos. Su rudeza choca con la ternura que les invade cuando están junto a ellas, ¡que son hombres! se dicen luchando contra esta atracción 'anti-natura'.

Todo en la representación transcurre con gran ritmo y en un ambiente en el que reina la comicidad. A la Reina Esmeralda, maga hacedora de planes mil que para todo tiene, la situación de contacto con estos seres del otro sexo echa por tierra toda su planificación. La comedia que se representa ante nuestros ojos tiene los componentes de la clásica comedia de enredo (disfraz, atracción inevitable, magia, personajes doblados...) pero avanza un grado penetrando el texto y los propios líos amorosos dentro del mundo que vive el público que asiste a la representación: discriminación de la mujer, tópicos sobre hombres y mujeres que dicen las unas y los otros, la importancia del sentimiento amoroso por encima del género como demuestra la atracción de estos hombres hechos y derechos -los leñadores- por otros hombres -los soldados que ocultan mujeres-, la necesidad de vivir la vida por uno mismo sin el control y dirección excesivos de los padres, etc.

La obra funciona como una máquina perfecta gracias a la dirección del propio autor que ha dispuesto una escena vacía con tres salidas al foro que sugieren diversas y cambiantes localizaciones por las que entran y salen los personajes creando en la cabeza de los espectadores todo aquello que refieren: un volcán, la subida al mismo, una cueva, el alojamiento de los soldados, etc. Pero nada se sostendría si no lo soportasen tres grandes actores y otras tres grandes actrices: 
El Leñador Verdemar Paco Déniz
La Reina Esmeralda Elena González
La Princesa Salmón Natalia Hernández
El Leñador Azul-cielo Javier Lara
El Leñador Marrón Juan Antonio Lumbreras
La Princesa Rubí Eva Trancón
Paco déniz, Javier Lara, Juan Antonio Lumbreras
Los seis brillan a gran altura y en todos ellos reside buena dosis de comicidad. Quizás sea Juan Antonio Lumbreras en el papel de padre de Verdemar y de Azul-cielo quien mejor encarne esa cualidad de desengañado totalmente del universo femenino, y por eso quien mayor hilaridad provoca en el público en algunos momentos gloriosos de la representación. Pero la relación natural que se establece entre los hijos de uno y las hijas de otra suscita, aparte de momentos de humor muy logrados, esa gran ternura a la que alude el título pues en el fondo ella, la ternura, es la síntesis de lo que en verdad es el amor.
Final
La obra es tan divertida , tan actual, tan clásica y con tal cantidad de cualidades literarias que no me extrañaría verla de tournée por distintas localidades españolas durante este verano o en los próximos meses. Desde luego si la veis por vuestros lugares de residencia o de veraneo no lo dudéis, acudid a verla, os daréis de bruces con una genial autor-director, unos magníficos actores y actrices, y un texto que envuelto en humor del bueno toca temas muy propios de nuestra condición humana.


17 jul 2016

Richard Linklater: "Todos queremos algo"

6 comentarios:
Desde que en 2013 viera "Antes del anochecer" [leer reseña de ella aquí], el cine de Richard Linklater me atrapó completamente. Tras ella vi las anteriores dos entregas de su trilogía "Antes de..." sobre el amor romántico: "Antes del atardecer" (2004) y "Antes del amanecer " (1995), separadas cada una de ellas, como es marca de la casa en él, por los nueve añitos de rigor tanto en la ficción como en el mundo real, de manera que si en la primera los personajes tienen 18 años y se conocen en Viena, durante la segunda los vemos conviviendo felizmente con 27 años y en la tercera asistimos a la crisis de pareja nueve años más tarde, o sea, con 36. La pareja de actores protagonista de toda la trilogía, Ethan Hawke y Julie Delpy, lógicamente dan credibilidad a lo que el paso del tiempo provoca en la ficción

Más tarde, prácticamente hace nada, vi su celebrada "Boyhood" (2014), ese paseo por la adolescencia en tiempo real a lo largo de 12 años. En 39 días de rodaje desde 2002 a 20013, Linklater hace un recorrido desde los despreocupados seis años del personaje Mason (Ellar Coltrane) hasta los 18 años en que el adolescente descubre o intuye el amor en el momento en que finalizado el instituto se dispone a marchar a la universidad el próximo curso.

¡¡Todos queremos algo!!
La película que he visto este fin de semana muestra la llegada de Jake Bradford (Blake Jenner) y otros novatos como él: Beuter (Will Brittain), Plummer (Temple Baker),  etc. al campus de la Universidad estatal de Texas. Allí son alojados en unas denominadas "Casas del beisbol" ocupadas ya por otros jugadores veteranos  -Glenn McReynolds (Tuler Hoechlin ), Roper (Ryan Guzman), Finnegans (Glenn Powell)...- que reciben a los nuevos, unos con calculada hostilidad -McReynolds y Roper- con la pretensión de 'curtirlos' en esta nueva etapa vital que están a punto de inaugurar; y otros -Finnegans especialmente- con afecto haciéndoles comprender que las novatadas no son más que un rito inciático sin más: "Todos nos turnamos para vacilar. Sólo tienes que aceptar tu vacile y pasarlo al siguiente".

Es un viernes y el curso comienza el lunes siguiente a las 9 de la mañana. Durante estos tres días Jake y el resto de componentes del equipo de beisbol universitario al que pertenecen gracias a la beca que les permite estudiar allí se conocerán, de divertirán y se propondrán especialmente conocer chicas. Para ello organizarán una fiesta en una de las casas, acudirán a discotecas de música disco (estamos en los años 80) y cuando no consiguen sus propósitos decidirán ir a establecimientos de música country que aunque no es su preferida piensan que quizás las chicas amantes del rodeo sean más receptivas que las de la disco. En su afán por ligar llegarán a acudir hasta a una fiesta organizada por estudiantes de arte dramático que frente a ellos, jugadores de beisbol, son algo así como el agua y el aceite. Sin embargo Jake y Beverly (Zoey Deutch), novata como él y estudiante de primero de danza y arte dramático, parecen sentirse atraídos e inician una relación que tiene visos de prosperar.
Everybody Wants Some!!
La película se considera que es una secuela de la que escribiera y dirigiera en 1993, Movida del 76 (Dazed and confused). Mientras en "Movida del 76", película que no he visto, el asunto gira en torno a un grupo de chicos del último curso de instituto que vive, ilusionado, la culminación de una etapa y el tránsito hacia otra superior, la Universidad, en ésta vemos a un grupo de chicos de primer año universitario que sigue con sus tonterías de instituto (su manera burda de acercarse a las chicas, la bebida, la fiesta, las drogas... y su comportamiento en general) pero a quienes a lo largo de las dos horas de proyección vemos pasar de ese sentido grupal inicial a un comportamiento más adulto, más individualista. Las relaciones con las chicas las vemos evolucionar del puro "pillar" estilo saga "American Pie" o "Porky's" a la atracción amorosa. El personaje de Jake que se siente a gusto con sus amigos del beisbol, va a conocer algo muy nuevo y muy interesante cuando Beverly, la chica que le gusta, le invite a participar en la representación de "Alicia en el país de las maravillas" que ella y sus compañeros de artes escénicas están realizando en una fiesta. Algo ha estallado dentro de él.

A subrayar este asunto de iniciación, de cambio, de comienzo de algo nuevo contribuye la música que Linklater ha elegido para la película. Es una música que a mí en líneas generales me ha encantado que incluye temas rockeros, de música country texana, canciones discoteras de los ochenta, pero también ya algunos temas punk. Mientras que los muchachotes que más que otra cosa son 'el equipo de beisbol' se identifican al inicio con el rock y el sonido disco, a lo largo del film ablandan su intransigencia musical aceptando acercarse a escuchar y bailar country, y hasta acudir a un concierto de música punk. Pero mientras están oyendo esta, para ellos, nueva tendencia musical se miran entre sí y se preguntan qué coños pintan ellos allí. Sienten que ese tiempo, el que representa el punk, ya no es el suyo, vamos, que los años no pasan en balde.


En este post incorporo cinco temas musicales de la película que a mí siempre me han gustado. Estos y el resto de la banda sonora de "Todos queremos algo" se pueden escuchar pasándose por la página de "Música que me gusta escuchar". Estoy convencido de que os gustarán pues prácticamente todos ellos se han convertido en clásicos de la música popular.

Otra característica de este film muy en la línea de su director es la delgada línea que separa la historia de la realidad. Linklater declara que es un film bastante autobiográfico:
"Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que estar en la universidad fue un momento divertido, no sólo en lo personal, también fue un momento cultural interesante. Todavía era el final de los años 70. Lo que conocemos como los "años 80" realmente no empiezan hasta el 82 0 el 83".
Se refiere el director y guionista con estas palabras a que aún no se había instalado la percepción del peligro que suponían el consumo de drogas, el abuso del alcohol, y, además, aún no había estallado el problema del virus del sida.
A este sentido de verismo contribuyen los actores que si no noveles sí que habían tenido poca participación en películas con lo que transmitían sensación de autenticidad. Es más, al igual que en la ficción los doce estudiantes se acaban de conocer, la realidad de los actores al respecto no iba muy a la zaga de ello, pues el director sólo los reunió unas dos semanas antes para darles unas indicaciones sobre los ritmos que debían bailar en la ficción.



Final
Es una verdadera pena que este buen cine sea más que difícil verlo. En Madrid sólo lo proyectan en tres salas de versión original. Se hurta así, de esta manera, a muchas personas la posibilidad de ver realizaciones novedosas e independientes. Demuestra lo anterior que las distribuidoras y muchos exhibidores en su escalafón de prioridades priman el beneficio económico sobre el producto cultural. ¿Es novedoso esto que digo? No, ya lo sabíamos casi todos. Lástima que la situación no cambie.

2 feb 2016

"CERVANTINA": Versiones y diversiones sobre textos de Cervantes.

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A finales del pasado mes de enero pude ver por fin el remozado Teatro de la Comedia madrileño donde tiene su sede la CNTC (Compañía Nacional de Teatro Clásico). He de decir que aunque las obras realizadas en él nos han privado de esta estupenda sala durante trece años, al menos el resultado ha sido magnífico.

CNTC, Teatro de la Comedia, Calle Príncipe, Compañia Nacional de Teatro Clásico

Pero no es mi intención hablar aquí del edificio, sino  reseñar el primer espectáculo que he visto en él, esperando poder asistir en este Teatro de la Comedia a muchas otras representaciones que me diviertan y entretengan tanto, por su calidad y el buen hacer de sus artífices, como ésta a la que he ido en la amigable compañía de mis antiguos compañeros del Instituto " Mirasierra" de Madrid (¡Alicia, muchas gracias por haber organizado esta jornada teatral!): "Cervantina".

Por fin, me dije al conocer el título del espectáculo, algo referido a Cervante en este año que debiera ser suyo por derecho propio al conmemorarse el 400 aniversario de su fallecimiento. El grupo de teatro "Ron Lalá" en coproducción con la CNTN es quien ha puesto sobre las tablas este ingenioso y bien engarzado conjunto de 'Versiones y diversiones sobre textos de Cervantes'. No se trata de obras completas sino de fragmentos escogidos de obras cervantinas, especialmente de sus "Novelas ejemplares" ('El celoso extremeño', 'El coloquio de los perros', 'El licenciado Vidriera', 'Rinconete y Cortadillo', y el propio Prólogo a estas novelas ejemplares) y de sus "Entremeses nuevos" ('El viejo celoso', 'El retablo de las maravillas' y 'El hospital de los podridos' entremés atribuido a Cervantes sin total unanimidad), pero también de otras obras suyas como 'La Galatea', 'Don Quijote de la Mancha', 'Persiles y Segismunda' y 'Viaje al Parnaso'.

Con estos mimbres, magníficos y bien fabricados procediendo de quien proceden, Yayo Cáceres, director del montaje, urde un divertidísimo espectáculo en el que se van sucediendo, armoniosamente engarzados, los textos cervantinos antes citados junto a diversos anacronismos que sirven de actualización a los mismos llevando al patio de butacas la atmósfera de libertad y de contemporaneidad que transciende de este clásico intemporal que es el alcalaíno. Ni que decir tiene que la mucha hilaridad que contienen estas 'versiones' reposa en gran medida en esta estudiada y bien  dosificada ración de inexactitudes. Luego, de pasta que todo lo une, sirve la música pues no en balde "Ron Lalá" tiene, desde sus orígenes en 1996, entre sus señas de identidad ser una compañía de teatro y humor con música en directo. Quizás fue por estos ingredientes por lo que durante la representación reiteradamente acudían a mi memoría esas obras de mi ya lejana (¡ay!) época estudiantil en la que grupos de teatro independientes como "Dagoll Dagom", "Los goliardos", "Els joglars", "Ditirambo" y algunos otros realizaban trabajos de creación colectiva  en los que sus componentes combinaban música y textos con un lenguaje escénico propio basado en el humor crítico y satírico. A esta noble estirpe, sin duda,  hay que adscribir a "Ron Lalá".

La puesta en escena de esta "Cervantina" rezuma frescura por todos sus poros. Todo sucede sobre un escenario escueto pero que los cinco actores (Juan Cañas, Alvaro Tato, Miguel Magdalena, Daniel Rovalher e Iñigo Echevarría) llenan con sus movimientos, sus cambios de personaje -de media cada uno de ellos adopta un mínimo de seis diferentes personalidades durante la función-, sus canciones, bailes y músicas, las interpelaciones ocasionales al público en una especie de cabaret berlinés que provocan la participación directa del espectador en el espectáculo que culmina con el clímax final de la fiesta participativa, del happiness... Y todo esto, ¡válgame Dios!, bajo la égida del gran Miguel de Cervantes, al que como bien se dice en el espectáculo tenemos en España arrumbado en el cuarto trastero de lo que no sirve para nada pero tampoco se puede tirar por el qué dirán. Menos mal que espectáculos como el que han montado los de "Ron Lalá" vienen a poner en valor el importante mensaje de libertad, contemporaneidad, crítica y liberalidad escondido en estos textos inmortales. Bien merecemos, pues, si no queremos morir y ahogarnos en nuestras inveteradas torpezas ser inoculados del virus de la "Cervantina" para sobrevivir y salir para adelante como individuos pero también como colectividad.

"Cervantina" está representándose actualmente en Madrid hasta el próximo día seis de febrero (de nuevo he de protestar por el poco tiempo que se mantienen en cartel funciones interesantes como ésta). Menos mal que la compañía "Ron Lalá", fiel a sus orígenes, sale de gira por España y este interesante y divertido homenaje cervantino podrá verse en muchas otras ciudades españolas (en la página web de la Compañía se pueden ver los lugares y días de esta gira).

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"Los hermanos Karamázov", Juan Echanove, Teatro Valle Inclán


A punto de publicar este post, llega a mis manos el último número de la revista mexicana "Emblogrium" en el que aparece un artículo mío sobre teatro al hilo de la representación de "Los hermanos Karamázov"  (leer artículo aquí) que, a principios de enero, vi en el Teatro Valle Inclán de Madrid. Sin perjuicio de que en otro momento publique esta colaboración mía en el blog, os invito ahora a que visitéis "Emblogrium" (ver revista aquí) y leáis éste y el resto de artículos que contiene este ejemplar del mes de febrero. 

4 sept 2015

"Bajo terapia" de Matías del Federico

3 comentarios:
El miércoles de esta semana he tenido ocasión de ver en los Teatros del Canal de Madrid "Bajo terapia", una comedia de final dramático escrita por el joven autor argentino Matías del Federico, nacido en Santa Fé (Argentina) en 1981. La dirección y puesta en escena corresponde al también argentino Daniel Veronese.

Matías del Federico, Daniel Veronese
"Bajo terapia". Autor: Matías del Federico. Director: Daniel Veronese
 Asunto.- Una comedia en la que tres parejas que habitualmente asisten a la consulta de la psicóloga Antonia son convocadas juntas una tarde-noche de un viernes, sin ellas saberlo, a una original y sorpresiva sesión en la que harán terapia sin terapeuta, es decir, sin Antonia. Tras la sorpresa inicial las tres parejas, unas más reticentes que otras al experimento, comienzan a desarrollar las siete "tareas terapéuticas" que la psicóloga les ha dejado escritas. Al irlas realizando deberán mostrarse tal y como son a sus compañeros a fin de poder dar salida a sus traumas y conflictos emocionales. Esta salida se realiza en un ambiente de gran comicidad ante el contraste ofrecido al público de tres tipos de pareja: una liberal, una más común y otra más tradicional. Los seis integrantes esconden algo, pero no todo es de la misma gravedad. Durante la sesión irán mostrando sus secretos pero no todos tienen el deseo de mostrarlos.
Si hay algo que acá asociamos con la Argentina ello es la terapia psicológica, algo muy unido a la habitual verborragia característica de sus naturales. Por ello se podría afirmar la absoluta argentinidad de la obra.
Lo anterior se patentiza en unos textos muy ágiles llenos de un humor diáfano que llega al público con toda su fuerza merced al empleo del lenguaje y vocabulario habituales entre los espectadores. No hay un salto entre la escena y el patio de butacas, todos nos sentimos identificados con la problemática que se desarrolla en las tablas. Es una obra en la que la risa está garantizada. pero no es una obra tonta en la que pasada la hora y media de su duración se sale a la calle y se olvida todo lo que allí se ha visto. No, es una obra con mucho fondo en la que se plantean conflictos que no por comunes y escuchados por todos dejan de tener importancia: la educación de los hijos, la vida en pareja, los celos, la anulación del otro, las adicciones, el sexo, el trabajo...

Propósito.- Matías del Federico busca conseguir con su comedia la catarsis, primigenia función del teatro griego. Y la consigue por partida doble gracias a la habilidad con la que maneja el artilugio teatral, -fundamentalmente los diálogos (estamos ante un teatro de texto)- que hace que la misma acontezca sobre la escena y con seguridad en muchos de los asistentes. Estamos, y esto en mi opinión es uno de los méritos de la obra, ante el teatro dentro del teatro.

Gorka Otxoa, Juan Carlos Vellido, Melani Olivares, Manuela Velasco, Fele Martínez, Carmen Ruiz
Una escena con poco mobiliario y mucha funcionalidad
La obra y su puesta en escena me ha recordado, desde el principio, a "El método Grönholm" de Jordi Galcerán, obra que el mismo Veronese dirigió con éxito en Buenos Aires el año 2006. Como en aquella estamos ante una reunión de personas que no se conocen y que han de solventar unas pruebas o realizar unas tareas que las llevarán a mostrarse tal y como son. La diferencia radica en el motivo que impulsa cada una de las representaciones: en la de Galcerán se compite por conseguir un puesto de trabajo, y en la de Del Federico es la necesidad de encontrar la paz y felicidad en la pareja la que pone en marcha la acción. Mucha psicología en ambas.

Los actores son la mayoría muy conocidos por el público. Las tres parejas están formadas por Gorka Otxoa -"Velvet" , "Águila roja"- como Esteban y Manuela Velasco -"Velvet"- como CarlaFele Martínez -"Los abrazos rotos"- como Daniel y Melani Olivares -"Aída"- como Laura; y por último Juan Carlos Vellido  como Roberto y Carmen Ruiz como Marta. Todos ellos sacan adelante su papel con eficiencia sin percibirse diferencias importantes entre unos y otros. A mí en particular me ha gustado mucho Melani Olivares pues, pese a no ser para nada admirador de la serie televisiva de "Aida" por su papel en la misma la tenía mentalmente encasillada en ese tipo de personajes chuscos, con lo que su actuación aquí me ha sorprendido satisfactoriamente.

Conclusión.- En definitiva una obra que habla de, en palabras de su director,  "lo solo que se está en pareja, y de lo que uno llega a permitir para no estar solo" algo en lo que, -dice-, "mucha gente puede reconocerse a sí misma o a personas muy cercanas" y por eso es fácil que se rían.

Recomendación: Obra muy, pero que muy, recomendable. De lo mejor que ahora mismo se puede ver en Madrid. Hay que darse prisa para verla pues estará en cartel sólo hasta el próximo día 27 de septiembre.

1 ago 2015

"El cumpleaños de Ariane" de R. Guédiguian (Francia)

5 comentarios:
Está visto que este verano las salas de cine se han convertido en uno de mis refugios favoritos para combatir las altas temperaturas. En esta ocasión la anterior consideración no puede ser más cierta:
Salí de casa dispuesto a ver el documental emocional/testimonial "Amy" sobre la vida de la artista norteamericana de triste final. Pero, -¡ya se sabe!-, el verano es período voluble, de poca seriedad, y así resultó que la empresa exhibidora había decidido eliminar el film del horario anunciado y trasladarlo al siguiente. Mi enfado fue inmenso (¡cómo puede ser posible esto!, dije y me dije); pero como afuerael calor seguía apretando,decidí entrar en cualquier sala que ofreciese algo no infantil, tarea ardua y difícil pues las pantallas están llenas durante esta canícula de "Minions", "Pixels", "Del revés" o "Ted 2" (bueno, esta última pese a ir de un osito de peluche no es de tan niños). Ante mis ojos, pues, sólo tenía tres o cuatro opciones: "Girlhood", de la que el personal del cine no me supo decir nada, "Ant man" que no me interesaba , "El secreto de Adaline" que no me apetecía en ese momento y "Au fil de Ariane" -"El cumpleaños de Ariane"- a cuyo director Robert Guédiguian conocía de algún que otro film ("Marius y Jeannette" vino a mi cabeza en ese momento). Así que, por eliminación más que por decidida elección pasé a ver el último producto del director marsellés de origen armenio; al menos sabía con lo que me iba a encontrar, o eso creía yo.


La película: Una caja llena de sorpresas
Ya desde el principio las sorpresas se iban a suceder. La primera fue ver que en la sala sólo estábamos dos personas a las que -¡no sé por qué el personal de taquilla tiene esta costumbre!- nos habían colocado juntitos en el desértico cine (el asunto lo arreglamos ubicándonos en el lugar que a cada uno nos plugo saltándonos a la torera la numeración que figuraba en la entrada). El resto de sorpresas ya fueron puramente cinematográficas.



Una fantasía de Robert Guédiguian
El título del film se acompaña de un subtítulo que sirve de orientación para lo que nos disponemos a ver: Una fantasía de su director. Robert Guédiguian es consciente de la inmensa sorpresa que para sus espectadores habituales supone esta película y por eso lo advierte. En efecto, "El cumpleaños de Ariane" está, al menos aparentemente, en las antípodas de los filmes sociales que llenan la filmografía de su director como  "À la vie, à la mort!" (1995),  "Marius y Jeannette" (1997), "Marie-Jo y sus dos amores" (2002), "Mi padre es ingeniero" (2004), "El viaje a Armenia" (2006), "Lady Jane" (2008) o "Las nieves del Kilimanjaro" (2011) donde plasma su compromiso político, narrando la vida en fábricas, supermercados, calles humildes, zonas portuarias marsellesas de la clase trabajadora -sobre todo de la inmigración- que vive inmersa en la precariedad laboral, en las malas condiciones de trabajo, en el paro.

22 jul 2015

"Una segunda madre" de Anna Muylaert (Brasil).

4 comentarios:
Como lo prometido es deuda, aquí dejo la otra película que he visto últimamente y que me ha gustado mucho. Ya os dije que el producto provenía de Brasil.



Me ha agradado mucho la historia de Val, una mujer brasileña que sirve desde hace muchos años en casa de una familia acomodada de Sao Paulo. Los miembros de esta familia, -Bárbara (Karine Teles), una estrella mediática a la que apenas su dedicación profesional deja tiempo para su familia; su marido, Carlos (Lourenço Mutarelli), adinerado desde la cuna, que consume su tiempo pintando cuadros que no vende; y Fabinho (Michel Joelsas), hijo de esta pareja, que se prepara para el examen de Selectividad-, son atendidos día y noche por Val (Regina Casé) que dejó hace ya 13 años a su hija Jessica (Camila Márdila) a cargo de unos familiares en la pequeña localidad al norte de Brasil de donde ella es.
La vida en esta casa acomodada de Sao Paulo transcurre plácidamente hasta que Jéssica le pide a su madre que la acoja durante unos días porque ella también va a someterse a la prueba de Selectividad.

Lo más interesante de este relato fílmico es el choque generacional Val - Jéssica que produce en la primera una auténtica convulsión que le hará replantearse toda su vida. Además de a este enfrentamiento asistimos a otro, el que se realiza entre dos clases sociales (ricos - pobres) procedentes de entornos muy distintos (urbanitas - mundo de las favelas).

Jéssica, revulsivo de esta situación, es toda una mujer hecha y derecha por temperamento, decisiones difíciles que toma y acontecimientos vividos y plenamente asumidos por ella. Val evolucionará gracias a su hija y tomará decisiones que nunca creyó que tomaría. Es interesantísimo ver cómo su carácter y personalidad se transforman a lo largo de los 110' que dura el film. De su personaje interesa resaltar la actitud maternal hacia Fabinho quien ha encontrado en ella una madre dada la dejación de Bárbara; también ella, Val, ha vertido en Fabinho todo el amor y cuidados que su condición de empleada doméstica interna le ha impedido volcar en su propia hija.


Una película muy bien actuada en una historia muy creíble que muestra una realidad social no sólo brasileña sino muy reconocible en no pocos lugares del mundo desarrollado. Quizás sea por ello por lo que la película ha encontrado el favor del público del Festival de Berlín de este año y el de la crítica del Festival de Sundance: Sección oficial películas internacionales a concurso.


¿Habéis visto alguna película durante este verano que os haya gustado especialmente?