10 oct. 2014

"A las ocho en el Novelty": Salamanca en una cosmopolita novela de Carlos Díaz Domínguez

A las ocho en el Novelty, Salamanca, Eva Martín, Carlos Díaz Domínguez
El autor, Carlos Díaz, y su presentadora, Eva Martín, en la FNAC-Callao
He llegado hasta la última novela de Carlos Díaz Domínguez (autor también entre otros títulos de "Tres colores en Carinhall" y "Lágrimas sobre Gibraltar")  por puro azar. Fue a través del blog de Eva Martín, "La historia en mis libros.com", del que soy fiel seguidor, que me enteré de que el día 19 de septiembre ella sería la encargada de presentar novela y novelista en la FNAC de Callao. Me apresuré (estábamos por entonces en el mes de junio o de julio)  a confirmar mi presencia en el acto, fundamentalmente por la sorpresa que para mí supuso tal título.
La frase "A las ocho en el Novelty" es muy habitual para quienes, salmantinos como yo, conciertan citas amables en Salamanca. Que una novela se titulase así, despertó rápidamente mi curiosidad. Luego, por motivos familiares que me empujaron a estar ese día de septiembre precisamente en Salamanca, no pude asistir al acto de la FNAC de Callao con lo que perdí la ocasión de saludar a Eva y a Carlos en persona.

La novela
Estamos ante un thriller actual motivado por unas pesquisas de base historicista. La acción se sitúa en la España de 2012, esa España que muchos extranjeros escogen como lugar de residencia por su buen clima y algunos otros, -no muchos, cierto es-, porque aquí, entre tanto foráneo residente, se puede alcanzar casi la invisibilidad.

Breve sinopsis. Como no se trata de destripar el relato, sólo diré que una anticuaria y un profesor de instituto correrán no pocas aventuras para intentar encontrar el denominado "tesoro de Godoy" que les ha encargado buscar un acaudalado y peligroso magnate ruso residente en Marbella. Esta búsqueda será seguida muy de cerca, aunque por diferentes motivos, por el Gobierno de España y por el SVR ruso.

(booktrailer de la editorial para la promoción de la novela)
La historia que se relata se distribuye en 79 capítulos, con un Preludio y un Epílogo. El discurrir temporal es lineal, sin saltos en el tiempo pues las incursiones en la época de Godoy o en la de la desaparecida URSS se hacen siempre desde la mirada del investigador actual; en ningún momento los personajes históricos aparecen actuando por sí mismos, conocemos sus acciones a través de lo que nos dicen los especialistas en el período histórico que ellos vivieron. No estamos, pues, ante una novela histórica; es una novela que utiliza datos históricos para el desarrollo de su trama que sucede en plena actualidad. Además esta historia detectivesca incluye una hermosa historia de amor que en el fondo es la que  justifica el título del relato.

Los personajes. En general están bien dibujados; tienen -incluso los secundarios como Pauline o Restituta- personalidad reconocible y no cabe decir de ellos que sean planos. Dos grandes grupos se pueden hacer entre los personajes del relato:
  • Los españoles: Leonor Cortés, la anticuaria que investiga por encargo la existencia del tesoro; Enrique Díez, profesor de Historia del instituto peñarandino "Germán Sánchez Ruipérez"; D. Servando Galán, catedrático jubilado de la Universidad salmantina que ayudará a la pareja anterior en sus pesquisas; Rafael Castañeda, diplomático que busca por encargo del gobierno español posibles falsificaciones históricas que pudieran tener consecuencias en la estabilidad política de nuestro país; el resto, como Restituta, el ama de llaves de don Servando, Pauline, la amiga francesa de Lourdes, o Julián Pulido, el médico amigo de Enrique, son puramente secundarios.
  • Los rusos: Aquí cabría hacer, a su vez, otra subdivisión. Por un lado estarían los 'malos', delincuentes procedentes algunos del desaparecido KGB soviético: Anatoli Boychenco, Andrej Nizhegorodov, Igor Kusov, Valya, y Konstantin Voronov (Kostia). Los 'buenos' estarían representados por Alina Guseva, bella aunque fría mujer del servicio secreto ruso (SVR) hacia la que el diplomático español, Castañeda, tendrá sentimientos ambivalentes; y Sergei Pimenov, también miembro del SVR pero al que le mueven intereses más personales en su búsqueda de Boychenco.
Plaza Mayor de Salamanca,
Vista de la zona abierta de la plaza desde una de sus arcadas
La geografía. Si algo me ha llamado mucho la atención durante la lectura de la novela es la variedad de espacios exteriores que utiliza el autor. Estamos ante una geografía ciertamente variada y cosmopolita que va de la apacible capital salmantina y la más tranquila aún Peñaranda de Bracamonte a las mundanas Nueva Orleans, Madrid o Moscú, pasando eso sí por otros variados lugares como San Sebastián, Marbella, San Juan de Luz en Francia, Olivenza, Badajoz, etc. Este cambio constante de ubicación si bien es cierto que dota al relato de ritmo y dinamismo también sucede que por momentos nos aboque a sentir cierta inverosimilitud  cuando vemos, por ejemplo, con qué alegría el apocado profesor de Instituto, Iluminado (Enrique Díez), se embarca en aviones y viajes varios tras 25 años de monótona vida peñarandina. Pero esto sólo me ha sucedido con este personaje pues en todos los demás el constante viajar por profesión y oficio es connatural a todos ellos.

Otro detalle que quiero destacar es la alegría con la que se mata en esta novela. El tal Boychenco y sus secuaces tiran de pistola con gran desenfado, a veces excesivo, en mi opinión, faltando en alguno de estos crímenes justificación adecuada. No he echado la cuenta pero fácilmente dejamos en esta lectura un reguero de una docena de cadáveres, más o menos.

La Salamanca de la novela
Atención especial quiero hacer a Salamanca, provincia y ciudad. Me mueve a ello especialmente mi
Café Novelty, Torrente Ballester, Salamanca, Carlos Díaz Domínguez
Torrente Ballester
condición de natural de esta ciudad, pero también el conocimiento de no pocos lugares y espacios salmantinos que en el relato se nombran.

En primer lugar el Café Novelty que da título a la novela, establecimiento al que llevo acudiendo desde mi más tierna infancia. Todo lo que se cuenta del Café Novelty coincide con la realidad actual: el piano al fondo de la sala, los espejos, las mesas veladores...; quizás sólo haya echado en falta una alusión a la escultura de don Gonzalo Torrente Ballester que como un salmantino más observa el deambular de los paseantes bajo los soportales de la Plaza Mayor desde la mesa que él habitualmente ocupaba en vida.

Toda la geografía urbana salmantina se corresponde con la realidad: La plaza del Corrillo donde vive don Servando; el aparcamiento de la plaza de Santa Eulalia a pocos metros de la Plaza Mayor donde Enrique y Leonor aparcan el coche; el Palacio de Anaya en cuyo patio Enrique, orgulloso, muestra su 'Vítor' de doctorado a Leonor; la Rúa Mayor por la que deambulan; el Hotel situado en las proximidades del aparcamiento de la plaza de Colón; la Plaza de la Fuente; etc.

Lo mismo cabe decir de las alusiones a localidades de la provincia. En primer lugar la ciudad de Ledesma a la que Leonor Cortés, natural de la misma, evocaba en las excursiones que, durante sus estudios universitarios en Madrid, realizaba a la Pedriza; Santa Marta de Tormes; y sobre todo Peñaranda de Bracamonte.

El microcosmos salmanticense
Si ya la propia toponimia salmantina llamó poderosamente mi atención, el profundo conocimiento que el autor demuestra del lugar cuando alude a detalles que sólo los que allí viven conocen (el Lunes de Aguas, la Confitería Gil, la chanfaina, etc.), me lleva a consideraciones más vital-biográficas (¡menudo palabro!) a pesar de que sé sobradamente que estamos ante un producto de ficción y que en ella todo "se trabuca y se confunde" que diría el también salmantino Diego de Torres y Villarroel. Creo que Carlos Díaz Domínguez echa mano de sus recuerdos y conocimientos personales del microcosmos salmantino entrando en detalles que únicamente un muy introducido en el lugar y sus familias puede tener. Este es uno de los rasgos que a mí personalmente me han hecho la novela muy interesante.

Pza de la Fuente donde se sitúa el ático de Leonor 
Ya el hecho de que en el Epílogo el novelista incluya la habitual  advertencia de que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, me dice mucho de la más que posible equivalencia de lo mencionado con lo real. Sí, ya sabemos que todo en la mente del creador se confunde y que por muchas semejanzas que se adviertan entre lo creado y lo vivido estamos ante un producto de ficción; sí, es cierto, pero leyendo la novela ¡ha resonado tanto Salamanca dentro de mí, que soy salmantino ya de años de esa ciudad: el Novelty, Peñaranda, los apellidos Cortés y Galán, Ledesma, el ático de la plaza de la Fuente...!

No puedo por menos que decir que he disfrutado muchísimo leyendo esta novela y que la recomiendo vivamente a todo aquel que guste de la narrativa de investigación. Aseguro a quienes la lean unos momentos muy agradables durante su lectura.
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Ficha de la novela

Título: A las ocho en el Novelty

Autor: Carlos Díaz Domínguez

Editorial: Zeta Bolsillo, 2014

ISBN: 9788498729818

Págs.: 456

Precio: 10'00€

Existe versión e-book en Amazon

Precio en kindle amazon: 5'20€

1 comentario:

  1. Una pena que no coincidiéramos Juan Carlos, espero que tengamos otras oportunidades. Me alegro que hayas disfrutado tanto con la novela, la verdad es que no tiene ni un minuto de respiro, te mantiene continuamente atento a lo que sucede. Me alegrp.

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